"Hay Amor (En Tu Cuerpo)."

Por B.B. Asmodeus.


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Fandoms: Guardians of the Galaxy Vol. 1, 2, 3.

Pareja principal: Rocket/Peter Quill (Star-Lord).

Rating: Adulto, por sexo explícito.

Categorías: Realidad Alterna de Vol. 3, Primera Vez, Problemas de Comunicación porque Peter y Rocket son Idiotas, Readaptación del Canon/Canon Rewrite, Escenas Perdidas/Missing Scenes, Romance, Humor, Drama, Relación Establecida, SMUT/Contenido Sexual Explícito (Ex. Oral, Anal, Rimming, Dirty talk, Praise Kink), Mpreg, Saltos en el Tiempo, Rocket POV, Peter Quill/Star-Lord POV, Exploración de Fisiología Alienígena.

Advertencias: Referencias a PTSD, problemas de autoestima, depresión, abuso animal (nada más allá del canon), experimentación sin consentimiento, y abuso del alcohol como mecanismo para lidiar con la depresión.

Sobre las líneas de tiempo: Esta historia correrá en dos líneas de tiempo al unísono. Conforme reescribiré escenas claves de la segunda mitad del Volumen 3, también estaremos viajando al pasado desde el momento que Peter y Rocket comenzaron su relación. ¿Por qué? Porque creo sumamente importante explorar el punto de vista de Rocket durante esta transición de amistad, amigos-con-beneficios, a posible-amor-de-su-vida, partiendo de Thor: Love & Thunder.

Spoilers: Avengers: IW/Endgame, Thor: Love & Thunder, Guardians of the Galaxy: Holiday Special, Guardians of the Galaxy Vol 1-3.

Sinopsis: Aun poseyendo corazones endurecidos por el impacto del pasado, Peter y Rocket descubren que todavía hay amor en sus cuerpos. La verdadera sorpresa, sin embargo, será desvelar el resultado de su extraordinaria afinidad juntos. Todo en medio de patearle el trasero al Alto Imbécil, por supuesto.

Notas:

(1) Vamos a cambiar el ritmo y los POVs en este capítulo. ¡Será divertido!

(2) Ya en serio, primero que nada, quiero disculparme por la tardanza. Este capitulo tomó vida propia. Sabía que tenía que explorar más de los hechos "Pre-Vol. 3", antes de enfocarnos en el "Ahora." Más importante aún, tenía que explorar el estado mental de Peter Quill pre-embarazo. Y como siempre, Peter tomó el volante y se fue lejos, lejos, pero muy lejos. (¡Maldita sea, Peter Quill, eres un necesitado de atención!). De cierta forma, me gustó mucho explorar un lado más doméstico de su relación con Rocket, ya después del drama y los malentendidos de los capítulos pasados. Siento que no sería creíble que nos enfoquemos en el "Presente" con Roquill siendo una relación estable, pero sin mostrar cómo llegaron a ese punto.

¡Así que, disfruten de muy merecido character development!

(3) Otra aclaración muy importante: en este capitulo comienzan las "pistas" de la posible pseudo-ciencia detrás del embarazo de Peter. *risa-malévola*


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04.

"Pero si no me amas ahora

No me volverás a amar otra vez."

-Fleetwood Mac.

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Antes.

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"Lo prometiste."

"Oh, hija mía. Esperas demasiado de él." Thanos interceptó. Al cruzar mirada con Quill, al maldito sonrió. "Te lo pidió, ¿qué no? ¿Se lo cumplirás?"

Era una promesa de mierda. Peter tenía los dedos en los gatillos, sin embargo. Thanos empujó a Gamora hacia él.

"¡HÁZLO!"

Su cuerpo respondió, antes de que otra objeción brotara de su ser. Las descargas de plasma golpearon a Gamora directo en el torso, apenas causando un sonido mientras su corazón se freía.

La expresión en su bello rostro fue una de sorpresa.

A pesar de su insistencia, todo apuntó a que Gamora no había esperado que Quill en verdad la lastimara.

"Dios, no." Peter masculló, destruido. Observó el cuerpo de la mujer caer al piso de Nowhere. Ojos abiertos, hilos de sangre esmeraldas corriendo por sus labios semiabiertos. Quiso correr a recogerla en sus brazos. Pero, estuvo congelado en su lugar, de rodillas en el piso. "Rayos—Lo siento, lo siento, dios mío, Gams."

Aplausos vinieron de las alturas. Peter levantó su rostro.

Ego estaba sonriendo.

"Haces a tu viejo muy orgulloso,Peter."

Cuando Peter volvió a poner su atención en Gamora, se encontró con el cuerpo de Rocket en su lugar, sangrando por todas partes. Un cuerpo así de pequeño, destrozado. El horror que le invadió fue-

Peter se sintió escupido de regreso a la realidad.

Su cuerpo aterrizó sobre la cama como si hubiera sido arrojado. Peter se elevó de la almohada, sintiéndose ahogado. Sostuvo su garganta, un grito parcialmente rugiendo por salir.

Mierdamierdamierda—

—Se levantó de la cama en movimientos torpes, peleando con las sábanas alrededor de sus piernas hasta poder liberarlas. Las náuseas arribaron sin aviso y se vio obligado a correr de la cama hacia el sanitario, esperando poder llegar a tiempo.

Su cena terminó en el retrete.

Por lo menos, la poca cena que había masticado aquella noche.

"¡Maldición!" Peter gimió, después de las acciones tortuosas de su estómago. Abrazó el retrete por unos momentos, recuperando su aliento. Escupió restos de ácido al interior de la taza con una mueca. "¡Maldita sea!"

Rocket. Gamora.

Ego, de nuevo.

El maldito seguía mezclándose donde nadie le llamaba.

A Peter comenzaba a perturbarle en serio. Suficiente tenía con las pesadillas de sus seres queridos, como para que su subconsciente quisiera agregar más dinamismo a sus experiencias traumáticas.

Tras recuperarse, buscó por enguaje bocal, odiando el sabor que se mantuvo en su garganta. Mojó su rostro, por último. Evadió verse en el nano-espejo que usaba para afeitarse. No estaba de humor de verse en ningún reflejo.

Al regresar a la alcoba, pausó camino a su escritorio.

Su nuevo apartamento estaría casi listo pronto. Tendría más espacio, y estaría unido a un complejo donde los departamentos de Mantis y Rocket también estarían intercalados. Los demás miembros del equipo habían decidido vivir en puntos independientes al complejo. En especial Groot, quien disfrutaría de un invernadero que Rocket había diseñado especialmente para él.

Peter tragó saliva.

Recordar los planos de Rocket, le recordó de lo mucho que odiaba estar por su cuenta en estos momentos. Ese maldito sueño lo hizo sentir desolado. No era muy tarde, viendo la hora del reloj electrónico. Pero tampoco era una hora donde la población de la ciudad estaría activa.

Abrazándose a sí mismo, Peter lo pensó por un momento. Nunca había acudido a Rocket en estas circunstancias. La última vez que había querido abrirse con el tema de sus crisis, Rocket no había sido muy perceptible…

Aunque, bueno. Considerando el contexto de aquel entonces, no había podido culpar a Rocket por mandarlo al diablo.

Quill endureció sus hombros, de repente resoluto.

Caminó a la cama lo suficiente para jalar de su cobertor. Prosiguió a colocárselo encima, convirtiéndose en un burrito humano mientras salió de la choza metálica.

Rocket era de los primeros en estar habitando su apartamento en el nuevo complejo. Estaba todavía bajo construcción, pero había mencionado era preferible al taller y su hamaca. Además, había presumido de las ventajas de ser el ingeniero a cargo. No se encontraba lejos. Peter atrajo ciertas miradas de sus vecinos que seguían despiertos en camino a su objetivo. Poco le importó lo que pensarían.

Pasó por la explanada, pero evadió la cantina, optando por la calle trasera a esta que lo guiaría al complejo desde otro ángulo. No sabía si sería lo suficientemente fuerte para resistir la tentación de tomar, si divisaba tan siquiera la entrada de la cantina. Al llegar a la planta baja del complejo, buscó por las escaleras al segundo pis, asomando su cara desde el borde curvilíneo del cobertor.

Con un par de maldiciones en la oscuridad, encontró las escaleras y las trepó. Sus pasos hicieron el acero sonar, casi en advertencia para Rocket.

Cuando llegó a la compuerta, divisó luz venir de los bordes. Y música.

Peter suspiró en alivio.

Rocket estaba despierto.

Golpeó la compuerta metálica tres veces consecutivas. Con su puño completo. Luego dos veces con solo un nudillo.

La música bajo de volumen.

Mordiendo su labio inferior, Quill apretó la cobija a su alrededor con más fuerzas. "¿Podrías apresurarte? Tengo frio."

"¿Quill?" Rocket ya había estado en camino a abrir la puerta, porque ésta se abrió a meros segundos después de su queja. Su Segundo En Comando resopló incrédulo al verlo. "En el nombre de un D'ast, ¿qué rayos estás vistiendo?"

Peter se deslizó por la entrada sin pedir permiso. No necesitaba permiso, además. Rocket ya debía saberlo.

Pausó, una vez adentro.

"Oye, hombre, dijiste que estaba bajo construcción. ¡Este lugar ya está terminado! ¿Por qué no me lo habías mostrado? ¡Mira! Una cama. Un escritorio. Un ventanal con una vista matadora a la ciudad—Mientras, yo estoy apretado en una caja de zapatos."

"Tal vez quería disfrutar de algo de paz y tranquilidad por el tiempo que pudiera." Rocket apareció a su lado, todavía examinando la cobija. Hasta jaló de ella. "Quill, en serio, ¿qué Flark estás haciendo con esto?"

Quill se encogió de hombros. "Solía hacerlo cuando era pequeño." Había despertado a su madre así, para después escaparse al patio trasero de la casa para ver las estrellas. Peter sintió un nudo en su estómago, al recordarlo. "Y, ya sabes, te dije que tenía frío." Divisó las herramientas de Rocket sobre el piso. Había estado desarmando algo. Peter se sintió mejor al saber que Rocket recurría a este tipo de actividades cuando él mismo no podía dormir. "¿Qué haces?"

"Eh. Trabajo en las llaves personales para el Bowie. Cada uno debería tener una."

"Oh. Cierto. Lo mencionaste." Peter caminó hacia el escritorio, sonriendo al ver el Zune. Rocket en realidad había desarrollado su misma fijación por la música. Peter se sintió orgullos por ser el causante.

