CONTESTARÉ A LAS PREGUNTAS EN LAS REVIEW AL PRINCIPIO DEL CAPÍTULO SIGUIENTE, NO ME GUSTA DEJARLAS EN EL AIRE.
De alejandrogomezfe: "Poco a poco iré dándole mas "movilidad" a Aria, quiero usarla para un momento en particular más adelante, donde creo que va a causar "Emotional Damage" a cierta amantes de los jagamarus xD (Una pista - Implicará a cierto personaje a la que nos dolió verla sufrir)
Una aclaración - Quedará medio Monger pero para diferenciar la Familia como tal de la "Familia" como grupo bajo la tutela de un Dios, ésta última la escribiré, de ahora en adelante, como FAMIRIA (Con R).
ALCANTARILLADO
De todos los posibles desenlaces que podían presentarse, el recibir visitantes en algún punto de su "estadía" en aquel complejo de alcantarillas, era para el que Marina más se había preparado desde el momento en que designó el sitio como su vivienda.
La red de túneles no sólo era un lugar desolado, sino que, además, era oscuro, húmedo y bastante amplio. El canal que cubría gran parte de la estructura y que, al mismo tiempo, inundaba varios de los sectores, era el medio de transporte perfecto para un alguien con sus aptitudes.
Todo gracias a un particular set de habilidades propias de su anatomía, que la convertían en un rival extremadamente peligroso en escenarios del tipo "fluviales".
La primera era "Perfect Body: Liquid", talento que le permitía convertir cualquier parte de su cuerpo (o la totalidad del mismo) en líquido. Camuflándose, excepcionalmente, con su ambiente.
Y si eso no era suficiente, su otro talento, "One with Water", era capaz de cubrir los puntos ciegos de la Skill anterior y hacerla desaparecer frente a los ojos de cualquier, al provocar una leve distorsión en la realidad que impedía a sus enemigos diferenciar a la joven de la misma sustancia acuosa en la que se sumergía. En otras palabras, todo movimiento que Marina realizase estando en contacto con el agua, era interpretado por terceros como un movimiento del propio líquido y no de ella.
Siendo este uno de sus favoritos aces bajo la manga.
Si…
Este conjunto de excepcional dúo de cualidades, eran lo que la brillante alienígena necesitaba para espiar al par de intrusos que había decidido irrumpir en su nueva "morada".
Ambos de apariencia extravagante.
Hasta incluso, Marina hubiese considerado sus atuendos dentro del terreno de lo "genial" si sus portadores no la estuviesen haciendo perder horas de sueño.
Quien parecía ser la persona a cargo llevaba un traje un tanto similar al de un trovador, sólo que su larga gabardina estaba repleta de máscaras de todo tipo, sin mencionar la que le cubría el rostro.
El otro individuo, llevaba prendas mucho menos estrafalarias.
Tan solo era una oscura túnica, complementada por la presencia de un protector facial de diseño exótico y anaranjado.
Ninguno de ellos percatándose, en algún momento, que aquello que vigilaba cada uno de sus movimientos, no era otra cosa, que la propia agua que, ahora, acariciaba sus tobillos.
Luego de varios minutos de caminata, el dúo se detuvo frente a una pequeña puerta enrejada.
- Aquí estará bien – dijo el líder. Tráelos.
- Hai – contestó el ayudante, tomando un nada especial saco de entre sus prendas.
Los enmascarados ingresaron a aquella habitación sin problemas.
Cosa que fastidió un poco a cierta Leviatán, ya que para seguirlos debía de abandonar su forma líquida y arriesgarse a ser descubierta.
- - No importa. Aún tengo sus lecturas – dijo para sí, en lo que aguardaba su regreso.
Al cabo de unos momentos, la pareja abandonó el cuarto y cerró la reja, comenzando su retirada.
Marina salpicó molesta.
No había sido capaz de leer sus mentes, debido a su camuflaje.
Su Skill "H4XX0R: Scan" poseía un rango establecido y, además, requería de su forma humanoide para surtir efecto.
*Sigh* Tendré que hacerlo a la antigua- expresó.
Una vez que no hubo moros en la costa, la peliblanca pasó por entre las rejas cual Slime de videojuego y examinó el sitio.
Se trataba de un pasadizo que no hacía más que conducir a otro cuarto todavía más extenso e iluminado por una especie de piedras luminiscentes.
- Lindo… ahora, veamos donde puede estaaaaarrr… ya lo encontré.
Si. Efectivamente, la joven extraterrestre acababa de hallar lo que esos tipos habían "plantado".
Y nunca mejor dicho.
Lo que yacía justo al frente no era otra cosa que algún tipo de planta mutante.
Aunque, parecía estar dormida o, al menos, en estado latente, siendo que sus raíces comenzaban a extenderse por los distintos pilares que formaban el techo de esa sala.
- Me pregunto que querrán con esta cosa… ah, bueno, no es mi problema. Lo que SI es mi problema es que… me despertaron, SÓLO… ¡para venir a plantar horrendas florecitas!
*Sigh* Juro que encontraré a esos remedos de jardineros y les patearé el trasero, pero bueno… primero lo primero…
Rápidamente, un aura oscura se formó alrededor del brazo izquierdo de la joven, haciendo aparecer un extraño artefacto que lucía como una extraña y modernosa espada dentada.
