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En Animacity, gracias a la gran ola de urbanización que venia cada año, podías encontrar casi de todo, incluyendo gimnasios, aun con la presencia de los clubes deportivos lujosos que estaban reservados para la parte pudiente de la ciudad.

Un sector importante de Animacity tenia preferencia por el estilo tradicional.

El lugar en cuestión era un almacén cerca de los muelles, un lugar de recreación para los que no se bastaban de su forma animal para apantallar… o para entretenerse.

Desde el brote del síndrome, el ayuntamiento había estado financiando toda clase de medios de recreación en la ciudad, eso incluía este improvisado gimnasio.

El deporte se había vuelto un excelente distractor de la animosidad de la ciudad.

Especialmente cuando se trataba del Boxeo y las artes marciales mixtas.

Conocido por estar austero en las mañanas, supo que seria bueno venir cuando hubiese la menor cantidad de gente posible.

"Llegaste temprano Jun" Un hombre de edad con un físico robusto, la cabeza afeitada, una tank top blanca le dijo a uno de sus clientes vespertinos.

Un hombre de buena complexión, cercano a los treintas, cabello castaño en un corte militar, en una playera roja y su propio par de guantes rojos, se acerco al dueño del lugar para estrechar su mano.

"Esto es un circo en las tardes, prefiero tomármelo con calma" Era un suplicio hacer fila para cualquier cosa o ser presionado por el que sigue para terminar rápido con los ejercicios.

"Bueno, pero si quieres un compañero estas de mala suerte, el único esta ocupado" Señalo uno de los cuadriláteros, donde dos personas de altura dispar estaban teniendo una practica sencilla de fintas, bloqueos y jabs.

"¿… Ese es Ogami?" Afino su vista apoyándose de sus manos para distinguir al tipo en una playera negra y shorts grises, usando manoplas para bloquear los golpes de la otra persona.

"Si…" El lobo solía venir de manera intermitente al punto de que podrías ni llegar a conocerlo, y no era nada accesible para un sparring, llegar a provocarlo hasta hacerlo aceptar podía ser lo ultimo que harías aquí.

El propio Jun había intentado cruzar un par de palabras con él, no era completamente negado a conversar, pero las respuestas cortas y mirada afilada hacían que la conversación durara muy poco.

Tal vez si lograba que tomara un par de copas se le caería la cara dura que siempre ostentaba.

"¿… Y ella~?" No oculto su interés o su fascinación al ver a la ágil dama de cabello azul y tanktop roja con negro conectar rápidos jabs contra el albino y luego bloquear los amagos de las manoplas.

"Alguien a quien no debes fastidiar a menos que quieras una tunda" Lou le hizo una seña de cortar el cuello, dándole al hombre un presagio claro.

Suponía que al menos le preguntaría al albino de donde sacó una así.

"Ya veo… ¿Qué dices? ¿Una práctica de quince minutos?" Jun levantó sus guantes como señal de invitación.

"Ya que, no tengo nada mejor que hacer" El hombre siguió a su practicante a otro cuadrilátero.

Shirou siguió retrocediendo y bloqueando las insistentes ráfagas de la chica, hasta que finalmente estas se detuvieron tras una fallida patada round house.

Michiru perdió el equilibrio, terminando cayendo rendida en la lona.

"Huff~! ¡Espera! ¡Puff~! ¡T-tiempo fuera!" La chica se sentó en el suelo a recuperar el aliento, temiendo llevarse otro manotazo como la ultima vez que bajo las manos.

"Apenas va una hora y tanto ¿Qué le pasó a la superestrella del baloncesto con gran resistencia?" Le molestaba mas escuchar una burla hecha con ese tono tan serio.

"Una y tanto después de calentamiento y acondicionamiento" Le bufó desde el suelo.

Shirou le había dicho que, si quería seguir yendo con él a las misiones, tendría que aprender defensa personal y también le advirtió que seria un entrenamiento intensivo.

En particular para evitar el daño mas que hacerlo, quería que, si llegaban a acorralarla, por lo menos pudiese estar entera hasta que el llegará, aunque aun no sabia que pasaría cuando sumaran los dementes poderes de la peli azul a su nuevo estilo de púgil.

Al principio estaba catártica por aprender todo lo que Shirou podía hacer, pero tras una infernal primera semana, llego a considerar quedarse como tutora… solo considerarlo, no se iba a deshacer tan fácilmente de ella.

Apoyada en una de las esquinas, Michiru se tomo unos minutos para que su cuerpo se enfriara.

"¡Hii~!" un repentino toque frio en su mejilla la hizo temblar, encontrando una botella de agua fría cortesía del albino.

Shirou se apoyo en el cuadrilátero mientras bebía su propia botella, no tenia prisa en volver a la práctica, así que la dejo tomarse su tiempo.

"¿Qué estoy aprendiendo exactamente?"

Ahora que lo pensaba, no le había mencionado nada especifico, la primera vez, simplemente le pidió que se pusiera los guantes y empezó con lecciones generales.

"Oh, bueno, un poco de todo, especialmente Jiujitsu y artes marciales mixtas, luego iniciaremos con Taihojutsu para derribos y técnicas de detención"

Michiru trago grueso viendo lo que se venía, así que saboreo cada mililitro de esa botella.

"No sabia que entrenabas" Solo cualquier charla para distraerla en su receso.

"No lo hago si no tengo tiempo libre, así que digamos que vengo un par de veces por semana… aunque no me falta la practica en el campo" Le informo con sosiego, solo para saciar su curiosidad.

Un discreta, pero maliciosa sonrisa se formo en los labios de la peli azul.

