CAPITULO No 21

Yoruichi volvió a la Sociedad de Almas por el Senkaimon familiar llegando al mismo lugar de donde había partido horas antes que era sus aposentos en la sede de su escuadrón. Aún mantenía sus puños apretados y esa leve picazón en sus ojos luego de todo lo sucedido con Kisuke Urahara, todo el asunto le tenía en una tensión molesta y en ese punto no sabía si deseaba llorar de rabia o decepción. Era un hecho de que había confirmado todo y no le fue grato descubrir la razón que le llevo a tomar una tonta decisión, era totalmente egoístas y traicionero de alguien que considero su mejor amigo, que al final prefirió actuar de manera cobarde y desleal. Cobarde al evitar adentrarse demasiado en la luchas dejando que otros lucharan aun con menor poder e inteligencia que él, desleal al mentirle sobre que tenía un plan para derrotar al Quincy y al final dejar que Soi Fong fuera la sacrificada en las últimas instancias de la guerra, lo cierto era que nunca hubiese imaginado que él deseaba algo más de amistad ya que nunca le dio un motivo y menos de mostrarle que ella sentía algo que no fuese amistad porque ella estaba conforme con tener un amigo, aliado con quien contar sin haber algún interés demás.

Oh gatita, ¿qué esperabas? — Pregunto el alma de sus espada luego que la morena tomara un momento para calmarse — tu siempre lo has sabido y te has jactado de eso, eres bella y deseada por jóvenes nobles llevados por sus hormonas.

La morena puso los ojos — siempre fue un amigo, realmente no espere algo como eso — se quejó — ¿cuántas veces bromeamos de los tontos que andaban tras de mí? — Pregunto — debió saber que era algo que no me interesaba.

Demasiadas para mi gusto, pero debiste pensar que sucedería sea como sea él es hombre al final — señalo el alma de la espada con hastío — pero siendo apática con tus sentimientos es normal que se te pasen ciertos detalles — apunto — me sorprende que fueses tan contenida, por un momento creí que golpearías a Kisuke nuevamente — dijo con una media risa.

Yoruichi suspiro — deseos no me faltaron, pero dejar salir todo lo que sentía en esos momentos no era lo más inteligente — apunto — no quiero ser imprudente y por algún error se enteren lo de Soi Fong o al final se sepa que la persona que amo es ella, por ahora es mejor que nadie sospeche nada.

— Estoy seguro que nadie pensaría que Soi Fong aún vive, con eso de tu amor por la joven capitana será difícil de creer para algunos — apunto Raijin — además según lo has dejado ver toda tu vida eres como una gato, independiente y desapegada con tu corazón.

La morena puso los ojos — no soy de piedra Raijin.

El alma de su espada sonrío levemente — Oh me doy cuenta, te has contenido todo este tiempo a sabiendas de tus responsabilidades como líder del clany has guardoado tu corazon de caer en el amor — soltó — debes tener cuidado de ahora en adelante, cualquier hombre con sangre en sus venas se sentiría muy dolido si la princesa del clan Shihōin terminara con una mujer, sin olvidar que para todos los grandes nobles de tu clan Soi Fong solo es una simple sirviente.

— Lo sé, pero en este punto no tengo la certeza de lo que hare — señalo — además ya conoces como es Soi Fong.

El gran puma sonrío — no se te olvide que te conozco princesa — indico — le amas y conociéndote harás lo posible por convencerla de que no hará ninguna trasgresión a la noble casa Shihōin.

Yoruichi sonrío levemente — cierto, me conoces — acepto — pero no es que mi relación con Soi Fong haya sido la mejor desde que regrese, todo este tiempo ha sido difícil acercarme, descifrarla y hasta ahora entiendo porque se mantuvo distante.

A los gatos les gusta jugar con las abejas — dijo divertido el puma — confío en que sepas jugar tus cartas.

La morena sonrío — aun no tengo mis cartas a la mano, pero ya sabes que soy muy competitiva más cuando Soi Fong tiende a ser desafiante.

No hubo más charla o alguna respuesta del alma de su Zanpakutō más que una leve risa divertida, Raijin sin duda había aprendido todo este tiempo a mantener su distancia. No había duda que antes se quejaba de su abandono y su falta de relación, pero también aceptaba que tenían puntos de vista diferentes. Ella mejor que nadie lo sabía, debía ser cuidadosa en todo porque sobre ella tenía demasiados ojos en espera de ver que será de su futuro. Si antes todos los capitanes y tenientes se habían extrañado de haber atacado a su mejor amigo en las reuniones del primer escuadrón, cuando se dieran enterados que Kisuke ya no visitaba la mansión Shihōin, el segundo escuadrón y por consiguiente a ella se irían de espaldas.

En ese punto no le importaba lo que todos pensaran, incluso su misma familia que deseaban que fuese quien le llevara al altar. Yoruichi noto que la noche estaba llegando y suspiro, este había sido un día difícil, no todos los días alguien podía ser tan frio como para romper una amistad y asociación de siglos, pero no podía confiar en alguien que tramaba cosas a tus espaldas, tuvo la leve tentación de salir e irse donde Kūkaku a beber, pero recordó aquellas palabras de Miyuki "Soi Fong taichō no era de las que se ponía en circunstancias de vulnerabilidad frente a nadie ya que le parecía deshonroso" Suspiro lo mejor era dormir, lo haría en su forma de gato ya que de esa manera le resultaba más fácil no pensar demasiado en las cosas y quizá así podría descansar aunque fuera un poco.


Los días pasaron en la Sociedad de Almas y todo parecía estar en orden y tranquilidad, Yoruichi había vuelto de lleno al trabajo del escuadrón y el Onmitsukidō dando así por terminado el castigo de Ōmaeda para alivio del regordete teniente. El Fin de semana que fue donde sus padres tomando un tiempo para ver papeleo del clan aprovechando que Kisuke tenía prohibido poner un pie en la casa de sus padres cosa que de alguna manera contrariaba a su padre que no sabía del asunto y se quejaba de que el tendedero era un irresponsable por no atender las visitas con su futura prometido como habían quedado con anterioridad. En este punto la morena esperaba tener un momento adecuado para decirle a su padre que el falso compromiso lo había cancelado por motivos personales, pero si su padre se ponía necio entonces tendría que decirle todo lo sucedido y por ende entendería que Kisuke Urahara no era de su confianza.


En el palacio del Rey alma ya habían pasado tres días desde que Tenjirō Kirinji puso a dormir nuevamente a Soi Fong según pensaba que era lo mejor, con la esperanza que eso calmara las pesadillas que estaban deteriorando su salud mental y física. Ahora que era el cuarto día solo espera que la joven Fong despertara para ver cuales habían sido las repercusiones de mantenerle sedada estos días pasados. Kirio se quejó abiertamente de no alimentar a la peli azul como era debido, solo le tocaba darle líquidos intravenosos y nada de comida sólida que podría ser más nutritiva y aprovechada. Lo único con lo que tuvieron que lidiar fueron esos despuntes de Reiatsu que aun en su sueño era capaz de lanzar por momentos, por supuesto que unos eran más poderosos que otros, pero desde ayer eso había cesado un poco.

Ichibē y Shutara temían que su Reiatsu bajara a un nivel demasiado bajo poniéndola en peligro de muerte, aun así, no se podía saber exactamente cuánta de su energía había perdido en sus disparos incontrolables de Reiatsu porque para su desgracia de alguna manera la peli azul lo mantenía oculto como era de esperarse de un miembro del Onmitsukidō. Shutara Senjumaru no podía más que reconocer lo aplicada que era Soi Fong en esa área en específica porque de manera inconsciente su mismo cuerpo hacía que mantuviese oculta su energía espiritual. Justo había pasado más de una semana desde que Yoruichi se había marchado y de alguna manera no veían alguna mejora en la peli azul. Tenjirō indico que esta vez no sería algo fácil de tratar, sus recuerdos habían repercutido de una manera considerable y su recuperación no sería rápida.

A media tarde Shaolin Fong había despertado de su sueño inducido, Ōetsu que pocas veces se interesaba en la evolución de aquellos que Tenjirō cuidaba se encontraba ahí en el preciso momento justo que había despertado la joven Fong. Le vio tener una pequeña charla con Kirinji aun recostada en el futón donde descansaba, pudo notar como parecía pasar de la incredulidad a la confusión misma de la noticia de que no estaba muerta y ellos tampoco, Nimaiya decidió ir por los demás para darles la noticia. Por su parte Kirinji había sacado de su confusión a Shaolin al aclararle que no estaba muerta como había pensado en un primer momento, indicándole que todos ellos se encontraban vivos en el palacio del Rey. Tenjirō pensó en darle un momento para poder absorber la noticia, pero entonces vinieron las preguntas.

— ¿No morí? — Cuestionó confusa mirando sus manos — yo sentí…— llevo sus manos al pecho sintiendo como latía su corazón.

Tenjirō curioso se acercó — ¿qué fue lo que paso al final Soi Fong? — Pregunto.

— Yhwach era muy poderoso — señalo — cualquier cosa que intentamos era inútil, Kidō, Shikai, Bankai — suspiro — era como si supiera lo que haríamos y como lo haríamos, aunque tuvimos un poco de suerte con Shunkō, ahí recordé sobre mi nueva técnica.

La peli azul dejo el relato al notar como los otros miembros del escuadrón cero llegaban y entraban a la cámara — adelante — pido Tenjirō.

— Decidí usar mi nueva técnica, pero solo detener el tiempo por breves instantes no me pareció que sería suficiente — señalo — Sembozakura siempre ha sido un Bankai perfecto para dañar a cortas y largas distancias, pero no había podido acercarse al enemigo por ningún motivo — suspiro — era como si supiera lo que haríamos de antemano.

