Buenas aquí les traigo el siguiente capítulo, que si soy sincero fue bastante complicado de hacer por toda la… acción que tiene, enserio que Kishi se pasa con las tonterías, revise los capítulos de Naruto para ver más o menos como iba todo lo original y una vez más decepciono.
El ridículo de perseguir a un traidor como si fuera la cosa más importante que poseía la Aldea ya era lo suficientemente malo.
El que la supuesta élite de Oto se enfrente a dos Jōnin y a duras penas los venzan y después pierdan contra los ninjas de Suna es lamentable, que peleas mas malas enserio y que desesperante la actitud de Naruto…
Bueno, no estoy aquí para quejarme, de todos modos espero que disfruten el nuevo capítulo.
Cap22.- Shikotsumyaku.
Naruto era muy bueno analizando a las personas, parte de ello gracias al aislamiento que lo forzó a mirar a la gente desde lejos, la otra parte era gracias a su carrera como el bromista legendario de la Aldea.
Unos segundos le bastaban para comprender la manera de actuar de las personas, ahora parecía que tenía una especie de… sexto sentido que le permitía saber quién le mentía, como si tuviera una campana mental que le confirmaba si lo que le decían era cierto o falso, muy útil para aprender aún más sobre el resto de personas e incluso podría servirle muy bien para futuras misiones o interrogaciones.
Por supuesto eso más su increíble habilidad con el Henge le permitían infiltrarse en prácticamente cualquier sitio, le sirvió con el campamento militar del pedófilo y le sirvió cuando tuvo que infiltrarse en la nave y fortaleza de Dotō.
Ahora estaba usando un Henge perfecto del gordo que acompañaba a los tres lameculos de Orochi, no tuvo problema para acondicionar su comportamiento a algo si bien no perfecto, al menos lo más cercano posible a como se comportaba el pelinaranja con relación a sus compañeros.
Si pudiera acercarse lo suficiente podría quitarle el ataúd donde sospechaban tenían a Sasuke y retirarse de regreso a la Aldea donde tendrían la ventaja aunque el pedófilo supiera y tuviera entradas secretas.
Por supuesto, mientras su grupo se escondía para cubrirlo de ser necesario, apoyarlo en su ataque o incluso separar a los Oto-nin, él continuó adelante acelerando para alcanzar a los dos hombres que resguardaban al maldito emo traidor, su sentido Sensor le permitía saber dónde estaban y saber a qué velocidad se movían para no usar más fuerza de la necesaria.
El que estuvieran cansados, golpeados y cargando al emo en todo momento los hacía más lentos de lo que sería normal por lo tanto tenía que ajustar su propio andar a ese ritmo.
Los alcanzó unos cuantos minutos después de separarse de sus compañeros, sabiendo perfectamente que ellos también sabían que se acercaba cuando estuvo a un par de metros, se unió a su marcha sin dificultad y miró a los dos hombres con un rostro impasible.
– Te demoraste – comentó el Okama.
– Me demore más de lo esperado en comerme todo su Chakra – respondió sin dudar, en este tipo de infiltración donde parecían conocer muy bien al tipo del que usaba el rostro eso era importante.
Tenía que actuar como si en verdad fuera parte de este grupo – se suponía que tú deberías llevar el ataúd – se quejó la araña.
Naruto vio su abertura – entonces dámelo – comentó aún con su rostro en blanco, las orejas del Okama se tensaron, regresó a ver al integrante más grande del grupo y frunció el ceño.
La actitud era perfecta, el rostro era el mismo, la actuación era sublime, sin embargo tan perfecto como era el Henge ellos eran la élite de Otogakure no Sato, recogió sin problema la más mínima variación en los sonidos y entonaciones en la voz de su compañero.
Se movió rápidamente lanzando una patada hacia el rostro de Jirōbō al mismo tiempo que tomaba el ataúd y se alejaba – qué… – jadeó Kidōmaru algo sorprendido antes de posicionarse una vez más sabiendo que su líder sabía algo que él no.
– Tengo que felicitarte, ese Henge es perfecto – comentó Sakon con una sonrisa – sin embargo, tan perfecto como es, puedo oír las variaciones de sonido y entonación entre tú voz y la de mi compañero, aunque reconozco que si no fuera por todo el tiempo que pasamos juntos, no hubiera podido hacerlo, ahora tu engaño no sirve de nada.
Naruto frunció el ceño molesto porque algo tan… efímero como una variación en el tono de su voz fuera lo que lo delató, lastimosamente eso era algo que no podía solucionarlo tan fácilmente especialmente contra una Aldea que se especializaba en el sonido.
Con una explosión de velocidad a la que se estaba acostumbrado sin los Sellos de Gravedad, se preparó para robar el ataúd.
Sin embargo ambos Oto-nin eran buenos, Sakon se alejó con un salto mientras Kidōmaru disparaba una especie de telaraña hacia el – Katon: Gōkakyū no Jutsu (Elemento fuego: Jutsu Gran bola de Fuego) – aspiró aire y la soltó enseguida creando un bola de fuego relativamente grande sin problema.
Ambos ninjas se alejaron cuando la bola cruzó la telaraña quemándola sin problema, si bien era extremadamente fuerte, pegajosa y elástica, era igual de susceptible al fuego que la telaraña normal.
– Mejor vete de aquí – dijo Kidōmaru con una mueca – no podemos permitir que recuperen a Sasuke.
– No los voy a dejar marcharse – gruñó Naruto deshaciendo el Henge y comenzando a hacer señales de mano rápidamente – Chiton: Hōdan (Elemento sangre: Bala de cañón).
Desde un pequeño corte en su palma pudo formar la bala y dispararla hacia ambos ninjas que ya estaban intentando separarse, Orochimaru-sama les advirtió sobre él Chūnin y su Kekkei Genkai.
Sin embargo una cosa era saberlo y otra enfrentarlo, ninguno estaba preparado para la velocidad del Jutsu que los alcanzó en una fracción de segundo, Kidōmaru gritó de dolor cuando la bala atravesó uno de sus brazos incluso cuando estaba recubierto por su oro líquido.
Sakon detrás de su compañero gruñó cuando la misma bala atravesó sus hombros, sin embargo no se detuvieron y continuó saltando por las ramas para alejarse.
– Hyōton: Hyōheki (Elemento hielo: Muro de hielo) – gritó la voz de una mujer y entonces sintió una ventisca helada y un torrente de agua debajo de él que de repente se elevó congelándose como un gigantesco muro de hielo que le cortó el paso.
– ¡Gatsūga! – escuchó un nuevo gritó y tuvo que tomar medidas evasivas para evitar los torbellinos gemelos que se le vinieron encima.
