"Hay Amor (En Tu Cuerpo)."
Por B.B. Asmodeus.
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Fandoms: Guardians of the Galaxy Vol. 1, 2, 3.
Pareja principal: Rocket Raccoon/Peter Quill (Star-Lord).
Rating: Adulto, por violencia y sexo explícito.
Categorías: Realidad Alterna de Vol. 3, Acción/Aventura, Primera Vez, Problemas de Comunicación porque Peter y Rocket son Idiotas, Readaptación del Canon/Canon Rewrite, Escenas Perdidas/Missing Scenes, Romance, Humor, Drama, Relación Establecida, SMUT/Contenido Sexual Explícito, Mpreg, Saltos en el Tiempo, Rocket POV, Peter Quill/Star-Lord POV, Exploración de Fisiología Alienígena, Uso de OC's, Exploración psicológica de personajes.
(i) Advertencias (!):
(a) Muerte temporal de personaje principal.
(b) Peter merece su propia advertencia por todas las cosas peligrosas que hace estando encinto XD. (Lo siento, pero me rehúso a que Peter sea menos caótico de lo que es, sólo por estar esperando un bebé).
Traducciones de ruso:
Спасибо=Spasibo: Gracias.
Боже мой=Bozhe moy: Dios mío.
Sobre las líneas de tiempo:
(a) Este capitulo comienza dos meses después de los eventos del capitulo anterior. Más o menos, lo que Peter tiene de embarazo. Esto quiere decir, que recrearé el inicio de la película a mi estilo. El Especial de Navidad está pendiente, y por eso notarán ciertos avances de la relación Roquill relevantes para cuando reescriba el Especial. Si les quedan dudas, no se preocupen, las explicaré en los capítulos que vienen.
Spoilers: Avengers: IW/Endgame, Thor: Love & Thunder, Guardians of the Galaxy: Holiday Special, Guardians of the Galaxy Vol 1-3.
Sinopsis: Aun poseyendo corazones endurecidos por el impacto del pasado, Peter y Rocket descubren que todavía hay amor en sus cuerpos. La verdadera sorpresa, sin embargo, será desvelar el resultado de su extraordinaria afinidad juntos. Todo en medio de patearle el trasero al Alto Imbécil, por supuesto.
Notas:
(1) Ahora sí, ¡disfruten esa resurrección! (Ni la de Jesús ha sido tan esperada).
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06.
"La historia siempre fue tuya,
Sólo que no lo sabías."
-Lylla (Guardians of the Galaxy Vol. 3).
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Antes.
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Peter estaba vomitando.
Otra vez.
Rocket golpeó en la puerta de metal. "¿Estás vivo ahí dentro?"
Sonidos delatadores de más descargas fueron su respuesta. Rocket no comprendió que tanto Peter estaba devolviendo, considerando que ni siquiera habían desayunado todavía.
"Pete, déjame entrar."
"Estoy… ¡Estoy bien!"
"Pensé que Nebula ya te había dado medicina."
Sonidos de las llaves de agua local fueron abiertas por un largo periodo. Por un momento, Rocket estuvo tentado a abrir la puerta con su llave universal, pero, flark, la última vez que había hecho eso, Peter había aventado todo un revuelo enfurecido, gritando sobre privacidad. Rocket no lo comprendía. Luego, si no le prestaba atención, Peter se quejaría sobre Rocket siendo un bastardo insensible.
Por decir poco, su reciente convivencia juntos, estaba volviendo loco a Rocket. No había esperado que todo cambiara tanto, y no para bien.
La puerta de metal rechinó cuando se abrió. Un Peter tímido se asomó, como si estuviera revisando si Rocket se encontraba cerca. Cuando se encontró Rocket, cruzado de brazos a pocos centímetros, suspiró.
"Toma tiempo para que la medicina tome efecto."
La excusa estaba muy bien practicada para ser verdad. Rocket resopló, incrédulo. "¿Qué clase de porquería Nebula te dio entonces?"
Peter suspiró. Había mojado su rostro y su nuca, sus ojos estaban rojos por las fuerzas de sus vómitos. Rocket se sintió indeciso por un segundo, porque su novio lució totalmente miserable y una parte de él quería mandar a Peter de vuelta a la cama, pero, por otra parte, habían tenido tres semanas de este baile frustrante donde sabía que Peter no estaba siendo honesto sobre algo, y eso en serio le ponía los cabellos de punta.
"¿Podríamos no pelear?" Peter caminó hacia la sala común que todavía estaba en proceso de decoración. "No estoy de humor, Rocket."
"Que desafortunado porque es a mí a quien le toca limpiar este desastre."
"Mejor tú que yo." Vino el murmullo oscuro del terrano mientras se aventó a la cama, cabeza abajo.
Rocket talló su rostro. "Pete…"
"Estoy bien." Peter levantó su rostro del cojín. "Rocket, sólo…" Una mano del terrano se extendió para invitarlo a acercársele.
Rocket suspiró. Se mantuvo inmóvil.
"Algo sucede."
Peter insertó la misma cara de bufón que había estado usando últimamente. "No es nada de qué preocuparse. Seguro que para mañana me sentiré mejor."
"Sí. Lo gracioso es que has estado diciendo lo mismo por tres semanas."
"¡Bueno, yo no controlo lo que sea que esté en mi estómago, en estos momentos, Rocket!" Mercurial, el humano se dio la vuelta, dándole las espaldas. "Voy a tomar una siesta. Siéntete libre de seguir con tu día."
Rocket nunca se había sentido tan burlado. Sí, Quill siempre había tenido un talento especial para hacerlo enfurecer con sus idioteces—para hacerlo sentir malditas cosas que nadie más provocaba, pero esto lo llevó al límite.
Salió del penthouse que compartían—grandiosa idea, Rocket. Ahora estaba atascado con este errado homo-sapiens. Gruñó, una vez afuera y solo por saber que la acción dolería más que ayudarle, no pateó la maldita puerta.
Quince minutos después, estaba abriéndose camino por el taller de Nebula.
"¿Qué pasa con Quill?"
Nebula estaba limpiando su traje. Al verlo llegar, sus ojos negros apenas y lo tocaron. "Muchas cosas, sospecho. Tú estarías más familiarizado con casi todas."
"'Casi' siendo la parte clave." Rocket brincó del suelo a la banca donde Nebs descansaba y empujó del aéreo-traje. "Nebs, tienes que decirme la verdad. ¿Está muriéndose?"
"¿Qué?" Nebula respingó. "No, no lo está. Ese idiota está bien."
"No se comporta 'bien.' No deja de vomitar. Sigue teniendo dolores de cabeza donde no puedo encender ni una maldita luz en las noches. ¡Y cuando le preguntó qué le pasa, actúa como si fuera lo peor que pudiera hacer! ¡Ese comportamiento no es racional! Algo debe estar averiado en su gran cabezota."
"Rocket, necesitas hablar con él. No conmigo."
"¡Pero, él habla contigo!" Rocket gruñó, aventando el traje, por fin, al suelo. Ahora sí, Nebula le prestó atención. "No pretendas que no digo la verdad. Los he visto. Tienen sus pequeñas reuniones en la enfermería, y pasan horas ahí dentro." Rocket resopló por su hocico. "En serio, si están revolcándose juntos, me importa un carajo, solo me gustaría saberlo como hecho."
Nebula se levantó de la banca. Cuando se tornó hacia Rocket, su vibra asesina fue completamente algo tangible.
"Sé que estás increíblemente perturbado, pero por el bien de nuestra amistad… Nunca, y cuando digo nunca, NUNCA, vueltas a insinuar algo así."
Rocket agachó su rostro. La sostuvo en sus garras por un momento. Respiró hondo. "Entonces, por el bien de nuestra amistad, no actúes como si estuviera loco. No insultes mi inteligencia. Sé que algo anda mal. Y sé que Peter lo está ocultando."
Nebula lució conflictuada. Rocket se sintió victorioso, porque ese delate, aunque minúsculo, le reafirmó sus sospechas.
"Debes tener paciencia, Rocket." Nebula caminó alrededor de la banca. "Peter te lo contará cuando esté listo."
Rocket regresó a sentirse preocupado. "¿Volvió a beber? Tienes que decirme si ha recaído. Es parte de su programa." Entre sus sesiones con el terapeuta terrano que Banner había recomendado a distancia—y sus pláticas personales con Balam Lik, con quien había forjado una amistad muy cercana—Peter había llevado un buen progreso por los últimos dos meses. La recuperación de sus heridas a manos del maldito Almirante había sido progresiva. Peter seguía teniendo pesadillas esporádicas. O por lo menos, sueños bizarros. Rocket lo sabía porque cuando sucedía, Peter se despertaba y se adhería a las espaldas de Rocket, apretándolo hasta cortarle la respiración.
Su amiga indicó que estuvo pensando detenidamente en lo siguiente que saldría de su boca. "Rocket, confía en él." Nebula fue solemne en su deliberación. "Peter te ama. Si persiste es ser un idiota, no seas un idiota tú también, o nunca podrán resolver nada. ¿No lo has aprendido ya?"
"Como sea." Esta ambigüedad de parte de Nebula no ayudó. No hubo resolución. Al contrario, Rocket sintió la paranoia crecer. Rodeó a Nebula para volverse a dirigir a la salida del taller. "Diviértanse manteniendo sus secretitos."
"Rocket."
Rocket la ignoró. Salió del lugar con su humor peor que antes. Se dirigió al puesto de comida para conseguir algo que desayunar. Encontró a Drax, Groot y a Mantis ya masticando parte de sus brochetas. Rocket trepó a Groot en saludo y pidió por su propia porción.
"¿Mantis, por qué no usas tus poderes para averiguar qué rayos sucede con tu hermano?"
Mantis intentó actuar inocente. "Usar mis poderes sin el consentimiento de otros está mal."
Drax rodó sus ojos. "¿Qué tal cuando hiciste que me enamorara de mi calcetín?"
"¡Awww, pero eso fue divertido!" Mantis se tornó a Rocket. "¿Sigue enfermo y actuando de manera sospechosa?"
"Nebula y él."
"Están durmiendo juntos." Drax anunció, cero dudas al respecto. "Te lo dije."
"¡Yo soy Groot!" Groot se mostró ofendido con lo dicho. Mantis, compartiendo el espíritu, le dio un manotazo a Drax en el pecho con la misma indignación.