"¿Pete?" Esta vez, Rocket se escuchó más preocupado.

Peter respiró hondo. En el Zune, cambió la canción. "Yo, uh…" Intentó decirlo. Las palabras no vinieron fáciles. "Yo sólo…" Dejó de cambiar canciones cuando se topó de forma aleatoria a Duran Duran. Lentamente, tomó asiento en el borde de la cama de Rocket. "¿Podría pasar la noche aquí?" Hizo una mueca, entonces. "Perdón, no para eso. Sólo quiero estar contigo." Forzó a su garganta a soltar las palabras. "Es esto, o emborracharme de nuevo—Maldición." De inmediato, Peter soltó la cobija para tallar su rostro. La cobija cayó a sus hombros. "¿Acaso, no es irónico?"

Rocket no dijo nada. Lo observó con esos profundos ojos caobas, orejas caídas en neutralidad. Estaba vistiendo uno de sus jumpers de trabajo y sus googles colgaban de su cuello. Peter quiso besarlo con todas sus fuerzas. Porque Rocket era un festín para sus ojos siempre, sin excepción, y aunque Peter se lo dijera, sospechaba que Rocket no lo tomaría en serio.

"¿Mala noche?" Rocket se acercó a su lado para sentarse en el borde por igual.

"La peor." Peter gruñó. "Tuve… tuve otra pesadilla. Una… una bastante enferma, Rock."

"De acuerdo. Quítate esa carpa de encima. Apenas puedo verte."

Con un resoplido, Peter sacudió sus hombros. La cobija terminó de caer en la cama.

"Ahí está." Rocket se levantó sobre la cama. Sorprendió a Peter al acercársele y—Dios. "Ahí está, mi Baby-Boo."

Fue quedarse sin aire, al oír el sobrenombre. Justo como la primera vez.

Peter cerró sus párpados y permitió que Rocket acicalara su sien, aguantando las ganas de romper en llanto. No quería derrumbarse. En serio no quería hacer un espectáculo sobre sus problemas, cuando todavía podía escuchar a Rocket gritarle que todos tenían problemas. Flark. Si tan solo Peter no fuera tan endemoniadamente sensible por todo, su vida sería mil veces más fácil.

"¿Podríamos…" Peter aclaró su garganta. "…acostarnos juntos y no pensar en nada?"

"Tú empieza, grandulón." Rocket lamió una franja suave de su pómulo hasta su oreja. "Regreso en un minuto." Con su pezuña rascó ligeramente en despedida los inicios de barba de Quill. "He estado soldando todo el día, ugh." Rocket sacudió su cuerpo en muestra, una vez que aterrizó al piso. Pequeñas piezas de metal derretido volaron en distintas direcciones. Peter resopló, una tenue inyección de humor ablandando las cadenas alrededor de su pecho.

A solas, Peter se dedicó a inspeccionar el apartamento.

La cama era grande. Dura, por ser de metal. Peter no comprendió la ausencia de un colchón decente. A lo más, Rocket tenía un futón extendido en el punto donde debía acostarse por las noches. A Peter le entristeció un poco. Rocket merecía tener más, tener una vida lo más confortable posible.

Tras retirarse los tennis, Peter se acomodó sobre el futón, dejando un espacio en la orilla para Rocket. Extendió el cobertor sobre su cuerpo para mantener el calor.

Eventualmente, Rocket salió del sanitario adjunto a sacudidas. Su pelaje húmedo resplandeció con la iluminación del lugar. Se esponjaría al secarse. Peter lo sabía, porque había visto el fenómeno ocurrir en varias ocasiones después de compartir duchas. Rocket lo encontraba de lo más humillante, el esponjarse como un peluche terrícola.

"Hola, apuesto." Peter le sonrió, apoyado en su brazo para levantar su cabeza. Rocket lo ignoró, dirigiéndose al pequeño refrigerador que tenía conectado a una de las paredes. Sacó un empaque de pudin de proteína.

"¿Quieres uno?" Rocket ofreció, viéndolo de reojo.

"Nah." Peter hizo una mueca. Su estómago no era su mejor amigo en estos momentos. "Provecho."

Rocket abrió el largo paquete rectangular con sus colmillos, escupiendo los restos plásticos al piso. Vestía pantalones de tela suave para dormir, parecido a la franela de Terra. Peter quiso tocarlo. Tanto el pijama, como al dueño.

Mientras siguió succionando del pudín, Rocket saltó a la cama, tirándose rostro arriba sin cubrirse en la franela. Peter de inmediato posó su mano libre en su torso, acariciando los vellos que comenzaban a secarse. El contacto tranquilizó el caos en su interior un poco.

Sentir la respiración de Rocket—definitivamente ayudó.

"Podrías comenzar a traer tus cosas, si quieres. Sólo faltaba conectar los transformadores."

"Genial. Le avisaré a Mantis en la mañana para comenzar la mudanza." Peter murmuró.

Rocket vació su bocado y arrojó el empaque al reciclador. Cuando volvió hacia el terrano, se reacomodó sobre su costado, quedando cara a cara con él. "El apartamento de Mantis es de la planta baja, y el tuyo es el que se encuentra atrás del mío."

Peter sonrió a labio abierto. "¿Así que seremos vecinos?"

Rocket rodó sus ojos. "¿Por qué la novedad? Prácticamente compartimos la misma nave por una década."

"Es diferente ahora." Peter murmuró. Todo con Rocket había sido distinto desde Contraxia. De forma espectacular. Acarició el rostro de Rocket con aquella ternura que había tratado de mantener contenido en ocasiones pasadas, cuando las circunstancias no habían sido del todo claras entre los dos.

"Pete." Rocket entrecerró sus ojos, mientras permitió las caricias. "¿Está bien?"

Quill tragó saliva.

"Hay algunos detalles que nunca les he compartido… sobre Gamora. Cuando todo lo de Thanos sucedió." En su momento cuanto había tocado juntar relatos durante la Guerra por las Gemas del Infinito, Quill no había entrado en especificaciones sobre la promesa que Gamora le había obligado a cumplir. Lo había creído muy personal, y además, bastante inútil, considerando que al final, no había tenido ningún efecto. Todo lo que Gams había deseado evitar al pedirle a Quill que la eliminara, se había cumplido de una manera u otra.

"¿Cómo qué?" Rocket torció sus bigotes en aprehensión. "¿Deberías… decirme? Quizás ella no lo querría así."

"Ya no está aquí para decidirlo." Peter gruñó entre dientes. "Flark… No sé cómo empezar, eso sí."

"Espera, he visto momentos como estos en esas holo-películas que Mantis y a ti les gustan tanto." Rocket tomó su mano para apartarla de su cabeza. Luego, se movió para sentarse sobre la cama, juntando sus piernas. Palmeó su rodilla en invitación. "Creo que esto ayuda con el incómodo intercambio de confesiones dramáticas, ¿qué no?"

Oh. Quill de inmediato comprendió.

Se deslizó hasta estar al nivel del regazo del mapache y dejó descansar su cabeza sobre los muslos de Rocket. El suspiro que se abrió camino por sus labios fue redentor.

"Tienes razón, ayuda." Murmuró.

"Claro. No soy un genio por nada."

"Gracias a Dios que eres humilde." Peter rio suavemente. Murió al poco tiempo, sin embargo. El recuerdo de su última pesadilla insistió en contaminar su cabeza. De cierta manera, Peter estuvo exhausto de luchar contra la enfermiza invasión. Se acurrucó con más confianza en las piernas de Rocket.

Y sólo—lo dejó salir.

"Después de que te marcharas con Thor, Gamora me confesó que estaba petrificada de que de alguna manera Thanos la obligara a revelar la ubicación de una de las gemas… Tenía esta idea en su cabeza que yo debería matarla antes que Thanos la encontrara—me hizo prometerle por mi madre que lo haría."

"Whoa. Eso es intenso."

"Sí, no tienes que decírmelo. Después, cuando interceptamos a Thanos aquí en Nowhere, teníamos un plan, pero Gamora no me hizo caso. Además, Drax perdió la cabeza también. Los dos quisieron encargarse de él a su propia manera, adivina que tan bien resultó. Thanos ya estaba esperándonos. Gamora…" Quill no podía recordar haber articulado el nombre de su difunta novia por los últimos tres años, como lo estaba haciendo esta noche. Le sorprendió descubrir que hacerlo no traía aquel dolor inmenso que lo había paralizado antes. "Sé por qué me pidió lo que me pidió—Pero, Gamora nunca se detuvo a pensar en que yo terminaría en esta horrible situación donde tendría que escoger y yo…"

Peter sintió las garras de Rocket insertarse en su cabello.

"Se la cumpliste, ¿verdad?" Rocket no lo hizo sonar como una acusación. "La malnacida promesa."

Peter apretó sus ojos juntos. Respiró hondo. "Sí, le disparé." De nuevo, sintió ahogarse con los recuerdos. El rostro de Gamora, bello y trágico a la vez, diciéndole que lo amaba. "Luego, Thanos convirtió mis blásters y la munición en malditas burbujas."

"Me caes bien." Thanos había dicho en burla.

"Haces a tu viejo muy orgulloso, Peter."

Dios, ¿qué decía de Peter como persona, el haber sido capaz de lastimar a la persona que decía amar?

"Después desaparecieron. Fue la última vez que la vi con vida."

Rocket continuó peinando la cabeza de Peter. "¿De eso trató tu pesadilla?"

"De eso, se trata la mayoría de las veces. Varía… Una noche es mi madre, en otras Gamora, otras…" Peter tragó saliva. "Tú… O todo el equipo. Excepto que cuando les disparo, no hay burbujas de por medio."

"D'ast, Quill. Con razón eres un desastre."

Un resoplido fue expulsado del terrano. "Te lo advertí." Golpeteó su sien con su mano. "No ha sido divertido aquí dentro." Peter frunció el ceño. "No siempre fue así. Pero, últimamente, las pesadillas se han vuelto peores. Siendo honestos… no creo que tomar esté ayudando ya. Suelo… hacerlo para caer inconsciente y quedar en blanco." Rocket guardó silencio. Quill no lo culpó. "¿Me hace mala persona resentirla un poco por lo que me obligó a prometerle? Porque creo que de eso se trata. De tenerla en un pedestal y perdonarla de todo solamente porque está muerta."

"Suena a que Gamora estaba desesperada, Quill." Rocket dejó de peinar sus cabellos para colocar una garra en su hombro. "Debió decirnos algo del asunto antes. Pero, bueno… No puedo decir que no he estado en su lugar."