Sus sentidos le avisaron del peligro por la espalda, logró pasar el ataúd de su espalda a su frente con lo justo para evitar la patada, sin embargo la fuerza detrás del golpe fue lo suficiente para que la gruesa rama del árbol se sacudiera como una ramita siendo agitada por un niño.
Gruñó al recibir las astillas de la rama en su espalda, pero no se detuvo retrocedió hasta quedar espalda con espalda con Kidōmaru.
– Nos atraparon – se quejó Sakon furioso por la intervención de estas plagas.
– No sabíamos que tenían un usuario Hyōton en Konoha – murmuró Kidōmaru con sus ojos y sentidos bien atentos – ese tipo de información errónea nos costó – gruñó igual de enojado que su líder.
– El usuario Chiton también está resultando ser una molestia más grande de lo esperado.
Vieron al equipo de Konoha rodearlos – tendremos que transformarnos una vez más – dijo Kidōmaru sabiendo que sus oportunidades eran muy pequeñas con todo el grupo allí – si logramos separarlos tendremos mejores oportunidades.
– Y piensas que vamos a dejar que nos separen – se jactó Kiba con una sonrisa salvaje.
– No tendrán opción – respondió Sakon comenzando a usar el sello de maldición que cubrió su cuerpo rápidamente.
Todos se tensaron cuando el Chakra sucio y viscoso se hizo presente, Naruto y Sakura especialmente ya lo habían sentido antes pero esto estaba en una nueva escala, de hecho se sentían sucios y asquerosos con solo estar ahí de pie.
– Esas marcas se parecen a las de Sasuke – murmuró Sakura – su fuerza y velocidad aumentaron cuando sucedió, tengan cuidado.
Kidōmaru se movió primero escupiendo una nueva telaraña lo suficientemente grande para atrapar a Naruto, Sakura y Kiba de una sola vez, el pelirrojo sabía que no podía quemarla sin arriesgarse a quemar a sus compañeros, pero sabía que esa cosa era susceptible al calor.
Su guadaña apareció en su mano rápidamente y cargó hacia delante, la sustancia viscosa y fuerte necesitaba del Chakra de la araña para mantenerse unida.
Su guadaña capaz de anular el Chakra la cortó tan fácilmente como con cualquier otra cosa y el calor que producía gracias a su propia concentración masiva de Chakra solo lo hacía aún más fácil. Kidōmaru se preparó para el acercamiento masticando algo, metió cuatro de sus manos en su boca y de ella sacó una nueva sustancia en este caso de otro color.
Amasó la sustancia rápidamente y esta se endureció e inflo enseguida, cuando Naruto lo alcanzó ya tenía cuatro "Kunai's" amarillentos en sus manos.
Kidōmaru se preparó para chocar contra Naruto, más no espero que el pelirrojo de repente saltara dándole paso a Kiba que una vez se acercaba en forma de torbellino, abrió sus ojos por la sorpresa y a duras penas alcanzó a estirar uno de sus brazos para pegar su telaraña y usarla para apartarlo del camino.
Sakon se movió rápidamente poniéndose frente a Kiba y creando una barrera de piedra para detenerlo, Kidōmaru aprovechó eso para crear una flecha de telaraña con la punta amarillenta.
El hilo se movió por sobre la pared de su compañero e intentó clavarse en Kiba – Hyōton: Tsubame Fubuki (Elemento hielo: Tormenta de golondrinas de nieve) – gritó Fubuki atacando desde un lado, al mismo tiempo que Kiba detenía su Jutsu para evitar la flecha de telaraña y Sakura aparecía debajo de él.
– ¡Shānnarō! – gritó su eslogan y golpeó con todas sus fuerzas la pared de piedra.
Sakon y Kidōmaru se sorprendieron cuando la pared que esperaban soportará el ataque se hizo pedazos y de repente se encontraron siendo atacados por proyectiles de ambos lados.
– Kumo no su baria (Barrera de telaraña) – gritó Kidōmaru rápidamente.
Escupió hacia arriba formando la telaraña rápidamente y esta los cubrió como una cúpula protegiéndolos de los proyectiles más grandes y lentos pero no pudo hacer mucho frente a los más rápidos o pequeños, por suerte el Sello Maldito los hacía bastante más duros de lo normal.
Naruto apareció por un lado mientras Fubuki lo hacía por el otro, el pelirrojo con su guadaña con un filo verdoso transparente que demostraba Chakra de elemento viento para amplificar su poder de corte.
La pelirosa ya había formado los sellos de mano, entonces los picos de hielo salieron disparados de la pared de hielo queriendo empalarlos.
La guadaña cortó con facilidad la telaraña e incluso creó una hoja de viento que se agrandó queriendo cortarlos por la mitad, los picos de hielo también cargados de Chakra atravesaron la telaraña igual de fácil e intentaron empalarlos.
Tuvieron que moverse de tal manera que sus puntos vitales estuvieran protegidos, pero no pudieron hacer mucho para esquivar completamente.
Sakon fue empalado en el estómago por uno de los picos, mientras Kidōmaru perdió tres dedos y casi una de sus manos izquierdas – Doton: Doro no ken (Elemento tierra: Puño de barro) – comentó Sakura sin dejarlos descansar o prepararse.
Por suerte estaba relativamente cerca del suelo, de otro modo sólo habría gastado Chakra sin razón, tal como estaba su nivel aún no podía hacer demasiados Jutsus, menos aún en una lucha a muerte, si no quería terminar desgastando su energía.
El suelo se deformó rápidamente formando un puño enorme de lodo que se elevó a buena velocidad y atacó a los dos Oto-nin.
Sakon recibió el lodo en todo el rostro, pero Kidōmaru pudo alejarse un poco, la araña fue perseguida por Kiba y Akamaru mientras Naruto se concentraba en el dúo que claramente eran más fuertes.
– Raiton: Gai (Elemento rayo: Fuerza negativa) – abrió la boca concentrando su Chakra y de ella salió disparada una lanza de rayos que trono en el ambiente y recorrió el espacio en un parpadeo, Sakon estaba peleando contra el lodo que lo apresaba al mismo tiempo que la estalactita de hielo seguía haciéndole daño no tuvo mucho tiempo y solo el activar la segunda etapa de su Sello Maldito le permitió vivir.
El Jutsu Raiton golpeó con fuerza justo donde estaba Sakon apresado atravesando dos estómagos y produciendo dos gritos.
Kidōmaru furioso volvió a crear la telaraña amarillenta y comenzó a lanzar Kunai's extremadamente duros para mantenerse alejado de los dos torbellinos que lo perseguían.
Fubuki creó otra pared de hielo aprovechando todo el que ya estaba presente para no gastar demasiado Chakra.
Los extraños cuchillos amarillentos se clavaron en el hielo pero no lo traspasaron, entonces Kidōmaru concentró su Chakra en su boca y comenzó a escupir grupos de telarañas boscosas en rápida sucesión.
