- Capítulo 5 - (Volumen 2)
Compañeros de Heroísmo
Cuando regresé con Naofumi junto a las demás, Yuki y Luna no pudieron resistir ni un segundo más y entraron corriendo en sus formas humanas a la posada, solo para encontrar a Naofumi y saltar sobre él en un mar de lágrimas de alegría.
No sé qué harán una vez que Naofumi se vaya a su mundo y no pueda llevarlas. Supongo que buscaré la manera de que mis portales vuelvan a funcionar, en caso de que aún no lo hagan después de que terminen las Olas.
Dentro de la habitación, nos organizamos entre Ren, Naofumi y yo para compartir el resto de los materiales que habíamos obtenido. Sin embargo, digamos que no obtuvimos cosas demasiado interesantes.
Después de todo, Ren aún no había salido del país debido a que estaba cuidando de Farrie. Por otro lado, nosotros sí habíamos hecho y también teníamos los materiales de varios monstruos que él había cazado en sus aventuras.
Uno de los "materiales interesantes" fue la cabeza de dragón de la Quimera. Para ser honesta, me impresionó bastante.
Bastón de Dragón de Quimera: Condiciones cumplidas
Bastón de Dragón de Quimera C
Habilidad bloqueada: Bono de Equipo - Habilidad - Segundo Bastón, Aumento de SP (Pequeño), Resistencia a la Magia de Fuego (Media), Ataque +2, Ataque Mágico +2
Efecto Especial de Equipo: Aumento de Magia de Fuego (Medio)
Nivel de Maestría: 0
Esta habilidad "Segundo Bastón" era algo nuevo para Naofumi o para mí, ya que nunca habíamos conseguido algo así. Y cuando la probé, una copia del Bastón Vasallo apareció flotando a unos centímetros de mí.
También se me ocurrió utilizarla en conjunto con el Espejo Frontal de Ataque Aéreo, y el resultado fue que apareció un segundo espejo. ¡Increíble! Ahora mis zonas de ataque habían aumentado y se me ocurrían nuevos métodos de batalla.
El lado negativo era que fui la única en adquirir la habilidad. Por su parte, Naofumi obtuvo un contraataque en su efecto especial de equipo llamado "Quemadura de Dragón Impuro (Medio)". En cuanto a Ren, él ni siquiera tenía la habilidad, solo sabía de su existencia.
El efecto especial del equipo no valía la pena mencionarlo, ya que el Bastón de Leludia lo dejaba inútil en su totalidad. Fue un desperdicio de efectos, esa es la forma más apropiada de decirlo.
Siguiendo con Ren, se mostraba muy emocionado, casi como si quisiera bailar de felicidad por todas las nuevas formas de armas que estaba obteniendo de nosotros.
Más que aprovecharnos de él, era Ren quien se estaba aprovechando de nuestra bondad.
Al menos los métodos de fortalecimiento lo valen, así que no me quejo.
—Ughh... ¿Ren...?
En medio de nuestra pequeña reunión, la compañera de Ren, Farrie, comenzó a despertarse. A lo que él, se apresuró a estar junto a ella, a un lado de la cama.
Incluso cuando ella estuviera curada por completo, Ren no permitía que esa mirada preocupada abandonara su rostro.
—Farrie, ¿te sientes bien?
—Me... ¡Me siento genial! ¡No me había sentido así hace tiempo!
Un fuerte suspiro lleno de alivio escapó de la boca del Héroe.
—Me alegro.
—¿Fuiste tú quién me curó, Ren? ¿Pudiste reunir el dinero suficiente?
Ren negó con la cabeza y miró en nuestra dirección.
—Fueron ellos. Farrie, te presento a Naofumi, el Héroe del Escudo, Umbroxia, la Héroe del Bastón, y el resto de su equipo.
Los ojos adormilados de Farrie se abrieron por completo al escuchar nuestros nombres y títulos de Héroes.
—¡Pe... pero! ¡¿No se suponía que... el Héroe del Escudo era un criminal?! ¡Ren, ¿estás bien?! ¡¿Te hicieron algo?!
—No te preocupes, Farrie. Todas esas fueron mentiras creadas por la iglesia y la corona para incriminarlo, después de todo lo odian. ¿Verdad?
—Pues... Lo de la violación es una completa y estúpida mentira dicha por esa escoria mortal. Pero, si te refieres a la monja...
—Esa fue mi culpa, me hizo enojar y la maté. Admito el error.
Tanto Ren como Farrie se quedaron estáticos por unos segundos, al menos hasta que el primero se recompuso.
—A... aun así... Ellos me hicieron entender que estaba equivocado, me ayudaron y ahora te salvaron a ti. Para mí eso es más que suficiente, pero, ¿tú que piensas, Farrie?
—Yo...
Farrie nos miró a nosotros y a Ren, y después de unos segundos de reflexión, asintió, más para sí misma que para los demás.
—Si Ren está de acuerdo y confía en ustedes, entonces yo también lo haré. ¡Mis puños estarán listos siempre que los necesiten!
—Gracias, Farrie.
Con una sonrisa en el rostro, Farrie asintió una vez más.
—Ren, ahora que Farrie se ha recuperado, necesitas ir a subir tus niveles.
—Estaba pensando lo mismo, pero no sé si subiremos lo suficiente para la Ola. Aun con tu método, Naofumi, y las nuevas formas de armas, yo sigo siendo nivel 48 y Farrie 46.
¿Eh? ¡¿Tan bajo?! Aunque, tiene sentido, él en todo este tiempo apenas podía alejarse de la ciudad y los monstruos del área tienen un límite en cuantos niveles puedes aumentar. Eso, si quieres estar poco tiempo y no una eternidad para subir un único nivel.
—¿Y por qué no los llevamos a Faubrey? Por el evento de "activación" y todo eso.
—Esa es una buena idea.
—¡Espera! ¡¿Hay un evento de "activación"?!
¿Así qué Ren ya los conoce? Eso hace todo mucho más fácil.
—Si, de ahí es que pudimos subir tanto nuestros niveles. Ahora mismo todos los miembros de nuestro grupo son nivel 80.
Ah, Ren y Farrie se quedaron con la boca abierta de la sorpresa.
—¿Quieren ir allí?
—¡Si!
Buena respuesta sincronizada.
—Antes, Ren debería desbloquear la Serie Dragón.
—Es cierto, casi lo olvido, pero Leludia aún está con Melty.
—Si. Filo, ¿podrías ir a por Leludia?
—¡¿Ehh?! ¡¿Por qué?! ¡Filo la odia!
Entrecerré mis ojos un tanto molesta y gruñí.
—Filo...
—... ¡Bien! ¡Filo irá! ¡Pero será la última vez!
—Esa es mi chica.
Con eso dicho y hecho, Filo se marchó en busca de Leludia.
—Mientras esperamos, creo que deberíamos hablar sobre un tema importante.
—¿Qué cosa?
—Sus futuros compañeros de equipo. Los necesitan aún, ¿no, Ren?
—Si... No creo que podamos solos.
—Entonces, ¿por qué no compras algunos?
—¿Eh?
—Umbroxia, ¿no te referirás a...?
La mirada de Naofumi se volvió oscura de repente, pero yo negué con la cabeza sin dudarlo.
—No, los esclavos son ineficientes. La lealtad no existe, solo el miedo, y por supuesto, eso puede ser útil. Pero solo a corto plazo.
Me crucé de brazos y sonreí con mi típica sonrisa "malvada".
—Estoy hablando de huevos de monstruos. Filoliales, grifos, dragones, esos tres son los más esenciales, pero si quieres algo que los desplace mucho más rápido, entonces recomiendo un dragón.
—Pero, ¿dónde vamos a conseguir uno? Por lo que sé son muy costosos y no tenemos el dinero.
—No sé preocupen por eso, déjenmelo todo a mí.
—Umbroxia, ¿qué rayos estas planeando?
—Digamos, que volveré a "casa".
Después de que Filo regresara con Leludia, le ordené a la dragona que desbloqueara la Serie Dragón para Ren, y ella accedió sin problemas. Cuando lo hizo, Ren quedó muy sorprendido por la gran cantidad de nuevas armas obtenidas, tanto que casi se cae de espaldas, aunque solo podía utilizar la mitad de ellas.
Entonces, salimos de la posada, y en los carruajes nos dirigimos a la tienda de Mortal Repugnante.
Como siempre, tocamos la puerta metálica y él nos recibió con una sonrisa, aunque aún no sabía quienes éramos. Naofumi seguía con su disfraz, Filo y yo estábamos sobre sus hombros en nuestras formas crías, Yuki y Luna continuaban enganchadas a sus carruajes, y Leludia era una completa desconocida para él.
Al único que pareció reconocer, fue a Ren, y esto porque él era muy conocido en el reino.
—Héroe de la Espada y compañía. ¿En qué puedo servirles?
—Yo...
—No te molestes, Ren. Yo me encargo.
—Esa voz... ¿Podrá ser?
Naofumi se quitó la capucha y la máscara, revelando así quien era.
—¡Señor Héroe del Escudo, tanto tiempo! Y veo que le ha ido muy bien desde que se fue.
—Lo mismo diría de ti.
El aspecto de Mortal Repugnante había cambiado mucho, ahora sus ropas eran más elegantes, con accesorios de oro y gemas valiosas en todas partes. Si alguien lo viera, pensaría que era un hombre rico.
—Oh, esto. Se lo debo a una "amiga" que tenemos en común, una que estoy seguro de que se encuentra con nosotros ahora mismo.
Todas las miradas se posaron en mí al instante, ¿era tan obvio? Pues parece que sí.
Cambié a mi forma humana y salté hacia el suelo.
—Cumplí mi parte, ¿tienes lo que quiero?
—Si, pero, ¿por qué mejor no lo discutimos adentro?
—Claro, será divertido.
Todos entramos al interior de la tienda y seguimos a Mortal Repugnante a través de la primera habitación, su fachada de vendedor de monstruos, y luego por otra puerta que llevaba a la verdadera tienda.
—¿Qué... es esto?
—Así que el comercio de esclavos se hacía aquí.
—¡¿Comercio de esclavos?! Ah, cierto, eso que mencionaron antes.
—Recuerda que también el Rey Inepto inició el duelo por eso, duelo del que tú nos defendiste.
—Ah... Recordaba el duelo, pero no el motivo de este. Estos días mi memoria no ha sido la mejor, al menos para estas cosas.
—Ren...
Preocupada, Farrie tomó la mano de Ren, lo cual lo sorprendió. Sin embargo, él le respondió con una cálida sonrisa.
¿Huelen eso? Huele a romance. O tal vez soy yo y mi sentido del amor atrofiado.
Un poco de ambos, tal vez.
Mientras disfrutaba de la miserable existencia de los mortales, ya habíamos llegado a la sala principal de Mortal Repugnante, con su escritorio, sus anotaciones y la lotería de huevos a unos metros de distancia.
Caminé hacia el escritorio y coloqué mi mano sobre este, luego observé a Mortal Repugnante directo a su asqueroso rostro.
—Primero que nada, hemos venido para comprarte un huevo de monstruo para Ren.
—¿De la lotería de huevos?
—Así es.
—Bien. Si ya conoce el funcionamiento, no veo problemas para que él elija.
Ren asintió, y junto a Farrie y Leludia observaron los huevos. El resto de nosotros los mirábamos desde lo lejos.
—Leludia, tu turno.
—Bien.
Con los ojos bien abiertos, Leludia estiró su mano y buscó entre los huevos.
—Disculpa, pero, ¿qué está haciendo?
—No le des importancia. Ahora, volviendo a nuestro asunto. ¿Aún está aquí?
—Lamento informarte que no. La esclava fue vendida unos días después de nuestro acuerdo. Aquí... tienes lo que necesitas.
