1

El silencio en la oficina era incómodo, el anciano sabía que algo grande había pasado con el niño que tiene enfrenté y es que simplemente ya no actuaba como la persona que conocía, su postura, su tono de voz al hablar y su mirada, esa mirada que parecía la de un hombre curtido por el dolor y la pérdida, tenía que saber que le ocurrió que lo hizo cambiar tanto.

—Y bien Naruto, cuéntame cómo sabes sobre tus padres o sobre tu carga, explícame que significa eso de que tu madre te lo contó.

La mirada que recibió del niño lo volvió a incomodar.

—Es una historia que te parecerá increíble Hokage sama.

Ahí estaba de nuevo el honorífico, desde que lo empezó a llamar abuelo no había utilizado el título de Hokage con ese tipo de respeto.

—Pero necesito que me escuches hasta el final, después podrás hacer tus conjeturas.

Además, esa forma de hablar tan propia, usando expresiones que nunca había empleado.

—En efecto soy Uzumaki Naruto, pero no soy el niño que vez, en realidad soy la última esperanza de un futuro destruido, soy lo queda del mundo ninja.

Confusión, eso era todo lo que podía sentir, confusión y miedo, miedo de ver que el niño que debía cuidar se volvió loco por el trato del pueblo hacia él, ya que era evidente de que lo que decía no lo decía pensando que era una broma, él lo creía completamente.

—Veo tus dudas y siento tus miedos Hokage sama y son comprensibles, creer que perdí la cordura sería el pensamiento más racional a esto que acabo de decir, sin embargo, hazme una pregunta que no debería saber, algo que tenga que ver con los secretos de la aldea o de tus antiguos estudiantes.

Más dudas sintió el anciano, no es que fuera un secreto lo de sus estudiantes, cualquiera que leyera algo de historia sabría quienes son, pero hay cosas que nadie sabría por ese medio, cosas que solo se llegan a conocer por la cercanía con dichas personas.

—Bien, Naruto te seguiré tu juego, ¿Cuéntame quién es tu padrino y por qué escogieron tu nombre?

Esa pregunta no debería poderla contestar, solo dos personas vivas sabrían la respuesta a eso, yo soy una de ellas y la otra persona su padrino.

—Mi padrino es Jiraiya de los Sannin y mi nombre me lo pusieron por el protagonista del primer libro publicado de Jiraiya "La Historia de un Shinobi Absolutamente Audaz".

—Eso que me dices está mal, es cierto que se te puso el nombre por ese libro, pero tu padrino no es Jiraiya es Orochimaru.

Ver el total horror en los ojos de Naruto cuándo escucho esa respuesta lo inquieto, no sabía cuál era el problema, pero parecía que tuvieran que ver con el nombre de Orochimaru.

—Eso debe de ser una broma—hablaba con total desesperación en su voz—Orochimaru no puede ser mi padrino, se supone que él es un traidor por hacer experimentos en personas vivas, solo por su ambición de conocimiento.

—Naruto te confundes, la persona culpable por realizar experimentos ilegales con personas fue mi estudiante Tsunade, rebasó un punto de no retorno cuando buscó la manera de revivir a los muertos.

Naruto solo lo podía ver en shock.

—No tienes sentido—susurro—Tsunade abandono la aldea por la muerte de su prometido Dan y la de su hermano Nawaki, se refugió en el alcohol y las apuestas, pero jamás hizo algo tan horrible.

Ahora tenía otra duda el Hokage y si alguien se había metido con los recuerdos de Naruto y los alteraron a tal punto de revelar verdades a medias para confundirlo.

—Es cierto que fue la muerte de su hermano y su prometido la que la llevaron al camino oscuro de la traición, pero su prometido no era Dan, era Jiraiya.

Jiraiya estaba muerto, por Dios no, él esperaba volver a verlo.

—Esto no tiene sentido, nada se parece a lo que sé, ¿dime mi padre si es Minato Namikaze y mi madre es Kushina Uzumaki?

La desepera con lo que lo vio lo impresionó, pero tenía que decirle la verdad.

—Te equivocas también en eso, tu padre sí es Minato, pero se apellida Uzumaki, en cuánto a tu madre es Mikoto Uchiha.

Vómito no pudo más, viajó al pasado para cambiar el futuro y, sin embargo, no era su pasado, era el pasado de alguien más.

