Kykyo no logro dispersar a tiempo las nubes de humo, quedando expuesta. En medio de su preocupación, perdió la compostura y en cuanto una sombra se cruzó en su camino ataco directamente. El suelo la hizo resbalar, mientras un fuerte golpe en la cabeza la dejo inconsciente.

Toshiro no se preocupó en recuperarla cuando cayó. Concentrándose más en la situación de sus compañeros. Observo desde su posición a Isshin. Con el ceño fruncido, claramente enojado. Los años que estuvo bajo su mando le enseñaron que eso era una señal a tomar en cuenta.

Con Masayoshi casi destruido bajo los efectos del líquido, solo debía preocuparse de Katsu. El desgraciado no parecía haber recibido ningún daño aun y el tiempo se estaba agotando. Su hija estaba desaparecida o herida en lo que a él respecta; apenas tenía visibilidad bajo esta gran cantidad de humo.

En un golpe de furia logro mantener con mayor fuerza la capa de fuego que lo protegía del líquido y en un movimiento rápido se liberó de algunos grumos de la esencia pastosa. En un par de pasos de Shumpo logro llegar a la parte de atrás de Katsu, protegiéndose lo más que pudo con una manta de fuego amplia y contundente, tomándolo desprevenido por la espalda y quemando sus omoplatos junto con el asqueroso smoking que había vestido durante todo este tiempo. Era un idiota engreído. Pensar que los considero tan débiles como para vestir algo tan caro. Se burlaba de ellos.

Pocas veces en su vida Isshin había sentido satisfacción bajo el grito de alguien. El desgarro de su garganta en medio de un jadeo que rogaba por aire de forma inefectiva bajo los efectos tóxicos del óxido de carbono a causa del fuego. Isshin lo apretó entre sus brazos, con rabia, temiendo que haber atacado con su espada le hubiese dado mayores probabilidades de escapar.

Lamentablemente, Katsu no solo controlaba el líquido. Una ramificación oscura se desplazó sobre la piel de Katsu, llenándolo de marcas iluminadas en una luz tenue y llegando su rostro de franjas desordenadas casi cubriéndolo por completo.

Con los ojos ensangrentados por el esfuerzo de respirar y ahora oscurecidos por completo por la magia que corrompía su cuerpo, Katsu parecía estar al borde de la desesperación y la rabia al igual que Isshin.

El enojo del excapitán en contra este bastardo que se atrevía de hablar de su hija como si fuera una chica cualquiera que se dejaría manipular por alguien tan desagradable. La forma vulgar en la que se expresaba lo tenía enfurecido. Pero las emociones no siempre son suficientes.

Katsu, con ayuda de su maldición logro liberar una explosión de energía espiritual. Era pesada y daba una sensación desagradable mientras corroía nuevamente en el Reiatsu de Isshin, cortando por completo su capa de protección ardiente y dándole un espacio de escape a Katsu.

Toshiro había intentado acercarse, pero antes de que pudiera dar un paso nuevamente se levantaron un gran grupo de cuerpos a su alrededor, al igual que a Isshin.

Katsu en medio de todo logro correr en dirección del puesto de control, rompiendo parte de la cabina y activando en un solo movimiento la energía del clúster. De alguna manera Karin había logrado desconectar la máquina de su cabina de contención, por lo que él tendría que fungir como el nuevo interceptor de la energía.

¿Qué más da?, ya todo estaba perdido.

Para cuando Toshiro había logrado liberarse del grupo enemigo, Ichigo ya los había alcanzado.

Con una mirada de preocupación pregunto, sin usar palabras, donde estaba su hermana. El humo no se había dispersado y había una gran cantidad de escombros y elementos que hicieron parte de los edificios circundantes y la maquinaria que obstruían la vista del gran espacio de combate que antes había estado presente. Toshiro negó, en un movimiento de cabeza bastante rápido.

Con la decisión de buscar a la chica en sus mentes se movieron más hacia adentro del nuevo laberinto de escombros.

Un gran disturbio de energía los bloqueo por completo. Ondas de viento y electricidad llenaron el aire en segundos.

Todo ocurrió muy rápido.

Isshin alcanzo a moverse en dirección de ellos. Aun preocupado por su hija, pero sin rastro de ella su instinto lo llevo a proteger a su hijo y su protegido. Las corrientes eran corrosivas y traían consigo parte del barro tóxico que los rodeaba. Isshin era muy consiente que por más veloces que fueran todo los podrían dañar y su defensa no sería suficiente. Lo mejor sería formar un sido de protección a su alrededor, pero incluso entonces tendría que ser entre todos.

Apenas llego a mitad de camino cuando los escombros se levantaron con fuerza. Toshiro e Isshin lograron aplicar un pequeño campo de protección, junto con una pared de hielo un sabiendo que no soportaría suficiente.

Cruzaron miradas antes de cerrar los ojos para proteger su vista del impacto del aire. El hielo se deshizo y el campo de protección comenzó a quebrarse.

La onda paso con furia a su alrededor, rasgado su ropa y haciendo ligeros cortes en su cuerpo, quemando la piel y debilitándolos. Pero duro poco tiempo.

Sin duda lograron protegerse, pero el daño fue menor de lo que hubieran esperado. Quizás estaban más conscientes de cómo hacerlo, quizás fue suerte, o quizás… fue gracias a la extraña pared que los protegió más adelante.

Las pequeñas partículas comenzaron a dependerse poco a poco en lo que luego descubrieron que era arena. Una fusión de colores entre el dorado y el negro callo en una forma de lluvia para después desplazarse con vida propia en la misma dirección.

El ataque de Katsu disperso gran parte del humo y algunas estructuras, para dar paso a un área más amplia y limpia, dejando libre el camino en dirección a la máquina y al clúster. Incluyendo el espacio donde estaba la cabían que mantenía a Karin prisionera.

Prestaron atención a la dirección de los pequeños granitos que poco a poco se dispersaban en el suelo, haciéndolos notar que, de hecho, el lugar estaba empezando a llenarse de arena, mayormente de color dorado.

Cada objeto que tocaba se empezaba a deshacer en granos igualmente finos e incluso entonces la arena seguía fluyendo con mas ahínco desde una misma área. Un espacio en negro que poco a poco se aclaró a su vista y finalmente dieron con el origen.

Una cascada de arena fluía con gracia desde la punta de una espada…No…No lo era. La punta iniciaba en la forma de un gancho y la chuchilla mayormente curvada y finalmente recta, recubierta en un tono dorado y negro que finalizaba en una guarda protegida en rasgos azules…sostenida con fuerza y apoyada en la mano de su portadora a través de lo que parecía ser un brazalete de oro atado con cadenas.

Agotada, y con un paso algo adormecido, apoyada en contra de un gran escombro de lo que antes fue una ventana estaba Karin… Completamente diferente a lo que ellos esperaban.