"Cierto." Peter susurró. "Aquellos cinco años no fueron fáciles."

"No me refiero al Snap." La respuesta lóbrega hizo a Peter pausar. "A veces estás tan convencido que estás haciendo lo correcto, que tus acciones son la solución para este Gran Problema, y luego—¡BAM! Todo se va a la mierda… Aunque no sea tu intención, terminas lastimando a los amigos… que deseabas proteger en primer lugar. Cuando estás vivo, tienes que aprender a vivir con ello, ¿sabes? Si Gams estuviera viva, quizás se hubiera dado cuenta de la posición en la que te obligó a estar. Quien sabe, a lo mejor se hubiera arrepentido—o tal vez, no. Esa mujer era obstinada… Supongo que eso es lo más difícil. El no saber, ¿no?"

Los dedos de Quill estrujaron la rodilla bajo su cabeza con más fuerza, procesando lo compartido.

Rocket habló por experiencia propia, no hubo duda. Todo lo relacionado a su pasado siempre había sido nebuloso y extremadamente delicado de navegar. Quill había intentado hacer a Rocket abrirse todos estos años y nunca había funcionado. Que ahora estuviera recibiendo pizcas de aquel pasado, le emocionó y le consternó al mismo tiempo.

"Sí." Salió de Peter. "Eso es exactamente lo más difícil. Al final, quedo yo con este miedo a que no se repita la historia."

"Lo siento, Pete. Apesta."

Los ojos de Quill se humedecieron. "Es sólo que… no tengo idea de qué hacer con lo que guardo dentro, Rocket." Masculló entre dientes. "Es como… una fuerza. Me quiere succionar… No quisiera recordarla de ahora en adelante con este resentimiento… No quiero seguir teniendo estos malditos sueños, en primer lugar. ¿Por qué mi cerebro no puede simplemente superar todo?"

Ambos guardaron silencio, la música siendo el único sonido por un periodo de tiempo indefino. Rocket no dejó de tocarlo, masajeando su cabeza, su cuello, rascando su barbilla con las puntas de sus garras. Fue grandioso. Peter cerró sus ojos, entregándose al contacto.

"¿No hay gente a la que le pudieran pedir ayudar? Como… No lo sé, ¿profesionales que se enfocan en problemas emocionalísticos?"

Peter necesitó pensarlo con detenimiento. "¿Te refieres a psiquiatras?"

"No lo sé. ¿Qué son esos?"

"Personas a las que les pagas por escucharte quejarte de todo. Y te dan medicina. Por lo menos, así es en la Tierra. Se supone que te ayudan a mejorar de tus experiencias traumáticas. O algo sí." Peter murmuró, un poco adormilado. "Recuerdo que en el hospital, cuando mi mamá ya no podía regresar a casa y tenía que estar tomando la quimioterapia internada, una de las consejeras me sentó a platicar. Sabían que mi madre no tenía mucho tiempo, y querían prepararme, según ellos."

"¿Qué te dijo?"

"No recuerdo. Fue hace mucho tiempo. No le puse mucha atención. Estaba en completa negación."

"¿Y no crees que podrías encontrar a uno de esos… psiquiatras por aquí en el Sistema Tranta? ¿Alguien con quien te puedas quejar, pero que sí tenga alguna idea de ayudarte a sentirte mejor?"

No era una mala idea, aunque Peter no sabía cómo sentirse con la noción de abrirse con un ser extraño sobre su vida personal. "Supongo que valdría la pena averiguar. Tal vez en Xandar pueda encontrar un especialista similar." Aunque la reinstalación de la renovada Nova Corps todavía era un trabajo en progreso, los Guardianes todavía tenían conexiones relevantes con la organización. Cuando Peter volvió a hablar, lo hizo en un susurro. "...Aunque, admito que me siento mejor ahora que estoy hablando contigo."

"Pft, no he hecho mucho."

Peter sobó la pierna de Rocket. Luego, obedeció el impulso de darse la vuelta. Quiso ver a Rocket cara a cara. "Considerando cómo odias hablar de sentimientos, sé que esto es un sacrificio a tu paciencia… Así que, gracias." Levantó una mano para picotear el mentón peludo.

Rocket se mostró renuente a aceptarlo. "Bueno, no soy ningún psicó-loco."

"Psiquiatra."

"Lo que sea." Rocket batió una garra al aire. Luego, indicó tomarse unos momentos para sí. "Mira, sé que no soy…"

Peter frunció su ceño.

"…la persona más sensible en este cuadrante." Las orejas de Rocket se doblaron, revelando su ligera incomodidad. "Pero, al menos te puedo escuchar." Lentamente, ojos caobas se intercalaron con los suyos.

No por primera vez, Peter se sintió como un idiota por no haberlo visto antes: lo mucho que Rocket se preocupaba por él. Lo mucho que había madurado desde el Snap.

"Lo sé." Conmovido, Peter extendió sus dedos de la barbilla hasta el perfil de su acompañante. "Es todo lo que pido, baby."

Quill prosiguió a levantarse del regazo acogiéndolo, aclarando su garganta.

"Necesitas conseguir una cama decente." Hizo una mueca cuando quiso mover su trasero entumecido. "Cielos. ¿Cómo puedes dormir así?" Flexionó sus brazos sobre su cabeza para recuperar algo de la circulación. Ciertos músculos de su espalda se quejaron. Ya no era tan joven, definitivamente. "El espacio abierto es cool." Peter gesticuló hacia las grandes ventanas detrás de la cama, ignorando el insulto. "Y en verdad tienes una buena vista de la ciudad."

Rocket jaloneó del cobertor para destapar la cabeza de Peter. "Por supuesto. Tengo buen gusto."

Oh. Calor corrió a su rostro con el cumplido velado. Le recordó de inmediato a la súper-nerd línea que Rocket había usado para coquetear con él en Contraxia. Lo había sorprendido ver ese lado de Rocket aquella noche, y le volvió a sorprender ahora.

"Ugh. Olvídalo. Eso fue horrendo." Rocket rodó sus ojos para sí, malinterpretando su silencio.

"¡No! ¡No lo fue!" De mejor humor, el humano le saltó encima a Rocket, cubriéndolo con la cobija.

"¡Quill!"

A oscuras, Peter se le acurrucó encima, y decidió ofrecer su propia dosis de cursilería. "¿Te he dicho de lo mucho que quiero besarte? Hicimos muchas cosas ese mes juntos, con excepción de besarnos. Siempre pensaba en ello, pero no me animaba a pedírtelo…" Quill restregó su perfil contra la oreja más cercana. "¿No te gustaría intentarlo?"

Rocket rascó parte de su mejilla, Quill sintió el movimiento. "¿Cómo funcionaría? No tengo labios como ustedes, humies."

"No te preocupes. Tienes lengua, ¿qué no? Seamos creativos."

"Flark." Rocket gruñó a lo bajo. "Debí saber que ya tendrías una respuesta lista."

"¿Te gustaría intentarlo?" Peter murmuró por segunda vez, frotando su nariz contra la trompa ajena. Los bigotes le dieron cosquillas. "Tengo que advertírtelo, una vez que caes bajo mis habilidades maestras, es casi imposible regresar a una vida normal. Lo encontrarás desolador."

Quill percibió el resoplido de aliento cálido. "¿Decir esas tonterías, funciona con tus conquistas?"

"No lo sé…" Peter acarició la pierna de Rocket hasta subir a su pecho. Acarició los bordes sensitivos alrededor de sus implantes, conociendo los efectos. "Tú dímelo."

Fue obvio que a Rocket se le dificultó atar palabra por un momento. Quill se sintió secretamente orgulloso por causar tal efecto. Rocket solía estar siempre cinco pasos delante de otros intelectos, en un día normal. Pero no era así, cuando se trataba del ámbito romántico. Ahí, Quill tenía las de ganar.

"¿No deberíamos… esperar?"

"¿A qué?" Peter masculló, inhalando el aroma del enjuague que Rocket solía usar. "Me muero por sentirme cerca de ti otra vez, cariño."

"Oh, seguro. Para nada…" Sarcasmo se liberó. "...estuviste entretenido con el Almirante Berenjena. Dándole tour por Exitar y recibiendo sus llamadas íntimas durante las misiones. ¡Estoy seguro de que ustedes dos sólo hablaban del clima!"

"Oye, tenía un corazón roto." Humor se inyectó por la voz del terrano, al explorar el cuello del mapache. "No estaba muerto de la cintura para abajo."

Rocket le empujó del pecho. "¿A eso le llamas seducir, homo sapiens?"

"¡Perdón!" La cobija fue tumbada de la cabeza de Peter en represalia. Al vivir en carne propia y a todo color el efecto de la expresión acusante de Rocket, Peter optó por sonreír con aquel encanto que solía sacarlo de aprietos. "¿Alguien te ha mencionado antes, que te conviertes en el mapache más sexy cuando los celos te enloquecen?"

Rocket rodó sus ojos en blanco. "Buen intento." Picoteó su costilla. "¡Y no soy un maldito mapache!"

"Aw, vamos. ¡Estaba bromeando!" Peter acogió el rostro de Rocket con su mano. "Me gusta coquetear, pero no me acosté con el tipo. Sospechaba que había algo más que el Almirante deseaba. Sorpresa," Peter rodó sus ojos. "tenía razón."

Rocket achicó su mirada. Trató de rehuir de los dedos seductores. "Bueno, lo que hayas hecho o no con él, sólo espero que estés bien desinfectado."

"¿No me crees?" Quill manifestó un puchero. Se acostó a lado de Rocket. "Ouch. De acuerdo, puede que me haya consolado un poco con la atención. Pero créeme, estaba demasiado atorado en tu trasero peludo. No podía decidirme si quería patearlo, o rogarte que me dejaras tenerlo otra vez—¿Contento?"

Rocket pretendió meditarlo por un rato, cruzado de brazos. Al final, observó con detenimiento a Peter por el rabillo de su mirada.

"Lo estaré." Rocket encogió un hombro. "Cuando te deshagas de esa ropa."

Antes de que Peter respondiera con entusiasmo, Rocket se trepó al torso de Quill. "Quiero comprobarlo por mí mismo." Jaló de la camiseta de dormir para desnudar el abdomen, mientras Quill se encargó se deshacerse de los pantalones de dormir. Inspeccionado la piel, Rocket lamió una corta longitud del ombligo a un pectoral. Peter casi se derritió. "Si percibo su rastro en ti, lo sabré."

