CAPITULO No 13
Ichigo había llegado al mundo viviente, extrañamente llovía y él se sentía como si una tragedia hubiese sucedido hace poco. Vago por aquí y allá un tanto perdido, fue donde sabia podía encontrar cierto refugio que era la pequeña cafetera donde trabajaba después de la escuela, su jefa unos siete años mayor siempre fue un poco comprensiva. Siempre fue alguien con quien podía hablar y encontrar un poco de luz en la oscuridad, reconocía que aún estaba molesto por todo lo sucedido en el palacio de Ōetsu Nimaiya, aun no comprendía todo eso de buscar sus orígenes, pero estaba decidido a buscar las respuesta y sabía que solo su padre podría darlas. Luego vería como regresar a la Sociedad de almas, para luego ir al palacio del Rey y con eso terminar de reparar su Zanpakutō.
De manera extraña Ishin Kurosaki le esperaba en la puerta de la casa y al verlo le hizo pasar a sabiendas que esta sería una larga noche, ya que al momento Ichigo le conto que su Zanpakutō estaba rota y que no podía recuperarla sin antes saber sus orígenes. El antiguo capitán del escuadrón diez supo que era momento de contar a su hijo todo lo referente a él y su madre Masaki, con eso en mente fueron a la cocina y este inicio a contra todo referente a sus orígenes dando a conocer que su amada madre había sido una Quincy y con eso las cosas se develaron completamente para el joven Kurosaki.
En la Sociedad de Almas Kyōraku Shunsui había recibido un informe proveniente del escuadrón cero, decir que fue sorprendido con la noticia era decir poco. Una parte de él quiso beber un poco de sake y mandar todo al carajo ante todo lo que significaba que Ichigo había sido desalojado del palacio del rey para ser regresado al mundo viviente, en fin, el maldito comunicado podía resumirse como "no cuentes con Kurosaki para la guerra ya que en estos momentos no es apto para luchar, tiene cosas que resolver con su familia" Claro no terminaba ahí, pues le pedían no permitir el acceso a la Sociedad de Almas al peli naranja, en otras palabras le sugerían dejarle en el mundo de los vivos y con ello fuera de la guerra.
Tenía mucho que pensar y planear, hace un rato Shihōin Yoruichi había aparecido para dar un informe más amplio sobre lo que Kisuke planeaba hacer con los Hollows en ese plan de rescate a la reina de Hueco mundo. También le informo que cuando terminara esa misión Urahara vendría a la Sociedad de Almas para ayudar en este nuevo conflicto, asegurando que posiblemente sacaría un plan de su cabeza de genio, aunque con lo ocurrido en la guerra de invierno había tenido suficiente con la ayuda de Kisuke ya que por muy amigo que habían sido no le agrado que de manera conveniente apareciera para el final de la misma donde casi todos estaban en su último aliento.
No cabía duda que Ichigo fue quien finiquito todo el asunto de la guerra de invierno derrotando a Aizen al final, Urahara solo había ayudado mínimamente según opinión de Ukitake y la suya propia. En este punto no podía confiar en que esta vez Kisuke sería un factor decisivo por mucha confianza que Yoruichi tuviera para él, Kurosaki no sería parte de su defensa contra el enemigo, ahora solo debía de pensar en alguien que fuese lo suficientemente poderoso y en este punto solo podía pensar en un nombre que era como invocar al diablo mismo. Además, la líder del clan Shihōin se puso a disposición para pelear junto al Gotei, algo que ciertamente era delicado de hablar y ante eso pudo reír un poco por la situación, pero había puntos para discutir y aun podía recordar su recién discusión.
*********************Flash Back*********************
— Sé que la situación es difícil y lamentable — dijo seria — he visto tanta destrucción, pero eso no es tan importante como toda la cantidad de muertos y heridos que ha habido hasta ahora — señalo con cierto pesar — la muerte de Yamamoto…es muy terrible siendo que era el Shinigami más fuerte, incluso Unohana…
Lo dejo en el aire y no se atrevió a seguir, Kyōraku bajo su sombrero un poco — ella no ha muerto — aclaro de inmediato — esta grave en la cuarta división, pero es obvio que no podremos contar con ella por un tiempo — se encogió de hombros — fue la única que podía despertar por completo todo el poder de Zaraki y en este momento necesitamos de personas con mucho poder — indico.
— Tengo entendido que los demás Vizards han sido convocados — señalo la morena — no debes olvidar contar Kisuke y conmigo.
El castaño frunció el ceño — según las reglas de central 46 las líneas de sangre principal de un clan noble deben de preservarse para futuro, estoy seguro que tu padre tendrá algo que decir en este punto.
— Mi padre sabe de antemano que mi regreso tenía ciertas condiciones, una de ellas es que nunca dejaría mi colaboración con el Gotei 13 — apunto seria.
Kyōraku sonrío levemente — no creo que Soi-chan este de acuerdo en ese punto en particular y es parte de su trabajo resguardar a todos los nobles.
— Pero ella no está aquí y no tiene nada que opinar sobre lo que debo o no hacer, por mucho que sea el Gundanchō del Onmitsukidō — replico Yoruichi al momento.
Shunsui le miro serio — pero tú antes opinaste con respecto a su entrenamiento en el palacio del rey.
La morena sonrío de forma ladeada — es porque tengo experiencia en ese aspecto y el entrenamiento en el palacio del rey es totalmente diferente — aclaro — siendo como es Soi Fong posiblemente se mataría por conseguir ser más fuerte — señalo — además he sido su Sempai.
Kyōraku sonrío un poco ante las excusas vanas — le subestimas, ciertamente es un poco exagerada con eso de estar en forma y ser fuerte — señalo con calma — pero tiene un carácter férreo, todos estos años atrás ha demostrado que puede con todo lo que recae sobre sus hombros y no me refiero solamente a la segunda división y Onmitsukidō — apunto serio— ya deberías saber qué hace mucho tiempo sabe cuidarse por sí misma, creo que fue notable para mí que hace un siglo tuvo suficiente de lo último que aprendió de su Sempai.
Yoruichi se quedó en silencio ante lo último que dijo Shunsui, ¿acaso él se refería a su huida con Kisuke? Él no tenía derecho de decir algo al respecto, en tal caso eso era algo privado que solo les correspondía a ellas — no le subestimo — refuto la morena con seriedad — tuve que obtener uno que otro Homonka para entender que no debo hacerlo — aclaro al momento y noto un poco de sorpresa de Kyōraku luego de esa información — pero estarás de acuerdo conmigo en que este es el peor momento que tomo el escuadrón cero para venir por ellos.
Shunsui suspiro — ciertamente lo es, pero debe de haber alguna razón para que haya sido de esta manera — dijo y vio a la morena con distinto punto de vista, no sabía que Soi-chan le había atacado cuando sucedió la invasión Ryoka, eso nunca lo comunico porque si lo recordaba bien solo había mencionado que lucho para retrasar a Shihōin Yoruichi, Yamamoto en ese punto no ahondo ya que en cierta manera era un asunto noble, aun así hizo que todos dieran un reporte por cada cosa aunque fuese mínima que habían tenido durante la invasión Ryoka luego de que se diera conocer la traición de Aizen, Ichimaru y Tosen, realmente fueron horas aburridas de informes — el escuadrón cero sabe que somos la última defensa, porque si caemos frente a cualquier enemigo es seguro que los próximos en ser atacados serán ellos.
— ¿Crees que los Quincys quieran ir contra el Rey? — Cuestiono más seria la morena.
El castaño frunció el ceño como nunca antes lo había hecho — hace mil años no les importo asesinar a los primeros nobles y con lo sucedido en sus primeros ataques, creo que podemos deducir que no les importa lo que le suceda a la Sociedad de Almas, Hueco mundo y por ende…
— El mundo viviente y el palacio del Rey — término deduciendo Yoruichi.
Hubo un largo silencio entre los dos ciertamente Shunsui lo había pensado, pero expresarlo en palabras y escucharlo con sus oídos era una cosa totalmente diferente ya que de alguna forma todo señalaba una aniquilación y destrucción total. La morena no podía creer que los Quincys llegaran a tales extremos, ¿Cómo podrían destruir el orden establecido por el rey espíritu? Miro hacia Kyōraku y pudo notar que este tenía esa determinación que pocas veces mostraba, lo sabía bien. No estaba dispuesto a permitir que eso sucediera, ella asintió y le sonrío dándole a entender que ella tampoco estaba dispuesta a dejar que eso sucediera.
— No lo permitiremos, lucharemos — dijo Kyōraku — venderé mi alma al diablo si con eso podemos detenerlos.
Yoruichi sonrío un poco — claro que lo haremos, todos juntos — confirmo y luego suspiro — tengo que ir con mi familia y de paso entrenare un poco, cualquier cosa envías una mariposa.
— Lo hare, tengo algunas ideas que valorar para lo que sea el siguiente ataque del enemigo — señalo Kyōraku.
***********************Fin Flash Back********************
Soi despertó un poco intranquila, aunque podía decirse que hasta ahora había tenido un sueño normal y decente. El estar mucho tiempo en las aguas termales, para luego darse un banquete de comida como nunca antes lo había hecho y pasar de improvisto hacia una lucha con Asauchi que duro dos días completos, fue algo que no les permitió pensar en el tiempo transcurrido. Entendió que en ese lugar el tiempo de alguna manera pasaba de forma desapercibida ya que no se distinguía el día de la noche pues todo era lleno de una luz perenne. Despertar en un entorno desconocido le había puesto alerta y no era para menos pensó ya que en la esquina sentada mirándole curiosamente se encontraba Shutara, por instinto tomo la empuñadura de su espada.
Shutara enarco una ceja — ¿piensas que te haría algún daño? — Cuestiono con una leve sonrisa y pudo notar como Soi Fong fruncía el ceño — entiendo que es algo puramente normal siendo del Onmitsukidō y segunda división — se puso de pie — traje tu ropa, al parecer Kirio hizo demasiado bien su trabajo y tu vieja ropa posiblemente ya no te servirá — señalo seria — prepárate que este será la parte final del entrenamiento, creo que tienes una leve sospecha que será la parte más difícil para los tres y debo decirte que no te equivocas.