Un tocado hermoso, adornaba parte de su cabeza. Sostenidas por una diadema azul, dos orejas de oro altas y puntiagudas, decoradas con gemas y dos grandes joyas a cada lado en representación de un gran perro que muchas veces Ichigo solo había visto en películas o documentales e incluso libros de historia. Dejando a su cabello caer con total libertad en su espalda y dos mechones gruesos atados con hilos sostenidos sobre sus hombros ocultando orejas. Y en sus ojos un maquillaje suave y delicado que terminaba en una larga línea curva en un azul que combinaba con su piel clara. El Shihakusho estaba casi integrado en su nueva apariencia, a excepción de los hombros que habían sido separados del resto en un corte limpio dejando sus hombros libre y en la cintura un cinturón dorado dividía el espacio de su cintura dejando al descubierto su abdomen.

Su hermana se varia hermosa, pero la apariencia de diosa era eclipsado por su estado. Estaba agotada, sus ojos se veían claramente cansados y débiles a pesar de que ahora, ni siquiera eran negros, extrañamente ocupados por un color ámbar que cubría parte de sus ojos y despedía una luz antinatural.

Luego de pasar el momento de impresión, que fueron solo unos pocos segundos desde que Katsu ataco, Ichigo finalmente se dio cuenta de que ahora la fuerza que los rodeaba no era de ese ataque, sino de la presencia de Karin. Esa apariencia, era el Bankai…Y ella no estaba en condiciones de usarlo.

— ¡Karin!—Logro pronunciar. Su padre se adelantó, tomándola por los hombros con delicadeza.

Karin se desplomo sin gracia. Isshin tratando de apoyarla roso su rostro sin querer con una de las orejas, para después parpadear con una sonrisa nerviosa mientras Toshiro e Ichigo observaban sorprendes la pequeña gota de sangre en su mejilla. —Mira eso, digna de la familia kurosaki. Jeja—susurro con orgullo.

Segundos después Ichigo supo que debía detener la idiotez de su padre entas de que se emocionara. Su mirada estaba cargada con esa pequeña pisca de ironía y alegría que pronto se tornaría en bromas pesadas y cariño exagerado. Cuando su padre le dirigió la mirada, supo que haría un comentario que lo enojaría e internamente agradeció –aunque nunca lo admitiría-que Toshiro interrumpiera con delicadeza para curarla.

—Karin, que… ¡¿en que estabas pensando?!— pronuncio con un poco de enojo, pero de forma suave. Sin subir la voz. Con ayuda de Isshin, que lo miro con una leve queja, la recostó en el suelo.

—Kat… Katsu, activo el clúster—su voz sonó ahogada—No había otra forma de cortar la unión entre esa máquina y yo. Lo siento, se suponía que esto lo detendría…creo que metí la pata.

—No hay tiempo para culparnos unos a otros, debemos idear un plan.

Toshiro presto atención a la conversación mientras la curaba con kido, mientras tanto Ichigo prestaba atención a su alrededor vigilando. Estaban en un espacio ligeramente protegido pero no tenían mucho tiempo la vibración en la tierra cada vez aumentaba y la presión espiritual a su alrededor hacia lo mismo.

La batalla del otro lado del campo ya no se escuchaba igual que antes, pero seguía sintiendo los leves cambios en el aire. Rukia, Byakuya y Renji, estaban bien.

—El clúster genera una explosión muy potente, usara la explosión como un impulso de energía. Es muy inestable, en el momento en que lo haga es probable que destroce gran parte de este lugar. —La voz de Karin era más fuerte que antes, pero aún se escuchaba cansada.

—Toshiro—Hablo Ichigo— ¿Cómo se encuentra?

—Oye, ¡¿Sí sabes que estoy aquí?!—reclamo Karin, antes de ser interrumpida por un ataque de tos.

—Sí, pero eres terca como una mula, y quiero una respuesta realista—, la regaño Ichigo.

—Tu tampoco es que seas sincero todo el tiempo, kurosaki—Toshiro lo recrimino. — Tú también eres insoportable y terriblemente terco. No tengo que recordarte cuantas veces has hecho la misma idiotez.

— ¡No la defiendas, y responde!

Toshiro se notó irritado después de eso, no queriendo responderle. Sin embargo, eso sería demasiado infantil, asi que solo desvió la mirada hacia su antiguo capitán—Su cuerpo está bien, pero el daño sigue siendo en su Reiatsu, está muy inestable.

—Pero no tenemos opción—Respondió ella. Toshiro la miro con desaprobación— No, escúchenme. Esto siempre estuvo en mi mente desde el principio. Es cierto que estoy inestable, pero el estar conectada desde antes me ha permitido almacenar una gran cantidad de electricidad, y eso mismo es lo que me desestabilizo. Puedo usarla para detener todo esto, me queda más fácil controlar las maquinas.

—Pero te harás daño—Refuto su hermano.

—Pero ninguno de ustedes puede hacer nada. Atacar porque sí solo nos traerá más problemas y no tengo tiempo de llamar mas refuerzos.

Isshin abrió la boca, quedando solo en pequeñas bocanadas de pez. Una onda característicamente fuertes los empujo e hizo todos cayeran uno sobre otro.

Una gran hola expansiva empujo con fuerza sobre sus cuerpos de nuevo, dejando sin aire a Karin. La pobre quedando bajo el cuerpo de los otros que en comparación con su pequeño cuerpo eran enormes.

No tuvo tiempo de quejarse o gritarles que la estaban dejando sin aire antes de que el suelo bajo su cuerpo se agrietara por el impacto. Todo a su alrededor cambio de posición mientras grandes placas de tierra se destrozaban una a la otra ante la fuerza de aquella explosión.

La energía y la electricidad presionaban el aire.

Karin entre movimientos agresivos y con gran furia por el peso de sus queridísimos idiotas logro levantar la mano, para notar que su padre, quien tenía la cara presionada bajo el peso de su hijo mayor tenía planeado lo mismo que ella.

Con un poco más de esfuerzo Isshin logro invocar un campo de protección a su alrededor para que la fuerza y el impacto de poder no los dañara tanto mientras que Karin coordinaba la arena a su alrededor para crear una capa que los protegiera de los objetos que volaban impulsados por la ola de poder dejando más espacio para que se pudieran mover y un agujero para no quedar en la completa oscuridad.

Cuando finalmente todos se movieron, dando disculpas a la joven por casi haberla matado de asfixia y otras cosas .Toshiro por haber caído en su pecho y Ichigo por haber tenido el trasero sobre el rostro de peliblanco. Cambiando por completo en una discusión ante las disculpas del otro.

