"Revelando una historia"
N/A: Y aquí de nuevo Jajaja ya saben hay que recompensar toda esa espera. XP
¡GRACIAS POR SUS REVIEWS!
Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores.
Estoy lista, he preparado todo un discurso sobre lo que debo decirle a Nanoha. Dolerá si, pero quiero que ella sepa esto. Quiero a esa chica como MI mujer y por supuesto, como madre de mi hija. Lo que está pasando con mi hermana es algo que me ha hecho tomar una firme decisión y es luchar por Nanoha y por este sentimiento que decidió regresar a mi, aun cuando lo creí perdido. Mi hija es lo más importante para mi al igual que lo fue su fallecida madre y sé que a pesar de su edad entiende perfectamente que necesitamos compañía, lo digo por las dos porque sé que mi Sakura anhela sentir el calor que una madre solo puede dar, claro aparte de su amor. No será fácil abrir por completo mi corazón, pero por ella soy capaz de todo. Aun no entiendo como sucedió, pero Nanoha me ha revivido y con ello robó mi corazón.
Ginga, donde quiera que estés espero que sonrías con orgullo al saber que puedo rehacer mi vida de nuevo. Siempre estarás en mi corazón, siempre…
(°o°o°o°)
Nanoha estaba en su habitación terminando de arreglarse pues hoy llevaría al parque a la pequeña Sakura junto con Arf. Aparte de querer que se divirtiera fuera de la casa, también lo hacía para despejar su mente sobre lo sucedido el día anterior. Si bien ella no conocía a Carim, pero en cuanto la vio subirse a su auto con lágrimas en los ojos, supo que Alicia la había lastimado. Aquella rubia se había ido lo más rápido posible, sin darle importancia las personas que la observaban curiosas. Fate le había contando lo sucedido, lo que sorprendió mucho a la cobriza fue haberse enterado que Lindy había corrido a la gemela por su comportamiento irracional. Sin darse cuenta la niñera sentía un dejo de culpa sobre las repentinas reacciones de Alicia, pero ¿Qué podía hacer? Pues sabía de ante mano que no podía fijarse en Alicia como quisiera, pues Fate la había conquistado sin siquiera darse cuenta. No podía forzarse a sentir algo que en definitivo no sentía, por ese motivo quería algo de aire fresco.
La cobriza termino de arreglarse y se miró unos instantes al espejo, una pequeña sonrisa se asomó en sus lindos labios. Y sin más salió de su habitación lista para su salida. Sakura estaba en la sala con Precia riendo sobre ocurrencias de la menor, la pequeña rubia estaba muy feliz y Precia quería saber el motivo. Aunque observando las facciones de Fate, la pelinegra ya se daba una idea. "Vaya que si son rápidas…"
"Abuela, ¿vamos a desayunar ya?" Pregunto un poco impaciente
"Si cariño" La pelinegra la abrazó y después le dio un beso en su frente.
"Yo también quiero un beso" Fate le sonrió a su madre y se acercó a ella.
"A veces creo que sigues siendo infantil" Precia sonrió y beso la mejilla de su hija.
"Es inevitable" Ambas rieron un poco.
"Papi, ¿Crees que mami baje pronto?" Precia se sorprendió con ese 'mami' que había dicho su nieta.
"Cariño. ¿A quien te refieres cuando dices mami?" La pelinegra sabía la respuesta, solo quería comprobarlo.
"Pues a quien más, a Nanoha-chan, abuela" Sakura sonrió y Fate acarició aquellas hebras doradas.
"¿Me puedes explicar hija?" Fate miró a su madre.
"Pues, ¿Qué te puedo decir? Mi hija me vio besando a su niñera" La rubia había contestado tranquilamente
Nanoha que iba acercándose lentamente a ellas se sonrojó furiosamente ya que al parecer Fate lo decía como si nada. "F-Fate-chan"
Esa linda voz hizo voltear rápidamente a la rubia. "Oh, buenos días. Nanoha" La rubia se acercó a ella y sin vergüenza la besó enfrente de Precia y Sakura.
Nanoha por su parte estaba sorprendida por esa acción ya que Fate parecía feliz demostrando cuanto gustaba de ella. No tardó en corresponder aquel beso dulce. Lindy iba llegando al lugar cuando vio aquella escena. Sorprendida miró a su mujer, quien solo sonreía de dicha y a su nieta que parecía contenta con todo lo que estaba sucediendo.
"¿Me perdí de algo?" Preguntó divertida, haciendo que Fate y Nanoha terminaran aquel beso.
"L-Lindy-san" Nanoha se ruborizó aun más.