Mortal Repugnante deslizó un documento con su mano en mi dirección, todo mientras miraba hacia otro lado.
Ja, ja, qué disimulado.
Tomé el documento sin problemas y comencé a leerlo.
Veo... Raphtalia... Diez años... Nacida en la aldea de Lurolona... ¡Oh, eso no lo sabía! Entonces, ella debió estar presente durante la primera Ola de Melromarc y logró sobrevivir. Aunque, no importó mucho, ya que al final fue secuestrada por esclavistas y vendida como una simple mercancía.
No me sorprendería que los mismos caballeros del reino la hayan secuestrado. Después de todo, esos tipos de antes eran caballeros y esclavistas al mismo tiempo.
Cuando terminé de leer el documento, lo dejé en la mesa y se lo devolví a Mortal Repugnante. Él, aún sin ver, lo tomó sin ningún problema. Luego se dio la vuelta con una gran sonrisa.
—Con eso concluye nuestro acuerdo. Ahora, ¿le gustaría comprar un esclavo?
—¿Tienes niñas? Las necesito lindas y saludables.
—¡Umbroxia!
—¿Qué? Me comenzaron a gustar, y ya no estás en tu mundo, así que no hay ninguna ley que te lo impida, mucho menos a mí.
—Aun así...
—¿No tenías que preguntarle sobre Wyndia?
Sorprendido por la pregunta, el rostro de Naofumi cambió a uno más serio.
—Traficante de Esclavos.
—Me llamo Beloukas, pero dime como quieras.
—Lo que sea. Necesito encontrar a una niña, de diez u once años, semihumana tipo perro, de cabello castaño, fue vendida hace una o dos semanas por aventureros que venían de la aldea del Este de Melromarc.
—La aldea en donde el Héroe de la Espada acabó con ese Dragón, ¿verdad? Escuché bastante sobre el tema, más por la tragedia de sus compañeros que otra cosa.
—Si... Esa misma. El nombre de la esclava es Wyndia, ¿tienes a alguien así?
—Podría revisar, pero, en caso de no hacerlo, buscaré a través de mis contactos. Sin embargo, eso se sumará al pago por la esclava.
—No me importa. Solo no intentes estafarme o te haré pagar.
—¡Por supuesto! Veo que te has convertido en mi tipo de cliente preferido, Señor Héroe. Por cierto, ¿qué le ocurrió a los filoliales que te vendí?
—Están ahí afuera con los carruajes, también son Reinas Filoliales. Y no, no planeo venderlas a ningún precio.
El Mortal Repugnante tembló de "miedo" y sonrió aún más hacia Naofumi.
—En definitiva, eres el Héroe del Escudo y un gran cliente. Si señor.
Para cuando ellos terminaron su conversación y yo le estaba preguntando a Mortal Repugnante sobre qué tipo de niñas tenía, Ren, Farrie y Leludia ya habían terminado con sus asuntos. En cuanto a Filo, ella ha estado dando vueltas por todo el lugar sin prestarnos atención.
—¿Ya terminaron?
—Sí, no nos decidíamos cuál huevo elegiríamos, eso es todo.
—Veamos...
Mortal Repugnante observó el huevo y después hacia donde había estado colocado antes. Debido a esto su mirada se volvió un tanto nerviosa, entonces primero miró a Leludia y luego a mí.
Sonreí con un poco de malicia.
—¿Qué ocurre? ¿Acaso viste algo "extraño"?
Cambié a Mi Bastón y algo de la "Presencia Maligna" se filtró en el cuerpo de Mortal Repugnante.
—N... no, para nada. Por favor, Héroe de la Espada, rocíe un poco de su sangre en esta tinta, luego mire el símbolo pintado en la cáscara del huevo y dibújelo en este plato.
—Claro.
En el tiempo en que Ren obtenía su primer monstruo, yo estaba pensando en los esclavos que quería comprar. Pero había un problema, no tenía dinero, por el contrario, Naofumi sí, y él no me dejaría utilizarlo en nuevos juguetes sexuales.
Aun cuando tengo a Filo, a Leludia, a Yuki y Luna, más o menos, y pronto a Melty, no era suficiente. ¡Yo quiero más! Así que, Naofumi, ¡¿por qué eres tan malo?! ¡Solo dame un poco de dinero para una esclava, solo una! Chico, chica, ¡me da igual! ¡Solo quiero otro juguete para mi lista!
Observé a Naofumi a los ojos, y cuando capté su atención, hice la mirada más triste que me fue posible.
No funcionó.
—Se lo qué quieres, y mi respuesta sigue siendo un rotundo no.
—¡¿Ahhh?! ¡Naofumi, vamos! ¡Se buen amigo!
—No. Si es para eso, no te daré nada.
—¡Bien! ¡Conseguiré mi propio dinero y me compraré todos los esclavos que quiera! ¡Y luego de aparearme con todos, voy a presumírtelo en la cara!
—¡No, gracias, qué asco!
Me di la vuelta y caminé en dirección a Leludia. Tomé su mano y luego continué hasta Filo, a quien sostuve con mi otra mano.
—¿Eh? ¿Qué ocurre, Onee-chan? Y, ¿por qué está ella contigo...?
—Yo... también estaba preguntándome lo mismo, Umbroxia.
—¡No quiero oír ninguna pelea! ¡Nos vamos! ¡Iremos al carruaje de Luna y haremos un trío! ¡Les guste o no!
—¡¿Qué?! ¡No!
—¡Sin discusiones!
Y así, dejé la tienda de Mortal Repugnante junto a Filo y Leludia. Para cuando Luna se enteró de lo que estábamos por hacer, ya era demasiado tarde.
Desde ese día, aquel carruaje ya no sería el mismo. Mucho menos lo serían la filolial caprichosa y la inteligente pero sumisa dragona.
Regresamos a la tienda de armas, y para entonces ya había terminado mi pequeño y rápido "asunto" con Filo y Leludia. Debo decir que me divertí mucho, aunque ellas dos no tanto. Aún podía sentir la mirada furiosa de Filo clavándose en mi costado.
—Supéralo, volveremos a hacerlo, te guste o no.
—¡No! ¡Filo lo odia! ¡Filo no quiere estar cerca de esa dragona nunca más!
—Aunque me moleste estar de acuerdo con ella y vaya en contra de tus deseos, Umbroxia, yo tampoco quiero acercarme a esta filolial, ni a ninguna otra.
Y, a pesar de eso, ambas están aferradas a uno de mis brazos, sentadas a centímetros de la otra y conmigo en medio.
Qué molestia. En serio, este odio entre especies es tan inútil. Cuando veamos a Fitoria le preguntaré al respecto, ella debería saber el origen de todo. Es la Reina Filolial, ¿o no?
Cuando Erhard vio a Naofumi y a Ren juntos, este se sorprendió un poco, pero luego sonrió y le preguntó a Naofumi sobre lo de antes. En todo ese tiempo, la expresión de Ren pasó de neutral, a arrepentida, y terminó en una miserable.
—Pero, en fin, ahora estamos tratando de encontrar a Wyndia y ayudar a Ren a seguir adelante con todo esto.
—Entiendo. Aunque, si tan solo me hubieras dejado terminar antes, iba a decirte que Ren todavía se encontraba en la ciudad, ya que querían hablar con él y todo eso.
—Bueno, aquí está. Ahora volveremos a Shieldfreeden y lo presentaremos con la vicepresidenta Aveline. Después, Umbroxia nos teletransportará a Faubrey para dejarlo en el evento de "activación" durante el tiempo que queda.
—¿Y ustedes qué harán? Porque me dijeron que ya no pueden subir más de nivel allí. ¿Irán en otro viaje por el país?
—Tal vez, no lo hemos planeado.
—Naofumi, ¿por qué no van a Zeltoble? Según sé de Brave Star Online, allí hay muy buenas armas para copiar.
—¿En serio? Y eso que yo quería evitar ese país a toda costa...
—¿Eh? ¿Por qué?
Más armas... Podría adquirir nuevas habilidades interesantes, y con mi velocidad llegaríamos en un máximo de cinco o tal vez cuatro días. En cuanto a la Ola de Melromarc, quedaban unas...
[18:05:30]
Aun teníamos tiempo, el cual podría aprovechar para aprender artesanía, vender algunas cosas y con ese dinero comprar esclavos.
¡O solo le pediré dinero a Aveline y listo! Esto, por supuesto, sin que Naofumi se entere.
Qué lista que eres Umbroxia.
—El punto es, que vine aquí para decirte a dónde íbamos y que no tardaríamos demasiado. Creo que al final, nunca te pregunté en cuanto tiempo tendrías listo los pedidos.
—Ah, eso. Mmm... ¿Una semana? Puede que unos días más, pero te aseguro que lo tendré todo para antes de la Ola.
—Bien. Eso es todo, gracias, Erhard.
—No es nada. Y, Ren, la próxima vez que quieras copiar una de mis armas, paga por hacerlo.
Con el ceño fruncido, Erhard sermoneó a Ren, a lo que él agachó la cabeza en señal de disculpa.
—Lo siento mucho, en serio. Si quieres, puedo pagarte ahora. Aunque, no sé si será suficiente...
—No, está bien. No quiero que te presiones más. Solo procura salvar mi mundo, ¿de acuerdo?
—¡Si!
Ante la acción decidida del miserable Héroe, Erhard asintió con una sonrisa en el rostro.
—Entonces, volveremos en diez días. Hasta luego, Erhard.
—Nos vemos, Naofumi.
Después de despedirnos de Erhard y entregarle los huesos del cadáver de Gaelion para la armadura de Naofumi, subimos a los carruajes y nos dirigimos a la tienda de magia. Al llegar, saludamos a la mortal y le contamos lo sucedido con la monja ese día, así como mi elección como Héroe del Bastón, lo cual la sorprendió y asustó un poco. Le pedimos permiso para copiar algunos bastones, y ella accedió sin costo alguno.
Al final, solo logré conseguir algunos nuevos bastones, pero ninguno que me pareciera interesante, solo ofrecían bonificaciones y algunos efectos especiales de equipo, y eso fue todo. Después de eso, partimos de la Ciudad del Castillo.
Ah, es cierto. Luna se enfadó mucho conmigo por lo del carruaje, así que en todo este tiempo estuvo limpiándolo como una demente, y al final, aunque logró dejarlo lo más reluciente posible, el olor era casi imposible de eliminar, al menos por ahora.
Debido a esto, Ren y Farrie tuvieron que venir con nosotras tres al carruaje de Yuki. De lo contrario, el olor los marearía hasta el punto de desmayarse.
Aunque una parte de mí piensa que el olor despertaría sus instintos reproductivos, no sé, es solo un pensamiento mío.
Apenas salimos de la ciudad, utilicé el Bastón Portal y llevé tanto a Ren como a Farrie, junto con el huevo de dragón, a Shieldfreeden. Allí reestablecimos los niveles de Farrie, quien luego se sintió muy agotada y cansada debido a esto, pero afirmó que podía superarlo. Una vez que ella alcanzara otra vez el nivel 40 en Faubrey, le realizaríamos el ascenso de clase con la ayuda de Leludia.
También les contamos sobre la opción de convertir a Farrie en esclava de Ren, al colocarle la marca del esclavo, pero, aunque Farrie no tenía problema con eso, él no estaba dispuesto a hacerlo. Según Ren, no era necesario, ya que un día mientras él estaba cuidando de ella, su espada adquirió una nueva forma de arma.
La Hoja de la Camaradería, la cual le otorgaba bonificaciones de equipo similares al Bastón de Usuario de Esclavo que obtuve con la tinta de esclavo, junto a la propia sangre y escamas de Leludia.
