18. Capítulo 18. La rebelión auténtica en el escenario.
Los osos se retiraron a un rincón tranquilo, y Pardo decidió comentarles a sus hermanos lo de proponer a las demás mascotas el cambio en el plan de actividades agregando lo que ellos querían hacer.
—Quiero hablar de lo que hemos estado pensando, lo que queremos hacer en nuestras presentaciones —dijo Pardo, su voz era baja pero llena de determinación y sus ojos pasaron de Polar a Panda.
Había un reconocimiento tácito en las miradas intercambiadas de Polar y Panda antes de asentir.
—Creo que deberíamos proponerlo a las demás mascotas —continuó Pardo—, aunque sabemos que no se haría por no estar en el plan de actividades.
Panda, buscando también relajar su tensión, entrecerró los ojos pensativo, y dijo:
—Pero, ¿cómo lo propondríamos? ¿Cómo los convenceríamos?
Pardo sonrió ligeramente:
—Les mostraríamos nuestra pasión, lo mucho que queremos esto. Les haríamos entender que esto no es solo para nosotros, sino para todos. Para mostrar al público una visión más auténtica de quienes somos.
Las palabras de Pardo sobre autenticidad, pasión y la importancia de expresar su verdadera esencia en el escenario flotaron en el aire, resonando en los corazones de Polar y Panda.
Finalmente, con un asentimiento de acuerdo de Polar y Panda, decidieron llevar su propuesta a las demás mascotas. Su resolución, aunque nacida de la incertidumbre, estaba llena de un deseo compartido de destacar en el escenario, no solo como mascotas con talento, sino como seres únicos y auténticos, y sobre todo, lo que realmente querían hacer.
Cuando Blythe regresó, anunció:
—Vamos, chicos. En 7 minutos comenzaremos con las presentaciones de talentos, ¡esto será increíble para el público!
Todas las mascotas respondieron al unísono:
—¡Sí, hagámoslo!
Tras eso, Blythe se fue y las mascotas cambiaron de vestuario.
Más tarde, los osos se acercaron a las demás mascotas.
—Parece que todo va bien, ¿no creen? —Pardo rompió el silencio, sus ojos brillaban con entusiasmo—. Pero creo que podemos hacerlo incluso mejor.
Las cabezas de todos los demás se volvieron, los ojos llenos de interés.
—¿Qué sugieres, Pardo? —preguntó Russell, siempre dispuesto a escuchar.
—¿No sería genial si pudiéramos darle al público un toque más auténtico de lo que somos, sin tener que seguir estrictamente el plan de actividades? —propuso Pardo mientras Polar viendo a las demás mascotas asentía vigorosamente levantando sus pulgares arriba.
Hubo un silencio incómodo, algunas risitas nerviosas y carraspeos llenaron el aire.
—No sé, Pardo... ¿no crees que es arriesgado? —murmuró Minka, su rostro reflejaba su inquietud.
Panda, su voz segura, interrumpió los murmullos crecientes:
—Este es un evento de talentos, ¿verdad? ¿No deberíamos tener la libertad de expresar nuestro talento como queramos?
—¿Quieren que hagamos las actividades extra que hemos practicado y que no vienen incluidas en el plan de actividades del evento? ¿Esas en las que Pardo actúa como presentador y animador del evento, Polar baila con Vinnie y Panda hace un baile de gimnasia rítmica? —Zoe analizó.
Polar da una breve demostración de su baile, mostrando a los demás mascotas lo que pueden esperar.
Panda asintió diciendo que sí y añadió:
—Además, el público está aquí para vernos a nosotros, no un plan de actividades preestablecido.
Una discusión se desató, llena de dudas y temores. A través de todo esto, Pardo, Panda y Polar se mantuvieron firmes y, cuando el debate se intensificó, Pardo se levantó:
—¿No es por eso que estamos aquí? ¿Para demostrar nuestras habilidades, para mostrar nuestras verdaderas personalidades, para cautivar al público con lo que somos?
Las palabras resonaron en el aire y las demás mascotas quedaron en silencio, procesándolas. Panda intervino para romper el silencio:
—Estoy seguro de que si mostramos nuestra verdadera personalidad, la gente estará más dispuesta a donar y apoyar la causa.
Esto pareció hacer mella mientras Polar ofrecía una palmadita en el hombro a cada una de las mascotas con el gesto de "no hay de qué preocuparse", mostrando su confianza en el plan.
Las demás mascotas, una por una, fueron asintiendo lentamente, y con un aire de determinación y un poco de nerviosismo, acordaron aprobar el plan de los osos. Al volver al escenario, lo hicieron con la promesa de dar un espectáculo inolvidable que seguramente haría eco en los corazones de la audiencia.
—Hola Sr. Baxter —Youngmee, con la cámara en sus manos, se dirigió hacia el papá de Blythe—. Le entrego la cámara, continúe con las grabaciones por favor.
—Entendido, gracias Youngmee —respondió él con un asentimiento.
Youngmee, luego, se acercó a Blythe y explicó su decisión:
—Encargué a tu papá las grabaciones de ahora en adelante para que yo me ocupe de vigilar a las gemelas Biskit.
Blythe asintió con gratitud:
—Entiendo. Muchas gracias, Youngmee.
Las gemelas Biskit, resguardadas detrás de un árbol y mirando furtivamente al escenario, conspiraban.
—Tenemos que hacer algo grande para el final del evento —susurró Brittany con un tono maquinador.
Whittany asintió, compartiendo la complicidad:
—Sí, una distracción que deje a todos boquiabiertos.
—¡Ya lo tengo! ¿Qué tal los pequeños cohetes pirotécnicos que habías comentado antes? El ruido explosivo podría asustar a las mascotas —Brittany chasqueó los dedos, una sonrisa maliciosa adornando su rostro.
Whittany meditó un momento antes de responder:
—Sí, pero no los traje, ¿dónde los conseguiríamos?
—Conozco una tienda a cuatro cuadras de aquí. Podemos ir rápidamente y regresar antes de que termine el evento —devolvió Brittany, confiada.
Mientras tanto, Sue y Jasper, siempre vigilantes de las actividades en el parque, notaron la salida apresurada y sospechosa de las gemelas.
—Esa salida apresurada no presagia nada bueno —murmuró Jasper, los ojos estrechados con sospecha.
Sue asintió, la preocupación pintada en su expresión:
—Definitivamente están tramando algo.
Jasper, actuando con decisión, se acercó rápidamente a Youngmee.
—Youngmee, Sue y yo vimos a las gemelas Biskit salir del parque de manera repentina. Creemos que podrían estar planeando algo grande —advirtió Jasper.
Youngmee, con el ceño fruncido en preocupación, agradeció la información:
—Gracias por avisarme, Jasper. Buttercream y Nutmeg estarán alertas. Vamos a seguirles discretamente.
Blythe, ajena a los movimientos sospechosos a su alrededor, tomó el micrófono, su voz bañando el parque con entusiasmo:
—¡Bueno, queridos espectadores! Ahora es el turno de las presentaciones. El orden será el siguiente: Russell y Polar serán los primeros, seguido del baile de Vinnie. Después, tendremos a Pepper y Pardo, y por supuesto, Minka, Zoe, Sunil y Panda, y finalmente, Penny Ling. ¡Espero que disfruten del espectáculo!
En este capítulo se exploran las tensiones y desafíos internos a los que se enfrentan los protagonistas así como la importancia de ser auténtico en un escenario, no solo para sí mismos sino para el público. A través de los ojos de Pardo, Polar y Panda, vemos la lucha por el equilibrio entre seguir un guión predeterminado y permitirse ser genuinos.