La peli azul le vio darse media vuelta y salir de la habitación, según su apreciación ella era demasiado criptica y difícil de leer. Miro hacia la ropa que la pelinegra había señalado curiosa y se preguntó porque la que llevaba puesta no le serviría. Fue entonces que lo noto su ropa parecía haber encogido un poco, impresionada se puso de pie rápidamente sus ojos se abrieron en sorpresa de verse y cuando iba a decir algo escucho un tumulto en lo que era la otra habitación. Por mucho que quiso salir a ver que sucedía debía cambiarse de ropa antes. En la otra habitación las cosas eran un poco vergonzosas para los dos ocupantes de esa habitación, Tōshirō había despertado primero estaba poniéndose de pie y noto que Kuchiki estaba despertando también, espero un poco para preguntar algo y en el instante que el capitán del sexto escuadrón lo vio dio un pequeño grito preguntado "quién eres tú"
El alboroto fue por dos partes, Byakuya le dijo que había crecido de alguna manera y que su ropa no le servía nada. Efectivamente el capitán Hitsugaya había crecido a lo que se mostraba como un adolescente ya que no parecía ser ese niño precoz que por el peso de todas sus responsabilidades debió dejar a un lado esas actitudes de un preadolescente y para darse a respetar mantenía ese carácter agrio. Byakuya parecía no haber cambiado en lo absoluto y luego de cambiar sus ropas se preguntaron si Soi Fong había cambiado también. La peli azul suspiro largamente su cambio no se lo esperaba y tampoco es que fuera un cambio radical, el tener unas pulgadas más de altura era una ventaja y podía sentir sus músculos más firmes, fue al baño para cambiarse de ropa ya que como había señalado Shutara y luego de estar lista pensó que los cambios en ella siempre fueron de alguna manera parte de su vida.
Cuando entro al Onmitsukidō fue el primero de sus cambios, dejando su anterior nombre y usar el de su abuela, sin olvidar dejar todas esas cosas de niña para convertirse en una asesina. El otro sucedió cuando la princesa del clan Shihōin le llamo para ser parte de su guardia personal y tuvo que aprender a abrirse a las interacciones con los demás, el siguiente se dio cuando Yoruichi deserto junto con Kisuke traicionando el Gotei 13 y ella tuvo que tomar los títulos de su Sempai, en ese entonces dejo crecer su cabello que envolvió en dos trenzas, un peinado un poco exótico que le dio la libertad de movimiento, junto a eso se volvió una persona fría, llena de ira. El cuarto fue en la invasión de los Ryokas y el regreso Yoruichi luego de mil años, salieron a la luz los verdaderos culpables de los experimentos de Hollowficación.
Debía aceptar que el cambio se dio paulatinamente, todo con la ayuda de Retsu y justo ahora llegaba otro cambio, ahora se encontraba en el palacio del Rey, recibiendo un entrenamiento del cual pocos eran escogidos, aquellos que según decían tenían talentos notables, algo que posiblemente le haría más fuerte y sin olvidar su recién cambio físico, sabía que su cabello lo había dejado tal cual por mucho tiempo y que aunque había crecido solo lo fue en el flequillo, no pensó demasiado y por inercia desenfundo Suzumebachi y corto las dos trenzas dejándose el cabello casi como lo había tenido hace más de mil años.
Senjumaru Shutara les esperaba sentada en su silla en el salón principal, ya había pasado un tiempo y según su apreciación se estaban retrasando demasiado y esos niños no aparecían. Entonces vio llegar a Soi Fong que se colocó frente a ella, la pelinegra enarco una de sus cejas ante lo que parecía ser un nuevo corte de cabello de la joven Fong que ya no traía sus dos trenzas características. Detrás venían sus dos compañeros que se detuvieron un poco al verle y hubo cierta sorpresa en común, simplemente era notorio el cambio en Soi y Tōshirō. Byakuya no había tenido mayor cambio en su persona, ya que su desarrollo y crecimiento fue normal para un noble de las cuatro familias principales.
Shutara se puso de pie — vamos que nos esperan — ordeno con calma mientras los tres capitanes le seguían de cerca — esta etapa de su entrenamiento es un poco más intenso y difícil, espero puedan ser capaces evolucionar en su poder ya que los que antecedieron a ustedes fueron capaces de mejorar siendo llamados con una edad un poco más jóvenes que ustedes.
— ¿Quiénes fueron? — Cuestiono Hitsugaya.
Llegaron frente a unas puertas dobles y en ese momento detuvieron su andar, Senjumaru se giró y sonrió levemente — Shihōin Yoruichi y Urahara Kisuke — respondió y miro las expresiones de los tres — ellos eran los mejores de su generación y de paso se complementaban muy bien.
Todos eran interesantes según la pelinegra, Byakuya parecía no interesarle en absoluto, pero pudo notar que pareció ser un poco incrédulo de la respuesta, Tōshirō parecía no tener algo que decir, pero frunció el ceño en lo que era una comprensión de su parte. La capitana del segundo escuadrón fue totalmente diferente porque su expresión no mostro nada, pero su energía pareció fluctuar un poco, había leído tantas veces los expedientes de cada uno de los tres niños y de alguna manera la única persona que había compartido con los dos fue Soi Fong, por lo que su huida había sido un golpe duro en su persona y eso era algo que lo cual estaba dispuesta a tomar en cuenta.
Al momento las dos enormes puertas fueron abiertas y al ingresar pudieron notar que Ichibē también se encontraba ahí, charlando con Ōetsu y Tenjirō, al parecer la única que faltaba en ese lugar era Kirio. Aunque Soi pudo notar unos cuatro sujetos altos al fondo del enorme salón que se parecía un poco a su dojo personal solo que más amplio, los tipos usaban una especie de mascara en sus cabezas, vestidos de negro casi como lo usaban los miembros del Onmitsukidō, pero menos cubiertos, con cinturones rojos y podría decirse que parecían estar en forma, realmente esto iba ser un poco interesante.
— Como dije antes esto es la parte de su etapa final del entrenamiento, primero pasaran al área izquierda — dijo sonriente — serán evaluados en Zanjutsu y Hakuda — miro hacia la peli azul — tu como comandante del Onmitsukidō esperaras, primero evaluare a los niños a ver que tan bien se defienden, dejen sus Zanpakutō — ordeno.
Soi miro a sus dos compañeros y asintió como dándoles un poco de ánimo, se posesiono en una esquina pues frente a ella estaban los otros del escuadrón cero que se habían movido un poco para ver lo que iba a suceder. De pronto Shutara llamo a sus soldados y dio instrucciones al notar que el capitán del décimo y sexto estaban listos. Fue cuando el pequeño enfrentamiento inicio Shutara fue con sus compañeros que parecían evaluar a los dos capitanes, mientras la capitana del segundo no podía evitar hacerlo también, ya que sabía que eso no era su fuerte pero noto que eran atacados como si fueran unos principiantes y de pronto los noto, uno de esos brazos artificiales de Shutara dio la señal de a poco empezaron a ser más agresivos en sus ataques y se unieron los otros dos sujetos. Soi quiso moverse al notar que Hitsugaya fue el primero en sucumbir a los ataques y luego Byakuya que, aunque lo intento fue rápidamente reducido.
Shutara se acercó — ¿eso es todo? — Cuestiono, el peliblanco le miro molesto y Byakuya se mantuvo inexpresivo — saben que esto apenas es un nivel bajo por no decir principiante, sé que tienen más talento y capacidades en otras áreas, pero ahora esto les atañe.
— Deja que Soi-chan les dé una pequeña instrucción para la otra ronda — sugirió Ichibē.
La pelinegra miro hacia la peli azul — Shaolin — llamo con cierta calma y pudo notar como esta se incomodaba — eres maestra en Hakuda, ven y ayúdalos a no verse tan mal.
Byakuya no pudo evitar sentirse ofendido y trato mantenerse en silencio, al contrario de su compañero que no pudo evitar decir algo — no somos del Onmitsukidō y no es obligación ser tan eficientes.
Senjumaru le miro seria — ¿dime cómo te sentiste sin tu Bankai? — Cuestiono y noto la vacilación en el noble — te pudiste defender eficientemente, a tu escuadrón y compañeros o defender el Seireitei — miro como el capitán del décimo apretaba sus puños — ¿quieres golpearme? — Pregunto retadoramente.
Soi Fong llego al instante — bien, les enseñare — dijo tratando de evitar que el capitán del décimo escuadrón fuera vapuleado por sus arrebatos — y para responder su pregunta, ni yo misma pude defender al Seireitei o mi escuadrón.
Kuchiki parpadeo sorprendido, Tōshirō le miro asombrado pues sabía que ella era la que más había dado lucha en cierta manera, usando todo su poder y más. Shutara le miro seria — te vendes muy bajo Shaolin, usar Shunkō para detener tu propio Bankai fue una apuesta peligrosa y aunque hubo daños colaterales es parte de una guerra, a estas alturas ya deberías saber que Jakuhō Raikōben es un Bankai para la completa aniquilación por eso mismo toma mucho de tu poder — explico con calma — enséñales lo básico y más si puedes, tienen tres horas para obtener resultados decentes.
Le vieron marcharse un poco lejos junto a los otros de la guardia real — no dejen que les afecte — dijo seria la peli azul — escuchen sé que esto no es su especialidad, pude ver que tienen las formas básicas, pero cuando la pelea se pone más difícil lo olvidan y más parece una pelea de bar — señalo ante la mirada un tanto ofendida de Kuchiki y la incrédula de Hitsugaya — Kuchiki pensé que Yoruichi-dono procuro ese aspecto de su formación.
— En la enseñanza del Shunpo se nos iba casi todo el tiempo y no creo que pudiese soportar mucho tiempo con sus enseñanzas — señalo serio el noble.
No tuvo que decir más, Soi Fong lo entendió muy bien y hasta este día era conocimiento popular que la cabeza del clan Shihōin tenía un placer culposo en molestar e incomodar al heredero Kuchiki — en este punto deben saber que ella usará todos los trucos para sacarlos de su área de confort, presionará y no tendrá piedad hasta obtener resultados.
— Sé que eres maestra en Hakuda, pero porque no te ha puesto a luchar si es notable que quiere darnos una lección o dos — indico Tōshirō.
Byakuya suspiro — es obvio que tienen información detallada sobre nosotros, seguro está esperando el momento adecuado.
Soi Fong sonrío — no solo es eso, creo que tiene algo en mente y no se detendrá hasta obtener lo que quiere de cada uno de nosotros — se deshizo de su espada — les advirtió que no seré nada suave — con eso iniciaron su preparación.
La guardia real se encontraba desayunando, en una mesa en el palacio de Kirio habían charlado un poco sobre esta última etapa de formación para los tres capitanes. En este punto Ōetsu había dado sus informes sobre los tres capitanes, según su conocimiento y apreciación Tōshirō Hitsugaya tenía una alta afinidad y compenetración con el alma de su Zanpakutō que era un poco admirable, Kuchiki estaba cerca al joven prodigio, porque Sembozakura se entendía perfectamente con su maestro, pero Soi Fong y Suzumebachi eran un caso difícil según el maestro de las Zanpakutō, ya que las dos poseían caracteres parecidos y fuertes que impedían una fácil relación. Kirinji había dicho que los tres parecían estar en buena forma, elogiando el Shunpo de la peli azul y el noble, el pequeño copo de nieve podía darles pelea según su apreciación y había un punto de mejora para los tres capitanes.
