CAPITULO No 11

Todos los capitanes que aún se encontraban en pie de lucha sintieron como el Reiatsu de Yamamoto desaparecía luego de una fuerte descarga de poder del Quincy, Unohana, Komamura, Ukitake, Hitsugaya no podían creer lo que había sucedido. Luego de la orden de Yhwach, Jugram puso su mano en el piso y la otra la dirigió hacia un lado para usar la sombra Quincy, una técnica que sirve para atravesar los diferentes mundos y así transportar a la armada que consistía en un grupo enorme de soldat (guerreros divinos).

Al instante muchos enemigos caían del cielo ante la vista de los Shinigamis, fueron sorprendidos en número ya que mucho antes estaban siendo mermados, algunos aun tenían en valor de plantarse ante lo que parecía un refuerzo del enemigo. Su majestad al ver que todo estaba resultando bien, ordeno a Jugram a retirarse y espera que con las fuerzas principales del Gotei casi al mínimo apareciera la división cero. De pronto se sintió una explosión de energía que rompió el cielo, deteniendo a los Quincys por el momento. Ichigo Kurosaki por fin se había liberado y cruzado la garganta con la ayuda de Akon que hizo todo lo posible por poder abrirla de este lado, aun cuando estaban siendo atacados en el departamento de Investigación y desarrollo.

Un Quincy con nombre de Shaz Domino había logrado entrar al último lugar del edificio donde se encontraba Akon, lanzándole tres dagas en la espalda de Akon y estaba a punto de terminarlo cuando Ichigo que en su desesperación por salvar a la Sociedad de Almas le ataco son su Bankai dejándole fuera de combate. Pero, así como Kurosaki apareció salió del Instituto con rapidez ya que pudo sentir de manera preocupante, los Reiatsus de sus amigos más cercanos Rukia, Renji y Byakuya que menguaban y el del último parecía estar tan poco perceptible que era alarmante. El Shinigami sustituto lanzo un grito desgarrador al aceptar que había llegado quizá demasiado tarde al encontrar a Rukia y Renji seriamente heridos por distintos lugares en el Seireitei. Luego se dirigió donde se encontraba un moribundo Byakuya, quien a su vista era el más dañado de los tres, este pregunto por Rukia y Renji. Ichigo le informo que aún estaban con vida.

— No me queda mucho tiempo — señalo Kuchiki y tragándose su orgullo acepto que no había podido hacer nada contra el enemigo y por eso mismo ponía una carga muy grande sobre un humano — por favor, protege a la Sociedad de Almas.

Ichigo no dijo nada, solo apretó su espada con fuerza, conocía muy bien lo orgulloso que era Kuchiki Byakuya. Rukia le había explicado un poco sobre lo que significaba ser un noble, más cuando eres cabeza de uno de los cuatro clanes nobles más importantes de la Sociedad de Almas, el legado, su historia y la enorme responsabilidad. Jugram sintiendo ese Reiatsu se preguntó a quién pertenecía, fue su majestad quien le dijo que ese le pertenecía a Ichigo Kurosaki, su segundo al mando pregunto si debían eliminarlo, pero Yhwach, se negó al instante volviendo a sugerir marcharse y cuando empezaba su camino un ataque cayo frente a él deteniendo su paso. El Shinigami sustituto apareció Jugram estaba por dar un paso y enfrentarse a Kurosaki, pero su majestad le detuvo.

— Ichigo Kurosaki, te aplaudo por escapar de la jaula de Quilge — felicito — sin embargo, ¿planeas luchar conmigo con tu cuerpo así? — Cuestiono.

— ¿Tu eres el líder de los enemigos? — Cuestiono el peli naranja, pero al no recibir más que silencio del enemigo estallo — ¡te pregunte si eres quien hizo a la Sociedad de almas esto! — Grito con rabia contenida.

— De hecho, lo soy — acepto el Quincy aun con las advertencias de su segundo al mando de evitar un confrontamiento — debes darte cuenta Haschwalth que no hay otra opción, vamos acabarlo.

Al instante Ichigo lanzo un ataque frontal — ¡Getsuga Tenshō! —pero ante sus ojos vio que el enemigo no fue impactado por su Bankai. Muy al contrario, fue atacado con tanta facilidad que no lo podía creer ya que el Quincy lanzo su espada para terminarlo.

Su majestad ordeno a Jugram recoger al Shinigami para llevárselo con ellos con el objetivo de resucitarlo y hacerlo parte de su ejército. Pero cuando su segundo al mando iba por el cuerpo de Ichigo este pareció despertar — no puede ser, Blut Vene — indico al instante en que Kurosaki despertó lanzando un ataque de energía hacia su majestad que se apartó como pudo reconociendo que eso había sido un error suyo.

— ¿Un error? — Cuestiono Ichigo — solo porque sobreviví a tu ataque

— No, no por eso — respondió Yhwach quien se lanzó de nuevo a la ofensiva contra el peli naranja que repelo el ataque con su espada — usar un Quincy para detenerte fue un error, debí enviar un arrancar cualquiera ya que gracias a eso los recuerdos de tu Reiatsu han despertado antes de lo que esperaba.

Ichigo frunció el ceño — ¿de que estas hablando? — Pregunto.

— Cuando estuviste encerrado en la jaula de Quilge, liberaste tu Reiatsu por completo para romperla — empezó su explicación — cuando regreso a tu cuerpo, los residuos de tu Reiatsu también incorporaron el Reiatsu que te rodeaba y el Reiatsu de Quilge alcanzo lo más profundo de tu alma despertando los recuerdos dentro de tu Reiatsu desde su raíz. La jaula de Quilge está hecha para suprimir a un enemigo, no puede encarcelar a un Quincy.

— ¿Qué estás diciendo? — Cuestiono Kurosaki — los recuerdos de mi Reiatsu, ¿es que soy un Quincy? — Pregunto.

Su majestad frunció el ceño ante la comprensión de lo que cuestionaba Ichigo — ya veo, no sabes nada sobre ti mismo — señalo con calma — ni siquiera sobre tu madre.

Ichigo abrió sus ojos ante lo que el Quincy decía — ¿qué estas…?

— Esperaba reeducarte con calma después de recuperarte, pero parece que no será de esa manera — indico — ¡te obligare a rendirte y te traeré de regreso! — Espeto enérgicamente.

Ichigo no soporto más la situación y exploto — ¡te pregunte! — Grito — ¿de qué demonios hablas?

— Tus preguntas serán respondidas cuando regresemos al Vandenreich — indico su majestad al momento que se abalanzo para atacar al Shinigamis sustituto — liberare mi poder y esta vez te apuñalare, no puedes depender del Blut Vene esta vez — estaba por dar su estocada cuando un cambio de energía se sintió en el ambiente.

Jugram dio un paso adelante — es hora su majestad, hemos alcanzado el tiempo límite para operar fuera del área de Schatten Bereich (área de las sombras) — apunto — por favor permítanos regresar al Vandenreich.

Este le miro serio — no puede ser, aun deberíamos tener tiempo — se quejó y de pronto recordó la sonrisa en el rostro de Aizen — ya veo…debió ser un truco de Aizen, que se las arregló para confundir mi percepción en ese pequeño tiempo — dijo — Jugram porque no lo mencionaste si lo habías notado.

Su segundo al mando llamado Jugram le miro serio — sabía que tratar de detenerlo sería inútil.

— Bien, vámonos — acepto su majestad.

— ¡No tan rápido! — Dijo Ichigo — ¿de verdad creen que los dejare irse fácilmente de aquí? — Cuestiono — no hay manera que te deje escapar después de hacerle esto a la Sociedad de Almas — señalo, pero los Quincys siguieron su retirada — ¡Dije no tan rápido! — Espeto y al instante se lanzó a un ataque frontal que fue repelido por Jugram que saco su espada que al instante que choco con la del Shinigami sustituto se rompió por la mitad antes su propios ojos.

Su majestad le miro de soslayo — este es un adiós Kurosaki Ichigo, sana tus heridas y espera que regresare por ti pronto — dicho eso siguieron su camino para salir del Seireitei, al momento se sintió otra descarga de energía en todo el Seireitei, por fin el enemigo se había ido.


Unohana Retsu desplego por todo el Seireitei su escuadrón para tratar a los heridos leves, ella e Isane esperaban en el escuadrón por aquellos que vendrían de gran gravedad como Byakuya Kuchiki, Kempachi Zaraki y quien sabe cuántos más. Iemura estaba a cargo de despachar a los diferentes grupos de sanadores. Shinji había sido uno de los primeros en llegar trayendo con él a la capitana del segundo escuadrón que justo debía descansar un poco para recuperarse por completo ya que su Reiatsu estaba muy bajo, Rose también había llegado y Hitsugaya junto a su teniente. Kensei había pedido un sanador para él y Hisagi que se encontraban en el campo de batalla y no querían ir al cuarto escuadrón.

— Finalmente inicio el traslado de los heridos — informo Isane, bajo su rostro concierto pesar — al final no fuimos capaces de atender un solo herido en combate — miro a su capitana que se encontraba viendo a través de una ventana hacia el Seireitei — capitana Unohana, ¿estuvo bien que toda la cuarta división se mantuviera cobardemente en el edificio? — Cuestiono — si hubiésemos sido desplegados en la Sociedad de Almas bien podríamos…

— Isane — interrumpió Retsu — no dejes que tus emociones te dominen, cuando uno duda es fácil equivocarse — señalo — normalmente tu eres más inteligente, no creo que necesite explicarte porque no nos permitimos hacer eso.

La teniente se tragó sus lágrimas de impotencia que surcaban su rostro, suspiro — mis humildes disculpas capitana — se disculpó ante su falta, tachándose de idiota porque sabía que más que ella Unohana era la primera que hubiese salido en ayuda de todos.

— No derrames lagrimas Isane — aconsejo — recuerda que sin importar que pase el cuarto escuadrón debe permanecer quieto, esa fue la orden el comandante general nos dio…su última orden.

No hubo más charla ya que habían anunciado que traían a Byakuya Kuchiki gravemente herido, Renji Abarai, Rukia Kuchiki con heridas de consideración y Zaraki Kempachi que conociéndolo sanaría pronto. Retsu fue con el capitán del sexto escuadrón ya que era el más grave de todos, Isane se encargó de Kempachi. Rukia y Renji fueron tratados en un principio por Iemura y Yamada el séptimo asiento. Shinji se había quedado para ver como evolucionaban todos y de paso curar una que otra pequeña herida suya. Ikaku estaba haciendo un escándalo al saber que su capitán había sido derrotado. Ichigo entro para ir a ver como estaban Renji y Rukia, pero todo ahí era un pequeño caos organizado que se sintió un poco fuera de lugar, este ya había sido tratado de sus heridas según lo noto Hirako.

