Tal y como prometí aquí tienen el capítulo numero 2, les pido que se tomen el tiempo de leerlo atentamente ya que hay varias cosas que harán la historia más interesante en capítulos anteriores.
Ya estando aquí me doy el placer de decirles que cualquier cosa que piensen que puede ser interesante en la serie de The Loud House, eventos, objetos o personas que piensen que puede hacer que la trama sea mejor, son libres de compartirlas en los comentarios, los cuales me tomaré el tiempo de leerlos todos, y trataré de ver si puedo incluirlos si no es que lo he hecho ya.
Sin mucho que decir, me despido de ustedes durante los siguientes minutos esperando con todo el corazón que les guste y lo disfruten.
Bye Bye
Mis ojos miraban inquietos aquel espacioso techo, pulcro, de color blanco, sin ninguna imperfección, producto del constante mantenimiento que probablemente se le da.
Recostado sobre una espaciosa cama mullida, cubierta con sabanas blancas, me puse a pensar los acontecimientos que habian pasado el dia anterior.
Todo habia sido una montaña rusa de emociones, jamás pensé que por algún motivo, pudiese conocer a mi abuelo materno, una conexión sanguínea con la mujer más importante de mi vida que jamás llegué a conocer.
Admito que en algún momento de mi vida llegué a pensar en ella, si alguna vez llegó a pensar ella en mi ¿siquiera se acuerda de que me dio a luz? ¿me llegó a amar alguna vez? Si es así ¿porqué me abandonó?
Había noches en las que soñaba con una mujer a mi lado, cuando todavía era un niño pequeño, ella llegaba hasta mi cama, en una noche tormentosa, con una hermosa sonrisa se acercaba a mi, hasta posar sus delicados labios en mi frente, y con suavidad, se recostaba a mi lado mientras tarareaba una canción de cuna, espantado asi el miedo que yo le tenía a las tormentas en aquel entonces.
Esos hermosos sueños eran interrumpidos con el ruido estridente de los relámpagos, cantando como una sonata cruel de la realidad en la que vivía, dejándome un helado sentimiento de soledad, del cual solo podia refugiarme cubriendo mi cuerpo con las sábanas, las cuales jamás lograron ahuyentar aquel sentimiento cruel.
Cada vez que veía una interacción entre madre e hijo era un momento incómodo para mi, hace años dejé de anhelar una relación de ese tipo, después de dias y noches deseando algo similar finalmente me había hecho la idea a que jamás recibiría ese tipo de afecto.
En estos dias, el afecto que deseaba simplemente era el amor propio que me tenía, algo con lo que estaba sorprendentemente de acuerdo.
Ahora que lo pienso, los aquellos por quienes siento almenos un poco de aprecio, son tan pocos que hasta los puedo contar con los dedos de una de mis manos, y aún así me sobrarían.
Dejando de lado mis sentimientos oscuros, retiré las sabanas que abrazaban mi cuerpo, mientras me ponía de pie.
Después de la revuelta de anoche, en donde, por mi prisa al escapar, me había olvidado por completo de la mayoría de ropa, ahora vestía solamente una camiseta de tirantes y una pijama de algodón como pantalón, ambas ahora llenas de tierra, producto del galope agitado que habiamos hecho.
También había olvidado por completo los zapatos, así que ahora estaba descalzo, con los pies llenos de tierra, aunque eso no me molestaba, desde que tengo memoria recuerdo correr a través del campo importandome poco las piedras, hormigas o cualquier rama u objeto que pudiese lastimar mis pies, ahora no son nada mas que una ligera molestia.
Así que el frío suelo de baldosa no fue ninguna molestia. Ignorando eso, moví la mirada en dirección al reloj de pared en la habitación, 5 AM, una buena hora para despertar, a pesar de que no habia dormido nada.
Con dirección a la salida, caminé a través de la habitación hasta salir a un pasillo, oscuro igualmente, iluminado ligeramente por el inicio de la salida del sol que pasaba a través de los ventanales.
A lo largo de aquel pasillo, adornando las paredes había decenas de cuadros, algunos eran pinturas, algunos retratos, estos últimos de diferentes personas a través de las décadas, incluso pude reconocer a un antiguo heroe histórico adornando la pared, vestido con su traje tipico de la época, con su peinado corto oscuro, bigote largo y tupido, dos bandoleras en forma de x cruzando su pecho, armado con su fusil semiautomático Winchester en la mano derecha y un sable sujeto con la izquierda.