El grupo se separó para no ser golpeados por esas cosas, Kidōmaru pensó que tenía la ventaja, pero entonces apareció un clon de Naruto con cadenas saliendo de su espalda y moviéndose como serpientes, no importaba que su telaraña las golpeara porque anulaban el Chakra en la sustancia y su calor las reducía a nada.
Volvió a usar su telaraña para alejarse de los intentos por apresarlo, en ese momento Sakon rugió mandando a volar todo el lodo y el hielo en el que estaba atrapado, un trozo de hielo golpeó el Kage Bunshin reventándolo.
Todos lo miraron con los ojos abiertos al ver a… un demonio en su lugar, tenía la piel roja, labios negros y colmillos, sus ojos eran amarillos con la esclerótica de un gris oscuro, sus uñas crecieron en garras y su cabello se volvió blanco, un cuerno salía de su frente.
Entonces sucedió algo que casi los hace vomitar, con un chapoteo de carne desgarrada comenzaron a separarse, al mismo tiempo que eso sucedía la carne burbujeó y se duplicó formando extremidades que parecían corazas.
Kidōmaru viendo eso también entró en segunda etapa, sufriendo cambios muy similares pero más acorde a su habilidades, como un tercer ojo.
– Su Chakra se disparó – murmuró Naruto frunciendo el ceño.
– El de Sasuke hizo lo mismo cuando lo vimos por primera vez en el Bosque de la Muerte – comentó Sakura – el cambio en su apariencia me preocupa, un Chakra tan denso como para causar un cambio físico podría incluso afectar a los que los rodean.
Había leído sobre lo que causaba en las personas el denso Chakra de los Bijūs, ese era un caso extremo, pero incluso el "sudor" dejado atrás por las bestias podía hacer que la gente cambiara física e incluso mentalmente, puede que esto no sea lo mismo pero si no tenía cuidado podía darles problemas incluso a futuro.
En un momento Naruto tenía encima a uno de los gemelos, increíblemente rápido, recibió un puñetazo en la cara que lo mandó a volar.
Fubuki la más experimentada de su grupo hizo sellos de manos a toda velocidad, creando rápidamente algunas aves de hielo que se lanzaron en picada hacia Kidōmaru, ni bien terminó con eso se enfocó en el demonio gemelo que se quedó cuidando el ataúd.
Sakon sonrió al ver a su hermano darle un golpe de lleno al pelirrojo desgraciado, la siguiente en peligrosidad definitivamente era la usuaria de Hyōton, al menos por el nivel de experiencia que parecía tener, claramente era uno Jōnin.
Estaba por enfrentarse justamente a ella pero parpadeó cuando no pudo moverse – perfectamente ejecutado – dijo Shikamaru apareciendo detrás del tronco del árbol y llevándose consigo a Sakon. El Oto-nin solo pudo abrir los ojos cuando vio el Jutsu de hielo venírsele encima.
El enorme carámbano de hielo golpeó justamente cuando Shikamaru soltó su Jutsu, Sakon gritó de dolor mientras era empalado y empujado por el hielo hasta chocar contra el muro de hielo a su espalda.
Ukon dio media vuelta al oír gritar a su hermano, no tuvo tiempo de nada cuando la pelirosa apareció en su visión periférica.
A pesar de medir al menos 30 centímetros menos y parecer una ramita, sabía que sus golpes eran increíblemente fuertes, no podía dejar que lo golpeara de lleno. Kidōmaru sabiendo lo mismo destrozó uno de los pájaros de hielo que le picoteaban la cara y cortaban su carne con garras.
Creó rápidamente una flecha amarillenta de su saliva, la colocó sobre una rama y usó su telaraña como cuerda, un arco al menos para el uso.
Cargó lo más rápido que pudo y disparó igual de rápido, incluso con su fuerza y con su tercer ojo, hacer algo así en un parpadeo y apuntar correctamente era prácticamente imposible, sin embargo, la flecha tenía al menos la dirección correcta aunque no estuviera bien apuntada.
– Chiton: Nankōfuraku no kabe (Elemento sangre: Muro impenetrable) – gritó Naruto apareciendo junto a Sakura, el muro de sangre se formó frente a ellos en segundos endureciéndose incluso más que el acero, la flecha dorada golpeó con fuerza de conmoción el escudo pero a duras penas logró penetrar, lo que sorprendió completamente a los Oto-nin – Chiton: Chō onsoku kama (Elemento sangre: hoz supersónica) – continuó el pelirrojo, pero en lugar de apuntar a Ukon a unos metros de él, apuntó a Kidōmaru.
Shikamaru ya estaba extendiendo su sombra hacia Ukon en este caso, mientras el gemelo demoníaco se concentraba en Naruto y enseguida en Kiba que una vez más estaba al ataque en conjunto con Akamaru.
Ukon era más cuidadoso, sin embargo preocuparse por una sombra cuando era atacado por dos taladros asesinos y una pelirosa increíblemente fuerte no estaba a su favor.
Entonces la sombra lo apresó y Kiba se aprovechó para poder golpearlo con todo lo que tenían. A Kidōmaru le fue mucho peor, sus habilidades estaban en un ataque a distancia aprovechando en toda su extensión sus telarañas y su Oro Pegajoso, pero al enfrentarse a un grupo superior y más importante a alguien como Naruto que no solo tenía ataques a corta distancia, estaba en completa desventaja.
Esquivar el ataque Chiton no fue sencillo, especialmente cuando podía atravesar todo lo que se le pusiera por enfrente igual que sus flechas.
Su única gracia salvadora era que no podía seguirlo con precisión como él podía hacer con sus flechas atándoles hilos de telaraña para guiarlas y no fallar nunca, sin embargo el que pudiera atravesar con facilidad sus telarañas, que en cualquier otro podían apresar para facilitar su asesinato, evitaba que incluso pudiera concentrarse para formar una flecha.
Esa guadaña y las cadenas eran un maldito dolor en el trasero – maldición – gruñó cuando evitó una cadena solo para descubrir a Naruto delante de su rostro ya lanzando una patada.
Le cimbró el cuello y su cabeza se fue hacia atrás antes de ser seguida por su cuerpo y salir volando hacia el grueso tronco del árbol.
– Tenemos el ataúd, hay que regresar a la Aldea rápido – ordenó Shikamaru después de ver a sus tres rivales en el suelo – Kiba agarra el ataúd, Naruto, Fubuki detrás de todos para proteger nuestra retirada…
Shikamaru no terminaba de hablar cuando el muro de hielo reventó hacia ellos con violencia y por el paso otro ninja vestido muy similar a los demás, claramente otro miembro de los Oto-nin, sin embargo ahora que Naruto podía enfocar su sentido Sensor en él, notó un problema – él es tan fuerte como los otros cuatro juntos – comentó apretando las manos con molestia.
