Lenta recuperación.

La noticia de lo sucedido en las pegasus y el castigo a los colaboradores de la dinastía del duque hicieron que las ansias de muchos de los opositores a la princesa bajaran. Había quedado claro que buscar ir en contra de la monarca se castigaría sin importar quien fuera el ofensor, esto trajo un periodo de paz renovada y para la próxima temporada de cosecha, la producción de alimentos ya mostraba una mejora, seguía sin ser la misma que la que tuviera Equestria previa a la guerra, pero era algo que al menos ya apuntaba a ser sustentable.

Con este problema solucionado Twilight pudo centrar su atención en otro problema, el monetario, de momento había rellenado el tesoro real con dinero confiscado y fundiendo partes de decoraciones y estatuas de la ciudad de las Pegasus, en el conflicto el ejército real había desvalijado el palacio de gobierno, así como los casinos y los hoteles pertenecientes a los burgeses que colaboraran con el duque. El dinero obtenido solo de esto a pesar de haber sido repartido entre el estado y el ejercitó había sido suficiente para darle un empujón muy bueno a la economía Equestre.

Sin embargo, esto presentaba una solución pasajera, que no podría repetir sin someter a Equestria a una canibalización de su patrimonio. El camino más rápido y seguro para que Equestria volviera a levantar sería apoyar la industria local, la producción tanto estatal como de burgueses locales. Proteger al empresario local del extranjero de los cuales muchos habían aprovechado para comprar terrenos baratos y hacerse con dinero del cual solo una mínima parte se quedaba en Equestria.

Si Twilight lograba que la industria local catapultara de nuevo entonces podía volver a permitir la entrada extranjera y más importante empezar a importar al exterior. Sin embargo, tenía que considerar como lograr esto, un paso en falso podía llegar a empeorar la situación, podía pagar parte de la deuda con el imperio con el botín obtenido en las Pegasus, pero no, prefería usarlo para reformar la economía y pagar la construcción de nueva industria y la reparación de aquella industria que fuera dañada o destruida durante la guerra.

Pensando en esto, Twilight pidió a Spike organizar una reunión diplomática con los distintos embajadores externos, y que llamara al tesorero real, así como a los burgueses y economistas con los cuales procedería a planear la ruta que Equestria seguiría económicamente en los próximos años. A los nobles no los llamaba a reunión puesto que por el momento no podía hacer mucho con ellos, los nuevos nobles les había prometido no cobro de impuestos mientras desarrollan sus nuevos feudos, y a los que si estaba cobrando impuestos ya les tenia pagando demasiado y por ende los tenia a estos cobrando demasiado a sus súbditos. Mover los impuestos de la población al menos por el momento no era una opción viable, los nobles que asistieran a la próxima junta seria por tener sus propios emprendimientos fuera de su labor nobiliaria.

La organización de la junta no fue gran problema, lo difícil seria hacer que las posibles soluciones pasen e intentar mantener una buena cara frente a los embajadores, al tiempo que se les hace entender que la política exterior Equestre estaba por cambiar. Twilight sabía lo que tenía que decir y estaba lista para defender su posición, algunos de sus economistas ya lo sabían de igual forma siendo informados de antemano. Con la corte junta, al menos los miembros que Twilight necesitaba, comenzó a hablar:

-Hemos logrado hacer que el problema alimenticio del reino mejore, sin embargo, como sabrán nuestra economía está destruida, la guerra nos arruino, pero no todo está perdido. Conseguimos una fuerte cantidad de dinero en el último levantamiento, y tenemos en mente invertirlo en mejorar la infraestructura sobreviviente y reparar la infraestructura perdida durante la guerra. Priorizaremos la infraestructura que ayuda al levantamiento económico del reino, luego con la economía estabilizada podremos reparar la infraestructura civil. Eh hablado con el tesorero y los economistas del reino además de tener permiso de los nobles cuyas tierras se usarán para ello, de la fundación de nueva industria estatal, hemos pensado en explotar la infraestructura minera. También debo informarles que, en orden de proteger nuestra economía, arreglos tendrán que ser hechos sobre la alta cantidad de tierra que burgueses extranjeros adquirieron en medio de la crisis. – explicó Twilight.

