CAPITULO No 15

Yoruichi Shihōin había dejado los campos del segundo escuadrón y a Ōmaeda aún con vida, mientras ella llevaba a la pequeña Mareyo con los del cuarto escuadrón. Sabía que solo ella podía hacer el recorrido en un santiamén y volver rápidamente. Pero cuando iba saliendo de los campos de la academia donde ahora se encontraba la sede del cuarto escuadrón recibió un mensaje de Kisuke para que llegara a la sede del instituto de desarrollo e investigación, porque ya se encontraba en el Seireitei y era el momento de poner sus planes en acción para ganar esa guerra contra los Quincys.

Rukia después de curar un poco las heridas de los dos capitanes decidió seguir su camino, no era bueno detenerse por mucho tiempo su capitán le había aconsejado evitar peleas donde no tuviese un respaldo y si no había otra más que luchar, que lo hiciera con todo su poder y segura de vencer. Hace mucho había dejado de ser esa chica que necesitaba que le rescataran o cuidaran de ella como si fuese una princesa, paso un tiempo para que su propio hermano viese que podía ser un oficial sentado o teniente como una vez lo había señalado Soi Fong taichō. Pero justo en su camino se topó con el mismo Quincy que había derrotado a su hermano Äs Nödt que le buscaba quizá para terminar con él, pero fue Rukia quien decidió enfrentarlo y del alguna manera vengar a su hermano.

Rukia uso su Shikai contra el enemigo siendo que este le indicio que el hielo no le detendría, pero a diferencia del poder del capitán del décimo escuadrón Sode no Shirayuki poseía la habilidad de congelar todo lo que toque y así mismo llevar a temperaturas extremadamente bajas a su portador al grado de congelar heridas, ocasionar criosismos y en el caso más extremo, ocasionar que el cuerpo entre por espacio de cuatro segundos en el estado llamado Cero Absoluto congelando todo a su paso llevándola en un estado de "muerte temporal" entrando en Crioestásis. Al congelar todas sus moléculas controlando la temperatura por medio de su Reishi protegiendo su cuerpo de cualquier tipo de sustancia o elemento externo que pueda afectarla. Fue de esa manera que pudo enfrentarse al Quincy, pero no siendo lo suficiente para derrotarle.


Los tres capitanes en su largo camino al Seireitei habían planeado ayudar a combatir al enemigo tratando de evitar bajas sustanciales en el Gotei, pero el joven capitán del décimo temía que de alguna manera habían llegado un poco tarde, porque no podía sentir algunas presiones espirituales que conocía demasiado bien y seguramente sus otros compañeros habían sentido lo mismo. Fue notoria que de alguna manera cada uno tenía claras sus prioridades y preocupaciones personales. Nunca habían notado un Byakuya Kuchiki tan preocupado por Rukia como cuando sintieron ese poder ya conocido, los tres habían sentido elevar ese frio Reiatsu denotando que se encontraba en combate. Soi Fong les lanzo una mirada rápida, una especialmente para el noble recomendándole "ten confianza en Rukia"

De alguna manera lo supo también, sobre Matsumoto fue sutil pero concisa "ve por ella y no te preocupes por la teniente Hinamori, Shinji no permitirá que nada le suceda" Por mucho que quiso saber qué rumbo tomaría Soi Fong o que haría a continuación no vio nada más que notar como tomaba rumbo a lo que antes eran los campos de la segunda división. En este punto el Seireitei ya no era como lo conocían, pues todo estaba muy cambiado y no solo era la destrucción reinante por las luchas continuas, era como si todo estuviese desapareciendo frente a sus ojos. Soi Fong se dirigió mucho más allá de los campos de la segunda división, pero no a su escuadrón porque ese camino en específico llevaba directamente a la mansión Shihōin, necesitaba corroborar que todos se encontraban bien y tenía cierta esperanza de que tal vez Yoruichi se encontraría ahí.

La verdad es que algunos Shinigamis vieron tres rayos que atravesaban la barrera del Shakonmaku, lo cierto es que aun con su curiosidad de saber qué era eso no tenían mucho tiempo para ir a averiguar ya que tenían mucho por preocuparse en tierra. Aun así, Shunsui en el primer escuadrón pudo reconocer los Reiatsus de dos y levemente el otro sabiendo que la última por simple costumbre lo tenía oculto, dándole un poco de esperanza ya que al parecer les estaba siendo difícil para algunos contener al enemigo.


Äs Nödt rebatió lo que parecía ser un sin sentido de Rukia al decirle que estaba en estado casi de muerte al bajar la temperatura al cero absoluto. El Quincy utilizo su Vollständig Tatarforas que consistía en atacar por sus nervios ópticos y por ahí implementar sus técnicas de miedo, con eso inmovilizo a Rukia y poniéndole a su merced, pero para su sorpresa Byakuya Kuchiki apareció

— Por fin apareces Kuchiki Byakuya — señalo el Quincy.

Rukia desde su lugar abrió los ojos con sorpresa susurrando — Nii-Sama.

Äs Nödt le recordó cómo había destrozado su estómago con Sembozakura, comento que le veía un poco más delgado y le pregunto si había hecho alguna dieta. Rukia le advirtió que no mirara a sus ojos. Pero en este punto Byakuya había usado su espada para contrarrestar cualquier ataque, por eso Äs Nödt le acusó de tener rodeado su perímetro con Sembozakura Kageyoshi, el Quincy alabo el magnífico Bankai del capitán del sexto escuadrón, pero este le aclaro que solo estaba usando su Shikai que debería saberlo ya que antes había poseído su Bankai. Así mismo le agradeció porque desde que su Bankai había sido robado él tuvo un tiempo para ver un poco más el panorama y mejorar al respecto.

— Rukia — llamo el heredero Kuchiki y la joven le miro al instante — en mi camino hacia acá yo sentí tu Reiatsu — le informo al momento, lo cierto era que los tres capitanes lo habían sentido, siendo Soi Fong quien le miro con cierta satisfacción, como recordándole sus palabras de que sobre estimaba las habilidades de la Kuchiki — Rukia, te has vuelto poderosa.

Rukia bajo su rostro un tanto incrédula, era de las pocas veces en que por fin Byakuya reconocía su fuerza y poder cuando por mucho tiempo sobreestimaba su fuerza y lo que podía hacer, sabía de todas esas veces que Ukitake taichō, Yoruichi-dono, Unohana taichō y hasta Soi Fong habían señalado que merecía un asiento o en todo caso ser teniente, pero el negaba cualquier ascenso de manera protectora. Äs Nödt inicio con el discurso de cómo los mataría lanzándolos a las profundidades de la desesperación y miedo, llevándole a un abismo donde no moriría y sufriría en vida todo el terror deseando la muerte y señalando que el final estaba cerca. Fue cuando Kuchiki Byakuya le dijo que él no le llevaría al final, una clara señal de que dejaría que Rukia fuese que terminara con el Quincy.

En ese momento Rukia lo dijo — Bankai, "Hakka no Togame" — activado el Bankai su cuerpo adquirió un aspecto blanquecino inmaculado, un largo y holgado Kimono, el cual se asemeja vagamente a la forma espiritual de Sode no Shirayuki que consta en este caso de numerosos patrones de líneas que decoran y se extienden por todo su cuerpo. En su pecho tiene un adorno similar a una flor, al lado izquierdo de su cabeza, una larga horquilla decora uno de sus mechones y el lazo que tenía la espada en su forma Shikai se amplía notoriamente y la hoja se vuelve completamente transparente adquiriendo una tonalidad similar a la del hielo. Hakka no Togame amplifica los devastadores efectos congelativos de la Zanpakutō cuando accede al Cero Absoluto. Activando el Bankai, una enorme capa de neblina blanca cubre los alrededores de Rukia y su objetivo haciendo que todo lo que esté dentro de su radio de ataque, se congele y se desintegre por completo.

Byakuya que había tomado cierta distancia volvió junto a ella — derrítelo lentamente Rukia — aconsejo con calma — es un Bankai esplendido, pero también es difícil, el más mínimo error podría matarte — le dijo, recordando como hace unos meses había dejado de entrenar con él su Bankai en ese tiempo lo tomo a mal, pero fue Kyōraku y Ukitake quien le aconsejaron darle a Rukia espacio y confianza para desenvolviese sola en eso. Lo cierto es que fue Ukitake quien entrenaba con ella y una que otra vez el capitán Hitsugaya — manéjalo con cuidado y nunca seas impulsiva, recuerda que una espada en manos de alguien que está por morir nunca podrá proteger nada — dicho eso se dio media vuelta — vamos Rukia, hay que proteger la Sociedad de Almas.

Con su Bankai desactivado y volviendo a la normalidad Kuchiki Rukia asintió — sí, Nii-sama.


Tōshirō Hitsugaya había sentido el nivel tan bajo de Reiatsu de su teniente cerca de lo que antes eran los campos del décimo y noveno escuadrón. Fue ahí que la encontró tirada y ensangrentada, con algunas quemaduras en su cuerpo, no tuvo ninguna duda de que Matsumoto se había enfrentado a Bazz-b. Ese Quincy de alguna manera había ido directo a buscar a su pequeño capitán y al no encontrarle decidió tomarla en su contra, más cuando la pelirroja se negó en darle cualquier tipo de información, le dejo muy mal herida, aun cuando podía reconocer que había sido misericordioso al dejarle con vida.

La llevo con Kotetsu al instante y supo que una tercera parte de su escuadrón también había caído en combate, debía apresurarse y no perder tiempo, en otro momento había ido con Momo para cerciorarse de que estuviese bien, pero Soi Fong le había asegurado que Hirako era un buen capitán y no permitiría que alguien le dañara. Sonrío al sentir que Rukia Kuchiki había derrotado a su oponente y al parecer su hermano no había interferido de forma sustancial, también había sentido el Reiatsu de Shinji y Momo que se movían de manera rápida posiblemente con dirección a esa masiva reunión de Reiatsus poderosos.

Soi Fong tuvo el impulso de salir de mansión Shihōin a toda velocidad al momento de ser informada que Yoruichi había dejado el lugar para unirse al combate según lo dicho por Shiro Shihōin, confiado en que ella sabría cuidarse, pero pidiendo a la peli azul que por favor tuviese un ojo sobre ella. En ese preciso momento Minako llego con total angustia informando que su hijo no se encontraba en ninguna parte y había encontrado una nota donde informaba que iría con su hermana a luchar en esa guerra, Shiro al instante suplico a Soi Fong ir por sus hijos y protegerlos. La capitana no perdió tiempo en tonterías, al salir solo dio órdenes a sus subalternos de no abandonar su puesto y que si algo pasaba a esa familia ella misma los mataría, pensó que su cuarto asiento Kai tendría mucho que explicar.

No debía perder tiempo pensando de más por mucho que deseara ir por los Shihōin ese no era el momento, había sentido como algunos Reiatsus de Shinigamis que ya conocía se habían reunido ante lo que parecía ser el espeluznante Reiatsu de Zaraki, indicando que de alguna manera la batalla se estaba concentrando en ese lugar. Ahora solo debía confiar en que Yoruichi no permitiría que su hermano se pusiera en peligro y que el idiota de Urahara de alguna manera cuidaría de ellos, solo debía de ir y derrotar algunos enemigos con los demás y así tener tiempo para poner a salvo a los Shihōin.


