Milton no esperó una respuesta así de neutral después de contar la escena que acababa de ver entre ellos dos. Y tampoco entendía lo que significaba que ahora eran una relación abierta, debía ser un nuevo concepto moderno de los adolescentes porque no había escuchado eso nunca.

"¿No sabes lo que es tener una relación abierta? Consiste en una relación, donde ambas partes se ponen de acuerdo en aceptar que cada uno puede besarse con otras personas fuera de la pareja, sin considerarlo una infidelidad" Apple le explicó al notar su nulo conocimiento del término, al ver su expresión de extrañeza cuando habló de su relación de pareja.

"Dices qué Daring se puede besar con otras chicas, qué no seas tú" No entendía nada.

"Sí, así es. Y yo también podría besarme con otros chicos si quisiera claro. Tenemos dos normas: no contarnos con quienes nos vemos y no pueden ser amigos del otro" Aclaró también la princesa rubia.

Definitivamente, Milton no entendía nada de los adolescentes actuales y su forma de vida, menos la manera en que llevaban sus relaciones de pareja. Acordar qué se podís besar cada uno con otra persona distinta, ¿qué moda estúpida es esa? ¿Cómo se podía estar con alguien, qué sabías qué se besa, no únicamente contigo? ¿Dónde estaba la exclusividad para ti? Solo le faltaba que le dijeran qué tres personas también se podían enamorar y estar en una relación siendo un trío. Esta no era su generación, y menos mal, se está echando a perder clarísimamente y no solamente por las redes sociales. Seguía sin comprender la necesidad de abrir una relación, hasta hace unos segundos desconocía que se podían abrir y cerrar las relaciones. Se preguntaba por qué Apple White y Daring Charming dejarían que él otro se besará con otros, aunque el príncipe fuera un cretino de primera, Milton creía que estaban bastante enamorados, aún recordaba aquel partido de libroball de hace tres años.

"Pensaba qué estabais bien, hace tres años te dedicó una canción después del partido de libroball" Milton aún recordaba la letra del comienzo: Did I mention that I'm in love with you, and did I mention there's nothing I can do, and did I happen to say? I dream of you everyday but let me shout it out loud, if that's okay.

"¿Cómo sabes qué cantó para mí en público?" Se sorprendió.

Milton se olvidó que en teoría acababa de venir hacía unos días al Mundo de Cuentos de Hadas. "Daring lo mencionó una vez en entrenamiento heroico"

"Ah, cierto, le gusta contar muchas veces las cosas que hace, aunque también creo que estará subido en el Blog del Espejo por Blondie. Me trae buenos recuerdos ese partido, era una final importante y él marcó el último punto haciendo el desempate. Luego cogió el micrófono y pidió al público qué deletrearan con él mi nombre antes de comenzar a cantar mientras me miraba diciendo que no quería pasar otro minuto más viviendo si mi" Apple ahora se reía internamente de ella con quince años, cuando pensaba que su príncipe azul estaba enamorado como parecía sentir en la canción, que cambiaría su reino únicamente por un beso de ella.

"¿Y a ti te gusta qué se bese con otras personas?" Le preguntó Milton porque para él sería doloroso, emocionalmente.

A Apple, Daring no le había preguntado su opinión en ningún momento, y ella misma tampoco lo había reflexionado porque únicamente había permitido qué su relación fuera así. Pero, aunque no había dado su opinión abierta, interiormente sabía su respuesta. "Estoy bien con ello"

Mintió y se sentía tonta, era muy tonta al proponer una idea que ni siquiera le agradaba, pero Apple solo hizo lo que su madre le dijo. Ocurrió hacia unos meses, cuando sintió que el príncipe se le insinuó de una manera que Apple sabía que no estaba correcta antes de casarse. Por lo que cuando se lo contó asustada a Blancanieves, esta no la regaño sorprendentemente, la aconsejó que entendía que los chicos de su edad quisieran eso y que la próxima vez que viera a Daring le propusiera la libertad de verse con alguna que otra chica un rato sin que fuera nada duradero. Según su madre había que tener a su para siempre contento y ella hasta su feliz final no podía darle lo que quería. Y Apple se lo propuso haciéndola caso mientras pensaba ingenuamente que Daring le diría que no quería abrir la relación porque creía que, para él, ella era igual de especial que él era para Apple. Sin embargo, no tardó ni dos segundos en decirle que le parecía bien y le faltó tiempo para coquetear con cualquier chica que no fuera amiga de ella. A Apple le dolía secretamente y aunque sabía que también podía estar con otros chicos, no sentía poder hacer eso a Daring.