Al final del pasillo se encontraban unas escaleras en espiral, hechas en su totalidad de mármol y forradas con una larga alfombra roja. Bajando por ella, llegué hasta el vestíbulo, que al igual que toda la hacienda, era estúpidamente lujoso.
Me dirigí a la salida, la cual estaba abierta, no le tomé importancia, en esta casa era muy poco probable, sino es que imposible de que llegase a ocurrir algún robo.
Al salir fui recibido con el frío matutino proveniente de las montañas aledañas, la frescura del rocío de la hierba y los árboles revitalizaron mi cansancio, y la brisa hizo erizar mi piel, pero eso no me importó, ya estaba mas que acostumbrado.
Exhalando, liberé un vaho de aire frío visible gracias a la temperatura actual, probablemente entre los 10 o 15 Celsius.
Comencé a caminar a traves de un camino de adoquín muy familiar, uno que jamás pensé volver a pisar con tanta libertad.
Girando mi cabeza, miré aquella mansion blanca que habia visitado el dia anterior, pero, en lugar de aquella sensación agria de estar aquí, ahora habia simplemente un vacío profundo, no sabía como sentirme ahora, no sentía amargura ni odio al estar aquí pero tampoco es como si me sintiece en paz.
Ayer las revelaciones habian hecho estragos en mi mente, reviviendo antiguos recuerdos que habia enterrado en lo mas profundo de mi mente, los cuales jamás habia querido desenterrar, pero ahora era mas que imposible.
[FLASHBACK: ON]
Después de todo el desastre de hace unas horas nos trasladamos hasta una habitación, muy lujosa, con estanterías llenas de libros, jarrones de aspecto muy caro, y algunas cabezas de animales exóticos colgando en las paredes, tales como antilopes, búfalos e incluso un León.
Mis pies golpeaban inquietos las baldosas de aquel piso, frotaba incesantemente mis manos y mi rostro reflejaba mi agrio malestar.
Pero mis ojos nunca se despegaron de aquel hombre, ese sujeto que tantas veces me habia causado inconvenientes y tristezas, quien ahora me miraba con su rostro siempre estoico.
Sentado detrás de su escritorio hecho de roble pulido, postrado en una silla hecha de cuero 100% auténtico, con un cigarrillo en la mano y un vaso lleno te licor en la otra.
-¿Hasta cuando piensas seguir mirándome así, Martín?- después de lo que parecieron horas finalmente comenzó a hablar, pero su expresión jamás cambio.
-¿Hasta cuándo piensas explicarme que rayos es lo que está sucediendo?- sin responder a su pregunta, yo formulé la mia propia.
Nos miramos unos cuantos segundos, antes de que el hombre suspirara, apagando su cigarrillo en un cenicero aledaño y dejando el vaso en el escritorio, cruzó los dedos de ambas manos y los puso en su regazo mientras se reclinaba en su silla.
-¿Que es lo que quieres saber?-
-Todo, pero absolutamente todo, ¿quien es el en verdad? ¿quien es mi madre?... ¿porqué hasta hoy se dedica en buscarme?- no podia seguir esperando más, tenía que saber la verdad, tantos años esperando, tanto tiempo...
-Entonces tendrás que hablar con Albert al respecto, el es quien puede darte más respuestas que yo... lo unico que puedo decirte, es que su nombre es Rita- el dijo mientras se ponía de pié y comenzaba a caminar hasta la puerta, solo para detenerse y volver a hablar -Llamaré a Albert, el te explicará todo a detalle... lamento haberte ocultado esto tanto tiempo... hijo-
-Llegas dieciséis años tarde, padre- no recibí respuesta después, más que el simple sonido de la puerta de madera al cerrarse y después solo hubo silencio.
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Mi mente estuvo en blanco durante algunos segundos, mirando a través del gigantesco ventanal que habia, dando como vista a la lejanía las luces que iluminaban el pueblo durante esta fría noche de invierno.
Dejé que los sentimientos negativos abandonaran mi cuerpo lentamente, por el momento almenos, necesitaba estar lo más tranquilo posible para la charla inminente con aquel hombre que decía ser mi 'abuelo'.