Hanatarō Yamada salió y se ofreció curarlo, el Shinigami sustituto desestimo su ayuda confirmándole que estaba bien y que era mejor que atendieran a otros heridos más graves. Al momento un mensajero de la duodécima división llego para avisarle que había podido comunicarse con Kisuke Urahara, que Orihime, Sado y los demás se encontraban bien, que aún estaban recolectando datos en hueco mundo pero que pronto regresarían al mundo viviente. Hirako apareció en esa sala, le informo que Rukia y Renji estaba fuera de peligro, que habían librado un obstáculo y solo restaba que se recuperaran de sus heridas, al instante Kurosaki fue a la sala donde los trasladaron.

Rukia medio consiente le agradeció por venir a ayudarles, el peli naranja se asustó de que Rukia estuviese hablando tan pronto dado que antes había sido tratada por su graves heridas. Esta como siempre le regaño sobre no poner atención, aun así, volvió en su agradecimiento por proteger la Sociedad de Almas. Ichigo refuto esa conclusión ya que según su apreciación no había hecho tal cosa, más bien había sido un inútil que había sido derrotado fácilmente. El capitán del quinto escuadrón le llamo "idiota" porque de alguna forma se plantó valientemente contra el enemigo, que no estaba de más sentirse un poco orgulloso de eso. Ichigo sintió que no merecía tal reconocimiento y cuando estaba por agradecer a Hirako sus palabras alguien apareció.

— Kurosaki Ichigo-sama — llamo un Shinigami — el capitán Kurotsuchi le llama, es referente a su Zanpakutō.

Ichigo no perdió tiempo y siguió al Shinigami hacia el doceavo escuadrón, ante las quejas de Hirako sobre el poco cuidado que el Shinigami sustituto ponía a su salud por el bien de los demás. Rukia pregunto al capitán del quinto que le sucedía a Ichigo ya que se miraba triste, este le informo que su espada había sido partida por la mitad y que posiblemente estaba cansado.

En otra habitación un poco lejos de ahí Soi Fong se podía de pie para ponerse su Haori y salir de ahí, estaba molesta porque había sido arrastrada ahí por Hirako, ¿qué se creía ese idiota? Sus heridas no eran de consideración como las de otros que necesitaban más cuidados de Isane y Retsu, pero ya se sentía mejor y no pensaba perder más tiempo recostada mientras toda la Sociedad de Almas se encontraba en caos, cuando su propio escuadrón había sido mermado considerablemente por su Bankai. Lo cierto es que aún tenía en su retina y en la memoria las figuras de sus subalternos desesperados queriendo escapar de una muerte inminente. Apretó fuerte su puño, ella no había podido salvarlos, había sido ineficiente contra el enemigo. Fue en ese instante que la puerta se abrió de pronto. Isane apareció en el umbral de la habitación.

— Debo hacerle un examen antes de irse — informó con seriedad, Soi soltó un suspiro a sabiendas que era una orden de Retsu que no debía desobedecer. Aun con su disgusto la capitana del segundo accedió al pequeño reconocimiento de la teniente. Mientras estaban en eso una mariposa llego con un mensaje de la primera división.


En otro lugar alejado del cuarto escuadrón, mientras se desplegaban los curanderos Shunsui y Jūshirō habían llegado al lugar donde habían sentido por última vez el Reiatsu de Yamamoto. El lugar no era más que un enorme cráter negro en el piso, no había cuerpo que enterrar o algo para darle sepultura y lo único que pudieron encontrar fue la espada rota en pedazos. Jūshirō se encargó de llevar la espada al primer escuadrón para darle sus respetos y sepultura, ya que un mensajero de central 46 había llegado en busca de Kyōraku Shunsui.

Unos minutos después los encargados de la primera división habían puesto una pequeña urna donde se había colocado la espada rota del comandante en jefe. Algunos capitanes ya se encontraban ahí luego de enviarles un mensaje para que se presentaran en la primera división dejando un poco de lado sus escuadrones. Ukitake Jūshirō informo que no pudieron encontrar el cuerpo de Yamamoto, que seguramente debió ser destruido por el enemigo. Tōshirō Hitsugaya, Soi Fong, Sajin Komamura, Rōjūrō Ōtoribashi (Rose), Kensei Muguruma y Hirako Shinji no pudieron más que sentir indignación ante ese hecho. Pero cuando apareció un oficial de la correccional dando un informe de los muertos heridos graves y otras más que habían salido del peligro fue como la gota que derramo el vaso.

Soi Fong no pudo contenerse soltando al momento su ira y frustración reprimida gritando que no se necesitaba escuchar todo eso en esos momentos, Shinji que trato de calmarla solo avivo su enojo ya que le culpaba por su decisión de cerrar la barrera en su propio enfrentamiento. Pero quien al final perdió totalmente los papeles fue Sajin que se mostró molesto, gritando sobre el dolor y enojo de perder a su comandante. Todos los demás capitanes incluso Soi Fong y Hirako parecieron asombrarse por la actitud airada y molesta que casi nunca mostrada por Komamura. El sonido de unos aplausos se escuchó en la puerta y justo Shunsui Kyōraku hacia acto de presencia.

— Bien, bien — aplaudió una vez más — vamos, todos tranquilos — pidió con su calma característica el capitán del octavo escuadrón — después de una triste exhibición como esta, probablemente Yamaji hubiese golpeado a todos los involucrados — señalo con calma — quejarse y lloriquear delante de sus pertenencias — negó con su cabeza de manera reprobatoria — probablemente estará dando vueltas en su tumba.

Soi Fong le miro molesta — Kyōraku tu…— se quedó sin que decir, estaba cansada y sabía que había perdido los papeles de manera vergonzosa.

— El Gotei 13, no fue establecido para que lloremos por los muertos o para lamentarnos por la destrucción en la Sociedad de Almas — señalo serio — nosotros somos el escudo de la Sociedad de Almas — con esa última declaración todos los capitanes parecieron bajar sus ánimos, tristezas, ira e impotencia — no hay que apresurarnos en esto daremos un paso a la vez, seguiremos adelante porque nosotros somos el Gotei 13.


Shunsui Kyōraku había despedido a todos sus compañeros del lugar recordándoles que tenían trabajo que hacer en sus propios escuadrones. No hubo replicas o más palabras ya que todos se fueron ante su pequeña sugerencia, quizá avergonzados por la pérdida de control de sus emociones, por olvidar quienes eran, su estatus, el poder que poseían y minimizar todo para dejarse llevar por la desesperación de sus propios sentimientos y debilidades. Pero no podía culparlos el enemigo no solo había irrumpido en la Sociedad de Almas de manera cruel y violenta, también habían logrado desestabilizar el orden y la paz que habían degustado por un buen tiempo. Suspiro largamente, no debía retrasar lo que era inminente, iría a su escuadrón para despedirse de su Nanao-chan. Desde ahora en adelante todo recaía sobre sus hombros.


En el mundo de los vivos Yoruichi había ido al cuarto de baño, necesitaba refrescarse y poner su mente en calma, después de enterarse de lo que había pasado en la Sociedad de Almas no podía negar el sentir cierto temor, reconocía que esto no era ni cercano a cuando deserto o cuando enfrentaron a Sōsuke Aizen y sus espadas, todo indicaba que esta vez habría una alta posibilidad que muchos Shinigamis de clase capitán cayeran en combate. Cuando intento comunicarse hace más de una hora no pudo lograrlo por mucho que Tessai y ella lo intentaron, cuando se comunicaron con Kisuke tuvieron casi la misma suerte y se habían quedado en la oscuridad sin saber cómo iban en Hueco Mundo y que sucedía en la Sociedad de Almas. Hasta hace más de media hora logro contactarse con Kisuke.

Pero para su molestia el tendedero estaba en su modo científico, enviando datos que deseaba le trasfirieran a su computadora personal, por supuesto que tomo un tiempo para informar sobre lo que habían pasado en Hueco Mundo y como Ichigo había tenido que dirigirse hacia la Sociedad de Almas quienes estaban en serios problemas con los Quincys. También había pedido que prepararan un cuarto para algunos invitados, que pronto llegarían, aun así, el tendedero le había dado una que otra información sobre la batalla en el Seireitei. Una de las principales fue sobre el robo de Bankai a algunos capitanes cosa que puso un poco preocupada a la morena al saber que el de Soi había sido robado junto otros más. La otra parecía ser que los capitanes estaban teniendo dificultades para repeler con eficacia al enemigo.

Pero para su alivio hace unos quince minutos había podido comunicarse con el doceavo escuadrón dando la información más transcendental para cualquier Shinigami, aun en ese momento resonaba la noticia en su mente "Yamamoto Genryūsai ha caído en manos del enemigo" Eso era algo increíble e improbable, el viejo era tan poderoso con miles de años de experiencia en combate que muchos le creían invencible. Le preocupo saber sobre capitanes heridos gravemente como Byakuya y Zaraki, así como muchos más heridos que conocía. No quiso preguntar directamente sobre Soi, pero al parecer ese Shinigami sabia de su familiaridad, le informo que el oponente de la capitana del segundo había atacado con su mismo Bankai, dejando muchas bajas y destrucción en el segundo escuadrón. También se había comunicado con Yūshirō, toda su familia se encontraba a salvo y custodiados por un grupo del Onmitsukidō como debía ser.

Una parte de ella quería correr hacia la Sociedad de Almas, pero Kisuke había llamado hace cinco minutos para informar que regresaba de Hueco Mundo y tenían cosas que resolver y planear. Por mucho que quisiera irse sabía que cuando Kisuke tenía planes a desarrollar en su cabeza era algo bueno que al final podría ayudar a derrotar a un enemigo, así mismo como al final sucedió contra Aizen.


Ichigo que había entregado su espada al capitán del doceavo se molestó al encontrar que este aún no había reparado su espada. Le había señalado que el mismo pudo reparar su Zanpakutō, siendo rápidamente refutado por Mayuri que explico que él no había reparado su espada, que la había modificado para su mejor utilización que era una cosa muy diferente, el Shinigami sustituto parecido exasperarse al no ver porque Mayuri no podía reparar su espada, así que Kurotsuchi tarto de explicarle lo mejor posible.

— Para reparar un Zanpakutō, se necesita al dueño del Reishi y Reiatsu — empezó a explicar — después se funde con tu Zanpakutō, es tan simple como eso.

Ichigo lo pensó un momento — entiendo, entonces solo necesito llevarla a casa y repararla yo mismo.