Milton sintió que se había metido en un tema complejo para la princesa rubia."Perdón por meterme en asuntos de pareja, no me incumbe. ¿Puedo invitarte a tomar un café por mi osadía?"

"Si quieres invitarme te dejo, pero sí creo que necesito un café" Añadió respondiendo a terminar la conversación está.

Una vez que se tomaron cada uno el suyo, retomaron individualmente sus libros. Milton continuó su búsqueda de averiguar qué podía haberle pasado y Apple retomó su lectura de Adam Smith. Sin embargo, cada vez que Milton miraba por encima de su libro a la royal, ella seguía en la misma página. Apple no podía concentrarse, quería hacerlo, pero su mente estaba sobre pensando con el tema de Daring y su relación abierta que no le gustaba.

La princesa rubia estuvo media hora más así hasta que supo que era imposible terminar un capítulo entero y enterarse de qué decía el economista, así que decidió cerrarlo y marcharse por hoy pronto a su habitación.

"Adiós Milo" Se despidió.

"Adiós Apple" Le devolvió el adiós, con una ligera sonrisa queriéndola animar. Su experiencia sabía que había estado desde que se quedaron callados sobre pensando el tema, y ahora, aunque se iba a ir a su habitación, lo seguiría haciendo.

Y como predijo Milton, Apple estuvo todo su camino sobre pensando una y otra vez de camino a su habitación compartida con su villana de cuentos. Porque llevaba saliendo con Daring durante cinco años, eran el para siempre del otro, su destino perfecto. Y, sin embargo, ya no se mandaban mensajes, no tenían momentos románticos a solas, no iba a sus partidos ni entrenamientos a verle… Apenas se besaban casi. Cómo se habían distanciado tanto se preguntaba, y por qué sabía que no había sido después de los acontecimientos del Día del Legado, antes de la revolución, ya estaban mal. Quería empezar de nuevo porque le quería, siempre había sido verdad y se lo había dicho de todas las formas posibles, lo mejor que sabía hacer. Hoy era otra tarde que otra chica había estado con Daring. ¿Por qué no la elegía a ella? Apple le elegía a él. Y se repetía muchas veces, ¿si no era la novia más hermosa? ¿Una joya brillante a su lado? Si acaso los príncipes mentían porque un día le había prometido su corazón y ya nunca estaba. ¿Por qué no podía quererla cómo ella le quería? Se suponía que eran el cuento de hadas del otro. Pero los ojos de Daring cuando los miraba en frente de ella parecía que ya no estaban en el mismo capítulo.

La tarde restante su mente se perdió entre recuerdos de ensueño, su sonrisa y las lágrimas que llevaban un rato corriendo por el rostro de Apple cuando sonó su teléfono, haciendo que cuando viera quién llamaba intentará recomponerse inmediatamente antes de aceptar hablar con su madre.

Blancanieves apareció en su pantalla, al principio mostrándola una sonrisa maternal hasta que observó que había dejado a su lado el libro que estaba leyendo estos días. El que era del tipo de género que le parecía una pérdida de tiempo que leyera una princesa como ella. "¿Por qué sigues leyendo esos libros de economía? Te dije que dedicarás tu tiempo a cosas de princesas como leer poemas, practicar tu fe o ir de compras. Y tienes todo el maquillaje de los ojos corrido como si fueras un mapache, a ver, ¿por qué lloras?"

"Mamá, hoy me he enterado de que Daring se está besando con Lizzie Hearts" Contó lagrimeando.

"Oh, Apple, ¿puedes ser más inteligente? Deja de llorar por otras chicas, a los para siempre se les pide lealtad, no fidelidad. Algunas personas tenemos problemas reales, como yo, que dentro de dos meses es el Baile de la Rosa, el acontecimiento más importante de nuestro reino. A veces pienso qué olvidas que serás la próxima reina" Blancanieves dijo muy irritada con ella.

"Lo siento" Se disculpó, sabiendo que eso era lo único que su madre escucharía de ella, porque lo demás siempre hacía que sintiera que por más que hablara nunca la llegaría a escuchar.

