~MAGOS Y SHINOBIS ~


"Las personas más importantes no se buscan,

la vida te las presenta."

Anónimo


Ser un año menor tenía sus ventajas, la principal: No tener que aguantar los berrinches y quejas de Naruto por regresar a la escuela. Desventaja: Tener al más perezoso del grupo como compañero de clases.

Sakura y Shikamaru llegaron al borde del bosque con Ginny Weasley, justo donde un pequeño grupo se empezaba a reunir, a lado de una choza con un enorme jardín lleno de calabazas naranjas de distintos tamaños.

– Este sitio es enorme, nunca había visto tantas verduras tan extrañas.

Shikamaru volteo a ver lo que señalaba Sakura, al fondo de la choza podía ver un corral repleto de verduras gigantes.

–Ahí debe ser donde siembran toda la comida que preparan para los alumnos y profesores.

–Sí, probablemente.

Pasaron un par de minutos y Shikamaru ya estaba dormitando de pie. Había al menos unos veinte alumnos de Griffyndor y Revenclaw, todos conversando en pequeños grupos de tres a cinco personas, unos cuantos solo de pie esperando junto al jardín.

Un par de minutos más y la gran puerta de la choza se abrió, por ella asomo un hombre enorme de expresión bonachona, aunque la mitad de su rostro estaba cubierto de un inmenso mar de pelo. La barba era de un castaño oscuro muy tupida y su cabello largo hasta los hombros totalmente esponjado.

–Bienvenidos chicos, este año tomaran sus primeras clases optativas, me alegra que hayan decidió elegir Cuidado de criaturas mágicas, será un año lleno de conocimientos nuevos para ustedes y espero que sigan todas las indicaciones al pie de la letra, no queremos incidentes, mi nombre es Rubius Hagrid y seré su profesor este año.

Sakura se acercó a Ginny, quien estaba a lado de una de sus compañeras de casa y le hablo con voz baja –¿A qué se refiere con insidentes? –Shikamaru las escucho de pie a unos pasos de ellas.

–El año pasado hubo un incidente con un Slytherin, tuvieron que atenderlo en la enfermería porque un Hipogrifo lo golpeo con sus garras.

–¿Qué es un Hipogrifo? –pregunto Shikamaru

–Qué bueno que preguntes –respondió Hagrid –Este año tenemos cuatro crías que necesitaran nuestros cuidados, así que, síganme para que los conozcan –Sonrió a todos los alumnos y giro para encaminarse hacia el borde del bosque detrás de la choza.

–Bueno, al menos suena interesante –Shikamaru se encogió de hombros y comenzó a caminar detrás de todos los alumnos, junto a lado de Sakura, Ginny y su amiga.

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El castillo era enorme, lleno de retratos, salones, pasillos, armaduras y cientos de alumnos. Cada vez que giraba en un pasillo, Neji sentía las miradas de todos sobre él, esto era algo que se comenzaba a tornar molesto.

Un punto a favor era el uniforme, no distaba mucho de su uniforme habitual, excepto por el color, mientras en Konoha él había optado por un uniforme blanco, aquí el negro era obligatorio, los colores siempre fueron fuente de disputa en la aldea, los shinobis siempre habían tenido una disyuntiva clara: Verde y negro, puesto que eran los colores oficiales, pero en realidad, muy pocos los usaban, solo en ocasiones especiales como los exámenes chunnin o en misiones que fueran necesarios, la mayor parte del tiempo, los ninjas de cualquier aldea, optaban por las prendas que sentían más cómodas y en su mayoría por el chaleco oficial como un agregado.

En este lugar, el uniforme era obligatorio para todos, solo tenía libertad de presidir del sombrero y en algunas ocasiones de la capa, lo cual significaba que lo volteaban a ver por la venda en su cabeza o por el color de sus ojos.

Un par de chicos intentaron acercarse a él para conversar ambos con detalles verdes en el uniforme, los demás alumnos eran reacios a acercarse, como si las diferentes casas tuvieran la regla no escrita de solo hablar entre ellos y no con los demás, algo estúpido en su opinión, aunque en casa la rama principal y la rama secundaria tenían un fundamento similar, era obvio para los shinobis que debías ser por lo menos, cortes con todos ya que nunca sabias con que equipo podría tocarte ir en alguna misión.

Esta misión sería muy aburrida sin compañeros en sus clases.

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Solo habían pasado un par de horas desde que iniciaron la misión e Ino ya estaba harta de todos los estudiantes de Hogwarts. TODOS -sí, en mayúsculas, negritas y subrayado-, eran unos idiotas, peores que sus ex-compañeros de clase y sus compañeros de equipo.

No sabía cuál era la razón, pero, estos niños estaban siendo lo más horriblemente niños que nunca en su vida había conocido, eran unos debiluchos que ni siquiera podían llegar a tiempo a una simple clase, hablaban de cosas tan tontas que se le erizaba la piel.

