Capitulo 15. Contratiempos
Este fanfic se desarrolla en el mundo de la gimnasia, pero las reglas o condiciones del deporte que se explican fueron escritas por mí. En ningún nivel son las que se realmente se aplican en la realidad.
-No, para nada… lo siento por no ser más franca-. El asintió.
-Y ahora? ¿Quisieras… salir conmigo en serio? -. Me mordí el labio y la imagen de Edward se coló en mi mente. No éramos novios, no habíamos hecho ningún compromiso aún, pero simplemente no podía hacer eso. No quería.
-Jake… eres un gran chico en serio, pero estoy interesada en alguien más-.
-Oh claro, bueno Bella… es genial tenerte de regreso, estuviste impresionante en el estatal-. Le agradecí y me despedí.
-Que quería el moreno sexy súper crecido? -Preguntó Rosalie. Me reí.
-Se llama Jacob… quería invitarme a una cita-.
-Oh…. Bella todos quieren contigo-.
-No sé de qué estás hablando, de todas maneras, le dije que no-Dije subiéndome a mi auto. Fuimos a un restaurante de comida saludable cerca del gimnasio y cogimos una mesa en el fondo. Estábamos fallando en no llamar la atención y todo se debía a que Rosalie no había vuelto a ponerse su capucha. Ordenamos ensaladas y batidos verdes.
- ¿Entonces, tú y mi primo ya cerraron el trato? -Preguntó Rose ignorando las miradas de las personas.
-Rose… ponte la capucha, no quiero que nadie nos reconozca y estas llamando la atención-. Ella rodó los ojos y me obedeció sin embargo me pareció ver a alguien apuntando su celular a nosotros. Ugh. Esto se estaba volviendo imposible.
-Entonces? ¿Qué pasó ayer? -Preguntó jugando con el pitillo de su batido. Procedí a contarle todo, desde la mañana con Paul y Emmett. La discusión con Edward, la discusión con Paul, las disculpas de Edward y como habíamos terminado en el hospital. Luego le conté sobre el beso y el trato que habíamos hecho después. Rose rodó los ojos dramáticamente ante esto.
-Edward estuvo espectacular en ese partido Bella… Al diablo lo que digan, fue su mejor partido de la temporada-.
-Se ha fracturado la clavícula-.
-Ya se recuperará… eso no cambiará el hecho de que todos lo quieren en sus equipos-. Alcé una ceja.
- ¿Qué quieres decir? -.
-Tía Esme me ha contado que recibió una llamada de Edward. Lo han llamado de los Eagles de Philadelphia y le han ofrecido un contrato gigante… mucho más grande que el que tiene en este momento. Alcé las cejas.
-Eso es impresionante-.
-Lo es… es uno de los equipos más grandes de la NLF, ganaron el Super Bowl el año pasado-.
-Creí que tu conocimiento en la NFL era nulo-.
-Estoy repitiendo lo que me dijo tía Esme-. Me reí.
-Entonces… Edward tomará la oferta? -Pregunté casualmente. Rose se rio pillando mi acto.
-Está pensándolo… no quiere mudarse tan pronto… y mis tíos definitivamente se quedarían en Seattle-. Asentí.
-Realmente me gusta-. Rose rodó los ojos.
-Old news…. ¿Qué hay de nuevo que yo no sepa?-.
-Tendremos una cita esta semana… para ver qué pasa, para comprobar si nos va bien como algo más que amigos-.
-Ya se han besado y te ha encantado... lo vi en tu cara cuando me lo contaste. ¿Qué más quieres comprobar? Además, no entiendo ese estúpido trato, lo único que lograran será generar tensión sexual entre ustedes –Dijo alzando una ceja. Me reí.
-No lo sé Rose… ninguno de los dos quiere lanzarse a una relación… es más, esto que me cuentas seguramente lo ha puesto a pensar… es una gran oportunidad-Dije evitando el sentimiento de desazón que se estaba posando en mi estómago. Ella asintió.
-No puedes decirle que te he dicho. Vamos entonces… he quedado de ir a ver cómo está el enfermo-. Recogimos nuestras cosas y fuimos a pagar a la caja. La chica nos miró un poco apenada y señaló hacia la puerta.
-Hay fotógrafos afuera y creo que es por ustedes-.
-Ugh… ni siquiera podemos comer en paz? -Pregunté a la nada.