El hombre de cabello blanco miró a su alrededor frunciendo el ceño, especialmente al ver el sarcófago en manos de los Konoha-nin – ¿qué haces aquí Kimimaro? – cuestionó Kidōmaru saltando junto al nuevo miembro y limpiándose la sangre de la nariz.
– Se estaban demorando – respondió el recién nombrado Kimimaro, miró por un momento al hombre de seis brazos antes de volver a poner sus ojos en el grupo rival – ¿y el resto? – preguntó sin emoción – ¿dónde están los demás miembros de los Cinco del Sonido?
– Probablemente muertos, con excepción de Sakon y Ukon – respondió Kidōmaru moviendo su mano y justamente nombrándolos cuando los gemelos aparecieron.
– ¿Qué haces aquí Kimimaro? – cuestionó Sakon, exactamente la misma pregunta de Kidōmaru – tu cuerpo ya no debería responderte.
– Puede que mi cuerpo ya no responda, pero aún se mueve por la fuerza de mi mente, me he desprendido de la cárcel de la carne y por ello he comprendido el alcance del magnífico sueño de Lord Orochimaru – murmuró el peliblanco – ese contenedor es parte importante de su sueño, contiene la carne que Lord Orochimaru desea, pero ustedes se han tardado demasiado en llevárselo.
Los tres ninjas se tensaron, los ninjas de la hoja y la primavera notaron que estaban preparándose por si su compañero los atacaba.
– No tenemos información sobre este nuevo enemigo, deberíamos cargar esta cosa y retirarnos a una posición más defendible – dijo Shikamaru analizando la situación, había algo en Kimimaro que no le gustaba, se veía algo… simplón en apariencia pero había una atmósfera de violencia sin control a su alrededor que no le gustaba.
Al mismo tiempo Kimimaro hablaba con su propio grupo pero tenía sus ojos puestos en el sarcófago que contenía a Sasuke – debería matarlos por demorarse – dijo suavemente como si estuviera hablando del clima – sin embargo, mi prioridad es obtener la carne que quiere Lord Orochimaru, así que les dejaré a esta basura inservible a ustedes, no quiero más fallas.
Ukon era el más duro de los dos gemelos, miró a su líder y bufó – por favor, si crees que será tan fácil te invito a intentar hacerlo mejor que nosotros.
Para ese entonces ya tenía más o menos una comprensión de sus enemigos, en peleas uno a uno sería mucho más sencillo, pero como grupo eran mucho más peligroso, eso sin contar con la clara habilidad y fuerza que poseían el Uzumaki y la mayor de las peligrosas como una Jōnin.
Kimimaro bufó y de su palma comenzó a crecer una sustancia blanca con forma de espada corta, el grupo de Konoha se tensó al verlo moverse – ¿qué está haciendo? – preguntó Sakura frunciendo el ceño.
– Eso debe ser un Kekkei Genkai – comentó Fubuki preparándose.
– Sea lo que sea, parece tener una gran concentración de Chakra – dijo Naruto apretó su guadaña y las cadenas en su espalda se detuvieron como las colas de un Zorro que se prepara para atacar – tengan cuidado, no sabemos qué diablos es esa cosa.
Entonces con una explosión de movimiento increíblemente rápido Kimimaro se lanzó hacia delante apuntando a Kiba que estaba justo entre él y el sarcófago, el chico abrió los ojos sorprendido por la velocidad, pero por suerte para él, Naruto, Sakura y Fubuki estaban preparados.
La pelirosa mayor ya tenía listo un Jutsu grande, gracias al hielo que ya tenía en el lugar pudo hacer más, levantando estalactitas por todo el tronco del árbol para detener el avance de su enemigo, Sakura por otro lado le lanzó Shuriken's con toda su fuerza.
Para su sorpresa ese cuchillo pequeño que tenía en su mano cortó los Shuriken's como si fueran de papel, la expresión casi condescendiente en el rostro de Kimimaro cuando ignoró todo eso y se preparaba para matar a uno de ellos fue borrada cuando Naruto apareció frente a él atacándolo con su guadaña.
Intentó cortar el arma como con cualquier otra con la que se haya encontrado, sin embargo fue su turno de sorprenderse cuando no fue así.
De hecho fue lo contrario, la guadaña y el enorme cuchillo se encontraron con una muestra de fuerza, pero el arma más grande cortó la más chica casi hasta la mitad, entonces sintió algo extraño y la guadaña comenzó a avanzar hasta terminar cortando su cuchillo.
– Eso no es posible – comentó con el ceño fruncido – mi hueso es más fuerte que el acero.
Así que esa extraña sustancia que creció desde su palma era hueso, asqueroso pero impresionante también – eso puedes creer, sin embargo tu patético hueso no sirve de nada contra mi Kaosukuriētā.
Kimimaro frunció el ceño antes de doblar un poco las rodillas, de repente filosas lanzas de hueso le crecieron en las palmas, codos, rodillas y hombros, se lanzó al ataque a toda velocidad los huesos actuando como espadas filosas e increíblemente fuertes, Naruto retrocedió moviendo su guadaña increíblemente rápido para contrarrestar todas las armas de su enemigo.
Gracias a la longitud de su guadaña en una batalla a corta distancia, un luchador como Kimimaro tendría toda la ventaja, especialmente cuando Naruto no tenía mucho entrenamiento en su haber, sin embargo cuando el Oto-nin lograba pasarlo, sus cadenas se movían como extremidades extra protegiéndolo de los huesos.
Kidōmaru aprovechó que Naruto no podía acercársele para crear una arco de esa sustancia dorada y luego una flecha.
El grupo de Konoha viendo que Naruto parecía tener controlado al más fuerte se enfrentó a los otros dos, estaba claro que si intentaban alejarse los alcanzarían rápidamente, esas extrañas transformaciones de Oni parecía potenciar absolutamente todas sus habilidades físicas.
Fubuki creó una nueva pared de hielo que poco pudo hacer contra la potencia de la enorme flecha, aunque la ralentizó lo suficiente para que la evitaran.
El problema llegó cuando la flecha se enterró en la rama destrozándola completamente y la hizo caer hacia el suelo.
Kiba y Akamaru agarraron el ataúd y saltaron hacia otras rama, Ukon los alcanzó en un parpadeo intentando retomar el sarcófago, Kiba uso el mismo para evitar que lo golpearan de frente, eso le permitió a Sakura acercarse y golpear el rostro demoníaco con su puño.
Sakon apareció por el otro lado y uso ese brazo acorazado y con filosas garras para cortar la espalda de la pelirosa que no pudo evitarlo y gritó de dolor.
Kiba se lanzó a ayudarla con un Tsūga que el Oto-nin no tuvo problemas para esquivar, pero lo alejó de Sakura, se detuvo enseguida para ayudarla a levantarse y luego lanzó un par de bombas de humo que les permitió esconderse y alejarse, Ukon se detuvo antes de ser envuelto por el humo.
