Este capitulo es una continuacion sorpresa para este dia en especial aqui en mi pais que se celebra el dia de las madres, gracias a quienes estan pendientes de esta historia y les agrada.
saludos y Bendiciones
CAPITULO No 4
La mañana llego con cierta calma a la Sociedad de almas, cuando en la mansión Shihōin una joven del servicio toco la puerta de la habitación del líder del clan para anunciar que el desayuno ya se encontraba listo, al no escuchar nada decidió abrir para dejarle con la sorpresa que la princesa del clan Shihōin ya no se encontraba en su habitación. Por acto reflejo corrió alarmada para dar la noticia a los señores de la casa.
Yoruichi había llegado a su destino, fue un alivio para ella que después de varios días teniendo problemas en su presión espiritual parecía volver de a poco a su normalidad ya que no tuvo ningún problema para encontrar su objetivo, pero seguramente después de lo que estaba a punto de hacer quizá sería más responsable y sano ir a la cuarta división de una vez por todas, para dejar que la nueva capitana le chequee como sugirió Retsu.
— Shunsui — llamo la morena en el pequeño jardín donde había una construcción en medio con una lápida que correspondía a la tumba de Jūshirō Ukitake.
El castaño sonrió al verle — mira quien se apareció Ukitake, creo que debo dejarte para atender a la hermosa dama — soltó suavemente e hizo una reverencia, para salir al jardín — Yoruichi-san, un gusto de verte.
La morena asintió — lamento interrumpir el momento, pero necesito hablar contigo de algo importante — se excusó.
Shunsui sonrió no dando importancia — no fue nada, ya terminaba ahí y debo regresar a la división y el deber antes que Nanao-chan suponga cosas que no son — explico con una leve sonrisa — ¿en qué puedo ayudarte con eso importante? —Pregunto.
La morena suspiro levemente y se puso seria de pronto — nos conocemos desde hace muchos años, sé que por amistad y respeto aun no has hablado conmigo de manera oficial, aunque me imagino que has hablado con Retsu respecto a la segunda división.
Kyōraku enarco una de sus cejas y soltó un suspiro cansino, era cierto que esperaba el momento adecuado para tener una plática seria con Yoruichi, pero después de que Unohana llegara hace una semana informando de que su movimiento posiblemente había sido muy pronto y quizá con eso ahuyento al gato, el comandante dudaba conseguir algo de la morena — es algo ciertamente delicado para abordarlo de manera casual o directa, se lo que implica tocar ese tema en específico no solo para ti o nosotros como Gotei y la verdad no quería…
— Yo…acepto— la voz de la morena interrumpió cualquier excusa o lo que fuera que el castaño deseaba decir dejándolo asombrado, pero la morena necesitaba soltarlo de una vez para no tener la tentación de echarse para atrás.
Shunsui tuvo un momento difícil de comprender las palabras de la morena aun así debía preguntar para asegurarse — ¿estás diciendo que vienes hasta aquí para decirme que aceptas ser la capitana de la segunda división y la Gundanchō de Onmitsukidō?
La morena asintió — sé que no hay nadie en la sociedad de almas con la capacidad que pueda llenar ese lugar y quien sabe cuánto te llevaría encontrarlo — señalo — sabes bien que tengo la experiencia y conoces de sobra mis habilidades, además de eso doy mi renuncia como vigilante en el mundo de los vivos para enfocar todos mis esfuerzos en la segunda división — explico con calma.
Shunsui le miro con seriedad tratando le de leer sus expresiones que ciertamente no eran muchas — me estás diciendo que abandonaras la libertad del mundo de los vivos para volver a todo aquello que un día dejaste atrás — expreso con total calma — ¿qué me hace pensar que no dejaras las dos instituciones a su suerte de nuevo? — Cuestiono sabiamente — ¿que pasara si en tu clan quieren obligarte al casamiento para que por fin des el heredero que todos esperan?
—No pienso huir de la responsabilidad que estoy tomando, así como antes volví a retomar mi lugar con la familia estoy lista para esto — respondió seria — no dudes de mi compromiso porque esta vez lo hago por Soi Fong — expreso suavemente no pudiendo evitar que su voz temblara al final — no te preocupes por las insistencias de un casamiento, ya expresé a mis padres y clan mí deseo de no casarme en un futuro cercano por mucho que insistan con eso — señalo firmemente.
Shunsui alzo su vista al cielo de manera contemplativa — esto me sorprende, seguro Soi-chan no lo creería — indico el castaño y la morena tuvo un momento difícil para que una lagrima no escapara de sus orbes dorados, el castaño al final suspiro — debo señalar que justo tu propuesta ha caído como anillo al dedo, por la tarde tengo una reunión con central 46, al parecer están nerviosos de no saber si hay algún prospecto adecuado y quizá muchos quieren poner sus peones al frente, seguramente más de algunos se caerán de sus asientos cuando de la buena nueva que la princesa del clan Shihōin estás retomando tus títulos nuevamente.
— Solo dos cosas antes que eso suceda — pidió la morena con seriedad, el castaño le miro curioso — nadie debe saber el principal motivo de porque he aceptado el cargo nuevamente, esto queda entre nosotros — advirtió — además de eso, necesito que aún no informes a central 46 que seré yo explícitamente quien asuma los cargos, primero debo hablar con mis padres y por consecuente con mi clan del cual justo ahora por la tarde convoque a una reunión de carácter urgente.
— Dalo por hecho, hoy solo anunciare que hay un buen prospecto — expreso el castaño con una sonrisa maliciosa — mañana a primera hora enviare el anuncio a central 46 y luego convocare a una reunión con el Gotei para dar por oficial tu nombramiento.
— Gracias comandante en jefe— dijo la morena con un dejo de diversión, extrañamente hubo un leve silencio agradable entre ellos.
Kyōraku suspiro — ¿no piensas que todo esto es irónico? — Cuestiono de pronto y la morena le miro curiosa — siempre creí que el mejor para el puesto de comandante en jefe seria Ukitake y al final resulté ser el elegido, ahora llegas tú y aceptas tomar una posición que abandonaste hace más de un siglo.
La morena sonrió con cierto sarcasmo entendiendo el punto — seguro que es toda una maldita ironía — respondió con una leve sonrisa — debo regresar, esperare la mariposa para saber a qué hora será la reunión mañana.
Shunsui vio el destello de su Shunpo y sonrió, no esperaba menos de ella, pero tampoco esperaba escuchar la razón demasiado personal de aceptar el cargo "por Soi Fong" el castaño acomodo su sombrero característico y suspiro, si hace más de un siglo todos creían que la princesa Shihōin había traicionado al Gotei, dejando todos sus títulos y nobleza para ayudar a la persona que conocían por su mejor amigo o por algún sentimiento de amor entre ellos, al parecer estaban totalmente equivocados. Porque quien imaginaria que la libre y esquiva Yoruichi Shihōin volvería ser capitana solo por quien fuera su alumna, aquella chica fría y cruel que sin proponérselo o imaginarse al final había logrado lo que muchos habían querido por años y lo que ni su mejor amigo pudo en más de un siglo, llegar al corazón de la 22ª cabeza del clan Shihōin.
— Trágico amor — soltó el castaño, dirigiéndose al primer escuadrón con una sonrisa al recordar que le debía una botella de sake a Retsu, sin contar que esta misma tarde tendría un poco de diversión a costa de los viejos de la central 46, después de todo ser comandante en jefe tenía algunas ventajas pensó.
En la mansión de la familia Shihōin no terminaba de creer lo que su heredera había soltado en la hora del almuerzo, era una noticia que el patriarca no entendía por completo pero que le complacía gratamente. Hace más de un siglo su hija se había dado la espalda y desentendido de todo por ese sujeto, hoy nuevamente tomaba la decisión de volver a los cargos que una vez le pertenecieron ¿acaso Urahara tenía algo que ver con su decisión? Hoy cuando la joven del servicio llego con la noticia de que ella no estaba en su recamara para anunciar el desayuno tuvo un mal presentimiento pensando que había escapado de nuevo hacia la tierra, pero justo al verle regresar noto que ese mal semblante que tenía días atrás ya no le acompañaba, más bien parecía volver a ser esa mujer decidida que conocía e inmediatamente pensó que al final ese sujeto Kisuke quizá no era tan malo para su hija.
Por la tarde muchas sorpresas se soltaron por partes iguales en la central 46 a cargo del comandante en jefe Kyōraku anunciando que tenía prospecto para el segundo escuadrón y Onmitsukidō dejando a los miembros a punto de caerse de sus asientos, prometiendo enviarles el nombre mañana a primera hora pues necesitaba entrevistarse con dicha persona. Para Shihōin Yoruichi la situación no fue muy distinta excepto que ella no disfruto mucho de dar esa noticia a los viejos de su clan que se regodearon diciendo que volvían a tener todo el poder del Onmitsukidō y la segunda división que antes era suyo, al final la morena había puesto sus cartas sobre la mesa con total autoridad dejando entrever que ella era la líder del clan, que nadie iba a interferir en sus decisiones y deber para con el Gotei, por supuesto que ya no era aquella joven de antes pues ya había pasado más de un siglo, muchos conflictos y de alguna manera Shihōin Yoruichi había madurado.