Mientras Isshin trataba de calmar al par de adolescentes, Karin logro sentarse con más fuerza y observar a su alrededor. Miro su cuerpo y su nuevo vestuario, teniendo ganas de abrazarse a sí misma para mostrar afecto a Anubis por darle esa forma y no una demasiado expuesta… estaba emocionada, esa apariencia era solo una decoración en comparación con las verdaderas habilidades de esta forma.

Se levantó, sacudiendo su ropa mientras en el fondo de la pequeña cueva improvisada cesaba el alboroto.

Observo la arena a su alrededor y noto los granos finos que conformaban la arena de las paredes y el suelo, acogiéndola con delicadeza en sus manos sintiendo con agrado la suavidad y energía que esta generaba. Disfrutando del reflejo escarchado de la misma ante los rayos de luz, potenciando la belleza de sus tonalidades de negro y oro…

— ¡¿Por qué esta asi!?—Expreso ella en un grito con clara confusión y sorpresa.

Su alarmado quejido atrajo las miradas curiosas de sus acompañantes quienes se acercaron a mirar la pequeña montaña que ella sostenía en sus manos.

— ¿Qué pasa con la arena?— Pregunto Ichigo sin darle mucha importancia, recogiendo el mismo un poco más en sus manos.

— ¡¿Cómo que "¿qué pasa?"?! Pues solo mírala, ¿no notas nada extraño?

—Es bastante fina y los granos no son grumosos, tampoco esta húmeda. ¿No debería ser asi?—Pregunto Toshiro, también sin notar nada raro. No tenía mucha experiencia en la playa y la verdad sus interacciones con espacios como ese eran poco más que irritantes. La temperatura lo deshidrata constantemente. Lo hacía sentir sudoroso y desagradable. Por otro lado el contacto directo del sol en sus ojos claros lo dejaban vulnerable y le obligaban a entrecerrarlos con molestia. No importaba si se protegía con sus manos. El brillo de la arena y su color amarillo seguía siendo molesta. Además de su sensación a veces pastosa y se pegaba en su piel sudorosa, lo que ahora lo hizo sentir incómodo.

Los granos de arena de aquí eran diferentes. Eran finos y secos, no se pegaban a su piel a pesar de saber que debía estar un poco húmeda por el agotamiento, la sangre de sus cortes y la tierra. Fluía de forma libre y bastante satisfactoria y su color era de un extraño color ébano que brillaba con gracia.

—Ya veo—Pronuncio el peliblanco llamando la atención de ambos kurosaki, menos Karin. Ella estaba demasiado preocupada en tomar más grumos a su alrededor y volverlos a analizar—Es el color, ¿verdad Karin?—pronuncio su nombre y subió el tono de su voz para llamar su atención. Ella solo asintió intensamente.

— ¿Que no era asi?—pregunto su padre.

—Anubis... Mi Zampakuto es más como un reflejo del mito, representa la esencia del dios de la muerte de la mitología egipcia. Los desiertos allí son de arena amarilla y fina…pero esta es más similar al oro, lo normal es que fuera dorada…Pero es negra. No tiene sentido.

—Tal vez tenga que ver con el Bankai, se supone que es una forma más desarrollada y completa de lo que es el Shikai e incluso comprende ideas más ambiguas.

Anubisu no batsu… Representa una forma más oscura y potente del Shikai. Pero no se supone que sea tan literal. —susurro Karin.

Por alguna razón, conocer el nombre completo del Bankai de Karin les dio a los otros un escalofrió.

La estructura de piedra bajo sus pies cayó con fuerza en varios trozos, haciéndolos caer con un golpe sordo y un par de quejas.

Volvieron a la realidad.

Con un movimiento del brazo, Karin logro que la estructura de arena se derrumbara y presentara un nuevo escenario.

La arena que antes estaba cubriendo el lugar estaba esparcida en grandes cúmulos, a pesar de que las demás estructuras como paredes y escombros de edificios y sistemas eléctricos habían sido destruidas. Como si, de forma autónoma, la arena se acumulara en extraños cúmulos. Sin embrago, la mayoría estaba dispersa en el suelo, moviéndose bajo pequeñas corrientes de aire.

Juntos, se adentraron más cerca de donde se supone, estaba situada la cabina de mando. Encontrándose con una figura corpulenta, con una forma apenas reconocible bajo mantos de energía oscura. Una piedra, que sería fácilmente reconocible como el renzatsu atado entre varios círculos de lo que parecían ser hechizos. Las cadenas surgían de ellos y se adentraban en la energía del cuerpo -ahora flotando de manera antinatural- de Katsu.

Mientras caminaban, seguían los movimientos de su alrededor, prestando atención a que incluso el desagradable líquido y los cuerpos habían disminuido en gran cantidad, dejando solo reminiscencias de lo que antes bien podría haber sido una fosa común. Entre pasos curiosos un pequeño quejido llamo la atención.

Isshin miro con recelo el suelo bajo sus pies y sacudió un pie con disgusto. Paso la mirada a su hija y en un pequeño refunfuño frunció el ceño.

—Karin, no me electrocutes—Se quejó su padre en un tono infantil. Colgando los brazos y jorobándose con los labios fruncidos.

—Yo no lo hice.

—Mentirosa—Se quejó de nuevo, señalándola con el dedo a modo de juego. Ichigo que estaba a su lado intento golpearlo para que dejara de molestar.

— ¡Este no es el momento para tus tonterías, viejo!-¡ugh!— Su brazo quedo extendido y rápidamente le dirigió una mirada agria a su hermana. —Karin, no es momento para juegos.

—Yo no hice nada—Se quejó.

—Entonces no lo hagas ¡ah!—Un pequeño rayo se movió entre los granos de arena al momento. Sus pies se desplazaron en un segundo para alejarse de aquel lugar, pero solo causo que más descargas, aunque pequeñas y apenas visibles, fueran escuchadas junto con sus quejas.

Karin se quedó mirando concentrada a los pies de su hermano antes de chocar sus manos con emoción— ¡Eso es!—sonrió emocionada, sacudiendo las manos un segundo después de que todos, incluyendo a Toshiro, la miraran como un bicho raro. — Estoy sobrecargada—, explico agitando las manos frente a ella—La arena normalmente no conduce electricidad, pero esta es negra. No sé muy bien cómo explicarlo, pero creo que de alguna manera cambio para poder…No sé—entrelazo sus manos con mirada confusa—funcionar en una especie de equipo. Esta arena es una fusión de mi fullbring y mis poderes de shinigami.

Ichigo asintió—Lo mismo me ocurrió a mí. De alguna forma, parte de la armadura que poseía mi fullbring se hizo parte de mi transformación. Pero no la altero tanto…

No se quedaron para hablar. Katsu estaba extrañamente quieto, lo que les dio tiempo de planear alguna forma de llegar a él. No fue algo muy detallado ni demasiado complejo. Se las arreglarían para coordinar, lo importante era detenerlo. En contra de todo lo que hubieran podido pedir los hombres que se encontraban en el grupo, Karin era la única capaz de contrarrestar y controlar la energía que podría desatarse en medio de todo. Ellos solo podrían apoyarla en defenderla y hacerse cargo de cualquier obstáculo en el camino.

