CAPITULO No 10

En el doceavo escuadrón Kisuke Urahara no era un tonto, podía parecer como uno y hacerse el tonto, pero en definitiva el trataba de ir un paso delante de todo aun de lo que no sabía. Lo que había sucedido en la Sociedad de Almas era una confirmación a las conjeturas en su mente, por supuesto que eso no lo diría en voz alta ni con Yoruichi ahí y no es que no confiara en ella, es solo que justo ahora la miraba tan dispuesta a correr hacia el Seireitei que no parecía meditar o pensar en las consecuencias de esas decisiones imprudentes que podía tener y justo ahora ella parecía estar tomando las cosas de mala manera, le parecía lo más adecuado esperar y ver como todo se desarrollara para dar una estrategia que al final les diese una victoria sin ponerse en un peligro innecesario. Le debía mucho a su amiga de infancia, le había salvado de una ejecución hace cien años y no solo a él, sino que también a algunos capitanes y tenientes.

Había buscado la energía residual de la garganta que se había abierto dos veces, solo eso era sospechoso, pero como todo según el tendedero tenía que haber una explicación y sin quererlo supo que la explicación podía encontrarla en la casa de los Kurosaki, parpadeo al ver que estaba frente a la casa de Ichigo y como sabía que el único lugar donde podía enterarse de lo que sucedía era la habitación del peli naranja no dudo en ir justo ahí. Por otro lado, Ichigo no había perdido tiempo y al momento había llamado a Ishida, Sado y Orihime para hacerles saber las noticias, justo después de contarles lo sucedido esperaba que dijeran algo.

— ¿Estás seguro de que eso es verdad? — Pregunto dudoso Chad con calma.

Nell se puso de pie de un brinco — ¿acaso no me crees grandulón? — se quejó, pero el otro arrancar a su lado le detuvo.

— Es todo cierto — confirmo— luego de que Baraggan-sama y Starrk-sama murieran quien quedo gobernando fue Harribel-sama, pero alguien la ataco y se la llevo eso fue lo que escuche de una mujer de su fracción — informo Pesche — pero lo que a nosotros nos preocupa es que se llevaron a Dondochakka con ellos, más bien se han llevado a varios arrancars para usarlos como su vanguardia.

Ichigo frunció el ceño, entonces recordó que el sujeto con quien tuvo una pelea hace poco posiblemente era uno de esos — ¿vamos ir a salvarlos verdad? — Pregunto Ichigo.

— No tienes que preguntar — dijo Chad y Orihime asintió rápidamente.

Ishida bajo su rostro serio — lo siento, no puedo ir con ustedes esta vez.

—Ishida-kun…— susurro Orihime, Chad le miro serio — ¿Ishida? — Cuestiono confuso, pero fue Ichigo quien sonrío — cierto, los Quincys están para destruir a los Hollows no para salvarlos — señalo.

— Tu — acuso el Quincy, sonriendo un poco — sabía que sacarías algo como eso.

Ichigo le mostro una sonrisa amable — sabía que si no te lo contaba estarías de mal humor por no tomarte en cuenta — expreso — no te preocupes podemos hacerlo perfectamente sin ti.

— ¡Oh! Parece que lo están pasando bien — interrumpió la voz de Kisuke que se encontraba sentado en el marco de la ventada en la habitación de Ichigo — ¿puedo unirme a su pequeño viaje a Hueco Mundo? — Pregunto sonriente.

Ichigo le miro asombrado — ¿cómo es que has llegado a mi casa a tiempo para escuchar todo? — Cuestiono Ichigo.

Kisuke sonrío — ¿no es obvio? — Pregunto — estaba esperando el momento oportuno afuera de tu ventana — el peli naranja puso los ojos, entonces Urahara bajo un poco su sombrero — bueno, si dos arrancars aparecen debe abrirse una garganta y de eso me daría cuenta, incluso lo que ha sucedido en tu pelea y lo sucedido en la sociedad de Almas, por si no lo entiendes hay mucho material para estar alertas, ¿creo que de eso te has dado cuenta? En parte Kurosaki-san todo está conectado a la misma cosa— dijo con seriedad el tendedero mientras Ichigo ponía atención — y no es un asunto trivial, no del todo.

El peli naranja frunció el ceño — ¿sabes algo? — Cuestiono dudoso — ¿no tendrás problemas si se enteran que vamos? — Pregunto Ichigo.

Kisuke se encogió de hombre — se lo mismo que tu — respondió — además, creo que la última vez que se fue a hueco mundo salió bien — les recordó con calma — claro que esta vez estamos obligados a informar de nuestra pequeña excursión.

Ichigo frunció el ceño — no creo que el viejo lo permita, más con lo que ha pasado.

Kisuke sonrío — lo permitirá — señalo confiado — justo ahora ellos tienen problemas más importantes como el mantener el balance de las almas y cuidarse de sus sorpresivos enemigos, mientras tanto nosotros iremos y de paso quizá les brindaremos una luz en todo el asunto.

Kurosaki suspiro, no sabía si Urahara estaba siendo sincero ya que la última vez les ayudo con un propósito oculto, desde entonces decidió que no podía confiar plenamente en el tendedero — no hay que perder tiempo, creo que será mejor irnos pronto.


Unos minutos más tardes, Ichigo junto con Inoue, Chad, Nell, Pesche y Kisuke llegaban a la tienda para usar la puerta que utilizaron la última vez para ir a hueco mundo. El Shinigami sustituto se sintió un poco más animado y confiado al saber que Yoruichi se encontraba en la tienda, según Kisuke había aparecido por la mañana para hacer una visita cuando todos los acontecimientos sucedieron, reteniéndola en la tierra y podían contar con ella para que el tendedero no hiciera de las suyas en hueco mundo, aun así el peli naranja pudo notar que la morena no estaba muy feliz de esa excursión a hueco mundo ya que según lo que escucho decir era que necesitaba regresar a la Sociedad de Almas, pero al momento en que contactaron con el Gotei fueron sorprendidos con la noticia de que tenían vía libre para ir y ver que podían averiguar que les sirviera a ellos, al mismo tiempo Ukitake pidió a Yoruichi informar y ayudar a Kisuke, ya que según todos los capitanes había dicho que sería una ventaja para ellos.

Luego de la breve comunicación empezaron los arreglos, Yoruichi pareció conforme hasta cierto punto pues había reafirmado que cuando todos volvieran regresaría a la Sociedad de almas, se notaba cierta inconformidad ante las órdenes del Gotei. Kisuke por otro lado sonrío satisfecho y solo comento a su amiga sobre la grata sorpresa de que la capitana del escuadrón dos había dado su visto bueno al pequeño plan. Luego de unos minutos se despidieron de Yoruichi con la promesa de cuidarse, cruzaron el Senkaimon que les llevaría a hueco mundo. La morena les vio marcharse junto a Tessai, su trabajo de ahora en adelante era monitorear cualquier cambio en el monitor de energía, estar pendiente de las comunicaciones con Kisuke y cualquier cosa que el Gotei piense que sería bueno informar, por otro lado, Tessai se había encargado de avisar a los Vizards en el mundo viviente sobre los acontecimientos y justo tenían comunicación constante.

La morena se quedó pensando en esa pequeña comunicación que habían tenido con el Gotei, era obvio de que ya estaban reunidos, pero quien hablo fue Ukitake dando un agradecimiento por el breve reporte sobre lo que había sucedido en el mundo viviente con Ichigo, su pequeña pelea y como había aparecido Nell con otro arrancar, luego pregunto a los reunidos si había algún inconveniente con la nueva infiltración a Hueco Mundo, escucharon como Mayuri explicaba que era conveniente dado a los problemas que se presentaban sobre el balance de las almas, Shunsui había apoyado y al parecer todos los capitanes. Les habían deseado suerte a los exploradores y la comunicación había terminado. Todo le resultaba extraño, cuando sucedió el conflicto contra Aizen había sido Yamamoto el único que daba ordenes e indicaciones, esta vez pareció ausente y el que Ukitake fuese quien impartía las ordenes era una señal de que las cosas podían ponerse serias en la Sociedad de almas.


En el Gotei trece las cosas parecían un poco más calmas si se podía decir, la noche había llegado y la reunión en el escuadrón cero ya llevaba un tiempo. Por supuesto que los informes fueron dándose uno tras otro, sin olvidar la intervención que tuvo el equipo en el mundo de los vivos, su reporte fue más que sorpresivo ya que no creyeron que solo la Sociedad de Almas había sido atacada, pero el hecho de que solo fuesen tras el Shinigami sustituto era algo en que pensar y poner atención, sin olvidar la aparición de los dos arrancars. Pero lo más extenso hasta ahora había sido el informe del escuadrón doce, fue extraño que Mayuri permitiera que su tercer asiento fuese el encargado del informe sobre lo que parecía ser cosas más técnicas y gracias a kami ya terminaba.

Mientras que en otra sala que era donde los tenientes se reunían, Rukia parecía demasiado inquieta caminando de arriba abajo — cálmate, la reunión de capitanes no terminar por mucho que estes inquieta — apunto Renji.

Todos parecían estar en cierta calma si se podía decir, luego de que habían hablado de los acontecimientos ocurridos y el que Sasakibe no estuviese para poner orden como era costumbre, había dejado a más de alguno pensativo, Rukia farfullo un poco molesta por el comentario de Renji — ¿cómo pides que me calme? — Pregunto la teniente del treceavo — esto es preocupante.

— Perdón — Interrumpió Kira y todos le miraron — antes de que acabe la reunión, hay algo que me está molestando — señalo — la invasión rebelde, la desaparición de hollows y la gente desaparecida en el Rungokai, me parece que todo está conectado.

Momo Hinamori frunció el ceño — mi capitán comento que el doceavo reporto que los dos primeros están conectados, pero que la desaparición de la gente en el Rungokai son solo peleas internas.

— Por eso mismo han cesado las investigaciones entonces — dedujo Hisagi.

Nanao hablo — al parecer eso no parece ser tan importante en este momento, aunque mi capitán dice que resulta extraño que el doceavo no haya registrado nada sobre esto.

Kira pensó un poco — ¿alguno de ustedes o sus grupos ha investigado fuera del distrito 50? — Cuestiono.

— ¿Por qué? — Pregunto Matsumoto.

—¡Si! — exclamo la vos infantil de Yachiru —¡nuestro equipo lo hizo, el del calvo y Yumichi fueron al 64!

Todos al momento voltearon ver a la pequeña teniente — ¿qué vieron? — Pregunto Kira.

La peli rosa hizo una expresión de pensar — lo mismo, muchas huellas reunidas en un mismo lugar, no había huellas de hollows — señalo — así que posiblemente fue gente peleando como dicen.

— No me refiero a eso — refuto Kira — quiero saber que como eran las huellas.

— Mmm — dijo pensativa la teniente del onceavo — algunas eran desnudas y otras tenían sandalias — todos al instante se miraron curiosos.

