Capítulo 47. Fiesta en el carruaje de Beauxbatons (parte 1)

Érase una vez una escuela de magia y hechicería llamada Beauxbatons. Se encontraba en Francia, en una zona llena de naturaleza, lagos y montañas. Estaba conformada por un variado grupo de alumnos, varones y mujeres, provenientes de Francia en su mayoría, aunque también de algunos otros países cercanos que no tenían su propia escuela de magia. Corría el año 1994, donde la escuela estaba liderada por una alta, muy alta mujer llamada Madame Maxime. Decidida a retomar las antiguas tradiciones de su país, decidió cooperar con la escuela de magia y hechicería de Reino Unido para realizar, una vez más, el famoso Torneo de los Tres Magos. Para ello, se dispuso a seleccionar a las mejores candidatas para postularse a campeonas y llevarlas allí en el lujoso carruaje ampliado mediante magia que poseía la escuela.

-¿Por qué todas mujeres? -le había preguntado antes del viaje su subdirector, Sir Moreau, hablando en francés-. Nuestros alumnos varones están igual de capacitados para enfrentar esas peligrosas pruebas.

Madame Maxime no respondió enseguida. Su preferencia por sus alumnas mujeres y su aversión por los varones nunca había podido ser disimulada correctamente por ella. Su subdirector ya le había reclamado antes que le daba mayor cantidad de cristales (algo así como los puntos que se daban en Hogwarts a cada casa) a las mujeres que a los hombres. Por su mente pasaron flashes de su juventud, donde había sido encadenada contra un muro de rocas por una manada de magos violentos, para ser violada despiadadamente, penetrada por todos ellos repetidamente, hasta el cansancio, hasta sacarle hasta la última gota de inocencia…

-Porque quiero quedar bien con nuestros anfitriones ingleses -le respondió, también en francés-. Llevaré a un grupo de nuestras más hermosas alumnas de séptimo año. Los deslumbraremos con su imponente belleza y eso distraerá a sus campeones durante las pruebas, dándonos la ventaja para ganar…

Así fue que eligieron al grupo de chicas de séptimo año con los mejores cuerpos, con los senos más grandes y erguidos, con los traseros mejor marcados, con las piernas más firmes y robustas… Un ejército de puras bellezas, para las que prepararon ese gigantesco carruaje como un palacio y lo enviaron volando por el cielo, oculto entre las nubes, un carruaje volando tirado por sendos caballos alados perdiéndose entre las nubes con las chicas más sensuales de toda Francia…

Ahora, de regreso en el presente, en esa noche de viernes, Madame Maxime se miraba al espejo del camarote principal del carruaje, una sala con una gigantesca cama adoselada de al menos cuatro metros cuadrados; mesas con espejos en cada rincón bordeadas en oro puro, joyas por doquier y una peluda alfombra color rojo intenso en el suelo.

Qué noche tan excitante… Pensó la directora, sumida en pensamientos. Esa no era una noche cualquiera para ella. Se cumplían exactamente diez años desde que se había convertido en la más querida directora de Beauxbatons, defendiendo y protegiendo a sus alumnas en todo momento, una líder indiscutible…

¿Qué mejor ocasión para celebrarlo que haber permitido a sus alumnas alojar a todos los alumnos de las demás escuelas para realizar, por fin, una fiesta en su propio y único carruaje? Desde que llegaron allí, la directora tenía la política de que todos eran bienvenidos en el carruaje: Hogwarts y Durmstrangs como si fueran parte de su propia escuela. Todos eran bienvenidos. Sin embargo, muy pocos habían asistido al carruaje a visitar sus enormes instalaciones, rara vez. Ahora, en cambio, todos vivían allí y finalmente sus chicas y ella tenían la oportunidad de celebrar con ellos una noche única. Una noche de aniversario como ninguna otra.

Serían las mejores anfitrionas para la fiesta.

-Amusez-vous bien mes filles -dijo en voz alta, mirándose fijamente en el reflejo del espejo.

Todas las chicas de Beauxbatons se bañaban juntas, como era usual, en la zona de las duchas. Desde hacía un par de días, cuando las otras escuelas se estaban alojando también allí, habían compartido las duchas también con todas las chicas de Hogwarts. Como el carruaje era enorme y tenía otros baños, habían definido a otra área de duchas para los hombres de Hogwarts y de Durmstrang. La zona de duchas de mujeres se encontraba repleta en ese momento con todas las chicas de las dos escuelas que se preparaban para la fiesta.

El agua hirviendo caía sobre el cuerpo desnudo de Hermione. Su cabello volvía a ser castaño claro, porque había usado una poción de decoloración para eliminar tinturas antes de ducharse. Así que ahora, con la lluvia cayendo sobre ella, el tinte negro se escurría por sus hombros, sus pechos y sus piernas, desapareciendo por el agujero que había en el piso, en un remolino, junto con el shampoo. Alrededor de ella, había un enorme grupo de chicas de todas las edades bañándose juntas y abarrotando la sala: Hogwarts de todas las casas y Beauxbatons por igual. Sin cortinas ni paredes divisorias, el agua caía del techo sobre todas ellas, que se duchaban a poca distancia la una de la otra, todos sus cuerpos desnudos enjabonados… Estaba Verity, pasándose el jabón por su delgado pero firme trasero; Parvati, que en ese momento se apretaba ambos pechos con las dos manos, chorreando el jabón desde estos; Katie, que tenía su cuerpo perfecto, delgado y con enormes tetas y trasero completamente cubierto en jabón; Ginny, que se depilaba las piernas con la varita mágica, desprendiendo el bello de su piel y dejando que el agua de la ducha se lo llevara por el agujero en el suelo, bajo sus pies.

-¡Depila Cavadus Totalus! -susurró Ginny, apuntándose la entrepierna con la varita. Los bellos de su vagina se desprendieron todos al mismo tiempo y cayeron de una vez al suelo, dejando su entrepierna con una depilación total, con la piel suave como un bebé.

Todas las bellezas de Beauxbatons estaban entre ellas, con sus esculpidos cuerpos femeninos de senos gigantes y traseros erguidos rodeados de vapor por el agua de las duchas que caía sobre ellas, y que fue cayendo sobre sus pezones rosados, sus ombligos y sus vaginas depiladas, chorreando por sus traseros enormes y duros, marcados por el entrenamiento que habían hecho antes de ese viaje, preparándose físicamente para ser cualquiera de ellas la Campeona de Beauxbatons. Y la que había resultado elegida, Fleur Delacour, estaba también entre ellas, bajo la ducha en un rincón de la sala, con su cabello rubio empapado pegándosele a los hombros y sus tetas tremendamente enormes y perfectas erguidas y puntiagudas, con sus caderas pronunciadas aun con espuma del jabón, que estaba también sobre su vagina.

A medida que terminaron de ducharse, fueron cerrando los grifos y cediendo los lugares a nuevas chicas que llegaban desde sus habitaciones para bañarse también y estar listas para la fiesta: Romilda Vane y sus amigas, Cho Chang junto a un grupito de chicas de Ravenclaw, Hannah Abbott y Susan Bones… Todas se fueron desvistiendo, quitándose la ropa muggle que habían usado y dejándola sobre los bancos de madera que había a un lado de las duchas, quitándose sus brasiers y panties y dejándolos sobre la pila de pantalones y camisetas, con sus cuerpos quedándose desnudos por completo y caminando descalzas por el suelo de cerámicos hacia donde estaban las duchas que se iban desocupando… Romilda encendió un grifo y cerró los ojos mientras el agua caliente caía sobre su cabello negro y con rulos; Cho agitó su melena de cabello negro y lacio hacia su espalda mientras sacaba sus pechos para adelante y recibía el agua caliente sobre estos; Hannah se soltó el cabello rubio, quitándose la colita de pelo que había estado llevando y agitó el cabello despeinado mientras abría con la mano su grifo y buscaba el jabón, bajo el agua caliente; y Susan disfrutó del agua caliente cayendo sobre su cabeza mientras se aplicaba shampoo en la mano y se la frotaba por su cabello pelirrojo, con sus tetas ligeramente separadas la una de la otra, apuntando en direcciones diferentes.

Había una zona en ese enorme baño, apartada de las duchas, donde una pared entera estaba ocupada por un espejo gigante. Allí, las chicas recién bañadas miraban su reflejo mientras sacaban su maquillaje de sus bolsitos y empezaban a aplicárselo. Todas ellas seguían desnudas. Luego de secarse, simplemente se habían quedado desnudas y ahora todas estaban allí de pie, una junto a la otra, mirándose al espejo y maquillándose totalmente desnudas. Hermione se peinaba el cabello, ahora castaño, secándolo con su varita y usándola para aplicarle mayor definición a sus bucles, logrando que queden sólidos y no se le infle el cabello. Junto a ella, una Lavender Brown también desnuda se aplicaba pintalabios color rojo fuerte y le daba un besito al espejo mientras guiñaba un ojo.