- Arranquemos este feo arbusto y volvamos a la cama…
AL OTRO DÍA - ATARDECER - COLISEO (JAULAS BAJO LA ARENA)
- Vamos vamos, empujen todos, quiero a esos monstruos de los pisos inferiores enjaulados para antes de que acabe el día – clamó la amazona de tez bronceada y cabello rojizo, en lo que comandaba al grupo que trasladaba las bestias para el espectáculo.
Su nombre, Ilta Farna, la vice-capitana de la Familia Ganesha, también conocida por el Alias de "Paluza"
- ¡Hai! ¡Fukutaichou!
(ACLARACIÓN: No sé si es el término correcto. No me quemen, no hablo Sushi )
Por mi parte, simplemente, me quedé observando las carretas que iban y venían.
Ninguna de ellas mostraba alguna criatura similar a la que el dúo de jardineros (y si los llamaré así por ahora) había plantado en las alcantarillas.
- Mmm… de haberla dejado crecer libre, estoy segura de que sus tallos hubiesen alcanzado la superficie durante algún punto del espectáculo. Sembrando el pánico en todo el perímetro…
Aún quedaba la incógnita de quienes podían ser los supuestos perpetradores.
- Teoricé que obtendría respuestas por parte de la Familia Ganesha durante mis deberes, pero, ninguno aquí, tiene recuerdo alguno de haberse topado con el susodicho ente.
Eso sólo significa…
Marina se ajustó los lentes.
- Que hay un traidor entre nosotros…
*Gasp en Off*
- Bueno, no entre nosotros realmente. Pero si parece ser alguien con acceso a especies exóticas de monstruo de las que no tengo data. Es una de las limitaciones de depender de la información del Gremio. Sólo conozco lo que ya otros saben. Si quiero estar un paso adelante del resto… tendré que comenzar investigar por mi cuenta. Un pequeño viaje a los pisos más profundos no suena a mala idea, tal vez halle respuestas.
Sin mencionar que…
También está el asunto con la piedra que esa planta dropeó cuando la hice papilla.
Su coloración era amarilla y no purpurea o azulada como suelen ser las que intercambiamos a diario.
Realmente, está pasando algo tras bambalinas y no quiero quedarme fuera.
¡Marina… Demonic Detective Leviathan: MODE ON!
…
…
Eso sonó más genial en mi cabeza… no lo voy a negar…
- Ohh, ¡aquí está! ¡Nuestro plato fuerte! – gritó, repentinamente, uno de los domadores.
Al girarme, pude notar a la nueva bestia que era introducida, cuidadosamente, al recinto.
Silverback… un tipo de monstruo del tipo primate con tendencias, digamos un tanto, agresivas.
Era, bastante, peculiar el verlo tan calmado dentro de su prisión móvil mientras le colocaban el equivalente de un arnés de caballos en su rostro y boca.
Esa Skill de Adiestramiento sí que era práctica.
Aunque la mía le pasa el trapo…
- Es, realmente, impresionante… ese monstruo.
- En realidad, he visto cosas peores aaaann…
Me detuve en seco al notar que alguien se encontraba, ahora, justo a mi lado, observándome con una sonrisa lo suficientemente, falsa como para despistar a cualquiera.
- Tu eres…
- Hai, Syr-desu. – dijo la Diosa encubierto con una "kawaii no posu".
- Ahhh sí, eres esa camarera del otro día. ¿En qué te puedo servir?
La joven peliplateada tan sólo me devolvió un puchero.
- Mooo, esa noche dijiste que era hermosa ¿y hoy sólo soy la camarera? Marina-san es una cruel rompecorazones. ¡Hum!
Está jugando conmigo, de eso estoy segura pero, ¿a qué vendría hasta este sitio? El conejo debe estar, en este momento, en la Mazmorra y…
Oh rayos, le gusto a la loca…
Bueno, eso ya lo sabía, aunque no esperé que hiciera algún movimiento fuera de aquella fonda.
Claro que… luego de esa noche, no volví a poner un pie ahí… así que…
Indirectamente, ¿me terminé haciendo de rogar?
- *Sigh* Lo siento... supongo. Si buscas coquetearle a Bell, te recomiendo que cruces esta calle, luego dos más a la derecha y que sigas de frente hasta toparte con una gran torre que roza el cielo. Allí habrá una modesta puerta con la frase "Calabozo" en letras bastante visibles. Entras, te bajas un par de pisos y me lo saludas ¿de acuerdo? Yo debo trabajar- dije fingiendo revisar mi tablilla y dispuesta a alejarme de la yandere en potencia.
- ¿Ohh? Pero si no he venido aquí a ver a Bell-san - respondió. Oí, que te habían asignado al grupo que supervisa el Coliseo y decidí pasar a saludar. La Posada no abre hasta la noche, así que tenía mucho tiempo libre.
De un momento a otro, la fémina doble cara se colocó extremadamente cerca de mi cara.
- ¿No quieres continuar lo que pretendías en la Taberna?
Joder, se acaba de relamer los labios.
Eso es MUUUY mala señal.
¿Dónde diablos está ese perro raro con el bate cuando se necesita?
(DESCANSA EN PAZ, SHIBA INU T-T – LA VIDA ES PASAJERA PERO TU LEGADO SERÁ ETERNO)
Pero bueno, si así quiere jugar…
- Eres de las que no toman prisioneros, ¿eh? – contraataqué, colocando mi mano en su barbilla y causándole un leve sonrojo. ¿Qué harás si decido aceptar el desafío?