"Mi hermano no haría algo así. Peter ama a Rocket profundamente. ¡Rocket, no le hagas caso!"
Rocket gruñó entre colmillos. "Es lo que sigo oyendo."
¿Había un punto en estas dichosas relaciones románticas donde uno dejaba de sentirse inseguro? Porque Rocket, en este día en particular, estaba cayendo a un laberinto. Cierto, Peter le había mostrado la fuerza de sus sentimientos en sinfín de ocasiones desde que se habían reconciliado. Lo decía abiertamente, una y otra vez. Por un rato, Rocket se percató que había comenzado a creerlo. Porque Peter lo había estado convenciendo con su cuerpo por igual. Era difícil no estar dentro de alguien de la forma más primitiva de la palabra y no sentir…
"Peter ha estado comportándose raro últimamente. Apenas lo he visto en las rondas diarias." Kraglin se les unió mientras transitaron la plaza. "Cada vez que se acerca a los hangares dice que no soporta el hedor de aceite de motor. Creo que es la vejez. Los terranos no duran mucho tiempo, que yo sepa."
"Si el Capitán sigue enfermo, debería cambiar de doctor." Cosmo aceptó la brocheta que Rocket le lanzó. "¡Mmm! ¡Спасибо!"
"¿Qué Nebula no es su doctor?" Drax añadió.
"Drax, Nebula no es una especialista médica. ¡Ese es el punto! Debe estar dándole la medicina equivocada a Peter." Mantis renegó. "Rocket, ¿qué tal tú amigo? ¿No podría él ayudarlo?"
"Banner no es ese tipo de Doctor tampoco." Rocket bajó de Groot. Reajustó su cinturón al caminar por la arena. "Mantis, ¿podrías ir a verlo, por lo menos? Tal vez, puedas sacarlo de la cama. Necesita comer algo."
Mantis asintió, luciendo insegura. "Lo intentaré, Rocket."
Groot quiso seguirlo cuando Rocket se alejó del grupo, pero Rocket gesticuló a que siguiera con el grupo. Con este humor, no era buena compañía para nadie.
Tenía su Zune. Todo lo que necesitaba.
El resto del día caminó, sin objetivo específico, por la plaza.
Era como si fueran incapaces de tener una buena racha por un largo tiempo. Quill y Rocket.
Cada vez que escalaban una maldita montaña, aparecía otra, más empinada. Rocket creyó que vivir juntos conllevaría peleas sobre no acabarse toda el agua caliente en una sola ducha, hacer rabietas cuando Rocket se almorzaba las últimas nueces de Zorg a escondidas sin volver a reabastecerlas, o el combate a muerte por sobrevivir las flatulencias del terrano cuando comía demasiado alimentos lácteos—No había esperado ser envuelto en una maldita conspiración con su mejor amiga y su novio.
Se detuvo a descansar sobre los escalones de piedra de la plaza, en el punto más cálido de la tarde artificial. No hizo otra cosa más que observar a los habitantes ir y venir, mientras su lista de reproducción predilecta resonaba por las bocinas de la ciudad.
"Eres como un ángel, tu piel me hacer llorar. Flotas como una pluma en un mundo hermoso."
Sus amigos se mostraron esparcidos por la plaza, inmersos en las distintas responsabilidades que se acuñaban en sus rutinas para apoyar el funcionamiento de la ciudad. Drax llevaba cargamento nuevo hacia la cantina, y en un punto, Mantis se le unió, aunque para bailar al juego de la música y estorbar, que por ser útil.
"Desearía ser especial. Tú eres tan jodidamente especial…" Rocket cantó en tenor bajo, dejando la canción impregnarle.
A la distancia, divisó a Peter levantado, vestido con ropa limpia. Con ruta hacia la cantina.
Cuando anteriormente Rocket hubiera temido tal destino, ahora meramente adivinó que Peter estaba en búsqueda por algo qué almorzar. La cantina sólo guardaba el nombre a estas alturas. Todas las botellas de licor habían sido vaciadas desde que Peter había comenzado su programa. Todos los Guardianes habían participado en garantizarlo así, para evitar recaídas a su Capitán.
"Pero soy un monstruo, soy un bicho raro. ¿Qué demonios estoy haciendo aquí?"
Rocket se levantó de los escalones. El impulso fue algo que no logró regir. Divisar a Pete fue como tener un imán en su interior, jalándolo en su dirección. Trató de justificarlo como preocupación. Pero, a estas alturas, Rocket podía reconocer esta necesidad a cada momento, naciéndole en los momentos menos oportunos. Inclusive cuando cruzar palabra con Quill lo volvería a enfurecer.
Era patético.
"No me importa si duele. Quiero tener control. Quiero un cuerpo perfecto. Quiero un alma perfecta… Quiero que te des cuenta, cuando no estoy cerca de ti."
"Vamos, Drax. ¡Baila!"
"Solamente idiotas bailan."
En su periferia, Rocket notó a sus amigos juguetear con los contenedores de agua que Drax estaba cargando. Rocket sacudió su cabeza. Eran peores que niños.
Groot estaba ayudando a colocar el letrero de los Guardianes en la base de comunicaciones junto con Kraglin y Cosmo. Rocket les pasó de lado. Se tomó un segundo para admirar que por lo menos esta vez, el letrero no estuvo chueco.
Acercándose a la entrada de la cantina, las orejas de Rocket se alzaron en atención. Más allá de la voz del cantante, voces familiares se filtraron a sus sentidos aumentados. Rocket reajustó su cinturón, alentando sus pasos.
"Tienes hasta esta noche para contarle todo, o yo lo haré. Alguien tiene que actuar de forma madura en esta situación."
"Flark, Nebula. ¿Podrías darme un momento? Bajé por algo de comer, no tienes que emboscarme de esta forma—"
"No es broma, Quill."
"No se preocupen por mí, ni siquiera me importa lo que sea de lo que estén hablando." Rocket les interrumpió, cruzando la distancia de la entrada de la cantina al refrigerador, sin lanzarles un vistazo. Como fue de esperarse, los susurros se apagaron de golpe con su presencia.
Rocket se enfocó en sacar un jugo. Escuchó un gruñido—Nebula—seguido de pasos sobre metal—Nebula, de nuevo—Luego, un suspiro terrano muy conocido, cerró la escena misteriosa.
"¿Así que recuperaste tu apetito?" Rocket giró hacia las mesas. Peter estaba en una de ellas, un plato de lo que pareció sopa recalentada, frente a él.
"Un poco." Peter meneó la cuchara en la sopa como si fuera tortura. Cuando levantó su mirada, vistió una expresión culposa. "Sé que mandaste a Mantis. Eso es trampa."
Rocket succionó jugo para tener su hocico ocupado. La tensión fue palpable en la cantina con ambos a solas.
"Lo que sea que te haga feliz… Lo que sea que quieras… Tú eres tan jodidamente especial. Desearía ser especial."
Peter aclaró su garganta. "Te gusta mucho esa canción, ¿verdad?"
Rocket, entonces, se apresuró a pausarla por medio del Zune. Se encogió de hombros. "Es sólo una canción."
Peter frunció su ceño. "Escucha, Rocket. Discúlpame por la manera que actué esta mañana. No merecías recibir mi mal humor."
Algo se aflojó en el pecho de Rocket con la disculpa. D'ast, estaba suavizándose en tiempo récord a su edad. ¿En qué lo estaba convirtiendo este terrano? "¿Te sientes mejor, al menos?"
"Un poco." Peter repitió, ahora con una pequeña sonrisa. "¿Quieres ayudarme?" Gesticuló hacia la sopa.
Rocket caminó hacia la mesa. Saltó a la silla opuesta a la de Quill y dejó su jugo acomodarse a lado de la sopa. "Come lo que puedas."
"Lo haré, mamá." La sonrisa creció. Enseguida, el hombre levantó su primera cucharada. La probó en pequeñas porciones, evaluando al demonio que tenia de estomago por ahora. Tras no pasar a mayores, Peter siguió con más cucharadas. Incluso probó del jugo de Rocket.
"Por cierto, no estoy muriendo. Deja de hacerle bullying a Nebula."
Rocket se cruzó de brazos en defensa automática. "Es un miedo justificado. Sólo mírate en el espejo."
"Dios, te levantaste en tu lado encantador hoy, ¿eh?"
"No me levanté a los mejores sonidos esta mañana." Rocket masculló entre colmillos. Notó que Peter llevaba la mitad de la sopa. Esperaba que su novio pudiera ingerir más.
"Bueno, sabíamos a qué nos ateníamos con dos grandes personalidades como las nuestras compartiendo techo." Peter dejó la cuchara para estirar su mano izquierda sobre la mesa, palma hacia arriba. Hizo sus dedos moverse para incitarlo a aceptarla. "No me gusta cuando nos peleamos. Creí… creí que ya habíamos pasado esa etapa de riñas bobas."
Rocket suspiró. Terminó extendiendo su garra. El tamaño fue incomparable. Los dígitos de Rocket fueron un cuarto del tamaño de la mano terrana. Con la mano opuesta, Rocket tomó la cuchara y se sirvió de un sorbo, ayudando, como Peter había bromeado.
Hizo una mueca. "¡Ugh!"
"Es de vegetales de uhra." Peter resopló por sus narices. "Te harán bien. Comes demasiadas brochetas."
"Apenas tiene sabor." Rocket empujó el plato hacia Peter. Sacó su lengua para ahuyentar el sabor. Eso causó otra risa de su novio.
"No es como si tuviera otras opciones, no quiero darle razones a mi estómago de patearme mi trasero." Peter se atrevió a otros dos sorbos. Lució contemplativo. "¿En serio luzco así de mal?"
"Pues, verás…" Rocket gruñó a lo bajo. Al sentir la soga siendo lanzada, la tomó.
"De acuerdo, de acuerdo. Dios, no exactamente lo que uno quiere escuchar para mejorar su autoestima. No puedo lucir peor que Lagunis-X, ¿o sí?"
Los vellos del lomo de Rocket se erizaron con la mención. "No me importa hacer comparaciones. Solo quiero que estés bien."
Peter comenzó a lucir culpable de nuevo. "Lo estoy. Esta—condición—pasará."