— ¿Sabías que Yhwach podía ver el futuro y cambiarlo? — Pregunto Ichibē Hyōsube.

Soi frunció el ceño — no, pero recordé que usted dijo que el Rey pensó en mi técnica para contrarrestar el poder del rey Quincy que tenía que ver con el tiempo, por eso mismo se hizo como habíamos planeado, Tōshirō hizo las barreras usando su Bankai completo y Kuchiki hizo que Sembozakura pasara por los dos vórtices.

Ichibē sonrío — debo decir que su plan funciono, el Rey sobrevivió — informo — los mundos están en orden y en paz, Yhwach fue derrotado muriendo al final.

— ¿El Seireitei? — Cuestionó la peli azul.

— Reconstruido casi en su totalidad — respondo Shutara — ninguna pérdida entre los nobles.

Soi Fong pareció soltar un leve suspiro y cuando iba a preguntar, Tenjirō fue quien le gano — según pensaste habías muerto, ¿porque lo creíste de esa manera? — Cuestiono.

Soi cerró por un instante sus ojos y llevo su mano izquierda a su sien — pude ver cuando los pétalos de Sembozakura cayeron por todas direcciones sobre Yhwach, vi como Kuchiki cayo inconsciente y minutos antes eso mismo sucedió con el capitán Hitsugaya — señalo — sentí como los músculos de mi cuerpo se contraían por el esfuerzo, el cansancio vino sobre mi casi de la misma manera que pudiese haber usado muchas veces mi Bankai hasta drenarme de energía, perdí control total de la técnica y pareció hacerse más grande, tanto que sentía como si me tragara — la peli azul carraspeo un poco — sabía que había empleado más energía de lo que me dijo era permitido así que intuí que estaba muriendo, note que todo se volvió oscuro, vino un frio que calaba hasta los huesos, no podía mantenerme despierta… acepte lo que parecía ser mi muerte.

Había un silencio en la cámara donde todos se encontraban, lo que Soi Fong describió fue algo que cualquiera podría entender como haber muerto, solo que en todo eso había un pequeño detalle importante, la técnica no se desactivo como hubiese ocurrido si hubiese muerto. Ichibē asintió serio entendiendo que como dijo Suzumebachi a Ōetsu la misma técnica de alguna manera les salvo y en este punto le daba la razón al alma de la Zanpakutō al reconocer que eso había sucedido, según su apreciación todo sucedió porque Shaolin había dominado la técnica en poco tiempo de manera sorprendente, hasta se podía pensar que en este punto la técnica fuese adherida a su persona como un poder propio, pero tal vez eso lo comprobaria con el tiempo.

Soi Fong miro todo el lugar un poco confundida, tenía ese leve Reiatsu persistente en la cámara. Uno que ella reconocía demasiado bien. Kirio sonrío levente entendiendo lo que podía suceder con la joven Fong — Shihōin no está aquí, pero lo estuvo — señalo sonriente — ella ayudo con tu recuperación.

La peli azul carraspeo tratando de calmar su mente ante tal noticia, dándose cuenta que la princesa del clan Shihōin estaba enterada que no había muerto y hasta había ayudado para su recuperación, entonces una pregunta le vino a la mente — ¿cómo es que estoy viva y no morí? — Pregunto.

Todos suspiraron y se miraron unos a otros — todo es solo una conjetura, pero es lo más cercano a la verdad — dijo Ichibē — fue la misma técnica que de alguna manera te protegió, aunque también ayudo Suzumebachi al aferrarse al mundo espiritual.

Kirio suspiro — creo que puedes aclararle todo después, por ahora sería mejor que comiera algo que ayudara a su cuerpo y Reiatsu.

Shutara sonrío — Kirio tiene razón, debemos darle alimento para que se recupere lo más pronto posible.

Soi Fong asintió y se dispuso aponerse de pie y cuando lo hizo sintió que sus piernas le fallaban, si no fuese por Ōetsu que se encontraba cerca y detuvo su caída hubiese hecho un espectáculo — estas débil y es normal dado a todo lo que has pasado — dijo Tenjirō.

Shutara miro al curandero — ¿será bueno sacarla de la cámara? — Cuestiono.

Soi suspiro, odiaba que la trataran como una inútil por eso mismo siempre le molestaba ir a la cuarta división cuando salía herida, además que Retsu siempre era muy estricta en sus cuidados — creo que ha pasado demasiado tiempo en la cámara — apunto — debe de empezar a recuperar todas sus habilidades y condicionar su ambiente no ayudara en nada.

— Entonces, ¿la cargamos hacia el palacio de Kirio? — Pregunto Ōetsu.

— No creo que sea necesario cargarla, pero si ayudarle a caminar — apunto Tenjirō con seriedad.

Ichibē frunció el ceño — tu no estas enterada — dijo serio — desde el final de la guerra donde peleaste contra Yhwach han transcurrido seis meses.

Soi parpadeo confusa — ¿seis meses? — Cuestiono a la vez que se mostró sorprendida por esa noticia — pero…

— Sera mejor apurarnos, Kirio se adelantó para empezar a preparar la comida — indico Ōetsu — puedes contarle todo mientras comemos.

En el amplio comedor del palacio de Kirio ya se encontraban todos sentados y degustando la comida preparada por la regordeta Shinigami que en esta ocasión había adelgazado, dando a entender de que su comida estaba llena de Reiatsu para Soi Fong que al parecer lo necesitaría ya que como lo había previsto Tenjirō todos esos recuerdos habían hecho meya en su salud física y faltaba ver cómo había afectado de manera mental. Fue ahí mismo que entre cada plato de sopa, comida y postre contaron todo lo que había sucedido en el palacio en todo ese tiempo, como el Rey había indicado que ella no había muerto y que estaba viva en algún lugar inhóspito donde Ichibē la encontró luego de meses de búsqueda. Después de eso llevaron a la peli azul a la recamara que había preparado en el palacio de Tenjirō, antes de eso le había sugerido darse un baño en las aguas termales para que al final durmiera un poco luego de alimentarse bien después de un tiempo.

Soi Fong obedeció al pie de la letra las indicaciones, aun había cierta incredulidad ante lo que había ocurrido. Aun cuando todo lo narrado por los miembros del escuadrón cero parecía tan verídico, en su mente aun no concebía el hecho de haber sobrevivido. Por otro lado, mientras la peli azul tomaba su baño en las aguas termales curativas, el escuadrón cero tenía una plática seria sobre la situación.

— ¿Por qué esta tan afectada físicamente? — Pregunto Ichibē.

Tenjirō suspiro — es normal, si lo valoramos que realmente estuvo a punto de morir.

— Pero cuando despertó la primera vez se veía bien físicamente — apunto Ōetsu.

Kirio suspiro — se podía decir que en ese momento no era completamente ella, tú mismo lo dijiste Ōetsu — les recordó — que Suzumebachi había dicho que en su mundo interior se había resguardado su esencia y recuerdos.

Shutara asintió en comprensión — posiblemente por eso mismo se notaba un poco diferente y hasta en su actitud — apunto — en algún punto no estaba completa y cuando lo recupero todo es normal que haya tenido alguna repercusión física de su casi muerte.

Tenjirō suspiro — creo que esa es la respuesta apropiada, es obvio que debía tener algún efecto a su último esfuerzo para vencer a Yhwach, pero el que todos sus recuerdos y Reiatsu hayan regresado abruptamente es algo que a cualquiera podría afectar.

Ichibē sobo su barba contemplativamente — ¿qué haremos con Shaolin de ahora en adelante? — Cuestiono.

— Estos días tendrá que pasar tiempo en las aguas termales, comida nutritiva y con un poco de Reiatsu — indico — mucho descanso, veremos cómo evoluciones física y mentalmente.

Soi Fong regreso de las aguas termales y como le habían indicado se fue a la habitación donde dormiría los días que tomara para su recuperación completa, aun esa misma noche necesito de ayuda para movilizarse y aunque era incomodo no tenía ni energía para quejarse, ella misma reconocía que aun resentía su malestar físico, pero lo que más le podía molestar eran esos instantes que venían a su mente momentos pasados que de alguna manera había pensado que habían quedado atrás y los había superado. Kirio y Shutara en ese punto fueron de mucha ayuda para ella.

Así prosiguieron los días siguientes en el palacio para Soi Fong, al momento que despertaba sea cual fuera la hora iba directo a pasar una hora en las aguas curativas de Tenjirō, luego tomaba su desayuno para después hacer un poco de terapia física. El almuerzo, un poco de charla con Kirio y Shutara que siempre era sobre sus sueños que no cesaban. Esa era una de las cosas que no podían detener y controlar, esos momentos en que en sueños la joven Fong descontrolaba su energía espiritual y lanzaba disparos de Reiatsu por doquier. Una semana después la peli azul había podido estar mejor físicamente, ya que no necesitaba ayuda para movilizarse, hasta había empezado a hacer ejercicios para mantenerse en forma y mejorar pronto.

Tenjirō se había sorprendido de lo pronto que Soi Fong había mejorado físicamente, no cabía dudas que era más que cierto que todo lo logrado era por su esfuerzo y disciplina para trabajar más allá de lo normal, pero en ese punto ella tuvo que refrenar su ímpetu obedeciendo las recomendaciones de Tenjirō de tomarlo con calma para un mejor resultado. Según Kirio y Shutara los sueños ya no eran tan frecuentes y era notoria ya que el descontrol con su Reiatsu se había reducido notablemente. Shutara había iniciado con su entrenamiento en Hakuda, mientras que Ōetsu esperaba el momento preciso para hacer que por fin Soi Fong se reuniera con Suzumebachi. Todos había pensado en ese asunto en especial y habían llegado a la conclusión que lo mejor era que lo hiciera cuando estuviese casi al 100%. Lo cierto es que la peli azul se había quejado de que en todo este tiempo no había podido escuchar al alma de su espada como sucedía antes.


