DE YAKUZA A AMO DE CASA

En su mundo todo era violencia, sangre y desesperación, fiel a los Yakuza lo que el líder pedía, Bakugo katsuki mejor conocido como el dragón inmortal lo hacía y vaya que era bueno un asesino silencioso, efectivo, implacable, temido en todo Japón se manejaba por el bajo mundo con autoridad y determinación.

Pero un día algo salió mal fue gravemente herido y arrojado a su suerte en un Callejón, por un momento creyó que moriría sólo y con una vida vacía pero una mata de pelo verde apareció para salvarlo, sin importar quien era mientras otros pasaban de largo ese pecoso se arriesgo por el y lo llevó al hospital pero no conforme con eso todos los días lo visitaba para ver su progreso su compañía poco a poco a ligero su corazón por primera vez era visto como una persona y no sólo como un arma.

- Hola Kacchan felicidades hoy te dan de alta me alegro mucho por tí.

- Si al fin podré salir de aquí y comer algo de verdad estoy cansado de esta comida de hospital.

- Vamos no es tan mala además te ayudo a recuperarte estoy feliz por que podrás seguir con tu vida, fue lindo haberte conocido la verdad eres bastante peculiar.

- Eso sonó a una despedida y me niego a eso no por que este fuera de peligro quieras abandonarme Deku, yo quiero ... bueno solo si no te molesta, yo esperaria que tu, pues ¡¡¡¡aceptaras salir a una cita conmigo.!!!!

- Wuaw eso no me lo esperaba claro que acepto seguro será divertido, te veo mañana a las 5 en la cafetería Plus Ultra la que esta cerca del Callejón donde nos conocimos.

- Tenlo por hecho nerd y no llegues tarde o te mataré

- Vamos no seas así Kacchan estaré ahí sin falta.

Bakugo estaba nervioso sus manos estaban sudando, jamás algo le había preocupado tanto y es que necesitaba estar con ese brócoli parlante ese chico era luz pura a su lado sentía que todo su corazón desprendía fuego, que era un hombre normal, ese vacío que lo gobernaba se iba y por primera vez podía imaginarse una vida lejos de la Yakuza, se esforzaria por conquistar ese corazón tan bondadoso el no tenía nada que ofrecer solo esperaba que su herido y sucio corazón fuera suficiente para ese angelical ser.

- Hola Kacchan, que bien te ves vamos a comer tengo muchas ganas de un chocolate caliente.

- De acuerdo adentro nerd

- Hola me da por favor un chocolate caliente, una rebanada de pastel de chocolate y ... ¿tu que vas a querer Kacchan?

- Un expresso y galletas de canela sin azúcar.

- Enseguida les llevamos su orden

- Está cafetería siempre me ha gustado es tan hogareña y cálida.

- Si muy linda

- y dime en todo este tiempo de conocernos eh aprendido mucho de ti pero no me has dicho a que te dedicas ni por qué te encontré tan herido.

- Pues veras yo.. no me gusta hablar de eso es algo complicado y - Bakugo bajo la vista nervioso comenzó a mover sus manos y pies quería escapar no sabía cómo afrontar todo así que respiro profundo y se estiro pero justo llegó el mesero causando un desastre por su descuido.

- Su orden aquí esta tengan

¡¡¡ Trash !!!

- Maldición soy un estúpido Deku perdóname yo no quería de verdad

- Tranquilo no es para tanto

- Por favor vuelva a traer nuestro pedido lo siento.

- Mira Deku a ti no puedo mentirte yo soy un Yakuza, toda mi vida eh pertenecido ahí solo eso se hacer un asesino, no valgo nada, pero esta semana en el hospital el conocerte encendió una chispa que creí estaba muerta las ganas de vivir, de ver el lado bueno del mundo ser normal, tener una familia por primera vez siento que puedo ser más que un arma, yo quiero renunciar a todo pero si lo hago no podría ofrecerte nada no tengo estudios, ahorros ni trabajo solo tengo un corazón inservible que quiere darte todo el cariño que le ha sido negado solo tengo mi alma para ofrecerte no es mucho pero es todo lo que soy y a cambio pido solo una oportunidad de entrar a tu vida.

- Sabes cocinar ?

- si, en realidad creo que soy bueno en ello – Katsuki no sabía el por qué de esa pregunta tan rara y fuera de lugar por lo que decidió callar y escuchar.