Luego de acabar de aplicarse el maquillaje, Verity le dio la espalda al gigantesco espejo y empezó a caminar por la sala hacia la puerta de salida. Su cabello rubio estaba atado en un rodete, sus párpados llevaban una sombra color rosa y sus labios estaban pintados en un tono carmesí. Del cuello para abajo no llevaba absolutamente nada, y sus pechos desnudos se balanceaban mientras iba caminando descalza hacia la puerta, poniendo un pie desnudo delante del otro…

Y salió al pasillo exterior, desnuda. Y tras ella salió Ginny, con su cabello pelirrojo suelto y su vagina ahora depilada a la vista, con su enorme trasero desnudo moviéndose mientras caminaba por el pasillo exterior a los baños; donde algunas personas salían de sus habitaciones para ir hacia la sala principal del carruaje, también desnudas. Y tras Ginny salió Parvati, también peinada, maquillada y desnuda. Y tras ella Hermione, pisando el suelo del pasillo con sus pies descalzos, caminando con sus piernas desnudas tras las otras chicas y hacia la sala principal del carruaje…

Cuando llegaron, la sala principal estaba inundada de un ambiente festivo y colorido. Había guirnaldas en las paredes, globos de colores, la infaltable bola disco en el medio, girando en el techo… Esta vez los gemelos y sus amigos se habían pasado con la decoración. La música de Lee Jordan era mejor que nunca y los tragos de Dean Thomas ya estaban pasando de mano en mano por todos los chicos y chicas que habían llegado primeros a la fiesta.

Y todos estaban desnudos, allí también. Incluso los que habían llegado primero, como los gemelos Weasley, se habían quitado toda la ropa y la habían dejado apilada en un rincón del salón; camisas, pantalones de jean, calcetines y calzones amontonados unos sobre otros… y ahora Lee Jordan cambiaba sus discos de vinilo sobre su consola de DJ con su pecho desnudo a la vista y su pene negro y larguísimo cayendo ante la vista de todos. Y Dean Thomas agitaba sus cocteleras enérgicamente con su pene balanceándose con el movimiento, también a la vista. Y las chicas que llegaban caminando desde el pasillo se ponían a bailar en círculos bajo la bola disco, moviendo sus cuerpos completamente desnudos al ritmo de la música con total normalidad…

No parecía llamarle la atención a nadie que todos los chicos y chicas de las tres escuelas estuvieran cien por ciento desnudos, algunos con pulseras o cadenas como accesorios, pero todos sin una sola prenda de ropa puesta. Todos bailaban, se servían tragos y charlaban con total normalidad, como si no hubiera nada extraño ocurriendo allí.

-¿Me das un trago, Dean? -preguntó Hermione, acercándose sola hacia la mesa de las bebidas.

Dean la ojeó rápidamente de arriba abajo, recorriéndole los pechos y el pubis con la mirada, sin disimulo. Luego de eso le sonrió con sus brillantes y blancos dientes.

-Sí, claro, Hermione -le dijo, descorchando una botella de espumante mientras la miraba a los ojos fijamente, y sirviéndole el contenido a unos chicos de Ravenclaw, pero sin apartar la mirada de ella-. ¿Qué te gustaría?

Hermione apoyó ambas manos sobre la mesa e inclinó el cuerpo un poco hacia adelante mientras le devolvía la mirada, también sonriente, haciendo que sus pechos colgaran entre sus brazos, con sus pezones apuntando hacia abajo.

-Dame tu trago más fuerte -dijo la chica, con una sonrisa sexy.

Dean se acomodó el cabello negro y largo con rastas y se agachó para buscar en unas puertitas bajo su mesa.

-Un tequila Gryffindor, entonces -dijo, mientras sacaba varias botellas.

-¿Tequila Gryffindor? -preguntó Hermione, con curiosidad, manteniendo su sonrisa-. ¿Qué es eso?

-Una variedad que yo mismo inventé -Dean colocó un chorro de tequila en un vaso de chupito, hasta la mitad, y luego empezó a sacar unas hierbas mágicas del interior de una cajita de madera-. Lleva un ligero toque de lavanda y pritcher's porrich -explicó, mientras colocaba la hierba cortada en finos trozos dentro del shot-. Esta última aumenta la graduación alcohólica del tequila hasta un 200%, un porcentaje que solo es posible mediante magia. Debo advertirte que es muy, muy fuerte.

-Suena fantástico -dijo Hermione, sonriendo aún más-. ¿Y para qué es la lavanda?

-Oh, eso es para añadir una fragancia agradable que disimule el fuerte olor del alcohol, que resultaría insoportable de otra forma.

Dean sirvió otro vaso de chupito para él, y entonces colocó limón y sal entre ambos, en unas bandejitas, y elevó su vaso en alto, para brindar.

-Lee Jordan asegura que el invento es suyo, pero no es cierto, él solo me copió la fórmula durante la fiesta de Ravenclaw. Un verdadero Gryffindor nota la diferencia… ¡Por Gryffindor!

Hermione se colocó la sal en el dorso de la mano y elevó su chupito también.

-¡Por Gryffindor!

Ambos bebieron sus vasos de un solo trago y luego se colocaron trozos de limón en la boca. Hermione sintió como si lava ardiente descendiera por su garganta, quemando cada parte de su desnudo cuerpo.

-Increíble -dijo entonces, sintiendo como si todo su campo visual se pusiera nublado de golpe-. Te has esmerado…

-Tú querías fuerte -Dean rió, empezando a servir un nuevo trago a unos chicos de Hufflepuff que se habían acercado, también desnudos y charlando.

Harry acababa de llegar a la fiesta, con su largo cabello negro tan peinado como pudo y cayéndole sobre los hombros. Su barba estaba aún más crecida ahora. Su pecho desnudo tenía varios bellos crecidos, que también rodeaban sus genitales, visibles ante todos. Caminó entre la multitud hasta que encontró a Ron, que estaba allí con Fleur.

-Hola, ¿cómo están? -los saludó. Ron y Fleur estaban desnudos también, como todo el mundo. Harry se quedó mirando las impresionantes tetas de Fleur, que eran aún más enormes y preciosas de lo que hubiera imaginado al verla con ropa. Su trasero también era precioso. Era perfecta. Se sintió muy orgulloso de su amigo, por haber conseguido tremenda mujer.

-Bien, Harry, ¿cómo estás tú? -Ron le dio una palmada en el hombro mientras le sonreía-. ¿Voy por unos tragos? ¿Tú que quieres, amor?

-Paga mi un vodka de fueggo con naganja, amog.

-¿Y tú, Harry?

-Emm, sí, yo también quiero uno de esos -dijo Harry.

Ron se alejó, dejándolos solos. Harry se puso a bailar con Fleur, sin poder despegar los ojos de ese tremendo cuerpazo que la chica tenía.

-No han puegsto ponche esta noche -dijo Fleur, lanzando una risita mientras lo miraba de lleno en sus ojos verdes-. Supongo que pagga no correr griesgos, ¿verdad?

-Sí, será eso -Harry rió también. Se pusieron a bailar juntos, y Fleur estiró las manos para tomar las suyas. Harry accedió, tomándole las manos y bailando con ella al ritmo de la música que ponía Lee Jordan, que estaba mejor que nunca. Con muchas ganas de bailar, Harry movió su cuerpo desnudo, sujetando a Fleur de las manos y observando como movía esas hermosísimas caderas desnudas. Se quedó mirando la vagina de la chica, como hipnotizado, mientras la tomaba de las manos y bailaba con ella…

A poca distancia de ellos, Ernie bailaba con Hannah, tomándola de las manos, ambos sonriéndose mientras se miraban a los ojos.

-Yo he hecho que todos se prendieran fuego en la fiesta del miércoles, ¿sabes? -le confesó Ernie, sonriendo con toda tranquilidad.

-¡Oh! ¿De verdad? -Hannah rió, como si aquello fuera un chiste buenísimo-. ¿Cómo es eso?

-Pues puse una poción en el ponche para que todos se sintieran súper calientes -dijo Ernie, sin dejar de sonreírle-. Mi idea era que se armara una gran orgía, como pasó, y que todos dejaran de decir que yo era el depravado de Hogwarts. Pero la poción tenía ese efecto secundario, hacía que todos estuvieran realmente calientes. Es decir que volvió a todos inflamables. Por eso se prendió todo fuego. Eran los propios alumnos los que esparcían el fuego, como kerosene, por culpa de mi poción. Claro que no lo hice a propósito, yo solo quería que todos fueran unos depravados, pero no quería lastimar a nadie.

Hannah rió de nuevo, tomándolo de las manos y bailando con él, meneando su hermoso cuerpo desnudo al ritmo de la música.

-Pues sí que estuvo caliente -admitió la chica, sonriendo y sin disminuir esa forma erótica en la que lo miraba a los ojos-. Me puso muy caliente tu poción, Ernie… También estoy caliente ahora, de hecho.

Ernie rió.

-Sí, es como si alguien nos hubiera dado otra de esas pociones, ¿no crees? Pero te juro que esta vez no fui yo.

-¿Quieres que te chupe el pene? -le preguntó Hannah, mordiéndose los labios.

-¿Aquí, delante de todos?

-Sí, claro -Hannah se encogió de hombros-. No verán nada que no hayan visto antes.

-Pues eso es cierto -Ernie le sonrió-. Ahora todos en Hogwarts somos unos depravados.

Hannah estiró una mano hacia abajo y la apoyó sobre su pene, que colgaba allí ante todo el mundo. De inmediato, Ernie se puso duro. Entonces la chica le corrió la piel sobre el glande, hacia arriba y hacia abajo, masturbándolo.

-¿Te gusta cómo te masturbo? -le preguntó, acercándose a él para hablarle al oído.

