"Rivalidad"
N/A: Hola a todos! Espero que esten bien XD disculpen mi retraso, pero aquí estoy para ustedes :D Gracias por sus reviews! ^^ En este capitulo las cosas empezaran a fluir más entre nuestras queridas Nanoha y Fate. En un review me decían si Nanoha-chan no se preguntaba el porque Sakura-chan le decía "papi" a Fate-chan. Bueno para saciar un poco esa curiosidad... por ahora Nanoha no sabrá todo aquello ya que primero será romance y claro un poco de drama por parte de Alicia. Ahora bla bla bla... Que disfruten el cap! ^^
Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores.
Después de festejar el cumpleaños de mi querida hija, no pude evitar sentir alegría al saber que ella tenía en su rostro una de las sonrisas más lindas que haya visto en mi vida. Sufrimos juntas, pero a pesar de todo mi hija a sabido ser más fuerte, incluso más que yo. Ese día una mezcla de sentimientos se apoderaron de mi. Pero el más importante fue que Ginga no estuvo con nosotras... de alguna forma ese dolor a ido cesando poco a poco y todo gracias a Takamachi-san... Esa maravillosa mujer puede calmar todo con una simple sonrisa, no puedo negar que es la mujer más hermosa que haya visto en mi vida. Sus zafiros hermosos, sus labios rosados y su voz, esa voz tan angelical ha llegado hasta mi alma, no puedo negar que me fascina su forma de ser... Cuida tanto de Sakura, procura por ella, la viste, baña y besa como si fuese su propia hija, claro que ser niñera tiene esas actividades pero, ella lo hace con mucho cariño. Cada que la veo a lado de mi hija, mi corazón late más rápido. Sakura ríe como hace tiempo que no lo hacía, se expresa más y hasta la trata como su madre. Sin duda el cumpleaños de mi pequeña estuvo lleno de muchos acontecimientos, sus abuelos vinieron a visitarla desde Francia, mis ex-suegros la aman demasiado y nunca la dejarían a un lado. También vinieron amigos de Gin y mios, amigos que sigo conservando. Reinforce es la más apreciada para mi, ella fue como una hermana más para Gin. Así que se puede considerar como la tía de mi hija. Al principio la nostalgia y la tristeza era lo que me rodeaba, pero de nuevo. Verla a ella me causo una confianza que creí había perdido. Cuando le di a Sakura aquel enorme oso, estaba muy nerviosa pues no sabía si le gustaría, pero para mi sorpresa le encantó. Yo había mirado a Takamachi-san y al verla noté su enorme sonrisa, mi corazón se aceleró más. Pero pude disimularlo bien ya que mi madre estaba observándome. Mi mayor felicidad fue cuando ella se unió al abrazo, entonces sentí que tenía una familia completa, fue entonces que a mi mente regresaron aquellas palabras dichas en mi sueño. "Ella es tu salvación... abre tu corazón como lo esta haciendo tu hija..." Eso es precisamente lo que tengo y debo hacer, después de todo lo que había pasado, jamás volví a ver a una mujer como algo más, pero Takamachi-san es tan hermosa que es dificil no fijarse en ella. Mi hija ahora confía en ella y yo debo hacer lo mismo, si tengo que pelear con mi propia hermana lo haré. Daré todo de mi para ser feliz con Nanoha... Nanoha... Seremos sólo ella y yo.
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Fate estaba en su habitación preparándose para un día de trabajo, estaba feliz porque sólo sería por unas horas ya que su demás tiempo le pertenecía a su preciada hija, la rubia lucía un imponente y elegante traje. Si bien ella se parecía a Lindy ya que a las dos les encantaba lucir muy bien ya sea en lo laboral como en la vida fuera de el. Fate aunque no se diera cuenta sacaba suspiros de secretarias y empresarias. Al igual que su padre. La vida de la rubia fue de lo más normal, jamás recibió discriminación y desagrado de nadie, al contrario siempre tuvo la suerte de atraer a muchas chicas. Ya que todas la consideraban un príncipe. Pero ahora su atención estaba enfocada en una bella mujer con facciones japonesas e italianas, para ella luciría perfecta. Mirándose al espejo y notando que todo estaba en orden sonrió satisfecha. Sin más preámbulo salió de su habitación para ir al comedor en donde seguramente estaría aquella bella dama.
Por otro lado Alicia se revisaba una y otra vez al espejo para así ver si no tenía algo fuera de lugar, ella quería invitar a Nanoha al cine y después un paseo por el parque. Alicia ya tenía planeado decirle a la cobriza sus sentimientos. Estaba ansiosa por ese día, quería saber la respuesta de la niñera y si correspondería su amor. Tardando un poco más y suspirando salió de su habitación con dirección al comedor.
En dicho comedor estaban Lindy junto a Precia, a lado de ésta estaba Chrono y enfrente de él estaba Fate. Nanoha estaba a lado de la rubia con las mejillas sonrojadas pues cuando había visto a la rubia lucir tan elegante y atractiva hizo que su corazón latiera como loco. La pequeña Sakura estaba en las piernas de su niñera desayunando de lo más agusto.
"Las piernas de Nanoha-chan son muy cómodas" Comentó la pequeña.
"G-Gracias, Sakura-chan" Respondió una aborchonada Nanoha
"Buenos días, Familia" Saludó Alicia tan sonriente como siempre.
"Buenos días" Dijeron todos al unísono mientras una chica de servicio empezaba a servir el plato de la rubia.
Lindy ya se había dado cuenta que Nanoha estaba nerviosa desde que Fate se había sentado a su lado, la peliverde sólo reía interiormente ya que Precia un día lució así. "Aquí habrá algo más..." Pensó.
"Fate, hoy sólo tienes que estar en una junta y revisar uno que otro documento" Dijo Lindy.
"Perfecto. Por que hoy quiero estar libre para mi hija" Fate acarició las hebras doradas de su pequeña.
"Bueno, pero en la noche tienes que estar presente en la empresa" Fate se confundió ya que ella no estaba al tanto del evento.
"¿Se puede saber para que?" Inquirió.
