Open Relationship
Capítulo 6
Cuando no estaba con Sakura, Sasuke pasaba sus días libres leyendo, entrenando, trabajando en la huerta o floristería con Ino, o simplemente pasando el tiempo con Naruto. Así era antes de que terminaran su arreglo, incluso mantuvo la parte platónica de la relación después de este nuevo acuerdo. Pero era complicado.
A veces, extrañaba el conflicto. Alguna guerra que ocupase su tiempo, alguna historia trágica que impulsase su día a día. Sabía que conscientemente en realidad no quería eso. Necesitaba un propósito. Después de pasar más de la mitad de su vida enfocada en una "meta personal" alimentada por una sed de venganza, la culminación de esta lo había dejado con un sentimiento de vacío insaciable. Sí, era un shinobi de la Hoja, muchas de sus misiones eran estimulantes, pero le faltaba algo más…personal.
Su complicada relación con Sakura, Naruto e Ino le había dado algo en que concentrarse durante ese último año y medio. Navegar una relación monógama era complicado en los mejores de los días. Añadir otra pareja a la mezcla había resultado casi imposible. No lo cambiaría, no. Pero llegó a sentir que necesitaba un descanso de la dinámica. No de su tiempo Sakura o Ino, sino de todo el drama que traía dividirse para dos mujeres. Y ahora que no lo tenía, el ocio volvía a acecharlo.
Sabía que este no era su propósito, pero si algo había aprendido en ese último mes era lo mucho que está relación abierta ocupaba su cabeza. La noche del trío entre él, Sakura y Naruto movió el invisible péndulo que dictaba el estado de su relación. Le preocupaba que había pasado más de un mes desde entonces sin escuchar palabra de ninguno de los rubios. Sabía que estaba cayendo en la paranoia, ellos no lo estaban ignorando, simplemente estaban ocupados. Naruto había partido en una misión, lo había comentado aquella noche. De Ino no estaba tan seguro, pero pasó por su apartamento y la floristería dos semanas atrás sin rastro de ella. Sakura tampoco la había visto en el hospital, lo cual significaba que ella también estaba ausente en una misión. Debió haber sido algo de último minuto. La extrañaba, era todo. Bueno, y que tenía miedo de perderla. A pesar de que ya no se acostaban, valoraba mucho el tiempo que pasaba con ella. Sabía que era más que amistad, pero aceptaba que estar juntos, todos los cuarto, era algo que a largo plazo no iba a funcionar. Así que se había obligado a conformarse con que fuera solo amistad. La quería en su vida.
Le preocupaba que se hubiese enterado de cómo terminaron ellos tres el resto de aquella noche. No era culpa por haberlo hecho, ni tampoco de no haberla incluido, se justificaba a sí mismo que ese trío era algo que habían necesitado Sakura, Naruto y él. Un suceso que llevaba años construyéndose, algo inevitable. Lo que le llenaba de culpa era haberlo hecho sin informarle a Ino primero. Creía que ella estaría de acuerdo, que lo "permitiría" de haberlo discutido de antemano. Pero tenía la ligera sospecha de que de enterarse después de lo ocurrido no sentaría bien con ella. Por eso, le preocupaba que su ausencia fuese resultado de que Naruto (o Sakura) en un desliz le hubiesen contado de esa noche. Pero Sakura le aseguró que si Ino tuviese un problema con algo, ella lo daría a saber; que lo más probable era que estuviese en alguna misión de seducción de alta confidencialidad; ya regresaría.
No obstante, un mes era mucho tiempo y en su ocio había imaginado diez mil escenarios. Sakura trabajaba un turno de 48 horas empezando esa mañana. Sabía que quedarse en casa lo volvería loco así que había optado por pasar un par de horas en el gimnasio de la Academia , planeó incluso para ir a nadar. Su mente se concentraría en la rutina de ejercicio y al final su cuerpo extenuado le prohibiría usar cualquier energía para preocuparse por escenarios imaginarios.
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Había sido buena idea. Hizo pesas, nadó, pasó media hora en el sauna para relajar sus músculos. Estaba listo para irse a casa y dormir por lo mínimo 12 horas. Quizás leería algo acompañado de un té…
—… y hace esta cosa con la lengua… — Sasuke entró al vestidor cuando Kiba Inuzuka estaba en medio de una de sus historias de mujeriego lengua floja. El Uchiha se preguntaba cómo había mujeres que todavía se acostaban con él después de la reputación que tenía de divulgarlo todo detalle de sus encuentros. Trató de ignorar lo que estaba diciendo, lo cual le estaba costando ya que Inuzuka hablaba como si tuviera un megáfono en la garganta.