Para esta altura nuestros alientos ya se estaban chocando.
- Diría que…
- ¡Oe, ustedes dos!
En ese momento una voz gentil pero autoritaria interrumpió nuestro "mejores amigas" momento.
Al voltear, nos dimos cuenta que quien nos regañaba, no era otra que la actual Capitana de la Familia Ganesha: Shakti Varma.
- Ah… parece que nos detuvieron en la mejor parte
¡Consigue internet, mujer!
- No me importa qué relación tengan ambas, pero recomiendo que dejen los asuntos de esa índole para después del trabajo. Sobre todo, usted, asesora-san…
Genial, me regañaron…
Si esto provoca algún tipo de mancha en mi expediente, volveré para vengarme de ti, Diosa pervertida.
¡Lo juro!
- Lo lamento, miss Varma, Syr aquí, sólo está un poco "emocionada" – dije entre dientes y fulminándola con la mirada. De verme. No volverá ocurrir.
Cosa que la susodicha afirmó con una adorable risilla.
- Te-he.
"Te-he", mi p…antorrilla.
- Como sea, el último grupo está en camino trayendo la última carga. Por favor, verifica que todo esté en orden en cuanto lleguen y realiza el conteo pertinente. Deseo quedarme con una copia del registro si no te es molestia.
- Descuide, Madame, no es problema– respondí con una reverencia.
- Te lo agradezco. Me retiro entonces, debo volver para ayudar a preparar a quienes participaran mañana en el evento. Si hay algún problema, puedes hablarlo con Ilta.
- Claro, eso haré.
Lo mejor será completar esto y largarme cuanto antes.
Para cuando la estoica mujer de cabello azulado nos dejó solos y, en lo que aguardaba, el arribo del último pelotón de aventureros, la peliplateada volvió a mirarme con una expresión un poco entristecida.
- ¿Estoy siendo una molestia para ti, Mary?
No me digas, Mary…
- Naa, no te preocupes. Tu presencia tan sólo me tomó desprevenida. Imaginé que estarías más interesada en el pequeño conejo.
- Hablas de Bell-san, ¿verdad? – dijo ésta, curiosa. Te oí llamarlo así cuando estaban en la Posada, ¿por qué lo haces?
- Por sus rasgos, si te lo piensas, te hacen recordar a los de un Al-Miraj.
La Diosa pareció hacer la comparación en su cabeza y, luego, rio suavemente.
- *Giggle* Tienes razón.
Por mi parte, tampoco, pude evitar que un divertido suspiro se me escapase.
- ¿Sabes? Una de las razones por las que vine a este sitio era para poder conocerte un poco más a fondo y ver si podíamos volvernos amigas.
- ¿De las normales o de las con derechos? – solté en tono jocoso.
La muy maldita, tan sólo se tuvo sonrojo atómico y desvió la mirada de forma soñadora.
¡Oi! ¡Era broma!
- Pero, ya en serio, ¿por qué el súbito interés en mi humilde persona?
- Pues…
La Diosa encubierta se llevó una mano al mentón.
- Estaba debatiéndolo con las demás chicas el otro día y, resulta que, ninguna de nosotras sabe mucho sobre ti realmente. Eres como un misterio.
¿Me estuvieron espiando todo este tiempo?
Naa, me hubiese dado cuenta al instante, a menos que…
La sensación en mi espalda… cuando rescaté a Eina…
Sin mencionar las veces que la percibí desde mi arribo…
¡ERAN LOS OJOS DE FREYA!
- No hago mucho- contesté ignorando las implicaciones en mi cabeza. Vine a Orario hace menos de un año buscando trabajo – respondí. Me la pasé sellando papeles durante ese lapso. Digamos que fui "ascendida" recientemente. Es la razón por la que salgo más a menudo.
- Oh, ya veo…
- ¿Y tú? ¿Haces algo además de engatusar niños albinos de 14 años? – pregunté, intentando molestarla.
- ¡Hidoi! ¡Todo lo que hago es mostrarme gentil y cortes con los posibles clientes!
Claaaro…
- Pero, si quieres saber, en ocasiones, suelo visitar a los niños del Orfanato ubicado en la calle Dédalo. Maria Martel, le encargada, me deja llevarles algo de comida a los pequeños, además, que me divierte el poder narrarle algunas historias que oigo durante mi turno en la Taberna. Sus sonrisas, realmente, alegran mi día, aún si Maria llega a enojarse por ello.
Toda un alma caritativa, ¿eh?
El trayecto continuó, con la impresionable moza, mirando cada recoveco del sitio como niño en dulcería.
Para cuando las últimas jaulas arribaron, ya estaba lista para presentar mi informe.
- ¡Me divertí mucho en nuestra cita de hoy, Marina-san! – dijo la niña Diosa, provocándome otro suspiro.
En ese preciso momento, recordé que había mencionado más de una razón para encontrarse conmigo.
Pregunté al respecto, asegurándome de activar mi "H4XX0R: Scan" en ella.
Las dos respuestas (oral y mental) eran como el día y la noche.
Nuestro "tiempo de calidad" le había servido para conocer la ubicación de cada criatura encerrada.