Cuando Ren mencionó esa arma, me sorprendió que Naofumi dijera que también la tenía. Según él, la había obtenido desbloqueada justo después de la muerte de Takt y de que yo me convirtiera en la Héroe del Bastón.
Es tan extraño, me hacía preguntar cuáles eran los requisitos para obtener mi propia versión. Y entonces, llegamos a la conclusión de que podría ser la confianza en mis aliados, similar al método de Naofumi. Quizás, por eso yo no tenía esa arma, una parte de mi aún no confiaba en verdad en nadie.
¡¿Por qué?! ¡¿Por qué tengo que ser así?! ¡En verdad quiero confiar en otros! Confiar en Naofumi, Filo, Yuki, y Luna... Pero no puedo, porque entonces mis memorias pasadas vuelven y me atormentan.
¿Cuántas promesas se hicieron y luego fueron rotas como si no valieran nada? Son tantas las veces, podría decir que incontables, pero estaría mintiendo, porque recuerdo cada una de ellas y cuánto aumentaron mi decepción por los mortales.
La última que quebró mi mundo fue... Bueno, aquella que hicimos con Trea.
—"¡Mami, estaremos juntas por siempre! ¡Te lo prometo!"
—"Mami también te lo promete. Porque Mami te ama mucho."
—"¡Te amo, Mami!"
—"Te amo, Trea."
... En momentos como este, desearía regresar a ese día y corregir mis estúpidos e inmaduros errores.
Pero ya no importa, el pasado ya no existe, solo queda seguir adelante y vivir para cambiar las cosas. Trabajar en reconstruir nuestro lazo de amor roto.
Pasado el tiempo requerido para la teletransportación, Naofumi llegó junto a los demás y los carruajes a Shieldfreeden. Saludó a Aveline y, dado que Ren había guardado la ubicación del Portal en su nueva habitación, los teletransporté a él, a Farrie y al huevo a Faubrey. Luego, volé con ellos en mi espalda y en poco tiempo nos adentramos en el Bosque de los Hurones del Norte.
—Así que este es el lugar, me parece recordar algo similar en Brave Star Online.
—Nunca he estado en Faubrey, pasé toda mi vida en Melromarc.
—Entonces será una nueva experiencia para ti, Farrie.
—¡Si! ¡Estoy tan emocionada!
Mientras ellos observaban el hermoso bosque, tomé el mapa con las distintas ubicaciones de monstruos del Karma y sus respectivas esferas de jefes del Inventario.
Luego de entregárselo a Ren, él lo miró sin comprender las palabras escritas en su interior. Yo tampoco podía entenderlo del todo, ya que estaba en el lenguaje de Shieldfreeden y no me había tomado el tiempo suficiente para aprenderlo, mucho menos el lenguaje de Faubrey.
Para nuestra fortuna, la piedra con los hechizos de los Héroes estaba en letras mágicas, por esto mismo fue sencillo para Naofumi y yo entenderlos. En cuanto a Ren... Le sugerí utilizar Mi Espada para aprender las letras mágicas. Esto le ayudaría a no depender tanto de las esferas de cristal y a aumentar la potencia de sus futuros hechizos.
—Traeré a Naofumi en treinta minutos, su Portal estará listo en poco tiempo. Mientras ustedes suben de niveles, el resto se dedicará a obtener cuerpos enteros de monstruos y más objetos caídos. Por mi parte, viajaré a Zeltoble y cuando llegue, estableceré un punto seguro de teletransporte, tal como planeamos. ¿Entendido?
—Por supuesto.
—Gracias, Umbroxia-chan.
—Y recuerda, Ren. Mantén a ese huevo de dragón siempre en tu espalda por los próximos dos o tres días, o de lo contrario no te obedecerá. Después súbelo hasta el nivel 40, entonces lo llevaré junto a Farrie al ascenso de clase.
Habíamos decidido que el Dragón Caballero sería macho, esto para evitar que en su época de celo violara a Ren, aunque, el hecho de tener ese sexo ahora pondría en peligro a Farrie y esto fue lo que más preocupó a Ren en un principio. Sin embargo, logré tranquilizarlo al decirle que durante ese período me encargaría del dragón y lo utilizaría como mi juguete personal. Haciendo eso este no tendría tiempo para hacerle algo a Farrie.
No es que fuera a dejar que me hiciera algo, no, claro que no. Por el contrario, seré yo quien use al dragón, al igual que Leludia. Ella dijo que le parecía divertida la idea y yo acepté. Ren no estuvo muy contento, pero aceptó la idea siempre y cuando no le hiciéramos daño...
Qué molestia. Bueno, me conformaré con mis futuros esclavos.
Los minutos pasaron y, dado que quedaba poco tiempo para que Naofumi se teletransportara, decidí volar hacia allá para no perder tiempo.
Cuando los recogí, volvimos a gran velocidad con Ren y Farrie. Me despedí de todos por el momento y salí una vez más de la zona del evento. Minutos después, ya me encontraba en Melromarc y volando directo a Zeltoble.
Al no tener peso extra, creo que podría acortar aún más mi viaje. Será interesante comprobarlo.
Con mis ánimos en lo alto, aumenté mi velocidad.
(Día 58)
Era por la mañana, en el camino a Zeltoble me encontré con unos estúpidos y débiles grifos. Los maté y absorbí sus cuerpos. Gracias a eso subí al nivel 81, sí, solo un nivel, así de débiles eran. En cuanto a las armas desbloqueadas, no fue nada tan interesante como la Serie Dragón, así que las dejé desbloqueando solo por los bonos de equipo que ofrecían.
Para cuándo llegué a su Ciudad Capital, aquella en la que se encontraba el Reloj de Arena del Dragón y el comercio estaba mucho más arraigado en la cultura, me sorprendió la cantidad de edificios y construcciones que había. Al igual que en Faubrey, la presencia de vida natural era escasa.
Era una lástima... Y todo debido a los mortales.
Ah, y estaba repleto de mortales, todos caminando en diferentes direcciones y sin detenerse. Una parte muy grande de mí quería lanzar un hechizo y mandarlos a volar a todos de allí.
Suspiré.
No ahora, Umbroxia. No ahora.
Por cierto, estaba sobrevolando la ciudad en mi forma de dragón joven y utilizando el hechizo Paso Oculto Drifa X, de esa manera nadie podría verme, a menos que fuera alguien muy perceptivo o con un increíble dominio de este tipo de magia.
Bueno, es poco probable que encuentre a alguien así por aquí, así que será mejor que busque un buen lugar para aterrizar.
Observé entre los callejones oscuros, aquellos desprovistos de vida mortal, y aterricé en uno de ellos, no sin antes cambiar a mi forma humana aún oculta.
—Este será el sitio. Ahora...
Reemplacé el punto de teletransporte de Melromarc por el de Zeltoble y activé la habilidad.
—¡Bastón Portal!
Teletransporte ↑
Memoria de Ubicaciones de Teletransporte
Alerta, la Teletransportación va a Iniciarse
Shieldfreeden, Patio del Palacio
Faubrey, Ciudad Principal
Zeltoble, Callejón de la Ciudad Capital
Seleccioné Faubrey como destino y en cuestión de segundos desaparecí del lugar para reaparecer en mi nuevo destino.
—Ahora, a volver con Naofumi, Filo y los demás.
Gracias a la marca del esclavo en Leludia, pude encontrar sin problemas su ubicación en este extenso bosque. Sin embargo, a diferencia de antes, ahora otro mortal más acompañaba al grupo, era un dragón de color violeta que aún no superaba los cuatro o cinco metros de altura.
Je, es bastante pequeño. Sin embargo, parece que aún está creciendo, así que es posible que llegue a ser más alto pronto.
—¡Umbroxia-Onee-chan, volviste!
Al verme aterrizar en el suelo, Filo corrió hacia mí en su forma de Reina Filolial y me abrazó con todo su cuerpo. En respuesta, le devolví el abrazo.
—Hola, Filo, ¿me extrañaste?
—¡Siii! ¡Filo te extrañó mucho, Onee-chan!
—Yo también te extrañé.
Mientras ambas continuábamos abrazadas, Naofumi y el resto del grupo se acercaron a nosotras.
—Bienvenida, Umbroxia. ¿Descansaste bien en tu viaje?
—Sí, no fue difícil cuidarme de los monstruos. Todos se asustaban con la "Presencia Maligna" de Mi Bastón y el gran tamaño de mi forma de dragón. Monstruos patéticos.
—Veo que tu humor sigue siendo el mismo.
—Podría decirse.
—Hola, Umbroxia.
La nueva voz, Ren, me saludó con una sonrisa en el rostro, a lo que yo levanté la mano en señal de respuesta.
—¿Cuántos niveles han subido?
—Ya estamos todos en el nivel 80. Naofumi, Leludia y yo llevamos a Rikuto a ascender de clase ayer. Aun cuando él nació justo ese mismo día.
—Está creciendo rápido.
—Si, las bonificaciones han ayudado mucho.
Me giré para mirar al dragón, él hizo lo mismo. Y, por un segundo, su expresión mostraba confusión para luego convertirse en la típica expresión de enojo y un cierto sentido de cautela.
Sin interés, volví a dirigir mi mirada hacia Naofumi y Ren.
—Y bien, ¿qué tienen para mí?
—Bueno...
Pasamos la siguiente hora compartiendo materiales y los cadáveres de monstruos, aunque Naofumi y Ren contribuyeron más en esta área que yo. También aproveché para mejorar la rareza de uno de mis bastones. Durante ese tiempo, conversamos entre nosotros y cazamos algunos monstruos "jefe" adicionales.
El resultado de todo esto fue muy agradable.
Bastón de Verdadero Dragón Emperador (Despertado) SR
Habilidad desbloqueada: Bono de Equipo - Habilidad - Ira del Dragón, Aumento de Ataque contra Dragones (Muy Grande), Ataque Mágico +20, Ataque +14
Efecto Especial de Equipo: Fuego Primario, Aumento de Todos los Tipos de Magia (Grande), Reducción del Consumo de Energía Mágica (Grande), Reducción del Consumo de SP (Grande), Reducción del Consumo de ¿? (Grande), Aumento de SP (Medio), Aumento de MP (Grande), Aumento de ¿? (Grande), Mejora del Lanzamiento de Hechizos
Efecto Especial Exclusivo: Comandante de Dragones
Mejorarlo fue una tarea ardua, ya que tuve que sacrificar muchos cuerpos de monstruos del Inventario.
En un principio, los puntos requeridos para "despertar" el arma eran de 5000, lo cual era una locura total. Luego, esos puntos fueron aumentando cada 1500 a 2000, y hubo un momento en el que pensé que no podría mejorarlo. Sin embargo, logré hacerlo y ahora este bastón superaba sin problemas a Mi Bastón.
¡Gracias, Leludia! ¡Eres la mejor y no me arrepiento de dejarte con vida!
Aunque todavía me pregunto qué significa eso de "¿?". Cuando le pregunté al Bastón, este solo me respondió...
[El Bastón Vasallo no puede responder esa pregunta, por eso le pide a su portadora que lo descubra por si misma a su tiempo.]
Tch... Bastón estúpido. Como sea, si dice que algún día lo descubriré, no creo que deba preocuparme demasiado por eso.
—El evento de "activación" terminará pronto, ¿ven el cielo? Está volviendo poco a poco a la normalidad.
Ren apuntó su dedo hacia arriba y todos levantamos la mirada en dirección al cielo rojizo, pero de manera gradual dejaba de ser tan rojizo, el color celeste estaba recuperando su dominio una vez más.
—Mi Portal estará listo en menos de veinte minutos, sugiero que aprovechemos el tiempo y cacemos unos pocos monstruos más. Podríamos venderlos en Zeltoble o volverlos energía.
—Bien.