"¿Y bien?" Ojos aguamarina miraron burdeos divertidamente
"Buenos días papá. Y no te perdiste de nada, solo estaba saludando a Nanoha como se debe" Fate tomó la cintura de la cobriza posesivamente
"Así que… ¿Ya son algo?" Inquirió mientras se sentaba en uno de los sofás.
"Todavía no" Nanoha se abrazó un poco a la rubia
"¿Y que esperan?"
"Lindy, no las presiones" Intervino Precia mirando a su esposa
"Bien, pero solo para que sepan. Yo acepto esto" Lindy sonrió encantada con la idea. Fate iba a responder pero Mariel se le adelantó.
"El desayuno está listo"
"Enseguida vamos" Precia cargó a su nieta y junto a su esposa se fueron al comedor dejando a la otra pareja atrás.
Una vez desaparecieron de su vista Nanoha suspiró aliviada. Fate la observaba divertida ya que a su parecer la cobriza parecía muy nerviosa delante de sus padres. "¿Estas bien?"
"Lo estoy, pero Fate-chan no debiste hacer eso" Nanoha miró directamente aquellos ojos atrayentes
"¿Por qué no? Nanoha tu sabes que me gustas, mi hija te ama y yo quiero una oportunidad contigo. Además mis padres no se oponen" La mano de la rubia acarició suavemente la mejilla de la niñera.
"¿Estas segura de querer seguir con esto, Fate-chan?"
"Muy segura, por cierto quería preguntarte algo" El rostro de Fate se puso algo tenso.
"Claro, dime de que se trata" Nanoha se sintió de nuevo nerviosa con aquella mirada
"¿Q-Quieres ir a una cita c-conmigo?" La rubia de repente se ruborizó
Nanoha encontró ese sonrojo muy lindo y no pudo evitar reír un poco. "¿D-De que te ríes?" Inquirió la rubia algo confusa
"Perdón Fate-chan… pero no pude evitarlo" Nanoha seguía riendo bajito
"¿No quieres salir conmigo?" Fate se sintió un poco triste.
"Claro que si, quiero tener una cita contigo" La risa de la niñera cesó
"¿Te parece bien esta noche?"
"Me parece perfecto" Nanoha tomó la mano de la rubia dispuesta a llevársela a desayunar.
"¿A las siete te parece bien?" Fate besó aquella suave mano
"Por supuesto" Fate sonrió y apretó un poco más aquella mano, las dos llegaron a la mesa y se sentaron juntas. La pequeña Sakura no tardó en sentarse en las piernas de Nanoha.
Después del desayuno, Nanoha y Sakura se preparaban para su tan ansiado paseo. Fate no tardó en unírseles pues quería estar con las dos personas más importantes para ella. Ahora las tres iban felices de la vida, disfrutando de la hermosa mañana. El paseo empezó con los celos de Fate ya que algunos chicos se embobaban con la presencia de Nanoha, los gestos de la rubia no pasaron desapercibidos para la cobriza pues se le hacían de lo más gracioso. "Fate-chan, ¿Quisieras calmarte?"
"No puedo. Aquel tipo te mira de una manera que no me gusta" Fate miraba furiosa a aquel chico intentando intimidarlo. Cosa que logró en cuanto el chico salió del trance, nervioso se había ido ya que cierta rubia no lo veía para nada agradable.
"Fate-chan, ¿Estas celosa?" Preguntó divertida la niñera
"No" Fate miró hacia otro lado excepto a la niñera
"Mentirosa" Nanoha rio
"N-No lo soy"
"Lo eres. ¿Por qué no admites que estas celosa?"
"B-Bueno si, lo estoy. Pero tu tienes la culpa" Fate la miró con el ceño fruncido
"¿Yo? Pero si no he hecho nada" Nanoha encontraba esa escena divertida pues Fate era en extremo linda cuando tartamudeaba. "Me fascina su timidez…"
"C-Claro que si…" Fate estaba más roja "La tienes por ser tan hermosa…"
"Y según tu ¿Por qué?" Una ceja cobriza se levantó curiosa
"Pues… por… por… por ser tan bonita" Fate quitó su ceño fruncido y miró a Nanoha bobamente perdiéndose en sus zafiros.
"Eres adorable" Admitió la cobriza dándole un tierno beso a la rubia.
Sakura estaba con Arf corriendo divertidas, la pequeña había visto un poco de la interacción de las adultas, aunque no podía escuchar de que hablaban sabía que era divertido pues su padre estaba muy sonrojada. "Pronto tendré a mi hermanita" Pensó la pequeña sonriendo aun más.
