Luan fue la primera y por ello se quedó embarazada primero. Al poco tiempo de haber perdido la virginidad con Lincoln, Luan nada más podía pensar en eso: en el sexo incestuoso y consensual que tenían, sexo que con mayor frecuencia tenían, llegando a parecer perros en brama, desnudos y sudorosos, en todas partes de la casa, generalmente en habitaciones herméticas, hasta quedar exhaustos y dormidos juntos, pegados y pegajosos, a veces todavía unidos.

El chico literalmente se despertaba los lunes y ya estaba ahí de rodillas la comediante dándole la espalda, echándose hacia enfrente, y mostrándole todo el culo sin pantaletas de por medio, con su entrada tan húmeda como expuesta, la cuál se le hacía irremediablemente erótica. No era raro que en ese punto hicieran el 69 al ver todas las disposiciones, nada más sintiendo como le bajaban la trusa y la pijama, y entraba la calidez bucal de Luan a guardar lo suyo, teniendo enfrente sus mulos estirados, la rajadura rosita como pliegues labiales de sus nalguitas, no podía hacer nada más que probarla, pasar la lengua y meterla al hoyito precioso, a la vez de sentir esa estimulación constante, de los labios de Luan rodeando su miembro y deslizándose absorbiendo, llenándolo de saliva, moviendo su cabeza, mamándolo con enjundia a la espera de que saliera algo de ahí.

De Luan le encantaba más su poto fértil. Antes de ir a la escuela, lo olía hincado y levantando su falda, restregando su rostro a sus panties blancas en su cuarto, esnifando todos los olores "reproductivos", junto a la lavanda, los cítricos y su aroma corporal ligero y femenino, daba esa esencia suya tan particular con la que parecía drogarse antes de irse a la escuela, y Luan como buena droga, sonreía y se calentaba al salir a su entera disposición al consumidor, restregando sus nalgas a la nariz de su hermano, suspirando con satisfacción.

A continuación tenían sexo varias veces con una rapidez y fuerza inusitada, pero eso fue progresando exponencialmente, cuando ya no se dedicaba tanto a masajear sus cachetes uno a uno apretándolos entre sus manos, dándole nalgadas, enrojeciendo su cutis, y estirándolas para presionar su ano.

Iba con la verga dura a la escuela cada vez y cada día, y muchas de sus hermanas lo notaban sin disimularlo. Veían cuando Luan empezaba a desabrocharlo y sacarlo, mostrando sus tetitas desabotonando su camisa y subiéndose el sujetador deportivo, para darle una buena imagen estimulante cuando lo masturbaba "discretamente", incluso a veces casi llegando al frente de la misma escuela, antes de bajarse de la vansilla con sus hermanas e ingresar a las instalaciones. Por ello tenía que apurarse y mamarlo fuerte y duro, a veces sentándose en su pene para exprimirlo con su pepa, o ya luego, dejando que se Luna se uniera al sexo oral para que ayudara, que realmente era muy tímida al principio pero muy hábil a decir verdad en ello, y a Luna le gustaba chupar su pene sin quitarse sus audiófonos, y succionando con presteza y devorándolo todo hasta las anginas, y le sacaba la leche con más eficacia que sus hermanas con su boca, y su hermano solo veía y sostenía el cabello corto y la coleta Luan cuando lo limpiaban, antes de bajar a la escuela.

Con Luna realmente le gustaba mucho su personalidad, sin dejar a un lado que todo su cuerpo tenía masa por donde agarrar y degustar; tanto en el busto como la cintura eran proporcionales, y no era mucho o poco. Sin mencionar las pecas en su culo mediano, sumando que era delicada y romántica a la hora de tener relaciones, y que era probablemente la más sumisa de sus hermanas, razón con la que se fundamentaba, en por lo menos follarla una vez al día, en los caminos sinuosos de Lincoln, con segundas y terceras rondas, dependiendo de los condones que tengan a la mano, y la energía y las circunstancias.

También estaba su novia Sam Sharp, que había de mostrarle la verga en una ocasión en que Luna fue al baño, y que la tomó y empezó a jalársela, debido a que los sopores del alcohol retroalimentaban la deslealtad y la calentura en ellos. Sharp tenía por todas partes, una belleza distinta pero dentro del género de Luna, solo que ella era más plana y su trasero que no dejaba de ser lindo mas nada grande, y no era su hermana, la que más tarde al salir del edifico juntos, terminaría fornicándola detrás de unos arbustos en su camino de regreso a casa.