Mientras discutían sobre sus posiciones, Ichigo noto como la arena continuaba aumentando. Consumía lentamente otros objetos a su alrededor y los transformaba; extrañamente, a veces era dorada, pero en su mayor parte surgía directamente negra o se convertía. Miro a su hermana en silencio mientras trataba de comprender que sucedía. La punta de su espada estaba anclada en el suelo en todo momento y pequeñas corrientes de arena variaban de aquí allá. Era casi imperceptible.

— ¿Escucharon eso?—el tono de la kurosaki menor cambio y para sorpresa de todos no fue lo único. Su mirada se enfocó y se quedo ligeramente quieta. Ichigo sintió un pequeño cosquilleo en sus labios cuando noto que las orejas de oro se movieron, de hecho, en direcciones diferentes. —Algo está cambiando—

Una nueva vibración removió la tierra, esta vez más suave que las otras. La arena comenzó a girar en algunas zonas y, como hace unas horas, un par de agujeros se abrieron pasó trayendo consigo nuevamente un par de monstruos de carne, esta vez más grande e incluso armados.

—Se está estabilizando, a este paso no podremos llegar a él. —Sus orejas volvieron a moverse—Háganse cargo ustedes, Toshiro y yo iremos tras Katsu—Sin decir más, Karin se movió con shumpo tomando de la mano aun desprevenido capitán que mirada con confusión las orejas decorativas para después desaparecer.

Ichigo e Isshin solo asintieron el uno al otro. No tenía oportunidad de quejarse y a pesar de estar inconforme, Ichigo comprendía que Toshiro era el único que podía ayudar con sus poderes a su hermana.


Toshiro

Adorable y hermoso. Fueron dos palabras que se cruzaron por su cabeza mientras volvía en si luego de perderse en algo tan simple y maravilloso como era el Bankai de esta chica. Había tenido grandes encuentros y visto gran variedad combates a lo largo de su trabajo. Con una vida tan amplia, si bien no igual a sus superiores y algunos de sus compañeros, había visto cosas realmente hermosas y esta era una de ellas. Era curioso como la belleza de verdad estaba en los detalles.

Las orejas eran altas pero no demasiado. El filo se iluminaba con la poca luz que surgía de la calle destruida y la luz de la luna que los rodeaba. Lamentaba que algunos detalles se perdieran entre las sombras, como lo que parecían ser unos cuantos lazos que se colgaban con gracia a lo largo de su cabello ¿desde cuándo era tan largo? ¿Habrá crecido por su transformación?

Se dio una cachetada mental antes de registrar de nuevo donde se encontraban. Se desplazaron por encima de los escombros hasta llegar a un área alta, donde finalmente se agacharon para no delatar su posición. Podían ver con facilidad el combate de su excapitán y de Ichigo del otro lado del campo. Más adelante a solo unos cuantos metros de su posición estaba Katsu. Parecía estar en una especie de hipnosis, como si su poder lo estuviese consumiendo. La computadora dentro de la cabina de control estaba enviando lo que parecían ser mandos. Una amplia gama de párrafos de códigos y letras bajaban por la pantalla a alta velocidad.

—se está preparando—Karin susurro. Sus ojos estaban fijos en el chico mientras ella parecía estudiarlo a detalle. Toshiro se permitió prestar un poco más de atención a su iris y a la nueva tonalidad que lo componía. Eran extraños, pero de buena manera. No habían cambiado de color en sí, era más como si parte de ellos reflejara su poder. La parte más cercana a la pupila despejaba un tono rojizo y la más externa se desplazaba aun amarillo toxico.

Su observación seguramente duro menos que un segundo. La detallaría mejor más tarde, consciente de que aún tenían cosas más importantes.

—el clúster, el renzatsu y el colisionador actúan de forma diferente. Debe darle tiempo a todo para que pueda abrir un portal realmente estable. Si atacamos ahora, corremos el riesgo de descontrolarlo aún más. Él no es un buen conductor de energía, de hecho, creo que perdió la conciencia. Míralo bien. —Señalo.

El cuerpo de Katsu se encontraba en una posición extraña. No estaba de pie, más bien estaba extrañamente recostado en el aire.—Las cadenas que cuelgan del l09piedrakd fueron creadas por instinto, no están construidas d manera uniforme pero están sobrecargadas, como si colocar más poder sobre ellas fuera a mantenerlas con él. Es un error de principiantes, la verdad— frunció el ceño mientras miraba hacia los lados— quitarle el clúster podría ser efectivo, pero me temo que se dará cuenta. Por otro lado, podría ser una trampa. Katsu sabe que queremos detenerlo y lo que más quiere es a mí…

—Si esperamos, también sería contraproducente—Declaro Toshiro, No había que darle muchas vueltas, lo tenían claro desde que llegaron aquí. Estaban en una carrera contra el tiempo.

Ella asintió. —Podemos esperar o arriesgarnos. De cualquier forma él va a reaccionar.

—Yo digo que nos arriesgamos. Asi al menos tendríamos un problema menos del que preocúpanos y no tendría suficiente potencia.

Ella se relamió los labios nerviosamente. —Toshiro, si algo sale mal. Si llegara a—suspiro. No le gustaba por donde iba esto—…Necesito tu ayuda. La verdad es que el hielo no conduce la electricidad, pero las grietas en el sí. No entiendo muy bien por qué pero, tu Reiatsu y el mío son extrañamente compatibles. Aun no soy pérsicamente estable, necesitare tu apoyo.

—de acuerdo. Pero, kurosaki…—Un pequeño latido de alegría recorrió su cuerpo cuando vio su mirada indignada en el momento en que pronuncio su apellido, consciente de que ella detestaba que la llamar asi. Tomo sus mejillas entre una de sus manos, obligando a su labios elevarse como un pececillo fuera del agua— Ni se te ocurra actuar de forma imprudente. Tú y toda tu familia tienen esa extraña capacidad de meter la pata y sacrificarse por su estupidez. Lo que sea que pienses, piénsalo dos veces. Tu terquedad me vuelve loco.

—Sí, sí, lo que digas—pronuncio de forma un poco entendible, mientras trataba de soltarse—ahí estas de nuevo, señor cascarrabias—sus parpados bajaron y sus cejas se juntaron dándole una mirada como si tratara de verse irritada, pero le parecía más que nada adorable. Ella volvió a sentir en el momento en el que él no la soltó.