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Incluso el solo pensar en esa palabra hace que mi cuerpo comience a estremecerse, hace mucho que no utilizaba ese termino, con nadie más que el...
*Clack*
El sonido de la puerta abriéndose me apartó de mis pensamientos. Abriéndose paso lentamente y con cuidado, Albert comenzó a caminar hasta que estuvo en mitad de la habitación.
Estaba muy nervioso, por tercera vez en el dia lo veía frotar sus manos al parecer fue algo que heredé de su parte, cosa que sin mi consentimiento me hizo reir un poco.
Notando que mi estado de animo era mejor al de cuando nos conocimos Albert logró tranquilizarse un poco, dejando escapar un supiro audible, aunque comenzó a mirar en varias direcciones lo que me confundió unos segundos.
Al final me dí cuenta de que estaba buscando un asiento para poder sentarse cerca de mi para poder hablar mas tranquilamente, después de todo, sería de muy mala educación que se sentace en la silla de mi padre, que era la mas cercana a mi.
Así que me puse de pie, y lo invité a tomar asiento en uno de los sillones que había en la habitación, eran en total dos sillones hechos de piel de cocodrilo, y en medio de ellos habia una pequeña mesa con varios compartimentos, hecha con madera de Olneya Tesota comúnmente conocida como 'Palo Fierro'.
Vacilante, el tomó asiento, y después le seguí yo, para después, de uno de los compartimentos sacar dos pequeños vasos y una botella de tequila.
-¿No eres demasiado jóven para beber?- el inquirió mientras yo comenzaba a servir ambos vasos hasta el tope.
-Si así es como reaccionas no quiero imaginarme como lo harás cuando sepas a que edad comencé a beber- con una risa sarcástica yo dije, para después guardar la botella y extenderle el vaso lleno de licor.
Brindamos juntos por el gusto de hacerlo antes de dejar que el licor bajase por nuestras gargantas, y no pude aguantar la sonora carcajada al ver a Albert comenzar a toser mientras el líquido caliente le raspaba la tráquea.
Nos quedamos en un comodo silencio después de eso, bueno, almenos el tenso ambiente que había entre ambos desapareció, pero la tranquilidad fue rota cuando Albert comenzó a hablar.
-No pensaba que esto fuera de esta manera, pensé que estarías con el ceño fruncido o comenzarías a gritarme, incluso pensé que la comunicación entre ambos sería nula- con la mirada baja y jugando con el vaso en sus manos el comunicó a lo que yo solo me burlé.
-Ustedes los Estadounidenses son muy dramáticos, si bien nuestro primer encuentro no fue el mas favorable, no tengo nada de mala sangre contra ti, Albert; reaccioné de esa manera ya que fue un dia muy estresante, si, espero respuestas, pero hace mucho tiempo que habia llegado a un acuerdo conmigo mismo, asi que, lo que tengas que decime, hazlo sin preocupación-
El dejo salír un suspiro de alivió, su postura se relajó significativamente y una pequeña sonrisa comenzo a adornar sus rasgos mientras se reclinaba más en el sillón.
-Muy bien, primero me gustaría presentarme adecuadamente, mi nombre es Albert Erikson, nací en Monroe, en el estado de Wisconsin, me crié en un pequeño rancho con mi familia hasta que en mi juventud decidí unirme al ejército y servir a mi país-
-¿Fuiste desplegado alguna ves?- pregunté con curiosidad.
-Bueno si, fue durante los tiempos de la guerra fria, fue en lo que se conoce como 'El incidente de del golfo de Sirte' en el que yo pilotee un Grummad F-14 Tomcat, debido a un percance me retiré por unos años antes de decidir unirme a la fuerza marítima donde fui Coronel del 'USS Abraham Lincoln' antes de retirarme a unos meses del incidente del 11 de Septiembre-
-Pero bueno, tienes muchas historias que me gustaria oir luego, viejo- con una sonrisa irónica yo dije a lo cual el solo se rio pero asintió.
-Si, tal ves en otro momento hijo, por ahora, creo que lo mejor es que hablemos del tema por el cual estamos aquí- tomando una postura mas recta y firme, el dijo a lo cual yo asentí.
-Si, así es... bueno, ahi va mi pregunta Albert... ¿que es lo que quieres conmigo? ¿Porqué has venido hasta México para verme?- con una mano en el vaso de cristal y la otra en el apoyabrazos le cuestioné; el solo tomó una gran bocanada de aire.