Kira suspiro — tal como lo pensé — susurro.

Iba se acercó — ¿a qué te refieres? — Cuestiono.

— Los estándares de vida disminuyen a partir del distrito 50 en el Rungokai, desde ahí hay un incremento de gente que lleva harapos y sin sandalias — apunto serio — según las estadísticas de los últimos 550 años, nadie lleva sandalias después del distrito 59.

— ¿Qué es lo que estas insinuando? — Pregunto Renji.

Kira hizo una mueca molesta — si se vieron huellas de sandalias en el distrito 64, probablemente fueron dejadas por Shinigamis — todos contuvieron el aliento ante esa declaración — me parece extraño que el doceavo no hiciera algo, según procedimiento luego de lo ocurrido con Aizen Sōsuke siempre se lleva a un miembro del doceavo experto en Reishi, pero esta vez no fue así — señaló y luego dirigió su mirada a la teniente del escuadrón doce — ¿qué está escondiendo el capitán Kurotsuchi? Teniente Nemu.

— No lo sé, Mayuri-sama no me da información sobre este caso — respondió la teniente, todos pudieron ver que su expresión era tan plana como siempre y difícilmente podrían saber si era verdad o mentira lo que decía.

Kira le miro serio — voy a reportar esto al capitán general — advirtió.

— Como desees — dijo con calma — estoy segura que Mayuri-sama no haría nada que perjudicara el Gotei.


— Gracias Akon, puedes volver a tu puesto — dijo Kurotsuchi cuando su tercer asiento termino su reporte, luego dio un paso adelante y todos se prepararon para lo que serían las conclusiones — esta vez llamare a estos Ryokas como armada rebelde, pero ellos mismos se hacen llamar Vandenreich y al parecer su incursión está conectada con las recientes desapariciones de hollows — apunto — creo que todos son suficientemente inteligentes para darse cuenta que estos rebeldes son realmente Quincys — aclaro y todos los capitanes parecieron poner más atención en sus lugares, reconociendo que por fin tenían más claro quién podría ser el enemigo — no sabemos cómo es que han podio expandir su influencia, pero lo que llama la atención es la manera tan fácil con la que pudieron entrar y según la últimas palabras del teniente Sasakibe, también pueden bloquear el Bankai o al menos hacerlo inefectivo…

Un golpe del bastón de Yamamoto corto a Mayuri — ¡suficiente! — expreso con voz seria — ya se ha dado suficiente información, hay algo más que quiero de ti — ¿dónde están sus cuarteles? — Pregunto.

Kurotsuchi hizo una mueca molesta — desafortunadamente aun no lo sabemos.

— Ya veo — susurro el sōtaichō — eso significa que no los podemos invadir — dijo con calma y luego dio otro golpe con su bastón — ordeno a todos los capitanes que se preparen para una batalla inmediatamente — indico — sus soldados anunciaron que la guerra empezara en cinco días — informo — pero ¿cómo podemos confiar en unos malditos cobardes que hicieron tal incursión sobre nosotros? — apunto — hagan todos los preparativos lo más rápido que puedan, ¡no les permitiremos hacer el primer movimiento de nuevo! — Exclamo enérgicamente y luego de eso cada capitán salió tan pronto que su Shunpo lo permitiese.


En hueco mundo los infiltrados por fin habían llegado y para su sorpresa el lugar donde habían aterrizado estaba lleno de cuerpos de Hollows, con esto confirmaban que lo que Nell había dicho era cierto y ahora solo restaba saber quién había hecho todo esto.

Soi Fong había llegado al escuadrón y su teniente llego momentos después, había sido una fortuna que desde antes había preparado su escuadrón para lo que podía ser otro conflicto y en esos momentos daba directrices a todos los oficiales sentados de cómo iban a distribuirse en el campo de batalla. Dio unas ultimas indicaciones a Ōmaeda y este al momento fue hacer los encargos dejándole sola para pensar en lo que estaba sucediendo. El reporte de Kisuke y Yoruichi-sama había tomado a todos por sorpresa, no habían esperado que atacarían al mismo tiempo el mundo viviente. Especialmente al Shinigami sustituto y de paso hasta hueco mundo, era como si sus ataques estuvieran sincronizados, por supuesto que ella lo había señalado en la reunión, por eso mismo pensaron que la incursión de Kisuke y Kurosaki sería una buena idea para saber cuál era el propósito de ir contra los 3 mundos.

Suspiro pensando en que por mucho que haya pensado que Yoruichi estaba a salvo en el mundo viviente, las cosas podían ponerse difíciles en todos los frentes. Había visto a los otros capitanes en el breve momento antes de salir de la reunión, ninguno se detuvo a charlar o comentar algo como otras veces, era como si todos estaban más que claros de que esto era importante y lo del Bankai era un dato difícil de comprender, era una suerte que ella no era tan dependiente de él, pero sabía muy bien que para otros capitanes eso sería un inconveniente que debían pensar en cómo afrontar. Un pequeño recordatorio de su pesadilla que se filtró en su mente y su interior pareció estremecerse, había un cierto pánico que desecho al instante, pero no pudo evitar tener cierto temor. Se puso de pie enérgicamente, no tenía tiempo para eso. Ahora era capitana de segundo escuadrón y comandante del Onmitsukidō, unos de los capitanes del Gotei 13 y no iba a sucumbir contra el enemigo tan fácilmente y si lo hacía juraba que se iba a llevar con ella a cuantos pudiera.


Yoruichi escucho con preocupación los primeros reportes de Kisuke de su llegada a hueco mundo, le molestaba en cierto punto que tuviese razón con eso del desbalance de las almas, tantos hollows muertos era preocupante y peligroso para el mundo viviente y la Sociedad de Almas. Sin contar la mala suerte que habían tenido de aterrizar en lo que parecía ser un cementerio de hollows, antes de que Kisuke terminara la comunicación informo que irían a verificar el lugar donde estaban llevándose algunos prisioneros sobrevivientes. La morena supuso que sería inevitable una posible confrontación contra el enemigo, solo esperaba que fuesen lo suficientemente inteligentes y cuidadosos para no ser vencidos, al menos podía confiar en que Kisuke podría sacar un truco de los suyos baja la manga.

En hueco mundo las cosas se dieron como Yoruichi había sospechado, pero de una manera un tanto diferente ya que al parecer la fracción de Tia Halibel conocidas según dijo Nell como las tres bestias fueron las primeras en atacar e ir contra el enemigo siendo derrotadas, fue ahí cuando Ichigo hizo acto de presencia y empezó lo que podía decirse un verdadera batalla de la cual Urahara se aprovechó para tomar datos, hacer pruebas y estudiar al enemigo como ya lo venia suponiendo estos sujetos eran Quincys, no era de extrañar que se lanzaran contra hueco mundo cuando era sabido que esos eran sus enemigos naturales. Era una pena que no fueran seres más pensantes al darse cuenta de que con la eliminación a gran escala de Hollows ponían en peligro la Sociedad de Almas y el mundo viviente, aunque por un momento pensó que quizá eso si lo habían pensado y esto solo sería una pequeñas parte de su plan.

Kisuke pudo ver como Ichigo estaba teniendo ciertos problemas con su oponente, negó al pensar que hubiese sido de gran ayuda si antes le hubiera dado algunas lecciones sobre los Quincys, aunque lo mejor hubiese sido que su padre le contara un poco más sobre su herencia materna y su propia historia. Propiamente dicho el joven Kurosaki al parecer ya había elegido por cual herencia inclinarse y seguramente no retrocedería en esto. Aun así, tenía confianza en que Kurosaki podría salir avante ante el enemigo y el aprovecharía el asunto para ampliar su investigación y tener un poco de ventaja en lo que sería el nuevo conflicto.


En la primera División Mayuri Kurotsuchi se había quedado para dar unos pequeños detalles importantes al Sōtaichō que dicho sea de paso parecía de mal humor — debo informar que movilice miembros del doceavo con órdenes de matar 28,000 ciudadanos del Rungokai, sin permiso para corregir el balance de las almas — informo Mayuri.

— ¿Por qué no pediste autorización? — Cuestiono serio Yamamoto — considerando gravedad de la situación quizá te hubiese otorgado el permiso.

Kurotsuchi bufo — si la situación hubiese empeorado, entonces hubiese tomado la responsabilidad por ello.

— Quizá las cosas no se hubiesen puesto tan serias si el departamento de investigación y desarrollo fuera rápido para reportar el asunto — se quejó el sōtaichō.

— Eso es falso — replico el capitán del doceavo — de hecho, cuando se infiltro el Quincy Ishida te advertí sobre la posibilidad de que fuese algo contraproducente.

Yamamoto frunció el ceño — tú mismo lo consideraste un temor infundado y al final lo desestimaste ignorándolo al ver que este había perdido sus poderes.

— La persona responsable de lo que está pasando no es nadie más que tu — acuso Mayuri — porque esa vez hace mil años ¡no pudiste matar a ese hombre! — Exclamo con tono serio.

Hubo un leve silencio en la sala, Yamamoto soltó un bufido molesto no iba a ponerse a lamentarse por el pasado, lo que hizo y dejo de hacer. Ahora debía pensar en el presente y como corregir los errores, no era momento para ponerse a discutir con sus propios subordinados — será mejor que regreses a tu escuadrón y averigües algo sobre cómo pueden llegar al Bankai.

Mayuri asintió de manera mansa y en calma, el comandante tenía razón por ahora era mejor ir a su escuadrón y aprovechar cada momento antes que la guerra estalle frente a sus narices, si las cosas eran como decían los capitanes no tendrían ninguna ventaja si ocupaban el Bankai. Salió de la primera división con destino al doceavo a su paso pudo ver como algunos escuadrones parecían mover a sus tropas, algunos Shinigamis corrían de aquí para allá ante lo que aprecia ser un anuncio de guerra.


En la base del enemigo uno de sus soldado recibió un mensaje y corrió directamente hacia la sala principal, eso era algo urgente que debía saberse — su majestad, hay un telegrama de la primera Iacto Arme — señalo — el potencial de guerra Ichigo Kurosaki, se ha infiltrado en Hueco Mundo — informo — actualmente está luchando contra el capitán supervisor Quilge Opie portador de la letra "J" - "The Jail" su habilidad era capturar al enemigo en una jaula de Reishi.

El hombre al que nombraban como "su majestad" sonrío al instante y se puso de pie de inmediato — bien, vamos — dijo al instante.

El mensajero le miro confundido ¿ir, donde? — Cuestiono.

—¿Dónde? — repito — ¿no es obvio? — Pregunto — a la Sociedad de Almas — dijo y sonrío complacido, no sabía porque Ichigo Kurosaki había dio a hueco mundo, pero si estaba luchando en contra de Quilge, pensó que este le mantendría ocupado por un tiempo creando la oportunidad perfecta para ellos — notifica a todos los Sternritter, el Vandenreich está a punto de invadir la Sociedad de Almas.

