"Niñera"

N/A: Antes que nada. Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores.

La cursiva señala cuando los personajes estan hablando otro idioma.

Al día siguiente Nanoha se despertó temprano ya que tenía que seguir empacando algunas de sus pertenencias. Se dio una ducha tranquila tomándose su tiempo para relajarse ya que antes de ir a la empresa donde trabajaba Hayate, estuvo recorriendo varios lugares. Cantó felizmente una de sus tantas canciones favoritas. Pronto salió y se vistió con ropa que marcaban sus bien formadas curvas. En su bolso buscó la tarjeta que la morena le había dado. Agarró su télefono y empezó a marcar aquellos dígitos. Esperó hasta que alguien contestara.

"Hola?" Contestó Hayate en japonés y al parecer algo adormilada.

"Hola Hayate-chan, soy yo Nanoha" La cobriza sabía que su amiga no sabía italiano así que para hacerselo más fácil habló el mismo idioma que ella.

"Ah! Hola Nanoha-chan! ¿Cómo estas?" Preguntó la chica levántandose de su cama rápidamente.

"Estoy bien. Te llamaba para decirte que acepto el trabajo" Nanoha sonrió ante esas palabras dichas.

"¿De verdad?" Hayate estaba impresionada ya que si Nanoha no aceptaba tendría que preparar otra entrevista.

"Por supuesto, hablé con mis padres y bueno estan de acuerdo con mi desición"

"Bueno si es así, prepararemos todo para irnos mañana"

"Esta bien, y de verdad muchas gracias por la oportunidad" Agradeció la chica feliz de tener un trabajo.

"No es nada, además eres la indicada para Sakura-chan, hablaré con Fate-chan para decirle que debo comprar los boletos de avión"

"¿Cuánto me costará el boleto?" Pregunto algo nerviosa la chica, ya que dinero era lo que mas le faltaba en esos momentos.

"No te preocupes, Fate-chan pagará todo. Así que tu tranquila"

"Entiendo, supongo que me lo descontara de mi sueldo ¿Verdad?"

"Jajaja, para nada, ella siempre es así"

"Ya veo"

"Bueno Nanoha-chan te dejo. Tengo algo de trabajo"

"De acuerdo hasta luego Hayate-chan"

"Bye bye Nanoha-chan" Nanoha colgó y se acostó en su cama, ya que mañana se iría de Italia para trabajar en Japón donde una pequeña la estaría esperando.

Mientras tanto en la empresa de "Testarossa Harlaown e associati" estaba Fate en su oficina leyendo algunos puntos importantes en cuestión de las ventas que subirían con el nuevo producto.

Ella había estado llamando a Hayate hace un par de minutos pero al parecer su télefono estaba ocupado, así que decidió esperar a que su amiga se apareciera en su oficina.

Tenían mucho trabajo y claro entre ello una junta con su socio Bartichiotto. El hombre había ido a su oficina a pedirle una explicación del porque le cerró la puerta en las narices. Cosa que Fate ignoró ya que ella no iba a darle explicaciones sabiendo el mismo Bartichiotto que su socia lo hizo porque le había faltado al respeto a una dama.

Más pronto tenía que verle de nuevo la cara ya que esa junta era bastante importante, para mantenerse despierta había pedido un café bien cargado ya que su día estaría lleno de caras aburridas.

Pronto ella escuchó unos leves golpes en su puerta, avisándole que tenía alguna visita.

TOC TOC

"Adelante" Dijo Fate acomódandose en su silla.

Una secretaría entro trayendo consigo algunos papeles que su jefa tenía que leer y firmar. "Buenos días joven Testarossa" Saludó la chica italiana entregando los folders.

"Buenos días" Fate agarró los documentos y empezó a leer todo con detalle.

La secretaria seguía allí ya que ella debía llevarse nuevamente esos papeles para que otros socios los firmaran. Fate seguía leyendo hasta que encontró un error.

"Quisiera saber quien redactó esta información"

"Fue la secretaria del señor Bartichiotto" La secretaria se puso nerviosa ya que no quería que por culpa de una de sus compañeras ella saliera perjudicada.

"Pues para ser secretaria es algo estúpida, dile que vuelva hacerlo y esta vez sin errores" Fate le dio los papeles a su secretaria diciéndole que podía retirarse.

Fate se masajeó las sienes ya que conforme había leído la información siempre notaba algunas faltas de ortografía y era algo que ella no iba a tolerar.

Su puerta fue abierta por Hayate la cual iba con unas gafas negras que ocultaban sus ojeras, la rubia la miró y alzó una ceja en señal de diversión.

"Parece que hoy amaneciste mal eh Hayate" Comentó la rubia sonriendo un poco.