Un mes había transcurrido desde que la morena había regresado del palacio del Rey, uno que aprovecho de manera inteligente para desligarse por completo de la farsa de un futuro compromiso con Kisuke, tres semanas desde que corto todo lazo con el tendedero al descubrir como traiciono su confianza dejando que no pudiera llegar con Soi Fong y ayudar en la lucha contra el rey Quincy. Pero aún tenía un inconveniente y eso era su padre que se encontraba molesto de que el haragán de Kisuke no había llegado esos tres fines de semana como los meses antes había estado ahí como un reloj, cuando había querido comunicarse con el tendedero Tessai le había dicho que había ido a una misión a Hueco Mundo, cosa que era una mentira descarada según la morena, mentira de la cual no se molestó en desmentir ya que le convenía que todo el asunto de su ruptura total con el tendedero no saliera a la luz pronto.

Temía que su padre se enterara y que quisiera interferir o servir de negociador para que arreglaran sus diferencias, sabía que en ese caso tendría que decirle lo vil y traicionero que Kisuke había actuado para evitar que ella pudiese ir en ayuda de aquellos capitanes que habían ido al palacio del Rey para luchar contra Yhwach. Yoruichi era inteligente y sabía que en cualquier situación su padre buscaría cualquier excusa para hacer que ella siguiera con sus planes de comprometerse y en ese punto estaba dispuesta a dar pelea, hoy más que nunca no dejaría que su clan, su padre o quien fuera intentara obligarle a un matrimonio, cuando sabía que la única persona que hoy por hoy quería a su lado era Soi Fong. Al pensar en ella le frustraba que ya llevaba un mes esperando su regreso o en todo caso algún mensaje del escuadrón cero para ver si se había recuperado por completo.

Ayer había ido al primer escuadrón para hablar con Kyōraku y preguntar si había noticias del palacio, obteniendo una respuesta negativa a la vez que Shunsui le pedía ser paciente, que quizá la tardanza solo era para bien de Soi Fong. Ese fin de semana había pasado con sus padres nuevamente, las cosas se estaban tensando un poco más ante la impaciencia de su padre sobre la situación de Kisuke que de alguna manera había faltado en sus visitas todo ese tiempo, la morena le recordó que andaba en una misión y que debía ser paciente. Su madre también ayudaba aconsejando a su esposo de ser paciente y esperar, pero también le había planteado que todo eso podía servir para evaluar que tan factible era que Kisuke fuera quien se casara con su hija, ya que tenía su arraigo en el mundo de los vivos sin olvidar eso de sus experimentos que de alguna manera era seguro que unos serian peligrosos.

— Hija deberías ir a descansar — dijo Minako al momento que entro al despacho de su esposo donde su hija se había encerrado para revisar algunos documentos del clan.

La morena suspiro — ya acabé, solo deseaba terminar con el papeleo importante y que papá no tenga quejas de mí.

Minako sonrío — ¿quieres que te lleven un té a la habitación para que duermas bien?

Yoruichi sonrío levemente — sería bueno un poco de té — acepto.

— Las últimas veces que has venido te veo mucho más relajada, ¿tiene algo que ver que Kisuke-kun no haya venido? — Pregunto curiosa.

La morena suspiro — en parte — respondió — la verdad ese asunto del compromiso me incomodaba demasiado.

Minako enarco una ceja — ¿te incomodaba? — Cuestiono — lo dices como si el falso compromiso fuera cosa del pasado — señalo rápidamente — ¿por eso no ha aparecido Kisuke? — Pregunto.

La morena hizo una mueca — no te voy a mentir madre, rompí mi falso compromiso con Kisuke.

Minako suspiro — cuando tu padre se entere no lo tomara muy bien — le advirtió.

— Lo sé, pero no puedo casarme con Kisuke — soltó rápidamente — con nadie que me impongan, a decir verdad — aclaro — no importa lo que diga papá o el clan, no pienso dar un paso atrás sobre mi decisión.

Minako hizo una mueca de sonrisa, conocía a su hija y en esa última declaración entendía que había llegado a una resolución y no iba a dar marcha atrás, solo esperaba que alguien le apoyara un poco — ¿Kisuke te ayuda ocultándose de tú padre para no venir? — Cuestiono.

Yoruichi bufo — no madre, Kisuke no es alguien en quien se pueda confiar — indico al momento — he roto mi amistad con él, no creo que se aparezca en todo este tiempo y si papá sigue insistiendo con ese tema en específico tendré que decírselo.

Minako se sorprendió ante la noticia de que Kisuke y su hija de alguna manera se habían separado, era seguro que cualquier cosa que el tendedero había hecho debió ser algo que su hija no perdonaría fácilmente — será mejor que aún no des esa noticia a tu padre.

La morena asintió — no he pensado dársela por el momento — apunto con una sonrisa — gracias madre, sabía que podía confiar en ti.

Minako se acercó y abrazo a su hija que ya se había puesto de pie y buscaba la salida del despacho — eres mi hija, lo único que deseo es que sea feliz, ahora ve a descansar.

— Gracias, buenas noches — dijo la manera en forma de despedida y salió con dirección a su habitación.

Minako Shihōin se quedó ahí en la puerta del despacho unos momentos, en este punto era inminente una discusión entre su esposo e hija, sabía que no se podía ocultar para siempre lo sucedido con Urahara-san. De alguna manera Yoruichi se veía mucho más madura y decidida con respecto a sus decisiones y futuro desde que había vuelto del palacio del Rey, cualquiera que haya sido su misión le había ayudado un poco en su carácter y en su diario vivir porque ya no tenía esa sombra de tristeza que cargaba desde el final de la guerra.


Un mes duro el proceso completo de recuperación de Soi Fong, en todo ese tiempo no solo se ocuparon de su salud física, también procuraron que psicológicamente no tuviese algún efecto que pudiese ser un problema para la joven a largo plazo porque no era cualquier cosa pasar por una "casi muerte" para luego después de 6 meses volver a la vida como si nada de eso hubiese pasado. Tenjirō había dado el visto bueno hace una semana para que iniciara con su entrenamiento en Kidō y Shunkō, algo que había sido un poco frustrante para la peli azul que de alguna manera había tenido que iniciar con las cosas básicas como si se tratara de un Shinigami principiante dado que su Reiatsu se descontrolaba por esos recuerdos que le asaltaba de pronto en su mente. Había sido una lucha empezar con algo que era fácil para ir gradualmente avanzando, al segundo día de esos primeros pasos había mejorado bastante y al tercero estaban intentado Shunkō.

Tenjirō había estimado que Soi Fong no tendría ningún problema en volver a retomar el control que tenía sobre su propio Reiatsu, aun cuando todavía parecía tener problemas con sus recuerdos. Kirinji había dicho que la mente de la peli azul reconocería cada técnica que conocía, así como había recordado como usar paso flash, eso había sido empleado en una mañana y para la tarde ya tenía competencias con él, dando a entender que había recuperado su habilidad por completo y así mismo sucedió con Hakuda, Shutara no tuvo que emplear mucho esfuerzo recordando que la joven había nacido y crecido en el Onmitsukidō. Kirio había preguntado cómo había sucedido eso y la explicación fue tan simple "lo que has aprendido nunca se olvida" había señalado en un principio, prosiguió con otra frase "pero como ella tuvo una pérdida de memoria solo se le debe recordar cómo hacer, luego su mente hará el trabajo por sí solo de recordar"

Shunkō fue un poco problemático, pero Ichibē era un buen maestro y como dijo Shutara, Shaolin era una diligente y excelente alumna. Ahora podían entender por qué Yamamoto se arriesgó en elegirla para ser la capitana del segundo escuadrón a tan temprana edad, no solo fue porque dominaba Shikai o conocía todo sobre la nobleza, lo cierto es que Yoruichi le enseño de primera mano y al mismo tiempo le ayudo a mejorar en todo, en eso la joven Fong fue tan buena alumna que hasta pudo descubrir Shunkō por sí misma, quizá por esa razón el Rey había planeado poner en sus manos una técnica peligrosa. ¿Acaso el Rey había visto el resultado y sabía que ella iba ser quien pusiera fin a Yhwach? Quizá nunca lo sabrían ya que como había señalado con anterioridad el Rey "las técnicas que tienen que ver con el tiempo y espacio son difíciles de predecir y ver"

Ese día se encontraba en el intento de ir a su mundo interior, ciertamente Soi Fong se mostró un poco nerviosa para ese momento y no era para menos, sabía que le había fallado a Suzumebachi y conociéndola estaría muy resentida en ese aspecto. Ōetsu había sido muy franco al decirle que cuando hablo con el alma de su espada se encontraba molesta con ella, pero que debía intentar hacer las paces. Sobre todo, ser paciente y persistente si no lograba nada en un principio. Le costó al inicio poder ingresar a su mundo interior, cuando lo hizo tomo un momento para llamar a Suzumebachi y como le había advertido Ōetsu-san no hubo ninguna respuesta del alma de su espada. Lo intento por segunda vez — Suzumebachi — llamo, pero no hubo respuesta, lo hizo una tercera vez sin ningún resultado y cuando quiso intentarlo nuevamente fue sacada de su mundo interior.

Ōetsu tenía una amplia sonrisa cuando ella abrió los ojos — así que te saco de tu mundo interior — dijo con calma negando con su cabeza — no lo tomes a mal, sabes que le has fallado.

Soi Fong asintió, el dios de las Zanpakutōs tenía razón en todo lo que decía y por mucho que no le gustara la situación quizá debía de seguir sus recomendaciones — seré paciente como me sugirió — señalo la peli azul.

