Capítulo 18
Cevdet abrió los ojos y se perdió en las facciones distendidas, felices de Azize. Ella lo miraba con tanta ternura que sintió un calor en su corazón que pocas veces había experimentado…
Ella tenía la cara apoyada sobre su brazo y lo había observado dormir hasta ese momento…
-¿Hace mucho te despertaste? - le preguntó y ella alzó los hombros.
-No se… ¿qué importa?
-Bueno… quizás estabas aburrida y no me despertaste…
-¿Aburrida? ¿acaso no sabías que hablabas dormido? - dijo y sonrió al ver la expresión algo sorprendida de él.
-¿En serio? - dijo y la vio fruncir la nariz.
-No sabes de cuantas cosas me enteré en este rato…- dijo y lanzó una carcajada feliz.
-Estás mintiendo…- le dijo él y la cubrió con su cuerpo, ella seguía riendo y él comenzó a hacerle cosquillas.
Azize sofocó un suspiro porque casi no podía dejar de reírse y él, luego de mordisquear su cuello, separó su cara para observarla…
-Me divierto contigo… ¿está mal?
-Diviértete conmigo, no a costa mía…- le reclamó él, algo contagiado de su risa.
-Deja de gruñir, Cevdet… te volverás viejo muy pronto…- le dijo y él la reprendió mordisqueando su hombro esta vez.
Durante un buen rato se distrajeron entre risas, caricias y besos, pero finalmente, luego de que escucharan golpes en la puerta, decidieron levantarse.
Cevdet se colocó una bata y recibió el desayuno que ambos habían encargado la noche anterior y se sentaron a la mesa que tenían, al lado del ventanal que daba al balcón para comer…
El desayuno era abundante, pero ellos no comieron tanto. Esos días habían sentido un poco de cansancio y preferían no cargarse para poder disfrutar de los paseos planeados…
Luego de varios intentos de él de mantenerlos en la habitación, se decidieron a ir a conocer más lugares de la ciudad.
Caminando por las calles de los alrededores del hotel se encontraron con artistas callejeros, compraron algunos recuerdos y se tomaron varias fotos…
Volvieron al atardecer, rendidos pero contentos…
Ella decidió darse un baño de inmersión mientras él hacía un par de llamadas a Izmir, para corroborar como iba todo en la posproducción del documental…
Él entró al baño al escuchar que ella, que había estado cantando durante casi toda la llamada, se había quedado callada…
La encontró dormida, sonreía con placidez, disfrutando de estar sumergida en agua tibia, aromática y llena de burbujas…
Él se acercó con cuidado y sonrió. Ella abrió los ojos un momento después…
-¿Vienes? - le preguntó y él alzó las cejas.
Cevdet se quitó la ropa y en segundos estaba allí con ella, tomándola en sus brazos y cerrando los ojos con placidez…
Se quedaron en silencio un buen rato y luego, a pesar de las pocas ganas que tenían, decidieron salir…
-¿Qué novedades hay en Izmir? - le preguntó cuando secaba su cabello con una toalla.
-Todo sigue su curso, el documental está casi listo y Ali quiere presentarlo para que lo tengan en cuenta para algunos premios…
-¿Lo hará? - preguntó ella con una sonrisa.
-Por supuesto… siempre fue su idea… yo nunca estuve demasiado seguro de eso, pero él está convencido…
-Pues… estoy de acuerdo con él…- dijo ella con resolución, algo pensativa.
-No es que no esté de acuerdo, es que no lo hice con esa intención…
-Claro… pero la verdad es digno de ser tenido en cuenta… cuenta una parte de la historia que no todos han enfocado y que es muy importante…- dijo ella.
-Estoy muy orgulloso del proyecto… y de que tú hayas sido parte de él…- dijo él y besó sus labios con ternura.
-¿Se lo dices a Azize la corresponsal o a Azize tu pareja?