"Ni me lo recuerdes Fate-chan, este trabajo terminara matándome"

"No seas tan dramática y mejor dime ¿Que tenemos para hoy?" Preguntó recargándose en su asiento y tomando un poco de café.

"Bueno, tienes una junta en dos horas para ser exactas, también tienes que ir a una juguetería y comprar el regalo de Sakura-chan ya que en una semana es su cumpleaños y bueno tienes suerte solo tienes eso"

"Ya veo, dime ¿Que pasó con aquella chica de ayer?"

"Oh, hablando de eso. Nanoha-chan aceptó el trabajo"

"Le dijiste que tendría que irse a Japón cierto?"

"Claro, y bueno ya habló con sus padres y están de acuerdo con su decisión"

"Ya veo, espero que se lleve bien con mi hija" Suspiró Fate mirando una foto en donde esta ella con su pequeña cargando.

"Verás que es la indicada para el cuidado de Sakura-chan, Fate-chan" Aseguró Hayate tomando la mano de su amiga y dándole un pequeño apretón.

"Ójala y tengas razón"

Pronto la secretaria que había ido antes a la oficina de Fate regresó con los documentos listos y escritos cuidadosamente. Toco recibiendo un "Adelante" Por parte de su jefa.

"Aquí estan de nuevo los papeles corregidos como usted pidió" Dijo la secretaria poniendo los papeles en el escritorio.

"Muy bien veamos" Fate abrió el folder leyendo nuevamente todo, observó que esta vez todo estaba en orden, después los firmó y entregó de nuevo a la chica que estaba esperando.

"Podrías por favor traerle un café a mi asistente" Pidió Fate dándole una sonrisa amable a la chica.

"Como usted deseé" La secretaria salió directa a cumplir otra orden.

"¿Que le dijiste Fate-chan?"

"Que te trajera algo de tomar"

"Gracias"

"No es nada, pero enserio tienes que aprender italiano"

"No me hables de eso ahora" Hayate se dejó caer completamente en su silla suspirando.

Unos minutos habían pasado y Hayate ya estaba tomando su café mientras estaba en la oficina de su amiga, las dos estaban platicando de muchas cosas pero en especial de Ginga, a la rubia no le gustaba hablar de eso en la oficina pero sentía que debía hacerlo.

"A veces siento que ella debe estar odiándome Hayate" Dijo Fate mirando la foto de su difunta novia.

"Fate-chan, has estado trabajando demasiado después de su muerte, creo que mereces unas vacaciones" Opinó Hayate mirando también la foto de una sonriente Ginga.

"No puedo Hayate, hay muchas cosas que debo hacer, yo se mejor que nadie que he descuidado a mi hija"

"Es por eso que debes descanzar, dedicale más tiempo a Sakura-chan"

"Por ahora debo acabar con todo lo pendiente"

Fate y Hayate se levantaron ya que una junta las esperaba, la morena no iba muy entusiasta ya que sabía que se aburriría en esas juntas pero era su deber.

Las dos chicas subieron al ascensor apretando el botón al tercer piso donde la sala de juntas estaba, Fate se acomodo su corbata y dio un suspiro largo. Cuando el ascensor les avisó que habían llegado, las puertas se abrieron revelando a varias secretarias esperando a Fate. Todas con una sonrisa que para punto de vista de la rubia eran de lo más falsas.

Las chicas le abrieron las puertas dejándola entrar, Hayate le había dicho a algunas que prepararan algunos aperitivos para todos los ejecutivos. Las chicas asintieron y se pusieron a trabajar en ello.

Hayate estaba apunto de entrar cuando su celular sonó. "Hola?" Contestó algo confundida.

"Hola, Hayate-chan" Saludó Alicia.

"Ali-chan! ¿Cómo estas?" Preguntó sonriendo.

"Estoy bien, te llamé para saber como te fue con lo de la niñera"

"Ah bueno sobre eso, ya tenemos a la chica indicada, es muy bonita por cierto"

"Ya veo, bueno espero que todo vaya muy bien ahora, mamá estaba algo preocupada por mi hermana"

"Lo sé, Fate-chan siempre esta de un lado para otro, pero dile que no se preocupe ella esta bien. ahora mismo tiene una junta"

"Entiendo, bueno gracias por informarme Hayate-chan, te dejo nos vemos mañana cierto?"

"Claro, Hasta luego"

"Hasta luego" Alicia cortó la llamada suspirando en alivio, había llamado a su amiga en parte para saber lo de la niñera y porque su sobrina preguntaba por su padre.

"Tía Ali, papá esta bien?" Preguntó Sakura mirando a Alicia.

"Sí pequeña, esta bien" Alicia cargó a la niña dándole un beso en esa suave mejilla.