-Sí… Sí, claro -Ernie empezó a respirar agitado.

-¿Te gustaría que le pida a Susan que te chupe el pene también? -preguntó Hannah entonces, con un tono travieso en la voz.

-Ufff -Ernie estaba que explotaba ante la idea-. Sí, sí me gustaría.

Hannah entonces le hizo señas a Susan, que bailaba con Justin cerca de ellos. Ella se acercó, y Justin también lo hizo con ella.

-¡Hola, chicos! -Justin les sonrió y sus ojos bajaron hacia la mano que Hannah aún tenía cerrada en torno al erecto pene de Ernie. La gente de las tres escuelas se agolpaba a su alrededor, llenando la pista de baile cada vez más a medida que todos los rezagados iban llegando, todos desnudos, todos con tragos y bebidas en la mano. La fiesta estaba poniéndose en su punto.

-Hannah tuvo la brillante idea de que Susan y ella me chupen el pene, las dos juntas -dijo Ernie, sonriéndole al grupo mientras miraba a todos.

-¡Excelente! -Justin amplió su sonrisa-. Yo podría meterles los dedos a las chicas mientras lo hacen.

Actuaban con total normalidad, como si no hubiera nada extraño en esos comentarios.

-Es una gran idea -dijo Susan, sonriendo también-. Me siento súper caliente. De hecho, tengo toda la concha mojada en este momento. Me vendrían muy bien unos buenos dedos.

-Oye, Haggy -dijo Fleur, acercándosele mientras bailaban juntos. Apoyó sus labios en sus oídos, y Harry sintió un escalofrío cuando la punta de sus tetas le rozaron los bellos del pecho. Fleur bajó la voz y dijo: -Aun grecuerdo la noche que pasé contigo, si bien no eggas realmente tú.

-¿Ah, sí? -Harry tragó saliva, nervioso. El cuerpo desnudo de Fleur, la novia de su mejor amigo, estaba pegado al suyo… -¿Y te gustó? ¿Te gustó sentir mi pene dentro? -le dijo aquello en un susurro sexy, y Fleur lanzó una risita al oírlo.

-Sí, sí me gugstó -dijo ella, y entonces apretó más su cuerpo contra el de él, provocando que sus tetas enormes se aplastaran contra él. El largo pene de Harry, más largo que el de la mayoría de los chicos que estaban desnudos en esa pista de baile, se fue levantando, rozando las piernas de Fleur mientras se iba poniendo erecto…

Ron caminaba entre medio del gran tumulto de gente, con tres vasos de vodka de fuego con jugo de naranja en la mano. Todo el mundo estaba allí, todos los alumnos de las tres escuelas. Y, como la sala principal del carruaje era más chica que las otras salas donde habían hecho las fiestas anteriores, eso provocaba que todos estuvieran apretados juntos, atiborrando el reducido espacio…

Ron caminó entre medio de todos esos cuerpos desnudos, y al hacerlo su pene fue rozando los cuerpos desnudos de montones de chicas… Se apoyó a Lavender al pasar tras ella, luego tocó todas las tetas desnudas de varias chicas de Beauxbatons al apretujarse entre ellas para pasar, luego su pene se apretó contra la piel de los traseros desnudos de un grupo de chicas de Gryffindor, entre ellas Fay Dunbar, Demelza Robins y Natalie McDonald.

Cuando finalmente llegó junto a Harry y Fleur, los vio apretados muy juntos, susurrándose cosas al oído. Fleur bailaba prácticamente encima de Harry, meneando sus caderas encima de él, abrazándolo mientras el pene de Harry la rozaba por momentos en la vagina y los muslos…

-Aquí tienen -dijo Ron, sonriéndoles mientras les pasaba sus bebidas. Los tres brindaron y empezaron a beber sus tragos, sin dejar de bailar.

Pronto, Fleur retomó su baile sobre Harry, ya que en esa canción todo el mundo empezó a perrear, moviendo el trasero hasta el suelo. Fleur abrió las piernas en torno a Harry y empezó a bajar sobre él, casi sentándose sobre su duro pene. Sin dejar de sonreír, Ron se puso tras ella y le apoyó el pene por detrás en los momentos en que Fleur se movía hacia atrás, levantando las nalgas hacia él. Los tres se quedaron bailando juntos, apretando a Fleur entre medio de los dos chicos mientras le iban apoyando los penes por turnos, por adelante y por atrás, los tres bebiendo sus tragos y riendo.

Lee estaba tras su consola, poniendo un disco de vinilo nuevo, cuando vio que dos chicas se acercaban a él.

-¡Hola, Lee! -eran las gemelas Patil, que venían con un trago cada una en la mano.

-¿Qué tal, chicas? -les sonrió, sin dejar de bailar mientras giraba las distintas perillas de su mixer.

-¿Te gustaría un trago? -preguntó Padma, pasándole su propio vaso de vodka de fuego con licor de melón.

-Sí, gracias -Lee le dio un largo trago mientras metía un efecto de fade in en la canción actual.

-¿Te gustaría que te chupemos el pene? -le preguntó Parvati entonces, con una sonrisa muy grande.

Lee se encogió de hombros.

-Sí, supongo que estaría bien -dijo, continuando su trabajo como si nada-. Aunque lo que de verdad me gustaría es un buen cigarro de snargaluff…

-Oh -las gemelas Patil compartieron una mirada-. Lavender estuvo armando algunos en la habitación hace un rato. ¿Quieres que…?

-¡Sí, sí quiero! -ahora Lee sí que estaba emocionado.

Las chicas desaparecieron entre la multitud, en busca de su amiga.

Mientras tanto, Colin Creevey se había metido en medio de un grupo de chicos de Durmstrang y perreaba en medio de ellos, chocando "accidentalmente" su trasero contra los penes de varios de ellos. Su amigo, Ritchie Coote, perreaba a su lado, sacando cola también.

En esas, pasó Cedric por detrás de ellos, junto a Krum, y le dio una buena nalgada a Colin con toda la mano abierta.

Colin se volvió hacia él, sonriente y sacando la lengua. Empezaron a bailar juntos, perreando uno sobre el otro, con sus penes rozándose entre sí. Krum y Ritchie bailaban junto a ellos, haciendo oscilar sus penes en círculos en el aire. Mientras reían, los cuatro chicos tomaron el pene del chico que estaba a su derecha y empezaron a masturbarse el uno al otro, mientras bailaban en un círculo.

Verity bailaba con Fred y George, tragando vaso tras vaso de cerveza de manteca como si fueran agua. Estaba cada vez más ebria.

-Oye, me caes muy bien -dijo Fred, más ebrio aún que ella, rodeándole los hombros desnudos con un brazo-. Tenemos pensado abrir una tienda de chascos con mi hermano y necesitaremos una empleada. ¿Qué te parece?

-Sí, eres la candidata perfecta -dijo George, bailando ante ellos mientras bebía su cerveza y movía las piernas en un baile frenético-. Vives ahí, ya trabajas ahí… Vamos a abrirla en el Callejón Diagon.

-Pues, si me pagan más que Florean… -Verity se encogió de hombros-. Podría ser. Pero, ¿cuánto les falta a ustedes para terminar Hogwarts? Apenas están en sexto, ¿verdad?

-¿Y quién dice que terminaremos Hogwarts? -Fred la tomó de las manos y la hizo girar en el lugar. Verity meneó el trasero desnudo mientras giraba en el lugar, sosteniendo la mano de Fred en alto. George los aplaudió, alentando el baile.

Hermione ahora estaba con Ginny, las dos bailando juntas, junto a un grupito de amigas de Ginny. La bola disco giraba sobre sus cabezas y las chicas bailaban desnudas, con sus tragos en la mano y sus labios pintados sonrientes, también en un círculo. Varios chicos se apretujaban para pasar tras ellas y les apoyaban los penes en el trasero "accidentalmente". Algunos incluso les pellizcaron las nalgas con la mano, antes de seguir de largo. Ginny bailaba con ambos brazos en alto, exhibiendo sus enormes tetas desnudas a la multitud y provocando que se balancearan en el lugar con el baile.

Sin poder apartar la mirada de esos enormes pechos que tenía la chica, Hermione estiró una mano y se los apretó. Ginny sonrió y se los sostuvo ella misma con ambas manos, haciendo que quedaran erguidos y parados mientras Hermione se los apretaba. Esta última estaba boquiabierta, asombrada por el tacto de esos tremendos pechos.

Neville se había acercado a Katie, que estaba sirviéndose una cerveza de manteca en la mesa donde estaban los barriles.

-Hola, Katie.

-¡Hola, Neville! -Katie le sonrió-. ¿Cómo lo estás pasando?

-Bien, ¿y tú?

-¡Bien! Con mi amiga, Leanne… Aunque acaba de irse con un chico y me dejó sola.

Neville sonrió mientras le daba un trago a su vaso de vodka.

-¿Quieres un poco de esta mierda?

-Sí, venga -Katie prácticamente le sacó el vaso de la mano y se lo bajó hasta la mitad-. Está buenísimo.

