Una sonrisa tímida surgió de los labios de Apple mientras decía que le tenía mucho aprecio, después de escoger a Milton si tuviera que elegir entre un director u otro.
Fueron muy bonitas sus palabras y esa pequeña sonrisilla ciertamente le fue familiar de haberla visto hacía unos años rememoraba Milton. Antes de esta conversación, si le hubieran preguntado su primer encuentro con Apple White, diría sin dudar que fue después de que ella ganara las elecciones del Consejo Estudiantil por primera vez en su segundo curso. Sin embargo, tal vez sí que ellos se encontraron una única vez en la Villa Final del Libro antes de aquello. Ahora recordaba ese cielo claro que veía a través de la ventana la tarde antes de empezar el nuevo curso, donde se estaba terminando de tomar un café en la cafetería nueva que habían abierto hacía unos días. Contemplaba sin más el paisaje a su alrededor y cuando terminó su taza de café, ya había pagado, así que se levantó y se dirigió a la puerta para marcharse. Y mientras salía por la puerta, vio a una chica con gafas y dos coletas rubias parada en medio de la plaza llorosa y pareciendo estar perdida.
"¿Llevabas gafas y dos coletas?" Milton preguntó en voz alta, sin querer.
"Sí, cuando entre a EAH todavía llevaba mis gafas de oro rosas y me gustaba recogerme el pelo en dos coletas durante el primer año. Ahora llevo lentillas y me dejo el cabello suelto casi siempre" A Apple le causaba vergüenza rememorar su yo anterior más pequeña cuando llegó por primera vez a Ever After High.
Milton hasta ahora no había ni imaginado que fue a Apple White, a quién encontró miedosa de su nueva vida viviendo en EAH durante el nuevo curso. Había cambiado cuando se "conocieron" otra vez en su despacho después de las elecciones.
"El director Grimm fue muy amable conmigo, me preguntó qué me pasaba y cuando se lo conté, me dio una sonrisa de seguridad y me dijo que a él también le aterraban los cambios de una manera inimaginable. Me invitó a un café y me contó los vuelcos repentinos que había tenido su vida y cómo solo le quedó acostumbrarse finalmente porque no se podía regresar atrás. Fue una charla que necesitaba escuchar porque gracias a ese día, he podido entender y no tener miedo a muchas cosas que me han pasado que no estaban en mis planes iniciales. Como que Raven no firmará, he aceptado que me he quedado sin villana, y está bien"
Se estaba emocionado al saber que había influido tan positivamente en ella, la forma en que describía su primer encuentro con él halagaba Milton, cómo recordaba con cariño aquel encuentro inesperado del destino que tuvieron hacía tres años antes. Nunca llegó a pensar que compartir su experiencia con los cambios repentinos que le dio la vida habían servido tanto a una entonces chica de catorce años. Era muy agradable conocer la repercusión tan directa que había tenido en la princesa rubia. No obstante, Milton no entendía por qué ella decía estar conforme con la decisión de Raven Queen, ese giro de guion no debió hacerlo, no estaba bien perjudicar la estabilidad de todos los cuentos clásicos por una sola persona. Y Apple White no podía creer que lo aceptara, la principal persona a la que perjudicaba la decisión de no firmar en el Libro de Cuentos Legendarios. "Ese cambio de hacer lo que tú quieres no está bien, y deberías estar enfadada, muy enfadada. No solo ha perjudicado todo tu cuento de hadas, sino que ha hecho que otros villanos opinen igual y quieran dejar sus papeles de antagonistas. Es peligroso eso"
Si Blancanieves escuchará a su hija, pensó Milton, la revolución que inició la rebel era una insensatez.
"No puedo enfadarme o reprocharla que no quiera darme la manzana envenenada, porque si yo fuera ella también querría mi siempre y no un nunca. Entiendo que los rebels se merecen el final feliz que quieran" Su madre estaba disgustada por cada una de sus palabras apoyando a Raven, pero a Apple no le importaba mucho. Creía también que todos merecían un final feliz sin diferenciar royals y rebels, que se les diera la oportunidad de elegir. No iba a rebelarse, pero apoyaba a quienes lo querían hacer porque le gustaba el pensamiento de que tal vez ellos podrían llegar a cumplir sus sueños, no como ella.