Precia que estaba en el jardín las veía sonriéndoles con cariño. Alicia fue acercándose a ella siendo seguida por Arf la cachorra de su sobrina. " Y bien, ¿Como esta Fate. Alicia?" Preguntó Precia dejando de leer su revista.

"Esta bien mamá, Hayate-chan me dijo que ya tienen a la niñera de Sakura-chan"

"¿Encerio? Bueno espero que sea buena" Dijo ánimadamente mientras que su nieta pedía ser cargada por ella.

"Sakura-chan, trata bien a tu nueva niñera ¿De acuerdo?" Precia que tenía ahora a su nieta en sus piernas la miró divertidamente ya que se parecía bastante a su hija.

"Esta bien, no es mala ¿Verdad?" Preguntó la niña mirando a los ojos de su querida abuela.

"No. no lo es. Ya verás" Su abuela le guiñó un ojo y después le dio un beso en su frente. "Ahora ve a jugar cariño"

"Esta bien abuela" Sakura se bajó del regazo de Precia y se fue a sentar en el pasto para jugar con la pequeña Arf.

"Espero que cuide bien de mi nieta" Dijo la mujer mayor mirando jugar a Sakura.

"Lo hará mamá" Aseguró Alicia sentándose junto a su madre.

"¿Donde esta Chrono?" Preguntó Precia mirando su revista.

"Fue a visitar a Amy" Alicia sonrió al ver como Arf hacía reír a su sobrina.

"Ese chiquillo siempre pegado a ella, un día terminarán casándose"

"Tal vez" Fue la única respuesta de Alicia regresando su vista hacía la pequeña.

En Italia estaba una Nanoha terminando de empacar, ya tenía lo más escencial para ella, sólo tenía que esperar a mañana para irse a Japón, ella pensaba visitar a sus abuelos pero sabiendo como eran prefirió no hacerlo ya que no quería discusiones con sus padres.

Miyuki su hermana mayor le había ayudado a empacar, incluso le dijo que en cuanto estuviera haya que le hablara para saber como estaba todo y si su vuelo estuvo bien. También le dijo que tuviera cuidado ya que aunque una familia importante la contratara no debía hacer un movimiento en falso ya que no quería que la historia se repitiera de nuevo con su hermana.

Nanoha había decidido dar un último paseo por Italia ya que no quería olvidar ese lugar tan hermoso, su amigo Alfonso la llevó a comer e incluso le regaló un peluche para que no se olvidara de él. La cobriza sabía perfectamente sobre los sentimientos de su amigo, pero ella decidió dejar las cosas en claro con él para no ilusionarlo de tener una oportunidad con ella.

"Alfonso, sabes que te aprecio mucho, eres mi amigo" Dijo Nanoha mirando a su amigo.

"Lo sé mi bella Nanoha, no quiero insinuarte nada, sólo quiero que no olvides que siempre estaré para ti" Alfonso sonrió abrazando a su amiga.

"Gracias por enterderme" Nanoha abrazó a su amigo cariñosamente ya que lo extrañaría mucho.

Por las calles de Italia iba un auto lujoso y dentro de él iba una rubia con su amiga, ya que tenía que ir a una juguetería y comprar el mejor regalo para su hija.

Hayate que al principio estaba distraída viendo sus correos desde su télefono, había volteado a curiosear en las tiendas que había cerca, pronto divisó a una chica muy conocida para ella. "Nanoha-chan?" Se dijo mirando hacía donde estaba su amiga.

Fate que iba viendo otras tiendas no había reconocido a la chica que había cerca y que estaba abrazada a un chico. La rubia volteó a ver a su amiga ya que ella había dicho un nombre que le sonaba.

"Chofer pare aqui" Ordenó Hayate guardando su télefono y lista para salir.

"Hayate ¿Pasa algo?" Preguntó algo confundida la rubia.

"Creo que ya se quien nos puede ayudar con el regalo de Sakura-chan" Hayate abrió la puerta y salió sin esperar respuesta de su jefa.

Fate miró confundida pero también decidió salir para ver a la persona que las ayudaría con el regalo.

"¡Nanoha-chan!" Gritó Hayate saludando a la cobriza.

Nanoha al oír su nombre miró hacia la dirección de la que venía aquella voz familiar.

"¿Hayate-chan?" Nanoha se quedó esperando hasta que su amiga terminara de acercarse.

"Hola, que casualidad verte por aquí" Dijo la morena viendo el lugar.

"Sí, lo mismo digo. ¿Que haces aquí Hayate-chan?" Preguntó con algo de curiosidad.

"Bueno vengo con Fate-chan para buscar el regalo de su hija" Respondió mirando hacia atras y ver que una rubia estaba comenzando a acercarse.

Alfonso que estaba a lado de su amiga tenía cara de confundido ya que no entendía nada de lo que decían las chicas. Hayate lo miró después recordando que su amiga no estaba sola.