Ambos charlaban tranquilamente junto a la mesa, meciendo sus cuerpos al ritmo de esa música bailable, como si fuera totalmente normal hablar en medio de una fiesta sin nada de ropa puesta y rodeados de toda gente también nudista. Neville no podía dejar de mirar los enormes pechos de Katie. Eran iguales a como los había visto en las gigantografías que habían colocado por todo el castillo semanas atrás. ¿Cuántas veces había pensado en esas fotografías mientras se masturbaba en la ducha o en el baño, o en la habitación cuando no estaban sus compañeros? Las fotos de Katie duchándose se habían convertido en su principal pensamiento al tocarse desde entonces, y estaba seguro de que habría pasado lo mismo con la mayoría de los chicos de Hogwarts.

Y ahora ella estaba ahí, sola junto a esa mesa, desnuda de pies a cabeza y tomando su propio trago mientras lo miraba fijamente, con sus tetas perfectas colgando ante sus ojos y esa figura perfecta de jugadora de Quidditch, con los músculos de sus piernas tonificados por el entrenamiento, toda desnuda ante sus ojos…

Su pene se puso erecto y ella lo notó, pero Neville no se alteró por esto. Se apoyó contra la mesa y le sonrió mientras pensaba en algo que decirle, para hacer conversación, pero no le venía nada a la cabeza… Por suerte, ella rompió el hielo:

-Oye, Neville, nunca hemos hablado mucho, pero creo que eres un chico muy interesante.

-¿De verdad? -Neville sintió que su respiración se volvía agitada.

-Sí, es que yo soy una Potterhead, ¿sabes?

-Ajam… -Neville asintió varias veces y luego empezó a negar con la cabeza-. ¿Qué es eso?

-Soy fan de Harry Potter -explicó ella.

-¡Aaahhh…! -pero enseguida arrugó el entrecejo, sin comprender.

-Desde luego, Harry es el chico que me parece más interesante en este castillo -continuó Katie-. Pero, lógicamente, luego de él vienes tú.

-¿Y por qué vengo yo luego? -Neville seguía sin entender.

-¿Cómo que por qué? -Katie frunció ella el ceño ahora-. Eres el segundo, ¿no lo sabías?

-¿El segundo?

-El que pudo haber sido "El Niño que Sobrevivió" de no haber sido Harry.

-No tenía idea de eso -Neville estaba impresionado.

-Así que, por supuesto, también sé todo sobre ti -dijo Katie-. Sé que naciste el 30 de julio de 1980, unas horas antes que Harry; que eres zurdo; que eres hijo de los aurores Frank y Alice Longbottom, que actualmente están internados en San Mungo por haber sido atacados por Bellatrix Lestrange y otros mortífagos, torturados por medio del maleficio cruciatus hasta la locura; que perdiste a tu sapo Trevor 238 veces; que Snape te odia más que a otros estudiantes porque si el Innombrable hubiera ido por ti en vez de por Harry quizás Lily Potter aún estaría viva; y que el 18 de febrero se te venció el check-out de Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos en la Biblioteca de Hogwarts.

Neville quedó boquiabierto por la sorpresa, con los ojos como platos. Pensó en preguntarle cómo diablos sabía todas esas cosas, muchas de las cuales ni siquiera él mismo sabía; pero en su lugar le dijo:

-¿Puedo chuparte las tetas?

-Sí, claro -contestó ella.

Neville se inclinó hacia adelante, abrió la boca y empezó succionar los pechos de Katie, con un profundo sonido de succión que hizo eco en torno a ellos.

Harry, Ron y Fleur se alejaron juntos hacia una zona con butacas que Fred y George habían dispuesto en un rincón apartado y oscuro de la sala.

-Esta zona no puede faltar -había dicho Fred, horas atrás, cuando realizaban el armado de la fiesta junto a su hermano y algunas chicas de Beauxbatons.

-Por supuesto que no, sin una zona con sofás no sería una fiesta Weasley -dijo George.

-¿Pongo alguna luz pogg aquí? -había preguntado Chloé.

-No, nada de luces aquí -le había indicado George-. No quiero que nadie sea capaz de verse ni la varita en esta parte.

Ahora, Harry y Ron se sentaron en uno de los sofás, con sus penes erectos en alto, y Fleur sonrió al acercarse a ambos y pasar una pierna encima de cada uno.

Empezaron a tocarle todo el cuerpo entre los dos. Le apretaban los pechos, los glúteos y las piernas mientras la chica besaba a Ron en los labios. Harry se reclinó hacia atrás y se masturbó mientras le tocaba la vagina a Fleur con los dedos. Se llevó la mano bajo la nariz y olfateó ese olor a vagina en sus dedos mientras seguía masturbándose.

-Móntate a Harry -le dijo Ron a Fleur.

-Bueno -Fleur se subió encima de Harry, pasando una pierna a cada lado de él en el sofá. Harry se llevó ambas manos detrás de la cabeza y se quedó mirando con placer cómo la chica se sentaba encima de él, quedando su pene apretado contra la piel de su vagina.

Ron se inclinó sobre ellos y empezó a chuparle una teta a Fleur mientras ella buscaba el pene de Harry con la mano para metérselo dentro. Segundos después, Harry la penetraba. Fleur saltaba rítmicamente encima suyo, con su seno derecho bailando descontrolado hacia todos lados mientras el izquierdo seguía dentro de la boca de Ron.

-Buenas noches, preciosa -era Cormac McLaggen, que miraba a Hermione con su cara de seducción mejor lograda mientras se llevaba una copa triangular con sombrilla y una rodaja de naranja a los labios-. Te he visto aquí bailando sola y pensé, ¿qué hace una belleza como esta bailando sola…?

Hermione le sonrió mientras continuaba meneando las caderas desnudas en la pista de baile, pero no le respondió. Lo cierto era que se había quedado sola debido a que a Ginny se la había llevado una chica de Beauxbatons que tenía toda la apariencia de ser lesbiana también, y habían desaparecido juntas hacia la zona de los sofás.

-¿Me permites esta pieza? -dijo Cormac entonces, extendiendo una mano hacia Hermione.

Finalmente, Hermione respondió:

-¿Me permites tú a mí esta pieza? -y extendió su mano también hacia él, pero en su caso hacia abajo. Y se quedó sujetando el pene de Cormac con firmeza, mientras le sostenía la mirada.

Fred y George apretaban a Verity entre ambos, mientras bailaban y bebían licores juntos.

-George, ¿acabas de apoyarme? -preguntó ella, inclinando la cabeza hacia atrás, donde George bailaba tras ella. Entonces la chica lanzó una carcajada y sacó cola hacia atrás, provocando que el pene erecto de George se le metiera de lleno entre las nalgas.

Fred aprovechó el momento. Se apretó más hacia adelante y entre los dos gemelos aplastaron a Verity entre ambos como a un sándwich, Fred por delante y George por detrás. Empezaron a hacer un baile con ella que era tan sexual, sobre todo estando los tres desnudos, que era difícil a simple vista saber si el trío estaba bailando o teniendo sexo allí.

Mientras tanto, Neville le apretaba a Katie sus enormes tetas como globos.

-¿Te calientan? -preguntó la chica, lanzándole una sonrisa y una mirada sagaz.

-Ufff, no tienes idea…

Katie se acercó más a él y empezó a hablarle sucio al oído.

-¿Te gustaría meterles tu poronga en medio?

Una gota de sudor cayó por la frente de Neville. El chico asintió con los ojos cerrados. Entonces, en un susurro, le confesó:

-He pensado en ti desde que publicaron esas fotografías por todo el castillo.

-¿Ah, sí? -Katie puso una mirada de sorpresa y satisfacción-. Qué sucio, Neville… -lanzó una risita. Entonces se apretó más contra él, apoyando los labios en su oreja y su cuerpo contra el de él. -¿Te has tocado pensando en esas fotos? -Neville volvió a asentir-. ¿Qué cosa te gustó más de ellas?

-Tu culo -dijo Neville entonces, sin contenerse-. Es precioso, perfecto… En las fotos donde estabas de espaldas, cuando Harry te acabó encima, en las que se veía cómo te acababa en él…

-¿Te gustaría tocarte mirándome, y acabarme en el culo? -le preguntó Katie, con todo su cuerpo apretado contra el de él, la piel desnuda de los dos pegada entre sí…

Neville parecía a punto de morir del éxtasis.

-Hazlo ahora -dijo Katie entonces-. Aquí, ahora.

Entonces Katie se despegó de él, le dio la espalda y apoyó ambas manos en la mesa de los barriles de cerveza de manteca, inclinando su espalda hacia adelante y sacando su trasero hacia atrás, hacia Neville. Este abrió los ojos muy grandes sin poder dejar de mirar ese enorme y redondo trasero, ahora erguido hacia él…

Sin esperar, Neville se llevó una mano al pene, que estaba más duro que la estatua de Boris el Desconcertado, y empezó a masturbarse, con los ojos fijos en el trasero de Katie Bell; con la música tronando contra sus tímpanos, con la gente pasando detrás de él y empujándolo levemente para poder pasar, con chicos y chicas de Beauxbatons, Durmstrang y Hogwarts apretándose para pasar tras él con sus vasos de alcohol en la mano, sin importarles una puta mierda que Neville estuviera jalándose la pinga delante de todos en plena fiesta mientras miraba boquiabierto el pedazo de culo de Katie Bell, que posaba para él.

Empezó a acabarle todo encima. Sus dedos recorrían su glande frenéticamente mientras el semen empezó a salir disparado sobre la piel de Katie, cayéndole sobre las nalgas, bien caliente, y chorreando por estas mientras más y más semen aparecía y la salpicaba en todo el trasero.

