"Hay Amor (En Tu Cuerpo)."
Por B.B. Asmodeus.
[+][+][+]
Fandoms: Guardians of the Galaxy Vol. 1, 2, 3.
Pareja principal: Rocket/Peter Quill (Star-Lord).
Rating: Adulto, por sexo explícito.
Categorías: Realidad Alterna de Vol. 3, Primera Vez, Problemas de Comunicación porque Peter y Rocket son Idiotas, Readaptación del Canon/Canon Rewrite, Escenas Perdidas/Missing Scenes, Romance, Humor, Drama, Relación Establecida, SMUT/Contenido Sexual Explícito (Ex. Oral, Anal, Rimming, Dirty talk, Praise Kink), Mpreg, Saltos en el Tiempo, Rocket POV, Peter Quill/Star-Lord POV, Exploración de Fisiología Alienígena.
Advertencias: Referencias a PTSD, problemas de autoestima, depresión, abuso animal (nada más allá del canon), experimentación sin consentimiento, y abuso del alcohol como mecanismo para lidiar con la depresión.
Sobre las líneas de tiempo: Esta historia correrá en dos líneas de tiempo al unísono. Conforme reescribiré escenas claves de la segunda mitad del Volumen 3, también estaremos viajando al pasado desde el momento que Peter y Rocket comenzaron su relación. ¿Por qué? Porque creo sumamente importante explorar el punto de vista de Rocket durante esta transición de amistad, amigos-con-beneficios, a posible-amor-de-su-vida, partiendo de Thor: Love & Thunder.
Spoilers: Avengers: IW/Endgame, Thor: Love & Thunder, Guardians of the Galaxy: Holiday Special, Guardians of the Galaxy Vol 1-3.
Sinopsis: Aun poseyendo corazones endurecidos por el impacto del pasado, Peter y Rocket descubren que todavía hay amor en sus cuerpos. La verdadera sorpresa, sin embargo, será desvelar el resultado de su extraordinaria afinidad juntos. Todo en medio de patearle el trasero al Alto Imbécil, por supuesto.
Notas:
(1) Este capítulo ha sido subtitulado: LOS CELOS ME ENFERMAN, LOS CELOS ME ENLOQUECEN.
(2) Prepárense para algunas desviaciones del canon del Vol. 3. Sí, será divertido.
(3) Peter Quill del Pasado es un desastre en este capítulo. Puede que lo odien y después lo quieran abrazar con todas sus fuerzas. Es normal. Me pasó a mí también.
Extra:
(4) Pensé en revivir mi página de Ko-Fi! Para que me compren un café de propina por todo el delicioso Roquill que traigo al mundo 😉, subo mi fanart y updates de mis novelas (varios fandoms). /bbasmos
Soundtrack de este capítulo:
"Time Is Running Our" – Muse.
"So Lonely" – The Police.
"Message In A Bottle." – The Police.
"One Way Or Another" - Blondie, cover de Until The Ribbon Breaks.
[+][+][+]
03.
"Creo que me estoy ahogando,
asfixiado
Quiero romper este hechizo
que has creado."
-Muse.
[+][+][+]
[+][+][+]
Actualidad.
[+][+][+]
Estaban esperando por ellos en la entrada al Laboratorio Arête. Peter condujo el coche por el puente, y frenó justo en la garita de seguridad.
"Aquí vamos." Peter compartió una mirada con Nebs y posteriormente con Groot por medio del espejo retrovisor. Apagó el motor. Era hora del espectáculo.
Peter fue el primer en salir del coche. Caminó directamente hacia el retén y los dos acompañantes cibernéticos que el imbécil del Alto Evolucionador había mandado como muestra de intimidación. Pobres criaturas, eran grotescas.
"Venimos a ver—"
"El Alto Evolucionador los espera."
Nebula se tornó hacia él. "¿Ya ves? Sí es una trampa."
"Es un enfrentamiento." Peter corrigió.
"Ella se queda aquí."
"¿Por qué?" Nebs, prácticamente, gruñó.
"No pueden entrar con armas y tu brazo es un arma."
Peter fue recorrido por un escáner, supuestamente para determinar si venía armado.
"No trae nada." Aprobó la quimera de cerda y piernas prostéticas.
"Entren por aquí." El otro secuaz apuntó hacia el otro lado de la garita.
"Oye." Nebula quiso frenarlo por un momento. Quill intercaló sus miradas. Ambos se comunicaron en silencio en el espacio de cinco segundos.
"Estaremos bien." Quill masculló. Había llegado hasta aquí, no habría manera de que fueran a retirarse. Quill iba a entrar en ese edificio a como diera lugar. "Vamos, Groot."
Groot se le adhirió a las espaldas todo el recorrido por el laboratorio, desde el lobby hasta el catorceavo piso. Peter sintió la tensión endurecer su cuerpo con cada piso que el elevador escaló. Todo relucía como nuevo, carmín y elegante. Quill sabía que era una enferma fachada. Que esta arquitectura moderna escondía las más horribles circunstancias para las pobres formas de vida que les tocaba ser víctimas de este magnate.
Quill nunca podría superar lo que había visto en las grabaciones. Rocket siendo cortado, abierto en formas inimaginables, y trasfigurado en contra de su voluntad. Nunca borraría los llantos de dolor de su recuerdo.
Tanto de la personalidad paranoica de Rocket había recobrado sentido, al atestiguar las torturas a las que había sido sometido. Sus pesadillas. Su aprehensión constante para creer que Peter solo deseaba hacerlo sentir bien. La sorpresa innata, reflejándose en su rostro, cada vez que Rocket había experimentado placer bajo sus caricias, y no agonía.
("¡Yo no pedí que me crearan!")
Dios. Peter ahora comprendía todo.
Finalmente, el elevador se detuvo y fueron dirigidos hacia la oficina del CEO.
"Por aquí." Una de las quimeras les apuntó. Peter avanzó junto a Groot, tomando en cuenta sus alrededores. Directamente al frente, encontraron la vista de un balcón hacia la ciudad. Tipos en batas blancas y guardias de seguridad les observaron críticamente, susurrando entre ellos. Para desconcertarlos, Peter les mandó un guiño.
Al adentrarse, un pedestal resaltó en medio de la oficina, construida a la misma moda que el resto del edificio. Lució como un trono. Porque así de enorme era la necesidad de estos villanos clichéscos por sobre-compensar sus penes diminutos.
El Alto Evolucionador resultó ser un hombre de tez oscura forrado en un sofisticado traje cibernético de tonalidad púrpura. Estaba concentrado en su computadora—o eso, fingía—con un dedo altanero levantado al aire, para señalarles que Peter y Groot debían esperar hasta que al idiota se les ancharan los cojones de hacerles caso.
Peter se plantó enfrente del pedestal multinivel, pecho extendido y hombros levantados, presentando una clara muestra de desafío. Aun así, el Alto Evolucionador no se dignó a verlo directo a la cara.
A su alrededor, Peter sintió a los científicos y a los guardias de seguridad acomodarse en puntos estratégicos a espaldas de Groot, todos guardando completo silencio.
-Está tratando de aplicar sus juegos mentales en nosotros. Quill respiró hondo. -De acuerdo. ¿Quieres ponerme a prueba mi paciencia?
Quill comenzó a husmear por la oficina. Examinó a los científicos, uno por uno, buscando…
"¡Tú!" El sujeto calvo saltó casi de su propia piel con el grito. "¡Hey, sí, tú!" Quill se apresuró hacia el científico que reconoció del holo-vid de Nebula. "La llave que busco está en esa cosa de tu cabeza, así que comienza a desatornillarla."
"Ser agresivo, Señor Quill, no es algo que recomendaría."
"Oh, ¿ya te desocupaste de jugar Minecraft?" Quill rotó hacia la forma del Alto Imbécil, quien por fin se había dignado a levantar su trasero del opulente escritorio. "Y es Capitán Quill para ti."
"Que peculiar." Al bajar de su pedestal, el hombre pausó para examinar a sus huéspedes. Después avanzó hacia Peter. "Pensar que entidades cosmológicas con habilidades de manipulación de materia y energía extremadamente poderosas, han encontrado la forma de seguir evolucionado por billones de años luz. Y ahora, todavía pueden ser encontrados en mínimos vástagos a través de la Galaxia. En seres como tú… Una tragedia, ¿no lo crees? De ser responsables del Big Bang, de forjar planetas y moldear formas de vida en todo el cosmos…" El sujeto se detuvo a un metro de distancia. "…ahora tus antepasados han sido reducidos a ser sólo historias de fantasía de lo que una vez fue imparable grandeza."
"Así que hiciste tu tarea." Peter achicó sus ojos brevemente en consideración. "Kudos para ti. Lástima que no vine por un recuento de mi árbol familiar."
"Debería interesante." Ojos oscuros parecieron clavarse en Peter en acusación. "Si los rumores son correctos, fuiste capaz de hospedar la Luz en tu ser. El poder de un Celestial, por más mínimo que este sea, podría brillar de nuevo por el cosmos."
"Pft." Peter rodó sus ojos. "Créeme. No es de mis prioridades en la vida."
"¡Podrías acelerar el ritmo de nuestra evolución!" El hombre alzó su mano con exalto. "Podrías mejorar civilizaciones, comenzando con la primera semilla plantada."
Este tipo sonó demasiado parecido a Ego para su gusto. "No estoy aquí para hablar de mí." Quill avanzó un par de pasos. "Vine a salvar a nuestro amigo."
El Alto Imbécil lució decepcionado. "Tsk. Limitado a necesidades básicas… Podrías ser un Dios. En la gran escala de las cosas en existencia ¿qué importa la vida de un experimento fallido?"
"Su nombre es Rocket." Quill gruñó. "Y te tengo noticias: cualquier rastro de la Luz murieron con mi padre cuando lo hice volar."
"Yo soy Groot."
"Corrección, él lo hizo volar." Peter apuntó hacia Groot con bastante orgullo. "Así que, puedes calmar la fiesta en tus pantalones sobre mis genes." Peter gesticuló hacia la entrepierna del Robocop. "Déjame a mí la crisis existencial sobre mis parientes genocidas, y entrégame por lo que vine aquí."
Robocop resopló con humor torcido. Quill comenzó a sentirse sucio por sus constantes miradas que se dilataban demasiado. Sin dar comando verbal, el hombre levantó su mano para señalar hacia sus asistentes. En tres segundos, un holo-vid fue proyectado desde el escritorio para la apreciación de todos.
Le tomó unos minutos a Peter comprender lo que estaba viendo, pero cuando lo hizo, su sangre se enfrió.