Todos asintieron, y varios minutos más tarde, nos encontrábamos listos para partir. Y justo a tiempo, porque el cielo recuperó su color celeste por completo, lo que significaba que el evento de "activación" había terminado al fin.
—Primero, Naofumi, Ren, Filo, Yuki, Luna y yo seremos teletransportados con el Bastón a Zeltoble. Luego, Ren y Naofumi guardarán el punto de teletransporte y ambos volverán aquí. Entonces, Naofumi teletransportará al resto de regreso a Zeltoble. ¿De acuerdo?
—Filo se perdió la primera vez que Onee-chan dijo algo sobre un tal Zeltoble.
—¿Todos a excepción de Filo entendieron? Levante la mano quien no.
Aquellos en hacerlo fueron Farrie y Rikuto, aunque Naofumi y Ren se mostraban nerviosos.
Suspiré.
—No importa, solo hagan lo que diga y estaremos bien.
Levanté el Bastón y con pocos ánimos, exclamé:
—¡Bastón Portal!
Una vez más, regresé a Zeltoble.
No pasó mucho tiempo hasta que todos estábamos en Zeltoble, pero surgía un problema. Aunque todas las filoliales y yo podíamos tomar formas humanas, Rikuto no podía hacerlo, ya que aún estaba en proceso de crecimiento. Además, no era viable pasear por toda la ciudad con un dragón de cinco metros, sería como pedir que nos atacaran o algo peor.
Por eso, Farrie se ofreció a cuidar de él mientras el resto de nosotros explorábamos.
Al principio, Rikuto se negó a aceptar esta propuesta. Como todo niño pequeño que adora a su "padre", es decir, a Ren, no le gustaba la idea de separarse de él.
Solo pudimos convencerlo de lo contrario gracias a Ren, quien, a cambio de su paciencia, le prometió traerle algo bonito y pasarían el día jugando juntos.
Ren había cambiado, y mucho. Creo que, si sus compañeros nunca hubieran muerto, tal vez seguiría siendo el mismo idiota de siempre. Por supuesto, él no era nada comparado a esos otros dos idiotas sin salvación.
En serio, no tengo idea de cómo vamos a obtener sus métodos de fortalecimiento sin ser engañados en el proceso.
¿Debería secuestrarlos y torturarlos después de la Ola? Mmm... No lo sé. Solo lo haré de ser muy necesario.
—Esta ciudad es parecida a la de Brave Star Online, así que me encargaré de guiarlos, ¿están bien con eso?
—Claro, no hay problema.
Estuvimos caminando y siguiendo a Ren por la ciudad por un tiempo, hubo veces en las que parecía perderse, pero recuperaba el rumbo casi de inmediato. Entonces, llegamos a lo que se suponía era la mejor tienda de Zeltoble, en palabras del mismo Ren, claro.
La tienda era un edificio casi del tamaño de mi forma dragón, no, puede que un poco más.
Cuando entramos, nos vimos rodeados por una cantidad exagerada de brillantes objetos. Parecía que solo el trío de filoliales disfrutaban de esa vista, ya que el resto de nosotros apenas podíamos ver bien.
Pasaron unos segundos y logré acostumbrarme al intenso brillo. Fue entonces cuando un mortal nos vio y nos saludó desde detrás de un mostrador.
—¡Bienvenidos! ¿En qué puedo ayudarlos?
El primero en hablar fue Naofumi.
—Estábamos buscando la tienda de armas.
—Esa se encuentra en el segundo piso. Pero antes de llegar allí, ¿les gustaría echar un vistazo a los accesorios que tenemos en el primer piso?
¿Accesorios? No es mala idea echar un vistazo. Después de todo, quiero aprender a hacerlos y venderlos. En serio, necesito dinero.
Caminé hacia el mortal y, gracias a que el mostrador no era muy alto, pude mirarlo sin tener que levantar la cabeza por completo. Naofumi, Ren y los demás me siguieron desde atrás.
—¿Tienes algo interesante? No quiero perder mi tiempo.
El mortal y yo nos vimos a los ojos, y por un momento sus ojos "brillaron" como si hubiera encontrado algo interesante. Pero, ¿a quién le importa?
—Primero necesito saber, ¿qué tipo de accesorios estás buscando?
—Nada en específico, solo algo que mejore mis habilidades físicas o mágicas. Lo estético no tiene importancia, a menos que eso sea lo único que puedas ofrecerme. En ese caso, creo que debería seguir mi camino.
—Umbroxia...
Sin embargo, a pesar de mis palabras, el mortal se rio de mi comentario. ¿Qué le sucede ahora?
—Me agradas, niña. ¿O debería llamarte Umbroxia?
—Haz lo que quieras, solo muéstrame esos accesorios.
—Claro, ahora mismo.
Unos segundos de espera más tarde, el mortal ya había vuelto de una habitación contigua. En sus manos traía una pequeña caja bien decorada. La colocó en la mesa frente a nosotros y la abrió.
—¡Ooooh! ¡Qué bonito!
—A Luna le gusta mucho. Iw... Maestro, ¿puedo tenerlo?
—Yuki también lo quiere, Nao... Maestro.
—Mmm... Ni siquiera sé si podré pagarlo.
Con una sonrisa en el rostro, el mortal me ofreció un objeto que me recordaba a los creados por los estúpidos magos, un monóculo. Y aunque como Héroe podía ver todo sobre los objetos, aún más por mi nivel, decidí aceptar el monóculo, solo para no levantar sospechas sobre quienes éramos.
Entonces, lo coloqué cerca de mi ojo.
—Ahora mira hacia los accesorios.
Con molestia, hice lo que me indicó y luego...
Aqua Vínculo
Calidad: Excelente
Efectos Aplicados: Aumento de la Magia de Apoyo (Medio), Aumento de la Magia de Agua (Medio), Aumento de MP (Grande)
El primero se veía interesante, no voy a negarlo, y tanto Ren como yo nos beneficiaríamos al usarlo, ya que él tiene afinidad con la magia de agua y apoyo. Y ese "Aumento de MP (Grande)" me sería de mucha ayuda.
Vendaval Ardiente
Calidad: Excelente
Efectos Aplicados: Aumento de la Magia de Viento (Grande), Aumento de la Magia de Fuego (Grande), Aumento de MP (Pequeño)
El segundo, un brazalete, era muy bueno también, pero no suelo utilizar magia de fuego y viento, esto le serviría más a Filo o a las demás. Aunque el efecto de "Aumento de Fuego (Grande)" sería desperdiciado en ellas, aún más en Yuki.
¿Tal vez Rikuto posea afinidad con el viento? Porque Leludia solo tiene afinidad con la magia de Fuego y de Electricidad, por más extraño que parezca esto último.
Y ese "Aumento de MP (Pequeño)" es tan lamentable que ni quiero seguir viéndolo.
El tercer y último accesorio me pareció el mejor de todos.
Corazón Sanador
Calidad: Excelente
Efectos Aplicados: Aumento de la Magia de Curación (Grande), Aumento de la Magia de Apoyo (Grande), Aumento de MP (Medio)
Este era perfecto tanto para Naofumi como para mí, y al ser un anillo no representaría una molestia llevarlo encima, a menos que yo me transformara, en ese caso explotaría por la presión y yo habría perdido mi dinero comprándolo.
Claro, si tan solo tuviera dinero... ¡Quiero dinero! ¡Y lo quiero ahora!
—Entonces, ¿qué te parecen?
—Me gusta Corazón Sanador, aunque Aqua Vínculo tampoco es malo. ¿Cuál es el precio de cada uno?
—Veinte y quince monedas de oro.
—Ah...
Todos nosotros, o al menos aquellos que entendíamos sobre el dinero de este mundo, nos quedamos estáticos en nuestras posiciones.
—Por tu reacción me hace pensar que no tienes el dinero, o lo haces, pero es demasiado. ¿Cuál de las dos es?
¡La primera! ¡Eso es obvio! Aunque Naofumi todavía tiene lo que le quitamos a ese idiota...
Volteé mi mirada hacia Naofumi, a lo que él solo desvió los ojos a otro lado.
—Dinero, ahora.
—Es muy costoso, Umbroxia.
—No me lo diste antes y lo entiendo, pero cuando es algo que puede beneficiarnos, creo que deberías hacerlo.
Naofumi suspiró, y sin que nadie a excepción de mí pudiera verlo, tomó la bolsa de monedas de su Inventario.
—Antes de pagar, me gustaría ver hasta dónde puedo regatearlo. ¿Qué le parece?
Oh, oh, el modo "regateador" de Naofumi entró en acción.
La sonrisa del mortal se expandió aún más.
—Adelante. Pero puede que te resulte difícil.
Con una sonrisa propia, Naofumi respondió:
—Eso lo veremos.
Por alrededor de una hora, Naofumi y el mortal estuvieron en una "lucha comercial". Durante ese tiempo, uno de sus asistentes vino como reemplazo para atender a los mortales que visitaran la tienda.
Al final, Naofumi logró reducir el costo de Corazón Sanador a dieciocho monedas de oro, lo cual, si bien seguía siendo mucho, es un gran logro por parte de Naofumi. En total nos ahorramos doscientas monedas de plata, y al todavía quedarnos casi treinta monedas de oro de ese idiota, podría decirse que sobrevivimos a la quiebra total.
Tanto Naofumi como el mortal estaban sudando y se veían un poco agotados.
—... Parece que sabes cómo hacer las cosas interesantes, ¿eh, Joven?
—... Opino lo mismo de ti.
Luego de tomar las monedas de la bolsa, Naofumi se las entregó al mortal, quien tomó con cuidado el accesorio y lo colocó en mi mano.
—Ahí tienes, Umbroxia. Asegúrate de cuidarlo o toda esta entretenida discusión habrá sido en vano.
—Lo sé.
Me coloqué el anillo en mi dedo medio de la mano derecha, aquel llamado "dedo del corazón", una pura invención estúpida de los mortales.
En ese momento, sentí mi cuerpo mucho más fuerte y al ver mis estadísticas, noté como estas habían aumentado, al menos lo referente al MP y los hechizos.
—Creo que esto es todo, ya hemos pasado mucho tiempo aquí. Debemos seguir con lo nuestro.
Cuando tanto Naofumi como yo estábamos a punto de partir junto al resto, el mortal nos hizo una pregunta, una muy interesante y agradable pregunta.
—¿No les interesaría aprender sobre la artesanía? Debo decir que ambos se complementan mucho el uno con el otro, por lo que sería un desperdicio de su talento dejarlo pasar.
Ambos volteamos hacia él y, con la sonrisa de un depredador que ha capturado a su presa, hablé:
—Continúa.
Por fin mis malditos bonos de artesanía serían utilizados para lo que estaban destinados.
Después de que el mortal nos propusiera enseñarnos artesanía y que nosotros aceptáramos, acordamos comenzar hoy por la noche, cuando ya hubiera menos clientes y sus asistentes se encargaran de la tienda por su cuenta.
En cuanto a la tienda de armas del segundo piso, había una amplia selección de armas, escudos, espadas, lanzas, arcos y, para mi fortuna, bastones. Junto a Naofumi y Ren, copiamos todo lo que pudimos sin ser descubiertos. Una vez que terminamos, continuamos explorando el resto de las tiendas de la ciudad.
Ya por la noche, teníamos una cantidad decente de nuevas formas para nuestras armas, y queríamos desbloquearlas. Sin embargo, antes de hacerlo, Naofumi y yo debíamos asistir a nuestra práctica de artesanía en la tienda del mortal. Para facilitar el proceso, nos equipamos con la forma de la Oscuridad Divina de nuestras armas antes de llegar allí.
