Capitulo 29. Sorpresas
Entonces que se quede ahí… no vale la pena-Puntualicé mirando a Irina que obviamente no se perdía palabra y esperando que captara la indirecta.
El respiró profundo y asintió, caminando conmigo y las chicas de vuelta a la fiesta.
-Chicos! ¡Justo a tiempo para la entrega de regalos! -Nos recibió Esme emocionada.
-¿Estas segura que estás bien? Manejaste todo eso como una princesa, yo habría montado la escena del siglo-Murmuró Alice.
-Lo sé… no quise darle el placer… estoy bien-Respondí sonriéndole.
-Bella, lo siento por eso… debí decírtelo antes, solo que fue hace tanto tiempo que no le di importancia-Me habló Edward.
-Es evidente que para ella es importante…-Contesté.
-No lo entiendo… nunca se había portado así-Dijo. Rodé los ojos, los hombres eran tan despistados.
-Nunca te habías enamorado, esta celosa… Antes ella era la constante y las demás eran pasajeras-Dije señalando lo obvio. El resopló.
-Creo que debo cambiar de publicista-Comentó.
-No seas ridículo, no es como si pudiera volverse un problema para nosotros-Afirmé. El me miró algo sorprendido.
-Eres increíble-Dijo atrayéndome por la cintura. Me apoyé en su pecho y le sonreí.
-Perspectiva, nadie me arruina la víspera de navidad-Contesté. Él se echó a reír. Esme volvió a llamar la atención de todos y un chico vestido de elfo, si, un chico vestido de elfo comenzó a llamar nombres para repartir los regalos.
Había aplausos, gritos, sonidos de admiración y abrazos cada que alguien destapaba su regalo. Cuando los regalos eran pequeños o se entregaban sobres había que contar que eran para que todos supieran y se unieran a la celebración. Rosalie relató que su regalo de parte de Emmett era un viaje a la playa para ambos en primavera y ella se le había arrojado encima. Esta le había regalado una temporada completa de entradas a partidos de basquetbol, el segundo deporte favorito de Emmett.
Alice le había dado a Jasper clases de tiro en una armería y Jasper le había dado un paquete gigante lleno de cosas para pintar y dibujar. Pinceles, pinturas, colores, lienzos, y más. Alice lo amó.
Leah amó su bolso Louis Vuitton y Seth las zapatillas Nike de última generación para entrenamientos. Aunque los había comprado con mala intención me alegraba que les hubiera gustado. Ellos me habían regalado un kit de maquillaje precioso y un día de spa en un sitio de moda, lo cual había dicho en voz alta y Rose expresó su envidia. Esme y Carlisle habían comprado regalos para todos los asistentes, incluyendo a Charlie que había recibido una caña de pescar nueva y Sue un set de repostería. Eran maravillosas personas. Vi como Irina abrazaba a Esme con felicidad al ver los pendientes que había recibido y me miraba con presunción.
Luego llegó el turno de mi regalo. Yo no esperaba nada de los Cullen o Edward porque ya habían separado el jet para ir a los regionales y llevar además a los chicos. Así que me sorprendí completamente cuando Esme me entregó un sobre sonriendo.
-¡Oh Esme, Carlisle… no debieron! Ya irán todos a los regionales-Dije llevándome una mano al pecho conmovida. Carlisle sonrió.
-Eso no es un regalo Bella querida, por supuesto que iríamos a los regionales, eres de la familia-Contestó. Yo le sonreí.
-¡Bueno ábrelo!-Dijo Esme entusiasmada. Edward me sonrió y yo destapé el sobre. Dentro había una tarjeta que únicamente decía Dolce & Gabbana. Miré confundida a Esme y ella sonreía.
-Siento que no puedas anunciar tu propio regalo, pero este realmente no está a la venta, lo mandamos a hacer…-Explicó Carlisle.
-Es un diseño a la medida que realizará Domenico Dolce para ti… Es amigo de la familia por el lado italiano-Agregó Esme. Me quedé de piedra ante semejante regalo y se oyeron murmullos emocionados en la sala.
-¡Oh por Dios…! ¡Bella! ¡Tu propio diseño! ¡Enhorabuena! -Exclamó Rose sonriéndome.