"Suena bonito el mundo que describes, pero me parece egoísta perjudicar a los demás por tu sueño"
Al escucharle la princesa rubia, involuntariamente su expresión se puso tensa porque para ella no sentía que era ser egoísta querer cada uno su final feliz. Ella lo quería, Raven lo quería también, Milo también lo pensaría… No es egoísta pensar en ti y no en el resto. Apple siempre estaba para los demás y luego nadie pensaba en ella. Y a veces estaría bien que le preguntaran qué quería ella. "Un sueño es especial y todos tenemos uno dentro de nosotros que con esto de no firmar el Libro de Cuentos Legendarios algunos podrán cumplirlo y otros, aun con esto, jamás lo podrán hacer. No es egoísta querer cumplir tu sueño"
"Tienes razón, ser egoísta no es, perdón por decir eso" Milton pidió perdón, sorprendente para ambos.
No sabía si estaba perdiendo la cabeza o tanto tiempo teniendo diecisiete años le estaba cambiando el cerebro, pero por una vez creyó entender a los rebels. Milton también tuvo un sueño y se rebeló contra su padre para conseguirlo, y jamás se sintió egoísta por preferir ser feliz que quedarse en el lugar donde no lo estaba siendo ni sería nunca. Él debía haber sido un abogado de renombre al terminar la carrera de derecho, como era su progenitor, no el director de EAH, no era eso un orgullo paternal.
"Dices que todos tenemos uno ¿y cuál es tu sueño Apple?" Preguntó Milton queriendo conocer el sueño de ella.
Mientras que una sonrisa se formó en los labios de la royal, se sintió feliz de que alguien por primera vez la preguntara algo sobre ella misma.
"Me da vergüenza contarlo la verdad, es tonto. Creo que no lo querrás escuchar" Pensándolo, al instante sintió qué pensaría que era estúpida si lo llegará a decir.
Milton una vez le contó su deseo de llegar a ser el director de Ever After High a su padre, a la chica que le gustaba en ese entonces y ambos respondieron como si lo que acababa de decir fuera lo más tonto que habían escuchado en todos sus años, él no contestaría a la princesa rubia así. "Si es tu sueño, sé que no es tonto como tú dices"
"Me gustaría poder entrar en la facultad de ciencias económicas y empresariales después de que me gradué de aquí" Era tonto, lo sabía, que su gran sueño fuera ir a la universidad a estudiar.
Hacía unas horas que Milton había escuchado decir a Baba Yaga que la royal había sido una de sus mejores alumnas de su clase, pero no sabía que Apple White era tan apasionada con la economía. Blancanieves era todo lo contrario, recordaba, a ella solo le gustaban las clases tipo princesología o damisela en apuros… donde solo había que intentar ser la más guapa de todas. Recordaba que ella decía que entendía que los que eran normales necesitaran un título universitario para intentar cumplir sus aspiraciones de ricos para mejorar sus vidas, pero la jet set y la realeza no necesitaban estudiar trivialidades. "No sé por qué dices que es tonto, a mí tu sueño me parece increíble, Apple. Estoy seguro de que entraras, tienes una media asombrosa que cualquier universidad quisiera que estudiaras con ellos. Y te encantará la vida universitaria seguro"
Apple se sonrojó con su gran cumplido hacia su sueño, Daring o su madre jamás lo verían de ese modo como Milo lo pensaba. "A veces me meto por curiosidad en la página de la universidad y leo la nota de corte que se necesita, las salidas profesionales del doble grado de economía, matemáticas y estadística. No sé por qué cotilleo, sí sé que nunca entraré"
"¿Por qué no ibas a entrar? Tu media es excelente, el examen de acceso lo bordarás claramente, si de verdad quieres esa carrera lo vas a conseguir" Apple White era de las mejores siempre de clase, Milton confiaba ciegamente en que entraría a la universidad.
"Gracias por tu confianza en mí, te lo agradezco. Aunque mi problema no es la nota de corte o el examen, es mi madre. Se puso una furia cuando se enteró de que cambie el anterior trimestre princesología por economía malvada, que ha sido una de mis asignaturas favoritas que he tenido, Baba Yaga es una magnífica profesora, la mejor. En fin, ella no me dejaría ir ni mucho menos me pagaría cada mes la universidad, si llegará a entrar, en mi familia después de graduarnos entramos a la Academia Siempre Reino" Eran los pasos familiares de la Casa White y ella una vez graduada de EAH iría a seguir estudiando donde todo su árbol genealógico había ido desde tiempos muy pasados.