—Muy bien, vamos— dándole un último apretón a su rostro, Toshiro la jalo con suavidad hacia él, antes de unir sus labios. Libero sus mejillas para apoyarse en su cuello obligándola a acercarse más a él y presiono un poco más sus labios tratando de contener sus decesos de poner su lengua ella. Abrió los ojos levemente, sin separarse, disfrutando de su mirada sorprendida. Sin poder resistirse más, se separó un poco para lamer la comisura de sus labios antes de separase con una sonrisa socarrona y engreída, para después levantarse como si nada hubiera pasado.

Disfruto un par de segundos como surgió ese tono rojizo, que tristemente y apenas se vislumbraba en la oscuridad de esa noche. Se sintió satisfecho con su trabajo, notando como ella trataba de salir de su desconcierto y permitiéndole con más gusto, ver como esas adorables orejas de oro se levantaban nuevamente. Ni siquiera se había dado cuenta de que estaban tiernamente acurrucadas en sus costados, como un perrito tímido.

Se levantó prácticamente de un salto con el ceño fruncido y los brazos cruzados frente a su pecho. — Cre-Creo que podríamos crear una trampa— Sus palabras salieron de sus labios, entrecortadas y al principio su tono fue un poco más alto de lo normal.

A Toshiro le hubiera encantado molestarla, de la misma forma en la que Matsumoto lo había molestado a él muchas ocasiones, pero no era el momento. Guardo la idea en su cabeza, mientras se decía asi mismo que en este momento ella necesitaba pensar. —A ¿Sí?— eso era lo mínimo que podía hacer por ella ahora.

Quizás en realidad ayudo, su actitud la hizo enojar un poco, haciendo que sus mejillas se volvieron rojas de nuevo pero sus orejas se levantaran erguidas -¿Qué tan expresivo podía ser un tocado como ese?- Ella siguió enojándose más con la sonrisa, que por más que intentaba, no podía quitar de su rostro. Mierda, lo que le hacia esta chica. No recuerda haber sido tan coqueto en el pasado. Supuso que venía con su nueva apariencia, quien sabe.

—Mi arena, puedo controlarla a la distancia—Se miró las manos— Con mi estado actual, liberar el poder de mi Bankai por completo me dejara muy agotada, por eso se está tardando tanto en completarse. — espera… ¿Qué dijo ella?

—Karin, pensé que este era tu Bankai.

—Lo es, pero. Es solo una parte de él. Esta es solo la apariencia que viene dentro de "mi equipo"— Bromeo. — es más bien, como un preliminar mientras el resto de mi poder se libera. ¿Si me entiendes?

—He visto algo similar, creo—, habían casos parecidos, como lo fue el suyo en cierto momento. Los pétalos de flor que colgaban tras el en el pasado ¿Se refería ella a algo como eso?— Mi propio Bankai era asi. — dijo, más para explicar mejor su punto.

— ¡Es verdad! ¡Lo había olvidado!, lo leí en los archivos antes de ir a la SS.

— ¿Qué tanta información tiene de nosotros?

—Meh, tenemos que actualizar algunas cosas. El punto es…—Señalo en la dirección donde estaban su padre y su hermano. — ¿Ves eso de allí?, las torres de arena.

Efectivamente, lo que antes habían sido un par de cúmulos extrañamente resistentes de arena de hecho se estaban convirtiendo en lo que parecía ser una enorme puerta. Detalles de estatuas en cada muro aun sin terminar.

—Conforme pasa el tiempo, mi arena corroe las cosas, las consume y las transmuta en un material similar. No tengo mucha experiencia con esta forma, pero en teoría debería ser un proceso mucho más rápido. Incluso lo sería más si pudiera mantenerme en el suelo, pero eso limitaría mucho mi vista. — Movió su brazo, de la cuchilla surgía un hilo de arena increíblemente fina, casi imperceptible. — puedo controlarla a distancia y aún más la negra, su electrificación puede hacer estructuras mucho más sólidas, si lograr acumular la suficiente…

—Podrías rodearlo por completo. Entiendo.

Un par de palabras más para llegar a un acurdo. Resumieron todo lo que debían hacer. Toshiro se encargaría de hacer de distracción. Debía mantener la distancia. En cuanto Katsu los atacara el debería distraerlo y al mismo tiempo tratar de crear estructuras de hielo que rodeen el clúster y la cabina de control. De esa forma Karin tendría más facilidad de utilizar sus poderes en áreas específicas.

Se movió con cuidado evadiendo cosas que pudiesen hacer mucho ruido.

Estructuras y ondas pasaban debes en cuando a su lado, siendo detenidas por él con facilidad. Estando sin nadie que le estorbara el camino logro moverse más fácil.

Estaba cerca cuando sintió a Isshin e Ichigo alcanzarlo. Los detuvo un momento para explicarles el plan mientras ambos prestaban atención al nuevo esquema,

Con el tiempo la arena se hacía cada vez más espesa y lograban escuchar incluso su fluir. Las estructuras que se formaban desde el principio, ahora un poco más lejos, detallaban una puerta doble de gran tamaño. Se parecía incluso a las puertas del infierno, sin embargo, era consciente de que eso era imposible.

Aunque podía estar relacionado con el nombre… estaba claro que esa puerta era un portal hacia un mundo controlado por la Zampakuto.

Lamentablemente, como en todo las cosas nunca salen como son planeadas. Estando lo suficientemente cerca, se sino un cambio fuerte en el aire. Las ondas se detuvieron por un corto periodo de tiempo cuanto Toshiro noto que Katsu estaba despertando.

Respondiendo a uno de sus ataques y con ayuda de Isshin e Ichigo, lograron moverse distrayendo a lo poco que quedaba de ese hombre.

La cabina comenzó a sonar en modo de alerta mientras las ondas a su alrededor aumentaron. Toshiro logro dejar pequeñas estructuras de hielo en dirección a los puntos clave del plan, mientras esquivaban los ataques inconscientes de Katsu.

Con mucha calma, Katsu comenzó a implantar a fuerza la piedra en su pecho, desangrándose en el proceso. Como si no tuviera conciencia o más bien como si realmente no le importara.

Toshiro busco a Karin entre las estructuras de alrededor, ocultando su preocupación. En el techo de uno de los edificios la vio, antes de que reapareciera frente a ellos con las manos y la espada frente a ellos.

—No tiene sentido…—pronuncio Katsu, en un tono moribundo—Que sigan intentan detenerme. Mira nada más lo que te has hecho, querida.

Karin no le prestaba atención. Nosotros la protegíamos y ella seguía concentrada en su trabajo. La arena estaba cubriendo nuestros pies ahora.

—Sacrificaste casi todo por tu familia, has estado cumpliendo un papel que no merecías…

— ¡Cállate!