"Cuando dije que podrías mejorar el rumbo de la evolución al plantar la primera semilla, estaba constatando un hecho, no compartiendo una hipótesis." El holograma del cuerpo de Quill giró y luego fue ampliado hasta que el embrión en su vientre cubriera la proyección en su totalidad. "Ah. Luces sorprendido, Capitán."
Quill se limitó a enviar una mirada que transmitiera todo su odio.
"Asumo que desconocías que todas mis instalaciones de OrgoCorp están armadas de scanner biotecnológicos. Cuando tú y tus amigos decidieron traspasar y robar los récords de 89P13, sus huellas fisiológicas me fueron enviadas de inmediato. Verás, Capitán, siempre he sido curioso. Siempre he sido fascinado por lo desconocido. Me interesaba conocer qué clase de distinciones podría encontrar en alguien como tú. Para mi sorpresa, una anomalía fue encontrada. Una interesante anomalía."
-Ahora, se ha convertido en una trampa doble. La voz de Nebula tomó vida propia en su cabeza. Quill redobló sus esfuerzos por contradecirla. -No. Es un enfrentamiento doble.
"Pero, que silencio. ¿El gato se ha comido tu lengua?" Robocop se mostró satisfecho.
"Lo siento, pensé que todavía no terminabas con tu monólogo." Quill alzó sus cejas en actuada frescura. "¿Se supone que me debe importar todo lo que estás diciendo?"
"Depende." El holo-vid cambió por una gráfica de pastel. Quill frunció su ceño, sintiéndose interesado por los porcentajes, a pesar las circunstancias. "Debes tener preguntas. ¿Cómo fue posible replicar tu ADN de esta forma? ¿Cómo el proceso de haber principiado vida de manera orgánica en tu cuerpo ha sido posible? ¿Qué tipo de influencia ha tenido tu herencia en todo esto?... Podría ayudarte a averiguarlo."
Quill quiso reírse. Como si fuera a permitirle a este demente ponerle las manos encima. "¿Oh, no me digas?"
"De acuerdo con mis escáneres, 48.6 % de este embrión presenta el ADN que uno puede esperar de alguien del planeta Tierra. Características humanas, en su mayoría, sí. Sin embargo…" En el proyector, la parte sin datos de la gráfica de pastel fue resaltada. "Todavía existe un 51.4 % totalmente desconocido."
-No lo sabe. Quill apretó su quijada con la revelación. El alivio le pegó de golpe. -No sabe que Rocket es el otro padre. "Oh, cielos. Estoy halagado por toda la atención, en serio." Quill resopló por sus narices. Luego, hizo una mueca de pena. "Sin embargo, debo decir: Nah, paso en la gran oportunidad de convertirme en conejillo de indias."
Por primera vez, el Alto Evolucionador mostró delates de impaciencia. "Podrías encender el inicio de otra Era de grandeza, Peter Quill. ¿Pero, escoges ser mediocre? ¿Por qué? ¿Sólo para salvar a tu amigo?" El hombre produjo un sonido escéptico. "¿El mismo amigo que una vez se aprovechó de mi confianza?"
"Estoy completamente seguro de que tuvo sus razones."
"No dudo que la versión de los hechos de 89P13 lo haya hecho ver así. Pero, verás, he aprendido mi lección. He dirigido una pequeña parte de mi gran capacidad mental para mis propias mejoras… y ahora…" El tipo gesticuló hacia su cuerpo. "…la gravedad misma obedece mi voluntad."
Quill en verdad quería nada más que hundir su puño en la bocota de este egocéntrico de mierda. Sus largos discursos comenzaban a darle dolor de cabeza.
Barney se orilló hacia el balcón y se fue por otro non-sequitur. "Debes encontrar Contra-Tierra muy familiar."
"¿Contra-Tierra?"
"Visité tu planeta años atrás."
"La Tierra no ha sido mi planeta desde hace mucho tiempo."
"Tu gente tenía un espíritu maravilloso." El tipo sonrió.
"Mm." Peter fingió apreciación.
"El arte, la música, la literatura… han sido de lo mejor de su clase en el universo." El tipo caminó hacia el ventanal, analizando el mundo de su creación. "La Tierra podría ser un lugar fabuloso, sino fuera por la ignorancia, la intolerancia y sus prejuicios."
"O-Kay."
"Me inspiró a crear Contra-Tierra."
"¡No quiero escucharte!" Quill gimió, en su última onza de paciencia.
"Todo lo bueno, y nada de lo malo."
"¡Suficiente!" Quill vociferó. "¡No necesito otro sermón de un impotente chiflado odiado por su madre que trata de justificar el por qué necesita conquistar el universo!"
"No estoy tratando de conquistar el universo. Estoy perfeccionándolo."
Dios.
"¿No lo ves?" Gentileza vertiginosa se coló por la voz del sujeto. "El increíble don que estás presentando—Los Celestiales fueron capaces de iniciar vida, pero tuvieron que pasar millones y millones de años para ser testigos de los resultados finales. ¡Todo ese tiempo—" Robocop hizo chasquear sus dedos. "—Tú lo has adelantado a meramente meses de gestación! ¡Haz, literalmente, encontrado un atajo en el curso de la evolución misma!"
Quill apretó sus puños. Esta fijación estaba comenzando a darle mala espina. El Alto Imbécil estaba prácticamente jadeando por hacerlo sujeto de prueba. Peter tuvo que aguantarse las ganas de sujetar su estómago de manera posesiva. Groot debió percatarse de su incomodidad, porque se impuso al costado de Quill con aire amenazador.
"¿Qué es tan grandioso sobre la evolución? Digo, no has perfeccionado absolutamente nada." Quill apuntó hacia la ciudad a sus pies. "Te tengo noticias, Einstein. Los mejores universos generalmente no tienen a un montón de pulpos vendiendo paquetes de drogas a niños cucarachas."
"No, no los tienen." El tipo volvió su atención al balcón. Se atravesó en medio de Groot y Quill para caminar al ras del balcón. "Y justo por eso, como he hecho muchas otras veces, voy a tener que arrasar con todo y reiniciar."
Horror le invadió. "¿Qué?"
"Señor." Uno de los asistentes se acercó al Alto Imbécil. No se molestó con susurrar. "Han logrado capturar a 89P13, y además," La mujer pálida le lanzó una mirada fugaz a Quill. "Puerca de Guerra aseguró encontrar una muestra de cabello del Capitán Star-Lord como pidió. Podremos completar un modelo preliminar de la secuencia de ADN del embrión. Está por mandar los resultados de su bio-escáner justo ahora."
Quill se tragó su pánico. Después de todo, podría ser una manipulación para alterarlo. Se recordó que tan mortal y loca era esta Gamora. No se daría por vencida tan fácil. Además, había dejado a Mantis y a Drax para cuidar de Rocket…
"¿Ven?" El tipejo sonrió. "Todo se alinea a mi comando."
Bajo sus botas, Quill sintió el piso comenzó a retumbar.
"¿Qué diablos?" Quill masculló, luchando por balance.
"Dos pájaros de un tiro. No pude haberlo planeado mejor."
Groot se dirigió a Quill. "¿Yo soy Groot?"
No pudo hacer mejor pregunta. "¡Sí! ¡Mátalos a todos!"
El oxígeno fue expulsado de su cuerpo. No tuvo idea de donde provino el golpe lanzándolo al piso. Quill trató de incorporarse de inmediato, pero la misma fuerza invisible se lo impidió. No lejos de él, Groot se encontró en el mismo dilema.
No fue hasta que Quill se percató que uno de los científicos estaba acercándose con una jeringa, que en verdad entró en pánico. "¡No te me acerques, o te juro que te romperé la cara!"
"¡Sométanlo rápido! No tengo tiempo para más juegos."
"En verdad es gracioso. ¿Qué tan estúpido eres, eh?" El científico calvo se sintió confiado al seguir amenazándolo con la jeringa. "¡Obvio que era una trampa!" Dio un último embiste de su brazo para inyectar a Quill en el cuello. Cuando la aguja estuvo por perforar la piel—
—"¡YO SOY GROOT!" Enfurecido, Groot se acrecentó a modo Kaiju y arrojó al científico lejos de Peter. La sorpresiva transformación sirvió para liberarse del control sobre ellos. Lo más ágil posible, Quill se dio la vuelta sobre su estómago y se apoyó sobre su rodilla.
"No es una trampa. Es un enfrentamiento." Quill le escupió al científico. Luego, miró en dirección de Groot. "Ahora, sí, mateémoslos a todos."
Sin esperar por más instrucción, Groot aventó la granada.
"¡NO!"
El alarido frustrado del Alto Evolucionador fue parcialmente absorbido por la explosión. Escombro cayó sobre la entrada de la oficina y polvo resultante de la destrucción se levantó por el lugar, cubriéndolos.
Quill estuvo listo, sin embargo.
Ahora, sí estaba realmente enojado.
Groot regresó a su forma normal, pero múltiples brazos se estiraron de su tronco, cada uno de ellos armados. De los paneles orgánicos de su espalda, las pistolas de Star-Lord saltaron directo a sus manos enguantadas.
Y mataron a todos.
Fue liberador, pelear junto a Groot en perfecta sincronía. Su furia, su desesperación, el miedo que le había poseído al ver la maldita jeringa acercársele—todo se escurrió en sus ganas de patear trasero. Espalda a espalda, derribaron a cada uno de los guardias de seguridad y cualquier otro agente que quiso enfrentárseles.
"¡YO. SOY. GROOOT!"
Quill rio abiertamente, al unísono que fue cubierto por una cortina de raíces por su hijo adoptivo. Balas de plasma rebotaron del escudo. Aprovechó la posición en cuclillas, y lanzó sus propios disparos entremedio de las piernas de Groot. Derribó a los tres guardias restantes. "¡Dicen que pueden chupársela!"
Gemidos, y el sonido de cuerpos cayendo al suelo, fueron los únicos sonidos importantes por un largo tiempo.
Eventualmente, solo hubo silencio.
Llantos de miedo rebelaron la ubicación del científico calvo en el borde del balcón. Quill recargó sus pistolas al caminar hacia él. En cuanto el tipo lo reconoció, comenzó a rogar por su vida, como si no hubiera firmado su sentencia de muerte desde un inicio. Quill le apuntó directamente con uno de los blásters.
"No, no, no, ¡por favor! Te lo pido, te lo suplico, ¡no me mates! ¡Sólo seguía órdenes! ¡Soy sólo un científico! ¡No estoy armado!"