"Dios, Rock." Peter jaloneó la camiseta por sobre su cabeza para después aventarla al piso. Quedó vistiendo sólo su colguije. "Aunque una parte de mi… se siente un poco insultado, la mayoría… está de acuerdo con la diligente… investigación." Dos segundos después, Quill golpeó su cabeza con la estructura de metal. "¡Ow!"

"D'ast." Rock hizo una mueca de simpatía. "Usa tu cobertor, tonto. Acomódalo todo abajo de ti."

"¡Diablos! Rocket, en verdad necesitas una cama nueva." Sin dejar de sobar la cabeza, Quill hizo lo instruido, cubriendo la cama con su cobija y después haciendo bola su camisa para usarla de semi-almohada. Se rehusó a que el momento fuera arruinado, sin embargo. Se volvió a acomodar en una posición considerada incitante, un brazo sobre su cabeza y la otra acariciando su propio estómago. "Okay, ¿dónde nos quedamos?"

Rocket volvió a treparlo. Sin hablar, se sentó sobre el estómago del terrano, contemplándolo sin prisa.

Quill le sonrió. No sintió molestia con la atención.

Estiró una mano para volver a acariciar el lado derecho de la cabeza de Rocket. Sus dedos se insertaron por su pelusa con suavidad, trazando patrones a sus frotes. Su antiguo amante cerró sus ojos, atrapado en las sensaciones. Cayó a ciegas hacia el cuerpo del terrano, husmeando la piel.

Un gemido leve escapó de Quill.

"En verdad te urge, ¿huh? Apenas y te he tocado." La voz de Rocket vibró contra su estómago. Peter no pudo responder, porque más lamiditas fueron trazados por el área. Quill movió su mano para colocarla sobre la espalda ajena, evadiendo los implantes. Observó la rosada lengua hacerle estremecer. Cuando torció sus dígitos en la pelusa para jalar de ella de forma sutil, Rocket gruñó contra su ombligo. De inmediato, Quill percibió la fría nariz del mapache restregarse por su cuerpo, olfateando.

-Demonios. Lo dijo en serio. Es verdad está buscando.

Rocket fue diligente con sus acciones de rastreo. Lo que no saboreó, lo recorrió con sus demás sentidos. Quill dejó sus parpados caer. El enjambre de sensaciones fue bastante único. Los bigotes de Rocket tuvieron un efecto inesperado al llegar a sus costillas y Rocket se aprovechó de la debilidad, hasta que Peter se retorció por la cama en una oleada de risas.

"¡O-Oye! ¡Détente!"

Rocket levantó las comisuras de sus labios en una sonrisa diabólica. "Mira lo que descubrí. Star-Lord a mi merced por unas cuantas cosquillas." Con los movimientos de Quill, su amante se amarró con más fuerzas al apretar sus piernas alrededor del torso humano. "¿Dónde crees que vas?"

"¡Deja eso!" Quill quiso devolver el maltrato. Husmeó entre las cosquillas del mapache. No hubo reacción. Rocket carcajeó, pero en victoria. "Oh, maldito. Debe haber un hueso cosquilludo en tu cuerpo."

"Nunca lo encontrarás, payaso." Rocket recogió las manos de Quill y las plantó sobre la cama. "Y basta ya, todavía no acabo."

"Rock," Quill rodó sus ojos. "Lo único que encontrarás es evidencia de todas las veces que tuve que usar mi mano amiga en las mañanas…" Peter hizo una mueca. "Y por la noche… Tal vez, hasta en las tardes, cuando me sentí particularmente inspirado."

"Eres un puerco." Rocket sacudió su cabeza. No lució sorprendido. Aunque, sí mediamente perturbado.

Peter abultó su labio en un puchero sincero. "Te dije que te había extrañado."

Rocket agachó su rostro, escondiendo su expresión. Descendió por el área de su pecho, cerca de su corazón. Trazó más figuras con la punta de su hocico y sus bigotes.

"Tu olor. Lo eché de menos también."

"O-Oh." Al pasar por un pezón, Quill sintió electricidad correr por su cuerpo. "¿Huelo?"

"Mm-hm."

"Nunca lo dijiste." Enseguida, se preocupó. Nunca había tenido comentarios semejantes de otros amantes. "Espera. ¿De una forma sexy, o la apestosa?"

Rocket lamió un último tramo por su clavícula, acostándose sobre Quill. Sus narices quedaron chocando ligeramente, mientras las garras de Rocket rodearon el rostro de Quill. "En la mejor manera."

Peter ya había cerrado los ojos cuando los frotes se manifestaron entre sus rostros. Se sintió romántico, mucho más esencial de todo lo que habían hecho juntos. Peter abrazó al mapache contra sí, queriéndose fundir en el afecto.

Era tan extraordinario. Experimentar esto, con Rocket.

-Dios, he caído hasta el fondo. Fue instintivo buscar por un ángulo donde sus bocas pudieran ensamblarse. Esperaba que Rocket no se asustara. O que no le mordiera la cara. Cualquier escenario era posible. Peter ladeó su rostro. Exploró con su nariz el perfil de su novio, luego la longitud de su hocico. En el ángulo adecuado invitó a Rocket a abrirlo, al besar sus comisuras.

Lo demás fue natural. Rocket cedió, y debió recordar lo que Peter había comentado, porque su lengua se asomó a encontrarse con la suya, en cuanto hubo oportunidad. La textura fue más suave de lo que Peter había imaginado. Gimió en arrebato, queriendo guiar a Rocket con diferentes movimientos hasta que el beso causara estremecer entre los dos.

No tuvo que esperar por mucho tiempo. Rocket fue bastante demostrativo cuando las chispas tronaron.

Dios, los gruñidos.

"Sólo yo." Peter masculló contra la nariz oscura. "Sólo se trata de mí, Rock. Nadie más."

Rocket apretó sus dedos alrededor de los cabellos rubios. "Quería arrancarle sus babosas manos lejos de ti."

Peter gimió de nuevo. Todo este tiempo creyendo que Rocket había sido indiferente a su rompimiento y sus efectos, cuando el caso había sido todo lo contrario. ¡En verdad eran un par de idiotas!

Extendió su cabeza para darle espacio a las demás lamiditas, que fueron saboreando su cuello. "Fl-Flark, no te detengas. Déjame sentirlo."

Rocket onduló su cuerpo contra el torso de Quill. Las puntas de sus colmillos se asomaron como Peter pidió, raspando contra su piel. Había sido otro de los gustos que Quill había descubierto en el transcurso. No les temía a los impulsos animalísticos que solían escapársele a Rocket en los puntos más altos de su intimidad. Los rasguños, las mordidas, los sonidos—Peter adoraba cada pérdida de maldito control.

Gimiendo, levantó sus piernas para plantar sus pies en la cama para agarrar impulso. Instintivamente, apretó sus manos alrededor del trasero de Rocket para recibir deliciosa presión en su regazo. Rocket volvió a gruñir, encajando sus colmillos un poco más.

Comenzando un ritmo, los dedos de su mano se aventuraron hacia el nacimiento de la cola de su novio. En el momento que acarició el apéndice en dirección contraria al nacimiento del vello, Rocket se convulsionó sobre él, liberando un chillido sorpresivo.

Peter duplicó el sonido—puesto que los colmillos se apretaron en consecuencia, rompiendo la piel. El dolor se mezcló con la adrenalina y parte del cerebro del terrano se volvió líquido.

De inmediato, Rocket se reincorporó. El pobre lució completamente espantado. "¿Qué D'ast fue eso? ¡Pude arrancarte el pescuezo!"

"¡Estoy bien!" Bastante embobado, Peter tocó su propio cuello. Diminutos puntos rojizos mancharon sus dígitos. "La mordida… no era profunda, ¿ves? Relájate." Le guiñó el ojo. "No hay ganancia sin un poco de dolor."

"Idiota." Rocket inspeccionó los dedos de Peter tomándola en sus garras. Sus pelos volvieron a la normalidad, al verificar lo dicho. Lamió los dedos de Peter, después se dedicó a lamer el área del cuello que había lastimado sin querer. "Este es el problema contigo… ¡No conoces… límites, Quill!"

"Contigo, nunca." Peter siguió ondulando sus cuerpos, permitiendo las administraciones.

Rocket sacudió su cabeza en desaprobación. "Debí adivinar que te emocionaría."

"¿Qué? ¿Y soy el único?" Peter rodeó a su novio en sus brazos, sometiéndolo a un apapacho, lo quisiera o no. Rocket produjo quejumbres al no tener escapatoria. "Imagina…" Un beso. "…la cara del Almirante la próxima vez…" Otro. "que quiera una conferencia sorpresa…" Y otro más. "Todo lo que vería será tus marcas sobre mí."

Rocket separó sus cabezas para contemplar a Quill en total asombro. Pareciera que Peter hubiera ofrecido la cabeza del Almirante en charola, ante él. "¿Harías eso por mí?"

Quill carcajeó. "¡Por supuesto, mini-panda posesivo! Tu alimentas mis fetiches, y yo los tuyos."

En segundos, Peter fue envuelto en otro asalto de besos. Peter los recibió con toda la apertura.

"Rock, ¿podría tocarte?" Jaloneó de los pantalones de dormir.

"Flark—sí." Rocket siguió lamiendo las heridas. Peter no gastó tiempo, empujó del elástico para introducir sus manos. Encontró la erección de su amante a mitad del camino fuera de su saco, derramando pre-eyaculación. En el momento que acarició la punta del miembro, Rocket volvió a encajar sus colmillos, ahora en el área media de su hombro.

Fue el turno de Peter de convulsionar.

"¡Mierda, Rocket!" Balbuceó sin pensar. Apretó sus masajeos para estimular a Rocket con una mano, mientras que con la otra, jaloneó de sus bóxers. Sintió a Rocket cesar. "¡No-No te detengas!"

Un gruñido incoherente fue su única réplica. Los colmillos reaparecieron, torturando su piel en la mejor maldita manera.

Dentro de poco, Peter tuvo ambos miembros en su puño, masajeándose al unísono. Armaron un ritmo juntos, embistiendo entre sí, libres de prisas. En un punto, Rocket soltó su hombro, levantándose sobre Peter con la lengua salida con la extenuante simulación. Ojos oscuros le recorrieron. "Flark…"

"¿Qué pasa?" Peter jadeó.

"Al scut la ventana, esta es mi vista preferida."

Un maldito romántico de clóset. Eso, era lo que Rocket era en el fondo.

Embelesado por igual, Peter le estiró su cabeza hacia él. "Bésame otra vez."

Un sonido ahogado prosiguió. Un sonido que se disolvió, al besarse de nuevo.