Para horas de la tarde los rumores en el Seireitei estaban pululando de la mejor manera con la noticia que corría como pólvora anunciando que había aparecido un prospecto para tomar la segunda escuadra y el Onmitsukidō, al final de ese día los capitanes Byakuya Kuchiki, Hirako Shinji y Tōshirō Hitsugaya se dirigieron a las oficinas privadas de la primera división para hablar con el comandante en jefe que los recibió sin preámbulos.
— ¿Los rumores son ciertos? — Cuestiono Kuchiki al no más entrar a la sala y ver a Shunsui sentado de lo más tranquilo en su escritorio y que iba a responder, pero el arranque de sus colegas parecía un poco alto ese día en especial.
— ¿No crees que es irresponsable nombrar a alguien tan pronto y las repercusiones que todo eso puede tener en los nobles? — soltó Shinji con seriedad.
— ¿Quién es? — Pregunto Hitsugaya como siempre con el ímpetu de la juventud — no permitiremos que cualquiera venga y tome los títulos de Soi Fong así por así.
Kyōraku tuvo un momento difícil para contener su amplia sonrisa y señalarles la manera familiar con que se dirigían a Soi Fong, hasta ahora nunca había visto tal familiaridad entre capitanes, excepto con él y Ukitake. Pero, aunque todo parecía un motín de parte de tres de sus capitanes de los cuales nunca espero algo como eso, muy en el fondo se sintió complacido de ver que eran leales entre ellos, especialmente con alguien que por más de cien años nunca fue una efigie de compañerismo o amistad, pero que justamente después de la guerra con Aizen cambio su carácter y de paso mostro que podía ser una perra fría pero que nunca dejaría de pelear junto aquellos que defendían la Sociedad de almas.
— Podrían calmarse por favor — pidió con total paciencia y los susodichos se miraron un poco avergonzados de su comportamiento — deberían de estar agradecido que se haya encontrado alguien quien pueda hacerse cargo de esas dos instituciones, ya que todo este asunto ha sobrecargado sus responsabilidades y actividades.
Byakuya le miro serio y casi ofendido— nunca me he quejado de la responsabilidad, tenemos un deber como capitanes y jamás me quejaría de ayudar a otro compañero capitán— señalo al instante.
Shunsui sonrió preguntándose qué diablos les habían hecho el escuadrón cero para que de pronto esos parecieran tan amigos, quizá preguntaría la próxima vez — justo Nanao se preparaba a enviar las mariposas anunciando la reunión para mañana a las 8 donde conocerán al nuevo capitán de la segunda escuadra.
— ¿Tan pronto? — Se sorprendió Tōshirō — creí que solo sería alguien nominado para el puesto, no que se le entregaría el Haori de la segunda división a manos llenas — se quejó — hasta hoy no conozco Shinigami que podría poseer al menos el 75% de la capacidad que tenía Soi Fong — señalo— ¿cómo es que de pronto hay alguien tan capaz? — Cuestiono serio.
— Es la persona adecuada y tiene la capacidad necesaria para ese trabajo, confíen en mi palabra por favor— señalo Shunsui.
— No juegues con nosotros — regaño Hirako — el niño tiene razón — señalo y Tōshirō obvio la pequeña ofensa — no puede ser que de la noche a la mañana salga una persona tan confiable para esa responsabilidad — se quejó Shinji — la única persona que conozco y podría…. — el rubio perdió su habla de repente.
Shunsui sonrió levemente y se puso serio aprovechando la falta de voz del que parecía haber caído Hirako, quizá al final lo había captado, pero sabía que para él o cualquiera esa posibilidad era muy remota y hasta descabellada — ahora tengo mucho papeleo que hacer y preparar la reunión de mañana me tomara un tiempo, espero sean puntuales, por ahora están despedidos— indico, los ahí presentes se quedaron como estatuas en su lugar, mudos, impresionados y confundidos, al notar el ademan que hizo el castaño de mostrarles la puerta decidieron buscar su propio camino a sus respectivos escuadrones y esperar a mañana para expresar de nuevo de manera más calma sus inconformidades.
Los capitanes recibieron el mensaje sin emoción alguna, los rumores posiblemente eran ciertos ya que la hora y día de reunión no se hizo esperar, Unohana tenía una sonrisa en su rostro ya que a medio día Shunsui le había dado la buena noticia de que Yoruichi había aparecido solo para aceptar ser la que tomaría los cargos de Soi Fong, para la Kenpachi había cierta alegría por eso y a su vez un poco de temor de lo que esto podría suscitar en el ánimo o recuperación emocional de Yoruichi que la última vez que le vio aún se notaba afectada por la culpa y con un dolor que no desaparecería de la noche a la mañana, aun con todo eso esperaba que de una forma u otra el tomar los cargos de Soi Fong aplacara el remordimiento, el dolor de su alma y volviese a ser la de antes si se podía.
En la mansión Shihōin la morena recibió una mariposa del infierno anunciado la hora de la reunión en la escuadra uno donde sería presentada como la nueva capitana del escuadrón dos, la mariposa floto luego de entregar su mensaje y Yoruichi se puso de pie para sacar el Haori de la segunda división que había guardado en su guardarropa y justamente había pertenecido a Soi Fon. Cuando lo tomo nunca pensó en la posibilidad de ser quien lo usaría, siempre pensó que al verlo lo único que traería a su mente era el cabello azulado de su abeja con sus dos trenzas características que adornaba con dos anillos de oro al final y algunas veces ondeaban con el viento, pero de ahora en adelante sería ella quien lo usaría. Regreso a su cama para tomar el obi amarillo que resguardaba la Zanpakutō de su abeja, mañana la llevaría junto al propio, sabía que iba la necesitar para mantener la serenidad, con ese pensamiento se dispuso a descansar.
La princesa del clan Shihōin se encontraba en su habitación completamente lista para partir al escuadrón uno, sabía que aún faltaban quince minutos para la hora acordada pero no deseaba llegar tarde. La morena no había querido ni salir de su habitación para despedirse de su familia, sabía que seguramente su padre haría algarabía por todo el asunto y realmente seria incómodo. Para su mala fortuna su padre esta vez no respeto su privacidad y menos sus deseos de mantener la calma.
— Mírate, te ves maravillosa — señalo el moreno con una sonrisa.
Su esposa venía detrás y Yūshirō miraba a su hermana con cierta admiración— Shiro, déjala un momento posiblemente estaba por salir.
La morena agradeció la intervención de su madre, eso era lo que justamente trataba de evitar porque contraria a la opinión que pudiese tener su clan y padre al decir que la segunda división volvía bajo el mando de un Shihōin, para ella todo el asunto se trataba de una responsabilidad tomada para honrar a quien se dedicó en cuerpo y alma a esa división — mamá tiene razón, es hora de irme y sería un poco vergonzoso que Shunshin llegue tarde — se puso de pie.
Los orbes dorados de su padre se iluminaron al verle de pie ostentando el Haori de la segunda división y vestida con el uniforme estándar del Onmitsukidō — por fin el Haori de la segunda división vuelve a donde pertenece — la morena detuvo su andar para mirar a su padre con un dejo de molestia, esa frase le ofendió por lo mismo desapareció en un flash.
— Shiro—regaño suavemente Minako.
Le vieron usar paso flash saliendo de ahí y su hermano tras de ella, su padre negó con la cabeza— ni siquiera dijo adiós.
— Fuiste impertinente — señalo la mujer a su lado — sabes que todo aún es reciente y no deberías regodearte como todos los demás.
El moreno bufo — no lo hice intencionalmente, verla así me recordó tiempos pasados y me da esperanza para el futuro — sonrió — aun no me creo que haya tomado esa decisión cuando antes no quiso saber nada de retomar sus títulos, ¿crees que la visita de Urahara tuvo que ver con ello? — Cuestiono.
— No lo creo, me parece que solo hace lo que es necesario, no hay otro que pueda ser tomado en cuenta y ella sabe muy bien la responsabilidad de esos cargos — respondió Minako seria.
El moreno hizo mala cara — ayer observe sus interacciones — señalo — quizá los rumores de aquel entonces eran ciertos y nuestra hija siente algo por el — la señora Shihōin hizo una mueca de incredulidad, no podía creer que su hija sintiese algo más que amistad por Kisuke. El simple hecho de que su hija había mostrado un dolor inmensurable por la muerte de Soi Fong y según su apreciación una persona solo puede ser afectada por el dolor cuando sus sentimientos están puestos en ello por completo, lo había visto hace más de un siglo en la joven Fong, pero claro eso no se lo podía decir a Shiro.
Yoruichi uso un paso flash para salir de inmediato de la mansión, los comentarios y la conversación de su padre le sentaba mal, no esperaba algo como eso pues había dejado en claro porque retomaba los cargos o más bien explicado una versión conveniente donde expresaba que no había nadie capaz y no iba a dejar su antigua división cayera en manos de cualquier tonto, que no tuviese la noción sobre la clase noble y la política. La morena salió de sus pensamientos al percibir algunos Reiatsus conocidos que ya se encontraban listos para la reunión de ese día, justo se preguntaba que pensarían al respecto y cuál sería la reacción de cada uno de ellos.