—Bien, el proceso puede resultarles tedioso, o no, todo depende de la facilidad que tenga uno con las manos y la propia magia. Pero no creo que ninguno de ustedes tenga problemas, por algo los elegí, tienen "potencial".
Qué gracioso que lo diga, en mi mundo era la Bruja con más potencial que existía. Aunque, claro, esto es otro tipo de potencial.
—Ahora, comencemos.
Las siguientes horas fueron... agradables. El mortal, o Hickwaal, el cual era su nombre, nos enseñó sobre la obtención de los materiales necesarios para inducir joyas y otros objetos con magia, cosa que sería muy sencilla, aún más con el Bastón Vasallo.
También habló sobre la creación de accesorios a partir de metales preciosos, sus distintos diseños y las herramientas necesarias para hacerlos. Las cuales, él se ofreció a vendernos a un "precio justo", nos negamos, por supuesto.
Ya teníamos a Aveline para este tipo de cosas, lo mismo con las joyas, pero eso él no lo sabía y por eso mismo nos dio información sobre varias minas de minerales, tanto en Zeltoble, como en Melromarc y algunos otros países.
Este tipo sí que tenía contactos, y nos los estaba entregando todo gratis. Si claro, es obvio que tiene algo entre manos, no sé, ¿tal vez quiera hacernos cargo de su tienda? Digo, no tendría tantos problemas, mientras pudiera conseguir mi dinero y comprar lo que yo quisiera, pues bien por mí.
Para todo esto, Hickwaal nos entregó también un documento dentro de una carta, que a su vez usaríamos para que sus contactos supieran que íbamos de su parte.
Entonces, comenzamos a fabricar nuestros primeros accesorios. A quien más se le hizo "difícil" fue a mí, esto porque no era alguien tan "creativa" en ese ámbito. Sin embargo, con la ayuda de Naofumi y la guía de Hickwaal, pude hacer un diseño agradable a la vista y en el proceso creé un buen accesorio. Solo hacía falta imbuirle magia y estaría listo.
Pero, ¿qué tipo de magia?
Bueno, cuando empecé a hacer este accesorio lo hice pensando en Filo y su amor por las cosas brillantes, así que tal vez debería hacer algo que la beneficiara.
Con eso en mente, terminé creando un accesorio de una calidad mayor a la esperada. Aunque esta disminuyó un poco luego de imbuirlo con magia, pero daba igual, el resultado me gustaba.
Este proceso de aprendizaje no llevó mucho tiempo, unas seis horas según la cuenta atrás de la próxima Ola de Melromarc.
¡Has fabricado un Collar de Lolita Azul!
Calidad: De Excelente a Buena
Efectos Aplicados: Aumento de Agilidad (Medio), Aumento de Resistencia (Pequeño)
Si, mi humor es una mierda, ¿y qué? Filo es mi Loli, ¿no? Entonces debe tener algo que la represente aún más.
No pienso discutir más al respecto.
Solo espero que ella no se transforme o el collar explotará, aunque conociendo a Filo... De seguro se le olvida.
¿Por qué tengo que estar enamorada de una cabeza hueca?
Así es, mi amor por Filo es oficial y no solo producto del celo. Por supuesto, eso fue lo que lo impulsó, pero, aun así, yo la amo. Solo que aún no se lo he dicho.
¿Por qué motivo? No sé, solo no quiero hacerlo. No es el momento.
Cuando volvimos con el resto a Shieldfreeden y le entregué su regalo a Filo, ella estuvo muy feliz, tanto que comenzó a cantar de la alegría. En un punto hizo algo que me sorprendió, y fue imitar la voz en un bardo que habíamos escuchado en Zeltoble durante nuestra "exploración".
No tenía idea de que los filoliales podían hacer eso, y al preguntarle, Filo solo me miró confundida.
—¿Onee-chan no puede hacerlo también?
—¿Eh...?
Decidí intentarlo, y el resultado fue... un tanto "aterrador".
La voz que me propuse imitar era la de Naofumi, frente al mismo Naofumi, Ren, Aveline y todos los reunidos durante la cena.
—"Umbroxia es increíble, mi mejor amiga. Ahora le daré todo mi dinero para comprar lindas y puras esclavas semihumanas."
—...
Todos quedaron en tal silencio que fue hasta un poco incómodo.
—... ¡N... no vuelvas a hacer eso, Umbroxia!
—Eso sin duda fue... curioso, Umbroxia-sama.
—... No creo ser capaz de olvidar eso por un tiempo.
—¡¿Ren...?!
—Ren tiene razón, eso fue extraño y un tanto perturbador.
—¡¿Farrie...?!
Je, je, je, esto es tan divertido. Ahora, ¿qué más voces podría imitar?
Estaba a punto de imitar a Hana, ya nos parecíamos mucho en cuanto a rostro y estatura, ahora también podía copiar su voz. Pero entonces, lo descarté. Era mejor hacerlo cuando ella estuviera presente, para que fuera mucho más divertido.
Por lo que, me decidí por la voz de la Zorra. Tenía curiosidad sobre como reaccionaria Naofumi. Si, lo sé, es una broma de mal gusto, pero quería divertirme.
¿Qué? ¿No se supone que los amigos se hacen cosas así?
—"¡Héroe, por favor, perdóneme por todos mis pecados! ¡No volveré a hacerlo, así que, detenga...! ¡Ahhhh! ¡Noooo! ¡Padre, sálvame! ¡Ahhhh!" ¿Y? ¿Qué te pareció mi imitación de esa Zorra? ¿Te gustó, Naofumi?
—...
—¿Naofumi?
Una mirada aterradora, junto a una sonrisa de la misma magnitud, se mostró en la expresión oscura de Naofumi.
—Fue música para mis oídos.
—Je, je, lo sabía. ¿Quieres más?
—... Tal vez luego.
—¿E... esa no era la voz de...?
—¿... la Princesa Malty?
Las expresiones de Ren y Farrie estaban un tanto pálidas, pero a excepción de ellos, el resto se encontraba comiendo con normalidad, incluyendo a Aveline.
—No se puede evitar que Naofumi la odie, esa escoria, su padre y la nefasta iglesia de los tres Héroes se atrevieron a conspirar contra él. Lo mínimo que podrán hacer para compensar su dolor e ira es hacer sufrir a la primera princesa.
Incluso Aveline está de acuerdo. En serio, esta mujer es la pareja indicada para Mi Naofumi, y una gran líder para este país.
—Aveline...
—Naofumi...
¿Oh? Parece que el odio mutuo hacia esa Zorra ha reforzado su amor, bueno, al menos la escoria fue de utilidad para algo.
— "¡Filo opina que Aveline y el Maestro hoy volverán a hacer bebés!"
—¡Onee-chan hizo la voz de Filo!
—¡Umbroxia!
—No está muy lejos de la realidad... Naofumi.
—¡¿Aveline?!
—T... tú puedes, Naofumi.
—¡¿Ren?!
—¡Siii! ¡Más miembros para el grupo!
—¡¿Chicas?!
—Primero serán mis pequeños y luego vendrán los de Naofumi. Aaaah, qué hermoso pensamiento.
—¡¿Podrían detenerse?! ¡Es vergonzoso hablar de esto en presencia de todos!
— "¡Naofumi, suerte con tu nueva familia!"
—¡Umbroxia! ¡No imites a Erhard! ¡Lo haces aún más raro!
—¡Ja, ja, ja, ja! ¡Todo por Mi Naofumi!
Y así, mientras Naofumi continuaba avergonzándose y tapándose el rostro con ambas manos, todos nos reímos y terminamos el día de forma alegre.
Por cierto, esa noche, Naofumi no durmió en la cama con nosotras. Así que propuse un cuarteto con el trío filolial y yo, pero Yuki y Luna se negaron. Al parecer, querían mantenerse "puras" para Naofumi...
Pobres chicas, no comprenden que su maestro no es un Lolicon, y ahora que tiene a Aveline es casi imposible que ocurra algo entre ellos.
Lástima. Pero algún día sucumbirán a la tentación.
Hasta entonces, tengo a Mi Filo y a Leludia.
(Día 59)
Este día lo usaríamos para subir nuestros niveles, pero no en Shieldfreeden, sino en Zeltoble. Ren conocía algunos lugares adecuados para cazar monstruos, aunque antes queríamos asegurarnos de que eran los correctos. Por eso, decidimos ir primero al Gremio de Aventureros de Zeltoble.
El problema era que no conocíamos el idioma, pero Ren nos aseguró que habría un encargado para estos casos. Después de todo, es normal que haya aventureros extranjeros en el gremio. Al menos, en Melromarc lo era, según él, claro.
Al llegar a las aproximaciones del gremio, un edificio casi tan grande como la tienda de Hickwaal estaba frente a nosotros. De él, mortales con armaduras, espadas, escudos, bastones y demás armas entraban y salían del sitio.
Supongo que debemos entrar.
Continuamos caminando y nos adentramos en el interior del edificio. Allí, más aventureros se reunían: algunos sentados en grupos alrededor de una mesa, otros hablando con los encargados detrás del mostrador, y muchos más frente a un gran tablón en el cual suponía estaban las misiones encargadas.
—Síganme, debemos registrarlos en el gremio.
—Claro, Ren.
Todos seguimos a Ren, él ahora mismo se encontraba siendo tomado de la mano por Rikuto, ahora en forma humana, a quien se le había hecho su propia ropa mágica a medida. Farrie los seguía desde atrás con una sonrisa tonta en el rostro.
Estando frente al mostrador, uno de los encargados se acercó a Ren.
—¿En qué puedo ayudarlo?
—Vengo a registrar a mis compañeros en el gremio de aventureros. Nosotros dos ya somos parte de él, solo que fuimos registrados en Melromarc. Espero que no sea un problema.
Tanto Ren como Farrie mostraron un collar con sus nombres y el símbolo del gremio, el mismo sol iluminándolo todo, al parecer representaba el como este "iluminaba el camino hacia el futuro" y cosas así de estúpidas.
Volviendo a los collares, estos estaban hechos de distintos metales, al menos con respecto al resto de los miembros del gremio. Esto para diferenciar los niveles de cada uno y de esa forma facilitar la asignación de encargos.
Eran nueve rangos: Hierro, Hierro Mágico, Acero Mágico, Plata, Plata Mágica, Oro, Oro Mágico, Platino y Platino Mágico.
En cuanto a Ren y Farrie, ellos se encontraban en el rango de Plata y aspiraban a avanzar al siguiente nivel. Sin embargo, desde la muerte de sus compañeros, esa aspiración había disminuido mucho en ellos.
Qué lástima... Bueno, continuemos.
—No se preocupen, el gremio de aventureros acepta a todos sus miembros y no está vinculado a un país específico.
—Entiendo. Entonces, por favor regístrelos.
—De acuerdo.
La encargada, o la mortal, nos preguntó si sabíamos leer y escribir el lenguaje de Zeltoble, a lo que nosotros dijimos que no, solo el de Melromarc. Sabiendo esto, ella nos entregó unos pergaminos en ese idioma, en los cuales podríamos colocar nuestros nombres verdaderos o solo apodos. Luego, aceptamos todo lo acordado en el pergamino y con eso hecho, todo habría terminado.
Ahora solo debíamos esperar a que nos entregaran nuestros collares, cosa que ocurriría mañana cuando ya estuvieran listos.
En cuanto a mi nombre de aventurera, elegí un apodo, al igual que Naofumi. Él se llamaría Rock, por Rock Valley. Al parecer, ese es su apellido en un idioma de su mundo y un apodo muy utilizado por Naofumi.
A la mortal le costó un poco entenderlo, incluso si estaba escrito en el lenguaje de Melromarc, pero al final, con la ayuda de Farrie y Ren, logramos hacerla entender.
Yo, por otro lado, decidí apodarme Hoxia.