Simplemente le subía la falda, le retiraba las panties moradas con calaveras púrpuras, y se la follaba al aire libre, rebotaba su culo pecoso en su pelvis, introduciendo un pulgar en su apretado ano rosado, en cada ocasión que salían a divertirse juntos, y terminaban bebiendo en los parques, y se bajaban los pantalones a medias para echarse a follar dentro de juegos infantiles, donde Luna gemía y jadeaba como una presa dócil, muy femenil y distante a su tono normal de voz, la cuál le pedía que parara.

Por eso él tiene un libido más descontrolado al estar cerca de ella y cuando están solos, y ella tiene la culpa de incentivarlo al obedecerlo silenciosamente y parecer disfrutarlo (como con cada una de sus consanguíneas). Quedándose a la espera de sus amigos y Sam que fueron por leña, Lincoln y Luna no se controlaban y tenían relaciones sexuales en su tienda de acampar, y al salir sudorosos, arreglándose a los rumores de sus amigos, presentaban malas respuestas a ciertas preguntas sobre sus aspectos.

Todas en la casa entendieron con mayor rapidez que Luna quería ser pareja de Lincoln, y que no le importaba otra cosa que tener su lugar con él en su lecho de forma pasional. Con Leni se siguió la misma idea, siendo aceptada tras ser marginada en su silencio tímido, sin embargo Luna se levantó y habló por ella, y a veces cuando Luna y Lincoln salían un fin de semana a la carretera, invitaban a Leni para que les acompañara, compartiendo siempre cuartos de motel, donde casi siempre pasaban la mayor parte del tiempo, donde Lincoln era el que tenía una total libertad para hacerlas y disfrutarlas en conjunto o individualmente (lo que quisiera hacer él).

Leni era la más tierna y la más bella en términos generales de belleza. Parecía una barbie, y desde niño a Lincoln le había dejado hacer de todo con su cuerpo perfecto y bien proporcionado, sin nunca limitarlo ni un poco o quejarse demasiado. Al final le gustaba todo de la modista, y en ocasiones solo por cohabitar un lugar, se le hacía imposible no megrearla, aventarse junto a un sillón con ella, y desvestirla.

Chupándole las tetas en combinación con penetrarla estando debajo de ella, tenían tanto sexo, que su pene le dolía después de tanto eyacular y enarbolar la lujuria dentro de la vagina de su hermana, donde todo se hacía resbaloso, viscoso y espeso por la acumulación de semen. Realmente Leni se embarazó después de Luan, pero eso sería adelantarse a más embarazos prohibidos con los intervalos endogámicos de la impotencia de Lisa frente a sus estudios, guía y fracaso.

Leni lo visitaba en la escuela entre las primeras clases con la excusa de entregarle su desayuno en la vansilla, algunos chicos de su clase la miraban pasar lozana y linda (su belleza sería tema de conversación durante semanas) para posteriormente irse a encontrarse con su hermano por la parte oeste trasera, e ir juntos detrás de un árbol, dejando que la encale al tronco y subirle el vestido y quitarle las bragas, para después bajarse los pantalones, y tomarla de perrito colocando muy bien sus pies sobre el pasto, para empezar a embestirla durante unos minutos, afiebrado y volteando a los alrededores con el corazón latiendo fuertemente, para sacar esperma "fresco" de las mañanas directamente restregándose a su espalda y su útero con su glande llorón.

Lynn Jr también lo visitaba recién. Él ayudaba a Leni a limpiarse la vagina, cuando la veían saltándose las prácticas mañaneras, y no dejaba que se despidieran apropiadamente los hermanos. Lo arrastraba al exterior del gimnasio, y lo encerraba en uno de los almacenes del equipo del que tenía llave, y lo tiraba a una pila de colchonetas quitándose sus inferiores sin quitarse sus tenis, y lo montaba desanudándolo de la cintura, sin reparos a las secreciones que luego dejaran.