El mensajero corrió al instante y tomo el comunicador para ponerle en alta voz "Todos los miembros del Sternritter deben prepararse de inmediato para reunirse en la puerta del sol, la invasión a la Sociedad de Almas es inminente"

Unos pocos minutos pasaron y lo que parecía ser un pequeño grupo de hombres y mujeres se formaba en el lugar indicado, listos para luchar contra los Shinigamis de la Sociedad de Almas cuando se les diera la señal.

Mientras tanto en la Sociedad de almas algunos grupos de Shinigamis se dirigían hacia cada una de las cuatro puertas para esperar la entrada del enemigo, en cuanto a otros esperaban con sus jefes de grupo instrucciones de cómo proceder, algunos había sido tomados con la guardia baja pues no se esperaba se agilizaran los planes de guerra aunque eso parecía inminente, el escuadrón dos parecía ser más ordenado en este punto, los que habían sido desplegados a la primera división estaban en sus puesto y todos lo demás con asignaciones especiales como los asignados al cuidados de algunos nobles ya habían partido, para que todo el resto se desplegara en grupos según la capitana o un superior ordenara.

De pronto alguien señalo algo en el cielo, al momento muchos otros lo vieron un sujeto se encontraba ahí flotando en el aire en el interior de la barrera de protección. Fue en ese instante que se sintió una fuerte descarga de energía en toda la Sociedad de Almas y unos pilares blancos aparecieron en el cielo para caer en tierra en distintas ubicaciones alrededor de todo el Seireitei. Las alarmas empezaron a sonar en un anuncio a lo que se daba por entendido era la aparición del enemigo, un fuerte temblor se dejó sentir ante el impacto de lo que parecía ser pilares en tierra y cada uno de los escuadrones empezaron la movilización de sus soldados.

En el treceavo escuadrón Kiyone y Sentarō Kotsubaki se quedaron mirando incrédulos de lo que estaba sucediendo cuando algunos señalaban los pilares aduciendo que eran de luz — esas son llamas azules, no luz y cada uno parece que posee una increíble densidad espiritual — aclaro Sentarō.

—¿Cuántos son? — Pregunto Kiyone, al instante Rukia apareció pasándoles de frente con rapidez — ¿teniente Kuchiki dónde va? — Pregunto al ver como buscaba la salida.

Rukia se detuvo — a la base del pilar, seguramente los oficiales del ejército enemigo están esperando en el fondo de cada pilar — con esa simple respuesta dejo a los dos para esperar ordenes de Ukitake taichō.

Mientras tanto desde la primera división Yamamoto miraba todo el panorama desde el balcón de su oficina, el teniente Okikiba inclinado esperaba las órdenes del sōtaichō, que meditaba sobre lo que se haría — me voy, tú te quedaras aquí para proteger el lugar.

— Entendido comandante — acepto Genshirō Okikiba en total mansedumbre.

En el mundo viviente Yoruichi tuvo un momento de asombro al notar como los aparatos medidores se volvían locos, era como si de pronto alguien hubiese soltado una larga descarga de energía y los medidores eran inútiles para registrarlos, Tessai apareció para ver que era todo el asunto ya que la alarma, los aparatos pispileaban y no terminaban de procesar lo que sucedía. La morena medito si sería bueno comunicarse con Kisuke o el Seireitei ya que la computadora indicaba que esa descarga de energía se había dado en el mundo espiritual.

En la Sociedad de almas el capitán del escuadrón Diez que ya se había movilizado miraba al encargado del doceavo con un dejo de impaciencia, parecía no poder darle una pronta respuesta — ¿equipo de inspección de partículas espirituales, cuanto más tenemos esperar? — Pregunto.

— Lo siento Hitsugaya taichō — se disculpó el Shinigami del doceavo — la densidad es muy alta y los aparatos no funcionan apropiadamente.

Cerca de la tercera división algunos Shinigamis sentados junto a el teniente Kira esperaba el resultado el pilar había caído entre su escuadrón y el cuarto, muy a diferencia del décimo la conclusión se dio rápido — el resultado muestra en un 93% la suplantación de Reiatsu es definitivamente un Quincy — indico el del doceavo.

En cuanto se dio el resultado una silueta de un hombre apareció y Kira no perdió su tiempo — ¡puedo verlo, ataquen! — ordeno, pero al instante lo que aparecía ser una enorme bola de fuego se dirigió a él dándole de lleno entre el torso y el brazo derecho que sorprendido por el ataque quedo en shock cayendo a tierra delante de todos los ahí presentes.

—¡Teniente Kira! — gritaron asustados por lo que estaba sucediendo.

— No se queden ahí — indico uno de los oficiales sentados — ataquen a esos malditos.

Con eso los tres Shinigamis ahí presentes que eran del tercer escuadrón sacaron sus Zanpakutō y liberaron su Shikai. Uno a uno fue cayendo de la mano del enemigo no dejando ningún herido o sobreviviente.

— Nos ordenaron matar a todos, así que corran — señalo con una sonrisa.


Otro Quincy que parecía ser el que comandaba a los demás llamado Jugram Haschwalth apareció en otro lugar hablo — Témannos Shinigamis, a partir de ahora el Sternritter los purificaran.

Al instante un Shinigami le miro serio y apunto su espada hacia el de manera un poco temblorosa — ¡alto! — dijo — no pasaras — sudaba y los otros tras de él parecían tener cierto miedo.

— Si tienes miedo, eres libre de huir — indico el Quincy — de todos modos, personas como tú no sirven ni para dar una advertencia.

— ¡Te atreves a burlarte del treceavo escuadrón! — Exclamo — ¡detente! — insistió.

— ¿No has notado tu abrumador miedo? — Pregunto — desde el comienzo has tratado de desviar la realidad, aun cuando ya les habíamos declarado la guerra — al instante lo mato sin miramiento y aquellos que le acompañaban mirando incrédulos la caída de su superior — parece que han perdido su voluntad de pelea — señalo.

Al instante el hombre que antes flotaba en el cielo bajo aterrizando a su lado — bien, déjamelo a mi — indico y al instante mato a todos los Shinigamis en el lugar, luego miro al su subalterno — si piensas apiadarte de ellos, entonces mátalos de una vez que esa sería la elección benigna.

— Entiendo su majestad — expreso con mansedumbre.


La información estaba llegando de manera rápida aun cuando había muchos problemas que resolver. Akon no podía creer todos los datos que se estaba proporcionando.

— ¡Hemos confirmado en el complejo Reiatsu enemigo en 16 posiciones, también hemos notado que los Reiatsus desaparecidos son de Shinigamis que están luchando actualmente en posiciones no confirmadas! — se informaba y seguían — creemos que los miembros que estaba con el equipo de inspección murieron también antes de que se pudieran enviar los datos.

— ¡El Reiatsu del teniente Kira de la tercera división ha desaparecido y otros tres Shinigamis al mando de esa misma división también han desaparecido! — se escuchó el informe — 25 miembros han muerto en el distrito oeste 601 y 61 miembros en el 224.

Akon se estremeció — ya van 1,000 muertos en solo 7 minutos — dijo con temor en su voz — esto es una locura, si seguimos a este ritmo no hay forma en que podamos vencerlos.


Rose había escuchado el informe, él estaba en otro punto, pero rápidamente decidió ir donde su teniente había caído y justo en su camino se encontró con un enemigo quien se presentó como el Sternritter "U" - The Underbelly, NaNaNa Najahkoop. No había tiempo para presentaciones y diálogos pensó que este era el momento de vengar a sus subalternos. En otro sitio uno de los enemigos se encontraba destrozando un grupo de 6 Shinigamis y mientras proseguía su camino se encontró con otros 3 más que al no más verle se asustaron.

— ¡Qué es ese monstruo! — Exclamo uno, al notar que era alguien un poco lúgubre ya que el enemigo parecía ser un sujeto alto, delgado vestido como una gabardina blanca, pelo largo color negro igual a sus ojos, parte de su boca y nariz estaba cubierta por una mascarilla negra llena de púas de metal alineadas en posición vertical haciéndole ver más tétrico. Era Äs Nödt designado con "F" - "The Fear".

— Nuestros ataques ni siquiera parecen funcionar — se quejó un Shinigami — todos los que son apuñalados por esas espinas brillantes murieran al instante — reflexiono temeroso.

Su compañero a su lado asintió — parecen estar muertos, pero… ¿porque siguen gritando? — señalo.

Estaban a punto de corres y huir de ahí y otro más les regaño — ¡no retrocedan, chicos no retroceda! — exclamo, pero fue inútil ya que sus compañeros temerosos empezaron la huida —¡nos ordenaron sacrificar nuestras vidas para proteger el Seireitei, el Gotei 13 no recibió órdenes de proteger nuestras vidas! — señalo, aunque ya todos habían huido dejándole solo — ¡no retrocedan! — Grito desesperado., justo estaba por recibir una ataque por atrás cuando una espada se interpuso.

— Bien dicho — alabo la persona que había irrumpido en el lugar.

El Shinigami miro hacia arriba agradecido y lo vio ahí, a la orilla de una pequeña edificación — ¡teniente Abarai! — dijo un poco emocionado.

El pelirrojo le miro serio — ahora, déjenme esto a mí y salgan de aquí — ordeno.

En otro lugar se podían escuchar algunos lamentos de dolor contrastados con una pequeña risa divertida de lo que parecía ser una chica. Sajin Komamura fue quien hizo acto de presencia y detuvo el ataque de lo que parecía ser un enemigo que al notarlo mejor vio que era una joven adolescente — el enemigo incluso usa a pequeñas niñas como guerreras — comento un poco indignado al notar quien era su contrincante.

—¿Ellos incluso hicieron un cachorrito como tu un capitán? — Cuestiono con cierta burla la joven que vestía de blanco con un cinturón rojo con una hebilla de corazón y llevaba una gorra — la Sociedad de Almas realmente debe de necesitar personas — dijo Bambietta Basterbine identificada con la "E" - "The Explode".


Renji había iniciado su ataque contra el enemigo, pero ante las primeras embestidas de sus ataques se estaba frustrando al notar que no parecían afectar al enemigo. Aun así, pudo notar cierto patrón ante sus ataques por lo que resolvió atacar con mucha más rapidez, justo cuando terminaba ese pensamiento sintió que otro fuente de poder que venía sobre si, con un rápido movimiento pudo esquivar al sujeto gordo que parecía tener una máscara que ocupaban en el mundo de los unos sujetos que salían en la televisión y se hacían llamar luchadores.

—¡Maldición! Es rápido — se quejó de pronto bloqueando otro ataque.

— No necesitas tratar de leerlos Renji, menos apiadarte de ellos — dijo la voz seria y calma de Kuchiki Byakuya se dejó escuchar — tratan de destrozar despiadadamente la Sociedad de Almas, ellos claramente son enemigos — señalo — pulverízalo con toda tu fuerza.

— Capitán — susurro Abarai ante esas palabras.