-Vamos, déjame manejarlo-Dijo Rose tomando mi mano.
-Rose no quiero salir-.
-Tu problema Bella es que te ves como un ratón arrinconado… Responde un par de preguntas y déjalos atrás rápidamente… así no sienten que pueden acorralarte todo el tiempo-Dijo subiendo los hombros y saliendo. Hice un ruido de irritación y la seguí poniéndome la capucha de mi chaqueta. Rose tenía las cámaras acaparadas.
-Rosalie volverás a competencias como Bella? ¿Qué pasó con el modelaje? -Preguntaban al ver su atuendo. Rose se puso las gafas dramáticamente y sonrió. Ignoré los que me estaban gritando preguntas y me situé junto a ella en silencio.
-Solo estoy entrenando en mis tiempos libres… sigo siendo modelo tiempo completo chicos, estoy feliz en Wilhelmina Models-Dijo riéndose elegantemente. Tenía a los paparazzi encantados.
-Como está tu primo Edward? ¿Bella y tu son amigas? ¿Qué piensas de su relación con tu primo? -preguntaron como si no estuviera allí.
-Él está muy bien chicos… Y por supuesto que Bella y yo somos amigas… Compartimos equipo nacional en los olímpicos del 2012…Ya nos tenemos que ir, gracias por su tiempo-Dijo Rose tendiéndome la mano. La tomé y caminamos a mi auto.
-Rose estás loca-.
-Disfruta un poco Bella… no siempre hay que actuar como si estar en el ojo público es lo peor que te puede pasar… Sobre todo, cuando sabes que no es lo peor-. Resoplé encendiendo el auto y saliendo hacia el condo.
-Gracias por no responder nada sobre Edward y yo-.
-No es mi asunto… esos temas se los dejo a ustedes chicos-Dijo riéndose. Me reí y aparqué cuando llegamos.
-Vienes? –
-Oh no, quiero quitarme esta ropa y bañarme-. Ella asintió y cruzó hacia donde su primo. Emmett y Jasper parecían estar también en casa de Edward. En realidad, estaba un poco nerviosa de ver a Edward. Seguramente me diría que no podríamos tener la cita después de todo ya que se iba al otro lado del país a jugar con el mejor equipo de la NFL. Digo, lo entendería, pero sería una pastilla difícil de tragar después de haber aceptado la idea de que después de todo me gustaba… y mucho.
Suspiré dejando mis cosas en el perchero y caminando a mi habitación. Me quité los tenis y me descambié para ponerme algo más cómodo. Los leotardos a veces se volvían extremadamente incomodos y este era nuevo por lo tanto no había estirado lo suficiente. Me puse un top deportivo y unos shorts de algodón holgados y me recosté en la cama. Me ducharía luego. Tomé los audífonos que estaban en mi bolso, me los puse poniendo música suave y cerré los ojos.
Alguien tocó mi hombro haciéndome dar un brinco y gritar. Edward estaba frente a mi sonriéndome.
-Edward! ¡Dios… que susto me has dado! -Dije llevándome una mano al pecho y bajando mis audífonos a mi cuello. Él se rio.
-Lo sé, lo siento. Toqué tu timbre varias veces… Rose me dijo que estaba segura de que estabas aquí-. Respiré profundo.
-Y tu gran idea fue entrar a mi casa? ¿Qué tal que estuviera en la ducha? -Pregunté alzando una ceja.
-Justamente esperaba que fuera eso-Dijo moviendo las cejas. Me reí incorporándome para quedar sentada en la cama.
-No tienes remedio-. Edward se sentó frente a mí y se acercó para darme un beso en la mejilla.
- ¿Cómo está tu hombro? -Pregunté en voz baja y con mariposas en el estómago.
-Duele un poco. Nada grave-Dijo acariciando mi mejilla de forma distraída.
-Oh… mmm, genial-. Vaya… Edward realmente era un chico hermoso. Sus ojos verdes y brillantes, su nariz casi perfecta, sus cejas pobladas, sus labios llenos y húmedos, sus hombros fuertes. Podía mirarlo todo el día.
-Bella… como quieres que no te bese si me ves de esa forma? -Preguntó suspirando con frustración. Le sonreí con disculpa y me recosté en el espaldar de la cama. Edward se removió dónde estaba y frunció el ceño.
-Pasa algo? -Pregunté en voz baja. Edward negó con la cabeza y se miró las manos. Me arrodillé en la cama y me senté sobre mis tobillos.