El Hokage lo observo alarmado, no sabía quién le había distorsionado tan horriblemente los recuerdos a Naruto, pero buscaría quién fue y se lo haría pagar.

—Espera, mi padre si fue el cuarto Hokage o eso también es diferente.

Lo que le hicieron a su mente fue más allá de unos cambios, le metieron una vida falsa en su cabeza.

—No Naruto, no ha habido un cuarto Hokage, a pesar de lo habilidoso de tu padre, ser el Jinchuriki del kyubi le jugó en contra—más confusión en los ojos de Naruto—ahora si hubiera podido modificar el hiraishin a la forma en que pensó, con esa técnica podría haber cambiado la tercera guerra, pero tuvo que usar el poder de su biju, nos llevó a la victoria sí, pero ya no se le consideró apto para el puesto de Hokage, no se confía en un Jinchuriki para eso.

Ascó eso era todo lo que sentía en ese momento, el sacrificio de todos su amigo para darle esta segunda oportunidad y nada era lo que se suponía tenía que ser, pero talvez pueda mostrar que dice la verdad.

—Lo logró—hablo tan bajó que apenas lo logro escuchar el Hokage.

—¿Qué logró quién Naruto?

—En la línea del tiempo en la que yo vengo él logró modificar el hiraishin, por esa técnica se le conoció por el nombre del destello amarillo, además yo también la domino.

Tanta desesperación saliendo del niño aferrándose a recuerdos que no son reales, algo tenía que hacer para ayudarlo.

—Si me demuestras que es verdad lo que dices Naruto respecto al hiraishin te creeré todo lo que me digas, pero si no lo puedes hacer te llevaré con un Yamanaka, para que te revise y así sepamos realmente qué te pasó.

Para el Hokage era obvio que le sería imposible a Naruto hacer esa técnica, y una vez el mismo se dé cuenta de lo mal que está su mente, sería más fácil ayudarlo.

Poniéndose de pie, Naruto le pidió un poco de tinta y papel para escribir él selló, sacando lo que le pidió de un cajón de su escritorio, le entrego los materiales.

Observando con verdadera incredulidad los trazos que estaba haciendo ese niño, eran trazos perfectos, hechos con la confianza que se gana por la incansable práctica, además lo escrito en el papel era tan complejo que no lo entendía de todo.

Una vez terminado sus trazos puso el papel al otro lado de la oficina, camino de regreso a donde estaba sentado, volteo a ver al Hokage y desaparecido.

Sarutobi no podía creer lo que vio, lo tenía enfrente y en menos de un parpadeo apareció al otro lado de la oficina, solo vio un destello amarillo como él le había dicho, no fue un ninjutsu no hubo señas con la mano y no sintió la alteración del chakra echo por el shunshin o kawarimi, eso hacía que la historia que él le contaba fuera verdadera lo que significaba.

—Dios mío, es verdad todo lo que has dicho—la incredulidad se escuchaba en su voz—pero de ser así, ¿quién eres en realidad?

2

Antes de contestar se calmó tomando respiraciones profundas, camino de nuevo hacia el asiento donde estaba y comenzó.

—Soy Naruto Uzumaki, hijo de Minato Namikaze y Kushina Uzumaki, fui entrenado por Kakashi Hatake y Jiraiya de los Sannin en las artes ninjas, por killer B para ser un Jinchuriki perfecto—se tomó un momento para continuar —fui proclamado el sexto Hokage después de la muerte de Tsunade Senju y fui el último líder de la alianza Shinobi, mi verdadera edad sería de veinticinco años y regresé con el objetivo de impedir que se repita el horrible futuro al que pertenezco.

Sarutobi lo observaba incrédulo, pero aun así creyó cada palabra que le dijeron, la vos, el porte, su mirada, todo decía que era verdad.

—Bien, digamos que creo todo lo que acabas de decir, ¿Qué paso exactamente en el futuro, tu futuro para tener que volver?

—Estallo la cuarta guerra ninja, sin embargo, en esta ocasión no íbamos contra otras aldeas, íbamos contra dos individuos, dos monstruos que lograron desatar el infierno en la tierra, por ellos se creó la gran alianza, una en la cual todas las aldeas se apoyaron mutuamente para acabar con esos dos.

—Eso suena francamente imposible de creer, como es posible que dos personas hayan derrotado a todas las aldeas juntas.