"Creí que el cuerpo de muñeco y las habilidades venían con el paquete del lobo plateado" Con ese tono burlón, la mascarada imperturbable de Shirou se vino abajo, haciendo que la piel pálida de su cara se volviera roja.

"Tsk~" No terminaba de agradarle ese nuevo e inapropiado sentido del humor "Si puedes hacer esas bromas entonces tienes energía para continuar"

Volvió a subirse al cuadrilátero, encontrando al mirar al frente que los ánimos de Michiru se habían esfumado, probablemente creyendo que enserio estaba molesto.

Y como era mala costumbre, su corazón le dio una molesta patada en su tórax como protesta.

"… acabemos rápido, aun hay que ir a almorzar" Le recordó que hace media hora estaba lloriqueando sobre querer almorzar.

"Oh ¿A dónde?" Michiru alzo las orejas no siendo nada discreta con su interés.

"Si conectas un golpe te dejare elegir y también invitare" Le prometió mientras volvía a ponerse las manoplas.

"…" Sin decir una sola palabra, la tanuki adopto la posición de guardia.

Shirou no noto a tiempo como la cola de Michiru se alargaba y se llenaba de manchas, mientras la chica se convertía en su totalidad en una cheetah.

Cualquier protesta se quedo en su garganta.

La félida se apareció frente a el en un parpadeo, liberando una mansalva de puñetazos a una velocidad ridícula que tomaron a Shirou fuera de ritmo, pese que creyó que no tardaría en adaptarse, un golpe dio de lleno en el protector de la cabeza...

La atonía resultante, termino con el mayor mirando desaprobatorio a la chica, quien le respondió con una mueca altanera y orgullosa.

"Vamos a willow's…" Esa arrogante petición al popular restaurante familiar mas popular de Animacity, fue respondida con un manotazo de la acolchada manopla en el rostro, aunque la fuerza fue nula, esos golpes acolchados estaban hechos para ser irritantes.

"¡Hey!" La chica se quito la mano de encima mirando al mayor enfadosa.

"Dije que te invitaría, no que acabaríamos antes, mantén la guardia arriba" le atosigo como el mal perdedor que era.

No, no podía irritarla, ya tenia su recompensa, solo sobreviviría hasta el almuerzo y podría comer tantos esponjosos waffles con mantequilla como quisiera.

Shirou se aseguro que el resto de la practica fuera un infierno.


Reiwa, actualidad.

Le dolía todo…

Su cabeza se sentía envuelta en telarañas, su vista parecía bloqueada en una estática oscura… que no tardo en entender… era una venda.

Intento moverse por reflejo, encontrándolo inútil, estaba atado a una silla con sus manos en los brazos de la misma.

Su respiración empezó a agitarse, los recuerdos empezaron a volver a él.

La venda le fue retirada, cegándolo con una escasa iluminación, proveniente de una lámpara de baterías.

Una vez que su vista se asentó, este pudo observar a sus amigos, atrapados de la misma manera, formados en fila junto a él.

Estaban en una especie de estructura de ladrillos, un lugar parecido al que daría paso a una alcantarilla, la espantosa humedad, telarañas y suciedad le decían que no era el sitio donde podrían encontrarlos por casualidad si gritaba a todo pulmón.

Sus captores entraron por lo que parecía ser una puerta de metal, tres individuos, todos con aquellos ropajes negros de su primer encuentro.

Nunca creyó que, con sus números, este escenario fuera posible… estaba aterrado.

Pero no les iba a dar el gusto de oírlo suplicar.

"¿Vinieron a desquitarse por ese mari-?" Se adelantó a cualquier pregunta de manera altanera, siendo respondido con un golpe de una porra plegable de seguridad dirigido a su mano, de parte de la mascara de tengu.

El dolor ardiente lo hizo gemir al punto de casi provocarle un aullido de dolor, juraría que le había roto un dedo.

"¿Algún otro comentario inteligente pendejos?" El tengu preguntó con severidad, haciendo que los demás atónitos desviaran la mirada.

Michiru sintió un tirón en el estomago al escuchar una palabra nueva… que no le gustaba nada como sonaba.

"Bien" El tengu se hizo a un lado, dándole paso al mas alto de ellos.

Shirou se mentalizo para empezar a hablar de la manera mas convincente posible.

"No venimos por venganza ni nada parecido, lo que hicieron ya no tiene caso, buscamos es información… Reiwa tiene una actividad irregular de antibeastman ¿Por qué?" Shirou terminó, dando lugar a una larga pausa, que fue interrumpida por uno de los confinados.

"Ustedes son los invasores, ya deberían estar acostumbrados…"

Antes del fin de esa frase, un golpe al rostro con el dorso de la mano del albino lo silencio en seco, la fuerza suficiente para hacer un eco notorio y obtener un poco de sangre, pero no para noquearlo o voltear la silla.

"No pregunté sus motivos ni las ideologías que siguen" El encapuchado Shirou hablo en voz alta mientras caminaba frente a ellos.

Pese a haber aplacado la insolencia, estos aun parecían reacios a hablar.

"¿Nada?"

"¿Cuál es el punto? vas a matarnos de todas maneras" Otro golpe llego apenas un nuevo hablante termino esa frase.

En su disfraz, Michiru tembló mientras hacia lo posible por mantenerse entera, aprisionando un dolido "Shirou" en su garganta.

"Dejemos algo claro, somos mucho mejores que ustedes, y no es soberbia, a diferencia de ustedes nuestra palabra tiene valor, así como la que les doy al decirles que si me dicen lo que necesito saber, se irán de aquí enteros"

El silencio volvió, producto de individuos que parecían reacios a decir algo, pese a querer maldecir al encapuchado frente a ellos.