El capitán del sexto se mostraba impasible— estos son enemigos, los asesinos del teniente Sasakibe, son solo cobardes que mancharon nuestra corte con sangre, sin dar un solo aviso y por lo tanto no hay necesidad de mostrar piedad.

— No estaba mostrando piedad — apunto Renji.

De pronto el enemigo frente a ellos se movió lanzando algo — no te muevas — advirtió Kuchiki.

— Capitán es inútil — dijo el teniente — nuestras espadas no pueden cortarlos.

Byakuya le miro serio — ¿nuestras espadas no pueden cortarlos? — Pregunto — eso no es cierto — refuto, al instante el enemigo con el cual Renji se estaba enfrentando recibió una cortada en su mano derecha ante la sorpresa del teniente y el mismo enemigo.

Su compañero reacciono— ¡Oye!, Äs Nödt ¿qué estás haciendo? — se quejó — no puede ser que derrames sangre por algo de ese nivel.

— Tu tampoco deberías moverte tan descuidadamente — indico Byakuya, al instante el suelo bajo el sujeto gordo se derrumbó llevándose de paso al sujeto en cuestión — dañe el suelo con Senbonzakura, así cualquier ataque que hiciera lo haría caer — explico con calma a su teniente — Renji, ahora es dos contra uno — apunto — si mi Bankai es sellado, derrótalo con el tuyo — ordeno.

—¡Capitán! — Exclamo Renji incrédulo de lo que su capitán decía.

Byakuya dio unos paso adelante y paso a su teniente — de acuerdo con el informe del teniente Sasakibe, ellos tienen un método para sellar el Bankai.

— ¡Por eso mismo no deberíamos usar el Bankia! — exclamo Renji.

— Ya deberías de darte cuenta — empezó — es doloroso decirlo para mí, pero estos no son oponentes que podamos derrotar sin nuestro Bankai.


Al mismo tiempo en otras ubicaciones a lo largo del Seireitei otros como Hisagi Shūhei, Shunsui Kyōraku, Soi Fong, Ukitake Jūshirō y Hitsugaya Tōshirō habían encontrado sus propios contrincantes en este nuevo conflicto, no cabía duda que esta guerra estaba siendo un poco más directa en sus enfrentamientos.

Sajin en su ubicación había pensado de la misma manera que Byakuya Kuchiki llegando a esa conclusión de usar su Bankai, tras del su teniente Iba le escuchaba decir — por lo tanto, observa la manera en que sellan nuestro Bankai y después de idear la forma en que se pueda romper ese sello, esa es la llave para esta batalla.


Hitsugaya se había cansado de esperar y ahora daba indicaciones a Rangiku que se encontraba a su lado — lo usare mientras estes a mi lado, cuando mi Bankai sea sellado lucharemos juntos y buscaremos una forma para romper el sello.


Soi Fong había visto como las columnas de luz habían aparecido, pero muy diferente a otros escuadrones ordeno a sus subalternos esperar, no sabían que poder tenía el enemigo, fue cuando noto que una de esas columnas había caído a las afueras de los campos de su escuadrón cerca del primer escuadrón, más bien el área cercana donde se encontraban los barracones que a este momento estaban vacíos. Como las órdenes y estrategias a sus oficiales sentados ya estaban dadas, era consciente que podía contar con los oficiales desde el octavo asiento hasta el veinte y por supuesto Ōmaeda. Envió al noveno y octavo asiento con un grupo de veinte Shinigamis que fueran fuertes en Kidō para resguardar los lugares aledaños y colocar una barrera, si era cierto que estos sujetos podían llegar al Bankai de alguna manera era justo averiguar cómo y así poder hacer algo al respecto, por lo que obviamente tenía que sacar el suyo.

Ella con los demás oficiales irían a encontrar lo que podía ser un enemigo en la base de esa columna, tomaron con ellos un grupo relativamente grande de Shinigamis rasos, ordeno al décimo asiento Yukino quedarse a la retaguardia con las ordenes de desplegar al equipo restante como apoyo a diferentes lugares de Seireitei si era necesario. Al llegar al lugar Soi Fong tomo la responsabilidad de combatir con el enemigo ya que solo era uno. Trato de iniciar su rutina característica que consistía en probar la fuerza del enemigo, uno que extrañamente vestía una armadura o algo así. Por supuesto que había descubierto que este Quincy no era como todos los demás. Se había burlado sobre la elección de armas que parecía más un arma estilo bélico, al tradicional arco y flechas de los Quincys.

Ahora solo pensaba en saber cómo el enemigo llegaba al Bankai, ya había explicado a su teniente lo que haría al respecto — sin embargo, si los matamos antes de que nos sellen — apunto al final un poco confiada Soi Fong a Ōmaeda — entonces el problema solo será eliminarlos por completo.


Entonces ahí mismo, cada uno de ellos en sus lugares respectivos con sus contrincantes, los capitanes del segundo, sexto, séptimo y decimo gritaron — ¡Bankai! — al instante Sajin dijo su liberación — Kokujō Tengen Myō'ō — Byakuya Kuchiki le siguió casi al mismo instante en su lugar — Senbonzakura Kageyoshi — Soi Fong no perdió tiempo para invocar el suyo — Jakuhō Raikōben — el último en invocarlo fue el capitán Hitsugaya — Daiguren Hyōrinmaru.

Al instante sus oponentes sonrieron sacando un pequeño medallón circular, para que el Bankai de los cuatro capitanes desaparecía en un abrir y cerrar de ojos dejando a los involucrados sorprendidos notando como de pronto el enemigo tenía una sonrisa amplia en sus rostros. Aun así, Byakuya Kuchiki, Sajin Komamura, Soi Fong y Tōshirō Hitsugaya pudieron sentir que no era como se había dicho ya que inexplicablemente su Bankia se habían ido.

Incrédulo el capitán del sexto escuadrón susurro — esto no es un sello, es como si mi Bankai ha desaparecido.


—¡No puede ser! — exclamo Renji un poco conmocionado.


— Pero ¡qué diablos! — Soltó Iba al ver que el Bankai de su capitán había desaparecido y quedaba de pie así no mas

— ¡Mi Bankai ha sido robado! — Rugió Sajin entre molesto y sorprendido.


— ¡Que! —Soi Fong se sorprendió y Ōmaeda estaba más sorprendido que ella.


Rangiku fue mucho más explícita — ¿qué está pasando? — Cuestiono a su capitán.

Hitsugaya no sabía que decir — esto… di algo — soltó, pues no sentía nada — ¡dime algo! — Exclamo — ¡Hyōrinmaru! — llamo al espíritu de su espada, aunque este no respondió.

Al ver la confusión de su capitán, Rangiku no pudo evitar llamarle — capitán.

—¿Qué estás haciendo Matsumoto? — Cuestiono — anuncia esto a los otros capitanes, que no usen Bankai sin importar que, porque ellos lo robaran — indico — Tenteikūra, hazlo ahora.

Al instante la teniente del décimo escuadrón empezó el Kidō — Tenteikūra — exclamo y al instante comunico a dar el mensaje.


Los capitanes que habían sido comunicados de la situación, no lo podían creer, Ukitake se lamentó en su lugar y Rose no podía creer que se podía hacer algo como robar un Bankai, pero entendió que eso era lo que había intentado su contrincante que se hizo llamar Bazz-b. Hirako que estaba en movimiento al recibir el mensaje no pudo más que cuestionarse que era lo que esos idiotas estaban haciendo, pensar en hacer esa estupidez era como lanzarse a la boca del lobo. Retsu supo que el mensaje venia del décimo escuadrón, por lo tanto, supuso que los Bankai robados solo eran los del segundo, sexto, séptimo y decimo escuadrón.

Mayuri no pudo evitar expresar su molestia en voz alta —¡imbéciles! No puedo creerlo de esos tontos — soltó indignado — acaso, ¿no pudieron esperarme para terminar el análisis? — cuestiono encerrado en su laboratorio.


Shunsui que se encontraba frente a su ponente, un sujeto de aspecto un poco mayor con gafas y un bigote le miraba serio su nombre era Robert Accutrone designado con la letra "N" — creo que deberíamos agradecer un poco — soltó el castaño — lejos de tener una pronta y buena información sobre sus habilidades todo parece difícil, ahora solo resta esperar que Kurotsuchi pueda trabajar a partir de lo que se informe y pueda obtener resultados en cada batalla —indico — sabemos que no son oponentes que podamos derrotar sin el Bankai — expreso y saco su espada — al final, alguien tiene que ser sacrificado, eso es seguro — susurro Kyōraku que al terminar la charla dio un paso para atacar, pero el enemigo se movió rápidamente para contrarrestar el ataque.

Haciendo rápidamente un contrataque certero que dio directamente en el ojo derecho de Kyōraku — Oh, vaya — dijo suavemente al notar que había acertado — trate de actuar calmado, pero sabes que estoy bastante agitado — menciono en tono de disculpa.

— Me tienes — señalo Shunsui ante el hecho de que le habían herido en el primer movimiento y su disparo había dado directamente en su ojo derecho.


Renji maldijo en su mente y dio un paso adelante — Bankai….

—¡Alto! — Grito Byakuya.

Este le miro — pero capitán — se quejó.

— No debes perder el tuyo también — señalo su capitán.

La incredulidad e impotencia embargaron al teniente del sexto — entonces, ¿cómo se supone que derrotemos a estos malditos? — Grito exasperado.


Se podía escuchar los gritos de lucha, de dolor por todas partes a todo lo largo del Seireitei desde un poco más allá del cuarto y hasta el trece parecía que no había soldado que no estuviese enfrascado en alguna lucha. En el doceavo escuadrón los números de Shinigamis caídos estaban aumentando a cada minuto de forma alarmante, Akon se había devanado el cerebro pensando en alguna solución que ayudara y de pronto solo encontró una.

— Bien, conéctanos con Kurosaki Ichigo — pidió.

Uno de sus subalternos le miro confuso y con cierto miedo — pero…necesitamos el permiso de los capitanes.

— ¡Solo apresúrate! — Ordeno molesto — los capitanes están en el frente de batalla, no podemos comunicarnos con ellos solo por esto — señalo serio — yo tomare la responsabilidad.

Al instante los ahí presentes empezaron a girar la orden y ponerse en contacto con Ichigo Kurosaki de forma rápida, intentaron por su insignia de Shinigami sustituto, pero no lograron respuesta. Uno sugirió ubicarlo a través de la misma, pero se dieron cuenta que su ubicación indicaba la ciudad de Karakura y su señal era débil. Parecía que no iba a tener suerte hasta que uno sugirió buscarlo por sus partículas espirituales. Fue ahí que informaron a Akon la situación, ya que según la dirección las partículas se dirigían a Hueco mundo y no había alguna razón por la cual el Shinigami sustituto tendría que ir a ese lugar.

— ¿Dónde está a insignia en el mundo material? — Cuestiono.

— Según el mapa, es la tienda de Urahara Kisuke — informo un Shinigami que tecleaba en su computador — la señal es débil, es como si estuviese bajo tierra o hay algo que interfiere en la señal.