Kirio hablo bien de los tres, aunque recalco que el joven Tōshirō parecía un poco menos frio y calculador que los otros dos, claro que todo lo atribuyo a que era proveniente del Rungokai y no provenía de familia noble como Kuchiki o Soi-chan que además había nacido en el seno de una familia tradicional bajo la primicia de servir en el Onmitsukidō. Ichibē dijo que tenían mucho que aprender entre ellos y para los tres tenía una sorpresa para el final de su entrenamiento y fue cuando todos miraron expectantes a Shutara — el niño debe aprender a refrenar su carácter, se nota que los otros dos saben muy bien de eso.
— Eso es casi lo mismo que dijo Kirio — se quejó Ōetsu.
— Los niños son muy deficientes en Hakuda, creo que eso se sabe de antemano por los informes de Yamamoto — señalo la pelinegra — son capitanes y deberían tener un nivel decente, pienso hacer que se preocupen en fomentar mejorar aspectos deficientes de su formación y de paso darles un poco más de carácter, no es muy bien visto que un capitán pierda los estribos tan pronto.
— Byakuya y Soi Fong parecen más trabajados en sus emociones — apunto Tenjirō.
Shutara sonrío — recuerdan los informes, Byakuya en su juventud era presa de su mal genio e impaciencia, Soi Fong por otro lado tiene un control de sus emociones, pero sabemos que el total control no existe — apunto seria — tiene que tener algún punto donde ceda ¿no crees Kirio? — Cuestiono, la peli lila suspiro y asintió — creo que su punto de quiebre tiene nombre y apellido.
— Urahara Kisuke — sondeo Tenjirō.
— No — refuto la peli lila — creo que es Yoruichi Shihōin — Shutara sonrío satisfecha, lo había sospechado, pero tenía ciertas dudas.
Ciertamente había ciertos indicios que la deserción de la cabeza del clan Shihōin hace más de cien años y el que huyera con su mejor amigo fue todo un enorme problema que dio pie al abandono de los títulos de la princesa Shihōin que cayeron sobre una muy joven Soi Fong. Después de eso se supo que hubo una lucha entre las dos al regreso de la morena al Seireitei, pero también no era del todo claro y serio pues era sabido que todos los miembros del clan Fong eran fieles servidores del clan Shihōin y tenían la obligación de servir, cuidar y en cierta manera dar su vida por la cabeza del clan Shihōin y según los informes de Yamamoto la joven Shaolin nunca mostro un indicio de ir contra la cabeza del clan Shihōin, al final era muy inclinada a seguir las reglas.
Ōetsu se puso de pie — envié a Mera al Seireitei con la misión de darle a Renji su Zanpakutō reparada para que pueda ocupar su verdadero Bankia, es tiempo que ya madure por fin — suspiro — tengo entendido que el niño ya está de regreso, debo ir por su instrucción y darle una charla sobre sus nuevos poderes, luego de eso lo volveré a despachar como lo ha indicado el Rey.
Soi masajeo su sien, mientras miraba a sus compañeros capitanes ya habían pasado casi las tres horas y sentía que esto era difícil, era más que obvio que no se podía enseñar lo de una larga formación en tres horas, pero había tratado de hacer lo posible y hasta había sido un poco dura al enfrentar a los dos que ahora repasaban formas y charlaban entre ellos. Hace más de casi diez minutos había tenido la idea de luchar contra los dos y se molestó al notar ciertos escrúpulos diciéndole que no era justo dos contra uno, más si ella era una chica y les había enseñado lo malo que era subestimar al enemigo más cuando es miembro del Onmitsukidō.
— No debiste subestimarla — regaño Byakuya a su compañero.
El joven capitán suspiro — no la subestimo, pero no creí que fuese necesario ser tan duros entre nosotros mientras otros quieran dañarnos.
— Sé que has escuchado todas esos rumores sobre como tomo los títulos de su ex capitana y Sempai a temprana edad sin poseer ningún rango, pero eso no es nada — dijo serio — los Fong son de la baja nobleza, mi abuelo me explico que todos en ese clan viven y respiran para pertenecer al Onmitsukidō — señalo Kuchiki mientras seguían sus katas y posturas — desde casi los cinco años empiezan a ser instruidos, no tiene más infancia que la formación en Hakuda, sin olvidar todo lo demás que aprendió de Shihōin y créeme la alumna parece ser tan buena como la maestra pero en este punto creo que están igualadas.
Tōshirō parpadeo — ¿tanto así? — Miro hacia la peli azul — creo que en un punto es algo sádica.
Kuchiki sonrío un poco — creo que todos no convertimos en aquello que se necesita de nosotros, pero en algún punto sabemos que nadie es perfecto — la charla termino cuando sintieron la enorme presión espiritual que se acercaba, sabían que su pequeño recreo había terminado y venia lo verdadero.
Había pasado una hora y hasta ahora las cosas pintaba mejor que antes según Shutara, la niña había hecho un excelente trabajo enseñándoles ya que hasta ahora se habían defendido mucho mejor que la vez pasada, hasta habían atacado a conciencia y con más cerebro y táctica que por puro instinto. De apoco había ordenado aumentar la fuerza y dificultad, pero lo sabía bien ellos eran capitanes y sus soldados tenían cierta capacidad para enfrentarlos, pero no toda la capacidad necesaria. Soi Fong sonrío internamente y suspiro satisfecha de ver a sus colegas poner en práctica de forma eficiente lo aprendido recientemente. Entonces noto la media sonrisa en Shutara, fue en ese instante que no sabía en ese momento si debía sentirse orgullosa o preocupada.
La pelinegra aplaudió y de pronto sus subalternos se detuvieron — fantástico, sus formas son más adecuadas y han subido su nivel de lucha en que…tres horas — señalo con calma y miro hacia Soi Fong — felicidades a la maestra — dijo con una reluciente sonrisa — ahora podemos pelear en serio.
Al instante sus soldados se fueron no sin antes que ella les entregara su capa, sin eso se podían ver mucho mejor sus seis brazos esqueléticos, tres de cada lado. Si lo ponían es perspectiva era como si iban a luchar contra cuatro personas, solo que tenía una firma de Reiatsu enorme y quien sabe cuan buena era con respecto al Hakuda, entonces todo empezó y la peli azul solo fue una espectadora como las otras veces y una totalmente sorprendida. Shutara Senjumaru era demasiado buena, sus movimientos eran fluidos, las formas elegantes y podía ver mucha estrategia en su manera de ir en contra de los dos capitanes, tanto que le hacía recordar tiempos pasados cuando ella era un simple guardaespaldas y apenas empezaba su formación con Yoruichi.
******************Flash Back*********************
Soi Fong se encontraba en el claro del pequeño bosque donde era entrenaba por su comandante, llevaba cinco meses y aun no asimilaba la suerte que había tenido no solo al ser elegida para formar parte de la guardia personal de la princesa del clan Shihōin, luego de las primera semana se acercó y le pregunto cómo había pasado en su nuevo puesto, un par de semanas después había empezado a permitir que le acompañara como escolta a todas partes donde se le podía permitir cuando ningún otro guardia tenía ese privilegio denotando que la capitana confiaba en ella. Pero lo sorprendente fue lo sucedido después de dos meses, Yoruichi-sama se acercó para informarle que de ahora en adelante ella complementaria parte de su formación.
Lo cierto fue que no parecía complementar la formación según la peli azul, ya que las primeras veces Yoruichi-sama le pidió mostrarle lo que había aprendido este tiempo, tomo como una semana ya que la formación complementaria se daba 4 días en la semana. Yoruichi había trabajado duramente en sus formas como si lo hubiese tenido que aprender todo de nuevo, haciéndolas repetir una y otra vez. Esa noche no fue diferente con Hakuda, era un punto interesante que siempre entrenaban varios aspectos y nunca se detenían en uno solo, por lo que entrenaban Hakuda, Shunpo, Zanjutsu, Kidō, Sigilo y otras veces solo le hacía jugar a la mancha.
— Que bueno que llegue a tiempo — señalo la morena a su estudiante — sabes que hoy toca Hakuda y repasaremos la formas — noto una pequeña expresión de inconformidad que se mostraba en la pequeña abeja, claro en su mente le había nombrado así ya que era una incansable trabajadora, pequeña, delgada y su mente siempre parecía ser un hervidero que casi zumbaban a su alrededor — sé que es tedioso trabajar en algo que sabes desde que empezaste a caminar.
La peli azul se permitió un leve suspiro — entiendo Yoruichi-sama, mis disculpas por mi impertinencia — se disculpó inclinándose un poco y luego sintió que algo hacía que se enderezara.
Yoruichi se había acercado y con un dedo alzo el rostro de porcelana de Soi— te he dicho que no quiero ceremonia y formalidad — señalo seria y vio que la joven iba con otra disculpa — tampoco quiero disculpas de tu parte, con que trabajes y obedezcas me tendré por satisfecha — le soltó y se apartó un poco exasperada por la situación — no veo cual es el problema en repasar las katas y posturas, siempre has sido trabajadora y perfeccionista, ¿me dirás que sucede? — Cuestiono.
— No siento algún avance, quiero decir que me se me las formas de memoria — trato de explicarse — pero no las practicamos en un enfrentamiento real — dijo suavemente.
Yoruichi le miro seria y noto la duda en su aprendiz, quizá no estaría demás enseñarle una que otra lección por mucho que ese no fuera el plan en esta noche — bien, ponte en guardia — ordeno al instante y se despojó de su chaqueta naranja.
La morena se plantó al centro del claro en una posición extraña según la peli azul, su pies se encontraban alineados uno tras del otro, sus manos estaban en guardia según las formas que entrenaba, la espalda derecha lista para lo que fuera que sucediera en ese momento. Ella se puso en guardia, pero en este punto no sabía que era lo que debía hacer, ¿atacar o defenderse? Su Sempai tenía el rostro serio y de pronto pareció entender lo que sucedía y dio instrucciones — no es permitido el uso de Shunpo, solo Hakuda Soi Fong y con eso veremos si has avanzado.
La joven asintió y pensó que era lo que debía hacer, de pronto vio que su capitán se movió y estaba frente a ella por acto reflejo se puso a la defensiva evitando así un golpe que la morena le había lanzado y que por suerte detuvo con su brazo, fue ahí cuando una sucesión de golpes cayó sobre ella de lo cual se defendió lo mejor que pudo. Por un instante pensó que Yoruichi había usado Shunpo, pero sabía que estaba prohibido para este ejercicio así que todo lo atribuyo a su distracción. De pronto los ataques de su capitana se volvieron más rápidos y eficaces, retrocedió trastabillando un poco y vio la pequeña sonrisa en el rostro de la morena.