La chica disfrazada se mordió la lengua dentro de su disfraz ¿Eran tan idiotas o radicalizados como para jugarse la vida así?

"Tal vez sean mas cooperativos si hay menos de ustedes" Tras decir esto con una severidad congelante, Shirou se dirigió a uno de los rincones de aquel lugar, trayendo de vuelta consigo un bate de béisbol de metal, para los seis en las sillas y la tanuki, el aire se volvió tan denso que parecían poder tragarlo.

El miedo infundido en ellos era notorio, pero aun no era suficiente para hacerlos hablar.

Shirou tanteo las reacciones al acercarse a cada uno mientras apuntaba el objeto a sus cabezas, pero el aroma a terror aumento en uno de ellos al acercarse a otro en particular…

Era una apuesta arriesgada, pero Shirou termino aceptándola, levantando el arma hacia uno de los cautivos que ostentaba un peinado de patineta.

"¡Déjalo!" El grito desesperado de uno de los extremos de las sillas le dijo que había dado en el blanco.

En el otro extremo, uno de los pandilleros con un copete pronunciado lo miraba con rabia y suplica.

"¿Tienes algo que compartir?" El tengu le preguntó con aspereza, tomando al que parecía mas joven del copete, pero también noto algo mas, un raro parecido con el otro individuo en rostro al que acababan de amenazar "Hey… no me digas… son familia… ¿su hermano menor no? Trajiste a tu maldito hermano menor a linchar a un oficinista" Ambos aludidos se pusieron azules.

Sin pensarlo un segundo, Shirou camino hacia él recién descubierto y levanto el bat con intención asesina… Michiru estaba amarrando con cadenas el impulso de detener a Shirou y suplicarle que se detuviera.

Pero alguien explotó antes…

"¡NO SABEMOS NADA, NO NOS DICEN NADA, ES UNA MOVILIZACIÓN HECHA DE MANERA ANONIMA, UTILIZAN MANIFIESTOS Y UNA APLICACIÓN DE MENSAJERIA, NOS DIJERON QUE LA POLICIA NO NOS HARIA UNA MIERDA, ¡UN TAL SAIKAWA FUE QUIEN CONTACTO A TODOS!" El blanco anterior de Shirou volteo la silla cayendo de lado mientras se derrumbaba en lagrimas "Solo nos dieron un par de nombres y direcciones, pero no sabemos quienes son, no sabemos nada más"

Así que por eso estaban tan callados, tenían muy poca o ninguna información que intercambiar por sus vidas.

Shirou levanto la silla junto con él, poniéndolo a su altura.

"Vamos a hablar en la otra habitación"


La policía estaba acostumbrada a encontrar a grupos de cazadores inconscientes tirados por la carretera cercana a Animacity, esperaba que esto no fuera la excepción.

Estos grupos de matones no estaban coordinados, eran solo una distracción para un motivo desconocido, si ellos no estaban en la formación principal, entonces esto era cosa de la policía o de los traficantes.

"¿Estarán bien?" Michiru observo al sexteto amarrado uno espalda al otro, no tenían nada parecido a un cloroformo, así que los había vuelto a noquear por medio de "Persuasión física".

"Este lugar es un urinal de camino, no pasará mucho antes de que alguien se detenga a hacer sus asuntos, siempre y cuando no aparezca un oso, estarán bien" Secretamente esperaba que aun hubiese osos en esta zona.

Shirou se encontraba en una nueva llamada, orientada a decidir su siguiente movimiento al respecto del departamento de policía de Reiwa.

Si es que había uno posible.

"Entonces, conoce a Shirou desde…" Un solo intento de conversación, Cletus parecía de todo menos amigable, pero algo le decía que al menos debía intentarlo.

"Dejémoslo en mucho tiempo, aunque no lo parezca" Logro hacerlo hablar, ya tenia una idea de a que se refería, pero era mejor ser vaga para no revelar cierto secreto.

"¿Y no le parece extraño?"

"Hace mucho tiempo asumimos que no es como los demás, tal vez un demonio, un experimento de los rusos o un hércules para los beastman" Michiru sonrió ante la extraña comparación.

"Hahaha, si, podría decirse, también me asusto la primera vez"

Cletus le dio un vistazo al albino con algo de nostalgia.

"… Si no supiéramos quien es, creeríamos que para este momento estaría en un asilo o recluido en un bunker con una escopeta en la mano, cuando lo conocimos, Vanko y yo éramos un par de mocosos, los humanos nos dispersaron y nos alejaron de nuestras familias" relato lleno de amargura, captando la atención de la pelinegra "Un día, el solo se apareció y nos libero de ese lugar a base de patadas, por un momento, creí que era una especie de superhéroe, desde entonces fue como un hermano mayor para todos nosotros"

"¿Nosotros?" la sola palabra llamo la atención de la chica.

"Éramos un grupo numeroso de jóvenes que estaban destinados a terminar en campos de trabajo forzado o muertos, después de ayudarnos, él y Natalia nos enseñaron a sobrevivir"

"¿Acaso son el grupo que menciono Shirou?" Se precipito a seguir excavando por detalles.

"¿Te conto eh? si… pasamos años buscando la manera de crear un mundo seguro para los beastman… pero no todos pudieron seguir el paso o pudieron mantener el optimismo, algunos tomaron cualquier oportunidad para asentarse y tener una vida tranquila, otros cayeron luchando contra los humanos, al final, Natalia intento cambiar la dirección de nuestros esfuerzos… a crear nuestro propio espacio, no a todos les gusto la idea, eso provocó discusiones internas, cuando ella y Billy dejaron el grupo junto con los que los siguieron, los demás nos dispersamos en menos de dos años"

"¿Solo quedaron Vanko y usted?"