Se comenzó a desvestir y arreglarse para ducharse. Su mente divagando a esa mañana, como había notado a Sakura rara casi esquiva, que cuando trató de preguntarle si había hecho algo malo, su novia le aseguró que nada pasaba, con algo de desaire a decir verdad. Pasaría por el hospital en su camino a casa. A Sakura le gustaba cuando le llevaba comida para esos largos turnos. Quizás ella también se comenzaba a preocupar por la extendida ausencia del otro par.
—… pero lo que se lleva el premio es que cuando está a punto de venirse utiliza su jutsu para conectarte a su cuerpo, maldición, puedes sentir todo lo que está sintiendo. Mejor orgasmo que he tenido, no hay contienda.
Su tren de pensamiento vino a un alto inmediato. Dejándose puestos los pantalones deportivos se dirigió a donde Inuzuka y dos chunnins que Sasuke no le importaba recordar sus nombres hablaban animadamente. Inuzuka estaba sentado en una de las bancas, sin camisa mostrando su bronceado cuerpo bien trabajado, una toalla blanca colgada de sus hombros. El jounin levantó dos dedos en saludo.
—¿De quién estás hablando? — ignoró el saludo y se cruzó de brazos. Sus facciones no traicionaban nada pero su estómago amenazaba en revolverse. Esa técnica… no, no lo iba a creer. Quizás algún otro clan había amaestrado algún genjutsu familiar, o Sasuke no había escuchado bien.
—De Ino— respondió sin cuidado Inuzuka. Sasuke no podía hacer más que mirarlo perplejo. Kiba lo interpretó como que no sabía de quien hablaba —Ino…
¿Ino Yamanaka? Rubia, gran par de tet…
Sasuke lo empujó contra uno de los casilleros, su antebrazo sobre su clavícula. Los dos chunnin se levantaron de golpe, pero ninguno intervendría. Sabían que no era buena idea confrontar al Uchiha.
—Cuida lo que vas a decir — gruñó hoscamente. Kiba, que era más imbecil de lo que se veía, parecía no haber percibido las claras señales de peligro que Sasuke emitía. El castaño levantó ambas palmas de las manos como en señal de no hay problema.
—Tranquilo Uchiha, Naruto y ella terminaron. Que noble de ti defender el honor de tu mejor amigo — sus últimas palabras fueron en ton de sorna, de eso estaba seguro — al que deberías reclamarle algo es a él, de verdad que dejar ir a alguien que usa tan bien su boca.
Sasuke, que estaba tratando de controlar su ira, lo empujó aún con más fuerza. Le iba a partir la cabeza. Entonces Inuzuka se empezó a reír, sus colmillos brillando bajo la brillante luz blanca del vestidor, se pasó la lengua maliciosamente por uno de esos colmillos.
—Ah, no es por Naruto… tú también te la has comi…— Kiba no terminó su oración porque Sasuke le sacó el aire al propinarle un puñetazo en el estómago. Tenía que salir de ahí antes de que terminase haciendo algo que no pudiese revertir. O sea, matando al mal parido de Inuzuka.
Kiba se encorvó y puso las manos en la rodilla, tratando de recobrar su respiración. A pesar del dolor, seguía riéndose.¿Quien iba a decir que Sasuke Uchiha era tan obvio? Se lo tendría que comentar a Ino cuando la viese en unos días.
~.~.~.~
Estaba furioso. Naruto había regresado hace dos semanas. Medio mes atrás. Tsunade se negó a compartir ninguna información sobre la misión o el paradero de Ino. Pero cuando preguntó por Naruto le dirigió una mirada de "me estás tomando el pelo" y le informó que Naruto había completado su misión en dos semanas.
Sus miedos se estaban confirmando. Esa noche había arruinado lo que tenían. Pero necesitaba saber por qué, y si había algo que podían hacer para enmendarlo. Pero más que nada quería saber por qué se tenía que enterar de su rompimiento por la boca de un tipo como Kiba Inuzuka.
La puerta no tenia seguro. Entró al apartamento de su mejor amigo y lo encontró sentando en el suelo frente al televisor absorto en un videojuego. Naruto estaba en bóxers y una camiseta que en algún punto había sido blanca y ahora estaba cubierta de distintas manchas. Su cabello estaba más largo y revuelto, una ligera barba cubría su rostro. Tenía que haberse percatado que estaba ahí pero lo estaba ignorando. Sasuke lo saludó sin recibir respuesta. ¿cuánto tiempo llevaba así? Debajo del desorden de ropa sucia, contenedores de comida vacíos, platos y copas regados por todas partes Sasuke notó que faltaban cosas en el apartamento. Confirmando lo que Inuzuka había dicho de su rompimiento con Ino. El estado del caos que lo rodeaba era de semanas. ¿Por que no había acudido a ellos?