"Oh. Perdón mi nombre es Hayate" Estiró la mano hacia el chico, el cual seguía confundido

Nanoha intervino intentando explicarle a su amigo quien era la persona que estaba enfrente. "Alfonso, ella es Hayate, la asistente personal de Testarossa" El chico entendió y estrechó la mano de la joven.

"Mucho gusto. Mi nombre es Alfonso"

"Hayate-chan, él se llama Alfonso. Es un amigo mío"

"Ya veo, espero no haber interrumpido nada" Comentó la morena soltando la mano de aquel italiano.

"No te preocupes, sólo estabamos dando un paseo"

Fate terminó de acercarse quedando atras de Hayate, ella miraba con cierta intensidad a la bella chica que se iría con ellas mañana por la mañana. "Realmente es preciosa..." Pensó mirando más a la chica.

Nanoha sintió una mirada intensa en ella así que volteó a ver a la bella rubia y la cual sería su jefa apartir de mañana que esten en Japón. "Hola Testarossa-san" Saludó algo avergonzada por esa mirada profunda.

"Hola Takamachi-san, lamento si interrumpimos algo" Dijo mirando al chico que seguía al lado de la cobriza.

"No se preocupe, Alfonso y yo sólo estabamos dando un paseo"

"¿Paseo?" Preguntó Fate frunciendo un poco el ceño.

"Sí, ya que mañana me voy con ustedes a Japón mi amigo me invitó a ver algunos lugares" Fate al oír la palabra amigo se tranquilizó un poco. "¿Porque demonios me enojo? Se preguntó algo confundida.

"Ya veo, bueno espero que esté lista Takamachi-san, mañana nos vamos temprano" Informó sonriendo un poco.

"Su sonrisa es hermosa..." Pensó Nanoha sintiendo su corazón latir como loco. "E-Esta bien" Nanoha estaba empezando a sentirse mas nerviosa. "Mis nervios son traicioneros" Se dijo mentalmente tratando de calmarse.

"Bueno creo que deberíamos seguir nuestro camino Hayate" Dijo Fate mirando a su amiga.

"Espera Fate-chan, Nanoha-chan nos ayudara. ¿Verdad Nanoha-chan?" Los ojos de cachorro que había puesto la morena eran inresistibles así que a Nanoha no le quedo de otra más que aceptar.

"Por supuesto" Nanoha sonrió y se fue con las demás siendo seguida por un Alfonso que había sido olvidado.

Nanoha les había señalado la juguetería en la que ella estuvo ya que su amigo la había llevado a comprarle algo. Nanoha seguía abrazando su pequeño peluche, como una niña pequeña, pero tan tierna a la vez. Fate no había podido quitarle la vista de encima ya que para ella esa bellísima chica llamaba más su atención.

"Este osito es muy bonito" Opinó Nanoha viendo al inmenso peluche. El osito era como de la estatura de Hayate si no hasta más que ella, era café claro y con un corazón en sus manos, que si le apretaba sonaba una melodía de feliz cumpleaños. Fate lo miraba detalladamente y claro que estuvo de acuerdo en que era el adecuado para Sakura, Fate lo cargó y lo puso a lado de Hayate la cual estaba haciendo pucheros ya que su amiga se burlaba diciendo que el oso era más grande que ella. "Mou Fate-chan! Déjame en paz" Resopló la chica cruzandose de brazos.

"Lo siento Hayate no lo pude evitar" Fate se calmó después de haber avergonzado a su amiga. "Bueno, pues nos llevaremos este" Dijo la rubia cargando nuevamente el oso y llévandolo a la caja registradora.

"Confiare en usted Takamachi-san" Dijo Fate mientras ofrecía su tarjeta de crédito al vendedor.

"Verá que le encantara" Nanoha sonrió abrazando más su peluche.

"Al parecer a usted también le fascinan los peluches" Comentó la rubia recibiendo de nuevo su tarjeta.

"Sí, un poco" Nanoha se sonrojó ya que a ella le fascinaban demasiado.

"Bueno, ya que me ayudó. Permitame llevarla a su casa" Ofreció Fate cargando el oso.

"Muchas Gracias, pero no quiero ser una molestia"

"No lo será, se lo aseguro"

"E-Esta bien"

Todos empezaron a salir de la tienda, Fate le había dicho a su chofer la dirección a la que irían primero, el hombre asintió y puso el auto en marcha. Las calles de Venecia se veían desiertas ya que esa zona era un poco más tranquila y peligros nunca habían.