Byakuya y Tōshirō se encontraban hablando serios sobre la situación, alejados de los demás capitanes mientras Hirako se encontraba aislado con rostro visiblemente serio y pensativo sobre lo que podía suceder en esa reunión. Algunos otros con calma y la curiosidad evidenciada, algunos tenían charlas amables, los tenientes por su parte estaban reunidos a parte de los capitanes como era costumbre, al parecer todos se encontraban ahí hasta, Kisuke y los Vizards mostraban rostro serio pensando sobre el rumor de que iba a nombrarse un nuevo capitán para la segunda división, el tendedero sentía cierta aprensión con la situación pensando que quizá a Yoruichi no le agradaría que un desconocido tomara los cargos que antes era de su pequeña estudiante y podría hacerse nuevamente un lio.
Las puertas de la primera división fueron abiertas y esa era la señal para que todos entraran y de paso dejaran olvidados los pensamientos fútiles porque justamente la reunión de hoy se podía percibir importante. Ordenados con rostros serios y alineados como era de costumbre los capitanes guardaron silencio en total calma mientras los tenientes se encontraban tras de ellos inclinados de rodillas, solo en ocasiones como estas de nombramientos importantes y otros más casuales se les permitía participar en las reuniones porque como regla general solo era para capitanes, pero hoy el nombrar capitán de la segunda división y comandante del Onmitsukidō era un acto más que importante, siempre lo había sido desde que fue fundado. Shunsui apareció en la sala junto con sus dos tenientes y miro a los ahí reunidos, solo esperaba que todo saliera bien para todos los involucrados.
Shunsui lanzo una sonrisa — no me perderemos tiempo con ceremonias — expreso y muchos se tensaron ya que sabían exactamente que esto era serio — informo que desde el día de hoy habrá cambios en la estructura principal del Gotei 13 — los capitanes se miraron unos a otros, aunque el sexto, el quinto, el décimo y el onceavo parecían calmos e indiferentes —para empezar, anuncio que el día de ayer recibí la renuncia de Yoruichi Shihōin de su cargo de apoyo de vigilante en el mundo de los vivos.
Kisuke no pudo evitar mostrar un leve asombro, Love, y Hiyori parecían no poder creerlo ya que la morena siempre fue de las que opto por no regresar a la Sociedad de almas y menos reclamar la capitanía de la segunda división y el Onmitsukidō, primero porque su estudiante merecía el cargo y segundo porque no quería volver a enfrascarse en la vida monótona y política que con llevaba ostentar esos cargos.
Aun cuando extrañamente hace unos meses mes había cambiado de pensar si podía decirse de esa manera, ya que empezó a visitar su casa, a su familia y paso más tiempo en el Seireitei. Después de un tiempo considerable al parecer hizo las paces con su clan por lo cual volvió ser reestablecida de nuevo como la cabeza de la familia y se hizo cargo de entrenar a su pequeño hermano de vez en cuando, pero era más que sabido que aún se arraigaba al mundo de los vivos.
—Como sabrán estamos aquí para el nombramiento del nuevo capitán de la segunda división y Onmitsukidō, por lo cual les pido den la bienvenida al nuevo Gundanchō y Capitán Shihōin Yoruichi— soltó el castaño y algunos los rostros giraron su vista con atención, algunos tenientes con asombro al notar que la puerta volvió abrirse, en un paso rápido y elegante la figura de Yoruichi Shihōin apareció con semblante serio, ataviada con la vestimenta regular del Onmitsukidō y un blanco Haori con el emblema de la segunda división en su espalda, algunos tenientes se miraban asombrados junto con algunos capitanes, Kisuke quedo perplejo ya que nunca se esperó algo como eso.
La morena se plantó cerca de Kyōraku y los dos tenientes de la primera división, su rostro se mostraba impasible, ya que, al momento de llegar a la resolución de tomar la capitanía del segundo escuadrón, se dijo a sí misma que debía volver a ser esa persona que mostraba una máscara hermética sin emociones como lo era hace más de un siglo cuando era el Gundanchō y solo tenía que cumplir su deber en el Gotei, ser cabeza de su clan, imponer orden y poner en forma su escuadrón. Estaba dispuesta de volver a ser la que no mostraba sus emociones, porque justamente esas emociones de tristeza y dolor eran tan fuertes que seguramente seguirían ahí por un tiempo, pero el tomar los cargos de Soi Fong esperaba tener cierta calma a su conciencia y tal vez un poco de consuelo para seguir adelante.
— ¡Tsh! —soltó Shinji rompiendo el momento de silencio en el lugar — estas jugando con nosotros — se quejó un poco frustrado por la situación — estoy muy seguro que algunos de los aquí presentes tienen algunas reservas ante el nombramiento — el rubio no pudo evitar lanzar una mirada a Byakuya y Tōshirō, Urahara se veía un poco perdido y confuso ante lo que sucedía, posiblemente no se iba arriesgar en opinar dado lo que sucedió la última vez, los demás parecían estar en las mismas condiciones de asombro.
— ¿Qué reservas se podrían tener? —Cuestiono el comandante con seriedad.
Yoruichi miro hacia el rubio enarcando una de sus cejas con seriedad — si lo desean puedo darles una exhibición de mis capacidades o someterme a los exámenes de capitán que conocemos — señalo seria, no esperaba que alguien se opusiera al nombramiento.
— Por favor Yoruichi, seguramente nadie de los aquí presentes duda de lo que puedes hacer y menos de tus capacidades— indico de manera conciliadora Rose, quien lanzo una mirada seria hacia Hirako para que se callara y no armara lio.
— Creo que Shinji se refiere al hecho de que todo este asunto parece una decisión un poco apresurada — indico Kisuke con calma llamando la atención de todos y llenando el ambiente de un silencio casi sepulcral — de todos es sabido que Yoruichi ha vivido más de un siglo en el mundo de los vivos con pleno uso de libertad, lejos de todas las responsabilidades y formalidades que con lleva el ser un capitán, seguramente será una transición un tanto difícil, primero por todo lo que hemos vivido en la última guerra, sin contar con todas esas pérdidas de compañeros y amigos — expreso en tono suave el tendedero para mirar a su amiga — deberías pensarlo bien porque lo queramos o no todas esas cosas nos afectan de manera inconsciente.
Hubo cierta tensión en la sala y todos los ahí presente temían un estallido como el de la vez anterior, pero Yoruichi miro hacia el rubio con seriedad — no voy a refutar tus argumentos Kisuke, ya que de una forma u otra lo menos que deseamos como Gotei son perdidas innecesarias — señalo la morena con tono calmo — pero estoy segura que de todos los aquí presentes soy la única persona que conoce a la perfección lo que implica ser la Capitana del segundo escuadrón y comandante del Onmitsukidō, lo que juega en el ámbito político del Gotei y lo que significa este escuadrón para las familias nobles.
Byakuya Kuchiki escuchaba con atención cada argumento, si era sincero no estaba en desacuerdo desde el momento que dijeron el nombre de Yoruichi Shihōin, hasta parecía un poco aliviado por la noticia ya que solo se mostró reticente al pensar que cualquier idiota sin conocimiento de lo complejo de ese escuadrón tomara el cargo de Soi Fong así por así, su abuelo siempre había elogiado el trabajo de Yoruichi aun cuando el solo miraba una gata demonio fastidiosa— estoy seguro que Shihōin Yoruichi mejor que nadie sabría llevar esa división, pero eso no es suficiente en estos momentos — indico el pelinegro mirando a la morena a los ojos — todos aquí necesitamos confiar en que lo harás con plena capacidad y compromiso, así como lo hizo tu antecesora.
La morena no dejo de mirar a los ojos grises de Byakuya que parecía muy serio, sabia a lo que se refería exactamente y parecía desafiarle en ese aspecto, casi era un poco nostálgico para ella — hare todo lo necesario porque así sea —acordó, cambiando al momento su vista en dirección a la capitana del cuarto escuadrón —Kotetsu-taichō, después de esta reunión solicito una revisión física de su parte.
— Por supuesto Shihōin-dono— respondió Isane tomada con la guardia baja.
Kisuke parpadeo incrédulo lanzando un suspiro — ¿realmente lo harás? — Cuestiono con inconformidad ante la situación, sorprendiendo a todos pues más parecía ser una charla un poco más personal — vamos Yoruichi, no es obligación recoger la segunda división y Onmitsukidō solo porque te sientes responsable de no estar luchando hasta el final con Soi Fong — señalo — date cuenta que desde hace mucho no era esa pequeña subordinada tuya, cumplió con su deber como Capitana y como miembro de la familia Fong.
Yoruichi tuvo la sangre fría de mantener el control de su presión espiritual esta vez, aun cuando todos los capitanes y tenientes pensaban que ese último comentario estaba totalmente fuera de lugar y de discusión, primero porque parecía algo personal, segundo y de mucha más importancia era que por conocimiento general las cuestiones nobles no se discutían tan abiertamente en la primera división, menos con los otros escuadrones presentes, fue en ese momento que muchos temieron de que la situación se tornara difícil, pero para sorpresa de muchos solo hubo un incómodo silencio luego de las últimas palabras del tendedero.