— Ya veo — dijo Akon un poco contemplativo — si eso es cierto, Urahara debe estar con el — dedujo al instante — conéctanos con él.

Al instante su equipo empezó el trabajo de comunicarse con el tendedero, era una suerte que este poseía un aparato muy sofisticado el cual era fácil de conectar. Al llamarlo este contesto a la primera y luego de saludar causalmente a Akon preguntando como iba todo, según noto Urahara el siempre pasivo Akon estaba un poco alterado, este dijo que era urgente hablar con Ichigo Kurosaki, aun así, Urahara se negó a comunicarlo, fue ahí que Akon le informo que era una emergencia. Kisuke al instante informo que Ichigo estaba enfrascado en una batalla con un Quincy que encontraron en hueco mundo. Esa información fue una sorpresa, Akon no podía creer el alcanza de lo Quincys de llegar hasta Hueco Mundo en su afán de guerra y destrucción.

Fue ahí donde Urahara empezó a narrar la pelea en lo que se podía, ya que Akon quería saber si Ichigo podía luchar contra ellos y se sorprendió a un detalle importante que narraba Kisuke "parece que el enemigo trata de sellar el Bankai de Ichigo, pero no puede"

— No funciona — repito Akon un poco sorprendido — ¿sabes que tan fuerte es el enemigo? — Pregunto.

Kisuke se puso serio — sé que hay intrusos en la Sociedad de Almas — señalo — sin embargo, si estas contactándome es porque algo anda mal — sugirió — entonces tengo que preguntar de nuevo, ¿cómo van las cosas?

En ese momento la lucha de Ichigo contra su oponente parecía muy igualada, pero se podía notar la frustración en le Quincy al darse cuenta que no podía tan fácil con ese Shinigami — el tipo que conocí antes, también trato sellar mi Bankai, ¿porque ustedes pueden sellar el Bankai? — Cuestiono serio el peli naranja.

— No tengo porqué contestar tu pregunta — refuto el Quincy.

Ichigo frunció el ceño —¿acaso ustedes, le temen al Bankai? — Pregunto cómo dando una conclusión al asunto.

De pronto el tipo se volvió loco — el Vandenreich, no le tememos a nada — grito molesto.

Al instante Kisuke se puso de pie y disparo algo hacia el Quincy aprovechando la situación— muchas gracias Kurosaki, debido a tu ayuda las partículas espirituales del enemigo colapsaron y pude darle un golpe critico — explico y al instante le lanzo su comunicador que Kurosaki atrapo — tenemos una emergencia, dirígete de inmediato a la Sociedad de Almas, ya abrí la puerta Senkai — indico — por favor, escucha los detalles de Akon y procede en consecuencia.

Ichigo llevo el aparato a su oído — es Kurosaki Ichigo — de identifico.

— Por favor, escucha lo que tengo que informar y no desesperes — dijo Akon a través de la línea.


— Escuchen — grito un Shinigami entrando a una sala continua a donde Akon se encontraba — informen a todo miembro del treceavo escuadrón que Ichigo Kurosaki ha respondido a nuestro llamado de emergencia, Kurosaki ha escapado de Hueco Mundo y actualmente viene en camino.

En Hueco mundo Urahara Kisuke, junto a Inoue y Sado empezaron con el trabajo de analizar al Quincy, primero tomaron el pequeño disco que este ocupaba para sellar el Bankai de Ichigo.

Akon por su parte informaba a Ichigo de todo, la cifras de desaparecido justo se contabilizaban en 2,245, entre miembros rasos, 56 oficiales sentados y solo uno clase teniente. Kurosaki pareció llegar a la realización que con desaparecidos le estaba confirmando el número de muertos. Akon le aclaro que Renji y Rukia se encontraban bien, aunque no lo podía confirmar, Ichigo se negó hablar de ellos en ese momento y luego pidió más información. Akon le explico que hay 6 enemigos que su fuerza era mucho mayor a la de un capitán, que hasta ahora no había bajas del lado enemigo y que nadie ha reportado alguna victoria, aun así, se señaló que podían confirmar que eran capaces de robar el Bankai con un pequeño disco o medalla de metal.

—¿Cómo es posible eso? — Cuestiono el Shinigami sustituto.

Akon suspiro — me gustaría dudar de eso, pero no cabe duda de que los capitanes del segundo, sexto, séptimo y decimo escuadrón ya les han robado sus Bankai.

— No puede ser — susurro Ichigo y en su mente vinieron los rostros de los capitanes mencionados, de pronto la comunicación con el Seireitei ceso y hubo una comunicación entrante — ¿Urahara-san? — Cuestiono.

— Si — respondió al instante el tendedero, había interferido la comunicación, pero en este punto tanto como Kurosaki y Akon podían escucharle — recolecte información de tu anterior pelea, justo empezare con lo que analice — indico — hay tres habilidades Quincy que vale la pena mencionar, la primera es el Vollstandig y en esta forma los cambios de apariencia y poder son más notables — describió — la segunda es la Blut, aquí deja que el Reishi fluya directamente a través de sus venas y concede grandes estímulos a su ataque y poder de defensa, su Blut es una habilidad peligrosa pero tiene una gran debilidad — señalo — ambos no se pueden activar al mismo tiempo, ya que el Blut de ataque y defensa viaja a lo largo por sistemas diferentes de Reishi, por lo que el cambio de Blut en este punto es una parte importante anti Quincy.

Luego de eso hubo un leve silencio — ahora la tercera habilidad importante es el robo de Bankai, como reporto Akon-san anteriormente ellos ocupan un disco de metal para robar en Bankai — explico — justo analizare el disco para aprender sobre la lógica de esto, pero lo importante ahora es el hecho de que ellos no pueden robar tu Bankai, no puedo dar una solución ahora pero me imagino que ellos esperaron a que estuviese atrapado en Hueco Mundo para atacar la Sociedad de Almas — dedujo — al parecer el enemigo te teme Ichigo, por eso es importante que vayas a la Sociedad de Almas, esta será una batalla peligrosa, yo tratare de estar ahí pronto, por favor cuídate — pidió.

— Por supuesto — dijo el Shinigami sustituto, se pronto algo sucedió estando cerca de la salida pareció que algo sellaba el lugar — ¡la salida! — Expreso — ¿Urahara-san, que sucede? — Cuestiono.

Al parecer el Quincy había despertado gritando sobre detener a Ichigo, ante lo que parecía un descuido de Kisuke. De alguna forma había lanzado un poder que había hecho una jaula de Reishi para encerrar y contener al Shinigami sustituto — ahora observa impotente como se derrumba la Sociedad de Almas — escupió con odio.


En la Sociedad de Almas un mensajero de la fuerza correccional pasaba por un tejado cerca del lugar donde Shunsui se encontraba en combate, al instante Robert Accutrone le lanzo un disparo sacándolo de combate ante la mirada incrédula del capitán de la octava. Al ínstate se escuchó un mensaje en los altavoces anunciando que Kurosaki Ichigo estaba en camino, que la división de tecnología podía confirmar que su Bankai no podía ser robado. Algunos se alegraron, otros parecían sorprendidos e incrédulos por su parte Mayuri se quejó de que Akon había actuado a sus espaldas o más bien por su propia cuenta. Mientras tanto en el departamento tecnológico Akon pareció quedarse petrificado aun con las buenas noticias.

—¿Qué pasa Akon? — Pregunto uno de sus compañeros.

Este miraba la pantalla, no había sonido en el comunicador desde hace unos momentos y eso era preocupante — algo está mal — respondió con suavidad — Kurosaki entro en la garganta, pero su Reiatsu desapareció.

Mientras Akon trataba de comunicarse con Ichigo este trataba de salir de su prisión, aun cuando podía escuchar al Shinigami hablándole a él no parecían poder escucharle. Era un poco extraño, Kurosaki podía escuchar claramente a Akon, pero este parecía no poder escucharle de ninguna manera. Fue así como pudo escuchar la preocupación en el Shinigami y como ordenaba que fueran en su búsqueda a la puerta Senkai. Al instante Ichigo escucho a través de la línea como algunas alarmas parecían activarse, luego de eso se podía escuchar lo que era algún tipo de ataque, algunas indicaciones de evacuar y abandonar el lugar, explosiones, algunas voces conocidas como la de Renji y Rukia.

De pronto Ichigo empezó a preocuparse y sentirse impotente, más cuando escuchaba gritos de ayuda, lo que al final lo lanzo al borde de la desesperación fue que alguien decía que Ichigo estaba por llegar y los salvaría. Con eso en su mente empezó a atacar la jaula con cierta desesperación. Mientras tanto al parecer el Quincy que había encerrado a Ichigo parecía estar recibiendo un duro castigo de saber dónde, ante la mirada de Kisuke que no sabía qué hacer en esos momentos.


En otro punto del Seireitei Hisagi Shūhei era lanzado al suelo por enésima vez siendo más que evidente que pronto tendría un horrible final. Su oponente era Driscoll Berci "O" The Overkill" su capacidad era hacerse más fuerte cuando enfrentaba a rivales o aliados altamente asesinos y bestia, había pasado todo el enfrentamiento burlándose del teniente de la novena escuadra señalándole de débil. Ya cansado del juego decidió que este sería su golpe final, lanzo lo que parecía ser una daga a Shūhei que desgastado por tanto ataque recibido se paralizo, sabía que no tenía como parar el ataque, de pronto alguien apareció e impidió lo que podía ser su muerte.

Shūhei miro a su salvador y sus ojos se abrieron en sorpresa — ¡capitán comandante!

Driscoll empezó a reír muy emocionado — bueno, esto en verdad es una suerte — dijo con una sonrisa — soy afortunado ya que vine solo para encontrarme con el capitán comandante — celebro un poco sacando un pequeño medallón — te matare aquí mismo, con el Bankai de tu subordinado — fanfarroneo, luego se puso recto — Bankai, Kōkō Gonryō Rikyū — relámpagos sonaron y se divisaron alrededor — ¿no es un poco nostálgico? — Cuestiono — escuche que no había usado su Bankai desde hace doscientos años y ahora eres capaz de verlo de nuevo — grito extasiado — ¡deberías agradecérmelo! — escupió.

Hisagi no pudo evitar sentirse incrédulo de lo que sucedía aun con la cantidad de heridas en su haber — eso es…el Bankai del teniente Sasakibe — susurro asombrado, esa era la Zanpakutō que gobernaba sobre los elementos, era la primera vez que veía después de Hyōrinmaru y no pudo más que asombrarse del poder del Reiatsu. Fue ahí cuando el Quincy lanzo el ataque contra Yamamoto que no reaccionaba, el teniente de la novena escuadra grito para alertarle o sacarle del letargo, pero no funciono y el ataque le dio directo para la consternación del teniente de la novena.

—¡Vamos! ¿Qué pasa viejo? — Pregunto el Quincy — ni siquiera tienes la fuerza para defenderte del Bankai de tu subordinado — se burló — ¡di algo! — Exigió.