Fate llevó hasta la puerta de la casa a Nanoha la cuál le dio las gracias, Alfonso se había despedido de todas cuando bajó junto con su amiga, así que el chico no interrumpiría nada. "Muchas gracias Testarossa-san"

"No es nada, por cierto -Fate metió una mano en su abrigo para sacar un boleto de avión- Toma este es tuyo, nos vemos mañana en el aeropuerto"

"Esta bien, gracias. Hasta mañana"

"Hasta mañana" Fate se despidió y regresó a su auto. Nanoha había esperado hasta que el auto desapareciera de su vista, después entró a su casa donde su familia le tenía preparada una cena de despedida.

Fate y Hayate después llegaron al hotel en el que se hospedaban, listas para un buen descanzo ya que mañana regresarían con sus seres queridos. La rubia puso el oso en una silla cerca de su cama y le sonrió. "Ojala y te agrade Sakura" Se dijo mientras sonreía y se dejaba llevar por morfeo.

(.-.-.-.-.-.)

A la mañana siguiente Nanoha se levantó rápidamente ya que tenía que arreglarse e irse al aeropuerto donde la estarían esperando, pronto su ducha acabó y salió vistiéndose lo mejor que pudo y diciéndole a su hermano Kyoya que le ayudara a bajar sus maletas. El chico subía y bajaba escaleras con maletas de su hermana, su padre las iba subiendo a su auto acómodandolas tranquilamente.

La cobriza revisaba que no le haya faltado nada, después bajó las escaleras y se subió al auto que ya estaba esperándola.

Su camino fue en silencio ya que si decía algo su madre rompería a llorar, pero si no lo decía pasaría lo mismo. Todos en el auto estaban algo tristes ya que la menor de la familia se iría a sientos de kilómetros lejos de ellos, pero también sabían que sólo así su hermana e hija podría salir adelante.

Shiro y Momoko le dijeron que les llamara en cuanto llegara, y que les dijera si la familia para la que trabajaría la trataba bien, Nanoha asintió en acuerdo con sus padres, ya que ella no dejaría que cosas como esas pasaran de nuevo.

El auto llegó a su destino, Shiro y Kyoya bajaban las maletas, mientras que la cobriza tomaba un último respiro de la ciudad en la que llevaba viviendo hace mucho tiempo.

A lo lejos la cobriza logró ver a dos personas con las que iría en ese viaje, Hayate volteó a verla y le hizo una seña de que se acercara, Nanoha estaba impresionada de que la rubia no llevara un traje como en los dias en los que la había visto. Su familia y ella fueron acercándose. La cobriza quería presentarle a sus padres que las personas con las que se iría eran buenas. "Papá, mamá. Ella es Hayate-chan la persona que me dió el trabajo"

"Mucho gusto señorita" Saludó Shiro estirando su mano.

"Mucho gusto señor" Hayate estrechó la mano del padre de su amiga.

"Y ella es Testarossa-san" Nanoha señaló a la rubia amablemente. Fate sonrió amablemente ya que a pesar de todo nunca fue maleducada con personas mayores que ella, bueno sólo con las que no conocía.

"Mucho gusto señor Della Valle" Fate estrechó aquella mano con suavidad.

"El placer es mio Testarossa-san, le pido que por favor cuide a mi hija" Shiro que no había soltado aquella mano había pedido ese favor a la rubia con amabilidad.

"No se preocupe señor, su hija estara bien"

"Gracias" Shiro soltó aquella mano y le sonrió amistosamente a Fate. "Esta chica a sufrido mucho..." Pensó Shiro mientras miraba aquellos burdeos.

"Creo que es hora de irnos" Fate agarró su pequeña maleta lista para entrar al avión.

"Les llamaré pronto" Aseguró Nanoha dándole un fuerte abrazó a toda su familia y llendose directo a ese avión, el cual cambiaría su vida.

Las chicas entraron y fueron sentándose conforme les fue indicado, Fate se sentaría a lado de Nanoha para sorpresa de ella ya que no esperaba eso. y Hayate estaría en la otra fila de a lado.

"Espero que sea de su agrado ir a Japón" Comentó Fate mirando a su compañera.

"Por supuesto, no se preocupe Testarossa-san" Nanoha sonrió de una manera que hizo que la rubia se quedara sin habla. Lo único que logro fue asentir y mirar hacía otro lado.

"Pero que cosas tan más extrañas pasan..." Se dijo mientras miraba de reojo a una cobriza que miraba hacía la ventanilla del avión.

Unas horas habían pasado y Nanoha se había quedado dormida, por otra parte Fate estaba leyendo un libro cuando sintió como alguien se recargaba en ella, rápidamente volteó para ver a una chica profundamente dormida, Fate sonrió y sacó una manta que había en el compartimiento de su asiento y se la puso a la cobriza.

