"Invitados"

N/A: ¡Hola gente! Aquí de nuevo trayéndoles un nuevo capítulo de esta historia n_n Espero sea de su agrado. Además de que lo aposté con Ritsu-san, así que. ¡Aquí lo tienes! XD Bueno sin más que decirles…

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores.

Después de haber tenido una reunión agradable, los Harlaown decidieron que era hora de que Fate hiciera más formal su relación con Nanoha. Puesto que, ahora que iban a estar juntas, debían informarles a los padres de la cobriza. Ya que, así no se malinterpretaría la relación. Precia lo decía más por el echo de que la misma cobriza le contó lo sucedido en Italia. La pelinegra estaba feliz, pues su hija estaba sonriendo como hace tiempo no lo hacía, además de demostrar sus sentimientos sin ninguna dificultad. Sabía desde un principio que aquella hermosa niñera sería la mujer que traería una buena aura a la mansión. Ese tema siempre lo discutía con su esposa y no podía evitar decir que esas dos terminarían juntas de alguna manera. Lindy le decía que si Nanoha era la mujer indicada para Fate, entonces ella las apoyaría en todo. Los padres de la rubia notaban ese profundo amor. Ese mismo que era compartido con la pequeña Sakura. Desde que Precia y Lindy notaron la química tanto en la niñera como en su nieta, ya daban por hecho que todo cambiaría para bien.

Y ahora, no estaban equivocadas. Pues la pequeña niña, estaba demostrando más afecto hacía la bella Nanoha. Ahora la llamaba con un 'mami' y sabían que eso lo adoraba la misma cobriza. Precia estaba tan agradecida con ese ángel, por que si no hubiera llegado. No sabría que hubiera sido de su hija. Sin embargo, ahí estaba. Derrochando amor con Fate, mirándose como si lo demás no existiese. Esa entrega por ambas era lo que la alentaba a darles una gran sorpresa.

Precia en la reunión le había preguntado a la cobriza por sus padres. A lo cual la bella dama le dijo que los susodichos eran personas muy amables y sociales. Además, de incluir a sus dos hermanos mayores. La pelinegra estaba atenta a cada palabra que la cobriza le decía y en ella notaba un dejo de nostalgia. Se había dado cuenta que, aunque fuera feliz en Japón, la chica aún necesitaba a sus padres. Por eso, una gran idea cruzó en su cabeza y era, traer a toda la familia desde Italia. Esa era la sorpresa que nunca se esperaría Nanoha, había pensando la pelinegra. Por lo que, no tardó en comentárselo a su esposa y saber su opinión. La peliverde no tardó en dar el visto bueno a la idea sugerida, así que sería la misma Lindy quien iría por los padres de la bella cobriza.

"Será una gran sorpresa para Nanoha-chan y ni se diga que para mi hija también…"

(°o°o°o°)

Un nuevo día había llegado para la nueva pareja. Nanoha y Fate estaban en la habitación de la segunda, abrazadas y acompañadas con una hermosa sonrisa en sus rostros. La pareja estaba disfrutando esa calidez que el cuerpo de la otra ofrecía. Fate no quería que Nanoha se alejara de ella nunca más, por lo que le propuso que de ahora en adelante durmieran juntas. Algo a lo que la cobriza no se pudo negar y ahora ahí estaban, en esa enorme cama viéndose con mucho amor. Era un hecho de que sus vidas ya estaban unidas, en la reunión que hubo el día anterior la empresaria le había confesado a su gemela que estaba perdidamente enamorada de Nanoha. Y que por nada del mundo la dejaría o haría algo para lastimarla, Alicia como buena hermana la apoyó, aunque claro que también le dijo que debía hablar con los padres de la cobriza para que así, ellos estuvieran al tanto de su relación.

Esas palabras habían dejado pensativa a Fate, pues no sabía como enfrentarse a sus suegros. No es que les tuviera miedo, pero ¿Cómo reaccionarían al saber que su hija está de novia con ella? No quería meterse ideas absurdas a la cabeza, pero su hija también estaba de por medio. Pues, ¿Los padres de Nanoha la querrían? Tal vez sí… o tal vez no. La rubia se sentía nerviosa y eso lo estaba notando su amante. Pues llevaba algunos minutos intentando tener su atención.

"¿Fate-chan?" Nanoha miraba aquellos burdeos perdidos.

"¿S-Sí?" La nombrada reaccionó al darse cuenta que su novia seguía con ella.

"¿Qué sucede? De repente te pusiste algo nerviosa" La cobriza acarició la mejilla de la rubia.

"Lo siento, es que estaba pensando en algunas cosas" Fate le sonrió

"¿Se puede saber cuales? Por que deben ser las mismas que te ponen así"

"Nanoha… ¿C-Crees que tus padres me acepten?" La pregunta había sonado algo infantil para Nanoha pero a la vez la había tomado por sorpresa.

"Cariño, ¿Por qué preguntas eso?" Fate se acomodó mejor en aquella cama, atrayendo más el cuerpo de su chica.

"Pues… tu y yo somos pareja ahora. Y no sé… no conozco del todo a tus padres y por eso me preguntaba eso" Burdeos chocaron con unos zafiros.

"Fate-chan, mis padres son las personas más amables que cualquiera pueda conocer. Ellos no se opondrían a mi felicidad, además eres una persona respetuosa y amable" Nanoha estaba divertida por el nerviosismo de su novia, pues ¿acaso la gran empresaria Testarossa le tenía miedo a sus padres? "Mi Fate-chan puede ser tan tontita a veces…"

"¿De verdad crees eso?" Fate la miraba tiernamente.