Mayuri suspiro — escucha hasta el final — pidió — eso solo aplica si la espada se rompió en Shikai, pero si se rompe en Bankai es una historia diferente ya que un Bankai roto nunca puede ser devuelto a su estado original.

— ¿Qué? — cuestiono el peli naranja asustado.

— Claro que hay excepciones como Kokujō Tengen Myō'ō de Sajin Komamura, esos dos tienen un lazo tan profundo que cuando su espada fue destrozada en Bankai el sufrió daños considerables — señalo — pero esa debilidad también es una fortaleza para ambos, ya que su Zanpakutō se recuperó cuando el dueño fue sanado, por propósitos de investigación conozco el Bankai de cada soldado y hasta ahora es la única excepción que conozco — informo serio — el Bankai de Maradame fue destruido en la pelea contra Edrad Liones y sin embargo de alguna forma Akon se las arregló para volver a unirlo — apunto — pero aún no es tan poderoso como solía ser.

— ¿El Bankai de Ikaku? — Cuestiono Ichigo.

Kurotsuchi parecido meditar algo — creo que menciono algo sobre que debía ser un secreto, bueno no creo que pierda el sueño por eso — desestimo con calma.

— Entonces, ¿Qué hay del Bankai de Renji? — Pregunto curioso Kurosaki — su Bankai fue destruido en la pelea contra Byakuya.

— El número de uniones de su Bankai, ¿cuántas crees que son? — Le cuestiono Mayuri, haciendo pensar al peli naranja — han permanecido rotas desde entonces.

Ichigo pareció caer en la realización de que su Zanpakutō no podría ser reparada nunca más, empezó a sentir la desesperación de no saber que hacer o como solucionarlo.


Nanao había recibido la noticia de primera mano, más bien había sido una primicia ya que hasta ahora había podido desocuparse de sus responsabilidades con el escuadrón que había tenía pocas bajas en la invasión del enemigo. Había rumores que el treceavo había perdidos varios destacamentos que fueron desplegados a los alrededores, así como del sexto y tercer escuadrón, noveno, quinto, séptimo, decimo y del onceavo fueron pocos, hasta se habían ido en conta del centro de investigación y desarrollo que pocas veces tenían perdidas en sus filas.

El onceavo según decían fueron golpeados duramente, aun así, esos sujetos eran como cucarachas que por mucho que se les golpeara, volvían por más, pero lo alarmante fue lo que escucho que había sucedido con el segundo escuadrón y Onmitsukidō, no había un numero oficial, pero había rumores de que el escuadrón fue mermado casi a la mitad por el Bankai de su propia capitán. Luego de dar la notica a su teniente Shunsui se dispuso a enviar unas mariposas del infierno con el anuncio y de paso explicar el porqué de la decisión, era mejor poner manos a la obra para el próximo ataque y pensar en cómo contrarrestar al enemigo, hacer una ceremonia con respecto al nombramiento era muy fuera de lugar.

Lo cierto es que no había ganado la lotería o algo así, lo sabía muy bien. Tenía sobre sus hombros las vidas de todos los Shinigamis del Gotei, nobles, personas del Rungokai. La sobrevivencia de la de la Sociedad de Almas, el mundo viviente y hasta de Hueco Mundo. Ciertamente el panorama no era el mejor ya que les estaban dando una paliza desde el principio y eso era para llorar, pero conocía a sus compañeros capitanes y algunos otros Shinigamis poderosos, valientes, sus capacidades y sabían que todos iban a luchar hasta las últimas consecuencias.


Había sido un poco sorpresivo para los capitanes cuando las mariposas entregaban el mensaje dando el anuncio que Shunsui Kyōraku había sido nombrado por derecho como comandante en jefe del Gotei 13 por recomendación explicita de Yamamoto Genryūsai, con el respaldo de los capitanes más antiguos como Retsu Unohana y Jūshirō Ukitake, más el teniente Sasakibe Chōjirō. Soi Fong que había llegado a su escuadrón, había enviado a su teniente y aquellos oficiales sentados que sobrevivieron el hacer una evaluación de las perdidas en combate de Shinigamis, miembros del Onmitsukidō y oficiales sentados perdidos y todos los heridos.

Ahora que se había quedado sola podía pensar en lo sucedido, Yamamoto era conocido por ser el Shinigami más fuerte, quien estableció el Gotei y la academia, pero había muerto en manos del enemigo. Nadie pudo prever que sería derrotado, pero el comandante en jefe ya había nombrado sustituto, Soi Fong podía aceptar que esperaba que Jūshirō Ukitake fuese el sucesor, aun así, confiaba en la decisión del nombramiento y para muestra un botón fue esa manera tan suya de calmar los ánimos entre ellos, recordándoles quienes eran y lo que representaban, quizá algunos podrían pensar que el nombramiento de Kyōraku era improbable, pero por experiencia sabía que Yamamoto siempre iba un paso delante arriesgándose en algunas decisiones, aun recordaba como ella termino aceptado ser quien tomara los títulos abandonados por Shihōin Yoruichi hace más de un siglo.

******************************Flash Back*****************************

Habían pasado tres semanas de lo más confusas y terribles en las Sociedad de Almas, luego de las extrañas desapariciones y alguno que otro ataque de Huecos, la deserción de algunos capitanes y tenientes, más el primer y segundo al mando del cuerpo de Kidō el ambiente se volvió tenso en el Seireitei. Pero lo más grave estaba sucediendo en el segundo escuadrón y el Onmitsukidō con algunos Shinigamis haciendo vandalismo, nobles queriendo influenciar a otros haciéndoles tomar partido, Shinigamis hablando de rebelión en la sede misma del escuadrón. Otros nobles llamando a una sedición contra los Shihōin culpándolos de todo el problema ya que indirectamente su hija era una de las que abandonaron la filas de Gotei y sus títulos nobles,

Yamamoto se había reunido con central 46, algunos nobles de renombre y sobre todo con Shiro Shihōin que en este punto temía la caída de su clan como le había sucedido a los Shiba cuando se dio la deserción de Ishin Shiba, también se había hablado con algunos capitanes de confianza y en este punto solo Kyōraku, Ukitake, Retsu y Ginrei Kuchiki sabían lo difícil de la situación, tratando de mantener algunas situaciones bajo la alfombra. El incidente de la niña Fong en el cuarto escuadrón que había incendiado parte del cuarto privado del capitán, así como la oficina del segundo escuadrón fue algo un tanto ocurrente según Shunsui, además de eso la joven había rastreado sin descanso a su comandante y capitana por toda la Sociedad de Almas luego de darse enterada de su desaparición.

Ciertamente la información de Kūkaku Shiba era bastante explicita y quejumbrosa sobre lo que Shaolin Fong o como era su nombre de pila Soi Fong había hecho en su casa para buscar a la princesa del clan Shihōin. Fue un alivio saber que ahora se encontraba en una habitación de la cuarta división en constante vigilancia por órdenes de la misma Unohana, pensando que la niña fuese dañina para sí misma y otros a su alrededor. En algún punto Yamamoto no sabía si sentir molestia o decepción sobre la situación más cuando leyó el informe de Shihōin Yoruichi que al parecer mantenía oculto de todos, cuándo era sabido que era una obligación y prioridad informar sobre Shinigamis talentosos en cada escuadrón y ciertamente Soi Fong parecía ser uno de esos.

Habían discutido largo y tendido sobre la niña de manera acalorada, como siempre Jūshirō había hablado con su corazón por delante negándose a poner sobre la jovencita una carga demasiado pesada, Retsu había apoyado un poco al capitán del treceavo aduciendo que la psique de la niña era inestable y al parecer no parecía querer salir de su propio silencio y depresión en la que se había sumido, Shunsui por otro lado vio lo mismo que Yamamoto, una oportunidad de hacer un pedazo de carbón un diamante fuerte y más filoso que un Zanpakutō, Ginrei por otro lado fue todo un noble en su manera de ver la situación, enumerando los pro y contras de una forma en la que todos pudieron llegar a un acuerdo al respecto.

Con todos buscando el mismo objetivo que de alguna manera era mantener la segunda división y el Onmitsukidō unidos y darle un nuevo propósito de vida a la niña tuvieron que ir con Shiro Shihōin para buscar de su apoyo y aprobación. El noble dio su aprobación sin dudarlo al enfatizar que había conocido a la chica antes y le parecía adecuada más que todo por ser de la familia Fong, algo que creía ayudaría mucho a su causa, aunque no quería que se diera a conocer que había tenido algo que ver con la decisión de promover a la joven Shaolin para ser tomada en cuenta en ser la sucesora de su hija y la que tomase sus títulos, fue difícil decirles el secreto mejor guardado entre los clanes Shihōin y Fong, la naturaleza misma de su relación y como con el tiempo la familia Fong de baja nobleza pasaba como un credo su propósito.

"El propósito de la familia Fong es servir al jefe del clan Shihōin" Había explicado primordialmente Shiro Shihōin, aunque nadie pareció tomarle mucha importancia al asunto en sí, el patriarca decidió extender y mostrar un poco más el alcance que el clan Shihōin tenía hacia el Fong. "Su vida", está a total disposición de la cabeza del clan, "su voluntad", siempre debe estar de acuerdo al líder Shihōin, "su servicio" terminara cuando sea relevado o cuando muera, eso ha sucedido desde la fundación de los clanes nobles y la aparición del primer Fong hasta hoy. No hubo escandalo o mostraron alguna reprobación o afirmación ante lo que significaba, pero Yamamoto y Ginrei entendieron que era una relación de servidumbre y cada Fong era adoctrinado desde su nacimiento para servir a la cabeza del clan Shihōin, seria por eso que la joven Shaolin estaba en ese estado depresivo.

Lo que nadie sabía es que de alguna manera el padre de Soi Fong había plantado un propósito mucho más profundo que desde su infancia ato la vida de Soi Fong a la de Yoruichi Shihōin, aun así, sabían que nadie debía conocer sobre lo que Shiro había revelado a Yamamoto Genryūsai y Ginrei Kuchiki porque era una de los secretos mejor guardados del clan Shihōin y Fong. Ginrei fue en este punto designado de acompañar al comandante en jefe al cuarto escuadrón para hablar con la joven Fong y darle un poco de sentido a su existencia luego de entender que había perdido parte de su propósito de vida con la huida de Yoruichi, si lograban convencerle ganarían un nuevo líder y capitán para la segunda división y Onmitsukidō.

Soi, hay dos personas que desean hablar contigo — anuncio Retsu y como siempre no hubo ninguna reacción de la joven que miraba el techo de su habitación como si ahí se redujera su existencia misma. Unohana no se permitió tiempo de pensar en lo mucho que deseaba ir tras la princesa del clan Shihōin para que viera lo que sus acciones habían hecho con esa niña.