-Dios… Esme, Carlisle… es enorme, muchas gracias-Dije abrazándolos.
-Es un regalo especial… solo lo hacemos para las mujeres de la familia, Rose recibió el suyo cuando volvió de los olímpicos-Explicó Carlisle. No podía creerlo.
-De verdad… significa mucho para mí-Dije emocionada.
-Oh! ¡Ahora mis regalos! -Agregué aplaudiendo. Ellos sonrieron y recibieron dos cajas del elfo. Una para cada uno.
-Este es de ¿Charlie, Emmett y tú?-Preguntó Esme viendo la caja. Yo asentí y Charlie y Emmett sonrieron. Esme sacó de la caja una pashmina de flores de seda. Se notaba que el diseño y entramado no era moderno.
-Oh, ¿es una antigüedad? -Preguntó sonriendo.
-Era de nuestra madre… queremos que lo tengas, es una muestra de agradecimiento por todo lo que hiciste por Bella cuando estuvo en el hospital-Dijo Emmett con los ojos vidriosos. Esme se llevó una mano a la boca.
-Oh no puedo recibirlo, ¡es demasiado!-Exclamó sorprendida.
-Para nada Esme… hiciste demasiado por nosotros-Agregó Charlie.
-Vaya, es precioso… Muchas gracias, lo cuidaré con mi vida-Dijo Esme abrazándome y luego abrazando a Emmett y a Charlie.
-Carlisle amigo, a ti no te puedo dar mis prendas, pero espero que esto te guste-Anunció Charlie haciendo que todos riéramos.
Carlisle sacó una caja de puros en madera de marfil, tenía una S engravada en dorado ya que pertenecía a la familia desde hacía varias generaciones.
-Carlisle, sé que ya hemos hablado de esto, pero nunca dejaré de estar agradecida porque me salvaste la vida… No es algo nuevo, pero significa mucho para nosotros en la familia Swan… He hablado con papá y puedes engravarla de nuevo para borrar la S-Expliqué.
-Es un honor Bella, estoy gratamente emocionado… y no tocaré la caja, es una reliquia y la cuidaré como tal-Dijo Carlisle abrazándome y estrechando la mano de Charlie.
Luego el elfo le entregó un paquete a Edward y yo sonreí emocionada. Esperaba que le gustara mi regalo.
Edward me miró sonriente y destapó su caja. Era un álbum con las fotos que habíamos tomado en la casa de las afueras, en el muelle, en la portada tenía las letra entrelazadas con la fecha en la que nos habíamos hecho novios.
-Bella… wow-Dijo sonriendo y mirándome.
-Espera, hay más-Contesté viendo como el elfo le tendía otra caja.
-Novia… está increíble-Agregó cuando vio el contenido. Era una cámara fotográfica de instantáneas.
-Así no tendrás que esperar para revelar las fotos-Expliqué alegre. Él me sonrió tan grande que sus ojos se vieron más pequeños y alegres. Luego me abrazó y me besó.
-Oh esta genial! ¡Estrenémosla! -Gritó Rosalie quitándosela de las manos. Nos reímos y posamos para una foto.
-Gracias mi vida, te amo-Dijo besándome de nuevo. Escuchamos otro flash y vimos como salía otra foto de la cámara.
-Rose, tranquilízate con las fotos-Dije riéndome.
-Que regalo tan genial! Quiero una para mi Emmy-Pidió a mi hermano haciéndole un puchero.
-No es mala idea…-Contestó Emmett sonriéndole.
-¡Envidiosa!-Dije.
-No me importa-Contestó Rose… Cuando nos comenzamos a dispersar Esme volvió a tocar la copa para llamar nuestra atención.
-Falta un último regalo queridos-Explicó. Sentí curiosidad al ver que el elfo no tenía más nada en las manos. Luego Edward se adelantó un poco y sacó una caja alargada de su bolsillo.
-Quise entregártelo yo-Explicó tendiéndomelo. Me sorprendí muchísimo y se escucharon murmullos emocionados. Tomé la caja y la abrí con dedos temblorosos… dentro había una llave dorada con un pequeño lazo rojo.
Lo miré esperando que explicara que abría la llave y él se rió.