Ōetsu suspiro — es lo mejor por ahora, seguro Suzumebachi tendrá mil y una quejas en tu contra — apunto serio — espero no dejes de intentarlo.

La peli azul suspiro — ¿ahora qué es lo que haremos? — Cuestiono al ver que hablar con Suzumebachi era imposible.

— Ichibē está dando su informe al Rey — informo — como no puedes avanzar con el alma de tu espada, que te parece práctica de Zanjutsu.

La peli azul asintió al momento, sería bueno entrenar un poco más a sabiendas que la práctica hace el maestro y en este punto no había mejor compañero para un duelo como Ōetsu Nimaiya denominado el dios de las Zanpakutōs. Fue así que sin perder tiempo iniciaron un pequeño combate donde de alguna manera los dos no se guardaron nada, haciendo el momento un poco divertido.


Ichibē Hyōsube ya había dado todo su informe sobre cómo se encontraba Soi Fong en esos momentos, lo que Tenjirō había dicho con respecto a su salud física y psicológica a la vez que detallaba que Shutara, Kirio y Ōetsu habían practicado sus habilidades en Hakuda, Hohō, Zanjutsu y Kidō. A la vez que ampliaban las técnicas como Shunpo, el último había sido Shunkō y el uso de su Shikai.

— En resumen, su alteza, físicamente esta lista para volver a su rutina normal — le indico el Shinigami barbudo.

El Rey que en el reporte dado por Ichibē permaneció en silencio todo el tiempo valorando la situación — ¿sus habilidades propias fueron probadas? — Cuestiono.

Ichibē carraspeo — Senka, Utsemi, Hansafu y su Shikai los aplica sin problema desde que volvió al entrenamiento — informo — el único inconveniente que Ōetsu prevé es la falta de comunicación con el alma de su Zanpakutō, por ende, Bankai está descartado para su uso.

El Rey sonrío levemente — no veo una urgente necesidad de usar un Bankai tan destructivo en estos momentos — señalo — ¿no ha probado Jikū no Uso? — Pregunto.

— Ella lo intento, pero se lo prohibí al momento — señalo — creí que era mejor no intentarlo por lo que ocurrido antes — apunto serio Ichibē.

— Lo que sucedió antes fue en un momento decisivo — señalo el Rey— que Soi Fong no use la técnica no significa que desaparecerá así por así Ichibē, ella la aprendió y domino en un punto que le salvo la vida.

El barbudo Shinigami frunció el ceño — ¿qué quiere decir con eso? — Cuestiono.

— Para Shaolin, Jikū no Uso ya no es una técnica — señalo el Rey — es una parte de sus habilidades y poder, con eso de ahora en adelante nadie podrá copiarla y mucho menos podrán imitarla.

— ¿No será contraproducente que tenga un poder como ese? — Pregunto.

El Rey le miro serio — Shaolin Fong ha demostrado en lo largo de todos estos años su compromiso y lealtad con la Sociedad de Almas — apunto — siguió sirviendo a la noble casa Shihōin aun cuando su líder traición su casa y a sus mismos soldados.

— Señor, todos los informes del Gotei 13 indicaron que todo fue un error — dijo Ichibē con calma — el tiempo mismo le dio la razón.

El Rey sonrío levemente — sé que llamarle traición es una exageración ya que al final se demostró que solo actuó para salvar vidas que nunca traicionaron los ideales del Gotei 13, como Yamamoto lo expreso con anterioridad — recordó — el punto es que aun así Soi Fong fue capaz de arriesgar su vida misma para resguardar la seguridad de la princesa del clan Shihōin y por ende todos los mundos — le recordó — estoy seguro que un arma como Jikū no Uso será usada sabiamente para proteger lo que más ama.

Ichibē sonrío ante lo último dicho por el Rey — ¿cuál es la recomendación para este momento mi señor? — Pregunto.

— Preparen un último entrenamiento — recomendó — todos en su contra sin guardarse nada, hagan que ponga en práctica todos sus poderes y habilidades — señalo — después de eso sabremos si ya es tiempo que regrese a la Sociedad de Almas.

El barbudo se inclinó obedientemente — se hará como ha dicho mi Rey — con el asentimiento del Rey alma en conformidad.

Hyōsube salió inmediatamente del salón donde el Rey se resguardaba, tenía muchas cosas en mente, sentía que habían pasado tantas cosas tan en poco tiempo que todo lo conocido había cambiado drásticamente. Reflexiono sobre lo que el Rey había dicho de la técnica de Soi Fong, afirmando sus mismas sospechas de que Jikū no Uso se convirtió en algo propio dejando de ser una técnica que otros pudieran imitar o llegar a alcanzar con trabajo o habilidad. Recordó la reunión que tuvieron donde el Rey ordeno que ese era el momento de traer a los capitanes elegidos para que se les diera el entrenamiento especial, todo por la necesidad y urgencia de derrotar a los Quincys que se levantaban con mucha ventaja ante el Gotei 13.

*********************** Flash Back **************************

En el enorme salón donde se resguardaba el Rey Alma, el escuadrón cero se había reunido de emergencia ante lo que estaba ocurriendo en la Sociedad de Almas. Los Quincys habían aparecido y de alguna manera lograron matar a quien consideraban al Shinigami más poderoso del Gotei 13. Con la muerte de Yamamoto terminaba una era para el Gotei 13, ya sabían quién sería el nuevo Sōtaichō ya que después de lo sucedido en la guerra de invierno contra Aizen había decidido nombrar quien sería su sucesor previendo su muerte a futuro, aun así, la noticia había caído como un balde de agua fría para todos.

Además de eso los informes venidos de primera mano del doceavo escuadrón dejaban entrever que esta guerra podría perderse si el Gotei 13 no tenía cuidado. Sin olvidar que, si caía el Gotei, era seguro que los próximos en ser invadidos podrían ser ellos y con eso los mundos se destruirían.

— Este el momento preciso para traer a los capitanes seleccionados para la capacitación especial — dijo con seriedad el Rey.

Todos se miraron sorprendidos y confusos ante tal anuncio, valorando que, si hacían algo como eso las probabilidades del Gotei para hacerle frente al enemigo se reducirían considerablemente, sin olvidar que Kuchiki Byakuya había sido herido fatalmente en su primer enfrentamientos y los otros dos estaban en la cuarta división — mi Rey, creo que en este punto no es conveniente — apunto Ichibē Hyōsube — uno de los capitanes ha sido herido en su enfrentamiento y se encuentra muy grave.

El Rey miro con seriedad al regordete Shinigami y luego dirigió su mirada hacia el demonio de las aguas termales — Tenjirō, ¿podrías movilizar hacia el palacio al heredero del clan Kuchiki y recuperarlo por completo? — Pregunto.

Tenjirō Kirinji suspiro — puedo traerlo y curarlo sin problemas — señalo serio.

Ōetsu bufo levemente, preguntarle a Kirinji si podría curar al heredero del clan Kuchiki era solo un formalismo a sabiendas que era el mejor curandero de la Sociedad de Almas, el palacio y posiblemente haría un buen trabajo en el mundo viviente — confío en que todo saldrá bien — apunto el Rey — no se debe perder más tiempo, deben ir por los tres capitanes y a la vez pueden traer con ustedes a Kurosaki Ichigo.

Ichibē asintió — ¿Cuál será nuestro proceder? — Pregunto.

— Darán instrucción en cada campo como se hace aquí en el palacio — señalo — a la vez que mejoraran sus técnicas individuales.

— Nos reportaron que la capitana del segundo escuadrón mejoro su Shunkō antes de su último enfrentamiento — informo Shutara Senjumaru.

El Rey miro hacia su escuadrón — deben ir y prepararse, además de anunciar al Gotei 13 de su visita.

Todos asintieron inmediatamente — haremos según sus órdenes mi señor — apunto Ichibē y al instante se pusieron de pie para salir.

— Ichibē podrías quedarte un momento — pidió el Rey.

El Barbudo Shinigami detuvo su camino y dio ciertas indicaciones a sus compañeros de escuadrón, para luego volver a su lugar frente a su majestad — ¿en qué puedo servirle mi señor? — Pregunto serio.

— He tenido la suerte en descubrir en una de mis visiones que el Rey Quincy posee algún tipo de poder que tiene que ver con el tiempo — informo el Rey alma.

Hyōsube suspiro — ese puede ser un poder peligroso, ¿en qué consiste? — Cuestiono al momento — tal vez el Gotei puede hacer algo para contrarrestarlo.

— No sé exactamente, cuando quise ver más detalladamente todo se vuelve borroso y oscuro — indicio serio — cada vez que he querido observar es como si la visión cambiara cada vez.

Ichibē negó — ¿qué haremos para detenerlo? — Pregunto — un poder así es demasiada ventaja.

— He pensado en una técnica que contrarreste o detenga la del Rey Quincy —informo con calma — tomando en cuenta las habilidades y poderes que posee el Gundanchō del Onmitsukidō, es la única que podría lograr algo como lo que he pensado.

Ichibē asintió — ¿habla de alguna algo que tenga que ver con el tiempo? — Pregunto.

El Rey asintió — lo correcto es decir que tomaríamos el tiempo y desplazamiento de un lugar a otro — aclaro con seriedad — creo que es una ventaja que Soi Fong haya podido perfeccionar Shunkō llevándolo a un nivel más propio.

— Con eso que ha dicho, puedo intuir que la técnica será derivada de Shunkō — dijo Ichibē — es de mucha ayuda que el usuario de una técnica sepa controlarla a un nivel alto y con Mukyū Shunkō debo aceptar que la joven Fong se ha superado a ella misma y a Shihōin Yoruichi.

El Rey Alma asintió — dado que tú eres un maestro experto en Kidō, debes pensar en cómo lograr a partir del Shunkō de Soi Fong, una técnica que pueda detener el tiempo complementando con hacer un desplazamiento, como lo sería usar Hohō o Shunpo y todo en la pausa del tiempo.