Mientras la escuchaba, Milton observó cómo se formaba una sonrisa triste en el rostro de la princesa rubia al contar las razones por las que dejaba de soñar.
"Bueno, ¿y el tuyo cuál es Milo?" La royal le preguntó.
Para él hacía tiempo que ya había conseguido su sueño, llegar a ser director de Ever After High, cuando decidió abandonar derecho como había hecho su padre y dejar de desperdiciar el tiempo en algo que quería. Tampoco tuvo la aprobación paternal, ni ninguna otra que no fuera Giles, pero sabía a donde quería ir. Recodaba las palabras de su madre diciendo que los sueños podían ser realidad, pero que al final dependía de uno mismo si sucedía. "Seré el próximo director de EAH"
Lo dijo con entusiasmo, con orgullo, como la primera vez que recordó contárselo a Blancanieves, totalmente seguro de sí mismo. Antes de que ella comenzara a reírse del sueño de él. Sin embargo, esta vez la princesa que tenía enfrente de él, de también ojos azules, retomó su sonrisa dulce mientras le escuchaba muy atenta.
"Entonces les diré a mis hijos cuando vengamos el primer día de presentación, recordar que aquí no es el tío Milo, sino el Director de Oz" Apple comentó feliz de cara al futuro.
Y Milton no pudo evitar sonreírla con gran emoción en su corazón, nunca había esperado escuchar que ella pensará que seguirían hablando hasta en la vida adulta. Sintió que para la royal ellos eran una amistad duradera, que hasta le presentaría a sus futuros hijos como el tío Milo. Fue la primera vez que alguien en secundaria le expresaba que eran amigos y para Milton fue una manera tan preciosa el añadirle en su vida futura.
Aquella noche mientras recordaba la escena una última vez, decidió al lado de un durmiente Dexter Charming, que tenía que hacer algo para ayudar con su sueño de entrar en economía a la chica tan especial que era Apple White.
"¿Señor de Oz?" Pronunció sorprendida Baba Yaga al abrir la puerta a primera hora de la mañana y encontrarse con que Milton era quien llamó.
"Profesora, ¿tendría unos minutos para hablar? Es importante de verdad" Desde anoche tenía claro a donde debía ir.
La bruja le siguió mirando sorprendida, no sabiendo por qué había venido a su despacho. Le respondió adelante, dejando que pasará a dentro mientras esperaba que no fuera para quejarse de algo de su vida estudiantil actual porque Giles y ella hacían de todo y al ritmo que podía. Ojalá le hubieran convertido en una llama a Milton y así solo tenía que llamar a su amiga Izma y esta le daba su antídoto.
"¿Pasa algo grave? ¿Os habéis vuelto a enfadar Giles y tú? Me asusta que vengas aquí si yo no te lo he pedido" No era usual estas visitas a su despacho.
"No es nada grave, ni me he discutido con mi hermano, ni es por el tema de mi físico actual. Vengo como aún director que quiere hablar sobre el futuro académico de un estudiante, en concreto de Apple White" Ella era la orientadora estudiantil, por lo que debía de haber ya hablado de los futuros de cada alumno de último curso.
"¿Sobre la señorita White? Ella me dijo que después de graduarse iría a la Escuela Siempre Reino, una escuela de nivel superior para aspirantes a gobernantes y asesores reales. Entrará, tiene un expediente perfecto para que la admitan ahí, así que puedes estar tranquilo por ella, señor director. No hay que preocuparse académicamente por la hija de Blancanieves, tendrá una plaza claramente para seguir formándose en la vida real, de sonreír mucho y estarse quieto" Le explicó mientras sacaba del cajón la carpeta de la princesa rubia, con todo su expediente académico desde que entro en EAH.
"¿Y si ella en verdad quisiera entrar en la facultad de economía? ¿Tú crees que podría Baba Yaga?" Milton preguntó queriendo saber las posibilidades reales que habría para Apple.