-Ed… estás molesto? -Pregunté viendo cómo se pasaba la mano por el cabello y me miraba con preocupación.
-No Bells… al contrario… es solo que, tengo que decirte algo-Dijo acercándose a mí. Oh, claro… se irá…
-Claro… dime-Contesté tratando de imprimir tranquilidad en mi voz.
-Los Eagles de Philadelphia le han hecho una oferta a los Seahawks… me quieren por el resto de la temporada jugando para la liga del este-.
-Oh…-Contesté brevemente. Al ver su cara me apresuré a hablar.
-Quiero decir… Ed! ¡Eso es genial! -Dije sonriendo. Creo que salió un poco pobre al ver como Edward fruncía el ceño.
-No voy a ir Bells-Dijo tomando mis manos. No lo voy a negar, un alivio me recorrió por todo el cuerpo. Vaya, estaba más involucrada de lo que quería admitir. Respiré profundo y traté de disimular.
-No entiendo… no es como una gran oportunidad? -.
-Por supuesto que lo es. Pero acabo de llegar a Seattle y la gente… nunca había sentido una fanaticada tan apasionada e incondicional, es realmente genial… no quiero decepcionarlos yéndome a la primera oportunidad y… realmente ya gano mucho dinero aquí. Esto solo hará que los Seahawks quieran pagarme más para permanecer con ellos… pero por encima de todo, amo la sensación de pertenecer a este equipo, la gente de verdad ama el futbol de los Seahawks y los apoyan sin importar que, por eso empecé a jugar en primer lugar-.
-Wow Ed… estas bastante decidido… estas seguro? ¿Has considerado todo? -.
-Lo he considerado todo… incluyéndote…-Dijo sonriendo. Fruncí el ceño.
-No estarás decidiendo esto por mi Ed? -. Edward se vio preocupado.
-Creí que esto sería una buena noticia para ti Bells…-Comenzó.
-Si si! Claro que es una buena noticia para mí, perdóname Ed, solo… quiero que estés considerando tus opciones y que no dejes que yo influya en tus decisiones Edward… tu carrera es más importante que esto… sobretodo porque no sabemos si funcionará-Dije señalando entre él y yo.
-He considerado todo… La razón por la que me vine de New York tiene que ver con mi decisión, odio el ruido constante, la ciudad nunca duerme, sentía que todo el tiempo debía mirar sobre mi hombro, es diferente aquí, es más calmado… y mi familia también está aquí Bella… Emmett, Jasper, Rosalie… todos se han convertido en una parte importante de mi vida y me siento feliz… haberte conocido es solo otra cosa maravillosa que me ha pasado en Seattle… no voy a renunciar a nada de eso, quiero estar aquí-Dijo mirándome profundamente. Lo miré detenidamente y no vi una pizca de duda en sus ojos.
-En ese caso… me hace feliz que te quedes-Dije sonriéndole. Él sonrió y me abrazó.
-Bromeas? No me perdería tus regionales ni en mil años-. Me reí.
-Que dices si aprovechamos este mes que tengo libre? -Agregó.
-Que tienes en mente? -
-Pasemos un poco más de tiempo juntos. Ya sé dónde quiero llevarte en nuestra cita-.
-Puedo saberlo? -.
-Realmente no sabría cómo decirte… he ido allá trotando…mañana está bien? -.
-Claro… que harás durante el día? -.
-Algunos ejercicios en casa que me dejó el entrenador para no perder masa muscular… puedo pasar al gimnasio por ti? Podremos ir desde allí-.
-Claro… Te enviaré la dirección-. El asintió.
-Hey… ven conmigo a la sala-. Alcé las cejas.
-Hay alguna razón en particular? Estoy muy cómoda aquí-Dije hundiendo mis hombros en las almohadas y abrazándolo para que se situara a mi lado.
-Solo un momento, podemos volver aquí enseguida-. Lo miré y se veía como un niño pequeño a punto de descubrir un regalo. Me reí.
-Está bien-. Edward tomó mi mano y me guió por el pasillo. Cuando llegamos a la sala se hizo a un lado permitiéndome ver el vestíbulo. Me llevé las manos a la boca. Cada rincón de mi sala estaba lleno de bouquets de docenas de rosas blancas. Fácilmente habían más de 10 docenas.
-Oh por Dios… Ed-Dije en voz baja.
