Omake 1 - Confianza - Reunión Parte 2


Inicio de flashback

Odaiba, 19 de junio de 2005, 15:00 hrs.

Inserte Digimon Adventure OST #47 - Hashiru Senritsu

Bakugo golpeaba la puerta metálica de la habitación donde él y los otros 7 estudiantes del curso de Héroes estaban retenidos. Habiendo pasado más de una hora desde que despertaron en aquella sala, el cual Momo dijo que parecía para interrogatorios de la policía, los jóvenes veían reflejados sus rostros en el vidrio.

Lo único en la habitación era una mesa con un par de sillas en donde estaban sentadas una abatida Uraraka y la propia Momo, ya que el desgaste por el uso constante de su don y el hecho de no comer nada desde hace horas, le empezaba a pasar factura. Kirishima y Kaminari estaban sentados contra la pared mientras Kyouka intentaba escuchar algo, pero el cuarto parecía bien construido para aislar el sonido exterior, y el poco que ella captaba venía de la puerta del cuarto de observación, también a prueba de sonido. La chica solo alcanzó a escuchar que varias unidades de emergencia se dirigían hacia "Fuji TV".

Tenya Iida gritaba a quien estuviese del otro lado de la gran ventana, golpeando un poco el vidrio esperando respuesta. Alejándose de este, el chico se reprochó haber accedido a seguir al misterioso agente que los persiguió por el parque Shiokaze y haber confiado en este cuando él mencionó el nombre de su amigo peliverde, y decirles que los llevaría a dónde el escarabajo gigante estuviese.


La clase 1-A, con sus mochilas y la de Izuku, viajaban en la parte trasera del vehículo militar por el centro de Odaiba cuando otras dos camionetas les cerraron el paso. De estas bajó un grupo, que los jóvenes asumieron eran más agentes, junto a miembros de las Fuerzas de Autodefensa con equipamiento especial. El hombre de cabello verde al volante les dijo que esperasen en el auto mientras él se encargaba, pidiéndoles no hacer nada.

Gracias al don de Jirou, los adolescentes se enteraron de la discusión de aquel hombre con una mujer, pero debido al lugar donde habían parado el vehículo y al ruido de helicópteros en el área, el rango de la chica estaba amortiguado. Al parecer la mujer era compañera del hombre, y ella estaba a cargo del pequeño escuadrón. Los ojos de Jirou se abrieron de par en par cuando el hombre cedió ante la mujer, y este dijo que los llevaría a ellos hasta "la central", en lugar de perseguir al monstruo que se había llevado a Midoriya.

Mujer: "Primero debemos contenerlos." – le dijo ella al hombre.

Aquello fue tan repentino para la chica que esta se sorprendió junto a los otros cuando el techo se abrió, dejando entrar una bomba somnífera. El gas afectó rápido a algunos, al grado de que Momo solo pudo hacer una máscara, antes de que un adormecido Bakugo provocara una explosión para abrir la puerta y los miembros de las Fuerzas de Autodefensa les disparasen dardos tranquilizantes.

Nishijima: ¡Himekawa-san! ¡¿Pero qué estás…?! – gritó Daigo molesto.

Himekawa: Ya viste en persona de lo que ellos son capaces. – dijo fríamente ella.

Nishijima: Son solo niños. Ellos ya confiaban en mí. – dijo él aun molesto.

Himekawa: Mis órdenes eran asegurar a los hostiles sin provocar alguna tragedia. La oficina dio permiso de usar fuerza letal. – dijo ella mirando la cara furiosa del hombre. – De esta manera ninguno de ellos será lastimado. – dijo ella fijando su mirada en Jirou desmayándose, y en Uraraka, quien luchaba por seguir despierta.

Nishijima: ¿Qué hay de Midoriya? – preguntó el hombre, tranquilizándose.

Himekawa: Depende de quién lo encuentre primero. – dijo la mujer antes de que la adolescente castaña desplomase la cabeza en el piso de la camioneta.

Cuando la clase 1-A despertó, estos se hallaron dentro de la mencionada habitación. Jirou miró que a ella le habían retirado los amplificadores de las manos y botas, junto a los equipos de apoyo de Todoroki, Kaminari, Kirishima y los cascos de Uraraka e Iida. Kaminari soltó un comentario sarcástico destacando que estas personas hayan sabido cómo quitarle a Bakugo sus herramientas, razón por la que la chica suponía este estaba todavía más furioso.