En el palacio de los Quincys Yhwach que ya había despertado llamo a Uryū y Jugram, en un salón amplio con una figura dibujada en el piso. Había sentido como hace unos momentos habían traspasado la barrera de Shakonmaku justo como lo había visto, ahora podía acceder al palacio del Rey alma, de alguna manera habían creado un Ōken con las ropas que los tres capitanes traían puestas en su regreso del palacio, ¿Cómo es que lo supo su majestad? Simplemente por la misma explicación que Jugram, le había dado a Uryū, Byakuya Kuchiki iba entre esos que habían atravesado la barrera, un capitán a quien Äs Nödt había robado su Bankai y que hasta hace unos momentos aún estaba vivo, esa había sido la conexión entre Shinigami y Quincy del cual se valió su majestad para crear una llave al momento en que Byakuya había atravesado la barrera.

Era cierto que Soi Fong y Tōshirō Hitsugaya habían sido presas del robo de Bankai, pero esos Quincys que se los robaron ya habían muerto mucho antes. De pie en su enorme palacio Yhwach había sentido las muertes de Äs Nödt, Gremmy, James y su contraparte, así como otros más de la armada. Sabía que esto sucedería, era como una pequeña luz de esperanza para los Shinigamis en esta guerra, pero pronto verían la cruel realidad de que los Quincys serían los que de verdad terminarían con una victoria.

— La llave — pidió su majestad a Jugram que rápidamente la saco de su cinto para elevarla y de pronto hubo un estallido apareciendo un pilar de energía que surcaba el cielo — vamos mis hijos, es momento de ser un conmigo — dijo su majestad y al instante iniciaron su camino hacia el pilar, con otros cuatro Sternritter más.


Hirako Shinji lo señalo sabiamente, que la mayoría de los Quincys irían por Zaraki que por ahora parecía ser el único con el poder suficiente de contrarrestar y derrotar al enemigo. El regordete de Ōmaeda se había unido al capitán del quinto escuadrón y a Momo después de que llegaran en su ayuda y terminaran con los últimos enemigos en su área. Luego de eso les explico que Yoruichi antes había llegado en su ayuda, pero se había marchado rápidamente al cuarto escuadrón para llevar a su pequeña hermana que había resultado herida. Rukia y Byakuya habían ido en esa misma dirección, pero cuando el mayor de los Kuchiki noto el ímpetu de su hermana le sugirió tomarlo con calma aun cuando notaron que de alguna manera el Reiatsu de Kenpachi bajaba un poco.

Al instante el noble apresuro su paso flash aterrizando a unos pasos donde el temible capitán del onceavo se encontraba maltrecho y tirado en el piso del lugar — al parecer te han dejado en mal estado — señalo serio Byakuya.

Kenpachi abrió uno de sus ojos — ¿has venido a burlarte princeso? — Pregunto.

El Kuchiki suspiro — nunca pensé que diría esto, pero he venido en tu ayuda.

— Ja — rio — debo estar soñando, ¿viniste a salvar mi trasero? — Cuestiono — eso debe ser una de tus bromas.

Byakuya puso los ojos, no le parecía momento para hacer bromas o divagar — ¿puedes levantarte? — Pregunto.

— ¿Qué si puedo levantarme? — Repitió Zaraki un poco molesto — no seas idiota, mejor preocúpate por ti.

La sentencia no fue dada de mala gana, más bien fue una advertencia porque al instante una de las chicas Quincy se lanzó en ataque contra Byakuya, Candice Catnipp lanzo su poderoso rayo para atacarle, pero una barrera de hielo impidió que el noble fuera alcanzado. Rukia fue quien levanto la barrera para aterrizar junto a su hermano, Fue ahí cuando las cuatro Quincys se unieron para a tacarles y de paso intentar terminar con Kenpachi, pero mientras el capitán del sexto escuadrón usaba su Shikai para repeler cualquier ataque, Rukia intentaba un poco de Kidō curativo en Zaraki. Hirako usaba el máximo de su Shunpo seguido de cerca por Momo y Ōmaeda, sorprendiéndose que el gordo teniente del segundo pudiese seguir el ritmo, pero si lo pensaba mejor seguro Soi Fong tenía mucho que ver en eso.

Hace unos momentos tuvieron que sortear el ataque de Bazz-b que intento evitar que fueran en ayuda de Zaraki, al final sabían que ese Quincy iba al mismo destino que ellos posiblemente para evitar que ayudaran a Zaraki o ser un enemigo más con quien combatir. Mayuri había dejado su escuadrón para llevar consigo algunos Arrancars que ocupo en sus experimentos y había revivido para que ellos se enfrentaran a Giselle a quien apodo la chica Zombie que había convertido a Rose y Kensei en su marionetas para pelear contra los Shinigamis. Lo cierto era que Kurotsuchi no solo iba por conveniencia a la pelea pues deseaba utilizar sus experimentos, además de eso Urahara Kisuke se encontraba en su laboratorio haciendo algunos arreglos y esperando a Shihōin Yoruichi para dar rienda suelta a sus planes.

Como Shinji lo pensó Bazz-b se encontraba ahí, de alguna manera había atacado a una de sus compañeras aludiendo que quería ser el quien matara a Zaraki, así también aparecieron NaNaNa Najahkoop quien había venido tras Renji hasta ese lugar, PePe Waccabrada representado con la letra "L"- The Love, quien tenía el poder de inducir en sus oponentes sentimientos de amor haciendo que ataquen en su nombre y de que luchen más allá de su límite y que había afectado a Hisagi. Robert Accutrone que antes había luchado contra Shunsui y quien le hizo la herida en su ojo era otro de los que se encontraba ahí, por lado de los Shinigamis Yumichika y Maradame habían llegado, pero al momento apareció Tōshirō, en total ocho Quincys y tres Shinigamis controlados que eran Rose, Kensei y Shūhei contra cuatro capitanes, tres tenientes, un tercer y quinto asiento. Mas los arrancars que Mayuri había llevado consigo, aunque Momo y Rukia estaban encargando de las heridas de Kenpachi que no podía luchar por ahora.

Estaban listos para atacarse unos y otros cuando sintieron ese enorme poder y lo vieron, un pilar que surcaba el cielo. Byakuya y Tōshirō se miraron como preguntándose ¿qué era lo que sucedía ahora? Soi Fong quien venía de camino hacia donde se concentraba esa cantidad de Reiatsus se detuvo en el aire contemplando lo que sucedía y decidiendo ir hacia esos pilares.

— ¿Qué diablos es esa luz? — Cuestiono Ikaku en voz alta.

Al instante el capitán del sexto escuadrón pareció perderse en su mente — Byakuya Kuchiki, ¿me escuchas? — Cuestiono su majestad —debo agradecerte que volvieras a la Sociedad de Almas ya que gracias a eso podre invadir el palacio del Rey, las ropas que estas usando ahora hicieron que la barrera quedara abierta y no se cerrara por una hora y veinte minutos — indico la voz de su majestad — no podrán vencernos, esta vez seremos nosotros quien nos llevemos la victoria.

— ¡Debemos impedir que lleguen a esos pilares! — Sentencio Kuchiki hacia el capitán del décimo, al instante iniciaron su camino para ir tras Yhwach, pero fueron atacados por los Quincys deteniendo sus pasos.

Habían sido Meninas McAllon, Bazz-b y Shūhei afectado por PePe quienes lanzaron ataques para derribar o detener la marcha de los dos Shinigamis — ¿acaso creyeron que los dejaríamos irse tan fácil? — Cuestiono Bazz-b — muy ingenuo de su parte.

Al instante NaNaNa se lanzó contra Kuchiki con el grito de — ¡muere! — pero este se movió rápidamente. Robert hizo lo mismo contra Shinji, pero esta uso su paso flash para evitar cualquier confrontación que les tomara más tiempo, aun así, el Quincy no desistió en querer dañarle y hasta alabo su rapidez, Bazz-b lanzo su ataque especial contra Hitsugaya que ya conocía alguno de sus trucos. No podían perder más tiempo y mientras trataban de pensar que hacer para salir de esa confrontación un ataque de parte de Liltotto iba directo a Kuchiki, pero Renji se metió en la pelea desviando ese ataque, al instante Yumichika, Ikaku, Ōmaeda se pusieron en posición de ataque junto a los arrancars de Mayuri.

Renji miro hacia su capitán — vayan capitán, nosotros los mantendremos ocupados aquí.

Shinji sonrío — ustedes deben detener lo que tengan planeado esos Quincys.

No hubo más que decir habían sentido como Soi Fong ya había iniciado su camino hacia los pilares, Byakuya y Tōshirō no debían perder más tiempo para partir hacia esa dirección y cuando unos de los Quincys pensaba atacarlos para detener su camino Hirako fue quien hablo — ¿no escucharon lo que dijo?, todos se quedaran justo aquí.


Soi había ido hacia donde se elevaba ese pilar de luz y sintió los Reiatsus ya conocidos de sus compañeros capitanes, decidió bajar un poco su velocidad para que estos le alcanzaran y para su sorpresa al final no tuvo que hacerlo ya que estos le había por fin alcanzado. Los tres reconocieron la presencia del otro con un asentimiento de cabeza y se apresuraron al lugar, al aterrizar pudieron ver que había llegado tarde porque solo pudieron distinguir 5 figuras que se elevaban hacia el cielo. Por mucho que intentaron tratar de ingresar a ese pilar de luz no pudieron por mucho que los tres lo intentaron.

— Debemos detenerlos — Señalo Kuchiki con seriedad, se llevó la mano a su sien — el me hablo, no sé cómo lo hizo.

Tōshirō y Soi le miraron curiosos — ¿qué dijo? — Cuestiono la capitana del segundo escuadrón.

El capitán del sexto suspiro — que iban a invadir el palacio del rey, que esta vez ellos se llevaran la victoria — se puso serio — de alguna manera mi regreso le dio la posibilidad de ir al palacio.

— Eso es imposible — refuto Tōshirō con seriedad — seguro dijo eso solo para confundirte.

Soi asintió, no era momento de poner culpabilidad sobre Kuchiki — Hitsugaya tiene razón, quizá solo lo dijo para contrariarte aun cuando es preocupante que invadan el palacio del rey.

—Seguro escuadrón cero luchara para detenerlos — apunto el capitán del décimo escuadrón.

Byakuya asintió y la peli azul suspiro — no podemos confiar en que podrán detenerlos, miren lo que nos sucedido a nosotros como Gotei — dijo con suavidad — ni Yamamoto con toda la experiencia y poder que creíamos imposible de derrotar.

— Debemos volver al palacio del rey — sentencio Kuchiki.

El capitán del décimo hablo al instante — ¿cómo haremos eso? — Cuestiono — se supone que debíamos venir y derrotar a los Quincys, no volver al palacio del rey.

— Solo hay dos Shinigamis que podrían tener una idea en mente para ir al palacio del rey — apunto Soi Fong tomando la atención de sus dos compañeros — Urahara y Kurotsuchi.

Se pudo ver el descontento en los dos capitanes, pero también debían de aceptar que les gustara o no esos dos eran científicos, genios a su modo y los únicos que podrían tener una idea de cómo regresar al palacio del rey. Como en un acuerdo silencioso los tres capitanes asintieron para empezar su camino hacia la doceava división con la esperanza de que Kurotsuchi pudiese ayudarlos.