Quill lo contempló unos segundos. Lo había visto en los holo-vids. Cortando la piel de Rocket bebé con un bisturí. Siendo innecesariamente cruel al gritarle que se quedara quieto, mientras insertaban metal en su espina dorsal.
Bajó su arma.
Alivio marcó las facciones del científico. A cómo pudo, se reincorporó del piso. "¡Oh, gracias, gracias, gracias!"
"Eso fue prematuro." Quill declaró, en tono neutral. A sus espaldas, reconoció los rechinidos de las ruinas siendo removidas. Tenían que largarse de aquí, cuanto antes.
"¡No!" El científico leyó sus intenciones, el instante que Quill se impulsó en su dirección. "¡No, no lo hagas—¡"
Peter saltó directo al vacío, llevándose consigo al científico.
[+][+][+]
Antes.
[+][+][+]
Los R'Kuk eran una tribu de alta influencia comercial en el campo de la ingeniería espacial.
A su vez, una tribu de gente pomposa que creían firmemente que supernovas salían de sus traseros. Para evidencia de ello, solo bastó atestiguar como en forma nada disimilar a los Soberanos, los R'Kuk extendieron una alfombra por la rampa de su nave principal, al anclar en el puerto de Nowhere.
"Capitán Star-Lord." Del grupo de emisarios R'Kuk, se deslindó uno en particular que resaltó tanto en la vestimenta más opulente y por la cantidad de medallas en su abrigo. Símbolos de su rango en su comunidad. "Y los Guardianes de la Galaxia. Un placer, por fin entablar la fase final de nuestra transacción. Como lo acordado, la nave estelar involucrada…" El sujeto apuntó hacia el puerto D43, donde el Bowie había sido anclado por igual. "…por fin está en su alcance. Nor-Gull estará entregándola para su inspección, como los términos de la garantía que ya presentamos indica."
"Gracias, usted debe ser el Almirante." Quill se acercó a estrechar la mano del tipo. "Capitán es suficiente."
"Entonces, Lessath es suficiente por igual."
"Oh. De acuerdo. Les presento al resto de mi equipo—Mantis, Drax, Nebula, Kraglin, Groot y mi Segundo en Comando, Rocket. ¡Bienvenidos a Nowhere! ¡Nos alegra que por fin el Bowie esté aquí!"
"Hola." Mantis fue la única en levantar su mano y mostrarse amigable. Drax y Nebula lucieron aburridos y Groot estuvo más interesado en bobear en la dirección del Bowie que prestar atención a la política del asunto. Rocket levantó una garra en saludo.
Algo sobre la sonrisa del Almirante puso los pelos de Rocket de punta, sin embargo. Lució especialmente interesado al regresar su atención a Quill.
"¿Bo-wie?"
"¡Oh! ¡Nos referimos a la nave!" Quill rio ligeramente con la cuestión. "Nos gusta nombrar nuestras naves. Es, uh, llamémoslos una tradición. Es en honor a… un ídolo de mi planeta natal."
"Ya veo." El Almirante prosiguió a presentarles a su banda de tipejos presumidos, quienes para ese entonces ya habían bajado por la rampa. Del puerto D43, otro R'Kuk se le unió tras abandonar el Bowie. Sin más, le entregó la llave al Almirante. "Bueno, aquí está. Continúen con la inspección, Capitán. Aunque le aseguro que encontrarán todo en orden."
"¡D'ast, gracias!" Sonriendo de oreja a oreja, en cuanto Quill tuvo la llave en su mano, se dirigió a Rocket. "¡Aquí va! ¡Ya sabes qué hacer!"
Rocket no tuvo problemas en atrapar la llave acceso. "Oh, qué sí no." Sonrió para sí con satisfacción. Finalmente. Después de meses de fantasear con revisar las entrañas de esta hermosura él mismo—por fin, lo haría. "Vamos, Groot, Nebs, hora de divertirnos."
"Interesante." El Almirante emitió, mientras Rocket sintió sus ojos verdes fluorescentes seguirle el rastro.
"Rocket también es nuestra cabeza de ingeniería. Él será el encargado de llevar a cabo la inspección para garantizar que la nave que nos ha vendido se presenta en buenas condiciones." Quill estaba dictando protocolo, siendo totalmente explicito en las intenciones de todos los involucrados para que todo quedara en el récord. Rocket rascó su oreja mientras les pasó por un lado, camino al Bowie.
"Acepto los términos. Mientras la inspección se lleva a cabo, nosotros como emisarios permaneceremos en espera a la evaluación de su Segundo en Comando…" El Almirante y sus bobos se inclinaron frente a los Guardianes. "Apreciaríamos continuar con el tour por su ciudad, Capitán. Quedamos a su disposición."
"Ah—¿tour, dicen?"
Rocket alentó el paso deliberadamente. Groot lo sobrepasó por su entusiasmo, pero Nebula indicó frenarse para esperarlo.
"Es tradición para nuestra tribu compartir las últimas horas de una transacción con nuestro comprador con intenciones de celebración. Fortalece nuestras relaciones de comercio, como puede imaginar."
-¿Relaciones comerciales? Rocket rodó sus ojos. -Seguro.
"Oh. Entiendo, uh, de acuerdo…" Al echar un vistazo sobre su hombro, Rocket divisó a Quill extendiendo una mano hacia la ciudad. "Podemos mostrarles los puntos más visitados en la ciudad, aunque seguimos en construcción…" Los emisarios comenzaron a avanzar. Mantis los comenzó a guiar.
El Almirante, sin embargo… No era una forma de vida que gastaba tiempo en vano, al parecer. Permaneció cerca de Quill, bajando su voz a algo más personal, mientras siguieron conversando. Rocket no perdió de vista la mano confianzuda que se posó sobre el antebrazo de Peter.
"Vamos." La voz de Nebula lo trajo de vuelta al frente. La androide lo observaba con brazos cruzados. Al recuperar su atención, su amiga gesticuló hacia el Bowie. "Entre más rápido corramos el diagnóstico, más rápido nos desharemos de ellos."
Nebs tenía razón. Raramente, no era el caso. Aun así, Rocket no pudo extraer el mismo entusiasmo que el de hace unos momentos, al caminar hacia la nave. Siguió viendo en el ojo de su mente la manota del Almirante en el antebrazo de Peter.
No se necesitaba ser un genio para adivinar lo que el fulano estaba buscando, aparte del tour por la ciudad.
-¿Y cómo es que me incumbe? Rocket usó la llave en el panel de control de la planta baja del Bowie y tras leer el código, la rampa se activó para darles el. -Quill puede dormir con quien le dé la gana. No me debe explicaciones.
Dolió. Rocket odió admitirlo, pero con un scut, dolió. Apenas dos malditos días habían transcurrido desde su ruptura en el taller, y la realidad le caía a Rocket encima para que no se acostumbrara a creer que la vida podía dejar de ser una perra por un rato.
Bueno, sorpresa, perra, porque a Rocket nunca se le olvidaba.
"¡Yo Soy Groot!"
"¡Oye, despacio! ¡Todavía no conoces la nave así de bien, puedes perderte!" Demasiado tarde. Groot emprendió su exploración por las entrañas del Bowie. "De acuerdo, no me estés mandando transmisiones de auxilio por el comm cuando no sepas donde demonios te encuentras."
"La cabina principal es por aquí." Nebula caminó por la escalera bastante decidida.
Rocket le siguió, silbando en apreciación. Torció su cabeza hacia toda dirección. "¡Que flarking belleza! Debo admitir que, a pesar de ser unos idiotas presumidos, los R'Kuk saben cómo diseñar una buena pieza de ingeniería." La mente de Rocket ya estaba pensando en las tonalidades a elegir para repintar el exterior. Tenía que ser los colores más vivaces posibles. Algo de rosa, definitivamente.
La cabina fue enorme a comparación con el Benatar. Scut. La vista debía ser espectacular al momento de despegar. Rocket se apresuró al asiento del frente mientras Nebula tomó el asiento opuesto. Ambos activaron los interruptores en sincronía a la par, encendiendo la interfaz de comando de la computadora para correr el diagnóstico. Rocket subió el código a su sistema y Nebula se ocupó de monitorearlo en sus primeras fases. Como había hurtado el Zune de Quill, Rocket conectó el aparato a la nave para disfrutar de su lista de reproducción más reciente. De inmediato, Muse retumbó por la cabina.
"Debiste saber que dormir con Peter llevaría a complicaciones."
Rocket palmeó su frente con su mano. Gruñó para sí. "¿En serio estamos hablando de eso, ahora? ¡Nebs, vamos! ¡Estamos trabajando!"
Nebula torció su perfil en su dirección. Rocket lo supo porque sintió el enfoque láser de la maldita mujer.
"Ustedes fueron de todo, menos sutiles."
"Está bien, nos divertimos un rato, ¿y eso qué? Somos adultos, podíamos hacer lo que se nos diera la gana." Rocket subió de volumen Time is Running Out. Nebula prosiguió a volver a bajarlo. "Nebs, en serio. No es para tanto. Sucedió y corrió su curso. Hemos vuelto a ser amigos."
"¿Tienes la seguridad de eso?"
"¡Por supuesto!" Rocket renegó entre dientes. Volvió a subir el volumen de la canción. La guitarra y la batería de la banda asimiló a lo que estuvo sintiendo por dentro en estos momentos. Rocket solo necesitaba superar estos sentimientos residuales, sacarlos de su sistema, por así decirlo. Y una nueva nave justo haría el truco para distraerlo. Si había algo que prefiriera más que escuchar a Quill gemirle en la oreja mil suciedades, era pilotear.
"Sí, tú me succionarás la vida… Querrás sepultarlo—No lo permitiré. No permitiré que lo asfixies, no permitiré que lo asesines… Porque el tiempo se nos está agotando."
El programa de diagnóstico correría por un par de horas, así que se dividieron junto con Groot las áreas del Bowie para verificar su correcto funcionamiento. Mientras Nebs y Groot se enfocaron en los niveles superiores y los pods adjuntos a la cabina principal, Rocket se fue directo a la maquinaria pesada: la sala de los motores.
Su lugar favorito.
Lidiar con motores era preferible que lidiar con relaciones interpersonales con humies. Oh, vaya que sí. Con los motores, Rocket podía comprender su funcionamiento y cuando encontraba fallas, sabía cómo encontrar la solución. Matemáticas fáciles. El tiempo fluyó mientras llevó a cabo su lista de chequeo por cada división de los motores, los tanques de combustible, los conductos de oxígeno para alimentar las cabinas, los sistemas de presión atmosférica, el sistema eléctrico—todo. Rocket fue totalmente absorbido en la tarea.