Bakugo: ¡MALDITOS DESGRACIADOS! ¡LOS MATARÉ! – gritó este con furia, golpeando el vidrio.

El resto de la clase 1-A estuvo de acuerdo con Katsuki Bakugo al menos en esta ocasión. Además de haber sido traicionados por aquel hombre, la mayoría de ellos sentían un nudo en la garganta ante la duda por el bienestar de su amigo perdido, algunos más que otros.

Todoroki e Iida vieron en sus cabezas recuerdos de lo lastimado que terminó Midoriya en el campamento, los dos días en los que el peliverde no despertó luego de llegar al hospital, y la vez que el Nomu volador lo atrapó en Hosu sin que ninguno pudiese hacer algo, excepto por el villano que acababan de derrotar.

Pero sin duda la más afectada fue Uraraka. Al ella despertarse gritando y llamando a Deku, ella les dijo a todos lo último que había oído decir a aquella mujer. Aquello inquietó a todos haciendo que la mayoría se abalanzasen al vidrio, en un intento de que los dejasen salir a rescatar al peliverde, recibiendo silencio.

De inmediato, Kirishima le preguntó a Momo si también se habían llevado el receptor del rastreador, a lo que la chica asintió, haciendo un último esfuerzo para crear un duplicado, mirando que la señal del rastreador operaba con normalidad. El dispositivo mostraba que el peliverde se movía errático alrededor del edificio de los estudios Bones en Odaiba… si dicho edificio existía en este mundo, ya que la chica había reconocido la arquitectura del lugar al verlo de lejos.

Hubo un poco de alivio en la sala antes de que el rastreador dejase de funcionar otra vez, desatando esto último la ronda de golpes de Bakugo a la puerta.


Finalmente, el presidente de la clase 1-A decidió intervenir cuando vio que Bakugo preparaba su don para volar la puerta.

Iida: ¡Alto Bakugo-kun! ¡No puedes volar la puerta, no sabemos quién esté del otro lado! – gritó el peliazul, sujetando el brazo del rubio.

Kirishima: Es cierto, Baku-bro. No sabemos si los soldados de antes están apuntándonos. – dijo el chico mientras se levantaba.

Bakugo: ¡A TI NO TE HACEN NADA LAS BALAS! – se quejó Bakugo mientras se sacudía la mano de Iida.

Momo: Ese no es el punto. Ya pasó casi una hora desde que estamos aquí, y la señal de Midoriya-san desapareció por completo. ¡Enfócate, por favor! – gritó la chica con marcada frustración en su voz, sosteniendo aún el aparato receptor.

Bakugo: ¡ESTÚPIDOS EXTRAS, ABRAN LA MALDITA PUERTA! – gritó Katsuki al vidrio reflejante.

Jirou: ¡Ustedes no pueden encerrarnos! ¡No somos peligrosos! – gritó ella molesta.

Todoroki: Habla por ti. Kaminari electrocutó a un tipo y le rompió la nariz a otro. – dijo Shoto, con serenidad.

Kaminari: ¡TODOROKI! ¿De qué lado estás? – exclamó él, con gesto de silencio.

Uraraka: ¡Por favor, solo déjenos rescatar a Deku-kun! – gritó ella suplicando.

Inserte Digimon Adventure tri. OST – Atsuryoku

Del otro lado del vidrio, agentes uniformados con traje de oficina apuntaban sus armas hacia el vidrio del cuarto de interrogación, y detrás de ellos, se hallaban el hombre y la mujer que habían traído a estos raros adolescentes en primer lugar.

Nishijima: No dijiste nada de encerrarlos. Ahora nos creerán enemigos. – dijo Daigo con molestia.

Himekawa: No sabemos nada de ellos, y no tenemos idea de cómo contenerlos. Ve lo que pueden hacer sin que nadie los detenga. – argumentó con calma ella a su colega, señalando a una pantalla con el peritaje en el parque Shiokaze. –Tampoco hay suficiente información sobre Izuku Midoriya. Según los datos que teníamos, el no poseía ninguna habilidad especial, y míralo tú. – dijo ella, ahora apuntando a otro monitor con las imágenes de seguridad donde Izuku alejó a los policías. – Quizás él también ahora sea peligroso o no, no lo sé. Pero debemos capturarlo y mantenerlo bajo custodia mientras la Fase 2 este activa. – terminó de decirle la mujer a Daigo antes de retirarse, pero fue retenida por este.