"No, con esa madre, desde luego que no. No supongo que Blancanieves se lo permitiera y mucho menos pagarle la universidad, ¿o tú que la conoces, piensas que me equivocó?" Para ella, la royal tenía posibilidades de acceder a una carrera de economía si quería, pero conocía el obstáculo enorme que sería su progenitora para conseguirla.
Claro que no se equivocaba Baba Yaga, Milton lo sabía, hasta su única hija conocía como era Blancanieves y sabía que no le dejaría hacer lo que ella quería. Sin embargo, a él tampoco su padre nunca le dio su aprobación, ni le pago algo de la universidad, fue gracias a la familia de su madre quién corrió con todos los gastos académicos de magisterio que pudo comenzar y terminar la carrera. "Pero hay becas, podría solicitarla ¿no?"
"¿Consideras posible que el ministerio le concediera una beca para estudiar siendo la hija de Blancanieves, con todo el dinero que tiene su familia? No, es imposible. Apple White máximo podría tener una beca de excelencia por sus notas, pero más no. No la pagarían la universidad los cuatro años o más que durará su carrera"
No, obviamente eso era muy difícil casi imposible. A él tampoco se lo concedieron en sus años de universitario debido al patrimonio de su padre, que excedía por bastante el máximo de cuantía de renta familiar para que se la dieran. Pero Apple merecía poder ir a la universidad, era injusto que su madre no lo permitiera o porque nadie se lo pagaría. No iba a permitir que no se cumpliera su sueño, la princesa rubia estaba seguro de que jamás pedía algo y menos pensando que fuera para ella, Apple White también tenía derecho a hacer lo que ella quería y no solo lo de los demás. Milton se prometió a sí mismo que incluso se lo pagaría él si llegaba a ser admitida, porque él también tuvo un sueño donde alguien también le ayudó a cumplirlo. Así que no tenía hijos, sobrinos, gastos de una hipoteca… podía comprometerse a financiar el sueño de la princesa rubia y así quería de verdad. "El dinero no será un problema para la universidad, yo mismo se lo pagaré si la admiten. Pero yo no puedo ayudarla con el examen de acceso, yo siempre he sido de letras y ella necesita clases particulares privadas con un tutor muy preparado que sepa de matemáticas, economía, y esas asignaturas de ciencias como tú lo dominas"
"¿Me estás pidiendo qué yo preparé a la señorita White secretamente para el examen de la universidad?" Debía estar delirando para creer escuchar una petición así por parte de Milton.
"Sí, te pido por favor que seas su tutora secreta de aquí a lo que queda de curso" No había nadie mejor para enseñar que Baba Yaga, hasta Apple White había dicho ayer lo gran profesora que era ella. Y él confiaba en ambas ciegamente, en la profesora y en la alumna que podían conseguir juntas superar ese examen.
La bruja no supo que contestar al director, no sabía si decir si o no, a una petición tan sorpresiva y que requería tanto de ella. Tenía que reflexionar si hacer algo prohibido que la presidenta del Consejo Escolar jamás aprobaría, tener con Apple White clases particulares y prepararla para un examen que ella personalmente no le había pedido ayuda. La royal en sus tutorías de orientación hacia el futuro no había dicho nada de una carrera universitaria, parecía tener muy clara la Escuela Siempre Reino.
No obstante, pasadas las cuatro de la tarde, mientras merendaba, Baba Yaga tomó su decisión definitiva. La princesa rubia había sido de las mejores, por no decir la mejor, de su clase de economía malvada y si fuera cierto lo que había dicho Milton que lo que quería estudiar era una carrera de económicas, ella era la única de último curso que parecía amar tanto la economía como la bruja mayor. Solo por eso, ya merecía ayudarla todo lo que pudiera.
"Señorita White, acompáñeme inmediatamente a mi despacho, por favor, tenemos que charlar con urgencia sobre su futuro académico" Baba Yaga pronunció seria cuando la encontró en la biblioteca después de un rato buscándola.
Apple no entendió esa llamada tan dura e inesperada, mientras recogía sus pertenecías y seguía a la profesora. Ella ya había tenido su charla de qué haría después de la graduación. Y recordaba muy bien haberla comentado que iría como toda su familia a la Academia Siempre Reino después de este último curso en EAH.