"Todo está en orden, Groot y yo hemos terminado. Los R'Kuk parecen haber cumplido con su palabra. ¿Cómo vas?"
Por el comm, Rocket no despegó su vista del panel eléctrico que analizaba cuidadosamente. "Igual. Dame veinte minutos y habré terminado por acá." Pausó por un segundo. Luego, se recordó que lo estaba a punto de sugerir era parte de su maldito trabajo. "Puede ir avisándole a Quill que ya estamos por acabar."
"Yo soy Groot."
"Oh, vamos, no puedes apartar pod sin dejarme verlos primero, ¡eso es trampa!"
"¡Yo soy Groot!"
"¡Estoy ocupado acá abajo! Además, no me gusta pilotear a la derecha, la izquierda es mi lado de la suerte."
"… Yo soy Groot." Ahora, Groot se escuchó petulante.
"Ugh, ya veremos. ¡No cantes victoria aun!" Rocket cerró los canales con ambos. Sacudió su cabeza con una risa. "Cara de bamboo." Volvió al panel. "Veamos, ¿dónde me quedé…?"
El comm volvió a la vida con un ping. Rocket gruñó con la interrupción. "Groot, te estoy diciendo que—"
"¿Ya casi terminas?"
Rocket se tragó el resto de su regaño. "Aye, Capitán." Saludo con sarcasmo palpable. "El diagnóstico ya terminó y no encontró errores en la interfaz. Estoy en la sala de motores y todo parece estar en orden. Casi salgo de aquí… ¡O por lo menos, en eso estaría, si no estuvieran interrumpiéndome cada cinco minutos!"
"No lo comprendo. ¿Por qué le pediste a Nebula que me contactara cuando pudiste hacerlo tú?"
Motores. Por esto, Rocket prefería los motores. "Porque se me antojó. ¿En qué te afecta?"
Fue obvio que Quill no se esperó la cáustica respuesta. Cuando volvió a hablar, Rocket pudo visualizarlo apretando sus puñitos humanoides para lanzarlos al aire en rabieta: Ya verás, panda de basurero.
"…Rocket, tenemos que trabajar juntos. No puedes evitarme solo para evadir la típica incomodidad después de… de lo que sucedió."
Rocket rebuznó. "Pues, mírame." Y apagó el comm.
Este hijo de puta.
Este grandioso hijo de puta.
¿Quién se creía que era, para comenzar a reprimirle como si fuera un imbécil rencoroso? ¡El único imbécil rencoroso aquí era Quill, al parecer! Rocket estaba haciendo su maldito trabajo, totalmente enfocado en olvidar lo que había sucedido—sólo para que Capitán Idiota estuviera acusándole de no actuar con profesionalismo.
Lo peor era que Rocket, de hecho, había podido olvidar todo este drama durante su evaluación. Por un rato, con solo la vibración de los motores de compañía, había podido bloquear el caos en su interior.
Cuando se reagrupó con Nebula y Groot en el piso superior del Bowie, Quill y los R'Kuk ya estaban en el puerto de Nowhere, esperándoles. Quill estaba usando esa expresión plástica de buen anfitrión al seguir conversando con el Almirante, pero sus ojos lo delataban de la impaciencia que estaba tratando de no dejar salir. Por lo menos, no lució ebrio. Se había tomado su labor de guía de turistas con seriedad.
"Bueno, terminamos." Rocket se acercó a ellos con tableta en mano, presumiendo los resultados. "Todo funciona como se debe. Que quede claro que los R'kuk tienen palabra."
"Excelente. Esto concluiría oficialmente la transacción." El Almirante por fin despegó sus manos de Quill para tomar la tablet de Rocket y revisar los resultados por sí mismo. Tras unos momentos de análisis, asintió y retornó el dispositivo. "Por favor, mande este informe a nuestra red, Señor… Rocket. Nuestro Ingeniero Maestro lo tomará como la finalización de este proceso."
Rocket lo hizo de inmediato. Lo que fuera para que estas divas dejaran este rincón del cuadrante. "Hecho." Mostró su tableta brevemente, y luego se la pasó a Nebula. "Bueno, me gustaría decir que fue todo un placer hacer negocios con ustedes, pero…"
"Almirante." Quill interrumpió antes que el insulto terminara de soltarse del hocico de Rocket. "Lo que Rocket quiso decir es que—Espero podamos haciendo negocios juntos de nuevo en el futuro." Quill sonrió con el encanto al 400% y una mano extendida para cerrar el trato.
"Y así será, Capitán." El Almirante volvió a manosear los brazos de Quill en vez de aceptar un simple apretón de manos, justo frente a Rocket, causara que rodara sus ojos por milésima ocasión. Este tipo simplemente no quería darse por vencido. "Siempre serán bienvenidos a visitar nuestro planeta para futuras adquisiciones. Nuestro catálogo es amplio, como bien saben." La mirada inspeccionante del alienígena recorrió a Quill de rizos a botas, dejando claro que el que estaba pensando en una adquisición nueva, era otro. Que Quill le sonriera a este tipo con interés recíproco—que encendiera aquel encanto que iluminaba los adentros de cualquiera que recibiera el gesto—le retorció el estómago.
Rocket no esperó a ver a los R'Kuk irse. Se retiró del puerto antes que llegaran a esa parte.
Quill no volvió a mandarle una transmisión por comm hasta dos días después.
"Prepárense. Tenemos una misión. Todos, nos vemos en el Bowie en diez minutos."
Finalmente. Algo de necesitada violencia.
Eso ayudaría.
[+][+][+]
No ayudó.
"¡Te dije que llevaras a los refugiados a la nave y salieras de la atmósfera del planeta, no que gastaras tiempo sobrevolando la zona volcánica de las islas!"
"¡Drax estaba ahí con el detonador de plasma! ¿Qué se suponía que debía hacer?"
"¡Drax no necesitaba ayuda! Nebula lo estaba recogiendo en el pod siguiendo la misma orden!"
"¡Pues, yo no recibí esa parte importante de información!" Rocket dejó el alarido hacer eco por el balcón del Bowie. "¡Pensé que uno de mis amigos estaba a punto de incinerarse!"
"Los comms estaban siendo afectados por la actividad volcánica. Por eso te ordené fuera de la atmósfera en primer lugar." Quill estaba sujetándose del barandal y del tabique de su nariz en un intento por calmarse. "No confiaste en mi orden cuando te la dije."
Rocket sintió las palabras como un golpe. "Estás siendo algo melodramático, ¿no crees? Al final, todos estamos bien. ¡Drax, los refugiados, todos! ¿Por qué estamos discutiendo, Quill?" Dio un paso hacia Quill con los puños apretados a sus costados. "¿Y sabes? Tal vez, el que no confía es otro. ¿En serio creíste que pondría en riesgo los tripulantes si no hubiera tenido una buena idea para salvar Drax? ¿Estamos de vuelta a ese viejo baile?"
Los ojos de Quill engrandecieron. "No, a eso no me refiero—"
"Entonces, ¿a qué mierda te estás refiriendo?"
Quill abrió su boca. Trató de mascullar una respuesta, pero por alguna razón que Rocket no pudo comprender, su cerebro permaneció atascado en el proceso de conectarse al resto de su ser.
Rocket talló su cabeza. Se dio media vuelta para recargarse en el barandal y reincorporarse.
"Confío en ti, Quill." Murmuró, ojos cubiertos por su garra enguantada. Podía sentir el dolor de cabeza formarse detrás de sus párpados. "Nunca, nunca, te atrevas a cuestionarlo de nuevo."
Una pausa.
"Lo sé." Quill se recargó parcialmente en el barandal. "Lo sé. Lo siento… Estaba enojado. Estaba…" Un bufido seco resaltó entre ellos. "Me asustaste, Rocket. Pensé por un momento que el Bowie había sido derribado por una erupción en cadena, mientras me encontraba en la nave de los F'llis Noh… Cuando los comms estuvieron bloqueados por diez minutos… Fueron de los peores diez minutos de mi vida."
"Tuve un plan y mucho tiempo para improvisar. Como siempre." Rocket suspiró. "Te estás convirtiendo en una anciana preocupona." Divisó a Quill con un ceño fruncido. "Siempre estamos al borde del peligro, Quill. ¿Por qué ahora haces tanto escándalo?"
Antes de que Quill contestara, Drax apareció con una bolsa de nueces de Zarg en su mano. "¿Ya terminaron de gritar?"
"Creo." Quill estiró una mano. "Dame."
"Luces tensos todavía." Drax metió su propia nuez a su bocota sin ofrecerle a Rocket. "¿Tal vez algo de sexo furioso ayudaría a relajarlos?"
Lo mejor de esta misión cuando Rocket la recordara, definitivamente sería ver a Quill asfixiándose con la botana. Rocket siseó una risilla vengativa.
"No sé a qué te refieres, Drax." Rocket se encogió de hombros de forma inocente, mientras Quill se desmoronó en una oleada de tosidos. "Solamente somos amigos."
Drax frunció su ceño. "¿Y? Relaciones coitales entre compañeros de guerra era considerado un honor en mi cultura. Ese tipo de sexo es vigoroso, además. Reafirma el vínculo emocional y alinea las mentes en un solo objetivo cuando salen a combatir juntos."
"Drax, ¿qu-qué demonios?" Quill tosió de nuevo.
-Yo diría que alineó muchas cosas, menos nuestras mentes. Rocket se apartó del barandal. "Bueno, mientras ustedes dos cotillean, ¿me puedo ir a tomar una ducha sónica, o debo quedarme hasta que Star-Lord me entumezca la otra oreja?"
Quill hizo un gesto con su mano para liberarlo. Rocket, sin más, se marchó a las duchas.
El ritmo de las siguientes tres misiones fue menos caótico, después de aquel enfrentamiento. Lentamente, Rocket y Quill mejoraron su comunicación, dejando de lado sus sentimentalismos a la hora de llevar a cabo táctica y estrategia. Quill no volvió a poner en duda su juicio y viceversa. En recompensa fueron renumerados 500, 000 units en total por sus esfuerzos. Dinero que se iría directamente a la construcción de los apartamentos de los Guardianes, al armado del nuevo sistema de comunicación de la ciudad, provisiones médicas directamente importadas de Xandar, y al trabajo del repintado del Bowie.
Entre menos lo esperó, Rocket se percató que dos semanas habían transcurrido. Lo cual resultó extraño, porque Rocket pudo haber jurado que más tiempo había transpirado entre misiones y caminar alrededor de Quill como si estuviera rodeado de minas. Rocket no estaba seguro qué resultaba más extenuante, lidiar con situaciones de vida o muerte, o lidiar con su Capitán.