"Tienes que ir ya que habrá una fiesta entre los empresarios y empleados" Intervino Chrono.
"Así es, vamos a festejar otro aniversario más de la empresa y tú como uno de mis herederos debes asistir" Lindy miró a su hija divertidamente.
"¿De verdad tengo que ir?" Fate miró a su madre con súplica.
"Lo siento Fate-chan, no puedo intervenir en esto" Precia ignoró el ceño fruncido de su hija y comió.
"Supongo que yo también debo ir" Dijo Alicia también derrotada.
"Así es" Lindy se llevó un bocado de su desayuno, quitándole importancia al asunto.
"Bien iré, pero llevaré a Sakura conmigo" Fate miró a su padre seriamente.
"Por supuesto, además mi nieta es parte de la familia, ¿Pensabas que se quedaría en la casa con Nanoha-chan?"
"A veces no sé lo que piensas padre"
"Jajaja, tranquilízate. Además Nanoha-chan también irá" La cobriza que ya había calmado su bochorno, se sorprendió pues no esperaba una invitación.
"¿En serio?" Preguntó una sorprendida Nanoha.
"Claro, ya eres parte de la familia" Precia le sonrió amistosamente.
"Pues gracias, pero no creo que sea conveniente"
"¿Y porque no?" Fate miró directamente aquellos zafiros. "Me gustan mucho sus ojos..."
"B-Bueno, creo que no tengo la elegancia" Nanoha se sonrojó ante aquella rubia. "Mi corazón..."
"Ahí te equivocas Nanoha-chan, tú eres una mujer bellísima. Si no fuera porque tengo novia te invitaría a salir" Todos en la mesa rieron ante el comentario de Chrono.
"Nanoha-chan irá con papi" Aseguró inocentemente Sakura.
"¿Cómo estas tan segura, cariño?" Preguntó Precia.
"Porque a Nanoha-chan le agrada papi, por eso" La pequeña se abrazó a su niñera, quién ya estaba sonrojada. Mientras que Fate estaba oyendo el latir de su propio corazón.
Alicia estaba un poco sorprendida ya que la mujer que le gusta se había sonrojado con el comentario de su sobrina. Sus ojos la miraban detenidamente para después pasar a ver a su gemela, quién estaba en shock. Su corazón dolió ya que los ojos de Fate brillaban como hace tiempo no lo hacían. "No puede ser..."
"Si a Takamachi-san no le molesta, con gusto iría con ella" Fate miró a la niñera y sonrió tiernamente.
Los padres de la misma estaban sonrientes ya que su hija estaba empezando a abrirse más con esa chica, no había más duda. Nanoha era la persona adecuada para cuidar de Fate y de Sakura. "Eres increíble Nanoha-chan..." Pensó Lindy.
"C-Claro" Nanoha un poco nerviosa regresó aquella sonrisa, sintiendo un cálido sentimiento en su corazón. "Fate-chan..."
Después de todo dicho, la familia siguió desayunando tranquilamente, todos felices aunque Alicia estaba enojada con su hermana ya que le estaba arrebatando la atención de Nanoha, celos era lo más descriptible para ella. Puesto que de verdad quería a aquella chica, pero al parecer la misma estaba fascinada con la idea de ir con su gemela. "Con que así son las cosas Fate..."
Pronto el desayuno terminó y la familia empezó con sus actividades, Fate tuvo que ir a su habitación ya que su portafolio estaba ahí. Nanoha había ido a la habitación de la pequeña Sakura para bañarla y arreglarla. Chrono ya se había ido junto a Lindy a la empresa mientras que Precia estaba pensando en irse de compras y así tener un vestido para esa misma noche.
"Ya tengo todo listo... ahora sólo me despido de mi hija y de Takamachi-san" Fate sonrió instantaneamente.
Saliendo de su habitación se dirigió a la de su pequeña hija, en ese instante podía oír las risitas de su hija y las de Nanoha. "Parece que se divierten" Fate abrió la puerta y ahí pudo ver a Nanoha intentando alcanzar a una Sakura medio desvestida.
"Nanoha-chan a que no me alcanzas!" Dijo una feliz Sakura.
"Ya verás, Sakura-chan" Nanoha empezó a correr junto a la pequeña riendo divertidamente. Fate que estaba sorprendida al principio, no pudo evitar sonreír con más ganas.
"Parece que alguien no quiere bañarse eh?" Dijo ella, recargada en el umbral de la puerta
"Ah, Testarossa-san" Nanoha miró aquellos burdeos fijamente.
"Tienes dificultades con aquella pequeña?" Fate se acercó a la cobriza.
"S-Si un poco" Nanoha miró aquellos carnosos labios. No pudo evitar recordar el como estuvo a punto de besarlos.
Fate también miró aquellos rosaceos labios y un deseo quizo apoderarse de ella, puesto que tener nuevamente cerca a Nanoha hacía que tuviera impulsos de lanzarse hacía ella y besarla todo el día. "Controláte Fate, controláte"
"¡Papi! Vienes a despedirte?" Sakura se acercó a Fate jalando de su pantalón.
Fate despertó de su trance dando un salto hacía atrás, miró hacía abajo en un intento de calmarse. Sonriendole a su hija la cargó. "Así es nena, iré a trabajar. Pero regresaré en unas horas, así que portate bien ¿De acuerdo?" Fate acercó su nariz con la de su hija, haciéndola reír.
"jeje, esta bien papi" Sakura le dio un beso en la mejilla a la rubia.
"Ahora, ¡Alguien debe bañarse!" Fate le hizo cosquillas a la pequeña.
"Esta bien, esta bien" Dijo una risueña Sakura.
Nanoha también reía ya que le encantaba la escena, pero lo que más le encantaba era ver como Fate sonreía con más libertad, eso es lo que siempre quería ver en ella. "Su hermosa sonrisa..."
Dejando a su hija en la cama, Fate tomó su portafolio y miró nuevamente a Nanoha "Nos vemos Takamachi-san" la rubia le dedicó una sonrisa y empezó a salir de la habitación con ese caracteristíco porte que sólo ella podía tener.