— ¿No piensas atacar Soi Fong? — Pregunto un tanto curiosa y divertida.
No hubo más que decir la peli azul lo entendió estaba tan confusa antes, ciertamente se sabía las formas y como usarlas, defensa, ataque eso era lo básico y el inicio de todo lo demás en un combate, así que trato de mostrar lo que sabía a su Sempai que de alguna manera parecía tomarlo bien porque no estaba dejando ninguna abertura para golpearla, miro hacia sus pies, la manera en que se movía y pensó en quizá atacarle por ahí y de pronto sintió el golpe en su pecho haciendo que retrocediera. Yoruichi se encontraba seria con la palma izquierda de su mano abierta hacia delante.
— No hay nada en mis pies, debes ver directo al oponente — regaño — debes estar alerta y no pretender atacar algo en específico, te distraes y por eso mismo dejas aberturas — le indico.
La peli azul asintió y soltó un suspiro, con esto volvió al ataque un poco más incisivo pues quería mostrarle que podía golpearle, que tenía lo necesario para continuar con el siguiente nivel, no deseaba seguir con las primeras formas y katas. Fue ahí cuando de pronto recibió el segundo golpe en el lado derecho de su rostro que le aturdió, luego un barrido a sus pies cayendo al suelo como si fuese un costal de papas, para después verse inmovilizada ya que su Sempai estaba sobre ella con un puño detenido frente a su rostro y una pequeña sonrisa burlista que borro casi al instante.
— Ponte de pie — ordeno su comandante al momento, ella lo hizo rápidamente — hare las formas básicas y katas contigo — señalo la morena.
Obviamente no había ningún reclamo de la peli azul, al instante iniciaron con las katas haciéndolo en total silencio como era costumbre, siguieron con las formas defensa, ataque como era la rutina establecida desde el inicio de su entrenamiento, Soi miraba hacia su Sempai que se encontraba al frente, haciendo los respectivos ejercicios como si se tratara de un espejo frente a ella que reflejaba cada movimiento de manos, brazos, piernas, pies. Empezó a caer una leve llovizna haciendo que la peli azul se detuviera de pronto un tanto maravillada por lo que veía. Los movimientos de Yoruichi eran fluidos, como si estuviese haciendo una danza hipnótica y cada movimiento fue tan de propio de ella, como cuando el agua fluye libremente y en este caso la pequeñas gotas de agua que caían del cielo lo hacían más espectacular.
Yoruichi se detuvo curiosa porque su alumna había cesado en sus ejercicios y le miraba tan ensimismada y no pudo evitar sonreír — ¿he hecho algo malo? — Cuestiono un poco curiosa y noto como la joven Fong se sonrojaba levemente, así mismo noto que todavía su labio sangraba y la lluvia parecía no detenerse y hasta arreciaba — escucha Soi Fong, sé que te sabes cada kata y forma de memoria — reconoció — pero eso no basta y no deberías conformarte con eso, debes aprender a hacerlas tuyas como si fueran parte de un movimiento natural de tu cuerpo, no pensando en cómo usar cada forma y kata, por eso mismo repasamos esto una y otra vez — indico, vio la pequeña confusión en el rostro níveo de su alumna.
— Sé que las conoces desde pequeña como me sucede a mí, pero hasta este día aun entreno con ellas y no porque se me olvidan o no desee olvidarlas — dijo poniendo los ojos — hace un tiempo aprendí de una gran maestra que debes hacer del Hakuda algo propio tomando como base las katas y formas principales, esto que hacemos no solo son movimientos ensañados o aprendidos y eso debes recordarlo siempre, si quieres ser una maestra en Hakuda — aconsejo con una leve sonrisa — ahora ve a la cuarta división a que te curen eso.
*********************Fin Flash Back*********************
Soi despertó de sus recuerdos al notar ese leve impulso de Reiatsu, sus ojos volvieron hacia el combate pues Byakuya y Tōshirō estaban en problemas, los ataques de Shutara eran veloces, incisivos y ciertamente con una intención de dañar, ella tuvo el impulso de ponerse de pie para ir en su ayuda pero sabía más que nadie que solo dañaría el orgullo de sus compañeros, debía confiar en sus habilidades y lo que les había enseñado que ciertamente no era más que lo básico, pero como lo había recordado hace unos instantes eso podría ser suficiente y con el tiempo si lo deseaban podrían mejorar con práctica, su Sempai tenía razón Hakuda no eran solo movimientos de ataque y defensa.
En la refriega Hitsugaya se estaba cansado, podía sentir como Shutara presionaba con fuerza, velocidad y en este punto esa maldita sonrisa en su rostro le estaba colmando la paciencia, ya había recibido varios golpes considerables pero su orgullo no le permitía mostrar su cansancio o dolor sin olvidar que Kuchiki tampoco había mostrado signo visible de claudicar o cansancio. Lo cierto es que el orgullo noble no le permitía mostrar debilidad o algo como cansancio, pero sabía que no podría resistir más tiempo y en este punto admiraba a Soi Fong y a Shihōin, aunque nunca se lo diría a esa gata, entonces reacciono al notar que se distraía y de pronto sintió que era lanzado hacia el piso, junto al capitán del décimo.
Senjumaru les miro tirados en el piso con rostro serio — distracción y descontrol, en Hakuda eso es reprobable porque cada pelea es de vida o muerte — dijo con reproche, los dos capitanes sabían cual les correspondía — tomen un momento para descansar.
— Aun podemos luchar — señalo Tōshirō y Byakuya asintió.
Shutara se inclinó para estar cerca — la arrogancia y la fuerza de voluntad no lo son todo — señalo — apenas han aprendido a dar primeros pasos y les felicito por soportar más de lo esperado a sabiendas que Hakuda no es una técnica favorable para los dos.
— Lo sabemos, pero la práctica y constancia hacen al maestro, según entiendo esta era una capacitación — reconoció Kuchiki.
Shutara sonrió y miro hacia la peli azul — para eso debes volver a nacer y empezar una verdadera instrucción o ser parte del Onmitsukidō — señalo — no todos pueden ser capaces de llegar a ser comandante y capitán del segundo escuadrón y no es algo que se hereda tan fácilmente, porque hasta los Shihōin desde que dan sus primeros pasos son instruidos especialmente para cumplir con ese objetivo.
Tōshirō frunció el ceño y Byakuya soltó un largo suspiro, lo había leído en los registros históricos familiares y en las historias de cada escuadrón, su mismo abuelo Ginrei se lo había explicado un poco cuando se dio a conocer que un Fong, considerados de la baja nobleza o en este caso Soi Fong había sido nominada para ser capitán del segundo escuadrón y comandante del Onmitsukidō. En ese entonces hubo nobles que se oponían y hasta algunas ramas de los Shihōin trataron de ejercer su poder y fuerza, recayendo en delitos por los que fueron encarcelados y otros muertos a manos del Onmitsukidō por no decir Soi Fong que ejerció su papel como Gundanchō y se dispuso a eliminar cada sedición y traidor que se oponía al Gotei 13 y central 46.
Su abuelo le había dicho que era algo inusual y admirable lo que había sucedido ya que desde el establecimiento del Gotei 13 y mucho antes cuando el mismo Rey espíritu estableció los clanes nobles dio a cada uno una misión o en consecuencia lo que sería su función en la Sociedad de Almas, los Shihōin que antes había sido los guardianes y protectores de la misma antes de que apareciera Yamamoto y fundara el Gotei 13. Se les otorgo ser los que manejaran el Onmitsukidō como un ejército para los nobles y la capitanía de la segunda división en el Gotei 13 siendo estos un nexo entre nobles y Gotei. Por eso mismo como nobles debían mostrar respeto a la joven Fong que de alguna manera con su nominación estaban evitando la caída de la noble casa Shihōin y una inminente separación entre los nobles y Gotei.
Senjumaru sonrío — deberías de saber esto Kuchiki, tu mejor que nadie ya que la historia lo corrobora y los registros están a tu alcance — suspiro — deben de saber y entender que Hakuda no solo es una serie de movimientos mecánicos, aprendidos y ensañados, es constancia y pertenencia — miro hacia la peli azul — Shaolin, ven y enséñales lo que puede hacer un maestro Hakuda — Byakuya Kuchiki y Tōshirō pudieron ver esa leve sonrisa satisfecha en la pelinegra, parecía que su Reiatsu vibrada ante lo que vendría.
Soi Fong sonrío un poco y pudo ver la sorpresa entre los guardianes de Alma Rey, quizá no se esperaban que el enfrentamiento entre ellas fuera pronto. Pero sabía que Shutara había jugado un poco con Kuchiki y Tōshirō, no podía pedirles mucho más dado que apenas habían sido instruidos de manera más seria en Hakuda y por ende no se les podía pedir mucho más dada la situación. Al instante se despojó de Suzumebachi y fue con Shutara, paso junto a sus compañeros que se veían golpeados y cansados, así mismo vio sus miradas de advertencia y aliento, cuando llego frente a la pelinegra al instante se puso en guardia.
Senjumaru Shutara sonrío un poco — siempre lista — dijo — la comandante de las fuerzas especiales — la peli azul frunció el ceño — me pregunto ¿serás tan buena como tu predecesora? — Cuestiono, pero no hubo respuestas ya que al instante Soi Fong inicio el ataque y el enfrentamiento inicio.
Byakuya y Tōshirō tomaron asiento a un lado viendo el duelo, el capitán del décimo no pudo evitar maravillarse de lo que estaba ocurriendo frente a sus ojos turquesas. Soi Fong había sido quien se lanzó al ataque con movimientos rápidos y sucesivos contra Shutara quien se defendió de manera magistral, no cabía dudas que la capitana del segundo escuadrón eran una experta en Hakuda, sus movimientos eran tan fluidos y propios que parecían ser una extensión natural de ella misma. Volaron las patadas, bloqueos, puñetazos, barridos a los pies, todos y cada uno hecho con tanta naturalidad que asemejaba más una danza que movimientos mecánicos aprendidos y memorizados.
— Tomen un poco de agua — dijo alguien tras de los dos capitanes del Gotei y se asombraron de ver a Tenjirō Kirinji junto a ellos cuando antes estaba del otro lado, aun así tomaron las botellas ofrecidas — vamos no sean desconfiados y tomen así curaran sus pequeños golpes — Byakuya y Hitsugaya se miraron entendiendo que eran aguas sanadoras además de quitarles la sed — no se distraigan, esto es arte puro — señalo cuando Soi había dado una patada y a su vez un giro para contra atacar de la misma manera para luego defenderse del contra ataque de Senjumaru que de alguna manera empezaba a usar sus brazos restantes.