Porque…
Quill seguía tomando.
Quill seguía flirteando.
Quill simplemente, seguía adelante.
Durante misiones, Quill no había dejado de ser él mismo. Salvando el día, salvando a la damisela en peligro, celebrando con Kraglin en la cantina, y en varias ocasiones memorables, aceptando transmisiones del Almirante de los R'Kuk. Rocket lo sabía porque le había tocado redirigir algunas de las llamadas a la cabina personal de Quill.
Quill probablemente estaba teniendo sexo por holo-vid con el tipo, como lo había sugerido aquella vez.
Rocket trató de encontrarlo normal. Cotidiano. Parte de la rutina. Después, de todo, estos comportamientos sobre compensadores de Quill—aunque aumentados en su intensidad más recientemente que en la época post-blip—había sido la norma por un rato, antes de que se asentara con Gamora.
Por lo menos, así, Rocket lo planteó en su mente.
Rocket trató de manejarlo de la misma manera, también.
Actuar claramente que no le importaba. Disimular cualquier pista de molestia que pudiera nacerle al ver a Quill—bueno, al ver a Quill, punto. Nunca se había considerado alguien celoso, ni posesivo de ningún otro ser. Ni siquiera de Groot.
No empezaría a serlo, ahora. Especialmente, cuando no había ninguna maldita razón…
A un día después de haber regresado a Nowhere de la última racha de misiones, una nave de Clase M pidió ceder al puerto. El informe vino de Kraglin por los comms en un canal abierto, así que Rocket se enteró al unísono que los demás Guardianes.
El permiso para anclarse al puerto, eventualmente, vino de Quill.
Rocket revisó la matriz. Reconoció la firma digital de la nave aproximándose.
Se trataba del Almirante.
Quien había venido de visita.
Rocket no era un tonto. El Almirante no se molestaría con hacer toda una trayectoria hasta acá solamente para saludar.
Fue entonces.
Entonces.
Que Rocket—
"¿Podríamos desaparecernos de aquí por un rato?" Fue como saludó a Nebs, al encontrarla en su taller personal, trabajando en su Aero-traje de combate. "¿Y no regresar hasta que ese hijo de D'ast se haya marchado?"
Nebs lo miró detenidamente.
Se puso de pie.
"Conozco un lugar."
Se adentraron en el lado norte de Nowhere donde varios comercios de diversión nocturna se habían reestablecida, después de la derrota de Thanos. Tomaron el speeder para llegar rápido—el cual Nebs todavía no permitía que Rocket condujera. No obstante, sujetado a la cintura de la androide con la lengua volándole de la emoción, tuvo que admitir que la experiencia fue de lo más divertida, aun de pasajero. Se deslizaron por los aires en alta velocidad que si cerraba los ojos, Rocket podía imaginar que estaban volando.
Nebula los dirigió a un bar que Rocket supuso solía frecuentar en su tiempo libre, porque el bartender les saludó con familiaridad. Era más callado que los demás bares que los Guardianes solían frecuentar, con música suave viniendo de una cantante local en el pequeño escenario. Tenía una dulce voz, casi melancólica. Rocket aspiró profundamente al llegar. Escogió estacionarse en la barra, lo más lejos posible de otras formas de vida para emborracharse en paz.
Nebula le siguió el paso más lento. Pidió por dos shots de Roosters. En cuanto se los sirvieron, Rocket se empinó su trago.
"Eso deberá ponerte en mejor humor."
Rocket golpeó la superficie de la barra metálica con sus uñas. Click-click-click. "Eso esperemos."
"Sientes celos."
Rocket pensó en dar una objeción.
Luego, recordó con quién estaba hablando.
"Nebs." Enunció con sadismo innato. "Pensar en lo que ese imbécil puede estar haciendo con Quill en este preciso momento, me llena de unas ganas de abrirse el saco de carne color berenjena que tiene de cuerpo con mis propias garras y… sacarles las tripas para hacer un lindo moño."
Un eructo acompañó la declaración. Rocket liberó una risilla. "Ups."
Se empinó el segundo trago, momentos posteriores.
"¿Qué te detiene?"
Rocket siseó otra risilla con la imagen mental. "Bueno, Quill lloriquearía que no podemos entrar en guerra con otras civilizaciones y otro tipo de tonterías que tienen que ver con la moral y la ética—Oye, tú, ¿por qué te tardas tanto con la tercera?" Rocket picoteó su vaso de vidrio con su uña, al unísono de su demanda. Click-click-click.
El bartender opto por mejor dejarles la botella entera. Ooooh, sí, ahora sí era una fiesta.
"No lo entiendo. ¿Si tienes sentimientos así de fuertes, por qué rompiste con él?"
"No dependió de mí." Rocket gruñó en ofensa. Las verdades comenzaron a tumbarse de su garganta conforme más licor fue ingerido. "…¿Qué no es obvio? Todavía no supera a tu hermana. Probablemente, nunca lo hará… Estaba acostándose conmigo para distraerse, nada más. Soy un idiota por pensar que tal vez…" Rocket tragó saliva ácida. Se apresuró a servirse otro trago. Tenían un problema si Rocket todavía tenía sensación en su paladar. Había venido a este maldito lugar para todo lo contrario.
"¿Fue lo que él te dijo?"
"¿Huh?"
Nebula apuntó sus oscuros ojos en su dirección. "Quill. ¿Fue esa la razón que te dio? ¿Que sigue amando a Gamora?"
"Ah… sí."
¿Cierto?
Rocket pausó.
De hecho, Quill no había sido así de especifico. Rocket había sido el que había mencionado a Gamora. El nombre no se había deslizado de los labios de Quill. Sólo había permanecido de pie frente a Rocket en el medio del taller, luciendo como un desastre viviente. "Digo, fue insinuado. ¿Qué otra razón podría haber?"
"Mm."
"Odio que hagas eso. ¡No te pongas de su lado! ¡Esta noche se trata mi dolor, Nebs!"
"No estoy del lado de nadie." Nebs tomó su propio trago. "Pero, ustedes dos suelen compartir patrones de conducta a la hora de manejar sus emociones. Los hace chocar cabezas, y empeora, cuando ustedes entran en conflicto. Si Quill no mencionó a Gamora en primer lugar, puede que hayan sido otros factores los que lo llevaron a terminar su vínculo sexual contigo."
Oh.
Rocket hizo un sonido de metí la pata. "Aaaah, sí. Sobre esa parte… Puede que yo haya tenido algo que ver con eso." Le contó a Nebs de su gran plan maestro de mantener a Quill distraído de la botella a cambio de sexo, y de cómo esa gran decisión les había explotado en la cara también.
Aun así, Nebula lo lució convencida.
"¿Por qué importa, de todas formas?" Rocket no comprendió la renuencia. "Balbuceó que todo estaba sucediendo muy rápido, yadda, yadda, yadda. ¡Debió de haberse sentido culpable o algo, es lo que te sigo diciendo! ¡No tiene sentido darle vueltas al asunto!"
"Excepto que, Quill no ha lucido muy culpable últimamente, ¿o sí?" Nebs insertó, refiriéndose a la manera descarada que Quill había flirteado con varias formas de vida durante sus últimas misiones. "Ciertamente no actuó con algún tipo de remordimiento por Gamora, al darle permiso de aterrizar al Almirante."
("Yo tampoco he estado con alguien más… No se sintió correcto, ¿ya sabes? Acostarme con personas que conocería una vez. Sin ningún vínculo.")
Rocket hizo una mueca. Con un scut. No había venido para pensar en eso. "¿Por qué no cambiamos el tema?"
"Si me lo preguntas, creo que son excusas."
"Nebs…" Rocket talló su hocico en desesperación. Algo estaba naciendo de sus entrañas hasta su pecho y sabía que, si seguían con el tema, Rocket tendría que darle la cara a muchos asuntos que permanecían innombrables. "…Honestamente, me importa una cara de D'ast. Por esta noche, que se vaya al carajo Quill."
La botella fue vaciada de dos shots más.
Rocket quiso decir que el licor ayudó. Que logró el objetivo buscado, silenciar su mente. Pero, el efecto fue otro.
El enigma permaneció, en contra de sus mejores deseos.
Si Quill no había estado interesado en acostarse con personas sin tener una conexión emocional antes, ¿por qué era eso lo que ahora estaba haciendo? ¿Qué lo había hecho cambiar de parecer?
"¿A qué te refieres…?" Rocket esclareció su garganta. "¿Con la parte de las excusas?"
Nebs no contestó de inmediato. Su amiga había arqueado su cuerpo hacia el escenario para contemplar a la vocalista y disfrutar del concierto.
"Cuando creímos que el Bowie había sido varado por la erupción volcánica del planeta Zgar, Quill demandó que la nave de los F'llis Noh emprendiese una misión de rescate. Cuando se rehusaron, Quill los amenazó con volar la nave él mismo."
"Mn. Algo contraproducente, en mi opinión."
"Mi punto es que Quill perdió toda compostura al pensar que posiblemente habías muerto, Rocket. Hasta yo tuve más premura en saltar al peor escenario, sabiendo que tendrías algún plan para escapar. Quill no. Simplemente entró en pánico."
("Cuando los comms estuvieron bloqueados por diez minutos… Fueron de los peores diez minutos de mi vida, Rocket.")
"Tuve que ordenarle a Mantis que lo indujera a una breve siesta para que las cosas no pasaran a mayores. Después de todo, uno no amenaza con mandar a las celdas a tus propios clientes. Para cuando Quill regresó en sí, tú ya habías hecho contacto con nosotros y estábamos por reunirnos en las nuevas coordenadas para intercambiar pasajeros."
Bueno, eso explicaba todo el gritoneo. Quill le había guardado exclusivamente a Rocket toda su descarga emocional por el susto. "Quill es así. Se preocupa por todos…"
"Pero en particular, tú le importas bastante."
Rocket se encogió de hombros. "Somos mejores amigos."
"Ah." Nebula por fin volteó hacia Rocket. "Así que, él no es el único con las excusas."
Calor invadió a Rocket con la acusación. El pelaje de su espada se erizó en advertencia. "No sabes de lo que hablas."
Nebula le observó en silencio, leyendo el lenguaje corporal de alguien que estaba por ser orillado a un abismo. Eventualmente, su amiga regresó al escenario.
"Puede que no." La neutral oración se hiló junto a la melodía. "Pero, según he escuchado… para superar los sentimientos que tienes por alguien, debes hacerles frente primero, Rocket."