¿Por qué minimizaba sus pensamientos y engordaba sus defectos? Apple hacía lo que le pedía, dándola todo lo que era. Podía fingir una sonrisa, forzar una risa, bailar e interpretar el papel que quería. Podía hacerlo. Obedecer cada nueva orden, hacer lo que le decía: posar para una fotografía, sonreír para la prensa, simplemente ser una chica bonita con otro bonito vestido. Sin embargo, también se desmoronaba cuando se sentía mal porque solo era una chica de diecisiete años tímida, ocultando sus nervios para que nadie supiera quién era esa chica insegura interior. Se controlaba y mantenía la cabeza en alto y rezaba para no tropezar. Hacía que la amaran y era todo lo que su madre requería y demandaba. Ignoraba sus miedos y hacía ver que era la princesa que habían soñado y más. Pero también era humana, tal vez una tonta, pero se estrellaba y derrumbaba como todos.

La videollamada únicamente giró en torno al Baile de la Rosa y cómo tenía que salir todo perfecto ese día: la decoración, el vestido, las conversaciones con los invitados, el primer baile de Daring y ella abriendo la ceremonia… Los sentimientos de Apple no tenían hueco o interés en la mente de su madre, de nuevo otro día más. No obstante, Raven siempre había sido alguien a quien le habían importado sus emociones y en cuanto entró a la habitación y la vio llorando de nuevo, después de hablar con su madre, rápidamente fue a abrazarla. Porque la rebel era así, primero abrazaba fuertemente y consolaba en silencio, dejando que las lágrimas fluyeran lo que se necesitaba y luego preguntaba si estaba mejor y si quería hablar de lo que había pasado.

"Qué pronto has venido hoy ratoncito" Comentó sabiendo que entre semana se pasaba de lunes a viernes casi siempre en la biblioteca. La llamaba cariñosamente ratoncito de biblioteca. "¿Estás mejor? ¿Quieres qué hablemos ya de qué te hace sentir mal?"

Por unos segundos quiso decirle que su madre siempre le hacía sentir mal, sin embargo, su gran dolor emocional partía de saber que su pareja estaba viendo a otra chica nueva más. "Me he enterado de que Daring se está viendo con Lizzie"

"Apple, ¿por qué todavía le quieres? Daring ya no te busca, no te mima, no te escribe para decirte que ha pensado en ti, no te demuestra que te quiere, da el sí por hecho, no te dice que te quiere mucho… No te valora como novia y lo sabes" Raven le recordó.

Cerró por unos segundos los ojos recordando los momentos en que la quería y todo era mejor, cada instante que habían compartido y él fue feliz y ella también, había amor. Estaban unidos, como debía ser, cuando se querían. Pero habían pasado cuatro años desde entonces, casi cinco desde que tenían catroce años y comenzaron a salir. Había pasado el tiempo, pero Apple no había cambiado, pero Daring sí, comenzando a alejarse de ser quién había compartido tantos momentos especiales. Sin embargo, le quería mucho, le encantaba complacer cada una de sus peticiones como su novia y por todo ese amor que le tenía estaba segura de que cuando le propondría abrir la relación él le diría: no, no puedo estar con otra chica que no eres tú, ahora y siempre te querré.

"Porque es mi amor verdadero, mi cuento de hadas " Ellos estaban predestinados.

"Las historias a las que se les enseña a creer a las niñas, no son las historias que una niña debería creer. Daring es un príncipe, pero no significa que sea azul, cariño. ¿De verdad piensas que existe para los royals un final feliz como se dice? En fin, después del felices para siempre hay más vida por delante. La felicidad es en momentos, no se puede sentirla siempre como se inventan los padres. Tu madre, qué ya ha conseguido su final feliz, ¿es feliz?" De verdad Raven no entendía cómo los royals creían esa mentira del final feliz para siempre y se hacían los superiores con los rebels, cuando únicamente para esta sociedad el final feliz era encontrar el amor verdadero de los hombres.

De repente, Apple sintió una bofetada invisible de realidad, mostrándola que su fe en la magia de los sabios, en el triunfo del bien sobre el mal y en el poderoso amor que era capaz de conquistarlo todo, eran ilusiones y fantasías. Toda su filosofía basada en la sabiduría de los cuentos de hadas se estaba desmoronando en su mente mientras recordaba a su madre, nunca había parecido feliz que recordará ella.