Hyōsube parpadeo ante tal petición, si el poder de usar el tiempo por el Rey Quincy resultaba ser peligroso. Una técnica tal cual lo describía el Rey podría resultar contraproducente, es como poner un arma que podría dar un poder más allá de lo que mucho podían imaginar en manos de un capitán del Gotei era tentar a la suerte — no cree que es algo peligroso intentar traer una técnica de ese calibre — señalo — aun si pudiera hacerlo, justo ahora solo es algo que se está planteando.

El Rey alma le miro serio — no puedo decirte si sería un peligro o una salvación, ya que hay un velo de oscuridad en el futuro — señalo — pero he vislumbrado todo este tiempo lo que ha hecho Shaolin Fong en la segunda división y Onmitsukidō, de los tres capitanes es quien posee el carácter suficiente para lograr una técnica como esa, solo el hecho de descubrir Shunkō por sí misma, siendo una técnica secreta que le fue otorgada como regalo al primer líder femenino del clan Shihōin da una ventaja de que puede lograrlo.

Ichibē asintió en entendiendo todo, ciertamente el escuadrón cero se habían sorprendido desde el momento que Yamamoto le había nominado para capitán del segundo escuadrón y Gundanchō del Onmitsukidō, desde ahí su capacidad y compromiso fue creciendo hasta llegar ser lo que era hoy — entiendo mi señor — acepto, lo cierto es que Soi Fong era leal y haría cualquier cosa por vencer al enemigo — el Shunkō de Soi Fong es el viento, creo que a partir de eso pensare en lograr una técnica como usted lo ha descrito.

— Confío en que lo lograras, ahora será mejor que preparen su partida y su pronto regreso con los tres capitanes y Kurosaki Ichigo.

Inhibe se inclinó levemente — se hará como usted ha ordenado Rey Alma — con estas últimas palabras se despidió y salió del lugar.

*****************************Fin Flash Back**************************

Ichibē llego a la sala donde se encontraban todos, Soi Fong estaba entrenando con Ōetsu y los demás miraban el enfrentamiento. El regordete Shinigami se colocó junto a Shutara y Tenjirō que le miraron con curiosidad al instante — ¿qué dijo el Rey? — Pregunto la gran tejedora, suponiendo que la peli azul pronto volvería a la Sociedad de Almas.

— Quiere que pongamos a prueba las capacidades físicas de Soi Fong — informo.

Tenjirō suspiro — eso ya se hizo, ¿no le dijiste? — Cuestiono.

Shutara miro a su compañero y lo supo — ¿quiere que seamos todos contra ella? — Pregunto.

Ichibē asintió — todos contra ella — afirmo — quiere que ocupe todas sus habilidades.

Tenjirō frunció el ceño — ¿todas? — Cuestiono — hasta la técnica que casi le cuesta la vida.

Kirio suspiro — ¿no le dijiste que intento hacerla? — Pregunto.

— Se lo informe, pero…— guardo un momento de silencio — dijo que para Shaolin ya no era un técnica, que se había convertido en parte de sus habilidades propias.

Todos quedaron en silencio por un momento ante lo dicho por Ichibē, lo extraño fue que hasta el sonido de las espadas habían cesado en ese momento y el barbudo Shinigami miro hacia el salón notando que Ōetsu y la peli azul no estaban en su combate — entonces, ¿cuándo empezamos? — dijo la voz firme de Soi tras Ichibē.

— ¿Has estado escuchando? — Pregunto Hyōsube.

Ōetsu carraspeo — entrenar conteniéndose no es divertido — apunto — cuando te vimos hablando con los demás pensamos que venias con la noticia que Soi volvería a la Sociedad de Almas.

— El Rey sugirió que hagamos una última revisión a Soi Fong — apunto serio, miro hacia la peli azul — tienes que usar todos tus poderes y habilidades sin restricciones, incluso Jikū no Uso.

Soi Fong frunció el ceño — pero ya intenté la técnica antes, la invoqué y no sucedió nada.

Ichibē suspiro — escucha, tal vez no necesitas invocarla como una técnica ajena a ti — trato de explicar un poco — debes pensarla como un movimiento propio tuyo, así como utilizas Shunpo.

La peli azul frunció el ceño — ¿cómo utilizo el Shunpo? — Cuestiono.

— Si, como cuando usas Hansafu — señalo con calma — solo te mueves con el Shunpo y sabes lo que debes hacer para que se creen clones.

Todos suspiraron ante la leve explicación de Ichibē, sabían que esta sería la última vez que podrían a prueba el estado físico y Reiatsu de Soi Fong ya que era seguro que pronto regresaría a la Sociedad de Almas, pues lo hubiesen planeado o no su recuperación tardo más de lo que pensaron en un primer momento, por eso mismo debían de dar lo mejor de cada uno para que no tuviese problemas a futuro. Ichibē miro a sus compañeros — sé que les parecerá un poco extremista, pero les pido que usen sus habilidades sin restricción — indico y luego miro hacia la peli azul — Jikū no Uso, será lo ultimó que probaremos.

Soi Fong asintió, noto como Ōetsu desenfundaba su espada, Kirio se puso en guardia, así como lo hacía Shutara, Tenjirō movía el palillo en su boca y empuñaba su espada, Ichibē sonrío levemente, sabía que no se iban a guardar nada y en ese punto ella haría lo mismo aun cuando tenía una leve duda para el final — estoy lista.

Kirio y Tenjirō fueron los primeros en lanzarse al ataque, Soi Fong detuvo la estocada de la espada del curandero, Kirio que es maestra en Shunpo intento hacerle daño con su rapidez a sabiendas que la joven Fong también era muy rápida, luego de un momento Ōetsu se lanzó al ataque sus estocadas eran muy precisas haciendo que se tornara difícil contenerlas para la peli azul que ya estaba presentando algunos cortes en su ropa, Ichibē empezó a lanzar Kidō a distancia, como siempre los primeros fueron hechizos explosivos. En ese momento los tres que antes habían iniciado su embestida se alejaron un poco dando un poco de descanso a la peli azul, si se podía decir de esa manera puesto que debía de moverse para evitar ser blanco del Kidō.

Al ataque de Kidō se unieron Ōetsu y Kirio, en un lanzamiento de barras fue contenida por un momento que aprovecho Shutara para lanzarse al ataque con Hakuda y el uso de sus telas, en ese punto Soi Fong tuvo que esforzarse un poco mas no solo por la habilidad misma de Senjumaru, si no por sus otros brazos que llevaban el ritmo de la pelea. Ichibē suspiro, sabía que cinco contra uno no era muy justo, más cuando todos ellos eran maestros en casi todas las técnicas y habilidades. Soi Fong ya mostraba signos de cansancio y alguno que otro golpe y corte, aun así, podía decir que era admirable como había mantenido el nivel de pelea todo este tiempo, aun así, ya era momento de terminar esa parte para ir a lo interesante, para eso necesitaban tomar un momento —Senri Tsūtenshō — susurro y la enorme mano apareció frente a la peli azul lanzándola lejos de todos, la peli azul aterrizo a unos metros lejos del lugar.

— Eso fue demasiado extremo — regaño un poco Kirio.

Soi Fong se ponía de pie, sacudiendo un poco sus ropas a la vez que hacia un examen de cuál era su condición, apretó su puño con cierta molestia — debes de usar Jikū no Uso — dijo Ichibē — solo debes demostrar que puedes hacerlo, para volver a la Sociedad de Almas.

La peli azul suspiro, ¿en verdad deseaba volver a la Sociedad de Almas? Fue la pregunta que salto en su mente, para luego lo escuchar un fuerte y claro — cobarde — se detuvo por un momento dudando — ¿Suzumebachi? — Pregunto y no hubo más que silencio, suspiro sabiendo que el perdón no vendría pronto. Lo cierto es que no había más que verdad en esas palabras, ya que de alguna manera temía su regreso, le parecía que había otros que merecían estar vivos, como Ukitake, Komamura, el propio Yamamoto y hasta Kenpachi.

Tenjirō se había acercado temiendo que el último ataque había afectado a la peli azul — Soi Fong, ¿todo bien? — Cuestiono.

La peli azul salió de su pensamiento — sí, lo siento — dijo al instante—me pareció escuchar a Suzumebachi.

Kirinji sonrío — Ōetsu dijo que debes ser paciente, si hablo seguramente fue para molestarte.

Soi sonrío asintiendo, era como si todos de alguna manera conocieran al alma de su espada ya que eso era una de las cosas que, hacia habitualmente, regresaron con los demás — no sé si hare que funcione — dijo al momento.

Hyōsube asintió serio — estaremos todos delante de ti listos para atacar, tú debes pensar en la manera de llegar al otro lado sin que nos demos cuenta — apunto — será uso del tiempo y espacio.

Todos suspiraron con cierto pesar al notar cierta duda en la peli azul y no era para menos, esa técnica casi le había llevado a morir y ahora todos estaban ahí presionando para que volviera a utilizar esa técnica. No importaba lo que pensaran ya que Ichibē específico que era algo que Rey pidió se hiciera, ya que, según lo visto a futuro, esa técnica había evolucionado y en ese punto debían saber cómo era ese perfeccionamiento. Soi Fong se puso en guardia, había notado como el escuadrón cero se había plantado enfilado delante de ella para evitar su paso, apretó fuertemente su espada lista para hacer lo que debía hacer, solo debía pensar en pasar al otro lado y fue así que se lanzó al ataque.

Kirio miro hacia Ichibē — para esto — pidió suavemente al notar el daño visible en la peli azul que ya llevaba un buen rato intentando pasar al otro lado sin haber tenido oportunidad y cuando pensaron que lo haría había caído de la mano de Shutara.