Byakuya sonrío al notar que Soi parecía no haber notado diferencia de luchar contra dos brazos a ocho y recordó una vez cuando la peli azul había llegado a visitar a su abuelo y se toparon, el aún tenía problemas con su carácter siendo de mecha corta, esa vez se había molestado porque "la mascota" de la gata traidora había llegado a la mansión Kuchiki y no le había saludado como era debido, sabía que era descortés llamarle así pero había escuchado ese término en algunas reuniones de nobles, Soi que nunca en sus visitas acompañando a Yoruichi había hablado o dicho alguna palabra le señalo que no tenía tiempo que perder con un niño pretensioso e inmaduro.
Por supuesto que él se plantó buscando un enfrentamiento para mostrarle que era más que un niño mimado, pero su abuelo le había amonestado por ser mal educado con un futuro capitán del Gotei 13. Más tarde a solas le había comentado que podía haber sido humillado, explicando que Soi Fong era muy capaz y podría darle una paliza pues ella desde pequeña había entrenado en Hakuda, que si no fuera por la política y otras cosas seria la capitana más joven de haber sido nombrada para una institución como el Gotei 13 y Onmitsukidō por lo que merecía su respeto.
— ¿Cómo pueden moverse tan rápido y bien sin tan siquiera transpirar? — Cuestiono Hitsugaya.
Tenjirō sonrío — años de entrenamiento niño — señalo — por lo general el comandante del Onmitsukidō debe ser instruido desde su nacimiento hasta que es nombrado como tal, Shihōin Yoruichi fue nombrada en su pubertad que fue una edad temprana para sus antecesores, fue la primer mujer de ser nombrada líder y por ende quien tomaría los títulos de capitana del segundo escuadrón y comandante del Onmitsukidō — explico mientras el enfrentamiento seguía frente a sus ojos — Soi Fong por otro lado nació en el seno del clan noble Fong, una familia noble de poca importancia que está íntimamente ligada al Onmitsukidō, ya que todos sus miembros deben ser parte del mismo y si no son desterrados — noto la mirada sorprendida del peliblanco y el leve suspiro de Kuchiki — por eso los Fong inician el entrenamiento de sus hijos a temprana edad, si Shihōin inicia desde su nacimiento los Fong inician desde que pueden caminar y tienen noción del mundo.
Tōshirō suspiro, aun así, hubo un pequeño detalle en toda esa historia — pero si los Fong son parte del Onmitsukidō porque solo se conoce a Soi Fong y no se escucha de otro Shinigami con ese apellido.
Tenjirō sonrío levemente y miro a Kuchiki — por si no saben según estadísticas los miembros del Onmitsukidō apenas llegan a una cantidad de cuarenta misiones exitosas, puede variar según capacidad poder y talento — señalo — los que sobreviven llegan a ser oficiales sentados y hay cierto tiempo de servicio para un asesino del Onmitsukidō, por edad y capacidad de reflejos ya que la mayoría son asesinos entrenados.
Hitsugaya apretó sus manos justo Soi acababa de hacer un movimiento muy osado para contrarrestar un ataque peligroso de la pelinegra — no entiendo, si la mayoría son asesinos entrenados luego de pasar una edad son jubilados o algo así.
Kuchiki suspiro — no, algunos por no decir la gran mayoría mueren en servicio o misiones y los que sobreviven de alguna manera pasan a ser miembros del segundo escuadrón u oficiales sentados — aclaro serio — según los registro los cuatro hermanos de Soi Fong murieron en misiones, los dos primeros juntos, los demás en misiones individuales y apenas pudieron llegar a la treintena de misiones — el capitán del décimo escuadrón no pudo evitar sorprenderse al saber que todos los hermanos de Soi habían muerto — en conclusión, solo su abuela ha tenido el honor de sobrevivir y jubilarse como una asesina habilidosa.
Tenjirō sonrío — ¿saben cómo se llamaba la abuela? — Cuestionó — Soi Fong y ese fue el nombre que tomo Shaolin cuando ingreso al Onmitsukidō, hasta ahora es la única de su familia que ha sobre pasado con creces los logros de su abuela a corta edad y ha igualado de alguna manera los logros de Shihōin Yoruichi al obtener Shunkō por sí misma sin saber nada sobre la técnica.
El enfrentamiento no paraba y aunque podía notarse que se estaba llevando a un nivel más alto, la intención de Shutara podría notarse a millas de distancia y consistía en golpear fuertemente a la capitana del segundo escuadrón que estaba siendo gala de todas sus capacidades. Senjumaru sabía que sería difícil romper su defensa, ya lo había intentado varias veces de forma diferente y no podía encontrar un punto de apertura para romper su defensa y cuando creía que podía hacerlo Soi pasaba a la ofensiva de manera magistral y tenía que retroceder un poco, era casi como luchar con Shihōin cuando vino al palacio solo que con muchas más práctica y capacidad, seguramente Yoruichi que le había instruido en su formación dando las herramientas para hacer el Hakuda propio.
Ichibē suspiro en su asiento — esto no tiene sentido, le dije que no podría con el Hakuda de Soi Fong — apunto el regordete capitán — su Hakuda es un nivel más alto del que Shihōin traía cuando vino al palacio.
— Claro que lo es — acepto Kirio — la niña descubrió Shunkō por sí misma y no tiene que ser instruida por ti para controlarlo como paso con Shihōin — señalo recordando como la morena pudo controlar la técnica del Shunkō gracias a que Ichibē le mostro como hacer de la técnica algo propio de ella — deberíamos empezar con Zanjutsu para que luego pasen a Kidō y la parte final del entrenamiento, en algún punto el enemigo hará su movimiento y ellos deberían estar listo para ese entonces.
Se encontraban sentados en una mesa comiendo algo preparado por Kirio, no había ningún tipo de charla entre los tres capitanes ya que de alguna manera sintieron que algo sucedía y no les decían nada, eso es lo que pensaron al momento que Ichibē y los demás que observaban detuvieron el enfrentamiento de Soi Fong y Shutara, hasta la misma pelinegra pareció inconforme con la decisión que había tomado Osho de detener la pelea, aun cuando parecía que ninguna llevaba la ventaja.
— ¿Qué crees que pueda estar pasando para parar tu enfrentamiento? — Pregunto el capitán del décimo escuadrón.
Byakuya le miro buscando respuesta — no íbamos a ninguna parte y pudimos pasar un largo tiempo hasta que alguien hiciera alguna diferencia— señalo Soi — si estamos aquí para avanzar, creo que pasaremos a otra cosa.
— En todo caso lo que falta por ver es Kidō y Zanjutsu — indico serio Kuchiki.
El peliblanco sonrió un poco — somos buenos en Zanjutsu y Kidō, ¿qué más podríamos aprender? — Cuestiono un poco curioso.
— Muchas cosas — dijeron los otros dos capitanes.
De pronto alguien los interrumpió — vamos niños se acabó el recreo, tomen sus espadas que viene lo bueno — Ōetsu había regresado y tenía una sonrisa amplia que no les auguraba nada bueno, pero en este punto sabían que no estarían tan a merced de lo que pudieran hacerles.
En este punto Ichibē había pedido a Ōetsu hacerse cargo del pequeño entrenamiento siendo el maestro de la espada que era se podía decir que tenía la jerarquía, con él había traído algunos Asuchi para ponerle más ambiente a los enfrentamientos y había pedido a Shutara su amable ayuda para darle ambiente al combate. Lo cierto es que pasaron dos horas entre pequeños combates de poco esfuerzo para después presionar y aumentar la dificultad notando que los tres de alguna manera manejaban bien Zanjutsu.
— Tenía entendido que Soi Fong necesitaba un poco de entrenamiento en Zanjutsu, pero viéndola parece que ha mejorado a lo que decían los últimos informes — señalo Tenjirō con cierta curiosidad dado que algunos movimientos le parecían familiares, pero no podía ser que ella le haya dado lecciones.
Ichibē suspiro — averiguaremos como es que ha mejorado, de todas maneras hay que hacer combinaciones desde aquí — indico haciendo un ademan con su mano y el combate se detuvo — Zanjutsu está en un nivel óptimo y no necesitan más instrucción en este punto — señalo — vamos a divertirnos un poco sumando más técnicas al enfrentamiento, por lo tanto desde ahora pueden valerse de Shunpo, Hakuda, Kidō y Zanjutsu — explico con una sonrisa — Kirinji se unirá al combate y no bajen la guardia que Kirio y yo estaremos enviando uno que otro Kidō desde nuestros lugares, en este punto deberían unirse para una estrategia porque esto será cinco contra tres y tienen prohibido uso de Shikai y Shunkō.
Decir que el enfrentamiento fue entretenido fue quedarse corto los tres capitanes habían hablado un poco para una estrategia en conjunto, era la primera vez que lucharían en conjunto, Yamamoto antes del enfrentamiento final contra Aizen y su ejército les había pedido a todos los capitanes junto a sus tenientes entrenar en conjunto para ver cómo podían combinar sus talentos en combate. Por supuesto que esto no era nada parecido y la dificultad era totalmente mayor puesto que Ichibē y Kirio lanzaban Kidō ofensivo y restrictivo cada que podían los lanzaban contra los tres haciendo presa fácil de los otros que les atacaban, aun así, no salieron tan golpeados o dañados de su pequeña refriega y después de unos cuarenta minutos terminaron el pequeño ejercicio.
— Creo que merecen un pequeño descanso, en este punto los tres están muy bien en Zanjutsu — comento Ichibē y miro hacia la peli azul — Fong, los informes de Yamamoto señalaban que eras la única que se encontraba en un nivel un poco bajo a comparación de Kuchiki y Tōshirō — apunto con seriedad — ¿has entrenado con alguien? — Cuestiono el bigotudo, la peli azul asintió.
— ¿Fue con Shihōin? — Pregunto al instante Shutara.
Soi Fong suspiro — no — respondió de una vez.
Ōetsu sonrió levemente — ¿Retsu? — La capitana del segundo escuadrón bajo su rostro y eso fue suficiente — lo sabía, ella es la única con el conocimiento total en el uso de la espada.
— Tengo entendido que necesita el permiso de central 46 y en todo caso Yamamoto le había prohibido desatar su poder abiertamente — señalo Kirinji — no hay ningún reporte sobre alguna actividad de entrenamiento de esa índole y tampoco hay un lugar donde se pueda ocultar tanto poder.
— Nadie sabía, fue un favor que Unohana taichō hizo para mí y si existe un lugar donde se puede desatar todo el poder y que no haya registro alguno — dijo al instante la peli azul ante la mirada incrédula de los otros dos capitanes.