—Una técnica, el Edo tensei y un doujutsu el rinegan, eso fue suficiente.

Él sabía que era el Edo tensei, una técnica prohibida debido a lo horrible que es, regresar a los muertos para que peleen tus batallas era detestable, sin embargo, tenía el defecto de hacer más débiles a los encarnados y borrarles su voluntad, en cambio, el rinegan el ojo de Dios, se supone que era un doujutsu mítico, algo que no pertenece a este mundo y gira más en el mundo de las fantasías, puede imaginar el peligro de esas dos aberraciones juntas, pero aun así se le hace increíble que perdieran todas las aldeas unidas.

—Quien manejaba el Edo tensei lo perfeccionó y las habilidades del rinegan eran simplemente aterradoras.

—¿A qué te refieres con que perfeccionó el Edo tensei?

—Me refiero a que los encarnados tenían todo su poder, eran inmortales con chakra infinito y lo peor de todo mantenían su conciencia, lo que hacía que pelear contra ellos fuera desgarrador, podías ver el arrepentimiento en sus rostros, pero no había manera de que detuvieran sus propias acciones.

—Eso es horrible, solo de imaginarlo me asquea, pero de dónde sacaban los cuerpos para reanimarlos, se supone que deben ser cuerpo con chakra desarrollado para hacer eso.

—Ya no era necesario que tuvieran el chakra desarrollado, lo modificó, lo perfeccionó, usaba los cuerpos de los civiles para seguir dando vida a su ejército de muertos—cerro los ojos, para después continuar—en cuanto al rinegan, el poder de absorber cualquier ninjutsu, disipar todos los genjutsu, capaz de lanzar múltiples invocaciones distintas y controlar la gravedad entre otras habilidades, hacía que pelear contra él fuera un suicidio.

Ahora empezaba a considerar verdad la posibilidad que dos personas destruyeran el mundo, con un ejército que se podría sentir infinito y un ser tan poderoso que te hacía sentir que peleabas contra una leyenda, o talvez la leyenda era verdad y el rinegan es el poder de los dioses.

—¿Quiénes eran esos dos sujetos a los que te refieres, como se llamaban?

—Eran Obito Uchiha el excompañero de Kakashi Hatake quien se le creía muerto desde la tercera guerra Shinobi e Itachi Uchiha el primogénito del actual jefe del clan Uchiha y el culpable de la masacre de su clan.

—¿A qué te refieres con la masacre de su clan?

—Itachi mato a casi todos los uchihas que vivían en Konoha, al único que dejó vivo fue a su hermano menor Sasuke Uchiha.

—Eso es horrible—lo miraba confundido—, por qué aria eso.

—No lo sabemos, lo único que sabemos es que dejó a Sasuke vivo para poderle quitar sus ojos y así el despertar el Mangekyou Sharingan eterno, pero Sasuke antes de permitirle conseguir su objetivo decidió destrozar sus ojos con un kunai, cuando lo encontramos era un ninja ciego.

Estaba horrorizado el mundo de dónde venía ese Naruto era francamente horrible.

—Entiendo y te creó, pero hay un problema que de seguro tú ya sabes, en esta línea temporal, Itachi Uchiha no existe, si hay un Itachi en la aldea, pero es Hyuga el próximo líder del clan Hyuga, no tiene hermanos, pero tiene una hermana Hinata Hyuga, Obito Uchiha, él existe, sin embargo, al que se le considera muerto es a Kakashi Hatake su antiguo compañero de equipo—tomo una pausa muy larga para lo que seguía— en cuanto a Sasuke Uchiha el también existe, es tu hermano mayor por año y medio.

Ver el agotamiento, confusión y resignación en la cara de Naruto le destrozaba el corazón.

—Dios volví para nada, deje a todos los que amaba atrás destinados a morir por nada—empezaba a hiperventilar—¿qué se supone que aga ahora? ¿Nada tiene sentido para mí?

—Naruto cálmate, entrar en ese estado no te servirá de nada.

Tomando varias respiraciones se empezó a calmar poco a poco.

—Abuelo, ya te conté de dónde vengo—su voz era de completa derrota— pero ahora ya no sé dónde estoy, ayúdame.

Ver a un hombre o niño en este caso tan desesperado lo alteraba, más sabiendo que era su pequeño Naruto.

—Creo que lo primero sería contarte a donde viniste a parar.