"¿De acuerdo con quién? ¿Nebs? Ella no es un doctor, Peter. Tal vez necesites medicina de Terra. Puedo preguntarle a Banner—"
"Oh, no. Ellos no serán de mucha ayuda." Peter dejó la sopa. Se abrazó a sí mismo, casi en signo de protección. "Tendrás que confiar en mí, Rock. Conozco mi cuerpo."
¿Qué demonios podría Rocket decir a eso? ¿'Qué buena suerte la tuya'?
"D'ast, yo solo…" Peter se desinfló como globo. "Me gustaría un maldito descanso. Ya tienes que lidiar con mi sobriedad, las pesadillas, las sesiones de terapia. Cuidaste de mi después de lo sucedido con ese imbécil… Ahora esto." Petulante, Quill volvió a coger la cuchara, aunque no dio otra probada. "Me gustaría ser un maldito novio normal para ti, si no es mucho pedir. Apesta."
Despreciativo, no era un buen look para Quill. "Bueno, Kraglin mencionó que estás envejeciendo. Tal vez, en este punto, todo se va para abajo con los terranos."
"¿Qué sabría Jaws al respecto?" Peter rodó sus ojos, y un sonido incrédulo casi se escupió sobre la sopa. "Apenas tengo cuarenta años, ¡estoy maduro! Hay una GRAN diferencia. ¡Estoy en mi mejor momento!"
"Como sea." Rocket recorrió a Peter con su mirada, "por ahora, luces como una fonicol bajo el agua, así que termina con esa sopa. Deja de jugar con tu comida."
"Creo que, por ahora, será suficiente." Peter hizo un puchero. Observó a Rocket tomar un sorbo de su jugo. Aceptó la invitación de compartir y el siguiente trago fue para él. Al devolver el jugo, Peter chasqueó sus labios juntos, evaluando. "Ahora entiendo el sabor cuando te beso. Estás haciéndote adicto a esas cosas."
Fue el turno de Rocket rodar sus ojos. "¿Vas a volver a la cama?"
Peter suspiró. Abandonando la sopa, el terrano se levantó de su asiento. Rodeó la pequeña mesa hasta llegar a Rocket. "Ahora que estoy levantado y 'vivo', será mejor que haga mis rondas." Sonrió con aquel aire pícaro, haciendo sus cejas bailar. "Ya que anda de sabiondo, le mostraré a Kraglin que tan joven todavía estoy."
Tener a Quill cerca—era como una trampa. Una a la que Rocket había caído por voluntad propia. A pesar del coraje de esta mañana, los brazos del terrano lo sedujeron a ser estrechado. El olor de Quill le envolvió por igual—mandando toda clase de señales.
Cerca-Mantén-Cerca-Más-Cerca.
Desde que había visto a Peter extendido en ese maldito podio con su cuerpo desecho… Esas eran sus pesadillas, ahora. Escenarios donde no llegaba a tiempo. Escenarios donde Peter no resistía. Rocket desearía encerrarlo en Knowhere para que ningún otro mal lo volviera a tocar. Le consumía desde adentro, el instinto poco realista de protegerlo, aunque Peter fuera un adulto capaz de asesinar a alguien con su dedo meñique.
"Oye," Peter suspiró, acercando su rostro contra su hocico. "Vuelve, baby."
Distraído, Rocket saltó ligeramente cuando la canción interrumpida fue reanudada. La manota de Quill se había deslizado por su cintura para presionar los botones del Zune.
"Baila conmigo." Peter le guiñó el ojo. Acomodó un brazo de Rocket alrededor de su cuello, mientras él mismo colocó su brazo en la cintura de su Segundo-En-Comando.
Rocket resopló por sus fosas nasales. Quill y sus tonterías. Desde que había logrado convencerlo de bailar en la fiesta de Navidad, estaba obsesionado. Se puso de pie en la silla para enmendar sus alturas.
Mayormente se menearon de un lado a otro. Peter no conocía las letras bien, pero zumbó en voz baja la tonada general, su perfil presionado contra el de Rocket. Las garras de Rocket se apretaron sobre el material de la chaqueta de cuero, no pudiendo explicar el fervor ardiendo en su pecho.
"Pete." Rocket sacudió su cabeza ligeramente. El revolver de pensamiento se atoró en su cabeza. -Si vuelvo a verte hincado frente al retrete, o empujaré tu cabeza adentro o la mía.
"¡Nah-ah! Estamos bailando."
Rocket suspiró. Vencido, dejó caer su cabeza en el hombro del terrano. Poco después, percibió una enorme mano acariciar patrones en su espalda. Esta fue la verdadera disculpa. Peter se comunicaba mejor con su cuerpo, que con su bocota.
"No pertenezco aquí… No pertenezco aquí."
Al concluir la balada, se besaron. Algo no muy común en público. Aun con el sabor de la horrible sopa en su lengua, Peter lo hizo estremecer con sus trucos y destrezas, acariciando sus orejas y su cuello. Por un momento, perderse en Quill fue lo que Rocket necesitó para olvidarse de los secretos y las sospechas.
Cuando escucharon pasos acercarse a la cantina, Rocket le empujó del pecho para romper el beso antes de que ambos terminaran creando un espectáculo.
"¿No tenías rondas qué hacer?" Rocket trató de sacudírselo, ahora con un grupo de visitantes luciendo incómodos por interrumpirlos. D'ast, si Rocket pudiera sonrojarse, sabía que estuviera haciéndolo.
"De acuerdo, de acuerdo." Sonriendo, Quill le dejó liberarse y saltar al piso de la cantina. Color había vuelto a su cara, al menos. Quill saludó a la nueva compañía, como si nada estuviera pasando entre el Capitán y el fenómeno. Juntos, comenzaron a salir. "¿Te veo más tarde en casa?"
Rocket masculló algún tipo de sonido de confirmación y ambos se separaron. Le fue difícil quitarse la vergüenza de encima. Todavía le costaba asimilar que todo Knowhere estuviera enterado de su relación. Maldito espíritu navideño, que le había hecho creer que ser manoseado por Peter Quill frente a toda la plaza, había sido buena idea.
Decidió mantener su cerebro ocupado. Siempre era la mejor solución. Y los ajustes que sus botas gravitacionales necesitaban no se harían solas.
Además, le debía a alguien una gran disculpa.
Después de trabajar en las botas el resto de la tarde, Rocket decidió ponerlas a prueba. Se adhirió por el metal de las estructuras de Knowhere ágilmente. Se dirigió de vuelta a la plaza. Específicamente, al viejo complejo que Quill y Rocket habían abandonado para el uso de los demás Guardianes, después de mudarse al penthouse.
Nebula fue fácil de encontrar.
"¿Por qué estás en el techo?"
Rocket siguió el rastro de Nebs mientras la mujer descendió las escaleras.
"Estoy probando si las botas gravitacionales funcionan en una pendiente."
"¿Y?"
"Bueno, considerando que no me he caído en mi trasero, lo llamo una victoria." Nebula estaba caminando rápido, demostrado lo enojada que estaba. Rocket se vio obligado a dar uno saltos precipitados para aterrizar frente a la cyborg y evitarle avanzar. "Escucha Nebs, voy a ir al grano—"
"Eres un tonto."
"Sip, eso exactamente." Rocket talló sus manos juntas. Nebula daba miedo a veces. "Te escuché abogando a mi favor, queriendo presionar a Quill a decirme que le pasa… Uh. Gracias."
"No quiere decir que me escuchará. Es obstinado."
"Sí, bueno. Al menos lo intentaste." Rascando su cabeza, Rocket aclaró su garganta. "Perdón por todas las tonterías que dije en la mañana."
Una ceja oscura se arqueó.
"Especialmente por insinuar… ya sabes… Tú y Quill… haciendo cosas."
"Ha sido—oficialmente—lo más estúpido que alguna vez me has dicho, y hasta ahora tienes un amplio recorrido en ese departamento."
"Sí, sí. Soy un idiota insensible, paranoico hijo de puta. ¿Qué más es novedad?"
Nebula rodeó a Rocket para seguir su camino. "Quill ni siquiera es mi tipo. No me gustan los rubios."
Caminaron hacia la planta baja, atravesando las puertas corredizas—justo a tiempo para que la flecha de Kraglin se encajara en el pecho de Nebs. Todos los hombres de Quill se rieron con la fallida muestra.
Rocket miró la flecha y se sintió afortunado de que ahora bajaría en la lista negra de su amiga.
"¡Perdón!"
Nebula arrancó la flecha de su pecho y se la regresó.
"Боже мой, Kraglin." Cosmo se burló. "¡Debes saber que nunca aprenderás!"
"¿Oh, sí? ¿Crees que puedes hacerlo mejor?"
Rocket se apresuró a quitarse del centro de la riña. Bajó los escalones restantes, y cruzado de brazos, observó como Cosmo manipuló una pequeña piedra con su telequinesis, golpeando cada uno de los blancos que Kraglin había instalado para practicar. El grupo de espectadores produjeron sonidos de asombros, y unos hasta aplaudieron. Hasta Nebula lució impresionada.
Kraglin, por su parte, fue un mal perdedor.
"¡Usar telequinesis es trampa! ¡Es una piedrita estúpida, además! ¡Podría hacerlo mejor con mi dedo!"
Rocket rodó sus ojos. "Kraglin, ¿necesitas un pañuelo para tus llantos? Flark, ten algo de dignidad."
"¡Eres una perra mala!"
"¡No me digas eso!" Cosmo gruñó con fuerte acento extranjero.
"Síp, eres una perra mala."
"¡Retráctate en este instante!"
"¡Ni lo sueñes!"
Todo el equipo se le unió a Rocket, separándose de los espectadores. Cosmo persiguió a Kraglin insistiendo en que se retractara, sin éxito alguno. Gruñendo, la perra caminó hacia Rocket.
"Rocket, ¿oíste? ¡Me llamó perra mala!"
"No le hagas caso, Cosmo. Está celoso." Rocket limpió su nariz con su manga. "¿Alguien ha visto a Quill?"
"Regresó al penthouse, me dijo que tomaría una ducha." Mantis le sonrió. "¡Comió algo! ¿No es genial? ¡Luce mucho mejor!"
Rocket se sintió inmensamente aliviado.
"Debe ser por todos los arrumacos que Rocket estaba dándole en la cantina. Todos están hablando de que tan lindos el Capitán y Rocket son." Kraglin se burló con risillas.