— Kirio, Shaolin debe regresar a la Sociedad de Almas — apunto Shutara — solo logrando pasar al otro lado lo hará posible.

Ichibē suspiro — hay algo que ella no está haciendo bien — apunto y camino hacia la peli azul dejando atrás a sus compañeros.

— Solo espero que esto no la deje mal herida, es como si todos mis esfuerzos por su salud fueran en vano — se quejó Tenjirō negando con su cabeza.

Ōetsu sonrío un poco divertido — no me digas que unos pequeños golpes y rasguños son difíciles de curar para el gran demonio de las aguas termales.

Shutara suspiro, eso era un golpe bajo para Kirinji por otra parte la peli lila sonrío un tanto divertida por el pique que le daban a su compañero, pero entendía la queja. Soi Fong estaba tomando muchos golpes ya que de alguna manera aun no encontraba el camino para dar rienda suelta a Jikū no Uso.


— Si lo deseas podemos descansar — dijo con calma Hyōsube.

Soi Fong alzo su vista ya que aún se encontraba en el piso tratando de tomar un poco de aliento ante todos sus intentos fallidos — estoy bien — señalo poniéndose de pie.

— ¿Qué pensabas cuando usaste Jikū no Uso contra Yhwach? — Cuestiono curioso Osho al ver que había algo que le impedía lograr la técnica, quizá solo debía de ayudar a Shaolin a buscar una nueva perspectiva al asunto, no solo decirle lo que debía hacer.

Soi frunció el ceño y miro al Shinigami barbudo, suspiro tratando de recordar ese momento en específico dejando de lado lo que sabía perfectamente. Había pensado en matar al Quincy para que Yoruichi pudiese vivir, el salvarle había sido todo en su mente, por encima de todos y todo, pero sabía que no podía decirle esas cosas a Ichibē, era un motivo egoísta y aunque le pesara sabía que nunca hubiese cambiado sobre ese pensamiento. Por esas mismas razones sentía que no era digna de haber sobrevivido, de tener una segunda oportunidad, cuando otros habían luchado por el simple hecho de salvar a la Sociedad de Almas.

Ichibē Hyōsube sonrío levemente ante el silencio de Soi Fong — no es necesario que me respondas, lo importante es que derrotaste a quien quería destruirlo todo y causando daño a muchos — apunto serio — creo que debes pensar en eso mismo si deseas derrotarnos, tal vez así podrás pasar sin problemas sobre nosotros.

La peli azul asintió entendiendo el punto — volvamos a intentarlo — pidió seria.

Ichibē sonrío — sabes que no seremos condescendientes — le recordó — será cuando estés lista — señalo y volvió con sus compañeros.

Soi Fong le vio dar media vuelta y volver con los demás que a su orden volvían a ocupar sus lugares, suspiro con cansancio y miro su espada, deseaba pedirle ayuda a Suzumebachi, pero no era justo en esos momentos avocarse a ella y seguramente no le haría caso. Pensar en esos últimos momentos en el combate contra Yhwach no era de su agrado, pero admitía que su último pensamiento fue Yoruichi, quiso reír al reconocer que la princesa del clan Shihōin siempre fue un motivo persistente en su mente, todo inicio con el ferviente deseo de servirle, de ser adecuada para protegerle, ser más fuerte para traerla de vuelta cuando deserto del Gotei, luchar en su contra para demostrarle que era más fuerte que ella a su regreso al Seireitei. Bien podría reír ante el hecho que Yoruichi siempre ha sido una constante en su mente para bien y para mal.

Cursi— escucho en su interior, seguramente proviniente de Suzumebachi, el que soltara una que otra queja era un buen indicio que no todo estaría perdido. La peli azul apretó la empuñadura de su espada y empezó su camino hacia donde el escuadrón cero se encontraba para volver a intentarlo con el pensamiento de derrotarlos y por fin volver a la Sociedad de Almas. Shutara le miro venir y lo supo — pónganse en guardia — advirtió al notar que esta vez había una actitud diferente en la joven Fong. Le vieron avanzar con pasos más rápidos hacia ellos, alzando su espada y con una actitud determinada que conocían bien.

Soi Fong pensó en Yoruichi, en que de alguna manera le estaría esperando del otro lado, fue ahí que noto como todo parecía relantelizarse ante sus ojos grises, sintió que podía moverse sin problema como si se desplazara de un lugar a otro pasando delante de todos sin que le notaran o hicieran algo, miro hacia atrás y pensó que debía darles una lección y se volvió para robarles algo que les pertenecía, cuando había logrado su cometido se detuvo volviendo su vista hacia el escuadrón que le daban la espalda en posición de ataque, sonrío al saber que lo había logrado —¿por causalidad no han perdido nada? — Pregunto la peli azul, todos rápidamente giraron para verle ahí parada con una sonrisa satisfecha y les mostraba lo que les había arrebatado, A Kirio le arrebato la paleta que siempre llevaba en su cabello lila, los lentes de Ōetsu, el palillo de Kirinji, el tocado del cabello de Shutara y el pincel de Ichibē.

Ichibē sonrío levemente ante la astucia de la peli azul, de pronto esta cayo desmayada ante los ojos del todos. Kirinji fue rápidamente hacia ella haciendo una evaluación Kidō. Todos se habían acercado para ver que sucedía — ha sido mucho esfuerzo para ella — señalo Tenjirō — debo llevarla a descansar, cuando despierte ira a las aguas termales y sería bueno que le prepares una buena comida — le indico a la peli lila.

Ōetsu bufo — ¿creen que solo sea el esfuerzo? — Cuestiono con preocupación.

Shutara le entrego sus lentes, a la vez que colocaba su tocado en su cabello — creo que es lo mismo que paso cuando logro la técnica por primera vez.

Kirio negó — se sobre esforzó, se supone que solo tenía que pasarnos por delante— apunto seria — no hacer alarde de lo que puede hacer — dijo a la vez que colocaba su paleta en el cabello.

Ichibē rio divertido — creo que no se le pueden enseñar trucos nuevos a un zorro viejo.

Shutara suspiro — aun así, debe ser más cuidadosa, de nada sirve ganar una guerra o un desafío si hay pérdidas que se pueden evitar.

Todos asintieron, de alguna manera Shaolin era del tipo que se sobre esforzaba en cualquier cosa ya sea por simple diversión, orgullo, quizá jactancia o por el hecho de demostrarse a sí misma que puede — hay que dejarla descansar — señalo el barbudo Shinigami — iré a informar al Rey.

Hyōsube inicio su camino a los aposentos de Rey, había salido del lugar de entrenamiento cuando fue detenido por Shutara — ¿qué fue lo que le dijiste para que lo lograra? — Pregunto.

Ichibē suspiro — no es un secreto que su sacrificio tiene nombre y apellido — dijo suavemente y vio cómo su compañera ponía los ojos.

— Me preocupa que eso sea un problema — apunto seria.

Hyōsube frunció el ceño — desde cualquier punto que lo veamos es un problema inevitable y por tradición no interferimos en asuntos nobles, en ese punto creo que tenemos las manos atadas.

Shutara suspiro — sé que de todos los ángulos es un problema, pero si soy sincera me preocupa más la situación gato-abeja — apunto seria, Ichibē sonrío ante el termino en clave que habían inventado para nombrar lo que podía ser una relación romántica entre Soi Fong y Shihōin Yoruichi — Yoruichi es voluntariosa y propensa a saltarse las reglas, en cambio Shaolin es de mantener el orden de las cosas a costa de sus propios sentimientos.

Ichibē carraspeo un poco incómodo de hablar cosas que eran personales de las dos comandantes del Onmitsukidō — sé que Kirio y tú han hablado sobre eso — dijo insinuando que se estaban comportando como unos Shinigamis novatos — debemos recordar que cada quien labra su destino con sus decisiones, es algo que siempre nos ha dicho el Rey Alma desde el primer momento en que fuimos elegidos sus guardianes.

La pelinegra sonrío — solo me preocupo por la segunda división y Onmitsukidō — dijo con calma

Ichibē suspiro ante tal comentario — no deberías preocuparte por la segunda división y Onmitsukidō — apunto a sabiendas que mencionar las dos entidades era otro termino clave de la relación gato-abeja — ¿no has hablando con Kirio sobre el Rey Alma? — Pregunto.

Senjumaru asintió — Kirio señala que lo ve diferente a como era antes de la guerra — señalo seria — creo que es normal al hecho de que estuvo a punto de morir, fue una suerte que la mano derecha ayudara.

— No creo que solo sea el hecho de casi morir — apunto el barbudo — si no fuese por Kamikake, Yhwach hubiese absorbido al Rey y todos sus poderes — señalo — creo que una parte de la esencia de la mano derecha quedo en el Rey Alma, por si no lo recuerdas Jūshirō Ukitake era quien estaba poseído por la mano derecha.

La pelinegra sintió — ciertamente, si no fuera por eso estoy segura que hubiese sido el nuevo comandante ante la muerte de Yamamoto — indico — por mucho que le tachaban de noble de corazón y benevolente, siempre luchaba con aquellos que se levantaban contra el Gotei.

— No creo que Yamamoto dejara su elección por Kyōraku — refuto — siempre ha sido del tipo astuto y es más que evidente que haría cualquier cosa con tal de salvar a la Sociedad de Almas, sino mira como utilizo a Sōsuke en esta guerra.

Shutara asintió — acepto que fue sorprendente que lo hiciera luchar de nuestro lado y de paso dar su vida.

— El Rey alma es más…benevolente desde su despertar — dijo Ichibē — pueda que la mano derecha del Rey poseyera a Ukitake, pero nadie puede saber si Jūshirō no influencio a la mano derecha y por ende al Rey mismo — señalo — el solo hecho de romper la regla de no interferir ha sido un hito, nunca fue curioso ante los sentimientos o razones detrás del actuar de alguien.