"No hemos sabido del los demás en mas de una década… hablando de décadas, no me gusta el concepto de la ciudad… pero me alegra que llegaran a los diez años, al menos Natalia logró algo"

"Deberían ir a ver la ciudad, se que a la alcaldesa le gustaría verlos" Michiru le sugirió de manera afable.

"Tal vez vaya allá a gastar mi fondo de retiro y pasar mi lecho de muerte, no me haría gracia acabar en un asilo humano" Una broma agridulce para la tanuki, quien solo mostro una sonrisa torcida.

Shirou volvió repentinamente, terminando su cháchara.

"La gente de Bárbara en el exterior ya esta recopilando información sobre la policía, pero no estoy cómodo esperando…"

"Mencionaron a Saikawa otra vez…" Cletus les recordó con disgusto "Hay que destapar esa coladera de una buena vez"

"… tendremos que agregar allanamiento a nuestra lista de actividades" Shirou les dio una idea que a Michiru le dio un muy mal presentimiento.

Pero un destello de memoria le abrió una alternativa.

"¡Espera!" Subió la voz llamando a ambos varones "Tal vez no sea necesario…"

"¿Tienes una idea…?" Shirou le preguntó.

"Bueno… yo… no te vayas a enojar" Le pidió viéndose insegura de decirle, como una niña que hizo una travesura.

"Jamás… solo cuéntame" la animo con un gesto amable.


Tras haber enviado a Cletus al santuario y asegurarse de que sus nuevos amigos fueran encontrados por la policía o cualquier persona, la pareja se apresuro a las cercanías de la zona residencial del pueblo, curiosamente no estaban tan lejos de la casa de los Kagemori.

"Dijiste que no te ibas a enojar" Michiru le reclamo a un fruncido albino.

"Esa clase de detalles son peligrosos y, pero aun, importantes"

"Igual que ocultarme tu pasado criminal" Shirou se encogió ante el golpe bajo "Además, no quería involucrarla a ella…"

"¿Por qué?"

"Ya veras…"

Su recorrido los llevo a un vecindario de aspecto bastante pudiente, las casas eran significativamente mas grandes que en el vecindario donde estaban instalados.

Llegaron a una dirección en particular, ahí encontraron una placa con un nombre familiar: Saikawa.

Venir aquí a plena luz podría arruinar cualquier chance de entrar durante la madrugada.

Michiru respiro hondo para darse valor antes de tocar la puerta, esperando en sus adentros que hubiese alguien en casa.

"Voy…" Una voz tenue y femenina sonó desde el interior.

Un momento después, la puerta se abrió, dejándolos ver a una chica vestida en ropa cómoda y un suéter verde pino, mas alta que Michiru, cabello corto negro, pero decantándose al azul, ojos verde esmeralda que parecían tan fríos que sentían como si los estuviese ahuyentando, en realidad, no se veía nada feliz de verlos.

"Hola Yuu" El recuerdo de su pequeño cruce en camino de su casa al distrito comercial la hizo sonreír con pena.

El tímido saludo de la pelinegra fue respondido con un intento de azotar la puerta en su cara, pero se encontró con una oposición en forma de pie, propiedad del peli blanco.

"Yuu… tenemos que hablar contigo" Michiru se asomo por el espacio que quedaba entre la puerta y el marco.

"No tengo nada que escuchar" Yuu dejo de intentar azotar la puerta, no quería ir tan lejos como para querer hacerle daño a su antigua subordinada, pero no dejo de sostenerla para evitar su acceso.

"¡No es sobre eso, es algo importante!"

"…" Yuu empezó a mirarla con cierta intensidad.

"No es que lo otro no sea importante, pero no quieres hablar de eso… a menos que si quieras" Mostro una expresión nerviosa.

Shirou se asomo por la abertura, quedando sobre la cabeza de Michiru.

"Es sobre tu padre… también estas aplastando mi pie" Logro llamar la atención de Yuu, quien miro al hombre que le hablaba de "tu" con cierta sospecha.

Pero la mención del difunto oficial provoco un cambio notorio en sus facciones, tras meditarlo un poco solo se limito a resoplar.

"… acabemos rápido, no intente nada raro o activare la alarma" les advirtió antes de abrir la puerta.

"Gracias, no te preocupes" Pero ¿porque le hablaba de "tu" tan casualmente?

Michiru no pudo evitar notar cierta remembranza al verlos hablar.

"Me llamo Shirou Ogami, ya conoces a mi compañera" Yuu miro a Michiru con recriminación al escuchar su nuevo titulo, mas porque no se veía mucho como una profesional de… de…

"¿Es policía o?" Devolvió su atención al hombre, esperando que todo esto solo fuese para entregarle un memo.

"Si dijera que si seria conveniente, pero también seria ilegal, digamos que soy alguien que puede darle detalles sobre lo ocurrido con su padre" Shirou fue en extremo vago al explicarse.

"¿Que clase de detalles?" Aun mantenía sus reservas sobre la fiabilidad de ese hombre.

"Que podría haber anti-beastman involucrados" Y Shirou no iba a ser nada especifico.

"… los escucho" Parecía que habían llegado a un acuerdo.

Tomaron un lugar en el comedor, ahora que lo apreciaban, este sitio estaba algo… vació.

Además de algunos muebles que esperarías encontrar en cualquier hogar, había espacios enteros donde pareció haber algo alguna vez, pero en cambio había enorme tramos de pared solitarios y sin decoraciones.