—Sacrificaste tu mente, tu cuerpo e incluso ahora estas sacrificando gran parte de ti…

¿Qué estaba diciendo ese tipo? Los pensamientos de Toshiro se volvieron más fuertes en su cabeza. Ichigo pareció haber recibido un golpe bajo mientras que su excapitán parecía en realidad preocupado por sus hijos.

—Es aterrador, ¿no es verdad?, con más razón deberías venir conmigo... —Toshiro sintió como la presión espiritual de Karin comenzaba a aumentar de nuevo ¡¿Qué mierda quería este tipo?!— Sabes que este mundo estaba condenado desde mucho antes. Los problemas de la sociedad de almas son prácticamente significantes en comparación con lo que pasa allá afuera. El mundo espiritual es eterno, pero los planos que conforman este mundo no lo son. Y cada vez parece estar más cerca de la destrucción.

—Deja las estupideces de lado, ¡Maldito psicópata! ¡Parece que no sabes cerrar esa maldita boca!—

Ahora Ichigo caminen estaba enojado y si bien Toshiro estaba igual de confundido que el resto no pudo evitar mirar a Karin por un momento. Lo que fuera que este tipo estaba queriendo decir la preocupa, aunque solo lo expresara en la forma en la que sus movimientos se hicieron más tensos.

La arena estaba levantándose con mucha lentitud alrededor. Justo como en el plan. Con Katsu más centrado en su parloteo no notaba como estaba en una pequeña jaula.

La computadora, nuevamente comenzó a sonar, ahora una alarma distinta.

—Mierda—

—Karin, ¿Qué pasa?—

—Es lo que me temía. No puede controlar la energía: Su cuerpo y sus poderes no coordinan y ahora esta inestable.

Una gran explosión los envió a todos prácticamente al principio de su camino. Chocaron con fuerza por el impacto.

Instintivamente Toshiro paso sus manos sobre su cabeza para examinar el daño, el golpe lo dejo mareado.

Miro la par que lo golpeo. Las gotas de sangre que yacían en sus manos también estaban esparcidas en pequeñas cantidad contra la pared dorada. Se había golpeado contra la gran puerta.

La puerta a la que no le habían prestado atención estaba casi completa. En realidad, era enorme. La figura de un par de cuerpos esbeltos con lo que parecía ser una cabeza de perro en detalles negros y dorados se aferraban a las puertas.

—Toshiro—Karin lo llamo.

— ¿Qué pasa?

—Cambio de planes. Es más inestable de lo que esperaba. Voy a desconectarlo a la fuerza. Habrá suficiente arena para coordinar la energía y junto con mi sobrecarga podre causar un apagón. Habrá una gran explosión, pónganse detrás de la puerta.

—Karin que...

—Escuchen—llamo la atención de su familia— por favor, protéjanme de sus ataques pero manténganse apartados, si se acercan demasiado tal vez los absorba y aun no tengo suficiente fuerza para controlarlos del todo y no quiero que se los lleven.

—No me digas que… ¡mierda!, ¡¿Karin, hablas en serio?!

Toshiro se desconcertó por la expresión de Ichigo. El peli naranja estaba atónito, mirando entre su hermana y la puerta de forma consecutiva. Estaba verdaderamente sorprendido.

Observe las puertas de nuevo. Ella dijo que… ¿podían llevarnos?

—Karin, ¿qué demonios son estas puertas?— Ichigo pregunto, casi en un susurro. Las gotas de sudor corriendo por su cuello. Sin dejar de ver las puertas.

—El castigo de Anubis… es un pequeño espacio que crea mi Zampakuto. Aun no tengo total comprensión de que hay o que sucede del otro lado de las puertas… tengo una leve idea…pero no estoy del todo segura—, explico sin estar del todo convencida. Estaba ocultando algo—. Las estatuas que cuidan la puerta, al parecer, puedo controlarlas. De hecho, es la primera vez que las veo.

El final de su discurso empujo un pequeño golpe en su estómago. Con una mirada avergonzada, Karin golpeo sus palmas haciendo que todos le prestaran atención a la situación de nuevo.

—En fin ¡llego el momento! Por favor, no se acercan demasiado—Dijo, señalando a la puerta… o a todo en general.

—Karin, por favor ten cuidado— hablo Isshin muy preocupado.

—No te preocupes papá, no me harán nada.

Al final, aunque Toshiro se sintiera preocupado o confundido, no dijo nada mientras todos en un acuerdo mutuo se alejaban de la puerta mientras que Karin se posicionaba en frente.

Sin decir mucho, él peliblanco se quedó de pie cerca. Bajo las condiciones que ella había impuesto. Su padre y su hermano tomaron la delantera. Y Katsu estaba completamente perdido entre murmullos que ahora estaban ocultos bajo el sonido de las ondas eléctricas que comenzaron a desplegarse en los circuitos cerca de él a causa de su inestabilidad.

Escucho los pasos de Karin en el fondo de sus pensamientos mientras observaba el espacio a su alrededor, en guardia con la katana desenvainada mientras se movía con cuidado.

Karin se quedó quieta y Toshiro no noto nada extraño. Entonces, sin bajar la guardia, estudio todo lo que ella hiciera. Tomaría la información que pudiera ahora y la llenaría de preguntas después. Nada de esto se quedaría asi, se prometió a sí mismo.

Siempre fue un joven muy quisquilloso y no le gustaba que nadie más hiciera las cosas por él. Quizás ello le llevo a tener algunos problemas pero lo más esencial en ese momento era prestar atención a cada movimiento, expresión o sonido que ella hiciera. Todo lo mantendría en su mente y solo asi se sentiría satisfecho más adelante cuando todo esto cambiara.

Los ataques por parte de Katsu aumentaron, Isshin e Ichigo estaban al tanto y agradecía que este particular equipo fuera tan hábil, asi no tendrá que distraerse con nada.

Extendiendo los brazos junto su cabeza y tomando un respeto, Karin empuño el Khopesh para después girar sus muñecas, como si estuviera abriendo el cielo.

Una explosión de viento se sintió de repente desde el suelo del gran portón, la arena se movió con gran fuerza bajo sus pies levantándose en un escudo alrededor de ella.

El crujir de las enormes bisagras lo hizo estremecerse. La puerta tenía su propio marco, anclado con grandes torres de arena que, para su completa incomprensión, comenzaron a volverse en un material sólido, disolviéndose en una similar al granito.

Antes parecía ser un castillo de arena. Desde el principio, Toshiro sentía que si lo tocaba podía hacer que este se derrumbara sobre sí mismo. Ahora, la estructura era de una piedra brillante y las figuras que antes ocupaban las columnas poco a poco se fueron separando y volviendo de un material similar al mármol. Un pequeño rallo de energía fluyo desde la punta del khopesh, desplazándose dentro de la hoja iluminando lo que parecía una marca de "Anubis". En el momento en el que eso sucedió, él se estremeció.