La morena dirigió su mirada dorada hacia Urahara, esta vez no disimulo su notable molestia y menos tendría algún tapujo para expresar abiertamente lo que pensaba en esos momentos — como dije, fui capitana anteriormente y en todo ese tiempo me conduje responsablemente con mi cargo — su voz era fría en este punto — si antes abandone todo fue por la convicción de hacer lo correcto, por amistad, para salvar tú culo y que también salvaras la vida de algunos de los aquí presentes — expreso fríamente — y por favor muestras un poco de respeto, deja hablar tan a la ligera y con tanta familiaridad sobre los clanes nobles, menos de mencionar a los que no están aquí para que puedan descansar en paz.
Todos en la sala se quedaron helados y sorprendidos a la misma vez, pero el rostro de Kisuke Urahara era pálido y estupefacto. Nunca desde ese fatídico día Yoruichi había mencionado tal hecho o más bien echado en cara lo que perdió y había dejado atrás hasta ese incomodo momento. Hirako, Lisa, Rose, Kensei y los demás Vizards miraron hacia el tendedero que se mostraba entre confuso y perdido ante lo que sucedía ahí mismo, quizá ignorando por qué su amiga de la infancia parecía reclamarle justo ahora todos los errores pasados. Pero Shinji muy al contrario no podía culpar a la morena por soltar cierta amargura al respecto, ya que todos los ahí involucrados quisieran o no habían perdido mucho en todo ese asunto hace más de un siglo, muy al contrario de Kisuke que gano toda libertad para seguir con sus aspiraciones científicas en el mundo de los vivos.
Mostrando en todo tiempo poco por no decir nada de arrepentimiento o responsabilidad ante sus actos, por mucho que la mente maestra y retorcida de Aizen fuese el principal culpable de todo el mal, Kisuke Urahara fue indirectamente responsable al inventar el Hōgyoku sabiendo lo peligroso que podía ser. Aun así, eso no le detuvo porque siempre continúo haciendo planes que se ajustaran a su propia conveniencia, sin importar a quienes afectaba en el proceso de obtener los resultados que él deseaba y para muestra un botón, estaban Ichigo, Rukia y los demás Ryokas, ciertamente había cierto panorama gris en todo lo sucedido y aunque Kisuke fue de mucha ayuda en la guerra de invierno, todo eso se hubiese evitado siglos atrás si hubiera cesado con todos esos inventos e investigaciones.
Un silencio incomodo había caído en la sala que fue roto por el sōtaichō — creo que hemos quedado claros y conformes ya que no hay más que agregar al asunto, el nombramiento se ha hecho efectivo y de manera oficial, solo quedara informar oficialmente a central 46 — indico serio — todos quedan despedidos y les recomiendo olvidar lo que se dijo de ultimo sobre las familias nobles, pueden volver a sus escuadrones— señalo, al momento las puertas estaban siendo abiertas — Yoruichi podrías quedarte un momento para terminar el papeleo.
La morena asintió, mientras todos salían del lugar para hacer sus actividades o lo que fuera, algunos a paso flash y otros caminando en calma. Nanao se acercó a ellos cuando todos por fin se habían marchado y en el lugar no había nadie más que ellos.
— Shihōin-taichō, estos son informes de las patrullas junto al de reconstrucción de su escuadrón — informo Nanao ajustándose sus lentes— Soi Fong-taichō tenía una programación mensual de entrenamientos el cual ya concluyo.
— Esta bien Nanao-chan, deja eso que yo le explicare — indico el capitán en jefe al ver que la morena bajaba un poco la mirada ante la mención de su pequeña estudiante.
Nanao se sintió avergonzada — mis disculpas Lady Shihōin — expreso dando una inclinación.
La morena sonrió levemente — no hay porque disculparse, aunque pediría que no fueras tan formal vice capitana Ise.
Nanao sonrió levemente —lo tomare en cuenta, con su permiso— señalo y con eso se marchó.
— ¿Entonces, que sucede ahora? — Pregunto la morena cansinamente tratando de soltar un poco de tensión y olvidar el mal momento.
— ¿Autonomía de decisiones en tu escuadrón y mantendrás a Ōmaeda? — Cuestiono un poco sorprendido Kyōraku.
La morena enarco una de sus cejas— quiero que mi escuadrón sea el mejor y no deseo la injerencia externa o algunos señalamientos de lo que debo o no debo hacer de ahora en adelante, ya que al parecer todos quieren meter sus manos y opinar en la segunda división — explico con cierta amargura, para luego encogerse de hombros — con respecto a Marechiyo sea lo que sea ha resultado más fiel que un perro y me parece un buen activo, si hasta hoy lo mantuvo Soi como teniente fue por algo.
Kyōraku no pudo evitar sonreír — según los informes los aposentos están listos para el nuevo capitán, ¿te quedaras ahí o iras a casa con la familia?
—Es deber del capitán estar con su escuadrón, pero dos fines de semana al mes iré con mi familia para atender asuntos oficiales del clan — informo la morena.
Shunsui le miro con seriedad —creo que es mi deber decirlo y que quede muy claro para ti, necesito que seas totalmente funcional como capitana — Yoruichi parecía que iba a decir algo pero este le corto — confió en que lo harás, pero debes seguir adelante con tú vida y todo lo que con lleva, no les des razones a los que dudaron — señalo y vio como la morena asentía con firmeza — bienvenida a bordo capitán Shihōin, creo que le están esperando en la cuarta división— la morena sonrió levemente y luego de eso salió en un destello digno de la diosa del Shunpo.
Isane Kotetsu se encontraba revisando algunos informes de su escuadrón cuando un toque del Shōji llamo su atención — adelante — indico con voz suave y amable.
Yoruichi entro a la habitación— vengo al examen médico — señalo al instante.
Isane se puso de pie y sonrió amablemente, no hubo mucha charla de ahí en adelante ya que la capitana del cuarto escuadrón le indico las pruebas que se harían, al mismo tiempo la morena le indico su reciente problema con mantener su Reiatsu. Luego de casi una hora Isane escribía los resultados y la morena terminaba de acomodar sus ropas.
— ¿Entonces qué tan mal estoy? — Pregunto la morena con una media sonrisa.
Isane suspiro — no veo ningún problema qué sea físico — señalo con calma y esto hizo que la morena frunciera el ceño — esto parece ser algo más complejo.
— ¿Qué quieres decir? — Cuestiono la morena.
Isane le miro con seriedad — Shihōin taichō, usted desapareció después de despertar de su tratamiento médico el cual aún era incompleto y aun me pregunto ¿cuál fue la razón de su huida?
— Estaba despierta y no creí necesitar más tratamiento, según el examen de hoy físicamente estoy bien — explico la morena pasando el trasfondo de la pregunta.
— Su Reiatsu se disparó sin razón antes de marcharse, ese quizá sea la raíz del problema y otras veces al parecer tuvo ese mismo problema — señalo la peli gris y la morena soltó un leve bufido inconforme — sabe muy bien que podemos hablar de lo que le molesta y nadie sabrá lo que se diga en esta habitación.
La morena enarco una de sus cejas — no necesito un psicólogo Kotetsu-taichō y menos hablar de lo que cree que me molesta.
Isane no pudo evitar una pequeña sonrisa triste — al parecer las capitanas del segundo tienden a desestimar la psicología — Yoruichi frunció el ceño — Soi Fong-taichō también desestimo las conversaciones en su tiempo, pero claro ella al parecer aún era muy joven y obstinada.
La morena le miro con seriedad— ella siempre fue obstinada taichō — señalo —pero quizá tenga razón y es un rasgo de nuestra división —acepto seria — puedes pasar tú informe al capitán en jefe sin problema, pero de ninguna manera vendré a sentarme en un sofá para hablar de… cosas.
Kotetsu suspiro al ver como la morena se marchaba y cerraba la puerta tras de sí, miro el informe en sus manos con seriedad pensando en que no podía ser que la historia entre las capitanas de la segunda división resultase un poco similar, ella escucho que alguien tocaba la puerta y se apresuró pensando que la morena reconsideraba —Shihōin-dono me alegra…— parpadeo ante la persona que se encontraba en la puerta.
— ¿Puedo pasar Isane? — La sonrisa un poco divertida de Retsu ante una confundida Isane le hizo el día después de un desastre de reunión — ¿decepcionada de que la Kenpachi haya venido a tu división? — Cuestiono.
— Por supuesto que no — respondió la peli gris — solo pensé que era…
— Yoruichi-san— complemento con una leve sonrisa amable — seguramente estará en su división para la presentación respectiva — indico — entonces, me parecer que todo está bien físicamente con ella.
Isane suspiro y tomo asiento sacando dos tazas y sirviendo té, Unohana también tomo asiento y bebió un poco de su taza. Era extraño visitar y encontrarse en ese lugar siendo quien ahora era "La Kenpachi" ya que la mayoría del escuadrón cuatro por siglos de siglos casi religiosamente habían sido molestados por la figura misma y el escuadrón once, pero dado su historia eso había cambiado de repente, ya que ella misma puso como regla a su escuadrón no molestas a ninguno de sus miembros y si lo hacían se la verían con ella, algo realmente escalofriante.