Shūhei que se había protegido del ataque aun cuando se encontraba a cierta distancia, se preocupó al notar que el comandante parecía no reaccionar — esto va mal — susurro, se disculpó mentalmente y se dispuso ayudar a pesar de que se les había enseñado sobre el honor de no interferir en combates de otros. Se puso de pie listo para ir y ayudar.

—¡Espera! — Ordeno yamamoto con voz enérgica.

Driscoll que se había acercado para según el dar el golpe de gracia se asombró — ¿qué balbuceas viejo, aun puedes hablar? — Pregunto — Por qué no te mueres de una vez, aquí mismo — dijo y acto seguido lanzo otro ataque, aun así, Yamamoto empezó a acercarse al enemigo — realmente no quieres morir — comento.

— Chōjirō amigo, debes estar mortificado — susurro el comandante en jefe — el Bankai en que pasaste tanto tiempo mejorando…entiendo tu rabia porque ¡no era así de débil! — grito — ¡conviértete en cenizas! — Exclamo para lanzar su ataque, al instante todo el cuerpo del Quincy junto a su esqueleto pareció quemarse por completo dejando solo cenizas en la tierra — finalmente soy capaz de expresar mis condolencias, hasta siempre Chōjirō.

—¡Ca...capitán comandante! — exclamo sorprendió Shūhei ante la visión de Yamamoto que estaba de pie y caminaba hacia el con fuego y cenizas en su espalda.

— No te preocupes — dijo al pasar junto a el — matare con mis propias manos a todo el mundo del ejército rebelde — al terminar esa frase exploto su Reiatsu y salió del lugar.

Todos los capitanes y Shinigamis sintieron ese poderoso Reiatsu despuntar por toda la Sociedad de almas. Tōshirō Hitsugaya frunció el ceño luego de una pequeña pausa en su combate contra Cang Du designado con la "I" (The Iron) — mira lo seriamente que está luchando el capitán comandante, como capitán y teniente no debemos permitir que nos derroten con tanta facilidad — indico, Rangiku sonrío en aceptación. Entonces levanto una barrera Kidō para aprisionar a su enemigo y tomar un poco de distancia

Sajin al instante rugió con una energía renovada — ¡levántense! — ordeno — es una vergüenza para un soldado del Gotei caer tan fácilmente mientras Genryūsai-dono está de pie — al instante aquellos que estaban golpeados, heridos y tirados en el suelo se irguieron con nuevas fuerzas — ¡!sí señor! — exclamaron ante la mirada confusa del enemigo que se preguntaba qué era lo que estaba sucediendo ya que hasta hace poco estaban casi derrotados y sin mucha fuerza de voluntad.

— Vaya, el Reiatsu de Yamaji está retumbando por todo el Seireitei — comento Shunsui — me pone la piel de gallina, siento como si me estuviera regañando ¿Cómo te atreves a tener problemas con esa clase de enemigos?, no recuerdo haberte educado como un cobarde — divago un poco divertido — es como si estuviese diciéndome eso.

Su contrincante sonrío levemente — es admirable que todo el mundo pueda levantar su moral de este modo — admitió con calma — pero te equivocas en una cosa, no son los únicos a quienes se le levanta la moral cuando su líder lucha — apunto — por lo que será nuestro jefe el que derrote al suyo.

Kyōraku le miro serio — esa lógica tuya no funciona para Yamaji — apunto.

En otro punto en el quinto escuadrón Momo pareció mortificarse — nunca he visto al comandante tan furioso, mucho menos luchar en el frente — apunto mientras seguía su Shunpo tras el capitán — yo tampoco lo he visto nunca — confeso Shinji — apresúrate Momo o el viejo se quedará con toda la diversión.


En las afueras del segundo escuadrón el enemigo se había identificado como BG9, luego de robar el Bankai, empezó a identificar a la capitana como si estuviera detallando su hoja de vida, mencionando que era la novena generación de la familia Fong, capitana del segundo escuadrón y comandante de las fuerzas especiales, apunto que sabía todo lo referente a ella para derrotarle. Pero de pronto un enorme Reiatsu retumbo por todo el Seireitei.

—¿Que está pasando capitana? — Pregunto Ōmaeda.

Soi Fong al instante le regaño — ¡tonto! ¿no lo entiendes? — Cuestiono — el capitán comandante esta furioso — señalo. Cuando Soi Fong noto que el comandante en jefe se encontraba molesto y listo para dar batalla, comprendió que no era momento de seguir jugando al gato y el ratón. Al instante decidió tomar las cosas en serio y terminar rápido con el enemigo. La única alternativa ahora el Shunkō, justo ahí mismo lo activo y fue cuando de verdad tuvo una reacción en su enemigo

— ¿Por qué te ves diferente? — apunto el Quincy.

La peli azul sonrío divertida había tantas cosas extrañas en ese Quincy — hemos estado enfrentándonos por un momento y justo te fijas en mi aspecto — se burló — no dices que sabes toda la información sobre mí, ¿acaso no sabes de mi Shunkō?

BG9 saco lo que parecía una ametralladora Gatling apuntando al frente — se sobre tu Shunkō, al parecer es una técnica avanzada de Hakuda donde tu espalda y hombros se inundan de tu Kidō — explico casi de manera técnica — pero se suponía que tu Shunkō estaba incompleto.

Soi sonrío sarcásticamente — ¿y creías que lo dejaría incompleto para siempre? — Se burlo — completé mi Shunkō después de mi pelea con Yoruichi-sama, con su ayuda pude dominarlo y desde ahí he estado entrenando duro para perfeccionarlo.

— No importa lo que digas, yo te derrotare — señalo apuntando su arma, de pronto se escuchó un clic de disparo y cuando todos los oficiales sentados, el teniente y los soldados rasos se pusieron en posición de defensa para recibir el disparo.

Soi se había movido para luego aparecer de nuevo frente a ellos, pero con lo que parecía el arma del Quincy en su mano izquierda, sonriendo altivamente y con su otra mano dejando caer lo que parecían las municiones del arma — parece que están muy avanzados en esto de las armas — apunto con sorna.

Bg9 no pareció inmutarse — mis sensores no reaccionaron — se quejó.

— Como si alguien del Onmitsukidō no puede ocultar su Reiatsu — apunto seria y luego hizo que su Shunkō cambiara un poco alrededor de su cuerpo — mi Shunkō es el viento — describió — si creían que robarme el Bankai sería una desventaja, debo decir que aún no saben nada sobre mi — al instante se movió a una velocidad difícil de percibir para un ojo humano, apareciendo frente a BG9 y lanzando un ataque de energía— ¡Shunkō! — dijo suavemente, al instante el Quincy fue lanzado con un gran poder.

Shinji detuvo su camino de manera inesperada y su teniente igual — ese es el Reiatsu de Soi Fong y parece que es cerca de aquí.

La teniente del quinto le noto indeciso sobre qué acción tomar al respecto — ¿iremos a apoyarle capitán? — Cuestiono.

Hirako soltó un largo suspiró — no creo que le agrade que interfiera — señalo— de todas maneras, no es que este indefensa sin su Bankai.

Mayuri miro los aparatos de su computadora, parecía que Soi Fong había derrotado a su oponente sin su Bankai, eso era una buena noticia luego de ver como parecía que las bajas aumentaban pensó que no tenían ninguna oportunidad en este conflicto, podía aceptar que era una gran hazaña. Pero claro eso nunca se lo diría, aunque lo torturaran, aun así, entendía que si ella podía poner resistencia otros no se quedarían atrás.


—¡Oh! Este Reiatsu es…Soi Fong — dijo el capitán del décimo escuadrón.

Rangiku sonrío al sentir esa fuerte explosión de poder — parece que Soi Fong-taichō ha sabido salir adelante sin su Bankai.

El capitán del escuadrón diez que había dejado atrás el shock de haber sido despojado de su Bankai, también había dejado atrás a su enemigo junto a Rangiku que le seguía de cerca, se había repetido en su cabeza que no estaba huyendo solo trataba de tomar distancia prudente para pensar en una nueva estrategia y justo se daba cuenta que se había acercado un poco a los campos del décimo escuadrón y algunos efectivos se encontraban ahí, procedió a armar un plan junto a su teniente para poder combinar sus habilidades cuando otro enemigo apareció. Su nuevo contrincante se había identificado como Bazz-B identificado con la "H" - "The Heat", al parecer su poder era referente al fuego contraponiéndose al poder de Hitsugaya. Fue ahí donde iniciaron un nuevo combate, al parecer este Bazz-b había sido quien derroto a Kira y sus acompañantes.

Como era de esperar Tōshirō uso el hielo en su contra haciendo una pared para aprisionarle y Rangiku ayudo con Haineko. Tōshirō sonrío un poco más confiado, sus subordinados alabaron el hecho de que su capitán había detenido el avance del enemigo aun sin su Bankai, por una parte, aceptaba que dolía no tenerlo, era un hecho conocido que después de la batalla contra Aizen había tratado de perfeccionar su Bankai y llevarlo a un nivel más profundo. Ahora se daba cuenta que había olvidado otras aéreas que podía mejorar, la capitana de segundo escuadrón era un ejemplo de eso y era de admirar. Pero ahora lo importante ahora era replegarse y buscar a otros capitanes para armar una mejor estrategia.

— Debemos ir con los otros capitanes — apunto Hitsugaya y de pronto lo sintió, la pared de hielo que retenía a Bazz-b de estaba resquebrajando indicando que su encuentro no había terminado.

Como lo esperaba el Quincy rompió su bloqueo — ¿te vas? — Cuestiono — aún no he empezado a luchar — señalo al instante, fue ahí donde empezó otra tanda de ataques de uno y otro. Para mala suerte del capitán de la décima división fue herido por Bazz-b con su fuego que le atravesó el hombro izquierdo, Rangiku Matsumoto que se había adelantado en su camino como su capitán había ordenado se había salvado del ataque de ese Quincy. Pero cuando el enemigo estaba por seguir sus ataques y tortura llego Cang Du para reclamar a su presa, al instante Baza-b desapareció como si tenía algo más importante que hacer.


Soi se dio la vuelta luego de haber lanzado al enemigo con Shunkō, podía decirse que sería difícil levantarse de ahí luego de ese ataque, pero extrañamente sintió un pequeño movimiento a su espalda al instante miro de soslayo y de pronto algo se disparó hacia ella, reaccionando rápidamente para esquivarlo. Un poco sorprendida de que ese sujeto haya sobrevivido a su ataque — ¿aun respiras monstruo? — Cuestiono luego de posesionarse para seguir la batalla.

BG9 se puso de pie y después que todo el humo del impacto del ataque de Soi Fong se había disparado y pudo verlo por completo, su apariencia había cambiado ya que muy distinta a la larga gabardina blanca que cubría todo su cuerpo hoy estaba completamente visible y parecía más bien poseer una armadura que se complementaba con el casco en su cabeza o lo que fuera y su gabardina se había convertido en una capa— nunca he respirado — respondió.