Una vez que se fue, Nanoha pudo dejar salir el aire que había retenido, pues aquella sonrisa le había gustado más. Sakura que estaba sentada en la cama, sólo observaba a su niñera con felicidad. La pequeña había tenido un sueño en donde Fate era muy feliz con Nanoha y ella también. Además de que una visita llegó a el. Era una pequeña niña que decía sería su hermana menor en poco tiempo. Eso causó más alegría en su pequeño corazón.
Mientras Fate iba saliendo de la mansión, Alicia la esperaba recargada en su auto. La chica lucía molesta, ya que no pensaba darse por vencida. Su gemela que iba con una enorme sonrisa, la hizo enfurecer más.
Fate al darse cuenta que su gemela estaba ahí y con un ceño fruncido rápidamente le hizo saber de lo que tal vez hablaría y que probablemente no le gustaría para nada. "Ali, ¿Sucede algo?"
"Sí, sucede que mi hermana está interesada en la misma mujer que yo" Alicia se enderezó cruzando sus brazos.
"¿Y eso, es malo?" Preguntó Burlonamente.
Decir que Alicia no se sorprendió con el modo de contestar de su hermana, era como si mintiera, pues hacía mucho, pero mucho tiempo que Fate no le hablaba así.
"Sabes que lo es, Nanoha-chan me gusta y lo sabes"
"Lo siento Ali, pero esa bella dama también me gusta. No sé como pasó, pero me gusta y si tengo que pelear contra ti por ella. Ten por seguro que lo haré. Ahora si me permites, debo ir a mi trabajo" Fate apartó amablemente a su hermana del auto y sin más se subió, llendóse como si nada.
Precia que ya se había dado cuenta del coraje de una de sus hijas, estaba en el umbral de la puerta principal, oyendo aquella conversación. Lo que confesó Fate le había sorprendido pero también le alegró ya que su hija merecía una segunda oportunidad para ser feliz. La mujer mayor ya tenía planeado llevarse a la cobriza con ella y escogerle un lindo vestido para la fiesta.
Lindy estaba en su oficina trabajando arduamente ya que quería acabar con todo pronto y así tener unos días libres para disfrutarlos con su esposa e hijos. La junta a la que también asistiría trataba del porcentaje del producto que estaba siendo vendido. Sin duda alguna estaba siendo exitoso ya que los compradores estaban muy satisfechos. La peliverde se decía que si todo seguía yendo bien, la empresa tendría más éxito.
Fate que ya estaba en su oficina, revisaba algunos documentos importantes y los firmaba. Su mente estaba concentrada en eso ya que entre más pronto pasaran las horas, vería a su hija y a la bella niñera que ha estado ocupando parte de sus pensamientos. Una sonrisa se formó en sus labios, mientras recordaba aquel leve roce que le dio a aquellos suculentos labios.
Hayate que estaba en un sofá cercano, observó de reojo a su amiga, notando una sonrisa maravillosa en ella. Su corazón se alegró al saber que Fate estaba regresando a ser la misma. Y a quitarse aquel frío de su corazón.
"Cualquiera diría que te pasó algo muy bueno para tener esa sonrisota" Hayate se recargó en el sofá.
"Pues sí Hayate, me han pasado cosas interesantes" Fate tomó un sorbo de su café.
"¿Se puede saber como cuales?"
"Bueno, para resumirlo. Estoy muy agradecida contigo"
"¿Conmigo?" Hayate alzó una ceja en curiosidad.
"Sí, porque gracias a ti conocí a Takamachi-san" Fate volvió a sonreír.
"Vaya, parece que soy buena en escogerte las mujeres" Bromeó la castaña, haciendo reír de buena gana a su jefa.
"Muy buena, pero enserio que hiciste una buena elección" Fate la miró cariñosamente.
"Espero que de ahora en adelante sonrías más así, Fate-chan"
"¿Tan raro es verme sonreír?"
"Bueno para mí sí, hace mucho que no sonreías así"
"Tienes razón..." Fate miró una foto que estaba en su escritorio. "pero sé que ella estaría feliz de verme nuevamente sonriente como antes"
"Tenlo por seguro" Hayate se levantó de su lugar, acercándose a aquella foto
"Jamás la olvidaré, pero debo seguir mi vida. Cuidar de mi hija y hacerla feliz. Hablaré con mi padre para decirle que necesito reducir mis horas laborales. Cumpliré mi promesa"
"Me pregunto que tendra Nanoha-chan, que te causó este radical cambio" Hayate dejó la foto en el escritorio y miró los burdeos de su amiga.
"Yo tampoco lo sé, pero su llegada a hecho que todo mundo este más feliz"
"Sobre todo mi sobrina, parece que adora demasiado a Nanoha-chan"
"La adora demasiado, incluso le ha entregado su entera confianza"
"Eso parece y no sabes como me hace feliz eso, tanto ella como tú estan siendo felices de nuevo" Hayate se acercó a su amiga y le dio un cálido abrazo.
"Quiero que mi hija sea feliz, pero sobre todo. Quiero que vuelva a sentir el amor maternal" Fate abrazó más fuerte a su amiga.
"Te deseo la mejor de las suertes Fate-chan. Sabía que Nanoha-chan era la persona adecuada para ayudarte con esa profunda tristeza" La morena dejó salir unas lágrimas, ya que estaba demasiado feliz, sólo el hecho de saber que su amiga tenía una segunda oportunidad en el amor, le facinaba. Ahora ella también podía seguir siendo feliz, porque está cumpliendo la promesa que le hizo a Ginga. "Ahora ya puedes descanzar en paz Ginga-chan... porque a llegado el ángel que cuidará de Fate-chan y Sakura-chan..."
Después de unos minutos las dos amigas se separaron con unas sonrisas destellantes, Fate también tenía lágrimas en sus ojos, pero se debían a que por fin podría rehacer su vida y seguir adelante. "Ya puedes estar traquila Gin..."
"Ahora contéstame algo importante Fate-chan" Dijo una seria Hayate, mientras secaba sus lágrimas.
"Claro" Fate se acomodó mejor en su silla.
