¡Bienvenido a Doc Tops… digo, bienvenido a esta nueva recopilación de relatos oscuros!

Para los nuevos, esta es la segunda parte de los relatos escalofriantes, en el año 2019 publiqué los dos primeros capítulos, ahora en 2020, seguiremos con estos especiales.

ADVERTENCIA. Love Live School Idol Project no me pertenece. También se recomienda discreción ya que los relatos pueden contener momentos gore, sexuales u otro tema mayor.

Sin más, comencemos…

.

.

.

Historia #5. Mi salvadora

Maki Nishikino se había mudado junto con su familia a un pueblo en las afueras de Akihabara, en donde estaría por el resto de su vida escolar ya que sus padres eran reconocidos médicos que abrirían su nueva sede en ese sitio.

La peli roja no conocía a nadie, así que se sentía sola ya que sus amigas habían quedado en la ciudad e ir a visitarlas tomaría horas de camino, por lo que debería acostumbrarse a su nueva vida.

Aunque no todo fue malo para la peli roja.

Junto a ella vivía otra familia, aunque de origen un poco más humilde que ella, un día saliendo de su casa para ir a su nueva escuela, notó a alguien saliendo de la casa de al lado y notó a una chica la cual tenía el cabello negro y ojos color carmín, de piel clara y aunque no poseía una figura excelente, su belleza se notaba a kilómetros de distancia.

Maki nunca miró a una chica tan linda como esa, eran vecinas, peor nunca notó su presencia en el lugar.

Cuando la peli negra se acercó a ella, esta la saludó con un simple Buenos días.

Con aquello comenzó una historia la cual quedaría marcada para ambas chicas las cuales sufrirían un fuerte destino.

Nico y Maki no se hablaban mucho, solo lo normal, los saludos de Buenos días era lo más que hablaban, pero de vez en cuando solo se decían algunas cosas.

Llegó un momento en el que un día, Maki salía de sus clases y cuando salía de la escuela, sintió como la empujaron al suelo y más a un charco de lodo.

- ¿Q-Quien fue?

- Vaya, parece que tenemos a la cabeza de tomate como un huerto de una plantación – rieron un chico acompañado de su grupo.

- Kirishima-san, ¿Por qué me empujaste?

- Quería ver cómo es que es un tomate salido de un huerto y ya lo sé – el chico comenzó a reír como loco junto con su pandilla.

- Mi uniforme – Maki se miraba y sentía que las lágrimas querían salir de sus ojos morados.

- ¿Acaso la niñita quiere llorar? ¡Que llore! ¡Que llore!

- ¡Oigan! – una figura apareció a lo lejos y cuando los chicos miraron, no se inmutaron.

- Vaya, pero si es Yazawa-Senpai, ¿Qué te trae por aquí?

- Dejen a esa chica, ella no les ha hecho nada más – Nico se acercó a la peli roja y la ayudó a levantarse - ¿no tienen vergüenza?

- No me reproches que no eres mi madre – reclamó uno de ellos.

- Pues tu madre no te educó bien.

- ¡No te metas con mi santa madre! – uno de los chicos sin previo aviso se acercó a la peli negra y le dio un fuerte golpe en el rostro.

- ¡Oye, no le pegues a una mujer! – reclamó Maki, aunque luego se ganó un golpe de igual forma de parte de Kirishima.

- Cállate, tu no me mandas maldita.

- Si serás… - Nico se levantó y solo miró fijo a los chicos – bueno, veremos quién es más fuerte.

Nico se aventó hacia los jóvenes y aunque no lo creyeran, la peli negra logró darles una paliza a los jóvenes, tanto que incluso llegaba a dar miedo.

- ¡¿Quién es que golpea ahora?! ¡Dilo!

- Y-Ya no me… pegue… por favor – decía el líder de esa pandilla sucumbiendo a los golpes de la peli negra, incluso miró como sus puños estaban poniéndose de color ojo y cuando menos acordó, miró como la sangre brotaba a chorros de la cara del tipo.

- Pues eso te pasa por meterte con una chica – sonrió de forma malvada y luego volteó a ver a Maki la cual estaba algo asustada - ¿Nishikino-san?

- ¿Estás bien Yazawa-san?

- Sí – la peli negra se fue junto a la peli roja y la menor, solo veía la cara de Nico con algo de sangre – debemos irnos.

- P-Pero si estás personas están…

- No te preocupes, les di tan fuerte que a lo mejor no despiertan – sonrió malvadamente la peli negra – dime, ¿no te hicieron nada malo?

- N-No, gracias por ayudarme, pero creo que hiciste algo incorrecto.

- Eso es lo de menos, era hora de ayudar a alguien. ¿Eres la vecina que se mudó al lado de mi casa hace poco?

- S-Sí, Maki Nishikino.

- Nico Yazawa, con Nico está bien.

Ese día, nació una buena amistad entre ambas chicas, lo cual ayudó mucho a la peli roja a socializar más con sus compañeras. El caso con los chicos fue que tuvieron que hospitalizarlos ya que habían recibido mucho daño en la cabeza.

