Es gracioso como suceden las cosas, como las casualidades aquí y halla forman una historia, mi historia, nuestra historia, esta llena de casualidades, incluso llegue a pensar alguna vez que se trataba del destino, porque si no, ¿Como me tope con ese chico tantas veces?, como su presencia de alguna forma siempre me atraía, gravitando naturalmente hacia él, Hikigaya Hachiman siempre recordare ese nombre.

Detrás de bambalinas todo los miembros del Equipo de producción se estaban preparando para su acto de apertura en la convención animé Japan, después de esto tendrían una sección de apretón de mano con su fans, la típica rutina, esta no era su primer rodeó, mirándose al espejo comenzó su sección de práctica de sonrisas, esta, no demasiado rígida, esta, tampoco, tal vez esta si esa era, feliz con su sonrisa estaba preparada para salir al escenario.

Aun faltaba algo de tiempo por lo que decidió comprobar los mensajes de sus fan, para ver su "amor" por ella.

-Ai es súper linda, no puedo creer que tengamos la misma edad-

-vieron su baile en su presentación en Akihabara, fue estupendo-

-Cierto, Ai es la mejor aunque Nene no se queda atrás-

Ese era el tipo de mensajes que solía recibir, todos la amaban, y ella con gusto le diría que también los amaba, incluso si fuera mentira, a quien le importaría, estaba bien mentir, Saito se lo había dicho, la mentira era lo mas dulce del mundo, nadie tenia que sufrir, nadie tendría que llorar, ellos la amarían y ella devolvería su "amor", no importa que, seguiría mintiendo imprudentemente, la cara de ese chico hastiado vino a su mente por un segundo antes de descartarlo, no importaba y que si la había hecho dudar, eso no importa, lo suyo era un ideal, no diferente de su mentira, por lo que el también era un mentiroso.

-Que le ven a esa Ai, se nota que esa sonrisa que siempre trae es falsa-

-Si, parece estreñida lol-

-Su baile también es malo, lo único que tiene es su rostro-

Esos comentarios resaltaron entre los cientos de sus fan como un pulgar adolorido, otra vez las palabras de ese chico vinieron a ella y sus ánimos decayó en consecuencia, que querían de ella, no era acaso una dulce mentira lo que querían, eso es lo que eran los idols montón de idiotas, un ideal, inalcanzable, inhumano, sabes el tiempo que le dedico a mis bailes y que si Saito la eligió como principal por su rostro, ella se esfuerza como cualquiera, hora tras hora, día tras día, para complacerlos, para mentirles mejor, porque eso es lo que quieren, no saben ni que es lo que quieren.

Dejó el celular y decidió mejor seguir practicando su sonrisa, parece que le falta mas para perfeccionarla, aun descubrían su mentira, su yo en el espejo era ella y a la vez no lo era, cual Oshino Ai debí ser, la Idol, la estudiante, la chica o la huérfana, con cada pregunta su animo decaía mas, entre tanta mentira a veces se preguntaba si habia siquiera una verdad en ella.

-Ai, vamos es hora de salir-

Se acerco Nene para avisarle, sacándole de su introspección.

-Ya voy-

Respondí, burbujeante, alegre como se esperaba de ella, no era tiempo para estar decaída sus fan la esperaba.

-Vamos Onii chan ya va a empezar-

Lo jalo su hermana por la manga dirigiendo su camino, estaban en la convención de anime japan para asistir al concierto de apertura de B-komachi, ya que komachi habia decidido disfrazarse de illya, el como buen hermano que era habia tenido que apartar a varias moscas indeseables que habían intentado acercársele, en cierta forma no podría culparlos, komachi era la mas linda del mundo.

-Hay mas gente de lo que esperaba no te valles a separar komachi-

Le dijo frenando su avance, mientras el presentador subía a la tarima para anunciar a el grupo de B-komachi, los fan exclamaron eufórico a su entrada, las miembro los saludaron brevemente y los fans respondió aun mas emocionados, era curioso ver la reacción de los grupos, como se comportaba, hasta cierto punto parecían un enjambre y no personas aunque la lógica dictara lo contrario, lo único que lo molestaba era que su hermana era una de ellos.

Los reflectores los iluminaron, mientras el sonido del silencio, un silencio de anticipación, se instauró a esperar del inminente estallido.

Y entonces estallo la metafórica bomba de la anticipación, con Ai como epicentro, los reflectores seguían sus movimientos, las miembros de B-komachi eran sombras, solo sombras que servían para apoyar, para resaltar mas el talento innato de Ai, Hikigaya podía entender por que muchos caían antes la trampa de su baile, ante la mentira de su voz, su baile hipnótico, seductor, peligroso, su voz dulce, jovial adictiva y contagiosa, una combinación única, un talento único, sin duda Oshino Ai habia sido bendecida con talento y belleza, una en un millón, aun así había algo en su baile, algo en su canto, una pesadez, leve, fugaz, que se perdería en lo vivas de su presentación.