Ese era un nombre en el que no había pensado en mucho tiempo, y que proviene de un pasado que ya no me pertenece...
Las tres filoliales se nombraron con sus propios nombres, al igual que Rikuto.
Al terminar de registrarnos en el gremio, le preguntamos a la mortal si sabía de alguien que pudiera mostrarnos zonas de monstruos, esto con la excusa de aumentar un poco nuestros niveles antes de comenzar en el gremio.
Su respuesta nos tomó por sorpresa a todos.
—Por supuesto, el joven Watanabe, el Héroe del Proyectil se los dirá con gusto, a un precio adecuado, por supuesto.
Ante este "nuevo descubrimiento", porque en realidad ya sabíamos que el Héroe se encontraba en este país solo que no dónde, todos nos quedamos paralizados de la sorpresa. Bueno, todos a excepción de cinco niños monstruos.
El primero en hablar fue, por supuesto, Naofumi.
—¿El... Héroe del Proyectil? ¿Él se encuentra aquí?
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de la mortal.
—Así es, él es quien se encarga de ayudar a los reclutas nuevos como ustedes, y aun cuando debería estar volviéndose más fuerte para la Ola, decide velar por otros. En serio es un gran Héroe...
Un "extraño" suspiro escapó de su boca.
Oh, oh, otra enamorada de un Héroe.
Después de recuperar la compostura, la mortal volvió a su expresión neutra de antes.
—Hoy tienen suerte, él se encuentra en el edificio haciendo algunas tareas. Si lo desean, puedo llamarlo ahora mismo, aunque tal vez esté un poco ocupado.
—Si... Por favor, hágalo.
—Bien.
Cuando la mortal se alejó de la habitación, Naofumi, Ren y yo nos miramos a los ojos. Ah, y también Farrie, pero ella no era un Héroe, así que no contaba.
—¿Qué método creen que tenga? No, ¿siquiera nos compartirá su método? Puedo obligarlo, pero tal vez mienta, aunque no es que eso me detenga.
—No, si siente que somos una amenaza, él podría alertar al país, y sería otro lugar del que tendríamos que escapar. Ni siquiera sabemos que tan fuerte es, y tampoco si posee otros métodos de fortalecimiento.
—¿En serio crees que un Héroe Vasallo solitario tendría en sus manos el resto de métodos? Por lo que sabemos, la escoria de Takt tenía tres de las Armas Vasallas, Basura el Bastón, Fitoria el Carruaje, los Guanteletes no poseen portador, y solo quedan el Proyectil y el Hacha.
» En cuanto al resto de Armas Sagradas, ninguna había sido invocada en años, por lo que veo poca posibilidad de que tenga sus métodos.
—¿Y si es uno de esos Reencarnados que mencionaron? Tal vez, su "Dios Falso" le entregó los métodos de fortalecimiento de cada arma de este mundo.
—Si, esa también es una posibilidad. Pero, no tendría mucho sentido, si ya posees los métodos y los niveles, ¿por qué no ir a por los Héroes y punto? Eso descartaría la teoría.
Los tres pensamos durante unos minutos más, propusimos algunos posibles escenarios, solo para descartar la gran mayoría.
Suspiré con cansancio.
—Solo conozcamos al tipo, si es un Reencarnado lo sabré y lo eliminaremos, entonces el Arma Vasalla será libre, y, tal vez, la muy idiota nos entregue su método de fortalecimiento. Aunque dudo mucho que vaya a ser el caso.
—Bien.
—De acuerdo.
—Solo espero que no lleguemos a eso.
Yo también, Farrie. Yo también.
Justo en ese momento, la mortal volvió caminando hacia nosotros desde afuera del mostrador, y a su lado la acompañaba un mortal, un joven con apariencia extranjera y de unos... ¿Qué? ¿Dieciocho años, quizás?
Bueno, sabía que sería un Invocado, Aveline lo dijo hace tiempo, y que fuera japonés tampoco me parecería una sorpresa.
En serio, ¿qué tienen estas armas con los japoneses? Incluso la Guitarra Vasalla, un Arma de otro Mundo, eligió a una japonesa como su portadora.
No tiene sentido.
[El Bastón Vasallo dice que, no todas las Armas Sagradas o Vasallas invocan japoneses, algunas eligen a humanos de otros países. Pero todos son o fueron otakus alguna vez en su vida y entienden un poco sobre los videojuegos.]
Si Naofumi no me hubiera explicado esos términos, estaría tan confundida y enojada ahora mismo...
Aun así, pudieron haber elegido a un mortal entrenado en la guerra o alguien más capaz, ¡pero no! Se decidieron por los ineptos de mente débil y sin ningún tipo de habilidad de combate.
Qué estupidez.
Lo siento, Naofumi, pero también entras en esta categoría. Al menos un poco.
Los mortales caminaron hacia nosotros con una sonrisa en el rostro, la primera en hablar fue la mortal.
—Aquí está, el Héroe del Proyectil.
—Un gusto, mi nombre es Yukihiro Watanabe, y como dijo mi amiga, soy el Héroe del Proyectil. O un Héroe de Siete Estrellas, como prefieran decirme.
El Héroe nos tendió la mano, y Naofumi fue quien la estrechó con la suya.
—Rock, también es un gusto conocerte. Queríamos hablar contigo sobre las áreas de aumento de nivel, pero...
Naofumi, de manera discreta, movió su escudo frente a él, y sin que nadie a excepción de la mortal y el Héroe lo vieran, cambió su escudo al de Verdadero Dragón Emperador. Esto, por supuesto, sorprendió a ambos mortales, y a su vez hizo que dieran un paso atrás.
—Tranquilos, solo queremos hablar. Lo que hayan escuchado solo es mentira de la iglesia de Melromarc y la Corona, al menos la gran mayoría. ¿No es cierto, chicos?
—Si.
Ren colocó su espada junto al escudo de Naofumi y también lo cambió a esa misma forma.
—Dos Héroes Sagrados...
La mortal parecía casi al borde del pánico. Por otro lado, el Héroe del Proyectil se veía tranquilo, casi emocionado.
—Si solo quieren hablar, entonces no hay problema. Por favor, síganme.
—¿Watanabe-san? ¿Estás seguro...?
—Tranquila, Elara. Todo estará bien, confía en mí.
Aunque dudosa, la mortal asintió al Héroe.
—Bien. Pero, ten cuidado.
—Si.
Se dio la vuelta y volvió a su trabajo.
—Vayamos a un lugar más privado, ¿de acuerdo?
Con un asentimiento por parte de todos, caminamos detrás del Héroe hacia otra sección del edificio. Unos minutos después, llegamos frente a una decorada puerta que llevaba a una desconocida habitación.
Al entrar, fui maravillada por la gran cantidad de libros que había, claro, no eran como en la Gran Biblioteca del Palacio, pero seguía siendo hermoso.
—Por favor, acomódense en los sofá. Aunque no creo que sean suficientes.
Había seis sofá en total. Naofumi se sentó en uno, Yuki y Luna cambiaron a sus formas crías y saltaron sobre sus hombros, cosa que tomó un poco por sorpresa al Héroe.
—Así que podían hacer eso... Wow.
Ren tomó su propio sofá, y Rikuto hizo lo mismo que las filoliales, Farrie se sentó en el sofá de al lado.
Por último, yo me senté en el sofá junto a Naofumi, y Filo se acomodó en mis piernas en su forma humana. Leludia fue a uno de los dos sofá que quedaban y miró a la filolial con envidia, ésta por su parte le mostró la lengua en señal de burla.
El sofá restante, lo tomó el aún asombrado Héroe del Proyectil.
Entonces, la verdadera conversación dio inicio.
—Primero, déjame disculparme por mentirte antes. Mi nombre no es Rock, como ya deberías suponer, en realidad me llamo Naofumi Iwatani y soy el Héroe del Escudo Sagrado.
—Yo soy Ren Amaki, el Héroe de la Espada Sagrada.
—Me llamó Umbroxia, la Héroe del Bastón Vasallo, o el Bastón de Siete Estrellas.
Todos mostramos nuestras Armas e hicimos que cambiaran de forma frente al emocionado Héroe.
—¡Increíble! Nunca creí reunirme con tantos Héroes al mismo tiempo, y mucho menos este día. Y díganme, ¿qué necesitan? Oh, perdón, no les pregunté sus nombres.
El Héroe miró hacia las demás, a lo que Farrie sonrió igual de emocionada.
—¡Mi nombre es Farrie! Soy la compañera de aventuras de Ren.
—Leludia. La Dragón Emperador de Umbroxia, mi actual maestra.
—¡Filo es Filo!
—Estas chicas son Yuki y Luna, son filoliales. Y este chico de aquí es Rikuto, un dragón como podrás ver.
—Un gusto conocerlos a todos. Ahora sí, ¿de qué querían hablar?
—Umbroxia...
Con una seria mirada, Naofumi me dio la señal.
—Héroe del Proyectil, mírame a los ojos.
—¿Eh? Claro, pero, ¿para qué?
—Solo hazlo.
El mortal asintió y fijó su mirada en mí, y entonces...
—Nop, no es Reencarnado.
—¿Estás segura?
—Muy segura.
—Bien.
La tensión en los hombros de todos nosotros disminuyó, aunque la mirada confundida de Yukihiro no pasaba desapercibida para nadie.
—No entiendo lo que acaba de ocurrir.
Suspiré.
—Déjame explicarte...
Pasamos los siguientes minutos contándole lo sucedido con la escoria de Takt y el "Dios Falso", aunque oculté el hecho de ser una Bruja de otro mundo, ¿por qué? La pregunta sería, ¿por qué no? Aun si este tipo no es un Reencarnado, ¿por qué debería confiarle mi "secreto" a él?
—Entonces, ¿me están diciendo que tal vez haya más de estos Reencarnados? ¿Qué todos buscan robar nuestras armas y matarnos por ser Héroes? Y al mismo tiempo, ¿un Dios Malvado los lidera y es quién manipula las Olas? ¿Me perdí de algo?
—No. En resumen, es así.
—Por... ¿Dios? Esto es una locura.
Hundido aún más en su sofá, Yukihiro palideció un poco, pero logró mantener la compostura.
—Por eso, necesitamos el método de fortalecimiento de tu Arma Vasalla.
—Cla... ¡Claro! ¡Ya mismo se los digo!
Ante esta respuesta positiva de parte del Héroe, todos compartimos una sonrisa mutua, en especial nosotros tres.
—El método de fortalecimiento del Proyectil, según la Ventana de Ayuda, consiste en consumir dinero para cancelar una falla de otro método de fortalecimiento o aumentar la efectividad de los mismos.
» Hasta ahora no he podido utilizarlos porque no tenía ningún otro método.
A una velocidad alarmante, miré tanto a Naofumi como a Ren, y al ver que ambos estaban sonriendo y utilizando sus Estados, entonces lo supe. El método era verdadero.
Un pitido se escuchó en mi propio Estado y sin pensarlo ni un segundo, lo abrí.
¡Si! ¡Ahora podría mejorar aún más la rareza de los bastones!
Una nueva ventana se había presentado ante mí; parecía una especie de "tienda" en la que podía comprar tanto una "Protección de Método de Fortalecimiento" como un "Aumento de Efectividad de Método de Fortalecimiento". Aunque los nombres no eran muy creativos, al menos iban directo al punto, así que está bien.
La moneda requerida estaba representada con una G, y en cuanto a los precios...
Esto se ve muy alto, ¿cuántos son 2000 G?
—Naofumi, dinero.
—Bien.
Sin siquiera dudar, Naofumi me entregó la bolsa de monedas, de la cual él mismo ya había tomado alrededor de una moneda de oro, también le proporcionó la misma cantidad a Ren. Claro, no teníamos tanto dinero, pero eso no importaba ahora mismo.