La realidad era que, por más que Peter hubiera considerado los flirteos de otros, y por más que se hubiera masturbado hasta el cansancio, la realidad nunca se compararía a esto.

Nadie podría compararse a Rocket.

Después de conocer este lado de él, de ser el foco de su atención de manera tan consumante—Peter había sufrido por cada minuto que no lo había tenido. Romper su relación con Rocket había sido horrible.

"Abre tus piernas, Baby-Boo." Rocket masculló, ahora acicalando la mitad de su rostro. Peter lo hizo en automático. Se volvió a estremecer al sentir la cola del mapache pasearse por sus testículos y el perineo. "¿En esto, pensabas?"

"Dios."

"Dime." Rocket embistió con más empuje. Sus garras se volvieron a posesionar de su cabeza. "Dime qué imaginabas."

"Yo pensaba…" Peter casi sollozó. "…En todo lo que hemos hecho. Lo repetía en mi cabeza, una y otra vez." La cola de Rocket talló sobre su ano de forma insistente, y Peter vio estrellas. "Oh, mierda, Rock, voy a—"

"No, no, todavía no." De golpe, Rocket separó sus regazos, zafándose de la mano del terrano y soltando su rostro para reincorporarse en sus cuatro apéndices. "Te vendrás cuando esté dentro de ti. No antes."

Flarking mierda hijo de un D'ast.

"Rayos, he creído un monstruo." Quill se vio obligado a apretar la base de su pene para no terminar con toda la diversión justo en ese momento. Comenzó a darse la vuelta para posicionarse sobre su estómago.

"No, así no." Rocket se sujetó de los muslos terranos. "Quiero verte, Pete." A pesar de las bombas que seguía arrojando, Rocket lució tímido. "¿Podemos?"

"Oh. Seguro, cariño." Esta sería una primera vez para ellos. La noción le robó el fondo del estómago. Extendió sus piernas lo más que pudo. Después de tomó un momento para pensar en la logística. "Uh. Dime que tienes lubricante o condones—¡Uggggh, Rocket!"

Por supuesto que el maldito bastardo usaría su lengua.

"Dios mío—me vas a matar." Peter rio sin aliento. Luego, gimió, batiendo su cabeza sobre la cobija. "Pero, demonios, que manera de irse."

Las risas de Rocket fueron vibraciones que solo mejoraron todo.

Quill no estuvo orgulloso, pero se vio obligado a pensar en escenarios poco gratos para calmarse. Fue un mal necesario, considerando las sucias maniobras que Rocket estaba aplicando para prepararlo. Esa maldita lengua debería ser ilegal. Probablemente lo era en varios Sistemas Solares. Y su cuerpo, Dios. Pareciera que reconocía a Rocket, relajándole pasaje con cero renuencias.

Dentro de poco, Peter se encontró ondulando su centro contra la invasión, la potencia de sus gemidos haciendo palidecer al Zune, que seguía reproduciendo música al azar.

"Oh, oh…" Quill siguió apretando la base. Pero, hasta él conocía sus límites. "Rock… Más vale que te apresures."

"Mmm." Provino de sus piernas abiertas en V, instantes después. Rocket lamió sudor del interior de sus muslos conforme se fue acomodando. "Deberíamos embotellar tus malditas feromonas, lo juro."

"Rock, por favor, vamos." Quill soltó su miembro para ayudar a Rocket a encontrar la mejor posición. "Hazlo ya." Sostuvo sus propios muslos.

"Ya voy, ya voy. Estrellas, cuanta presión." Rocket tuvo el descaro de guiñarle el ojo mientras rodeó parte de su cintura con su propio cuerpo. "Pensé que eras el experimentado, Baby-Boo. ¿Dónde queda tu autocontrol?"

"No es el momento… para andar de sabiondo." Peter jadeó. Observó a Rocket guiar su erección donde debía, y la sensación—Demonios, sí. Ambos gimieron. Peter casi volvió a golpear su cabeza con la cabecera de metal.

Dolió un poco por la limitada lubricación. Afortunadamente, el tamaño de Rocket resultaba una bendición en este contexto; era justo el adecuado para que Peter pudiera asimilarlo relativamente con mínimas molestias.

Peter entre-cerró sus ojos en inercia, las sensaciones teniendo más peso.

"Ugh." Rocket se agazapó, sosteniendo a las caderas del terrano. Cuando comenzó a embestir, fueron movimientos lentos. Ondulaciones profundas, que provocaron que Peter mordiera sus labios.

No fue un arremate guiado por urgencia y muchas hormonas, como en las ocasiones pasadas. Rocket fue deliberadamente mesurado al rotar sus caderas, buscando explorar los mejores ángulos para hacer a Peter balbucear.

Más mortal aun fue presenciar como Rocket, en cuclillas, quedó totalmente vulnerable.

No hubo dónde esconderse. Peter presenció el abanico de emociones cruzar por su rostro, al hacer el amor. No todas las emociones fueron descifrables, pero al menos, Peter obtuvo una buena lección de cómo interpretar la suavidad de su mirada, de ahora en adelante.

Peter lentamente soltó sus muslos. Los dejó caer de vuelta a la cama, mientras sus cuerpos vinculados encontraron ritmo. Rodeó a Rocket con los apéndices. Lo encerró para sí—lo atrajo hasta que sus cuerpos se encontraran en un punto medio, donde Peter pudiera acariciar y alentar a susurros débiles, cuando su próstata fue encontrada y estimulada.

La música del Zune recuperó poderío con la quieta pasión. Peter no reconoció al cantante, aunque el estilo de la melodía fue distinguible de otra Era más avanzada a la de sus clásicos preferidos.

Rocket lamió su pulgar al sentir su mano acariciar su perfil, luego succionó el digito en imitación a lo que cuerpos estaban haciendo. Quill sintió que no podía respirar. El brazo, con el que se estuvo sosteniendo, perdió fuerza.

"Rocket, me hace sentir tan bien." Balbuceó, dejándose caer a la cama. "Todo el tiempo—Dios." Peter apretó sus párpados y su boca. Se tragó el inevitable—y te amo cómo no tienes la maldita idea.

"Pete." Rocket desnudó sus colmillos en un mohín muy delatador. Aceleró el ritmo. Quill decidió ayudarlo, moviendo su cuerpo para completar las embestidas. Rocket estaba cerca, y Peter también. "¡Pete!"

"Hmm-mm, cariño." Quill usó su tono más provocador, comenzar a jugar sucio. "Dijiste que me harías terminar así, ¿qué no?"

Dos, tres, arremates más, y entonces Rocket pausó. "Oh, flark."

"¿Mmm?" Peter levantó su cabeza del respaldo.

"Lo siento." Rocket agachó sus orejas en desconcierto. "Algo está sucediendo. Algo—que no pensé que alguna vez pasaría."

Peter abrió su boca para pedir más detalles.

Pero las respuestas se manifestaron en la siguiente serie de embestidas. "¡Oh dios mío!"

"Peeeete." Rocket fue otro. Un interruptor había sido encendido. Sus garras se clavaron en sus piernas y las volvió a empujar hacia el pecho del terrano. "¿D-Duele?"

"¡Demonios, no! ¡Sigue!"

Rocket obedeció. Sus caderas arremataron en urgencia indefinida. Lució fuera de este mundo, desahuciado de rastros de civilización en su porte.

Aquella sensación de ser halado desde el interior—Peter no pudo describirla. Fue como si el pene de su amante hubiera cambiado desde adentro. De alguna forma, se sintió acrecentado, y estaba presionando justo sobre su próstata con un atine triplemente pronunciado. Cuando Rocket rotó sus caderas, Peter sintió sus paredes apretarse con sobre-estimulación.

"¡Oooh!" El orgasmo se le fue arrancado de las entrañas mismas. Peter saltó minúsculamente sobre la cama conforme eyaculó sobre todo su estómago, nervios haciendo corto circuito. Fue el orgasmo más confuso de su vida, y eso que Peter tenía un repertorio amplio con el cual comparar. Hasta el pobre de Peter Jr. lució pasmado, todavía liberando fluidos sin haber necesitado ser tocado. "Oh, mieeeeerda."

Rocket lo alcanzó momentos posteriores. Siseos marcaron la recta final, al mismo tiempo que su cuerpo culminó unido al suyo. Fue un éxtasis tan abrumador que las garras de Rocket no midieron su fuerza al aruñar las piernas de Peter.

Finalmente, ambos flotaron en la oleada de endorfinas por un buen rato.

"Rock… ¿Qué diablos… fue eso?"

Rocket jadeó, colapsado en su estómago. "Pensé… que lo había perdido."

Quill estiró su mano para acariciar su nuca. "¿Qué… cosa, baby?"

"Pensé que lo habían… retirado."

"Oye." Peter trató tranquilizarlo. "No-No me estoy quejando. Cero quejas… solamente… aplausos. Miles… miles de aplausos."

Rocket se abrazó a Peter desde su posición. "Hay un hueso." Murmuró en voz baja.

"¿Huh?"

Rocket hizo un sonido frustrado. "Allá abajo."

"Oh, okay." Peter cerró sus ojos con una sonrisa ensoñada. Un hueso. Por supuesto.

Minutos transcurrieron.

Volvió a abrir un ojo. "¿Quieres decir, abajo-abajo?"

"¡Sí!" Rocket aplastó su rostro en el costado de Quill. "Por favor, no me obligues a entrar en detalles. Ya lo sentiste."

"Que sí no." Quill volvió a sonreír. Ahora que tenía un nombre, pudo sentirlo todavía. El famoso hueso. "Espera, ¿se va a quedar atorado ahí dentro, o algo así?"

"¡No, idiota!" Rocket se reincorporó, quedando nuevamente de cuclillas. Fue cuidadoso de no causar molestia, considerando que seguían unidos. Rocket inspeccionó el área unos momentos. "Sólo necesita relajarse, ¿de acuerdo? Se retractará… por sí solo. Si lo fuerzo… no quiero lastimarle."

"Mmmm-okay." Tal vez, si Peter no fuera pudín en estos momentos, estaría más preocupado. "Cuando acabes, vente para acá, quiero acurrucarme de forma decente."

"…Óiganlo. Tengo un hueso atascado dentro de ti, y él está preocupado sobre acurrucarse."

Peter levantó su cabeza. "¡Dijiste que no estaba atascado!"

"¡No lo está!" Rocket se extendió en el lado opuesto a Peter, apoyándose en sus garras. En su opinión, no lució muy relajado. Lo cual solo sería contraproducente en su predicamento.

Hora de una distracción.