"No lo creo, lo sé. Fate-chan al principio tuvimos nuestros roces, pero ahora te amo muchísimo" Nanoha le dio un beso.

"Y yo a ti amor mío. Jamás, te fallaré" Fate tomó el rostro de su novia, la observó unos instantes para después darle un amoroso beso. El corazón de ambas se aceleraba a mil por hora. Sentían ese choque eléctrico cada que se besaban.

Cuando el beso terminó, ambas sonrieron de oreja a oreja. Fate de inmediato se colocó encima de la bella chica. Nanoha colocó sus brazos alrededor de aquel cuello blanquecino. "Mis padres te adoraran, cariño"

"Eso espero… no sabría que hacer si no les caigo bien. No quiero que me alejen de ti, y menos si nuestra hija está de por medio"

Nanoha empezó acariciar aquellas hebras doradas suavemente. "A ella también la querrán Fate-chan, no te preocupes. Mis padres estarán felices de tenerla como su nieta"

"Pero no será la única y tu lo sabes" las cejas de Fate bajaban y subían divertidamente. Algo que hizo reír a Nanoha.

"No cariño, les daremos mas nietos" La cobriza se mordió el labio.

Fate al ver ese gesto no pudo evitar excitarse, pues los labios de su novia eran exquisitos y sensuales. Sin decirle nada más, se acercó a ella y la besó. Nanoha sonrió y se dedicó a degustar aquellos labios carnosos. La empresaria mordió levemente el labio inferior de la cobriza, sacándole un agradable gemido. Las manos de la rubia empezaron a bajar hasta aquellas hermosas piernas, acariciándolas suavemente, mientras que las de Nanoha recorrían su espalda, dándole pequeños arañazos.

El beso poco a poco se fue tornando más intenso, las manos curiosas de Nanoha bajaron hasta el trasero de Fate y lo apretó. "Nanoha…" Gimió

Fate por su parte empezó a mover sus caderas lentamente contra su bella amante, encontrando eso muy placentero. Ambas gemían, sintiendo calor en sus cuerpos. Los labios de la rubia bajaron al cuello de su amante, haciendo un camino hasta aquellos suculentos pechos. "Te deseo tanto" Susurró con voz ronca la rubia.

"Y yo a ti" Respondió una Nanoha excitada.

La cobriza sintió como aquella deliciosa boca tomó uno de sus pezones empezándolo a degustar. Ella se sentía de maravilla, pues la lengua de su amante estaba volviéndola loca. "Ahh… Fate…"

"Eres… sólo mía" Fate mordió el pezón de su chica.

Las caricias recibidas y dadas estaban poniéndolas en un estado de embriaguez, pues no podían pensar coherentemente, ya que estaban entregándose una vez más a la pasión.

El miembro de Fate cada vez se endurecía más, sacándole gemidos, pues entre más se frotaba contra Nanoha, más húmeda la sentía. La empresaria no podía negar que ese estado en el que la estaba poniendo su amante le agradaba demasiado. "Ahh… Nanoha…"

"F-Fate…" La mano de la cobriza bajó hasta el bóxer de la rubia para adentrarse en el y tocar aquel pedazo de carne.

Nanoha empezó a masajear el pene de Fate tan delicadamente que a la misma rubia le dolía. "N-Nanoha… ahh… que bien… lo haces… ahhh…" Fate había detenido sus movimientos, solo sintiendo la mano intrusa de su mujer.

"¿T-Te gusta?" Nanoha estaba sonrojada, aunque ese aspecto la hacía verse aún más sexy.

"Ahh…. Sí" Fate besó ferozmente a su chica, recibiendo la misma acción. La habitación cada vez se sentía más caliente. Ese lugar en donde habían tenido un momento maravilloso.

La ropa rápidamente era quitada de aquellas dos chicas, Nanoha no podía evitar ver el abdomen de Fate, pues estaba tan bien formado y delineado. Sin duda para ella, eso era una vista agradable. La rubia se dio cuenta y sonrió. "Preciosa, te amo"

"Y yo a ti mi amor" Una vez desnudas, Fate volvió a quedar encima de su mujer, besando cada parte de ese majestuoso cuerpo. Susurrándole cuanto la amaba. Su mano bajó hasta el clítoris de Nanoha y empezó a masajearlo, sacándole deliciosos gemidos. "Ahh… ahh… Fate…" Nanoha movía sus caderas.

"Me… fascinas… Nanoha" Fate observaba los gestos de placer de su amante.

"Ahhh… y tu… a mí" El pene de Fate le hacía saber que estaba demasiado excitada y que necesitaba atención. "Fate… ahh… por favor" Rogó la cobriza.

"¿Estas… lista?" Esa voz ronca mataba a Nanoha

"Sí…"

Y sin más, Fate se acomodó mejor en aquel hermoso cuerpo. Tomó su erecto miembro y lentamente se dirigió a la vagina de Nanoha. Empezó a lubricarse con sus jugos, desesperando más a la susodicha. Cuando estuvo bien lubricado, lentamente fue introduciéndolo en la bella dama.

"Ahh… dios… Nanoha" Las paredes vaginales de la bella cobriza, apretaban su duro miembro. Una vez estuvo dentro, empezó a moverse lentamente. Nanoha arañaba su espalda más fuerte, mientras gemía en su oído.

Ese placer era inimaginable, pues solo Fate podía tratarla de una manera gentil y amorosa. Fate se sentía en el cielo, cuando sentía a su mujer. Para ella, la cobriza era una estupenda amante. "Ahh… que bien… se siente"

"Ohh… si… cariño" Nanoha se sentía extasiada.