Se ganó un intimidante gruñido de parte de Rocket. "¿Quién es todos?"
"¡Oye, no mates al mensajero, Rocket!" Kraglin se movió de Rocket hacia detrás de Nebula y Mantis para protegerse de su ira. "Solo digo, preferible que Pete reciba arrumacos tuyos que seguir deprimido por la muerte de Gamora."
"Gamora no está muerta. Solo no recuerda nada de los últimos años." Nebula corrigió.
"Nadie me dice nada." Kraglin en verdad sonó sorprendido de la revelación. Rocket rodó sus ojos.
Juntos, se dirigieron por algo de cenar. Rocket permaneció con Groot por un rato, pero debió admitir que siguió preocupado por Peter. Pidió otra porción de sopa para llevar y decidió despedirse después de un par de horas. Las botas hicieron el recorrido de vuelta al penthouse mucho más divertido. Tuvo que hacer muchas acrobacias para no derramar la sopa.
Finalmente, saltó al balcón. Las puertas que conectaban a la recámara estaban abiertas. Peter sabía que a Rocket le gustaba entrar por aquí. El patio del balcón todavía estaba en progreso de ser decorado. Peter, por alguna razón, deseaba un jardín. Groot estaba más que feliz en asistirle, así que una hilera de pequeños brotes de petunias estaba en proceso.
Cuando entró al penthouse, Peter estaba leyendo en la cama. Un libro de verdad, no de una tableta. Rocket no entendió bien el título, pero supo distinguir la tipografía de la Tierra.
"Oye, te traje algo de cenar."
Peter escondió el libro bajo la almohada. "¡OH! Hola, tú." Al notar el recipiente que Rocket colocó en su mesa de comer, sonrió. "Todavía no tengo hambre, pero gracias."
"Te perdiste a Kraglin lanzando su flecha en el pecho a Nebula. Tiene suerte de todavía estar vivo."
"Le he dicho que no practique alrededor de personas con pulso." Peter sacudió su cabeza con una risa. No duró mucho. El terrano lució contemplativo al reincorporarse en la cama. "Um, Rocket…"
Oh. Conocía ese tono.
Rocket de repente, no quiso hablar. Había transcurrido todo un día hablando. Se dirigió a la cama con un nuevo plan. "¿Qué pasa, apuesto?"
Peter alzó sus cejas. "Ah, ¿así que ya no luzco como muerto viviente?"
"Te lo he dicho un millón de veces." Contoneó sus caderas de la misma manera que Peter solía hacer cuando buscaba seducirle. Rocket se fue acercando a la cama hasta topar con las rodillas de terrano. Entonces prosiguió a abrirlas para colocarse en el medio. "Eres la cosa más bonita en las que he puesto mis ojos."
Peter no era conocido por su autocontrol. Rocket notó sus pupilas dilatarse en tres segundos, al sentir las garras de Rocket acariciar el interior de sus piernas a través de sus pijamas. "Tal vez—Uh. No lastimaría—oírlo una vez más."
Rocket saltó sobre Quill. "¿Qué tal si mejor te lo muestro?"
Sin más, lo empujó hacia la cama. Cuando persiguió su rastro, sus bocas siguieron con lo que habían dejado pendiente en la cantina. Peter rio, y después gruñó con aprobación, rodeándolo con sus brazos. Su lengua fue una máquina, dejando que Rocket la dirigiera, pero dando todo su entusiasmo.
"Estrellas, Rock." Se besaron como si no se hubieran tocado en meses. Rocket lamió sus labios, su rostro, y volvió a su boca para dejar que Peter succionara su lengua en esa forma que solo los terrano eran capaces. Rocket embistió su cuerpo completo contra el torso bajo el suyo.
"Quítate eso." Rocket jaloneó de sus pantalones. "Quiero probarte."
Peter lo besó de nuevo. Y otra vez. Y muchas más veces. "Flark, ¿qué… qué se te ha metido?"
-Esto es mejor. Rocket levantó la camisa de dormir, olfateando las feromonas directo de la piel desnuda. Lamió un pezón, disfrutando de la maldición que salió de la boca de Peter. Últimamente, explorar la sensibilidad de esta zona enloquecía al terrano. -Esto es mucho mejor que palabras. Sintió las manos de Peter sobre su trasero, comenzando a manosearlo por igual. Rocket gruñó para alentarlo.
"Rock, espera." Peter jadeó. "Había algo—tenemos que hablar de algo."
"Mañana." Rocket pasó al otro pezón.
"Nnnno—Yo debería… Le prometí a Nebula."
Rocket chilló en oposición. Decidió jugar sucio. Se deslizó por el cuerpo acostado hasta llegar al regazo del terrano. Olfateó el frente de sus pantalones, frotando su cabeza sobre la erección que Peter ya estaba luciendo. "Cambio de planes." Levantó su cabeza y sobó el miembro el miembro con su garra. "Te lo dije—quiero probarte, Baby-Boo."
"Oh, um, ¿sí?" Peter meneó su regazo contra sus masajes. Dejó caer su cabeza sobre el colchón con un gruñido. "¡Demonios, de acuerdo! Pero, si Nebs pregunta mañana—"
"Sí, sí." Rocket ya estaba bajando los pantalones. No le sorprendió no encontrar ropa interior. Peter no se molestaba a la hora de dormir. Lamió el apéndice en cuanto la tuvo a su alcance, sosteniéndola de la base. "Tan bonito."
"Oh dios." Peter chilló. "Rocky, muéstrame."
Rocky lo hizo. Masajeó el pene rosado con devoción, adorando la textura lisa. La humedad natural. Adoró el olor, los vellos rubios que disfrutaba jalar para hacer a su dueño estremecer. Lamió los testículos solo para poder escuchar a Quill perder su cabeza.
"¡Uuuh!" Pete embistió al aire. Rocket lo frenó, y volvió a cubrirlo en cálidas lamidas y caricias que conllevaron más fricción. "Oh, oh, sí… Sí, así como me gusta." Rocket gruñó y aceleró su garra, dejando más filo de sus uñas hacerse presente. Sabía que a Peter le encantaba sentirlas. Los siguientes gemidos desencadenados fueron música para sus orejas. "¡Sí! Uhh, carajo, sí."
Rocket se perdió en cada respuesta del cuerpo de Peter. Saboreando, besando y lamiendo, hasta que las piernas de Peter estuvieran temblando, aun estado acostado.
"Rock, oh dios." Peter se levantó en sus codos. Estaba rojo hasta las orejas. "Estoy cerca…"
Rocket respondió al introducir la cabeza de la erección en su hocico. Sin dejar de frotar la longitud, se enfocó en lamer sin freno la partidura donde pre-eyaculación ya estaba fluyendo. Peter volvió a caer a la cama, cubriendo su rostro con sus brazos como un espagueti.
"¡Maldición!"
En primera, Rocket interpretó el alarido como una tarea bien hecha. La cúspide que Peter había anunciado y que resultaba inminente.
Pero, luego, Rocket fue empujado y en un parpadeo se encontró con el trasero plantado en la alfombra. En su periferia, registró a Quill levantándose sus pantalones de la forma más ridícula posible, mientras corrió en la dirección del sanitario que compartían.
Por un momento, tras oír la puerta cerrarse, Rocket se sintió extremadamente ofendido.
"¿Qué, en todo flark…?"
Luego, los sonidos fueron reconocibles.
"No." Rocket se levantó. Sostuvo su cabeza con un gruñido. "¡No, no, no! ¡Ahora, no!"
Quill continuó vomitando. Al scut, lo que Rocket sintiera al respecto.
"Quill." Rocket corrió al sanitario. Cuando abrió la puerta, supo lo que iba a encontrar. "¡Dime que no es la maldita sopa!"
Quill tuvo las fuerzas de levantarle el dedo medio al aire. Porque, por supuesto, era la maldita sopa.
Rocket se acercó. Detestó ver a Quill de esta manera, cuando había sido un buen día para ellos. Cuando hizo contacto con la camiseta sudada, le sorprendió sentir a Peter huir de él.
"Mmm—no. ¡Sal de ahí!"
"¿Qué dices? No seas un idiota. Iré por Nebula."
"¡No—no te atrevas!" Peter se mostró aterrado por la idea. No mucho tiempo después, estuvo de vuelta en la tarea de dejar sus intestinos en el exterior.
Rocket, sin otra alternativa, salió del sanitario.
Se sintió como una eternidad. La espera.
Siempre se sentía así.
Justo cuando creyó que crearía una maldita zanja en el espacio entre el comedor y la cama, Peter se dignó a salir. Había vuelto a verse pálido y miserable.
"¿Tienes cáncer?"
Peter, confundido, parpadeó.
Rocket sospechó que esta era el momento de desistir. De irse hasta que la furia y el pánico retrocedieran de nuevo. Ya habían peleado y ya habían hecho las paces. Pelear de nuevo, era lo más exhaustivo que Rocket podía considerar hacer. Podía escuchar a Nebula en su cabeza, diciendo Cierra el maldito hocico…
Pero, Rocket tenía problemas con controlar sus emociones.
"Tu madre lo tuvo. ¿Tal vez sea hereditario, no lo crees? ¡Tal vez, es lo que está sucediendo!"
"¡Whoa! No, Rocket, espera…" Peter levantó sus manos. "¡No es cáncer! Hablemos de esto en la mañana. Discúlpame, pero acabo de sufrir la experiencia sexual más mortificante de mi vida, así que sólo quiero acostarme y borrar esta noche de mi cerebro."
¿Esperar? ¿Para mañana repetir el mismo ciclo de nuevo? Ah, no. Rocket había tenido suficiente. "Hueles diferente. No puedes engañarme. Sé que, a nivel fisiológico, algo ha cambiado dentro de ti."
"Dios, Rocket. ¿Ahora quieres hablar?" Peter chilló, gesticulando hacia él. "Bueno, vete al demonio. ¡Voy a dormirme!"
"¿Estás tomando de nuevo?"
Peter se congeló.
Lo sabía. Lo supo, en cuanto la acusación salió de su hocico.
Había metido la pata con la pregunta. Sino es que todas las cuatro.