Nishijima: Tú míralos. – dijo el hombre, sujetando a Himekawa del hombro y apuntando hacia otro monitor con los noticieros mostrando videos grabados en el parque, donde los jóvenes salvaban a la gente atrapada en las atracciones. – Ellos no son peligrosos, quizá puedan ayudarnos a controlar a los "Infectados". – dijo este, soltando el hombro de ella. – Confía en mí. – dijo Daigo viéndola a los ojos.

Himekawa: No seguiré discutiendo esto. - dijo ella tajante, saliendo del cuarto.

Pero Nishijima no desistía y la siguió, continuando la discusión por cerca de media hora, con la mayor parte de la conversación siendo hecha por parte de Daigo. Himekawa incluso volvió a la sala de observación, en un intento de que aquellos "fenómenos" hiciesen algo con lo que ella ganase aquel debate. Pero luego de varios minutos los adolescentes con cabezas gachas en señal de derrota, parecían haberse resignado y rendido, sentados frente al vidrio. La mujer cerró los ojos un momento cuando su celular sonó de repente.

Himekawa: ¿Sí? – contestó Maki a quien le llamaba. – Seguimos buscando al fugitivo para capturarlo. Tenemos a los otros bajo custodia, y… – decía ella antes de quedarse callada varios segundos, mirando por momentos a su compañero agente. – De acuerdo, se va proceder así. Él está a mi lado, se lo informaré yo. – dijo ella, terminando la llamada al cerrar el teléfono y dirigirse de nuevo a la salida.

Nishijima: ¿La central? – preguntó él, con ella dando la espalda desde la puerta.

Himekawa: La oficina dice que es "crucial" que Izuku Midoriya confíe en nosotros. Las órdenes son que los jóvenes pasan de "hostiles" a "activos". Las Fuerzas de Autodefensa se retiran de la búsqueda, y Midoriya se vuelve una persona de interés, no un fugitivo. Personal Grado 1 en adelante debe hacer contacto con él cuanto antes. – informó Maki, manteniendo la mirada al pasillo, sin mirar a Daigo.

Nishijima: Justo ahora que ellos creen que somos de confianza. – dijo Daigo con algo de sarcasmo. – Además, no sabemos dónde este Midoriya. Lo último que supimos fue lo que dijo la chica de rojo. – argumentó el hombre, mirando a Momo.

Himekawa: La policía acaba de decir que él "apareció" hace unos minutos en el área cerca de Fuji TV, y que escapó "saltando" y "secuestrando" a un chico de cabello castaño con uniforme de futbol. – informó la mujer, sabiendo que Daigo sabía de quien estaba hablándole.

Nishijima: ¿Yagami? – preguntó Daigo, recordando haber escuchado que su alumno tendría un partido con el club de futbol.

Himekawa: Si. Pero les perdieron el rastro. Lo más lógico es buscarlos en el domicilio de Yagami y … – decía ella antes de ser interrumpida.

Nishijima: ¡No! Ya no debemos darle motivos para que siga huyendo. – dijo el hombre rápido, pensando. – Conozco a Yagami, y sé que cuando los digimons aparezcan otra vez, los dos irán tras ellos. Será mejor dejarlos solos un rato. – terminó Daigo su afirmación, mientras la mujer lo veía sin decirle nada.

Himekawa: De acuerdo. Entonces dedícate a tu otra tarea aparte de encontrar a Midoriya. – dijo ella mirando ahora al ventanal. – Tenemos que convencerlos de que nos ayuden a llegar hasta él, y llevarlos al próximo evento. – dijo ella sin más.

Nishijima: ¿Próximo evento? – preguntó Daigo con duda.

Himekawa: El Departamento de Análisis está intentando averiguar en dónde aparecerá la próxima distorsión, pero no hay duda de que lo hará pronto. – dijo ella volteando a la puerta de nuevo para salir. – Me voy a coordinar el plan de extracción de los otros CODES. Hay que enviar al personal a que los aseguren. – dijo Maki, siendo detenida nuevamente por Daigo.