"¿Que harás con Ali-chan?" Hayate sabía muy bien que la gemela de su mejor amiga estaba demasiado interesada en Nanoha, pues el día de la fiesta de Sakura, la rubia estaba siempre a lado de la cobriza, si no fuera por que Fate estaba ahí. Alicia ya hubiera hecho a la niñera su novia. Aunque tenía dudas sobre si su nueva amiga aceptaría esos sentimientos.
"Bueno, aunque sea mi hermana. No pienso darme por vencida. Sí lo que quiere es pelear por Takamachi-san, eso será"
"¿Acaso pasó algo que yo no se?"
"Pasó que me declaro la guerra"
"Wow, será interesante ver que es lo que hace"
"No pienso alejarme de Nanoha" Fate miró decididamente a su amiga.
"¿Nanoha? Desde cuando la llamas por su nombre?" Hayate sonrió divertida.
"Desde que decidí abrir mi corazón"
"Sabes que te apoyo ¿verdad?"
"Sí, lo sé y te lo agradezco Hayate. Por cierto, ¿Vendrás a la fiesta de la empresa?"
"Por supuesto, quiero lucir muy bien para Signum" Fate rió ante las cosas que decía su amiga.
"Supongo que terminarás trayendola arrastrando ¿no?" Bromeó la rubia.
"Sí no me acompaña créeme que lo haré" Hayate se dirigió al sofá y siguió con su trabajo.
"No lo dudo. Pobre Signum" Y con esto dicho las dos mejores amigas siguieron su trabajo. "Lo siento Ali pero no pienso dejarte a Nanoha... pelearé, por ella lo haré"
MIENTRAS TANTO EN ALGUNA TIENDA DE JAPON...
Precia se había llevado a Nanoha y a la pequeña Sakura a una tienda muy famosa y claro muy cara para la cobriza. La niñera había estado tranquila en la mansión cuidando a la pequeña, hasta que la matriarca de la familia decidió que sería buena idea llevarla de compras y así las dos pudieran opinar sobre el vestido de la otra. La cobriza estaba renuente a ir ya que no veía el chiste de gastar dinero en ella. Según por lo que le dijo Precia a Fate le encantaría verla lucir un bonito vestido y que resaltara su hermosa figura. Al principio creyó innecesario el gasto, puesto que no quería verse como una oportunista. Cosa que hizo reír a Precia ya que ella no la veía como una simple trabajadora si no como un miembro más de la familia Harlaown. Lo único que le había dicho era "Pronto entenderás lo que te digo..."
Así que ahí estaban, probándose vestidos y recibiendo opiniones de las trabajadoras del lugar. Nanoha ya llevaba varios vestidos pero seguía sin decidirse por uno. Mientras que Precia ya tenía el vestido perfecto. Ahora la matriarca se dedicaba a buscar el vestido perfecto para Nanoha.
"Precia-san, de verdad sigo pensando que no debería molestarse con esto"
"Ya te dije que no me molesta, al contrario me agrada hacerlo"
"Pero, no sé hasta cuando podré pagarle por el vestido" Nanoha sabía que todos eran algo caros.
"El dinero es lo de menos Nanoha-chan, y no te estoy pidiendo que me pagues. Aceptalo como un regalo" Precia le sonrió cariñosamente.
"¡Sí, Nanoha-chan!" Intervino la pequeña Sakura.
"B-Bueno, pues muchas gracias Precia-san" Nanoha se sonrojó levemente.
"No es nada querida. Además a mi nieta le gustaría que fueras, ¿verdad, Sakura-chan?" Precia miró hacia abajo en donde estaba la pequeña.
"Hm! Nanoha-chan debe ir" La pequeña se dirigió a su niñera y se abrazó a su pierna.
Nanoha no dijo nada más, sólo le sonrió cariñosamente y le acarició aquellas hebras doradas, la cobriza sabía que estaba empezando a amar a la pequeña como si fuese su propia hija. Un sentimiento se apoderó de ella, pues saber que Sakura era la hija de Fate le alegraba más. Todo eso se debía a que no podía sacar a Fate de su cabeza y que en su mente seguía viva la imagen de ella con la rubia rozando sus labios.
"¿Entonces, ya tienes algún vestido en mente?" Precia sacó de sus pensamientos a la cobriza.
"Pues estoy indecisa entre el negro o el azul"
"Los dos son hermosos, tienes buen gusto Nanoha-chan" Precia miraba aquellos vestidos y en efecto eran hermosos.
"Sakura-chan, ¿Cuál crees que se vería mejor en Nanoha-chan?" Preguntó Precia a su bella nieta.
La pequeña niña observaba los dos vestidos, para después mirar a la cobriza, quien le sonreía tiernamente. Sin pensarlo más, se dirigió al vestido azul. "Este es mejor" Señaló.
"Vaya, Sakura-chan es muy buena eligiendo" Nanoha cargó a la pequeña dándole un beso en la mejilla.
"¿Encerio?" Preguntó una ilusionada Sakura.
"Sí, encerio. Gracias cariño" Nanoha le dio otro beso y agarró el vestido elegido por la infante.
"Entonces será este" Precia tomó el vestido y después se lo dió a la vendedora.
Una vez comprados los vestidos, las dos hermosas mujeres salieron de la tienda, junto con una pequeña que parecía estar de lo más feliz. Sakura iba en los brazos de su niñera, observando los alrededores.
"Un helado no estaría mal" Opinó Precia ya que había visto como su nieta miraba a un niño comer uno.
"¡Yay!" Gritó emocionada la infante, haciendo reír a las dos mujeres.
MANSION HARLAOWN...
Alicia estaba que hechaba humo por la boca, pues la "conversación" que tuvo con su hermana no fue muy agradable. Ya que Fate le había dejado en claro que también le gustaba Nanoha. Ahora las dos eran rivales, ninguna se daría por vencida. Alicia se dijo que trataría de comportarse en la fiesta de esa noche. Puesto que su amada cobriza estaría del brazo de su hermana. Aunque se decía que tenía más ventaja, puesto que ella había tratado más a la bella niñera que Fate. Lo que no sabía era que Nanoha estaba muy emocionada por ir con aquella rubia a la fiesta y que había decidido estar sólo con ella.