"Perdone profesora, pero nosotras ya tuvimos la charla orientativa antes de las vacaciones de navidad" La royal creyó conveniente recordar, nada más sentarse.
"Lo recuerdo bien, señorita White, no se preocupe. Pero está otra vez aquí debido a que me mintió, me han comentado hoy que en verdad su sueño es estudiar una carrera de económicas, concretamente el grado de economía, matemáticas y estadística ¿Es verdad eso?" Preguntó mirándola.
Apple sintió morirse de vergüenza, acababan de llamarla mentirosa después de que soltará su sueño más secreto que solo se lo había contado a una persona específicamente. Si Milo se lo había contado a una profesora, ¿cuánto habría tardado en contárselo a un compañero y estos a otros y terminar llegando a oídos de su madre? ¿O Baba Yaga después de saberlo se lo había dicho a su madre ya? Era solo una tontería que había dicho por decir, en serio, en serio no se lo había replanteado jamás.
"Le prometo que no fue una mentira, eso solo lo dije una vez. De verdad mi futuro sigue siendo la Academia Siempre Reino" Esperaba que creyera sus palabras y dejara ir esta pequeña confusión.
Baba Yaga alzó su ceja derecha mientras analizaba el comportamiento de la joven. Antes de comenzar a hablar. "Entonces siento mucho haberme equivocado con usted, yo solo quería proponerla ser su tutora y darle clases privadas y particulares tres veces a la semana para poder ayudarla con el examen de acceso. Lo siento por mi intromisión en sus planes de futuro"
"¿Ser mi tutora y ayudarme con el examen de acceso, ha dicho?" Apple repitió.
"Así es, quiero ayudar a mi mejor alumna del trimestre pasado si de verdad quiere ir a la universidad" Le afirmó la profesora de economía malvada mientras le sonreía.
[…]
Desde que Giles habló con el profesor de entrenamiento heroico, las clases de Milton habían mejorado bastante, en las pruebas de este segundo trimestre en vez de hacerlas físicas como el resto, para él eran por escrito porque no podía tener el mismo nivel práctico que los demás. Sin embargo, los nuevos entrenamientos de dos horas por la tarde que impuso el profesor esta semana tenía que ir sin escusas, ya que eran para practicar aún más las clases debido a que se acercaba el torneo medieval. Era el próximo fin de semana y todos los estudiantes de EAH lo verían. Contra quien se enfrentaría quién, se sacaría a sorteo de una urna antes del inicio del torneo.
Estaba hablando con Daryl, el chico que era el más cercano a él en esta clase y que siempre llevaba una armadura blanca impoluta, mientras Daring Charming estaba realizando una prueba con el estafermo. Cuando vio aparecer caminando a Apple White hacia el entrenamiento, concretamente hacia la dirección donde ambos estaban charlando.
"Milo, eres, eres... Yo te lo conté porque confiaba en ti y tú se lo has contado a Baba Yaga y solo puedo agradecértelo enormemente en serio. No vas a creerte que me ha ofrecido darme clases privadas tres veces a la semana en lo que queda de curso para ayudarme con el examen de ingreso y me ha dicho que, si llegará a entrar, que no me preocupara porque dice que habrá una beca donde me pagarán todos los gastos. Gracias, muchas gracias Milo" Terminó contándole por lo bajo, muy feliz Apple White mientras le abrazaba, quería agradecerle una y otra vez su intervención.
Milton miró esa sonrisa tan linda en su rostro, tan agradecida con él decían sus encantadores ojos azules, que se sintió muy feliz. Y su cálido abrazo, él no era muy de contacto físico, pero el aroma suave de ella y los brazos tan afectuosos hacia él se sintieron como un lugar muy seguro para estar.
Pocos compañeros notaron la rápida presencia de la royal en el entrenamiento, pero para Daring no pasó inadvertido aquel abrazo entre su novia y otro chico, antes de que ella se marchará sin siquiera saludarle a él. Estaba muy molesto y esperaba a Milo que el azar no hiciera que se tuviera que enfrentar con él en el torneo porque no sería amable.
Gracias por seguir aquí, espero que no se sienta que desaparezco mucho tiempo, pero es que depende de mis ganas y luego la universidad. Aunque ya estoy de vacaciones. El próximo capítulo es el torneo medieval.