Las garras del Segundo-En-Comando se apretaron tanto alrededor del vaso que lo hizo crujir. Observó, con brotes de rabia, chorritos de licor deslizarse por sus dígitos y luego sobre la barra. A Rocket no le importó la sensación de dolor al sentir la mortal fricción con el vidrio.
Dolor físico, había sido lo primero que había aprendido a sentir.
Lo peor era…
Podía imaginarlo.
Quill, acostado en su cama desordenada, arrodillado completamente sin ropa, mientras el Almirante recorría sus espantosas manos babosas por todos los recovecos que Rocket ya había acariciado. Gimiendo, rogando, exteriorizando aquellas muestras de pasión que ya había compartido con Rocket, ahora con este perfecto extraño; actuando como si el significado de lo que habían compartido fuera completamente intercambiable con otro amante, y para nada especial…
("Ha pasado mucho tiempo desde que me he sentido de esta forma…"
"¿Cómo?"
"Ya sabes. Emocionado por estar con alguien… Con alguien en quien confío.")
"Claro, no puedo hablar por experiencia propia. Es sólo un consejo." Nebula continuó. Se tornó a Rocket. "Deberíamos bailar."
"¿Eh?" No había forma que Rocket hubiera escuchado lo que había escuchado.
Nebula se levantó de la barra. No se repitió a sí misma. Simplemente extendió su mano hacia él. Rocket dobló sus orejas en sorpresa, confundido con la ofrenda. No podía recordar haber bailado con alguien en su vida.
La música había cambiado en el transcurso de la conversación, ahora una banda reemplazando a la solista. Las canciones melancólicas habían dado pie a algo con más ritmo y a bailar solo para divertirse. Algunos locales ya estaban comenzando, riéndose por el licor en sus sistemas.
Esta debía ser una de las experiencias que Nebula quería experimentar porque se le había privado al crecer, gracias a su ego maniaco padre.
Rocket suspiró. Si Nebs quería bailar, es lo que harían.
La banda estaba inspirada en la música de Terra y constantemente acosaban a Quill por su punto de vista en su calidad. Quill siempre trataba de ser amable para no lastimar sus sentimientos, pero todavía tenían mucho que mejorar. Al menos, por esta noche, la música tenía el suficiente ritmo. Nebula en particular comenzó a menearse al ritmo de Walk Like an Egyptian.
Rocket intentó imitarle. Se sintió ridículo a los tres segundos.
"Relaja los hombros." Nebs llamó desde las alturas. Los meneó en muestra, junto con sus brazos. "Empieza despacio. No entrés en pánico."
Rocket hizo otro intento. Nadie los estaba viendo, lo cual ayudó. Parte de su ansiedad bajó considerablemente. Rocket emuló algunos de los pasos que había atestiguado de los otros Guardianes a la hora de bailar con las canciones de Quill. Nebula aprobó de su empeño, dándose la vuelta sobre su eje con las últimas notas de la canción. La banda no tardó en continuar con la siguiente interpretación.
"Bueno, alguien me dijo ayer
Que cuando tiras tu amor
Actúas como si no te importara."
Más gente se les unieron en la pista de baile. Cuando llegaron al coro, todos adoptaron un ritmo acelerado, saltando como los instrumentos de percusión lo demandaba y sacudiendo sus cabezas.
"¡Me siento (Tan solo)!, ¡Me siento (Tan solo)!, ¡Me siento (Tan solo)!… ¡Me siento tan solitario!"
Rocket cerró sus ojos, en un punto comenzando a golpear el piso con sus botas con energía. Sacudió su cabeza de lado a lado, inmerso en los tambores—bam-bam-bam.
Tuvo que admitirlo.
Bailar era… divertido. Con razón a Quill le gustaba tanto.
Para la siguiente canción, Rocket se sintió energizado.
Nebs intimidó a unos cuantos valientes que quisiera invitarla a bailar, nunca alejándose de Rocket. Fue hilarante de presenciar. Entre menos lo esperó, hasta su cola se había dulcificado, curveándose relajada alrededor la cintura de su dueño.
"¡Estoy enviando un S.O.S!… ¡Estoy enviando un S.O.S!"
Rocket tarareó el coro para sí. Movió sus brazos. Sus caderas. Sus botas. Percibió el calor producido por el ejercicio envolver su cuerpo, alimentando la atmósfera de los demás cuerpos agrupados junto al suyo.
Bailar fue una salida a toda la tensión que había estado cargando. Una salida que Rocket no había podido encontrar por su cuenta.
"Vamos, Nebs, ¡déjame conducir solo una vez! ¡No la chocaré, lo prometo!"
"No." Nebula emitió desde su asiento en la speeder, dos horas después. "Toma tu asiento y cierra la boca, ardilla."
"Oh, todos nos creemos comediantes." Rocket admitió que su sentarse detrás de Nebs tomó más de dos intentos. Flark, el mundo estaba girando. "¡Muy original!"
"Sujétate bien." Nebs gruñó, al por fin sentirlo en el asiento. "¿Vas a vomitar?"
"¡No!" Ofendido, Rocket sobó su estómago. "Eh, no creo."
"Genial." Nebs encendió la speeder. "Si te llegan las ganas, hazlo hacia tus espaldas."
Imaginar a los pobres imbéciles bañados en su vómito le produjo risillas. Después, no tuvo más tiempo para seguir imaginando acciones malvadas, porque Nebs arrancó como si un ejército de Gaards estuvieran persiguiéndolos. "¡FLARK!"
"¡Te dije que te sujetaras!"
Más que sujetarse, Rocket se agarró de Nebula como si su vida dependiera de ello. Porque, así tal cual, fue la situación.
Considerando la forma enloquecida en la que su amiga condujo, no fue de sorprenderse de que llegaran a la ciudad principal en poco tiempo. Casi todos estaban dormidos a esas horas, con excepción de los encargados de los turnos de vigilancia de este ciclo.
Al bajar de la speeder, Rocket no vomitó, pero si necesitó acostarse en el piso firme por diez minutos para recuperar su equilibrio.
"Eres una demente."
"Ya lo habíamos establecido."
Rocket volvió a reír. Scut. "Bueno, de todas formas… Gracias. Eso fue divertido." Se dio la vuelta para acostarse hocico arriba. "Justo lo que necesitaba."
Nebs se sentó a su lado. Ambos inspeccionaron la ventana hacia el universo que tenían por medio del ojo de Celestial que usaban de hogar. Ninguno agregó nada en particular, contentos de sentir bajar el licor de sus sistemas en pleno de la quietud de la ciudad. Eventualmente, se despidieron, Rocket tomando rumbo hacia el taller que compartía con Groot.
Esa noche, Rocket tuvo uno de los mejores descansos que había tenido en mucho tiempo.
Cuando amaneció, lo hizo con la alarma de Groot.
"Ugh, algo o alguien murió en mi hocico."
"Yo soy Groot." Groot estaba regando su propia cabeza en su jardinera, camino al sanitario.
"Sí, fue divertido salir con Nebs un rato. ¿Me perdí de algo?"
"Yo soy… Groot." Oh, así que el Almirante había venido por lo que había querido y se había marchado satisfecho, cero romance—según el poco tiempo que Groot aseguró que había durado la visita. "Yo soy Groot."
"Como sea. Espero que Quill se haya divertido también." Rocket no sintió los efectos de odio como el día anterior. Tal vez, por que la resaca estaba acaparando toda su atención. "Más vale que vaya a revisar el Bowie. Todavía queda pendiente ajustar la palanca de freno. Quill la aflojó demasiado la última misión, maldito mono salvaje." Tras liberar su vejiga y darse una ducha, Rocket salió del taller con una mochila conteniendo sus herramientas. Pasó por la cantina desierta por unas barras de proteínas para alimentarse como desayuno. Únicamente encontró a Drax haciendo ejercicio.
"Buenos días, dulzura." Rocket saludó la cabeza del Bowie en dulce disposición. Con la pintura recién colocada, resplandeció con picardía en el hangar. Rocket activó la rampa desde el panel exterior y subió hasta la cabina principal.
Lo primero que distinguió fue el olor.
La peste.
Cuando Quill tomaba, algo cambiaba en sus feromonas. Aquel aroma que Rocket veneraba aspirar en el ambiente morfaba—adquiría propiedades amargas. La cabina estuvo impregnada de su marca, aunque la silla de comando se mostró vacía al inspeccionar el lugar.
Rocket acomodó su mochila en el piso de la silla, de donde los frenos necesitaban ajustes. Había ligera música viniendo de las bocinas de la nave. Quill había recuperado el Zune.
Por un momento, estuvo indeciso.
¿Debería buscar a Quill, revisar cómo se encontraba?
Rocket suspiró.
Se decidió por ajustar los frenos primero. Quill no era un bebé en necesidad de una niñera. Ya lo había dejado claro.
Era difícil concentrarse en la tarea sabiendo que no estaba solo, sin embargo. Quill siempre había sido una distracción. Rocket desarmó el brazo de la silla de su carcasa para analizar los circuitos y el cableado. Tener algo que hacer con sus garras, le sirvió. Por lo menos, por un rato.
"¿Quién demonios—? Oh… Eres tú."
-Aquí vamos. Rocket no despegó su atención de los cableados. "Sorpresa."
Los pasos torpes de Quill hablaron de su nivel de ebriedad. "Oye, ¿qué haces con mi silla?"
"La arreglo." Rocket sintió a Peter acercársele. "A menos que quieras salir disparado por la galaxia por veinte mil clicks hasta que logres activar los frenos."
"Oh." Parecía que eso era lo único que Quill podía expresar. "¿Qué hora es? Algo tarde para trasnocharse haciendo mecánica."
"Querrás decir, es temprano." Rocket se colocó sus gafas de aumento para inspeccionar a más profundidad. "D'ast. Aflojaste el conector. Con razón."
"Claro que no."
"¡Claro que sí!" Rocket gesticuló a la pieza. "¡Lo estoy viendo con mis propios ojos, manos de orangután! ¡Mira! Ten algo de delicadeza a la próxima, esta Dama merece ser tratada con respeto."
"¡Lo hice para salvar nuestros pellejos, o hubiéramos sido pulverizados por dos lunas en proceso de colisión!—¡De nada!"
Rocket rodó sus ojos. Siguió inspeccionando la escala del daño al conductor.