Soi sonrío levemente — ¿eres un robot? — Pregunto — Kurotsuchi sería feliz de conocerte.

De pronto algo cambio y se abrieron algunas partes alrededor de su cuerpo una iba desde su pecho hasta parte de su espalda como en una línea, los dos brazos de las muñecas al codo y otra alrededor de su cadera, eran como proyectiles — fui capaz de obtener datos extremadamente valiosos del Shunkō, pero también debo decir que estoy decepcionado — indico — si ese es todo tu poder no tengo necesidad de usar tu propio Bankai para destruirte — al momento lanzo todos los proyectiles visibles en su cuerpo directamente a Soi Fong.

— ¡Capitana! — Grito Ōmaeda asustado al notar el impacto de los proyectiles donde ella estaba parada.

Soi había usado Shunpo para moverse del lugar instantes antes — ¿creías que me ibas a matar con eso? — Pregunto — eres ingenuo, además no creo que puedas utilizar mi Bankai tan fácilmente — escupió con molestia, al momento lanzo un nuevo ataque de Shunkō a su oponente.

BG9 recibió un poco de daño, pero se podía decir que estaba entero — tengo ordenes de aniquilar a todos los enemigos — explico — puedo destruirte a ti y a los que nos rodean, con tu propia arma — señalo — nunca entenderías lo que puedo o no puedo hacer — con esta última declaración se dispuso a acabar con todos — ¡Bankai!

Hirako ya estaba cerca de llegar cuando sintió ese poder desatarse, lo conocía bien desde la batalla de invierno, era tan inconfundible con esa aura asesina que emanaba y desbordaba de él. Ese sujeto iba a utilizar el Bankai de Soi Fong y justo ahora no se arrepentía de dar la vuelta e ir en su ayuda por mucho que no fuese bienvenido, Momo corría a su lado y le vio palidecer. Cuando Aterrizaron juntos junto a Ōmaeda pudieron ver como el Quincy portaba el Bankai de Soi Fong ante la mirada atónita de todos sus subalternos.

— ¡Retrocedan! — Ordeno Soi Fong — hagan una barrera para proteger el Seireitei

Hirako miro a Momo y esta asintió inmediatamente — hazlo — ordeno el rubio y al instante su teniente y el retrocedieron para empezar una barrera Kidō. Ōmaeda ayudaba y trataba de establecer un perímetro junto con los oficiales sentados. Shinji miro la distancia y sabía que se encontraban un poco cercanos, valoro que una barrera no podía contener ese Bankai por completo, si Hachigen estuviese ahí seguro confiaría en que la barrera no cedería, pero ese no era el caso por lo que decidió que era mejor que su teniente hiciera una de respaldo tras de la primera, llamo a Momo y le hizo retroceder unos metro más al lugar en que el segundo escuadrón trabajaba en la primer barrera y de pronto lo escucharon — ¡Jakuhō Raikōben! — El Quincy lanzo el enorme proyectil directamente hacia el área donde se encontraban ante la sorpresa de todos que aun trabajaban en la barrera.

Soi abrió sus ojos sorprendida ante lo que estaba sucediendo, siempre se quejó de su Bankai, pero aun con todas sus quejas conocía muy bien de su poder y peligro, si dejaba que les impactara directamente donde se encontraban podía destruir una gran parte del segundo, primer escuadrón y quien sabe cuánto más alrededor sin olvidar las victimas Shinigamis — ¡salgan de aquí, protéjanse! — grito a sus subalternos — Shinji, Ōmaeda que todos se retiren — ordeno y con eso volvió activar su Shunkō.

Hirako le miro entre sorprendido y molesto — ¡estás loca, no vayas! — Grito cuando vio que Soi ya se elevaba al cielo para ir al encuentro de su Bankai, miro a Ōmaeda que se había quedado paralizado, algunos Shinigamis que no creían lo que su capitán estaba a punto de hacer.

El tiempo pareció marchar tan despacio que en ese instante Soi Fong lanzo una fuerte descarga de Shunkō hacia Jakuhō Raikōben y en el choque de poder hubo un estallido muy potente lanzando a la capitana por los aires. Al momento Shinji reacciono y fue donde se dirigía junto a Ōmaeda. La teniente Hinamori que ya se encontraba armado la segunda barrera con algunos otros Shinigamis, vieron la explosión sorprendidos y un poco asustados, al notar como la onda expansiva se ampliaba con lo que parecía ser mucha potencia de poder e iba destruyendo todo a su paso.

Ōmaeda y Hirako llegaron junto a Soi Fong que se veía un poco maltrecha y al parecer su último esfuerzo tomo una cantidad considerable de Reiatsu, aun así, era notable que su propio Shunkō le había protegido de una muerte segura. Shinji suspiro aliviado al notar que estaban cerca de la segunda barrera y su teniente estaba a unos pasos flash de su ubicación. Algunos Shinigamis que estaban cerca corrían hacia fuera de la barrera en un pequeño espacio que se mantenía abierto, lastimosamente aquellos que estaban cercanos al lugar del enfrentamiento por mucho que intentaron escapar no pudieron salir de la zona muriendo al instante por la explosión de poder y la onda expansiva que se movía rápido y arrasaba todo a su paso, Soi se puso de pie con dificultad — les ordene que retrocedieran — susurro, estaba a punto de salir de nuevo hacia adelante cuando Shinji le detuvo.

— Momo cierra la barrera — ordeno serio ante la mirada incrédula de su teniente y Ōmaeda.

— ¡No te atrevas! — Grito Soi Fong ante lo que estaban a punto de hacer, ya que aun algunos de sus subalternos llegaban corriendo huyendo de la muerte, era cierto que si mantenían la barrera abierta iba ser como un cuello de botella, pero uno que otro aun podía salvarse, la teniente del quinto escuadrón dudo ante la negativa de la capitana que aprovecho su vacilación para gritar — ¡apresúrense y salven sus vidas, no los entrene para morir así! — espeto, sintiendo como a su alrededor pasaban algunos Shinigamis con un Shunpo rápido, de pronto fue levantada del suelo y arrastrada fuera de la barrera.

— ¡Ciérrala! — Ordeno Hirako y al instante Momo termino el hechizo, Soi que quiso evitarlo extendiendo su mano, pero fue golpeada por el Kidō de la barrera haciéndole una herida en su brazo izquierdo. Al instante ante la mirada de los dos capitanes y tenientes vieron como la onda expansiva golpeo la barrera con fuerza, ya antes la otra barrera había cedido, pero lo difícil fue ver como aquellos que había quedado atrás y su Shunpo no era muy bueno fueron aniquilados por el poder expansivo del Bankai.

Soi Fong cayo de rodillas ante la incredulidad de lo sucedido, sus puños apretados con impotencia de ver como aquellos que le siguieron a la batalla habían perecido por su mismo Bankai. — ¿cómo pudiste? — susurro la peli azul.

Hirako le miro serio — entiende que no podemos darnos el lujo de perder capitanes — señalo con calma — no más y mucho menos uno como tú.

Soi Fong iba replicar tal cosa, pero de pronto lo sintieron ese Quincy se movía y extrañamente se dirigía en dirección opuesta.


Renji junto a Byakuya justo ahora estaban es su batalla, el capitán del sexto escuadrón había ordenado a su teniente observar su batalla para que puedan ver las habilidades del enemigo y así poder contrarrestarlas. Byakuya confiaba en que podría revelar la carta de triunfo del enemigo, aun cuando sentían que algo le paralizaba en su lugar, entonces se preguntó si las espinas que le había lanzado tenían algún tipo de veneno. El enemigo se burló un poco pero entonces en este punto comenzó con su larga explicación, llegando a la conclusión que lo que le paralizaba era el miedo. Entonces ahí revelo que su habilidad era el lanzar esas espinas que infundían miedo, que hacía que sus víctimas gritaran y se retorcieran de pánico, dudando y sospechando de todo, perdiendo el control de sus pensamientos.

Alabo el control y la fuerza de voluntad de Byakuya para resistir el miedo, aun así, le dijo que en el centro de su corazón estaba poseído por el miedo. Al instante Kuchiki se lanzó en un ataque contra él. Por un instante pareció burlarse de esa capacidad y negó el temor, pero el enemigo en su mente planto una imagen de Rukia tan aterradora que le paralizo de repente, aun así, el enemigo siguió sembrando el temor. Byakuya sacando fuerzas y voluntad consiguió contra atacar al momento con su Shikai, aunque no le sirvió de mucho pues cayó al suelo desangrado y muy herido ya que Äs Nödt había usado su Bankai para atacarlo. Renji al instante de ver lo sucedido se lanzó al ataque con mucha indignación de que alguien ocupara a Senbonzakura contra su propio amo.

Rukia que estaba en otro lugar pudo sentir la caída de Reiatsu de su hermano, con lo cual intento corre a su auxilio, pero de pronto un enemigo a apareció a su espalda — le das la espalda a un enemigo, ¿acaso me está subestimando? — Pregunto, al ínstate Rukia detuvo su andar para enfrentar a su adversario.


Renji estaba a punto de usar su Bankai al ver que todo se iba al traste, pero su capitán saco fuerzas quien sabe de dónde y le grito que se detuviese. Pero también fue un poco tarde porque el otro sujeto había aparecido y lanzado a Renji y Byakuya un ataque que envió muy lejos de ahí al teniente y al capitán lo incrusto en una pared. Äs Nödt le regaño porque estuvo cerca de robar otro Bankai, su compañero confuso le dijo que solo los capitanes poseían Bankai y que ese era un teniente, entraron en una pequeña discusión entre ellos sobre leer la información que había proporcionado su majestad. Byakuya Kuchiki medio consiente y casi agonizante pudo susurrar "Rukia...Renji, perdónenme" y al instante su Zanpakutō en su mano se resquebrajo cayendo al suelo.

— Parece que Kuchiki Byakuya ha muerto — informo el Quincy segundo al mando a su majestad desde el lugar donde se encontraban.

— Ya veo — expreso su majestad — aun así, esto está llevando demasiado tiempo, al parecer el único inconveniente de nuestros soldados es su ingenuidad.

Fue ahí mismo donde una fuerte Reiatsu poderoso que era hasta asfixiante, Justo aparecía Zaraki Kempachi cargando un enorme cuerpo sobre sus hombros — tu eres el jefe de estas basuras, ¿no? — Pregunto un poco descarado.

El segundo al mando le miro asombrado — ¿cómo pudiste…? — La pregunta quedo a medio decir, no podía creer que había acabado con tres de sus Sternritter.

Kenpachi se encogió de hombros sin darle importancia — no es nada especial — indico con calma — el primero solo era una basura, se convirtió en un mono que golpea al enemigo con sus gritos así que solo lo partí por la mitad — detallo — la segunda parecía tener algo en mi contra, empezó a hablar sobre sus poderes o lo que sea pero con el grito del otro sujeto no le escuche nada así que me ahorre la molestia y le arranque la garganta y con el tercero, era solo un tipo normalito que se transformó en mi — explico de manera calma — como era yo, por supuesto que no fue simple, pero al final solo tuve que volverme más fuerte que mi imitación.