"Mmm… nena…" Las embestidas de la rubia estaban siendo un poco más rápidas.

"Ahhhh… más rápido" Pedía Nanoha.

La rubia obedeció y empezó a moverse aún más, gemidos llenaban toda la habitación. La pareja se sentía tan completa, que olvidaban todo a su alrededor. Nanoha pronto cambió las posiciones y ahora ella estaba encima de su amante, disfrutando esas sensaciones.

Fate tomó sus caderas y observaba el ritmo con el que se movía su chica. "Eres… increíble"

"Tú igual" Nanoha se apoyó en ella y empezó a moverse más rápidamente.

Fate tomó el rostro de su amada y la besó apasionadamente. Nanoha sin separarse de aquellos deliciosos labios, poco a poco se fue inclinando hacía arriba, jalándola de su labio inferior. La sesión de besos siguió, al igual que los deliciosos movimientos por parte de ambas. El orgasmo estaba cerca, las manos de la rubia apretaron con fuerza el trasero de su amante. "Ahh… ya casi… nena"

"Ahh…" Nanoha gemía maravillada.

Unas embestidas más fuertes y placenteras, y pronto el orgasmo llegó. Nanoha se arqueó, mientras Fate aún moviéndose más frenéticamente también tocó el cielo. Sus semillas nuevamente llenaron a su amante. La pareja se acostó aún unida de forma íntima, mientras intentaban controlar sus respiraciones. Fate colocó un tierno beso en aquella cabellera cobriza. "Fate-chan… esto fue aún mejor" Nanoha besó los labios de su rubia.

"Te lo dije…" Ambas rieron, Fate después sacó su flácido pene de Nanoha y se acomodaron mejor. "Eres una mujer maravillosa, Nanoha"

"Y tú eres un encanto" Se besaron amorosamente.

"Creo que ya debemos levantarnos" Sugirió Fate

"Es lo mejor… muero de hambre" Nanoha se acarició su abdomen.

"Yo igual… vamos a ducharnos"

"Sólo a ducharnos Fate-chan" Nanoha la miró seriamente.

"Si tu lo dices" Fate se levantó de la cama para después cargar a su bella novia. Y entre risas entraron a darse un 'baño'.

(¬o¬)

Mientras tanto, en otra habitación. Alicia estaba conversando con Carim sobre tener una salida con la pequeña Sakura. Pues, la rubia quería recuperar el amor de esa pequeña. Ya que, en la reunión la niña no la miraba de una buena manera y eso le dolía. Carim, le había recomendado que salieran a dar un paseo y así aclarar las cosas.

"Espero y de verdad acepte" Alicia se encontraba nerviosa.

"Ali-chan, ya verás que sí" Carim se acercó a la gemela y la abrazó. Mientras la observaba por el espejo.

"La quiero demasiado ¿sabes? Es mi primera sobrina y no quiero que me odie" Testarossa miró el suelo.

"No lo hará, porque tú has estado en sus momentos difíciles. Ali-chan, lo que Sakura-chan quiere es que dejes a sus padres ser felices" Carim volteó a la gemela, sonriéndole cálidamente.

"Y eso haré, Fate y Nanoha se merecen serlo. Aún no puedo creer que actuara como idiota" Alicia miró apenada a Carim.

"Eso se puede remediar. Ya lo aceptaste enfrente de toda tu familia, ahora sólo queda la pequeña Sakura-chan" Carim se abrazó a Testarossa.

"Tienes razón, lo haré" Un besó fue depositado en la frente de la chica de ojos azules.

"Vayamos a desayunar o Precia-san es capaz de venir por nosotras" Dijo una sonrojada Carim.

"Si vamos" Riendo ambas salieron de la habitación.

En el comedor se encontraban Precia, Lindy y la pequeña Sakura. Esta última desayunando tranquilamente mientras sus abuelos estaban conversando sobre lo que harían. La excusa que les darían a sus hijos era que la peliverde tendría que ir de urgencia a Italia para saber que pasaba con algunos trabajadores. Mientras Precia se quedaría en casa esperando noticias. Chrono iba llegando en ese momento al comedor, notando que sus padres se estaban cuchicheando algo. "Cuando hacen eso es por que algo traman…" Pensó.

"Buenos días, Sakura-chan" Le sonrió a su sobrina.

"Buenos días, tío" Sakura le sonrió dulcemente.

Sus padres al verlo se callaron y le dieron los buenos días también. El peliazul las miraba sospechosamente, sin embargo no dijo nada. Poco después llegaron Alicia y Carim, sonrientes como si nada más eso fuera importante. Precia sonrió feliz de tener nuevamente a su familia reunida y en santa paz. Además, de tener nuevas integrantes.

Fate y Nanoha fueron las últimas en bajar, como siempre llegando con una hermosa sonrisa en sus rostros. Sólo que esta vez, tomadas de la mano. Sakura al verlas rápidamente se levantó de su lugar y se acercó a ellas. "¡Mami, papi!" Se aferró a la pierna de la cobriza y de Fate.

"Hey, princesa. ¿Qué tal dormiste?" Fate la cargó y besó su mejilla.

"Bien" Sakura regresó el beso.

"¿Para mi no hay beso?" Preguntó Nanoha con un lindo puchero.

"Sí, mami" La pequeña se estiró hacía la bella Nanoha y le dejó un sonoro beso en su mejilla.

Pronto la pequeña familia se sentó en sus lugares correspondientes, saludando a todos los presentes. El desayuno iba desde risas hasta bromas de parte de Alicia a sus hermanos. Precia de vez en cuando la regañaba por actuar como una niña. Pero la rubia solo le dijo que quería hacerlo como en los viejos tiempos.