- Sabes yo soy un exitoso diseñador pero en la cocina y tareas domésticas soy un desastre en serio eh enfermado personas y casi incendiado mi cocina, la verdad me vendría bien algo de ayuda.

- Deku no me escuchaste soy un peligro para tí, yo no tengo un futuro que ofrecerte.

- Lo que yo escuche es a una persona lista para seguir adelante, con muchas ganas de tener una vida mejor que no teme mostrar sus sentimientos, quiero estar contigo Kacchan así como tu quieres estar conmigo.

– Entonces tendré que ser el mejor amo de casa del mundo, para pagarte la oportunidad que me estas dando mi vida es tuya por completo a partir de hoy.

En ese instante rojo y verde se encontraron sellando su promesa de amor verdadero con un dulce beso, el Yakuza encontró su luz y el diseñador encontró su hogar.


"Odio" (Amor)

Katsuki odiaba a Izuku, era algo que no lo podía evitar, siempre al verlo no podía dejar de verlo con un ceño fruncido y con una mueca en la boca. Odiaba cómo el pecoso podía llegar a un lugar y llamar la atención de todos los presentes.

Odia el cómo con su suave voz podía quedar hipnotizado y escucharlo hablar por horas sin sentirse cansado, odia el sentir su corazón latir con rapidez solo porque accidentalmente sus manos se tocaron solo unos minutos, odia el saber que con unas simples palabras haría lo que Izuku le pidiera sin dudarlo.

Por eso y muchas razones más, Katsuki lo odiaba.

Sé prometio que ese sentimiento jamás se lo diría a nadie y mucho menos al receptor de sus sentimientos.

Por eso, cuando sus padres lo comprometieron con el pecoso, se quedó de piedra preguntándose como podría llegar a convivir con la persona que odiaba sin que su unión fracasara y ser el hazmerreír de todo el pueblo.

Lo peor de todo era saber que el pecoso ya tenía un amorío con el hijo de la tribu Todoroki, al ver su rostro pudo ver él sombró y luego la angustia.

- Si es tan difícil para ti, hablaré con mis padres para que el compromiso no se haga. - hablo cuando ya todos los habían dejado solos.

- No puedes - dijo en un susurro viendo para el suelo - no puedes romper el compromiso, no cuando fue propuesto desde que éramos niños.

- Ambos sabíamos que este día llegaría - su mirada estaba clavada en el pecoso - pero aun así tú te enamoraste de esa persona.

- No lo entenderías.

- Nunca me lo explicaste.

- Nunca preguntaste - hablo alzando la cabeza para encarar al cenizo.

- No tenía el derecho.

- ¿No tenías al ser mi prometido? - preguntó enmarcando una de sus cejas.

- No cuando no era algo real o por lo menos no para mí, igual que para ti, ya que te enamoraste de Shoto.

- Así que nunca fue real para ti. - al decir eso sus ojos se fueron llenando de lágrimas.

- Como querías que me lo tomara en serio cuando sé que me odias.

-¿Qué? ¿De qué estás hablando? — preguntó alzando la voz.

- No finjas con que no sabes, todos aquí saben que tú me odias y que la única razón por la que me hablabas era por nuestros padres.

- Eso no es así, yo jamás te he odiado Kacchan es todo lo contrario, yo más bien te... te...

- ¿Me qué... Izuku? - preguntó, se acercó hasta el pecoso para sujetarlo de sus hombros, el cual volteo su mirada. - este es el momento Izuku, si me quieres decir algo, hazlo porque si no es así, yo mismo iré con nuestros padres y romperé el compromiso.

- ¿Serias caspas de hacerlo? - preguntó con un nudo en su garganta y su corazón herido al escuchar esas palabras.

- Haría lo que fuera por tu felicidad Zuzu, y sé que no es estando a mi lado. - lo soltó dando la vuelta para marcharse, sus pasos se detuvieron al sentir su mano ser sujetada.

- ¿Cómo sabes que esa no es mi felicidad? ¿Con qué derecho te atreves a decir que tú no eres mi felicidad? - preguntó con los dientes apretados, se veía enojado, pero aun así sus ojos seguían derramando lágrimas. - Durante toda mi vida me dijeron que tú serias mi esposo, pero ahora vienes tú a decir que romperás el compromiso por mi felicidad, no me hagas reír Katsuki. Al final eres solo un egoísta como todos los demás.