-Como ya te lo habia dicho, he viajado desde Royal Woods en Michigan, para llevarte a ver a tu madre, quien es mi hija, Rita-
Me le quedé viendo durante unos segundos, pensando en lo que dijo, pero solo me hizo cuestionarme otra cosa...
-¿Por qué?, ¿que razón tienen para hacer tal cosa?, han pasado dieciséis años Albert, el unico recuerdo que tengo de esa mujer es una simple silueta sin rostro, no conozco su cara, su voz, su aroma, la sensación que cualquier niño tendría al estar cerca de su madre ¿porqué hasta hoy es que decide contactar conmigo?- pude sentir un ligero índice de ira asomándose desde mi interior, pero lo controlé lo mejor posible.
-*suspiro* Para que puedas comprender mejor tendré que contarte la historia de tu madre, tal vez de esa forma puedas entender mejor sus acciones, y tus preguntas serán respondidas-
-Mi hija Rita, estaba casada antes de que nacieras, e incluso ya habia tenido una hija en aquel entonces, Lori, es su nombre. En esos tiempos la relación entre tu madre y su marido no era la mejor, eran jóvenes, si bien se habian casado por amor, aun eran muy inexpertos, y el estrés de una hija inesperada como Lori era una pesada carga para su... digamos, integridad matrimonial-
-Rita era quien se encargaba mayormente del cuidado de Lori mientras su marido trabajaba, el hombre casi nunca estaba en casa y si lo hacia, solamente era para descansar, sus interacciones terminaban en muchos roses por ambas partes, y ninguno era lo suficientemente maduro para aceptar los errores, así que poco a poco la situacion se fue agravando, hasta que un dia llegó a un punto de ruptura debido a una terrible acción por parte de su marido-
-Mi hija, quien aun estaba muy sensible debido a los continuos cambios de humor debido al postparto, resultó ser increiblemente posesivo... u obsesiva en algunos casos, el punto es, debido a algunos rumores de infidelidad por parte de su esposo, la llevaron a contratar varios investigadores privados para descubrir la veracidad detras de estos, y lo que descubrió digamos que no le gustó para nada-
-Resulta que Lynn, asi se llama su esposo, habia tenido una aventura reciente con una de sus compañeras de trabajo, ya podrás imaginarte el infierno que se desató, al final del dia, tu madre ya tenía los papeles del divorcio en regla, sus maletas y las de Lori hechas y a tu servidor en el auto para llevarlas lejos de ahí-
-El proceso de divorcio llevó relativamente poco, tu madre recibió la custodia total de la niña, una pensión para los gastos de la bebé y una orden de alejamiento por algunos meses-
-Tu madre y mi nieta pasaron unos dias en mi casa en los cuales Rita no paraba de llorar, si no fuera por mi presencia constante no se que habría pasado si las dejase a ambas solas, pero, la actitud de Rita le estaba afectado negativamente a tu hermana, así que decidí que lo mejor era darles un tiempo de relajación para que pudiesen olvidar todo, y ¿que mejor manera de relajarse que ir a la playa?-
-Durante dias buscamos algunas de las mejores playas a las que podríamos ir, y al final decidimos viajar a Puerto Vallarta *suspiro* aún recuerdo bien esos dias, fueron las mejores vacaciones de mi vida, el calor, la arena, el mar ¡las mujeres! Jajaja, pero, lo que más atesoro, fue ver desaparecer la tristeza en el rostro de tu madre, me recuerdo llorando de felicidad mientras ella y la pequeña Lori jugaban en la orilla de la playa-
-Los dias pronto se convirtieron en semanas, decidimos rentar un departamento donde viviríamos los tres juntos, todo era magnífico, finalmente, mi hija habia alcanzado la paz que necesitaba para cuidar bien a mi nieta *suspiro* pero todo lo bueno, tiene que acabar creo-
-Fue durante una salida nocturna, yo me habia quedado en el apartamento cuidando a la bebé después de convencer a tu madre para que se tomase un tiempo para ella misma, al final, fue a uno de los bares mas populares de la zona, se divirtió mucho, si la expresión felíz en su rostro al llegar al dia siguiente era indicación-
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-Fue ahí donde sucedió ¿no?- pregunté mientras masajeaba mi sien ya sabiendo que camino tomaría la mayoria de la historia.
