Kagome se dejó llevar por el beso que Inuyasha le estaba dando. Pasó sus brazos alrededor de su cuello, profundizándolo aún más. Él se separó un poco, acariciándole su mejilla

- Kagome, ¿estas segura de lo que vamos a hacer? No quiero que te sientas obligada... yo... jamás te obligaría a hacer algo que no quieras - cerró sus ojos, esperando la respuesta

- Inu... Inuyasha... tú... ¿quieres estar conmigo? - lo miró a los ojos

- Claro que si, pero...

- Shhh, eso es todo lo que quiero saber... porque yo si deseo, con todo mi ser... ser tuya

Una sonrisa se dibujó en el rostro del chico. Volvió a besar sus labios. Ella se elevó de la roca, sin abandonar sus labios, sentándose en sus piernas. Él pasó su mano derecha detrás de la espalda de la chica, mientras que, con su otra mano, comenzaba a acariciar sus piernas. Suspiros salían de sus labios, al sentir sus caricias, él decidió llevar sus caricias un poco más allá, metiendo su mano debajo de su falda, sintiendo la piel de su abdomen, una piel suave y cremosa

- Eres tan suave - susurró en sus labios

- Gra... gracias - respondió, con sus mejillas sonrojadas

Él comenzó a besar su cuello, al mismo tiempo en que ella sentía como la mano del chico, salía y subía a su cintura, por encima de su ropa, deteniéndose cerca de su seno, miró su rostro, casi como pidiendo permiso para seguir avanzando

Kagome no podía más, debido a la ternura que le generaba aquel gesto y, por lo tierno que era él con ella. Le regaló una sonrisa para luego tomar su mano y posarla sobre su pecho, apretándolo. Ambos cerraron sus ojos ante aquel contacto, sin embargo, querían ir más allá

- Inuyasha, tienes todo mi permiso... para hacer lo que tu quieras conmigo

- Ka... Kagome, ¿estas segura? luego... no podré detenerme

- Es lo que deseo, Inuyasha

- Gracias, Kagome - la besó, expresándole todo su amor y devoción

Ella gimió ante el contacto de sus labios, mientras que, con sus manos nerviosas, comenzó a desabotonar la camisa del chico, acariciando su pecho

El se puso de pie, con la miko en sus brazos, la dejó sentada sobre la roca, al mismo tiempo en que se separaba un poco, desanudando la capa que tenía puesta, extendiéndola en el pasto. Regresó por su chica, volvió a cargarla y la llevo hasta el lugar, recostándola mientras la contemplaba. Se quitó la camisa, botón por botón, tirándola a un lado y acercándose a ella, acariciándole las piernas, al mismo tiempo en que ella cerraba los ojos. Metió sus manos debajo de su falda, con el objetivo de quitarle las pantis transparentes, que cubrían sus piernas, para luego comenzar a besarlas, desde el tobillo, hacia arriba

- Mmm - era lo único que la colegiala lograba emitir ante aquellas caricias

Llegó hasta su falda y, en ese momento, empezó a besar su otra pierna, replicando el mismo camino. Al llegar, nuevamente a su falda, continuó besando su vientre, por encima de su ropa, hasta alcanzar sus pechos y ascender a su pronunciado escote, besando su piel expuesta

Ella se removía debajo del chico, debido al placer que le causaba

- Kagome... si que eres suave - gruñó entre sus pechos

- I... Inuyasha

El peliplata estaba muy a gusto en aquel lugar, sin embargo, deseaba ver más allá, por lo que, con su mano empezó a acariciar el pecho de la mujer, bajando su escote, poco a poco, dejando a la vista, uno de sus senos

- ¿Pu... puedo? - preguntó, mirándola, con sus mejillas sonrojadas

- Si - respondió la morena, con un brillo en sus ojos

Bajó su boca, introduciendo un pezón en ella, al mismo tiempo en que la miko se arqueaba, pidiendo más de aquella caricia. El hanyo comenzó a chupar y lamerlo con delicadeza que, para ella, se sentía como una tortura muy placentera. Con su otra mano, masajeaba su otro pecho y, en cuestión de segundos, lo dejó al descubierto, dirigiendo sus labios a el. Ella colocó su mano sobre su cabeza, en señal de que no se detuviera, él jadeaba de puro placer. Quería continuar besando sus pechos, pero ya no soportaba más, su miembro le dolía demasiado, debía hacerla suya de inmediato

Se separó de la chica, dándole lugar a que ella se sentara y así poder quitarle el vestido, por encima de su cabeza, dejándola sólo con sus bragas, ya que no llevaba sujetador. Inuyasha, por unos segundos, se perdió en su cuerpo perfecto, regresó a la realidad al sentir las manos de ella, desabrochando su pantalón, se quedó observándola con profundo amor. Comenzó a bajárselo, para dejarlo sólo con su fundoshi, él se puso de pie, quitándose por completo ambas prendas, quedando completamente desnudo frente a sus ojos

Kagome se sonrojó al verlo de esa manera, el hanyo lo notó, por lo que, se arrodilló frente a ella