El instinto de tener que apartarse con urgencia lo hizo moverse aun si no era su intención. Apenas logró detenerse ya estaba varios metros adelante.

Su llegada repentina llamo la atención de ambos hombres que estaban deteniendo los ataques de Katsu. El suelo ya estaba fracturado en lo que él pudo descifrar como varios ataques del Getsuga Tensho de Ichigo y algunos cuerpos yacían en el suelo, liberando vapor muy seguramente a causa de un ataque de su excapitán.

— ¿Está todo bien, enano?—La mirada Ichigo fue atraída casi de inmediato al fondo. Sin siquiera mirar, Toshiro ya sabía que era lo que estaba viendo Ichigo, pero por aluna razón no quería voltear a ver…

Isshin pareció incluso temeroso por un momento antes de controlarse.

Lo que fuera el Bankai de Karin, la tenía a todos en alerta máxima.

Cuando por fin logro prestar atención de nuevo a las puertas, noto con nerviosismo como estas estaban abriéndose de par en par, sostenida por lo que antes fueron según él un par de estatuas.

No, eso no eran estatuas. Las dos bestias parecían haber estado vivas desde siempre.

Mientras las puertas eran abiertas, Karin parecía estar siguiendo los movimientos de Katsu. Levanto las manos con gracia.

Cuando regreso la mirada al espacio donde yacía Katsu, este estaba rodeado por varias columnas, unidas en un círculo alrededor de él y las maquinas. Las columnas se ennegrecieron con rapidez mientras empezaban a elevarse rayos de energía con bastante potencia, dejando a Katsu preso.

—Escuchen, en cuanto separe a Katsu, él atacara. Por favor eviten pararse frente a las puertas sin importar que tan lejos estén y pase lo que pase no se acerquen a los guardianes. Aun no puedo controlarlos y podría atacar a alguno de ustedes.

Ellos solo asintieron despejando el camino.

Apuntando la punta de la hoja en dirección a Katsu, Karin pronuncio las palabras con sumo cuidado. Bastante concentrada y sin dejar de mirar a su objetivo— Enbāmā no kusari.

Sus ojos nuevamente se iluminaron y una gran franja roja se desplazó por el suelo. Le recordó levemente a lo que había sucedido hace un tiempo cuando estaban buscando a Rían. Pero esta vez, definitivamente era diferente.

Cuando el hilo de luz finalmente llego en dirección de Katsu, un par de cadenas fueron disparadas en su dirección y lo aprisionaron. Fue entonces que las estatuas volvieron a moverse. Ambas tomaron las cadenas y tiraron con una enorme fuerza. Las cadenas se retrajeron y en un momento, Katsu había sido prácticamente arrancado de su lugar.

Se detuvo de repente en el aire. O eso pareció hasta que Toshiro noto los granos de arena que flotaban a su alrededor.

— ¡Agh!—Katsu se quejó, interrumpido por su propio ahogamiento. Las cadenas estaban demasiado apretadas y lo obligaron a escupir sangre. Su cuerpo ya estaba bastante herido debido a sus propias decisiones. La maldición parecía protegerlo de alguna manera— No puedes matarme, Karin. Sé que no puedes—, Se rio. El desgraciado aún tenía fuerzas suficientes para burlarse.

Una de las estatuas comenzó a moverse.

Gracias a la sombra de aquella bestia, Toshiro noto finalmente el hilo de arena que parecía conectar la energía de Katsu, junto con la máquina.

La estatua se arrodillo al lado de Katsu y sin ningún esfuerzo, tomo el renzatsu y la arranco de su pecho. Fue curado con el líquido oscuro pero incluso entonces, quedo la marca.

Aunque hubiera querido prestar más atención, no hubiera podido. Justo cuando recordó que Karin debía corregir todo esto sintió que algo estaba mal. Una horda de monstruos surgió del suelo y lo atacaron. El logro detenerlos pero no podía ver detrás de él, el estado de Karin.

Escucho a Ichigo acercarse y lograba ver a Isshin del otro lado, deteniendo a varios de ellos. Mientras congelaba, destruía y apartaba a esas bestias de él, vio un destello de luz cruzar de regreso a la máquina.

— ¡Mierda! ¡Karin, espera!—Solo pudo hablar desde donde él estaba.

Ella solo le sonrió, estiro su brazo en dirección a Katsu y las cadenas comenzaron a arrastrarlo por si solas dentro la puerta. Katsu trataba de moverse entre gritos mientras su cuerpo estaba siendo envuelto en arena. Después fue atrapado por las manos de una estatua. La otra, se encontraba justo al lado de Karin, Anclando una lanza en el suelo mientras se formaba una gran pared alrededor del clúster y todo lo demás. La estatua le entrego a Karin la piedra y fue entonces que lo entendió todo.

Toshiro intento correr en su dirección, pero de nada sirvió. La arena estaba ahora en todo el lugar. ¿Cómo había hecho eso siquiera? No recordaba que fuera tanta. La puerta se cerró con un impacto increíblemente fuerte y se descompuso para después convertirse en una más pequeña. Las estatuas se hicieron más grandes y mientras la arena lo segaba a él y a los demás, la otra estatua pareció protegerlos…Acostándose en frente de ellos y tomando la forma de un lobo enorme.

Fue entonces que la explosión de energía los envió de nuevo al suelo. Un gran impacto y una luz extremadamente fuerte los dejo cegados mientras sus oídos palpitaban por la explosión.

Perdió la conciencia unos segundos. Para cuando se despertó la estatua y la arena se estaban deshaciendo. Su cuerpo dolía, incluso había abierto sus alas de forma incontinente… ni siquiera recordaba que podía recuperar sus alas.

La puerta de arena ya no estaba y la poca luz que percibía era de hecho solo la luz de la luna.

Con sorpresa se levantó de golpe. No había podido ayudarla a nivelar absolutamente nada. Se suponía que Karin no podía controlar bien su poder ¿verdad? ¿Entonces que mierda hizo él?

Ichigo estaba de pie, siendo ayudado por su padre quien miraba preocupado a su alrededor. Cuando Ichigo se transportó al otro lado, supo que había encontrado a Karin. Su presión espiritual no se sentía en ninguna parte. Su corazón empezó a latir rápidamente.

¿Porque estaba sintiéndose asi de nuevo?, no se había sentido más impotente desde lo que paso con Hinamori hace tantos años. Para cuando llego a su lado, Ichigo estaba reanimándola…

Sintió que la vida regreso a su cuerpo después de mucho tiempo cuando Ichigo declaro que su corazón estaba latiendo.


Después de eso, la ciudad y gran parte del país había caído en la completa oscuridad. La SARD se encargaría de todo lo necesario para distorsionar lo que paso.