Después de aquella escena y de aquel beso, Nanoha se encontraba recostada en el hombro de Fate mientras esta la abrazaba tiernamente. La cobriza se perdió en sus pensamientos. No sabía que hacer con Alicia pues la quería si, pero no como la persona con la que querría estar toda su vida. Más bien, era un cariño fraternal. Nanoha no quería perder a Fate por todo lo que estaba pasando. De algún modo u otro haría entender a Alicia que su 'amor' no era otra cosa más que capricho. "No quiero lastimarte Ali-chan"
"¿En que piensas?" Fate sacó de sus pensamientos a la cobriza.
"En todo lo que ha estado pasando" Nanoha se acomodo mejor en aquel hombro.
Fate entendió que se refería a todo lo relacionado con su hermana. Su semblante cambió a uno más serio, pues seguía resentida con ella y le desagradaba oír en esos momentos su nombre, pero no podía evitarlo. En parte las cosas habían cambiado mucho desde que la nueva niñera había llegado a la residencia Harlaown.
"Nanoha… si ella se está comportando de esa manera es porque quiere"
"Pero Fate-chan, ¿no sientes nada al saber que la corrieron de la casa?"
"Me duele un poco. Pero no puedo hacer nada, ella decidió tener una actitud reprochable haciendo que mi padre la corriera"
"Me siento culpable" Nanoha bajó el rostro mirando sus manos
"Nanoha, nada de esto es tu culpa. Alicia se ilusionó por que así lo quiso" Fate empezó a acariciar aquellas hebras cobrizas intentando que su acompañante no se sintiera mal.
"Si tan solo hubiera sabido que esto pasaría no hubiera hecho nada" Nanoha sentía que lloraría en cualquier momento
"Princesa, no llores. Como te dije, esto no es tu culpa. Alicia suele ser asi de caprichosa cuando una chica le llama la atención. Nanoha a mi me gustas demasiado y no quiero perderte por las idioteces de mi hermana, quiero estar contigo siempre" Fate tomó el mentón de la cobriza e hizo que la mirara
Esos burdeos estaban demasiado brillosos, algo que hizo sentir a Nanoha aun más especial, en esos ojos había amor… un amor que ella misma había provocado en Fate, recordaba cuando los había visto tan tristes y opacados. Entonces se dio cuenta que pudo quitarle esa tristeza a esos bonitos ojos y se sentía feliz, pues desde que se conocieron la niñera se quedó prendada de ellos. "Te… te amo Fate-chan" Susurró hipnotizada por esa intensa mirada.
Fate al oír esas palabras sintió su corazón latir aun más rápido pues Nanoha le acababa de confesar sus sentimientos ¿Era cierto? Una felicidad enorme le inundó el alma. Unas lágrimas se asomaron en sus ojos, definitivamente Nanoha era la mujer ideal para ella y no la dejaría por nada del mundo. "Y yo a ti…" La rubia lentamente fue acercándose a aquellos labios, quería probarlos de nuevo y sentir esa corriente eléctrica que le aceleraba el corazón. En ese beso dejaron salir a flote sus sentimientos. Nanoha sonrió al saber que la empresaria la amaba tanto como ella lo hacía. Poco a poco se separaron, Fate junto su frente con la de Nanoha y sonrió lindamente.
"Quiero ser yo quien te de muchas alegrías Nanoha"
"Y yo quiero que seas tu quien este a mi lado siempre" Un corto beso llegó a Fate y sonrió aun más por la textura tan suave de aquellos labios.
Sakura fue hacia ellas y las observó un rato, veía a su padre y en ella vio una felicidad renovada. Su corazoncito estaba feliz, tanto que unas traviesas lagrimitas salieron de sus preciosos ojos, le encantaba ver esa sonrisa en Fate y esa nueva actitud.
La pareja al notar que eran observadas, voltearon hacía la personita que las veía. Y ahí vieron a la pequeña Sakura llorando. "Hija, ¿Qué sucede?" Fate miró preocupada a su hija
"Nada papi, es solo que te veo más feliz" La pequeña se abrazo a la rubia mayor sorprendiéndola un poco.
"Sabes, yo también te veo mucho más feliz mi amor" Fate abrazó más fuerte a Sakura.
Nanoha solo se dedicaba a mirarlas con ternura, pues aquellas dos rubias le habían robado el corazón sin que se diera cuenta. Las quería para ellas y se dijo que cuidaría de ellas toda su vida. "Las amo a las dos..."
"Yo estoy feliz porque mami esta aquí" Sakura miró a Nanoha y le sonrió
"Y lo estaré siempre…" Nanoha besó la mejilla de la niña amorosamente
"Jeje, quiero que estés siempre con nosotras mami. ¿No nos dejaras tu también, verdad?"
Esa pregunta sorprendió a Nanoha ya que no sabía exactamente a que se refería. Había volteado hacia Fate y en ella notó una mueca triste. Si bien Hayate le había dicho que la mamá de Sakura ya no estaba con ellas, pero ¿Cómo pasaron las cosas? Quería saberlo, porque quería protegerlas a ambas para que no sufrieran más.