Lynn Jr era muy atractiva pero su personalidad y su actuar representaban ciertas dificultades para mantener la paz con todas y con él en casa. Estaba claro que de todas era la que mejor rendimiento tenía, y buscaba hacer llegar a acabar a su hermano primero que cualquiera de sus hermanas.

Su amiga Polly Pain fue en parte la que propagó cierto rumor incestuoso de ellos. Ella había salido con el peliblanco, y este la había desvirgado a los días de besos y toqueteos, y lo hicieron un par de veces en su casa; su cuarto y el patio trasero, porque el pervertido de Linc, se había excitado al verla con sus patines, teniendo un devaneo que pronto terminó cuando Lynn se enteró. La separación fue mutua en principio, pero fue solo una apariencia, porque pronto Polly cayó deshecha en un desamor notable, y pronta depresión, a pesar de que antes ya era muy sabido que Lynn celaba y protegía mucho a su hermano entre sus amigas, tal vez muy inmadura de su parte, además de que resultaba hipócrita ya que en ese momento decía estar interesada por otros chicos. Pronto la amistad se quebró y su grupo se fragmentó, y pronto era visto por todas, que Lynn Jr despreciaba a Polly, y despedía a su hermano con un beso en la comisura de los labios cuando se acercaba a saludarla por la cancha, y enrojecía y volvía muy amanerada a la plática, que una que otra decía lo guapo que era Lincoln, en lo que Lynn Jr volvía a su rudeza para decir un: "Ni lo pienses" amenazante y burlona, en lo que más de una se ponía incomoda o reía.

Pronto Lynn corto todo vínculo con otros intereses masculinos, una vez Lincoln le insinuó que un chico la fue a visitar a la casa con intenciones personales, y ella al instante y mediante un mensaje de texto, corto toda relación con el chico en cuestión, y cerró a cualquier otro que quisiera hacerle la corte mandándolo por un tubo directamente. Su fidelidad para con Lincoln era demasiada sin guardar palabra o escrito, y se expandía con el pasar del tiempo, en donde solo sus encuentros a veces se reducían a hacer el amor apasionadamente, en alguno de sus cuartos durante horas y horas cubiertos de sudor como si hicieran algún deporte, tomando agua extenuados entre ratos, y volviendo a tener sexo gastándose la caja de condones, no pasaba tanto para que se introdujera a pelo, y la llenaba de su semilla.

En el receso reponía fuerzas, se separaban besándose de lengua, y el peliblanco corría a la entrada del comedor donde se encontraba con Maggie, y los dos pasaban a comer con sus amigos, que veían de nueva cuenta a la emo acompañando a Lincoln, por lo que Clyde y Liam se sentían nerviosos raros, no como los otros que se veían nerviosos hoscos, imposibilitados en no verla para no dar con sus pechos grandes y su cuerpo mucho más desarrollado que el de muchas de su clase, que estaba toda pegada al chico de la camiseta naranja. Toda una maravilla de pocas palabras que se inclinaba a murmurarle algo a Lincoln en la esquina de la mesa, y que pocas veces se dignaba a tener contacto visual con sus amigos y sin utilizar casi nada de palabras, aunque tal vez todo ello se debía a que Lincoln la agarraba los muslos y los acariciaba sigilosamente sin que sus amigos se dieran cuenta, alargándole comentarios al oído, en lo que Maggie cambiaba rápidamente su temple colorándose y sonriendo. Luego se levantaba caliente, junto a Lincoln que estaba igual, y decía que se iba a pasear un rato y ya les vería más adelante.

Rusty Spokes también se levantó del banco, y le habló entre burlón y molesto a Lincoln deteniéndolo, como otras veces había querido.

—¿Ya nos abandonas... ? Al menos déjanos a una, Lincoln. Tú que te las has estado acaparando a todas, y ni siquiera piensas en tus amigos.

Lincoln desasió la mano lívida de Maggie para dirigir su mirada a Rusty, azuzando a Liam, con el apoyo de Zach en compañía del rostro lastimero de Clyde.

—Lo siento, chicos, pero no me pueden culpar por hablarle a las chicas —y dijo esto en un tono medio sin reparar en quien lo escuchara.

Rusty se enojó, y riño en voz alta, cosa que desconcertó a Maggie y molestó a Lincoln, que se separó de ellos llevándose a la emo de la mano, siendo objeto de atención.