Todo esto, con el objetivo de dejarlas libres en algún momento de la competencia.
Esperando toparme con la mente maestra detrás de la irrupción a mi "vivienda", indagué más profundo, sorprendiéndome con el desenlace.
No porque fuera impresionante, sino porque, era, ridículamente, simple.
BELL CRANEL.
La Diosa de la Belleza estaba intentando "desarrollar" a nuestro querido protagonista, forzándolo a llegar a sus límites.
Por un momento, me sentí molesta más, súbitamente, aquel enojo se convirtió en ideas.
Freya no podía aplicar "Control Mental Horny" sobre el mocoso, debido a su, recientemente, descubierto amor por la hija de Aria. Por lo que, eso reducía el peligro que la misma significaba en casi un 40%. El otro 60 era su capacidad para lograr que otros cumplan sus caprichos.
Viéndolo así, qué mejor manera de ayudar al conejo con su sueño que confabulando con la Deidad que lo quiere como calentador de sábanas.
Si en algún momento, sus retorcidos planes amenazaban con ser demasiado, yo podía ser la válvula de escape, que mantendría su, virgen, trasero fuera de cualquier peligro.
Era, sorpresivamente, una conclusión sólida.
Tendría que convivir más con Syr que de costumbre pero, los beneficios eran enormes.
Volverme la "amiga" de la Diosa más influyente del pueblo, podría hacer las cosas mucho más fáciles. Ella tampoco podría controlarme con su encanto, más yo si a ella en caso de que la cosa se pusiera difícil.
Haciendo uso de mi ""H4XX0R: Takeover"
Si. Definitivamente, era una oportunidad de oro.
Todo lo que necesitaba, ahora, era un momento a solas con ella, en su verdadera forma.
Y, si la información de su cerebro no miente… se justo lo que hará mañana.
Sólo necesito el "cuando".
Y tengo la herramienta perfecta para descubrir eso:
La función "Worm" de mi Skill "H4XX0R"
Una de las más "inofensivas, por así decirlo.
Simplemente, infecta la mente de la víctima adhiriéndose a un recuerdo importante que ésta atesore.
El mismo funcionará como una pequeña marca de mi presencia dentro de su Psyche, permitiéndome monitorear el estado y locación exactas de sus sondas cerebrales.
…
No me vean así, fans de Freya...
No todo es malo, ésta función también me permitirá actuar como una voz dentro de su subconsciente. Podrá hablar conmigo a distancia. O consigo misma si lo ves desde fuera…
¿Esquizofrenia? Naa, sólo es el parásito cibernético implantado por una serpiente marina del espacio exterior con complejo de chica gamer.
Nada serio.
Un paracetamol lo arregla.
- ¡Espero que podamos repetirlo! *Giggle* - se rio la camarera, mientras se alejaba. Nos vemos, Mari-san.
¿Entramos en la etapa de los apodos cariñosos luego de una sola charla?
*Sigh*
Pero bueno, es mejor que me vaya acostumbrando.
Después de lo que tengo planeado, tendré que tolerar mil y una muestras de afecto por parte de la pervertida Diosa.
…
…
Hurra…
DIA SIGUIENTE – MONSTER FERIA
- Wow, sí que hay mucha gente el día de hoy – solté, viendo la muchedumbre que se aglomeraba en las calles rumbo al coliseo.
- Eso no es nada- protestó Misha. Sólo espera al Festival de la Lucha de la Gran Espada. ¡Ese sí es un espectáculo!
- Uhh… ¿contexto? ¿Alguien? Forastera aquí…
- Es la celebración en honor a la derrota de una de las Tres Grandes Calamidades: El monstruo Behemoth- oí explicar a alguien, quien no era otra que cierta demi-elfa.
¡Eina-senpai!
- A diferencia del Monster Feria, allí los aventureros de varias naciones luchan entre sí para demostrar su fuerza. La ciudad usa el evento como una manera de…
Antes de que terminase su discurso, envolví a la pelicastaña en un fuerte abrazo.
- ¿¡M-Marina-san!?
- ¡Yay, senpai ya se liberó del castigo!
Adoro molestar a esta chica *wink*
- Ohó… creo que estoy viendo un romance nacer entre dos bellas colaboradoras fufu – dijo Misha, cubriéndose la diabólica sonrisa con sus dedos.
- ¡¿Romance?!
Eina, como era de esperar, explotó en un fuerte sonrojo.
En serio, necesita comenzar a lidiar mejor con los comentarios de ésta índole.
No puede ir por la vida actuando como Miss Celibato cada vez que alguien bromea al respecto.
- ¡De ninguna manera! ¡Marina-san y yo no tenemos ese tipo de relación!
- ¡Exacto, tú demuéstrales quién manda, amorcito!
- ¡¿A-A-AMORCITO?!
Oh YHVH, desearía tener una cámara…
Un minuto… ¡YO soy la cámara!
Grabando…
¡Almacenaré esto por siempre juju!
- Creo que ya es suficiente, Mari-chan. Eina sólo puede resistir hasta cierto límite, un poco más y terminaras quebrándola.
- Seh, creo que tienes razón – dije viendo a mi superior intentando hacer que la tierra la tragase. ¡Mejor comencemos con nuestro trabajo, esos turistas no se van a guiar solos!
- ¡See!
Al menos Misha le ponía entusiasmo.