El humo le dejaba cero visibilidad lo que no lo ayudó cuando Akamaru le lanzó un chorro de orina cargada de Chakra que le quemó los ojos.
Sakon intentó ayudar a su hermano cuando grito pero no quería entrar en la nube de humo y quedarse en desventaja. Kidōmaru estaba teniendo sus propios problemas, si bien el hielo no era tan efectivo contra su telaraña aún era efectivo.
El maldito Hyōton y el Kekkei Genkai de Shikamaru de medio y largo alcance le complicaban la vida, si se paraba un solo momento para apuntar su flecha Fubuki lo detenía lo suficiente con paredes o animales de hielo y corría el peligro de que Shikamaru lo apresara con sus sombra.
– Teshi Sendan (Balas perforadoras de diez dedos) – gruñó Kimimaro derrapando por el suelo con algunos de los huesos que sobresalían de su cuerpo destrozados.
Apuntó sus dedos hacia Naruto y su piel se movió para permitir que diez huesos salieran disparados a toda velocidad hacia el pelirrojo que se acercaba – Chiton: Nensei Ketsueki (Elemento sangre: Sangre viscosa) – escupió sangre extremadamente densa que absorbió la energía cinética y detuvo su movimiento.
Kimimaro tuvo que saltar hacia un lado para no terminar pegado igual que sus balas – Fūton: Tatsu no ōshigoto (Elemento viento: Gran quehacer de los Dragones).
Cuando el Oto-nin levantó la cabeza justo cuando un ciclón de viento cortante se le venía encima – Hone no tate (Escudo de hueso) – gritó levantando sus brazos para cubrir su cabeza y de ellos se formaron dos placas de hueso que se mezclaron y lo cubrieron del ciclón.
Si el hueso no hubiera sido reforzado y condensado posiblemente se hubiera hecho pedazos, la pura potencia del Chakra de Naruto era un arma por sí misma, el que el Kyūbi influyera en su propio Chakra por lo general le hacía a sus Jutsus lo mismo que le hacía al Rasengan.
Les daba un impulso que ayudaba en las peleas, sin embargo complicaba mucho el entrenamiento y afectaba demasiado su control.
Su Jutsu duró relativamente poco tiempo pero le permitió acercarse, sin embargo, esos huesos reforzados eran un defensa extremadamente difícil de superar, sus cadenas golpearon con fuerza el mismo escudo.
Kimimaro gruñó cuando fue arrastrado más atrás, lo peor de todo es que las cadenas golpeaban con extrema dureza pero aumentando a eso su capacidad de inhibir el Chakra tenía que reforzarlos conscientemente con Chakra extra a menos que quisiera recibir en sus brazos esos golpes.
Su asalto tuvo que ser detenido cuando Fubuki esquivó una de esas extrañas flechas doradas enormes y medio congelada y no tuvo más remedio que interponerse en su camino.
– Kuchiyose no Jutsu (Jutsu de Invocación) – gritó Kidōmaru con una sonrisa casi maníaca por encima de ellos, el característico humo lo cubrió por un momento antes de que se despejara dejándolos ver una gigantesca araña colgada de las rañas de los árboles.
De su enorme cuerpo se abrió paso una masa de telaraña casi tan grande como el maldito animal, se abrió enseguida dando paso a miles de arañas mucho más pequeñas que su madre pero aún grandes.
Cientos de arañas se les vinieron encima lanzando telaraña por todos lados para evitar que se movieran – Katon: Hibashira (Elemento fuego: Columna de fuego) – gritó Naruto levantando su guadaña y haciéndola girar a toda velocidad, un enorme tornado de fuego se creó sobre ella y se elevó hacia Kidōmaru y su invocación.
Las arañas más pequeñas fueron rostizadas en el acto, Kidōmaru y su invocación Kyodaigumo tuvieron que lanzarse al suelo para evitar ser cocinados vivos también.
Kimimaro por el contrario aprovechó eso para meter su mano en la tierra con fuerza y con un gruñido de esfuerzo y haciendo uso de su Marca de Maldición comenzó a levantar estalactitas de hueso desde la tierra en un intento por empalar a ambos ninjas.
– Hyōton: Hyōrō no Jutsu (Elemento hielo: Prisión de hielo) – replicó Fubuki.
Columnas de hielo y hueso chocaron con fuerza atronadora al mismo tiempo que la gigantesca araña chocaba contra el suelo de forma nada grácil gracias a su escape rápido – Doton: Doryūsō (Elemento tierra: Lanzas de roca) – gritó Sakura justo cuando la invocación tocaba el suelo.
Nuevas columnas se elevaron del suelo, en este caso de piedra que se formaron mucho más rápido que las de hueso o hielo.
La enorme araña chilló de dolor y se encabritó lastimándose aún más con los picos de piedra que no eran tan fuertes pero aún eran más fuertes que su piel, Kidōmaru se mantuvo sobre la enormes araña solamente por las correas de telaraña que usaba para mantenerse sobre ella en todo momento.
Entonces la invocación desapareció en una nueva nube de humo – Gatsūga – gritó Kiba viendo una oportunidad.
Antes de que llegaran a acercarse a Kidōmaru, Ukon intentó golpearlos, Shikamaru le lanzo un Kunai que se clavó en su brazo y explotó con un destello de luz que no solo lo cegó a él sino también a Kidōmaru.
Pero antes de que pudieran aprovecharlo Kimimaro apareció con su cuerpo repleto de huesos que sobresalían y moviéndose con una velocidad y elegancia que hablaba de alguien que era un maestro en el Taijutsu, primero atacó a Shikamaru para evitar que usara su Kekkei Genkai, fue una suerte que pudo retirarse detrás de un enorme bloque de hielo o podría haber sido destrozado.
Tal como estaban las cosas recibió un corte en el ojo derecho y la frente que sangraba profusamente.
Kimimaro no siguió al moreno, se movió a toda velocidad hacia un Kiba que evitaba por milímetros las telarañas de Kidōmaru, el peliblanco vio a Naruto acercándose así que apuntó sus dedos y volvió a disparar balas de hueso que Kiba y Akamaru no pudieron evitar.
Ambos fueron pegados en un árbol por las telarañas pero se salvaron gracias a Fubuki usando aves de hielo para alejar al hombre araña – demonios, esta cosa es demasiado pegajosa – se quejó Kiba intentando soltarse.
Siguió quejándose especialmente por las heridas causadas por las balas, entonces Akamaru ladró cuando Sakon apareció por detrás de un árbol y con un Kunai listo.
Escuchó un estruendo a su espalda y alcanzó a darse la media vuelta para ver todo un árbol viniéndosele encima a toda velocidad, sólo alcanzó a cruzar sus brazos cuando fue bateado lejos de Kiba y Akamaru.