Shutara le miro seria — ¿Shihōin te mostro su campo de juegos? — Cuestiono y pudo notar la leve sorpresa en la niña de que ellos supieran de ese lugar — Shihōin y Urahara fueron sus antecesores, así como sabemos casi todo de ustedes en su tiempo lo sabíamos de ellos.
— Claro que ese pequeño truco de torcer las reglas y desertar fue una sorpresa hasta para nosotros — señalo Ōetsu.
Byakuya noto ese pequeño gesto de Soi Fong al apretar su puño derecho — no somos como ellos y lo que hicieron en ese entonces con el tiempo se aclaró — indico serio.
— Claro que todo se aclaró, aun así, hay acciones que de alguna manera cambian el rumbo de la historia — señalo Shutara.
— Deben descansar y comer porque mañana necesitaran estar concentrados, aunque me gustaría aprovechar la cena para hablar un poco con ustedes — dijo Ichibē con una amplia sonrisa.
Después de pasar un rato por la aguas de curación de Kirinji, los tres capitanes fueron a tomar sus alimentos, la guardia del rey ya se encontraba en la amplia mesa tomaron asiento notando que Ichibē se encontraba frente a ellos. Iniciaron su cena a pedido de Kirio que les indico llenar sus necesidades de alimentos, luego de algunos minutos el grandulón de Osho decidió que era momento de hablar.
— Sabemos que han pasado por muchos conflictos, no son ajenos a las heridas de combate — inicio Ichibē con tono reflexivo — tienen un escuadrón bajo su cargo y la responsabilidad a recaído sobre ustedes desde temprana edad, pero han sabido mantenerse aun con muchas vicisitudes y contratiempos — apunto serio — tienen sus propias luchas, desaciertos, victorias y fracasos, pero siguen adelante y por eso mismo están aquí — señalo — fueron escogidos entre muchos otros, no solo por su juventud o la familia a la que pertenecen, son capitanes, hay otros más con talento y actitudes de honor, lealtad.
Ichibē suspiro — Yamamoto podría proponer a quienes considerara capaces, pero al final nosotros y el Rey decidíamos quienes podían ser la mejor opción — miro hacia el capitán del décimo escuadrón — Tōshirō, la habilidad de tu Zanpakutō es formidable, tu compenetración con el alma de tu espada es envidiable por más que hayas sido un prodigio desde tu inicio, eres muy responsable para tu edad, aun así aun tienes áreas que pueden mejorar y te guste o no sigues siendo un joven — Hitsugaya pareció avergonzarse un poco ante lo que decía Ichibē.
— Byakuya, tu Shikai y Bankai son una arma a considerar de las mejores, tu control para manejar el alma de tu espada es admirable, sabes lo que se espera de la cabeza del clan Kuchiki, el conflicto entre tu carácter y responsabilidad son algo que te ha tomado trabajo equilibrar — el capitán del sexto escuadrón mantuvo la calma aun cuando sentía que lo que le decían era algo un poco personal — lo sucedido con Rukia-chan fue algo que de alguna manera fortaleció tu carácter, pero sigues aprendiendo sobre como cumplir con el deber que recae en tus hombros, aun así sigues batallando en tu interior con hacer lo que es correcto y lo que de verdad desearas hacer con tus afectos.
Soi pudo sentir la mirada del Ichibē sobre ella, temía un poco lo que le podía decir frente a los demás capitanes — Soi Fong, nadie pudo imaginar que una jovencita de la baja nobleza tomaría los títulos de la princesa de la casa Shihōin — apunto serio — eres una digna miembro del Onmitsukidō, tu Shikai y Bankai son armas poderosas, el que por tus mismos medios descubrieras Shunkō fue una agradable sorpresa para todos, pero recuerda que muy al contrario al credo del Onmitsukidō, los afectos y las emociones no siempre son un impedimento, porque en ocasiones pueden ser los mejores argumentos a la hora de luchar para ganar.
La peli azul parpadeo sorprendida ante las últimas palabras dichas por Ichibē, Byakuya y Tōshirō le miraron con curiosidad — deben aprender a confiar en ustedes mismos, en la capacidad que tienen cada uno para luchar contra el enemigo — señalo — no importa si luchan por el honor del Gotei 13, para salvar los tres mundos, a los que aprecian y aman o por ustedes mismos — indico — cada uno de nosotros tiene razones diferentes, pero al final todo nos lleva al mismo objetivo que es vencer al enemigo, mañana tendrán cosas que aprender y necesitaran toda la concentración y paciencia para lograr avanzar, con eso ultimo volverán al Seireitei.
— ¿Así no más? — Pregunto Byakuya — tendremos un último entrenamiento y luego regresaremos al Seireitei ¿qué pasara con Kurosaki? — Cuestiono curioso — nunca más podremos contar con el cómo Shinigami y lo olvidaremos como si no hubiese sido el único responsable que redujo a Sōsuke — señalo — no me parece muy justo.
Soi no mostro reacción, Hitsugaya no espero que alguno dijese algo o cuestionara, ya que todo este tiempo pocas veces se mostraron visiblemente inconformes — Ichigo no es un Shinigami como cualquiera de nosotros, tiene muchas cosas que descubrir para poder dar su máximo potencial y por eso mismo lo mejor es mantenerlo lejos de esta guerra — indico Osho — ahora vayan a descansar y tomen tiempo para meditar porque mañana necesitaran toda su fortaleza mental.
Muy diferente a lo que el escuadrón cero había pedido, los tres capitanes habían optado por pasar el tiempo a su modo. Byakuya meditaba un poco en el salón general, Soi Fong como era su costumbre repasaba las formas con ojos cerrados, Tōshirō intento entrenar Zanjutsu, pero al ver como la capitana del segundo empezaba con las formas de Hakuda no pudo evitar sentirse atraído a unírsele, sabía que muy a diferente de ella que cada movimiento se mostraba natural y hasta propio, él era un poco más mecánico y en este punto comprendía un poco lo que Senjumaru señalaba sobre su Hakuda. Byakuya dejo la meditación luego de un rato al escuchar algunas risas y ciertamente lo eran, Soi y Hitsugaya habían decidido hacer una especie de combate y el peliblanco termino un poco humillado.
— No entiendo tu necedad de humillarte, Ōetsu-san lo dijo estamos años luz de su capacidad — señalo Kuchiki, aunque se podía denotar cierta diversión en su frase — oí que detuviste tu propio Bankai con Shunkō.
La peli azul soltó un suspiro cansino — no sirvió de nada que lo hiciera — los dos capitanes notaron cierta amargura al respecto y Hitsugaya entendió que era por la pérdida de la mitad de su escuadrón.
Byakuya suspiro — yo no pude defenderme de mi propio Bankai — apunto — ¿crees que pudieras detener el mío con Shunkō? — Pregunto curioso.
Soi lo medito un momento, la verdad es que nunca había luchado contra el Bankai o Shikai de Kuchiki y ciertamente tenía curiosidad — no me parece que sea buena idea averiguarlo en estos momentos — dijo el capitán del décimo recordando que les habían indicado ir a descansar.
El capitán del sexto se puso en posición al notar como Soi Fong invocaba su Shunkō de pronto Byakuya invoco su Shikai, en este punto Hitsugaya pudo notar el poder que se desprendía de cada uno. El capitán del décimo pudo ver como Soi Fong evadía el Shikai de Kuchiki con su Shunkō, pero sin esperarlo el capitán del sexto llamo su Bankai "Senbonzakura Kageyoshi" la Zanpakutō se sumergió en el suelo lentamente, siendo sustituida por dos filas de enormes hojas de Katana dispuestas tras Byakuya y alrededor de él y Soi Fong que gracias a su velocidad en Shunpo supo contenerlo, pero con mucho más trabajo que antes, por lo que invoco su nueva técnica "Mukyū Shunkō"
Tōshirō no sabía que era lo que había pasado, pero podía ver que el Shunkō había cambiado conteniendo de manera magistral el Bankai de Kuchiki, pero este lanzo otra forma "Senkei" (Escena de la Masacre) al instante todas las cuchillas de Senbonzakura se agrupan formando espadas completas y disponiéndose en cuatro filas alrededor de Byakuya y la peli azul formando como una cúpula que delimitan las espadas brillantes y de pronto comienzan a girar lentamente alrededor de los dos capitanes, Kuchiki lanzo los pétalos a su antojo de manera más ofensiva sabiendo que con esta técnica era una maneras más directa de ir contra el enemigo luego de unos minutos pudo ver que la capitana del segundo estaba volviéndose más ineficiente en contener sus ataque pues ya tenía ciertos cortes.
Tōshirō tomo su espada estaba a punto de interferir con esa estupidez cuando apareció Shutara junto a Tenjirō e Ichibē quien lanzo al instante una barrera Kidō frente a Soi Fong — ¿qué les sucede a ustedes? — Cuestiono el barbudo con seriedad, mientras Kuchiki desactivaba su Bankai y Soi Fong hacia lo mismo con su Shunkō.
No había dudas que la capitana del segundo escuadrón se había llevado la peor parte del enfrentamiento pues tenía heridas en su rostro, piernas y en sus brazos. Tenjirō fue quien se acercó y le miro de pies a cabeza como inspeccionándola de detalle — ven debemos curar tus heridas — dijo el curandero.
— No es necesario, no fue nada grave — dijo la peli azul.
Shutara estaba junto a Tenjirō ya que Ichibē había ido con Kuchiki para tener una pequeña charla sobre seguir órdenes y quien sabe que más — no se te está pidiendo que vayas, debes ir Shaolin — dijo la pelinegra con tono que indicaba que no tenía otra opción Tenjirō sonrió lo mejor era dejar que las chicas resolvieran los problemas entre chicas y él se quedaría con Ichibē.
Soi Fong se encontraba en las aguas termales, pero en cierta manera ya podía sentirse aliviada. Sembozakura en su último ataque había dado en parte de su costado izquierdo y el dolor era agudo, aunque quiso obviar la molestia para arreglarlo después con Kidō curativo y no tuvo que hacerlo, Senjumaru le había dejado por un momento a solas y ahora que lo pensaba bien habían sido un poco inmaduros al respecto cuando lo más fácil hubiese sido solo ir a descansar. Noto que alguien venia y era Kirio con lo que parecía ser una pequeña bandeja, sospechaba que traía algo de comer y atrás de ella venia la pelinegra seguro quejándose de lo sucedido.
La peli lila sonrió y puso la bandeja cerca de Soi — solo es un pequeño aperitivo que ayudara a tu completa recuperación — explico con una leve sonrisa que se apagó al instante — no pareces ser de las personas que desobedecen una orden.
— Lo lamento, no era nuestra intención Byakuya quería saber si podría detener su Bankai como hice con el mío — señalo al instante.