"Bueno chicos, Lindy tiene algo que decirles" Informó Precia.

"¿Y que es?" Inquirió Fate mirando a su padre.

"Bueno Fate-chan, hoy tengo que ir a Italia" Lindy se limpio la boca.

"¿Y se puede saber para que?" Intervino un curioso Chrono.

"Debo ir a supervisar a unos trabajadores que se están pasando de listos" Lindy miró a sus hijos.

"Si quieres lo hago yo, además debes de tener mucho trabajo aquí" Sugirió Fate.

"No te preocupes hija, todo aquí está tranquilo. Así que iré yo, llegaré pronto" Lindy miró a su mujer.

"¿Segura?" Preguntó Alicia.

"Muy segura, además ustedes deben cuidar a estas bellas señoritas" La peliverde miró a las dos integrantes más y sonrió.

"De acuerdo papá, pero por cualquier cosa llámame ¿si?" Dijo una Fate seria.

"Claro" Y así el desayuno siguió su curso. Lindy tenía que irse en un par de horas, por lo que claramente les decía a sus hijos que se tomaran el día como descanso. Fate estaba renuente, pero Precia logró convencerla con ayuda de Nanoha.

"Jejeje, ya me quiero imaginar la cara de Fate-chan" Pensó Lindy, sonriendo burlonamente

Después de esa reunión familiar mañanera, todos se dispersaron a hacer sus propias cosas. Alicia y Carim estaban conversando con Fate para tener su aprobación para llevar a la pequeña a dar un paseo.

"Entonces, ¿Qué opinas Fate?" Preguntó Alicia

"Me parece buena idea, mi hija tiene una excelente tía" Fate le sonrío amistosamente.

"La cuidaremos bien, Fate-chan" Carim le guiñó un ojo.

"Sé que lo harán" Las tres siguieron conversando un poco más, mientras esperaban a que Nanoha terminara de arreglar a la niña.

"Mami, yo no quiero ir" Dijo una enojada Sakura.

"¿Y porque no, mi vida?" Nanoha la miraba curiosa.

"Porque tía Alicia es mala" Sakura se cruzó de brazos.

"Mi amor, Ali-chan no es mala" La cobriza acariciaba aquellas hebras.

"Sí lo es, hizo enojar a papi y eso no esta bien"

"Sakura-chan, tal vez tu tía actúo de mala manera. Pero puedo asegurarte que ahora ella y Fate-chan están felices de verse" Nanoha sentó a la pequeña en su regazo.

"¿De verdad?" Preguntó con esa inocencia que la caracterizaba.

"Sí, de verdad. Por eso tu tía Ali-chan quiere hacer las paces contigo"

"¿Por qué?"

"Pues porque te quiere mucho y no quiere que te enojes con ella" La cobriza peinaba aquellas hebras delicadamente.

"¿Entonces es buena?" La pequeña miró a su madre.

"Sí mi amor. Ali-chan es una persona muy buena" Colocó un beso en su pequeña mejilla.

"Esta bien, iré" Sakura se abrazó a la mayor.

"Pero pórtate bien, ¿si?"

"¡Si mami!" Nanoha rio y terminó de arreglar a la pequeña. Una vez estuvo todo terminado, la cobriza la cargó y se fueron a la sala, en donde ya esperaban por la pequeña.

"Listo, Sakura-chan está ansiosa de ir" Nanoha le sonrió a las presentes.

"Papi, regresaré pronto para no dejarte sola con mami" Fate rio divertida.

"No te preocupes princesa. Tú solo diviértete" La rubia le besó su frente. "Te la encargo mucho, Ali"

"No te preocupes Fate, cuidaré de ella con mi vida" Alicia sonrió tiernamente.

"Bueno, es hora de irnos" Avisó Carim.

"Vamos, Sakura-chan" Alicia tendió sus brazos para tomar a la pequeña. La cuál, observó a la mayor unos instantes para después irse con ella.

"Que se diviertan" Fate y Nanoha las acompañaron a la puerta y ahí se despidieron.

Una vez el auto de Alicia desapareció de sus vistas, entraron a la residencia. "Te apuesto a que agotará todas las energías de Ali-chan" Dijo una divertida Nanoha.

"Ya la puedo imaginar" Ambas rieron.

Precia iba llegando en ese momento y sonrió al verlas tan felices. "¿De que se ríen?"

"De Alicia" Respondió Fate.

"Llegará arrastrándose" Precia se unió a las risas. "¿Les parece si me acompañan hacer las compras?"

"Por supuesto madre. A mí nada me agradaría más que ir con dos hermosas mujeres" Precia menó la cabeza divertida. "Regresó mi Fate-chan…"

Pronto las tres se fueron a un súper mercado hacer las compras de toda una semana. Fate iba manejando el auto, de copiloto iba Nanoha mientras atrás iba Precia. Iban conversando de todas las cosas que hacían falta en casa. Nanoha le recordaba unas y Fate intentaba aumentar la reserva de helado. En lo cual fracasó pues Precia le dijo que sabía muy bien que había dos botes de helado en su frigorífico. Una vez llegaron, Fate tomó un carrito y entró junto a las dos bellas damas, las cuales estaban teniendo atención de más.

La rubia estaba con el ceño fruncido, pues unos cuantos chicos se le habían acercado a su novia, para que les 'ayudara' a escoger bien algunos alimentos. Precia se reía internamente por los gestos de su hija ya que eran muy parecidos a los de Lindy. "No por nada eres su hija…"

"Fate-chan, deja de mirar así a la gente" Dijo Nanoha.

