Buenas, estamos de regreso con el último capítulo de mis tres fics principales, como ya expliqué en el fic de One Piece, me demoré con estos capítulos porque el fic de Naruto empieza a darme muchos problemas.
Naruto parece odiarme porque se me complican sus capítulos todo el tiempo, posiblemente porque parece que estoy completamente en contraposición de su autor.
De todos parece que en los fics de One Piece y este estoy comenzando a tomar el ritmo una vez más, aunque tuve mis problemas por supuesto, sin embargo parece que por fin retome el rumbo y solo fue un traspié con este fic, agradezco a los que me dieron idea y me ayudaron a salir de ese bache.
Creo que mi principal problema era el como salir del canon de HP manteniendo la esencia y comenzar a mezclarlo con mis ideas sobre los Reyes.
Como sea, agradezco los Reviews que me enviaron y espero que este capitulo les guste porque como ya se dieron cuenta en los capítulos anteriores ahora si empezamos a adentrarnos en el lore de los Reyes, los enemigos se acumulan y los aliados y Harry tienen que comenzar a moverse también.
Les dejo con el capítulo.
Cap26.- A la India.
Después de un par de semanas de vacaciones bastante… esclarecedoras, el grupo regresó a Inglaterra y volvieron a separarse, por supuesto tal como el conocimiento de un mundo mágico mucho más grande de lo que esperaban, el mundo Muggle también los sorprendió con su inmensidad.
Incluso los adultos no sabían en verdad sobre el mundo Muggle y todo lo que tenía para ofrecer, por supuesto muchos de ellos eran grandes empresarios y veían la enorme economía Muggle y sus varios comercios como una oportunidad.
Cloud por ejemplo ya estaba planeando cómo extender sus negocios al mundo Muggle en la misma rama, y lo mismo se podría decir del resto de ellos.
Eso fue lo que llevó a Hestia al Callejón Diagon después de un día de descanso por el viaje, en un comienzo solo le pidió a Gwen que la acompañara, pero ya que su hermana estaba, una vez más, en fase de luna de miel con Sirius, entonces él también vino, y si el Black las acompañaba, eso quería decir que Remus también lo hacía.
Sus interacciones aún eran incómodas, pero estaban mejorando al menos un poco, al menos ahora sabían cómo… no hablarse directamente para que las cosas no se fastidiaran.
Ciertamente Dora había perdido unas cuantas oportunidades de hablar con Remus y al menos ver si podría haber interés gracias a esa incomodidad – ¿buscas una tienda en la calle principal? – preguntó Sirius ignorando a los curiosos, el Black era casi tan popular como su ahijado gracias a su repentina inocencia.
Hestia negó con la cabeza – no, averigüe sobre una tienda que se está arrendando en una de las calles laterales – respondió con emoción.
– Si prefieres comprar una tienda puedo ayudarte Hestia ya te lo dije – continuó el Black.
Hestia asintió pero no respondió enseguida, prefería arrendar algo por ella misma por el momento, con sus ahorros podía arrendar un local y con la oportunidad que le estaba dando Harry, estaba completamente segura de que las cosas saldrían bien.
– Entonces ¿en dónde estamos viendo esta tienda? – preguntó Remus aunque su mirada estaba puesta en las tiendas a su izquierda y su voz a duras penas era más fuerte que el bullicio a su alrededor.
Hestia se tensó automáticamente, las cosas habían mejorado un poco desde su… pelea de reencuentro, si el ignorarse conscientemente fuera una mejora – ¿ya terminaron de planear cómo serán los nuevos uniformes? – cuestionó Gwen dándole una mirada recelosa a Remus.
Podía considerar al Hombre Lobo como su familia, sin embargo Hestia era su hermana y como tal siempre estaría de su lado, mientras Remus no arreglara las cosas ella continuaría tratándolo como a un idiota.
Fue el turno de Remus para encogerse ligeramente ante el veneno en la voz de Gwen, sabía perfectamente porque lo trataba de esa manera, diablos, incluso Sirius le había gritado por su idiotez y le exigió que resolviera las cosas, el problema era… ¿cómo hacer eso? ¿cómo resolvía este problema si el mismo tenía problemas que aún no lograba resolver?
No era por justificarse, sin embargo desde niño había tenido miedo de su problema peludo, ahora después de años en soledad desde que Lily y James murieron, desde su pelea con Hestia y haberse ido, ese miedo se había convertido en pánico, un terror ciego que no lo dejaba respirar.
Pero era consciente que para arreglar sus problemas con Hestia tendría que superar su miedo por él mismo.
– Les muestro los bocetos una vez veamos la tienda – respondió Hestia emocionada.
Pasaron Borgin & Burkes y se acercaron a la pared de ladrillo, una vez estaba lo suficientemente cerca la pared desapareció y les permitió entrar a uno de los pasillos laterales.
La enorme cantidad de gente disminuyó ya que las tiendas en el callejón principal se consideraban de mayor calidad, sin embargo había bastante gente y tiendas muy interesantes que no se encontrarían en la principal, incluso había un pequeño parque o una gran plaza que les daba acceso a otro de los callejones.
Caminaron por la calle menos concurrida pero aún con bastante gente hasta la plaza, la tienda estaba justo al frente.
Fuera de la tienda desocupada se encontraba la dueña esperándolos, como se esperaba la mujer, una Sangre Pura, vestía una túnica larga y un sombrero con una pluma bastante grande, los miro por un momento con el ceño fruncido, la mujer era mayor por lo que no era sorprendente, pero estaban seguros de que su actitud también tenía que ver con que estuvieran vistiendo ropa Muggle.
– Madame Cavendish – saludó Hestia adelantándose rápidamente.
– Señorita Jones – devolvió el saludo con una inclinación de cabeza, les hizo un gesto algo brusco y se dio media vuelta para que vieran el local – el local es estándar, un solo piso, tiene estanterías en las que se colocaba los ingredientes de pociones, pero se los puede retirar fácilmente.
Con un giro de la muñeca la mujer abrió el local y les permitió entrar – las Salas y protecciones también son estándar, el mantenimiento está incluido en el precio de arriendo.
Hestia miró atentamente a su alrededor analizando la tienda con ojo crítico, tuvo que hacer una pasantía en una tienda departamental para graduarse así que sabía más o menos que buscar.
Por supuesto con magia todo era mucho más sencillo de solucionar, el espacio era relativamente pequeño, repleto de estantes y libreros de madera donde se colocarían los ingredientes, fácilmente se podían retirar y expandir el espacio para colocar maniquíes, crear algunos probadores.
Continuaron revisando la tienda, incluso el baño – ¿están vendiendo o solo arrendando? – preguntó Sirius.
