nadaoriginal. Realmente me saqué de sepa donde esta versión, aunque las muertes de las chicas fueron horribles y más el final con Keke suicidándose. Ahora, vamos con algo más oscuro, como diría el meme, me levanté reloco.

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Sin más, comencemos…

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Una tarde completamente normal estaba a punto de convertirse en el inicio de una pesadilla que costaría mucho que terminara, todo porque cierta persona llevaría a cabo una venganza que sobrepasaría todo lo que se imaginaba.

Una joven pareja estaba caminando felices de la vida disfrutando su juventud. La pareja estaba conformada por una joven de cabello rojo pálido y ojos ámbar respondiendo al nombre de Ayumu Uehara, mientras que la otra chica era de cabello negro con las puntas verdes y ojos verdes, respondiendo al nombre de Yu Takasaki.

- ¿Y qué deberíamos hacer hoy Yu-chan?

- Podríamos pasar el día mirando algunas tiendas, incluso quiero ver algunos vestidos – la peli negra respondió sonriendo – sabes que me gustaría conocer a un grupo de artistas y ser como ellos, aunque creo que me gustaría más ser una pianista reconocida.

- Sé que lograrás tu sueño Yu-chan – Ayumu tomó la mano de su pareja – estaré a tu lado para apoyarte en todo lo que necesites.

- Por eso te amo Ayumu-chan, gracias por dejarme estar a tu lado – las dos chicas se dieron un pequeño beso en los labios para posteriormente seguir con su cita.

Sin embargo, el destino les cambiaría la vida justo cuando estaban en un semáforo esperando a que este les diera la indicación para cruzar. Pero Yu de inmediato notó algo que venía hacia ellas, por lo que rápidamente puso atención al objetivo, una camioneta que iba a exceso de velocidad.

- ¡Cuidado Ayumu-chan! – gritó la peli negra empujando a su novia la cual quedó confundida por eso, pero no pudo ver que ocurrió luego ya que solo pudo distinguir las luces de un vehículo a toda velocidad, luego, todo se volvió oscuridad.

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- yu…mu…

- …

- A… yu… mu…

- …

- ¿Ayumu? ¡Ayumu! ¿Ayumu?

- E-E-Eh... – la peli roja pálido estaba levantándose poco a poco, aunque notó como es que tenía varios cables conectados a una máquina.

- ¡Ayumu, gracias a dios que estás bien! – exclamó una señora muy parecida a Ayumu la cual se sorprendió bastante, pero se revisó el cuerpo y notó como es que poseía varios vendajes.

- M-Mamá… ¿Qué pasa? – susurró la chica.

- Ayumu, mi amor, gracias a los dioses que estás bien – decía la señora Uehara casi llorando, el padre de la chica estaba a su lado igual de emocionado.

- ¿Qué fue lo que pasó?

- Hija, tuviste un accidente hace varias semanas – decía el señor Uehara llamando la atención de Ayumu.

- ¿Cómo que hace semanas? Se supone que estaba con Yu-chan en una cita – la peli roja pálido miró para todos lados – por cierto, ¿Dónde está ella?

- S-Sobre eso Ayumu… - los dos señores se miraron entre sí como esperando a ver quién hablaba primero.

- ¿Qué pasa? – la chica parecía estar pensando que algo andaba mal - ¿Qué ocurre? ¿Qué pasó con Yu-chan? ¿Ella está bien?

- Ayumu…

- Mamá, papá, díganme que le pasó a Yu-chan, ¿Qué ocurrió?

- Ella no sobrevivió – el padre de Ayumu dejó caer la noticia sobre su hija la cual quedó en total shock.

- No… no es cierto.

- Ayumu, es la verdad.

- No, sé que ella está bien… ¡no puede morir!

- Ve trayendo a la enfermera.

- ¡No papá! ¡Yu-chan no puede morir! ¡Ella no puede estar muerta! – gritaba la peli roja siendo controlada por su padre, la señora Uehara fue por algunas enfermeras para que le pusieran un poco de calmantes - ¡Yu-chan! ¡Yu-chan, ¿Dónde estás?!

- ¡Cálmate Ayumu! ¡Ella murió! – cuando pasaron unos minutos, la peli roja fue calmada con muchos medicamentos, sin embargo, necesitaría un momento para relajarse por la noticia tan grande que dio.

Unos dos días después, la chica tuvo la oportunidad de ir al cementerio en el que encontró la tumba de su novia.

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Yu Takasaki

Una gran hija, amiga y novia, en el cielo encontrarás la paz.

Descanse en paz.

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- Yu-chan – susurró Ayumu mientras caía de rodillas llorando incontrolablemente - ¡¿Por qué tuviste que morir Yu-chan?! ¡Me hubiera muerto yo, pero no tú! ¡¿Qué voy a hacer ahora?!