En la puerta Ginrei Kuchiki esperaba serio un paso detrás de Yamamoto que fruncia el ceño al notar ese leve variación de Reiatsu de la capitana del cuarto escuadrón — ¿ya podemos pasar? — Pregunto el comandante en jefe.

Retsu asintió seria y cuando iba a decir algo fue Kuchiki quien interrumpió — ¿ha mejorado su ánimo? — Cuestiono.

Sigue igual — respondió la curandera, ya había dado su informe de que no hablaba con nadie y se mantenía como si fuese una paciente vegetativa, por lo tanto, esperaba que supiesen a lo que se atenían con la joven Fong. Entendieron que esto era algo que no iba a cambiar si no entraban y le daban la noticia que seguro sacudiría su vida.

Cuando Yamamoto y Ginrei entraron a la habitación pudieron notar de primera mano que Unohana no exageraba, la chica no miro hacia ellos y parecía tan ausente que su Reiatsu apenas era perceptible, pero sabían que la niña era miembro del Onmitsukidō y se podía esperar algo como esto, aunque su condición no fuese la mejor. El Sōtaichō carraspeo para hacerse notar y Kuchiki tuvo que reprimir el impulso de regañarle por no darles al menos una señal de que estaba consciente de quienes se encontraban en la habitación.

Nunca pensé que un miembro del Onmitsukidō perdiera el tiempo en una cama del cuarto escuadrón sin tener una herida mortal — señalo serio Yamamoto.

Fue ahí cuando por primera vez la peli azul dejo la posición en la que se encontraba reconociendo a sus visitantes y aunque tuvo la intención de saludar como era debido Retsu no se lo permitió — Shaolin Fong, mejor conocida por Soi Fong tomando ese nombre al ingresar a las filas del Onmitsukidō, quien paso a ser miembro de la guardia personal de Yoruichi Shihōin capitana de la segunda división y Gundanchō del Onmitsukidō — enumero Kuchiki con tono protocolario — según los registros históricos has tomado el nombre clave de tu abuela quien es la única miembro hasta hoy de la familia noble Fong en llegar a quinto asiento antes de darse de baja por embarazo.

Algo pareció sorprender a la joven en ese pequeño dato, curioso pensó Yamamoto y decidió que era el momento de iniciar con su ofensiva — estoy seguro que podía llegar a ser un teniente, según los registros que Kuchiki taichō revelo tu abuela fue una Shinigami ejemplar, con muchas habilidades que de no ser por sus obligaciones familiares podía haber puesto a la casa Fong en nuevas alturas — indico con calma.

Tu padre fue un Shinigami con capacidad un poco arriba de la media y se esperaba que el talento brotara en la siguiente generación, pero algunos de tus hermanos murieron en sus primeras misiones y el ultimo apenas llego a la treintena antes de fallecer — apunto Ginrei — hasta quedar solo tú de la rama principal de los Fong.

Yamamoto hablo nuevamente — sabemos lo que estuviste haciendo antes de que la capitana Unohana te encontrara en su puerta — señalo y pudo notar que la niña les puso atención — ¿sabes lo que ha sucedido en la segunda división? — Pregunto — la deserción de Shihōin Yoruichi ha traído caos entre sus filas, los nobles buscan de manera arbitraria influir en el Onmitsukidō para hacer caer a la rama principal del clan Shihōin, queriendo separar las dos instituciones y así los nobles no tendrían que dar cuentas al Gotei 13 de sus acciones delictivas o aquellas que vayan en contra del bien común.

Algunas familias nobles están preocupadas por el rumbo que el Onmitsukidō puede tomar en manos de cualquier otro noble que solo busque poder y privilegios — indico Kuchiki — de esos nobles hay muchos y tú lo debes saber, Yoru-chan lo sabía por eso mismo era su obligación mantener a raya todas esas ambiciones de manera ejemplar, pero con su partida todo se está tornando más político y difícil.

La peli azul no pudo evitar fruncir el ceño ante la mención de su ex Sempai — ¿te preguntaras que tienes que ver con todo esto? — cuestionó el sōtaichō — hasta hace una semana hemos podido reunirnos con Shiro Shihōin quien en estos momento intenta que su clan no caiga en desgracia por la deserción de su líder, en este punto él no puede volver a retomar el liderazgo, pero tiene a confianza en el Gotei 13 para poder encontrar alguien apto para que tome los títulos abandonados por su hija.

Según los registros e informes oficiales no hay nadie en la segunda división y Onmitsukidō que pudiese tener al menos el 80% de la capacidad que tenía Shihōin Yoruichi — señalo Kuchiki taichō — ningún oficial sentado y mucho menos su teniente Marenoshin tiene esa capacidad, entereza y confianza para ser tomados en cuenta dado que ni su propia ex capitán aprobaba sus capacidades en su totalidad.

Hace poco llego a nuestras manos un informe detallado de alguien de quien creemos puede ser la persona apropiada para tomar los títulos abandonados por la cabeza del clan Shihōin y justamente Shiro Shihōin apoya nuestra propuesta con la esperanza de minimizar los daños en su clan, el Gotei, Onmitsukidō y segunda división — señalo Yamamoto — solo falta saber si esa persona está dispuesta a tomar esa responsabilidad y desafío que no es para cualquiera.

Es tradición que el Gundanchō y capitán de la segunda división sea liderado por la cabeza de clan Shihōin, por generaciones desde la fundación de la sociedad de almas y Gotei 13 cada líder del clan Shihōin ha tomado los títulos antes descritos que según registros antiguos el Alma Rey les designo ser los guardianes de las armas y artefactos celestiales — describió Ginrei con solemnidad.

Yamamoto frunció el ceño — eso hasta la vigésimo segunda cabeza del clan Yoruichi Shihōin — señalo — ¿crees que es extraño que vengamos a decirte esto? — Cuestiono el Sōtaichō y pudo notar el leve asentimiento de cabeza de Soi Fong — como dije al principio sabemos lo que hiciste antes de llegar al cuarto escuadrón y no hablo del incendio que provocaste, me refiero a el hecho que has sido la única persona que se tomó el tiempo de buscar por todo el Seireitei a su capitán — señalo — no me interesa las razones o por qué le rastreaste por todo el Seireitei y el Rungokai, lo único que me interesa es que con eso demostraste que tienes cierto carácter y la voluntad de ir tras aquellos que traicionan al Gotei 13 y por eso mismo queremos saber si estas dispuesta a luchar por llegar a ser el Gundanchō y capitán del segundo escuadrón.

Hubo un silencio extraño según Ginrei Kuchiki, ciertamente la joven Fong parecía ser muy silenciosa y mucho menos habladora, había puesto atención a lo que los dos tuvieron para decir sin que ella mostrara mayor expresión y las pocas veces que tuvieron alguna reacción de su parte fue cuando mencionaron a Yoru-chan o el clan Shihōin. Pero ahora parecía que no podía creer lo último que había dicho Yamamoto y ciertamente era algo fuera de lo común — pe...pero solo soy un miembro de la guardia personal de…— su vos fue suave y tímida — no tengo la capacidad y no poseo ningún asiento — se miró las manos como si no tuviese nada que ofrecer.

Kuchiki carraspeo y saco de su túnica lo que parecía un informe — antes de ser tomada como guardia personal de Shihōin Yoruichi, tuviste cuarenta y dos misiones exitosas de asesinato siendo la única de tu casa en llegar a ese número, además de eso has sido el miembro del Onmitsukidō más joven que fue llamada a formar parte de la guardia personal del Gundanchō y elegida por ella misma — en este punto notaron que la peli azul bajaba su rostro — tu informe personal señala que eres excelente en Hakuda y tu nivel de Shunpo es notable y se espera que mejores, así como ser competente en Kidō, a este punto ya posees Shikai y de alguna manera conoces todo lo concerniente a papeleo e informes del Gotei 13, así mismo señala otros atributos como alto sentido de lealtad, responsabilidad y entereza — enumero el noble — como una nota adicional tu informe personal señala que en este punto estas lista para poseer un quinto a tercer asiento.

Para ser solo un guardia personal parece que posees más talentos que el teniente Ōmaeda — apunto serio Yamamoto — no comprendo cómo es que aún no fuiste asignada a un asiento si tu comandante creía que estabas lista para un quinto o tercer asiento — señalo un tanto curioso por la situación — ¿fue ella misma quien se encargaba de tu entrenamiento? — Pregunto y la joven Fong asintió — entonces no hay más que decir, Soi Fong estas siendo nominada para ser la futura capitana del segundo escuadrón y comandante del Onmitsukidō, así que deja ya las tonterías y sal de esa maldita cama que mientras tú miras el techo del lugar el segundo escuadrón y Onmitsukidō se desmoronan.

Algo en esa última declaración de Yamamoto hizo que Soi Fong reaccionara — pero yo soy de la baja nobleza, ningún noble de la casa Shihōin estará de acuerdo más si hay otros más capaces y de una familia noble de más estatus además…— detuvo su abrupto y pensó muy bien lo que iba a decir — nadie del segundo escuadrón y Onmitsukidō confiaría en mi a sabiendas que era parte de los guardias principales del Gundanchō y era entrenada por ella misma.

Ginrei Kuchiki frunció el ceño — la casa Kuchiki apoya la nominación del Gotei 13, Shiro Shihōin confía en que mantendrás el propósito principal de tu clan de "servir a la cabeza del clan Shihōin" en este caso sería para evitar la caída de la casa principal Shihōin, algunos otros nobles apoyaran nuestra causa, pero también debes saber que habrá muchos otros que se opondrán.

No me interesa si eres de la baja nobleza, has nacido y crecido con las enseñanzas del Onmitsukidō, tu lealtad y fuerza han sido para tu capitán y comandante que creía firmemente en los mismos ideales del Gotei 13 y que cada Shinigami defiende con su espada y su vida misma — señalo Genryūsai Yamamoto — ¿te quedaras viendo como la segunda división, el Onmitsukidō y la casa Shihōin caen en desgracia y son parte un juego político por la lucha de poder? — Pregunto con seriedad.

Hay un momento crucial en la vida donde se debe tomar la oportunidad que esta frente a ti Fong-san — agrego serio Ginrei Kuchiki — tengo entendido que eso es algo que enseñan en el Onmitsukidō.