Madame Cavendish lo regresó a ver – ninguno de mis hijos o mis nietos está interesado en mantener la tienda, aunque vendíamos algunos ingredientes bastante singulares, como ya le expliqué a la señorita Jones por Flu, mi primer interés era vender la tienda, sin embargo no estoy en desacuerdo en arredrársela.
– ¿Y cuánto estaría pidiendo por la venta del local? – preguntó Gwen sonriéndole a su hermana que intentaba no demostrar lo molesta que estaba con Sirius.
La mujer regresó a ver hacia Hestia por un momento – ¿cuánto ofrece Lord Black? – preguntó de vuelta, era una mujer bastante inteligente y no estaba en sus planes tener una puja con un Lord de una Casa más Vieja y más Honorable por un local que ya no le interesaba a su familia.
Gwen se rio suavemente y jaló a su hermana – ya sabias que esto iba a ocurrir de todos modos – se burló.
– Eso no quiere decir que me guste, por eso no quería que viniera, quería comenzar esto por mi cuenta.
– Estás haciendo precisamente eso – respondió Gwen – la única diferencia ahora es que puedes pagarle a Sirius en partes en lugar de gastar todo de una sola.
Remus se quedó con Sirius mientras el niño hombre discutía un precio con Madame Cavendish, tuvo que detener un par de veces a su amigo para que dejara de hacer bromas u ofreciera un precio exorbitante, sabía perfectamente que Hestia no estaría de acuerdo o contenta si Sirius terminaba pagando demasiado por la tienda sea cual sea su razón para hacerlo.
Por suerte él tenía al menos un poco de sentido común y conocía a su ex bastante bien, pagaron lo justo, aunque quizá un poco más de lo que Madam Cavendish esperaba, y dentro de unos cuantos minutos la mujer salía por la puerta con una bolsa expandida de oro y ellos tenían las escrituras de la propiedad.
Cuando las hermanas regresaron, Hestia se aseguró de demostrar su descontento – lo hecho, hecho está – Remus trató de tranquilizarla.
El que él en específico le hablara no fue lo mejor para calmarla, aun así el hombre tenía razón, la castaña suspiró por un segundo y luego tomó el pergamino para guardarlo.
Con una sonrisa zalamera Sirius conjuró rápidamente una mesa y sillas para los cuatro – con eso solucionado… – levantó sus pies descaradamente para ponerlos sobre la mesa y miró a su cuñada – porque no nos cuentas los planes que tiene Harry.
Mientras se sentaba Hestia movió su varita hacia el azabache corriendo la silla hacia atrás y dejando en el aire al hombre por un segundo antes de que la gravedad se reafirmará y lo tirará al suelo.
Gwen por supuesto se lanzó a reír en lugar de ayudarlo, Remus le siguió poco después. Sirius rumió levantándose con todo el orgullo que le quedaba.
Volvieron a sentarse con Gwen y Remus aun riendo, Hestia por su lado sacó un par de pergaminos con la información y los bocetos para los nuevos uniformes escolares.
Estaba segura de que los Sangre Pura, no importaba si eran oscuros o claros, pondrían el grito en el cielo, después de todo las túnicas mágicas se parecían a la ropa Muggle pasada de moda por décadas si no es que unos cien años.
No es que le importara, estudió moda en una universidad Muggle, sus aliados también se acostumbraron y usaron ropa moderna, incluso Augusta Longbottom, aunque ella usó ropa más recatada, seguía siendo moderna, cómoda, elegante, ninguno de ellos tendría problema con los nuevos uniformes.
Eso por supuesto le abrió un campo a ella, también sabía cómo eran los adolescentes, estaba segura de que disfrutarían de la nueva ropa.
– Esto es más Muggle de lo que esperaba – dijo Sirius revisando los bocetos, después de un segundo sonrió – estoy seguro de que Harry no quiere que sus chicas vistan esa feas túnicas ahora que las ha visto… en mucho menos.
Gwen lo golpeó en la cabeza aunque estaba completamente de acuerdo con esa evaluación, la sorpresa de todo lo Muggle había pasado relativamente rápido para dar paso a la emoción y todos se lanzaron de cabeza para aprender y adaptarse a la nueva cultura.
Durante todas las vacaciones todos ellos usaron ropa, oyeron música e incluso usaron los transportes Muggles.
Cuando estaban por volver de Francia, Harry se desanimó un poco al darse cuenta que tendría que regresar al mundo mágico y las chicas volverían a usar túnicas, esa ropa interior del siglo anterior, de ahí su idea por reemplazar las túnicas por algo más Muggle a pesar de que sería un golpe mucho más fuerte y directo de lo que pretendían.
– Pues a mí me gustan – comentó Gwen mirando los dibujos de su hermana – ya quisiera yo haber usado algo así en la escuela.
Sirius sonrió como idiota imaginando a su hermosa novia con ese uniforme y casi se pone a salivar como un perro.
Para los chicos era más simple, prácticamente era un terno moderno Muggle en color negro, camisa blanca con chaleco sobre la camisa, tenía un borde que cambiaría de color dependiendo de la Casa en la que fueras calificado.
Usarían una leva cuando fuera la temporada más calurosa y una gabardina de piel cuando fuera más frío, todo encantado por supuesto, por último no podían olvidar las corbatas que de la misma manera coincidirían con el color de la Casa a la que perteneciera el estudiante.
Para los primerizos sería blanco hasta que fueran calificados, entonces el color cambiaría automáticamente.
Para las mujeres sería una falda del color de la Casa hasta la rodilla, con medias largas o pantimedias, la camisa sería más femenina al igual que la leva, sin embargo aun usarían una corbata normal, el abrigo clásico cruzado con piel para los inviernos, todo en negro con excepción de la falda y con los bordes del color de la Casa.
Los zapatos tendrían más variedad a elección del estudiante, todos formales por supuesto, incluso ofrecería tacones para las estudiantes mayores.
– Esto posiblemente pondrá a los profesores de cabeza – murmuró Remus después de ver los bocetos – especialmente porque muestran la… forma femenina mucho más que las túnicas.
– Ese viejo de Dumbles puede ir a meterse sus caramelos por donde el sol no brilla – murmuró Gwen siniestramente, el viejo no era de su agrado después de todo lo ocurrido.
Remus era el único de su grupo que aún tenía algo de respeto por el viejo, aunque incluso él estaba algo decepcionado por cómo resolvió las cosas inclusive desde antes de la muerte de sus amigos.
Gwen dejó de pensar en Dumbledore y volvió a mirar a su hermana con una sonrisa – estoy contenta por ti, esto te abre esa puerta que estabas buscando.