-Bella, la llave es de la casa grande, donde ya hemos construido hermosos recuerdos… ¿quieres vivir conmigo? -Preguntó. Se podía escuchar un alfiler caer. Miré a mi alrededor y Esme y Carlisle sonreían abrazados, era evidente que sabían. Mi padre me miraba con tranquilidad y mi hermano me sonreía con mucha emoción. Respiré profundo y sonreí.
-Si-Contesté caminando haciendo a él y abrazándolo. Se escucharon gritos de júbilo y aplausos. Nos besamos de nuevo y volví a sentir flashes y ruidos de fotos. Me reí contra su pecho y lo abracé. Nada podía superar la felicidad que sentía en este momento.
-¡Otra foto para el álbum!-Gritó Rosalie alzándola y mostrándonosla. Era hermosa. Nos veíamos rodeados de luces y colores navideños. Nos estábamos riendo y mirando al otro en la foto. Mis manos estaban en el pecho de Edward y el me abrazaba por la espalda baja.
-Oh Rose, es preciosa-Dije.
-Soy la mejor fotógrafa-Comentó pagada de sí misma. Todos nos comenzaron a abrazar y a felicitarnos por la noticia. Los compañeros de Edward estaban con el modo broma activado.
-Cullen, te entiendo totalmente hermano… si mi novia fuera tan sexy como Bella yo también la hubiera sacado del mercado invitándola a vivir conmigo-Dijo Pratt.
-¡Michael!-Exclamé riéndome.
-Es verdad Bella… este perdedor lo hizo muy bien, hay muchos gavilanes en la calle-Contestó alzando las manos.
-Eres un idiota-Contestó Edward.
-Mike está en lo correcto… yo creo que te demoraste mucho, conozco un par en el equipo que hablaban de Bella en los vestidores cuando no estabas-Agregó Peter Collins.
-Ustedes dos solo hablan estupideces-Afirmé.
-Bella me hieres-Dijo Peter llevándose una mano al pecho.
-Bueno de todas formas felicitaciones, si necesitas huir de Cullen aquí presente, eres bienvenida en mi condo, tiene vista hacia Seattle-Agregó Michael moviendo las cejas.
-Si ya han terminado de coquetearle a mi chica pueden irse-Dijo Edward.
-Solo bromeamos! Felicidades hermano-Dijo Michael abrazando varonilmente a Edward y dándole una palmada en la espalda.
-Gracias chicos… espero que estén pasando bien en la fiesta-Dijo Edward.
-Bueno, esperaba más chicas solteras, pero todas las lindas están tomadas… y esa de allí tiene buenas curvas, pero parece amargada-Dijo Peter señalando con la cabeza hacia donde estaba Irina tomando champaña y mirándonos con el ceño fruncido.
-Edward tiene un pequeño problema de enamoramiento de parte de su publicista-Aclaré.
-¿Cullen es en serio? ¿Qué demonios te echas para ir comprarlo? Todas quieren contigo-Dijo Michael. Me reí.
-Es parte de su encanto…-Dije abrazándome a él.
-A mí no me interesa ninguna, solo mi novia-Contestó mi novio.
-Bien dicho eh… no sé cómo Bella esta tan tranquila si es que es verdad que aquella chica está enamorada… mi ex novia ya me hubiera armado una escena de celos-Dijo Peter.
-Confianza Pete… yo confío en mi novio-Contesté. Edward me besó en la cien y yo me recosté un poco más a él bostezando.
- ¿Quieres irte ya linda? -Preguntó.
-¿Estaría bien? Estoy un poco cansada-Contesté.
-Claro que estaría bien… vamos a despedirnos-Dijo tomando mi mano. Dimos una vuelta por toda la fiesta despidiéndonos de nuestros amigos y conocidos, deseándonos una feliz navidad. El plan era ir a pasar la noche a la mansión y pasar el día allá, solos y lejos de todo.
Empacamos los regalos en el auto, nos pusimos los abrigos, guantes y gorros y salimos a la noche nevada. Se veía precioso. Edward tomó la cámara instantánea y tomó un par de fotos de la entrada y el camino hacia el portón. Luego nos tomó una selfie de forma que se viera alrededor de nosotros la nieve y las luces.