Los jóvenes no declararon nada, solo dijeron que habían querido robarles, pero se defendieron, aunque terminaron mal. Nadie sabe porque dijeron eso, pero si de algo estaban seguros es que tomarían venganza.

Las cosas parecían estar calmadas, al menos eso se veía, tanto que los chicos no tomaron represalia contra Nico y Maki, esto parecía ser un alivio para ambas… aunque al final, pasarían varias cosas que marcarían el destino de todo esto.

Durante una salida de la clase a un campamento, curiosamente, el grupo comandando por Kirishima no asistió argumentando que se sentían mal, pero la verdad, es que llevaban a cabo un plan para vengarse de Nico.

En un momento en el que todos estaban durmiendo en sus tiendas de acampar, cuando los chicos localizaron la de Nico, la cual tenía tienda compartida con Maki.

- ¿Y aquí está?

- Sí, cuando menos acuerden, ya la habremos tomado.

- Me da miedo honestamente hacer esto, pero recuerdo que es una venganza por lo que nos hizo y se me pasa.

- A la cuenta de tres, la tomamos y nos vamos corriendo al bosque, hay que hacerla sufrir.

- Bien – los chicos se acercaron lentamente a la tienda y la abrieron si hacer nada de ruido, aunque luego de contar en voz baja hasta el número 3, entraron a una gran velocidad y tomaron a la peli negra y antes de que reaccionara, la amordazaron, hicieron todo esto con sumo cuidado para no despertar a Maki ya que no querían testigos.

La peli negra intentó quitarse de encima a sus captores, pero estos la tenían tomada con fuerza y no pudo hacer nada y estos finalmente la llevaron a un sitio alejado.

Sin embargo, no todo es un plan perfecto y Maki sintió por un momento como la tienda se movía un poco y eso por alguna razón la terminó de despertar y no notó la presencia de la peli negra.

- ¿Nico-chan? – Maki no miraba en ningún lado a la peli negra y eso la preocupó mucho - ¿A dónde fue?

La peli roja salió de la tienda y sin querer despertar a nadie, fue a buscar a Nico y no la encontraba en ningún lado, pero notó algo que no entendía y era que había un rastro de algunos pasos los cuales parecían algo extraños.

Maki los siguió en silencio y cuando caminó un buen rato, notó unos focos encendidos de lejos, así que se acercó lentamente para ver y lo que observó, la dejó helada.

- ¡¿Crees que te saldrías con la tuya?! – Kirishima comandaba a los dos chicos que estaban teniendo con todas sus fuerzas a Nico y el líder de los muchachos golpeaba a la peli negra en el abdomen - ¡Maldita puta! ¡Tienes suerte que no te hallamos denunciado a la policía! ¡Te regresaré todos los golpes que nos distes!

- A-Adelante maldito, no te tengo miedo – dijo Nico para luego recibir otro golpe en el abdomen que la hizo escupir un poco de su sangre.

- ¡Cállate! ¡Juro que te mataré a golpes! ¡Y luego… iré por tu amiga!

- N-No lo harás – reclamó la peli negra – hazme todo lo que quieras, pero a Maki-chan no le hagas nada.

- Nishikino-san es una chica muy linda, y quien sabe, a lo mejor la uso para divertirme en privado, si sabes a lo que me refiero.

- No lo harías maldito.

- O sí, cuando acabe contigo, iré por Nishikino y la haré mía frente a ti.

Maki se tapaba la boca muy sorprendida y asustada, pero ella quería hacer algo para ayudar a su preciada amiga.

- Nico-chan, tú me ayudaste cuando lo necesité, ahora es mi turno de devolverte el favor – la peli roja tomó una piedra algo grande que había en el sitio y la dirigió hacia el captor de la peli negra.

Sin avisar, Maki salió corriendo y no le dio tiempo a Kirishima de reaccionar y se llevó un fuerte golpe en la cabeza que lo mandó al suelo.

- ¿Maki-chan?

- ¡Dejen a mi amiga en paz! – Maki quiso lanzarse hacia uno de los captores de Nico, lo que hizo que la peli negra lograra zafarse y atacara al otro.

Entre las dos, pudieron poner a raya a los dos chicos, aunque uno de ellos tomó a Maki del cuello y comenzó a asfixiarla.

- ¡Maki-chan! – Nico estaba molesta y se libró de su captor dándole un golpe en la entrepierna y con la piedra que usó Maki para noquear a Kirishima logró darle al captor de la peli roja con esta, pero le dio en la parte de atrás de su cabeza logrando noquearlo.

- ¡Kirishima! ¡Endou! – el último que quedaba de pie fue rápidamente noqueado por ambas, aunque Nico estuviera golpeada, se mantenía en pie.

- ¿Estás bien Nico-chan?

- Sí, un poco adolorida, pero estoy bien – susurró la peli negra – gracias por salvarme Maki-chan.

- Tú me ayudaste cuando necesitaba ayuda, eres mi amiga.

- Sí, aunque debemos denunciar a estos tres – Nico se acercó a Kirishima y al poner su mano en el cuello del chico y la sangre se le heló cuando sintió el pulso.