"Claro que no cariño. Siempre estaré con ustedes" La niñera las abrazó y les dio un beso en la frente. "Jamás las dejaré… jamás"
El día se pasó pronto para las chicas, Fate las había llevado a muchos lugares. Las tres reían de todo, Sakura aprovechaba esos momentos para sacarse fotos con ambas, la rubia le había regalado un enorme peluche a Nanoha, quien algo sonrojada le dio las gracias por el detalle. Ambas se veían como la pareja perfecta de todo Japón. Muchas personas que las veían, sonreían ya que se veían muy felices, además de que el amor estaba presente en la pareja y claro en su pequeña hija.
En uno de sus momentos de diversión, Fate había aprovechado para decirle a su acompañante unas hermosas palabras. "Ti amerò per l'eternità ... Nanoha" (Te amaré por toda la eternidad… Nanoha)
El corazón de la niñera se hinchó de felicidad y unas cuantas lágrimas se le habían salido. "Anche io amo tutta l'eternità ... Fate-chan" (Yo también te amaré toda la eternidad… Fate-chan)
"Espero que no estés tan nerviosa para nuestra cita" Comentó Nanoha notando que ya casi llegaban a la residencia.
"Yo también lo espero" Ambas rieron por ese comentario. Sakura las miraba feliz, mientras sentía como las manos de Nanoha y Fate se aferraban a las suyas protectoramente.
MIENTRAS TANTO EN OTRO LUGAR DE UMINARI…
"¡Maldita sea, esto es una mierda!" Alicia estaba en un departamento lo suficientemente lujoso, así que no se quejaba. A pesar de no tener ya el apoyo económico de Lindy, la rubia tenía sus propios ingresos, así que mal no la estaba pasando, hasta ese momento en el que se sentía frustrada por no poder hacer nada para estar con Nanoha. Y que decir, de que había tenido varias chicas en su cama desde el día anterior, pero ni con eso lograba sacar su frustración. Pues no entendía como a pesar de todo, Carim era la única mujer que le llegaba al pensamiento en ese instante. No iba a admitir que la había soñado y ahí eran felices. Eso era estúpido, había pensado Alicia ya que ella amaba a Nanoha no a la otra rubia.
Si bien el sexo con Carim estaba siendo espectacular hasta que su madre lo arruinó. Pues la gemela nunca se había sentido tan bien como con Carim. Además de que le había dejado un sentimiento extraño. ¿Qué era? Es algo que aun la dejaba con el pensamiento confuso. En lo profundo de su ser se preguntaba si aquella chica estaba bien, pues se había ido llorando. Su corazón sentía un gran peso y ni siquiera sabía la causa. Tal vez era porque dijo cosas hirientes. ¿O tal vez no? Ya no sabía que hacer y por eso se encontraba encerrada en aquellas paredes.
"¿Qué debo hacer?, ¡¿Por qué demonios estas en mi cabeza, Carim!?" Alicia tiró su vaso de whiskey derramándolo en el suelo.
"¡ESTO ES UNA PUTA MIERDA!" Alicia salió de su apartamento en busca de la persona que la estaba confundiendo.
(°o°o°o°)
En la residencia Harlaown se encontraba Carim conversando con Precia, todo giraba entorno a Alicia, la rubia había terminado confesando que amaba a la gemela a pesar de lo que le dijo. Aunque no significaba que la iba a perdonar tan fácilmente por lo sucedido. Pues no era fácil olvidar esos insultos ya que ella se estaba entregando por amor. Precia le dijo que tenía su apoyo, además de que le pedía una disculpa en nombre de su testaruda hija. Carim le dijo que no era necesario, pues la que realmente debía disculparse era Alicia. La pelinegra le dio un abrazo cariñoso dejando que sacara ese dolor de su ser. Y así la chica lloró sin contenerse más.
Fate y Nanoha decidieron unirse a la conversación, pues a su punto de vista aquella chica merecía aunque sea un poco de afecto. La empresaria le había contando a la cobriza que Carim era hija única y la más sola en el mundo ya que sus padres habían fallecido en un desastroso accidente hace muchos años y de su hermano no sabía absolutamente nada. Alicia había sido la primera en hablarle cuando iban al jardín de niños, pues la pequeña parecía sola y sin ganas de jugar con ningún niño. Hasta que aquella gemela logró sacarla de ese caparazón. "Jamás te dejaré sola… yo siempre cuidaré de ti" Una promesa que seguía en el corazón de Carim y que a su pesar, también había sido olvidada por la misma Alicia.
"Siento mucho todo esto, Carim" Dijo Fate tomando la mano de la chica.