"Diablos. No tengo un reemplazo en estos momentos. Tendré que construir un conductor desde cero." Por un momento, se frenó de lanzar más oposición al caldo de mal humor que Quill obviamente ya se estaba cargando. Pero, esa peste… En verdad le comenzó a molestar a Rocket lo suficiente para picotear a la bestia. "¿O quizás tu nuevo noviecito podría conseguirnos la pieza sin costo adicional, si le mueves esas pestañas de la manera más linda?"
Quill, que había estado parado frente al Zune, volteó hacia Rocket como si hubiera sido jalado por una fuerza superior. El movimiento brusco habló de shock. Aunque no le gustó admitirlo, Rocket no fue lo suficiente valiente para levantar su mirada al rostro del terrano. No quiso enfrentar los resultados de sus palabras cáusticas.
Ese fue el primer error.
"¿En verdad cree que eres gracioso?"
Rocket resopló por su hocico. "Supongo que eso es un No."
En la línea de visión que Rocket tuvo disponible, divisó los puños de Quill convertirse en dos rocas, forjadas de tensión. Rocket guardó sus gafas en la mochila de trabajo. Expulsó su mejor tono indiferente. "Ni hablar. Los frenos tendrán que esperar. Pero, aprovechando que ya estoy aquí, revisaré los monitores de la med-sala. Nebs mencionó que Drax no fue el mejor de los pacientes en la última misión." No esperó por una respuesta. Estaba huyendo con la cola entre las patas y lo sabía.
Rocket colocó la mochila sobre su hombro. Salió de la cabina con pasos semi-apresurados. La tensión le persiguió hasta el pasillo exterior. Y luego en el oeste del Bowie, donde la enfermería se encontraba.
No fue hasta que llegó al balcón de aquella parte de la nave, casi llegando a la enfermería, que un ritmo errático de pasos acelerados hizo eco por el metal. Pronto después, la voz de Quill le alcanzó, sonando furiosa, así como—
"¡¿Te mataría mostrar que te afecta tan siquiera un poco?!"
—herida.
El tono de Quill fue oscuro, agrio como su hedor.
Rocket frenó en su trayectoria. Volteó su perfil hacia Quill. Lo encontró cubierto en sudor y en aquella vulnerabilidad que Rocket encontraba letal.
Acorralarlo, era de las peores acciones que podías hacer con Rocket, así que su instinto fue atacar de regreso. Salir con vida de este enfrentamiento. "¿Afectarme? ¿Por saber con quién te estás involucrando el día de hoy, Quill? Si me dedicara a seguir la cuenta, no tuviera espacio en mi apretada agenda para pensar en todo lo demás."
"Wow." Los ojos de Quill se engrandecieron. "Eres un imbécil."
Ira le invadió en instantes, "¿Yo soy el imbécil?" Rocket pausó y tiró la mochila al piso, caminando hacia Quill. "Bueno, para ser justos, siempre lo he sido. Aunque en este particular momento no entiendo la razón. ¿Por qué no me educas al respecto?"
"Todo lo haces ver tan fácil. Volver al ritmo de antes..." Quill talló su cara con su mano, haciendo la piel enrojecer. No se había afeitado. Su cabello lució grasoso. Seguía vistiendo su atuendo de la noche anterior, indicando que no había ido a dormir. Definitivamente, este no era uno de sus mejores momentos.
Lo cual, Rocket no comprendió. ¿No debería Quill oler a sexo con el Almirante? ¿No debería estar relajado, después de disfrutar otra conquista consumada?
La mano de Quill cayó hacia su costado. El susurro que siguió fue liberado de forma cabizbaja. "¿En serio no sientes nada?"
Rocket apretó su quijada. "Lo siento, ¿acaso me querías ver llorar en las esquinas de Nowhere con un corazón roto como en esas ridículas holo-novelas? ¡Oh, no! Disculpe usted, Idiota-Lord, ¡por atreverme a superarlo demasiado rápido para sus estándares!" Rocket respingó, incrédulo. "Vaya que tienes un par de cojones al querer hacerte el indignado conmigo, cuando nada te ha frenado de comportarte como un hijo de puta."
"¡Por lo menos yo siento algo, Rocket!" Quill rebotó de su estado depresivo. Por fin, se vieron cara a cara, desnudos de máscaras. "Por lo menos yo estoy siendo reactivo después de..." Quill miró a Rocket en una extraña combinación de emociones. "¡Por lo menos, yo no ando como si nada hubiera cambiado entre nosotros, después de un mes de tener sexo en cada superficie a nuestro alrededor! ¡Fuimos tan cercanos el uno del otro, Rocket, ¿en serio te es así de fácil pretender que nunca sucedió?"
"Quill." Rocket trató de no perder la compostura. Quill, en este estado, era volátil. ¿El terrano siquiera se acordaría de este momento? ¿Qué tan ebrio se encontraba?
"Oh, no. ¿Vas a ser la voz de la razón, ahora?" Quill se burló con malicia. "¿El maduro? ¡Oh, como han cambiado los roles! Sheriff Rocket a punto de regañarme por no ser un buen niño."
Bueno, ahí se iban sus intenciones de compostura. "¿Qué demonios quieres escuchar? Tú terminaste conmigo."
"¡Lo sé!" Quill vociferó.
Ambos se contemplaron con el brote de ira. Rocket parpadeó y supuso que su confusión fue transparente, porque Quill siguió adelante.
"¿Qué otra alternativa tenía?" Ojos vidriosos parecieron acusarle. "Recién me enteraba que estabas tratando de condicionarme con sexo—y yo... ¡Y yo quería mucho más que eso!"
El fondo del estómago de Rocket despareció.
Quill resopló por sus narices, al notar su silencio. "Tendré que deletreártelo, ¿cierto? Rocket, tengo sentimientos por ti." Quill resaltó la confesión al avanzar hacia su compañía. "Eso, era lo que te iba a contar esa noche cuando fui a verte… Pero, descubrí la verdadera razón por la que estabas conmigo y decidí mejor—Pensé que, si volvíamos a ser solo amigos, perderían su efecto. Que, con el tiempo, no lo sé, se desaparecerían... He hecho de todo lo que he podido pensar para restarles importancia, y no sé si es porque ya estoy demasiado viejo para este tipo de porquería melodramática, pero nada de lo que ha funcionado antes, está funcionado ahora… Estoy—yo." Quill pasó sus manos exasperados a su cabeza, despeinándose en el proceso. "¡Flark, ya ni siquiera lo sé!"
Podría estar exagerando. Pero, Rocket podía jurar que el piso estaba comenzando a girar fuera de eje.
"Eso no es justo, Quill." Rocket masculló entre colmillos. "No puedes aventarme tus problemas encima y esperar que sienta lástima por ti por no saber manejarlos." Dio un paso hacia adelante. Después, retrocedió, tallando su propia cabeza en exasperación. "Y no es que yo sea un experto, pero al menos yo no trato de arrastrar a los demás conmigo cuando estoy sintiéndome como porquería." Si Rocket había recibido una lección después de perder a Yondu, había sido esa.
Las facciones de Quill se torcieron en desconcierto; en finos reflejos de culpa. "Yo—"
"No. Guárdatelo." Rocket sacudió su cabeza. "Increíble, creyendo que eres el único que sufre cada día. ¡Que eres el único con problemas! ¡Mira a tu alrededor!" Rocket arrancó hacia la dirección del balcón, frente a uno de los ventanales del Bowie. "¿Dices que tienes sentimientos por mí? Que gracioso. Porque no recuerdo que trataras a Gamora de esta forma, desfilándole amantes por las narices al mismo tiempo que demandabas profesionalismo—Oh, Rocket, nada tiene que cambiar. ¡Deja de ser infantil! Oooh, y no te lo tomes personal si el Almirante Cara de Berenjena me manosea frente a todos, o que me pegue visitas clandestinas para tener algo de diversión a tus expensas. Ni mucho menos te ofendas si la Damisela en problemas típica de cada misión me desnuda con la mirada, ¿qué te importa? ¡No es como si seamos novios, o algo así!"
El momento breve de silencio fue una espesa detonación de emociones crudas—emociones que Rocket ya estaba harto de tener que suprimir.
"¿A esos sentimientos te refieres?" Rocket siseó. "¿Los que te obligan a hacerme sentir miserable cada maldito día, mientras tú buscas—¿Cómo lo dijiste? ¿Superarme?"
"Mierda." Quill se adhirió contra la pared opuesta al balcón. "No tenía idea. Pensé…"
"Que eras el único saliendo lastimado en este asunto. Sí, ya lo dejaste claro." Rocket le dio las espaldas para preferir contemplar el ventanal. "D'ast… Te lo dije, Pete. Te dije que me gustabas."
"¡No pensé que lo dijeras en serio! Pensé que sólo intentabas—Dios, no lo sé."
Los hombros de Rocket se deslindaron con lo último.
Peter no le había creído.
Eso, se sintió como el último disparo a su esternón.
"Lo siento." Peter susurró. "Todo lo he malinterpretado—desde el inicio. ¡Rayos!" El eco de la maldición recorrió esta parte de la nave e hizo los vellos de la espalda de Rocket erizarse. "Rock, enamorarme de alguien, de nuevo… me aterroriza."
Rocket inmovilizó su cuerpo por entero.
Peter continuó. "Miré a mi mamá agonizar por meses frente a mis ojos… No pude hacer nada. Lo mismo con Yondu… Y luego, Gamora desapareció con Thanos en un parpadeo. En un puto parpadeo… Eso fue todo. No la volví a ver nunca. Ni siquiera pude despedirme… De ninguno de ellos." Peter se desplomó en un sollozo. "Todos mis seres queridos siguen muriéndose sin que pueda hacer algo para impedirlo… Rocket, si sucede otra vez, yo…"
Rocket observó a Quill, atónito.
Amor.
En su mente, la voz llena de pánico de Floor fue un escalofriante recuerdo. ("¡Rocket, Teef, Floor, vámonos ya! ¡Rocket, Teef, Floor, vámonos ya!"
El cuerpo inerte de Lylla palpitó con vida en su mente, por un maldito segundo.
"¡Muy bien, P13, ganaste el concurso de lloriqueos! ¡Ahora vuelve a tu jaula!)—
—Rocket emitió su propio gemido herido. Sostuvo su hocico para contenerse.
Amor.
Pérdida.
Ver a Quill lamentar la misma desesperación que Rocket había experimentado en carne propia tuvo un sentido, que previamente se le había estado escapando.
No lo pudo soportar. Ver a Peter sufrir de esta manera.
Caminó lentamente de vuelta a la pared, donde ahora Peter se deslizaba al piso. A centímetros, dudó por un segundo. Luego, su garra acarició la corona de cabellos rubios en la cabeza del humano. De inmediato, el peso de Quill se desmoronó sobre Rocket.