Debíamos ser más fuertes, y un pedazo de metal no iba a detenernos.
—Farrie, ¿podrías explicarle nuestros métodos de fortalecimiento a Yukihiro? Nosotros estaremos un poco ocupados.
—¡Claro, Umbroxia, no hay problema! Bien, Yukihiro, escúchame con atención.
—S... si.
Los dejé de lado y me concentré en lo que tenía entre manos. Filo, al notar mi emoción, se abrazó hacia mí y comenzó a acariciarme con su rostro.
¡Pero esto era más importante!
Introduje cien monedas de plata en el Bastón, y al hacerlo, junto al símbolo de G comenzaron a aparecer números.
100 G... 200 G... 1,000 G... 2,000 G... 4,000 G... ¡10,000 G!
Entonces, una moneda de plata valía 100 G, una de oro o 100 monedas de plata, tenían el valor de 10000 G. Por lo que, asumo que una moneda de bronce solo vale 1 G.
Ahora, a comprar esas "Protecciones".
En cuestión de segundos, todos mis G se redujeron a 0, y en total solo había podido obtener ocho de estas protecciones. Esto significaba que...
¡Ahora tengo ocho posibles mejoras para mis bastones! Si tan solo tuviera 12,000 puntos de maestría para aumentar la rareza del Bastón de Verdadero Dragón Emperador...
Aunque tengo 9,000 puntos, y aún puedo seguir convirtiendo en energía más cuerpos de monstruos y materiales del Inventario.
Si, ¿por qué no? De todas formas, dudo que compartir los materiales a esos dos idiotas vaya a cambiar algo entre nosotros.
Por varios minutos más, estuve obteniendo energía de los materiales absorbidos en el Bastón, y cuando ya tuve suficientes...
[Puntos actuales 25,300.]
¡Y ahora...! No. Creo que no voy a mejorarlo, al menos no este bastón.
Abrí la opción de Mi Bastón, y con una gran sonrisa en el rostro, presioné "Si".
¡Éxito!
Bastón de la Oscuridad Divina (Despertado) SR +
Habilidad desbloqueada: Bono Exclusivo de Equipo - Ataque a Criaturas de Sombras (Absoluto), Ataque Mágico +4
Efecto Especial de Equipo: Locura de la Bruja Múltiple (Grande), Máxima Pesadilla, Presencia Maligna
Bendición Oscura: Bastón del Erudito
Nivel de Maestría: 20
¡Bien! Aunque... Los puntos aumentaron en 2,000 ahora. Bueno, tampoco es demasiado.
¡Continuemos!
¡Éxito!
Bastón de la Oscuridad Divina (Despertado) LR
Habilidad desbloqueada: Bono Exclusivo de Equipo - Ataque a Criaturas de Sombras (Absoluto), Ataque Mágico +4
Efecto Especial de Equipo: Locura de la Bruja Múltiple (Grande), Máxima Pesadilla, Presencia Maligna
Bendición Oscura: Bastón del Erudito
Nivel de Maestría: 20
¡Ahhh! ¡Solo uno más y estará al máximo! Pero, no tengo los puntos suficientes, y también aumentó unos 500 puntos más.
[Puntos actuales 7,300.]
¡Necesito más puntos!
Busqué en el Inventario, pero lo poco que quedaba eran mis pociones, y algunos de los cadáveres de los hijos de Vermira. Naofumi era quien tenía las cabezas o núcleos de los jefes de Ola, y esos no podíamos convertirlos en energía, no aún.
... Tal vez con esto sea suficiente.
Seleccioné el resto de cuerpos y algunas pocas pociones no tan valiosas, y esperé lo mejor. Claro, podía ver los puntos que valían cada uno, pero aun así...
[Puntos actuales 12,700.]
¡Si! ¡Lo conseguí! ¡Ahora al siguiente y último nivel de rareza!
¡Éxito!
Bastón de la Oscuridad Divina (Despertado) AT
Habilidad desbloqueada: Bono Exclusivo de Equipo - Ataque a Criaturas de Sombras (Absoluto), Ataque Mágico +4
Efecto Especial de Equipo: Locura de la Bruja Múltiple (Muy Grande), Máxima Pesadilla, Presencia Maligna, Despertar Oscuro
Bendición Oscura: Bastón del Erudito
Nivel de Maestría: 20
¡Me siento tan poderosa ahora mismo!
Las estadísticas de Mi Bastón son incluso más grandes que el Bastón de Leludia, aunque es obvio, lo mejoré hasta el máximo nivel de rareza, si no fuera así querría morirme.
Pero... ¿Qué es esto de "Despertar Oscuro"? Tendré que averiguarlo más tarde.
—¡Ah! ¡Onee-chan, desprendes tanto poder!
—Umbroxia, ¿qué bastón mejoraste? Y, ¿cuánto lo mejoraste?
Cambié a Mi Bastón y se lo mostré tanto a Naofumi como a Ren.
—Les presento, el primer Bastón de Rareza AT, o Artefacto, como prefieran decirle.
Así es, C es Común, UC es Poco Común, R es Raro, SR es Súper Raro, SR + es lo mismo pero con un +, LR es Rareza Legendaria y AT es Artefacto.
Y yo soy la primera de los tres en obtener ese tipo de rareza. A menos que Ren me haya ganado, pero lo veo improbable. Su expresión sorprendida lo dice todo.
—¿C... cómo lo hiciste? No, más bien, ¿cómo te alcanzaron los puntos?
—Solo mejoré el Bastón de la Oscuridad Divina, requiere menos puntos que la mayoría de bastones poderosos. ¿Cuál espada estabas mejorando?
—La Espada de... Verdadero Dragón Emperador.
—Yo igual. Sus estadísticas eran más altas y, bueno, me pareció más útil que el tuyo. No te molestes.
—No, está bien. También pensaba hacer lo mismo, pero me di cuenta que mejorar Mi Bastón sería más beneficioso, al menos por ahora.
Nuestra conversación fue interrumpida por el grito emocionado de Yukihiro.
—¡Es increíble! Mis armas son tan poderosas ahora, matar monstruos y detener la Ola nunca se vio tan fácil.
—Ah, es cierto, Umbroxia. Deberíamos darle un poco de tu magia al arma de Yukihiro.
—Lo sé... ¡Hey! Yukihiro.
—¿Eh? ¿Sí?
—Acerca tu Arma Vasalla.
—Oh, claro.
Yukihiro colocó su arma frente a mí. Esta era pequeña en comparación con el resto de Armas Sagradas o Vasallas que conocía, tenía la apariencia de un cuchillo largo y extraño, y lo más importante, su gema, al igual que la mía, era violeta.
Entonces, esta es mi Arma Vasalla compañera. Un gusto conocerte, creo.
Inserté mi mano en el Inventario del Bastón y de él tomé mi propia energía mágica absorbida y almacenada. Luego, teniendo completo control de ella, la introduje en el Proyectil Vasallo.
—¡¿Eh?! ¡¿Qué son todos estos mensajes?! ¿Energía desconocida? ¿Analizando? ¡¿Qué es esta nueva forma de arma?! ¡Sus estadísticas son una locura!
—Es un tipo de energía especial que no podrás conseguir en ningún otro lado, solo nosotros la tenemos. Ahora, ¿podrías devolverla? La necesitamos para el resto de los Héroes.
—¿Eh? Claro, no hay problema.
Cuando Yukihiro comenzó a retirar mi magia de su arma, me conecté a ella y con rapidez la hice volver al interior del Bastón Vasallo.
—Te explicaré los efectos del arma, y tú me dirás si son los mismos.
—De acuerdo.
Tras otros minutos más de explicación, Yukihiro confirmó que los efectos eran los mismos de Mi Bastón y la Espada de Ren.
Algo que comenzaba a molestarme era que tanto la Espada Sagrada como el Proyectil Vasallo, al obtener la forma de arma de la Oscuridad Divina, justo como con el Escudo, consiguieron el efecto de "Conexión Profunda", uno que por algún motivo extraño yo no tenía.
Cuando le pregunté al Bastón Vasallo sobre esto, él solo dio una respuesta muy vaga.
[El Bastón Vasallo dice que, cuando llegue el momento, las armas decidirán si hacer uso o no de la "Conexión Profunda". Hasta entonces, el efecto yacerá dormido.]
Bastón estúpido con sus enigmas igual de estúpidos...
—Esto es increíble, ya quiero ver la expresión de Kaori cuando le diga todo esto.
—¿Kaori? ¿Quién es ella? ¿Es de confianza?
—¡Sí! Ella es la Héroe del Hacha de Siete Estrellas. Fuimos invocados juntos una semana después de la segunda Ola y luego nos separaron en distintos países. Pero sí, ella es de confianza, aunque no la haya visto demasiado.
¿La Héroe del Hacha? Mmm... ¿Cuál será su método de fortalecimiento?
—¿Tienes una forma de contactarte con ella? Necesitamos su método y los materiales que haya reunido en su Inventario, también ayudaría tener los tuyos.
—No hay problema. En cuanto a cómo contactarla, ella se encuentra en un pequeño país vecino y aliado a Zeltoble, solo llevaría una semana llegar allí. Aunque en dragón es mucho más rápido, pero eso ya deben saberlo, ¿no?
—No estás equivocado. Leludia, desbloquea la Serie Dragón para él, luego compartiremos materiales.
—Como ordenes, Umbroxia.
—¿Serie Dragón?
Con una sonrisa arrogante, respondí:
—Ya lo verás.
En el tiempo en que charlamos con Yukihiro, obtuvimos algo más que su método de fortalecimiento; también nos compartió los materiales de su Inventario, el cual descubrió que tenía gracias a la tal Kaori. De este, conseguimos varias nuevas formas de armas, pero la más interesante fue la del jefe de la anterior Ola de Zeltoble.
Bastón de Yeti Inter-Dimensional: Condiciones cumplidas
Bastón de Yeti Inter-Dimensional C
Habilidad bloqueada: Bono de Equipo - Aumento de la Magia de Agua (Medio), Aumento de Fuerza (Medio), Ataque +4, Ataque Mágico +4
Efecto Especial de Equipo: Adaptación a Temperaturas Frías
Con todo lo nuevo, tendría muchos más bastones para desbloquear. ¿Era una molestia? Si, sin duda. Pero era algo necesario y que me haría aún más fuerte con el tiempo.
Yukihiro luego nos indicó los mejores lugares para matar monstruos en Zeltoble. Algunos Ren ya los conocía, pero otros eran nuevos para él y esa información fue muy útil.
Entonces, debíamos despedirnos, al menos por ahora.
—Para cuando terminen su Ola en Melromarc, pienso que ya habré traído a Kaori aquí. En cuanto al Reloj de Arena del Dragón, hablaré con los líderes para que los dejen pasar, pero primero debo acordar una reunión con ellos. Por ahora, solo esperen.
—Gracias, Yukihiro. Por ayudarnos, aun sabiendo los rumores que nos rodean.
—No, yo debería agradecerles. Me advirtieron sobre muchas cosas, ayudaron a mejorar mi arma, e incluso están dispuestos a venir a la Ola de Zeltoble. Ustedes en verdad son unos Héroes.
Una sonrisa se formó en nuestros rostros. Se sentía bien ser elogiada así, aun si fuera por algo como esto.
—Nos vemos pronto, Yukihiro. Cuídate, ¿sí?
—Lo mismo digo, Naofumi. También va para el resto de ustedes.
Naofumi y Yukihiro estrecharon sus manos y asintieron el uno al otro. Luego, se separaron y todos salimos de la amueblada habitación.
Cuando regresemos a Shieldfreeden, le pediré a Aveline una habitación privada para mí, con muchos libros sobre magia, un gran sofá cómodo, una pequeña mesa para el té y una ventana con vista al exterior. Quiero relajarme un poco, aun si debo separarme de todos.