Una gran explosión destruyó el puente del palacio real y sus plataformas al momento que Yhwach y sus dos aliados arriban al lugar junto a los cinco Quincys que les acompañaban que era la guardia de elite, pero de alguna manera el escuadrón cero ya los estaba esperando, el primero que le dio la bienvenida fue Kirinji que mostro sus habilidades para detener el avance de los Quincys, al momento en que libero su Zanpakutō un enorme brillo cegó a todos los presentes, pero Yhwach y sus compinches pasaron de largo para consternación de Tenjirō que se sintió frustrado quedando atrás, pero al frente se encontraba Shutara Senjumaru junto a los guardias del reino real aquellos quienes habían luchado contra los capitanes en el entrenamiento de Hakuda.

— Ha pasado tiempo Yhwach — saludo la capitana — el que tuvieses las agallas de venir al palacio demuestra que derrotar al Genryūsai hizo que perdieses un poco la cordura, ¿acaso tan difícil fue luchar contra él? — Cuestiono y como si se tratase de un truco, así como había sucedido con Kirinji Yhwach solo pasó de ella sin ningún problema — pero que insolente — se quejó Shutara.

Al momento los guardias desenfundaron sus espadas y rodearon al rey Quincy para evitar que siguiera su camino tan fácilmente. Lo que nadie sabía es que su majestad traía consigo a Nianzol dentro de su sombra. Nianzol había utilizado su habilidad The Wind desde las sombras para empujar y desviar todos los ataques dirigidos hacia su Majestad y de pronto lo que parecía una mancha negra emergió del piso empezando a tomar forma humana — eres tú mucho más insolente — se escuchó. Entonces la capitana del real tejido lo vio un Quincy — tus ataques están torcidos y equivocados, nunca tocaras a su majestad — señalo Nianzol Weizol Sternritter W "The Wind".

Al instante Senjumaru analizo sus habilidades que consistían en y encontró una manera de derrotarlo casi al instante, Para detener a Nianzol utilizo su habilidad de su gran velocidad como tejedora con sus telas ilusorias lo envolvió modificando la gabardina larga que este traía y apuñalándolo de una vez acabando con el de una manera rápida y cuando se creía que ya no había otro obstáculo para ir directamente contra Yhwach invoco a su ejército Quincy junto a la guardia elite. Al momento la capitana invoco al guardia gigantesco del rey, pero fue Gerard Valkyrie quien al instante de su aparición se lanzó contra Shutara cortando uno de sus brazos y Pernida se deshizo del enorme guardián a la vez que dispara una de sus balas directamente a la frente de Senjumaru que cayó al instante al suelo en un enorme charco de sangre.

Con esa sensación de triunfo Lille Barro no perdió tiempo y empezó a disparar hacia todas las ciudades para destruirlas, al instante se arrodillo frente a su majestad en un acto de sumisión y para informarle que pueden proseguir con su camino. Pero para su sorpresa y consternación las telas ilusorias de la capitana Senjumaru entran en escena apareciendo alrededor encerrando a la guardia elite con ellos y dando a demostrar que todo era una trampa ya que Shutara aún estaba viva. Cada uno de los capitanes del escuadrón cero aportaron de sus habilidades para hacerlos caer en la trampa, la capitana Hikifune construyó una enorme prisión de madera donde los encierra a todos, Ichibē ayudo con su habilidad a esconder el verdadero palacio del rey mientras Shutara les engañaba con sus telas y para terminar de hacer un gran espectáculo apareció como una gran estrella Ōetsu Nimaiya.

Al instante saco de una vez su Zanpakutō y apuntando a la guardia elite — vengan todos juntos, la batalla de la división cero empieza ahora — como sucedió con Shutara el Quincy Gerard le ataca, pero el maestro de las espadas lo esquiva fácilmente para darle una estocada rápida y terminándolo con una corte en su espalda. Lille Barro intenta derribarlo a distancia, Ōetsu desvía todas las balas y rápidamente se acerca a él para cortarle gran parte del cuerpo, después de eso lanza su Zanpakutō a Pernida la cual le retira para incapacitar de una vez a Askin Nakk Le Vaar y rematándolo de una vez, era como si no quisiera alargar la batalla a sabiendas que el que Yhwach estuviese ahí era peligroso. Aun así, no evito que fuera herido gravemente con la capacidad de ingresas sustancias letales a través de la sangre, pero este se cortó para drenar parte de su sangre y no morir en esos momentos aparece Kirinji para ayudar a curarle trayendo con él sus aguas curativas que a diferencia de las normales era roja ya que su trabajo era reemplazar la sangre mala por una curada.

Antes de que Ōetsu fuese atacar a Yhwach este hace uso del Auswählen (selección divina) que es una habilidad de su majestad para tomar el poder de otros Quincys que piense que son imprescindibles y con eso fortalecerse a el mismo o fortalecer a otro Quincys y en este caso Yhwach hizo resurgir a su cuatro guardias de elite con mucho más poder de antes. En la Sociedad de almas los Quincys que se encontraban luchando pudieron sentir como se debilitaban y otros al instante morían frente a las miradas incrédulas y sorpresivas de los Shinigamis.

En el palacio del rey Lille Barro tomo al instante la delantera y lanzo un disparo a Ōetsu quien a pesar de ser cubierto por la enorme cuchara de madera de Kirio y el Zanpakutō de Tenjirō el proyectil atravesó los dos implementos dándole fatalmente a Ōetsu. Pernida abrió un agujero en la jaula donde se encontraban aprisionados para que su majestad pasara y se enfrentara al Ichibē, así fue como la guardia elite Quincy se quedó para acaba con los restantes capitanes de la guardia cero, Shutara, Kirio y Tenjirō. El líder de los Quincys fue a confrontarse a Ichibē que intento detener a Yhwach con su poder de las sombras que no fue efectivo, aun cuando le quito parte de sus habilidades no pudo detenerlo o hacer mucho contra el poder de ver el futuro de su majestad, según como lo había dicho Pernida, con todo el escuadrón cero derrotado.

Yhwach miro hacia atrás viendo lo que su guardia elite había hecho y ahora solo le quedaba avanzar — la división cero a caído, ahora es tu turno rey espíritu.


Los Quincys como Robert Accutrone, NaNaNa, Bambietta en estado Zombie murieron al instante cuando fue alcanzada por el poder de sus majestad, Bazz-b fue despojado de parte de su poder así como Candice que solo perdió poder y quedo muy mal, Meninas que había sido afectada por el poder de Pepe y se encontraba herida, pudo soportar el golpe de la técnica, así como, Pepe murió por causa de Lilotto que se lo había comido y con eso pudo sobrevivir a la selección, Meninas había quedado inconsciente pero aún vivía.

— Pero qué diablos está sucediendo — dijo Renji al ver como Bazz-b caía al suelo siendo herido sin que el hiciera algo al respecto, los otros demás que se encontraban ahí luchando también detuvieron sus respectivas luchas para entender que era lo que estaba sucediendo con el enemigo.

— ¿Así es como haces las cosas? — Cuestiono Bazz-b — ya has escogido a tus soldados y nosotros estamos siendo desechados — se quejó muy molesto mirando hacia el cielo del cual algunos pilares de energía se levantaban que eran la energía de aquellos Quincys que había perecido — pues no pienso morir en este maldito lugar.


Shunsui había visto los enormes pilares de luz que surcaban el cielo, frunció el ceño y soltó un bufido molesto a sabiendas que de alguna manera sus sospechas se hacían realidad. Esos Quincys realmente estaban dispuestos a ir por todas para ganar la batalla, ¿pero ir al palacio del rey? Sea cual sea su plan no podría augurar nada bueno para todos y mucho menos el sentir esas energías siendo tomadas, seguro a estas alturas no importaba a Yhwach si destruían todo a su paso.

— Okikiba-san, Nanao-chan creo que tendré que dejar el escuadrón por un tiempo — dijo con calma — no es el Seireitei el que está en peligro en estos momentos — señalo con seriedad — al parecer el palacio del Rey está siendo atacado en esta ocasión — no dio ninguna orden o despedida simplemente salió con Shunpo del lugar dejando a su dos tenientes, con la esperanza de que sabrían que hacer en su ausencia.

Kyōraku había pasado por muchos lugares quejándose que donde fuera todo parecía diferente y destruido, nada a lo que conocía de lo que era el Seireitei antes de esa guerra y se preguntó interiormente si cuando derrotaran a los Quincys todas las edificaciones volverían a lo que eran antes, esperaba que, si porque esos edificios eran horribles a su parecer, entonces lo sintió y vio. Frente a su camino su inseparable amigo.

— Ukitake — saludo al verlo, traía consigo algunos vendajes posiblemente había sido tratado por heridas de combate.

— Todo se ve dañado, pero lo que debemos de hacer es reconstruir — soltó con calma.

Shunsui sonrió — sabía que dirías algo por el estilo.

Ukitake suspiro — parece que los dejamos invadir el palacio del rey.

— Así que lo notaste — dijo su avente el comandante el jefe.

Jūshirō sonrío levemente — fue por eso que Kamikake…— lo dejo en el aire.

— En efecto — afirmo Kyōraku con cierta tristeza.

— Parece que el Kamikake ha sido todo un éxito — señalo el capitán del treceavo escuadrón.

— En ese caso, estas en condiciones para presionar un poco con la pelea — apunto con una leve sonrisa.

Ukitake sonrío — hablas como un doctor — acuso y vio que su amigo le pasaba de largo.

— Bien, cuídate amigo — recomendó el comandante — nos vemos luego.

— Espera, ¿adónde te diriges? — Cuestiono.

Él no le miro y hablo a su espalda — debo hacer una visita a central 46— apunto con seriedad.


En la doceava decisión Akon había irrumpido la sala donde se encontraba Kisuke para informar de lo sucedido con Yhwach y sus Quincys, de alguna manera Urahara negó con la cabeza ya que eso era delicado. Aunque también agradecía la interrupción porque justamente Yoruichi estaba despotricando muy molesta por haber traído a Yūshirō al doceavo con algunos aparatos que guardaban en la bodega familiar. Entonces el silencio en la pequeña sala calló ante lo que sucedía, Yoruichi no podía negar que esa situación ya la había contemplado Kyōraku y ahora que resultaba ciertamente una realidad la situación se tornaba más peligrosa, no solo para la Sociedad de Almas ya que el mundo viviente y Hueco mundo estaban entrelazados en el equilibro que el Rey alma ejercía sobre los tres mundos.

— Yūshirō, dame eso que te pedí que trajeras — pidió el tendedero y al instante el joven Shihōin le entrego la bolsa que traía consigo — gracias, has sido muy valiente y me disculpo por traerte con nosotros.

El moreno miro hacia su hermana, podía decir que era de las pocas veces que le miro verdaderamente molesta — ¿qué es lo que buscas ahí? — Cuestiono Yoruichi.

Urahara suspiro — hay un artefacto que puede llevarnos al palacio del rey, sin hacer un Ōken, se llama Tenshiheisou (vestimenta de soldado de regalo celestial) y según investigue lo tenían en sus bodegas— explico con calma — ahora solo necesitaremos una cantidad de Reiatsu para el viaje.