"Lo voy a dejar de hacer cuando todos esos CANIBALES dejen de mirarte" Algunos chicos hacían caso omiso de la advertencia que les daba Fate.

"Cariño, no seas tonta. Sólo ignóralos" Nanoha adoraba ese lado celoso de su novia.

"No puedo, te miran como si fueras un pedazo de carne" Fate miraba feo a uno de los trabajadores de aquel lugar.

"Fate-chan, deja tus celos" La cobriza acarició su mano.

La empresaria iba a decirle algo más, pero la voz de un chico desconocido la interrumpió. "Hola señorita"

Nanoha lo miró amistosamente "Hola ehh…"

"Mi nombre es Kevin" Dijo el chico queriendo verse 'importante'

"Kevin, ¿en que te puedo ayudar?" La cobriza miraba de reojo a Fate.

"Bueno, me preguntaba si podríamos salir?"

"Lo sien-"Nanoha fue interrumpida por una voz conocida y enojada.

"Ella no puede salir contigo" Intervino Fate.

"¿Y tu quien eres para hablar por ella?"

"Su pareja, así que lárgate y no vuelvas acercarte a MI novia" La rubia remarcó las palabras fuerte para que ningún otro chico se le acercara a la bella dama.

Kevin no dijo nada más, sólo se dio media vuelta y se fue. Nanoha miró a todos lados notando que varios chicos se iban alejando. Precia que solo estaba de espectadora, no aguantó más y empezó a reírse. Fate la miró confusa. "¿De que te ríes mamá?"

"Lo siento… pero es que eres igual a tu padre"

"¿Lindy-san era igual?" Inquirió Nanoha curiosa.

"Sí querida. Que no te sorprenda que Fate-chan sea así. Esos celos se heredan" Ambas mujeres miraron a la rubia.

"Yo solo quise dejar en claro que Nanoha es mía" Fate condujo el carrito dejando a las otras atrás. "Celosa…" Pensó la cobriza.

HORAS DESPUÉS…

Después de una visita al supermercado y de una tienda de ropa, en donde Precia dijo quería un obsequio para su nieta. Regresaron en total calma a la residencia. Fate y Nanoha decidieron salir al parque donde llevaban a Sakura, para que Arf jugara un rato. La pareja disfrutaba ese clima tan hermoso y tranquilizante. Ambas habían estado jugando un rato con la cachorra, la que por cierto, ensució a Fate de lodo. Nanoha había tomado video de ese momento, por lo que no tardó en burlarse de su novia.

Cada que pasaba una persona cerca de aquel lugar sonreía. Pues esa linda pareja le daba una vista más agradable aquel parque. Además, de que les daba gracia las maldades que aquella cachorra le hacía a una de sus dueñas. "Basta, estoy cansada" Dijo una agitada Fate.

"No aguantas nada, Fate-chan" Una sonrisa burlona se posó en sus labios.

"¿A no?" Fate se acercó a ella y la cargó. Nanoha le gritaba que la bajara, pero la rubia no le hacía caso. La empresaria la recostó debajo de un árbol y empezó hacerle cosquillas. Arf que seguía sucia, no tardó en unirse. Por lo que ya no era solo una la que estaba hecha un desastre.

"Arf, corre" Fate enseguida se levantó y se fue con la bola de pelos. Después de alcanzar a la rubia y tumbarla en el suelo sucio. Las chicas decidieron que era hora de regresar.

"Somos un desastre" Fate miraba su ropa llena de lodo.

"Nos vemos radiantes" Opinó Nanoha sarcásticamente.

"Oh vamos, amor. No estés enojada" Fate posó uno de sus brazos alrededor de los hombros de su chica.

"Tu lavaras mi ropa" Nanoha se abrazó a la mas alta.

"Esta bien" Arf ladró dándole la razón a su dueña.

"Y a ti te daremos un baño" Sentenció la cobriza.

Precia por su lado ya había recibido la llamada de Lindy en donde le informaba que ya iba de regreso con los padres de Nanoha. La pelinegra estaba feliz y no perdió tiempo en dar algunas instrucciones para que la ayudaran a preparar una cena de bienvenida.

"Mariel ayúdame a cocinar" Dijo Precia poniéndose un delantal.

"Sí, Precia-sama" El timbre llamó la atención de la sirvienta, por lo que rápidamente fue abrir.

"No preguntes que pasó" Fate dejó pasar primero a su chica.

"Si Precia-sama las ve…" Mariel cerró la puerta.

"Por eso, tú no dirás nada" Fate le sonrió coquetamente.

"Sabes que no lo haré Fate-chan" Mariel sonrió divertida.

"Iremos a limpiarnos, Mariel no dejes entrar a Arf"

"Esta bien" Pronto la pareja se fue a darse otra ducha.

AEROPUERTO DE JAPÓN… 8:00 PM

Lindy iba llegando con la familia Takamachi a territorio japonés. Al principio le fue difícil convencerlos, pues Momoko no quería regresar a ese país. Algo que no entendía la peliverde, sin embargo Shiro le explicó que los padres de su esposa no querían saber nada de ella. Harlaown se sorprendió al saber quienes eran los padres de Momoko, ya que ella los conocía. Pero el mismo Kiyoshi nunca le mencionó que tuviera una hija. Después de decirles que era bueno visitar a Nanoha, la madre accedió, pues ella también extrañaba a su pequeña. Así que, esperó a que todos hicieran sus maletas y se fueran con ella a Japón.

"Bueno, ya estamos aquí" Lindy miraba a toda la familia.