¿A quién le importa si eres Mestizo o Sangre-no- se-que?, en serio, que clase de mundo es este en el que, si no tienes cierto tipo de sangre eres maltratado por los demás y no solo eso, incluso a los que tienen esa sangre los tratan mal. Esto sonaba muy familiar a la familia de Neji y Hinata, aunque mejor no meterse en esos asuntos.

Pero cual era el colmo de los males: Golpes.

Vaya, que siendo una kunoichi sabe muy bien lo que es un buen golpe, pero esto: Una joven de complexión delgada, pequeña y al parecer con necesidad de una buena alimentación, siendo golpeada por cuatro, CUATRO estudiantes de su misma casa. Sí, esto era el colmo.

Con fuertes pisotones –que harían correr a cualquier Genin o incluso algunos Chunin-, Ino camino por el pasillo directo a la bolita de estudiantes.

–'¿Se puede saber qué demonios creen que están haciendo?' – vocifero plantándose frente a ellos con los brazos al costado y puños cerrados

–¿Qué? – pregunto a su vez uno de los chicos

Ino parpadeo y una de sus manos froto con algo de desesperación su cabeza haciendo que el cabello que le cubría un ojo se agitara de un lado a otro.

–Dejaru a ra iña en pez

En lugar de correr por sus vidas como haría un shinobi normal al ver la cara de enfado de Ino, los cuatro chicos soltaron carcajadas en su cara, haciendo que la rubia se molestara más y una venita en su frente palpitara.

–Ni siquiera sabes hablar bien y tratas de defender a los fenómenos –se burló uno de los chicos

"Fenómenos", esa palabra no la entendió, pero por la forma en que el chico la utilizo, trataba de que fuera un insulto. Así que, simplemente estaban golpeando a una niña por gusto, esto no se iba a quedar así.

–Yo ser Ino, tu pesadilla –apretó los dientes y se lanzó hacia adelante dando una patada certera al chico de cabello castaño en uno de sus costados.

El niño, que se veía era tal vez uno o dos años mayor que ella, soltó un gemido de dolor soltando todo el aire de sus pulmones y se desplomo en el piso jadeando –Ino sintió una enorme satisfacción y eso que ni siquiera uso toda su fuerza en la patada-. Como era de esperarse, los demás cobardes huyeron en ese momento.

Ignorando el peso muerto jadeante en el piso, Ino se acomodó de nuevo el cabello, aliso su falda y dio dos pasos para llegar a la chica echa un ovillo entre la pared y una armadura oxidada.

–¿Tú-tues. Tú estaru ben? –Se puso en cuclillas frente a la chica y extendió una mano.

Dos enormes ojos grises la miraron, sacando la cabeza de la maraña de risos rubios previamente cubiertos por sus brazos.

–Ser Ino, ¿tu quien ser? –Ino ofreció una sonrisa sincera

–'Mi nombre es Luna Lovegood, gracias por ayudarme, los yōsei* predijeron que vendrías'

Ino parpadeo asombrada –'¿Conoces mi lengua?'

–'Sí, papá me enseña desde bebé, mamá provenía de una familia del Monte Hōrai**'

– 'Un placer conocerte, Luna, creo que, seremos buenas amigas'

Ambas chicas se sonrieron mutuamente, Ino ayudo a Luna a levantarse y juntas emprendieron la marcha hacia la enfermería, dejando tirado al chico en medio del pasillo.


NOTAS DE AUTOR:

Perdón por la tardanza.


PALABRAS CLAVE:

Yōsei* = (妖精 lit. «espíritu fascinante o maravilloso») es el término utilizado para referirse a un (フェアリー). Hoy en día, el término es generalmente usado para referirse a espíritus pertenecientes a leyendas occidentales, pero ocasionalmente también puede denotar a una criatura del . Por ejemplo, según una antigua creencia popular en la , alguna vez se temió que un yōsei pudiera resucitar a los muertos.

Monte Hōrai ** = El monte Penglai (en , 蓬萊山; en , 蓬莱山; , Pénglái shān), a veces llamado isla Penglai (en , 蓬萊仙島; en , 蓬莱仙岛; , Pénglái xiāndǎo), es una tierra mística de la . La leyenda pasó a , donde fue el origen del mito de Hōrai (蓬莱 Hōrai). Teorías más minoritarias sitúan la isla en , la o (lo que convertiría Penglai en el ).

La versión japonesa sostiene que los habitantes de Hōrai son pequeños , cuyos corazones no han crecido nunca al no tener conocimiento del mal.

En el Kwaidan, se indica que tal lugar parece ser una mera fantasía. Literalmente se dice que "Hōrai es llamado también Shinkiro, que significa espejismo — la visión de lo imposible".


Luna

07 de Septiembre de 2022, 07:30 p.m.