Al este de la Zona del Terror, ubicada dentro de un cañón de roca grisácea bastante oculto a simple vista, yacía una entrada a un sistema cavernoso tallado de forma artificial y decorado con esculturas y murales tallados en la roca, los cuales se habían desgastado con el tiempo.
— Así que este es el sitio en el que se encuentra, ¿Segura que seguirá aquí? este lugar se ve abandonado —Expresaba Lohni mientras revisaba el lugar con ayuda de una linterna en su casco.
— No puede estar en Halfmoon, ni en ningún lugar habitado por personas por lo peligroso que es, por lo que lo lógico seria dejarlo acumulando polvo en un sitio alejado y olvidado por los dioses —Explicaba Despara.
— Claro, y dejándolo sin protección alguna al alcance de cualquier persona que descubra su existencia —Expreso Lohni.
— ¿Quien dijo que esta desprotegido? Modulok dejo bastante claro que el templo esta repleto de peligros, por lo que tenemos que estar alertas e ir con cuidado una vez entremos —Dijo Despara.
— Entendido —Dijo Lohni sacando su arma en lo que se acercaban a la entrada en la que había enormes estatuas de Gatos antropomorficos a cada lado.
Las estatuas naturalmente cobraron vida en cuanto ellas estuvieron lo suficientemente cerca.
— ¿Por que no me sorprende? —Expreso Despara antes de esquivar un tajo descendente.
Tras hacerlo saco su arma y le disparo directo a los ojos de cristal esperando cegarlo, solo para ver como no le hizo ni un rasguño. Es mas, los disparos no sirvieron de nada mas que provocar aun mas agresividad en la estatua, quien se froto los ojos fuertemente para limpiarselos y luego intento aplastarla con su arma mientras fruncia el seño.
— ¡Okay, hora de un nuevo plan! —Expreso Despara mientras veía a Lohni en una situación similar.
Despara procedió a gritar para llamar la atención de su amiga y mediante lenguaje de señas le indicó que hacer. Lohni comprendió y se dispuso a enojar a la estatua que la atacaba lo máximo posible.
«¿A que idiota se le habrá ocurrido que estas cosas tengan emociones?», pensaba Lohni viendo como la estatua parecía a punto de estallar de rabia y furia mientras acrecentaba la agresividad de sus ataques.
Por supuesto, no iba a quejarse, puesto que gracias al idiota que les dio emociones fueron capaces de hacer que cegados por su furia no pudieran ser capaces de darse cuenta que los estaban guiando para golpearse mutuamente.
Para cuando se dieron cuenta era muy tarde, Despara y Lohni se habían deslizado por debajo de sus piernas y sus armas terminaron de impactar en forma vertical contra sus cabezas.
Si bien esto no los mato, si los dejo fuera de combate momentaneamente, momento aprovechado por las chicas para sacar una granadas que arrojaron contra las agrietadas cabezas de las estatuas tiradas en el suelo para rematarlas.
— No se quien habrá sido el idiota que pensó que era una buena idea que tuvieran emociones, ¡Pero vaya que su estupidez nos ha beneficiado mucho ahora mismo! ojala también haya sido la mente detrás del resto de trampas —Esperaba Despaea colocando su mano en el hombro derecho de Lohni.
— Ojala no haya recapacitado a medio camino —Pedía Lohni mientras las dos entraban de una vez en las ruinas.
Ya una vez dentro empezaron a alumbrar todo con sus linternas mientras iban con pies de plomo para no activar ninguna trampa. Cosa que evito que activaran una trampilla que llevaba a estacas clavadas en el suelo, un interruptor en el suelo que habría provocado una lluvia de flechas, otro en una pared que hubiera provocado que estas se cerraran sobre ellas, una cuerda que habría dejado caer una enorme roca sobre ellas, entre otras muchas cosas.
— ¿Sabes? se que esperaba varias trampas aquí dentro, pero esto ya es demasiado —Dijo Despara tras arrojar una piedra a un pasillo y termino activando unas trece trampas.
— ¿Eran necesarios los lanzallamas entre en medio de las hachas en péndulo? —Se preguntaba Lohni.
— Como se nota que quieren proteger el tesoro del templo —Dijo Despara sacando mas granadas—. Suerte que traje de sobra y de múltiples tipos.
Entonces procedió a arrojar unas cuantas que explotaron en un ataque mágico de hielo que inhabilitó la gran mayoría de las trampas.
— ¿Desde cuando tenemos granadas de este estilo? —Pregunto Lohni.
— Desde que Modulok y Es'tra se enfrascaron en una competición sobre quien la tiene mas grande —Contesto Despara—, y afortunadamente es la clase de competición que beneficia a los demás.
— A los demás que no sean sus conejillos de indias querrás decir —Murmuró Lohni mientras cruzaban antes de que el hielo se derritiera.
Ya una vez del otro lado se encontraron en una enorme sala adornada con murales preciosos en estilo barroco y con un gran cofre en el medio sobre un pedestal.
— Guau, ¿Enserio nos creen tan tontas como para tragarnos una trampa tan obvia? —Expreso Lohni al ver como hasta un haz de luz iluminaba el cofre.