"¿Qué acabas de decir?" Peter vistió sus sentimientos lastimados claros en su rostro. "Dime que no acabas de preguntar lo que acabas de preguntar. Por tu bien, Rocket-Oso-de-Basurero, espero que haya sido una alucinación auditiva lo que acaba de pasar por mis oídos."
Rocket talló su rostro. "Uh… ¿No?"
Peter levantó sus manos de nuevo. "¡Increíble! Solo porque no estoy dándote por tu lado cuando se te da la gana querer escucharme, tiene que ser que yo…" Peter rebuznó en completa ofensa. "Primero que nada: ¡Vete al diablo!"
"Ya dijiste esa parte."
"¡Segundo!" Peter apuntó hacia el balcón. "Espero que estés de humor para acampar, porque esta noche, ¡estarás durmiendo afuera con las petunias!"
"¡Sólo quiero respuestas!"
"No las conseguirás si sigues presionándome, Rocket." Peter le dio las espaldas. Segundos después, un cojín y una de las mantas fueron arrojados hacia el piso. La clara indicación que no sería bienvenido en la cama. Rocket en verdad había jodido esta conversación. "Imbécil." El insulto vino como si Peter estuviera teniendo una doble oleada de ofensa. "No lo puedo creerlo… ¡Eres el más grande hipócrita en este cuadrante, además! ¿Con qué cara te pones a demandar explicaciones, cuando no me cuentas sobre tu pasado? ¡Para alguien que guarda sus secretos bajo llave, vaya que no sabes respetar la maldita privacidad de los demás!"
Bueno, Rocket no podía decir que no se lo había buscado.
"¡Como quieras! Eso me pasa por preocuparme." Rocket recogió el cojín y la manta de mala gana. No dormiría afuera como un maldito perro. Se decidió por uno punto entre las puertas de cristal y el comedor. "¿Ahora quién es el imbécil?"
"¡No me hables!" Peter apagó la lámpara de la recamara, dejando a Rocket a semioscuras. "¡Y regrésame mi Zune! ¡Consíguete el tuyo! ¡Yondu me lo dejó a mí!"
Eso sí dolió.
Rocket estaba encariñado con el aparato más de lo que le gustaría admitir. Y Peter lo sabía. Era el punto de conexión entre ambos y Yondu. Rocket lo descolgó de su pantalón y lo dejó en la mesa donde comían. Prosiguió a retirarse su camisa de manga larga.
Al ser el turno de la llave universal que siempre cargaba consigo, Rocket se mostró más renuente. Usualmente la guardaba en el cajón de su lado de la cama, antes de dormir. Peter siempre la miraba con curiosidad, pero nunca se había atrevido a tomarla del lugar donde Rocket la guardaba cada noche. Era el perfecto ejemplo de cómo de lo que Peter le acusaba, era verdad. Rocket se mantenía totalmente apegado a sus secretos, para nada dispuesto a compartir, cuando Peter siempre era un libro abierto, justo como Lylla.
Remordimiento, por su pésimo comportamiento, le cayó encima.
"Escucha, Pete." Rocket comenzó a darse la vuelta—
—Dolor.
La fuerza con la que fue arrastrado fue inesperada e incoherente. Rocket sintió la pared del penthouse ser atravesada por su cuerpo.
El dolor se duplicó.
Quiso quitarse, a lo que fuera que lo tuviera cautivo, de encima pero solo encontró firmeza. Sólo divisó un resplandeciente humanoide con armadura y capa, sosteniéndolo.
"¡ROCKET!"
El alarido le ayudó a volver en sí. Al parpadear, analizó su alrededor. Estaba en los brazos de un Soberano que Rocket nunca había visto antes, y estaban en el techo del edifico vecino al penthouse.
"¡Déjalo ir, hijo de puta!" Peter. Era Peter, asomándonos desde el agujero que habían hecho en la pared. "¡Rocket! ¡Aguanta! ¡Voy en camino!"
-No, no vengas. Aun aturdido, Rocket usó la distracción para escabullirse de los brazos del Soberano, quien había sido distraído por la conmoción. -Te partirá el cráneo en dos.
"¡Regresa aquí, ardilla!"
Rocket estuvo agradecido de no haber removido sus botas aún. Se dirigió a las bodegas de armamento. Tenía que llegar primero que Peter. No lo quería involucrado. Estaba enfermo. Este dichoso Terminator, versión dorada, lo podría matar.
El Soberano, ciertamente, mostró ser de otro tipo distinto al resto de su especie. Durante la trayectoria a las bodegas, sonidos de destrucción de alto nivel le llegaron a las orejas. Las voces de los Guardianes fueron una cacofonía conocida también. Habían salido al rescate de Knowhere, queriendo enfrentar a este enemigo con todo lo que tenían. Los gritos de los ciudadanos se escucharon invadidos de terror.
Finalmente, Rocket se coló por el pasillo interior de la armería. Pudo detectar el olor de Peter y el de Mantis cerca. Los más vulnerables. La urgencia de mantenerlos alejados de la pelea, fue su mejor empuje para dirigirse a donde colgaban sus blásters.
Saltó por el rifle de doble cañón. Los gritos aumentaron. Pasos se escucharon a sus espaldas.
Rocket se giró. Jaló del gatillo.
El impacto de energía lo interceptó primero. Energía lo golpeó directo en el pecho. Rocket chocó con un gabinete de metal y no se pudo mover más.
"¡Déjalo en paz!"
Los alaridos de dolor de Mantis entraron por sus sentidos. El dolor se esparció por su esternón, haciendo su visión borrosa. Al tocar su pecho, Rocket encontró sangre corriendo libremente. Rocket comenzó a toser, sintiendo su garganta querer cerrarse.
"¡Aléjate de ellos!"
Quill.
-No, no vengas. Rocket luchó con no perder el conocimiento. Deseó hablar, ordenarle a Peter correr en la dirección opuesta. Sólo consiguió regurgitar más sangre.
"¡Metete con alguien de tu tamaño!"
Drax.
Rocket sintió presión en su herida. Al volver a abrir sus ojos se encontró con Mantis. La chica estaba llorando, llamándole. "Oh, no, Rocket… ¡Peter! ¡Peter, ven aquí! ¡Necesitamos med-paks!"
Lo peor fue, que Rocket no distinguió el olor de Peter, incluso cuando, por fin, apareció a su lado.
Quill lució en completo shock. Sus ojos parecieron estar a punto de salirle de sus cuencas al revisar su estado. Afectados a tal nivel fueron sus movimientos, que abrir un med-pak indicó ser todo un desafío.
"Corre." Rocket intentó mascullar, al conectar miradas con Quill.
"Oh, dios mío." Del shock, una mueca aterrada reemplazó las facciones de su novio. "No, no, no, no, esto no puede… No puede estar sucediendo."
"Peter, vamos. Apresúrate."
-No llores. Rocket combatió contra la oscuridad. No quería desmayarse. No, cuando no tenía la certeza de que volvería a despertar. -No me gusta verte llorar.
El med-pak fue colocado en su pecho. Sollozando, Peter encendió su funcionamiento.
Agonía desmedida reinó por su ser.
[+][+][+]
Ahora.
[+][+][+]
"¿Qué clase de monstruo asesina una civilización completa?"
Peter Quill no tuvo tiempo para responderle a Gamora. Una vez que el Bowie fue estabilizado, lo puso en autopiloto y saltó de la silla con dirección a la enfermería.
"¿Dónde están Mantis y Drax?"
"¡No lo sé!" Gamora gruñó a sus espaldas. Los siguió a la med-sala con la misma urgencia. "¡Dame la llave, yo la conecto!"
Agradecido, Peter la cedió con manos temblorosas. En la camilla, Rocket estuvo justo como lo había dejado, inmóvil y débil. Groot lo vigilaba del otro lado.
"Hola, cariño. Volví." Susurró. Acarició su cabeza y su pecho. "Todo estará bien, tengo la llave. Sólo tengo que conectarla, ¿de acuerdo?" Cuando Gamora acercó la matriz par conectar la llave y la pasó los cables adecuados, Peter se apresuró a insertarlos en cada uno de los conectores del torso de Rocket. Groot asistió a Gamora por igual, y juntos, todo estuvo listo.
"Okay, aquí vamos." Código apareció en el monitor, comenzó la transferencia. Groot se movió hacia el lado de Peter, acariciando las piernas de su pseudo padre. "Estará bien, Groot. No te apures." Preparándose, Peter colocó su mano bajo la cabeza de su novio y la otra en el borde la camilla. "Rocket, estamos listos. Vamos, cariño. Es tu turno."
Del otro lado, sintió la mirada de Gamora clavarse en él, al escuchar sus palabras dulces.
Hasta ese momento, la mujer pareció captarla verdadera extensión de su relación.
"Flark. ¿Tú y el tejón?"
"Está funcionando, ¿verdad?" Peter no tenía tiempo para justificar su relación con su ex-de-otra-realidad-del-pasado-de-otra-línea-del-tiempo.
Su tono duro sirvió para que Gamora se volviera a concentrar en el monitor. Revisó los datos de la pantalla. "Algo no está bien."
"No, no, no. Está bien. Va a funcionar—está funcionando."
Tenía que funcionar. No había otra alternativa.
"El código necesita transferirse más rápido. No está descargándose en su sistema."
[+][+][+]
Estaba aprisionado en su propia mente.
Era la peor tortura que Rocket podía concebir.
La primera mano, eligiéndolo. Su Creador. Su Ingeniero.
Siendo abierto. Siendo expuesto. Conocer el significado del dolor por primera vez.
Los recuerdos dejaron de suprimirse. Rebotaron, sangraron, le cortaron profundo desde el interior. No les pudo encontrar escape, por más que Rocket intentó bloquearlos.
Sentir miedo por primera vez. Ser una bolita miserable en una jaula oscura y sucia.
89Q12.
"Está bien. Estás con nosotros, nada malo te sucederá."
"¡Oye! ¡Es alguien nuevo!" Otro fantasma apareció en el ojo de su mente. "¿Qué clase de criaturita eres? Aw, tienes una máscara en tu cara."
"Máscara, ojos, rostro, boca." Otra criatura volvió a aparecer de las sombras con sus ojos rojos, pelusa blanca y bozal metálico. Una araña de metal que le había aterrorizado en primera impresión. 89L06.
"Tranquilo, amigo. No dejes que te asusten."