"Su bailé no es tan bueno" "su rostro es lo único que tiene a su favor" "ella no debería ser la principal" las palabras invadieron su mente, impertinentes, inoportunas como no podría ser de otra forma, siempre carcomiendo su mente cuando ella menos los deseaba, esos pensamientos intrusivos que estaban siempre ahí, acechantes en la sombra de la memoria a espera de un momento de debilidad para salir a frote, su mirar se poso, en su público, sus fan, en busca de cualquier consuelo, pero solo era sombras informes, sin rostros, cantando a coro unisonó cual aquelarre de bruja, dispuestos a adorarla en el éxito o a quemarla en el fracaso, tal volubilidad propia del mundo del espectáculo, entre todas esa sombras de gente, su mirada se topo con una en especial, una que resaltaba por su nula presencia, por la incomodidad en la que estaba y por su desubicada presencia, ella lo miró y el le devolvió la mirada, su ceño fruncido y su plástica sonrisa se encontraron, y el hizo algo que la devolvió a la realidad, coloco sus dedos índices en la comisura de sus labios mostrándole la mueca de una sonrisa.

Entonces supo que estaba mal, que estaba mostrando un anti estético acto, que su mentira era visible, reforzando su mascara dejo atrás esos comentarios maliciosos y seguir con su acto, cuando sus miradas volvieron a encontrarse el solo le devolvió un asentimiento tácito.

La sesión de apretones de manos inicio, y las cosas trascurrieron sin incidente, cada una de las miembros de B-komachi tenia su propia fila de fans, con la mas numerosa por su puesto la de Ai, en la que se encontraba los hermanos Hikigaya, los fans eran variados, gordos, flacos, altos, bajos, niños, adultos, de todo un poco, una amalgama heterogénea de gente, solo demostrando la popularidad del grupo.

Llegado el turno del chico delante de ellos, un chico de su edad y contextura, el cuál le regaló un frasquito con escarcha de estrella, y le dijo que la amaba, a lo que Ai le devolvió las mismas palabras, su cínico interior se burló de la felicidad del chico, tal vez porque era un reflejo de su yo mas joven, tal vez celoso de la felicidad de la ignorancia, no decidió ahondar en ese pensamiento, finalizado el turno del chico, siguió el de komachi que con su hiperactividad propia salto frente a su Ídola.

-¡Yahallo! Ai-

-¡Yahallo! ¡Komachi-chan!, es bueno verte de nuevo-

Devolvió el eufórico saludo, aunque leve, la sorpresa aun estaba hay, habia pasado mas o menos dos meses desde su cena por lo que esperaba que no la recordara, se habia sentido mortificado toda la convención buscando una forma de decirle a su hermana que no se hiciera ilusiones, que posiblemente Oshino Ai no la recordaría, pero era incapaz de romper esa ilusión en sus jóvenes ojos, aunque el estuviera hastiado con todo estos conceptos, no tenia el derecho de contagiar a su hermana con sus pensamientos, incluso si su hermana podría toparse con la desilusión de un ídolo, no podía hacerlo.

Por lo que rompiendo su ateísmo, rezo a cualquier dios que se le viniera en mente, haya sido, Alah, Buda, Ra o Zeus para que Oshino Ai, fuera lo suficientemente profesional como para no olvidarse de los fans con los que haya mantenido contacto, por suerte sus rezos fueron respondidos, esta noche daría un sacrificio a la cabra negra.

El saludo de komachi se prolongó mas de lo normal al parecer por decisión de la propia Ai, incluso vi como intercambiaron información telefónica, estaba feliz y a la vez impresionado por las habilidades de comunicación de su hermana, con ella al frente el clan Hikigaya no desaparecería, pensó en broma.

-Siguiente Hikitaka-kun-

¡Quien carajos es ese! Pensó mientras se disponía a marcharse con Komachi solo para darse cuenta que Oshino San lo tenía en mira mientras le extendía la mano, "o no, claro que no" ya lo decía mi mami las chicas tienen piojos.

Con esos pueriles pensamientos, se negó a darle la mano por un estúpido orgullo dado sus pensamientos sobre la industria de las idol, pero para su sorpresa su hermana lo empujó a la boca del lobo.

-Jajaja-

Una risa incomoda de el tragándose su orgullo por la única persona capaz de hacerlo cambiar de opinión, su hermana.

-Hikigaya-

Dijo apretando su mano.