Entre estos, clavos donde alguna vez hubo fotografías.

"¿Qué pasó aquí?" Michiru preguntó de manera casi automática.

La razón por la cual se había guardado aquel detalle con Shirou: conocía a Yuu, sabia que su padre era policía, pero nunca lo conoció de frente, la excapitana era reservada con su vida personal, nunca nadie llego a ir a su casa, por tanto, le tomó días completos a Michiru relacionar el apellido Saikawa con su superiora.

"Mi mamá se lo llevo casi todo cuando se separaron…" La joven explico a secas.

"¿…?" la nueva información atrajo la consternación y curiosidad de ambos.

"Ella y yo nos fuimos hace algún tiempo a Shibuya… solo vine a visitar a papá por las fiestas" Su voz cayo en el desánimo al final.

Ninguno quería profundizar de mas en ello, pero Michiru no pudo evitar poner esa mirada compasiva que usaba con él y con Nazuna.

"Mi mas sentido pésame" Shirou se limito a apegarse a la etiqueta básica.

"¿Saben lo que le paso?" Yuu parecía querer ir al grano.

"No del todo, pero escuchamos su nombre muy a menudo durante nuestra pequeña investigación y tenemos una buena pista, nos preguntábamos si podríamos revisar sus cosas"

"Shirou" Le pareció demasiado grosero y precipitado pedirle algo así a Yuu.

La chica azabache azulado se puso de pie y empezó a caminar escaleras arriba.

"… No rompan nada" Les advirtió antes de guiar al dudoso par a la habitación de su difunto padre.

Escaleras arriba, tras cruzar un tétrico umbral entre habitaciones ahora vacías, encontraron la habitación en cuestión, un espacio austero, extrañamente pulcro, una cama tendida, un armario, unas cajoneras, un viejo baúl y una computadora.

Shirou empezó a revisar de arriba abajo, todo lo que fuera un compartimiento o pudiera albergar algo.

Sorprendentemente la computadora no tenia una contraseña o mas usuarios, todos los archivos estaban relacionados con trabajo, el historial estaba repleto de música jazz japonesa de hace años, tutoriales de costura, cocina, etc.

Le tomo bastante darle la vuelta a todo el disco duro en búsqueda de algo sospechoso, solo para concluir que los datos de aquella USB no habían salido de aquí.

Michiru reviso el armario bajo la mirada de Yuu, notando esa misma animosidad de hace días, dentro del armario solo había ropa de varón, zapatos, un par de uniformes correspondientes a la labor del oficial.

"Entonces ¿te volviste asistente investigadora?" Pese a la corta pregunta, noto cierto filo en su voz.

"Es complicado" Respondió corta y concisa, siendo notado por el albino.

Una vez la habitación estuvo patas arriba y no encontraron tales indicios.

"Creo que ya terminaron aquí…" Yuu estaba por sugerir que tenían que irse.

"Aun no" Shirou cambió de forma ante un alarmado par, especialmente Michiru quien temía por una reacción negativa de la excapitana

"Oye, aguarda, te dije que no rompieras na…" Yuu se encogió ante el cambio de forma, temiendo que planeara atravesar las paredes.

Pero en cambio Shirou se mantuvo de pie inerte en el centro de la habitación, luego aspiro el aire profundamente.

Los aromas se hicieron evidentes en la habitación, revelando lo que no podían ver a simple vista.

Podían ser tan cuidadosos como para cubrir sus olores, pero ¿lo harían en la comodidad de su casa?

finalmente lo encontró.

Shirou salió de su posición, tomó un pedazo de la alfombra adyacente al la pared y la arrancó con brusquedad, revelando un hueco en el suelo con una caja de herramientas que simulaba ser la sección faltante del suelo ("Que viejo tan listo")

En incredulidad, llevaron el contenedor a la mesa para verla mejor, encontrándose con un candado de apariencia bastante resistente.

"Hay un montón de llaves en una gaveta de la cocina, voy por ellas" Yuu estuvo a punto de ir en su búsqueda, antes de que Shirou rompiera el candado con apenas un esfuerzo bajo la mirada de conmoción de la chica humana.

Luego dirigió esa mirada a Michiru, quien solo pudo sonreír tímidamente.

Las dos permanecieron tensas, hasta que la caja fue abierta.


Tras una exhaustiva revisión, al menos llegaron a sentirse decepcionados.

Fuera de haber un montón de basura o papeles inútiles, encontraron tres cosas destacables, una libreta llena de direcciones sin etiquetar, un mapa del pueblo en tamaño carta y sus alrededores con seis marcas, también un teléfono celular, obviamente apagado.

Shirou encendió el teléfono, esperando que tuviese batería… encontrándose en el proceso con un bloqueo de clave.

"Supongo que no puedes atravesar eso" Le dijo la pelinegra con algo de obviedad.

"Tomara tiempo, pero puedo encontrar a alguien que…" Yuu tomo el teléfono sin prisa, intento con un par de contraseñas incorrectas antes de dar con la que hizo caer el bloqueo.

Ambos le dirigieron cierta interrogante a una melancólica chica.

"Papá no era tan misterioso, siempre termina usando las mismas contraseñas" la pareja no pudo evitar animarse al ver el enorme paso que habían dado en la dirección correcta.

"Muchas gracias, nos iremos ya mismo, necesitare la contraseña que usaste…" Intento tomar el teléfono de vuelta, solo para ver como Yuu volvía a bloquearlo frente a él.

… Un silencio tenso se estableció entre ambos.

"También quiero ver…" Yuu reclamó terminante al albino.