- Vamos, Senpai, otra de hacer patrullaje – declaré, tomando a la aún abrumada elfa por el cuello y arrastrándola de espaldas en dirección a la plaza.
El día estaba comenzando bastante divertido y animado.
CERCA DEL COLISEO
- Entonces… ¿Qué quieren hacer ahora, patrullar, patrullar o patrullar? – dije viendo que sólo éramos las tres en una plata repleta de transeúntes que disfrutaban felices. Yo por mi parte prefiero adherirme al fino arte que es patrullar, fundado en la esplendorosa época de…
- ¡Ya te entendimos! – recriminó cierta asesora sabionda, un tanto… molesta. Has estado haciendo ese tipo de comentarios la última media hora. ¿Podrías parar ya, por favor?
- Eina, deberías relajarte un poco, Mari-chan sólo está intentando levantarnos el ánimo- aportó Misha.
- ¡Pues no lo está logrando!
Al oír esto, fingí el peor caso de corazón roto posible y me arrojé al suelo, repitiendo la frase "Senpai no me quiere" una y otra y otra vez.
- Ohh, ahora sólo lo empeoraste – se burló la pelirosa, en lo que la elfa levantaba el puño, iracunda, luciendo como a punto de querer cometer un asesinato.
Mas al momento de girarse en mi dirección para proceder con la tunda, se llevó la sorpresa de que mi cuerpo ya no estaba presente.
- ¿Aré? Misha, ¿Dónde está Marina-san?
- Mmm… parece que se escapó – dijo ésta viendo a lo lejos intentando divisar mi paradero.
Justo en eso, y como un regalo fortuito, cierta Princesa de la Espada acompañada de su Diosa, acapararon la atención de mis compañeras de trabajo.
- Ustedes son… las del Gremio.
- ¿Mmm? Ais Wallenstein? ¿Diosa Loki?
- ¡Yoh! – dijo alegremente la peliroja.
- ¿Ocurre algo? – preguntó la rubia, en lo que evadía las mañas de la Deidad Nórdica.
- Nada, realmente, es sólo que, perdimos de vista a una de nuestras compañeras – respondió Eina, avergonzada.
- Si, Marina-chan estaba aquí hace sólo un segundo y luego, ¡poof! Desapareció sin dejar rastro.
Al oír el nombre, los ojos de la rubia espadachina se ensancharon de forma casi imperceptible.
- Aunque claro, una vez la conoces, ya no te parece algo ra…
- ¿Ella estuvo aquí?
Misha se sorprendió al ser interrumpida de un momento a otro.
Incluso, Loki notó cierto grado de curiosidad en el tono de su más querida "hija".
- S-Si, aunque como dije antes, acabó perdiéndose por algún lado.
- Ya veo…
La Diosa peliroja, no aguantó más aquella vibra y soltó la pregunta.
- ¡Oe, Aiz-su! ¡¿Por qué el súbito interés en esa asesora?!
- Yo… no lo sé.
- ¿Huh?
Definitivamente, no era la respuesta que estaba buscando.
- Ella es… extraña – finalizó la rubia no pudiendo poner en palabras, el bizarro sentimiento que la alienígena infiltrada le hacía sentir.
Las dos empleadas del Gremio por su lado, tan sólo se miraron la una a la otra, coincidiendo al 100% con la última declaración de la novata estrella.
Mientras tanto, y ajena a este intercambio, Marina se desplazaba como un veloz limo por los rincones de la zona.
Después de todo, existía una razón para haber traído a sus nuevas "amigas" tan cerca del Coliseo.
- Je. El "Gusano" se está moviendo… - murmuró, en lo que retomaba su forma humana a los pies de la subterránea entrada. Hora del verdadero espectáculo…
Los guardias no supieron cómo reaccionar al hecho.
De un momento a otro, sus mentes, o más bien, todos sus sentidos se vieron obstaculizados.
Era como si hubiesen experimentado la dicha más grande de toda su existencia, sólo para sentir su consciencia apagarse, automáticamente.
Uno tras otro fueron cayendo como moscas a los pies de la misteriosa figura encapuchada que se abría paso, sonriente y satisfecha, por los escasamente iluminados túneles de la estructura.
De repente, algo llamó la atención de la susodicha.
Uno de los tantos monstruos capturados para el "sano" beneficio de varios en la superficie.
- Tú me serás muy útil – declaró en voz alta, acercándose con calma hacia la guarida de su objetivo.
El inquilino al otro lado de la celda, le respiró encima. Intrigado por la presencia de su visitante, aún dentro de su limitado entendimiento de mera criatura de Calabozo.
La dulce fémina de despampanante apariencia que yacía bajo las gabardinas, intentó calmar a la bestia usando su encanto, más en el momento en que se acercó a tocarlo, ésta, se detuvo.
Ya no estaba sola en aquel cuarto.
Alguien yacía justo a sus espaldas, portando la misma moda que ella: una amplia gabardina oscura que le ocultaba el cuerpo.
- Si fuera usted no tocaría al mono – dijo la recién llegada silueta. No queremos que pierda sus delicados dedos, Diosa de la Belleza.
Freya arqueó una ceja divertida, al oír el comentario.
Al mismo tiempo que se sorprendía que la voz de su visitante sonase un tanto distorsionada.