"Duele." Todo había dolido. Todo, seguía doliendo. Hasta ahora.
89Q12 volvió a ser gentil. Colocó el trapo mojado en su cráneo recién cocido. "Shhh. Estarás bien."
Fue la primera vez que Rocket quiso creerlo.
Fueron sus primeros amigos. Lote 89. Bailaron juntos. Jugaron juntos. Rieron juntos. Fueron lo que mantuvo a Rocket fuerte, para no perderse en las agonías diarias de las modificaciones a manos de científicos indiferentes.
Paredes carmines. El color de la sangre. El Laboratorio.
Fórmulas.
Su Creador.
"Es el nuevo mundo." Su Creador le presentó con elegancia. "Contra-Tierra. A donde los experimentos se dirigirán una vez que estén listos."
El cielo azul. El cohete. La primera vez que Rocket sintió anhelo. Por volar.
Rocket fue forzado a revivir el estar en su presencia; en tener que escuchar sus discursos sobre el potencial. 'Lo que es y lo que debería ser.'
"Mo Ergastee Forn, Mo Ergalone Forn Nort."
"Es tomar una muestra imperfecta de materia biológica como tú…" Rocket fue sofocado de nuevo en la enorme mano. Sintió los ecos de su terror volver. Porque la naturaleza impredecible del Alto Evolucionador había sido la peor arma que Rocket había tenido que soportar en su yugular. "… y transformarla en un objeto perfecto."
Rocket volvió a emitir aquel sonido de alivio, al ser libre.
"Y ya estamos a la mitad de ese proceso, ¿no es así, P13?"
-Mi nombre no es P13. Rocket quiso rezongar. Su pasado no se lo permitió. Su propia mente no permitió cambios.
Rocket tuvo que asistir a su Creador en sus experimentos. Tuvo que volver a caminar la fina línea de la ignorancia, la admiración, y el terror de ser descartado, aun sin comprender la razón. Fue testigo de la obsesión por segunda vez.
"He estado pensando." 89A95 reflexionó, acostado en el suelo como todos los demás.
"¿Sobre qué?"
"Oh, nada en particular. Pero pensé, que como son mis mejores amigos y mis únicos amigos, podría interesarles saberlo. Que he estado pensando."
"Eso es genial." Rocket sonrió.
"Yo también he estado pensando. Sobre algo más singular." 89Q12 estuvo a su lado, pensativa. "Cuando nuestro Creador nos lleve al Nuevo Mundo, necesitaremos nuevos nombres. Quiero decir… 89Q12 no es en verdad un nombre… así que me gustaría que mi nombre fuera… Lylla."
"Es un nombre muy bonito, Lylla."
Lylla se tornó hacia Rocket con la misma dulzura. "Gracias."
"Yo creo que mi nombre debería ser Teefs." 89A95 declaró, igual de emocionado. "Porque, a pesar de que todos tenemos colmillos, los míos son los más predominantes." Una risa le siguió. Un sonido contagioso.
"Yo ser llamada Floor porque estoy en el suelo." 89L06 compartió. Los cuatro rieron, repitiendo sus nombres.
"¿Qué tal tú, amigo?"
No hubo duda. Rocket ya había tenido claro lo que había querido ser.
"Algún día, voy a crear grandes maquinas que vuelen. Y voy a poder viajar con todos mis amigos, hacia ese interminable, y muy hermoso, cielo… Lylla, y Teefs, Floor y yo."
Rocket.
"Es muy lindo tener amigos."
El Alto Evolucionador había buscado la sociedad perfecta.
Rocket le había ayudado a lograrlo.
Y el Creador había sido superado.
"¡¿Cómo lo supiste, P13?! ¡Yo te creé a ti! ¡¿Cómo lo supiste?!" Su Creador se arrodilló frente a Rocket en enfurecida desesperación. "Porque funcionó."
La nueva sociedad. Había sido creada gracias a los ajustes que Rocket había detectado, obvios para él, insultantes para su Creador. Rocket solamente había buscado ayudar. Y había pecado con su inocencia.
"Funcionó. Su furia se ha ido. Tenemos a las criaturas pacificas que siempre buscamos. Están listas para habitar el Nuevo Mundo."
Elación corrió por Rocket como la primera vez. "¿Vamos a ir al Nuevo Mundo?"
"¿Vamos?" Su Creador se mostró incrédulo. Fue desalmado a la hora de romper sus ilusiones. "Mírate. Es como si te hubieran hecho niños con dedos grandes y torpes. ¿Cómo podrías ser parte de una especie perfecta?
La careta se había caído. Rocket había conocido el dolor de un corazón roto, entonces. De Creador, el Alto Evolucionador, se convertido en su Atormentador. Siempre lo había sido, pero Rocket había estado cegado en el principio.
"No eres más que un popurrí de errores que nos ayudó a aprender cosas, para aplicarlas a las criaturas que sí importan. El Lote 89 nunca estuvo destinado al nuevo mundo, P13."
El Alto Evolucionador había dado la orden de incinerar a sus amigos. Había querido extirparle a Rocket su cerebro, porque su ego no había permitido un escenario contrario.
Así que Rocket había actuado.
"Nos van a matar a todos en la mañana. Pero, yo lo voy a arreglar." Había creado la llave universal de cada unas de las partes que había hurtado de su Creador. Su cerebro había disparado cálculos, formulas, conjugaciones, y había nacido su primera creación.
Sus amigos habían confiado en él. Habían celebrado el triunfo de salir de su jaula.
Lylla había corrido a sus brazos, "¡Lo hiciste!" Así, había aprendido Rocket a ser orgulloso.
Todo había salido tan mal, sin embargo.
"¡Rocket, Teefs, Floor, vámonos ya! ¡Rocket, Teefs, Floor, vámonos ya!"
El cuerpo inerte de Lylla le había enseñado sobre verdadero sufrimiento.
Culpa.
"¡Muy bien, P13, ganaste el concurso de lloriqueos! ¡Ahora vuelve a tu jaula!
Rocket había tratado de hacer lo correcto. Había querido salvar a sus amigos.
Sólo había conseguido muerte.
El coraje—aquella fuerza que lo definiría por el resto de su vida—lo había consumido.
Rocket, en el pasado y en el presente, o tal vez en un espacio suspendido en el tiempo de forma infinita, se sumergió en la misma oscuridad, de nueva cuenta. El placer de aplicar su dolor en un blanco, su odio—fue una liberación de sus emociones más destructivas.
De jirones del rostro del Alto Evolucionador, jirones púrpuras se mezclaron con los marrones, ojos verdes con ojos negros, ambos pares engrandecidos en terror—El Almirante y Su Creador. Los malditos hijos de putas que se habían atrevido a lastimar a los que amaba.
Los recuerdos pidieron nitidez en aquella fosa. Rocket trató de romper el bucle. Pero, su mente circuló su camino una y otra vez. Aquella película en su mente se repitió, ahora en retroceso. Rocket volvió a nacer y sufrir, a ganar amigos y a volver a perderlos. Volvió a escapar, una y otra vez, atravesando el interminable y azul cielo por su cuenta, algo pudriéndosele en el interior.
"Tienes que aguantar, Rock. Dame tiempo. Lo arreglaré, lo prometo."
-No hay nada que arreglar. Rocket rugió en la oscuridad. En la densidad de su odio a sí mismo. -Soy un monstruo.
No quería aguantar más. Quería ser vencido. Descansar.
"Tenías razón… Cuando peleamos esa noche—algo sucedió. Algo, que yo… No tenía idea cómo manejarlo, ¿de acuerdo? Por eso he estado actuado frío y caliente, y de arriba abajo, estas semanas… Tienes que aguantar, cariño."
Cariño. Nadie lo llamaba de esa forma.
"No puedo hacerlo por mi cuenta."
La tristeza de aquella voz le llamó, se sintió familiar. Gentil, como Lylla.
"Voy a ir por esa llave, vamos a salvar tu vida, y después—"
"Al final de ese pasillo, hay varias naves y entiendo que si podemos llegar a una, yo puedo pilotearla. Y podremos viajar todos juntos. Los cuatro. Como siempre lo dijimos, ¿okay?... ¿Okay?"
Rocket se sintió halado en direcciones opuestas.
En dos promesas que sonaron vacías.
"Todo estará bien, tengo la llave. Sólo tengo que conectarla, ¿de acuerdo?"
Aquella voz fue obstinada. Volvió. Comunicó una necesidad de reconfortarlo que Rocket quiso morder. Alejar. No lo merecía.
"Rocket, estamos listos. Vamos, cariño. Es tu turno."
La oscuridad cambió de contraste. Todo se abrió, como el cielo.
Rocket parpadeó y fue rodeado en luz. En reflejos platinados. Tuvo un cuerpo que pudo controlar de nuevo. Las pesadillas habían terminado.
Pasos se acercaron a la distancia, atrayendo su atención. Una figura nebulosa estaba acercándosele. Rocket fue atraído de inmediato.
Luego, se quedó sin aliento al finalmente encontrar forma a la visita.
"¿Lylla?"
Su amiga. Lució como el ultimo día que la había abrazado.
"Amigo." Calidez se filtró en el saludo. Una calidez que le destrozó.
Oh, el remordimiento. Fue demasiado. ¿Era esta otra nueva manera de torturarlo? "Lo siento mucho. Lylla, lo siento tanto."
"Rocket." Lylla estuvo tan cerca. Rocket quería tocarla, pero a la vez, no quería lastimarla otra vez. Rocket sostuvo su hocico con la culpa llevándolo a sollozar.
"Te defraudé… Por mi culpa te mataron… Los asesinaron a todos."
Una garra metálica tomó la suya para alejarla de su rostro. "Teníamos razón. El cielo es hermoso e interminable. Y he estado volando con nuestros amigos."
Sorprendido más allá de palabras, Rocket levantó su mirada. La sonrisa de Lylla le invitó a echar un vistazo a la distancia. Rocket pronto reconoció las siluetas de Teefs y de Floor. Reconoció sus risas. Teefs meneó una aleta, saludándolo. Rocket sonrió, y devolvió el saludo con su garra.
Por primera vez en mucho tiempo, Rocket sintió un modo de salvación a este calvario, a su alcance. Podría volver a estar con los que había perdido, y olvidarse de todo lo demás.