— ¿Crees que el de alguna manera alienta esta situación? — Pregunto con incredulidad.

Ichibē suspiro — no creo que la aliente, pero seguramente ha visto algo en el futuro y está más que dispuesto a dejar que las cosas tomen su curso — indico con una sonrisa — sería bueno que hablaras con Soi Fong antes de su partida, quizá darle una perspectiva de que no todo es blanco y negro ayude un poco.

— Eso es como darle vía libre para dar riendas a sus sentimientos — apunto la pelinegra.

Hyōsube sonrío — exageras, Shaolin es más contenida que un monje — apunto — pero tampoco es bueno contener sentimientos que son recíprocos — dijo reflexionando, carraspeo un poco — lo siento, pero debo ir con el Rey.

Shutara asintió y miro sobre su hombro — ¿escuchaste todo? — Cuestiono.

Kirio salió sonriente — te dije que el Rey se ve diferente — señalo satisfecha — debo ir a preparar la comida para Soi Fong, sería bueno que cuidaras de ella — sugirió — Tenjirō ha tenido muchos días de desvelos para obtener la recuperación completa de Shaolin.

— Lo sé, pero es seguro que querrá tratarla antes en las aguas termales — dijo seria.

Kirio suspiro — aunque sea así, no pierdes nada en estar ahí.

La pelinegra asintió y fue al palacio de Tenjirō, Ōetsu había acompañado al curandero y al momento que la pelinegra llego vio que los dos habían metido en las aguas termales a Soi Fong. Seguramente prefirió no esperar y sanar las heridas de una vez para luego dejarla descansar sin la preocupación de sus heridas. Se acercó al par en las aguas termales y supuso que la peli azul se encontraba al fondo a sabiendas que para Kirinji era el método más rápido de sanación.

— ¿Cuánto tiempo estarán ahí? — Cuestiono Senjumaru.

Tenjirō suspiro — unos cinco minutos más — apunto.

— ¿Puedo quedarme cuidándola? — Pregunto la pelinegra.

Kirinji suspiro — sabes que en estos días es mejor que duerma sola — señalo — aún tiene problemas con sus recuerdos y en sueños no puede controlar su Reiatsu.

— No le ayudas siendo una mamá gallina — dijo Ōetsu — es seguro que pronto volverá a la Sociedad de Almas y desde ahí tendrá que apañárselas por si sola.

Tenjirō le lanzo una mirada molesta a su compañero — si quieres hablar con ella, deberás esperar que despierte — señalo — no deberías preocuparte, lo hará bien — apunto con seriedad — sabemos que es una luchadora.

Shutara asintió — esperare a que despierte entonces, sería bueno hablar con ella — dijo y se fue a su palacio.

La pelinegra debía estar lista por si era necesaria preparar ropa especial para el regreso, aunque dado que hace poco se había recuperado tal vez no sería conveniente usar el camino habitual y menos hacer el viaje sola. Quizá debía esperar a que el Rey diera las instrucciones precisas ya que de alguna manera estaba muy pendiente del asunto. Ichibē salió del palacio del Rey satisfecho, el Rey había dado la orden de avisar al Sōtaichō que estarían llegando con Soi Fong el día de mañana, por lo cual pedía mucha discreción y se hicieran los arreglos para tal punto ya que no era conveniente que se regara la noticia de que la peli azul no había perecido en la guerra, por lo demás el Rey había instruido quienes le acompañarían, a la vez que señalaba que desde el momento en que el Shaolin Fong estuviese en el Seireitei era responsabilidad del Gotei 13 como daría la noticia y en qué tiempo.


En la Sociedad de Almas Kyōraku había convocado a la morena a su oficina, desde hace un momento había recibido el mensaje por Tenteikūra directamente de Ichibē Hyōsube con la noticia de que Soi Fong ya se encontraba recuperada, por lo tanto, estarían llegando el día de mañana a primeras horas, a la vez que le comunico ciertas instrucciones y para su sorpresa había pedido que la capitana del cuarto escuadrón estuviera presente por lo cual debía de informarle lo que sucedía. Pero eso sería en otro momento ya que por ahora necesitaba hablar con la princesa del clan Shihōin y ver qué quiso decir con eso de que "Soi Fong pertenece a la segunda división" Había enviado el mensaje hace unos segundos y de pronto vio que Nanao Ise aparecía en la puerta.

— Shihōin taichō ha llegado — anuncio la pelinegra.

Kyōraku asintió — la estaba esperando, que pase — apunto serio, Nanao desapareció tras la puerta y de pronto apareció la morena.

Yoruichi se acercó e hizo una leve venia en forma de saludo reconociendo la autoridad de quien siempre fue un compañero capitán — llamaste Sōtaichō — dijo con seriedad.

— Toma asiento — pidió y al instante, la morena hizo según su orden — te convoque porque hay noticias del palacio del Rey — señalo y al momento pudo notar que tomo toda la atención de la capitana del segundo escuadrón — Soi Fong está lista para regresar.

La morena suspiro, lo esperaba pacientemente y pensó que posiblemente tardaría un poco la recuperación de su pequeña abeja, ya había pasado casi un mes desde que había regresado del palacio del Rey y había tenido tiempo para solucionar todos los cabos sueltos, prepararse mentalmente para eso, pero en este punto sabía que nunca estaría preparada — es una buena noticia — apunto.

— Debemos ir pensando que cargo le otorgaremos como Gotei — apunto serio.

Yoruichi suspiro, lo cierto es que había estado pensando sobre ese asunto en particular y no mintió en ningún momento al decir que Soi partencia a la segunda división y Onmitsukidō, más correctamente había crecido en el Onmitsukidō — Soi volverá a ostentar el título de Gundanchō del Onmitsukidō — dijo de una vez.

Kyōraku suspiro — ¿dejaras nuevamente tus títulos? — Cuestiono serio, ya que en eso intuía un problema.

Yoruichi sonrío — Shunsui, recuerda que estoy a cargo de dos instituciones importantes y eso es demasiado trabajo — apunto y vio como el Sōtaichō sonreía en entendimiento — he pensado que se podría ser conveniente tener dos capitanes ya que hay dos instituciones.

— Eso es inteligente y astuto — reconoció con una sonrisa que borro al momento — pero veo un problema para todos — apunto — el noble clan Shihōin no estará contento, estamos hablando de entregar el Onmitsukidō que por generaciones estuvo a cargo del líder del clan Shihōin.

Yoruichi puso los ojos — paso un siglo en manos de Soi Fong, ya sea por falta de liderazgo o por conveniencia — apunto — todos se dieron cuenta que fue la mejor elección.

Shunsui medito la situación, podría ser que el clan Shihōin le debía mucho a Soi Fong por llevar dignamente la segunda división y Onmitsukidō evitando la caída del clan. Pero los nobles eran ambiciosos y orgullosos — porque no la dejamos como capitana del segundo escuadrón, para que puedas mantener tu título como Gundanchō, así tu clan aun mantendría el poder sobre el Onmitsukidō y no habría afrenta para ellos.

La morena negó al instante — Soi Fong nació y creció en el Onmitsukidō, es perfecta para ser la comandante de las fuerzas especiales — apunto — además hacer eso es una manera de mantener a los nobles de mi familia a raya — señalo sabiamente — yo seré la capitana del segundo escuadrón, así estaré más envuelta en los asuntos del Gotei, ser Gundanchō es jugar con la política y debo decir que nunca me gusto ser partícipe de ese juego.

Shunsui lo entendía demasiado bien, él había dejado su lugar en la familia cuando su hermano mayor murió y sobre el recayó el liderazgo de su familia, tuvo mucha suerte de que tuviese más hermanos dispuestos a tomar su lugar al momento que había expresado que su deseo era permanecer sirviendo al Gotei 13. Yoruichi no era muy diferente y según recordaba, siempre trato de desligarse de esas obligaciones que le coartaban su libertad. Hasta ahora no entendía por qué había tomado la decisión de retomar su título como cabeza del clan Shihōin. Aun así, el tenerla como líder era una ventaja que se podía aprovechar para influir en la misma noble familia Shihōin y tener un peso al momento de buscar apoyo en central 46.

— Debo aceptar que es un buen plan, pero para evitar problemas con el clan deberías decir que fue mi sugerencia — índico — además, eso no exime que como Gotei debamos hablarlo con tu familia, ya que con su líder hemos llegado a un acuerdo.

Yoruichi asintió — hablare con mi padre cuando sea el momento — apunto seria — creo que antes de movernos debemos ver las circunstancias al regreso de Soi Fong.

— Es una buena línea de acción, pero no podemos actuar sin saber la situación — acordó con seriedad — creo que antes de tomar acción debemos informar a Soi Fong cuál será su cargo en el Gotei 13.

La morena suspiro — conociéndola será difícil convencerla de eso — indico — deja que yo me encargue de eso.

El castaño negó con seriedad — si es difícil convencerla para ti, lo mejor es que yo le comunique su papel en el Gotei — apunto serio — te recomiendo estar aquí a primera hora, creo que desean ser discretos ya que estarán aquí al amanecer y darán algunas instrucciones.

— Es de esperar luego de todo lo que han hecho para traerla de regreso — señalo — aquí estaré muy temprano — indico seria — será mejor regresar al escuadrón, debo hacer que limpien los aposentos y que todo esté en orden.

Kyōraku asintió — nos vemos mañana — apunto, esperaba que no hubiese ningún problema a sus planes, ahora que veía a la morena salir de su oficina esperaba que Isane ya estuviera ahi y dar por terminado los preparativos.

Yoruichi salió de la oficina del comandante general y se sorprendió al ver que Isane Kotetsu estaba ahí esperando turno para hablar con Shunsui. Al momento Nanao fue y anuncio a la capitana de la cuarta división.