Al instante Mayuri Kurotsuchi iba entrando junto a su teniente que traía consigo una de sus capsulas de curación donde Zaraki se encontraba terminando de curar sus heridas, el capitán del doceavo había decidido dejar la batalla para venir a ver qué era lo que Kisuke estaba tramando hacer en su laboratorio y de alguna manera se sintió satisfecho de saber que había llegado a tiempo dejando a los demás con la lucha sin sentido, justo ahora entendía que una posibilidad de que pudiese ir al palacio del rey.

— Mayuri-sama, la capsula indica que el capitán Zaraki ya está en un 95% — informo Nemu bajando la capsula y tecleando unos botones.

El capitán del doceavo le miro — abre la capsula, conociéndolo hará cualquier cosa por salir de ahí sin importar destruirla.

Al instante Nemu abrió la capsula de curación como antes lo había previsto Kurotsuchi Zaraki despertaba para ponerse de pie — ¿dónde estoy? — Cuestiono.

— En mi laboratorio — informo Mayuri — justo estamos por ir a pelear contra el rey de los Quincys — informo con una leve sonrisa al notar que Urahara ponía los ojos.

El tendedero no esperaba que otros actores aparecieran tan pronto, menos alguien como Mayuri que podría ser un problema, entonces como cosa de su mala suerte encontró lo que parecía estaba buscando — entiendo Mayuri que has creado un intensificador de Reiatsu — dijo al capitán del doceavo que al instante arrugo su rostro.

— ¿Cómo sabes? — Pregunto visiblemente molesto el capitán de doceavo.

Urahara sonrío levemente — es porque es algo genial que yo haría — dijo con cierta calma, luego miro hacia la capsula — creo que sería bueno traer más de esas por si acaso, ya que quieres venir con nosotros.

Mayuri chasqueo su lengua visiblemente molesto al pensar cómo es que ese idiota sabia de sus inventos y como se suponía que sabía que tenía más de las capsulas curativas en su laboratorio — Nemu, trae las otras capsulas — ordeno.

— Bueno, al parecer se han unido más personas a nuestro viaje — apunto el tendedero, sabía que estaba jugando con fuego ya que Yoruichi estaba molesta por haber traído a su hermano, justo le regañaba y daba instrucciones.

Solo esperaba que no hubiese más contratiempos ya que mucho antes había tenido que deshacerse de Lisa, Love y Hiyori que se habían ido ayudar en la batalla. Ellos habían traído la sustancia que necesitaba para ir al palacio del rey y aunque Hiyori se puso especial aun recordaba esas sus últimas palabras dichas en su habitual molestia, pero que fueron palabras acusadoras que de alguna manera le golpearon porque ese era parte de su plan, algo que esperaba que sucediera y de una manera se sentía cruel, pero sabía que era un pequeño precio por salvar a todos, especialmente a Yoruichi aun cuando justo ahora estuviese muy molesta con él. Aun así, bajo su sombrero y soltó un suspiro, seguramente esas palabras fueron como un Zanpakutō perforando su alma.

********************Flash Back*********************

Los Vizard por fin había podido cruzar el Dangai luego de tanto tiempo recolectando esa sustancia que el tendedero les había pedido recoger con la excusa de que serviría para uno de sus experimentos. Kisuke ya había instalado lo que sería el transporte en una de las salas del doceavo escuadrón con el permiso de Akon y ahora solo esperaba que todo se diera conforme a su hipótesis.

Hiyori se adelantó al verle afuera como si nada sucediese aun cuando podían sentir los Reiatsus de Shinigamis y otros más luchando en diferentes lugares — ¿qué haces aquí tan tranquilamente? — Cuestionó la rubia — no se supone que deberías estar haciendo algo que ayude a todos — reclamo.

Me ofendes Hiyori-san, yo he estado haciendo todo el trabajo difícil mientras los esperaba — informo el tendedero con una leve sonrisa y luego miro hacia los otros que acompañaban a la rubia — supongo que traen lo que les pedí.

Love dejo sus dos sacos cerca de donde se encontraba el tendedero, Lisa hizo lo mismo con su saco y la rubia le miro con desdén para luego inspeccionar el lugar y dejo su respectiva carga — ¿dónde están todos? — Pregunto curiosa — no me digas que todos están luchando y tú solo estas aquí esperando — le acuso.

Kisuke movió su sombrero — lo que hago puede salvar los tres mundos Hiyori-san, por mucho que quisiera ir a ayudar es menester ir un paso adelante del enemigo.

Hiyori frunció el ceño, quizá Shinji tenía razón con respecto a ese idiota — no me digas que salvaras los mundos cuando simplemente veo que estas aquí a salvo mientras otros luchan hasta morir por defender la Sociedad de Almas, estoy segura que hasta Yoruichi está luchando ahí afuera.

No soy dueño de Yoruichi-san, solo su amigo y recuerda que ella fue quien decidió volver con su clan y a la Sociedad de Almas — apunto serio — las circunstancias han cambiado para todos y justo hago lo mejor que puedo para que los mundos no sean destruidos.

Love miro hacia Lisa con cierta ansiedad, esta discusión no tenía caso cuando podrían ir y ayudar a sus amigos que peleaban y arriesgaban sus vidas en el campo de batalla, la pelinegra negó con su cabeza sea lo que fuera sabía que su amiga no lo dejaría tan fácilmente, ciertamente Hiyori fiel a su personalidad se adelantó molesta para ponerse frente al tendedero — ¿no te importa que todos nuestros amigos mueran? — Cuestiono molesta — tu… ¿crees que todos son desechables mientras puedan detener el avance del enemigo?

Kisuke se puso serio — no es como lo dices Hiyori-san, agradezco mucho su ayuda en todo esto y entiendo que allá afuera algunos amigos están siendo valientes al enfrentar al enemigo— apunto serio — pero si algo te puede hacer sentir mejor porque no vas y ayudas a los demás a luchar contra el enemigo, aún tengo mucho que hacer aquí.

Love fue junto a la rubia y le tomo del hombro — vamos, será mejor ir al campo para ayudar a los demás — no hubo más palabras con paso flash los tres Vizard salieron de ahí dejando al tendedero solo.

******************Fin Flash Back*******************

Entonces no pensó más y decidió que era el momento — vengan a la sala continua, ya prepare todo — pidió a los hermanos Shihōin, fue Yūshirō rápidamente se acercó y la morena trato de detenerlo, pero ya todos iban en dirección a la sala continua, Mayuri fue detrás seguido por Zaraki a sabiendas que irían a luchar, Nemu trajo consigo las 4 capsulas par que todos ingresaran a una pequeña sala que más bien parecía una especie de cámara que de alguna manera estaba inundaba con un sustancia extraña — Akon, enciende el aumentador de Reiatsu — pidió — debo advertirles que no sé cómo podríamos regresar si sobrevivimos.

Zaraki bufo ante la última advertencia — me da igual todo eso de volver o no, lo que me importa es acabar con esos malditos.

Yoruichi suspiro no era algo que le importaba de alguna manera solo con el hecho de que pudieran sobrevivir era ganancia, además debían de hacer todo lo posible por derrotar al enemigo, salvar al rey alma y por ende a los tres mundos a Kisuke se le olvidaba fácilmente que antes que todo eran miembros del Gotei 13 los sacrificios y el deber lo tenían gravado en sus almas. Al momento fue como si la sala por completo quisiera despegar y esa sustancia en el suelo hizo su trabajo pues de alguna manera se evaporo alzándolos sobre el cielo y más allá donde algunos nunca habían ido.


Soi Fong, Byakuya Kuchiki y Tōshirō Hitsugaya habían llegado a las puertas del doceavo escuadrón, cuando sintieron esa enorme energía y luego vieron que algo era lanzado hacia los cielos. De alguna manera lo sabían, quizá habían llegado tarde entonces Akon apareció en la puerta y fue Soi Fong quien con paso rápido le confronto

— ¿Qué era eso que salió hacia el cielo? — Cuestiono seria.

Akon carraspeo — van hacia el palacio del rey para luchar contra el enemigo, Urahara al parecer ideo una manera de ir haciendo algún tipo de puerta.

Byakuya se puso cerca de Soi Fong — ¿quiénes van a luchar? — Pregunto.

— Mi capitán y la teniente, el capitán Zaraki, Urahara Kisuke, Shihōin Yoruichi y su hermano — enumero y vio la expresión de la capitana del segundo escuadrón.

Soi está a punto de decir algo cuando Ukitake apareció — vaya parece que pensamos igual, no sabía que habían regresado de su entrenamiento — dijo casualmente a los tres capitanes — seguro vienen para ver si Mayuri tiene alguna idea como ir al palacio del rey — apunto y vio esa expresión de ira contenida en Soi Fong.

Tōshirō fue quien hablo — al parecer si lo tenían, bueno según el tercer asiento Akon fue Urahara quien lo ideo — explico — y por lo visto ya han partido y solo van dos capitanes un teniente y dos nobles pertenecientes a la familia Shihōin.

Ukitake miro hacia la capitana del segundo escuadrón y supo cuál era su molestia creciente, luego miro hacia el tercer asiento del doceavo escuadrón — ¿puedes hacer que nosotros podamos ir como ellos? — Cuestiono.

Akon negó al instante — se lo que se utilizó y podría hacer todo el proceso Ukitake Taichō, pero el joven Shihōin traía algo de sus bodegas familiares, una parte de una armadura que ayudaría a llegar al palacio.

Los jóvenes capitanes parecieron bastante inconformes por la noticia de no poder ir como lo habían hecho antes los demás — seguramente encontraremos alguna otra forma de ir al palacio, Shunsui creo que tenía algo en mente ya que iba a central 46 — informo Jūshirō.


En el palacio del rey Yhwach había ido hacia el lugar donde se encontraba en rey alma, a su paso fue dejando guardias muertos con facilidad, hasta hace poco él había podido abrir sus ojos y con ello dar rienda suelta su completo poder, desde ahora sabía que cualquier cosas que viniera él lo vería sin problemas. Cuando llego a la cámara del Rey con paso rápido se puso frente a el — eres un dios imperfecto — dijo con calma y cierta burla — ni has podido huir para ponerte a salvo, por eso mismo justo ahora acabare con tu humillación — al instante le atravesó con su espada.


De pronto se sintió un enorme temblor en todo el Seireitei, en la tierra también se sintió el temblor tomando por sorpresa a los Kurosaki y todos los habitantes, así mismo en hueco mundo el lugar desértico se estremeció con fuerza. Todos se miraron alertas Shunsui que justo salía de la cámara de los 46 miro al cielo y suspiro eso era un mal augurio, miro al frente y le vio. Nanao lo esperaba seria y eso era preocupante porque de alguna manera ella quizá intuía lo que tenía pensado hacer.

— No lo haga, por favor — pidió la pelinegra.

Shunsui le sonrío — mi Nanao-chan, no sé a lo que te refieres.

Nanao se puso frente a el — ese hombre hizo mucho daño a la Sociedad de Almas, a capitanes y tenientes…a nuestros amigos.

Kyōraku suspiro — no ves que en este punto el rey seguramente estará muerto y si no nos apresuramos todo desaparecerá — le señalo — Okikiba dijo que escucho decir que Yhwach vino a pedirle que se uniera a su lucha y mira sigue encerrado.