Nishijima: Oye, oye, espera. Tú los trataste como criminales. Tú deberías hablar con ellos y disculparte, no yo. – reclamó Daigo, nervioso por lo que ella pedía.

Himekawa: La chica de rosa y la chica rock acaban de decir a los otros lo que vieron ellas antes de desmayarse, y podrían volverse más hostiles conmigo, en especial ese rubio que ha estado gritando. Yo no debería estar cerca de ellos ahora. – dijo Maki, deslindando su responsabilidad con una sonrisa de burla al hombre. - ¿No eres profesor de escuela? Tú sabes mejor que yo cómo tratar con adolescente problemáticos. – dijo esta para salir finalmente del cuarto.

Nishijima: Ahhh… Hime-chan. – dijo Daigo, exhalando resignado. – Ya oyeron ustedes, armas abajo. – ordenó este a los otros agentes en el cuarto, antes de tomar este la perilla hacia la sala de interrogación.

Daigo Nishijima abrió la puerta, solo para ser sorprendido por un repentino grito.

Jirou: ¡No abra la…! – gritó Jirou desde el interior del cuarto insonorizado.

El hombre sintió que su pie izquierdo era atrapado por una soga, para después ser arrastrado al interior del cuarto, llevándose con él una silla, y siendo cubierto por una red de captura. Cuando este pudo voltear y ver hacia atrás, vio a la chica de leotardo rojo disculpándose y haciendo ligeras reverencias, mientras esta dejaba caer una barra de metal de la mano y se tapaba la boca con la otra.

Daigo también encontró a los demás adolescentes preparados para atacar: El chico de armadura plateada parecía listo para patearlo, la chica de traje rosa cargaba una silla como un bate de beisbol, el chico rubio de ropa negra apuntaba su mano derecha con chispas como una pistola, el chico de cabello bicolor tenía hielo por todo el brazo derecho, el otro rubio de traje aparatoso tenía las palmas extendidas al frente, y la chica con traje de rock evitaba que el resto lo atacasen.

Nishijima: ¡WOW WOW WOW, tranquilos! No voy a hacerles nada. – dijo el hombre asustado, levantando las manos para intentar defenderse. – Ya se aclaró todo, nadie va a lastimarlos, chicos. – continuó Daigo suplicando.

Al abrir los ojos de nuevo, Daigo vio sobre la mesa un proyector que mostraba sobre el ventanal una imagen de los jóvenes, sentados y cabizbajos.

Jirou: ¡Él está diciendo la verdad! ¡Ahora les somos útiles y vamos a ir a buscar a Midoriya! – dijo ella, deteniendo con las manos a los demás, provocando un rápido cambio de actitud en Uraraka e Iida.

Pero antes de decir algo más, la puerta fue rodeada por los agentes de alado.

Nishijima: ¡NO DISPAREN, RETÍRENSE! ¡Todo está bien! – ordenó Daigo, intentando levantarse lentO y fracasando en ello.

Yaoyorozu entonces se acercó a él y le quitó las trampas que lo habían capturado, lo que hizo que los otros agentes obedecieran y se retiraran.

Nishijima: ¡Vayan mejor con la agente Himekawa para que ayuden a la extracción de los CODES! – gritó Daigo desde la puerta a los otros agentes, para finalmente enfocar su atención en los adolescentes. – Ya se los dije, ustedes pueden confiar en mí. Solo quiero hablar. – dijo este intentando tranquilizar la situación.

Iida: ¡La última vez que confiamos en usted nos drogaron y encerraron! – reclamó el chico con cierta molestia en su voz.

Nishijima: Nuestros jefes estaban un poco alterados por lo ocurrido. Mi compañera creyó que "esa" era la mejor forma de obedecer las órdenes. Me disculpo por todos ellos, ya todo se aclaró. – dijo Daigo, con la típica reverencia de disculpa.

Jirou: ¡Oh, pero que considerados son ustedes con quienes ella llamó "fenómenos"! – reclamaba la chica con una mirada penetrante hacia Daigo.

Nishijima: ¿Cómo sabes tú de…? – preguntó Daigo, siendo callado por ella.