- ¿Ara? Pensé que había noqueado a todos los guardias de este sitio. Pero veo que me faltó uno.
La hermosa Deidad procedió entonces a exteriorizar su "Encanto", aquel que ha vuelto locos tanto a hombres como a mujeres a lo largo del tiempo, queriendo saborear un nuevo momento de triunfo.
Desgraciadamente, el intruso no se inmutó lo más mínimo, en su lugar soltó una pequeña carcajada que hizo retroceder a la Dueña de la Familia más poderosa.
- Es un bonito truco, es una lástima que surta efecto.
Las facciones de la mujer se endurecieron ante este nuevo descubrimiento.
¿Quién podría ser la persona tras las prendas, capaz de hacer a un lado, hasta el más potente de sus encantos?
Su respuesta vino, en el instante que observó el alma del individuo.
¡Sabía de quién se trataba!
Era una de las dos que más anhelaba. Aquella tan hermosa, oscura y misteriosa como el Lecho del Océano.
Su expresión lentamente, se fue relajando, hasta mostrarse, una vez más, contenta con el hecho ocurrido.
Contoneó sus bien definidas caderas y se acercó al encapuchado.
- No sabes cómo me moría por conocerte -expresó con una sonrisa coqueta. ¿Cómo te sientes al tenerme frente a ti, cuando otros no han podido?
La joven asesora tan sólo rio ante tal estrafalaria mentira.
- ¿De qué estás hablando, Syr? Si ésta ya es la tercera vez que congeniamos…
En ese momento, al oír como la había llamado, la Diosa de la Fertilidad se puso rígida.
Un par de bellos ojos azul claro chocaban contra sus orbes purpúreos.
- ¿C-Como lo…? ¿Cómo es que…?
- No es la única que sabe cosas, mi lady – continuó Marina, en lo que se regocijaba con la súbita expresión de pánico en el rostro de la fémina. Todo ser pensante tiene un esqueleto en el ropero en algún momento.
La tranquilidad de Freya desapareció tan pronto como había venido.
Esta chica, una a las que tanto deseaba acercarse, conocía su más grande secreto.
Y, para colmo, no podía ser influenciada por su repertorio de habilidades.
Fue así, que una chispa de adrenalina, nació desde lo profundo de alterada Psiquis, provocándole una infantil sonrisa.
La muchacha, era especial… ¡de eso no había duda! La deseaba por el color y forma tan exóticas que presentaba su alma.
Pero, ahora, ese interés se había disparado hasta los mismos cielos.
Marina Ad Astrae, ¿quién eres realmente?
- Siento la alteración en tus sondas cerebrales – dijo la susodicha, ganándose una vez más la atención de la mujer divina. No es necesario temerme, sólo vine a sacarte plática.
Dígame, Diosa Freya, ¿le concedería unos minutos de su tiempo, a una humilde asesora del Gremio?
CALLES DE ORARIO
Bell no podía entender que rayos sucedía.
Hace solo un instante, estaba con su Diosa, saboreando un par de ricas crepas y, ahora, huían de un gran Silverback que amenazaba con partirles la espalda en 4.
Sin mencionar que el monstruo parecía tener algo en contra de la pequeña con coletas.
¿Por qué los perseguía con tanto ahínco?
¿No estaban todas las bestias rescatadas del Calabozo, domesticadas por la familia Ganesha para evitar riesgos?
El joven albino se frustró al no poseer una respuesta clara.
Todo lo que podía hacer, por el momento, era poner a salvo a su Deidad lo antes posible.
De lo contrario, sus días como aventurero, realmente, terminarían de una forma horripilante.
MOMENTOS DESPUÉS DE LIBERAR A LOS MONSTRUOS - EN OTRO SECTOR DE LA CIUDAD
Diosa y Asesora acaban de arribar a un pequeño café medianamente concurrido.
Freya se preocupó un poco al pensar que alguien la descubriría, estando a plena luz del día, más la peliblanca le aseguró de que no habría problema, habiendo colocado un pequeño dispositivo de distorsión en la ropa de ambas.
- Bienvenidas al Player Café, me llamo Iris, ¿puedo tomar su orden?
Ambas observaron a la exótica miembro de la raza "Taurus". (Si, en la WIKI la llaman raza VACA pero por favor, todos los demás tienen nombres geniales y la pobre es sólo VACA xD)
Una bonita muchacha de cabello castaño, del cual resaltaban dos diminutos cuernos, por cierto, cuyas orejas y cola de bovino eran claramente visibles y que, además, poseía un bello par de grandes e hipnotizantes… *Cough* ojos color esmeralda.
- Un té… de burbujas estaría bien – expresó la Diosa viendo la carta, en lo que Marina, simplemente, pidió una malteada.
- ¡Genial, en un momento volveré con su pedido! – dijo contenta, la mesera, retirándose acompañada de severos y sutiles sonidos de "boing".
Freya notó esto y arqueó una ceja.
- Te quedaste viendo por buen tiempo a esa joven– se oyó decir a la peliplateada, en un tono que la chica alien describiría como "celos de pareja". No sabía que compartías los gustos con cierta Diosa bromista…
¿Me está comparando con Loki?
Despreocupadamente, solté una risilla.
- Es un poco irónico que tú lo digas… - devolví. Si tenemos en consideración la reputación que te persigue cada vez que alguien menciona tu nombre. Además, si deseas saber mi relación con esa chica pues…podrías considerarnos compañeras de negocios.