El cenizo se quedó callado al ver la reacción del pecoso, jamás lo había visto tan enojado como lo estaba ahora, lo cual de cierta manera lo calentó algo muy fuera de lugar por la situación en la que estaban.

- Di algo maldita sea - gritaba el pecoso que ya lo tenía sujetado de su ropa.

- Eres tan caliente - en definitiva al cenizo se le había fundido el cerebro y más, al darse cuenta de lo que había dicho, Izuku se había quedado en shock con la boca abierta al igual que sus ojos, sus mejillas se sonrojaron resaltando más sus pecas. -quiero decir, yo no... yo... Me gustas - soltó de golpe a un pobre pecoso que aún no había procesado las palabras anteriores.

Su boca parecía la de un pez fuera del agua, la cual solo se habría y cerraba sin salir ninguna palabra.

- Maldito - hablo el pecoso para luego juntar sus labios en un candente beso que los dejo sin aliento. - Eres un desgraciado Kacchan. - esta vez sujeto la nuca del cenizo, el cual ahora estaba catatónico pero a la vez feliz de poder besar al pecoso.

Lo sujeto de su cintura para apegarlo más a su cuerpo.

- ¿Entonces si te gusto?

- Creía que eras más inteligente Kacchan. - el cenizo beso su frente para luego abrazarlo.

- Lo soy por eso te amo.

Ese fue el comienzo de su relación, la cual creció junto con el vientre de Izuku al estar embarazado de trillizos.

(...)

Katsuki se había dado cuenta de que no odiaba como tal al pecoso, más bien era que le molestaba no ser su centro de atención y sentirse apartado al ver como todas las personas deseaban pasar tiempo con su prometido.

Después de aclarar sus sentimientos con Izuku y los malos entendidos, las cosas ahora se sentían diferentes, aún no podía el evitar sentir celos por el menor los Todoroki al tener una fuerte amistad con el pecoso, pero lo sobrellevaba, ya que no quería pelear con su pecoso como la última vez donde lo amenazó con romper el compromiso lo cual si le creyó al ver lo enfadado que estaba.

Después de unos largos meses por fin había llegado el día de su boda, decir que no estaba nervioso, era mentir, una parte de él aún tenía miedo el ver que Izuku no se presentara y prácticamente quedar plantado enfrente de toda la tribu, la otra parte estaba eufórico de por fin decir que ese hombre era suyo y solo de él.

—¿Estás listo? – preguntó su madre, la cual entraba a su tienda, no es que se hubiera preparado mucho, al final la ropa no importaba, ya que más tarde eso sería lo que le sobraría al estar con su futura pareja.

—Sí, hay que salir. – al salir de la tienda pudo ver como ya muchas personas estaban rodeando el árbol sagrado donde todas las parejas decían sus votos hacia su pareja.

Paso enfrente de toda la multitud escuchando los susurros para luego quedar todo en completo silencio, al darse la vuelta pudo ver por qué todos se habían callado y no era para menos, ya que su pecoso había salido de su tienda, el día era helado por eso usaba su traje hecho de piel de lobo el cual él mismo había cazado para esta ocasión, se veía hermoso antes sus ojos jamás en su corta vida había visto alguien más hermoso que su Izuku.

Camino hasta estar a su lado, se observaron detenidamente sin importar las miradas ajenas, en ese momento solo eran ellos dos y nadie más.

Escucharon un carraspeo que los hizo volver a la realidad y ver al shaman Toshinori el cual daría inicio a su boda.

—No hay persona en este mundo con la que desearía estar más que solo tú, desde el primero momento que nos vimos me robaste el aliento – Katsuki hablaba con un fuerte sonrojo y tenía mucha vergüenza por lo que estaba diciendo, pero sabía que todo eso valía la pena al ver la sonrisa de su pecoso – hubieron muchos malentendidos por mi parte lo cual lamento por los años perdidos, pero te prometo que cada día desde ahora haré que te sientas el hombre más feliz del mundo al ser mi pareja porque te amo y ni aun muerto te dejaré de amar.

Izuku ya estaba un mar de lágrimas al igual que su madre, mientras que Mitsuki se sentía muy orgulloso de su hijo.

—Yo... yo había escrito una hoja completa de lo que te diría, pero ya lo olvide – dijo con una sonrisa avergonzada – yo te amo, amo tu sonrisa, amo tu mirada, amo tu mal humor – al decir eso todos rieron – te amo completamente como no tienes idea, tanto que daría mi vida por ti sin dudarlo, eres y serás la persona más importante para mí en este mundo, yo te amo Kacchan.