Neville inclinó un poco la espalda hacia atrás y siguió jalando hasta que ya no salió más nada, totalmente extasiado.

Katie se enderezó y tomó una servilleta de la mesa, con la que se limpió el trasero. Luego se acercó a Neville otra vez, sonriéndole, y volvió a hablarle directo al oído para hacerse oír por sobre la música.

-Me voy a bailar. Qué sigas bien la noche, hermoso -Le pasó de largo y desapareció entre medio del mar de gente.

Ginny y Adrienne se besaban locamente en uno de los sofás, moviendo sus cuerpos uno sobre el otro mientras lo hacían. Ginny estaba arriba, arrodillada en el sofá con las piernas abiertas sobre la entrepierna de la chica de Beauxbatons. En ese momento, Harry pasó caminando por detrás del sofá de las chicas. Acababa de dejar a Ron y a Fleur para ir al baño, pero las dos lesbianas atrajeron su mirada.

Se acercó a las chicas, sonriente.

-Disculpen que las moleste -dijo Harry, inclinándose sobre ellas.

-Ah, hola, Harry -lo saludó Ginny, despegando sus labios de los de la chica con un sonido de succión. No pareció avergonzada en lo más mínimo de que Harry le hablara a poca distancia mientras ella se besaba con toda la lengua a una chica francesa sobre aquel sofá apartado, las dos desnudas de pies a cabeza y rozando sus vaginas entre sí. -¿Qué ocurre?

-Es que estaba cogiéndome a Fleur recién, con Ron -explicó Harry-. Y no he acabado. Ahora estaba yendo al baño a mear, pero las he visto a ustedes y me calentaron mucho, y me preguntaba si estaría bien que me masturbe mientras las miro, y acabar aquí mirándolas.

-Sí, no hay problema -Ginny se encogió de hombros, como si esa fuera la conversación más normal del mundo-. Aunque, ¿no te estás meando?

-Es que me calentaron mucho, creo que es más urgente que me masturbe -explicó él.

-A mí me eggcita la idea de que un chico me oggrine encima -dijo Adrienne, mirando a Harry fijamente-. Pogudrías hacerlo, y así hagces ambas cosas a la vez. ¿A ti te molesta si Haggy me orina encima, Guinny? Quizás te salpique.

-No, no hay problema.

-Oh, bueno. ¿Estás segura? -preguntó Harry.

-Sí, oggríname toda. En la boca son cien pugntos -Adrienne abrió la boca y sacó la lengua.

Harry apuntó su pene hacia ella y trató de aflojarse. Entonces la orina empezó a salir, impulsada por todo el alcohol que acababa de tomar. Harry empezó a mear todo encima de Adrienne, y su orina le empapó las tetas y el estómago, chorreando hasta el sofá.

-En la boca, en la boca -lo alentó la chica, abriendo más la boca y bajando la cara mientras lo miraba con sus ojazos azules. Harry apuntó más hacia arriba y consiguió encajarle un chorro de pis dentro de la boca. Siguió meándole encima y observó cómo el chorro de orina le caía a la chica por la boca abierta, chorreándole por el mentón.

-Increíble que haya gente a la que le caliente esto -comentó Ginny, que estaba recibiendo salpicaduras de orina por todo el cuerpo, pero se las iba limpiando con vagos movimientos de su varita.

-Sí, a mí me gusssta -dijo Adrienne, ahogándose con todo el pis de Harry.

Finalmente, Harry terminó de orinar y se sacudió el pene ante las dos chicas.

-Gracias, ahora voy a masturbarme -dijo.

-Bah, deja que yo te la chupo, mejor -se ofreció Ginny.

-¿No eres lesbiana?

-Sí, pero no me molesta hacer excepciones de vez en cuando -Ginny abrió la boca y sacó la lengua también. Entonces Harry se inclinó hacia ella y le metió el pene adentro. Ginny empezó a chupárselo, mientras Adrienne se limpiaba la orina de encima con la varita, que había dejado apoyada a un lado en el sofá.

Harry apretó el cuerpo contra la cara de Ginny, metiéndole el pene más y más adentro de la boca, hasta que se lo introdujo por la garganta. Ginny hacía soniditos ahogados y se atragantaba con su gigantesco pene.

No tardó mucho en eyacular. Oyó el sonido ahogado de Ginny tragando su semen, hasta que no quedó por salir ni una sola gota.

Entonces sacó el pene, ya más flácido, y le rozó los labios a Ginny con la punta del glande unos instantes antes de apartarse de ella.

-Muchas gracias, chicas, son lo máximo.

-No hay por qué -dijo Ginny, sonriéndole, como si aquello hubiera sido solo un favor casual que cualquiera le hace a un amigo. Harry se alejó de ellas al tiempo que Adrienne terminaba de limpiarse la orina, y entonces ambas retomaron los besuqueos mientras hacían aparecer un vibrador mediante magia y se lo iban introduciendo en las vaginas…

George ahora se besaba a Verity con toda la lengua adentro de su boca mientras Fred la abrazaba por detrás, metiéndole todo el pene en medio de la raya del trasero. Las manos de los gemelos volaron tan rápidamente por todo el cuerpo de la chica que por momentos se las veía sobre sus pechos, luego sobre su espalda, luego sobre su cintura y un segundo después apoyadas con toda la palma de la mano sobre su vagina.

George condujo su pene por entre medio de los dedos de Fred, que estaban abriendo los labios de la vagina de Verity, y lo metió dentro de ella. La chica se abrazó a él con fuerza mientras sentía los dedos de Fred abriéndole la piel y el pene de George metiéndosele adentro y más adentro…

Lee Jordan, en la consola de DJ, acababa de encender el cigarro de snargaluff que las chicas que le habían llevado.

-¿Qué tal lo armé? -le preguntó Lavender, sonriéndole.

-Está tremendo -Lee entrecerró los ojos y luego los puso en blanco con placer, inhalando su cigarro-. Tengan, tómense estos tequilas Gryffindor que preparé para ustedes.

Las tres chicas aceptaron sus chupitos y se los bebieron hasta el fondo, poniéndose limones en la boca luego.

-¿Ahora sí podemos chuparte el pene? -le preguntó Parvati, inclinándose hacia adelante con sus pechos apretados entre sus brazos, para que Lee los viera claramente ante él.

Este indicó con la cabeza que podían hacerlo, y las tres chicas se pusieron de rodillas a sus pies.

Lavender se puso en medio, y las gemelas Patil una a cada lado. Sostuvieron el larguísimo pene de Lee con las manos de las tres y todas abrieron la boca. Entonces cada una de las gemelas le chupó un costado distinto del tronco del negro pene, enfrentadas la una a la otra. Lee movió su pene hacia adelante y atrás, y de esta forma los labios de las dos gemelas le fueron corriendo la piel con el movimiento. Lavender se puso enfrente, por lo que al llegar el glande hacia ella fue la primera en abrir la boca y recibirlo adentro.

Lee exhaló el humo de su cigarro de snargaluff, mientras lanzaba un efecto de transición entre dos canciones con una mano y buscaba su vaso de whiskey de fuego con la otra. Era la imagen del tipo más cool de Hogwarts: un cigarro en la boca, una mano controlando la música de toda la fiesta, la otra en su vaso de whiskey y tres chicas arrodillas ante él chupándole el pene.

Sonrió mientras le guiñaba un ojo a Seamus Finnigan, que pasaba por ahí delante.

-Vamos, dijo que nos esperarían por allí… -Seamus iba conduciendo a Dean Thomas hacia otra parte de la pista de baile.

-Oye, pero tengo que preparar los tragos…

-¿Acaso alguien te paga por hacer eso? Que se los preparen ellos. Vamos a coger.

Los dos chicos llegaron allí, donde dos hermosas chicas de Slytherin los esperaban.

-Hola, lindos -los saludó Daphne Greengrass. La otra chica era su hermana menor, Astoria. Las dos estaban muy maquilladas y peinadas, con sus increíbles cuerpazos desnudos esperándolos…

Empezaron a besarse de inmediato, sin más palabras previas, Seamus con Astoria y Dean con Daphne. Luego de eso intercambiaron de pareja y cada chico siguió besándose con la hermana de la que había besado antes. Luego las dos chicas se lanzaron sobre ellos de un salto, rodeándolos con las piernas y abrazándolos por el cuello mientras los chicos las acomodaban para penetrarlas de pie allí mismo, de pie sobre la pista de baile.

Harry ya estaba ebrio. Mientras caminaba sin rumbo por la sala, se había topado con un grupo de chicos de Durmstrang que bebían algo que parecía alcohol puro directo de un bidón gigante, por medio de un embudo. Al verlo, lo habían obligado a meterse dentro del círculo de chicos y le pasaron el embudo, por lo que Harry había tenido que metérselo en la boca y tragar todo lo que ellos fueron tirando allí dentro.

-¡FONDO! ¡FONDO! ¡FONDO! ¡FONDO! -gritaban todos esos muchachos de diecisiete años, alentándolo a tragar más mientras gritaban y aplaudían.

Harry sintió que no podía más y se quitó el embudo de la boca, con todo el alcohol chorreándole por la barbilla y con la mirada nublada por la ebriedad. Todos lo aplaudieron y le silbaron.

-¡Ahora ponte en cuatrro patas, así te penetrramos por detrrás! -gritó uno de ellos.