"¿Nanoha-chan no está aquí?" Preguntó Momoko observando todo el lugar.

"No, Momoko-san. De hecho Nanoha-chan no tiene ni idea de que ustedes están aquí" Shiro la observó sorprendido.

"¿Entonces es como una sorpresa?" Inquirió Miyuki.

"Así es" La familia no dijo más, solo siguieron a la peliverde hasta una limusina que ya esperaba por todos.

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Su trayecto fue tranquilo mientras conversaban de una variedad de cosas. Aunque Lindy les decía que hasta la misma Nanoha les daría una sorpresa a ellos. Shiro y Momoko estaban ansiosos de saber que era, mientras los hijos mayores pensaban en como estarían los que se decían ser sus 'abuelos'. Zafira, que era el chofer, pronto les aviso que estaban llegando a la residencia. Lindy sonreía al ver como todos observaban por las ventanas los alrededores de aquel lugar.

"Es un lugar muy bonito" Opinó Momoko.

"Sí que lo es, mi esposa eligió esta zona" Respondió Lindy.

"¿Su nombre era Precia, verdad?" Dijo Shiro sonriendo.

"Así es, ella es una mujer apasionada por la naturaleza" Todos rieron por la forma en que lo dijo Harlaown.

"Harlaown-sama, hemos llegado" Avisó Zafira.

"Gracias, Zafira. Por favor, ¿podrías bajar las maletas?"

"Por supuesto" Zafira les abrió la puerta dándoles la bienvenida a una inmensa y hermosa casa.

"Wow" Dijo Miyuki

"Es enorme" Siguió Kyouya observando todos los alrededores.

"Síganme por favor" Lindy empezó a caminar hasta rodear una hermosa fuente.

Precia en esos momentos estaba dándole los últimos toques a la mesa, pues no quería nada elegante ya que, no quería incomodar a las visitas y mucho menos que se sintieran ofendidos. "Espero les guste"

Fate y Nanoha se habían dormido después de su ducha, ya que tuvieron una tarde cansada. Así que no se habían dando cuenta de todo lo que estaba haciendo la matriarca en el primer piso. La primera en despertar fue Fate, sonriendo al ver a su hermoso ángel dormir tranquilamente.

"Mi amor, despierta" Fate besó dulcemente sus labios.

"Mmm, cinco minutos más Fate-chan" Nanoha se acomodó en los brazos de la rubia.

"Nada de eso, debemos bajar a cenar, preciosa" Esta vez besó su cuello. "Anda, despierta dormilona"

"Esta bien" La cobriza abrió sus hermosos ojos.

"¿Ya no estás tan cansada?"

"No, pero quien diría que Arf tenía tantas energías" Fate rio

"Esa cachorra siempre es así de hiperactiva"

"Me doy cuenta, además. No se me olvida que tienes que limpiar mi ropa" Nanoha le dio un golpe al brazo de su amante.

"Auch, no necesitas ser agresiva. Lo haré, te lo prometo"

"Bien, mejor vayamos a cenar"

"De acuerdo" Fate la ayudó a levantarse. La pareja iba tan metida en sus propios asuntos, que no se daban ni la más mínima idea de lo que les esperaba una vez bajaran.

"Huele delicioso" Opinó la rubia olfateando.

"Sí, creo que Precia-san se esmeró hoy"

"Veamos que preparó" Momoko que estaba sentada de frente a las escaleras, divisó a su hermosa hija, por lo que se levantó de golpe y se fue acercarse.

"¡Nanoha-chan!" La nombrada enseguida volteó y no podía creer lo que sus ojos veían. Pues ahí, a unos cuantos escalones se encontraba una feliz Momoko.

"¿M-Mamá?"

"Sí, cariño" Con lágrimas en los ojos, la cobriza se soltó de Fate y se lanzó a los brazos de su madre.

Por su parte la rubia seguía atónita, pues no sabía como actuar. Pues tenía a la madre de su novia ahí. "Ay dios…"

Shiro y sus hijos no tardaron en acercarse y abrazar a la más joven. Nanoha estaba que no se lo podía creer, pues ahí estaba su familia. La familia que extrañaba, se sentía tan feliz. A cada uno le dio un beso y un fuerte abrazo, pues temía que en cualquier momento desaparecerían. Precia y Lindy observaban la escena tranquilamente, deleitándose con un amor enorme en los Takamachi.

"Ahora se ve más feliz" Dijo Lindy mirando a Nanoha.

"Demasiado" Precia besó la mejilla de su esposa. "Gracias por ayudarme con esto"

"No es nada amor, yo también quería conocer a los suegros de Fate-chan" Lindy señaló con su cabeza a su hija.

"Será mejor presentar" Lindy asintió y siguió a su mujer.

"Ahora la familia está reunida" Nanoha se separó de todos observando a la pelinegra.

"Precia-san, ¿usted sabía algo?"

"La verdad es que sí Nanoha-chan. Pensaba que trayendo a tu familia dejarías esa nostalgia de estar en Italia"

"Muchas gracias" Nanoha la abrazó efusivamente, haciéndola reír.

"Querida, no es nada. Además tu eres una integrante más de mi familia" Precia le guiñó un ojo.

"Shiro, Momoko. Les presento a mi esposa Precia Testarossa" Dijo una orgullosa Lindy.

"Un placer, señora Testarossa" Shiro extendió su mano, su hija se despegó de Precia dejando que conozca a sus padres.

"Oh por favor, sólo díganme Precia. Y es un placer conocerlos"

"El placer es nuestro, Precia" Momoko tomó la mano de la pelinegra.