La pelinegra negó al instante, sentía que de alguna manera estaban traicionando a todos aquellos que habían luchado contra ese monstruo y así mismos, ciertamente ella nunca estuvo en el campo de batalla, pero vio lo que ese tipo hizo contra Momo, como Rangiku casi muere, todo lo que le hizo hacer al capitán Hitsugaya para que casi empalara a Hinamori, había sabido de las terapias a los cuales Unohana había referido a muchos capitanes y tenientes que habían luchado en la falsa Karakura. ¿Cómo es que su capitán podría pensar que ese tipo seria de ayuda? Aun así, no tuvo el valor de detenerlo y solo resto ir tras el como siempre lo hacía.


Cuando los capitanes estaban por ir con Ukitake en busca del capitán comandante este parecido debilitarse de alguna manera cayendo sobre sus rodillas, había sido una suerte que Soi estuviese cerca para detener por completo su caída — se ha puesto mal, hay que aplicarle Kidō curativo — dijo la peli azul.

— No — refuto el capitán del treceavo — en este punto no hay nada que puedan hacer por mí.

El capitán Hitsugaya se acercó — claro que sí, hay que llevarlo con Kotetsu — indico.

— No entienden, justo el rey alma está muriendo — informo mirando a todos los ahí presentes, sonrío — yo tendré que…

Akon abrió sus ojos y lo recordó, lo había leído tantas veces porque no lo entendía, su capitán en sus archivos privados tenía información un poco confidencial de cada capitán y siempre había señalado que la condición enferma del capitán Ukitake era especial y con un propósito mayor que involucraba al rey alma, por eso mismo mientras viviera debía de padecer esa enfermedad y debilidad que nunca se iba.

— Deben soltarlo — indico Akon.

Soi no hizo caso y aun así lo sostuvo — tendré que tomar el lugar del rey espíritu — les anuncio Ukitake y al momento su cuerpo empezó a convulsionar entre los brazos de la peli azul que no le soltaba.

Byakuya se acercó y le inspecciono, algo en el capitán del treceavo estaba fluyendo inundando todo su ser — en verdad ¿puedes hacer eso? — Cuestiono.

Ukitake se enderezo como si recobrara las fuerzas aun estando de rodillas, peli azul supo que debía soltarle, entonces Jūshirō tomo su Zanpakutō poniéndola frente a él y empezó lo que sería su invocación según el captan del décimo escuadrón — Mimihagi sama, Mimihagi sama abre el poder de tus ojos que está entrando dentro de mis órganos, abandonare mis órganos y lo liberare — sentencio — Mimihagi sama abre el poder de tus ojos que está enterrado en mis órganos — dichas esas últimas palabras una sombra negra emergió de sus espalda que a la vista más bien parecía un ojo.

— Pero ¿qué está pasando? — Pregunto Hitsugaya con preocupación.

— Cuando el capitán Ukitake tenía 3 años contrajo una enfermedad pulmonar— dijo Akon iniciando el relato — según el informe que tiene mi capitán, él debía morir por esa enfermedad, pero sus padres lo llevaron a un culto que adoraban a Mimihagi sama un dios con un ojo, la leyenda dice que descendió de los cielos hace muchos siglos y lo adoran como el brazo derecho del rey espíritu.

— Mis padres eran muy supersticiosos — dijo Ukitake — hicieron una oración para que me curara y ofrecieron mis pulmones como sacrificio, gracias a eso viví — apunto con una leve sonrisa — incluso para convertirme en un Shinigami y servir al Seireitei — al terminar de decir eso escupió una gran cantidad de sangre.

— Ukitake — dijo Soi queriendo ir con el nuevamente, pero Byakuya le detuvo.

— ¡No se preocupen! — espeto el peliblanco — todos mis órganos son ahora solo un recipiente y están siendo tomados por el poder de Mimihagi sama, esto es parte de un ritual ceremonial — explico aun cuando todo su cuerpo parecía convulsionarse y de alguna manera una negrura se espacia por todo su cuerpo, el capitán del treceavo miro a los tres capitanes — ahora soy, nada más y nada menos que el brazo derecho del rey espíritu.

— Ukitake — susurro el joven Hitsugaya — ¿sabías que esto sucedería y aun así?...

— Desde el momento en que sobreviví, supe que este momento podría llegar — dijo con una leve sonrisa — he tenido una buena vida y amigos, me convertí en capitán del treceavo escuadrón, ahora será un honor morir por el Gotei — sentencio y miro a esos jóvenes que vio crecer — por favor salven a todos y tengan buena vida — pidió y con esas últimas palabras algo dentro del pareció resurgir.

Todos miraban estupefactos, pero Akon los saco de su aturdimiento — el Kamikake se ha puesto en marcha — apunto y vieron como del cuerpo de Jūshirō surgía una enorme mancha negra que salió directo al cielo.

De pronto el temblor que no había cesado por fin se detuvo, el cuerpo inerte de Jūshirō Ukitake cayó al suelo sin vida, como si fuese un cascaron vacío ante la mirada de los cuatro ahí presentes que no pudieron hacer nada más que ser testigos del gran sacrificio del captan del treceavo escuadrón, Tōshirō apretó sus puños molesto reconociendo que Jūshirō fue uno de los pocos capitanes que le trato con respeto aun siendo de los más jóvenes, Byakuya apretó su mandíbula no sabía cómo le iba explicar lo sucedido a Rukia, como decir que vio morir a su capitán dejando que se sacrificará y el no pudo hacer nada. Soi Fong bajo su rostro con pesar y no pudo evitar que sus ojos se nublarán, Ukitake siempre fue cordial y le aconsejo aun cuando su orgullo parecía ser mayor a todo lo demás y no quería nada de nadie. De alguna manera él siempre estuvo ahí con palabras y actos amables.

******************Flash Back**************

Habían pasado dos semanas desde el final de la invasión Ryoka, había estado ocupada la mayor parte del tiempo investigando los tres escuadrones de los capitanes traidores que habían sido lo verdaderos culpables de los acontecimientos pasados. Pero también había estado evitando a las personas en general, el regreso de Yoruichi había sido un golpe muy duro para su propia estabilidad emocional, por mucho que intento ser objetiva, racionalizar y ser madura al respecto no funciono. Lo sabía muy bien algo dentro de ella se había roto, quizá todas esas ideas que se había auto impuesto sobre la traición, sobre la irresponsabilidad y el odio que inundo su ser, de alguna manera todo fue una mentira.

Yoruichi había venido a ella una noche para tratar de aclarar lo sucedido, antes de volver nuevamente al mundo de los vivos. Había pasado un siglo entre mentiras y siguiendo los planes de un enfermo como lo era Aizen Sōsuke que no tenía mucho que decir o reprochar al final ella se debía a lo que su clan inculcaba, servir a la cabeza del clan Shihōin aun cuando esta no quería ese título. Aun así, también debía recordar que de ahora en adelante debía ser justa y en este punto le debía una disculpa al capitán Kyōraku y capitán Ukitake, por señalarlos como traidores en su momento y por atacar a uno de los subordinados del capitán del treceavo.

Había sido muy temprano en la mañana, uno de sus patrulleros le había informado que el capitán Ukitake ya se encontraba recuperado luego del esfuerzo que había hecho por enfrentarse con el capitán comandante. Así que se apresuró a irrumpir en ese jardín que tenía cerca de su oficina y donde parecía relajarse y tomar un poco de té, pero primero fue con Shunsui que estaba en un bar a las afueras de Seireitei y este se lo tomo con calma y no por la bebida, como siempre le invitó a relajarse a sabiendas que entendía que ella tenía un deber como comandante del Onmitsukidō. Entonces ahora se encontraba en ese pequeño jardín y como lo sabía ahí se encontraba el peliblanco.

Capitán Ukitake — saludo al instante con una leve inclinación, este al notarle sonrío levemente — lamento llegar sin anunciarme antes — se disculpó.

Jūshirō asintió — está bien Soi Fong taichō, ya antes te he dicho que eres bienvenida cuando desees venir — señalo — ven, toma asiento — le invito a su lado — ¿en qué puedo ayudarte? — Cuestionó a sabiendas que ella no vendría si no hubiese un propósito y ciertamente pensaba que estos días habían sido ciertamente difíciles para la joven luego de la aparición de Shihōin Yoruichi.

La peli azul negó al instante — gracias por la invitación y amabilidad, pero he venido para disculparme ya que actúe de manera incorrecta contra Kyōraku taichō y contra ti en la ejecución de Rukia — dijo lo último con suavidad — también quiero disculparme por el daño que hice a uno de tu tercer asiento, yo no debí precipitarme — dijo inclinándose un poco en manera de disculpa.

Ukitake sonrío levemente — no tienes que disculparte conmigo, entiendo que solo hacías tu trabajo como corresponde al Gundanchō — señalo reflexivamente y luego suspiro — en todo caso a mí no me hiciste ningún daño, Kiyone entiende que de alguna manera debías actuar — dijo suavemente bajando su mirada— en todo caso me parece que deberías disculparte con ella — soltó de repente y vio la sorpresa en los ojos acerados, más bien fue como si le hubiese dicho algún tipo de ofensa — entiendo que puede parecerte algo degradante dada tu condición de capitán.

Soi trato de ajustar su semblante quizá mostro demasiado con su expresión, pero lo que Ukitake le había dicho le pareció un poco insultante, aunque de alguna manera tenía su lógica — estoy orgullosa de mi posición y mis títulos, pero puedo aceptar cuando he errado en mi proceder.

Ukitake le miro serio — hay un orgullo que no es sano — señalo suavemente — el orgullo puede ser ciertamente obedecido, pero al final seguramente será temido y despreciado — apunto — si no luchas contra ese orgullo que te ha gobernado todo este tiempo te aislaras más del mundo tal como lo ha venido haciendo este tiempo atrás Soi Fong.

La capitana del segundo escuadrón sintió que algo dentro de ella se estremecía, hace dos noches que había estado en su mundo interior Suzumebachi le había hablado de ser un poco más abierta al mundo que no tenía que ser una odiosa amargada, ahora que sabía toda la verdad, quizá de alguna manera tenía razón y Ukitake parecía señalarle lo mismo de una manera más clara, siempre reconoció que desde que fue nombrada capitana él fue amable y trato de serlo aun cuando ella se había aislado de casi todos quizá solo debía dar un paso a la vez y romper con ese orgullo insano, Ukitake pensó que había sido demasiado entrometido ante su juicio a sabiendas que debió ser una carga pesada para la joven capitana el solo venir y disculparse, pero creía que era el momento de que cambiara un poco su actitud por su propio bien.

Soi Fong carraspeo levemente — podrías decirme dónde encontrar a tu tercer asiento para ir disculparme con ella.

Jūshirō Ukitake sonrío levemente y la peli azul le vio un poco extrañada, había visto esa expresión en alguno de sus familiares cuando alguno de sus hijos hacía algo que les ponía orgullosos. Entonces lo entendió había un tipo de orgullo que era ciertamente bueno y de alguna manera hacía sentir bien a los demás y de paso a ella misma, porque en ese momento sintió que algo bueno había hecho aun cuando aún no hacia eso que era lo justo de hacer.

***************Fin Flash Back*************

— Debemos buscar a el capitán comandante para ver cómo podemos volver al palacio del rey — dijo Byakuya sacando a Soi Fong de sus recuerdos — tenemos un enemigo que derrotar.