Harry asintió, mareado y tratando de mantener el equilibrio. Se puso en cuatro patas y el chico este de Durmstrang se colocó tras él. Sintió que empezaba a rozarle el ano con el pene.

-Oye, yo no quierro follarrme a Harry Potter -dijo otro de ellos.

Pero entonces alguien dijo:

-Yo sí.

Harry alzó la mirada y vio que Cedric Diggory se le acercaba…

Krum, Colin Creevey y su amigo venían con él.

-Adelante -dijo Harry, totalmente ebrio-. Bah, atrás, mejor dicho, ¿no? -se rió de su propio chiste.

Cedric se puso detrás de Harry, lo sujetó por la cintura y empezó a abrirle el ano con el pene, de a poco. Enseguida todos los hombres de Durmstrang se pusieron a aplaudir y alentarlo nuevamente.

-¡FONDO! ¡FONDO! ¡FONDO! ¡FONDO! -parecía que era lo único que sabían decir.

Harry sintió cómo su ano se abría más y más, mientras Cedric lo cogía repetidamente por el culo una y otra vez, cada vez más rápido. Con su cuerpo sacudiéndose por la fuerte penetración, miró hacia adelante y vio que Colin, su amigo Ritchie, el chico de Durmstrang que había querido penetrarlo primero y Krum se acercaban el uno al otro y empezaban a tocarse y besuquearse entre sí.

-¡Trrencito! -gritó Krum, emocionado. Sacó cola y Colin se puso tras él, para penetrarlo por detrás. Detrás de Colin se puso Ritchie, y detrás de Ritchie el chico de Durmstrang. Los cuatro empezaron a penetrarse entre sí a la vez, mientras todos los de Durmstrang gritaban de emoción y los alentaban a hacerlo más rápido.

-¡FONDO! ¡FONDO! ¡FONDO! ¡FONDO!

Mientras tanto, Hermione y Cormac se besaban con mucha lengua, chupándose los labios y el paladar, como dos babosas en celo unidas. Cormac le apretó todo el trasero con la mano mientras le apoyaba el pene sobre la piel desnuda de la entrepierna, duro y listo para cogérsela. La gente chocaba contra ellos mientras luchaba para abrirse paso por la pista de baile, algunos para bailar desnudos, otros para buscar algo de beber y otros para toquetear a alguien o recibir sexo oral.

-Qué sexy que estás, preciosa -le susurró Cormac al oído. Hermione sonrió mientras le toqueteaba el pene con la mano.

-¿Preciosa, dices…? -la chica notó que venía llamándola así desde que se habían encontrado.

-Sí, eres todo un bombonazo -Cormac le guiñó un ojo y trató de sonar tan seductor como podía.

-¿Quién es todo un bombonazo? -Hermione se separó un poco de él mientras lo miraba con suspicacia.

Cormac se quedó sonriéndole de esa forma galán, pero sin responder. Como ella seguía mirándolo, finalmente dijo:

-¿A qué te refieres? -el chico lanzó una risita nerviosa.

-¿Cómo me llamo? -preguntó Hermione entonces-. ¿Cuál es mi nombre?

-Claro que sé tu nombre, tontita -Cormac rió, peinándose con los dedos.

Hermione se cruzó de brazos, separándose de él y mirándolo boquiabierta.

-¡No sabes mi nombre!

-Eres mi compañera de Gryffindor, claro que sé tu nombre -rió de nuevo, más nervioso.

-Dilo, entonces.

-¿Me harás decirlo, de verdad? Vamos, preciosa… -quiso acercarse a ella de nuevo, pero Hermione dio un paso atrás.

-¡No sabes mi nombre…! -repitió.

-Vamos… ¿De verdad me harás esto? -Cormac ya no sonreía-. ¿Qué importancia tiene eso…? No te conozco tanto…

-Recién decías que sí lo sabías.

-Bah, olvídalo -Cormac hizo un gesto con la mano como indicando que se había hartado de ella-. Puedo tener a la chica que quiera esta noche. Tú te lo pierdes. Y ni siquiera estás tan buena.

Le pasó de largo, yendo en busca de otras chicas por la pista de baile. Hermione lanzó un resoplido y se marchó en otra dirección, apretujándose entre la gente para abrirse paso.

Ron cogía con Fleur sobre el sofá, ambos abrazados estrechamente y comiéndose la boca mutuamente mientras Fleur movía las caderas sobre él, con su pene bien metido dentro. Fred y George, que pasaban por ahí, siguieron de largo pasando por ese sofá y llegando hasta el siguiente, donde había una chica que les llamó la atención.

-Esta noche tenemos que coger tanto como sea posible… -decía Fred. Se habían separado de Verity instantes atrás.

-Lo sé. Mira el cuerpo de esta pelirroja -dijo George, apuntando a una chica que estaba de espaldas-. Está buenísima…

En ese momento, la aludida los escuchó y se volvió hacia ellos. Y era Ginny.

-¡Oh, mierda! -Fred se tapó la boca con la mano. No habían reconocido a su propia hermana de espaldas. Ginny ya no estaba con la chica de Beauxbatons. Sus tetas gigantes captaron la mirada de los gemelos, que se la quedaron mirando como embobados. Lo cierto es que Ginny además de ser su hermana menor estaba buenísima, mucho más buena que la mayoría de las chicas que había por allí…

De pronto, los tres recordaron la noche en que la menor de los Weasley se había puesto en cuatro patas en el suelo de un camarote del barco de Durmstrang mientras sus dos hermanos la follaban por la boca y por el ano…

Y fue instantáneo. Los tres avanzaron hacia adelante, llevaron las manos al cuerpo del otro y empezaron a toquetearse: Ginny, Fred y George. Los gemelos apretaron a su hermana entre ellos, como habían hecho con Verity un rato atrás, apretando sus penes contra ella y rodeándola en brazos, prisionera entre ellos.

Fred no tardó en hundirle el pene a su hermana por el coño, al tiempo que George le metía el suyo por el agujero anal. Cada gemelo le apretó una teta distinta, y entre los dos la empezaron a coger a toda velocidad, hasta que los tres perdieron el equilibrio y cayeron sobre uno de los sofás.

-¡Ooooohhhhhhhh, sííííííí! -gemía Ginny, siendo penetrada por sus dos hermanos a la vez-. ¡Ayyyyyyyy! ¡Oooohhh, sííííí!

Los dos hermanos la abrazaron por delante y por detrás, apretándole todas las tetas y las piernas con las manos mientras introducían sus penes dentro de ella por ambos agujeros a la vez, tan rápido que el sonido de sus dos pares de testículos rebotando contra la piel de ella se oyó por encima de la fuerte música que pasaba Lee Jordan; mientras las tres chicas que tenía a sus pies seguían chupándole el pene por turnos, una por vez, con las gemelas Patil y Lavender tragando su verga con tanto entusiasmo como podían.

Harry se dejó caer al suelo, agotado. Luego de acabarle todo en el culo, Cedric se había apartado de él y ahora le chupaba el pene a un chico de Durmstrang. Harry, que había tenido su varita en la mano todo ese tiempo, se limpió el trasero con el encantamiento que había aprendido semanas atrás y se puso de pie, rengueando por entre la gente y de regreso a la pista de baile.

Ni bien llegó allí, se chocó de frente contra una chica hermosísima.

-¡Verity!

-¡Harry! -dijo ella al verlo, sorprendida-. ¡Hola…!

Se quedaron mirándose a los ojos algo así como medio segundo.

Entonces, ambos avanzaron hacia adelante, se rodearon en brazos como si fueran el amor de su vida y se besaron en los labios con tanta intensidad como si no hubiera un mañana.

Avanzaron caminando de regreso a la pista de baile mientras se seguían besando, Verity caminando hacia atrás y Harry hacia adelante. Chocándose con todo el mundo, pisando los pies descalzos de todos y de alguna forma moviéndose al ritmo de la incesante y melodiosa música de fiesta, atravesaron media pista de baile hasta que quedaron justo debajo de la bola disco, besándose y abrazándose aún.

-Pensé que estabas ansiosa por tu cita con Stan -le dijo Harry, sonriéndole cuando apartaron sus rostros unos pocos centímetros el uno del otro, aun abrazados.

-A la mierda con Stan -dijo Verity, y se acercó a él con la boca abierta…

Mientras la besaba metiéndole la lengua casi hasta la garganta, Harry le apretó todo el trasero desnudo con ambas manos y le tocó todas sus partes con su pene erecto. Entonces ella se abrió los labios vaginales con los dedos y Harry empujó su pene hacia adelante, penetrándola.

Empezaron a coger en medio de la pista de baile, de pie, sin dejar de besarse y abrazarse por un segundo. Harry la sostuvo por las caderas y por la cintura mientras se movía hacia adelante, metiéndole el pene bien adentro. Tropezaron un poco hacia atrás, casi cayendo en la pista de baile atiborrada de gente, pero no se detuvieron, chocándose con todo el mundo; con todos los chicos y chicas que bailaban alrededor de ellos, chocando sus cuerpos contra los de ellos dos, que cogían en medio de la pista de baile, besándose desenfrenadamente.

Se chocaron contra alguien tan fuerte que el pene de Harry se torció dentro de Verity.

-Oh, lo siento…

Era Hermione. Habían chocado con ella. Harry y Verity se apartaron un poco, aun abrazados y con el pene de Harry dentro de ella, pero ambos mirando a Hermione ahora.