La chica se movió un poco y volvió a dejarse llevar por morfeo, al poco rato también Fate sintió sueño y fue quedándose dormida. Hayate que todavía podía visualizar a sus amigas volteó sorprendida ante la escena que estaba observando. Su mejor amiga tenía su cabeza recargada en la de Nanoha, mientras que la otra chica tenía la suya en el hombro de la rubia.

"Parece que algo interesante pasara pronto..." Susuró la morena regresando la vista a su libro.

"Atención a todos los pasajeros se les informa que estamos a 15 minutos de aterrizar en el aeropuerto internacional de Uminari, se les pide por favor que se abrochen los cinturones de seguridad" Decía la voz de una aeromoza.

Fate despertó cuando escuchó el ruido de alguien hablando en un parlante, ella fue abriendo poco a poco sus ojos y volteó a su izquierda al sentir algo pesado en su hombro. Una sonrisa escapó sin su consentimiento ya que veía a una bella chica dormir plácidamente. "Es una pena el tener que despertarla" Fate se acomodó e intento despertar a su compañera. "Hey, Takamachi-san. Despierte"

"Mmmm... cinco minutos más" Se quejó la chica acomódandose más en la rubia.

"Lo siento, pero debe despertar. El avión esta apunto de aterrizar" Informó Fate sacudiendo suavemente a Nanoha.

Los ojos de Nanoha se abrieron de golpe ya que había olvidado por completo que iba en un avión. "Perdón, Testarossa-san" Se disculpó apresuradamente la chica.

"Esta bien, no se preocupe" Fate se puso el cinturón de seguridad, Nanoha al ver las acciones de su acompañante hizo lo mismo.

El avión pronto empezó a aterrizar en aquella pista, Nanoha ya se sentía más nerviosa ya que pronto empezaría con su trabajo.

Todos los pasajeros fueron bajando de dicho avión llendo directamente a recoger todas sus pertenencias. Fate había ayudado a la cobriza con sus maletas, al principio ella le dijo que estaba bien, pero la rubia negó diciéndole que no la dejaría cargar con todo eso.

Un hombre de la misma estatura que Fate rápidamente se acercó a ellas y le ayudó con las maletas. "Gracias por la ayuda Zafira"

"No es nada Fate" Zafira agarró las maletas como si fueran plumas, ya que la facilidad con que las agarraba sorprendía a cualquiera.

Las chicas iban atras de él, pronto se vio una limosina en donde él se detuvo y empezó a meter todas las pertenencias de las tres. Después abrió la puerta para ellas diciéndoles que las llevaría con cuidado a la mansión. Nanoha al ver el interior de dicho vehículo se sorprendió ya que todo se veía caro y elegante.

El trayecto a la mansión fue en silencio ya que todas estaban cansadas, había sido un vuelo largo y cansado. Fate miraba una que otra vez a Nanoha la cual veía el paisaje de afuera, suspiró ya que estaba nerviosa por cómo actuaría su hija si no la aceptaba. Su actitud aveces era grosera ya que algunas de sus antiguas niñeras salían llorando de la casa.

"Ya estamos aquí Fate" Informó Zafira deteniendo la limosina y saliendo para abrirles la puerta a las chicas.

"Gracias Zafira" Fate salió primero siendo seguida por Hayate y hasta el último una Nanoha sorprendida ya que aquella casa era inmensa, incluso más grande que la de los Bartichiotto.

"Empezaré a sacar sus maletas" Zafira se fue a la parte de atras de la limosina y empezó a sacar las cosas.

"Bueno, ya estamos en casa" Fate miró a Hayate la cual asintió en agrado de estar nuevamente en su país.

"¿Que te parece Nanoha-chan?" Preguntó Hayate volteando a ver a su amiga la cual seguía estupefacta con la vista que tenía,

"Es... enorme" Dijo todavía algo atontada.

"Ven entremos tienes que conocer a la familia" Hayate agarró la mano de la chica y la llevó hasta las escaleras principales tocando el timbre.

Pronto una chica de servicio abrió la puerta mirando alegre a Hayate. "Yagami-san! Es bueno verla de nuevo" Saludó la chica sonriendo de oreja a oreja.

"Gracias, lo mismo puedo decir de ti Mariel"

"Pasen por favor" Mariel se hizo a un lado dejando pasar a las chicas.

"Mira Mariel, ella es Nanoha-chan la nueva niñera de Sakura-chan" Hayate había señalado a su amiga amablemente ante la chica de servicio.

"Mucho gusto Nanoha-chan, espero que te lleves bien con la señorita" Mariel sonrió amistosamente.

"Gracias y yo también lo espero" Nanoha empezó a observar los alrededores de la casa notando muchos cuadros de algunos pintores famosos.