"Supongo que estos chicos son tus hermanos, ¿cierto, Nanoha-chan?" Precia miró a la cobriza.

"Así es Precia-san, el es Kyouya y ella Miyuki" Los señaló.

"Un placer chicos"

"Lo mismo le decimos, Precia-san" Todos rieron un poco ya que Kyouya aun no dominaba del todo el japonés.

"Fate, cariño. Acércate" Pidió Precia mirando a su hija que seguía en las escaleras.

Nanoha notó que su rubia estaba nerviosa. Sonrió tiernamente y sin más se dirigió a ella y la tomó de la mano. Fate se sorprendió, pero se dejó llevar por ella. "Mamá, papá ya conocen a Fate-chan" El honorifico cariñoso no pasó desapercibido para Momoko.

"H-Hola, señores Della Valle" Fate les sonrió como pudo. "Estoy demasiado nerviosa… ¿Qué hago?"

"Hola Testarossa-san, es bueno verte de nuevo" Shiro extendió su mano a modo de saludo. La rubia no tardo en estrecharla.

"Sólo dígame Fate, señor"

"Entonces tú dime Shiro" La sonrisa que le regaló el patriarca la relajó.

"Es bueno verte de nuevo Fate-chan" Momoko abrazó a la rubia. Lindy sonrió traviesamente y de eso se dio cuenta Fate. "Disfruta mientras puedas… padre"

Fate terminó de saludar a los hermanos de Nanoha, con los cuales se llevó muy bien. Precia se daba cuenta que su hija estaba un poco nerviosa, pero sabía que pronto se le pasaría.

"Mamá, papá, Kyouya, Miyuki. Tengo algo que decirles" Nanoha tomó la mano de Fate.

"Adelante hija, dinos" Shiro se dio cuenta de aquel gesto, sin embargo no dijo nada.

"Fate-chan y yo estamos saliendo" La rubia rezaba por que la aceptaran, se aferró más a la mano de su chica.

La noticia sorprendió a la familia, el silencio reinó en aquel lugar. Nanoha miraba los gestos de cada uno de sus familiares, mientras Fate sudaba frío. La primera que reaccionó fue Momoko.

"¿Saliendo?"

"Sí mamá, soy la novia de Fate-chan"

"¿Desde cuando?" Preguntó Shiro

"Desde hace unas semanas se lo propuse a Nanoha, Shiro-san" Respondió Fate tranquilamente, pues no les iba a decir que apenas era reciente.

"Nanoha-chan, ¿eres feliz?" Momoko miraba fijamente a su hija.

"Sí mamá, lo soy. Fate-chan me hace muy feliz" Nanoha miró con entero amor a la empresaria.

"Entonces nosotros somos felices también" Shiro había notado esa entrega en aquellos ojos, había recordado sus momentos junto a Momoko, por lo que él estaba de acuerdo con aquella relación.

"¿Entonces ustedes…?"

"Sí, estamos de acuerdo con esto. Fate-chan, bienvenida a la familia" Fate sonrió de oreja a oreja.

"Muchas gracias Momoko-san, le prometo que cuidaré bien de Nanoha"

"Sé que lo harás" Shiro también la abrazó y le dijo que cuidara muy bien de su hermoso tesoro, la cobriza por su parte se había sonrojado por eso. Pues su padre seguía tratándola como una niña. Miyuki y Kyouya la abrazaron como bienvenida.

En ese momento otra pareja iba entrando a la residencia, dichas personas oían voces desconocidas para ellas, sin embargo no dudaron en entrar y ver a más gente en la sala. Alicia se extrañó pues no conocía a ninguno de los recién llegados. Sakura que venía en brazos de Carim, pronto pidió ser bajada.

"¡Mami, papi estoy de regreso!" Gritó una entusiasta Sakura.

La niña logró capturar la atención de todos los presentes, haciendo que guardaran silencio. Sakura pronto se abrazó a Nanoha. "Mami, ¿me extrañaste?"

"Claro que si, cariño" Nanoha la cargó, sus padres abrieron los ojos como platos. Querían decir algo pero las palabras no les salían.

"¿Te divertiste, princesa?" Fate acarició el cabello de su pequeña.

"Sí papi ¡Fue divertido!" La pareja rio por el entusiasmo de la niña.

"Que bien que hayas disfrutado tu día. Sakura, quiero que conozcas a unas personas" Fate miró a los padres de su novia, que seguían estupefactos. "Princesa, mira estas personas son los papás de mamá"

Sakura miró a los señores Takamachi y a los hermanos. El silencio se estaba haciendo insoportable pues nadie decía nada. La pequeña sonrió al darse cuenta de algo. "¿Ellos son mis abuelitos verdad?" Miró a Nanoha.

"Sí cariño" Nanoha besó su cabecita. "¿Ustedes no van a decir nada?" Inquirió mirando a su familia.

"¿S-S-Somos a-abuelos?" Shiro miraba a la niña.

"Sí papá, Sakura-chan es mi hija" La niña besó a Nanoha.

"¿P-pero… como?" Momoko seguía sin palabras.

"Si me lo permiten, yo les explico" Fate miró a cada uno seriamente.

"P-Por favor"

"Tomemos asiento" Fate dejó que todos los demás se sentaran. Alicia y Carim también decidieron estar presentes.

"Antes de que mi hermana empiece, me presento. Mi nombre es Alicia, gemela de Fate. Y mi novia se llama Carim Gracia. Un placer conocerlos" Los Takamachi la saludaron cordialmente.

"Les hablaré en italiano, ya que mi hija está presente" Todos asintieron en acuerdo. "Mi hija, como ya saben si es mía, yo bueno, puedo tenerlos. Si me entienden verdad?"