Jirou: Puedo escuchar sonidos a través de las paredes, a pesar de lo difícil que es por toda la insonorización aquí. – dijo ella, jugaba con un jack en sus dedos. – Ahora, diles a ellos lo que ella te dijo.

Kirishima: ¿Entonces ahora si vamos a rescatar a Midoriya? – preguntó Eijiro, conteniendo de los hombros a Bakugo, quien parecía querer asesinar al hombre.

Kaminari juraba que podía ver un aura negativa emanando del rubio explosivo.

Nishijima: Así es. No podemos rescatar a Midoriya sin la ayuda de ustedes. Lo necesitamos a él junto a… – decía Daigo, con semblante serio.

Uraraka: ¿Ellos? – dijo Ochako, sacando la foto que les había mostrado Izuku.

El resto de la sala guardó silencio, incluido Bakugo, hasta que Daigo habló.

Nishijima: Si. – respondió el hombre, mirando a la chica.

Kaminari: ¿Por qué tienes esa foto contigo todavía? Creí que nos habían quitado todas nuestras cosas...- preguntó Kaminari, rompiendo la incomodidad.


Inserte Digimon Adventure OST #44 – Wonderland

Izuku: Esperen. ¿Cómo pudo Yaoyorozu-san crear esa simulación y poner las trampas sin que los agentes se dieran cuenta? – interrumpió el peliverde el relato, poniendo las manos en posición para escribir en una libreta invisible.

Uraraka: I-Iida-kun se agachó debajo del vidrio y nos indicó con gestos que lo siguiéramos. Yaoyoruzu-san hizo un esfuerzo para crear papel y lápiz para comunicarnos mejor. – le contó ella el plan a Deku, mirando al animado chico.

Momo: Lo primero que fabriqué fue el proyector que grabara la imagen como una cámara oscura. Y lentamente fuimos moviéndonos, dejando solo la proyección. Luego de comer un pastelillo de dulce, fabriqué el sistema de la trampa. – dijo la chica, orgullosa al principio y decayendo al final.

Izuku: Pero… ¿de dónde sacaron comida si ninguno de ustedes tenía sus mochilas? Creí que Yaoyorozu-san ya había alcanzado el límite, y que les habían quitado todo a ustedes...chicos. – preguntó el chico con curiosidad, hasta detenerse nervioso por las expresiones que los otros hicieron.

Siendo retrasados por un embotellamiento en el área, el resto de los presentes en la camioneta (incluido el conductor), voltearon a ver a cierto rubio con una marca en forma de rayo en su cabello. Se oyó a alguien aclarándose la garganta, y Momo agachaba la cabeza completamente avergonzada.

Bakugo: Ya dilo, idiota. – dijo molesto el chico, pateándole un pie a Denki.

El mencionada aclaró su garganta, mientras sentía las miradas de encima.

Kaminari: Yo... yo tengo panecillos ocultos... en mi traje. – dijo este, apenado.

Izuku: ¿Eh? – soltó el peliverde, incrédulo de lo que estaba oyendo.

Yaoyorozu: Por favor, no me lo recuerdes... – dijo Momo mientras ella llevaba una mano a la boca con asco, y girándose para ocultar el rostro de sus compañeros.

Kaminari: ¡¿Qué?! ¡Les dije que es parte del diseño de mi traje! ¡Supervivencia! ¡Además, la escuela no hizo observaciones cuando envié mi diseño! – se defendía Denki a pesar de las miradas de desagrado de las mujeres, y un incrédulo Izuku.

Jirou: Solo a ti se te ocurre una tontería como esa. – dijo ella, pellizcándose la parte superior de la nariz.

Terriermon: ¿Te quedó alguno? – preguntó con inocencia el único digimon.

Izuku: ¡Terriermon! – regañó el chico al digimon, intentando taparle la boca.

Terriermon: Jeje. ¡Momantai! – exclamó Terriermon con cara inocente.

Nishijima: En fin. Luego de eso, los saqué de esa habitación y los llevé al comedor del edificio. – continuó el hombre el relato, a la vez que continuaban su recorrido.


Inserte Digimon Adventure OST #13 - Iya na Yokan

Nishijima: De acuerdo. Empecemos otra vez. Soy el agente especial Nishijima Daigo. – se presentó este ante los adolescentes.