Gritó a todo pulmón cuando sus brazos fueron despedazados por el grueso árbol que se movía tan rápido que lo volvía cien veces más duro de lo normal.
Sakura soltó el árbol y se acercó rápidamente a Kiba, lo curó tanto como pudo con su conocimiento en ninjutsu médico, luego de eso cortó los hilos de telaraña con bisturís de Chakra y su propia fuerza física.
Por otro lado Ukon se preocupó por su hermano, sus ojos aún ardían por la orina del maldito chucho y su vista aún no regresaba por completo, solo podía atacar a las sombras medio claras cuando estaban lo suficientemente cerca como para reconocerlas mínimamente.
Si era sincero lo único que los mantenía con vida aún era su habilidad para regenerarse rápidamente, si bien fue algo complicado vencieron a dos Jōnin aunque tuvieran que usar la segunda etapa, pero ahora estaban enfrentándose a unos mocosos, también en segunda etapa y estaban perdiendo, estaba claro que se debía mayormente a su número mayor de integrantes, ellos incluso perdieron a Tayuya antes de la pelea.
Pero el pelirrojo parecía al menos estar al mismo nivel que Kimimaro o al menos sus técnicas y habilidades estaban mejor diseñadas para enfrentarse a ellos.
Esa guadaña y esas cadenas malditas, si fueran armas normales no habría problema pero ya que anulaban el Chakra eran lo peor que podía pasarle a cualquier rival que tuviera, lo que solo empeoraba con el resto de sus habilidades.
El extraño Kekkei Genkai capaz de hacer uso de la sangre ya era lo suficientemente problemático.
Lo peor de todo es que incluso con desventaja tenían que tener cuidado, Lord Orochimaru también quería al Uzumaki como un posible cuerpo futuro, para cuando lograran implantarle el Sharingan, siempre necesitaban tener cuidado de no atacar a matar.
Esquivó el ataque de la pelirosa menor que era demasiado fuerte para su propio bien y tuvo que saltar hacia para evitar la continuación de la pelirosa mayor.
Literalmente se encontró con Naruto que también evitó el ataque de Kidōmaru con ayuda de sus cadenas que evitaron sea empalado por una nueva flecha dorada, fue solo un toque, un pequeño roce, pero eso fue suficiente.
Se rio cuando pudo filtrarse dentro del cuerpo del pelirrojo, con su habilidad potenciada por la fase 2 de la Marca podía hacer esto y neutralizarlo, Lord Orochimaru lo recompensaría cuando le llevaran al Uzumaki también. Se detuvo cuando estaba comenzando a formarse a partir de las células de Naruto, sintió algo frío y despiadado, pero también se sentía tan caliente y furioso como un volcán a punto de explotar.
Algo… primitivo, antiguo y extremadamente poderoso se escurría por cada célula del pelirrojo, entonces lo tocó a él, sintió un escalofrío y de repente sintió como si estuvieran licuándolo de adentro hacia afuera.
Gritó completamente aterrado, pero también del puro dolor como nunca antes había sentido, pensó que sabía lo que era el dolor, lo que era el miedo.
Estaba claro que no era así cuando miró lo que tenía al frente, esa… masa de Chakra puro, naranja incandescente y con la distintiva forma de un Zorro, un gigantesco Zorro de nueve colas, él Kyūbi sonrió y Ukon solo pudo gritar mientras era vaporizado por una fuerza más grande que cualquier cosa con la que se haya encontrado en su corta vida.
Sakon jadeó cuando escucho el grito de su hermano que salió disparado de Naruto mientras sus ojos reventaban como globos de aire sobrecalentado y sus piel se derretía, sus huesos carbonizados fueron los únicos en tocar el suelo frente a él y se deshicieron en cenizas ni bien lo tocaron, miró el polvo en el que se estaba convirtiendo su hermano y gritó completamente fuera de sí.
– ¡Espera Sakon! – gritó Kidōmaru sabiendo que ya estaban en demasiada desventaja como para perder a alguien más.
No le prestó la más mínima atención, salió disparado hacia el pelirrojo gritando sangriento asesinato y viendo completamente rojo, pero el ataque que lo detuvo no vino por parte de Naruto, de hecho, incluso los Konoha-nin se sorprendieron.
La luna ya brillaba sobre sus cabezas entonces incluso si no hubiera entrado en un estado de furia ciega, Sakon no podría haber visto venir el ataque, aunque posiblemente podría haber sentido con más claridad el peligro, una marioneta que los ninjas de Konoha reconocían apareció en el camino prácticamente atropellando al Oto-nin.
Enviándolo a volar directamente a una columna de arena que lo envolvió y aplastó con sonidos horribles en cuestión de segundos.
Kidōmaru más precavido intentó ver a su nuevos enemigos, sin embargo no esperó un ataque de larga distancia por su espalda, el tornado Fūton lo golpeó rápido y sin aviso, gritó en un principio confundido y luego el dolor se hizo presente cuando el tornado fino y concentrado destrozó su carne y le abrió un orificio en el estómago.
Kimimaro comprendió bastante rápido que los nuevos atacantes eran sus enemigos, aprovechó la sorpresa de los Konoha-nin para lanzarse sobre el sarcófago creando una vez más estalactitas de hueso para alejar a sus posibles enemigos.
Solo su experiencia le permitió esquivar la arena que se movía como si estuviera viva, por suerte quedó con una vía perfecta hacia el sarcófago.
Lo agarró con fuerza y salió disparado hacia los árboles y alejándose una vez más de sus enemigos – ¡mierda! – gritó Kiba agarrando su estómago donde fue cortado y casi completamente empalado por los huesos.
– Logró tomar el sarcófago donde tienen a Sasuke, hay que seguirlo – comentó Shikamaru mirando a los tres Suna-nin que se hicieron presentes y parecían haberlos ayudado, los ignoró por el momento y se concentró en Naruto – tú, Sakura y Fubuki tiene la mejor posibilidad de alcanzarlo con esa velocidad que posee, vayan.
Naruto asintió, les hizo señas a las otras dos y corrieron tras él Oto-nin, Temari, Kankurō y Gaara se quedaron por un momento algo dudosos sin saber qué es lo que estaba ocurriendo – ¿qué demonios está pasando? – preguntó Kankurō moviendo sus dedos para acercar una nueva marioneta más voluminosa que se abrió y dejó salir a Ino y Chōji bastante golpeados y sangrando pero relativamente bien.
– ¿Qué estás haciendo aquí? – preguntó Shikamaru en guardia.
– Al menos agradécenos primero – se burló la rubia – encontramos a estos dos en nuestro camino, estaban inconscientes recargados contra un árbol, por lo golpeados que están pensamos que estaban en problemas.
