Plan de repoblación.

Apenas Twilight dio el decreto, mando al escribano a redactarlo y a Spike a buscar a todos aquellos nobles caídos a menos y a los veteranos más renombrados, mientras ella delimitaba con los nobles existentes las divisiones de territorio posibles para los nuevos feudos. Todos los ponis nombrados fueron citados al castillo, donde Twilight les recibió en el salón del trono, ahí explicó lo que harían, dándoles la opción de aceptar el nuevo título con la condición de atraer población a su zona. La amplia mayoría acepto las condiciones asegurándole a su princesa que harían todo lo que estuviera en sus cascos para cumplir. Con el plan en marcha, se redactó también la respuesta al sultán que se mandó sin mayor retraso.

Los primeros títulos que entrego fueron las nuevas baronías creadas en la campiña de Ponyhattan, los cuales se le acabaron en las primeras horas del primer día de repartición. Los nobles que estuvieron de acuerdo con Twilight le facilitaron la delimitación de los nuevos feudos, por lo que la entrega de los títulos y el territorio que vendría con estos se facilitó, sin embargo, en el caso del pequeño sequito de nobles en contra del plan, ellos no se presentaron si quiera para delimitar las nuevas baronías a crear en sus ducados, algunos condes en contra de la opinión de sus duques asistieron para ayudar con sus condados.

A pesar de todo terminó de repartir los nuevos feudos, pudiendo pasar a lo siguiente, terminadas las reuniones de repartición Twilight mando traer al dueño de una de las imprentas más grandes de Equestria. El poni algo confundido asistió, normalmente cuando se hacía algún decreto real simplemente se anunciaba en los periódicos, a los cuales también llamó Twilight. Sin embargo, su necesidad por esparcir la noticia debía llegar a quienes tenían más posibilidad de aceptar mudarse a la campiña.

Por esta razón además de las noticias oficiales Twilight encargo se imprimieran carteles con toda la información necesaria citando a los interesados a las plazas de sus respectivas ciudades. Donde habría ponis asociados a los diferentes nuevos feudos que serían seleccionados por los nuevos barones. Twilight, también arreglo con los nobles del sur él envió no solo de comida, pero de semillas que ayudarían al renacer de la campiña norte. Esto sería lo único que aplicaría Twilight para atraer ponis de ahí en fuera era el trabajo de los nuevos nobles el hacer crecer las nuevas comunidades. Si alguien incumplía la tarea que aceptara con su nuevo feudo Twilight se guardaba el derecho de relevarles y poner a otro, ellos lo sabían por lo que debían mostrarse competentes.

Todo parecía ir bien, la imprenta se apuró con las pancartas siendo pagada directamente por Twilight, los repartidores también fueron ponis pagados por la corona que se encargaron de repartir las pancartas entre los refugiados, entre los pobres, y a algún otro ciudadano que encontraran curioso. Esto con la intención de hacer que la mayor cantidad de ponis que recibieran la pancarta estuvieran interesados en ello. Algunos de los nobles caídos a menos que habían recibido nuevos feudos tuvieron la suerte de poder atraer ponis refugiados que habitaron los feudos que perdieron para su causa lo que les dio un pequeño empujón en la labor de repoblación.

Las primeras semanas de la repoblación todo fue bien la cantidad de interesados fue grande, los nuevos feudos se llenaron en poco tiempo de ponis interesados en los beneficios. Los feudos que les costó más trabajo conseguir ponis relativamente, fue a los feudos cuya producción más fuerte era de hecho minera, pero igualmente los ponis terminaron por ir a los mismos y empezar su nueva vida.

Se hizo un boom de migración a la campiña, como lo esperaba Twilight, los nobles que había renombrado utilizaron lo que les quedaba de su antigua riqueza de pasados feudos para empujar el desarrollo de los nuevos. Noticias le llegaron a la princesa de cómo iba la creación de parcelas y la plantación de las semillas, pero entonces un problema resurgió. Algunos de los pueblos y campos que estaban en rumbo de ser repoblados se quejaron de que los repartidores de las semillas traídas del sur les cobraban extra y no precisamente poco.

Esto, a pesar de revivir el problema le ayudo a la guardia real que Twilight asigno a investigar ese asunto a encontrar más rápido el origen de este negoció sucio, por su parte Twilight cito a los nobles del sur y a los burgueses dueños de algunas de las caravanas. Al presentarse a la corte la mayoría de ellos se mostraban extrañados, pues solo ellos habían sido citados, así como los guardias que habían llegado al fondo del asunto ningún otro miembro de la corte.

-Gracias a todos por haber venido, no tardaremos demasiado, pero el problema con los cargamentos de comida volvió, ahora con las semillas, las cuales yo les page a cada uno de ustedes. Pero parece que algunos de los repartideros fueron encargados efectivamente con cobrar extra por su entrega, haciéndome desembolsar más dinero para compensar a los campesinos y a los nuevos nobles que tuvieron la mala suerte de cruzarse con estos repartidores.