Se alejaron de lleno y fueron por fuera de la librería escolar, y llevaron sus almuerzos casi no diciendo nada, sin embargo Maggie hizo el intento de saber si pasaba algo o si se encontraba bien, cuestionando qué había sido aquella discusión, y él trató de decirle que no pasaba nada con una sonrisa segura, y le ofreció su sándwich chucrut. Ella aceptó y en agradecimiento le ofreció un pastel de chocolate, que Lincoln quiso condimentar con un poco de pecho de Maggie, por lo que le subió la camiseta si preguntarle, le desacomodó el sujetador de encaje de negro, y sacó su pecho al aire, donde estuvo succionando su pezón y llenándolo de saliva en lo que le metía los dedos dentro de su lugar especial, y ella roja, empezaba a acariciarle la entrepierna, para luego él sacarse el pene, y que se lo jalara al aire libre, dándose un beso frances muy romántico.

Era muy deliberado. Hacía tanto en la escuela, con todos esos rumores rondando... Los hermanos Spokes ya lo odiaban y era por su mismo desenfreno en romper corazones y robar virginidades. Era sabido que ya le había mostrado la polla a la mitad de las chicas de su clase, y Ronnie Anne y Sid Chang, habían protagonizado un número poliamoroso y escandaloso los primeros meses en donde Lincoln parecía inyectado de una dosis buena de maduración y confianza, que era rápidamente utilizada para hablarle y hacer reír a las chicas con ciertos jugueteos que bien eran comprometedores y coquetos. Su ventaja, solían decir, que era que se había criado en una casa llena de mujeres, pero no entendían las conversaciones que se podían llevar con las chicas, antes de relacionarse carnalmente, que Lincoln en ocasiones toda la interacción la reducía a miradas, y ellos eran eclipsados por éxitos cada vez más evidentes, cuando veían a Lincoln besándose con Jordan Chica por las escaleras, destruyendo su relación por entonces con Stella formalmente, y la compañía de la amistad en el grupo.

Maggie era su novia por lo que parecía, sin que nunca utilizaran el estatus de noviazgo abiertamente o refiriéndose como novios, y en parte estos mismos patrones llevaron a Polly, Stella, Ronnie, Sid, Haiku y recientemente Nikki, a añadirse y rematar a veces un Harén diverso que levantaba envidias y asombro por donde se le mirara, y este donjuanismo, lo hizo paralelamente más famoso con las chicas.

Ya no volvía a clases, y le decía a Maggie que la acompañara al parque de patinetas más adentrado a la ciudad, dándose permiso con la profesora Johnson, que tuvo sus propios devaneos prohibidos y sexuales con él; con toda la culpa y su actuación, la abrieron a obsesionarse con su alumno. Salían fuera y aquello no tenía repercusiones. Y Maggie realmente pensaba en ese entonces que estaba muy enamorada de Lincoln o por lo menos le atraía demasiado, y empezaba a importarle que Nikki también estuviera puesta a la disposición del albino y recibiendo afecto por parte de éste. Simplemente Nikki llegaba patinando y saludando con ellos "encontrándolos casualmente", y lo besaba en la boca abrazándolo, en un beso similar al que ellos se daban (con pasión y lengua), mientras a Maggie se le descomponía y se le alteraba el ánimo al verlos, poniéndose sonrojada y celosa, y peligrosamente ignorada, transformándose en algo similar a sus hermanas, peleando por la carpa que se levanta y engruesa sus pantalones.

Maggie tuvo más atención después, con besos románticos, pero Nikki se bajaba los inferiores y patinaba con su skateboard semi desnuda hablándole a Lincoln diciendo que la grabara. Lincoln hace caso y la filma con su celular, y Maggie se saca las tetas pálidas y lo llama para que la enfoque a ella también. Luego empezaron a hacer cosas sucias; tenían dos condones; el primero con la emo, que primero le hizo una rusa con sus tetas pálidas en lo que Nikki chupaba la cabeza, y el segundo para ella, que la abrió de piernas, y la penetró estando los dos parados en medio de que Maggie levantaba la vista para ver si alguien venía, y los matorrales y los baños de concreto, eran un escondite en lo que escuchaban los coches pasar a lo lejos y Nikki gemía placenteramente, y continuadamente folló con Maggie una vez más.