Akon dio un paso adelante ante la vacilación del capitán del décimo y segundo escuadrón — vayan, yo me hare cargo del capitán Ukitake.


Yhwach miro a su segundo al mando y sonrío — ya están aquí — anuncio — los Shinigamis que intentan detenerme han llegado, será mejor que se encarguen de ellos mientras espero que la agonía del rey alma termine.

Jugram asintió — los detendremos su majestad — Uryū se inclinó en obediencia, al instante el segundo al mando empezó su camino — guardia elite, el enemigo ha llegado hay que detenerlos.

Con esas órdenes los cuatro Quincys guardias de elite iniciaron su camino en busca de aquellos Shinigamis que podían ser una amenaza para los planes de su majestad. Uryū y Haschwalth les seguían un poco más atrás sabiendo que serían la última defensa por si la guardia elite fallaba en su cometido, mientras su majestad terminaba con el rey alma de una vez por todas.


Shunsui se adentró en la oscuridad y de pronto lo escucho, un retumbo y supo que todo estaba empeorando — está retumbando, para que hayas venido hasta aquí debe significar que el final del Seireitei está llegando.

El comandante se detuvo en la penumbra — no puedo avanzar más en el corazón de esta oscuridad, aquellos que son inocentes solo pueden llegar hasta aquí, pero tú por otra parte puedes escuchar mi voz desde aquí, ¿no es así Aizen Sōsuke? — Cuestiono, pero no recibió respuesta — así que no dirás ni una palabra — suspiro y saco un pequeña caja larga — estas son las llaves que liberan tus sellos, he pedido permiso para usar tres de ellas — explico y tomo una — primero liberare el sello de la boca y podrás hablar, aunque dicen que luego de dos años para algunos es difícil volver hablar, pero los dos sabemos que contigo no es así.

— ¿Qué pasa? — Pregunto con una sonrisa — dijiste que serían tres sellos.

Shunsui sonrío levemente y saco dos sellos más abriéndolos al momento — bien, ya usé los tres, ¿qué tal tu ojo izquierdo y tu tobillo? — Cuestiono.

— Sigues siendo él mismo como siempre — señalo Sōsuke.

Kyōraku bajo un poco su sombrero — si eso es un cumplido lo acepto, gracias, por cierto, ¿quieres irte d este lugar? — Pregunto.

— No recuerdo haberte pedido el favor de liberarme — sentencio Aizen.

— A un hombre que no le importe su liberación, no hubiese demandado el uso de las otras dos llaves — señalo Shunsui.

— ¿Por qué vendrías con las llaves que aseguran los poderes de mi cuerpo? — Pregunto Sōsuke.

Kyōraku abro su vestidura para mostrarle su corazón que mantenía una pequeña y recién cicatriz — La llave del Muken está integrada en mi corazón en este momento, esa fue la condición de central 46 para poder venir y abrir estos tres sellos de tus ataduras.

Sōsuke bufo — ya veo, si intentara matarte las puertas del Muken se cerrarían por la eternidad — suspiro — realmente creen que iría tan lejos como matarte y conseguir la llaves, vaya esos de central 46 están muy enfermos.

— ¡Oye! Si lo piensas aún hay algo más esencial en el Seireitei…— dijo Shunsui.

— Agradecería que fuésemos a la verdadera cruz del problema — indico Sōsuke.

El comandante sonrío para mostrar una silla — podrían sentarlo y llevarlo al exterior, por favor — pidió a unos guaridas que se encontraban atrás — ¿no deseas respirar el aire del Seireitei después de tanto tiempo? — Cuestiono a Sōsuke, entonces los guardias se acercaron y trataron de tomar a Aizen con cierta brusquedad — esperen, solo hagan lo que les…— no pudo terminar su advertencia pues uno de los guardias al instante fue atacado a muerte.

— Que observador, al parecer estas restricciones no cancelan mi Reiatsu y puedo usarlo cerca de mí — apunto Aizen — si buscan tocarme, no tengo que decir cuáles serán las consecuencias Kyōraku — advirtió — ¿crees que, si me siento y llego allá arriba le prestaría mi poder al Seireitei? — Cuestiono.

Shunsui sonrío levemente — no he dicho nada de que quiero que pelees por el Seireitei o algo por el estilo.

— Siento como si de alguna manera nuestros intereses se interceptaran — señalo — lo repito, realmente eres un hombre interesante.

— Entonces una vez más, ¿Qué te parece respirar un poco de aire fresco? — Cuestiono.

— ¿Te refieres al mismo aire del Seireitei que fue destruido por Yhwach? — Pregunto inteligentemente Sōsuke


En el palacio del rey Yhwach esperaba pacientemente que el rey alma por fin muriese de una buena vez, pero muy contrario noto que una negrura parecía envolverle y de paso mantenerle con vida. Parpadeo un poco confuso ante lo que sucedía y de pronto estallo en ira — ¿qué diablos te crees? — Cuestiono — piensas que con esto podrás hacer que sobreviva, tu brazo derecho del rey piensas que no he visto lo que podía suceder, te equivocas conmigo al pensar que podrás sostenerlo con vida cuando lo único que debo hacer es destruir al rey junto a su brazo.

Al momento se lanzó de nuevo contra el rey alma y su brazo derecho, Yhwach trato de acabarlos de una buena vez, pero extrañamente supo que no sería suficiente por lo tanto decidido que los absorbería con su poder para hacerse uno con el rey alma. Al instante todo ese material negro que venía con el brazo derecho del rey empezó a brotar y desparramarse por todo el lugar sin control en todo el palacio del rey y las ruinas de cada palacio, derramándose hacia abajo y empezando a caer por todo el Seireitei.

La guarda elite se llevó una sorpresa al ser envueltos por esa negrura, tanto que algunos de ellos parecieron temer un poco, pero Jugram fue quien les hablo — no se preocupen por eso, no les hará daño — ya un poco más tranquilos siguieron con su camino.


De alguna manera Nanao sintió como tres Reiatsus conocidos venían a su ubicación, al mismo tiempo como de otra ubicación parecían moverse otros Shinigamis de nivel capitán y teniente. Entonces les vio llegar y cuando iban con las preguntas de rigor una negrura pareció llenar todo el cielo de Seireitei.

— ¿Qué diablos es esta negrura? — Cuestiono Ikaku que justo llegaba con todos los demás.

Justo estaban tratando de ver que sucedía cuando la negrura empezó a bajar y envolverlos — pero ¿qué está pasando, que son estas cosas? — Pregunto Ōmaeda al notar como esas cosas parecía querer envolverlos o atacarlos de alguna manera, fue ahí donde todos sacaron sus espadas y trataron de limpiar el lugar siendo poco eficientes. Por lo que fue Byakuya quien invoco su Shikai para limpiar el lugar de esas cosas molestas y aun con todo su esfuerzo la situación no parecía mejorar.

— Esto parece interminable — señalo Hisagi quien luchaba junto a Yumichika.

— ¡Patético! Nada bueno saldrá si solo agitan sus espadas — se escuchó decir una voz que venía del interior del lugar.

Rukia se detuvo y miro hacia dónde provenía la voz — no puede ser, tú eres…

Entonces lo vieron aparecer, sentado en una silla Aizen Sōsuke — simplemente pueden utilizar su Reiatsu y aplastarlos a todos de un solo golpe.

— Debe ser una broma — susurro Abarai.

— Aizen — soltó Rukia con total asombro.

— Ha pasado tiempo Kuchiki Rukia, aunque apenas recuerdo haberte hablado cuando estaba en el Gotei — señalo — pero primero lo primero, felicidades por tu promoción a teniente, es bueno que tus esfuerzos en batalla hayan sido reconocidos — dijo con calma.

Rukia frunció el ceño — tu…se supone que deberías estar encerrado en el Muken y sin embargo estas…

— Que puedo decir, no puedes mantener encerrado a un buen hombre — indicio Aizen.

— ¡Tonterías! — Espeto molesta — ¿quién demonios podría?...

La pregunta quedo en el aire ya que Shunsui le respondió — fui yo — al instante Nanao dejo salir un leve suspiro.

— ¡Capitán Kyōraku! — Dijeron incrédulos la mayoría de los tenientes ahí presentes.

— Creo que todos exigen una respuesta de porque lo he liberado y se los diré — apunto serio el comandante — creo que en este punto vamos a necesitar su poder.

Todos los tenientes parecieron refutar ante tal explicación, Renji comento que quizá se había golpeado fuerte la cabeza, Rukia pregunto porque el, Hisagi le pregunto si eso era lo mejor, Ikaku soltó que no le parecía que necesitaran de su ayuda y Yumichika termino diciendo que pensando en todo lo que hizo no hay manera de que aceptaran tal cosa.

— No tienes vergüenza — dijo Soi Fong con signos visibles de molestia.

— ¿Vamos hablar de dignidad? — Cuestiono Shunsui — si ese es el caso, entonces dejemos hablar al Gotei y les diré algo, no puedes salvar el mundo con dignidad, para derrotar el mal con mal, puedo pensar en cosas peores.

Ante esas últimas palabras del comandante todos guardaron silencio — parece que su pequeña discusión termino — indico Aizen — ahora si eres tan amable podría quitar los sellos de mis manos y liberarme de esta silla.

— Eso no va a pasar — señalo Kyōraku.

— ¿Porque no? — cuestiono Sōsuke.

— Te dije que solo me permitieron liberar tres sellos, no tengo jurisdicción más allá de eso — le recordó Shunsui.

Sōsuke bufo — ¿así que esperar que limpie este desastre mientras estoy atado a esta silla?

— No imagino que algo tan pequeño sea un reto para ti — dijo el comandante.

— Me halagas, pero no poseo esa clase de poder — señalo Aizen.

Shunsui sonrío — me malentiendes, no es cuestión de poder, es cuestión de que estando en esa silla indefenso esas creaturas no devoren tu cuerpo.

Aizen resoplo — tu sí que me haces trabajar — se quejó.

— Lo tomare como un cumplido — dijo Kyōraku y miro a los demás — ¡váyanse ahora! — Espeto — cúbranse donde puedan.

— Hadó #90… Kurohitsugi — dijo suavemente Sōsuke y de pronto todo el lugar fue limpiado.

Los capitanes se habían quedado ahí, protegidos por una barrera Kidō y fue Byakuya quien se acercó — ¿acaso no lo entiendes Kyōraku? — Cuestiono — tus acciones al liberar a Aizen son un insulto para nosotros.

El comandante bajo un poco su sombrero — dime algo que no sepa, si quieres después puedes golpearme todo lo que quieras— le sugirió — una vez que hayamos protegido al Seireitei.

— Se ha vuelto más poderoso ahí encerrado, el usar el Kurohitsugi sin usar el encantamiento no lo hace cualquiera — señalo Hitsugaya.

— Oh vaya, para que esta silla siga intacta después de recibir mi Kurohitsugi, solo puede estar hecha del mismo material de mi crucifijo en el Muken — indico Aizen.

— Bastardo lo hiciste a propósito— le acuso Shinji.

Soi dio un paso al frente — no hay tiempo para charlas, debemos ver cómo llegar al palacio del rey, tal vez si terminamos de romper el velo.

— Eso no será necesario — señalo Sōsuke — solo debo presionarlo con mi Reiatsu y se auto destruirá, la fuerza de mi Kurohitsugi ha dejado fisuras.