- ¿Huh? No me digas que este lugar es tuyo…
- Naa – contesté agitando una mano. Nunca me dedicaría a esto. El Café es de la Familia Bennett, más específicamente de Iris y su padre. Lo descubrí, unos días después de mi llegada a Orario. Digamos que su situación económica no era la mejor en ese momento. Tenían poca clientela y, seamos, sinceros, nadie vendría a un Café sólo para beber leche, sin importar lo buena que fuese.
- Ya veo, pero aún no has explicado cómo te involucraste con ellos…
- A eso iba – respondí. Un día, encontré a la pobre Iris, decaída, mientras limpiaba las mesas. Su negocio iba a cerrar si no lograban reunir ganancias. La competitividad del mercado tampoco ayuda, si eres parte del grupo de comerciantes más pequeños. Ya sabes, aquellos que no se encuentran resguardados por la reputación de un Dios del Comercio.
- ¿Y le ofreciste dinero? – preguntó Freya, un tanto curiosa.
- Nop, mejor, ¡le enseñé a pescar!
- ¿Eh...?
- *Sigh* No literalmente – protesté. Es una expresión para referirme a que le ofrecí el conocimiento necesario para solucionar su problema. La carta que leíste al momento de sentarte, es el resultado de la charla que tuvimos.
- Ohh, de modo que compartiste con ella, recetas en la que podría utilizar la leche que producen.
Complacida chasqueé los dedos.
- ¡Bingo! *Wink*
- Pero, entonces, ¿por qué optaste por fingir ser alguien más?
- Dos razones – dije alzando la misma cantidad de dedos.
- Una, me la guardaré para el final a modo de secreto y la segunda pues, porque es un momento importante entre tú y yo, Frey Frey. Sería grosero si alguien lo interrumpiera.
Ante esta respuesta, la Deidad peliplateada no pudo evitar sonrojarse un poco.
Osa que me sacó otra pequeña risilla.
- ¿Oh? ¿Un simple apodo es todo lo que se necesita para poner a la Diosa de la Fertilidad por las nubes? Si tan sólo, los demás hombres supieran…
La expresión de la fémina se transformó en un puchero.
- Hum, aún en presencia de una Diosa, continúas siendo una rompecorazones sin remedio.
- Y amas cada segundo de ello… ¿o me equivoco?
- ¿Ohh? ¿A qué te refieres con…?
- Vamos, no te hagas la tonta – interrumpí. Todos en tu Famiria deben besar el suelo por el que transitas. Ese tipo de amor es el que les impide que cualquier otro pensamiento que no sea "Besarle las nalgas a Freya" llegue hasta sus cerebros. Yo, por otro lado, no he hecho más que escupir "factos" desde que nos presentamos esa noche.
- ¿Fac…tosu?
- Verdades crudas, Frey Frey. No le lamo las botas a nadie. No es mi estilo. Prefiero, siempre, ir de frente y que esos tontos que no soportan que les digan la verdad en la cara, me odien por lograr lo que ellos no pueden. Ser yo misma.
La Diosa se me quedó viendo bastante sorprendida.
Verdaderamente, éramos un dúo opuesto y disparejo.
Donde yo me mantenía firme a mis ideales, la líder de las Valquirias debía, todo el tiempo, actuar como la mujer perfecta.
Sólo cuando posaba como Syr podía, realmente, dejar salir su lado más realista.
¿Cuándo había podido hablar con alguien de esta forma que no fuese Ottar o quizás, Hestia?
Todo esto, no hizo más que ensanchar más la usual y modesta sonrisa que la Diosa solía usar como máscara, tornándola mucho más genuina.
- Tengo que decir… eres alguien muy interesante, Marina-san – continuó Freya con un juguetón brillo en sus ojos. Eres fuerte mas no persigues la gloria como muchos otros. Posees una gran inteligencia, y la aplicas en pos de ayudar a terceros. Desearía que los ejecutivos de mi Famiria pensaran de igual modo, claro que, de hacerlo, ya no estarían siendo, realmente, ellos. Odiarse entre sí, es lo que los vuelve bellos. ¿Estás segura de que no te gustaría formar parte de mi Famiria? Podría usar mi "Encanto" y hacerle creer a todos, que siempre estuviste conmigo, no es algo muy complicado de llevar a cabo.
Ni en un millón de años…
- Jeje, lo siento pero, prefiero mi monótona y rutinaria vida en el Gremio, al menos por ahora. Entre menos conozcan mis capacidades, mejor será para los involucrados.
- ¡Omatasé! – oímos decir a la tierna mesera de antes, cargando sobre una charola, nuestros pedidos. Aquí están, un té de burbujas y una malteada de durazno. Espero que lo disfruten.
- Gracias, linda. Ten, quédate el cambio – respondí, lanzándole una pequeña bolsa con monedas a la chica.
Al ver el contenido, el rostro de demi-humana se iluminó.
- ¡Muchas gracias, madame! – exclamó ésta, ahora, extremadamente alegre, retirándose con una reverencia, probablemente a contarle a su padre.
Por mi parte, mi atención pasó a enfocarme en la familiar bebida.
- Está mejorando- dije en voz baja. Antes solía derramar todo lo que intentaba poner en esa bandeja. ¿Mencioné que su sueño en la vida es ser aventurera?