— Me imagino que ya lo sabías, pero ella no quiere hablar del asunto — señalo al instante — ¿cómo lo hacías? — Cuestiono — Soi Fong-taichō al final vino a ti para tratar su problema y eso que siempre era tan distante y fría — suspiro — pensé que con Shihōin-san sería diferente porque ha sido más abierta y amigable.
Retsu sonrió —es fácil imaginar eso cuando sabes que en el fondo todos conocen lo que hay tras de una sonrisa burlona y una mirada firme —señalo con una sonrisa — pero te equivocas en una cosa Isane, Soi-chan podría ser todo lo que dices y mucho más, pero Yoruichi-chan es una máscara de amabilidad y sonrisas que sabe usar a su conveniencia y no es que ella sea falsa — aclaro — ten en cuenta su nobleza y todo lo que lleva sobre sus hombros es normal su ambivalencia.
— ¿Entonces debo olvidar el problema y dejarlo así no más? — Cuestiono confundida.
— No es lo que estoy diciendo, pero debemos de entender que justo ahora ella necesita hacer esto — señalo Retsu — la mejor manera de ayudar es dejarle ser, pero estar pendientes de cualquier problema, es lo que hace la cuarta división, es lo que yo hice con Soi Fong por un buen tiempo.
Isane suspiro — ¿debo esperar que ella decida venir y hablar, que pasara si nunca lo hace? — Pregunto y luego suspiro cansinamente — nunca seré tan buen como lo eras tú.
Retsu suspiro —eso es bueno Isane, Soi Fong taichō al final se sintió a gusto con tú amabilidad y no creo que debas querer ser como yo — señalo — lo que has hecho hoy ha sido bueno, aunque no veo porque crees que sería fácil tratar con Yoruichi que con Soi, cuando Soi acepto charlar conmigo era joven y aun cuando ella se crio de la manera más dura, sin tener algún tipo cariño o amor que le influyera, Yoruichi hizo que fuera consciente de que tenía sentimientos, unos muy intensos cabe señalar.
Kotetsu frunció el ceño— pensé que ella…bueno al final fue más amable y todo eso.
— Soi Fong despertó su lado más humano y sensible bajo el mando de Yoruichi, ella le mostro que no todo era el ser fuerte, el deber o el servicio sin sentido, pero cuando se marcho fue un golpe duro, tanto que sus emociones fueron difíciles de manejar y causaba problemas a su Reiatsu — explico Retsu — por ello fue fácil que ella viniese a mi aun con toda su desconfianza y aprensión, le toco madurar a la fuerza, crecer física y mentalmente fuerte para ser capitana y eso hizo que ella terminara por querer controlar sus sentimientos.
Isane frunció el ceño — pero eso no es lo más factible— señalo la peli gris.
—Por supuesto, ella misma se dio cuenta de eso cuando la traición de Aizen Sōsuke salió a la luz, por eso mismo vino a las charlas conmigo — indico Unohana—hubo demasiados sentimientos y emociones tras esa fría y cruel personalidad que se había forjado, pero debo señalar que Yoruichi es un caso muy aparte.
— ¿Por qué lo dices? — Pregunto Isane.
Retsu sonrió — Yoruichi es miembro de una de las familias nobles de mucho poder e influencia, además del inconveniente de ser la cabeza del clan — indico — ella nació y creció bajo el escrutinio y la mirada de muchos, desde pequeña fue tratada casi como una divinidad, aprendió a comportarse y usar una máscara que no dejaba mostrar nada, en su juventud fue caprichosa, vanidosa y si ella fue un poco cálida, es porque tuvo una familia dándole lo mejor de ellos, además de que conoció a Kisuke Urahara y Kūkaku Shiba.
La peli gris reflexiono— con lo que me dices puedo entender que Soi Fong-taichō trato de controlar las emociones dejándolas a un lado, por eso mismo ella se comportaba agresiva y cruel con los demás ya que el involucrarse con otros permitiría que esas emociones fluyeran libremente— Retsu asintió — entonces Shihōin-taichō simplemente oculta sus sentimientos o los excluye con su actitud despreocupada, juguetona y sonriente.
—Eso es correcto, lo has entendido bien — señalo Retsu— por lo tanto, debes preguntarte que es más peligroso, la lucha por el control o la lucha por el ocultamiento o indiferencia.
Isane suspiro — creo que los dos tienden a ser parecidos e inconvenientes para una vida emocional saludable — respondió — ¿entonces con esto me estás diciendo que debo dejar que el tiempo haga el trabajo o esperar a que ella busque ayuda?
Retsu le miro con seriedad — Isane en algo complicado como esto no hay respuestas, al final cada quien toma las decisiones sobre su propia vida y sentimientos para aprender a vivir con ellos — la Kenpachi suspiro un breve momento y luego puso esa sonrisa un burlista— debo regresar a mi división, aún hay algunos que necesitan entrenamiento intensivo.
Kotetsu sonrió y dejo que se fuera, tomo el reporte y lo archivo al instante pensando en todo lo que Retsu había dicho. Por ahora guardaría esa información y esperaría que el tiempo hiciera que la nueva capitana de la segunda escuadra arreglase el problema por sí misma.
Como lo había dicho Unohana, Yoruichi ya se había presentado con su escuadrón y desde ese instante empezó a mostrar su autoridad, al mismo tiempo dio las directrices de cómo serían los entrenamientos, lo que esperaba del escuadrón y Onmitsukidō. Luego pidió una reunión con los que poseían algún asiento y su vice capitán donde esperaba un informe de situación de cada uno de ellos, sobre todo conocerlos para no perderles de vista. Sabía que la mayoría de ellos eran nuevos, es decir que no le conocieron antes de su deserción, aunque era de conocimiento público todo el asunto en cierta manera fue un poco más fácil trabajar con alguien que no tenía prejuicios o resentimientos y eso le ayudaría a ser más objetivos.
Cuando la reunión termino y todos estaban por retirarse la morena tuvo que detener a su vice capitán — Marechiyo, quiero hablar contigo.
— Claro Shihōin-dono — acepto, pero vio como ella le lanzaba una mirada molesta y el carraspeo — digo…Shihōin-taichō.
Ella dio un leve asentimiento — estuve revisando los planos de reconstrucción, según tengo entendido el Onsen aún se mantiene como estaba antes, junto con los pisos en la oficina principal y la de los oficiales — el regordete asintió rápidamente.
—También los aposentos de la capitana fueron remodelados de la misma manera como hace unos años, frescos en verano y calefacción en invierno — informo el teniente con un semblante satisfecho y orgulloso.
La morena soltó un suspiro, quizá Marechiyo no se daba cuenta que hablaba como si Soi aun estuviese a cargo — bueno, creo que necesitare otra remodelación adicional para los aposentos— indico al momento y el vice capitán le miro curioso — el lugar es demasiado amplio para mi gusto por lo que he pensado en dividirla, la parte que era de Soi Fong lo dejaremos tal cual y el otro lugar será para mí.
Ōmaeda pareció confundido — pero…— iba a replicar, pero al ver la mirada seria de la morena se abstuvo, además que iba decir "que a su capitana siempre le gusto lo espacioso de sus aposentos" era una locura hasta él mismo lo sabía, entre su capitana y la mujer gato había un profundo lazo, era mejor no meter su nariz en ello y Kisuke Urahara en la última reunión era prueba de eso — daré la orden a primera hora de la mañana para aplicar esos cambios taichō.
La morena sonrió — eso espero — señalo suavemente mientras veía al regordete salir del lugar, la morena suspiro sabiendo que ese iba terminar siendo un largo y tedioso día.
La Kenpachi se encontraba en su división cuando un visitante inesperado llego a sus cuarteles, junto a él su teniente de más confianza, ella miraba un poco distraída el entrenamiento que Maradame y Yumichika hacían con el resto de soldados.
Retsu sonrió levemente — el comandante en el onceavo, ¿a qué debo este honor?
Kyōraku sonrió y acomodo su sombrero, había notado que Retsu de pronto era en cierta manera un poco sarcástica— es bueno salir del encierro y los deberes de la primera división— Nanao puso los ojos y Retsu sonrió levemente — lo de hoy fue una reunión interesante, no esperaba que las cosas se desarrollaran de esa manera.
— ¿Lo dices por Hirako o por Kisuke? — Cuestiono —aunque a mi parecer fue solo cosas del momento y la sorpresa era visible para Urahara-san fue señal equivoca de que ahí hay algo más que una linda amistad — señalo la pelinegra.
— Debe ser difícil no comprender como después de más de un siglo de convivencia en el mundo de los vivos termine así por así — señalo Shunsui — sin contar todo el tiempo atrás donde han crecido juntos — suspiro — acepto que aún estoy un poco perplejo.
— Aun así, es un poco egoísta pedir más — indico Retsu— si de verdad fuese solo preocupación por lo suscitado, entendería y apoyaría a Yoruichi-san cuando ella misma sintió la necesidad de quedarse en la sociedad de almas.
Shunsui sonrió levemente — creo que pocos se han enterado de cuál había sido el verdadero motivo de su regreso.
Retsu sonrió — creo que ni ella se pudo dar cuenta de eso, hasta que toda esta lucha llego y tuvo un desafortunado final.