— Aun así, no servirá de nada si no podemos llegar al palacio — apunto la peli azul.

Aizen Sōsuke sonrío — hay una abertura en la barrera del palacio, según entiendo ustedes tienen asuntos ahí y yo podría traerlos hasta acá sin ningún problema — dijo con cierta calma y entonces cerro su ojos y todos pudieron sentir ese poder alzarse en cada segundo y al momento un enorme temblor volvió a sacudir la Sociedad.

— Qué diablos intentan hacer esos Quincys — se quejó Soi Fong.

— Justo cuando estamos cerca de ir al palacio del rey — señalo Tōshirō al notar que todo el Seireitei parecía caerse en pedazos.

Entonces frente a sus ojos se alzaba la ciudad de Vandenreich — ¡cuántas veces más el enemigo piensa hacernos caer! — se quejó un molesto Shinji.

Dicho esto, todo el lugar pareció cambar en antes sus ojos, los tres capitanes que antes habían estado en el palacio se extrañaron al ver que el lugar no era al que antes habían conocido — esto no es el palacio del rey — indico Tōshirō.

Shinji le miro curioso y el comandante parecía un poco contemplativo — hice lo que debía hacer, así que no me he equivocado — indico Aizen Sōsuke.

— Creo que dice la verdad, el enemigo ha cambiado el lugar a su favor — apunto serio el comandante.

— Te das cuenta lo que estás diciendo, es asumir que el enemigo…— Byakuya no termino la frase.

Kyōraku suspiro — de alguna manera su nivel de poder está en un nivel absurdo para lograr tal cosa — miro hacia los tres jóvenes capitanes — en este punto debemos asumir el peor de los escenarios con respeto al escuadrón cero y al rey alma.

— Aun no nos han vencido por completo — señalo Tōshirō.

Soi Fong asintió — en este punto debemos apresurarnos — recomendó.

Hirako sonrío — por supuesto, hay algunos que ya van adelante y en este punto creo que lo mejor será separarnos — sugirió.

Shunsui les miro como si pensara la mejor manera de dividirse y no perder contra el enemigo — ustedes tres creo que deberían ir en busca del escuadrón cero y ver si aún hay manera de que estén vivos — miro a los demás — Shinji estarás a cargo de tu grupo, Abarai y Rukia se quedaran aquí como respaldo y cuidaran de nuestro amigo Aizen — ordeno con seriedad — Sōsuke espero te comportes — advirtió y luego miro a su teniente — Nanao-chan, al parecer serás mi respaldo— dijo con una leve sonrisa y su teniente asintió seria — creo que ya que no hay quejas, solo les pido que eliminen al enemigo y traten de no morir en el intento.

Todos asintieron conformes aun con dudas de cómo podrían pasar los acontecimientos, hasta ahora el enemigo pareció ser más fuerte y aun así sabían que no eran invencibles, pero de alguna manera algunos intuían que más de alguno no lograría salir con vida y aun así estaban listo para cumplir con su deber como Shinigamis, Capitanes, tenientes y amigos. Ya listo para seguir con su camino de pronto el enemigo apareció frente a ellos.

— Que bueno que nos han ahorrado un largo camino — se escuchó una voz que Tōshirō reconoció muy bien y estaba a punto de desenvainar su espada cuando Bazz-b salió de las sombras con otros Quincys, alzando sus manos — por favor, venimos en paz — dijo el Quincy — aunque no lo crean, tenemos el mismo enemigo ahora ya que no permitiré que Yhwach se alce con la victoria cuando nos ha desechado como basura.

Shunsui movió su sombrero — ¿por qué debería creerte? — Cuestionó — no hace unos minutos atrás estaban combatiendo contra nosotros.

— Yhwach está dispuesto a destruir todo, no le importa que nosotros estemos aquí a los que llamaba sus fieles soldados — señalo — en lo que a mí respecta lo único que quiero es arruinar sus planes y matar a su majestad.

Kyōraku sonrío levemente — bien, entiendo que el enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Bazz-b bufo — solo, no se metan en mi camino y yo haré lo mismo.

— Hecho — acepto Shunsui sabía que no importara ahora nada más que ir y matar al rey Quincy, en este punto no importaba quien o como se hiciera, lo único que esperaba es no tener demasiadas perdidas de su lado.


Aquellos que se habían adelantado como Mayuri y Nemu que había estado instalando las capsulas médicas en el lugar cercano donde habían llegado por si las necesitaban cuando el enemigo apareciera, Zaraki decidido adelantarse y de alguna manera se perdió en el camino, con eso no tuvo más remedio que volver en sus pasos para encontrarse con Mayuri y Nemu que terminaban de preparar las capsulas en lo que pudiese ser un lugar seguro porque seguramente serían muy necesarias en el transcurso de los combates contra el enemigo. De pronto todo el lugar pareció estremecerse como antes había sucedido, aunque esta vez también se transformaba ante sus ojos.

— ¿Qué diablos está pasando? — Pregunto Kenpachi.

Mayuri puso los ojos — pensé que te habías marchado, pero respondiendo a tu pregunta al parecer el enemigo está tratando de terminar con el rey alma.

— ¿Emm? — un carraspeo los saco de su pequeña charla.

Los tres Shinigamis se dieron vuelta y miraron frente a ellos un sujeto que más bien parecía llevar un manto largo y blanco abrochado en la parte delantera con tres botones y con una cruz de seis puntas negra en su lado. La capa oculta su rostro con la sombra, dejando visibles sus ojos, que brillan intensamente.

— ¿Qué demonios es eso? — Cuestiono Zaraki.

— ¿Es una pregunta o hablas contigo mismo? — Pregunto Mayuri — si es lo segundo y lo haces seguido empezare a ignorarte — aviso — conociéndote eres tan tonto para solo balbucear contigo mismo, por eso es fácil para mi ignorarte…

— Al demonio, iré a matarlo — dijo Kenpachi ignorando totalmente a Mayuri.

Por lo que inicio su camino hacia el enemigo frente a ellos para acabar con él, Mayuri siguió hablando — ¿dijo algo Nemu? — Pregunto.

— No sea tonto Mayuri-sama — dijo la teniente sabiendo que su padre podría ser algunas veces difícil, pero este no era el momento.

Mayuri profundizo su mirada y al ver que el capitán de la onceava alzaba su brazo con espada en mano para asestar el primer golpe — ¡espera Zaraki! — Advirtió.

Al instante de su ataque su brazo pareció ser herido — ahh, no es la gran cosa, solo pudo tocar uno de mis brazos — señalo — pero a cambio le logra dar un nuevo corte de cabello.

Lo cierto era que le había dado un golpe en lo que parecía ser su cabeza, con lo que llevaba era difícil distinguir a simple vista, pero el enemigo empezó a sangrar, aunque de alguna manera su cabeza o lo que fuera empezó a hacerse más grande ante la vista de los dos capitanes.

— Hablando de ser cabezotas, eso parece ser una especie de metamorfosis que no me parece muy apropiada para la batalla — se preguntó a si mismo Kurotsuchi — me pregunto, ¿Cuál será su función? Aunque de cualquier forma es espeluznante.

Kenpachi bufo — viniendo de ti es mucho decir.

No se dijo más y Kempachi acostumbrado a pelear dejando atrás las tonterías como la charla, precaución ante el enemigo volvió a cargar contra el enemigo y esta vez casi como las vez pasada su brazo de alguna manera extraña se torció rompiéndose, pero Zaraki se lo corto de una vez al ver lo sucedido cambio la espada a su otra mano dándole otra fuerte estocada con su espada. De pronto el enemigo pareció colapsar por completo cayendo al suelo.

— Una sabia decisión Zaraki, si no te cortas el brazo en ese momento ahora mismo tu estuvieses en el suelo como un monto de carne y sangre — señalo Mayuri.

— ¿Cuál es el poder de ese tipo? — Pregunto Kenpachi.

Mayuri bufo — me temo que en esta ocasión estoy perdido — apunto serio — mi única recomendación por ahora es mantenerte lejos de ese sujeto, Nemu aplícale un torniquete para que deje de sangrar.

Nemu se acercó al brazo cortado para aplicar el torniquete como Mayuri le había indicado — deja de molestar — se quejó el capitán del onceavo — ¿Cómo se supone que mate a ese tipo si no puedo acercarme? — Cuestiono.

— Deja de quejarte por favor, cortar y rebanar no es lo único que podemos hacer — dijo Mayuri — debe haber un modo de cortarlo sin estar en su rango.

Zaraki sonrió de manera divertida y empezó su camino — no pregunte, solo hablaba conmigo mismo — dijo divertido — si el enemigo tiene un poder desconocido, lo que debo hacer es cortarlo en dos antes que sus poderes me golpeen — cuando Zaraki estaba por dar el golpe al enemigo se escuchó como sus pies se quebraban, al momento Mayuri uso paso flash y le atravesó el abdomen con su espada — Kurotsuchi…bastardo.

— Ashisogi Jizō Kyōdo Yon — dijo suavemente — como lo sospeche, haciendo que se detengan la extremidades hare que todo lo demás lo haga — extrajo su espada del cuerpo de Zaraki — bien ahora es importante que la parálisis haga efecto, aun necesitamos su fuerza bruta y sería un dolor de cabeza que lo hicieran picadillo — luego sonrió macabramente — ahora ya lo entendí, ocupas los nervios para infiltrase a los del enemigo por eso mismo puedes manipular sus movimientos.

Fue ahí mismo que Mayuri empezó a dar su explicación sobre lo que era la habilidad del enemigo, maravillándose de haber encontrado por fin el tipo de poder y ataque que este poseía — bueno no tengo que temer — dijo Mayuri soltando una especie de solución al enemigo y en un momento sonrío — ¿no te molesta un poco? — Pregunto — el agudísimo dolor en tus nervios expuestos, estoy fascinado con tu habilidad y tengo la intención de saborear lentamente esta sensación después de todo tengo incontable cantidad de droga que pueden aplicarse al sistema nervioso.

Al instante el enemigo pareció verse afectado y comenzó a respirar de manera muy rápida y contantes, hasta podía decirse que jadeaba. Kurotsuchi lo dejo un momento para ver cómo estaba Zaraki y este le hizo una mirada de muerte — Oh no me mires así te apuñale por tu propio bien, no me degastes opciones — explico — no seas tan resentido — al instante noto que las pupilas de Zaraki se movían intuyendo que la parálisis estaba terminando — parece que tus pupilas se mueven, en verdad eres un monstruo, la próxima vez que necesite apuñalarte me asegurare de hacer las mejoras, cielos aparte de mostrarme las habilidades del enemigo haz hecho que me di cuenta que puedo mejorar mi Ashisogi Jizō.

Mayuri se movió de nuevo hacia el enemigo — ahora hare el acercamiento, ¿sabes lo que significa Quincy curioso? — Cuestiono — gracias al sacrificio de un miembro estimado del Gotei pude encontrar cuáles son tus habilidades o que es una información muy valiosa — medito un poco — lo que quiero decir es que las grandes victorias vienen a base de nobles sacrificios — sonrío — por lo tanto, tienes que pagar tributo ante ese noble sacrificio donando tu cuerpo para mi investigación.