Fueron unos segundos donde los tres se miraron el uno al otro, los pequeños pechos de Verity apretados contra el pecho de Harry, sus piernas entrelazadas y el pene de Harry visiblemente metiéndose en ella…

-Hermione… -susurró Harry-. Me gusta como te queda el cabello así, como antes…

Hermione le sonrió.

-¿Puedo coger con ustedes? -les preguntó entonces, arqueando una ceja.

-Sí, claro -Verity sonrió.

Hermione se acercó a la pareja y empezó a besar a Harry en los labios. Harry siguió penetrando a Verity, mientras apretaba los pechos de Hermione ahora. Entonces Hermione despegó sus labios de él y empezó a besar a Verity en cambio. Harry se colocó detrás de ella y empezó a penetrar a Hermione por detrás, directo en el agujero del ano.

-¡Ohhhhh! -gemía Hermione, mientras chupaba las tetas de Verity, inclinando su cuerpo hacia adelante para que Harry pudiera penetrarla más profundo por el ano-. ¡Ohhhhhhhhh!

Harry dio la vuelta, se puso detrás de Verity y empezó a penetrarla a ella en cambio. Mientras le metía el pene a Verity por el ano, esta le empezó a meter los dedos por el coño a Hermione.

Luego Harry y Verity pusieron a Hermione en cuatro patas sobre el piso de la pista de baile, justo debajo de la bola disco. Harry empezó a penetrar a Hermione por la boca, mirándola a los ojos mientras le introducía el pene por los labios, y Verity se puso tras ella y empezó a meterle cada vez más dedos adentro hasta que todo el puño de su mano quedó dentro del coño de Hermione…

-¡Ohh! ¡Ohh! -Harry también gemía de placer, mientras Hermione le daba sexo oral con todas las ganas. Verity entonces dio la vuelta, se lanzó sobre Harry y volvió a besarlo en los labios. Harry la abrazó y volvió a penetrarla por el coño, cayendo hacia atrás.

Ambos cayeron al suelo y Verity se subió encima de él, con las piernas muy abiertas y estiradas sobre la pista de baile, saltando sobre Harry mientras lanzaba gritos de placer. Harry movió las caderas hacia arriba con furia, penetrándola a toda velocidad.

En ese momento, Hermione llegó a la cabeza de Harry y se le sentó encima de esta. Abriendo las piernas también, colocó su vagina sobre la cara de Harry y se sentó sobre esta, agarrándole el cabello negro azabache con una mano cerrada. Harry chupó todo el coño mojado de Hermione metiéndole la lengua entre los labios de la vagina mientras seguía penetrando a Verity a toda velocidad…

Lee Jordan empezó a eyacular. Como si su pene fuera una manguera de riego abierta sobre el césped de un parque, fue moviéndolo de izquierda a derecha sobre las caras de Parvati, Padma y Lavender, regándoles el rostro a las tres con todo su semen. Cuando acabó de eyacular encima de la cara de las tres chicas, dejando su blanco semen chorreando por sus frentes, párpados y narices, se apuntó con la varita a la garganta y elevó su voz mediante magia por encima de su propia música.

-¡Muy bien, gente, espero que todos estén pasándolo bien! -gritó Lee, con un tono de voz alegre y divertido que resonó por toda la fiesta-. ¡He notado que la mayoría ya están cogiendo, y eso es fantástico! Ahora bien, ¿qué les parece si nos organizamos para coger todos con todos?

Sus palabras fueron seguidas por vítores y aplausos.

-¡Empecemos por el clásico "desfile de turcas"! -dijo Lee, con su voz amplificada mediante magia. Avanzó hasta el medio de la pista de baile mientras les daba indicaciones a todos los presentes. -¡Todas las chicas se deben arrodillar apretándose las bubis con las manos, y los chicos iremos pasando a hacerles una buena turca!

Todas las chicas presentes allí obedecieron, arrodillándose una al lado de la otra en una larga hilera que iba desde una pared de la gran sala hasta la otra. Verity y Hermione se separaron de Harry para unirse al grupo. Los hombres se amontonaron todos juntos en uno de los extremos de la larga hilera de mujeres.

-¡Qué comience la turca! -gritó Lee, y apuntó su varita hacia la consola de música. Otra vez volvió a sonar la música bien en alto.

Riendo y formando una fila, los chicos fueron pasando por todas las chicas que había allí, y de a una por vez les fueron metiendo el pene entre las tetas a todas. Harry vio cómo los que tenía adelante iban pasando, y entonces le tocó el turno a él…

La primera era Romilda Vane. La chica le lanzó una mirada de total placer mientras se apretaba las tetas desnudas con ambas manos. Harry le metió el pene entre estas y lo movió un par de veces allí, luego siguió de largo hasta la siguiente chica, dejando que otro chico fuera con ella… La siguiente era una de Beauxbatons rubia y con unas tetas increíbles… Harry disfrutó metiéndole el pene entre estas y moviéndolo varias veces por el espacio en medio de esos pechos gigantes, mientras se miraban a los ojos…

Pansy, Fleur, Melanie Sanders, Hannah Abbott, Luna Lovegood, Katie Bell, Ginny, Parvati, Lavender, Cho Chang, Leanne, varias chicas de Ravenclaw y Slytherin, de Beauxbatons… Una a una, Harry les fue metiendo el pene entre los pechos hasta llegar al otro extremo de la larga hilera.

Entonces se dio cuenta: acababa de cogerse en las tetas a todas las chicas de Hogwarts y Beauxbatons juntas.

-¡Perfecto, genial! -dijo Lee, feliz, cuando todos terminaron de pasar-. ¡Ahora algo de placer para las chicas, ¿qué les parece?!

Todas las chicas silbaron y festejaron, contentas.

-¡Pongámonos todos los hombres de rodillas esta vez, y ellas irán pasando! -gritó Lee-. ¡Y démosles sexo oral a todas ellas!

Harry se puso de rodillas en el suelo, junto a Ron.

-Veo que volvemos a vivir grandes aventuras juntos -le dijo Harry a su amigo.

-Es genial poder vivir un día más junto a mi mejor amigo, en Hogwarts -le comentó Ron, sonriente-. Chupando unas vulvas antes de abandonar Hogwarts.

-Será un gran recuerdo -dijo Harry.

Las chicas empezaron a caminar por entre los chicos, y todos ellos les fueron dando sexo oral una a una a medida que pasaban. Harry le dio sexo oral a Luna, que se detuvo ante él con su vagina rodeada de bellos rubios; luego a Hermione, Susan, las hermanas Greengrass, Tracey Davies, Millicent, Fay, Marietta Edgecombe, Lisa Turpin, Mandy Brocklehurst, Morag MacDougal… Una a una, Harry les fue chupando la vagina y los clítoris. Estaban todas mojadas y ardientes por recibir sus labios succionándolas allí abajo…

Cuando esa fila de chicas terminó de pasar, la cosa se desvirtuó. Todos empezaron a follar entre sí de forma desorganizada, la mayoría sentados o recostados en el suelo. Harry le había estado chupando la vagina a Ginny, la última en pasar, y esta ahora se había sentado sobre él mientras lo besaba en los labios.

-Cógeme duro, Harry -le susurró Ginny, gimiendo sobre su cara-. Lo suficiente duro para hacerme hetero…

Harry le introdujo el pene dentro mientras le besaba la cara y los labios. La chica estaba tan mojada que la penetración fue muy fácil y rápida. Ginny saltó sobre su pene y cayó sobre él muy rápido, continuamente, abrazándose a él y con sus enormes senos subiendo y bajando por el movimiento, ante él. Ron, que no estaba muy lejos de ellos, cogiéndose a Luna Lovegood, estiró una mano para apretarle una teta a su hermana.

Luna y Ginny se volvieron la una a la otra mientras saltaban sobre los penes de Harry y Ron, respectivamente.

-¿Teniendo sexo hetero, también? -le preguntó Ginny a la chica, dirigiéndole la palabra por primera vez en días.

-Hay que probar cosas nuevas… -dijo Luna, meneando la cadera sobre Ron, sintiendo su pene dentro de ella, abriéndola en círculos.

Entonces Luna y Ginny salieron de encima de Harry y Ron y saltaron la una sobre la otra. Empezaron a besarse y cayeron juntas al suelo, donde metieron la lengua dentro de la boca de la otra y empezaron a coger entre sí, rozando sus vaginas la una con la otra y metiéndose los dedos por los coños…

A poca distancia, también sobre el suelo, Hermione se besaba con Fred locamente, ambos revolviendo el cabello del otro con la mano y tocándose la piel desnuda de sus cuerpos sin control.

-Jamás antes había considerado cogerte, Hermione… -le dijo Fred, mientras le empezaba a meter el pene a toda velocidad, apretándole las tetas y el trasero con las manos. -Pero ahora que lo estoy haciendo, sí se siente rico.

-Al menos tú te sabes mi nombre -dijo ella, mientras le besaba toda la cara y arqueaba la espalda para acompañar la penetración-… ¡Odio que no se sepan mi nombre…! ¡Oooohhhhhh!

Fred acababa de acelerar el ritmo y la empezó a embestir con todas sus fuerzas, penetrándola hasta el fondo.