La rubia y el peliblanco pronto se dieron a sus instintos lascivos en cuanto quedaron solos, y Maggie se fue porque le llamaba su madre y entonces se quedaron solos, desnudos entre los matorrales cogiendo de su misionero con sus ropas utilizadas como manta, y solo se la sacó en tanto para venirse en su estómago y su pecho plano abiertamente gimiendo.

Luego ella la metía de vuelta cuando él se encontraba "distraído", y jadeaba y sentía pulsar su pene erecto pese a lucir sorprendido y preocupado por lo hecho, y aún así la volvía a follar con más intensidad. Su pucha rosada, cómoda y pequeña, era un devenir lujurioso extremo, caliente y estrecho que no lo dejaba pensar a Lincoln. Él como siempre estaba inmerso en meter y sacar su pinga dura, con su rostro rojo como el de ella, se daba en delectación muy apretado, y al verla abrir la boca y lagrimear quería hacerse más rápido mientras que Nikki gemía a rienda tendida, tras los intensos ímpetus de las sensaciones dominantes de placer, no sorprendiéndose cuando se salía de Nikki, y le echaba más esperma a su estómago, masturbándose y sacándolo.

La operación se prolongó dos rondas más, y con unos pañuelos, y un trapo semi sucio, logró limpiarse Nikki, que terminó con un charco de semen que el propio Lincoln quedó entre impresionado por el olor penetrante y la cantidad que había inundado su ombligo, aunque el olor no se fuera del todo, el trapo quedara pegajoso y obsoleto, sin mencionar que la ropa de Nikki se manchó y terminó olorosa, diciéndole que no importaba al disculparse Lincoln, llegando a percibir ese rancio olor a pesar de haber quitado lo más que pudieron de su marca, y pronto ella decía que con un cigarrillo ayudaría con el olor, y Nikki sacaba uno y lo prendía y compartía con Lincoln.

Ya vestidos, hablaban sobre una fiesta que se daría el fin de semana, en lo que Lincoln pensaba en la cantidad impresionante de esperma que había tirado en ella. Luego se besaron un poco utilizando lengua, porque Nikki quería, y ella le hizo sexo oral sacándosela por la abertura del zíper y el interior, tratando de tragarla toda, no podía, y le decía que su verga era muy grande, y salieron de los matorrales, decidiéndose a caminar en la soledad del parque, y se dirigieron a una tienda 24/7, a comprar unos refrescos y una bolsa de frituras de queso que pagó ella, y al salir se encontró con una de las amigas de Lori, Becky, que le sonrió y saludo, e hizo como que no existiera la rubia prepúber que traía las cosas en su mochila.

El encuentro duró demasiado y no le pareció nada a Nikki por la forma en la que la pelirroja la replegaba ignorándola y como veía al peliblanco, sonreía y le coqueteaba sin dejar de mirarlo o sonreír, mordiéndose los labios, y preguntándole sobre lo que haría después. Nikki le recordó su existencia cuando Becky comentaba que se había estacionado cerca, y Lincoln tuvo que cortar la plática en el momento que Nikki se iba, y fue cuando Lincoln corto de darle cuerda a la joven, siguiendo a la rubia delgada, sabiendo que por los vistazos que dio de recriminación, se sabría molesta. Llamándola y frenándola varios metros y doblando esquina, tiene una pequeña discusión al caminar por la acera, separando sus rumbos en cuanto se tocaron esos celos él peliblanco calificó de posesivos que desdeñaba a pesar de practicarlos hipócritamente con muchas de sus relaciones, la conversación dio en un olvídalo, y ella abrió su refresco y abandonó la discusión alejándose, en vez de quedarse con él e invitarlo a su casa, a combinarle de las frituras de queso en lo que veían algunos videos, cómo había planeado y querido en un principio.