"Nada está escrito en piedra ni con tinta permanente, como piensas, hay muchos caminos para elegir cuál quieres seguir porque es tu vida, tu momento y la tienes que vivir a tu manera. El único final de verdad es morir, porque siempre hay algo más por hacer o un nuevo camino que seguir, eso son solo nuevos comienzos. Solo se vive una vez y no hay tiempo para desperdiciar, sé que te parece una causa rebel esto de no seguir el libro de Cuentos Legendarios, pero tú también puedes unirte con tu corazón de royal"

La rebel desmoronó todas las idealizaciones que tenía Apple del final del cuento, como si fuera un frágil castillo de naipes y acababa de soplar. Hizo que dejará un poco de lado el tema de su relación abierta, para darle una y mil vueltas durante el día restante y el siguiente sobre los finales felices y ahora todo lo veía distinto a como creía que era desde que había sido niña. Se sintió muy desprotegida, su fantasía perfecta de su vida futura con Daring podía ser solamente eso, una fantasía y no la realidad del final feliz que siempre pensó que sería.

"Milo ¿puedo hacerte una pregunta? ¿Tú qué opinas de los felices para siempre? ¿Crees que existen, de verdad?" Sentía necesitar escuchar otra opinión.

Milton, dejando de leer su libro para atender la pregunta de la princesa rubia, al instante pensó en el matrimonio de sus padres, parecía una fantasía. Sin embargo, la soñadora de su madre tuvo que sentir el desencanto pronto, con sus esperanzas desvaneciéndose del sueño que creyó que estaba viviendo. Siempre hubo alguien más en su matrimonio porque su padre tenía una amante, además de su esposa, quién era su amor de juventud eterna, y terminó casándose otra vez después de fallecer su madre. Sentía que parecía que no creía en el amor verdadero porque sus padres fueron divorciados, pero él sí creía que existía cuando era joven. Ahora, Milton quería creer, pero no podía. Y no era porque dio todo de sí para que una de sus relaciones funcionará, porque amará a una persona como quizás nunca había amado o porque no había sido correspondido de la misma forma que quería. Era porque había comprendido hacia años que no había que suponer que el amor era para siempre, sino que primero había que preguntarse a uno mismo si era feliz hoy. "No creo que haya ni una historia de amor que tenga final feliz, porque si es amor, no tendrá final y si lo tiene, no será feliz"

Sus palabras inspiraron a Apple completamente, el amor verdadero no necesitaba artificios ni se sustentaba en esa magia de que las cosas estaban bien porque estaban predestinados. Daring y ella tenían que hablar de su relación, lo sabía desde hacia tiempo porque para ser el amor verdadero del otro se construía día a día.

"Ayer te mentí diciendo que estaba bien con tener una relación abierta. No, no me gusta nada, pero no puedo echarme atrás porque fui yo quien propuso abrirla" Era muy tonta, lo sabía.

Milton seguía sin comprender por qué abrir una relación, pero sí que sabía que una relación era de dos personas y si a una no le gustaba algo, había que comunicarlo con sinceridad. "Oye Apple, si no te sientes bien con la relación abierta tienes que decírselo a Daring. Todos podemos cambiar de opinión y no estamos obligados por compromiso a hacer lo que no queremos porque tienes tu derecho de expresar que es una forma de relación que no quieres"

"Pero él se está besando con otras chicas y no sé si quiere dejar de hacerlo" Se le veía bien con el acuerdo de poder estar cada uno por separado con otras personas besándose.

"Daring cuando le digas que no estás a gusto, lo comprenderá y aceptará porque ser una pareja abierta es una decisión que tiene que ser de mutuo acuerdo, respetando las opiniones de ambos" Milton desde hacía mucho conocía que era importante no guardarse o esconder nada a la otra persona, él era todo claridad y sabía que quería y que no le gustaba ya.

"Tienes razón, tengo que decirle lo que siento y recuperar mi relación de antes, llevamos pasando un mal momento, un tiempo y me disgusta eso. Gracias por tu ayuda Milo, me gusta mucho hablar contigo" La princesa rubia le dijo cuando recogió su libro y salió de la biblioteca dirigiéndose hacia los dormitorios de los chicos.