-No me había disculpado apropiadamente por lo de ayer. De nuevo, estuve completamente fuera de lugar. De verdad, lo siento Bells-Dijo abrazándome por la espalda. Me giré y lo abracé por el cuello.
-Gracias… es lo más hermoso que alguien haya hecho por mi… y estas perdonado. Ed sonrió y beso mi mejilla. Cuando nos separamos agarré mi celular y tomé una foto de mi sala. Se veía bellísima en estos momentos.
-Hashtag Edward ha sumado puntos? -Preguntó. Me reí.
-Engreído. ¿No te molesta que la publique? La gente asumirá que fuiste tú-. Él se encogió de hombros.
-No me importa lo que la gente piense Bells… la mitad de las cosas que creen están equivocadas, ya te lo he dicho… has lo que tú quieras con ella-Dijo abrazándome de nuevo. Creo que estábamos reemplazando los besos con los abrazos, pero no me podía quejar. Le sonreí y dejé el celular a un lado por el momento.
-Que dices? ¿Volvemos a tu cómoda cama? podemos ver una película-. Me reí y asentí caminando hacia mi habitación con el detrás de mí.
-Cuando te aburras de verlas enviaré a recogerlas-Dijo Edward cuando nos acostamos en mi cama y pusimos la televisión.
-Nunca me cansaría de verlas… son preciosas-. Él se rio silenciosamente.
-Después de un tiempo se verán marchitas… tu solo dime-. Asentí.
-Siento como si hubiéramos hablado de nosotros hace años… esto se siente demasiado natural-Agregó.
-Lo sé… me siento igual-. Estábamos en un silencio cómodo cuando el teléfono de la portería comenzó a sonar. Salí de la cama, caminé a la sala contestando y saludé al guardia de turno.
-Hey Dimitri-.
-Señorita Swan. Paul Lahote está aquí-. Me llevé una mano a la cara.
-No lo dejes pasar Dimitri. Dile que no estoy-Dije bajando la voz.
-Por supuesto señorita. Buena noche-. Me despedí y corté. Volví a la habitación y me acosté nuevamente junto a Edward.
-Quien era? -Preguntó.
-Una ropa de Nike… ya la recogeré mañana-. No sé porque le mentí, pero preferí hacerlo para no dañar el momento.
-Oh genial… te ves hermosa en esos leotardos-Dijo moviendo las cejas. Le pegué en el brazo y nos enfrascamos en conversaciones triviales. Se sentía realmente bien compartir solo con Edward sin los chicos de por medio. Me estaba riendo de una historia de Edward de uno de sus partidos de futbol universitario cuando el celular comenzó a sonar en la sala.
-Ugh… en serio? –Antes de poder levantarme Edward lo hizo.
-Yo lo traigo Bells, tranquila-. Sonreí levemente y esperé. Edward volvió con expresión seria y me tendió el teléfono. Era Paul. Lo dejé sonar y miré a Edward. Él se sentó a mi lado y no dijo nada.
-Lo he cortado. Solamente está siendo insistente-Dije agarrando su mano. Edward hizo una mueca y asintió.
-Es un poco tarde. Es mejor que te deje dormir-Dijo apretando mi mano y haciendo ademan de levantarse.
-No te vayas aún Ed… no ha terminado la película -Dije sonriéndole levemente. Él sonrió y reanudó la película. Nos enfrascamos en ver la película rozando esporádicamente nuestros brazos y hombros con cariño. No había una pizca de intención de su parte en llevar las cosas más allá y estaba satisfecha con ello.
No sé en qué momento me quedé dormida, pero me desperté con el sonido de mi alarma. Miré a mi alrededor y mi cama estaba vacía y una nota en mi almohada.
"Te has quedado dormida y no quise despertarte, ¡recuerda nuestra cita mañana!" Sonreí ante esto y guardé la nota en la mesa junto a la cama.
Salí de la cama, me duché y me vestí con un top deportivo y Nike Pro. Agarré un pantalón de algodón recordando que hoy saldría a caminar y recogí mis cosas saliendo de la habitación. Preparé rápidamente mi desayuno y empaqué otras cosas para comer en el entrenamiento. Salí hacia mi auto y justo en ese momento Edward iba saliendo de su casa con ropa de entrenamiento. Me reí.
-Debemos dejar de encontrarnos así, nos matará el suspenso-. Él se rio y se acercó.