- ¿Es así? – agregó Freya, degustando la infusión, que no venía en una taza como se acostumbraba, sino más bien en una copa. Interesante sabor…
- Sep, es la segunda razón de mi pequeño, como decirlo, "disfraz" del día. Ella quiere reunir el dinero para pagar su equipo mediante el sudor de su propio esfuerzo. Después de todo, es su más grande anhelo. Claro que, si bien Marina, la Asesora no puede contribuir a su causa, una comensal desconocida de apariencia adinerada que, casualmente, se ha mostrado bastante conforme con el servicio y busca remunerar el esfuerzo, SI puede. – concluí con una sonrisa. *SUUUUUP*
- Toda un alma caritativa, ¿eh?
Oe, no uses mis frases contra mi, mujer…
*Sigh*
…
…
Quizás ella y el mocoso puedan conversar sobre…
*BZZZTT*
- ¿Mmm?
Justo en ese instante, pude sentir las ondas cerebrales del albino, fluctuar cual ecualizador a todo volumen.
En silencio, cerré los ojos y me concentré en el "Gusano" que había plantado en el mutado simio.
Parece que, ha logró acorralarlo.
Justo, ahora, se encuentran en medio del distrito Dédalo.
Bien… ya me estaba aburriendo de tanta charla…
- Siento cortar con todo, mi Lady pero, si no nos movemos ya mismo, es posible que nos perderemos el momento de triunfo de nuestro querido conejo.
De un momento a otro, Freya dejó de sorber.
- ¿Oh? ¿Al fin ha decidido enfrentarlo?
- Sep- respondí, mientras las personas fuera del recinto, comenzaban a huir despavoridas, en lo que la noticia sobre la liberación de las criaturas se continuaba esparciendo. ¿Qué dice si presenciamos, los primeros pasos de un héroe en ascenso…?
GREMIO – ESA NOCHE.
- ¿¡DONDE ESTUVISTE!?
*Sigh* La Eina de siempre ha vuelto…
- ¿¡TIENES ALGUNA IDEA DE TODO LO QUE ESTUVO OCURRIENDO MIENTRAS NO ESTABAS!?
Como podría no saberlo, Eina, después de todo yo lo causé…
- Lo sé, lo sé, varios monstruos atacaron las zonas circundantes al Coliseo, ¿no?
- ¡EXACTO! ¡Y MIENTRAS NOSOTRAS AYUDÁBAMOS A EVACUAR CIVILES, TÚ ESTABAS QUIÉN SABE DONDE, HACIENDO QUIÉN SABE QUÉ!
Mejor no decirle que estaba teniendo una "cita" con la Diosa N°1 de Orario, o, estoy segura, que el corazón le dejaría de latir por la sorpresa…
- Entiendo tu frustración, senpai, no necesitas gritarme, después de todo, somos las únicas en todo el predio- dije, señalando la sala poco iluminada y vacía. Fui yo quien pidió quedarse hasta tarde para completar los informes, ¿recuerdas? Es mi forma de compensar mis acciones.
- ¡Hmm! ¡Es lo menos que podrías haber hecho! – respondió la elfa enojada y cruzándose de brazos.
- Hai hai…
Si… después de todo lo acontecido. Necesitaba mi pequeño momento de calma, redactando papeles.
Bell logró su victoria contra el Silverback, además de que obtuvo una nueva arma de parte de la Diosa chibi. Una que crecerá tan fuerte como él lo haga.
- Veamos… Recuento de los daños en el Distrito Dédalos…
Además de eso, Freya accedió a formar una alianza con tal de ver brillar más el alma del conejo.
Condenada vieja codiciosa…
Bueno, al menos, todo marcha según lo planeado.
- ¿Mmm?
Me detuve de repente, al analizar a las Famirias involucradas en la eliminación de los monstruos rebeldes.
- Loki Famiria… Ais Wallenstein…
Es la que más criaturas derrotó sin ayuda de nadie.
*Sigh* Tienes un largo camino por delante, pequeño conejo.
Pero, tu tranquilo. Después de todo, ahora tienes a la mejor Asesora y a una Diosa Yandere Psicópata cubriéndote las espaldas.
Nada va a malir sal…
LUGAR INCIERTO - INTERIORES
- Por lo que veo… nuestro pequeño plan para desatar el caos no tuvo efecto. Las Violas que plantamos no germinaron – se oyó decir a una figura elegantemente vestida de sedoso cabello dorado.
- ¿Cree que alguien lo haya descubierto? – preguntó la persona a su lado, una elfa de largo cabello negro y ojos rojizos.
- Masaka… – dijo la Deidad como si no le diera importancia. El sitio que escogimos es lo suficientemente reservado como para que alguien lo hallase. *Sigh* Si tuviera que buscar un culpable… sólo un individuo es quien viene a mi mente…
- Dionysus-sama, cree que haya sido…
El Dios caminó hasta una de las ventanas de junto.
- Si. La única persona que es capaz de arruinar mi diversión con sus estúpidas reglas…
Ese maldito de Ouranos… esto fue obra tuya, ¿cierto?
Ya verás,
Algún día la fastidiosa paz que has construido en todos estos años… se caerá a pedazos frente a tus propios ojos, y no habrá nada que puedas hacer para evitarlo…