Hestia asintió tan emocionada como su hermana, ya que estos serían los nuevos uniformes de Hogwarts incluso los Sangre Pura tendrían que entrar a su tienda, tendrían que ver y probarse ropa Muggle. Donde antes aunque estuvieran curiosos no entrarían nunca a una tienda de ropa Muggle por desdén, ahora se verían obligados a hacerlo, esto era un primer paso sólido para llevar el mundo mágico hacia el futuro.
– Bueno, comencemos a adecuar este lugar más a tu gusto – dijo Sirius levantándose y dando un par de aplausos – dudo mucho que necesitemos un segundo piso, y para eso requerimos un permiso que tendríamos que tramitar en el Ministerio, pero podemos hacer mucho con el piso que tenemos.
Los otros tres también se levantaron para comenzar a ordenar la tienda con las especificaciones y al gusto de su nueva dueña, la tienda abriría mucho antes de que comenzara el nuevo año escolar, pero estaría lista para ese momento.
Jadeó cuando por fin pudo romper el control que tenía sobre él la maldición y que lo obligaba a quedarse completamente quieto, solo ahora pudo liberarse gracias al aumento de poder que había recibido.
Respiró un par de veces recuperando el control, pero también para evitar que esa asquerosa Elfa Doméstica lo escuchara y alertara a su padre.
Se quedó completamente quieto por un momento agudizando el oído y solo se movió un par de minutos después cuando estuvo completamente seguro de que nadie en la casa sabía lo que ocurría.
Se rio con suavidad levantándose de su cama y quitándose la capa de invisibilidad que lo escondía de cualquier ojo curioso.
Se revisó el brazo izquierdo rápidamente y la emoción lo recorrió de pies a cabeza, él lo sabía, siempre lo supo, su Señor no podía ser derrotado por un maldito bebé, tampoco por esa asquerosa Sangre Sucia inmunda, las masas de mugre y Traidores a la Sangre se burlaron de él, pero ahí estaba la prueba fidedigna, la Marca que mostraba con tanto orgullo una vez más era oscura.
No solo eso, cualquier poder que antes hubiera presenciado era nada ante lo que casi podía sentir… goteando por su Marca y brindándole a él un poder aun mayor del que antes ejercía, por un momento una risa maniaca quiso salir de su garganta, pero se contuvo.
Él no era como esos lame pisos de los Malfoy, no, él era fiel a su señor y no podía ayudarlo si lo descubrían y lo volvían a controlar.
Tampoco serviría de nada que su padre traidor lo buscara o incluso se arriesgara completamente al revelar su… supervivencia, se controló rápidamente y revisó su entorno, primero necesitaba encontrar su varita.
Podía realizar sin varita algunos hechizos simples, pero su habilidad con la varita era comparable a Bellatrix o superior, la necesitaba.
Y conociendo a su padre, tendría la suya en algún lado o al menos tendría alguna que podría servirle hasta que pudiera conseguir un repuesto. Se levantó con cuidado usando la capa que le proporcionó su padre para no ser visto.
Su habitación era tal cual la dejó cuando se marchó de la casa, eso era bueno, posiblemente el viejo no se dio cuenta de todas las… remodelaciones que le hizo a la casa en su adolescencia para escapar y reunirse con personas de ideas afines, sería sencillo escurrirse por todos lados si era así.
Caminó rápidamente hasta su escritorio y con un poco de magia aplicada a uno de los cajones lo abrió para darle paso hacia una escaleras que le permitirían salir hasta la sala pequeña del segundo piso de la mansión.
Intento crear un Lumos sin varita, lastimosamente aunque su poder era más grande no tenía el control suficiente, como si eso no fuera lo suficientemente malo, el Lumos siempre le parecía una pérdida de tiempo y magia, así que no lo practico nunca para poder hacerlo sin varita.
Chasqueando la lengua se adentro en el pasaje con cuidado tanteando todo con manos y pies para no caerse y posiblemente llamar la atención de todos en la casa.
Rumió aún más molesto cuando se encontró telarañas y pateó una rata que por poco y lo mandó rodando por las gradas, por suerte estaba prácticamente abajo cuando sucedió.
Abrió una rejilla en la puerta detrás de un cuadro en la salita y estudió atentamente el lugar para asegurarse de que no había nadie.
Seguro de su soledad cerró la rejilla y abrió la puerta caminando con cuidado por la salita, por suerte la horrenda alfombra que su madre había colocado allí ayudaba a ocultar sus pasos, fue algo más difícil cuando tuvo que caminar por sobre los pisos de madera lacada, pero por suerte los Elfos servían para algo y aunque su mansión tenía más de quinientos años estaba en perfecto estado como si recién la hubieran hecho.
De todos modos había hecho ese trayecto tantas veces que sabía con exactitud dónde pisar para evitar llamar la atención.
Por esa misma razón también se aseguró de agregarle sus propios pasadizos, si usara cualquier otro su padre sabría lo que estaba pasando, no fue sencillo crearlos pero se aseguró de tener acceso a cualquier lugar importante, o tener salidas preparadas para él y los suyos.
– ¿Dónde pudiste haber dejado mi varita padre? – se preguntó en un susurro, mirando por la barandilla hacia la sala de trofeos y luego girando la cabeza hacia las puertas que daban hacia la biblioteca – posiblemente no con las varitas de nuestros antepasados.
Se quedó de pie allí por un minuto debatiendo consigo mismo antes de decidir dar media vuelta hacia el balcón de la salita.
Construir un acceso al solar de su padre no fue sencillo, mientras alrededor de la mansión solamente tenía que bordear protecciones de la casa y el terreno mismos y asegurarse de no llamar la atención al alterar piedra reforzada mágicamente, en el solar tenía que traspasar protecciones independientes colocadas para proteger la oficina.
Con lo paranoico que era su padre no fue sencillo, le tomó tiempo, sudor y problemas, pero lo consiguió.
Abrió el balcón con cuidado y lo volvió a cerrar una vez fuera, entonces se acercó a una enorme maceta con una palmera que daba sombra en verano o protección contra la lluvia o la nieve.
Volvió a hacer lo mismo que con su escritorio y enseguida pudo abrir una puerta con más gradas en este caso de caracol.
Supuso que las gradas tuvieron el mismo cuidado nulo así que tuvo aún más cuidado mientras bajaba, especialmente cuando pudo sentir que traspasaba las protecciones del solar, una vez en la entrada se aseguró de quedarse quieto por un par de minutos.
Cada que traspasaba de esa manera las protecciones lo ponía nervioso aunque su modificaciones parecieron hacer bien el trabajo cada vez y su padre nunca apareció.
Cuando estuvo conformado que no aparecería entró en la oficina algo más desarreglada de lo que era normal para el viejo y comenzó a recorrer el lugar, sobre el escritorio de su padre había unos cuantos papeles revueltos y uno en especial llamó su atención.