Soi Fong parpadeo un poco miro a los dos hombres frente a ella y luego diviso más atrás a Retsu que le miraba seria, hasta hace un mes pensaba que le faltaba mucho que aprender y mejorar para ser un guardia competente y fuerte, ahora de alguna manera el comandante en jefe junto a Ginrei Kuchiki líder de una de las cuatro casas nobles de mayor antigüedad le instaban a ir y reclamar los títulos abandonados por la princesa del clan Shihōin y con el aval de su padre, ¿acaso no tendría esperanza de que volviera? Apretó sus puños ante ese pensamiento — aun no soy lo suficientemente fuerte.

Yamamoto dejo entrever una pequeña sonrisa satisfecha — Ginrei Kuchiki entrenara contigo para perfeccionar tu Shikai y buscar el Bankai, recupérate y hablaremos de como procederemos con tu entrenamiento, porque si Retsu no da su aval no podrás iniciar con tu entrenamiento.

************************************Fin Flash Back************************************

Había muchos sentimientos encontrados en Soi Fong, la perdida de Yamamoto fue un golpe duro para la Sociedad de Almas y el Gotei 13, pero si era sincera podía aceptar tener miedo, todo en esta guerra parecía un mal presagio como lo fue su pesadilla, pero cuando ese pensamiento venía a su mente intentaba ir por otro rumbo de pensamiento, la peli azul nunca tuvo miedo a la muerte, pero ahora extrañamente podía sentir ese temor, quizá el de morir sin poder proteger lo que más ama era su pesar. Suspiro cansinamente podría decirse que su mente no le dejaba en paz y cuando las cosas se ponían difíciles siempre aparecía Suzumebachi con sus opiniones fuera de lugar para sacarla de su miseria mental.

Frunció el ceño molesta por su estúpido arrebato, ahora no podía sentir el alma de su espada y menos escucharle desde que su Bankia fue robado, justo se daba cuenta la falta que le hacía, Suzumebachi podía ser molesta, desafiante, temperamental, pero había sido la única que le había acompañado en sus momentos más oscuros desde hace más de un siglo. Se puso pie, decidió que no perdería tiempo en lamentaciones, debía entrenar a fondo para cuando el enemigo regresara.


En el noveno escuadrón Kensei había pedido a sus dos teniente acompañarle a un lugar alejado de Seireitei, justo se encontraban en un campo abierto Shūhei que siempre era el que se quedaba atrás noto que su capitán y la teniente Kuna se detenían en medio del claro. La teniente le miro sonriendo cosa que le puso alerta.

— ¿Capitán que hacemos en este lugar? — Cuestiono.

Kensei frunció el ceño, no estaba tan herido como Rose, pero nunca le gusto ser el saco de golpeo de nadie y necesitaba un poco de ejercicio. Se cruzó de brazos — Hisagi, necesitamos más personas que sepan utilizar Bankai — señalo con seriedad — sé que ya has descubierto el tuyo y hace falta entrenarlo creo que es tiempo de ponernos un poco al día con tu entrenamiento— indico y miro hacia su teniente — Mashiro, pelea con él y no seas blanda.

Shūhei abrió los ojos asustado cuando noto la amplia sonrisa de la teniente, mientras invocaba su poder Hollow — teniente Kuna por favor espere — pidió — capitán no puedo sacar así por así mi Bankai.

Hubo oídos sordos para los ruegos de Shūhei ya que Mashiro se lanzó al ataque sin piedad ante la mirada de su capitán.


Sajin había salido de Seireitei para buscar a su clan que se encontraba exiliado y muy lejos de Seireitei, su ubicación era en una de las cuevas escondidas en los rincones más alejados. Ahí pediría de su ayuda, explícitamente buscaría el favor de utilizar la técnica de transformación humana que le daría poderes ocultos, pero que sin saberlo al final le llevaría a la muerte. Iba su teniente le acompaño, aunque se quedó esperando lejos de las cuevas, según su capitán esa era su única esperanza para derrotar al enemigo en su próximo enfrentamiento.


Tōshirō Hitsugaya había pedido a uno de los maestros de espada, volver a instruirle en Zanjutsu que es el método para mejorar en el uso de la espada. Sabía que, aunque no tenía a Hyōrinmaru aun podía invocar hielo, era muy bueno en el uso de Kidō, pero, aunque era vergonzoso admitirlo pocas veces ocupaba su espada en un combate directo ya que siempre confió en su Bankai y Shikai. Ahora reconocía que había ciertas áreas que había dejado de lado como el Hakuda del cual nunca fue bueno, por esos mismo solo se había enfocado en sus fortalezas desde el final de la guerra de invierno, pero ahora era menester hacer uso de todo lo que podía aprender y mejorar con el afán de vencer al enemigo la próxima vez.


Shunsui había solicitado una reunión urgente con central 46, quería de su aval para conservar a Nanao Ise como su teniente junto a Okikiba, aun cuando hubo negativas era regla impuesta por central 46 que cada capitán nombrado tenía libre elección para elegir su teniente a conveniencia. Lo segundo y más importante era poner en acción su primer plan ofensivo para el siguiente ataque enemigo que consistía en instruir a Zaraki el arte de matar. Su explicación fue simple indicando que su forma de pelea no era buena y se necesitaba de su poder completamente desatado. Por supuesto que hubo negativas por el temor de no poder controlarlo con todo su poder, que como Aizen se volviera contra el Gotei, le recordaron el tiempo en el cual Yamamoto intento enseñarle y lo había dejado después de un día.

Kyōraku supo que esos nobles no doblegarían su decisión fácilmente — ¿entonces que proponen? — Cuestiono — así como está la Sociedad de Almas no creo que resista otra invasión, ¿acaso ustedes son capaces de proteger a sí mismos y sus familias por su propia cuenta? — Pregunto y solo hubo silencio, cuando minutos antes levantaban sus voces en desacuerdo — parece que al final tendré su consentimiento.

— Adelante, dejamos a Zaraki bajo tu responsabilidad — dijo el portavoz de central 46.


En el mundo viviente Yoruichi miraba la escena con rostro serio, Kisuke había vuelto y con el Orihime, Sado y para sorpresa de la morena les acompañaban 5 Arrancars, bueno la pequeña llamada Nell y el otro eran inofensivos, los otros cuatro no le daban buena espina. Es más, el de pelo azul le parecía familiar y entonces lo recordó, ese fue el que lucho contra Ichigo y Rukia. Las otras tres más bien parecían anunciar "problemas"

No podía evitar notar toda clase de artefactos que había traído con él, hasta cargaba el cuerpo de un Quincy a medio diseccionar. Luego de instalar a los invitados como Kisuke les había llamado al estar a solas Yoruichi le pidió explicación de lo sucedido, este explico que todo era parte del plan, que había encontrado la verdadera razón de porque los Quincys eran los enemigos naturales de los Hollows y Arrancars, además de haber descubierto como hacer que los Bankai robados regresaran con sus respectivos dueños, no cabía duda que ese era un dato que ayudaba a calmar un poco el ánimo de la princesa del clan Shihōin.

Le comento que tenía un plan en contra del enemigo que involucraba a esos Arrancars, solo le pidió que confiara en él y esperara un poco más al reconocer que lo que quería Yoruichi era volver a la Sociedad de Almas lo más pronto posible. La morena acepto esperar un poco más para volver al Seireitei, cuando las cosas se calmaron un poco y Urahara Kisuke empezaba el trabajo en su laboratorio fue el momento que aprovecho para darle las breves noticias de la Sociedad de Almas, la primera sorpresa fue enterarse de la muerte de Yamamoto, los capitanes heridos de gravedad y el nombramiento de Shunsui como comandante general del Gotei 13. El tendedero comento la fortuna de que la pequeña Soi Fong aún estaba en pie de lucha y no era dependiente de su Bankai, le sorprendió que su amiga no comentara nada al respecto, pero la morena siempre fue un poco desapegada. En el laboratorio Urahara Kisuke develo a Yoruichi su pequeño plan de que los Arrancars fueran al rescate de su reina que había sido hecha prisionera por los Quincys.

Por supuesto que ese era una parte de todo lo que tenía en mente, pero por ahora lo que había develado a su amiga era suficiente para que tomara acción y pusiera de su parte con la experiencia de haber sido comandante del Onmitsukidō. Su papel era tan simple que consistía en elaborar un plan de infiltración, evaluar a sus visitantes en busca de sus fortalezas y debilidades, para otorgarles tareas específicas que les llevaran a cumplir su misión sin fallas. En este punto Yoruichi se hizo cargo de evaluarlos con un pequeño entrenamiento contra aquellos Arrancars que ya habían dado sus nombres uno era Grimmjow Jaegerjaquez, las tres bestias conocidas por Emilou Apacci, Cyan Sung-Sun y Franceska Mila Rose que eran la fracción de la reina de Hueco Mundo Tia Halibel.


Kyōraku se encontraba en las oficinas de la primera división reunidos con sus dos tenientes, de antemano les había explicado que los dos serian sus tenientes y que de ahora en adelante debían de trabajar juntos, aunque tenían diferentes asignaciones los dos debían saber que hacia uno y que hacia el otro. En este punto el nuevo capitán comandante había girado sus primeras órdenes. La primera de estas era enviar a todos los estudiantes de la academia a sus hogares, si había algún problema algunos clanes nobles podrían recibirles, ya contaban con la ayuda de la familia Shiba que había recibido a un grupo, la familia Kuchiki había recibido unos pocos maestros y alumnos, la familia Ise solo había recibido chicas, los Shihōin ya habían abierto una de sus propiedades a las afueras el Seireitei, los Kyōraku, Ukitake, la familias Ōmaeda y Feng se estaban encargado de los suministros para los estudiantes y el Onmitsukidō de la seguridad.

La segunda orden fue convocar a los maestros en Kidō para levantar una barrera en la academia Shinō, donde debían trasladar a todos los heridos críticos junto a sanadores más experimentados, su capitán, teniente y oficiales sentados. Eso requería un traslado completo y como estaban cortos de tiempo utilizarían, Kūkanten'i, el Kidō prohibido de desplazamiento del espacio, Shunsui siendo previsorio pidió en su reunión con central 46 tener libre acción y toma de decisión con el afán de resguardar, proteger y derrotar al enemigo. Al instante recomendó llamar a Hachigen Ushōda en el mundo viviente para hacer ese trabajo, sabía que Tessai aún se mantenía penitente por haber utilizado el Kidō prohibido dos veces hace más de mil años.

Su tercer orden fue convocar a Unohana Retsu a la primera división. Luego despacho a sus subordinados, que ya le habían dado algunos informes importantes como el que Soi Fong y Sajin habían abandonado sus escuadrones, por supuesto que el capitán del séptimo escuadrón llevando a su teniente con él. Mucho antes había conversado con Hirako, este le había contado el problema que sucedía con Ichigo, también lo ocurrido con Soi Fong y su enfrentamiento con el enemigo.