Quería darle una reprimenda. Debía admitir que una parte de lo que le molestaba tanto era el hecho de que esto significaba que cualquier oportunidad de estar juntos los cuarto, nuevamente, ya no existía. Incluso para sólo amistad.
—¿Dónde está Ino?— preguntó al silencio. Naruto siguió presionando botones en su control. Era como si para él Sasuke no estuviese ahí.
—Me puedes explicar por qué Kiba Inuzuka anda fanfarroneando a cualqueira que lo escuche sobre como se ha tirado a Ino más de una vez — no había querido sonar tan grosero pero quería enfatizar el lenguaje que Inuzuka había usado. Esto pareció capturar la atención del rubio. Naruto tensó la mandíbula y apretó el control con más fuerza. En la tele su personaje fue sorprendido y murió. Sasuke estaba seguro de que se iba a voltear y hablar con él. Pero simplemente se encogió de hombros y reanudó la partida.
—Ino es una adulta y puede estar con quien quiera — por fin respondió sin despegar la vista de la pantalla.
—¿Entonces es cierto que ya no están juntos?
— Te importa por…? — se escuchó una fuerte explosión en el videojuego — Ah…estás molesto por qué no corrió a tu cama sino a la de Kiba? No es mi problema.
La poca paciencia de Sasuke se empezaba a desgastar. Naruto estaba siendo hiriente y testarudo. Y estaba funcionado.
—No es eso — masculló entre dientes. Aunque a decir verdad, si era eso, en parte. Le ofendía, y llenaba de celos, que al momento de su rompimiento con Naruto ella no acudiese a él. Pero su amigo también le preocupaba. —Mírate, mira a este lugar, Naruto. Es claro que esto te está afectando.
Naruto no hizo caso, siguió pegado a su videojuego. Sasuke bufó y se cruzó de brazos. Acaso esta era la manera que Sakura y Naruto se sentían cuando lideraron con él en el pasado. Tomaría nota de no ser tan inmutable, era exasperante. Agarró otro control y se sentó al lado de su amigo, pero primero tuvo que apartar con el pie una sudadera naranja que se veía que habría que quemar de lo sucia que estaba.
Naruto no dijo nada pero canceló la partida y comenzó una de dos jugadores. Progreso, pensó Sasuke. Jugaron por media hora antes de que Naruto empezara a relatar lo que había pasado. Sasuke sonrió de medio lado satisfecho, su amigo no podía quedarse callado por tanto tiempo. Lo escuchó detenidamente.
—No es algo que pueda perdonar, Sasuke, mi mente…—Naruto frunció el entrecejo, sus manos expertas volaban entre botón y botón en el control. Su disposición había cambiado, estaba a la defensiva.
— Ella te perdonó lo del gangbang — Sasuke sabía que la situación era ligeramente distinta, que aquella noche había sido consensual hasta un punto. Pero el concepto era el mismo habían abusado de un poder que tenían para violar la confianza del otro. Naruto se volvió hacia él con tanta rapidez que Sasuke oyó las vértebras en su cuello crujir, ni siquiera pausó el juego. Sus ojos azules lo miraban con un cruce de rabia, culpa, y humillación.
—¿Te contó de eso? — preguntó en un deje.
Sasuke negó con la cabeza —Sakura la atendió — Naruto bajó la mirada, se sentía como un monstruo.
—Ella no te ve así — Sasuke colocó su mano sobre el hombro de su amigo, intuyendo lo que sentía. — Yo también tuve parte ese día, no debimos ocultártelo, tampoco debí provocarte — así admitía que en parte había tratado de marcar a Ino como suya para que él lo viese. Ahora entendía, que ella podía ser de ambos, si tan solo pudiera hacer a su amigo comprenderlo. Como iban las cosas, corrían el riesgo de perderla por siempre. —¿Que buscó en tu mente?
—Nuestro trío — la respuesta era obvia, pero tenía que haber algo más. Entre los cuatro, esconder encuentros pasionales no era algo nuevo, ¿por qué esto afectaría tanto a Ino que dejaría Konoha por más de un mes?
Naruto sintió la pesada mirada oscura de su amigo sobre él, no quería explicarle lo de la moneda. En retrospectiva, había sido una estupidez de su propia parte obligarse a elegir solo a una. Pero Sasuke levantó una ceja, y Naruto supo que lo tendría que explicar eventualmente. Así que lo hizo a regañadientes.
—Sí soy honesto, creo que por mucho tiempo he sabido que ella se siente de más cuando se trata de Sakura, cuando se trata de nosotros tres. Pero lo he ignorado… —Naruto se encogió de hombros —No puedo hacer nada al respecto.