Se rio al notar que el viejo fue degradado a Director del Departamento de Cooperación Mágica Internacional.
Sin embargo fue lo que decía el documento lo que más le interesó – así que piensan hacer resurgir el Torneo de los Tres Magos – se rio suavemente y dejó el papel tal como lo encontró – bien, quizá pueda hacer algo que le dé problemas a ese Traidor a la Sangre de Dumbledore.
Ese Mestizo desgraciado también debería estar allí, si soy lo suficientemente cuidadoso tal vez podría deshacerme de ese problema en específico.
Lo dejó para más adelante, caminó rápidamente hacia una pequeña biblioteca que contenía algunos de los tomos mágicos más valiosos de su familia, los ignoró y se enfocó en un feo florero en el centro del mueble.
Estaba repleto de agua y contenía algunos girasoles, lo tomó con cuidado y espero por si el viejo se despertaba, abrió rápidamente la tapa del florero sin derramar una sola gota de agua o las flores aunque la mitad del florero ahora colgaba de cabeza, allí encontró cuatro varitas.
Sonrió al encontrar la suya, parecía que como lo pensó, el abusar de su poder al menos en este caso no estaba más allá del señor reglas.
En lugar de dejar su varita en los archivos del Cuerpo de Aurores se la adueñó y la escondió allí, bueno eso lo ayudaba, apretó la varita sintiendo ese reconfortante sentimiento que recordaba desde la primera vez que la tuvo en su mano.
Revisó las otras varitas dándose cuenta que pertenecían a algunos de los más siniestros nombres de su familia, quizá debería sentirse halagado de que su padre lo colocara en el mismo pedestal, decidió dejar las varitas donde estaba por si acaso, volvió a colocar el florero en su lugar y regresó sobre sus pasos.
De regresó en el balcón estaba por Aparecerse cuando lo pensó mejor, volvió a entrar a la casa pero ahora se dirigió hacia la parte superior en lugar de bajar.
Una vez más, tuvo todo el cuidado del mundo no dispuesto a arriesgarse con cualquier cosa por más mínimo que tuviera que ver con su señor, subió al tercer piso por su cuarto y salió al pasillo antes de adentrarse más en dirección a la habitación principal.
Si el solar estaba protegido, la habitación principal era una fortaleza casi imposible de roer, en su momento necesito de ayuda para intentar adentrarse allí, y aun así a duras penas lo consiguió, sin embargo el paso era mínimo y aun así tenía que tener cuidado, suspiró preparándose para cualquier cosa y abrió el pasaje en la pared junto a la puerta.
Una abertura apenas del alto correcto pero bastante delgada se hizo presente, la traspasó de costado y volvió a cerrarla sabiendo que cualquier abertura en las protecciones por demasiado tiempo alertaría a su padre.
Entonces caminó rápidamente hacia la cama donde el viejo dormía murmurando entre sueños y quejándose, quizá esos no era sueños sino pesadillas.
– Bueno padre, creo que es momento de devolverte el favor que me hiciste – susurró, eso pareció ser suficiente para despertarlo.
Sus ojos se abrieron de golpe buscando a la fuente de la voz, pero ni siquiera pudo hacer un momento cuando le hechizo lo golpeó, el poder de la maldición aumentado por el poder en bruto de quien la lanzó socavó la mente del hombre en la cama fácilmente dejándolo a merced del otro, como una marioneta de carne.
Una vez más se encontraban a punto de viajar, pero contrario a su viaje por placer anterior, ahora era una mezcla, por supuesto que disfrutaría de ver y aprender sobre la cultura de Padma y Parvati, sin embargo este viaje también tenía un trasfondo político ya que al parecer tenía que cumplir algunas cláusulas para unirse a la Familia Patil o algo así.
También, contrario al otro viaje este se estaba haciendo con mucha menos gente, solo Sirius, Remus, Sapphira y las gemelas lo acompañarían.
Por supuesto ya que estaban entrando a un país soberano mágico no podían viajar por medios Muggles, tenían que hacerlo por medios mágicos, eso los llevó al Ministerio, un lugar en el que sinceramente preferían no estar.
Estaba repleto de gente y todos y su madre querían saludarlos, tomarlo de la mano, tomarse fotos, su temperamento tuvo que ser contenido varias veces para diversión de su Vampiresa compañera, fue una suerte que pudieron escapar hacia los ascensores antes de que las cosas se complicarán mucho o llamarán la atención del Ministro.
– Demonios, sí que eres popular – se burló Sapphira.
Harry gruñó pero en su mayoría la ignoró algo más acostumbrado a los juegos de la mujer de ojos rojos – piso seis por favor – pidió Remus al hombre encargado del ascensor mágico.
Parvati y Padma tomaron de la mano a Harry para calmarlo mientras viajaban hacia el piso en el que se encontraba el Departamento de Transportes Mágicos.
Una vez el ascensor se detuvo avanzaron rápidamente evitando gente hasta la Oficina de Trasladores, la oficina se encargaba de mantener, regular y proveer Trasladores nacionales o internacionales, de hecho Sirius ya había visitado la oficina un par de días antes no solo para comprar su Traslador Internacional hacia la India.
Pero también compro su Traslador para llegar a la Copa Mundial de Quidditch de la que ya tenía boletos para todos, incluso Cresida.
Evitaron gente hasta que alcanzaron la oficina que buscaban, aún estaba algo abarrotada especialmente porque parecía que recientemente hubo un problema con algunos Trasladores ilegales.
– Disculpe – dijo Sirius alcanzando uno de los escritorios donde un mago trabaja casi robóticamente – vengo por mi Traslador Internacional.
– A nombre de qui… – se atraganto cuando levantó la vista y se encontró con Lord Black en persona – Lord Black discúlpeme, sí, en un segundo lo ayudó – dio media vuelta casi frenéticamente, tropezó con una silla y casi tira todos los papeles si no fuera porque otro de los empleados los atrapó.
– Ese hombre está aterrorizado – se burló Sapphira.
Harry, Padma y Parvati parpadearon algo sorprendidos y miraron a Sirius con sospecha – eh que yo no le hice nada – se defendió el Black rápidamente casi tan sorprendido como el resto.
Remus negó con la cabeza – debe ser por tu Casa – comentó sabiendo exactamente de qué hablaba – los magos y brujas normales por lo general no se interesan por las grandes Casas, pero eso generalmente cambia cuando hablamos de Casa como la Black, de hecho se considera a la Casa Black como la peor de todas.