"No es tu culpa Fate-chan" La rubia apretó amistosamente aquella mano
"Sabes, me alegra verte" Fate sonrió intentando animarla
"A mí igual, no puedo creer que seas más alta" Ambas rieron un poco.
"Es hereditario" Nanoha sonrió ya que Lindy era la causante de eso.
"Por cierto, déjame presentarte a alguien" La rubia tomó la mano de Nanoha y la acercó a ella, abrazándola cariñosamente. "Ella es Nanoha Takamachi Della Valle"
Carim al oír ese nombre se acordó de Alicia. Su mirada recorrió discretamente a la bella chica y notó que era verdaderamente hermosa. "Ahora entiendo el interés de Ali-chan…"
"Un placer, soy Carim Gracia" Le extendió su mano a la chica recibiendo una cálida sonrisa y un apretón de mano
"El gusto es mío, Gracia-san"
"Solo dime Carim, jeje no me gustan mucho las formalidades" Nanoha asintió en acuerdo
"Entonces solo dime Nanoha" Gracia sonrió
"Así que tu eres la chica por la cual Ali-chan está como loca"
"S-Sí, pero… yo no tengo ningún interés por ella, más que el de amiga" La cobriza miró apenada a la rubia
"Entiendo" Carim observó a Fate y en sus ojos vio un nuevo brillo. La rubia sabía muy bien la historia triste de su amiga, en cuanto se había enterado regresó a Japón y jamás se quiso ir de nuevo. Su mirada se posó en el abrazo afectuoso que Fate le daba a la niñera, sonrió al saber la razón de ese brillo.
"¿Te quedas a cenar?" Preguntó Precia
"Si no hay ningún problema con ustedes me encantaría"
"Por supuesto que no querida" La pelinegra sonrió divertida
"Bueno nosotras las dejamos" Fate se levanto seguida de Nanoha
"¿Ustedes no cenarán con nosotros?" Inquirió Gracia
"Por hoy no Carim. Nanoha y yo tenemos una cita" La cobriza se sonrojo y la rubia sonrió
"En ese caso, disfruten" Carim miró a Nanoha y esta también, Gracia le guiñó un ojo
"Gracias" Y sin más las dos chicas se fueron a sus respectivas habitaciones para arreglarse y tener una hermosa velada.
Alicia por su parte estaba intentando encontrar a Carim, había estado tocando el timbre de su casa, pero al parecer no había nadie. Si bien la rubia logró dar con ella debido a que Carim había olvidado su cartera en la habitación de la gemela, ahí traía algo de efectivo y unas tarjetas con su nombre y dirección. "¿Dónde estarás?" Alicia suspiró y se sentó en las escaleras, esperaría ahí a la chica, tenía que hablar con ella y aclarar todo. "Será una larga noche…"
Una hora después, Nanoha y Fate iban saliendo de la residencia con destino a un restaurant de lujo en donde la rubia había hecho reservación para esa noche. La bella cobriza iba con un hermoso vestido de manga larga color negro que le llegaba arriba de las rodillas. Tenía un escote en v que dejaba un poco al descubierto sus pechos, se había agarrado el cabello en un moño acompañándolo de unos hermosos aretes de plata. La niñera estaba feliz por el regalo que le había dado Fate, si bien al principio no quería aceptarlo, pero la rubia le insistió tanto que aceptó. Su sorpresa empezó cuando entró a su habitación y vio el vestido en su cama.
Por otra parte Fate iba con un traje color caqui, una camisa blanca con corbata negra. El traje era ajustado por lo cual marcaba perfectamente su cuerpo. La feliz pareja se subió a un Cadillac SXR color negro y partieron.
Después de un par de minutos llegaron al restaurant. Fate se había bajado primero ayudando a salir a su cita. Nanoha le dio un gracias y amorosa tomó el brazo ofrecido de Fate y juntas se fueron adentro. "Este lugar es muy bonito" Comentó la cobriza
"Lo es, pero no tan bonito como tu" Fate besó la mano de la chica
"Buenas noches, ¿En que puedo ayudarlas?" Dijo el hombre detrás del recibidor.
"Buenas noches, tenemos reservación" Fate miró amenazantemente al hombre ya que miraba a Nanoha descaradamente.
"Nombre por favor" El hombre trataba de ignorar las miradas de la rubia
"Fate Testarossa Harlaown" Respondió la rubia con tono altanero.
"T-Testarossa-san, s-sígame por favor" El hombre inmediatamente las llevó hasta su mesa ya que al oír aquel nombre se puso nervioso pues aquella familia era la más importante en todo Japón.