El chico solo en la esquina, recibió una llamada entrante de Lori por el semáforo que no contestó, y que lo hizo activar la red satelital por una parada de autobús, en donde recibió el bombardeo de mensajes de diferentes féminas en su celular, siendo las más voluminosas y frecuentes, las de sus queridas hermanas, que lo buscaban ya siendo mediodía, acordándose que pasaría Rita a recogerlos en la escuela en unas horas, además de Lori, que le preguntaba por su ubicación con un montón de mensajes largos y escalofriantes, que le cuestionaba sobre su amor obsesivamente, y que le hacía pensar en los días cuando Lori le dedicaba cartas de amor y desamor a veces inquietantes, cuando era solo un crío.

La imagino manejando por las calles y levantando sus ojos celestes en busca de una cabellera blanca.

De Lori le gustaba mucho sus pechos, su culo, su cintura, cadera, muslos, piernas, pies, rostro aunque a veces uno muy mandón y escalofriante.

Recuerda que ella y sus amigas lo besaban cuando lo travestían, y pronto solo ella lo besaba húmedamente sobre sus piernas, en la soledad del cuarto. Sentándolo en sus grandes muslos, casi siempre le lamió el interior de su boca en lo que tomaba su cuerpecito contra ella con fuerza, acostándose más en el sillón, para después confesarse por undécima vez en un raro respirar y dulzura inesperada, que lo amaba.

Le dijo te amo primero que todas, y empezó a chuparle el pene y a grabarse haciéndolo cuando se quedaban solos en casa. Le pedía que chupara sus tetas en lo que lo masturbaba acostado, y lo despertaba en la madrugada para abusar de él un rato poniéndole esos pechos grandes en sus narices, ahogándolo para que despertara, y le tomara fotografías semidesnudo, en calzoncillos o desnudo, que guardaba para después utilizar las imágenes como material masturbatorio, o hacer ciertas exposiciones de su material, cuando el padre había ya fallecido.

Lori, sin figura paterna, le decía papi a un niño al que además de ser su hermano, casi le doblaba la edad... Y abandonando la universidad y creando ciertos rumores en el campus por las visitas continuas, largas y nocturnas de un menor de cabello blanco por los dormitorios, dio a las habladurías que fueron no necesariamente silenciadas al explicar que se trataba de un hermano visitando a su hermana universitaria, sino que el incesto era comentado con sorna, siendo descabellada la idea en esa época.

Salieron mucho tiempo como si fueran novios, en el coche de Lori que le habían sacado de la aseguradora sus padres por la universidad, se reducía después de abandonar la universidad, únicamente de la casa de sus padres a un cuarto de motel cuando manejaba hasta las colinas de las afueras o iban a los bosques, donde tenían mucho sexo en el coche, para luego comer comida rápida o de gasolineras.

Inclusive al manejar lejos y apartado, se sacaba uno de sus pechos para que lo chupara, diciéndole que metiera sus dedos dentro de ella, aprovechando que no se había puesto sus shorts, y la tanga era por demás, elástica y fácil de apartar.

Paró sus pensamientos al notar que tenía una erección notable en el pantalón, y de repente un claxon y un chiflido que se repitió dos veces, terminó de captarlo, y lo hizo voltear a ver un cochecito verde lima, en el que estaba montada la amiga pelirroja de Lori, que hacía unos minutos se había encontrado en la tienda 24/7.

—¡Lincoln, ¿por qué no subes?!

El chico se subió al instante correspondiendo a la sonrisa de la joven adulta, y subió al asiento del copiloto sin que se dijeran más, y salieron de la zona en donde el tráfico todavía era menor a esa hora...

En el coche, Lincoln subió un poco la ventana y notó girándose a la conductora, que la sonrisa de Becky se hizo más relajada pero no se había esfumado aunque su respiración y su cutis blanca parecían turbadas y contrarias a la relajación, evitando verlo demasiado.

Pasaron varias calles antes de que Lincoln le preguntara a donde se dirigían, y ella le dijo, después de un silencio vacilante, que iban a un lugar privado donde no hubiera mucha gente y nadie los molestara. Sacó su celular y vio algunos mensajes emergentes; dos de sus hermanas menores apremiantes y urgentes; y uno de Luan preguntándole dónde estaba. Le mandó un mensaje a Leni que no lo esperara en la salida porque saldría con unos amigos, y quitó el internet, notando que Becky miraba lo que mensajeaba de reojo, y ella le preguntó si ya había comido algo.

—No realmente, aunque no te preocupes.