Llegaron refuerzos del área de Francia. Una cantidad increíblemente organizada de rescatistas y paramédicos. La sociedad de almas también aporto sus propios recursos.

Recuperaron a los heridos y fueron transferidos a diferentes sedes para ser tratados.

Toshiro y los demás habían sido regresados a la Sociedad de almas para descansar, recuperarse y claramente dar el reporte de todo lo que había sucedido. Después de eso, el Capitán general convocó una reunión. Hasta que no estuviera todo arreglado, estaba completamente prohibido tener el mas mínimo contacto con alguien de la SARD sin que fuese explícitamente solicitado en lo que se llegaba a un acuerdo.

Las cosas ya no volverían a ser como antes. Originalmente se tenía pesan perder contacto con ellos y borrar toda evidencia pero estaba claro que estaban empezando a verse envueltos en un mundo que la sociedad de almas no podía manejar por sí sola.

Ichigo e Isshin permanecieron incomunicados por un tiempo.

Asi pasó el tiempo. Poco a poco empezaron a solucionarse formas un poco más controladas para intercambiar información. Ambas sociedades desconfiadas de la otra y la tensión se podía cortar faciliten, pero el capitán comandante parecía estar empezando a calmarse, dejando de lado el orgullo y la idea de que la sociedad de almas no se debía involucrar para evitar más problemas estaba completamente descarta. Le había quedado más que claro con todo lo que había pasado.

Pasaron los meses hasta que, por fin, se les permitió al primer grupo tener contacto con la SARD. Sin embargo, aun seria de forma muy limitada. La SARD también tenía sus reservas. No querían perder el equilibrio que habían logrado formar con otras especies y más aun con lo huraña que había resultado la sociedad de almas en comparación con el resto.

De hecho, estaban llegando a un extraño acuerdo de intercambio. Integrarían grupos pequeños poco a poco, con la autoridad de su contraparte de mantenerse informado de todos sus movimientos. Incluso entonces, ambas sociedades querían seguir manteniendo su derecho a la privacidad, lo que en cierta medida parecía incluso contraproducente.

—Y eso, es lo que ha pasado desde entonces. Por cierto, Momo te manda saludes. Le caíste muy bien…

Toshiro la miro con cariño. Se veía mejor que antes. La última vez que la había visto, el rostro de Karin estaba terriblemente pálido, no solo por el agotamiento excesivo, sino por los resultados de la batalla.

Ahora estaba mucho más tranquilo. Tanto tiempo sin poder hablar o escuchar algo de ella. O de su familia, más allá del estado de Ichigo…

Ella estaba bien y sin embargo, le dolía tanto.

En el pasado, el mismo había limitado su actitud a su alrededor para mantener la imagen, e incluso entonces se había encontrado peleando consigo mismo por los extraños deseos de besarla. Pero ahora, no podía siquiera darle un abrazo.

Su respiración era tranquila y la expresión de su cara era pacifica a pesar de la cánula. Gracias a la tecnología sabía que estaba casi completamente recuperada de su inestabilidad energética…pero aún le pesaba el pecho.

Le dolía. Le dolía no recibir una respuesta…

Y le dolió mas, saber que incluso después de todo este tiempo, Karin no había despertado y no mostraba signos de hacerlo…

Le acaricio la mano una vez más, teniendo cuidado de no mover el catéter. Las transfusiones de sangre habían sido necesarias. El cuerpo de Karin había sufrido tantos daños a nivel espiritual y físico que incluso su cuerpo se empezó a atacar a sí mismo. Ichigo e Isshin donaron su sangre. Incluso Isshin dono partículas espirituales. Una técnica de transfusión que había impresionado a Unohana. No por el procedimiento en sí, si no la facilidad que había desarrollado la SARD para realizarlo.

Y sin embargo, ella seguía inconsciente.

Les dijeron que debían ser pacientes. Toshiro lo comprendió bastante bien, pero eso no significaba que no se preocupara.

A lo largo de toda esta odisea Karin se sobre esforzó. Su cuerpo, su Fullbring y su forma espiritual. Ella misma había dicho que no controlaba del todo bien el Bankai aun, incluso admitió que no lo comprendía del todo y aun asi logro lo que tenía planeado.

Pero utilizar las habilidades de un Bankai sin saberlo manejar es terriblemente riesgosos y a pesar de la facilidad que tenía Karin para exponerse al peligro y actuar deliberadamente como Ichigo, no posee la misma fuerza para recuperarse. Es muy probable que su espíritu no esté preparado para utilizar su Zampakuto con total libertad.

Y aun asi, ella lo hizo.

—Recupérate pronto. Aún tengo papeleo sin completar por tu culpa—.Acaricio su cabello con cariño antes de levantarse y besar su frente. Arreglo su Haori y se retiró del lugar.


¡No me maten!, ¡No me maten!, ¡No me maten!

Resulta que convertirse en tu peor enemigo es bastante fácil. Ya no me siento tan mal cada vez que leo una buena historia y al final me encuentro con que no la han actualizado hace siglos...

El tiempo pasa terriblemente rápido y sin darme cuenta no había actualizado esta historia hace meses. ¡Peor aún! ¡Armagedón ya lleva años sin actualizar!

En cuanto termine con esta me centrare en esa y en "Lo que nadie espera".

Agradezco muchísimo a quienes me han tenido la paciencia para leer esta historia hasta ahora. Aún más después de tanto tiempo y mi falta de compromiso para actualizar. Pero mi cerebro es muy olvidadizo y el bloqueo creativo se volvió algo crónico.

En verdad no saben lo mucho que me alegra saber que aún hay gente a quienes les interesa esta historia. Y en verdad valoro muchísimo a quienes siempre me dieron sus opiniones.

Con mucha alegría y un ligero dolor en el pecho, les digo que el siguiente capítulo, que estará dividido en dos partes quizás – la segunda siendo un lemon, obviamente- o quizás solo sea una y deje el lemon para un one-short. El punto es, que esta historia está casi por terminar.

De verdad, muchas gracias. Espero sus opiniones y sus votos –si están en wattpad-.

¡Los amo!

1* Anubisu no batsu: el castigo de Anubis

2* Enbāmā no kusari: Las cadenas del embalsamador.

Contexto: Anubis es el dios de la muerte egipcio. El guardián de la necrópolis y jefe de los embalsamadores. También se dice que se hacía cargo de pesar los corazones de los fallecidos, para ver si su alma podía o no descansar en paz.

Los embalsamadores eran los encargados de cuidar los cuerpos posteriores a su muerte para que no se pudrieran, además de envolverlos en las ya tan conocidas momias. Creo que con eso, ya sabemos lo que le paso a Katsu… obviamente esto será profundizado más adelanta.

3*Khopesh: s una espada egipcia. Es más bien como un gancho.