Shunsui bajo su sombrero y puso su rostro serio — ¿crees que hice bien dándole el cargo de capitana, después de todo lo que ha sucedido? — Cuestiono.
Unohana le miro seria, había un dejo de duda en su voz que era simplemente tonto pues ya habían hablado al respecto y aunque ella al principio pensaba que era una apuesta riesgosa, el ver como se fue desarrollando toda la situación y el comportamiento de la morena ese mismo día pensó que al final le vendría bien, además no era la primera vez que en cierta manera habían usado desafortunadas circunstancia a favor del segundo escuadrón y Onmitsukidō, también recordaba sus propias dudas y las de Ukitake con respecto a ese tema cuando había sido una joven Soi Fong la que era tomada en cuenta para el puesto, luego de tanto tiempo de vida, curtida de tantas guerras, derramamiento de sangre, muerte de amigos y compañeros, sabía que el tiempo siempre daría las respuestas pero justo ahora ¿qué más podía salir mal?
— No sería la primera vez que un hecho desafortunado obligara a una persona a tomar el cargo de la segunda división — señalo seria —si lo recuerdas bien en el pasado Soi Fong se vio casi obligada por las circunstancias como lo es ahora con Yoruichi-san y eso que ella era mucho más joven y se encontraba tan...
— ¿Rota? — Señalo Kyōraku — en ese entonces, Ukitake y tú dudaban un poco de permitir eso —indico — pero aun con todo en contra no podíamos negar que ella era toda una guerrera, Yamamoto en cierta forma lo supo por eso mismo intercedió para qué central 46 no se negara a su propuesta, siempre un paso adelante con sus planes y valoraciones, era innegable que no iba a permitir que se desperdiciara ese talento que aún faltaba pulir.
La Kenpachi sonrió levemente — al final ella levanto la división, la hizo mucho más fuerte de lo que era antes y al final valió la pena todo, por lo tanto, podemos esperar que algo así pueda pasar, aunque ahora el panorama no se vea claro, recuerda que solo somos guerreros con una misión, el compañerismo y amistad solo un complemento de todo.
Shunsui se puso de pie y sacudió su Haori—Yamamoto quizá lo sabía de antemano, siempre hacemos lo que creemos mejor para la sociedad de almas— señalo con seriedad— será mejor que vaya con la central 46 para dar la noticia que seguramente será una sorpresa para muchos nobles.
—Suerte con ello — expreso Retsu, vio como el comandante en jefe y su vice capitán salieron un Shunpo perfecto. Algo en ella le hizo pensar en todo, Shunsui no era como Yamamoto, para él fuera lo que fuera primero era el Gotei y los escuadrones, sin importar todo lo demás, Shunsui por otro lado pensaba en todo el panorama, pero debían admitir que ciertamente las circunstancias entre Soi Fong y Yoruichi eran muy distintas.
Aun con todo eso no significaba que todo sería más fácil, cada una tuvo pros y contras en su camino, Soi Fong era demasiado joven e inexperta socialmente cuando Yoruichi le abandono y eso la afecto dado que la morena había sido la única persona que se había acercado a ella como amiga dejándola rota por haber traicionado su confianza y su lealtad, con Yoruichi el hecho de que Soi Fong había declarado su amor que al final era correspondido fue un golpe duro y difícil de asimilar. La pelinegra frunció el ceño y suspiro largamente recordando cómo hasta hace unos meses atrás las cosas parecían calmas y cómo sin esperarlo se fueron acercando a lo que desencadenaría un horrible conflicto que termino con la vida de muchos compañeros y amigos, solo esperaba que las cosas tomaran su rumbo de ahora en adelante.
El día en el Seireitei fue completamente extraño, los rumores eran silenciosos en el ambiente, muchos Shinigamis ya sabían que Yoruichi Shihōin había sido nombrada capitán de la segunda división y comandante del Onmitsukidō, pero en la central 46 había sido un barullo con opiniones divididas, algunos pocos resentidos que aún guardaban rencor por lo que Yoruichi hizo hace más de 100 años para salvar a Kisuke y a los demás en esa misma sala parecían inconformes, otros se encontraban felices de que la segunda división y Onmitsukidō regresara a las manos de alguien con sangre completamente noble.
Algunos capitanes se reunieron para charlar al respecto sin tratar de llamar mucho la atención de otros sobre ellos, fue así como Rose, Kensei, Mashiro, Lisa y Hirako se encontraban cenando en un local en las afueras del Seireitei casi llegando al Rungokai el ambiente era un poco serio y silencioso, algunos de ellos no entendían muy bien porque Shinji no parecía muy convencido de la decisión.
— Creo que fuiste un tonto — acuso Kensei — por si no recuerdas Yoruichi fue la única que en verdad se arriesgó en ayudarnos y no solo a nosotros, también a Kisuke y al final los dos le señalan para mal —Mashiro y Lisa asintieron al mismo tiempo dándole la razón al capitán de la novena división.
Hirako frunció el ceño — no le he señalado para mal, además ustedes no entienden lo que realmente sucede.
Lisa enarco una ceja ofendida— tal vez Rose y Kensei — indico al momento — yo puedo entender un poco el trasfondo de la aceptación de Yoruichi al nombramiento, cualquiera con dos dedos de frente lo sabría.
Rose y Kensei se miraron confusos — ¿acaso no es porque antes fue la capitana de Soi Fong? — Pregunto Kensei.
Mashiro le golpeó la cabeza — no, Kensei — regaño haciendo un puchero — tú no te enteras, baka.
— ¿No es porque fue su subordinada y le vio crecer? — cuestiono Rose confundido.
Shinji bufo levemente — en parte tiene razón, pero sobre todo es porque… — Lisa al instante negó con su cabeza y el rubio guardo silencio porque algunos vice capitanes entraban al lugar para sentarse un poco cerca — escuchen no lo hice de mala voluntad, solo me preocupa que Yoruichi este abrumada por lo sucedido con Soi Fong.
— Pero ¿quién no lo estaría? — soltó Rose — no era tan cercano a Soi Fong-taichō, pero me hubiese gustado pelear junto a ellos tres, quizá de alguna manera ayudar y evitar la pérdida de la capitana.
Kensei asintió y Mashiro igual — sea lo que sea somos partes del Gotei y lo correcto hubiese sido luchar como lo hicimos en Karakura— expreso uniendo sus puños.
— Si esto pensamos nosotros, imagen como puede estar Yoruichi — soltó Lisa.
Todos asintieron y el silencio llego a su mesa dejándolos un poco reflexivos, luego empezaron a escuchar los comentarios alrededor hablando del nombramiento de la morena — será mejor irnos, además tengo informes que terminar — señalo Rose y con eso la pequeña reunión termino.
Cuando salieron del local, todos empezaron a tomar camino a sus distintas divisiones, pero cuando Lisa iba a partir Hirako le tomo del brazo — ¿cómo lo sabes? — Cuestiono al momento.
Lisa le sonrió levemente — vamos Hirako, suma dos más dos — dijo seria.
Hirako suspiro — aun así, eso no indica nada.
— Un día Yoruichi llego hablar conmigo — empezó la pelinegra y Shinji le miro curioso — fue hace más de dos meses, estaba un poco frustrada con Soi porque al parecer se estaba comportando un poco extraña.
Hirako frunció el ceño — lo recuerdo, Soi había tomado un nuevo régimen de entrenamiento para su escuadrón, a todos nos extrañó ese cambio y hasta se le pregunto en una reunión si había alguna amenaza que el Onmitsukidō había detectado y de la cual nadie sabía.
Lisa sonrió — en parte eso es verdad, pero eso fue antes ya que Yoruichi menciono otra cosa que no tenía nada que ver en el asunto— señalo —al parecer Soi daba excusas y sus momentos juntas de entrenamiento ya no eran una constante.
Shinji enarco una de sus cejas — no sabía eso, aunque debo decir que efectivamente Soi Fong parecía más preocupada de poner a su escuadrón en forma y de paso a ella misma, que perder el tiempo con Yoruichi cuando le visitaba cosa que antes no era así.
Lisa sonrió — ves, no hay que ser miembros del Onmitsukidō para darte cuenta de las cosas, pero aun así lo que dejo más claro todo fue lo que me dijo.
— ¿Y eso que fue? — Pregunto Shinji con curiosidad.
Lisa suspiro — que le gustaría que Soi le mirara de otra manera — el rubio le miro asombrado, eso era mucho para procesar — no te hagas ilusiones, seguramente hablaba por la formalidad, aunque en el fondo quizá su corazón deseaba otra cosa.
Hirako suspiro —lástima que tarde se dio cuenta de lo que sentía por Soi-chan — indico suavemente —pero justamente eso es lo que me preocupa.
— Me preocupa más Kisuke — señalo la pelinegra— hoy parecía disconforme con que Yoruichi tomara el cargo de capitana de nuevo y se quedara en la Sociedad de almas.
Hirako suspiro — son celos, tantos años siendo uña y mugre.
— El querer más de una amistad es tonto sin contar lo egoísta que se ve, luego de tanto tiempo es casi una mala apuesta — expreso Lisa, luego sonrió maliciosamente — ¿tú no tienes celos? — Cuestiono.
