Vagos Placeres.
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¿Cuantos mundos ahí, allí fuera para explorar, cuantas cosas, sensaciones y emociones has para explorar?
El sabor de los dos se mezclo en un gusto al cual se quería acostumbrar, pero que era difícil, su compañero que ya hacia detrás de ella, acaricio y lamio cada aruñón y mordida que había plasmado en su espalda.
-Te amo…-, Susurro a su oído, tan suavemente que parecía que no quisiese ser escuchado.
-Eso es… una mentira-, Respondió Alice con una sonrisa, mientras que el misterioso hombre limpio el semen que corría por sus muslos.
-Que necesito hacer para que en vez de responder eso, me respondas con un "te amo"-, Le dijo nuevamente con una sonrisa, antes de inclinarse sobre ella y besarla.
Su boca debía saber a semen, la de el a sangre y la de los dos era una mezcla rara.
Sintió una leve vergüenza cuando su amante subió su ropa interior y deposito un suave beso en su nalga derecha, para luego sentir el cómo sus manos acomodaban su vestido.
-Cuando dejes de susurrarlo-, Respondió Alice a la par que su compañero la tomaba en brazos para llevarla al sofá del despacho y recostarse con ella.
-¿Te gustaría que lo gritara por la ventana?-, Le pregunto su amante, mientras acariciaba su castaña cabeza con una sonrisa.
-Cállate… gato sarnoso-, Respondió Alice tratando de dormirse.
-¿Gato?-, Pregunto su amante con extrañeza.
-Nada-, Dijo Alice quedándose dormida.