— Ya veo — expreso el segundo al mando — escuche que eras un monstruo, supongo que es cierto.

— No tengo interés en ustedes — señalo Zaraki — solo he venido aquí a matarlos — al instante se lanzó en un rápido ataque contra la figura vestida de negra que correspondía a quien llamaban su majestad.

— ¡Su majestad! — Exclamo su segundo alarmado por el ataque que estaba por recibir, pero este sorpresivamente detuvo el golpe. Para después seguir con un pequeño combate con nada más ni nada menos que con el afamado Kenpachi, pero de manera un poco sorpresiva luego de algunos instantes de combate, su majestad tenía tomado al capitán del onceavo del cuello y sangrando de una manera pocas veces vista.

— Míralo ahora — señalo su majestad — Zaraki Kenpachi, uno de los potenciales de guerra…que débil — expreso con cierta burla — parece ser que te sobre estime, la Sociedad de Almas está a punto de terminar, puedes descansar — lanzándole al piso.

En ese momento apareció Yamamoto listo para la batalla, diciendo que iba a aniquilarlo el mismo. Como era de esperar algunos Quincys aparecieron para atacarlo de manera sorpresiva, entre ellos se encontraban BG9, Äs Nödt, Baaz-b y NaNaNa Najahkoop a quienes los ataco dejándolos fuera de combate por un tiempo. No cabía duda que el comandante en jefe quería terminar con el enemigo con prontitud y para muestra se lanzó en una ataque contra el Quincy, este rápidamente lo esquivo, aunque su segundo al mando grito advirtiendo el ataque.

— No has cambiado Juha Bach — señalo Yamamoto.

Su majestad le miro serio — Shigekuni Yamamoto, te has vuelto viejo — señalo — sin embargo, en la forma que te dejas llevar por la ira me recuerda a quien eras hace mil años, cuando eras joven.

—¡Estupideces! — grito Yamamoto y soltó otro ataque, que hizo que su enemigo desenvainara su espada — por fin sacas tu espada.

— Hablas como si estuvieras esperando a que lo hiciera — indico Juha Bach.

— De hecho, lo esperaba — confirmo Yamamoto — así puedo destrozar tu carne, sangre, espada y alma en pedazos — luego de esas palabras susurro —¡Bankai! Zanka no Tachi.

— Bankai…? — Cuestiono Jugram dudoso — ¿esa pequeña hoja chamuscada es el Bankai?

— No le subestimes — aconsejo su majestad — Zanka no Tachi, es un Bankai que incorpora todo el poder de las llamas en esa pequeña hoja — explico — un espadazo y será el final, es una espada con una llama que reduce a cenizas todo lo que corta.

— Así es — confirmo el capitán comandante — ya has visto este Bankai hace mil años.

Juha Bach sonrío un poco —¿será lo mismo hoy? — Cuestiono.

— Puedes probarlo en tu propio cuerpo — ofreció Yamamoto, de pronto en todo el Seireitei pareció perder su humedad dando un ambiente reseco, afectando también a las personas que sintieron en sus propios cuerpos eran afectados por la falta de humedad con su piel reseca, desapareciendo el sudor en otros casos.


Cang Du que se había liberado de su prisión de hielo había ido tras el capitán al que le había robado su Bankai. Al instante activo el Bankai - Daiguren Hyōrinmaru con la decisión de eliminar al enemigo no sin antes regodearse de la cara sorprendida del capitán al ver su propio Bankai en él, pero de pronto algo pareció ir mal ya que las alas de hielo y desapareció sin previo aviso y sin poder entender lo que estaba sucediendo.

Cang Du frunció el ceño —¿por qué el Bankai está desapareciendo? — Cuestiono.

Hitsugaya sonrío levemente — acaso no ves que el agua de toda la Sociedad de Almas está desapareciendo, ese es el poder de Zanka no Tachi.


Yamamoto inicio sus ataques y para sorpresa de Juha Bach el corte que había alcanzado su capa solo fue eso, no hubo llamas o fuego. Para su desconcierto la espada que antes conocía y la que había enfrentado, no se parecía a la de hoy y no podría ser posible que el Shikai y Bankai fuesen distintos ahora o en todo caso cambiara en mil años cuando era sabido que el poder era el fuego, por ende, se preguntaba donde se habían ido las llamas. Fue después de una pausa en el combate que Yamamoto explico un poco sobre su técnica Bankai Higashi: Kyokujitsujin (Este: Filo del Sol Creciente), explicando que todo el calor de sus llamas se concentra en el filo de la hoja, la cual ni arde ni expulsa fuego, si no que elimina todo lo que toca sin dejar rastro, por lo que solo debía cortarlo y lo aniquilaría porque ni su Blut lo podría salvar.

Juha se burló diciendo que era aburrido, que lo único que haría era atacarlo evitando su espada. Yamamoto lo regaño por ser confiado y arrogante, que escuchara bien lo que la gente decía, al instante le mostro lo que decía, Nishi: Zanjitsu Gokui (Oeste: Uniforme Penitenciario del Sol Remanente). Otra técnica que envuelve el cuerpo de Yamamoto en calor que alcanza una temperatura de más de 15.000.000 grados. Por lo tanto, se vuelve imposible siquiera tocar a Yamamoto. El comandante en jefe era consciente que debía termina con el enemigo lo más pronto posible o toda la Sociedad de Almas seria reducida a cenizas por su poder. Juha Bach sentía que todo el estuviese ardiendo, lo sintió en sus ojos, su cabello, la garganta estaba seguro que sin la ayuda de su Blut ya estaría muerto.

Yamamoto se lanzó al ataque nuevamente con los cuales logro quebrar la espada de Juha Bach y cuando Yamamoto arremetió contra el para terminarlo este invoco una técnica Kirchenlied: Sankt Zwinger, esta es la magia protectora más grande de la ofensiva y la defensa de Quincy, que se manifiesta como columnas de Reishi de forma circular y hacia arriba y cualquiera que ponga un pie dentro de los confines de esta área se rasgará inmediatamente. Pero Yamamoto no se inmuto sabiendo que eso no funcionaría contra él, al instante atravesó esa técnica y de estar frente al Juha Bach invoco otra técnica Minami: Kaka Jūman Okushi Daisōjin (Sur: Gran Ejército de 10 billones de Muertos y Sepultados por las Llamas) con esto es capaz de invocar, como su nombre lo indica, 10 billones de cuerpos que fueron anteriormente quemados por sus llamas, dando un golpe con su espada varios esqueletos carbonizados emergen del suelo para que peleen en su nombre.

Juha Bach se preguntó que era eso, al notar como cuerpo carbonizados emergían del suelo listo para carbonizarlo. El Quincy estallo en risas diciendo que era divertido que el Comandante de los Shinigamis despertara a los muertos, que eso no lo detendría y se lanzó al ataque con rabia, más que con técnica parecía un energúmeno gritando a Yamamoto señalo su error de no robar su Bankai y que aunque hubieran intentado no podrán robar algo del cual no conocían su alcance, que iba a pagar con su vida por todos los Shinigamis muertos al instante dijo: Kita: Tenchi Kaijin (Norte: El Cielo y la Tierra son reducidos a Cenizas) una técnica que lanzo un potente corte de fuego concentrado a larga distancia con el cual fue capaz de cortar el antebrazo izquierdo y la mayor parte del abdomen del falso Juha Bach que al momento cayó al suelo agonizante.

— Mi poder…no fue suficiente…por favor, perdóname Yhwach -sama — dijo Juha Bach — lamento no haber llevado al cabo…tus órdenes.

Yamamoto bufo molesto — ¿con quién te disculpas? — Cuestiono — esta guerra la causaste tú mismo — de pronto se dejó sentir una enorme energía que había salido del primer escuadrón y para sorpresa de el comandante en jefe apareció la misma persona que estaba agonizante en el piso.

— Bien hecho — felicito Yhwach.

Al momento ese sujeto agonizante que había luchado en contra Yamamoto, cambio su apariencia ante la mirada del Genryūsai. El Quincy con el cual había luchado no era más que Loyd Lloyd conocido como "Y" – "The Yourself" quien tenía como habilidad el asumir la apariencia, poderes y habilidades de su oponente. Entonces el plan de Yhwach fue que Loyd tomara su apariencia y poder, mientras él se infiltraba en el Muken para conocer a Aizen Sōsuke para tratar de reclutarlo para ser uno de ellos, cosa que para su sorpresa el ex capitán del quinto escuadrón declino.

Fue entonces que Yamamoto intento usar su Bankai para atacarlo, pero este al instante saco el pequeño medallón y robo su Bankai, había ordenado a Loyd no hacer nada dado que solo él podía controlar el inmenso poder de Yamamoto. No perdió tiempo en charlas y activo su Bankai para atacarlo de muerte, Shunsui pudo sentir como el enorme Reiatsu de Yamamoto se desvanecía, gritando su nombre con incredulidad ante lo que estaba sucediendo. El comandante en jefe cayó a tierra herido de muerte.

— Es lamentable verte morir así Shigekuni Yamamoto — señalo Yhwach — tú el gran líder de los Shinigamis — señalo y se dio vuelta para marcharse — nos vamos Haschwalth — dijo a su segundo al mando, fue ahí cuando la mano de Yamamoto tomo se aferró a la capa de su majestad para no dejarle ir, este corto la mano que le detenía con su espada — mírate que absurdo eres Yamamoto, nunca curaste tu otro brazo aun cuando la chica humana lo hubiese hecho con gusto, pero no quieres depender de un humano y por eso mismo estabas muy incómodo en la batalla contra Aizen ya que no querías depender de Kurosaki Ichigo.

Puso su pie sobre la cabeza de Yamamoto — por eso has perdido, tratas de asumir el destino de la Sociedad de Almas y todo el mundo sobre tus hombros — indico — te volviste débil, tu antiguo yo era diferente — apunto — cuando surgió el primer Gotei solo eran conocidos por divisiones aun cuando en verdad solo eran un montón de asesinos, pero por eso mismo se les temía y tú mismo eras un demonio con la espada ya que hacías cualquier cosa por matar a tu enemigo, no te importaban las vidas de tus subordinados — señalo — aunque eso cambio cuando aniquilaste a todos los Quincys pues obtuviste cosas que proteger, conociste la paz, te volviste orgulloso y honorable.

Sonrío un poco — el Gotei 13 murió hace mil años, junto a nosotros — ante esas últimas palabras alzo su espada — ahora muere en paz, porque la Sociedad de Almas será destruida — con esa última declaración lanzo su ataque directamente a Yamamoto para volver a emprender su camino — se acabó, comunica a todos los Sternritter que reduciremos la Sociedad de Almas a escombros.