Por supuesto, prejuicio, eran humanos después de todo, los pobres prejuzgaban a los ricos, los ricos a los pobres, los magos a los Muggles, los Muggles a los magos, ellos mismos había juzgado a otros sin conocerlos, por ejemplo Harry juzgo a los Slytherin por unas pocas palabras de Ron.
No lo pensaron mucho más, y esperaron pacientemente, un par de minutos después el hombre volvió – pueden pasar, su Traslador está listo.
Los hicieron pasar hacia un sector preparado para los viajes y llegadas internacionales, les pidieron algunos datos para tener un registro de quien viajaba y por fin les entregaron su Traslador.
– Esto va a ser incómodo, así que ni bien se active retengan el aire – recomendó Remus, Padma y Parvati tenían experiencia, pero Harry y Sapphira eran nuevos en esto.
Se acomodaron en su cubículo agarrando un hula-hula por un momento antes de que este brillara de color azul, entonces se activó y todos sintieron como si un gancho tirara de ellos justo por debajo del ombligo, sintieron como sus pies dejaban el suelo y entonces estaban sumergidos en un torbellino de colores con el viento rugiendo en sus oídos.
Sintieron como si pasaran años mientras volaban pero en realidad solo un momento después sus pies tocaban tierra nuevamente.
Padma, Parvati, Sirius y Remus estaban perfectamente de pie acostumbrados a los Trasladores aunque uno internacional ciertamente era peor, en el caso de Sapphira y Harry, se tambalearon y por poco caen al suelo, sin embargo se reafirmaron rápidamente ya que la una era una Vampiresa y el otro era un Rey.
– Bienvenidos al Ministerio de Magia de India – dijo una voz en Inglés pero con un fuerte acento.
Harry algo desorientado dio media vuelta y se encontró con un hombre de piel oscura vestido con ropa más tradicional de la India, según lo que las chicas le dijeron esas prendas se llamaban kurta.
Padma se adelantó rápidamente para hablar con el hombre en hindi, mientras Harry y Sapphira recuperaban los cojinetes. Después de un minuto Padma les hizo un gesto con la mano para que se acercaran, tuvieron que volver a dar algunos datos especialmente porque al llegar con dos hijas de una Casa grande podían entrar a la colonia mágica más adinerada de la India mágica.
Incluso como grandes Lores en Inglaterra, allí no podrían entrar a sus principales colonias si no fuera por la compañía de las gemelas.
Una vez hecho eso los hicieron pasar a otra sala donde revisaron su equipaje, asegurándose que no entraran con animales mágicos, artefactos oscuros u otra cosas que podrían afectar al país.
Después de eso los dirigieron hacia la salida del Ministerio donde les dieron un Traslador que se activó enseguida y por fin salieron al sol de la afueras de Nueva Delhi.
Sin embargo, donde la ciudad Muggle estaba empezando a llenarse con gente y edificios más similares a los de Europa o América, por el lado mágico la ciudad parecía estar dentro de alguna especie de burbuja mágica que la separaba de lo que vendría a ser el mundo real.
La colonia mágica era extremadamente… rica, la arquitectura antigua brillaba en tonos blanco hueso, dorados y marrones.
Todo estaba reluciente y era claro que todos los que trabajaban y vivían allí eran gente de dinero aunque unos más que otros, había gente caminando pero en su mayoría se usaban alfombras mágicas o monturas de animales mágicos para moverse.
Incluso alcanzaron a ver una especie de carruaje que parecía hecho de oro y tenía el tamaño de una casa, flotando en el aire o en túneles de agua..
– Padma, Parvati – dijo una voz suave y melodiosa.
Regresaron a ver y las gemelas sonrieron emocionadas antes de salir corriendo hacia la mujer de piel oscura, usaba ropa tradicional extremadamente costosa, e incluso parecía tener un diamante pequeño en la frente como sabían era bastante común usar allí.
– ¡Mamá! – gritaron las gemelas al mismo tiempo que abrazaban a la hermosa mujer.
– Padma, Parvati compórtense como mujeres de la Casa Patil – mencionó un hombre alto de piel oscura y facciones duras, parecía no saber lo era una sonrisa, sus ojos negros estaban puestos en los extraños entre ellos en lugar de sus hijas – debes ser Lord Potter.
Se acercó un par de pasos antes de estirar su mano como un saludo occidental – y usted debe ser Lord Patil – respondió Harry olfateando la molestia del hombre antes su presencia – la gemelas me han hablado mucho de ustedes, es un gusto conocerlos a todos.
Un poco más atrás venía un mujer mayor con el cabello canoso pero que aún era hermosa, dos mujeres de edad similar a la madre de las gemelas, una niña de unos ocho años y una de las mujeres cargaba con un bebé.
Manjit continúo mirando atentamente al heredero Potter y frunció el ceño, no podía leerlo como estaba acostumbrado.
Allí en la India no eran tan sedentarios como en otros países, muchos de los ritos de pasaje para unir las Casa tenían que ver con luchar, demostrar fuerza y poder sobre uno mismo, de ahí que Lord Gadhavi también se mantuviera tan arriba como para no solo mantener la Fortaleza Ajey, sino hacerla prosperar y también evitar que el gobierno entre en ella y se adueñe de sus secretos.
Entonces el físico de Harry no resaltaba tanto allí como en Inglaterra, y sin embargo aún parecía desprender una presencia que empequeñecía al resto.
Incluso con dos magos adultos a su lado, incluso con una mujer tan hermosa a su lado, él parecía opacarlos a todos y hacerlos gravitar a su alrededor. Manjit podía notar que Potter no era muy… político, pero más allá de eso… parecía estar en guardia en todo momento aunque estuviera contento con ver a las gemelas saludar con su familia.
Estrecho los ojos frustrado por no encontrar resquicios y agujeros, pero tenía tiempo, y haría pagar al mocoso.
Por dentro Harry estaba completamente consciente de Manjit, estudiando al hombre tanto como él lo estudiaba, su Dragón interno se removió presintiendo al enemigo aunque este no hubiera movido un músculo en su contra.
– Mamás, Abuela, hermanita, permítannos presentarles a nuestro esposo, su padrino y amigos – dijo Padma algo más… señorial aunque aún algo infantil gracias a su inexperiencia y edad, por el momento haría caso a su padre aunque solo sea para mantenerlo tranquilo – el heredero Harry Potter, Lord Sirius Black, Remus Lupin y Sapphira Vultan.
Por supuesto, tan escondidos como estaban en verdad los Clanes, el apellido de Sapphira no encendió las alarmas de ninguno de los reunidos.
Y aun así la familia Patil estaba algo en guardia ante su presencia – mucho gusto conocerlos a todos – respondió Alia Patil con una sonrisa maternal y una voz rica y suave pero con un acento bastante marcado – por supuesto mi hijo ya se presentó, pero estas son Neeja, Sarisha y Kamala, y estos son mis nietos Anali y Devdan.