-Me veo como un reno-Comenté al ver mi nariz roja. Él se rió y me abrazó. Luego nos subimos al auto y salimos camino a la mansión.
-Me has hecho la persona más feliz del mundo-Dijo tomando mi mano mientras conducía. Sonreí.
-Tu a mí, no puedo creer que nos vayamos a vivir juntos-Chillé brincando en el asiento. Edward se rió.
-Me alegra ver que estas tan feliz como yo-Comentó.
-Por supuesto que lo estoy! Y todo ha sido en el tiempo preciso, pronto tenía que renovar el contrato de mi condo-.
-Lo sé… he hecho mis averiguaciones-. Me reí.
-¿Tu entregaras el tuyo?-Pregunté.
-Claro… a menos que quieras que lo conserve por alguna razón-Contestó.
-No lo sé… el viaje a la casa grande es algo largo, pero no es tan horrible… es cuestión de acostumbrarse-Contesté.
-Tenemos tiempo para decidirlo… no hay problema, ¿cuándo te quieres mudar?-Preguntó.
-¿Después de año nuevo? Que dices si esta semana comenzamos a organizar la mudanza, empacamos y nos mudamos después de año nuevo- Propuse.
-Suena genial novia… aunque diría que necesitamos ayuda, ¿tal vez Kate pueda ayudarnos? Odiaría que pasáramos el fin de año cargando cajas-.
-Claro… hablaré con ella pasado mañana, disfrutemos el día que tenemos para descansar y nos ponemos en plan mudanza después de navidad-Contesté.
Cuando llegamos a la casa, Edward presionó el control remoto y el portón se abrió. Aparcamos en la entrada donde curiosamente había un mercedes G wagon negro aparcado.
-¿De quién es ese auto?-Pregunté. Edward me sonrió como niño y me tomó de la mano.
-Ven conmigo-Pidió.
-He mandado a traer mis autos… estaban en casa de papá ya que en el condo no cabían-Explicó accionando el control del garaje dejando ver otros tres autos de lujo parqueados. Un aston martin deportivo azul oscuro, una camioneta range rover vinotinto y un jeep rubicon blanco. Me reí.
-Edward eres todo un chico… ¿para qué tantos autos?-Pregunté. Él se encogió de hombros.
-Bueno… uno tiene sus gustos, además no los necesitaba antes en la ciudad… una vez nos mudemos deberé conducir las camionetas, los deportivos sufren mucho subiendo aquí… En fin, toma-Dijo tendiéndome unas llaves con el símbolo de Mercedes Benz en ellas.
-¿Qué quieres decir toma?-Pregunté sin cogerlas.
-El G wagon es tuyo… es tu regalo de navidad-Explicó. Lo miré con la boca entre abierta.
-No bromees… mi regalo de navidad es mudarme contigo-Dije. Edward resopló.
-Ese es un regalo también para mí, además no me cuesta nada… ¿Creías que no te iba a dar un regalo real?-Preguntó casi ofendido.
-Edward, no puedo aceptarlo… ¿estás loco? ¡Es un auto costosísimo! -Dije negando con la cabeza.
-Novia… el audi no puede subir aquí, en cualquier momento fallaría y no quiero que te quedes varada en la vía… Sobre todo, si de verdad quieres volver a conducir sola-Explicó.
-¡No puedo aceptarlo!-Repetí. Edward suspiró y me tomó de las manos.
-Quiero explicarte algo… creí que ya tenías una idea, pero parece que no… Amor, soy uno de los jugadores mejores pagos de la NFL, en la cual mi familia es dueña de dos equipos, tenemos negocios de bienes raíces, somos accionistas en muchos proyectos, yo particularmente invierto en propiedades y en proyectos como el gimnasio de Emmett y Jasper… linda aun si comprara 50 autos de estos para ti, no haría mella en mi fortuna… Literalmente puedo darte lo que quieras, puedo darnos la vida que queramos y nunca dejaría de tener dinero-Explicó.
-Tu muy bien lo has dicho, es tu dinero y de tu familia… Ed, el hecho de que gastes todo esto en mi es… no lo sé, no se siente bien, es demasiado-Comenté. El me abrazó por la cintura y me acercó a él quitando algunos copos de nieve de mi cabello. Luego me miró fijamente.