"Por supuesto" Respondió Kyouya.

"Bien, pues yo soy prácticamente su padre. Esta pequeña lleva mi sangre y… la de su difunta madre" Fate cambió su semblante a uno triste. Los padres de Nanoha entendieron eso, por lo que dejaron que la rubia siguiera contando. "Su madre se llamaba Ginga Nakajima, ella fue mi novia hace tres años. Lamentablemente le perdí por un accidente automovilístico. Por lo que no me pude casar con ella, me quedé como padre soltero. Como yo no sabía atender muy bien a mi hija, decidí buscarle una niñera. Mi hija antes había tenido varias, pero ninguna aguanto mucho. Fue cuando decidí buscarla en Italia, es ahí donde entra Nanoha. Ella ha sido la única que logró hacerla reír y a que fuera como cualquier otro niño. Sakura y yo estábamos en un estado depresivo, mi pequeña no hablaba mucho y yo me atascaba en mi trabajo intentando olvidar todo. Nanoha logró muchas cosas, logró cautivar a mi hija y por supuesto a mí" –Todos sonrieron. "Con el paso del tiempo me enamoré de su hija, al igual que ella de mí. No quiero que piensen que solo busco compañía. Yo la amo y se lo he demostrado muchas veces. Sakura la quiere como su madre, y yo quiero que lo sea"

"Ahora que nos dices esto, entendemos todo. Solo estábamos sorprendidos, pero ahora que sabemos esto y que confías en nosotros. Tienes nuestro permiso para estar con nuestra hija. Sakura parece amarla y si nuestra hija esta bien con ello. Entonces, da por hecho que somos sus abuelos" Fate asintió sonriendo.

"Mami, no entiendo lo que dicen" Sakura miró a Nanoha.

"No te preocupes cariño. Sólo decían que eres una hermosa nieta" La cobriza le guiñó un ojo.

"¿Me darías un abrazo, Sakura-chan?" Shiro se arrodilló a la altura de la niña.

La pequeña no respondió, tan solo se bajó del regazo de Nanoha y se acercó a Shiro. Todos observaban la escena atentamente. Sakura pronto enredó sus pequeños bracitos alrededor del cuello de su abuelo. Shiro sintió una calidez en esa pequeña que no tardó en derramar unas cuantas lágrimas. "Cuanto habrá sufrido este pequeño angelito… Pero ahora como su abuelo yo la protegeré"

"Abuelo, ¿Por qué lloras?"

"Es que estoy muy feliz de tenerte como mi nieta" Momoko también lloraba, miró a su hija y esta le sonrió. La matriarca le susurró un 'te amo' que fue contestado por un 'yo también'

Después de presenciar esa hermosa escena, toda la familia decidió que ya era hora de cenar. Los Takamachi agradecieron la cena, así como la hospitalidad de los Harlaown, Fate observaba a todos los presentes con una enorme sonrisa, estaba feliz porque los padres de Nanoha la habían aceptado. Nanoha tomó su mano y le sonrió. "Te lo dije"

"Eres maravillosa" Fate le dio un beso y así ambas se dispusieron a cenar.

Chrono llegó después acompañado de Amy, ambos se sorprendieron al saber quienes eran los invitados. Sin embargo, les dieron una cálida bienvenida. El peliazul había mirado a su hermana y sonrió al ver que estaba contenta de compartir mesa con tan maravillosas personas. La cena se convirtió en anécdotas que contaban los padres de ambas chicas. Al final todos terminaron avergonzados. Risas llenaron aquella residencia, juegos por parte de Miyuki y Kyouya que se divertían con su sobrina.

"Veo que estas encantada con esta sorpresa" Chrono miró a Fate, quien observaba a toda la familia.

"Lo estoy, mis suegros adoran a mi hija" Fate tomó un sorbo de whiskey.

"Aquí estaban" Alicia se les unió.

"¿Qué tal te la estás pasando, Ali?" Fate miró a su gemela.

"De maravilla, creo que me llevaré muy bien con Kyouya y Miyuki" Alicia tomó de su coñac.

"Son una familia fantástica" Chrono observaba a los hermanos de Nanoha jugar con su sobrina.

"Si que lo son, estoy muy feliz" Fate observó el cielo.

"Ahora falta la boda hermanita" Alicia subía y bajaba sus cejas.

"Jajaja, todo a su tiempo Ali"

"No me jodas Fate, Jajaja ya te veré cuando se lo propongas a Nanoha-chan" Alicia golpeó la espalda de su hermana.

"¿Ustedes creen que se quiera casar?" Chrono sonrió burlonamente.

"Fate, esa pregunta es muy tonta. Es muy obvio que Nanoha-chan te daría el sí"

"Además, ya es la madre de nuestra sobrina. Así que no te tardes en proponérselo"

"No lo haré" Fate miró a Nanoha.

"Te ayudaremos a escoger el anillo"

"Entonces, brindemos" Alicia se puso enfrente de sus hermanos.

"Salud, por la pronta boda" Chrono levantó su vaso de champagne.

"Por mi boda" Los hermanos rieron y chocaron sus bebidas.

"Te verás muy hermosa en un vestido de novia… mi amado ángel"

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¡Y acaba! Oh si gente Jajaja aquí lo tienen. Es una recompensa por mi tardía. (Que ha sido demasiada) Espero lo hayan disfrutado!

¡NOS VEMOS EN OTRAS ACTUALIZACIONES!

PD: Saludos a Ritsu-san, Angie, Lin, Nuzhet, Berenice (neko)

¡HASTA LA PRÓXIMA! n_n7