Al momento el enemigo pareció retorcerse en su lugar y de pronto su manto se rompió mostrando su verdadera forma que era el de una mano con cadenas en sus dedos y un ojo en su palma con doble iris.

— Ah ya veo, esto es inesperado — apunto Kurotsuchi — el brazo izquierdo del rey espíritu si no me equivoco.

— ¿Esa cosa es el brazo izquierdo del rey? — Pregunto Zaraki — así de grande es el rey espíritu.

— Realmente no lo sé, pero según lo que tengo en mi reporte de Ukitake este parece ser el mismo Reiatsu que recogí de él, no deberíamos estar sorprendidos de que el brazo se mueve libremente ya que el derecho hizo un contrato con Ukitake — al instante la mano lanzo un poco de sangre hacia los dos, pero Kurotsuchi pareció sacar una enorme sombrilla para cubrirlos.

De alguna manera Mayuri parecía eufórico ante el enemigo y su nueva transformación a sabiendas que estaban luchando, la euforia de tener un espécimen que nadie antes había estudiado era casi como el sentimiento de felicidad de pronto escucho un balbuceo de parte del enemigo — brazo izquierdo, no nombre…es Pernida.

— Deja de balbucear y habla bien — dijo Mayuri con seriedad.

— Brazo izquierdo, nombre incorrecto — dijo el enemigo un poco más claro — nombre Pernida Parnkgjas.

Mayuri sonrío — a eso se llama hablar, los derechos de tu nombre son míos ya que yo hice el descubrimiento.

Dicho es ultimo Mayuri empezó a divagar sobre el Quincy, sobre lo que podría hacer estudiándolo y en todo eso hablando más para sí mismo sin importarle en ese momento todo lo demás hasta el momento en que el enemigo volvió hablar — lo que dices no entiendo, pero tú eres un enemigo porque hablas malas palabras sobre Quincys — al instante alzo su puño un poco alterado — imperdonable.

Fue ahí donde la mano trato dar una enorme palmada a Mayuri, no sin antes el haberla evitado dando un salto y subiendo a una edificación cercana ayudado por una de sus manos extensibles, pero al momento noto que la mano de nuevo iba contra el haciendo que el capitán del doceavo soltara su agarre y cayera de nuevo con dirección al piso solo que esta vez fue de nuevo atacado generando una explosión en Kurotsuchi dando entrever que su armadura había explotado por el impacto de la mano. Pernida le miro contrariado al notar que Mayuri parecía flotar en el aire por unas pequeñas plataformas bajo sus pies.

— ¿Reconoces esto? — Pregunto — claro que lo reconoces, esto es lo que usan los Quincys para caminar en el aire — sonrío — Hirenkyaku, ese es el nombre que le dio Ishida Suken e Ishida Ryūken, aunque uses todos tus nervios para cubrir el piso sería un tonto si yo lo piso — dijo serio — ahora según nuestro arreglo tomare una muestra.

Kurotsuchi lanzo algo que se enrolo en el dedo meñique y de pronto el dedo salió volando siendo cortado al momento que cayó el dedo, lanzo una sustancia que era para preservar el sujeto de prueba según dijo el capitán del doceavo. Pero Pernida le lanzo al instante un ataque que supo contener rápidamente explicando que no podría manipular su cuerpo tan fácilmente. Aun así, Mayuri tuvo que aplicar una rápida mejora a su mano derecha que era donde Pernida le había atacado. La pelea siguió entre Mayuri y el Quincy, el dedo que haba mutilado de alguna manera se volvió en otra mano entera por lo cual cortar estaba fuera de discusión.

Como algo insólito fue la misma mano quien se quebró otro dedo y de repente puso un poco de sangre en su ojo, de pronto el capitán Kurotsuchi vio que ya no solo eran dos mano si no que tres por lo que no le quedo más que llamar su Bankai, Konjiki Ashisogi Jizō: Matai Fukuin Shōtai. Este era un Bankai modificado que el científico había inventado y toma forma de un corpulento y enorme bebé, de piel oscura vestido con una tela amarilla la cual le sirve para cubrir sus pectorales. Sus ojos son completamente blancos y tiene un cabeza deforme la cual cuenta con un par de antenas las cuales están adornadas con candelabros. Por su parte en el centro de su vientre se puede apreciar que tiene una gran cicatriz. El plan de Mayuri era que ese Bankai diera a luz otro más donde iría toda la información recopilada de su pelea con Pernida hasta ahora.

Por lo tanto este dio a luz otro Konjiki Ashisogi Jizō el cual tenía sus nervios en la superficie de su piel, si bien esto le causa un terrible dolor a Konjiki Ashisogi Jizō, no obstante debido a que ahora Konjiki Ashisogi Jizō cuenta con 70.000 capaz epidérmicas y al poseer sus terminaciones nerviosas sobre su piel estas capaz de epidermis se desprenderán del cuerpo y al entrar en contacto con el The Compulsory de Pernida, esto hace que los ataques del Quincy sean inútiles en contra de Konjiki Ashisogi Jizō, fue así como el ahora nuevo bebe se lanzó contras las tres manos devorándolas de una vez.

Mayuri empezó a reír histéricamente al ver como su Bankai se tragaba las tres manos, de ahí tomo atención y vio que Konjiki Ashisogi Jizō parecía un poco molesto, pero pensó que era porque había tragado las tres manos de una vez y necesitaba tiempo para digerirlas, Pero extrañamente algo estaba saliendo mal y de pronto las manos parecieron derrotar el Bankai de Mayuri.

— ¿Te has olvidado que soy un Quincy? — Preguntó y rio un poco — yo mato enemigo con arco y flecha — dijo y el capitán del doceavo vio que entre sus dedos llevaba un arco y algunas flechas.

Mayuri noto que ahora la mano hablaba con más claridad y sus ataques eran más elaborados y hasta pensados, dedujo que quizá estaba evolucionando al instante se vio atacado por un lanzamiento de flechas que extrañamente cambiaban su trayectoria como si fueran dirigidas y en este punto Mayuri supo que sería difícil el esquivarlas, pero para su sorpresa Nemu apareció apartando la flecha con su mano que al instante fue desecha como antes lo había sido el brazo de Zaraki, cayendo al suelo y aun así Mayuri fue para recogerle trayendo a Nemu consigo.

— ¡Niña tonta! — Exclamo— ¿Qué haces atacando por tu cuenta sin que te diera esa orden? — Cuestiono — si te dejo ahí ya serias una bola de carne.

Nemu se enderezo — decidí que usted necesitaba un escudo para esta pelea.

— No recuerdo haberte enseñado que estaba bien asistirme bajo tu propio juicio — dijo Mayuri.

— Cierto, usted nunca me enseño eso — acepto Nemu luego de pensar en ello.

— Fui muy específico en lo que podías hacer por tu cuenta — señalo el capitán del doceavo — Nemu…Nemuri Nanagou, por todas las batallas que hemos pasado desde que Kurosaki Ichigo apareció creo que te he enseñado muchas cosas — dijo — estoy seguro que te das cuenta que será difícil para mí criar a la próxima tú, de la misma forma de la actúas tú.

Nemu se puso de pie — perdóneme por no haberle entregado esto antes Mayuri-sama, este es el hojikuzai (medicina de carne) — dijo extendiendo su mano que tenía dicho objeto — mi intención inicial al venir aquí era entregárselo.

Mayuri tomo el objeto que más parcia una pequeña inyección que se colocó en su brazo desecho y al instante le creció el brazo — ¿lo notaste desde el principio? — Pregunto — que me fui antes de tomarlo.

— Si, antes de salir a luchar contra el enemigo Mayuri-sama — señalo Nemu — no se acercó al gabinete de químicos y medicina como siempre lo hace antes de alguna batalla.

Mayuri miro serio hacia Nemu — ¿vigilándome como halcón? — Cuestiono— debo admitir que lo encuentro un poco perturbador.

— Mis disculpas Mayuri-sama— dijo la teniente.

Al instante Mayuri volvió a lanzarse contra el enemigo que al verlo aparecer empezó de nuevo a lanzar su flechas mientras el Shinigami maniobraba a toda velocidad para evitar ser impactado, hizo un plan de acción que compartió con su teniente el cual consistía en lanzar una fuerte concentración de un narcótico anestésico súper concentrado a sabiendas que no estaba seguro si el no sería afectado por esos químicos, mientras tanto la misión de Nemu era recoger las flechas lanzadas para inyectarles un agente paralizador de nervios para con eso causar parálisis inmediata a Pernida con lo cual ya paralizado matarlo por fin, con esa explicación y plan Nemu se puso rápidamente hacer su parte del plan inyectado cada flecha encontrada, luego de un momento Mayuri vio que su plan haba tenido éxito ya que las manos habían quedado paralizadas.

Kurotsuchi empezó a reír celebrando que su plan había dado resultado, pero de un momento a otro una mano se movió — tendrás que hacerlo mejor Kurotsuchi.

Asombrado Mayuri respondió — que es esa manera de hablarme, es casi como si Zaraki me estuviera hablando — entonces lo comprendido — eso es, ha evolucionado y todo lo que conecto con sus nervios ha capturado información y en este punto podría ser muy problemático, Nemu no será tan rápida — al instante vio que la mano estaba lista para atacar — ¡retrocede en este instante Nemu! — Grito Mayuri.

Nemu rápidamente se puso de pie de donde se encontraba — ¡Mayuri-sama! — exclamo con una emoción no vista antes se lanzó al cielo evitando que la mano pudiese hacer algún daño a Mayuri.

—Nemu, ¿Cómo es que tienes este nivel de poder? — Cuestionó al darse cuenta que era salvado por su teniente.

— Este es el poder que usted me otorgo Mayuri-sama— respondió — este cuerpo Shinigami que Mayuri-sama me confió, obtuve este poder forzando mi sistema dentro de su límite.

Kurotsuchi se sorprendió a la vez que pareció asustado — ¿por qué? — Cuestiono.

—No se preocupe, puedo continuar a este nivel por 400 segundos más — explico Nemu.

Mayuri frunció el ceño — ¡no te atrevas a tomarme a la ligera! — Exclamo — no recuerdo haberte dado esa orden.

— No fue una orden — aclaro la teniente — mi propósito es proteger a Mayuri-sama.

Mayuri estallo molesto — ¡te equivocas!, tu propósito es el de madurar y desarrollarte.

— Al protegerlo, puedo mostrarle lo mucho que madure y me desarrolle — al instante Nemu lo lanzo al techo de una estructura y fue contra el enemigo.

— Maldición, ¿cuándo se volvió tan elocuente — indico al ver como Nemu se iba de nuevo — y pensar que llegaría el día en que confiaría en Nemu para pelear por mí — se puso de pie — no hay nada más humillante y degradante que esto.

Nemu se enfrentó a Pernida, Nemu usa una técnica llamada corte Konpaku al 6% titulada Gikon Juurin-Juu haciéndole un daño considerable a Pernida ya que de alguna manera esa técnica atravesó la palma por completo. Por el esfuerzo y la cantidad de energía utilizada Nemu fue cayendo al vacío con dirección hacia el piso, así como los pedazos de la mano también caían y de alguna manera terminado de explotar en el cielo ante los ojos de Mayuri.

— No puede ser…Nemu — susurro el capitán del doceavo al ver que lo que quedaba del cuerpo de su teniente y creación caía a unos metros de él.