Una vez llegaron a su mesa, Fate ayudó a Nanoha a sentarse siguiéndole después. El mesero pronto llegó hasta ellas y les pregunto que deseaban cenar esa noche. "¿Cuál es la especialidad el día de hoy?" Preguntó la rubia
"La especialidad de hoy es Coq au vin"
"Delicioso, espero que sepa bien como suena el nombre" El mesero rio divertido
"No se preocupe, le aseguró que a usted y a su bella acompañante les encantará" Fate asintió sonriente mientras veía al mesero alejarse.
"Hace un rato parecías molesta y ahora ríes con el mesero, Fate-chan" Nanoha miró a su acompañante
"No me gustó la manera en que ese tipo te miró" Fate sonrió acercándose un poco a su acompañante
"Nyahaha, celosa" Nanoha acercó más a Fate y le dio un beso
"Cof… cof… Disculpen que intervenga pero aquí esta su cena" El mesero puso los platillos en los lugares correspondientes y por donde vino se fue.
La cena siguió su curso tranquilamente, Fate hacía reír a Nanoha de cuanta cosa se le viniera a la mente. En especial recuerdos de ella cuando era más joven. Fate estaba dispuesta a contarle todo y así saber la opinión de la cobriza. "Es ahora o nunca…"
"Nanoha, hay algo más de lo que me gustaría hablarte" El semblante de Fate se volvió serio
La cobriza al ver ese gesto supo que era el momento. "Adelante, Fate-chan" Tomó la mano de la rubia en señal de apoyo.
"Lo que te voy a contar es algo que… me dolió bastante y que hizo cambiar mi actitud" Fate miró aquellos zafiros buscando un dejo de duda, pero al ver que no había más que preocupación en esos ojos, decidió seguir. "Hace 3 años yo conocí a una chica llamada Ginga Nakajima, las dos nos conocimos en la universidad, primero fuimos conociéndonos hasta que un día decidí preguntarle si quería ser mi novia… -Fate sonrió ante ese recuerdo.-Ella aceptó y yo fui muy feliz con esa respuesta, la presenté con mis papas y ellas le dieron una cálida bienvenida a la familia. Chrono y Ali estaban encantados con ella, tanto que había veces en las que no soportaba los celos –rio divertida- en ese entonces éramos solo ella y yo, la llevaba a donde quisiera, para nuestro aniversario decidí llevarla a Francia, a Gin le encantaba el francés de ahí surgió el repentino viaje. Recuerdo que un niño se acercó a nosotras y le regalo una rosa. Ella parecía feliz, a pesar de no saber que decía el pequeño jaja. En otro de nuestros aniversarios ella me preparó algo muy especial, para ese entonces ya vivíamos juntas. Una cena romántica y una noche inolvidable. –Nanoha sonrió un poco sonrojada- Tal vez esto te incomode un poco pero, ahora más que nunca quiero liberarme de tanto dolor, Ginga y yo hicimos el amor como si el mundo se fuera a acabar. Una semana después de esa hermosa noche me dijo que estaba embarazada. Yo estaba muy feliz ya que tendría a mi primer hijo, le dije que yo las mantendría a ella y el bebé. Así que me dediqué a trabajar con mi padre para cumplirles sus caprichos y mi bebé tuviera un patrimonio. El nombre lo escogimos cuando un pétalo de flor de cerezo cayó en la cabecita de mi hija, Sakura Testarossa Nakajima Harlaown es el nombre completo de mi princesa, Tres años después y mi hija cumplía años… -Fate suspiró- Iba a ser su cumpleaños y Gin… ella… -la rubia empezó a dejar salir sus lagrimas retenidas. Nanoha le dijo que si estaba bien y la rubia asintió, tenía que terminar de contar su pasado.- Ginga quiso ir de compras para encontrar el mejor regalo para nuestra hija, yo iba acompañarla pero… una llamada del trabajo me hizo ir urgentemente a la empresa por lo que se tuvo que ir sola… Yo la dejé ir y… y… ese fue el peor error de mi vida, si tan solo yo hubiera ido con ella ese maldito bastardo no la hubiera matado.- Nanoha estaba sorprendida, no sabía que decir asi que dejó que Fate terminara su redacción.- Alicia me había llamado al trabajo dándome la peor noticia que uno puede esperar, me dijo que Gin estaba en el hospital debido a un accidente… como pude me fui junto a mi padre… corrí lo mas que pude hasta llegar al piso donde estaba la madre de mi hija y mi novia. Shamal, la doctora de la familia me dijo que entrara a verla y así lo hice… M-Mi corazón se destrozó al verla postrada en aquella cama con heridas en su rostro… Me asusté al verla así, ella me había pedido que me acercara a ella y me hizo jurarle que cuidaría de Sakura en su ausencia. –Nanoha empezó a llorar entendiendo mejor el sufrimiento de Fate.- Le juré que la cuidaría, rogué por que ella siguiera con nosotras, pero eso nunca pasó… Sus ultimas palabras fueron un te amo y sus ojos se cerraron. En el funeral lloré por ella, me descontrolé y grité de dolor, no sabía como se lo explicaría a mi hija. Cuando vi ese ataúd mi corazón se paró, ahí en esa caja estaba el cuerpo de la mujer que llegué a amar demasiado. Había tomado aquella helada mano y en su dedo anular le puse el anillo con el que pensaba proponerle matrimonio. –Más lágrimas salían de aquellos burdeos.- Tenía pensado casarme con ella y formar una familia, pero eso fue imposible… se me negó la felicidad con ella… Desde aquel día no me fijé en otra mujer, y a mi hija estaba empezando a dejarla a un lado. Es por eso que necesitaba una niñera, alguien que la entendiera y le diera una buena educación… y es ahí donde tú entras Nanoha. No sabes lo agradecida que estoy contigo por regresarle a mi hija esa felicidad pérdida, al igual que a mí. Es por eso que quería contarte todo esto, porque quiero que seas mi novia. –Fate se secó sus últimas lágrimas para regalarle una amorosa sonrisa a la bella dama.