— Considerando que hay mucho idiota en este mundo no los puedo culpar, alguien mas habría caído redondo —Contesto Despara preparando su pistola para matar al obvio Mimic.
Pero para su sorpresa el cofre se hizo intangible y el disparo lo atravesó sin provocar ningún daño y solo haciendo que el cofre se riera a carcajadas.
— ¡¿Este hijo de puta se esta burlando de mi?! —Expreso ofendida y redoblando los disparos.
Pero ninguno tuvo efecto, pues el cofre se volvía otra vez intangible o simplemente esquivaba el ataque, riendo cada vez mas fuerte.
— No vale la pena gastar la energía de nuestras armas en esa cosa, tan solo dejala en paz —Pidió Lohni bajando el arma de Despara.
El cofre respondió a esto moviéndose a toda velocidad directo a las piernas de Lohni, haciendo que se cayera y su cara besara el suelo.
— ¡Olvida lo que dije, matemos a este cabrón! —Gritó iracunda sacando su arma.
Las chicas pasaron los próximos diez minutos tratando de darle hasta finalmente conseguirlo y escuchar satisfechas el grito de dolor que soltó al caer al suelo y hacer sonar el contenido que llevaba dentro.
— ¿Eso serán monedas? —Quería saber Lohni.
— Solo hay una forma de saberlo —Contesto Despara acercándose mientras seguía acribillando al cofre para evitar sorpresas desagradables y procediendo a moverlo una vez lo tuvo al alcance para oir mejor su contenido—. Si, suena a que tiene como mínimo una cantidad respetable de monedas.
Entonces voló el candado de un disparo y abrió el cofre, siendo iluminada por una intensa luz dorada que se disipó para revelar un cofre mas pequeño.
— ¡¿Que?! —Reacciono Despara abriendo este otro cofre para encontrar nada mas que otro aun mas pequeño dentro—. Esto es una puta broma de mal gusto.
Frustrada y enojada lo tiro hacia un lado solo para que se teletransportara a sus manos nuevamente.
— ¡Mira, hijo de puta, vas a dejar de estarme jodiendo o te juro por Horokoth que te arrojó a una trituradora de madera! —Grito Despara al cofre que acercó a su cara.
Como si eso lo hiciese recapacitar, el cofre se abrió por si solo y de este salio una Nutria de pelaje celeste con manchas blancas.
— ¡Okay, okay, lo siento, ya paro! —Hablo la Nutria.
— ¡¿Que carajos?! —Expreso Despara no entendiendo que estaba viendo.
— Una reacción bastante entendible al ver a alguien como yo por primera vez —Dijo la criatura—. Permíteme que me presente, me llamo Mik y soy una Nutria de Cofre.
— ¿Una que...
— Digamos que soy una especie de Mimic, solo que en vez de alimentarme directamente de aventureros incautos me alimento de su frustración y enojo —Explico Mik haciendo que Despara y Lohni quisieran matarlo aun más que antes—. ¡Por favor, no hay necesidad de seguir recurriendo a la violencia! tengan, por las molestias que les cause.
Entonces hizo aparecer un monton de monedas de oro, joyas, algunas armas encantadas entre las que se encontraba una muy rara que básicamente era un peine con la hoja de un hacha en el otro extremo y un escudo dorado con forma de "V" segmentada y una gema azul en el centro.
— ¿Y esto? —Pregunto Despara viendo las armas—. No parece que encajen con la estética Magicat.
— Porque no son de ellos, las encontré en una ruina de los Primeros hace ya varios meses antes de instarlarme aquí —Explico Mik.
— Espera, ¿Si viniste de afuera como nosotras que es lo que había en esta sala? —Quería saber Lohni.
— Una estatua destrozada por el tiempo de algún Magicat, todavía no se si se trataba de alguna figura importante o directamente una deidad, y francamente no me importa —Contesto Mik.
— ¿Y de casualidad sabes en donde se encuentra el tesoro mas importante de este templo? —Quería saber Despara.
— Si, pero yo que ustedes no iría por allá, ese sitio es en extremo peligroso —Respondió Mik viendo de reojo un pasillo a su izquierda.
— No importa, ya sabíamos los peligros de venir aquí, unas cuantas trampas mas no nos va a detener —Decía Despara agarrando la mascara y yendo en aquella dirección.
— ¡¿No lo dirás en serio, que es tan importante en esa cosa para arriesgarse así!? —Demandaba saber Mik.
— Que de conseguirlo podre finalmente arruinarle la vida a la persona que casi acaba con la mía —Respondía Despara sin voltearse a mirarlo.
— ¿Venganza? ¿Vas a arriesgar tu vida y la de tu amiga por venganza? —Expreso Mik.
Ninguna de las dos le contesto y se limitaron a seguir su camino.
— Bueno, si quieren morir es su problema —Dijo Mik dandose por vencido—. Van a lamentar bastante el poner un pie ahí dentro cuando vean a esa cosa.
Mik es un personaje propio, se me ocurrió incluirlo tras ver el video de Pointy Hat sobre los Mimicos, y las armas que entrego son armas secundarias de She-Ra, como el escudo y el peine-hacha.
Sin nada mas que decir me despido deseandoles un buen día.