-Si, pasaros unas semanas más, ya teníamos planes para regresar a Estados Unidos, pero Rita se enfermó, comenzó con los mareos, cambios de humor, cuando iniciaron los vómitos ya teníamos una ligera sospecha pero ninguno de los dos quería creerlo, ella estaba decidida a que era solo una enfermedad así que decidimos esperar unos dias más, pero solo se agravaron los problemas, una prueba de embarazo positiva después y ya tenía a tu madre llorando en mis brazos-
-Al final, con tu madre embarazada decidimos quedarnos, durante ese tiempo, tu madre jamás dejó de buscar pistas del hombre con el que habia tenido relaciones, después de más de siete meses, tu madre logró dar con el, asi que arreglamos una cita en la cual le explicamos todo-
-Tu padre resultó ser increiblemente comprensible y decidió aceptar sus acciones, incluso pidió la mano de tu madre en matrimonio para hacerse responsable-
-¿Y porqué no aceptó?-
-Rita era un caos de hormonas y sentimientos acumulados en aquel entonces, además, a palabras de ella 'Solo era cosa de una noche, no quiero estar encadenada a toda una vida contigo'.
-¿Y que pasó después? ¿Me dio a luz, tomó sus cosas y se fue?- mis palabras estaban cargadas con un toque de veneno, aunque quisiese, no hubiese podido evitar eso.
-Durante los dos meses que siguieron tu padre nos visitaba constantemente, en algunas ocasiones nos acompaño con el ginecólogo para el continuo avance de su embarazo, el cubrió la mayoria si no es que el total de los gastos necesarios-.
-El dia de tu nacimiento fue el dia más estresante de mi vida, la labor de parto de tu madre fueron 20 horas, ¡20 horas! Durante ese tiempo Rita no paraba de gritar, y yo solo podía quedarme parado sin poder acompañarla, tu padre estaba a su lado en todo momento, jamás se despegó de su lado, nisiquiera para ir al baño, creo que eso fue lo que le dio fuerzas a mi hija para continuar-
-Y ahí fue, el seis de octubre de hace dieciséis años, que mi corazón se detuvo al oir el llorar de aquél niño, tus sollozos eran fuertes, todo el hospital quedó en silencio mientras el mundo te daba la bienvenida, ese dia, caí de rodillas y le dí gracias a dios por haberme dado mi primer nieto- las palabras de Albert comenzaron a flanquear mientras dejaba salir unas traicioneras lagrimas e intentaba inútilmente limpiarlas con el dorso de su mano.
Me sentí incomodo en ese momento, el hombre mayor frente a mi era alguien que hasta hace unas horas nisiquiera conocía, pero ahora conozco un poco de su historia, el era mi abuelo, aquel que estuvo presente en el momento de mi nacimiento, poco a poco llegaba a sentir una conexión con el, pero aun así, no me sentía tan familiar con el, lo que lo hacía un poco extraño.
-*snif* Lo lamento Martín, se que no era mi decisión pero no puedo dejar de lamentarme haberte dejado *snif* eres mi nieto, ¡sangre de mi sangre! y no hice nada para evitarlo, desde lo más profundo de mi corazón te pido perdón, hijo-
Con sus ojos inyectados de sangre y sus mejillas manchadas por las lagrimas, el hombre me miró con todo su ser mientras yo solo suspiré y me froté con incomodidad la parte posterior de mi cabeza.
-No es tu culpa Albert, es como tu dices, no fue tu decisión, sino la de mi madre, o almenos eso creo, la verdad, no sé que pensar en todo esto, lo unico que puedo decirte, es que nada de esto es tu culpa por nada del mundo-
Mis palabras parecen haber tenido un significado positivo en el, ya que me miró con afecto y agradecimiento, para después limpiar la suciedad de su rostro mientras trataba de recobrar la compostura.
-*Snif* Gracias Martín, no tienes idea de como me ha estado atormentando esto durante años, asi que, gracias por librar a este anciano de sus pesares-
-Ya esta bien, dejemos eso atras por el momento, mejor sigue contando, esto ya me puso lo suficientemente nervioso- con una pequeña mueca yo dije mientras Albert solo reía.