"No creo que sea buena idea" Se mantuvo dócil, intentando disuadirla, si veía algo que no le gustara, podrían perder el teléfono o terminar denunciados por robo.

"¿Por que? ¿Temen que sepa que mi papá era un policía corrupto y un asesino?" La repentina afirmación los tomo a ambos con la guardia baja.

¿Asesino?

"Yuu…" Michiru intento evitar cualquier animosidad, pero esta paso de ella directo a la puerta de la habitación.

"Vamos abajo" los invitó sin detenerse.

No tuvieron mas que hacer que obedecerla


La mensajería del teléfono estaba intacta, además de obtener el detalle de que estaba alterado para acceder a ciertos sitios, debió creer que nunca llegarían a encontrarlo, pese al lenguaje en clave que usaban, era muy evidente que hablaban de Beastman cuando se referían a mercancía.

El historial era igual de turbio que el contenido de aquella memoria.

"Cuando tenia once, mi papá era de la policía metropolitana, hasta que un día le disparó a un beastman por la espalda, eso provocó que lo trasladaran aquí como policía local, uso muchos favores para que no lo despidieran" Entre mas bajaba en el historial, mas abatida sonaba.

"Papá le juro a la corte y a nosotras que lo hizo solo en el calor del momento y porque se había resistido al arresto, pero mamá lo atrapo muchas veces a lo largo de los años haciendo cosas raras, al final terminaron separándose, sabía que papá ocultaba algo malo… pero aun así no quería que muriera"

Michiru se vio tentada a reconfortar a su superiora, pero no se atrevió a acercarse mas de lo que debía.

"Ya quedo claro que es un beastman, me imagino que por eso tiene tanto interés en papá ¿Que harán con eso? ¿van a exhibirlo?" Se mostró inquisitiva con el par, especialmente con Shirou.

"Solo queremos detener la ola de violencia contra los nuestros, evitaremos exponer detalles sensibles o personales, el punto no es exhibir a nadie, es proteger a los Beastman"

"… que lindo" notó la aspereza en su voz, pero no sonó sarcástica o altanera.

Finalmente le cedió el teléfono derrotada… Shirou lo tomo mientras se inclinaba en señal de agradecimiento.

"Voy a hacer una llamada, también voy a clonar el teléfono" Se marcho a la habitación que se suponía seria la cocina.

Michiru titubeó viendo a Shirou salir y al verse a solas con Yuu.


En un edificio en punto de Shibuya, una mujer de edad madura pero atractiva, cabello castaño rizado y ojos cafés con anteojos cuadrados, vestida con una camisa a cuadros y pantalón de mezclilla, atendía una llamada mientras miraba el flujo de datos que estaba llegando a su computadora.

"Ogami, esta cantidad de basura es peligrosa" Era mas una felicitación que una advertencia.

"Por eso no vera la luz a menos que los medios hagan mas ruido del que deben, también evita el amarillismo" Le pidió en un tono que no estaba acostumbrada a escuchar del gruñón albino.

"De todas maneras arruinara la navidad del jefe de policía de Reiwa" Era mas que obvio que la prensa devoraría al culpable administrativo de que gente así estuviese en la fuerza.

"¿Tienes información de él?"

"Lo básico, es un viejo, carrera larga, nombrado jefe por antigüedad, el nuevo alcalde es un mocoso hijo del alcalde anterior, así que no tuvo razón para cambiarlo… no tiene historial con los antibeastman"

"Intentemos que parezca un caso aislado, busca todos los expedientes de oficiales"

"Me das mucho trabajo" Se quejo en un sollozo fingido.

"Pero te pagamos bien"

"Eso si, aun tengo que desglosar todo esto, así que hablamos luego, feliz navidad"

"Feliz navidad Melody"

La llamada terminó.

Tras salir del lugar, no pudo evitar pensar que aquel suceso estaba a punto de terminar, si encontraban al grupo principal todo acabaría.

Al volver a la sala a un paso despreocupado, Shirou se encontró con ambas chicas, de pie frente a la otra y con un aura pesada inundando el ambiente.

Eso acabó en cuanto notaron su arribo.

"¿Esta todo bien?" Había visto crecer a Barbara lo suficiente como para saber como se veían dos mujeres después o a punto de discutir.

Yuu dio un largo suspiro en respuesta.

"No es nada… solo idioteces de adolescentes" No parecía tener ánimos de seguir con lo que fuese que estuviesen haciendo.

Y siendo sincero, el tampoco.

"… debemos retirarnos por hoy, muchas gracias por tu cooperación" Se despidió por los dos, al mismo tiempo terminando con la visita, Yuu los acompaño a la salida en un silencio incomodo.

Antes de salir, Michiru observo a Yuu con algo de melancolía.

"¿Te quedaras en el pueblo?"

Yuu encontró la repentina pregunta problemática.

"No hay nada que quisiera menos, pero mamá esta de visita con la abuela en China y el campus estará desierto en las fiestas, no tengo muchas opciones"

"Cuídate Yuu" Le dijo antes de cruzar el marco.

"Adiós Michiru" Tras eso, cerro la puerta sin emoción alguna.


Tras haber cruzado el puente sobre canal que conecta al vecindario de Yuu con el suyo, Michiru parecía perderse en su mundo por minutos, volviendo de vez en cuando para recordar que tenia que seguirle el paso al mayor.

"Aun tienes la cara…" Escucho su voz de repente.

"¿C-cual cara?" Se alarmó al imaginarse que llevaba todo este tiempo haciendo alguna mueca rara.