-Buenos días. No creo que eso suceda-Dijo besando mi mejilla y poniendo mi cabello detrás de mi oreja.
-Creo recordar que el doctor te pidió reposo Ed-.
-Sabes que acostumbro a trotar a esta hora… no puedo quedarme quieto durante un mes Bells… ¿desayunaste?-Preguntó apoyándose en el auto.
-Si… debo salir ya… no recordaba lo lejos que queda el gym-Dije mirando mi reloj.
-Está bien… maneja con cuidado-Dijo volviendo a darme un beso en la mejilla. Luego hizo algo increíblemente tierno y apoyo su frente en la mía.
-Ten un buen día-Dijo en voz baja. Sonreí y asentí. Cuando se separó un ruido detrás de nosotros me sobresaltó.
Paul salió literalmente de la nada y se detuvo frente a nosotros. Hubo un silencio mientras los tres evidentemente procesábamos el momento cada uno desde su perspectiva. Edward debía estar pensando definitivamente qué demonios estaba haciendo aquí a esta hora, yo estaba pensando lo mismo y además cómo había entrado. Paul nos miraba con incredulidad y algo de enojo.
-Que estás haciendo aquí? ¿Cómo has entrado Paul? -Pregunté un tanto alterada. Este chico se estaba pasando y mucho. Edward aparentemente no tenía paciencia.
-Estas traspasando propiedad privada. Lárgate o llamaré a la policía-Dijo.
-Es por eso que anoche no quisiste abrirme? ¿Estas con este idiota? -Preguntó haciendo un ademan hacia Edward.
-¿Era el en la puerta anoche? -Preguntó Edward alzando las cejas. Mierda. Paul se echó a reír.
-Esto es ridículo. ¿Apenas tuvimos una pelea y no solo saltaste al siguiente chico, sino que ya dormiste con él? Que bajo de ti Bella…-Dijo Paul. Estaba demasiado abrumada con ambos hablando como para pensar en que responder o sacarlo de su error. Sin embargo, Edward no se anduvo por las ramas y cruzó la distancia hacia Paul en un par de zancadas, lo agarró por el cuello de su chaqueta y lo empujó con su brazo bueno.
- ¡Lárgate, ahora! -Dijo alzando la voz. Paul trastabilló un poco y cargó contra Edward.
-Paul! ¡No! ¡Basta! -Grité al verlos forcejear. Edward evidentemente no estaba en condiciones de pelear, sin embargo, logró asestarle un golpe en la cara. Paul no se quedó quieto y lo empujó haciendo que Edward cayera sobre su hombro herido quejándose de dolor.
En ese momento llegaron corriendo los de seguridad del condo y agarraron a Paul.
-Señorita Swan, lo lamentamos, se ha colado cuando estábamos haciendo el cambio de turno. Volvió cuando no nos dimos cuenta. -Anunció el guarda.
-¿Por qué has regresado aun cuando no quise que entraras? No te vuelvas a acercar a mí!-Exigí.
-Oh no te preocupes… ya tengo motivos suficientes para alejarme de ti. Lo menos que quiero es estar con una chica que salta de un hombre al otro-Dijo escupiendo al suelo y dejando que los guardias lo sacaran. Me acerqué a Edward que se estaba incorporando y le tendí la mano. Sin embargo, no la tomó y se puso de pie sin mi ayuda.
-Ed? ¿Estás bien? -Pregunté con voz temblorosa.
-¿Me mentiste? ¿Era el en la portería? -Preguntó en voz baja mirándome con seriedad. Me pasé una mano por la cara.
-Si…-. Edward apretó la mandíbula y asintió.
-Es mejor que te vayas B. Llegarás tarde-Dijo dándose la vuelta.
-Ed!… espera, es solo que no quería que arruinara el momento…-.
-No aprecio las mentiras Bella… No tenías ninguna razón para hacerlo, de todas maneras, porque no me habría importado, yo confío en ti. Tienes todo este problema de confianza conmigo por las otras chicas, ¿pero vas y me mientes? Las cosas funcionan en doble vía -. Lo miré sin saber que decir. Tenía razón. Bajé la mirada y sentí como se iba y cerraba la puerta.