Sonrío al reconocer que la información de Shinji no la daba para cubrir su espalda, por supuesto que debía saber sobre los capitanes que la división cero supervisaba para en un futuro mejorar sus capacidades, aun recordaba que Hirako recién había sido nombrado capitán cuando la división cero bajo para llevar a Shihōin Yoruichi y Urahara Kisuke a un entrenamiento especial dado que habían mostrado altas capacidades. Seguramente intuía que Soi Fong debía ser uno que podrían ser elegidos y como no serlo, el mismo le había recomendado a Yamaji desde que fue puesta como capitana interina de la segunda división. En ese entonces eran tan joven que algunos pensaron que cualquiera podría influirle, pero para sorpresa de muchos la tímida niña tenía carácter y su Bankai era una cosa seria, fue de las pocas veces que sintió escalofríos al percibir el aura asesina que se desato en su examen de capitán.

Si para muchos Tōshirō y Gin eran considerados prodigios, Soi Fong podría estar en esa categoría, aunque en su nombramiento oficial era en edad un año mayor que Hitsugaya cuando este tomo la capitanía del décimo, admitía que fueron diferentes circunstancias ya que el niño era un oficial sentado, alguien elegible para el puesto de taichō. Soi por el contrario era del cuerpo privado de guardaespaldas de la princesa Shihōin, alguien que había sido sacada de las filas del Onmitsukidō completando 42 misiones, cuando la tasa media era de 35.

Consiguió Shikai bajo las instrucciones de Yoruichi, su Shunpo era mejor que algunos oficiales sentados y hasta podía compararse al de un teniente. Pero lo más sorpresivo fue lo sucedido una semana antes de la invasión Ryoka, había descubierto por si sola Shunkō sin saber nada sobre la técnica. Una que su antecesora había creado y que de alguna manera era diferente pues según registros privados del Gotei describían el Shunkō de Shihōin Yoruichi como el de un rayo eléctrico, el de Soi por el contrario asemejaba al viento.

Ciertamente los prodigios estaban en la lista de observación de la división cero y otro más, no imaginaba cuan diferente hubiese sido esta guerra si ellos ya estuvieran entrenados por el escuadrón cero, Kyōraku suspiro dejando de lado sus pensamientos al sentir el Reiatsu de la persona que se acercaba, la puerta fue abierta por Okikiba anunciando la llegada de la capitana de la cuarta división, esta entro a la pequeña oficina reportándose como era costumbre de todo capitán, luego espero lo que el nuevo comandante tenía que decir. Lo primordial fue el anuncio del pronto traslado del cuarto escuadrón en su totalidad hacia los terrenos de la academia para resguardarlos en otro ataque, lo demás era un poco más complicado.

— Capitán Unohana…no — rectifico Shunsui — primera Kenpachi Yachiru Unohana, tengo una importante asignación para ti.

Retsu suspiro y bajo su rostro, que le recordaran su pasado título no era un buen augurio por venir — estoy para cumplir con cualquier asignación que ayude al Gotei 13.

— Te asigno la responsabilidad de hacer que Kenpachi Zaraki un pelador más poderoso y aprenda el arte de matar con la espada o mejor dicho Zanjutsu, para que por fin deje atrás lo que hace que retenga todo su poder.

Unohana le miro seria y sonrió de manera extraña según el nuevo sōtaichō — sabes que eso solo se lograría con una pelea a muerte entre los dos, la Sociedad de Almas no podrá tomar tanto poder desatado.

— Tienen permiso de ocupar el Muken (8º y último piso de la prisión central subterránea) — señalo — dadas las circunstancias expuestas antes, te aconsejo nominar a quien sea capaz de tomar el mando del cuarto escuadrón y sea elegible como futuro capitán — suspiro Shunsui — despídete de tus subordinados si lo crees conveniente y que Kenpachi haga lo mismo, según escuche ya se recuperó.

Retsu asintió — Zaraki está listo, se hará como lo has planeado.

Kyōraku asintió — me gustaría no perder dos Kenpachis — dijo suavemente.

Unohana sonrío — como capitán del cuarto escuadrón no me gusta perder vidas, pero algunas veces no se puede hacer más — apunto y se inclinó — solo te puedo pedir que derrotes al enemigo a como dé lugar— dichas estas últimas palabra Unohana Retsu abandono el primer escuadrón ante la mirada seria de Kyōraku Shunsui.

El comandante tomó el enorme libro en su escritorio y volvió a leer la historia de los fundadores del Gotei 13, "un miembro de la primera generación del Gotei 13, que además fue respetado como el más fuerte en medio de ese grupo, ella se denominó capitán de la división 11, sentando las bases para lo que actualmente es la onceava división. Teniendo posesión de todos los estilos y flujos de espada existentes ella se nombró Yachiru, era y siempre será el criminal más diabólico que ha existido en la Sociedad de Almas, antes que su poder fuera tomado por Yamamoto y es por eso que invento el estilo de matar"apretó sus puños molesto e inconforme con lo que se debía hacer, pero sabía que no había victorias sin sacrificios y solo restaba esperar que estos no fueran muchos.


Retsu llego al cuarto escuadrón y fue directamente a su oficina, al instante se dispuso a escribir tres cartas, dos extensas y la última breve no deseaba ser sentimental. Luego de eso instruyo entregar las dos aun mensajero de su escuadrón y la otra la dejo en el escritorio de Isane Kotetsu. Ya había indicado a Kenpachi que debía hacer lo propio con su escuadrón, podría suponer que la única a quien podría escribirle seria a Yachiru, esta noche tendrían su enfrentamiento de vida o muerte en el Muken y para el día de mañana por fin solo habría un Kenpachi.

Al llegar el ocaso Isane fue informada de que su capitán había dejado instrucciones para ella en su oficina y lo que encontró fue una carta muy personal donde le daba instrucciones para hacerse cargo del cuarto en su ausencia a la vez que le daba unas palabras de despedida, al mismo tiempo en el onceavo Yachiru encontraba en su lugar favorito la insignia de capitán de Kenpachi no tuvo que preguntar nada porque lo sabía bien, su Ken-chan iba a una misión que podría costarle la vida. En el último piso del Muken Unohana esperaba que apareciera Kenpachi para su último enfrentamiento, una parte de ella ansiaba ese combate desde hace mucho tiempo, pero por otra sabía que al final solo quedaría de pie uno de ellos.

Zaraki apareció casi quince minutos después asombrado de que pudiesen ocupar ese lugar para pelear entre ellos sin problemas, Retsu le aclaro que fueron órdenes del capitán y que esperaba que su lucha fuese en completa libertad. Fue así que empezó el enfrentamiento y como era de esperar Zaraki fue el primero en lanzarse en un ataque que repelo al instante Retsu, luego de varios más esta felicito el hecho de que haya quitado su parche desde un principio, pero, así como le alabo al instante le ataco haciéndole una herida y tachándole de débil. Le regaño por no tomar con sus dos manos la espada y este contrataco diciéndole que usaba trucos baratos pues le había lanzado una daga al hombro.

Siguieron su enfrentamiento, después de un rato Retsu le tenía contra una roca y con su espada apuntando su garganta. Kenpachi tuvo un momento extraño pues algo o alguien le decía que tenía miedo de morir, después que no iba a morir. Luego parecido despertar de un letargo, Unohana se burló diciendo que perdía la conciencia y aprovechaba para herirle, lo extraño era que eso había sucedido varias veces, era como pelear de manera consciente e inconsciente. Sentía que peleaba por instinto, la verdad era que Unohana lo heria una y otra vez, entonces esta le curaba para que no muriera. Aproximándose a la madruga y en este punto Retsu desato su Bankai, la emoción de la pelea incremento para Zaraki y su contrincante, los dos desatados al máximo dieron todo de si en la lucha y cuando menos se lo esperaban uno de ellos atravesó el pecho del otro en una herida mortal.

— Excelente Zaraki Kenpachi, con esto hemos acabado — dijo Unohana, al instante Zaraki retiro su espada.

Asustado le miro — ¿acabar? — Pregunto confundido aun cuando sintió que el cuerpo que sostenía desfallecía en su brazo— ¡Hey! No vas a morir por esto — señalo — un no es suficiente, por favor…no mueras — pidió, pero el cuerpo de la capitana estaba llenándose de sangre — ¡No mueras! — Grito de manera desesperada.

— Solo debe haber un Kenpachi en esta era, es la regla — dijo despacio Retsu — has despertado a tu compañero, hay un enemigo que derrotar y tendrás amigos con quien discutir — escupió un poco de sangre — uno debía de morir, así que solo puedo darte el nombre de Kenpachi que retuve conmigo todo este tiempo.

Kenpachi se asustó, como nunca antes sabía que Retsu era la única que entendía su necesidad de pelea, de sangre. No podía concebir que desapareciera así por así y por su propia espada — Zaraki Kenpachi, aun podemos salvarla — dijo una voz que él no reconoció.

— ¿Quién me habla? — Cuestiono Zaraki viendo a su alrededor — ¡Muéstrate!

Finalmente puedes escuchar mi voz, si me haces caso puedes salvarla así que no pierdas tiempo y sal de aquí— dijo la voz que escuchaba tan cerca, al instante levanto a Retsu en sus brazos y tomo las espadas para salir. No tardo gracias a las instrucciones de esa voz y al salir estaba por ir cuarto escuadrón cuando la voz le detuvo — abajo, mira.

Mayuri y Nemu se encontraba afuera, unos metro de la entrada con lo que parecía ser una máquina, al ínstate Nemu gravito hacia el — capitán, traiga a la capitana rápido.

Al momento le siguió a donde Mayuri se encontraba, este le indico ponerla dentro de lo que parecía una capsula junto con su espada — Nemu deprisa, Kidō para detener la hemorragia — ordeno a su teniente que aplico un poco de Kidō curativo mientras el tecleaba algo en una pequeña pantalla de la capsula — sabía que esto sucedería — se quejó— no puedo creer que a estas alturas desperdiciemos todo este talento — comento, miro hacia su teniente — hay que llevarla al cuarto escuadrón rápido, pero que nadie sepa que hemos intervenido.

Nemu asintió — lo hare de esa manera Mayuri-sama — al instante tomo la capsula y se marchó.

Kenpachi pareció confundido, pero sabía que aun podía salvarse como había dicho la voz, Mayuri le miro y puso los ojos — debes ir a ponerte a la orden del capitán general, te tomaste tu tiempo e hiciste perder el mío que es muy valioso — regaño ya que estaban esperando junto a Nemu desde la media noche y eran las dos de la madrugada, en este punto cada cual tomo su camino.