"No dejaré que me la quites Fate..." Alicia tomó un poco de vodka para quitar algo de su enojo.
"Aunque seamos hermanas, si es por ella, pelearé con quien sea..." Dándole el último trago a su bebida, salió de su habitación yendo directo a la sala en donde esperaría a su madre y a su amada.
Dos horas más tarde las dos bellas damas ya habían llegado a la mansión con varias bolsas en las manos. Las dos habían disfrutado la compañía mutua ya que conversaron de todo y de nada. Nanoha tuvo la oportunidad de hablar sobre su familia. Mientras que Precia le habló sobre la suya. Habían ido a diferentes tiendas, compraron todos los accesorios para esa misma noche, así como el lindo vestido de la pequeña Sakura.
"Parece que se divirtieron" Comentó Alicia.
"Claro que nos divertimos" Respondió Precia.
"¿Así que las dos pretenden verse más hermosas?" Alicia iba acercarse más a Nanoha pero su sobrina se abrazó con fuerza a ella.
"Por supuesto" Precia había notado el cambio en su nieta. Algo que no la sorprendió puesto que Sakura estaba empezando a ser muy protectora en cuanto Alicia estaba cerca de la hermosa niñera. "Mi nieta es muy lista..."
"Nanoha-chan, vamos a jugar con Arf" Pidió la pequeña.
"Cómo tu quieras cariño" Nanoha dejó las bolsas en el sofá y se llevó a la niña.
"¿Te has dado cuenta Ali?" Precia miraba a Nanoha y a Sakura riendo muy divertidas.
"¿De que, madre?" La rubia parecía estar confundida, pues había veces que no entendía a su madre.
"Pues de que mi nieta se ve muy feliz cuando está con Nanoha-chan. Además de que parece empezar a quererla como algo más" La matriarca observaba a su hija de reojo.
Alicia frunció el ceño en señal de disgusto, ya que no le había gustado lo que su madre le dijo. ¿Sakura viendo a Nanoha como una madre? Eso no podía ser ya que ella tenía la ilusión de que su sobrina la viera como a una tía. Puesto que Alicia quería a la niñera como su mujer. Sólo tener esa idea en la cabeza hizo que cerrara sus puños fuertemente, mientras los celos se apoderaban de ella. "Eso no puede ser... no puede..."
"Espero que no hagas algo verdaderamente tonto, Alicia" Y dicho esto, Precia se fue al jardín para seguir viendo a las dos chicas. "Espero y entiendas hija que no todos pueden tener a la misma mujer... y más cuando ella ama a tu hermana..."
HORAS MÁS TARDE...
Fate llegó lo más rápido que pudo a la mansión ya que quería pasar un rato agradable con su hija y claro con Nanoha. La rubia ya tenía pensado que usar para la fiesta, así que su única preocupación eran ellas dos. Con una bonita sonrisa, salió de su lujoso auto y entró a la enorme casa, encontrando a Alicia sentada en la sala viendo un poco de televisión. La tensión era enorme entre ellas, ya que Alicia no estaba mirando de buena manera a Fate y viceversa.
"¿Donde esta mi madre?" Preguntó directamente a modo de saludo.
"En el jardín" Contestó fríamente Alicia quitando su mirada de ella.
Sin decirle algo más Fate se dirigió al jardín, en donde efectivamente estaba su madre sentada junto a Nanoha y en las piernas de esta, la pequeña Sakura. Sin notarlo Fate ya estaba sonriendo de manera automática. Su corazón latió más y un sin fin de sentimientos llegaron a ella. Un poco nerviosa pero decidida dio el último paso y saludó a las dos hermosas mujeres.
"Hola, madre" Fate le dio un beso en la mejilla a Precia.
"Fate-chan, vaya que si llegaste pronto" Precia regresó el saludo.
"Por supuesto, quería estar con mi hija" Fate se acercó a la infante y le dio un beso en su frente.
"Hola, Takamachi-san" Nanoha se sorprendió por la hermosa sonrisa ofrecida.
"Hola... Testarossa-san" Un leve sonrojo llegó a las mejillas de la cobriza.
"Creo que ustedes dos deberían dejar el formalismo y saludarse por sus nombres, ¿no creen?" Intervino divertidamente Precia.
"Creo que tienes razón madre" Fate se sentó a lado de Precia mirando amistosamente a Nanoha. "Espero no incomodarte... Nanoha..."
El corazón de la susodicha se detuvo ante tales palabras, más bien en su nombre. El cuál sonó fabuloso en aquella hermosa voz. Con un poco de dificultad, la cobriza contestó.
"No me incomodas, F-Fate-chan..." Ahora era el turno de la rubia de congelarse, nuevamente aquella voz suave, esa voz angelical diciendo su nombre le encantaba. Para ella era la primera vez que escuchaba su nombre dicho de una manera de lo más linda.
"Bien, ya que las dos dejaron las formalidades. Espero que también lo hagan en la fiesta" Precia conocía bien a su hija y sabía que estaba feliz, eso podía notarlo en sus ojos. "Esa tristeza está desapareciendo..."
"Eso haremos, no te preocupes mamá" Fate no dejaba de ver aquellos zafiros, con sólo verlos la hipnotizaban completamente.
Precia mirando a ambas se dio cuenta que ella estaba haciendo mal tercio, así que decidió irse y dejar a las dos solas. La mujer le dijo a su nieta si quería más helado, a lo cual la pequeña aceptó, así que ahora en ese jardín quedarían aquellas dos personas que se apreciaban dejando lo demás al olvido.
"Es simplemente hermosa... no puedo dejar de verla... mi corazón está como loco" Pensó Fate, sintiendo como sudaban sus manos.
"Fate-chan... te ves tan atractiva con esa ropa... todo el día he estado suspirando por tu causa..." Nanoha miraba aquellos burdeos que seguían tan fijos en ella, que la hizo sentir un calor en sus mejillas.
"B-Bueno, e-espero que sea de tu agrado la fiesta...N-Nanoha" Fate se sonrojó ya que hace mucho que no tartamudeaba así. "Maldición, esta chica me descontrola por completo"
"S-Si, ¿Y... q-que tal el trabajo, Fate-chan?" Nanoha miró la mesa como si fuera muy interesante. "Preguntarle eso... me hace sentir como si fuera su esposa..."