Fate que se había quedado abajo con Zafira entró dejando una maleta, Mariel volteó a ver quien era la persona que había entrado, cuando vio a la rubia rápidamente se acercó haciendo una reverencia. "Bienvenida de nuevo, Fate-sama"

"Gracias, Mariel pero te he dicho que no te dirigas a mi con el sama" La rubia sonrio quitándose su chaqueta.

"Disculpa, es la costumbre"

"Esta bien, no pasa nada. Y donde esta la familia?" Preguntó mirando los alrededores de la casa.

"Estan esperándola en el jardín" Informó la chica haciendole una seña para que la siguiera.

"Vamos al jardín Nanoha-chan" Hayate se abrazó al brazo de su amiga y se la llevó directo hacía aquel lugar.

Nanoha pudo divisar un enorme jardín muy bien cuidado en donde iba corriendo un pequeño cachorro. Se escuchaban risas de una infante, así que la cobriza supuso que la hija de Testarossa estaría ahí.

"¡Sakura!" Gritó emocionadamente Fate arrodillandose.

La pequeña volteó rápidamente reconociendo la voz de su padre, cuando la vio solto su pequeño osito de peluche y se fue corriendo a recibir a Fate.

Fate extendió sus brazos dándole a entender a su hija que esperaba un abrazo, una hermosa sonrisa salía de aquel rostro maravilloso, Nanoha sintió como su corazón se aceleraba al ver una sonrisa y una escena tan tierna. "¡Papi!" Gritó la pequeña abrazando a su padre muy fuerte. "Te extrañe mucho" Sakura se separó un poco para ver a Fate a los ojos.

"Yo también nena, pero ya estoy aqui" Fate le dio un beso a su hija y empezó a lanzarla al aire haciéndola reír.

Hayate y Nanoha estaban muy sonrientes al ver aquellas chicas tan felices. "La pequeña Sakura se parece mucho a Testarossa-san" Opinó Nanoha mirando a la niña.

"Así es, es la copia exacta de Fate-chan, pero es una niña muy dulce"

"Puedo verlo"

Hayate también quería un abrazo así que llamó la atención de la pequeña. "Parece qie para mi no hay un abrazo ¿Verdad?" Fingió tristeza mientras observaba a la niña.

"Tía Hayate" Sakura pidió ser cargada por la morena, la cual muy feliz la abrazo haciendole un poco de cosquillas.

Alicia, Precia y Chrono estaban viendo la escena a lo lejos, cuando oyeron el grito de Fate habían volteado rápidamente haciendo que una sonrisa saliera de ellos ya que padre e hija se reunían después de un par días de estar distanciadas.

Alicia había visto que su amiga Hayate estaba hablando con una chica bastante hermosa y que al parecer estaba enternecida con la escena que veía. Un pensamiento llegó a ella dándose a entender que aquella misteriosa chica sería la nueva niñera de su sobrina.

"Me alegra verte de nuevo Sakura-chan" Hayate bajó a la pequeña niña dándole unas palmaditas en su cabeza. "A mi también" La niña abrazó la pierna de la chica con cariño.

Fate había decidido que ya era hora de que su hija supiera quien era la chica que estaba con ellas. "Sakura quiero presentarte a alguien" Fate se acercó a la niña sonriendole con amor.

"¿A quien, papá?" Sakura miraba a Fate algo confundida.

"Mira, esta chica será tu nueva niñera" Señaló amablemente a Nanoha la cual dio unos pasos más al frente para presentarse con la niña.

"Mucho gusto, Sakura-chan" La cobriza hizo una reverencia y después le dió una sonrisa amistosa.

La niña miró a la chica con curiosidad, como si quisiera saber si aquella persona le haría daño, poco a poco fue acercándose a ella empezando a soltar el pantalón de Fate. La cobriza se fue poniendo de rodillas para estar a la altura de la pequeña.

"¿Tú serás mi nueva niñera?" Preguntó Sakura ladeando un poco su cabeza.

"Así es, yo cuidaré de ti" Nanoha miraba aquellos burdeos en los cuales podía ver un dejo de tristeza. "Tiene ojos muy hermosos como para tener esa tristeza..." Pensó Nanoha esperando algo más de la niña.

"¿Cómo te llamas?" Sakura que había terminado de acercarse a su nueva niñera esperaba paciente la respuesta.

"Me llamo Nanoha"

"Nanoha, ¿Serás buena conmigo?"

"Claro que sí, podemos jugar juntas si tu quieres"

Sakura no sabía que era pero podía sentir que aquella persona no era mala, además de que los ojos de la chica eran tan azules como el cielo. "Esta bien" La niña sonrió y abrazó a Nanoha. Fate y Hayate estaban sorprendidas ante las acciones de la pequeña ya que con sus anteriores niñeras no era muy amistosa ni cariñosa.