Te dije que se salvaría — señalo la voz a Kenpachi.

Zaraki detuvo su camino — ¿quién diablos eres tú? — Pregunto.

Soy quien te ha estado observando todo este tiempo muy cerca — empezó a explicar — Zaraki Kenpachi, encantado de conocerte mi nombre es… Nozarashi.

El capitán de la onceava división parpadeo — ¿eres mi Zanpakutō? — Cuestiono, un poco dudoso y a la vez satisfecho de por fin poder hablar con su espada como otros.


En el palacio de Hielo ubicado en el Vandenreich, habían reunido a los Sternritter y a todas tropas en un gran salón porque Yhwach iba a dar un anuncio importante que a todos tomo por sorpresa. El asunto consistía en que presentaba ante todos a quien sería su sucesor que sería Uryū Ishida quien era el último Quincy vivo en el mundo dándole la letra "A" como la de él, de quien hasta ese momento nadie sabía nada y que según ellos esperaban que Jugram Haschwalth sería el futuro heredero que le fue otorgada la letra "B" "The balance" Ciertamente hubo algunas pequeñas inconformidades ante esa noticia, hubo quienes quisieron preguntar y pensaron en revelarse a la decisión, Bazz-b fue el primero en denotar su molestia hasta pensó en pelear para que Jugram obtuviese ese derecho y no un total desconocido.

— ¿Por qué me elegiste como tu sucesor? — Pregunto — un sujeto que apareció de la nada, seguramente no estarán conformes con esa decisión y traerá discordia entre tus hombres — señalo Uryū que vestía un traje blanco y una enorme capa del mismo color como lo llevaban todos los Sternritter.

Su majestad le miro serio — ¿es acaso un problema? — Cuestiono — me conformo con que no sean una bola de conformistas que acepten todo sin rechistar, aunque no son tan inteligentes para saber mis motivos del porque te he hecho mi sucesor— Uryū se quedó en silencio y Yhwach le miro — ¿tu aun no lo entiendes? — Cuestiono — entonces déjame preguntarte, Uryū ¿porque estas vivo? — Ishida al instante lo entendió — me alegra que lo entiendas rápido, hace nueve años después del Auswählen (selección sagrada) todos los Gemischt murieron excepto tú, tienes algo que supera mi poder porque eres el único Quincy que sobrevivió el Auswählen — explico — por ese motivo te hice mi sucesor, ahora ven conmigo — ordeno poniéndose de pie — pronto se manifestaran tus poderes.

— Si, lo entiendo su majestad — dijo de forma obediente y fue tras Yhwach, sabía que de ahora en adelante los ojos de todos estarían sobre el para saber de sus poderes, sus movimientos, lo que hacía o dejaba de hacer. Entonces todo lo que debía de hacer era permanecer al lado de su majestad.


En el mundo viviente Urahara sonrió con satisfacción, luego de haber descubierto como podía devolver los Bankai robados se dispuso a crear un elemento que ayudara a tal tarea. Lo había dejado tan simple como una píldora de color negro una droga que solo funcionaba para personas que tienen Bankai llamándole "Shineiyaku", lo había dejado fácil para que esta fuese absorbida al contacto con las manos, pies o espada. Al instante de penetrar llegaría al alma del Shinigami y haría que su Bankia regresara de nuevo sin problemas. Hace unos momentos la morena había dado sus valoraciones sobre los Arrancars para la misión de rescate de la reina de Hueco Mundo. En conclusión, todo estaba listo para ponerse en marcha y en este caso él debía hacer que todo se diera como lo tenía planeado.

Salió de su laboratorio y se dirigió a la cocina donde sabia todos estaban tomando un poco de alimento — bueno, hay buenas noticias — dijo con una leve sonrisa y levanto una pequeña bolsa — tengo listo lo que traerá devuelta los Bankai robados.

Yoruichi sonrío con satisfacción — sabía que podía contar contigo — celebro.

Kisuke le sonrío con satisfacción — ahora solo debemos seguir el plan al pie de la letra y veras como al final terminamos derrotando a los Quincys como lo hicimos con Aizen.

La morena amplio su sonrisa — ¡vaya! — Exclamo asombrada— parece que has pensado en todo, pensé que ibas paso a paso.

— Vamos Yoruichi, uno no puede mostrar todas las cartas de una vez — señalo con suficiencia — eso lo aprendí muy bien de ti.


En otro lugar BG9 y Bazz-b discutían sobre la situación, este estaba listo para ir y pedir explicaciones a su majestad, pero fue detenido por Jugram que luego de una pequeña reprimenda del segundo al mando, decidió que volvería al Seireitei en un contra ataque para terminar con ese capitán con el que se había enfrentado. Buscaron la puerta del sol para volver a la Sociedad de Almas solo tenían que esperar un poco para que el tiempo les diera la oportunidad de cruzar sin problemas.

Soi había bajado de la montaña lejana donde había estado entrenado, desde hace tiempo estaba buscando crear una técnica propia a partir de su Shunkō y creía que lo había logrado, claro que no podría saberlo hasta el momento que lo usara en batalla contra el enemigo. Esta vez no sería como lo sucedido en la batalla contra Yoruichi-sama que apenas había descubierto Shunkō, esta vez lo dominaba muy bien y su nueva técnica no era tan diferente para tener problemas de dominarlo. Esa era su esperanza y ciertamente era un orgullo, fue una suerte que no fuera tan dependiente de su Bankai y aun cuando reconocía su poder, se sabía lo suficientemente fuerte para que su Shunkō fuese un factor y más ahora, suspiro notando que los primeros rayos de sol empezaban a salir, algo le decía que había una esperanza para derrotar al enemigo.


En Karakura Kisuke junto a todos los ahí presentes se preparaban para ir a invadir el Vandenreich y liberar a la reina de Hueco mundo. El tendedero y Yoruichi habían informado a Shunsui sobre sus planes y este había dado su visto bueno al asunto con la certeza de que sería un buen distractor mientras ellos se preparaban para lo que podría ser otros asalto por parte del enemigo en una posible respuesta por su invasión. Aun cuando Kisuke le informo que el solo sería el orquestador pues serían los Arrancars quienes harían todo el trabajo difícil y él se prestaría como apoyo por si algo fallaba en el plan.

La misión de la morena era de regresar a la Sociedad de Almas y llevar consigo las píldoras "Shineiyaku" que traería de regresos los Bankai robados a sus respectivos dueños. Por muy contrario a lo que se esperaba todo debía iniciar desde el doceavo escuadrón, ya que ahí se comunicaría Kisuke y daría instrucciones a Mayuri para que hiciera llegar a cada teniente y capitán poseedor de un Bankai las píldoras para darles una breve y concisa indicación de su funcionamiento. Después de eso la morena debía esperar el regreso de Kisuke y empezar a hacer funcionar el plan para combatir a los Quincys y así ganar la guerra. Ya con todo dicho y listo solo esperaron el momento adecuado para pasar de un mundo a otro, Kisuke noto que había cierta distorsión de energía en los aparatos y empezó a ver qué era lo que sucedía.

— Qué extraño — comento para sí, aunque Yoruichi había llegado para apresurarle.

La morena suspiro — Kisuke, todos están listos — señalo — ¿qué es lo que te detiene?

Este señalo un monitor — mira las señales de energía en la Sociedad de Almas, es como si algo ha aparecido.

Yoruichi se acercó y reconoció esas lecturas que anteriormente había visto — son parecidas de cuando los Quincys aparecieron para atacar el Seireitei, pero esto parece ser una escala mucho menor.

Kisuke sonrío de pronto — eso quiere decir que algunos Quincys han decidido dar una visita por sí mismos — apunto — seguro no es porque hicieron amiguitos ahí — la morena le lanzo una mirada molesta — hay que avisarle a Shunsui, diles antes que te marches, nosotros nos vamos porque esta es una oportunidad para poner en acción nuestro plan.

Yoruichi le vio salir y sabía que se iría con todos los demás mientras ella debía de comunicarse al Seireitei para informa de lo que pueda ser un nuevo ataque. Después no perdería más tiempo e iría a completar su misión quien sabe que capitán podría ser a quienes esos Quincys había ido a buscar.


El doceavo escuadrón recibió la advertencia de Yoruichi Shihōin de que el enemigo podría aparecer, un poco tarde si se podría decir porque en efecto dos pilares de energía había aparecido uno en las afueras del Seireitei y otro cerca del décimo en los campos de entrenamiento para ser más exactos y como algo extraño es que otro se vislumbró unos minutos después siempre por los campos del décimo escuadrón, ya habían dado la alarma y el capitán Hitsugaya había ido para hacerse cargo, aun cuando al caer el tercer pilar Yumichika había informado que su capitán se había ido como loco en contra del enemigo.

En los campos de entrenamiento del décimo escuadrón Bazz-b ya se encontraba frente al capitán Hitsugaya — he venido a terminar con lo que empezamos — dijo con una sonrisa — es una lástima que no tengas tu Bankai, así las cosas, serían más interesantes.

— No solo puedo pelear con mi Bankai, tengo Kidō y Shikai — señalo serio y saco su espada.

Bazz-b sonrío de manera burlona — vamos, en este punto debes saber que sin Bankai no pueden contra nosotros.

— No solo dependo del Bankai — refuto el capitán de la décima y al instante levanto un cubo de hielo donde aprisiono a Bazz-b — idiota — dijo y cuando estaba a punto de irse noto que la prisión estaba por derretirse.

Bazz-b sonrío — ¿una prisión de hielo? — Cuestiono — muy original, pero solo necesite uno de mis dedos para derretirla — le explico y de pronto apunto su dedo hacia el capitán del décimo escuadrón — así que solo necesitare un dedo para derrotarte — se lanzó hacia el con su dedo por delante — ¡dedo quemador! — dijo y una llama salió de su dedo para atravesar el hombro derecho del capitán que al instante salió huyendo del lugar para replegarse y pensare en otra estrategia, podía sentir como el Quincys le seguía e ideo usar niebla para perderlo — ¿niebla de hielo? — Pregunto — te gustan los trucos baratos — se quejó — ¡pisada ardiente! — Dijo colocando un pie en el piso y de pronto la niebla fue desecha por el calor y se asombró ver a Hitsugaya frente a él mirándole serio — ¿por qué no has corrido para buscar otro de tus truquitos?

Tōshirō le miro serio — no tenía tiempo de pensar en una, pero pude preparar una trampa — confeso — ¡Rokui Hyouketsujin! (formación de seis puntos de hielo) — susurro.