Shikamaru asintió algo más relajado al ver a sus dos compañeros de equipo durmiendo, posiblemente bastante lastimados, pero vivos – te agradecemos, pero aunque ayudaron permitieron que él más peligroso del grupo se alejara con el Uchiha que nos enviaron a atrapar.
Los Suna-nin parpadearon algo sorprendidos, bueno Gaara no reaccionó mucho – ese chico tenía los mismos ojos que el Uchiha – murmuró el pelirrojo.
– Espera ¿qué demonios está ocurriendo aquí? – preguntó Kankurō más impaciente – ¿desde cuándo el Uchiha es un traidor?
– Desde que decidió unirse a Orochimaru – respondió Shikamaru ayudando a Kiba, Akamaru golpeado se quejó viendo a su amigo y compañero – ¿alguno de ustedes sabe ninjutsu médico?
Los tres negaron con la cabeza – llévalos de regreso a la Aldea, nosotros buscaremos a Naruto y Sakura para ayudarlos, Kankurō ayúdalo – dijo Temari agarrando con fuerza su abanico – no dejaré que mi prometido muera después de tan poco tiempo de estar comprometidos.
El mayor asintió sabiendo que en una pelea contra ese hueso reforzado no sería de ayuda, Shikamaru tampoco podía solo con tres de sus compañeros lastimados.
Gaara y Temari siguieron a los tres que ya se habían separado mientras Kankurō y Shikamaru recogían a Ino, Chōji, Kiba y Akamaru para llevarlos de regresó a Konoha donde podían ser atendidos, Sakura era la única con conocimiento médico, aunque Ino también sabía algo, pero la pelirosa estaba en modo cacería para con su compañero de equipo traidor.
Por su lado Naruto lideraba a las dos pelirosas saltando de rama en rama a toda velocidad para alcanzar a Kimimaro.
Fubuki estaba bastante bien, sin embargo Sakura estaba comenzando a flaquear, si bien su entrenamiento era asesino gracias a Naruto y Anko, años de no hacerlo correctamente aún le pasaban factura en momento como esos y no tenía factor regenerativo o cantidades industriales de Chakra como el pelirrojo como para sobreponerse a eso con un encogimiento de hombros.
Sin embargo su enojó la mantenía en movimiento, su equipo siempre fue uno disfuncional, su Jōnin-Sensei era un pervertido con problemas mentales y adoración por los Uchiha, Sasuke era un emo despechado con delirios de grandeza, Naruto era un rubio estúpido, jactancioso y bullicioso sin una neurona en esa cabeza hueca.
Ella era un fanática ciega, tonta e ingenua que necesito de su casi muerte protegiendo a sus dos compañeros para darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor.
Un equipo disfuncional y destinado al fracaso sin duda alguna, pero seguían siendo un equipo, parecían obtener alguna especie de estabilidad a partir del cambio de Naruto, el ascenso del pelirrojo a Chūnin y la degradación de Kakashi al mismo puesto.
Su problema con todo lo sucedido no venía aunado a esa estabilidad que parecieron obtener, no se hacía ninguna ilusión sobre una posible amistad o que de repente se volverían el mejor, más poderoso y con mejor trabajo en equipo de toda la Aldea, no, su problema venía justamente del favoritismo que obtuvo Sasuke, ella misma formaba parte de ello.
Definitivamente los Uchiha tenían que tener algo zafado en la cabeza, quizá era algo genético como nacer sin la mitad del cerebro o algo así o quizá simplemente eran así de estúpidos.
Sasuke lo tenía todo, es cierto, perdió a su familia, pero la Aldea en general se le entregó en bandeja de plata, los líderes de Clanes, el Consejo Civil, las niñas como ella, ciegas y tontas, todo se le entregó libremente, pero no veía su propia debilidad, y por lo tanto estaban allí persiguiéndolo.
Porque el idiota no era lo suficientemente hábil, inteligente o dedicado para comprender que la fuerza no llegaba por llegar, ya que se le dio todo gratis y fácil, esperaba obtener el poder para matar a su hermano de la misma manera, y cuando no lo hizo corrió hacia alguien que le ofrecía exactamente lo mismo que ya tenía pero con un camino con aún más atajos.
Ella estaba furiosa porque fue de las que le entrego absolutamente todo a ese maldito infeliz, de hecho estaba más enojada consigo misma que con el desgraciado, pero ya que él era el culpable lo molería a golpes para descargar ese enojo.
– Nos acercamos – gruñó Naruto en su esfuerzo por mantener su sentido Sensor sobre Kimimaro pero también manteniéndolo alerta de todo lo que lo rodeaba.
Dividir de esa manera su atención era algo imposible para él, al menos por ahora, pero tendría que hacerse para no volver a sorprenderse como lo hicieron los ninjas de Suna, sin esa sorpresa Kimimaro no habría logrado alcanzar el sarcófago y escapar.
– Ese mocos es fuerte, muy fuerte – dijo Fubuki con el ceño fruncido – tiene un manejo asombroso de su Kekkei Genkai, pero para usarlo en todo su potencial el mismo necesita ser excepcional en Taijutsu.
– Nunca había oído sobre un Kekkei Genkai como ese – murmuró Sakura.
– Yo he oído rumores – comentó Fubuki – creo que ese Kekkei Genkai lo tenían los miembros del Clan Kaguya, un Clan muy temido y renombrado en la época de la Guerra de los Clanes, pero se los consideraba extintos.
Eso explicaba porque era tan poco conocido en esa época, especialmente si no se unieron a ninguna Aldea cuando comenzaron a aparecer.
Continuaron en silencio por un buen tramo hasta que alcanzaron a ver al Oto-nin saliendo de la línea de árboles – el Chakra del sarcófago está comenzando a aumentar y descontrolarse – murmuró Naruto cuando saltaron fuera del bosque y se encontraron de lleno con Kimimaro y el sarcófago desprendiendo un Chakra visible de color purpura.
El Oto-nin no esperó su cuerpo fue envuelto por los tatuajes característicos de la Marca de Maldición y su cuerpo comenzó a cambiar igual a los otros.
Su piel era más oscura y le creció una cola similar a la de un reptil, su cabello también se oscureció, seis púas de hueso salieron de su espalda para darle aún más una apariencia de reptil, Fubuki volvió a crear una pared de hielo para frenar su velocidad sin embargo esta vez ni siquiera lo detuvo por un segundo.
Atravesó la pared como si no estuviera allí y se abalanzó sobre Sakura, Naruto se interpuso sabiendo que el nivel de Chakra en aumento del Oto-nin le haría las cosas difíciles.
Sus cadenas le salvaron de ser empalado por la púas en la espalda de Kimimaro pero la fuerza cinética lo mando hacia atrás a toda velocidad hasta estamparse contra uno de los árboles que había dejado a sus espaldas al salir del bosque, escupió sangre al chocar contra el tronco a pesar de su protección.