Nanoha estaba impactada por aquella historia, aunque a la vez se sentía feliz de saber el motivo por el cual Fate le contó todo esto. ¿Cómo no quererla? Si ha sido tan dulce y amable con ella, tan cariñosa y detallista. Se había esforzado en esa cita y eso eran claras intenciones de que la empresaria estaba dispuesta a darle todo.
Ante el silencio de la cobriza, Fate decidió preguntar nuevamente. "¿Y bien, aceptarías ser mi novia?"
"S-Sí, acepto Fate-chan" Nanoha se quitó aquellas lagrimas y se acercó a su ahora novia para darle un beso lleno de amor. Cuidaría de ella y Sakura con su propia vida si es necesario. Lo haría sin temor alguno.
(°o°o°o°)
Mientras tanto Alicia seguía en aquella escalera esperando a que Carim se dignara a regresar a su casa. Llevaba más de dos horas ahí y estaba empezando a sentir el trasero entumecido, pero firme ante su decisión no se iría de ahí sin antes hablar con ella. "¿Dónde demonios te metiste?" Preguntó observando el cielo.
En ese momento el ruido de un auto le hizo bajar la mirada y para su sorpresa era el de Carim, por fin la chica había regresado. Sin saber porque Alicia empezó a sentirse nerviosa, pero ¿de que? Si lo que quería era que le aclarara algunas cosas o mejor dicho, reclamarle por habérsele metido en la cabeza y no poder sacarla.
Carim al ver quien estaba parada en la puerta principal se sorprendió, pues no esperaba que Alicia fuera a buscarla. Frunciendo el ceño salió del auto y caminó a paso lento, pues no quería conversar con ella, ¿pero que le quedaba?
"Hola…" Saludó Alicia
"¿Qué haces aquí?" El reclamo sonó tan frio, que le dolió a Alicia
"Quería hablar contigo" Alicia la miró unos instantes, notando que se veía bellísima.
"No tenemos nada de que hablar" Carim pasó a su lado directa a abrir la puerta de su casa.
"Sí tenemos algo de que hablar" Alicia tomó de la muñeca a la chica y la giró para que la mirara a la cara.
"Suéltame" Ordenó Gracia
"No, hasta que hablemos"
"Si quieres humillarme de nuevo, estas equivocada si crees que me pienso dejar. Esta vez estoy más que dispuesta a defenderme"
"No es sobre eso. Aunque sé muy bien lo que hice y te pido disculpas por eso" Alicia aflojó aquel agarre
"No te creo" Carim quitó bruscamente su mano
"Estas en tu derecho en no creerme. Pero si te sigues negando a hablar conmigo, te juro que me quedaré aquí y no me moveré"
"Haz lo que quieras" Gracia abrió la puerta de su casa, entró rápidamente y la cerró en las narices de la gemela.
"¡Aquí me quedaré entonces!" Le gritó Alicia sentándose de nuevo en aquellos escalones. "¿Por qué demonios me quedo? Debería largarme… esta chica me esta volviendo loca"
Regresando con la nueva pareja, Fate y Nanoha habían salido de aquel lujoso restaurant aprovechando el tiempo para dar una caminata. La rubia había dejado su vehículo unas cuantas cuadras atrás, la brisa era perfecta por lo que las hacía sentir aun mejor. Después de aquella revelación ambas seguían conversando, Nanoha le decía que siempre estaría con ella y que la haría muy feliz. Fate la besaba cada que podía pues así le dejaba en claro que estaba más que encantada con la idea. La cobriza también se tomó su tiempo para contarle su historia con la familia Bartichiotto, estaba de más decir que la rubia se enfureció al saber eso y le dijo a su novia que si volvía a ver a aquel hombre lo golpearía por haber osado intentar tocar a una bella chica, como lo era Nanoha.