—Podemos pasar por unas hamburguesas —dijo la pelirroja sin despegar la mirada de la carretera —. Yo las compro, así que no tienes que reservarte.

El chico, pensándolo un poco, le dijo que estaba bien. Le dio la impresión de que no podía negarse, y pidieron dos combos y una nieve en una cadena de comida rápida bastante famosa. Lincoln suspiró y viendo a Becky recordó cuando en una de las fiestas de Lori, la pelirroja se le acercó donde estaba recargado y le susurró un chiste sucio y le acarició el trasero, echando unos buenos vistazos a su cuerpo nervioso, al estilo de Lori al toquetearlo y tomarle fotos. Estaba alcoholizada y eso nadie lo miró.

Una vez saliendo de la ruta, Becky le pidió a Lincoln que sostuviera el cono, entrando y desviándose de la avenida, para desacelerar y probar el helado de la mano de Lincoln inclinándose a él.

—Tú también pruébalo para que no se derrita y no manches —señaló Becky y volvió a acelerar.

Terminó metiéndose en unos suburbios, Lincoln lamió del helado cuando recién empezaba a gotear, y en unos altos ella se inclinaba a probar la nieve que se derretía en el momento que él lo hacía, y se extendía a darle un beso, a veces solo en la mejilla.

Entrecruzando las piernas se excitaba, extendía la mano a los bajos de Lincoln, y pasaba la mano circularmente por su pene aún cubierto.

Se adentró directamente en una cochera, de la que a unos metros activó por control remoto, que sincronizó para meterse enseguida y cerrarla al aparcar, cortando todo tipo de seguimiento curioso que hubiese en el vecindario, como si Becky lo hubiese planeado con anterioridad, y resoplando victoriosa, apagando el coche en la cochera, se giró con Lincoln y le dio un lengüetazo al cono que él traía, para después besarlo y darle de probar el sabor vainilla que había pedido.

Se besaron un buen lapso, o más bien, Becky lo besó en lo que aflojaba los pantalones del chico y también sus vaqueros. Descubriendo la verga del chico, se la metía toda a la boca medio parada, y se pasaron con las cinturas desnudas a los asientos traseros, donde Becky se puso de perrito, y empezaron a hacerlo con unos movimientos rápidos y duros de la joven adulta, llevando su culo a su ingle.

Era delgada con pechos medianos, que hacía que tomara en lo que se embutía en esa concha húmeda y viscosa. No tardó el peliblanco en moverse por su cuenta y apretando sus tetas, empezaba a embestirla para sorpresa de Becky. Ella gemía ligeramente diciendo: "Owh, sí, Lincoln... ¿Sabes lo qué haces, eh... ? Lo haces bieenn, hah, sí, lo haces muy bien, sí, hahh... "

Comieron en la sala y de la vagina de la pelirroja salía la leche de Lincoln, mientras besaba sus piernas y lamia la piel suave hasta sus testículos, lo miraba cuando lo hacía para mantener contacto visual poniendo ojitos con sus pestañas y sombra verde en sus párpados, resultando sensual y linda a una leve semejanza de Lori, aunque era solo porque era su amiga.

—¿Tú no vas a comer? —preguntaba Lincoln, que daba un mordisco a la hamburguesa de queso.

Becky le dio un beso en el muslo.

—¿No me dejas tomarte una foto?

—¿Una foto?

Becky elevó la cabeza de entre sus piernas y asintió.

—Sí, una fotografía. Una así cómo estás ahora.

—¿Comiendo hamburguesa semidesnudo? —cuestionó Lincoln incrédulo, y una sonrisa en la pelirroja se sirvió en su rostro.

—Exactamente así quiero tomarte la foto, aunque siempre puedes desnudarte por completo...

El timbre de su celular lo desconcertó y lo sacó de lo que decía Becky. Tomó su teléfono y era su hermana mayor Lori.

Lincoln se quedó viendo la pantalla.

—¿No vas a contestar?

—Creo que necesito irme —dijo Lincoln reponiéndose en la silla y viendo desubicado el comedor, silenciando el teléfono —Se ha hecho tarde. ¿Me pasas mis pantalones?

—¿Muchas citas con chicas a las que ir?