"Bien, gracias por preguntar. ¿Y a ti que tal?" La rubia empezó a tener más confianza al hablarle a la cobriza sin formalismos.
"Muy bien, Sakura-chan es una niña tierna y obediente" Miró nuevamente a Fate.
"Eso me alegra, mi princesa es dulce. Es sólo que a veces es algo desconfiada"
"Bueno, pues conmigo es muy cariñosa y amable. Incluso eligió un vestido para mí" Nanoha rió un poco.
"Me gusta cuando ríe..." Pensó Fate. "¿Enserio? jaja debió ser divertido"
"Lo fue. Sakura-chan tiene mucha energía"
"Para ser una niña de cinco años, tiene más energía que yo cuando me despierto temprano" Bromeó la rubia, haciendo reír de buena gana a la bella niñera.
Las dos chicas siguieron su conversación tranquilamente, Fate hacía reír a Nanoha y viceversa. La química entre ellas era muy buena, se sonreían, miraban. Mientras que sus corazones brincaban de alegría. Sin darse cuenta el tiempo se les fue volando y pronto la tarde se hizo noche. Si no hubiera sido porque llegó Mariel a decirles que era hora de arreglarse para la fiesta, las dos seguirían aquella conversación.
"Bueno, Nanoha. Nos vemos en unos minutos" Dijo Fate
"Claro Fate-chan, espero no avergonzarte en la fiesta" La cobriza se sonrojó
"¿Por que me avergonzarías?" Preguntó curiosa.
"Bueno, yo no tengo un nivel social como el tuyo y bueno yo-" La cobriza fue interrumpida por una acción que le sorprendió.
"A mí eso me tiene sin cuidado, eres una mujer hermosa y buena con todos, así que es lo único que me importa. Nanoha" Fate besó su mano.
"G-Gracias, Fate-chan" La aludida se sonrojó levemente, pero le sonrió con dulzura.
"No me agradezcas, sólo digo lo que es verdad. Bueno, iré a cambiarme"
"Yo igual..." Las dos se miraron unos instantes y después con una sonrisa se fueron a sus habitaciones.
Después de esa acción Nanoha quedó en un shock que le duró unos minutos, sin pensarlo miró el dorso de su mano, en donde había sido depositado el beso. Esos carnosos labios seguían sintiéndose en su piel. Alzando su mano la besó.
"No puedo negar que me he enamorado completamente... Fate-chan..." Suspirando, se empezó a quitar la ropa para darse una ducha y prepararse.
Fate estaba que no se lo podía creer, a pesar de lo que hizo, su mente estaba en otro lado. Sin siquiera pensarlos dos veces, ya había besado aquella suave mano. La piel de Nanoha le fue tan suave que quizo aferrarse a ella, pero no quería incomodarla, así que rápidamente se había ido a su habitación, sintiendo su agitado corazón.
"¿Cómo lo hiciste Nanoha?... me gustas demasiado... puedo sentir nuevamente este sentimiento... amor... eres increíble Nanoha..."
Con una sonrisa enorme en su cara Fate empezó a sacar su ropa para esa noche, quería impresionar a Nanoha así que sin duda lo lograría, pues su ropa consistía en un traje satinado color negro, una camisa blanca y una corbata de seda color negra con blanco.
"Esto es perfecto" Fate le sonrió a su vestuario y sin más se fue a darse una ducha.
Minutos más tarde estaba Nanoha observando su bello vestido. El vestido era sin tirantes con un escote algo revelador, del lado derecho tenía un bordado color plata, mientras que en la cintura llevaba un listón plateado. El vestido era largo pero muy elegante y hermoso. Sonriéndole al vestido elegido por Sakura, empezó a ponerselo, para esta ocasión Nanoha decidió dejarse el cabello suelto y ondularselo un poco. Se puso las zapatillas color plata. Acompañó todo con un maquillaje ligero. Unas sombras remarcaban más sus zafiros haciéndola ver aún más hermosa de lo que era. Se puso un poco de perfume. Y por último un poco de labial, un rojo ligero marcaba sus bellos labios. Mirándose en el espejo, se sorprendió al ver que lucía muy bien y que sin duda dejaría con la boca abierta a muchos.
Fate por otra parte ya estaba poniéndose su fina corbata, mientras se miraba al espejo. Después siguió con el chaleco. Su cabello estaba sujeto en una cola alta. Haciéndola ver aún mejor, se dirigió a su cómoda y se puso su reloj. Luego un poco de perfume y por último el saco. Se miró de pies a cabeza notando que todo estaba en su lugar. El negro le sentaba muy bien pues aparte de darle elegancia, hacía que se marcara su bien formado cuerpo.
"Listo, espero impresionarla" Fate dio un último respiro y salió de su habitación directo hacía la de Nanoha.
La cobriza al oír que tocaban a su puerta, se dio una última mirada, tomó su cartera y conteniendo la respiración abrió la puerta. Fate al verla con ese hermoso vestido, se quedó sin aliento, sin duda Nanoha lucía endemoniadamente bien, y que decir de que el vestido marcaba sus senos perfectamente así como las curvas de su cuerpo. Una diosa... eso es lo que pensaba Fate, en su vida jamás se había impresionado tanto. Por otro lado Nanoha estaba igual que la rubia, pues la chica lucía bastante bien es aquel traje. Sin duda alguna su atractivo se hacía notar más. La miraba de pies a cabeza, encontrando sólo perfección en ella.
"N-Nanoha... te ves increíble" Fate se sonrojó furiosamente.
"Tú...tú también Fate-chan..." La cobriza sonrió ante la ternura que le daba Fate.
"G-Gracias, pero no más que tu"
"Nyahaha, eres muy dulce" Nanoha se aferró al brazo de Fate "¿Nos vamos?"
"S-Sí, claro" La pareja empezó a caminar por aquel pasillo, las dos estaban ensimismadas en sus pensamientos, puesto que seguían impresionadas. Tanto que no notaban que Alicia llevaba rato observándolas. Así que las dos ignorándola olímpicamente siguieron su camino.