La rubia miró a su amiga la cual le guiñó un ojo dándole a entender que ella tenía razón en haber elegido a la cobriza, Fate sólo sonrió y meneó la cabeza, regresando su mirada a las otras chicas.

"Eres muy bonita" Dijo de repente Sakura separándose de su niñera.

Nanoha se sonrojó un poco pero sonrió en agradecimiento. "Gracias Sakura-chan, tu también" La cobriza dio un pequeño beso en la mejilla de la niña haciendo que apareciera un bonito tinte rosa.

"Bueno, creo que debe conocer a toda la familia Takamachi-san" Fate miró hacia donde estaban sus hermanos y su madre, los cuales seguían viendo la escena.

"Cómo usted diga Testarossa-san" Nanoha se levantó y se sorprendió cuando la pequeña Sakura agarró su mano y le dio una sonrisa tierna.

Las chicas empezaron acercarse a los demás integrantes de la familia, Nanoha estaba un poco nerviosa ya que no quería que su historia se repitiera de nuevo. Conforme se fueron acercando la cobriza vio a una mujer hermosa de cabello ondulado y negro. La bella dama lucía un porte recatado, aquella persona le sonreía amablemente a Nanoha.

También pudo ver a lado de la misma, a un chico alto y aparentemente de buena condición fisíca, era guapo algo que sonrojó a Nanoha pero le sonrió con amabilidad. Al otro lado había una chica del mismo aspecto que Fate sólo que esta parecía más feliz.

"Fate, bienvenida de nuevo cariño" Dijo Precia acercándose a su hija dándole un abrazo.

"Gracias, mamá" Fate se separó de su madre dándole un beso en la frente.

"Bienvenida de nuevo Fate!" Gritó Chrono abrazando fuertemente a su hermana. "Chrono, me estas asfixiando" Chrono rápidamente la soltó sonrojandose un poco.

"Hola, Fate" Alicia abrazó a su hermana.

"¿Y quien es esta bella jovencita?" Preguntó Precia mirando a Nanoha.

Hayate intervino y le sonrió a Precia presentando a su amiga. "Bueno Precia, ella es Nanoha-chan, la nueva niñera de Sakura-chan"

Nanoha hizo una reverencia a la mujer mayor recibiendo un asentimiento de la misma, Precia pudo notar como su nieta se aferraba a la mano de aquella chica. "Parece que mi querida Sakura-chan ya tiene un gran estima por esta joven chica" Pensó sonriendo más.

"Mucho gusto Testarossa-san, mi nombre es Nanoha Takamachi Della Valle"

"El gusto es mío querida, y por favor dime Precia" La mujer sonrió dándole a entender que estaba bien que lo hiciera.

"Esta bien, Precia-san"

"Bueno querida, dejáme presentarte a mis hijos" Precia señaló a Chrono el cual estaba haciendole muecas graciosas a su sobrina.

"Este chico se llama Chrono" Al instante el chico miró a la cobriza dándole una sonrisa amable. "Mucho gusto Nanoha-chan" Estiró su mano hacia la bella joven.

"El gusto es mio Chrono-kun" Nanoha estrechó la mano ofrecida.

"Y la última es Alicia la gemela de Fate" Alicia se acercó muy sonriente estirando su mano.

"Mucho gusto Ali-chan" Estrechó esa mano suave haciendo que la gemela se sonrojara un poco.

Fate vio esa actitud en su hermana y frunció un poco el ceño en señal de molestia. Sakura que estaba todavía agarrando la otra mano de su niñera empezó a sacudirla un poco para llamar la atención de dicha chica.

"Nanoha, Nanoha, vamos a jugar!" Sakura gritaba felizmente.

"Esta bien Sakura-chan"

La pequeña niña se llevó a su niñera junto a su cachorra Arf, la cual ladraba feliz de jugar nuevamente con su dueña. Las dos chicas reían tan libremente que impresionaron a la familia, Precia miró a su hija Fate, quien estaba con una linda sonrisa en su rostro.

"Tal vez esta chica puede ayudar a Fate..." Pensó Precia mirando nuevamente a la nueva niñera.

"Wow, Nanoha-chan es bellisíma" Pensó Alicia observando los hermosos gestos de aquella chica.

"Esa chica es increíble..." Fate miraba a su pequeña hija la cual estaba feliz de estar jugando con su niñera. "No cabe duda que es la indicada...pero sobre todo...es hermosa"

Y aqui mi actualización! XD lamento haberme tardado tanto pero estaba enferma u.u pero aquí ya esta jaajaja juro que esta vez actualizare más pronto! Nos vemos en Heart to Heart!

Bueno cuidense!

Gracias por leer!

Atte: Jessica-chan (n.n)7

pd: Saludos a Karibel! ^^ bye bye :D