-¿Qué clase de medidas? – intervino uno de los embajadores, el embajador de los grifos.

-El estado equestre se guarda la potestad de confiscar todo bien material que extranjeros puedan poseer en tierra equestre de ser necesario, la crisis lo amerita, necesitare que los burgueses extra nacionales consideren con que propiedades se quedaran y cuales entregaran, de no cooperar, decidiré por ellos. – respondió Twilight.

-¡Eso es un ultraje! – sentenció uno de los embajadores

Sin embargo, los burgueses Equestres, sabiendo lo que esto significaba para ellos no protestaron. Los economistas equestres, de los cuales varios ya estaban en acuerdo con esta decisión desde antes, tampoco, los embajadores estaban solos para defender su causa.

-¡Esos negocios son propiedad privada! – sentencio uno

-Pueden ser propiedad privada, pero el suelo sigue siendo equestre y la nación lo amerita, a menos que los burgueses extranjeros estén dispuestos a pagar mayor tasa de impuestos por sus negocios y propiedades. De aceptar esto tal vez pueda considerar respetar sus propiedades, pero sé que muchos no lo harán. – continuó la alicornio.

La corte quedo en completo silenció, los embajadores sabían que la mayoría de sus burgueses no querrían aceptar algo así, tampoco tenían ningún poder real que obligara a la princesa a cambiar su punto de vista o intentar si quiera defender su causa. El único que podía aprovecharse de la situación, era el embajador imperial quien sabía los tratados de paz defendían los intereses imperiales en Equestria, pero no hizo gala de estos beneficios en su lugar se mantuvo callado al margen.

De ahí en fuera los jacks, los changeling, los grifos, hipogrifos, los corceles de arabia equina, ninguno tenía nada que pudiera forzar a Equestria, al menos de momento. Twilight esperaba esta situación cambiara, sabía apenas les dejara ir muchos buscarían formas de convencerla de cambiar su postura, algunos recurrirían a sus lideres para hacerlo. Sin embargo, en ese momento nadie se le opuso, y con eso visto continuó:

-Esto es solo parte del plan para levantar la economía Equestre, cuando construyamos la nueva infraestructura y los burgueses locales logren recobrar y expandir su patrimonio volveremos a hablar, deseo seguir de cerca su avance. – terminó Twilgiht antes de terminar la reunión que cabe decir calmo las aguas entre su propia burguesía, a cambio de alterar las de sus aliados.

-Fue bastante bien, - dijo Spike una vez hubieran salido de la sala.

-Sí, pero se pondrá difícil, aun así no importa lo que salga debemos mantener nuestra postura. – continuó Twilight.

-Hay burgueses de reinos aliados que se retiraran completamente de Equestria, especialmente de las naciones más afectadas económicamente. – continuó Spike.

-Puede ser, pero de momento no puedo ayudarlos, tengo que ver por mi propio pueblo. – terminó Twilight.

-Por cierto, se acerca el día la junta de la amistad, ¿llamaras a las demás como todos los años?

Twilight se detuvo un momento, ni siquiera había realizado las celebraciones habituales desde que se firmara la paz, el evento con sus amigas era simple, ni siquiera costaba nada al reino y podía hacerlo sin ninguna preocupación. Sin embargo, recordar este evento le hizo pensar en las demás celebraciones equestres, debía restituirlas apenas pudiera, no eran de vida o muerte para el reino, pero el pueblo las apreciaba y definitivamente les distraería de la reciente crisis. Haría un ahorro para al menos hacer el próximo día de los corazones cálidos digno, poco a poco iría restaurando las demás celebraciones.