En la sala estaban Lindy, Precia, Chrono, Amy y la pequeña Sakura siendo cargada por la misma. Cuando todos voltearon a ver quienes eran las personas que bajaban, sus bocas se abrieron por la sorpresa e impresión, pues Fate y Nanoha sin duda alguna, eran la pareja perfecta, las dos lucían muy bien. A ojos de cualquiera, ellas eran ya un matrimonio. Al terminar de bajar las escaleras, Sakura se lanzó hacía Nanoha y Fate abrazando la pierna de cada una.
"Papi, Nanoha-chan, lucen increíbles" La pequeña les dio una hermosa sonrisa.
"Gracias, princesa" Fate acarició aquella cabellera parecida a la suya.
"Gracias por elegir este vestido para mi, Sakura-chan" Nanoha se hincó y besó las mejillas de la pequeña.
"De nada" Contestó feliz.
"Bueno, creo que es hora de irnos" Dijo Lindy.
"Esta bien" Precia tomó el brazo de Lindy y fueron la primera pareja en salir de la mansión.
"Nanoha-chan, te ves increíble" Aludió Chrono.
"Gracias, Chrono-kun. Tu te ves muy guapo" El peliazul le sonrió amistosamente.
"Por cierto, te presento a Amy. Mi novia" La mencionada sonrió.
"Mucho gusto, Nanoha-chan. He oído mucho sobre ti" Nanoha estrechó aquella mano amistosamente.
"Lo mismo digo, Amy-san" Después de estrecharse las manos, entraron a la lujosa limosina.
Alicia por su parte, fue la última en entrar y claramente se le podía ver enojada. Ya que su amada no la miró ni un segundo, Nanoha conversaba con Chrono y con Amy, pues ambas se estaban llevando muy bien. Sakura iba sentada en las piernas de su padre, mientras abrazaba el conejito que la cobriza le había regalado. Fate iba muy feliz, cosa que notaron sus padres. Zafira que iba manejando pronto les avisó que ya habían llegado, la primera en salirse del vehículo fue Alicia, ignorando a su familia y llendose directo a la fiesta. Fate ayudó a bajar a Nanoha y después a su hija. Las personas que iban llegando les llamó la atención aquella bella señorita, pues se veía tan radiante que acaparaba todo. Algunos se sorprendieron al notar que la chica era acompañante de Fate. Chrono y Amy salieron después también llamando la atención. Lindy y Precia fueron las últimas. Los empresarios al ver a la famosa Lindy sonrieron, otros la miraron con envidia, pues tenía por esposa a una de las mujeres más codiciadas en todo Japón.
En la entrada del lugar había una larga alfombra roja, haciendo que todo luciera como si de una premier se tratara. Los fotográfos no tardaron en empezar a tomar fotografías de Fate con Nanoha y la pequeña Sakura. La pareja sonreía destellantemente, mientras se aferraban a la otra. Sakura saludaba con su manita a los fotográfos, haciendo que dijeran un "Aww... que linda"
"Wow, si que es una fiesta importante" Comentó Nanoha observando el interior del lugar.
"Jajaja, algo así. Pero no te preocupes tu eres la más hermosa" Dijo Fate, haciendo sonrojar a su acompañante.
"Gracias, Fate-chan" La pareja siguió caminando, mientras Fate saludaba a uno que otro empleado y presentando a la misteriosa pero bella mujer que iba de su brazo.
"¿Quieres algo de tomar?" Ofreció amablemente la rubia.
"Sí, me vendría bien" Nanoha miró aquellos burdeos. "Esa tristeza desaparece... me alegra saber que puedo quitarséla"
Fate le hizo una seña a un mesero para que les diera algo de Champagne. Tan pronto como el mesero la vió, se acercó dándoles dos copas a la rubia. "Aquí tienes"
"Gracias. Todos se ven muy cómodos" Nanoha tomó un poco de la bebida.
"Pues sí, mi padre los trata más como amigos que como simples trabajadores. Aunque a veces la sacan de sus casillas" Las dos rieron ante esto.
"Papi, tengo sed" Sakura miró a Fate lindamente.
"Ya te doy un jugo princesa" La rubia fue hasta una mesa en donde había botellas de agua o jugo ya que había personas que no disfrutaban de la bebida alcohólica.
Alicia estaba en una esquina recargada observando como su hermana interactuaba más con Nanoha. Al ver que ya se había alejado para ir a otro lado. Aprovechó la oportunidad para ir a hablar con ella. "Hola, Nanoha-chan" La niñera que estaba riendo con la pequeña, volteó a ver a la persona que la saludaba.
"Hola, Ali-chan" Regresó el saludo, no tan feliz como cuando era Fate.
"Te ves increíble"
"Gracias, lo mismo me dijo Fate-chan" Nanoha sonrió más al decir aquel nombre.
Alicia se sorprendió ya que ella no sabía que Fate y Nanoha habían dejado las formalidades a un lado. "¿Ya se llaman por su nombre?"
Nanoha estaba a punto de contestarle, pero Fate intervino poniéndose a lado de la cobriza, mientras le entregaba el jugo a su hija. "Así es, Ali. Nanoha y yo dejamos a un lado las formalidades" esto último lo dijo con una enorme sonrisa.
"Ya veo" Alicia apretó sus puños fuertemente.
"Nanoha-chan, ¿Te gusta papá?" Preguntó inocentemente Sakura.
Tanto como Nanoha y Fate se quedaron calladas, la primera porque se estaba poniendo nerviosa por la pregunta y la otra porque esperaba respuesta de la bella mujer. Alicia estaba pálida, pues si su amada decía 'sí' sentiría que su mundo se vendría abajo. "Nanoha-chan... dile que no... dile que Fate no te gusta" Súplicaba internamente la rubia.
"Bueno, Sakura-chan yo-" La bella dama fue interrumpida por Amy, ya que había sido mandada por Precia, quien llevaba varios minutos observando la escena.
"Sakura-chan, ¿Quieres que Lindy-san te haga caballito?"