– Muchas gracias por recibirnos – dijo Remus más educado que Sirius y sabiendo que debían dar una buena primera impresión.
La mujer mayor movió su mano suavemente y se rio – no es un problema, todos queríamos conocer al chico que ha encantado a nuestras pequeñas niñas – continuó Alia que se adelantó hasta estar frente a Harry. El azabache sabía que esta mujer era a quien tenía que agradar e impresionar, incluso las gemelas tenían poco respeto por su padre aunque tendían a ser algo más… sumisas ante su nombre, sin embargo ambas adoraban a su abuela – veo que mis chicas tienen buenos gustos – se burló la mujer algo más suelta de lo que las gemelas dieron a entender que era aceptable en su cultura.
Se sorprendió cuando la mujer le dio un abrazo, no lo esperaba en lo más mínimo y parecía que eso solo avivó la furia del hombre Patil.
Correspondió el abrazo aún algo desorientado y casi trastabilla cuando lo soltó – vamos, vamos, tenemos un banquete preparado para recibirlos en el palacio – continuó la mujer dándoles una mirada a sus nueras e ignorando el enojo de su hijo – espero que les guste la comida picante tenemos algunos platillos tradicionales para que prueben…
la anciana era tan habladora y extrovertida como Parvati. Mientras caminaban por las calles les fueron presentando una ciudad hecha y derecha pero del lado mágico.
Por supuesto no había un solo automóvil, sin embargo los mágicos también tenían sus medios de transporte, en este caso monturas de varios tipos, los más comunes eran las alfombras voladoras que en Europa estaban prohibidas.
Sin embargo no eran las únicas, también había monturas en forma de animales mágicos que fácilmente podían competir con los autos en tamaño y velocidad.
Ya habían visto al enorme Elefante con cuatro colmillos y un cuerno, tenía un color de piel verdoso y seis piernas, con el tamaño suficiente y la fuerza para que las "casas" que les ponían en la espalda o tiraban no fueran ni siquiera una molestia.
Otras dos monturas eran un poco menos comunes, las primeras eran una enormes "Lagartijas" de color marrón, eran extremadamente agresivas, corrían y se parecían mucho a los Basiliscos Muggles, solo que del mismo tamaño que una camioneta, Padma los llamo Lagartos Mangosta.
Los siguientes eran unos Armadillos Escarabajo también enormes, se les instalaban unos graciosos asientos para que pudieran hacerse pelota y transportar a los Magos y Brujas.
Las monturas no era lo único interesante, ya que era un ciudad netamente mágica no había ninguna preocupación por ser descubiertos por los Muggles, entonces la magia estaba integrada en prácticamente todo a su alrededor.
Los edificios a su alrededor parecían salir de la tierra misma o de los árboles, había ríos de agua pura y cristalina que incluso fluían por el aire en los que se podían ver a niños y animales nadando, e incluso se podían usar para transportarse por medio de casas flotantes comunes en la región u otras monturas animales.
Si bien todo era extremadamente asombroso y muy hermoso, también era un lugar increíblemente ostentoso y que demostraba la separación que Padma y Parvati explicaron con anterioridad.
Todo allí gritaba riqueza, lujo y exuberancia, sabían con seguridad que no era igual en las Colonias con familias de menor renombre.
Otras cosa que fue notorio con relación a un cambio cultural fue la formación de familias numerosas, en Europa una familia como la suya no era común, aunque era posible y podía darse, no se daba mucho que un hombre tuviera varias esposas.
Allí no era así, de hecho era más raro ver a una pareja en lugar de familias conformadas por un hombre y al menos dos mujeres.
Alia los llevó directamente hacia una gigantesca tienda que salía directamente del tronco de un árbol aún más gigantesco, dentro había corrales para esos hermosos Elefantes con casas en su espalda.
Parecía ser alguna especie de establo sin el olor característico de un lugar como ese, de hecho el lugar olía a naturaleza.
– Nunca vi Elefantes como estos – dijo Sapphira interesada en los enormes animales, no es que se hubiera interesado mucho en la fauna de los lugares a los que iba, sin embargo había visto y cazado a bastantes, los Elefantes africanos casi ni se parecían a estos.
Con dos colmillos por mejilla y con más púas saliendo de dichos colmillos, un enorme cuerno extra en la frente y el color de la piel era más… rosa tirando a púrpura o en tonos de verdes.
– Son sagrados para nosotros – comentó Parvati.
– Se cree que el mismo Ganesha los creó y los colocó en nuestra tierra – continuó Padma – existen fuertes multas incluso por dañarlos por accidente, tienen una vida extensa que se cuentan en cientos de años, pero también su tasa de natalidad es notoriamente baja…
Padma continuó dándoles algunos datos aleatorios como le gustaba, aunque era muy interesante saber más sobre la cultura de la que provenían las gemelas.
Un hombre con cara de rata apareció corriendo y prácticamente se arrodilló para hablar con Manjit, el hombre dudó y miró sorprendido a Alia cuando ella fue la que habló. Lo que pareció enojar bastante a su hijo.
Aun así la mujer simplemente miró intensamente al hombre y este comenzó a conversar con ella en hindi aunque parecía algo más "antiguo" de lo que Padma y Parvati les estaban enseñando. Dentro de poco parecieron llegar a un consenso y el hombre se separó de ellos para gritarles a un par de empleados.
Un minuto después el par de empleados regresaron dirigiendo fácilmente a uno de los enormes Elefantes hacia ellos.
Estaba claro que estos animales eran adorados allí, pues estaban enjoyados con piedras preciosas y aretes que a simple vista parecían extremadamente caros, sobre su lomo una alfombra también costosa le cubría la espalda y lo separaba de la enorme y elegante casa de madera en la que se transportarían.
Con un movimiento de la varita el empleado extendió desde la casa una fina alfombra roja que se formó como escaleras para que pudieran subir. Sirius fue el primero en adelantarse deseoso por ver dentro de la casa.
Mientras subía Harry gracias a su entrenamiento pudo sentir como Alia se "comunicaba" con el hermoso animal, extendió su magia para conectarse con el Elefante y pedirle que los llevara a su mansión, incluso se inclinó como Hagrid les enseño a hacerlo con los Hipogrifos a inicios del año escolar. Una vez más demostrando la importancia de estos animales en esa cultura, incluso Manjit parecía pedir cosas en lugar de exigirlas como parecía tan común con el hombre.
El Elefante se removió ligeramente debajo de ellos antes de inclinar ligeramente la cabeza aceptando transportarlos.
