Capítulo X:


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PÁRAMO

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El amor de mi vida ya no me ama.

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(3) El odio sin retorno.

Naruto sintió su corazón estrujarse cuando la vio alejarse de él por el corredor escolar, sabía que Sasuke la estaba esperando para llevarla a su casa, la rabia y la bronca recorrieron su cuerpo. Quiso correr hacia ella, agarrarla de la cintura, abrazarla y besarla y decirle que para él, ella seguía siendo el amor de su vida. Que para él, ella no era una más. Que Sasuke no valía la pena y que debería estar con él, no con el Uchiha.

―Naruto―

Abandono todos esos pensamientos cuando escucho la voz de Hinata detrás de él.

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(2) El punto de quiebre.

―¿Segura que quieres ir?―

Sakura asintió pasando sus brazos por los hombros de Naruto, esa era la última semana de clases. En dos días acabarían su penúltimo año escolar y Sasuke Uchiha había organizado la fiesta de fin de curso en su lujosa casa. Naruto no quería ir, menos ahora que él y Sakura al fin habían logrado llegar a un acuerdo y estar en paz, sin peleas, ni celos, ni reproches.

Estaban en su mejor momento.

―Podemos quedarnos en casa y ver películas, si quieres― Murmuro apretándola por la cintura y el aroma a cerezas lo hipnotizo.

La empujo despacito contra los casilleros y sintió los senos de la pelirrosa apretarse a su pecho.

―No quiero― Dijo divertida ―Quiero ir a la fiesta contigo― Susurro clavando sus ojos verdes en él.

Debieron haberse quedado en casa esa noche.

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(3) El odio sin retorno.

―Ah, Naruto― La escucho gemir debajo de él.

El rubio mantenía los ojos cerrados mientras la embestía con fuerza, los músculos de su espalda se tensaron y sintió como llegaba el orgasmo a los pocos segundos que ella lo había alcanzado. En cuanto acabo salió de ella lo más rápido qué pudo quitándose el preservativo y anudándolo en la punta para poder desecharlo junto a la cama.

―Te amo tanto― Susurró ella apoyándose en uno de sus codos para poder quedar levemente inclinada sobre él.

Naruto clavo sus ojos azules en ella.

―Hinata― La llamo.

Ella se aproximó aún más empalagándolo con ese aroma a vainilla, el rubio levanto la mano izquierda y acaricio la mejilla sonrojada de la chica con ternura.

―Gracias por estar conmigo―

Él no la merecía.

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(2) El punto de quiebre.

―Estas tan hermosa― La alabo el Uzumaki al verla salir del aquel complejo de apartamentos donde vivía.

Sakura se sonrojo acercándose a él, llevaba unos borcegos color negro y un ajustado y muy corto vestido color rosa, el cabello le caía con gracia hasta media espalda y ese hermoso maquillaje resaltaba aún más sus ojos verdes.

Naruto la atrajo hacia él abrazándola por la cintura para poder besarla, su padre le había prestado su coche para que fueran a la fiesta con la única condición que no bebiera alcohol. Naruto lo había prometido pero todos sabemos que a Naruto se le complica un poco cumplir sus promesas.

―Ya, Naruto. Deja de beber― Ordeno la pelirrosa quitándole la botella de las manos.

El rubio hizo un puchero al mismo tiempo que la abrazaba por la cintura para apegarla a él. La fiesta estaba a reventar, había tanta gente en esa casa, algunos ni siquiera iban al mismo Colegio que ellos y Sakura estaba segura que en cualquier momento caería la policía.

―Aburrida― Resoplo y la pelirrosa se mareo de solo oler ese aliento alcohólico.

Paso una de sus manos por la cintura del rubio y lo guio hasta el baño para que pudiera vomitar, se arrodillo a un lado del inodoro y su estómago se contrajo arrojando todo el líquido alcohólico que había en su sistema.

―Naruto no sabe tomar― Escucho su voz burlona detrás de ella.

Cuando dio media vuelta, lo encontró recostado sobre el marco de la puerta del baño, sonriendo divertido.

―Sasuke― Murmuro a modo de saludo, había pasado toda la moche evitándolo y justo se lo venía a cruzar ahora que Naruto no estaba en condiciones ―Será mejor irnos― Comentó volviendo a ver a su novio quien ya había acabado de vomitar y estaba ahora recostado en los azulejos del baño.

Kushina iba a matarlo si lo veía así, más después de lo que había sucedido aquella noche que tuvo la sobredosis.

―Naruto― Lo llamo arrodillándose a su lado y el rubio entre abrió sus ojitos azules.

Sasuke sintió nauseas de solo ver esa escena, Sakura había mojado una toalla y la paso por los labios del rubio limpiando los rastros de bilis que habían quedado en su rostro.

―¿Mejor?― El Uzumaki asintió entrecerrando los ojos ―Levántate debemos irnos― Ordeno la pelirrosa poniéndose de pie.

Sakura lo tomo de la mano ayudándolo a levantarse, Sasuke continuaba en la misma posición, observándolos.

―No lo puedes llevar así― Murmuro y Naruto hizo una mueca con la boca a punto de vomitar nuevamente ―Llevémoslo a mi dormitorio― Ordeno el Uchiha evitando que avanzaran.

Sakura asintió y dejo que el pelinegro la ayudara a llevar a Naruto al dormitorio y recostarlo en la cama, Sasuke sonrió de lado cuando Naruto cayó casi desmayado en la cama, Sakura le quito los zapatos y la ropa dejándolo solo con el bóxer y lo arropó entre las frazadas, estaba por recostarse a su lado para cuidarlo esa noche cuando sintió la mano del Uchiha en su hombro.

―No pensaras hacerle de niñera toda la noche ¿No? ― Le preguntó fastidiado observándola a los ojos.

Sakura se sintió sumamente pequeña ante esa mirada. Sasuke la ponía muy nerviosa.

―No voy a dejarlo solo― Respondió en voz baja evitando que Naruto despertará ―Le prometí a su mamá cuidar de él―

Sasuke largo una carcajada burlona, Sakura se le había escabullido toda la noche y no pensaba dejarla ir ahora que al fin la había podido alcanzar, esa noche Sakura volvería a ser suya y el idiota de Naruto no podría hacer nada al respecto.

―Estará bien― Dijo tomándola de la mano y la obligo a levantarse de la cama ―Ven. Volvamos a la fiesta―

―No― Respondió enojada intentando liberarse de su agarre ―No pienso dejarlo solo―

―No es un niño, Sakura― La reto y apretó con fuerza sus antebrazos obligándola a encararlo ―Además me debes una― Le susurro muy cerca de sus labios, Sakura se mordió el labio inferior nerviosa ―Solo una cerveza y subes―

Ella lo pensó unos segundos y observó al rubio roncar entre las frazadas. Ella no había bebido nada esa noche y estaba sumamente sobria, una cerveza no le haría nada.

―Solo una cerveza― Acepto.

Sasuke sonrió de lado. Sakura ya había caído.

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