Estaban todos fuera de control. La gente tomaba más alcohol que nunca, algunos incluso vomitaban en un costado de la sala. Madame Maxime observaba todo muy sonriente desde un costado de la sala, también desnuda de pies a cabeza. Lucía como si estuviera orgullosa de sus alumnas y de la fiesta porno que se había armado.

-¡Engorgio peneana! -gritó Crabbe, apuntándose su pequeño pene con la varita y provocando que este creciera hasta un tamaño normal, para poder follarse a una chica de tercero de Slytherin.

-¡Pennis erectum! -gritó Cedric, logrando que su pene se pusiera duro nuevamente luego de acabar, para poder seguir cogiendo.

Lee Jordan, que había estado cogiéndose a Melanie, se apartó de ella y se amplificó la voz mediante magia otra vez.

-¡Escuchen todos! -gritó a la multitud-. ¿Qué les parece si ahora hacemos un trencito gigante…?

Todos empezaron a silbar y aplaudir de nuevo. Ernie Macmillan terminó de acabarle adentro a Lavender y entonces la ayudó a ponerse de pie. Junto a ellos, Pansy había estado en cuatro mientras Dean Thomas le daba duro por detrás. Ambos se incorporaron también y se acomodaron en fila junto a los demás.

Se formó una fila gigante de gente que iba girando en un gran círculo que se transformaba luego en espiral, por toda la sala del baile, como una gran serpiente humana; compuesta por los chicos y chicas de las tres escuelas, que estaban uno tras otro, armando el trencito. Parecía como si fueran a ir a hacer un baile de carnaval, uno tras otro sujetados por la cintura, pero una extraña versión porno de eso. Se alternaron chicos con chicas, colocándose un chico tras una chica, exceptuando aquellos que eran gays y prefirieron ponerse chico tras chico, o chica tras chica.

Empezaron a moverse todos juntos hacia adelante y atrás, pero en vez de bailar se estaban penetrando todos juntos, uno tras otro. La música que sonaba en ese momento era un reggaetón de un grupo de magos, y algunos se movieron al ritmo de la canción mientras se penetraban. Harry estaba detrás de Verity, con Katie Bell detrás. Se movía hacia adelante, penetrando a Verity por detrás, mientras sentía a Katie tras él apretándole las tetas contra la espalda. Mientras se cogía a Verity, Harry llevaba su mano hacia atrás para meterle los dedos en la vagina a Katie, que a su vez estaba siendo penetrada por el ano por Ron, que estaba tras ella…

Hermione estaba entre Ginny y Luna. De alguna forma había quedado entre ellas, y entonces empezó a tocarlas a ambas mientras rozaba su vagina contra el trasero de Ginny, a la que tenía delante. Empezaron a besarse entre las tres, tocándose las vaginas mutuamente, chupándose los pechos y apretándose las carnes de las nalgas, de las piernas, formadas en el trencito juntas…

El trencito siguió y siguió, con una nueva canción de reggaetón, a medida que el sexo grupal iba poniéndose más intenso y todos iban acabando. El suelo empezó a llenarse de semen a medida que todos los chicos iban eyaculando, algunos sacando sus penes fuera de las chicas y chicos que se follaban y acabando sobre el cuerpo de estos o de otros que estaban cerca. Las chicas se movían por la sala con las piernas salpicadas de semen de alguien que no sabían ni quién era…

Mientras observaba todo aquello, Madame Maxime empezó a meterse los dedos en la vagina, sola en un rincón. Era tan alta que su vagina quedaba a la altura de la cabeza de Colin Creevey, que estaba teniendo sexo en trencito con Krum y Cedric, con uno adelante y otro atrás.

-¿Necesita ayuda, directora? -dijo una voz junto a ella.

Madame Maxime giró la cabeza y se encontró cara a cara con Karkaroff. Bueno, no cara a cara precisamente, sino más bien cara a ombligo, que era por donde le llegaba el director de Durmstrang, que también estaba desnudo y con una tremenda cara de pervertido sexópata.

-¿Cree que esté a la altura de las circunstancias, director? -le preguntó ella, con una sonrisa de suficiencia.

-Usted relájese y disfrute… -dijo él, con una sonrisa. Entonces el mago abrió su boca y empezó a chuparle la vagina a la directora, con un nivel de técnica tan alto que esta enseguida entendió que aquel hombre tenía mucha experiencia en eso…

Harry había acabado de nuevo, ahora dentro de Verity, que seguía de espaldas a él. Usaba su varita para ponerse de nuevo en acción cada vez que eyaculaba. Abrazó a Verity por detrás y le dio besos románticos en el cuello y en la nuca, mientras terminaba de mover el pene dentro de ella. La chica, que tenía su trasero erguido hacia atrás, pareció tener un orgasmo también. Le tomó las manos entre las suyas y las apoyó sobre sus tetas, mientras inclinaba la cabeza hacia atrás para mirarlo a los ojos, pestañeando rápidamente con esas largas pestañas hermosas que tenía…

Se besaron en los labios, ella aún de espaldas a él. Harry le sacó el pene de adentro, pero siguió abrazándola, ambos meciendo sus cuerpos desnudos al ritmo de la nueva canción, ahora una más lenta y romántica.

Aquellos que no sabían usar hechizos para revitalizar sus miembros y que ya habían eyaculado estaban quedando fuera de acción, así que muchos chicos y chicas caminaron hacia las zonas de los sofás o hacia las paredes para sentarse con las espaldas recostadas contra estas, recuperando el aliento y descansando de la intensa actividad sexual. Los que seguían cogiendo eran los que tenían más aguante y los que estaban usando encantamientos para ponerse de nuevo en acción luego de acabar. En algunos pocos casos, pudieron ir por un segundo o tercer round sin usar encantamientos. Un caso de estos fue Pansy, que ya había tenido como tres orgasmos y seguía activa, sin necesitar usar magia para lograrlo. Otra era Lavender, que había sido penetrada por medio colegio y parecía aún tener ganas de más.

Melanie en ese momento era penetrada por tres chicos al mismo tiempo por el agujero vaginal: dos de Durmstrang y Krum, que sobre todo había querido hacer aquello para que su pene rozara los de los otros dos chicos.

-¿Hay espacio para un cuarto? -preguntó una voz. Era Neville, que se acababa de acercar al grupo.

Melanie, que gemía a gritos, evaluó el tamaño del pene de Neville y entonces asintió, indicándole a Neville que le diera para adelante con su idea. La chica era sostenida en el aire por varios hombres, que la sujetaban por la espalda y manteniéndole las piernas bien abiertas en el aire. Neville se puso junto a Krum y dirigió su pene a la vagina de la chica, por donde entraban los otros tres penes a la vez. Metió el suyo también, apretándolo junto al de Krum, y los cuatro penes la abrieron a la vez…

-¡OOOHHHHHHHHHHHHHH! -gritaba Melanie, con los ojos abiertos de par en par-. ¡OHHHHH, ESTO ES DOLOROSO Y SÚPER PLACENTERO A LA VEZ… OOOHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Luego de varios minutos de esa intensa penetración, los chicos fueron saliendo de ella y acabándole encima. El semen de los cuatro la fue salpicando en el coño, el abdomen y las piernas, a medida que iban acabando… El último en hacerlo fue Neville, que al sacar su pene de la vagina de la chica proyectó un chorro de semen que salió disparado hasta aterrizarle en las gigantescas tetas.

Y así, mientras todos acababan, Lee Jordan volvió detrás de su consola y puso otro disco de vinilo y una nueva canción, que continuó con la noche y con esa pedazo de tremenda fiesta porno…

Y así, con las luces parpadeando sobre ellos y con los chicos y chicas de las tres escuelas riendo llenos de semen y jugos vaginales por todo el cuerpo, bebiendo nuevos tragos y bailando en la pista de baile; la fiesta continuó tranquilamente.

Y así Madame Maxime acabó también, eyaculando en la boca de Karkaroff. Luego de que la sensación del orgasmo terminara, apartó al director de Durmstrang de un empujón y se encendió un cigarro mientras miraba a sus alumnas. Las chicas de Beauxbatons habían quedado agrupadas en un lado de la pista de baile, casi todas en cuatro y siendo penetradas en turnos por todos los hombres que seguían activos, que hacían fila tras ellas para penetrarlas por el trasero y las vaginas y luego eyacularles encima.

Madame Maxime sonrió observando aquello, orgullosa de sus alumnas, pensando en lo que significaba para ella poder observar esa escena…

Sus chicas eran todo para ella. Nunca había podido disimular su preferencia por sus alumnas mujeres. Que se divirtieran y lo pasaran bien, cogiéndose a quien quisieran y dejando que las cogieran quienes ellas quisieran, era tan bueno…

Feliz aniversario de diez años, mis preciosas, pensó la enorme mujer.

-C'est un plaisir d'être votre directeur -dijo en voz alta, un mensaje que soltó en susurros, que en su mente iba dirigido a su grupo de alumnas…

Y así, esta fue la historia de las chicas de Beauxbatons y de su directora Madame Maxime, un grupo de chicas que viajaron al Reino Unido para deslumbrar a todos con su belleza; y no solo lo hicieron, sino que invitaron a todos a su carruaje para seducirlos, para crear la fiesta más porno y sexual que ninguno de ellos hubiera conocido jamás…

Una historia que todos allí irían a recordar vívidamente y con lujo de detalles por el resto de sus vidas.