"¿Podría ir con ustedes?" Le preguntó a Lylla, sintiéndose pequeño de nuevo. Buscando por el permiso de Lylla, porque ella siempre había sido sabia y valiente.
Lylla le volvió a sonreír. "Por supuesto."
Rocket aspiró profundo en alivio. La elación fue inevitable. Por fin, descansaría. Una última lagrima cayó por su rostro.
"Rocket, por favor."
Rocket exhaló.
[+][+][+]
El tejón dio un último suspiro y su cuerpo se desfalleció en la camilla.
Gamora supo reconocer una causa perdida cuando la tenía enfrente. Los signos vitales del animal desaparecieron de los monitores. Todo se marcó en rojo. El corazón del tejón se había rendido a los fluidos y al estrés del daño.
"No, no, no, no." Quill, con su mano todavía acogiendo la cabeza de la criatura, miró los monitores. En seguida, su mano libre masajeó el pecho herido. "¡No!"
"Quill." Gamora, a pesar de encontrar esta situación fuera de su control, sintió simpatía por la agonía en el rostro del hombre. Quill comenzó con medidas de resucitación, rompiéndose poco a poco. Poco de la careta encantadora que había ofrecido su amistad sin descanso en esta misión bizarra, estuvo presente en este momento. Frente a sus ojos, Quill comenzó a quebrarse.
"Vamos, vamos." Lágrimas estaban cayendo. "Rocket, por favor."
"Quill." Gamora volvió a presionar.
"¡No!" Quill le gruñó en la cara. "¡No lo digas!"
Un segundo. Dos. Tres.
"No puedes… No puedes dejarnos, Rocket." Quill masculló. "¡No puedes!" El alarido atravesó el pecho de Gamora como su propio sable. El dolor crudo le hizo estremecer.
Obstinado, Quill comenzó a desconectar los cables del pecho del tejón.
"Quill, es suficiente."
"No."
"No hay nada que hacer."
"¡No lo voy a perder!"
"¡Se ha ido!"
"No. Lo dejaré. Ir." Quill volvió a rugir. Groot—el flora colossus a su lado, se mostró igual de obstinado, acariciando las piernas del tejón, como si eso fuera a bastar para mantener al animal caliente todavía.
Los bombeos de Quill hicieron eco por la med-sala por un largo momento que pareció eterno.
[+][+][+]
Rocket dio el primero paso en dirección de sus amigos.
Un brazo metálico se le opuso, sosteniéndolo del pecho.
"Pero, todavía no."
Rocket no comprendió. Nunca había pensado que Lylla fuera capaz de crueldad como esta. "¿Qué? Pero, quiero ir con ustedes."
"Todavía tienes un propósito aquí."
Rocket desnudó sus colmillos, "¿Un propósito para qué? ¡Nos crearon para nada! ¡Para ser basura! ¡No fuimos más que estúpidos experimentos, desechados cuando no servimos para nada!"
"Estás cegado por una culpa que no te corresponde, Rocket." Lylla extendió sus brazos. Rocket retrocedió, la ira volviéndolo a consumir. Lylla suspiró. "¿No reconoces el sonido de las olas?"
"¿Qué cosa?" Rocket volteó a su alrededor. No hubo ningún mar que reconocer. "¿De qué hablas?"
"Está llamando por ti, y aunque en este momento no lo recuerdas, tú le estás respondiendo. El sonido de las olas. 'Mi vida, mi amante, mi dama es el mar.'"
Rocket abrió su hocico para volver a preguntar de qué demonios Lylla estaba hablando.
Se detuvo en el último instante, sin embargo.
"Se trata de… Es una canción." Su cerebro sintió una comezón con la revelación. Era una canción que había escuchado. Una sensación de extraña añoranza corrió por su ser.
Lylla asintió. "Puedo decirte que, si permitiera que vinieras con nosotros justo ahora, tú te arrepentirías. Porque no habría manera de regresar para recuperar lo que perderías."
"No, yo…" -estoy listo. Rocket volvió a sostener su hocico. ¿Lo estaba? El sonido de olas. Ahora podía escucharlo. Lo hizo pensar en el océano. En una noche llena de estrellas. "Hay algo… Hay alguien."
Cuando Lylla se acercó de nuevo, acogió sus hombros. "Existen las manos que nos crearon – pero también existen las manos que guiaron a las de nuestro creador. Rocket, él no es quien guía nuestro destino. Sólo tú puedes hacerlo."
"Lylla—" -Estoy cansado, quiso mascullar. Lylla no lo permitió, sobando su trompa con la suya en muestra de cariño.
El gesto lo derrumbó. Puesto que se sintió como expiación. Lylla no lo odiaba. Siguió siendo dulce y gentil.
Se abrazaron. "Oh, mi querido mapache. ¿Oyes?"
El sonido de olas. Sí. Rocket podía escucharlo. Estaba acercándose.
"La historia siempre fue tuya, sólo que no lo sabías."
[+][+][+]
Gamora suspiró. No estaba funcionando.
"Quill."
"Rocket… Vamos, cariño." Quill gruñó. "¡No te des por vencido!"
Bajo las manos de Gamora, la matriz tembló casi de forma imperceptible. Gamora frunció su ceño, sintiendo un zumbido en sus tímpanos. La pantalla del monitor crujió. Una telaraña se formó, partiendo el cristal en múltiples fracciones.
"¿Qué D'ast?"
Estática corrió por sus dedos cuando Gamora quiso tocar la matriz para alejarla de la camilla. Siseó en sorpresa. Se volcó hacia Quill con el mentón ligeramente colgando. El terrano estaba casi encima del pequeño cuerpo, todavía bombeando. Lució enloquecido. Gamora temió que el ímpetu de sus esfuerzos terminara lastimando las costillas del pobre animal. Ya no había nada que hacer.
"¡Detente!" Gamora extendió su mano. "¡Ya es suficiente, Quill!" Tocó el hombro de Quill.
Y fue expulsada al otro lado de la med-sala.
"¡Yo soy Groot!"
Con ojos engrandecidos, Gamora se sostuvo de los gabinetes a la que había sido arrojada. El flora colossus se le acercó para ayudarla.
El hombre ni siquiera se dio cuenta. Su enfoque estuvo completamente en el cuerpo.
Por primera vez, Gamora se percató que Quill no era exactamente lo que ella había creído.
[+][+][+]
Rocket aspiró un último rastro de la dulce esencia de su amiga durante el abrazo. Luego, comenzó a separarse.
"No soy un mapache—"
Rocket fue incapaz de articular algo más. Su cuerpo fue arrasado por el mar.
Aspiró con todas sus fuerzas y todo dolió.
"¡La llave está funcionando! ¡Dame un med-pak! ¡Ahora!"
Había algo en su hocico, obstruyéndolo. Parpadeó, aturdido.
Sintió presión en su pecho. Después, el dolor disminuyó considerablemente, y pudo respirar con más facilidad. Respingó contra la máscara de oxígeno, queriendo quitársela.
Alguien más lo ayudó.
El sonido de las olas.
"Pete." Aspiró el nombre, reconocimiento el rostro. D'ast, ¿cómo pudo haber olvidado a Peter?
Peter. Quien se desmoronó en sollozos, cubierto en sudor y suciedad. El med-pak fue removido. La mano enguantada de Peter lo reemplazó. Rocket fue elevado hacia sus brazos, hacia su pecho.
"Oh, dios mío." Escuchó del terrano. "Rocket."
Groot se les unió. Rocket jadeó contra el hombro de Peter mientras sintió a ambos encerrarlo en un abrazo apretado. La mezcla de los olores le tranquilizó, savia con sal de mar. Rocket los conocía. Rocket los amaba.
"Estoy bien, grandulón." Murmuró hacia Groot. Tocó una raíz para enfatizarlo. No era justo. También había olvidado a Groot. Había olvidado a todos. Nebula, Mantis, Drax…
Y Peter no dejaba de temblar.
Rocket le buscó con su rostro, pero Peter estaba encajado en su hombro, todavía murmurando entre llantos. "Oye… ¿Quién hizo a mi Baby-Boo llorar? Patearé su trasero."
La cabeza se sacudió con un sonido ahogado.
Groot los liberó con delicadeza, dejando a Rocket en los brazos del terrano tras cerciorarse de su estado. Muy lentamente, Rocket rotó en los brazos de su novio, empujándole hasta que pudo alinear sus rostros.
"Tendrás…" Peter resonó sus narices. "Tendrás que patear tu propio trasero, entonces."
Rocket extendió sus garras. Necesitó sentir a Peter. Sostenerlo para registrar cada cambio, desde que lo había visto por última vez. "Eres un desastre." Un hermoso desastre.
Peter no lo tomó a mal. Cerró sus ojos al sentir las caricias de su novio. "Oh, dios, pensé…"
"No llores. No me gusta." Rocket talló los rastros de lágrimas su rostro sucio.
"Rocket, yo… yo tengo, um. Tengo que decirte que…" Ojos cerúleos se abrieron una franja. "Es un bebé."
Rocket parpadeó.
"No es un tumor." Peter balbuceó. "No es cáncer." Tomó la garra de Rocket en su mano. "Es un bebé."
Rocket parpadeó. Otra vez. "¿Huh?"
"Quill, ¿qué demonios estás diciendo?"
Esa era Gamora. Rocket giró su rostro hacia la nueva voz. En efecto, fue Gamora quien lo examinó del otro lado de la camilla. No se trató de su Gamora. Era la otra Gamora. ¿Cuándo rayos había llegado a Knowhere?"
"Creo que ocupas sentarte, no te miras muy bien que digamos."
"Estoy bien." Peter renegó. "¿Te importaría… no es que no esté agradecido por toda tu ayuda, en serio, pero… podrías darnos un momento?"
"Sólo digo que—"
Rocket se semi-levantó, su cabeza todavía apoyada por Quil. "¿Un bebé?" La idea no terminó de encajar en su cerebro.
Peter asintió con timidez. "Sí. Lo sé. Suena loco. ¿Por qué crees que fue tan difícil decírtelo? No sabía cómo demonios comenzar a explicártelo."
"Un bebé." Rocket repitió para sí. "¿Tuyo… y mío?"
"Yo Soy Groot." Groot se escuchó bastante contento. Sus Felicidades fueron sinceras. "Yo Soy Groot," esta vez, causó una ligera risa salir de Quill.