-Jajaja, tienes razón, bueno, después de mucha insistencia los doctores me permitieron ver a tu madre a través del cristal, estaba cansada, repleta de sudor y parecía estar a punto de desmayarse, pero no lo hizo, ella permaneció fuerte, con determinación, empeñada a terminar con el trabajo que tenía pendiente, pues aun faltaba mucho para que su labor terminase-
Eso me confundió, la mujer ya me había dado a luz, en teoría los doctores ya deberían de haberla dejado descansar, pero la mirada de Albert me confundió aún más, me veía con comprensión y lástima.
-Lo qué tú aún no sabes y hasta el dia de hoy no te habían dicho, es que no fuiste hijo único Martín, junto a ti, nació una pequeña niña, quien al dia de hoy reconozco como mi pequeño ángel, mi amada nieta Leni-
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-¿¡EH!?
[FLASHBACK: OFF]
La charla de hace unas horas habia hecho estragos es mi mente, al final descubrí que mi madre había hecho un acuerdo mutuo con mi padre donde cada uno tendría la custodia de un hijo y después tomarían caminos separados para ya no volver a verse más.
También descubrí que ella se volvió a casar con el mismo hombre que la engañó y al final decidieron tener un equipo completo de football hecho de hijas, bueno, a excepción del unico varón que se llama Lincoln.
El hecho de que Albert estuviese aquí buscándome es de hecho culpa de ese niño, quien después de haber tropezado con algunas antiguas ecografías que al principio pensó eran de otro par de gemelos que había tenido Rita, pero después de comprobar las fechas descubrió que de hecho eran del tiempo de gestación que habia tenido su hermana mayor Leni.
Todo el asunto habia salido de sus manos cuando todas sus hermanas lo habían descubierto llevando el tema mas tarde con sus padres, donde con renuencia les explicaron toda la verdad, desde la traición de Lynn hasta el nacimiento de su hermano mayor desconocido.
Al final todo el contingente de hermanos exigió conocer a su hermano, lo que lleva a Albert a ofrecerse como voluntario para encontrar mi paradero y hacerme saber el deseo que mis medias hermanas (y hermana menor) tenían con mi persona.
Después de explicarme todo lo que necesitaba saber, Albert se despidió de mi mientras me hacia prometer que pensaría en su petición de ir con el a Michigan, y finalmente se fue para buscar un hotel para poder dormir, diciéndome que volvería en tres dias para recibir mi respuesta.
Me quedé en la oficina unos minutos más con mis pensamientos, considerando mis opciones, que eran pocas pero aún así se me hacia difícil escoger una sobre la otra, al final mis pensamientos fueron fotos mientras mi padre entraba por la puerta y se sentaba en el sillón frente a mi.
No nos dirigimos palabras, el viejo sabía como perfectamente leer mis pensamientos, así que simplemente se quedó ahí esperando hasta que hice una interrogante.
-¿Que es lo que debo hacer?- pregunté a lo que el solo me miró comosi fuese un idiota y solo respondió mi pregunta con otra pregunta.
-¿Que es lo que quieres hacer?-
Al decir eso entendí perfectamente lo que me quiso decir, no tenía que preguntar nada, solo tenía que hacer lo que yo quisiese, me estaba dando rienda suelta a mi elección, así que solo me quedaba una cosa por hacer...
*Hiiii, Hiiii*
El relinchar de mi yegua me sacó de mis pensamientos mientras me daba cuenta de que habia estado caminando hasta llegar a los establos sin darme cuenta, lugar donde Luna ya me esperaba ansiosamente moviendo su cuello de arriba a abajo.
Con una sonrisa comencé a acariciar su frente, mirándola con cariño siendo recompensado con un ligero empujón amistoso haciendome reir.
-¿Crees que Michigan esté preparado para la yegua mas hermosa de México?-
*Hiiiiii*
iESO ES TODO!
Final del capítulo número dos con una declaración de como serán los sucesos de loz siguientes capítulos, y por fin conocen el linaje de nuestro querido OC, y la razón de su abandono.
No quise incluir totalmente ya que al final del dia me ayudará con capitulos futuros, tal ves incluso deba hacer uno que muestre el como Lincoln encontró la ecografía de su hermano mayor.
Sería un capitulo especial, o tal ves simplemente lo haga como un flashback de alguno de los Loud.
En fin, por el momento me despido por una semana, o tal ves más, no lo se, pero lo que si sé, es que les deseó lo mejor, y les mando todo, todo, todo, lo que me sobra.