Harry estaba francamente asombrado con su capacidad para "entender" a los animales, era algo que no había notado hasta hace poco, parecía que al ser el Rey se conectaba con la naturaleza y los seres vivos a su alrededor, más aún con los que formaban su "reino".
De hecho había comenzado a sentir algo también de las personas que lo rodeaban, no solo los Magos y Brujas, sino incluso los Muggles.
Sapphira ya le había explicado que eran las líneas energéticas que conectaban a cada Rey con todos los que conformaban su reino, no era algo que se hacía conscientemente, ni siquiera se verían afectados de ninguna manera, por ejemplo, no estarían inclinados a servirle, o los Muggles no comenzarían a ser mágicos.
Pero era el campo energético que delimitaba su reino y lo separaba del de otros posibles Reyes o incluso de otras especies, un ejemplo de eso era el reino Goblin.
A pesar de que el banco estaba asentado en lo que técnicamente era su territorio ellos eran otro reino separado, a menos que se hicieran juramentos o se conquistara eso no cambiaría, lo mismo ocurriría especialmente con seres mágicos como pueden serlo los Goblins, las Veelas y los Vampiros.
Claro que ese campo energético si podría afectar a los más cercanos a él, una prueba de eso era la fuerza física y el aumento en el poder mágico de cada una de sus novias, sin embargo para otras personas eso era algo que necesitaba de tiempo y de nutrirse.
Revisaron la "casa" con atención y aunque parecía tener justamente el tamaño estaba claro que no era más que un lugar para descansar y viajar con comodidad.
El lugar estaba expandido por dentro, con una costosa sala de estar en medio, aunque difería de lo que conocían ya que todo estaba abarrotado por cojines y alfombras, una mesa central pequeña y algunas mesas a los lados con algo de fruta un congelador mágico parecía contener bebidas frías.
Las paredes estaban encantadas de tal manera que parecían ventanas, incluso el aire entraba suavemente moviendo las cortinas de seda que no permitían que el sol pase demasiado.
El techo parecían estar cubierto por flores, arbustos, y helechos en macetas, pero también por enredaderas que le daban al lugar una sensación terrenal y aromatizaban la sala como si fuera un bosque o un prado. Por supuesto gracias a las ventanas podían ver todo a 360 grados lo que les permitía admirar la ciudad en todo su esplendor.
– Ven Harry – dijo Padma tomando su mano y jalándolo para que se sentara junto a ella entre todos esos cojines mullidos y cómodos.
Parvati los siguió y tomó la otra mano de Harry, mientras Manjit miraba a sus hijas con desagrado, sus madres y abuela les sonrieron divertidas – esto es fantástico – comentó Remus mirando a su alrededor.
– Por supuesto que lo es – dijo Manjit con un tono de voz medido pero que destilaba desprecio y altanería.
Alia regresó a ver a su hijo frunciendo el ceño por un segundo antes de volver a enfocarse en sus visitantes – me alegro que les guste, por favor siéntense – se sentaron alrededor de la mesa prácticamente como si fueran dos familias diferentes – el viaje será un poco largo, nuestra mansión está a las afueras de la ciudad.
– No hay ningún problema, de hecho estamos muy emocionados por aprender todo lo que podamos sobre la cultura local – respondió Sirius dándoles una mirada a las gemelas y su ahijado – estos animales parecen increíbles.
Manjit entrecerró los ojos receloso de cualquier cosa que dijera Lord Black, era bien sabido que los Sangre Pura en Inglaterra no respetaban a nadie más que a ellos mismos. Por otro lado, las mujeres de la familia estaban bastante contentas con que Lord Potter y Lord Black no fueran como lo esperaban.
Ciertamente esperaban que fueran igual a como se escuchaba de todos los Lores de la Inglaterra mágica, pero se encontraron con algo diferente.
Ciertamente estaban agradecidas porque las gemelas no terminaron juntándose con algún idiota, eran conscientes de que ninguna de ellas estaba contenta con cómo Manjit las iba a vender a Lord Gadhavi.
Alia esperaba que las gemelas se rebelarán, quizá haciendo una locura, como perder su virginidad con el primer idiota que apareciera.
Por suerte, las gemelas eran inteligentes y tenían la cabeza bien puesta sobre los hombros, escogieron a quien hasta el momento para ellas era el mejor partido posible, no solo era un Lord de una poderosa y antigua Casa Mágica, sino que también parecía ser el Lord de otras cinco al menos.
Una de las cuales era un leyenda en sí misma que todo el mundo mágico conocía, sin embargo aunque eso era bueno para que pudieran tener una buena vida, lo más importante era que Lord Potter las tratara bien, con respeto y las amara como se merecían, podían ver eso con solo ver sus ojos, la manera en la que miraba a las gemelas, cómo se interesaba en ellas.
Y el que le interesase su cultura también era bueno en su libro, las gemelas no nacieron ni venían de Inglaterra, su cultura, sus creencias eran las que se seguían en la India mágica, que Harry estuviera dispuesto a aprender era impresionante e importante para ellos.
Mientras viajaban mirando a los alrededores conversaron y aprendieron sobre la cultura de la que venían Padma y Parvati.
Alia, Neeja, Sarisha y Kamala se encargaron de responder todas sus preguntas, no solo sobre su forma de vivir, sino también sobre su flora y fauna, e incluso sobre algunas de las cosas que vieron en la ciudad.
Comieron un pequeño bocadillo justo antes de llegar a un terreno frondoso lleno de vegetación y rodeado por poderosas Salas mágicas.
El camino de entrada a la que claramente era la propiedad de los Patil estaba rodeado por setos de flores. Aun así tuvieron que esperar al menos diez minutos más hasta que vieron una hermosa mansión del mismo estilo de construcción local.
Una vez en la entrada la alfombra se volvió a extender para que pudieran bajar – bienvenidos a nuestro hogar – mencionó Neeja con una sonrisa.
– Su hogar es hermoso mi señora – dijo Remus.
Manjit pareció recobrar algo de impulso ahora que se encontraban en su hogar ancestral, se interpuso entre sus esposas y los visitantes – ahora que estamos aquí deberíamos hablar de cosas muy importantes – les hizo un gesto brusco para que lo siguieran – síganme a mi despacho.
Harry frunció el ceño y sus instintos casi lo obligan a atacar al idiota en ese mismo momento, por suerte para todos Padma y Parvati lograron tomarlo de las manos – tranquilo – susurró la mayor.
Harry tuvo que respirar hondo un par de veces para calmarse, especialmente cuando Manjit mandó a sus esposas y a su madre lejos.
Manjit no las quería cerca para esa discusión, su madre especialmente se metería y lo más seguro frustraría completamente sus planes, no, no podía permitir que ella especialmente estuviera presente.
– Las gemelas vienen – dijo Harry antes de que Lord Patil siquiera abriera la boca para decirles algo.