"No creo que se trate de un pequeño mapache ahí dentro, Groot." Peter luego, lució indeciso. "Bueno, no tengo idea."
"Esperen, esperen. Quill, Groot, denme un momento." Un resoplido incrédulo escapó de su hocico. ¿Un bebé? "¿Por eso has estado enfermo?"
"Náuseas." Peter hizo una mueca. "Leí que son de esperarse en el primer trimestre."
¿Primer trimestre? ¿Cuántos eran? "Esto es, probablemente, lo más demente que jamás me hayas contado." Rocket pensó en voz alta. "Y me has contado muy buenas burradas."
"Esto es real. Es tan malditamente real, Rocket—Whoa." Con otra mueca, Peter se apartó ligeramente de Rocket. "Tanto, que creo que sí debería… sentarme un momento. ¿Está todo dando vueltas, o sólo para mí?" Groot ya estaba detrás de Quill, dando soporte para que el terrano se sostuviera de él.
"¡Pete!" Rocket se aferró de su mano. Se sentó por su cuenta, aunque el recuperar sus fuerzas todavía fue un trabajo en progreso.
"Te lo dije." Gamora comprobó que aunque las había dado privacidad, no se había marchado de la med-sala. Jaló un banco en la dirección de Quill. Groot se encargó de sentar a Peter en ella. "¿Vas a vomitar otra vez?"
Peter gruñó, sosteniendo su frente con su mano. "¿Alguien podría traerme algo de tomar?" Cuando abrió sus ojos, los rodó, dirigiéndose a la mujer. "Relájate, solo sucedió una vez."
"Sobre mis botas."
"Bueno, estabas disparándole a gente inocente. ¡Eso me estresó!"
"¿De qué hablan?" Rocket odió ser dejado fuera del tema de conversación. "¿Sigues enfermo?"
"Cuando fuimos a OrgoCorp." Peter apretó sus dedos alrededor de los de Rocket para calmarlo. Un resoplido salió de su nariz. "…Hubo unos cuantos incidentes."
Rocket sintió frio correr por su espalda. "¿Qué mierda hacías en OrgoCorp?"
"¿Qué crees?" Pete aceptó la botella de agua fría de Groot y se la puso en la frente. "Fuimos para salvarte."
"Yo Soy Groot." Groot expandió. "Yo Soy Groot."
"¿Un interruptor?" Rocket tocó su pecho. "Ese hijo de puta." ¿El Alto Imbécil había colocado un interruptor de auto destrucción en su interior? Rocket gruñó. Se sintió como una maldita mascota.
"¿En serio te lo dijo todo?" Gamora volvió a interrumpirlos con una mueca de incredulidad. "Solo repitió su nombre."
"No encontramos la llave en OrgoCorp así que tuvimos que viajar a Contra-Tierra." Peter completó, tras tomarse la mitad de la botella. Le sonrió. "Nadie se mete con mi novio."
El Nuevo Mundo. "Así que, tú… lo conociste."
"Y Groot." Seriedad volvió a Quill. "Rocket, el Alto Evolucionador sabe sobre el bebé también. Me escaneó al llegar a sus instalaciones."
Rocket cerró sus ojos. Bueno, eso definitivamente sirvió para aceptar esta nueva realidad. Sacudió su cabeza. "Está obsesionado con la evolución, Pete. Siempre estuvo fascinado con los Celestiales. Debiste ser un sueño húmedo hecho realidad para él. Eh… ¿Recuerdas el famoso cliente del Almirante, tan interesado en Knowhere?"
Peter tardó unos segundos en atar los cabos. Cuando lo hizo, sus ojos verdes se engrandecieron. "Debes estar bromeando. ¿Era él?"
"Usó las iniciales de su nombre civil. Estoy seguro de que se trataba de él."
"Oh. Por eso tú…" Peter se auto interrumpió. Pareció tomar en cuenta que no estaban completamente a solas. Volvió a cerrar la botella de agua. "No sabe que tú eres el otro padre, al menos."
"No faltará mucho para que una las piezas." Rocket suspiró. Con el Alto Evolucionador, los recursos eran interminables. Encontraría una manera de encontrar sus respuestas, si es que no lo había hecho ya.
Vendría tras ellos.
Tenía que mantener a Peter alejado de ese monstruo. Y para eso, Rocket tendría que matarlo. No podía ver otra alternativa.
"Oye. Conozco esa expresión, McClane." Peter se meneó hacia el borde la camilla. "Lo que sea que estés pensando, más vale que me incluyas."
"¿Dónde está Nebula?"
Eso, no fue lo que Peter había esperado. "Uh, ella es…"
"Porque su código está en el comm." Rocket apuntó hacia el comm general.
"Oh, mierda." Pete enseguida encendió el comm personal. Quiso levantarse, pero Groot lo regresó al banco. "¿Um, Nebula?"
"¡Ya era hora! ¿Dónde estás?" Nebula tenía la increíble habilidad de insultarte de diferentes maneras con una sola frase. Esta vez, no fue la excepción.
"¡Oh, que bien! Estás viva."
"Vinimos a sacarte de aquí."
"¿De dónde?"
"De la nave del Evolucionador."
"No, ya no estoy en su nave."
"¿Qué dices?"
"¿Dónde estás tú?" Peter compartió su confusión con Rocket, quien solo se encogió de hombros. No me preguntes a mí.
"¡Estamos en la maldita nave!"
"¿En la nave?" Shock corrió por Quill. Por su parte, Rocket gruñó en frustración. Idiotas.
"No te mentí."
"Nebs, ¿por qué estás en la nave?"
"Para salvarte, obviamente. ¿Crees que lo hice por pasatiempo?"
"No, no, no. ¡Te dije que volvieras!" Peter gruñó. "¡Ya deberías saber que siempre encuentro una manera súper ingeniosa de escapar!"
"Dile que dije Hola." La voz de Drax se filtró por el comm.
"¿Es en serio?"
"Dile que vamos a salvarlo."
Rocket rodó sus ojos.
"Drax, pon atención o juega con los niños. Uno, o el otro."
"¿Dijo 'niños'?" Gamora rodeó la camilla, manos en la cintura.
"¿Qué hiciste para salir?" Esa fue Mantis.
Genial. Todos estaban en el último lugar en el que Rocket desearía que sus amigos estuvieran.
"Yo, uh…" Peter, de repete, no fue tan elocuente. Miró a Rocket. "No creo que importe saberlo por ahora."
Groot se le adelantó, inclinándose por el comm. "Yo Soy Groot."
Los vellos de la espalda de Rocket se erizaron. No pudo creer lo que escuchó. "¿Te aventaste a trescientos metros de altura sin paracaídas, de los Laboratorios? ¡¿Qué flark estabas pensando?!"
"¡Nada sucedió!" Peter se levantó del banco para huir de su ira. "¡Estamos bien!"
"¿Cómo lo sabes?" Rocket gesticuló hacia el área general del estómago del terrano. "¿De repente adquiriste visión microscópica? ¿Qué te hizo pensar que jugar al huevo revuelto con el bebé sería buena idea? ¡Con razón estás vomitando por todas partes!" Rocket se dirigió a Groot, quien comenzó a darse cuenta del grave error que había cometido. "Y tú. ¿En qué estabas pensando al seguirle la corriente a este lunático?"
Groot bajó la cabeza. "Yo Soy Groot."
"¡Deja de ser divertido cuando no hay paracaídas involucrados! ¡Estás hecho de ramas, Groot, no de material aerodinámico!"
"¿Rocket?"
Peter, a pesar de los gritos histéricos, estaba sonriendo de oreja a oreja. Como el idiota que era. "Sí, Nebs. Está aquí. Está bien... Lo salvamos."
Hubo una pausa.
"Rocket." Fue Mantis quien continuó la transmisión. "Todos te amamos mucho y estamos muy felices de que estés con vida."
Así de rápido, calor reemplazó el coraje. Rocket suspiró con la sinceridad innata que solo Mantis era capaz de expresar. Peter se volvió a acercar y Rocket sintió sus dedos en su mejilla, queriéndolo acontentar al acariciar su pelaje y bigotes. Por un momento, ambos se contemplaron.
Este enorme idiota, saltando de naves en movimiento directo a un planeta en proceso de aniquilación. Rocket suspiró. ¿Qué haría con él, de ahora en adelante? ¿Amarrarlo a su silla de comando? ¿O cubrirlo de cabeza a pies en armadura?
"¡Felicidades a los dos!" Mantis se escuchó extasiada. "¡Pete, por fin se lo dijiste!"
"Espera un momento." Rocket frunció el ceño. "¿Tú ya sabías?"
"Oookay. Cambio de tema."
"Todos lo sabemos. Eres el último en enterarte, Rocket."
"Gracias, Drax." Peter ladró sarcásticamente por el comm. "Regresando a lo más importante, tenemos que sacarlos de esa nave."
"Tengo un problema con ese plan, me temo."
Fue como escuchar a la oscuridad misma susurrarle al oído. Todo de lo que había estado huyendo la mayoría de su vida, volvió en un parpadeo. Rocket odió como el primer instinto siguió siendo el de huir. El de esconderse.
Gritos de niños asustados se filtraron por el comm.
"¡Métanse a sus jaulas!"
Rocket apretó su quijada. Ese maldito desgraciado. Seguía alimentándose del temor de otros.
"¿Nebula?" Peter se mostró preocupado al no recibir respuesta. "¡Nebula, contesta!"
Otra pausa nació.
Rocket respiró hondo.
Cuando el comm se encendió, Rocket sabía a quién escucharía del otro lado de las comunicaciones.
"Aunque no estoy cerrado a un poco de negociación…"
Peter abrió su boca, insultos ya listos para salir. Rocket lo frenó con su garra en su brazo.
"¿Lo estás tú, P13?"
Peter tragó saliva. Miró a Rocket y sacudió su cabeza en negativa. No le des lo que quiere.
Rocket irguió sus hombros. Se levantó sobre la camilla para alcanzar a Peter. Estaba harto de ser intimidado por el pasado.
Le quitó el comm a Quill.
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Fin de Parte vi.
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NdA:
*gritos de emoción* ¡LO HICE! ¡LLEGAMOS A LA RESURRECCIÓN! ¡YAAAAY¡ ¡SOY TAN FELIZ!