-Y es por eso que no dudo ni un segundo en hacerlo… B, no creas que me la paso haciendo este tipo de obsequios a cualquier persona, eres de lejos la persona más desinteresada que conozco y soy afortunado por eso, nunca antes había tenido la certeza de que alguien estaba conmigo por mí y no por mi fortuna… Creí que entendías lo que significas para mí y mi familia, eso de hoy… el diseño de Dolce & Gabbana, mis padres nunca habían sugerido esto por alguien en mi vida antes, es literal una tradición familiar, a mamá se lo dieron cuando era prometida de mi padre. Cuando les dije que te pediría que viviéramos juntos me contaron que venían pensando en hacerlo hacia un tiempo, han hecho un vínculo contigo muy grande desde lo del accidente… amor, este auto realmente no es nada en comparación a lo que podría darte y siempre que quiera, o que tú quieras algo, lo haré… el dinero no significa nada para mí, y menos si lo gasto contigo… Eres… eres el amor de mi vida Isabella, estoy en esto contigo para el largo plazo-.
Lo observé en silencio por un momento. La luz del porche estaba encendida lo que me permitía ver sus ojos con claridad… Se veía tan apuesto y tan vulnerable ahora que había verbalizado todos sus pensamientos sobre nuestra relación y nuestro futuro… El limpió mis mejillas con sus manos enguantadas y me hizo ver que había llorado… Me reí con voz ahogada y puse mis manos sobre las suyas en mi rostro.
-Yo también estoy en esto contigo para el largo plazo… te amo Edward Cullen, soy la mujer más feliz y afortunada de tenerte, y gracias por mi auto-Murmuré sonriendo entre lágrimas de felicidad.
El me besó con ternura, transmitiendo todo su amor en la forma que me sostenía contra su cuerpo.
Entramos a la casa y subimos de inmediato a la habitación encendiendo la chimenea para darnos calor. Estaba haciendo muchísimo frio. Edward había puesto luces de navidad también en la habitación y calcetines en la chimenea. Se veía preciosa.
-Ven aquí-Dije tendiendo la mano para que la tomara al ver como se quitaba su abrigo y gorro. Él sonrió y se acercó a mí.
-Esta noche quiero que sea una noche que nunca olvidemos…-Murmuré jugando con la solapa de su chaqueta. El me abrazó por la cintura.
-¿Que tienes en mente?-Preguntó subiendo su mano y jugando con el broche de la cremallera de mi vestido. Me mordí el labio y él sonrió.
-Me has leído la mente No. 5-Dije haciendo referencia a su número en el equipo. Él sonrió y me besó ardientemente, bajando lentamente la cremallera de mi vestido, rozando sus dedos sobre mi espalda desnuda… Nos sumergimos en el otro, disfrutando la luz tenue, las pequeñas estrellas de luz que adornaban la habitación y el crepitar del fuego haciendo la noche mucho más mágica de lo que ya era.
Despertamos a la mañana siguiente envueltos en cobijas. Por la ventana se veía nevar copiosamente y el cielo estaba un poco oscuro.
-Feliz navidad amor-Murmuró mi novio con voz ronca contra mi cuello.
-Feliz navidad novio-Contesté abrazándolo por el cuello.
-Creo que nevó fuerte anoche-Murmuré.
-Eso veo… está muy oscuro…-.
-¿Qué quieres desayunar?-Pregunté acariciando su cuello con mi nariz.
-Mmm estoy pensando en la chica de piel cremosa que tengo en mis brazos… se siente tan cálida que seguro sabe delicioso-Contestó poniéndose sobre mí y mordiendo mi hombro de manera juguetona. Me reí y enrosqué mis piernas en su cintura.
-Te amo Edward-Dije.
-Yo te amo linda… vamos por el desayuno-Dijo besándome sonoramente. Me reí de nuevo y tomé la mano que me tendía. Agarré el albornoz y me lo puse mientras bajamos las escaleras.
-Demonios está haciendo mucho frío-Dijo Edward tomando el control y encendiendo la chimenea.