El hombre de piel oscura frunció el ceño, pero tampoco tuvo el valor de decir lo contrario, había algo extraño en Lord Potter, una sensación, estuvo en presencia de Lord Gadhavi y fue aplastado por su poder mágico cuando su plan del contrato matrimonial fallo, sin embargo algo en este niño lo hacía sentir peor incluso si no estaba haciendo nada especial.
Sirius y Remus asintieron con la cabeza hacia las mujeres mientras pasaban junto a ellas siguiendo a Manjit. El hogar ancestral de los Patil era impresionante aunque no fuera un castillo típico de su tierra.
Como se podía esperar de una familia tan poderosa todo el lugar demostraba poder y riqueza, sin embargo lo más impresionante del lugar era la sensación antigua y poderosa que venía de todo el terreno y la mansión, claramente el lugar había pertenecido a los Patil por cientos de años lo que hacía al terreno acumular la magia de la familia por el mismo tiempo.
Llegaron al solar de Manjit en unos cuantos minutos recorriendo pasillos que mostraban obras de arte, esculturas y armaduras que pertenecieron a antiguos miembros de la familia.
Se detuvieron frente a una puerta que Manjit abrió enseguida, se movió hacia una elegante silla de piel detrás de una escritorio y les hizo un gesto para que se sentaran en frente. Ni siquiera tuvo la decencia de conjurar las suficientes sillas para todos, así que Sirius lo hizo.
Por supuesto Harry se sentó justo en frente del hombre, Padma y Parvati a sus lados, Sapphira, Sirius y Remus se sentaron detrás.
El silencio se hizo por un momento mientras Lord Patil lo miraba con atención, hasta que Harry se cansó de esperar – Lord Patil, usted fue quien les mandó una carta a las gemelas exigiéndoles venir, así que si fuera tan amable de explicar la razón.
Manjit estuvo tentado de maldecir al mocoso por atreverse a hablarle de esa manera en su hogar ni más ni menos.
Pero se contuvo, obtendría su venganza, no solo había evitado que alcanzará la meta de entrar en Ajey, sino que acabó con cualquier oportunidad de entrar más adelante, incluso matándolo ya no tenía la opción de casar a las gemelas con Lord Gadhavi porque el hombre no quería ni verlo.
A menos que lograra romper las legendarias Salas mágicas de la fortaleza no pondría un pie en ella, ni siquiera sabía dónde demonios estaba porque las mismas Salas la escondían de cualquier modo de rastreo.
– Como les explique a las gemelas te quería aquí porque hay ciertas tradiciones que debes cumplir para unirte a nuestra Familia – se recargó sobre la silla y se relajó casi sonriendo al saber que las que usaban sus visitas no serían tan cómodas – gracias a Devdan la continuidad de mi Casa está asegurada, sin embargo Padma y Parvati siguen siendo hijas de Patil, cualquier cosas que hagan y por ende usted repercute en esta honrada Familia.
– Dudo mucho que algo como eso ocurra – respondió Sirius – lo más seguro es que las gemelas continúen con su vida en Inglaterra.
Manjit lo miró intensamente por un momento antes de asentir – eso puede ser ¿pero dudo que quieran alejar a las gemelas de su familia no es cierto? – entrecerraron los ojos, el hombre no era tonto claramente, sabía muy bien dónde golpear – incluso si su vida está en Inglaterra querrán visitar, entonces dentro de la India ustedes representan a la Casa Patil.
Harry gruñó, el hombre los tenía contra las cuerdas, aunque era algo de lo que ya eran conscientes, Manjit sonrió aún más al ver la molestia en los ojos esmeralda de Harry.
Explicaciones para el final, en la primera parte coloque una sección para Sirius y compañía con sus problemas ya que tengo que comenzar a adentrarme en eso de una vez, pero también porque me di cuenta de una falla mía.
En los libros los Magos y Brujas usan túnicas, las típicas cortinas cliché que vemos en muchas series y películas de magia.
Sin embargo al usar las películas también para acelerar un poco la retención de información, en algunos momentos termine refiriéndome a la ropa mágica como se la ve en dichas películas.
Es algo que planeo corregir más adelante en los capítulos anteriores, pero para este mismo momento decidí impulsar la profesión de Hestia, también usar este momento para empujar a los retrasados Magos y Brujas hacia el futuro y por supuesto el poder continuar con la ropa más Muggle.
Es algo que si topo un poco antes especialmente con la ropa interior de las chicas, entonces ahora que Harry es el dueño de Hogwarts obligará a los Magos y Brujas a usar ropa Muggle.
Use como plantilla el uniforme de la academia Kuoh de High School DxD pero con algunas modificaciones y adiciones para un clima más frio.
La siguiente parte tiene como protagonista a (estoy seguro que saben quién es) Barty Jr. Como dije los enemigos se acumulan y se empiezan a colocar las piezas para cuando la guerra estallé ya que ese es mi objetivo, una guerra en toda regla al mejor estilo WoW.
Y ya que será un guerra bastante grande, espero seguir expandiendo el mundo de HP, incluyendo más mitología, magia y criaturas.
No siempre seré fiel a las cosas (como con los clanes Vampíricos), no solo para acomodar las cosas a mi conveniencia sino también para darle mis propios giros, con esto quiero decir que podría tomar la mitología griega por ejemplo y darle mis propios giros que cambiaría lo que sabemos de dicha mitología.
Quería decir esto ahora para que no haya sentimientos insultados cuando salga algo como eso, están avisados.
De todas maneras como último punto llegamos a la India y el primer enfrentamiento de Harry ya siendo Rey con uno de sus enemigos, quería dejar en claro la diferencia de culturas así que espero eso se demuestre en este capítulo.
La distinta forma de vida no solo con relación de Inglaterra sino incluso con el mundo Muggle.
También topo un poco de la mitología hindú y por supuesto el desagrado de Manjit para con el grupo pero especialmente para con Harry, por supuesto también tocó algunos puntos sociales en esta parte, por ejemplo el prejuicio que todos sentimos para con otro po razón o pensamiento.
Y por supuesto también está el que por lo menos en mi experiencia, los extranjeros llegan a otro país y piensa que es dicho país quien tiene que hacerse a ellos en lugar de ellos hacerse al país.
Aquí voy a intentar dejar en claro que Harry intentará hacerse y aceptar la cultura de las gemela Patil.
Entonces llegamos a la discusión de Manjit con el grupo… MUAJAJAJAJA, no doy mucha información, pero estoy seguro de que pueden hacerse un poco a la idea de cuáles son los planes del Patil.
Nos leemos en el próximo capitulo jajajaja, espero sus Reviews, Follows y Favorites.