Isane entro cuando su amiga Nanao había indicado que podía pasar, antes se había extrañado de ver salir a Shihōin taichō — Sōtaichō — saludo con seriedad.

— Isane, quiero que el día de mañana a primeras horas atienda una reunión en la primera división — apunto — debo pedirte que ser discreta a este llamado ya que es confidencial.

Kotetsu asintió — ¿la hora es al apuntar los primeros rayos del Sol? — Cuestiono queriendo confirmar la hora.

— Es correcto — índico — además de discreción, debo pedir que tengas mente abierta.

Isane asintió con calma y pensando que podía ser eso de mantener la mente abierta, aun así, tenía cosas que preguntar — ¿debo imaginar que el algo de carácter medico? — Pregunto.

Shunsui suspiro — posiblemente esa sea el caso — señalo, aunque no sabía exactamente para que la habían convocado si según decían Soi Fong estaba lista para regresar era porque ya se encontraba bien.


En el palacio del Rey Soi Fong por fin había despertado, Tenjirō fue quien se encontraba cuidando su sueño luego de tenerla sumergida en las aguas termales. Por mucho que Shutara y Kirio se habían ofrecido para cuidarle el llamado demonio de las aguas termales decidió ser quien se quedaría a cuidar la recuperación de la peli azul. Aun así, todos se habían reunido a la hora de la comida para charlar sobre las nuevas instrucciones del Rey.

— Es una lástima que no podamos ir todos a la Sociedad de Almas — se quejó la peli lila, al momento en que Ichibē había dicho quienes le acompañarían.

Ōetsu suspiro — no te quedaras sola en el palacio, Shutara y yo tampoco vamos — dijo serio con señal de inconformidad ya que la vez pasada si había ido, pero esta vez Ichibē quería ser discreto.

Shutara se encontraba terminando de confeccionar la vestimenta de Soi Fong, sería un par de Shihakusho más el que llevaría puesto pensando que el cambio en sus medidas y crecimiento que ajustaron en el entrenamiento los que poseía no le servirían. Por mucho que hubiese querido ser de las que acompañaran a la peli azul a la Sociedad de Almas reconocía que el secretismo no permitiría que fueran en gran número. Kirio apareció junto a la joven Fong que deseaba agradecerles a todos la ayuda en su recuperación. A la vez aprovecharían para que la joven tuviese un poco de indulgencia consigo misma, haciendo hincapié a las recomendaciones de Tenjirō, aunque le parecieran molestas, pero sobre todo le pedía tener una vida plena y que esperaban verle nuevamente en un futuro cercano.


Ichibē Hyōsube había ido con Kirinji Tenjirō a la sala del Rey Alma para dar el último informe sobre la salud de Soi Fong. Sabían que después de eso ya tendrían luz verde para que la peli azul dejara el palacio.

—Mi señor, estamos aquí para informar que Shaolin ya está recuperada — informo Ichibē.

El Rey los miro serio — ¿su estado físico es el adecuado Tenjirō? — Cuestiono.

El demonio de las aguas termales asintió — físicamente se ha recuperado por completo, pero aconsejo que frene un poco cualquier esfuerzo que pudiese hacer en las futuras dos semanas.

— Si se ha recuperado por completo, ¿cuál es el motivo de esa recomendación? — Pregunto el Rey.

— Su mente y Psique se deterioraron al regreso de todos sus recuerdos — señalo — aun hasta ahora tiene episodios en que su Reiatsu se descontrola, adecir verdad por alguna razón que no entiendo su Reiatsu parece fluctuar — explico — aunque la mayoría de esos sucesos son entre sueños.

El Rey guardo un momento de silencio — ¿aun así das tu aval para que regrese a la Sociedad de Almas? — Pregunto.

— Si — dijo con seriedad — pienso que sería saludable que regrese a su ambiente, una vida normal y una la rutina diaria ayudara a que su mente y psique sanen de manera natural.

— Creo que todo está claro y si hay más recomendaciones para la joven Fong, deberá seguirla al pie de la letra— apunto— es tiempo que Shaolin Soi Fong deje el palacio y regrese a la Sociedad de Almas — indico el Rey.

Ichibē y Tenjirō asintieron en obedecían — se hará conforme a sus órdenes — dijo Osho.

— Antes de que partan, deseo hablar con Shaolin — indico el Rey.

Tenjirō al momento miro a su compañero que se mostró serio — por supuesto mi señor, iré por ella.

Salieron de la sala del Rey, con rapidez, no había mucho que hablar, pero era notorio que tenían la sorpresa gravada en sus rostros, si antes el llamado para Shihōin Yoruichi les había sorprendido dado toda la historia que la morena tenía sobre si, el que llamara a Soi Fong no debió hacerlo, pero no cabía duda que era extraño que dos capitanas del segundo escuadrón tuvieran el privilegio de tener una audiencia con el Rey alma, cuando solo la guardia del Rey tenía ese derecho y el único Shinigami que en toda la historia de haber hablado directamente con el Rey era Genryūsai Yamamoto.

— ¿Qué crees que desee hablar con Soi Fong? — Cuestiono Kirinji.

Ichibē se detuvo antes de llegar al palacio de Shutara donde sabía que se encontraba la peli azul — no lo sé, tampoco supe lo que hablo con Shihōin — apunto serio.


Unos minutos después Soi Fong seguía al barbudo Shinigami hacia los aposentos de Rey Alma, todos había quedado sorprendidos por ser convocada con el Rey. Soi Fong más que nadie que siempre pensó que se capitana era el único privilegio que podía tener. Se detuvieron frente a las enormes puertas que reconoció de su enfrentamiento contra Yhwach — espera un momento mientras te anuncio — indico Ichibē y se adentró a la sala, un momento después apareció — puedes pasar.

Soi suspiro — ¿hay algún protocolo? — Pregunto,

Hyōsube sonrío — se tu misma, pero recuerda que estas frente al Rey.

La peli azul asintió y se adentró al lugar, sus pasos eran firmes y su rostro serio, ciertamente se encontraba expectante de que querría hablar el Rey con ella. Observo el lugar con ojos curiosos, la sala estaba iluminada y había un ambiente calmo, se detuvo al ver que delante de ella se encontraba la figura del Rey alma. Al instante se inclinó en manera de respeto.

El Rey sonrío levemente — puedes levantarte Shaolin — ordeno con calma. La peli azul se puso de pie dudosa en como proseguir — te preguntaras porque has sido convocada — Soi asintió — quería conocerte en persona, al final eres quien termino con la vida de Yhwach.

— No lo hice sola — apunto la peli azul.

— Lo sé, pero tu determinación y sacrificio casi te cuestan la vida — apunto el Rey.

Soi carraspeó — debo agradecer que gracias a usted he vuelto a la vida— dijo haciendo una reverencia.

El Rey sonrío — te equivocas Soi Fong, no soy un dios — aclaró, ante la extrañeza de la peli azul — solo soy un Rey, por lo tanto, no puedo traer muertos a la vida, ya que por mucho que quisiera no puedo deshacer el ciclo de vida y muerte.

— Pero como es…— Intento entender lo sucedido.

— Tu situación fue especial ya que no moriste completamente, una parte de tu alma se aferró a este mundo y en el uso de esa nueva técnica transporto tu cuerpo a un espacio y tiempo diferente — explico — yo te vi en un lugar indeterminado cuando me encontraba en mi sueño de recuperación — señalo — lo sucedido contigo, fue algo más allá de toda comprensión y de lo cual me aproveché ya que solo tuve que seguir el rastro de tu firma de Reiatsu, no me parecía justo dejar que terminaras así luego de tu sacrificio por vencer a Yhwach — dijo el Rey con una sonrisa.

Soi no pudo más que inclinar su cabeza un poco avergonzada, esa sonrisa era confortante como lo era la de Ukitake taichō — aun así, no me siento merecedora de tal reconocimiento, cuando hubo muchos otros que dieron valientemente su vida en esta guerra.

— Ciertamente muchos murieron —señalo el Rey — valientes y leales Shinigamis, tenientes y capitanes — enumero — pero has sobrevivido y tu deber es vivir, deja las dudas a un lado porque hay mucho que hacer en la Sociedad de Almas.

Soi asintió al momento — agradezco todo lo que han hecho por mí, Rey Alma — dijo al instante que daba una venia — mi lealtad y vida seguirán al servicio del Gotei 13 y a usted Rey Alma.

— Sé que tú lealtad y servicio las tengo, pero hay una cosa más que quisiera de ti — dijo el Rey.

— ¿Qué podría darle señor? — Cuestiono curiosa.

— Como di mi palabra de que tendrías de regreso tu vida tal como la conocías y mereces vivirla plenamente — señalo — debo reconocer que promoverte para ser parte del escuadrón cero hubiese sido algo mucho más sensato — indico el Rey — pero como tú no puedes ser parte de mi guardia, en el futuro tomare a tu primer hijo para ese honor.

La peli azul se sorprendió — mi primer hijo…—susurro.

— Si, tú primogénito — confirmo el Rey — pero para que todo eso suceda, deberá pasar cierto tiempo y como dije antes, hacer tu vida — señalo con una sonrisa — por ahora lo mejor es que regreses a la Sociedad de Almas.

Soi Fong asintió — me despido de usted Rey Alma — con esas últimas palabras salió de la sala entre sorprendida, confusa, descolocada y con muchas cosas en su mente ante la última petición del Rey, lo cierto es que ella nunca pensó en la maternidad y mucho menos en un matrimonio. Afuera Ichibē ya le esperaba pacientemente.

Hyōsube le sonrío — es momento de regresar, debes ir al palacio de Shutara para que te cambies de ropa, luego de eso partiremos — informo —la peli azul asintió.