"Gracias por esta linda noche, Fate-chan" Nanoha paró su caminata observando aquellos ojos.
"No me agradezcas, solo quería demostrarte cuanto me interesas" Fate tomó a su chica por la cintura atrayéndola lentamente a ella.
"Me agrada saber que confías en mi" La cobriza puso sus manos alrededor del cuello de Fate.
"Confío en ti y siempre lo haré. Me siento mejor al haberte contado mi pasado"
"Quiero que de ahora en adelante siempre lo hagas. Confía en mi, como yo confiaré en ti"
"Lo haré, te lo prometo" Un beso selló aquella promesa. No supieron cuanto llevaban así, pero no les importaba, total ahora su amor estaba confesado. El ladrido de un cachorro las sacó de su burbuja, sorprendiéndoles un poco.
"Regresemos a casa" Fate asintió y tomando la mano de la niñera se fueron felices. "Esta será la primera de muchas citas, mi amada Nanoha…"
HORAS DESPUES…
Por su parte Alicia se había quedado dormida en aquellos escalones, seguía renuente en irse, pues Carim provocaba algo que no entendía y eso la molestaba. ¿Por qué mejor ella en su pensamiento que Nanoha? Eso empezó a suceder cuando besaba y acariciaba a la bella rubia, además de que se sorprendía de que no había pensando hasta ahora en la cobriza. ¿Qué estará haciendo? Probablemente con Fate, sonrió al saber que nunca tendría a esa bella dama. ¿Se estaba dando por vencida? ¿Y si era así, porque? Su cabeza era un lío y de tantas preguntas su sueño la había vencido.
Carim había estado observando a la rubia desde su terraza, y sabía que cuando Alicia decía "no me voy" es por que realmente no se iba, no por años la llevaba conociendo. No quería admitir que estaba feliz por su visita, pues sería su peor error al dejarse llevar de nuevo por aquella mujer. Preguntas llenaban su cabeza, más ninguna tenía respuesta. Resignada y ya algo cansada decidió dejarla entrar a su casa pues el aire empezaba a ser algo más frio.
"Alicia, despierta" La rubia movía un poco aquella persona dormida
"¿Eh?" Alicia despertó un poco, se sentía desorientada y rara ya que no reconocía el lugar. Se talló sus ojos y volteó a un lado, donde se encontraba Carim.
"Hace algo de frio aquí afuera y se que cuando dices una cosa la cumples. Así que entra" Carim se levantó y le dio la espalda entrando nuevamente a su residencia.
Con la vista ya algo más enfocada, Alicia pudo ver que Gracia llevaba una sexy pijama, algo que alteró sus sentidos. Levantándose, entró a la residencia. "Gracias por dejarme entrar"
"No lo hice por gusto, es solo que yo no soy tan mala persona como tu" Golpe bajo, pensó la gemela
"Entiendo, ¿ahora podemos hablar?"
"No, estoy muy cansada y la verdad no me da la gana conversar ahora mismo contigo. Así que tendrás que esperar hasta mañana" Aquellos ojos azules estaban irritados.
"Pero es importante" Alicia dio un paso hacia ella
"No me interesa y si no quieres esperar, ahí esta la puerta" Carim se volteó y se fue al segundo piso
"Esto me lo merezco por idiota" Se dijo, sentándose en el sofá. "Supongo que yo dormiré aquí"
La dueña de la casa bajo nuevamente, solo que esta vez con una almohada y una manta. "Ten, así no tendrás tanto frio"
Alicia tomó las cosas. "Gracias"
"Bien, te diría buenas noches, pero la verdad no creo que sea necesario. Así que me voy"
La gemela rápidamente tomó la muñeca de Carim y detuvo su caminar. "Buenas noches, Carim" soltó aquella mano suavemente
Y sin decir nada más, la bella rubia se fue a su habitación, dispuesta a dormir y olvidar el rápido palpitar de su corazón. "Esta será una noche muy larga…."
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¡Y ahí lo tienen bitches! JAJAJAJA vale me estoy pasando. Ahora las cosas van a empezar a ser mejores. ¿Qué pasara con Alicia y Carim? ¿Nanoha y Fate pronto empezaran a trabajar en el bebé? ¿Por qué son unos pervertidos? Muchas preguntas sin respuesta. En fin, XD
Bueno nos vemos en otra actualización, se cuidan y saludos a to-dos~
Bye Bye n.n7
PD: Coq au vin es pollo al vino, uno de esos platos de larguísima tradición en Francia y que podemos encontrar en cualquier rincón del país