"Aunque no lo creas, esto no es la más bizarro que he hecho en la cama. ¿Alguna vez haz visto cómo los Meekah se reproducen? Tienen corales en sus genitales. Suena a que el sexo debería doler pero, a decir verdad, es muy exfoliante."

Rocket rodó los ojos. "No estás ayudando, Quill."

"No es como si quisiera una repetición, de todas maneras. Un Meekah en particular me dio sífilis que me hizo flotar por dos semanas."

Rocket cubrió su rostro con una garra. "¿Cómo demonios te metes en los aprietos más ridículos en esta galaxia?"

"Es un don." Peter trató de acomodarse lo más confortable posible. "Creo que siento algo. O más bien, ya no."

"Gracias a las estrellas." Rocket onduló sus caderas experimentalmente. Al examinar la falta de reacción de Peter con el movimiento, lució aliviado. "Sí, está contrayéndose."

"¿Para qué servirá?" Quill musitó, rascando su cabeza adormilado.

"¿Aparte de complicarme más la existencia? Me importa un carajo." Cuando por fin sus cuerpos se separaron, Peter se sonrojó, sintiendo residuos de eyaculación escaparse al exterior. ¡Whoa, ese hueso en verdad tenía secretos que contar! Rocket fue lo suficiente caballeroso al dirigirse al sanitario por toallas higiénicas, para limpiarse a sí mismo y a Peter.

"Cielos…" Peter bostezó. Limpio, hizo espacio para que Rocket se acostara a su lado. El mapache saltó a la cama y aceptó la invitación. "…no creo que vaya a haber parte de mí… que no esté adolorida mañana."

"Hehe, tú te lo buscaste." Rocket se burló entre acicaladas hacia su propio cabeza y orejas.

Peter lo rodeó con su brazo, escogiendo ser la cuchara más grande. Se acurrucó alrededor de la nuca castaña, exhausto. Luego, gruñó en frustración. "Mierda. Se supone que debo entrenar con Drax en la mañana." Al recordarlo, pudo sentir nuevos moretones nacer por su cuerpo. Drax no era conocido por su gentileza.

"Mmng." Con su baño terminado, Rocket rotó su cuerpo. Peter inhaló de sorpresa al sentirlo buscar un lugar en el pecho humano. Tal cosa, también fue nueva. Después de encontrar una posición de su agrado, con su cabeza al ras del mentón de Quill, un enorme bostezo se abrió camino por el hocico albino. "El Capitán… debe guiar por el ejemplo y todo esas… tonterías."

"Mmmm." Los ojos de Quill se sintieron pesados y su pecho extremadamente cálido, no solo por la cobija cubriéndolos. Masculló algo poco coherente y Rocket murmuró por igual.

Cuando Quill se quedó dormido, no volvió a despertar por un largo rato.

Tuvo un último sueño esa noche. Uno, donde destellos persistentes de energía blanca brotaron de las yemas de sus dedos, queriendo tomar forma—

—Al despertar, se le hizo fácil olvidarlo.


[+][+][+]

Dos semanas después.

[+][+][+]


"¿Quieren que yo haga qué?"

Peter encendió el proyector holográfico. "Buscan por el mejor ingeniero de este cuadrante para arreglar uno de sus pods que dan soporte a la atmósfera de su planeta. Los llaman Purificadores."

Rocket analizó los diseños de los pods detenidamente, desde el otro lado de la sala de juntas.

"¿Cuál es el truco?" Rocket miró a Peter de nuevo. "Siempre hay un truco."

"Bueno," Peter cambió las imágenes a los planos de la ciudad de Lagunis-X. "Cuando me refiero a que los llaman Purificadores es porque literalmente es lo que mantiene a la población protegida de los altos niveles de radiación que provienen del suelo del planeta."

"¿Quieren que Rocket sea expuesto a radiación?" Mantis se mostró preocupada al instante. "¿No podría morir?"

"Los Lagunis ofrecieron todo el equipamiento necesario para las reparaciones de su pod."

"¿Qué tan alta es la radiación?"

"8,500 regs aproximadamente."

Rocket alzó sus cejas albinas. "Suficiente para tostar mis pelotas pero, no para evaporizarme. Grandioso."

"No tenemos que aceptar su SOS." Quill remarcó, manos en la cintura.

"¿En serio? ¿Cuál es la paga?"

Quill suspiró. "70,000 units."

Kraglin chifló con apreciación. Le arrojó una mirada ansiosa a Rocket. "¿Qué tan molesto puede ser broncearte las pelotas un poco, amigo?"

"Si Rocket no quiere hacerlo, me ofrezco." Drax se acercó a la proyección holográfica. "Mis testículos son conocidas por ser altamente resistentes."

"¡Tú no eres un ingeniero físico!" Rocket renegó. "¿Qué sabes de reparar un purificador de radiación nuclear?"

Drax pausó. "Puedo aprender."

"¡¿En 72 hrs?!"

"Okay, cálmense." Peter intervino. Apagó la proyección. "Todavía no se decide nada. Quería compartirles los detalles de la posible misión primero y analizar los riesgos juntos. Nebula, ¿podrías hacer una revisión de los Lagunis? Hay que verificar la salud de crédito financiero—si saben a lo que me refiero—antes de acordar algo con ellos."

"Ya lo estoy haciendo." En efecto, Nebula ya estaba conectada a la red.

Mantis volvió a encender el proyector, curiosa. "Si aceptamos, ¿cuándo tendríamos que irnos?"

"De inmediato. Les pedí por un día para consultarlos con los Guardianes pero una vez que les confirme nuestra asistencia, debemos viajar a Lagunis-X lo más pronto posible."

Rocket saltó a la mesa de juntas para situarse a lado de Mantis. Juntos, les dieron vueltas a los planos, al mapa del planeta, y los tantos reportes y gráficas que Quill había recibido esta mañana, junto con la petición de auxilio. "Mm. Si lo hago, usaría mi propia tecnología. Y necesitaría a Cosmo, su telekinesis es útil."

Bueno, eso lo decidía, entonces. "Lo que el Ingeniero Físico necesite." Quill le guiñó un ojo.

Rocket se detuvo en los planos de los Purificadores. "Es extraño. Si ellos construyeron estos dispositivos en primer lugar, ¿por qué no pueden repararlos por su cuenta? ¿Así son de estúpidos?"

"Fueron construidos pre-invasión." Nebula proveyó desde su asiento en la computadora. "La civilización que habita actualmente el Planeta Lagunis-X no soy nativos. Lo tomaron para sí aproximadamente 42 años antes, después de una serie de guerras civiles."

Quill frunció su ceño. "Eso sí es karma. Nos invades, y buena suerte en evitar envenenamiento por radiación, años después."

"No son una civilización avanzada referente a tecnología. Los Lagunis dependen fuertemente de su exportación de minerales, los cuales son usados mayormente para la construcción de armas nucleares a otros planetas del sistema trisolar de Curk. Su suelo es rico en miles de componentes usado en blásters de tipo C."

"Turbio." Quill hizo una mueca. "Aunque no tanto como lo que nos ha tocado ver."

"Peter. No me gusta esta misión." Mantis se tornó hacia él. "Tengo un mal presentimiento."

Quill se le acercó para rodearla con su brazo. "Tendremos cuidado, 'Tis."

"No quiero que Rocket pierda sus pelotas." Mantis lució tan consternada al articularlo que Peter se tragó su enfático—"¡Ni yo!"—que solo la haría sentir que no estaba siendo tomada en serio.

"¡Pst! Estaré usando un traje, Mantis, no te traumes." Rocket corrigió, todavía absorto en los planos.

"¡Oh!" Mantis lució aliviada. "Pero, ¿qué hay de nosotros? ¿La radiación no nos afectará?"

"El Asentamiento principal de Lagunis está protegida de la radiación por el resto de sus Purificadores. El dispositivo que está fuera de servicio se encuentra lejos en una zona más desértica. Sin embargo, los Lagunis no quieren tener riesgos de alterar la atmósfera del planeta si los niveles de radiación de esa zona roja se salen de control. Nosotros estaremos bien en el Bowie con el escudo activo, monitoreando."

"Mmm." Rocket volvió a musitar.

Quill alzó una ceja en pregunta muda.

Cruzado de brazos, se encogió de hombros. Luego, gesticuló hacia la salida de la sala de juntas.

Después.

"De acuerdo, Guardianas, les avisaré a los Lagunis que aceptamos. Kraglin, mejor quédate en Nowhere para echar un ojo. Mantis, avísale a Cosmo que la necesitaremos y que se reporte con Rocket. Ella también necesitará un traje especial para estar protegida de la radiación si va a asistirlo. Drax—"

"Iré con ustedes."

Quill pausó. "¿Seguro? Es una misión relativamente sencilla. No necesitamos a todo el equipo."

"No quiero quedarme con Kraglin. Es aburrido." Drax fue directo al grano. Al oír un sonido ofendido del mencionado, Drax se encogió de hombros. "Es verdad."

Peter lo pensó por unos momentos. "No, Drax, Kraglin necesitará apoyo aquí en caso de una emergencia. Te quedas."

"¡Ja! ¿Quién será el aburrido ahora?" Kraglin se rio en la cara de Drax, quien actuó petulante con la decisión.

Sin querer darse por vencido, Drax se tornó a su Segundo En Comando. "Rocket, dile a Quill que puede que necesitas músculo en tu aventura de no-broncearte tus pelotas."

Peter chilló con indignación. "Drax, estoy parado justo aquí. ¡No voy a cambiar de parecer!"

Rocket rodó sus ojos. "Oíste al Cap, Drax. Dejémoslo para la próxima."

"Hmm." Drax apretó sus labios como un niño. "Desde que estás acostándote con Quill, sólo le das la razón."

"¿Qué? ¡Claro que no!"

Mantis le aventó un codazo a Drax. "¡Drax, te advertí que no dijeras nada!"

Peter se dirigió a la chica. "¡Y lo que te platiqué a ti, era entre nosotros!"

"¡Me obligó a decírselo!" Mantis apuntó hacia Drax.

"¿Le contaste a Mantis?" Rocket gesticuló hacia Peter con los pelos parados.

"Oh, por favor." Peter rodó sus ojos. Apuntó a Nebula. "Como si no le hubieras dicho todo a ella. ¿Crees que no noté las miradas asesinas que me estuvo dirigiendo en las últimas misiones? Sé que no es coincidencia que mis credenciales para entrar a la interfaz del Bowie han sido hackeadas como cinco veces para cambiar mi nombre de usuario a Star-Fucker-Es-Mi-Pr0nombre87."