"No voy a desaparecer, Pete."
Quill lo oprimió con todas sus fuerzas. "N-No lo puedes… No lo puedes prometer."
Cierto. "Bueno… por lo menos pondría una buena batalla si un ego maniaco con cara de escroto viniera por mí." Rocket rodeó la cabeza del humano con sus brazos, frotando su rostro con la textura de sus rizos. "De hecho, si mal no recuerdo, pateamos su trasero."
"L-Lo siento." Peter siguió sollozando. "…Lo siento, Rock. Estoy jodiendo todo, pero no tengo idea de cómo dejar de sentirme de esta forma…"
"Shhh." Rocket masajeó los cabellos. Flark. Como lo había extrañado. Tocar a Peter así. Tenerlo cerca. Se arrodilló al costado del terrano y Peter reacomodó su rostro para alojarse en el hombro de Rocket, nunca aflojando su abrazo. "Que no se te olvide que para joder circunstancias estoy un paso adelante de ti… Nunca dejaría que te llevaras todo el reconocimiento."
Obtuvo lo buscado, un resoplido de sutil humor.
"No me gusta cuando te emborrachas, Pete. Te cambia." Rocket murmuró. "Pero, no dejas de tener razón. Si fuera yo en tu lugar, te hubiera dicho dónde meter tus buenas intenciones desde el primer día… Así que, um, bueno… Perdón." Estuvo agradecido de que Quill no pudiera verlo. Fue incómodo bajar las defensas. Aunque, considerando todo este desastre, era inminente que lo hiciera. "Rayos, que quede claro que estaba contigo porque deseaba estar contigo, ¿de acuerdo?" Gruñó contra el material suave de la camiseta ajena. "He… sentido cosas para-nada-platónicas por ti, por un largo tiempo."
"¿En serio?" Quill se oyó fascinado con la revelación. "¿Qué tan largo?"
Rocket suspiró. Sin escapatoria, sólo hubo la opción de sincerarse. Por un momento, se sintió de regreso en el Benatar, tomando descansos en la cabina de Quill para reforzar la esperanza de que el chasquido de Thanos sería reversible. "Un largo, largo tiempo, bobo. Cuando te coqueteé en Contraxia fue algo que ya había imaginado docena de veces en mi cabeza. Lo gracioso es que ninguno de esos casos te incluía coqueteando de regreso. O siguiéndome a un callejón oscuro… O teniendo sexo conmigo con entusiasmo en cada oportunidad disponible. Desde el primer día seguiste haciendo lo contrario a lo que esperaba… ¡D'ast, no lo sé! Supongo que no eres el único que anda a ciegas."
La admisión de Rocket fue algo que pareció tranquilizar al hombre. Lentamente, la fuerza de sus llantos se fue atenuando. Rocket no tuvo ninguna prisa. Quill podía tomarse todo el tiempo que quisiera para centrarse. Rocket detestó verlo llorar. No podía comprender por qué, pero le dolía por dentro, ver a Quill sumirse en las partes más oscuras de sí mismo. Por ello, detestaba verlo tomar sin freno.
"…Mierda." Quill murmuró, cuando le fue posible hablar sin ahogarse en sus propios mocos. "¿Qué hacemos ahora?"
Sin dejar de rascar el cuero cabelludo del humano, Rocket torció su hocico. "Necesitas una ducha. Y dormir. ¿Estuviste despierto toda la noche?"
"Mn. Tuve pesadillas." Peter murmuró contra el cuello de Rocket.
Rocket no presionó por detalles, por más que su cerebro se torturó así mismo con preguntas involucrando la visita del Almirante. "Pues, apestas. Puede que me gustes mucho, pero sigo teniendo un alto sentido del olfato." Rocket se sintió estremecer al tener el rostro de Pete frotarse contra su cuello. Quill sabía que era uno de sus puntos débiles. "Pete, no creo que tener sexo ahora mismo vaya a des-complicar las cosas."
"…Dios, te extrañaba, mal pensado." Tras otro breve contacto donde Rocket pudo jurar sentir a Peter inhalarlo, su amigo suspiró. Alejó su rostro para reincorporarse sobre el muro metálico, soltando a Rocket en el proceso. Usó su camiseta para limpiar su rostro hinchado. "¿No te cansas de tener la razón todo el tiempo?"
Rocket acarició la pierna del terrano, porque al tenerlo así de cerca, fue una necesidad. "Todavía no llega el día."
Eso germinó una diminuta sonrisa en el terrano. Visiblemente tragó saliva. Luego, respiró hondo. Hizo una mueca, al jalar de su camiseta sudada. "Mierda, en verdad apesto." El humie comenzó a impulsarle del piso. "Tenemos duchas funcionales en la nave, ¿cierto?"
"Por supuesto que sí. ¿Con quién crees que hablas?" Rocket se reincorporó por igual. "Será mejor que revise la med-sala."
Caminando fuera del área del balcón, Peter se mostró un poco sosegado. "Sobre los frenos… Creo que así es el diseño. Es una enorme nave, por eso tienes que jalar con fuerza de las palancas."
"Díselo a mis brazos cortos." Rocket estiró sus brazos en muestra. "No puedo hacer acrobacias en el medio de una maniobra de escape cuando me toque pilotear."
En el punto donde Peter tenía que tomar dirección distinta a la de Rocket, el terrano pausó en su trayectoria. Ambos se miraron el uno al otro por un momento, sin saber qué decir.
Finalmente, Peter aclaró su garganta. "Creo que tomaré una siesta después de ducharme. Aquí mismo, en mi cabina personal. No me siento apto para… interactuar con los demás todavía. ¿Podrías cubrirme?"
"De acuerdo. Haz lo que tengas que hacer." Rocket asintió. Comenzó a moverse.
Quill fue más rápido, agachándose al nivel de Rocket para acoger su garra entre su mano. En sorpresa, Rocket se giró a su amigo en incógnita. A pesar de todo lo que habían hecho bajo puertas cerradas, nunca habían sostenido manos en público.
"Lo dije en serio, Rocket."
Calor inmenso le invadió. Hasta se sintió algo ridículo por el salto en su estómago. "¿Qué parte?"
Peter tragó saliva, resaltando su manzana de Adán en el proceso. "Estoy enamorado de ti."
Scut. Rocket desvió su mirada. ¿Cómo le era tan fácil a Quill soltar calamidades al aire? "¿No se molestará el Almirante Berenjena por tu desfachatez?"
"¿A quién le importa un carajo?" Quill rodó sus ojos. "El tipo sólo quería seducirme para convencerme de vender Nowhere a sus accionistas. Por eso su irritante insistencia en acosarme."
Bueno, los planes de hacer un gran moño con las tripas de ese sujeto volvían a su lista de pendientes de alta prioridad. "No me digas." Gruñó con sadismo al revivir la fantasía. Luego, Rocket aligeró su voz a un tono burlón. "Quiero decir, aw, que mal por ti. Parece que andas en una mala racha."
Una diminuta sonrisa encorvó los labios del terrano. "Es mi propia culpa. Hay un tipo muy específico de bastardos encantadores que encuentro irresistible."
"Bueno, existen bastardos encantadores, y luego sin vergüenzas como ese tipo. Deberías pensar en subir los estándares un poco." Rocket murmuró. No lo comprendió. Sentir los dígitos humanos entrelazarse con la textura de sus dedos fue más íntimo que todo el sexo. Lo puso nervioso. "¿Quieres… quieres que te lo diga de vuelta?"
Peter frunció su ceño. "Sólo si se te antoja. Yo… Lo dije porque ya no quiero más malentendidos entre nosotros."
Rocket aclaró su garganta. "Bueno, yo, uh… Ditto."
La mano se apretó alrededor de su garra. La sonrisa de Peter engrandeció.
"Genial." Quill aspiró la palabra.
Rocket desvió su atención de aquellas facciones iluminadas. Fue como si una supernova hubiera explotado por el espacio sideral para fijarse en Peter Quill. A Rocket le quemó la vista contemplarlo de cerca.
Después de unos momentos, Quill desvinculó sus dedos lentamente. "Entonces… ah, te dejo… volver a lo que estabas haciendo. ¿De acuerdo? Ok. Perfecto." Caminando con las espaldas al pasillo, el bobo no tardó en tropezar en el primer intento de dirigirse hacia las duchas. "Demonios. ¿Estos escalones de dónde salieron?"
Rocket, todavía suspicaz de lo que acababa de desenvolverse, resopló para sí al ver el semejante espectáculo. El Bowie no mostró ser muy compatible este día con su Capitán.
A solas, Rocket flexionó su garra para sí. Todavía pudo percibir la gentil presión alrededor de sus dígitos.
Su estómago estuvo hecho nudos, con la mera consideración de que Quill estuviera diciendo la verdad.
De que estuviera enamorado.
De Rocket.
De todas las malditas altas formas de vida en el cuadrante, Quill tuvo que caer por…
Rocket suspiró escandalosamente. -Deja eso para después. Admitir estas cursilerías no arreglaría todo lo demás mágicamente. Rocket todavía desconoció qué podría resultar de confesarse lo que sentían. ¿Mejoraría sus circunstancias, o las empeoraría? Rocket seguía siendo un completo inexperto en estos asuntos, después de todo.
Recogiendo su mochila previamente descartada, Rocket solo estuvo seguro de una cosa.
Nebula necesitaba un maldito ascenso.
[+][+][+]
Fin de Parte iii.
[+][+][+]
NdA: ¡Phew! Por fin se declararon. Podemos cantar victoria ya, ¿cierto? *sonido de grillos*
Lo siento por la demora, este fic se está convirtiendo EN UN MONSTRUO. Además la vida personal se puso muy ocupaba. Las buenas noticias es que ya tengo pasaporte nuevo, mi gato ha mejorado de salud, ¡y este próximo sábado 29 de Julio ES MI CUMPLEAÑOS, BITCHES'! MUY PRONTO ME LLEGARÁ MI BLU RAY DE GotG 3, SIIIIIIII. EL MEJOR REGALO QUE PODRÍA PEDIR.
Próximo capitulo: LA. ESCENA. DE. LA. RESUCITACIÓN. ¿QUÉ MÁS QUIEREN? + El Especial de Navidad Estilo-Hay-Amor + algunos otros acontecimientos que ayudarán a que Roquill fortalezca su relación y que Peter termine de tocar fondo con su problema de la bebida. Que empiecen las apuestas, ¿cuándo creen que Peter quedó con muffin en el horno? xD.