- Elisa – susurraba una voz mientras dejaba un ramo de flores en la tumba vecina de la Yu, Ayumu miró a la persona la cual resultó ser un chico de su misma edad, de cabello negro y ojos del mismo color – lo lamento… siento mucho tu perdida, no sé qué haré de mi vida, fuiste mi primera novia… pero te extrañaré mucho.

- ¿Perdiste a alguien también?

- ¿Eh? – el joven miró a Ayumu – s-sí, perdí a mi novia recientemente.

- Supongo que no vamos por caminos separados, yo también perdí a mi novia, aquí está su tumba… - la voz de Ayumu comenzó a quebrarse – ella… sniff… murió por mi culpa… me salvó de un accidente de auto…

- A mi también – susurró el peli negro – resulta que estábamos por ir a una heladería que era su favorita y cuando menos acordé, ella me empujó hacia atrás sin darme cuenta de que lo pasaba, lo último que miré fue ella siendo llevada por una camioneta junto con otra chica.

- Espera… no recuerdo mucho de ese día, pero… creo que la camioneta era como blanca con un arcoíris ¿verdad?

- S-Sí, ¡miré ese mismo diseño! – ambos jóvenes se dieron cuenta de la verdad, sus parejas fueron asesinadas por la misma camioneta – no me digas que…

- Los mismos desgraciados mataron a nuestras parejas – decía Ayumu apretando las manos.

- Malnacidos – el chico estaba del mismo modo, sin embargo, sus manos estaban más fuertes y logró sacarse sangre – quiero vengarme de esos malditos muertos, daría lo que fuera por llegar a ellos y matarlos.

- Yo también – susurró la peli roja – quiero vengar a Yu-chan, no dejaré que esos hijos de puta se salgan con la suya.

- Tenemos el mismo objetivo – el peli negro extendió su mano hacia la oji ámbar – un gusto, Kazuto Shibuya.

- Ayumu Uehara – ambos chicos estaban dándose la mano, aunque ese sería el inicio de algo que marcaría la vida de los dos jóvenes.

Resulta que se juzgaron a 8 chicas las cuales fueron las culpables del accidente, los nombres de las chicas fueron:

Ai Miyashita, que era la conductora del auto y que iba en un estado de ebriedad cuando ocurrió el asunto, junto a ella y en el mismo estado iba sus amigas.

Rina Tennouji, una diseñadora web y pareja de Ai.

Karin Asaka, que se dedicaba a ser modelo.

Emma Verde, pareja de la joven Karin y que era de nacionalidad suiza.

Kasumi Nakasu, la cual se dedicaba a ser cantante, una que iba en ascenso.

Shizuku Osaka, una actriz, pareja de Kasumi.

Kanata Konoe, diseñadora de modas y la que peor iba cuando ocurrió el incidente.

Nana Nakagawa, una cantante la cual usaba el seudónimo de Setsuna Yuuki, además de ser pareja de Kanata.

Las 8 chicas fueron juzgadas y se les encontró culpable del asesinato de algunas chicas las cuales fueron arrolladas por la camioneta de Ai la cual iba bajo los efectos del alcohol. Todo el grupo fue condenado a un año de libertad condicional, lo cual molestó a los familiares de las víctimas, pero se decía que hubo arreglos tras juicio para que no se les condenara a cárcel, más no se salvaron de la libertad condicional.

En cambio, dos personas estaban muy molestas por esto, pero al mismo tiempo, veían el momento de sus venganzas aproximarse.

- ¿Y cuál es el plan? – preguntó el peli negro mirando a Ayumu la cual estaba ya mejor, aunque sentimental estaba hecha una mierda, eso no le impedía ayudar a su nuevo amigo.

- Tengo muchos, sin embargo, no me importa cual funcione, solo quiero que esas tipas paguen por lo que le hicieron a mi Yu-chan – susurró Ayumu – Shibuya-kun, ¿Qué piensas hacer tu?

- No lo sé, he visto varias películas sobre cómo se debe vengar a una persona, pero los métodos que usan son algo sangrientos – el peli negro quedó pensando un poco – Uehara-san, ¿Qué tienes en mente?

- Quiero hacer eso – Ayumu lo miró – no me importa lo que tenga que hacer, si me tengo que manchar las manos de sangre, con todo el gusto del mundo lo haré, solo quiero que mi Yu-chan quede vengada de esas hijas de puta.

- Me gusta tus ánimos – Kazuto sonrió – de acuerdo, hagamos esto, por cierto, ¿vives sola?