Suspiré y me subí al auto. Definitivamente estaba llegando tarde. Salí a toda velocidad reproduciendo los eventos de la mañana. ¿Cómo todo podía irse a la mierda tan rápido? Estaba segura que Edward estaba bastante decepcionado porque le mentí a la cara. Hubiera preferido que me gritara. Digo, yo lo haría. ¿Qué difícil era decir, es Paul afuera, pero no te preocupes, no entrará y no me interesa? Golpeé el timón sintiéndome increíblemente irritada conmigo misma.
Después de todo, lo que había dicho Edward era verdad. No tenía por qué ocultarle cosas. Si yo le pedí que me demostrara que podía confiar en él, yo debía hacer lo mismo. Nuestra primera pelea y ni siquiera habíamos tenido una cita. Cita que podía jurar estaba cancelada. Respiré profundamente y salí del auto preparándome para el reclamo de Emmett.
-Vaya, que bueno que te has dignado a juntarte con nosotros Bella-Dijo Emmett con el ceño fruncido. Sin embargo, al verme la cara se alarmó y se acercó rápidamente.
-Que ha pasado? -Preguntó poniendo sus manos en mis hombros. Negué con la cabeza.
-Nada, siento llegar tarde Emm, me he entretenido con algo. Estoy lista, ¿Jazz? -Dije dejando las cosas en las gradas y poniéndome mis vendas en los pies. Jasper me miró y asintió inseguro ayudándome a terminar de poner mis vendas. Calentamos como normalmente lo hacíamos cada entrenamiento.
Estaba tremendamente distraída y frustrada. Las palabras de Paul se repetían una y otra vez en mi cabeza. También tenía razón, había saltado de un chico al otro sin siquiera dudarlo. Tal vez no como él pensaba, pero, aun así, no había dejado que las cosas con el quedaran en paz antes de dejar que las cosas con Edward empezaran. Eso no quitaba que era un imbécil y que no sabía lo que era el espacio personal.
Tal vez que hubiera pasado todo eso esta mañana era una señal de que debía pensar mejor las cosas. La reacción de Edward tampoco ayudaba mucho a mi estado mental. Me sentía frustrada de haber cometido un error tan estúpido. Exigí que demostrara que podía depositar mi confianza en él, cuando yo no había demostrado que podía confiar en mí.
Salí de mi abstracción cuando Jasper me sacudió.
-Es hora de la rutina. ¿Estás bien? Pareces distraída…-. Asentí.
-Sí, lo siento. Solo estaba recordando algo-. Él no se vio convencido de mi respuesta sin embargo me señaló la pedana. Asentí iniciando mi rutina de piso. Quería sacudirme los pensamientos de la cabeza y enfocarme en cada movimiento. Estaba siendo muy certera, tal vez demasiado certera y eso me hacía más agresiva en la velocidad de mis acrobacias. Estaba rebotando o sacando un pie hacia atrás en todos mis aterrizajes de la fuerza con la que estaba imprimiendo todos mis movimientos.
-Vamos Bella! ¡Baja la velocidad! -Llamó Emmett cuando terminé un salto en potro especialmente agresivo que me hizo dar un salto gigante adelante después del aterrizaje.
-Emm… paciencia-Dijo Jasper poniendo una mano en su hombro y asintiéndome en reafirmación. La fe de Jasper estaba definitivamente mal dirigida hoy porque Emmett logró irritarme más. Mi entrenamiento estaba siendo cada vez más agresivo y Emmett había optado por sentarse y no decir una palabra, viéndose increíblemente gruñón.
-Bella vamos ¡Calma tu mente! -Llamó Jasper antes de empezar mi rutina en barra de equilibrio. Asentí tratando de relajarme y enfocarme en la rutina. No estaba funcionando. Justo cuando estaba a punto de cerrar la rutina, hice la acrobacia final y de la fuerza que imprimí en el último momento, trastabillé y golpeé mi cabeza y mi costado con la barra, caí duramente al suelo y perdí todo el aire de golpe.
-Mierda-Escuché a lo lejos. Podía ver puntos negros llenando mi visión. Me quedé inmóvil tratando de recuperar el aire y la vista. Me sentía en un pozo profundo del que no podía salir.
-Bella? ¿Bella? ¿Estás bien? -Llamaron Emmett y Jasper al tiempo. Sus voces se escuchaban realmente lejos.
-Mierda… Emm, perdió el conocimiento-Dijo Jasper.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Ohhhhh que le habrá pasado a Bella?! Se ha puesto dramática la cosa chicos y chicas… ¿que les pareció este capítulo?