Shinji puso los ojos — celos — repitió confuso.
— Vamos Shinji, sé que te gustaba molestar mucho a Soi-chan — acuso — además de tu gusto por las niñas de baja estatura, sin olvidar tu leve sadomasoquismo.
Shinji rio levemente que todas las chicas de baja estatura tuviesen carácter no era su culpa — una cosa es que sea un caballeroso protector de las niñas indefensas — señalo haciendo que Lisa sonriera — confieso que tenía un placer culposo al molestarla.
Lisa puso los ojos — masoquista — tosió en burla.
El rubio suspiro —sea lo que sea Kisuke es astuto y no creo que fuerce algo, menos que Yoruichi lo quiera de esa manera en particular.
La pelinegra asintió — ¿cómo te diste cuenta tú? — Pregunto curiosa.
Hirako sonrió levemente — los ojos no mienten Lisa, Soi Fong realmente amaba a Yoruichi, tanto que guardo esos sentimientos para no causar problemas — dejo entrever una sonrisa triste — ella seguramente no pensaría dos veces para arriesgar su vida o darla por Yoruichi.
Lisa suspiro— en cambio Urahara hizo todo lo contrario— señalo — yo nunca dejaría que un amigo se sacrifique por mis errores.
— Pienso igual— señalo Shinji con seriedad recordando esa pelea que tuvo con Aizen cuando fueron trasformados en huecos y lo que sintió al ver a sus camaradas siendo convertidos en monstruos según pensaban en ese entonces — será mejor que volvamos a nuestros escuadrones.
Hitsugaya y Byakuya se encontraba en silencio en el amplio jardín de la mansión Kuchiki, luego de haber discutido largamente sobre el nombramiento estaban seguros que la morena era la indicada, pero temían que su dolor fuese un factor de riesgo y es que Byakuya había contado el problema que tenía la morena para mantener su Reiatsu controlado de vez en cuando. Obviamente el joven capitán del décimo escuadrón había sentido aquel despunte de energía, pero había pensado que era de algún Shinigami que quizá estaba descubriendo su Shikai o Bankai, aun así, la plática se dio por terminada.
— Hablando de otra cosa — dijo Tōshirō — respeto a lo del Zanpakutō de Soi Fong lo dejaremos así por así, luego de esa extraña situación aquel día.
Byakuya enarco una de sus cejas — ¿creí que pensabas que eso era algo imposible e irrelevante? —Suspiro cansinamente— aun así, no podemos hacerlo, Yoruichi ya la tiene en su posesión y sería extraño que la pidiéramos de vuelta.
El peliblanco suspiro — pensé que tal vez Ōetsu-san podría saber algo sobre ese evento.
— En todo caso no sabemos nada del escuadrón cero hasta ahora— señalo el Kuchiki.
Tōshirō suspiro — ¿porque no se han aparecido? — Se cuestionó— si los mundos están en calma hasta ahora, significa que todo está bien allá arriba.
— Seguramente esperan que el Rey alma este completamente recuperado— señalo el pelinegro — si lo recuerdas, estaba muy mal cuando llegamos y si no fuera por la barrera y todo…
Hitsugaya se puso de pie — estoy harto — soltó frustrado.
— Aun te falta paciencia — señalo el pelinegro serio y el de ojos turquesa le lanzo una mirada molesta — ¿recuerdas el penúltimo día en el palacio? — Cuestiono, Hitsugaya asintió — pensé que no soportarías el entrenamiento, Soi Fong estaba acostumbrada ya que desde niña fue entrenada en el Onmitsukidō y según mi abuelo eso era estricto.
—Tampoco soy un debilucho — se defendió el peliblanco.
— Lo sé— indico suavemente — Soi Fong dijo que eso te haría bien, que nos haría bien a todos — suspiro — ella nunca nos subestimo por mucho que su actitud me molestaba algunas veces, sabía de nuestras fortalezas y esperaba que mejoráramos para compensar otras áreas.
Tōshirō medio sonrió — hubo un momento que pensé que era un poco sádica, realmente siempre lo creí, pero aun así eso hacía que quisiera avanzar.
Byakuya suspiro — yo creí que Ichibē y Senjumaru lo eran — el peliblanco rio un poco y el pelinegro mostro una media sonrisa.
— ¿Crees que los volveremos a ver? — Cuestiono el capitán del décimo escuadrón.
— No lo sé — respondió Byakuya mirando hacia el cielo de manera esperanzadora.
El peliblanco suspiro — debo regresar a mi división — el pelinegro asintió y este salió en un perfecto Shunpo, dejando a Byakuya inmerso en sus pensamientos, hoy había sido un día extraño y la noche parecía más oscura que otros días, aun así, el cielo parecía tan claro, azul que las estrellas eran visibles y brillantes.
La noche había llegado a la Sociedad de almas, nadie pensó que a esas horas la segunda división terminara un pequeño entrenamiento. Obviamente nadie se lo esperaba, pero Yoruichi quería verlos en acción para tener una breve impresión de cómo ellos se encontraban de forma. Al finalizar los despidió haciéndoles saber que mañana a primera hora tendrían su sesión de entrenamiento, a sus ojos el escuadrón se encontraba a la altura aun así podía notar que la guerra había hecho mella en el escuadrón porque este se había disminuido casi a la mitad de lo que recordaba. Justo ahora la morena había despedido a todos incluso a su gordo teniente y se dirigía a la cámara del capitán.
Se quedó en el umbral de la puerta dudosa, no era primera vez que se encontraba ahí porque hace días había ido acompañando a Retsu, pero esta vez era totalmente diferente y lo sabía. Suspiro largamente y abrió la puerta Shōji, encendió la luz, todo parecía normal y ordenado, sonrío y se deshizo de su Haori recostándose de inmediato en el pequeño futón. Al instante lo sintió en sus fosas nasales, ese breve perfumé fresco en el ambiente que reconocía demasiado bien y le pertenecía a su abeja, suspiro sabiendo que esa iba ser una larga noche.
Era más de media noche y la morena daba vueltas en el futón, había intentado el dormir un poco por más de tres horas, pero era imposible ya que al cerrar los ojos la imagen de Soi Fong venía a su mente. Una pregunta paso por su mente ¿así se habría sentido Soi después que ella huyera con Kisuke y los demás? seguramente mucho peor, ella aún era joven cuando le abandono, sin saber si la volvería a ver o no. Las lágrimas lucharon por brotar de sus ojos, hasta hoy experimentaba una parte de lo que quizá su pequeña abeja sintió hace mucho tiempo, el saber que tomaba una posición que era de la persona que idolatro, amo y…ya no volvería. Con ese último pensamiento las lágrimas fueron derramadas, la morena odiaba eso, pero por esta vez lloraría y después de eso haría lo necesario para ser lo que Soi a su corta edad hizo cuando tomo sus cargos hace más de un siglo, con ese pensamiento y después de casi media hora de derramar lágrimas la morena cayó en un sueño profundo.
En otro lugar muy arriba a distancia de la Sociedad de almas 5 figuras se encontraban alrededor de un hombre que justamente abría sus ojos después de pasar por un largo sueño de recuperación. Se puso de pie y miro al grupo reunido delante de él, no había día o noche más que la presencia de un poder que lo envolvía todo e iluminaba el lugar el alma rey había sobrevivido después de la guerra y todo el daño en el palacio.
El barbudo puso una de sus rodillas en el resplandeciente piso — mi rey — saludo con una gran sonrisa — por fin ha despertado de su sueño de recuperación.
Los miro con calma y seriedad — gracias a eso nuestros mundos han sobrevivido Ichibē y finalmente podemos tener la paz que anhelamos, ya que el enemigo fue derrotado por completo.
El susodicho bajo su cabeza y sonrió levemente — el Gotei 13 cumplió más allá de todo lo que esperamos su alteza, debo admitir que esta vez fueron más que una ayuda para nosotros.
— Lo sé Ichibē, lo he visto todo claramente — indico mirando a sus súbditos.
— Ahora la Sociedad de almas y el Gotei se esmeran en la reconstrucción del Seireitei y casi todas las vacantes de capitanes han sido completadas por el nuevo Sōtaichō Kyōraku Shunsui — informo el regordete.
— Yhwach fue un verdadero reto para todos — señalo con calma— la guerra siempre trae muertes inesperadas e innecesarias — indico — todo es parte de un ciclo, pero hay otras muertes que no se pueden evitar porque deben ser — expreso el alma Rey.
— Mi rey — llamo Ōetsu, que se inclinó en respeto — con respeto a eso, ha habido...
— Lo sé — le corto el alma Rey — como dije antes, ya he visto todo y aunque me siento satisfecho con el resultado final hay ciertos acontecimientos que no esperaba que desarrollaran de la manera en que lo hicieron — todos los ahí presentes se miraban unos a otros sin entender, el alma rey sonrió levemente ante la confusión de su escuadrón de protección por lo que decidió darles un poco de luz al respecto— no me gustan los sacrificios y las muertes innecesarias, menos cuando son terceros quienes mueven las piezas a su favor — señalo con prontitud.