- Sí, me mudé de la casa de mis padres a mi apartamento, aunque con Yu-chan estábamos planeando que ella se mudara conmigo, pero mira lo que pasó – la peli roja levantó la mirada la cual estaba algo llorosa – dime que hay que hacer y lo haré.

- Muy bien Uehara-san, vamos a vengarnos por nuestras novias muertas – los dos chicos comenzarían su plan macabro, el cual iniciaría yendo a un sitio abandonado, el cual resultó ser un hospital el cual dejó de funcionar hace mucho tiempo y sin contar que estaba alejado de la civilización.

- ¿A cuánto está de la ciudad?

- Diría que a 10 kilómetros – decía el chico – por cierto, para transportar a las chicas hasta aquí, usaré mi vehículo.

- ¿Sabes manejar? – el joven asintió – guau, no pensé que serías eso, yo con 18 años a duras penas sé manejar mi bicicleta.

- Soy hijo de los dueños del hospital en el que estuviste, tenemos algo de dinero, mi auto no es tan lujoso ya que lo compré con mi propio dinero, además, poseo conocimientos médicos.

- Veo que estás capacitado para esto – decía la peli roja sonriendo – ya sé lo que quieres hacer, y sí, vamos a torturarlas hasta que mueran ¿verdad?

- Así es – Kazuto extendió la mano – ¿seguirás haciendo esto conmigo Uehara-san?

- Sí, no quiero retroceder, vamos a comenzar con esto – sonrió con malicia Ayumu. Los dos estuvieron revisando el lugar mientras que elegían algunos sitios para llevar a cabo sus malas acciones.

Ayumu y Kazuto estuvieron planeando mucho el evento, de hecho, el chico tomó algunos instrumentos extras de sus padres que usaban en el hospital, además, tomaron algunas herramientas comunes.

El peli negro le mostró algunos métodos de cómo usar los instrumentos a Ayumu la cual prestaba mucha atención a esto, además podía aprender que zonas del cuerpo eran más sensibles al dolor.

Les llevó un tiempo armar todo, desde como las llevarían hasta su escondite para llevar su venganza, incluso se vieron en la necesidad de averiguar sobre sus víctimas, como desde que hacían, a qué hora salían a dar vueltas, amigas cercanas, entre muchas otras cosas.

De hecho, su primera víctima sería una joven de cabello verde oscuro y ojos rosados la cual lograron tomar de noche durmiéndola con cloroformo y llevándosela a su escondite.

- ¿Ves que no fue tan difícil?

- Supongo que me gustará mucho hacer esto – decía Ayumu, la chica secuestrada estaba amarrada de pies y manos en el suelo, solo en ropa interior mientras que le quitaban la venda que cubría sus ojos y también la mordaza, el efecto del cloroformo había pasado.

- ¡¿Dónde estoy?! ¡¿Q-Quienes son ustedes?! – reclamaba la peli verde casi llorando, pero en eso miró como Kazuto tomaba una vela la cual estaba derritiéndose, el peli negro sin perder tiempo dejó que algo de la cera cayera en el abdomen de la joven la cual gemía de dolor.

- Tu eres Shioriko Hifume ¿verdad? – preguntó el chico mirando a la chica la cual solo asintió aun quejándose – no importa que grites, estamos muy lejos de la cuidad.

- ¿P-Por qué me hacen esto? – preguntaba con voz llorosa Shioriko – no he hecho nada malo.

- Lo sabemos, pero eso te ganas por ser amiga de un par de asesinas – decía Ayumu – ellas mataron a nuestras novias, por eso es que nos vamos a vengar, así que tú estás involucrada en esto.

- Con el pasar de los días traeremos a las demás involucradas y las torturaremos hasta que nos cansemos o que ellas mueran – ambos chicos estaban asustando más a Shioriko la cual luchaba por liberarse sin éxito alguno – es inútil, son esposas de las caras, por lo que no te será fácil liberarte.

- No… ¡por favor, yo no hice nada malo! – exclamaba Shioriko gritando y llorando, pero de nada sirvió cuando Kazuto la calló echándole más cera caliente en el abdomen haciendo que se quejara con más fuerza del dolor, sin embargo, fue callada siendo amordazada mientras los dos dejaron la vela derritiéndose en el abdomen de la peli verde la cual estaba gritando, pero siendo callada por la mordaza.

- Creo que por el momento podemos iniciar nuestra venganza – sonrió Ayumu tomando la mano del chico el cual sonrió – cuento contigo… Kazuto-kun.

- Igual Ayumu-san… es hora de vengarnos – los dos salieron del lugar en el que se llevaría a cabo la venganza de ambos jóvenes contra las personas que asesinaron a sus parejas y no sería nada bonito.

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Continuará…