-¡Oh! Lo siento Hikiyaka kun, soy mala con los nombres-

Le respondió sacándole la lengua y golpeándose la cabeza con el puño cerrado, un típico ¡Teehee!, "A ti no te sale mujer", viendo su sonrisa por un segundo recordó su presentación y el motivo de su actuar cuándo sus miradas se encontraron, tal vez haya sido su imaginación pero aun así.

-Sabes-

Comenzó, por una sonrisa que el conocía.

-A veces escribo lo que siento en hojas sueltas y las quemó en un bote de basura-

Oshino san los observó con verdadera extrañeza como si le creciera una segunda cabeza, sin importarle que ninguno habia roto su contacto físico, no habían roto su mirada.

-¿Eres pirómano Hikigaya?-

Respondió ella divertida de toda la situación.

-Supongo-

Respondí encogiendo de hombro mientras rompía nuestro apretón de mano, ¿que lo llevó a decir uno de sus secretos?, no lo sabía, lo atribuyó al aura especial de Oshino, a esa sonrisa rota que mostró por unos instantes.

-Sabes que, no le des importancia solo yo pensando en voz alta, es una mala costumbre-

-Hikigaya-

Antes de que pudiera irse, dado que ya sentía el malestar de los fans en la fila, sedientos de sangre, su sangre, Oshino lo llamo.

-No me has dicho aun que es lo genuino-

Su anterior conversación vino a él como los exámenes a final de semana.

-Tal vez la próxima vez-

Hizo un ademan hacía los fans detrás para recordarle dónde estaban.

-Entiendo la próxima vez será-

……………….

Estaba sola en su habitación, para ser mas precisa la habitación que le había dado Saito san, su manager y tutor en su casa, leyendo los nuevos mensajes en su teléfono, Hikaru, su nuevo novio le había dejado un mensaje para saber cuando estaría libre para su próxima cita, todavía recordaba como lo había conocido hace unas dos semanas mientras estaba en clases de baile, era estudiante de actuación, lo había visto en la escuela, había escuchado de el de las chicas de su grupo, pero no había interactuando con el hasta el día que se le confesó enfrente de todos, no tenía una razón real para rechazarlo, por lo que pensó, porque no.

Siguió leyendo los mensajes en su móvil hasta llegar a los comentarios de sus fans después del evento de hoy, como siempre solía hacerlo, felicidades aquí y allá como siempre, lo que no impidió que su lectura se detuviera en los comentarios mas maliciosos.

"A veces escribo lo que siento en hojas sueltas y las quemó en un bote de basura" las palabras de Hikigaya llegaron a ella de nuevo, era extraño la capacidad que tenían sus palabras para resonar con ella, a pesar de solo haber interactuando en dos ocasiones, dos ocasiones bastante cortas si cele permitía decir.

Cogió de su bolso del colegio un viejo cuaderno de cuando estaba en primaria, el cual había guardado por pura nostalgia dado que en el solía plasmar sus dibujos, pasando pagina tras página, vislumbrando sus obras, ignorando activamente el sentir que traía a su corazón la misma en pos de su sanidad actual, llegó a páginas en blanco, decidida las arranco de un tirón y procedió a plasmar en esta todos los comentarios maliciosos en su cuenta de Twitter.

Para su sorpresa fueron menos de lo que esperaba solo necesito dos hojas y le sobro espacio , "los notas porque son pocos" otra vez sus palabras, ya a este punto era molesto como sus palabras se las arreglaban para meterse debajo de su piel.

Ignorando su malestar tomo el bote de basura al lado de su escritorio y con el encendedor en su bolsillo le ignición las hojas en su manos, el fuego consumió rápidamente y con premura la celulosa de las hojas, las salvajes y rojizas llamas se reflejaron en sus morados ojos, el danzar de las llamas crearon sombras de suplica, de perdón, mientras solo quedaba un hollín negruzco, de alguna forma sintió que esto no había sido en vano y soltó un suspiro que no sabia que estaba conteniendo.

-Ai ¿Estas fumando?-

Interrumpió Saito san interrumpiendo en su habitación.

-Que, claro que no, como podría yo fumar, arruinara mi lindura-

Respondí ocultando mi acto inconscientemente, como si de algún mal se tratase, no sabia explicar el porque, solo sabia que era muy personal, algo que no quería revelar.

-Entiendo, ven la cena de celebración esta lista-

Dijo antes de volver a la cocina, dejándola de nuevo sola, antes de seguirlo, dio una última mirada a el montó de hollín que habia sido antes esos comentarios maliciosos y una sonrisa se escapó de sus labios, quien lo diría, tal ves ella es pirómana también.

Nota

Mas luego subo la versión en inglés, subiré la opción 3 como capitulo de broma después, además tengo Wattpad me pueden encontrar como El pollo

Gracias por leer