"Para el récord, yo lo averigüé por mi cuenta." Nebula se desconectó de la computadora y caminó hacia él. Plantó el chip con toda la información descargada para la misión sobre el pecho de Quill. "Deprimiste a mi amigo. Tienes suerte que sólo haya jugado con tu usuario."

"¿En serio hiciste eso por mí, Nebs?" Así de rápido, la indignación de Rocket se transformó en carcajadas. Prosiguió a revolcarse en la mesa, sosteniendo su estómago. "¿STAR-FUCKER?"

"¡No es gracioso! Tuve que entrar a juntas con clientes con ese maldito usuario." Peter renegó, no muy diferente a Drax, quien ahora se carcajeaba junto a Rocket.

Al redirigirse a Nebula, Peter tragó saliva. "Perdón por deprimir a tu amigo, eso sí." Le sonrió en intento de tregua. "Créeme, definitivamente no estaba deprimido anoche."

O la noche anterior.

O la semana anterior.

Después de la mudanza al complejo, Quill y Rocket habían estado haciendo buen uso del departamento recién estrenado. Ese hueso mágico se había convertido en protagonista estelar desde hacía varias noches.

"HAHA—¡Oye!" Rocket se reincorporó. "No esparzas detalles, Quill."

"Excelente." Drax suavizó sus carcajadas hasta quedar sonriendo. "Entonces, ¿me uno a la misión?"

"¡NO!"

"¡No, Drax!" Las voces de Rocket y Quill resonaron por la sala de juntas.

"Yo Soy Groot." Groot, sacudió su cabeza en desaprobación a la necedad de Drax.

"¿Ves? Hasta Groot se ofrece a permanecer con ustedes para no dejar Nowhere sin defensas." Quill continuó. "Te quedas. Punto Final."

Drax hizo varias señales obscenas con sus manos cuando creyó que Peter no estaba mirándolo. Muy maduro de su parte.

Cuando dieron la junta por terminada, todos sabían qué esperar. Las preparaciones para el viaje comenzaron, especialmente para Rocket, quien tenía que sacar de la bodega los trajes anti-radiación y hacer modificaciones al traje actual de Cosmo. Rocket se llevó el proyector y caminó junto con Quill fuera del Bowie hacia los contenedores de almacenamiento.

"Mantis tiene razón. Algo no me sienta bien a mí tampoco."

"¿En serio?" Peter bajó cinco cajas metálicas de una fila y las colocó frente a la banca donde Rocket analizaba los planos. "¿Qué parte?"

"Bueno, en primera. ¿Por qué preocuparse por una pequeña zona roja en una parte desértica de ese enorme planeta? Los niveles de radiación no deben ser alarmantes, si los demás Purificadores alrededor del planeta están funcionando bien."

"Tal vez, quieren ser precavidos." Quill abrió una de las cajas. No encontró lo que buscaban y la volvió a cerrar. Prosiguió con la siguiente. "Todavía podemos negarnos, ¿sabes? Si en verdad no estás convencido, puedo cancelar la misión."

"Necesitamos los fondos, Quill." Rocket suspiró. "Ambos sabemos que Nowhere es un pozo de fondo con este asunto de las reparaciones."

Que si no. Peter volvió a cerrar un contenedor y pasó al siguiente en la pila. "¿Algo más que te esté perturbando?"

"El diseño de los purificadores." Rocket le mostró la proyección de los planos. "Muestran que fueron armados con manufactura de la tribu R'Kuk."

Pete sintió sus ojos engrandecerse. "¿Coincidencia?"

Rocket se encojó de hombros y lució pensativo. "¿Cómo te contactaron?"

"Bueno, somos los Guardines de la Galaxia, baby. Somos prácticamente celebridades." Peter, por fin, encontró trajes anti-radiación en un contenedor. Lo deslizó en dirección de Rocket. "Puede que los R'Kuk nos hayan recomendado. ¿Sería algo malo de lo cual sospechar?"

"Depende. ¿Justo cuánto hiciste enfurecer al Almirante Berenjena?"

Peter hizo una mueca.

Rocket gruñó. "Lo que pensé."

"El Almirante no es el líder de la tribu, Rocket." Peter no se sentiría culpable por haber hecho lo correcto de mandarlo al carajo. "Aunque haya salido con su ego dañado, no podría manipular a toda una civilización con el propósito de querer arruinarnos el negocio. ¡Somos sus mejores clientes, además!"

"Díselo a los Soberanos." Rocket talló sus orejas en un gesto muy familiar de frustración. "¡No lo sé! ¡Sólo digo que no debemos ser confiados! ¿Qué tal si es una trampa?"

"De acuerdo." Peter alzó sus manos en conciliación. "Puedo quedarme con Drax y Kraglin mientras ustedes se encargan de esta misión para que Nowhere no esté vulnerable en caso de que el Almirante intente algo."

"Nah, Nebula y yo apestamos en el departamento de habilidades sociales. Te necesitamos de mediador con los locales. Mantis todavía no está a tu nivel."

Peter no pudo evitar algo de satisfacción al ser reconocido por sus habilidades. No era todos los días que Rocket daba cumplidos. "Tis será capaz de ello, pronto. Sólo ocupa un poco más de confianza en sí misma. Ya sabes, dejar ese encanto natural salir."

"Oh, sí, el Encantador Star-Fucker, te llaman." Sonriendo burlesco, Rocket revisó el estado de los trajes. "Tendrán que bastar. Los diseñé para aguantar más de 50,000 regs."

"De acuerdo. Entonces, prepara a Cosmo. Les mandaré su respuesta a los Lagunis." Quill se levantó del suelo. Sacudió sus pantalones. "¿Oye, cuando fue la última vez que tuviste un almuerzo de verdad?"

Rocket lo vio como si estuviera viéndole otra cabeza. "Si le llamas devorar 3 barras de proteínas comida, como hace un par de horas."

"No, me refiero a…" Peter aclaró su garganta. "Una verdadera comida. Como, por ejemplo, en las cenadurías de Exitar."

"¿Cuál de todas?"

"La que hace esos emparedados de gelatina de gul que te gustan tanto."

Rocket lució confundido, sus enormes ojos chocolates analizando a Quill como si estuviera esperando una broma o algo así. "Oh. Uh… No, no he ido en un largo tiempo."

Quill le sonrió. Le ofreció su mano. "Vamos, entonces. Yo invito." Notando los vistazos de Rocket hacia los trajes, Quill se apresuró a decir. "No tomaremos mucho tiempo. Conociéndote, hacerle los ajustes al traje de Cosmo no te llevará ni siquiera una hora, Señor Genio."

"Hmmp." Rocket se levantó de la banca, todavía pensativo. Observó la mano de Peter de reojo. Cuando finalmente estiró sus dedos para sujetarse de los dedos de Peter, fue lindo como el mapache evadió verlos a los ojos.

Salieron del hangar todavía tomados de las manos.

"Espera." Viendo la ciudad a la distancia, Rocket frenó. "¿No sientes como si estuvieras caminando con un niño?"

"Para nada." Peter enfatizó. "¿Te sientes así? Podemos parar—"

"¿Podría treparte mejor? ¿A tu hombro?"

Peter parpadeó. "S-Seguro."

Rocket utilizó su mano para balancearse. Peter agachó ligeramente su cuerpo, sintiendo a su novio moverse con agilidad hasta llegar a su hombro derecho. Rocket apoyó sus patas traseras en su espalda alta, mientras que con su garra frontal se sujetó del cuello del terrano. Peter reconoció la posición por las tantas ocasiones que lo había visto trepar a Groot y a Thor de esta forma. Esta sería la primera ocasión que sería el turno de Quill.

Por fuera, Quill no quiso hacer un alboroto al respecto. Rocket no lo apreciaría. Pero, ¿por dentro? Quill se sintió mareado por la adrenalina. Cada vez que Rocket era capaz de otorgarle gestos personales como estos, Peter sentía que ganaba una batalla.

Caminaron por la plaza de la ciudad principal hasta el oeste donde la colonia minera sólo conservaba el nombre de su época de oro. En Exitar era donde las cenadurías y los mercados de necesidades básicas habían asentado, al ser comprados por los Guardianes. Era genial verlos crecer y avanzar. El restaurante en particular al que llevó a Rocket no era muy grande, y tenían que esperar su turno para usar una de las tres mesas en el interior.

Mientras esperaron, conversaron sobre cosas triviales.

"¿Cómo van las botas gravitacionales?"

Rocket rascó el interior de su oreja con su garra libre. "Siguen siendo prototipo. No he tenido mucho tiempo libre que digamos para proyectos personales."

"Necesitas un descanso." Peter pensó en el resto del equipo. "Todos, a decir verdad. Pensé que comprar un planeta sería más divertido." Mirando alrededor, no pudo evitar sonreír. "Creo que estamos haciendo un buen trabajo, ¿no crees? Nowhere estaba luciendo brillante y con actitud."

"Todavía falta mucho qué hacer." Rocket murmuró. "¿Dónde queda mi Casino?"

"Rocket, no. Hablamos de esto."

"¡Kraglin juega a las apuestas todo el tiempo y lo dejas!"

"Es diferente, lo hace como pasatiempo. Una vez que abramos un establecimiento de ese tipo, todo tipo de actividades ilícitas se infiltrarían, solo tendríamos más problemas en nuestras manos. ¡No quiero ese dolor de cabeza!"

"¿Qué quieres, entonces?"

Aunque fue algo retórico, Peter tenía una respuesta. "Me gustaría construir una academia."

"¿Una qué?" Rocket acarició la nuca de Quill, mientras fueron señalados a entrar.

"Sabes, ¿cómo una escuela?"

"Oh." Rocket esperó a que fueran guiados a la mesa, luego saltó del hombro de Quill para tomar asiento. "¿Y qué piensas enseñar?"

"No yo." Peter rio con suavidad. Se sentó frente a Rocket. "Creo que tú y Nebula tendrían más que enseñar. Ustedes son los inteligentes."

"Mmm." Recargó sus brazos en la mesa, acercándosele. "¿Quieres una escuela como las de Terra?"

"Algo así." Peter bajó su tono, bajando su mirada a su muñeca. Comenzó a jugar con su pulsera. "Tenemos a muchas familias migrando a este lugar todos los días. Me gustaría… ofrecerlos algo más a sus hijos. ¿Sabes? No desearía que crecieran directo a ser piratas espaciales. Que al menos tuvieran en Nowhere la oportunidad de ser algo más."