-Yo creo que a ambas…- le dijo él tomándola entre sus brazos- sobre todo a Azize, la mujer de mi vida…- agregó y ella se perdió en sus ojos. Su mirada era intensa, distinta. Sus ojos no tardaron en humedecerse.
-La mujer de tu vida…- repitió, no necesitaba confirmación.
-Es así…- dijo él y la abrazó apretadamente.
Luego de un momento en el que ambos trataron de recobrarse de la emoción, decidieron salir a cenar y eligieron un pequeño restaurante con show que les habían recomendado en el hotel…
Cenaron a la luz de las velas, comida típica, degustaron un buen vino y escucharon a una artista local cantando algunas canciones que conocían…
Cuando volvieron a su habitación, Cevdet recibió una llamada de Burak, que le avisaba que el documental tenía fecha de estreno y que habían arreglado una presentación formal, rueda de prensa, entrevistas a cada uno de ellos y sería en una semana…
Azize rió a carcajadas cuando él le manifestó su incomodidad al pensar en tener que contestar preguntas de esos periodistas de la sección de espectáculos…
-No te rías… no estoy acostumbrado a eso…- le dijo con fastidio.
-¿Crees que yo sí?
-Bueno, te dedicaste a eso hasta hace poco…
-No es tan así… además yo nunca estuve en el foco de la prensa… estoy agradecida de que haya sido así… siempre quise que me valoren por mi trabajo y no por mi vida privada…
-Estamos de acuerdo…- dijo él y le sonrió seductor.
-Pues, qué bien…- dijo ella- pero debo advertirte que es posible que comiencen a perseguirnos un poco luego de la "química" que según los chicos, se ve durante el documental…
-¿Tú crees?
-No lo se… probablemente ocurra… así que deberíamos prepararnos para contestar a ese tipo de preguntas…
-Mmmm… no me agrada tanto la idea, debo decir…
-Tampoco es que tengamos nada que ocultar…
-Pero no me gusta le exposición…
-Te has equivocado de medio, entonces…- dijo ella y alzó los hombros.
La conversación no avanzó mucho más, Azize se acurrucó en brazos de Cevdet y cerró los ojos…
-Azize…- le dijo él y por un momento creyó que ella no le contestaría porque se había quedado dormida.
-¿Sí? - dijo ella y abrió los ojos, él no podía verla, pero supo que lo escuchaba.
-Se que puede parecer un tema importante y decisivo… es importante, pero no tan decisivo… no quiero asustarte…
-¿Cuál? - quiso saber ella.
-¿Quisieras tener hijos?- dijo y ella se incorporó para poder mirarlo.
-He deseado tenerlos… una buena parte de mi vida… en algún momento creí que no los tendría porque no tenía con quien… supongo que últimamente había perdido las esperanzas…
-¿Y ahora?
-Supongo que me encantaría…- dijo y sintió que él soltaba la respiración que retenía, algo aliviado- ¿qué hay de ti?
-Me pasó algo parecido… pero de muy joven no quería saber nada de tener hijos… creía que era una responsabilidad demasiado grande y no estaba seguro de poder cumplirla…
-¿Y tú eres soldado? - dijo ella y sacudió la cabeza.
-Un hijo es más importante como responsabilidad…
-Lo se… créeme… ¿qué te hizo cambiar?
-No lo se… la vida… las experiencias… pero como tú, ya me había hecho a la idea de no tenerlos…
-¿Y ahora qué piensas?
-En una pequeña Azize… con el cabello oscuro y lleno de ondas… llamándome "papá" …- dijo él y ella sonrió con emoción.
-Mi vida…- le dijo y buscó sus labios con los de ella…
Se olvidaron del mundo por un buen rato. Era la última noche en París antes de volver a casa… a la casa de él en Izmir… ¿a la casa dónde vivirían de ahora en más?
Bueno, ya queda poco! Gracias por seguir leyendo!