-¿De dónde vinieron estos repartidores? – cuestionó el duque reinante sobre sonámbula.

-tranquilo duque, su tierra en gran mayoría ha cumplido bien con su parte, por lo que no voy a anunciar frente a ustedes a los culpables de su feudo, ustedes saben quiénes son y les informó tendrán que pagar de regreso todo y además tendrán que pagar una multa extra por su intento de exprimir dinero. Sin embargo, lo que me preocupa más es la ayuda de un noble importante en el ducado de Lusequania, el barón dueño de una de las ciudades del ducado apoyó que sus burgueses se hicieran de moneda extra. El barón de Applelousa.

-¡Dijo que no diría nombres! – sentenció el barón.

-De los burgueses de Sonambula, pero en su caso barón apoyo activamente esta acción junto a los burgueses de su ciudad. ¿Por qué?

-¡Estábamos quedando atrás, otras ciudades de la zona estaban mandando el doble que nosotros, Ponyville nos quitó mucho de nuestras posibles entregas con sus campos de manzanas. Applelousa tiene los campos de manzanas más grandes de Equestria, pero Ponyville está más cerca de la campiña, el resto de los baronatos de Lusequania se beneficiaron, nuestro benefició fue muchísimo menor en comparación.

-Sí se les pago por la cantidad de recursos y variedad del mismo que pudieran suministrar al norte, por lo que otras regiones del sur se llevaron mucho más "beneficio" es solo un pago para sus trabajadores, para que la operación funcione, no debería haber sido visto como un benefició monetario, era una medida de emergencia para solucionar la hambruna. – sentenció Twilight. – no hubo tanto que compensar a Applelousa porque su único producto importante son las manzanas que Ponyville ya produce más cerca como estas al tanto, de ahí en fuera su baronía sobrevive por turismo, por sus rodeos y torneos, pero en cuanto a alimentos, sobreviven ampliamente por lo que les mandan baronías vecinas del condado al que pertenecen.

-¡Ve! ¡No se nos incluyó ampliamente en el proceso!

-No lo vio con los ojos correctos barón, nunca se trató de llenar sus propios bolsillos, los burgueses que le apoyaron se irán con un castigo similar al de sus pares de Sonámbula, pero usted; queda relegado de su puesto y queda bajo arresto, le concederé la baronía de Applelousa a alguien más confiable.

El rostro del barón palideció, los guardias se acercaron a él sosteniendo al poni que intento luchar al tiempo que a gritos intentaba razonar con la princesa, al tiempo que se "disculpaba" Twilight, le ignoró hasta que le sacaron del salón del trono, hecho esto, continuó hablando a los demás:

-Que quede en memoria de todos los que piensen intentar llenarse los bolsillos con esta crisis, pueden irse. – terminó la princesa.

Una vez el salón del trono estaba vació un guardia entro con la carta de un mensajero:

-Malas noticias alteza.

Spike tomó la carta abriéndola y leyéndola para Twilight quien fue a observar desde uno de sus ventanales.

-Alteza

Las cosas han empeorado en Las pegasus, hay un enfrentamiento entre nobles locales, aquellos que apoyan su medida contra aquellos en contra de ella, a los que se unen varios de los burgueses más fuertes de la ciudad. El duque ha exigido impuestos a todos los nuevos feudos y en los peores casos los soldados de su ejército privado han amenazado a nobles y burgueses menores con tal de que paguen. En los casos en los que se negaron hubo brutalidad contra el campesinado y en los casos más grabes incluso contra los barones y sus cercanos. Mi baronía cubre como ya sabe los barrios bajos de la ciudad, el ejército privado pagado por el duque, barones de los barrios altos, algún conde residente de los mismos y la alta burguesía de la ciudad ha cercado los barrios bajos separándolos del resto de la ciudad. Además, temo informarle que mando esta carta con miedo por mi propia vida, el duque mando un mensaje muy claro a mi propia casa, solo diré que un par de sus matones irrumpió en mi domicilio y me enseñaron su manera de tratar a la "plebe" dejándome claro que si hablaba contra el duque en la corte de nuevo volverían. Espero que su alteza pueda actuar rápido para corregir esta situación que se está saliendo de control.

Su humilde siervo barón von Hoofer de Las Pegasus. – terminó de leer Spike.

-Comandante. – llamo la princesa a su comandante de la guardia real.

-¿Alteza?

-Manda a alguien a Las Pegasus, quiero saber que rayos es ese ejército privado.

-Así se hará.

-Spike, manda una carta al barón y otra al duque con cinco días de diferencia, quiero a von Hoofer se quede en el palacio real mientras manejo la situación.

-¿Algo particular que deba decirle?

-Que saque a todos sus cercanos de la ciudad junto consigo, los acomodaremos. – terminó Twilight.

Sabía que habría problemas, les había dado una oportunidad y no la habían tomado ahora tendrían que enfrentar las consecuencias, que tan altas estas serían quedaría en cascos del duque y que tanta resistencia quisiera presentarle a la princesa.