Uno necesita tiempo a solas de vez en cuando.
Visitamos los lugares marcados en el mapa por Yukihiro y Ren, matamos algunos monstruos, obtuve unos pocos bastones y subimos unos niveles.
Claro, Naofumi y Ren son Héroes Sagrados, y sus armas interfieren entre sí con la experiencia. Lo mismo sucede conmigo si hay más de dos Héroes Vasallos, o al menos eso me dijo el Bastón Vasallo.
Tiene sentido, si no, ¿cómo formarían un grupo de tres el Héroe Sagrado y sus Héroes Vasallos?
Tuvimos que ir a lugares diferentes y acordar reunirnos a determinada hora. Así fue como pasamos el resto del día.
El nivel de Naofumi aumentó al 82, el trío subió al nivel 85, Leludia al nivel 83, y yo al nivel 84. Por su parte, Ren subió al nivel 85, Farrie al nivel 84, y Rikuto llegó hasta el nivel 83.
Debe ser porque Ren es quien da el último golpe siempre, por el contrario, en nuestro grupo, Filo y las demás son quienes aportan el máximo daño a los monstruos. Y esto es más por ser yo la encargada de los hechizos.
No es como si fuera más débil que ellas. Soy una Héroe, podría encargarme de las tres sin ningún problema, y más con la mejora de mis hechizos.
En fin, con todo terminado, volvimos a Shieldfreeden.
Nos encontrábamos cenando, mientras teníamos una muy agradable y productiva conversación.
—Entonces, propongo comenzar una venta de productos en Melromarc. Si tanto quieres vender, que sea allí.
—¿Melromarc? Pero, ¿por qué? Somos buscados, ¿o no?
—Lo sé, es por eso que debemos hacerlo allí. Nos camuflaremos de comerciantes cualquieras, venderemos medicinas, comidas hechas con la BioPlanta, accesorios que hagamos, y en el proceso salvaremos al país de la miseria causada por la llegada de las Olas. ¡Nos haremos un nombre! Podríamos ser llamados... No sé, ¡¿Los Comerciantes Milagrosos?! O algo así.
—¿Para qué quieres hacer eso? Creí que no te importaban las personas.
—No lo hacen, pero, ¿no lo vez, Naofumi? Cuando vuelva la Reina Mirellia, usaremos todo esto para ganarnos aún más su favor. Luego, gracias a nuestros servicios y la política en sí misma, uno de nosotros, los Héroes, será elegido por ella para desposar a Melty, la futura reina de Melromarc.
» ¡Y entonces todo el reino será nuestro! ¡Y junto al Reino, todos sus estúpidos ciudadanos! ¡Ya no tendremos que pagar por esclavos! ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja!
—... Con ese "nosotros" te refieres a ti, ¿verdad?
—¡Correcto! ¡Veo que lo entiendes!
—Solo entiendo que estas conspirando contra un país entero, y solo para acostarte con una chica.
—¡Pero no es cualquier chica! ¡Es la princesa Melty! ¡Y mi futuro juguete!
Un suspiro escapó de la boca de Naofumi.
—... No debí decir nada.
—Yo no opinaré sobre los gustos de Umbroxia. Pero, si eso ayuda a dejar de ser unos buscados, tiene mi apoyo.
—¡Filo también apoya a Onee-chan! Filo se lleva bien con Mel-chan, así que Filo no se molestará si ella se une a nosotras. Mientras no sea esa dragona...
Filo observó con enojo puro hacia Leludia, ella le devolvió la mirada y continuó comiendo.
—Si Umbroxia-sama desea casarse con la Princesa Melty, primero tendrá que ascender al rango de Archiduque. Sin embargo, si la Reina Mirellia es inteligente, y lo es, deseará que Naofumi sea quien tome la mano de su hija. Esto por ser el Héroe del Escudo y el representante de Siltvelt.
—Entonces, dices que, ¿ella querrá formar lazos de amistad con Siltvelt a expensas mías?
—Para mí pesar, sí...
Naofumi dejó sus cubiertos en el plato y negó con la cabeza.
—No pienso hacer eso. Yo no soy representante de nadie, y no me usarán para sus estupideces políticas. Ni siquiera han hecho algo por mí, ¿por qué debería hacer algo por ellos? Y en todo caso, no podría estar con nadie más, no ahora.
—Naofumi...
Con una sonrisa en el rostro, Naofumi tomó la mano de Aveline y la acarició, a lo que ella también sonrió y un pequeño sonrojo apareció en sus mejillas.
—Volviendo al tema principal. Soy la Héroe del Bastón, amiga del Héroe del Escudo, compañera del Héroe de la Espada, y conocida del Héroe del Proyectil. Pienso que mi influencia debería ayudar para arreglar un matrimonio con Melty, no es que me importen esas cosas.
» Aunque, si es la única forma de ponerle mis manos encima, estoy más que dispuesta a hacerlo. De solo imaginar su rostro lleno de placer y dolor... Se me hace agua la boca.
—Umbroxia... Estamos comiendo.
—Aún me cuesta entender como un cuerpo tan pequeño e inocente puede decir ese tipo de cosas.
—Te acostumbrarás, Farrie.
—¿Ya lo has hecho, Naofumi?
—Nunca dije eso...
—... ¿Debería decir algo?
—No lo recomendaría... Ren.
—Los estoy escuchando, ¿saben?
¿Por qué les molesta tanto que quiera tener a Melty para mí? Naofumi tiene a Aveline, Ren a Farrie, bueno, como amiga, pero se entiende. En cuanto a mí, sí, Filo es mi pareja no oficial y Leludia es solo mi juguete, pero, ¡quiero más! ¡Y Melty es tan linda y pura! Tan... corrompible.
Lo sé, es joven, mucho más joven que yo, cuatrocientos noventa años para ser exactos, pero, ¿qué importa? En mi mundo, los mortales se casaban y tenían hijos con niñas de doce o trece años, aunque hubo casos de matrimonios de adultos de treinta años con niñas de tres o cuatro años, pero estos esperarían hasta la edad en la que pudieran tener hijos.
¿Y yo soy la pervertida? No, no, lo mío es más razonable que esas asquerosidades.
En serio, los mortales son tan repugnantes.
—En fin, mientras esperamos la Ola de Melromarc, trabajaremos como comerciantes ambulantes. Ganaremos dinero para el método del Proyectil, y también haremos las misiones del Gremio de Aventureros, con eso obtendremos aún más dinero.
—¿Necesita dinero, Umbroxia-sama?
—Sí, uno de los métodos para aumentar nuestro poder requiere dinero que se encuentre en circulación.
—Si tan solo alguien no hubiera querido comprar un anillo de dieciocho monedas de oro.
—¡Pero, Naofumi! Tiene muy buenos efectos, y es bonito. A Filo también le gusta, ¿verdad, Filo?
—¡Si! ¡Es brillante y luce hermoso en Onee-chan!
—Awww... ¡¿Escuchaste, Naofumi?! Si Filo dice esto, entonces su compra valió la pena.
—Aun así...
—Si necesitan dinero, puedo proporcionárselos. Es lo menos que podría hacer.
Ante esta declaración, Naofumi sacudió mucho la cabeza en negación.
—Creo que pedirte dinero es algo...
—Naofumi, por favor, si es por ti, haría lo que sea.
Esto provocó que Naofumi se sonrojara al mismo nivel que Aveline, aun así, su expresión se mostraba dudosa.
—Pero, yo...
—Naofumi, ya la oíste. Y de todas formas será para salvar su país de las futuras Olas, no veo el problema en que nos proporcione una gran cantidad de dinero. Tal vez cincuenta o cien monedas de oro.
—¡Umbroxia! No abuses.
—¿Está segura? Es muy poco si debo decir, como mínimo unas doscientas podrían servir. Aunque por las Olas el país también se encuentra en algunos problemas económicos, pero esa cantidad de dinero apenas es una pequeña porción de lo que hay en la tesorería.
¡¿Doscientas monedas de oro?! ¡Si, por favor! Con todo eso podría comprar la cantidad de esclavos que quisiera.
Estaba a punto de aceptar, pero Naofumi habló primero.
—Eso es... demasiado. Tú lo dijiste, Aveline, el país está atravesando una crisis. Por eso, creo que cincuenta monedas de oro es lo máximo que podemos pedirte. También me gustaría vender y ganar mi propio dinero de manera honesta, entonces...
—Lo comprendo, Naofumi. Solo serán cincuenta monedas de oro para cada Héroe, y, si lo desean, puedo otorgarles un permiso de comerciante que abarcará todo el país. De esa forma, también tendrán nuevos lugares en dónde vender sus productos y sin ningún contratiempo.
—Eso sería de mucha ayuda. Gracias, Aveline.
—No es nada. Siempre estaré aquí sí me necesitas.
El ambiente una vez más se volvió romántico alrededor de esos dos. No me molesta, pero...
¡Yo quería doscientas monedas de oro! ¡¿Ahora cómo compraré a mis esclavos?! Aunque, podría guardar un poco o seguir con el plan de utilizar lo que ganaremos en el gremio de aventureros y el comercio ambulante.
Bueno, está bien, por ahora.
Hablando de esclavos, aún no hemos encontrado a Wyndia. Solo esperemos que no esté muerta, o todo el dinero gastado en su búsqueda será un completo desperdicio.
Maldita niña, incluso desaparecida nos causa problemas.
En fin, por ahora solo seguiremos haciendo nuestras cosas, al menos hasta que la próxima Ola llegue a Melromarc, y con ella el resto de Olas en el mundo.
Me pregunto, ¿nos encontraremos a otro Héroe Vasallo como Hana? Si es así, me gustaría pedirle los materiales de su Inventario, eso mejoraría aún más nuestro poder de ataque, aunque sea solo un poco.
No sé, esto de ser Héroe no es tan malo como creí en un principio. Pero todavía sigue siendo una mierda no poder escapar de este mundo con un portal.
Lo que sea, a seguir avanzando, supongo.
Mientras tanto, tendré mucha diversión, ¡y nadie podrá detenerme! ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
Bueno, quizás Naofumi, ¡pero nadie más! ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!
Aaaah, que agradable es estar viva...
¡Yukihiro! ¡Así es, al fin nuestro grupo de Héroes conoció a uno de los dos Héroes Vasallos invocados! Ya han obtenido su método, uno muy "roto" por cierto, que en la historia original no se obtendría hasta el volumen 16. Una vez más, gracias a Takt por morir, y también a ti, Umbroxia, por matarlo.
También contamos con Ren, Farrie, una de las compañeras originales de Ren, y Rikuto, su primer dragón, dentro del equipo. Es algo irónico, ya que Ren perdió a sus "amigos" a causa del dragón que luego mató, y ahora está criando a uno. Me pregunto, ¿cómo se sentirá al respecto?
Además, en un principio escribí que Ren obtendría en la lotería un huevo de grifo que sería una chica llamada Mizuki, pero al final lo descarté por ser demasiados personajes y porque no le veía la "utilidad". Son cosas de escritor novato, supongo.
¡Ah! Ahora Umbroxia quiere esclavos, y no para algo muy santo que digamos. También sabemos el paradero de Raphtalia, bueno, Umbroxia lo sabe. ¿Dónde estará nuestra Tanuki favorita? ¿Y con quién? Abordaré esto más tarde, así que no se preocupen.
Las Olas se acercan, Ella se acerca...
¡Bien! Espero que les haya gustado el capítulo. Comenten sus impresiones y todo lo que quieran; estaré leyendo y respondiendo.
Con esto me despido por hoy. ¡Nos vemos el próximo viernes! ¡Bye! ¡Bye!