Al instante que Bazz-b dio un paso y toco uno de cristales de hielo en forma de copo de nieve en el suelo en una formación pentagonal al instante cada copo de nieve envío una línea de hielo hacia él. En el espacio dentro del pentágono quedaba encerrado en un gran pilar de hielo, atrapándolo, pero el Quincy lo derritió rápidamente ante los ojos del pequeño capitán — te lo dije solo necesito de un dedo, pero tú eres tan necio — le regaño un poco molesto — ¿es que deseas que ocupe dos dedos en ti? — Pregunto un poco molesto — ¡dedo quemador! — dijo apuntando dos de sus dedos hacían Tōshirō que recibió el ataque de lleno cayendo al piso.

— Detente Bazz-b — se escuchó una voz y Cang Du apareció tras el Quincys que había atacado al capitán del décimo escuadrón — prometimos dejar el capitán al que le había robado su Bankai — yo acabare con él.


En otra ubicación Soi vio el pilar caer un poco cercano donde se encontraba, no perdió tiempo y se apresuró a buscar al enemigo, no tardó mucho en llegar y sonrío levemente al ver que se trataba de un viejo conocido que ya le esperaba al pie del pilar. No sabía qué sucedía porque este escenario no se parecía al de la última vez que muchos pilares habían aparecido en su camino vio otro más y luego de un rato vislumbro otro, lo cual dejaba entrever que solo eran tres Quincys los que habían aparecido, pero justo pensó que no importaba como o porque ya que justo delante de ella estaba el causante de la destrucción de la mitad de su escuadrón y en ese momento le haría pagar.

— Vine a terminar mi trabajo — indico BG9 — antes solo pude eliminar algunos pequeños Shinigamis, pero tú eres un capitán.

Soi le miro sin expresión — entonces deja de hablar y empecemos — sugirió y al instante activo su Shunkō.

Bg9 pareció no moverse — se todo sobre tu Shunkō y sabes que no tienes oportunidad contra mí.

— Mi Shunkō es viento, esta vez encontré la manera de hacer que el Reiatsu que emito gire alrededor de mi cuerpo como si fuera un huracán, cuando lo uso soy capaz de luchar manteniéndolo todo el tiempo — señalo — debo agradecer que me hallan robado mi Bankai para poder perfeccionar el Shunkō a este nivel — se movió tan rápido que de pronto estaba frente a BG9 — ¡Mukyū Shunkō! — susurro y lo lanzo de un enorme golpe de energía que lanzo a su enemigo lejos, pero no se quedó ahí pues fue tras él y fue así que la verdadera pelea empezó.


Yoruichi había tenido serios problemas para terminar de cruzar del mundo viviente hacia la Sociedad de almas aun con la ayuda de los dos miembros del Onmitsukidō, al parecer esa distorsión de energía afectaba el Senkaimon de una manera extraña ya que les costó trabajo salir hacia la Sociedad de Almas. Al instante pudo sentir el burbujeante Reiatsu de Soi Fong, por un momento detuvo su Shunpo con la intención de ir en su ayuda, pero la pequeña bolsa en sus manos le recordó que su misión podría ser una diferencia entre la vida y la muerte para todos los usuarios de Bankai, frunció el ceño dando media vuelta y se apresuró con dirección al doceavo escuadrón. Mayuri había sido informado de que el Reiatsu de Tōshirō y Soi Fong habían caído de pronto y este se había quejado del asunto cuando de pronto escucho que alguien le hablaba.

— Hola, Mayuri soy yo Urahara — se presentó de inmediato al saber que el capitán del doceavo se molestaría de haber implantado un comunicador en su nuevo traje — he encontrado una manera de recuperar los Bankai robados.

Mayuri que ahora vestía un traje un tanto ostentoso y llamativo que más bien le hacía parecer un sol frunció el ceño — tu...— regaño, pero no hubo tiempo de despotricar contra el tendedero ya que un subalternos informo de la llegada de Yoruichi Shihōin.

Fue ahí cuando Kisuke le informo sobre todo lo que había descubierto sobre el robo de los Bankai y los Quincys, lo que podía ser una oportunidad para volver a la pelea con mejores resultados. Le sugirió que ocupara de sus insectos espías para hacerles llegar las píldoras y ahí mismo todo trabajaría por sí solo. Yoruichi al instante le entrego las dichosas píldoras a Kurotsuchi, se suponía que debía ver que todo resultara bien para luego ir y echar un vistazo a su familia, luego regresaría para ponerse a la orden de Shunsui aun cuando sabía que podía contar con el plan de Kisuke.


Bazz-b miro hacia su compañero Quincy que se miraba un poco maltrecho — te ves un poco golpeado — señalo. Lo cierto es que en el amino había sentido el Reiatsu de la teniente Matsumoto y sabiendo que iba a liquidar a su capitán pensó que era conveniente que los dos murieran juntos, ya que tenían una historia que se había forjado a través de los años. Lo que no había contado es que Zaraki se había cruzado por ahí y había detenido su ataque a la teniente y cuando se disponían a luchar se había sentido una enorme explosión de Reiatsu y de pronto ese raro capitán había salido en dirección hacia ese lugar llevándose a la teniente con él.

— No es nada de cuidado, no deberías de buscar tu propio contrincante y no robar las presas de uno — regaño a Bazz-b que le miro molesto — su majestad te castigara, esas fueron sus órdenes y lo sabes — el Quincys bufo de manera molesta y al instante se marchó de ese lugar — te matare con tu propio Bankai — anuncio Cang Du, al instante saco su pequeño medallón — ¡Bankai! Daiguren Hyōrinmaru — al instante el Bankai apareció en el cuerpo de Cang Du.


En el doceavo Mayuri junto a Nemu indicaron a sus subalternos buscar la ubicación de cada capitán, teniente, asiento y cualquiera que fuese usuario de Bankai para desplegar los insectos modificados y se les pudiese llevar la píldora que evitaría que sus Bankai fueran arrebatados y de paso regresarían los ya robados a sus respectivos dueños. Las instrucciones se darían de manera eficiente y tradicional, el Bakudō #77 Tenteikūra.

— El Tenteikūra está preparado — informo unos de los Shinigamis del doceavo y al instante las instrucciones fueron dadas a quien escuchara y estuviese conectado a la técnica Kidō.


Soi Fong había lanzado muchos de sus ataques mientras que BG9 había lanzado el Bankai contrala capitana que esta vez muy a diferencia de la otra vez lo tomo de lleno y casi lo retuvo por completo entre su Mukyū Shunkō, pero no había sido suficiente y al final haba sido golpeada por el mismo dándole daños considerables. Había pensado que eso era todo mientras caía del cielo en picada hasta el piso sin fuerzas para impedirlo, pero de pronto alguien impidió su caída dejándole asombrada pues la persona resulto ser nada más y nada menos que Kenpachi como algo inusual le dejo en el piso para ir tras el Quincy. Fue ahí donde noto esa pequeña píldora color negro que toco con sus dedos y desapareció absorbiéndola, vio como el Quincy BG9 no pudo utilizar su Bankai contra Zaraki que se había lanzado de lleno en la lucha. Inconscientemente lo supo, su Bankai había vuelto con ella y aunque deseara ocuparlo no podía pues no le quedaban más fuerzas.

Tōshirō vio como luego de tocar esa píldora negra pareció que alguien le arrancaba las alas de hielo de la espalda del Quincy — pero, ¿qué está pasando? — Pregunto confundido, miro como el Bankai parecía regresar al capitán que justo empezaba a ponerse de pie, miro su medallón curioso — por qué el Bankia está regresando a ti, ¿qué has hecho? — Cuestiono.

— Quien sabe, quizá Hyōrinmaru solo quiere volver — señalo el capitán de la décima escuadra.

Cang Du frunció el ceño — hablas como si el Bankai tuviese un alma — se burló un poco.

Tōshirō sonrío — lo tienen, seguramente no lo entenderías — apunto serio — pero no es momento para hablar, ahora mismo te mostrare lo que puede hacer mi Bankai.


En el Vandenreich los rumores habían circulado de a poco, primero fue la ida de algunos Quincys hacia el Seireitei y de una manera más asombrosa, lo que había sucedido con Bambietta y Äs Nödt que de alguna manera los Bankai robados habían vuelto con sus dueños — el Bankai… ¿volvió con los Shinigamis? — Cuestiono un poco desconcertado su segundo al mando.

— Su majestad, ¿no predijo que esto podía suceder? — Pregunto Ishida.

— Si, pero no esperaba que fuera tan pronto — apunto su Majestad serio — esos idiotas, hay que traerlos para que reciban su castigo — ordeno suavemente y Uryū se inclinó para hacer efectiva esa orden. Mientras Yhwach fruncia el ceño con seriedad.

Luego un momento BG9, Cang Du y Bazz-b se encontraban frente a Yhwach de rodillas de manera sumisa, los primero dos se encontraban muy maltrechos luego de sus respectivas peleas con los capitanes y de haber perdido de manera vergonzosa según había dicho Bazz-b. Yhwach decidió que perdonaría la vida de Bazz-b al ver que aun con todo había sido el primero en llegar y según había dicho Jugram fue por su decisión que había regresado antes de que los otros fueran llamados al palacio. Luego de que Bazz-b y Jugram se marcharan su majestad decidió que el castigo de Cang Du y BG9 sería el ser absorbido así mismo como le había sucedido a Ivan. Ishida vio todo lo que había sucedido de manera calma e impasible aun con lo que significaba el castigo de su majestad.

— Hay que adelantar nuestros planes — señalo su majestad — que todos se preparen para invadir de manera definitiva la Sociedad de Almas.

Jugram que había vuelto y se encontraba junto a Ishida fue el primero en hablar — su majestad, aún se está trabajando en la transición para una invasión completa y si nos lanzamos en la total invasión pueda que la división cero nunca baje a la Sociedad de Almas y al final no podamos invadirlos a ellos también.

Yhwach estaba por reprochar algo, pero Ishida hablo primero — creo que en este punto Haschwalth tiene razón, hay que esperar el movimiento de los Shinigamis y solo así podremos por fin obtener la destrucción de todos.

— ¿Cuánto crees que tarden? — Cuestionó serio.

Jugram lo pensó un momento — de cuatro a cinco días — informo.

— Es una buena oportunidad para terminar con la perfección de mis poderes y creo que no caería mal que los otros también entrenaran — apunto Uryū.

Su majestad sonrío levemente — me alegra saber que quieres estar listo, pero estoy seguro que estarás a las alturas de las circunstancias — indico a Ishida se inclinó mansamente — informa a los Sternritter que en nuestra próxima invasión deben utilizar todo su poder al máximo y no dejar piedra sobre piedra.

— Si su majestad — dijo Jugram con seriedad y fue a su asignación.