"La cara que pones siempre que te aguantas las ganas de llorar" Le mostro su propio teléfono con una foto de ella tomada hace un segundo.

Parecía un cachorro que había sido pateado.

"¡B-borra eso!" Intento arrebatarle el teléfono siendo eludida con facilidad.

"nope" Guardo el teléfono en su bolsillo interior.

"¡Shirouuu!" Su intento de meter las manos en su abrigo se convirtió en un abrazo sin darse cuenta, Shirou lo devolvió lentamente aplacando su animosidad.

"Sabes, procuro no ser metiche, por lo general la gente se molesta mas cuando no te quieren en medio, pero si vas a llorar por eso, entonces es lo suficientemente malo como para que me importe ¿Cuál es el problema?" La libero de su abrazo para dejarla explicarse.

Michiru se desprendió de el, para recargarse en uno de los bordes de el puente para ver el canal, el mayor se tomo un segundo para reunirse con ella en la barandilla.

"… Antes de que me transformara, Yuu era la capitana del equipo femenil, ella es… increíble, es mucho mejor que yo en baloncesto"

"Impensable" No sonó sincero en absoluto.

"Te voy a patear" Le amenazo tras escuchar esa insolencia "… también tenia notas excelentes, tanto que se graduó un año antes que todo su grupo, creo que de no ser por Nazuna, ella seria mi mejor amiga, también me designo como la capitana de reemplazo antes de graduarse, en ese momento todas estuvieron de acuerdo"

Todo el equipo el incluso ella misma, creyó que, si Yuu lo había decidido, era porque era lo mejor.

La chica mayor no dejaba de decirle que tenia mucho potencial.

"Pero… durante el único año que fui capitana, Nazuna empezó sus audiciones… y claro, no pude evitar ayudarla"

"Me imagino que no te lo pidió" Eso logro hacerla encogerse de dolor

"N-no, solo me aseguraba de que estuviese a salvo y que no se quedara atrás con las clases" Se excusó de manera poco efectiva, de repente, su semblante se volvió triste "S-sin querer, terminé descuidando el equipo, al principio no fue nada serio, les prometí a las demás que solo seria un tiempo, pero… l-luego, Nazuna desapareció" Casi sollozo eso último.

"…" Ya tenia una estimación de como se sentía al respecto de lo ocurrido, pero incluso después de tanto, parecía seguir devastándola el hecho de que no pudo ayudarla al instante.

"Estaba preocupada, sensible, histérica, tanto que, aunque estuviese ahí, solo era un estorbo para las demás… termine peleándome con una de las chicas… dijo que Nazuna solo era una distracción y que me molestaba demasiado por alguien que solo huyó porque descubrió que no tenia futuro" El hilo de voz de Michiru se estaba tambaleando.

"Michiru" Creyó que lo mejor era detenerla de decir algo que no quisiera decirle.

"Luego… ya sabes que ocurrió, deje de ir a la escuela, a las practicas, el equipo se puso furioso, todo lo que Yuu escucho de las demás es "que deje al equipo en una rabieta" y aunque quisiera contarle la verdad no podía hacerlo, papá me dijo que habría problemas si le contaba a quien fuese… esta demás decirlo... Yuu dejo de hablarme"

"Nunca hablaste de eso… parece demasiada punción por un equipo de baloncesto de preparatoria" Aun con lo involuntariamente grosero que sonó, Michiru no tuvo reacción alguna.

"Era importante para ella… y se suponía que también lo era para mí" Michiru estaba segura de que aun si ese no era el equipo con el que se volvería profesional, quería pensar que guardaría esa experiencia por siempre.

"Tu eres la que es buena para abrir a las personas a base de cháchara ¿Por qué no lo haces?" Le dio ánimos, no era bueno en eso, pero ella conocía su intención

"… hice un intento, pero cuando se trata de Yuu, no se cómo ponerlo en palabras, terminamos discutiendo en su lugar" La chica siempre daba ese aire de no estarte creyendo una palabra, sumado a sus comentarios irónicos y reprendientes, no tardo mucho en terminar respondiendo de mala manera.

Shirou se mantuvo al margen tanto como pudo, desde su punto de vista, aun si no lograban reconciliarse, probablemente no volverían a verse, no sentía que valiera la pena, lo mismo con sus otros compañeros, con los rumores de ella circulando, no sentía que siquiera merecieran el esfuerzo…

Pero frente a esos ojos cristalinos y expresión melancólica, se volvía enormemente propenso a ser igual de entrometido que ella.

"Yuu no ira a ningún lado por ahora, puedes intentarlo de nuevo antes de las fiestas" Su rara forma de motivación la hizo sonreír de lado sin una pizca de animo.

"¿De que serviría?" Convencer a Yuu de que algo de lo que tiene evidencia fehaciente no es lo que cree, podía ser casi imposible "No es la clase de persona que cambia de opinión"

"Yo tampoco lo era" El suspiro soslayado de Shirou la hizo dirigir su mirada incrédula a él, aun con su vista centrada en la distancia del canal de Reiwa con una expresión pétrea, Shirou estaba sonrojado "Además, aun si no lo cree ¿te sentirías mejor si lo sabe?" Le alarmo lo cerca que estuvo de sacar la cola cuando Shirou empezó a acariciarla en la cabeza.

Y pensando en esa pregunta que apuntaba a ser egoísta…

"… ¿me acompañarías?" le pidió con una vocecita que se esforzaba mucho en ser convincente.

"Seguro, le encantara pensar que voy a volver a hurgar en su casa cuando me vea" Su sarcasmo fue respondido con un abrazo.

"Gracias~" Esa si era una sonrisa.

