Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es anhanninen, yo solo traduzco con su permiso.
Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to anhanninen. I'm only translating with her permission. Thank you, Ashley, for letting me share another one of your stories! :3
Capítulo 63
Me ahogo en mi propia miseria durante otro día, y entonces decido que ya es suficiente. Salgo de la cama y voy a mi cocina, decidida a preparar muffins. Elijo el de terciopelo rojo, y entonces decido que luzcan como adornos. Decoro cada uno cuidadosamente, dándoles una apariencia diferente, y el tiempo pasa rápidamente.
Mientras termino el último, mi teléfono suena con la llegada de un mensaje.
¿Puedo verte pronto, hermosa?
Me siento mal porque apenas he hablado con él desde esa noche. Espero que no crea que lo culpo.
Emmett trabaja hasta las siete si quieres pasar. No estoy lista para salir de la casa aún.
Él contesta rápidamente.
Tengo un paciente más, y entonces estaré allí. Te amo mucho, y lo siento tanto.
Mierda, quizás sí piense que lo culpo.
No es tu culpa, guapo. Te veré pronto. Hice muffins.
Él contesta con un emoticón con ojos de corazón, sonrío suavemente antes de terminar mi último muffin y entonces subo las escaleras para cambiarme a algo más presentable porque, honestamente, luzco como la mierda.
Me pongo un poco de maquillaje para cubrir las bolsas oscuras bajo mis ojos y me cambio por unos leggings y una camiseta. Aún luzco como la mierda pero no tan mal como antes. Por alguna razón, simplemente no puedo quitarme la tristeza, pero creo que he estado mejor desde la otra noche con Emmett.
Charlamos por un rato sobre nuestros padres, sobre mis miedos y los suyos, y cómo será el futuro con un nuevo corazón. Por supuesto, no mencioné a Edward, pero fui honesta esa noche—me quedaré en Forks.
Simplemente se siente correcto.
Alrededor de una hora después de su mensaje, suena el timbre, y Edward se encuentra en el porche con uniforme médico y una chaqueta. Usualmente no veo este atuendo, pero él debió haber tenido un paciente en el laboratorio de cateterismo.
Aún así, él luce tan apuesto como siempre pero tiene una expresión triste que rompe mi corazón.
—Adelante —digo, abriendo la puerta aún más antes de cerrarla detrás de él.
Una vez que nadie puede vernos, rápidamente me lleva a sus brazos, abrazándome fuerte.
—Lo siento mucho, cariño —dice—. Te hubiera dado ese corazón si hubiera podido. Jamás quise lastimarte, y debería haberte preparado para esa posibilidad.
—No es tu culpa, Edward.
Se aparta, presionando un beso dulce en mi frente.
—Aún me siento horrible. Pero prometo que tendrás un corazón. Ese simplemente no era el momento.
Asiento.
—Sé que tienes razón. Lamento haberte dejado un poco afuera. Solo me sentía rota y no podía hacer nada. Emmett intentó sacarme la otra noche, pero pasé el día en la cama ayer de nuevo. Decidí esta mañana solo levantarme, así que hice muffins de terciopelo rojo.
Él presiona sus labios contra los míos, sonriendo.
—Me gustaría probar uno.
Pasamos la tarde hablando sobre lo que estoy pasando, y dice que es normal —y esperado— estar molesta o incluso depresiva cuando un trasplante se viene abajo. Pero también dice que tengo suerte en un sentido. No estoy tan enferma como podría estarlo, así que tengo bastante tiempo para que llegue un buen corazón. Otras personas están cerca de la muerte cuando se viene abajo un trasplante.
No me siento particularmente con suerte, pero supongo que tiene razón que podría haber sido en el peor momento.
Él me abraza fuerte mientras hablamos y come dos muffins más antes de que el reloj indique las seis treinta. Aún le llevará más de una hora a Emmett llegar a casa, pero no nos arriesgamos, y él decide que es hora de irse.
Me paro de puntitas de pie para besarlo, y él mueve sus labios contra los míos apasionadamente.
—Te amo —dice, acariciando mi mejilla mientras yo sonrío.
—También te amo.
Lo beso una vez más antes de que se vaya.
Estuvimos tan cerca de no tener que escondernos más.