-Ed… creo que hubo una ventisca-Dije señalando la nieve acumulada a una altura significativa en las ventanas. Edward camino hacia la puerta y se asomó por el cristal.
-Oh mierda… la nieve está bloqueando la puerta. Tendré que llamar para que la recojan.
-Está bien… mientras hagamos el desayuno-. Nos metimos a la cocina a preparar waffles y tocino. Picamos fruta y preparamos jugo de naranja.
-Ni modo de comer afuera-Dije. Edward se rió y organizamos todo en el comedor interno.
-Jarabe? -Ofreció Edward. Asentí y lo vi adicionar jarabe de miel a mis waffles.
-Gracias amor-.
-De nada novia… ¿qué quieres hacer hoy mientras nos sacan de aquí?-Preguntó.
-Solo quiero relajarme entre las cobijas, está haciendo mucho frio… veamos una película-.
-Suena bien-.
Pusimos todo lo que usamos en el lavaplatos y subimos a la habitación de nuevo. Edward estaba llamando a alguien de su staff para habilitar la entrada.
-Creo que no podremos salir de aquí hoy… Hay bloqueos en todas partes-Dijo cuando cortó la llamada.
-Bueno… lo importante es que tenemos lo que necesitamos para sobrevivir un par de días… no creo que sea grave-.
-Tenemos mucho más… no te he mostrado la despensa…-Dijo llevándome a una puerta a la que nunca le había puesto atención. Entramos a una especie de bodega, había estantes con comida que fácilmente nos podía sostener un par de meses. Estaba todo etiquetado y organizado. Al fondo había unas escaleras que daban al cuarto de vinos.
-Creo que nunca terminaré de conocer tu casa-Murmuré.
-Ahora es nuestra casa… o ya me estas abandonando-Dijo abrazándome. Me reí.
-Aunque me mude aquí seguirá siendo tu casa Edward-Expliqué como lo veía.
-Tonterías…Si hay algo que no te gusta lo podemos cambiar-Afirmó. Rodé los ojos.
-Bromeas? La casa es perfecta… vamos, muero por abrazarte bajo las cobijas-Pedí.
-Tus deseos son ordenes mi novia hermosa-Contestó Edward cargándome estilo novia hacia la habitación.
-¿Que hice para merecerte?-Pregunté cuando me dejó en la cama con suavidad.
-Yo me pregunto lo mismo…-Dijo mirándome fijamente y acostándose a mi lado.
-Estuvimos de suerte entonces… gracias Emmett por hacerte amigo de mi novio-Dije al aire. Él se rió.
-Gracias Emmett por no ser un idiota y presentarme a tu hermanita-Agregó. Solté una carcajada.
-Parece que le debemos a Emmett nuestra buena fortuna-.
-Deberíamos agradecerle-Dijo tomando su celular y haciendo un facetime a mi hermano. Me reí y me abracé a él para salir en la cámara. Emmett contestó sonriente.
-Feliz navidad mis polluelos!-Gritó al teléfono. Tenía un gorro de santa y un delantal.
-Feliz navidad hermanito!... ¿Estas cocinando? Pensé que ya estarían de camino al aeropuerto-Dije.
-Han retrasado el vuelo un par de horas, hay mal tiempo…-Contestó.
-Feliz navidad bro! Tengan cuidado de camino al aeropuerto-Agregó Edward.
-Claro bro… me alegra verlos-.
-Te llamamos para agradecerte… hemos caído en cuenta que sin ti no nos hubiéramos conocido-Dijo mi novio.
-Owwww me harán llorar chicos!-Dijo llevando una mano al pecho dramáticamente.
-Si… gracias por no ser un idiota y dejar que me acueste con tu hermanita-Agregó Edward riéndose. Emmett frunció el ceño.
-Ahora quiero golpearte…-. Me reí.
-Te amo Emm… Buen viaje!-Dije.
-Si si… adiós enamorados… Edward cuando te vea te golpearé-Dijo sonriendo. Edward se rió y cortó la llamada.
-Eso fue malvado-Dije.
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Que tan dichosa es Bella de tener un novio tan detallista? Me encanto escribir este capitulo, una navidad cerrando con broche de oro! Regalos y mucho amor, déjenme sus reviews!