— Esa fue su excusa — indico Shutara — ¿cuál es la tuya? — Cuestiono.
Soi le miro seria — no es una excusa, nunca me he enfrentado a Kuchiki.
— Mañana será un día difícil de entrenamiento lo peor que pueden hacer es ponerse a pelear y salir heridos — señalo Kirio — según tu expediente no eres de correr riesgos innecesarios.
La peli azul suspiro — no fue nada de cuidado — repitió con calma.
— Estar acostumbrado al dolor, incluso hasta el punto de no mostrarlo, no hay nada de fuerte en eso — dijo Shutara — es solo debilidad — apunto — al menos Shihōin era más inteligente al no arriesgar tontamente el pellejo, siempre es un problema tratar con nobles.
— No soy de la nobleza — aclaro Soi Fong con un dejo de molestia al entender que en cierta manera le decía que era como una princesa o algo así.
Shutara sonrió — no de la alta, pero lo eres — aclaro la pelinegra — la novena cabeza del clan Fong, la más joven en toda la línea de líderes de tu clan y quien ha traído más gloria que todos los ocho juntos — señalo — puedes ser aún mejor de lo que eres y no te das cuenta.
Soi entrecerró sus ojos — ¿creen que saben todo de mí? — Cuestiono — se equivocan.
Kirio suspiro — no lo sabemos todo Shaolin, pero es seguro que sabemos lo necesario por años de información y observación — explico — que Yamamoto los haya escogido no significa que sea algo escrito en piedra, con el tiempo alguno de ustedes pudo ser rechazado y tomar a otro en cuenta, pero en este punto creemos que pueden crecer más en poder para así derrotar al enemigo.
— Eres inteligente, sabes que Kuchiki está herido en su orgullo por ser derrotado por su propio Bankai y tú lo suficientemente tonta para dejar que la culpa que te corroe te deje expuesta — indico Shutara.
— Hirako tuvo razón al evitar que siguieras luchando en tu condición, al final sabe que necesitan de ustedes para pelear y tener una oportunidad contra el enemigo — señalo Kirio con seriedad — pero recuerda que de nada sirve ganar si al final pierdes tu vida.
Soi medito las palabras de las dos mujeres, en el fondo supo que Suzumebachi daba un zumbido dando a entender que estaba de acuerdo con lo dicho por ellas. En su mente volvieron las primeras enseñanzas del Onmitsukidō que hablaba sobre matar al objetivo con el menor daño posible, aunque sabía que todo eso podía fácilmente olvidarlo solo por la seguridad de Yoruichi.
Kirio pudo notar como la peli azul pensaba en sus palabras y Shutara suspiro — ¿sabes porque Shiro Shihōin acepto que tú tomaras los títulos de su hija? — Cuestiono seria y noto la clara curiosidad en joven Fong — 22 líderes del noble clan Shihōin han pasado y cada uno tomo su lugar como correspondía, no fue fácil soltar lo que por derecho les pertenecía, pero Yamamoto le aseguro que eras la única persona que jamás iría contra su hija por mucho que en ese momento era señalada como traidora.
Soi parpadeo — pero…— recordó el día en que fue nombrada capitana y la pregunta que Yamamoto le lanzo al final "perdonarías la vida de Shihōin Yoruichi si un día fuera encontrada" al instante noto la mirada sorprendida de Jūshirō Ukitake y Shunsui Kyōraku, Ginrei Kuchiki y Unohana Retsu no tuvieron alguna emoción al respecto "es ilegal asesinar a alguien sin permiso de central 46, también es ilegal para el Gotei 13, meterse en los asuntos de las familias nobles, a no ser que la familia en cuestión rompa una de las leyes de Sociedad de Almas." Había citado algunas reglas de central 46, vio la media sonrisa de Ginrei ante su respuesta, Yamamoto solo había resoplado inconforme al notar que la niña no daba una respuesta clara, posiblemente ni ella sabía lo que haría llegado el momento, pero según Retsu la niña aún estaba en conflicto entre su deber anterior y el que ahora estaba tomando, eso era un poco peligroso.
Shutara sonrió — como dije antes naciste y creciste en el seno del Onmitsukidō, tienes todas esas reglas nobles y esas otras que se te inculcaron en casa grabadas en tu mente desde que tienes memoria, Yamamoto lo sabía y por eso mismo confiaba en que al final todo eso te daría un carácter propio.
— Nadie en la Sociedad de Almas sabe la intrínseca relación entre el clan Fong y Shihōin más que los involucrados, sabemos que es difícil que un Fong levante un dedo contra un Shihōin — apunto Kirio con una sonrisa y noto como Soi ladeaba el rostro un tanto avergonzada— claro que tampoco es malo hacerles ver sus errores de vez en cuando.
— Sera mejor que vuelvas con los demás y por favor no hagan más tonterías — pidió la pelinegra saliendo del lugar, no debían alargar una charla que podía ser un tanto personal.
Cuando Soi regreso a donde se suponía descansarían Byakuya esperaba serio en la puerta y al instante le intercepto — me disculpo ante lo sucedido, fue irresponsable de mi parte.
Soi rodo los ojos — no fue solo tu culpa.
— Claro, los dos fueron unos idiotas — señalo el capitán del décimo que venía apareciendo a su lado — si queremos ganarle al enemigo, deberíamos de dejar de pelear entre nosotros y enfocarnos en ser más fuertes.
— Lo dice quien no puede evitar cerrar la boca ante el escuadrón cero — señalo Kuchiki.
Soi sonrió levemente — creo que todos estamos de acuerdo en derrotar al enemigo y en este punto es nuestra responsabilidad ya que no contaremos con la ayuda del Shinigami sustituto.
Byakuya asintió y Tōshirō hizo lo mismo — debemos luchar como Yamamoto sōtaichō lo planeo en la guerra de invierno, todos los escuadrones juntos y en especial nosotros debemos hacerlo de ese modo — les recordó el noble.
Hitsugaya suspiro — en este punto esperemos que Kyōraku y los demás estén haciendo lo correspondiente allá abajo.
— No hay más que decir, cuando terminemos nuestro entrenamiento aquí regresamos a luchar contra el enemigo para tratar de evitar tener bajas de consideración — señalo la peli azul y los dos capitanes asintieron conformes y después hubo una leve despedida entre ellos.
Urahara Kisuke había notado algunos cambios en el ambiente del lugar, pareciera que se estaban preparando para algo importante aun cuando la llegada de tres miembros del Vandenreich había sido un poco escandaloso y bastante entretenido por no decirlo de otra manera. Al parecer dos de los tres habían sido golpeados por el enemigo en este punto el tendedero supuso que los capitanes a quienes se les había robado el Bankai ya los habían recuperado y les habían dado una que otra lección. Una de las tres bestias había ido a inspeccionar el lugar donde se suponía tendrían a Tia Halibel quien era la reina de Hueco mundo, a partir de ese momento ya tenían planeado como atacarían para salir del lugar al instante de recuperar a la que recordaba como la espada numero 3 cuando pelearon contra Aizen, para el tendedero fue difícil contener el ímpetu de lucha que tenía Grimmjow y podía asegurar que Kenpachi se llevaría bien con esa espada.
— ¿Cuánto más debemos esperar? — Pregunto impaciente Grimmjow.
Kisuke sonrío — muy pronto Grimmjow-san, según los informes de Mila Rose están en ese lugar — señalo una pequeña entrada que se encontraba frente a ellos, pues se habían movido de las cercanías del edificio principal — solo debemos ser cuidadosos ante nuestro pequeña incursión porque al parecer están preparándose para algo grande.
El espada se acercó al tendedero y le miro curiosamente — ¿estas preocupados por los Shinigamis? — Pregunto.
— Un poco — acepto — pero estoy seguro que sabrán defenderse, espero todo se desarrolle según mis planes — indico pensativo a sabiendas que estaba hablando más para sí mismo que respondiendo al espada, hace unos momentos había enviado un mensaje a Yūshirō para que trajese algunos implementos de la sala de armas de la casa Shihōin para que se uniera a su hermana junto a él en el combate. Noto las miradas desconcertadas de los que le acompañaban y pensó que era el momento de repasar lo planeado — bien, recordemos cómo va el plan — pidió y todos se reunieron un poco a su alrededor. Reconocía que no era momento de perder tiempo y dejar todo claro para salir ilesos y con éxito era primordial.
Los tras capitanes se encontraban parados en el amplio salón de ayer pero justo podían sentir una presión espiritual abrumadora, según lo dicho ayer hoy sería su último entrenamiento y seguramente no sería fácil. Entraron con cierta cautela a sabiendas que podían soportar ese Reiatsu desbordante y pudieron ver que Ichibē se encontraba en medio del salón, muy en el fondo los otros miembros del escuadrón cero que al instante les miraron curiosos, fue ahí mismo que Ichibē camino hacia ellos.
— ¿Están listos? — Pregunto al instante, recibiendo unos leves asentimientos por parte de los tres capitanes — iniciaremos por lo más fácil, ven Kuchiki — pidió dejando a los otros dos capitanes atrás — ayer hablamos sobre lo difícil que es defenderse de tu Bankai — Byakuya asintió — Soi Fong lo hizo a las primeras, pero entiendo que no utilizaste todo tu poder de una vez dándole oportunidad de defenderse y que tu pudieses ver como romper su defensa — le recordó según lo que habían hablado ayer.
— En un punto pensé que podía traspasarlo y contraatacar, pero de alguna manera sentí como si ella se contenía — acepto con cierta incertidumbre.
Ichibē le miro serio — no se contuvo Byakuya, desde que propusiste tu juego solo bajo los brazos permitiendo el castigo por lo que sucedió a su escuadrón.
El heredero Kuchiki frunció el ceño — eso es tonto — señalo entre molesto y confuso por las acciones de la peli azul — sabemos…
— Sé que como capitanes son sabedores que pueden morir, pero es muy distinto perecer a manos del enemigo a hacerlo por tu propia arma — explico Ichibē — mira tú caso, de algún modo sientes que el control sobre tu espada se perdió, años de entrenamiento y meditación para controlar tan peligroso Bankai y no pudiste detenerlo — el ceño del peli negro se acentuó ante esas palabras— hoy trabajaremos en un total control de tu Bankai con la máxima potencia y te pido que por favor esta vez no te guardes nada, toma un pequeño momento para meditar y ponerte de acuerdo con el alma de tu espada.
Con esa petición Byakuya Kuchiki entendió que debía poner todo su esfuerzo desde el principio para terminar con ese entrenamiento lo más pronto posible y con eso regresar al Seireitei para ayudar a sus colegas y cuidar de Rukia. Hizo todo lo que Ichibē le indico y lo primero fue hablar con Sembozakura y ponerse en común acuerdo. Iniciaron con el entrenamiento que con el pasar del tiempo fue creciendo en dificultad, para ese momento el noble entendió que el total control de su Bankai requería mucho de su concentración puesto que Ichibē exigió mucho dando pequeñas distracción al lanzar uno que otro Kidō.