Todos volvieron a mirarse confusos y preocupados de las serias palabras de su Rey que con lo dicho solo podían entender que alguien planeo de antemano sacar provecho de la situación o simplemente evitar la muerte, fue ahí donde Shutara decidió hablar — su alteza, ¿acaso usted se refiere a la muerte de la joven Fong? — cuestiono con suavidad.
El alma rey pudo escuchar el leve duda en la voz de Senjumaru, cosa que no era común, ya que siempre fue alguien desapegada a las cosas y con los demás — se esperaba que la heredera Tenshi Heisouban luchara en la batalla final, los nobles del clan Shihōin en la antigüedad fueron los fieles guardianes de la sociedad de almas, por eso fueron elegidos para el resguardo de las armas celestiales para la protección de la misma, pero nunca se esperó qué su guarda espaldas de la baja nobleza tomara su lugar para defender la sociedad de almas y menos que se sacrificara por el líder del clan— los miembros del escuadrón cero no pudieron evitar asombrarse— aun con los acontecimientos suscitados hace cien años todo parecía indicar que sería Yoruichi Shihōin quien utilizara la técnica Shunkō para traer el orden a los tres mundo, esa técnica especial que fue un regalo otorgado a su vigésima segunda cabeza, junto el don de transformación animal al que cada sucesor se le es otorgado — al momento algunos parecían asombrados.
Fue Tenjirō quien pregunto lo que quizá todos deseaban — ¿sacrificio? — Cuestiono confuso — mi rey, Shaolin Fong fue uno de los capitanes que se escogieron para el entrenamiento que se daría junto con los otros seleccionados para el bienestar futuro del Gotei 13— señalo — una honorable capitana del Gotei que sabía lo que se esperaba de cada Shinigami, no veo ningún sacrificio más que el del cumplimiento de su deber.
Ichibē miro a su compañero serio y Shutara le lanzo una mirada molesta, la peli violeta Kirio prefirió no meter más leña al asunto ya que antes de llegar al escuadrón cero pudo ver de primera mano a la joven Shihōin fungir como capitana del segundo escuadrón y ser la comandante del Onmitsukidō con mucha responsabilidad, a la vez que conocía parte de su bien llamada guardia personal donde extrañamente la chica Fong a muy temprana edad fue reclutada y ese en realidad era un tema muy aparte que era mejor no abordar, se inclinó con respeto —mi rey, estamos dispuestos a seguir sus órdenes.
El nombrado Rey del alma sonrió —siempre he vislumbrado los posibles escenarios de lo que pueda ocurrir en el futuro cercano, conforme a eso se mueven algunos los hilos del destino de muchos humanos, huecos y Shinigamis, pero al final siempre son ellos los que tienen la libertad de elegir su propio camino y destino, yo tejo casualidades no sentimientos que no entiendo — explico — cualquier insensato diría que a mi vista todos son solo simples peones en un juego donde ya se sabe el resultado, pero cada persona, alma y hueco tiene su propia voluntad de decisión.
— Sabemos de antemano que su deseo principal es mantener el equilibrio entre los tres mundos — señalo Ichibē — su majestad siempre es sabio para saber cuándo dejar que los acontecimientos sucedan tal cual deben ser.
El rey alma los miro serio — Shaolin Fong ha sido desde hace mucho tiempo el factor salvador para la vigésima segunda cabeza del clan Shihōin, primero cuando deserto del Gotei y dejo sus responsabilidades con su clan y sus rangos — explico — aun cuando sobre ella pesa una gran responsabilidad a futuro.
Kirio fue la que hablo — cree que lo hizo de nuevo al venir a entrenarse al palacio y enfrentar al enemigo, con esa misma técnica que le fue otorgada a Shihōin Yoruichi pero que con talento y determinación descubrió por sí misma.
— Los informes de Yamamoto, siempre fueron muy detallados con respecto a los tres capitanes que fueron llamados a entrenamiento al palacio — señalo Shutara — sus habilidades físicas como espirituales fueron las razones principales del porque fueron elegidos entre todos los demás.
— Sin contar que sus Zanpakutō son formidables en habilidad — aporto Ōetsu con un dejo de orgullo en su voz.
— No demerito las habilidades y lo que han hecho como miembros y capitanes del Gotei — señalo el alma Rey con tono serio.
Ichibē bajo el rostro en un acto de sumisión — sé que es nuestro deber su protección y la del reino celestial, pido disculpas porque hemos fallamos — indico con pesar — pero también entendemos que es su deber mantener el equilibrio entre los 3 mundos y ante eso no importa cómo o quienes se sacrifiquen, ya que todo es por un bien mayor.
El alma Rey guardo un momento de silencio — siempre he observado los mundos con curiosidad — señalo reflexivo — he visto tantos sacrificios de aquellos que defienden los mundos, también sé que algunos lo hacen por otros y aunque no entiendo algunas de esas acciones o los sentimientos tras algo así, debo admitir que milagrosamente algunos sentimientos perduran ante la muerte misma sin que yo tenga algo que ver con todo ese asunto — explico.
Ōetsu Nimaiya alzo su rostro sorprendido al instante intuyendo por donde iban esas palabras sabiendo que él tenía ciertas dudas y curiosidades al respecto — ¿lo dice por Suzumebachi? — Cuestiono.
Todos los demás le miraron curiosos, pero fue Tenjirō quien pregunto — ¿qué es lo que ha pasado, a que te refieres?
Ōetsu suspiro largamente — mientras hacía el balance de todas la Zanpakutōs que ahora son Asauichis, note algo muy extraño y fuera de lugar que pasaba con la espada de Soi Fong, Suzumebachi — empezó a explicar — fui con Ichibē y le explique el motivo de la anomalía.
— ¿Qué anomalía? — Preguntaron los demás miembros del escuadrón.
El barbudo se puso tan serio que parecía que sus dos cejas pobladas se unían — debo admitir que aun no entiendo bien todo el asunto, pero al parecer una pequeña parte del espíritu de la espada se ha aferrado al mundo espiritual, explícitamente a la sociedad de almas y no ha desaparecido por completo pues aún hay un leve rastro de Reiatsu que se encuentra escondido y dormido en la espada.
— ¡Pero eso es imposible! — Sentencio Kirio con un dejo de asombro.
Ōetsu rodo los ojos — ¿por qué crees que vine con Ichibē? — Cuestiono — esto es algo que ni yo mismo puedo explicar o entender por completo, esa Zanpakutō ha resultado ser tan temperamental que de alguna manera se ha aferrado al mundo espiritual, mucho más ahora que está siendo portada por Shihōin y al parecer se alimenta de su Reiatsu.
— ¿La porta Shihōin? — Cuestiono Shutara seria — ¿cómo llego hasta ella?
Estaban a punto de discutir sobre ese tema largo y tendido, pero el Rey decidió darles una noticia que los dejaría confundidos — quizá solo es una oportunidad para mostrar que lo que hace el Alma Rey no solo es observar — indico dejando a todos en silencio y perplejos — lo que hare en los próximos días será una excepción a la regla principal establecida por mí.
— ¿Habla de la regla de no interferir? — Cuestiono Tenjirō dudoso notando como el Rey sonreía.
—Pero señor, cuando se hacen cambios imprevistos en los acontecimientos hay un riesgo en que pueda haber repercusiones de las cuales no sabríamos cuales serían las consecuencias — señalo Ichibē — usted mismo lo dijo hace siglos.
El rey alma sonrió levemente — Ichibē, sabemos que algunas repercusiones pueda que sea también una buena oportunidad para todos — indico — aun cuando algunas cosas parecen malas a simple vista, al final suelen ser solo una manera de compensar.
Meditando un poco esas palabras los miembros del escuadrón cero se inclinaron en obediencia y esperando que todo saliera bien, confiando que el Rey Alma lo ha visto todo en su sueño de recuperación, así como quizá pudo ver los acontecimientos de la guerra y como su final fue desarrollándose, posiblemente también era sabedor de lo que esa intervención podía traer como consecuencia y tal vez no resultaría ser tan malo, el rey alma hasta hoy solo había sido un espectador de los acontecimientos, pero justo ahora iba a mover ciertas piezas para hacer que lo ya había visto cambiara en concreto con la muerte hipotética de la capitana del segundo escuadrón Shaolin Fong, para bien o para mal las cosas iban a desarrollarse como el rey había dicho.
Kirio suspiro un poco confusa y meditativa, recordaba los primeros días en el palacio, de cuando llego de la Sociedad de almas y como el alma rey le instó en olvidar su vida anterior y sus afectos, ya que la peli violeta tenía un especial cariño por su teniente y por Jūshirō Ukitake, pero ahora era como si la experiencia cercana a su muerte le había cambiado, aunque esa sonrisa satisfecha y amable que había mostrado le recordaba un poco a cierto capitán aunque eso era imposible, así como el que el alma de una espada se aferrará al mundo espiritual y si eso sucedía era como si de alguna manera amo aun siguiera con vida. Lo que sea que pasara de ahora en adelante sabía que podría involucrar a la vigésima segunda cabeza del clan Shihōin y si era de esa manera Shutara no estaría muy conforme ya que desde que se dio su deserción ella misma se sintió traicionada porque había puesto muchas esperanzas en quien reconocía como una gran luchadora.
Gracias por Leer.