—No. Solo son cosas de familia... —dijo dejando la comida en la mesa y un flash lo sorprendió alterándolo un poco.

—¡Hey Becky, ¿qué demonios es lo que haces?!

—Solo estoy tomando una foto... —dijo y volvió a salir otro flash.

Lincoln trató de cubrirse muy tarde, y trató de abalanzarse contra ella, pero Becky la esquivó deslizándose por el piso, y empujándolo al suelo con sus pies, se levantó, y tomando los pantalones del chico, se los lanzo en la cara.

—Ahí tienes tus pantalones, niño. ¿Qué.. ? No me mires así Lincoln... Tú sabías que necesitaba un souvenir de ti, que no podía quedarme con las manos vacías... Creo que tu hermana me entendería a la perfección, ¿sabes? —dijo y sonrió intentando azorándolo un poco, y en lo que decía todo eso, se ponía sus bragas y tomaba distancia del chico —De verdad que no le dirías nada a ella, a pesar de que entiendo estas cosas tanto como Lori... Ella de verdad era muy compartida con todos los amantes que tenía... Siempre mostrándonos sus souvenirs...

—¿Qué quieres decir con eso? —cuestionó Lincoln.

—¿Qué quiero decir con eso... ?

En ese momento se escuchó el timbre de su hogar seguido de un golpeteo muy fuerte en la puerta.

Becky también sintió una perturbación como Lincoln, y murmurando maldiciones, se ponía sus propios vaqueros, cuidándose de Lincoln y diciéndole que se vistiera, evitando su mirada, y se ponía los tenis no muy lejos de ahí.

Hubiera fingido no estar, pero Lincoln le preguntó si no abriría la puerta tras la tardanza y el prolongarse aumentó el uso del timbre de la puerta con los golpes. "¿Quieres que vaya yo?" dijo en un tono molesto, y Becky le dijo que ella iría a responder, ahora que los golpes se hacían más violentos en la entrada, y que iban acompañados de gritos femeniles.

Era su hermana Lori que gritaba su nombre, y que solo así, logró que le abrieran la puerta su amiga pelirroja, que la saludaba y sonreía desvergonzada, y era apartada por Lori para su intromisión directa en su casa.

—¡Hey Lori! ¡¿Cuál es tu problema?!

Y Lincoln salió casi enseguida acercándose a ella al escucharla, y Lori lo abrazó con fuerza viéndolo y viéndola a ella, su amiga, de forma cruel y atrayendo a Lincoln detrás de ella.

—¡¿QUÉ CARAJOS HACÍAS BECKY?! —le gritó apremiándola enojada —¡¡¿POR QUÉ MIERDA ESTAS CON LINCOLN EN TU CASA?!!

—¡Solo nos divertíamos! —contestó Becky después de aguantar algunos improperios, y recibió una bofetada, que pronto fue correspondida con otra para Lori, tras lo cuál ella le propinó otra con más fuerza, hálandole el cabello, y desarrollando una pelea momentánea que solo fue parada por la insistencia de Lincoln.

Becky aprovechó ello rasguñada y le espetó amenazante—. ¡¿Piensas que voy a estar en problemas por esto?! ¡¡Con una sola llamada puedo hacer que tu familia nunca vuelva a ver a Lincoln!!

Y Lori golpeándola en el rostro, tomó a Lincoln de la mano y huyó fuera de la casa, con unas miradas de transeúntes y vecinos viendo.

Se subieron a su carro, y abandonaron el lugar, como si los persiguieran.

Ya al centenar de metros, Lincoln le exclamó que desacelerará, ya que dentro de la inmersión por la cual estaba pasando su mente, no dejaba de presionar el acelerador: "¿Había golpeado a Becky de verdad en la cara?" Y pronto volvió por la suave voz de Lincoln, que realmente le gritaba, hasta que notó lo que hacía tendiendo las manos tensas tras el volante, y se calmó con la voz de Lincoln que la trajo a detenerse y abrazarla mientras empezaba un lloriqueo que se anunció con varias lágrimas. Se puso a un costado de la carretera descuidándose, y de pronto abrazados, Lori tendía sus manos a su espalda, y empezaba a tomarlo de las mejillas, para después plantarle besos húmedos en la boca, en lo que decía que lo amaba.