"No quieres que pasen por lo que tú pasaste con los Ravagers."

Peter asintió. "Digo, no fue todo malo—"

"Pero, tampoco fue todo bueno."

Peter gesticuló en afirmación.

"¿Alguna vez deseaste… tener una familia?" Rocket rascó la superficie de la mesa con su uña. "¿Con Gamora? ¿Todo el paquete?"

Vaya. Qué pregunta tan más cargada.

Peter mordió la uña de su pulgar. Por un momento quiso mentir, o cambiar el tema. No había pensado en tal cosa en años. Sin embargo, Rocket lució realmente interesado en una posible respuesta.

"Lo pensé." Susurró más para sí. "Pero, no me atreví a sacar el tema con ella. Gamora… No podía. Fue esterilizada desde pequeña."

Rocket asimiló lo dicho en silencio, orejas cayendo en simpatía por su amiga. "D'ast. Cara-De-Escroto en verdad merecía morir de forma más dolorosa." Una garra se unió a jugar con la pulsera de Quill. "¿Lo sigues deseando?"

"Ya tengo una familia." Peter levantó su mirada. "Que quede claro, Rocket. Los tengo a ustedes. No necesito nada más."

"No sé si se puede comparar." Rocket delineó la palma de Quill con su uña. Lo hizo de una forma delicada, casi hipnotizante. "Algunos dirían que no."

"Pregúntale a Groot, estoy seguro de que tendría que decir mucho al respecto. eres su padre, en todas las formas que importan."

"El primer Groot fue su padre, Quill. Yo sólo…" En conflicto, Rocket produjo un chasquido. "…¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Abandonar a la rama busca pleitos?"

Al sentirlo querer alejarse, Peter capturó la garra de Rocket entre sus manos. "Exacto." Sobó la muñeca, los dígitos, la textura esponjosa del interior de la garra capturada—sintió a Rocket estremecer con la sensación. "Una familia, a veces, es la que escoges."

Fueron interrumpidos por la mesera, quien se acercó para pedirles sus órdenes. No era como si el menú fuera muy extenso, así que pidieron lo mismo de siempre.

"¿De tomar? ¿Lo usual, Cap?"

Peter pausó. Rocket pretendió no prestar atención a su respuesta, bobeando alrededor del restaurante. "Nah. Jugo para mí."

Otra vez a solas, Rocket sacudió su cabeza. "Entonces, una academia. ¿Como la llamarías?"

Peter lo pensó, rascando su mentón. "'La Academia' a secas, suena bastante cool."

"Pete, que desabrido."

"¡Tiene misterio!"

"¡Ugh!" Rodando sus ojos, el mapache manoteó la mesa. "No voy a construir un edificio sin un nombre respetable."

"Ooooh, ¿ahora lo vas a construir? ¿Todo tú solito?" Peter carcajeó. "¡Es mi idea!"

Rocket mostró una sonrisa mañosa. "Pero, me dijiste que querías que fuera instructor, ¿qué no?"

El gesto se duplicó en el mismo Quill. "¿Vas a enseñarlos a los pequeños a volar naves clase N? Porque pagaría para verlo."

"Y tendrás que pagarme muy, muy bien."

"Oh, sabría cómo mantenerte satisfecho." Bajo la mesa, la cual era muy reducido en espacio, Peter enredó una pierna alrededor la alta silla de Rocket, obligando a una de las piernitas opuestas a apoyarse en su rodilla. "Aunque, queda estrictamente prohibido explotar lunas."

"¡Le quitas la diversión a todo!"

Al terminar de comer, Peter tuvo que despedirse de Rocket para dejarlo seguir con las preparaciones. La imagen no se salió de su cabeza, sin embargo. Rocket, siendo un maestro de vuelo, rodeado de sus pequeños alumnos mientras creaban caos por Nowhere. Peter no supo definir la incandescencia que le brotó por el pecho; se adueñó de él por un rato, dejando una extraña nostalgia residual.

Quill transcurrió todo el día preparándose para la misión, leyendo toda la información que Nebs había descargado de la red para su estudio. Considerando los malos presentimientos de Mantis y de Rocket, se empeñó en detectar algún dato sospechoso sobre la petición de los Lagunis, pero no pudo decir que encontró anomalías notables. Tendrían que arriesgarse.

En algún punto de la noche artificial, Peter escuchó el rechinar de la puerta de apartamento. No preguntó quién era. Sólo una alta-forma-de-vida se atrevería a entrar sin tocar a estas horas.

"Ya era hora. Estaba a punto de apagar todo."

"Que maldito día." Rocket estaba, claramente, de mal humor.

"Dímelo a mí, estoy viendo doble." Quill talló sus ojos, apagando el proyector del chip. Lo arrojó a su escritorio. Cuando se levantó, estiró sus brazos sobre su cabeza con un gruñido de placer. Descalzo, caminó a la cama, jalando las cobijas para prepararse a dormir. Se quitó su camisa, permaneciendo en sus pantalones deportivos. Rocket saltó a la cama, ya sin camisa por igual. Peter se dejó caer con pesadez absoluta, y se acomodó boca arriba. "¿Todo listo?"

"Sí, sí. Cosmo ya sabe qué esperar." Rocket batió una garra al aire para después comenzar su rutina de aseo nocturno del otro lado de la cama. "Hice pruebas con el escudo del Bowie. Debería aguantar la radiación de Lagunis-X."

"Genial." Peter ya tenía sus ojos cerrados.

"Uh, hablé con Nebula…"

"Mm."

"Sobre… ya sabes, las pruebas."

"¿Mm?"

Peter sintió ser sacudido del hombro. "Sobre… la cosa allá abajo."

"Oh, el Hueso del Orgasmo Supremo." Peter bostezó. "Genial—Súper genial. ¿Qué dijo?"

"Por supuesto que ya le pusiste nombre, maldito pervertido." Rocket palmeó su propia frente. Luego, sacudió su cabeza para seguir con el tema. "Bueno, me escaneó para investigar su origen y para saber qué rayos es. Ya veremos que encuentra, cuando regresemos de esta misión."

Peter hizo una mueca de decepción. "Aw, ¿entonces su función no es la de volarme la cabeza hasta los astros de Sub-Atómica? Buuu."

"Quill, no bromeo." Rocket gruñó. Terminó con su aseo, pero permaneció sentado. "D'ast. No me gusta… Estar sin saberlo. He tenido suficiente de eso en mi existencia, aborrezco no conocer mi propio cuerpo. ¡Justo cuando creo que tengo todo bajo control, algo nuevo sale!... Lo odio."

Peter se dio la vuelta de inmediato para contemplar a su compañía. Notando la tensión en el porte de su novio, no se atrevió a tocarlo. "Rock, no todo es… malo." En la poca iluminación de la lámpara de noche, Quill buscó por llamar la atención de aquella mirada inundada en conflicto. "Pero, lo entiendo. Sé como se siente tener algo dentro de ti—y no saber de dónde demonios vino, y por cuanto tiempo estuvo escondiéndose por ahí."

Recordó a Ego. -"Hay tanto que necesito enseñarte sobre este planeta y la Luz que hay en su interior."

"No saber de qué estás hecho, da miedo."

Rocket se limitó a producir un sonido entre un gruñido neutro y un resoplido. Una clara señal que estaba cayendo en otro de sus espirales emocionales. Peter tenía que actuar rápido. Rocket debía descansar de forma adecuada, porque mañana todo el equipo lo necesitaría.

"Oye." Quill, acercó su mano para tocar una rodilla. Nada más allá. "¿Quieres dormir en mi espalda?" Desde antes que Rocket respondiera, el terrano se acostó boca abajo, dejando su espalda descubierta. Era una noche calurosa, pero por Rocket, se aguantaría.

Hubo una pauta donde Rocket pareció debatirse consigo mismo el ceder, o no, al gusto culposo que Peter sabía que tenía. Eventualmente, Peter sintió su peso caerle encima, sin embargo. Cubriéndolo, como una manta térmica. Rocket no masculló una sola palabra, mientras se acurrucó. Peter no tuvo problema con ello. Estaba tan cansado, que no supo más, cuando volvió a cerrar sus párpados.

Al otro día, todos estuvieron a bordo del Bowie a la hora programada. Quill dejó que Rocket piloteara, con Nebs de navegadora, en favor de seguir leyendo la información de Lagunis-X. Tomó a Mantis con él para darle retroalimentación sobre cómo manejar la diplomacia al llegar, continuando su entrenamiento.

Cuando por fin arribaron a la atmósfera de Lagunis-X, Cosmo estaba rebozando de entusiasmo, haciendo a Rocket enojar por colocar sus patas por todo el tablero.

"¡Ese planeta luce como un huevo hervido gigante!"

"Es un planeta desértico, estúpido perro. ¿Qué le ves de parecido a un huevo?"

Cosmo gruñó en dirección de Rocket. "¿Un perro estúpido te podría auxiliar en la reparación de un dispositivo de neutralización nuclear?"

"Touché, bolsa de pulgas." Quill reconoció cierta admiración en la voz de Rocket, al adentrarse a la cabina. "Touché."

"Luce como un huevo cocido por el color de sus desiertos. La arena es blanca." Nebula informó desde su silla. Al notar a Quill llegar a la cabina, lo puso al día. "Estoy solicitando permiso para aterrizar, justo ahora, Quill."

"De acuerdo, equipo. Compórtense." Quill, de regreso en su silla, respiró hondo. De reojo, compartió una mirada suspicaz con Rocket.

"Tenemos permiso." Nebula anunció. "El navegador ha mandado las coordenadas de aterrizaje. Nos están redirigiendo al Asentamiento."

Quill asintió. "Andando."


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Fin de Parte iv.

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NdA: LEVANTEN SU MANO QUIEN CREA QUE PETER YA TIENE EL MUFFIN EN EL HORNO. QUE EMPIECEN LAS APUESTAS.

Aclaraciones:

(1) Me basé en la cama de Rocket que nos mostraron en Vol. 3, con la excepción que la mía es mucho más grande. Sino Peter no cabría. xD

(2) Respecto al "Hueso del Amor y del Orgasmo Supremo", yo haré mi propia versión de su fisiología, así que no esperen que esto tenga sentido como el pene de un mapache de la vida real.

(3) Por último, quisiera agradecerle a Harebell, porque lo crean o no, ¡su hermoso arte Roquill siempre me llena de inspiración! A estas alturas ya podría hacer un libro del Kamasutra Roquill Y LO COMPRARÍA xD. ¡Gracias por dibujarme mi soñada Boda Roquill!