Mientras caminaba en esa dirección, Apple recordó que desde que comenzó el curso el trimestre pasado no había ido a la habitación de su novio para ver una película juntos o hacer los deberes de las pocas clases que compartían. Llevaban mal unos meses y la royal pensaba que dejando pasar el tiempo la distancia se resolvería y volverían a como estaban antes, muy enamorados. Ahora entendía que no, pero seguía queriendo a Daring, podrían volver a los buenos momentos que le dolía recordar que ya no estaban.

Llamó a la puerta y al segundo el príncipe rubio abrió la puerta, sorprendiéndose de esa visita inesperada la tarde del viernes. Ya no venía o él iba a la habitación que compartían Raven y Apple, ninguno de ellos aparecían desde hacía tiempo por el dormitorio del otro sin avisar.

"Hola, Apple Pie, qué agradable visita" Saludó a su novia con un rápido beso a modo saludo.

La princesa rubia pensó en el pasado y cómo se habrían besado con mucha más intensidad al no haber nadie más en el pasillo y al haber aparecido por sorpresa. Pero en la actualidad se daban castos besos a modo de saludo y despedida, parecía robótico. No quería más distancia a partir de ahora en adelante, quería volver a cuando eran ellos dos juntos.

"Amor, quería hablar contigo sobre nosotros" Expresó entrando y sintiéndose la Apple amorosa y enamorada que podía ser cuando estaba cerca de Daring.

"Adelante bebé" Respondió cariñosamente.

Cuando se sentaron en la cama del príncipe rubio, Apple respiró y le miró a los ojos, antes de comenzar a decirle todo lo que le dolía durante este último año juntos. "He estado muy ausente en nuestra relación este año y apenas hemos pasado tiempo juntos por mis obligaciones como presidenta del Consejo Estudiantil, por estar en la biblioteca todas las tardes… Lo siento por no haber estado para ti. Me gustaría volver a hacer los deberes y estudiar juntos, a ver tus entrenamientos y partidos de libroball, a tener citas románticas, quiero que volvamos a hacer lo que hacíamos antes siempre. ¿Podríamos volver a empezar de nuevo? Te quiero"

"Eres adorable, me encantaría volver a hacer todo eso juntos" Respondió Daring pasando su brazo por encima de su hombro mientras la daba una sonrisa, él también notaba el espacio que había entre ambos recientemente.

Había sido tan fácil, tan sencillo acercarse y retomar esa conexión que tenían ambos, volver a estar en la misma página. Se preguntaba por qué no había intentado acercarse a él antes en vez de llorar alguna noche recordándole. "Odio la relación abierta que tenemos, no me gusta nada, me duele pensar una y otra vez que puedas encontrar al alguien mejor que yo"

"Apple, yo soy tuyo y tú eres mía, somos tú y yo, lo sabes" Dijo el royal haciendo referencia a la frase que habían usado entre ellos muchas veces, antes de besarla con pasión en los labios esta vez.

"Tú eres mío y yo soy tuya, somos tú y yo" Repitió confirmándolo.

"Exacto, vamos a estar juntos por el resto de nuestras vidas, por eso está bien experimentar en el instituto y ser una relación abierta bebé. Porque al final seremos únicamente tú y yo juntos, eres mi para siempre" Daring habló expresando que tener una relación abierta entre ellos le parecía una de las mejores cosas que habían hecho.

Sin embargo, Apple opinaba lo contrario y pensó que lo había dejado claro en su comentario anterior lo poco que le agradaba o nada tener una relación abierta con él. Sintió una sensación desagradable en su interior, sabiendo que Daring no había tenido en cuenta su opinión de querer volver a tener exclusividad entre ellos únicamente. Tal vez no se había explicado bien, creía, quería decírselo, esta vez con intención de que entendiera que le molestaba, no obstante, al momento le invadió el miedo a decirle que no, a tal vez enfadarle porque no quisiera lo mismo que él. Así que prefirió callarse, estaban bien en este nuevo comienzo, sin discusiones aún y no quería estropearlo.

"¿Te quedas conmigo a ver una película antes de bajar a cenar?" Daring le preguntó.


Este cap. lo he dedicado a Apple, que podemos decir que Daring no la valora ni intenta comprenderla, Blancanieves la subestima, Raven es una buena amiga y le gusta hablar con Milton porque le escucha y entiende como su novio no hace.

No he pensado cuánto durará esta historia, pero yo me tomo mi tiempo en desarrollar el romance, así que irá para largo seguramente.