Así mismo hizo que su Bankai se moviera por todo el lugar de manera fluida y controlada, para luego hacer que pasara por algunas barreras, que eran diferentes en forma y tamaño, unas altas, otras amplias, algunas angostas y muy estrechas, a su vez mantenían cierta resistencia de poder Kidō la cual hacía que su control fallara de alguna manera y cuando lo logro habían pasado tres horas y tomado mucho de su Reiatsu, tanto que Kirio le llevo un pequeño plato de comida para recuperarse, sus dos compañeros lo felicitaron ya que habían visto el entrenamiento, la dificultad y los constantes regaños de Ichibē pidiéndole que no se distrajera en el momento que el lanzaba algún Kidō y hasta el final siguió recomendándole la misma mantra "confía en tus compañeros Kuchiki y mantén tu control a pesar de todo lo demás"
— Te felicito, tu nivel de control ha mejorado pero recuerda que eres el único que puede controlar tu espada y de eso no dudes Byakuya — dijo Ichibē con total certeza, el noble asintió y volvió a donde se encontraban sus camaradas, el barbudo miro hacia los otros dos capitanes — Tōshirō es tu turno — el joven capitán se puso de pie con su ceño característico y una determinación que Soi conocía muy bien de su colega del escuadrón 10, Byakuya paso al lado del niño prodigio dándole un asentimiento en forma de saludo y deseándole suerte, llego junto a la peli azul y le miro serio.
— Al parecer serás la última en este entrenamiento — señalo serio y esta asintió — eso indica que posiblemente sea la técnica Shunkō.
La peli azul suspiro — seguramente, solo espero que no tardar demasiado para poder regresar pronto al Seireitei — señalo y el pelinegro asintió con determinación dejando que un leve silencio llegara — ¿estas preocupado por Rukia? — Pregunto de pronto.
— Lo estoy, pero confío en que sabrá defenderse mientras llegamos para ayudar contra el enemigo — dijo con cierta calma.
Soi medio sonrío — la subestimas Kuchiki, estoy segura que hará mucho más que defenderse — indico muy seria — ya no es aquella chiquilla en problemas que necesita que Kurosaki la rescate o que su hermano mayor interfiera en sus asuntos.
Kuchiki frunció el ceño ante el pequeño comentario de la peli azul, fue un recordatorio de algo sucedido entre ellos hace un tiempo, aunque nunca hablaron de eso nuevamente el heredero del clan noble reconocía que justo ahora como en aquella ocasión la capitana del segundo escuadrón podía dejar de ser una perra fría dejando a un lado esa actitud egoísta sorprendiéndole con sus acciones.
*********************Flash Back**********************
Rukia llevaba más de dos meses sin volver del mundo viviente desde la última vez que fue enviada a un barrido de Hollows, según las reglas de central 46 eso se tomó como romper una de las reglas que decía así: "Es un crimen para un Shinigami permanecer en el mundo humano más del plazo limitado permitido, esto es visto como la intención de retomar una segunda vida" Había hablado con Ukitake taichō sobre el asunto y según los registros ella solo tenía permiso para dos semanas, además de eso había informado que también infringió otra de las reglas de central 46 ya que de alguna manera había entregado sus poderes a un humano, siendo que eso era totalmente ilegal.
Ukitake-taichō había tratado de usar su posición e influencia para ayudar a Rukia, pero en este punto el asunto había trascendido más allá de su escuadrón y era poco lo que podía hacer para protegerle, ahora solo había una cosa que hacer ya que el Gotei iba a involucrarse — escucha Byakuya, en este punto solo hay un camino — indico serio el capitán del treceavo — seguramente Yamamoto Sōtaichō llamara a Soi Fong para que se haga cargo y los dos sabemos que si ella interfiere solo queda esperar que todo termine en una ejecución — Kuchiki mantuvo su pose estoica, pero interiormente sabía que no podía dejar que eso sucediera por la memoria de Hisana.
El noble bajo su rostro pensativo y tratando de buscar una solución que no fuera una afrenta a su clan y no dejar que Rukia fuese castigada a muerte — yo…
— No podemos permitir que eso suceda, yo no lo permitiré — señalo Jūshirō con seriedad — entiendo que tienes las manos atadas con tu clan, pero te pido que hagas un último esfuerzo para poder salvar a Rukia de una sentencia de muerte a manos del Onmitsukidō, sin que eso no sea una afrenta para tu clan, además estoy más que seguro que si logras lo que he pensado esto no trascenderá al público y prometo no develar a nadie que interferiste.
Hubo un momento de silencio ante esa última declaración de Ukitake, Byakuya frunció el ceño curioso — ¿qué sería lo que debo hacer? — Cuestiono.
Jūshirō soltó un leve suspiro — hace unos momentos Soi Fong-taichō recibió una carta de mi parte pidiendo una audiencia privada en su oficina para ti — informo el peliblanco y pudo ver cierta incomodidad en el joven Kuchiki por su atrevimiento — sé que me tome algunas atribuciones en tu nombre, pero es lo único que se me ocurrió.
Kuchiki suspiro y asintió — entiendo, que debo hablar con ella.
— Debes pedirle que no tome la orden de ir tras Rukia y con eso podremos tener más tiempo para que pueda ver cómo puedo arreglar el asunto de alguna manera — señalo Ukitake — dile que no puede hacerlo por las mismas reglas que rigen su escuadrón y el Onmitsukidō — le recordó.
Byakuya dejó entrever una leve sonrisa satisfecha ante esa idea — será mejor terminar con esto, además no me gusta ser impuntual en mis citas — Ukitake le vio marcharse dejándolo un poco aliviado, el Shunpo de Kuchiki no tardo en llevarle a las puertas de la oficina de segundo escuadrón, trato de identificar los Reiatsus en su interior, pero no pudo notar ninguno y no había ningún guardia del Onmitsukidō cerca, decidió que era mejor tocar.
— Adelante Kuchiki — escucho la voz seria de Soi Fong antes que tocara la puerta shōji, al momento entro y pudo notar como su colega se encontraba en su escritorio haciendo papeleo, al instante dejo su tarea poniéndose de pie — entonces, que es eso importante de lo que desea hablar en privado la cabeza del clan Kuchiki — dijo con tono serio y mirando los ojos de Byakuya.
El joven Kuchiki frunció el ceño, de alguna manera sabía que ella ya estaba enterada de todo lo que sucedía con Rukia y era mejor no andar con rodeos — me imagino que estas sabedora de los problemas de mi hermana adoptiva.
Soi soltó un suspiro largo y cerró sus ojos — puede ser acusada de dos crímenes sancionados por central 46, los dos parecen ser de carácter serio y en estos momentos estoy en espera de que Yamamoto Sōtaichō me convoque a reunión para desplegar una unidad que yo misma comandare.
— No puedes aceptar ir tras de Rukia — soltó abruptamente ante la mirada inexpresiva de la peli azul que no le agrado su sentencia, Kuchiki sabía que la fama le precedía y era ciertamente intransigente con las reglas — el Gotei no puede meterse en asuntos nobles, en todo caso el Onmitsukidō y segunda división no pueden entrometerse.
Soi sonrío levemente — ¡vaya! — Exclamo con cierta diversión — al parecer te sabes las reglas que rigen central 46 — señalo sarcásticamente.
Byakuya frunció el ceño un poco molesto ante el comentario y luego de un instante pareció calmarse — sé que eres una de las capitanas más responsables del Gotei, pero te pido como un favor personal que esta vez lo dejes pasar y no te entrometas en el caso de Rukia — su petición fue dada con una voz suave y conciliadora hasta con un tono suplicante.
Soi Fong le miró fijamente por unos instantes meditando la situación y luego pareció soltar un suspiro cansino — aunque yo no tome el caso sabes muy bien que al final alguien ira tras de ella — señalo con seriedad y vio como el capitán del sexto asentía serio — solo están retrasando lo inevitable, Ukitake-taichō lo sabe y por mucho que él lo intente no veo como puedan salvarla.
— Lo sé — acepto apretando la empuñadura de su Zanpakutō — creo que al menos merece que lo intente, que yo haga algo por ella, aunque el consejo familiar ha pedido que deje que Yamamoto sōtaichō haga lo que tenga que hacer — señalo — al final todo quedara en manos de Ukitake-taichō y yo tendré que acatar cualquier sentencia y no volveré a interferir.
La peli azul pudo notar el predicamento en el joven Kuchiki, ella lo sabía muy bien todo el asunto sobre la adopción de Rukia aunque todo fue hecho con total secretismo, pero ya había averiguado que era la hermana perdida de su difunta esposa y él le había buscado para darle la vida que su difunta esposa hubiese querido darle, pero de alguna forma desafortunada ahora tendría que verle morir y por las reglas de su clan no podría evitarlo — muy bien Byakuya, me negare a ir tras Rukia — dijo al instante y pudo notar como el heredero Kuchiki se sorprendía levemente — es lo único que hare por ti y por ella.
La cabeza del clan Kuchiki se inclinó levemente — agradezco tu ayuda en este caso.
Soi Fong resoplo — no seas ceremonioso, esto es una manera de agradecer lo que tu abuelo hizo por mí en el pasado — señalo — no tengo que decir que esto quedará solo entre nosotros y de ahora en adelante será mejor no cruzar palabras sobre este caso.
Byakuya asintió — nadie sabrá lo que ha sucedido y no volveré a cruzarme en tu camino hasta que este asunto de Rukia termine — señalo buscando la puerta para volver a su escuadrón — aun así, estoy en deuda contigo.
Soi Fong sonrío levemente — bueno, eso será algo que recordare — dijo suavemente y vio como el capitán del sexto escuadrón abandonaba su oficina.
*******************Fin Flash Back*******************
— ¿Crees que podrá hacer lo que debe hacer? — Cuestiono Kuchiki.
— Lo hará, necesita probarse en esta lucha y ha entrenado su Bankai— dijo mirando a su compañero que de a poco bajaba del aire para llegar junto a Ichibē — él también tiene personas a quien proteger.
Kuchiki le miro curioso ante esa declaración un poco personal — y tu Soi Fong, ¿tienes a alguien? — Cuestionó y noto esa mirada seria e impasible en su rostro.
— Siempre hay alguien para defender Kuchiki — señalo, de pronto la charla pareció terminar abruptamente y por mucho que Kuchiki quisiera indagar un poco, al parecer las cosas se estaban poniendo más serias ya que Ichibē daba algunas instrucciones al peli blanco.