— Entonces, ¿prefieres dejarla ir?
— Ino no va a aceptar ser segunda a nadie, o tercera — apagó la televisión, el videojuego había quedado olvidado y la repetitiva música de "¿deseas continuar la partida?" lo estaba sacando de quicio — Tampoco es lo que merece.
—Bien, entonces supongo que me has dejado el camino libre — Sasuke dijo simplemente y se levantó y Naruto lo siguió, estaba molesto podía sentirlo.
—Sasuke… — le advirtió. Pero el Uchiha se encogió de hombros.
—Si tú no quieres estar con ella, ese es tu problema, no debería afectarme a mi — su cara se mostraba impasible, pero se regordeaba por dentro, Naruto se encaminaba libremente a la trampa que le había tendido.
—¿Que hay de Sakura?
—Sakura estaba de acuerdo con nuestro acuerdo, esto no le molestará tampoco — Sasuke sabía que no era del todo cierto. Lo que él estaba proponiendo iba más allá del acuerdo de amigos con beneficios que tenían, pero ahora tenía que convencer a Naruto.
—¿Y qué? ¿Van a vivir los tres juntos felices para siempre? —preguntó bruscamente, encarándolo desafiante.
—Bueno, no sé si felices todo el tiempo, pero ese es el plan— respondió como si fuera lo más obvio del mundo.
Naruto se empezó a reír a la ridiculez de la situación, lo que Sasuke sugería no iba a pasar nunca.
—¿Y crees que Ino estará de acuerdo?
—Creo que lo aceptaría si tú también estuviese abordo… —y ahí estaba, el plan que quería sugerir, la solución a todos los problemas que los agobiaban.
Naruto se tiró encima de su sofá, encima de la ropa sucia que cubría su sofá. Expiró profundamente.
—Sasuke, algo así no va a funcionar
—¿Por qué no? Sakura está distante conmigo, Ino desapareció por un mes, y tú —hizo un ademán para señalar el estado general del apartamento — las cosas no están funcionando ahora mismo tampoco.
—Tú pareces estar bien — respondió testarudamente el rubio.
—Hoy casi mató a Inuzuka
Naruto que había olvidado brevemente la razón por la que Sasuke lo había encontrado tiró la cabeza para atrás y soltó un quejido. Odiaba la idea de imaginarse a su novia… a Ino, se corrigió, con Inuzuka. Pero era algo que ya había tenido que pensar antes.
—No me extraña del todo, salieron antes — el antes implicaba "de la guerra" — él la engañó, no funcionarán, si es que hay algo más entre ellos que sexo ahora.
Sasuke, que le sorprendían las noticias, tantas cosas que ignoraba por su prolongada ausencia, deseó haberle pegado más fuerte.
—Lo que sugieres, lo he pensado, pero siempre hay que escoger… — dijo cansinamente Naruto, regresando al tema.
—No lo veo así, podemos vivir en el complejo Uchiha los cuarto, ha estado deshabitado por mucho tiempo. Ino es la única que pertenece a otro clan, pero estoy seguro de que podemos arreglar algo para que ese legado continúe — Naruto lo miró desorbitado. Sasuke hablaba de esto como si hablara del clima.
—¿Y Konoha? — Naruto no le preocupaba tanto el que dirían, pero mentiría si no era algo que pasaba por su mente, era más a que si las leyes aceptarían ese tipo de unión.
—Tanto tú como yo hemos perdido mucho y dado más Konoha, creo que tendrían mucho coraje si quisiesen opinar sobre nuestras vidas privadas.
—De verdad que has pensado mucho en esto — había algo parecido a la admiración en sus palabras.
— He tenido mucho tiempo libre — dijo el Uchiha encogiéndose de hombros — y también estoy cansado de vivir negándome las cosas buenas que entran a mi vida.
Esas últimas palabras resonaron en su cabeza por el resto de la tarde. Sasuke tenía razón, pero presentía que la ejecución de su propuesta sería mucho más difícil en práctica.
Notas de autora:
academia: siento que ya he cambiado este fic bastante de la trama original. Es semi-AU y lo he reflejado en la descripción, al igual que agregado otros warning. Si algo no encaja es AU o OoC. Ino siempre ha sido mi favorita y escribir a los demás me cuesta, pero ya tengo un rumbo para esta historia e irá así. Y la queso...
pero en realidad quiero agradecer a las personas que han dejado reviews constructivos. Antes me lo tomaba a pecho si había algún criticismo, pero ahora lo aprecio!
estoy bien inspirada estas últimas semanas, a veces subo estos así mas cortos , pero espero que el próximo sea mas largo y con un poco más de acción ;)
también sorry por errores, lo escribí en mi teléfono.
Gracias por leerme!