Katsuki tomo sus manos besando el dorso de cada una, para luego acunar sus mejillas y besar su frente hasta llegar a sus labios.

El shaman termino la ceremonia pintando el rostro de amos y uniendo sus muñecas con un hilo dorado para unir sus almas y volverlas uno.

Al terminar, todos se dispusieron a celebrar la nueva unión y felicitar a la nueva pareja, la cual disfrutaba del momento, pero que solo deseaban ir a su tienda para por fin estar juntos.

—Vamos – susurro el cenizo jalando la muñeca del pecoso, el cual solo lo siguió sin, al llegar a la tienta el cenizo lo sujeto de la cintura para luego besar sus labios con hambre como realmente había querido hacerlo poro no hizo por estar enfrente de toda la tribu. – te ves precioso.

Izuku se sonrojó un poco mientras sonreía y veía a su amado.

Katsuki lo llevo hasta su cama, lo desvistió prenda por prenda, al igual que el pecoso hizo por él, ambos seguirá parados y desnudos observando sus cuerpos por primera vez, estaban avergonzados y sus corazones latían desenfrenados, acariciaban con la yema de sus dedos los brazos y torsos del otro como si quisieran grabar en sus mentes cada parte de su cuerpo.

Al final el cenizo recostó a Izuku en la cama con delicadeza, beso sus labios para luego bajar a su cuello y pecho donde, sabía que debía de hacer su padre, se lo había dicho, lo cual fue el momento más vergonzoso de su vida, pero que ahora le estaba ayudando mucho aun así no podía evitar el nerviosismo de su cuerpo y sus manos frías que temblaban.

Tomo el pene de Izuku el cual empezó a bombear con delicadeza haciéndolo gemir, mientras seguía besando su cuello y torso, Izuku no queriendo quedarse a tras, también toco el pene de Katsuki el cual gimió al sentir el toque de sus dedos.

Sus bocas se besaban mientras que sus manos se acariciaban dándole placer al otro, Katsuki soltó el pene del peliverde el cual gruño, pero luego gimió al sentir como un dedo acariciaba su entrada para luego introducirse lentamente.

—Abre más tus piernas. – pido el cenizo, lo cual hizo sin objetar, abrió sus piernas mientras katsuki se colaba en medio de ellas, la entrada de Izuku estaba un poco húmeda, por lo cual bajo su rostro hasta llegar a su entrada y con su boca chupar esa rosada entrada haciendo gemir al pecoso el cual lo sujeto de sus cabellos.

—Ka... kacchan – gemía con fuerza al sentir esa lengua entrar en él –ya...ya kacchan – el cenizo se levantó para ver al peliverde el cual se encontraba con un fuerte sonrojo en sus mejillas y con el cuerpo perlado de sudor, su pecho subía y bajaba con rapidez como si el aire le faltara.

Bombeo su pene dejándolo a la vista para que su pareja no se perdiera ninguno de sus movimientos, para luego alinearlo con la entrada del pecoso, el cual gimió con fuerza arqueando su espalda al sentir todo el pene de cenizo dentro de él.

—Tan apretado – se quejó al sentir su pene aprisionado por esa cálida entrada, movió su cadera retrocediendo un poco solo para luego volver a entrar en Izuku el cual estrujaba sus sabanas con sus manos, Katsuki tomo sus manos para qué se sujetara de sus hombros mientras él lo sostenía de la cintura con fuerza, el empuje era lento al principio tan solo tanteando el terreno para luego aumentar con rapidez y fuerza.

Sus uñas se incrustaron en la piel del cenizo mientras sus piernas lo sujetaban de la cadera ayudándolo a empujar más fuerte y que llegara a lo más profundo de sus entrañas, su vientre se sentía tan caliente al igual que su cuerpo sudoroso por el ejercicio, sujeto la cabeza de Katsuki para besar sus labias mientras este seguía empujando su pene dentro de él en un fuerte vaivén haciéndolo estremecer y rogar por más.

Sabía que ya estaba a punto de correrse, por eso acelero más las estocadas, sus labios seguían besando los de Izuku.

Solo tuvo que dar unos empujes más para por fin venirse dentro de Izuku el cual gimió al sentirse completamente lleno en ese momento.

Salió con cuidado del pecoso y se recostó junto a él con una gran sonrisa.