"¡Sí!" Respondió emocionada
"Bueno, vamos" Amy le guiñó el ojo a Fate, cosa que la desconcertó un poco, hasta que divizó a su madre. "Siempre con ojo de Halcón madre..."
"Nanoha, te parece si seguimos recorriendo el lugar?" Fate ignoró la mirada asesina de su hermana.
"Claro, me encantaría Fate-chan" Nanoha tomó el brazo ofrecido de Fate y empezaron a caminar.
"¡Esperen!" Alicia se acercó rápidamente a ellas.
"¿Que pasa, Ali?" Preguntó Fate.
"¿Puedo ir con ustedes?" Alicia miró a Nanoha, pidiéndoselo más bien a ella.
"La verdad es que no puedes Ali" Fate sonrió burlonamente
"¿Porque no?"
"Porque mi madre te está buscando" Fate miró hacía su madre, quien ya iba acercándose.
"¿Cómo sabes que es amí?"
"Alicia, llevo un buen rato buscándote. ¿Donde estabas?" Precia había llegado en el momento apropiado.
"Ahí esta tu respuesta" Fate miró a Nanoha y le sonrió. "¿Seguimos?"
"Claro. Nos vemos Ali-chan" La pareja se empezó a ir dejando a una ya más furiosa Alicia.
El lugar era enorme y bien decordado, había gente observando los alrededores que llamaban su atención. Música suave acompañaba el clima ya relajado. Fate llevó a Nanoha hasta una terraza en donde se podía observar la brillante y hermosa luna.
"Es un lugar muy bonito, Fate-chan" Nanoha estaba impactada por la vista que les ofrecía la terraza.
"Lo es... es bastante hermoso" Fate sonrió observando la bella luna.
"¿Te gusta mucho estar aquí?" La cobriza se recargó en el barandal observando las estrellas.
"Sí, me relajo aquí. Además de que me da una de las mejores vistas de la luna"
Nanoha pasó de ver la luna para mirar a Fate, sin duda el rostro de la rubia se veía aún más hermoso, su cabello se veía aún más dorado de lo que era. También aquellos burdeos, que parecían estar más rojos que de costumbre. Sin duda esa era la mejor vista para Nanoha.
Fate sintiendo que era observada, volteó hacía aquellos bellos zafiros. Perdiendose una vez más en ellos. Acercándose un poco más a Nanoha, admiró su belleza. Su mano llegó hasta una de aquellas mejillas suaves y la acarició tiernamente. Nanoha no evitó el contacto, todo lo contrario. Le encantaba las caricias que Fate le daba. "Eres tan hermosa... tu piel es tan suave..." Fate dió un paso más.
"Fate-chan" Nanoha posó su mano sobre la de Fate y se apoyó más en ella, cerrando sus ojos, mientras sentía aquella cálidez.
"Nanoha..." Susurró Fate acercándose lentamente a ella.
Los zafiros de Nanoha se abrieron un poco, notando que Fate iba a besarla. Dejándose llevar volvió a cerrarlos. Fate besó sus mejillas, ojos y nariz bajando hasta esos deliciosos labios. Esta vez no había interrupción alguna, así que rozándolos levemente, ya podía sentir aquel aliento tan cálido para ella. "Nanoha... mi Nanoha..." Susurró nuevamente besando aquellos labios. El beso fue tierno para Nanoha puesto que la rubia estaba siendo linda con ella. Por fin pudo sentir esos labios, su textura y sabor, sin dudar pasó sus manos al cuello de Fate atrayéndola más a ella. Por otro lado Fate se aferró a su cintura. Sin prisa la rubia pedía permiso para poder probar mejor aquella deliciosa boca. El permiso le fue concedido y sin más su lengua entró, probando cada rincón, al igual que ella podía sentir la de Nanoha. Esta vez el beso subió un poco de tono, dejando que las dos demostraran sus sentimientos, una lágrima salió de los ojos de Nanoha, estaba feliz de poder sentir amor con una persona que es maravillosa, que a pesar de lo que pasó, pudo y puede seguir ayudando. Poco a poco se separaron ya que el aire les estaba faltando, abriendo poco a poco sus ojos, notaron que el amor estaba ahí.
"Nanoha... sé que es algo pronto, pero... no puedo negar que me gusta estar contigo" Fate junto su frente con la de Nanoha, mientras sus ojos se miraban.
"Fate-chan... amí también me gusta estar contigo... no sé en que momento pasó pero puedo asegurarte que siento algo por ti"
"Eso me hace feliz, quiero que haya algo más entre nosotras"
"¿Enserio?"
"Enserio, ¿Que opinas?" Un beso llegó a la frente de la cobriza.
"Que sí, quiero conocer más a Fate-chan, quiero que confíes en mí"
"Lo haré, eres una buena mujer Nanoha. Y creo que Sakura opina lo mismo"
"Sakura-chan es una buena niña, la adoro"
"Eso me alegra, porque no sabría que hacer si un día no la quisieras y-" Nanoha la interrumpió poniendo un dedo sobre sus labios
"Fate-chan, no digas eso. Yo siempre voy a adorar a Sakura-chan, tal vez no sea mi hija, pero la quiero como una"
"Eres increíble..." Fate le dio un beso.
"Tú también Fate-chan..."
La pareja volvió a darse otro beso, degustando el sabor de la otra, sin duda alguna las dos estaban hechas la una para la otra. De eso no había duda, Fate ya podía ver en su mente la imagen de su sueño en donde Nanoha era su esposa y madre de Sakura y de un futuro bebé. El cariño de Nanoha estaba empezando a derretir aquel hielo que había en el corazón de Fate. "Prometo hacerte feliz Nanoha..."
(^^^^^^)
Aqui termina el cap. Muajaja. como podrán notar nuestras queridas chicas ya empezaran a demostrar su amor. Aunque Alicia intenté todo para ganarse a Nanoha, cosa que veo imposible. Eso sí, habrá peleas fuertes entre las dos hermanas.
Gracias por sus reviews. Lamento haberlos hecho esperar XD
Bueno, nos vemos en el sig. cap. Cuídense. Bye Bye
Atte:
Jessica-chan (n.n)7