Cualquier cosa que pudieron haber pensado, fue interrumpida por gritos, provenientes de su dirección de destino.


Dos hombres parecían discutir, uno usaba un overol azul lleno de aceite, el otro aparentaba ser solo un civil común.

"¡No es tan difícil, solo hazte la maldita prueba y se acabo!" Sujetando una familiar bandita, este le recriminó de mala manera.

"¿Bromeas hombre? Soy un maldito ciudadano honesto, me gano el pan con mi trabajo, no tengo porque hacer una mierda" Se mantuvo firme ante el repentino asedio de alguien que no había llegado por negocios.

La negativa no le sentó nada bien.

"¡Entonces eres uno de ellos, maldito fenómeno!" Grito al aire sin tener problemas con que alguien mas escuchara.

"¿Porque no te acercas y te enseño como se ve uno?" Inmediatamente camino hacia el para tomarlo de la camisa.

Ambos adultos empezaron a forcejear, sin embargo, el del overol siendo el mas corpulento, levanto al otro por la cintura y lo arrojo al suelo antes de empezar a vapulearlo a puño limpio mientras el otro intentaba protegerse con poco éxito.

A mitad de su retribución, este fue levantado por el cuello de su uniforme y apartado de él.

Shirou lo arrastro sin esfuerzo aun en su forma humana.

"¿¡Cual es tu problema!?" Estuvo a punto de dirigir su rabia al recién llegado.

"Acabo de salvarte el pellejo… tu, guarda eso o hare que te la comas" El mecánico se conmociono al ver que la cosa en cuestión era una navaja de mariposa, el portador se vio frustrado ante la disparidad numérica, esto lo hizo guardarla y salir corriendo.

"¿Qué fue eso?" Michiru se dirigió al mecánico, quien se ponía de pie.

" *Suspiro* El pendejito cree que soy un animal disfrazado, mi esposa dice que soy un caballo pero es solo figurativo" Su humor pareció mejorar una vez pasado el peligro "Oye, gracias, si no te hubieras entrometido… no me habría ido bien en el hospital" Shirou solo asintió al agradecimiento.

"¿Por qué creyó que era un beastman?" Michiru volvió a preguntar.

"Yo que se, me hizo salir de mi local a base de gritos, luego intento ponerme una pegatina en la nariz y se puso como loco cuando me negué" Una prueba de ADN de bestia.

"Las riñas pueden acabar con usted en la comisaría, debería llamar a la policía la próxima" Shirou le extendió la sugerencia intentando ser cortes.

"No parece molestarle…" Le señalo el otro extremo de la calle.

En efecto, un uniformado se encontraba en las cercanías, pese al escandalo, no parecía tener alguna intención de atender lo que acababa de ocurrir, incluso parecía hacer un esfuerzo por fingir que no vio nada.

Empezó a caminar en dirección opuesta a ellos.

"¿Es putas enserio?" Shirou gruño entre dientes, en respuesta, Michiru lo pellizco discretamente en el trasero al escucharlo maldecir.

"Tu lo haz dicho, tengan cuidado, todos en este pueblo se están volviendo locos, todos están obsesionados con los animales ahora" El hombre caminó de vuelta a su local, esperando poder reanudar la jornada en paz.

"¿El no es…?" La pelinegra preguntó con apuro, aun si no sabia ni su nombre, estaba segura de que ese mecánico estaba en el pueblo desde que tenia once.

"No huele como uno, llevo tanto tiempo oliendo el agente humanizador que sabría si lo esta usando" No había duda… era un humano atacando a otro humano.

"… Quiero ver como están mis papás" Michiru lo tomo de la manga, con la intención de pedirle que volvieran a casa.

"Yo también" Shirou la encaminó en dirección a las residencias.

A cierta distancia, alguien había visto lo ocurrido con cierto interés.

"Henzou, esa es la idiota que me pateó y el otro es… carajo ¿Qué hacemos?" Con una voz frustrada, un hombre joven conocido por cierto árcade, de baja estatura, con cabello negro desalineado, ojos afilados, en una sudadera negra, le pregunto a su acompañante.

El único que le quedaba, pues tras la golpiza del árcade, sus otros amigos se lo estaban pensando mucho para volver a salir tras las chicas de Animacity.

Si aquel albino realmente era quien creían, entonces todo seria mucho mas difícil.

Comiendo un tazón humeante de ramen de cerdo atestado de una cantidad alarmante de ingredientes de alto sabor de un puesto callejero, un hombre enorme, en una sudadera de gimnasio roja que guardaba una musculatura notoria, cabello rubio descolorido, con una coleta y los laterales de la cabeza afeitados, trago una buena porción de fideos antes de responder.

"Suke, no hace falta que hagamos nada de nada, solo déjalo pasar…" Empezó a engullir el concentrado caldo a vista de un extrañado hombrecillo, tras terminar, dejo su plato limpio en el mostrador junto con el dinero "¿Quieres ir por calamar?"

"Deja de comer, puerco" Un bulto apareció en su frente, este era el tercer restaurante que visitaban, aun si el parecía poder permitírselo e incluso invitarlo, no tenia sus prioridades en orden.

"Son músculos, debes comer mas, por eso no creces" Se burló sin mirarlo, o escuchar los berreos que le siguieron en protesta.

Antes de las fiestas, seria un gran día.


Es bueno verlos para el final de otro capítulo, intentare que los siguientes sean aún más largos, e intentare mejorar la calidad del texto, también ha pasado un tiempo desde que vimos una escena picosa, pero para eso hay que aplanar bien el terreno ¿tal vez el siguiente o el que le sigue? Sigan la historia para descubrirlo.