Kimimaro no espero llevó su brazo izquierdo a su espalda y agarró su columna para arrancársela con un chapoteo grotesco – esa es su maldita columna – dijo Sakura asqueada pero concentrada.
Eso fue lo que le permitió esquivar la columna que se usó como un látigo que podía rebanar la carne tan fácilmente como clavarse en ella.
Sin embargo no pudo esquivar el siguiente golpe con la cola por la velocidad de Kimimaro, solo alcanzó a cruzar sus brazos para resistir lo mejor posible su fuerza, eso no la preparó en verdad la potencia del golpe, si no hubiera estado imbuyendo todo su cuerpo desde sus huesos hasta su piel con su Chakra posiblemente ese golpe hubiera sido suficiente para matarla.
Tal como estaban las cosas el golpe le rompió uno de los brazos y la mandó a volar muy cerca de un Naruto recuperándose. Fubuki con más experiencia tuvo una mejor oportunidad de evitar el golpe directo del cuerpo del ninja, pero el ataque cuerpo a cuerpo no era en verdad su fuerte.
Lo único que la salvó de ser cortada a la mitad por el asqueroso látigo de hueso fue crear un barrera de hielo a su alrededor evitando que la columna se enrollara a su alrededor, y aún así el hielo crujió y se cuarteo ante la fuerza del arma.
Kimimaro levantó su brazo libre y sus huesos comenzaron a moverse debajo de la piel, no llegó mucho más lejos cuando escucharon un… rugido que los hizo temblar de pies a cabeza, sus dientes castañeaban e incluso el hueso reforzado de Kimimaro se sacudió ante la potencia del sonido.
– "Ese sonido tenía Chakra recorriéndolo" – pensó el Oto-nin por un segundo antes de ser abordado por una masa extremadamente densa de Chakra anaranjado que viajaba a velocidad con las que ni siquiera pudo verla.
El látigo de hueso se hizo pedazos frente a esa presión y Kimimaro salió volando tan rápido que abrió una zanja en la tierra que casi recorrió todo el claro.
Fubuki parpadeó cuando su barrera dejó de crujir y encontró a un Naruto frente a ella parado en cuatro patas como un animal con una extraña capa de Chakra naranja burbujeando sobre él y con su cabello flotando en ella como si estuviera formando… colas.
Sakura reconoció el Chakra, era algo que ya había sentido antes, principalmente durante esa lucha en el puente de Tazuna-san.
Sus ojos se abrieron al ver el… estado en el que se encontraba Naruto, su propio Chakra parecía transmitir con un poder sobrenatural lo enojado que se encontraba, de hecho el Chakra era tan potente que estaba quemando el césped a su alrededor y calentaba tanto la atmósfera que el aire mismo vibraba, continuó curando su brazo mientras tuviera posibilidades antes de que las cosas empeorarán.
– ¡Ya me cansé de los malditos juegos de ese asqueroso pedófilo! – gruñó Naruto, sus ojos rojos brillaban siniestramente y su voz se transmitía con Chakra sacudiendo a todos los que lo alcanzaban a escuchar – ¡el Uchiha viene con nosotros y Orochimaru puede ir a pudrirse en su cloaca!
Kimimaro se levantó con algo de dificultad, escupió sangre y maldijo a su débil cuerpo, tenía graves quemaduras en el rostro y pedazos de piel se desprendían de la capa de hueso que solía crear por debajo de su piel como protección extra.
– "Si no fuera por el hueso y la Marca ese golpe me hubiera matado" – pensó Kimimaro, la regeneración acelerada de la Marca ya estaba funcionando, pero si no lo daba todo en ese mismo momento no tendría posibilidades contra la bestia que parecía haber despertado.
Sabía muy bien contra lo que se estaba enfrentando, Naruto era peligroso por sí mismo, pero impulsado por el Chakra del Kyūbi, no tenía posibilidades, dudaba que pudiera hacerlo incluso con su cuerpo al 100 por ciento.
También sabía que Lord Orochimaru quería a Naruto como un próximo recipiente, por lo longevos y por el potente Chakra que poseían los Uzumaki, podían trasplantarle el Sharingan y sería el cuerpo perfecto para su maestro, sin embargo había un factor que hacía de esa idea peligrosa para Orochimaru, el Kyūbi, no sabían cómo él Bijū podría reaccionar y por la forma en que su piel se desprendía de sus huesos por ese efímero toque del Chakra corrosivo dudaba que eso fuera factible.
Mejor acabar con el posible peligro ahora, aunque le costará la vida, todo sea por Lord Orochimaru – ¡ahora marioneta de mierda, apártate de mi camino! – continuó Naruto posando su ojos en Kimimaro por un segundo antes de enfocarse en el ataúd que parecía desprender Chakra por sí mismo.
Los ojos de Kimimaro se abrieron ante las implicaciones de ese… insulto, lanzó un grito de rabia y se preparó para soltar el Jutsu más fuerte que conocía.
No pudo moverse cuando el Jutsu de sellado que contenía a Sasuke en el sarcófago se rompió, una fuerte explosión cubrió de humo lila el lugar donde se encontraba Sasuke y los hizo cubrirse los ojos por la luz que produjo.
Pedazos de madera volaron por todos lados y de entre el humo apareció Sasuke con la el cabello más largo de un color gris, la mitad de su rostro estaba cubierto por los tatuajes de la marca y uno de sus ojos era negro con la pupila amarilla. Los miró por un segundo antes de comenzar a reírse con desprecio y burla.
– Perdedor – dijo Sasuke completamente enfocado en Naruto y con su propio Chakra palpitando en preparación.
Algunas explicaciones al final como siempre, tenía planeado terminar con esta parte del fic en este capítulo, sin embargo parece que se me alargó un poco todo, como dije arriba, este capitulo está completamente lleno de pelea que espero haya sido de su agrado.
Tuve que estar muy atento para usar las ventajas y habilidades de cada uno de los participantes para darles algo bien hecho.
Aunque escribir una pelea con tantos participantes y algo tan caótico y con tanto que contar en tan poco tiempo, bueno, fue bastante complicado pero creo que lo hice bien, la sorpresa de todo esto se la llevo Kimimaro.
Técnicamente sabia que existía, pero con mi poco conocimiento sobre esta parte del manga y lo poco que en verdad he visto el anime, bueno ni siquiera sabia que era parte de esta saga, su Kekkei Genkai fue genial y a mi parecer mal usado al incluirlo en el grupo del pedófilo, Kishi podía haber aprovechado su personaje de mucha mejor manera, aunque que se puede esperar de un enamorado de Sasuke.
De todos modos espero lo disfrutarán y espero sus Reviews, Favorites y Followers, nos leemos.