- Kagome, ¿estas completamente segura del paso que vamos a dar? después de esto, jamás podrás separarte de mi... serás mi compañera, por el resto de nuestras vidas - acarició su mejilla

- Estoy completamente segura, quiero ser tu compañera, por siempre

Él le regaló una sonrisa, volviendo a besarla y recostarla. Se separó, quitándole las bragas poco a poco, hasta dejarla desnuda por completo. Volvió a unir sus labios con los de ella, utilizando su pierna para separar las de ella, colocándose en el medio. Ambos soltaron un suspiro ante el roce de sus sexos, sintiendo el calor del otro. Él acomodó la punta en su entrada, mirándola a los ojos, esperando su confirmación, ella asintió

Ingresó poco a poco, sin dejar de mirarla, la miko cerró sus ojos, debido al pequeño dolor que sentía

- Kagome, ¿quieres que...?

- No, no pares - fue callado - Sigue, es normal... es mi primera vez, Inuyasha, no pares - le dijo, con una sonrisa

- Tam... también es el mio - le confesó

Kagome abrazó la cintura del chico, con sus piernas, provocando que se introdujera completamente. Llegó hasta el fondo, traspasando la barrera y llevándose, por completo, la pureza de la sacerdotisa. Ella soltó un grito de dolor, sin embargo, no dejaba de abrazarlo

- Lo siento, lo siento - repetía, llenándole la cara con pequeños besos

- No te preocupes, estoy bien... sólo, dame un segundo

Y así fue, el chico se quedó quieto, esperando la orden de su miko. Luego de unos segundos, ella comenzó a mover sus caderas, invitándolo a que hiciera lo mismo. El hanyo, con algo de miedo, comenzó a realizar un vaivén lento, buscando que ella se acostumbrara. Momentos después, sus movimientos se aceleraron, profundizándose aún más

- Mmm, Inuyasha - mordió su hombro

Soltó un rugido al sentir los dientes de su chica y jadeó en su oído

- Ka... Kagome... me... me estas haciendo perder la cabeza, pequeña - confesó, mientras las estocadas eran más rápidas y profundas

- Inu... Inuyasha... yo... mmm - no lograba completar la frase al sentirlo en su interior, dejándola sin aliento

El peliplata sentía como las paredes de la chica lo estaban apretando más, dándole la clara advertencia de que estaba por llegar

- ¡Inuyasha! ¡Yo...! - jadeaba

- ¡Kagome! ¡Mmm! - apretaba los dientes

Cuando el peliplata notó como temblaba el cuerpo de la estudiante, apresuró sus estocadas, ayudándola a liberar su esperado orgasmo, al mismo tiempo en que su miembro era bañado por el éxtasis de la chica

- ¡Inuyashaaaaa! ¡Te amo! - gritó, llena de placer

Sentía que podía morir esa misma noche y no le importaría, porque se encontraba en el lugar y con la mujer correcta, el escuchar un "te amo" de los labios de su miko, provocó que él lograra su liberación, llevando sus colmillos al cuello de ella, mordiéndola y así, haciéndola legalmente su compañera, por el resto de su vida. Quitó sus colmillos, lamiendo la cicatriz de la zona marcada

- Yo también te amo, compañera - susurró en su oído

Salió de su interior, recostándose a su lado, abrazándola mientras ambos regulaban sus respiraciones

- Inuyasha

- ¿Qué sucede, pequeña?

- E... esto es real y... yo... bueno, ahora...

Él se movió un poco, contemplando sus ojos, regalándole una sonrisa

- Será real... todo el tiempo que me desees a tu lado

- Entonces, será para siempre - respondió, con la misma felicidad que él profesaba

- Para toda la vida, pequeña miko traviesa

Kagome soltó una risita, abrazándolo

- Inuyasha, ¿quieres volver a la fiesta con los demás?

- Mmm, ¿tú quieres volver?

- Mmm, no, la verdad que no

- Entonces, nos quedaremos aquí

- ¿Y que vamos a hacer?

Inuyasha le regaló una sonrisa traviesa, una, que era la primera vez que realizaba

- Hoy es noche de travesura

Estampó sus labios en los de su compañera. Momentos después, sólo se oían suspiros y jadeos, mientras las estrellas eran testigos del gran amor que, un hanyo y una miko del futuro, se demostraban, en aquella noche de travesura

Fin


Si llegaste hasta aquí, gracias :)

¡Hola mis amores! con éste two shot, me despido del mes de Halloween :) gracias por todo el apoyo que me dieron este mes, fue muy bonito para mi, nos veremos en noviembre con nuevos fics :) ojala que sean de su agrado, mis amores :)

Un saludo especial a mi querida amiga, que me ha acompañado este mes de locos jajaja Cbt1996, gracias linda por toda tu ayuda con la ortografía y por apoyar estos locos fics que escribo jajaja te mando un abrazo y un beso, desde Chile hacía Argentina

Una vez más, gracias y nos vemos en noviembre, ¡besos!