—Te amo – escucho al pecoso, el cual estaba con sus ojos rojos, se acercó a él para luego besarlo.

—Yo también te amo.

.

.

.

Nueve meses después, Katsuki cargaba a su hija, la cual era una copia de Izuku mientras que los otros dos los alimentaba su pecoso y eran muy parecidos a él solo que con pecas en sus mejillas.

Ahora entendía por qué el vientre de Izuku había sido más grande de lo normal y porque el parto fue tan difícil, lo cual lo asusto hasta el punto de llorar.

Veía a su esposo con sus bebés lo cual calentaban su pecho, tenía una familia hermosa con la persona que en un principio creyó que odiaba, pero que al final solo amaba como un loco.

—Gracias Izuku — dijo con una sonrisa y una lágrima qué se derramó por su mejilla, el pecoso al verlo le sonrió de vuelta con varias lágrimas en sus ojos, no podían ser más felices de lo que eran ahora.


No lo puedo olvidar

Nuevo problema

Izuku estaría un poco desesperado asia katsuki, sabía que tarde o temprano los verán pero no le importa

Deku -este empezaría a moverse un poco más, a pesar de que lo quería coger como si no hubiera un mañana tenía que pensar en izuku-

Ka-kacchan~ mmhg~ -el chico peli-verde miraría de reojo al contrario el cual besaba su cuello mientras tomaba su cintura con cuidado y lo asia un poco brusco -

Bakugo no espero ni la respuesta de el otro para empezar a moverse brusco, chocando contra el chico que aunque no quiso, estaba gimiendo por el dolor y el placer que le daba el rubio

Ah~ ahh~ kaccha~ -gimiria el chico para recargar su cabeza en su pupitre, apretando sus manos-

Ahg~ mierda -mencionaria para moverse un poco más, le encantaba la parte húmeda de izuku, quien lo aceptaría súper bien, bakugo estaría perdiendo la cabeza por esa calidez que sentía y ese calor a su alrededor que no podría evitar sentir-

Por otro lado, izuku gemia olvidando todo lo que podría suceder, sentía como bakugo lo envoscaba con rapidez, como entraba y salía con placer, se sentia bien para ser su primera vez

Kacchan, más rapido~ mmh~ -con sonrojo en la cara, y demaciado relajado pidio la petición, el cual el contrario no pudo negarse-

El rubio empezó a moverse a un más, amaba el como se sentía a tener relaciones con su deku, en un momento a otro tomo la cintura de el chico y la movio asia el, el peli-verde solo pudo sentir un líquido esparcirse dentro de el, con un sonrojo y un suspiro miro al contrario que no dudo sacar su miembro, claramente ambos eyacularon juntos y lo amo

Kacchan -este empezaría a ponerse su uniforme que ya asia en el suelo- Deberías cambiarte, no sabemos si vendrá alguien -preocupado terminaría de vestirse-

Está bien deku, aunque me gustaría aserlo otra vez -burlon miraría al chico que no tardó en verlo sonrojado y molesto a la vez-


Rivalidad por amor

Katsuki había aceptado por completo sus sentimientos después de aquella discusión, pero había un pequeño problema Shoto Todoroki, ese maldito hijo de puta se estaba metiendo con lo que era suyo.

Bueno lo sería, ver cómo estaba siempre pegado a él le acusaba cierta incomodidad y hacía salir más su mal humor.

— Vamos Bakubro quita esa cara — Hablaba Kirishima animando a su amigo.

— Está así por Izu, no hay forma que le quite la vista de encima — Dijo Denki mientras se acercaba a Kirishima tratando de cubrir su cuerpo, no quería morir.

— ¿De qué estás hablando?

— Hay Kiri, nuestro Bakubro está enamorado de Izuku…

— Callate maldita rata eléctrica, eso no es…

— ¡Kacchan! — saludo muy animado Izuku.

— Cállate Deku — dijo eso mientras un sonrojo recorría sus mejillas.

Izuku no dijo nada más y se fue a su asiento, Shoto se acercó y lo saludo, pero Katsuki fue muy molesto a su lugar.

— Quítate de aquí maldito mitad mitad — lo miró con desdén.

— No lo haré y si quieres que lo hago debes de quitarme tú… — lo reto.

Y antes de que lo explotará llegó Aizawa, el primer encuentro de las dos personas que estaban estúpidamente enamorados de un hermoso peli verde, se había hecho una declaración de guerra silenciosa.