- ¿Qué pasa Nico-chan?

- Está muerto – dijo sin más la peli negra – Maki-chan… Kirishima-san está muerto.

- … - Maki palideció mucho y las ganas de llorar la invadieron mucho, había matado una persona y eso que ella estaba estudiando para ser médico y salvar gente y ahora, hizo lo que no se le permitía y era matar una persona.

- Maki-chan, no te pongas triste – la peli negra la miró – esto es fuerte, pero no podemos hacer nada.

- Nico-chan… iremos a la cárcel… ¡no quiero ir!

- No sé qué haremos, matamos a dos chicos.

- ¿Matamos?

- Le dí un golpe al otro en la zona de atrás de la cabeza, revísalo si quieres – al decir esto, la peli roja revisó el cuerpo de uno de los chicos y notó que efectivamente que no tenía pulso.

- Nico-chan… ¿Qué haremos?

- Ya sé, tengo una idea, pero necesito tu ayuda Maki-chan – Nico miró fijo a la peli roja y esta tenía muchas dudas, pero todo lo que fuera por su amiga.

- Está bien Nico-chan, pero creo que el otro no está muerto.

- No te preocupes Maki-chan, pronto lo estará.

- ¿Eh?

Las chicas lograron llevar a duras penas a los tres chicos a un sitio muy apartado que, por alguna razón, Nico conocía.

Cuando llegaron, Maki notaba que el lugar tenía una especie de cueva y de ella se desprendía un olor fuerte a muerte.

- ¿Qué es este sitio Nico-chan?

- Arrójalos ahí – ordenó la peli negra.

- B-Bien – ambas dejaron a los tres jóvenes en el suelo de la cueva y solo se alejaron - ¿Qué hacemos ahora Nico-chan?

- Aquí vive una familia de osos, los cuales han matado varios animales y personas que se han atrevido a acercarse a su hogar, por lo que ellos se encargarán de todo esto.

- P-Pero… - antes de que Maki hablara, se miró como la manada de animales iban a la cueva y al encontrar a los cuerpos, sin piedad y pensarlo mucho, comenzaron a comerlos, iniciando primero con los dos que había muerto, pero el que seguía vivo, comenzó a recobrar la consciencia.

- ¿Q-Que pasó aquí? – se preguntó el chico y solo escuchaba los gruñidos de unos animales y al voltear la mirada, ahogó un grito en su garganta al ver como los osos devoraban los cuerpos de sus amigos.

- N-Nico-chan – Maki quería despegar la mirada de ese horrible espectáculo, pero por más que lo intentaba, miraba como más expectación ese grotesco espectáculo – como lo come… es algo increíble.

- ¿Qué dices? – Nico miró extrañada a la peli roja, pero al ver a los osos acercarse al chico, le agarró curiosidad.

- B-Bonitos osos, ¿no sé porque vienen a mí? A-A mí me gustan los osos, lindos ositos – el chico retrocedía mientras veía como los animales se acercaban a él - ¡Ayúdenme!

Sin más, los osos se lanzaron hacia el chico el cual gritaba de dolor y pidiendo ayuda, pero Maki y Nico por alguna razón, disfrutaban el espectáculo. Incluso Maki por alguna razón, sacó su celular y se puso a filmar el atroz acto.

- ¿Por qué lo filmas?

- No sé porque, pero me gusta verlo sufrir. Espero que el oso lo ataque en la yugular con sus colmillos, la vena de ahí es la más importante del cuerpo ya que va a la cabeza.

- Vaya que sabes – sonrió Nico – yo espero que le dé al estómago, quiero ver como sangra y como salen sus tripas.

Al parecer los dos osos escucharon las peticiones de ambas chicas ya que justo en ese momento, ambas fieras atacaron al joven, uno de ellos lo mordió en la garganta y el otro fue directo al abdomen. Una sonrisa se formó en sus rostros mientras el joven moría desangrado y en extremo dolor.

Pasados unos minutos en los que los restos de los jóvenes fueron finalmente comidos por los osos, Maki y Nico regresaron al campamento, pero esta vez, sus mentes habían cambiado, no sabían porque, pero de igual manera estaban felices de que todo hubiera salido bien.

Al día siguiente, se reportó la desaparición de los chicos, aunque nadie sabía de ellos, Nico y Maki conocían toda la verdad.

- ¿Qué opinas Maki-chan?

- La verdad es que no entiendo tanto escándalo por unos idiotas como esos – hablaba la peli roja – de igual manera, estoy feliz de que nos hayamos conocido.

- Así es Maki-chan y la que trate de destruir nuestra amistad o dañar a alguna de nosotras – la peli negra sonrió de forma malvada – lo pagará muy caro.

- Así es Nico-chan, las amigas estamos para ayudarnos – la peli roja tomó su celular y miró el vídeo de la matanza de los osos – y si hemos de ayudarnos, ya sabemos a dónde irán a parar.

- Así es – ambas chicas sonrieron y de ahí, habría que tener cuidado de no dañar a alguna de ellas, porque su vida… estaría en riesgo.