Algún otro agente había traído un carrito con las mochilas y herramientas de apoyo que se les habían confiscado. Mientras cada uno revisaba el estado de sus cosas, los miembros de la clase 1-A se presentaban de igual manera, añadiendo una breve explicación sobre el funcionamiento de sus dones, siendo Bakugo el único que se negó, pero siendo presentado por Kirishima. De vez en cuando, el hombre adulto interrumpía a quien estuviese hablando, pidiendo más detalles de una manera infantil, como si él fuese el hermano perdido de Midoriya. Pero Daigo dejó aquella actitud emotiva cuando fue su turno de hablar.

Nishijima: Soy parte de una oficina del gobierno que se encarga de todo lo relacionado con los digimons. – explicó Daigo la función de su empleo.

La exposición del agente se daba en una oficina de conferencias donde su único público eran los 8 jóvenes, verificando estos que no faltase ninguna de sus cosas.

Kirishima: Esa palabra otra vez. ¿No había dicho antes usted que ese era el nombre del escarabajo rojo que se llevó a Midoriya? - preguntó el pelirrojo sentado junto a Bakugo, quien se había calmado luego de haber comido algo.

Todoroki: Era Kuwagamon, de hecho. – rectificó Shoto lo dicho por Eijiro.

Nishijima: Así es. Estuvimos oyendo que ustedes ya lo tenían localizado. – dijo el hombre, mirando a la chica de leotardo rojo.

Momo: Si. Él estaba cerca de los estudios Bones, pero… volvimos a perder el rastro enseguida. – dijo la chica al hombre, con la mirada en la mesa.

Nishijima: ¿Estudios Bones? Enséñame, por favor... – dijo Daigo, dudoso.

Kaminari: ¡Genial! Otra cosa que aquí no existe. – dijo el chico irónicamente.

Mientras el chico recibía un regaño de parte de Jirou, Momo sujetaba el receptor del rastreador, el cual era una tablet con el mapa de Tokio. Inicialmente, el hombre estaba sorprendido por la tecnología evidentemente más avanzada que la chica le mostraba, tranquilizándose al reconocer el área marcada en el mapa.

Nishijima: Esa es la televisora Fuji. ¡¿Estás segura de que estaban ahí?! – preguntó él, ahora con más interés y preocupación.

Mientras Momo confirmaba eso, Uraraka se acordó que, debido al caos en el parque, nadie se percató de dónde había quedado la libreta de apuntes de Izuku. Entonces, en pánico, la chica abrió la mochila del peliverde a toda velocidad, suspirando de alivio al ver la libreta chamuscada justo encima de todo.

Cuando Uraraka tomó la libreta, cayeron 3 fotografías sobre la mesa. Una de ellas no tenía nada extraño a ojos de la chica: aparecía Deku con algunos años más que en la foto que este les había enseñado, él único detalle radicaba en que la imagen tenía a otras personas que no aparecían en la primera. Pero el caso de las otras dos fue completamente distinto. A simple vista, aquellas imágenes parecían ser un duplicado de las otras, pero la diferencia que la chica encontró hizo que las contemplase en silencio, atrayendo la atención del chico de lentes a su lado.

Iida: ¿Uraraka-kun? ¿Qué ocurre? – preguntó Iida al ver inmóvil a Ochako.

Al bajar la mirada a dónde Uraraka veía, Iida quedó sin palabras también. El resto se colocaba de nuevo sus herramientas de apoyo y cerraba las mochilas mientras Daigo continuaba hablando.

Nishijima: Midoriya-san ahora está huyendo de nosotros. Aunque ya no hay orden de capturarlo, no creo que él vaya a quedarse quieto para que le expliquemos lo que pasó. ¿Ustedes habían acordado llegar a algún lugar en específico? Quizás él esté pensando en ocultarse allí. – preguntaba Daigo en general.

Momo: Ustedes ya sabían que Midoriya-san viene de otro mundo como nosotros. – dijo la chica.

Nishijima: Si. Es por eso que los necesitamos, muchachos. Una vez que él vea que están a salvo eso hará que confíe en nosotros de nuevo. – afirmó el hombre.

Todoroki: Lo que todavía no me queda claro es por qué necesitan ustedes a Midoriya. – preguntó Shoto con una mano en la barbilla.

El agente Nishijima se debatió si revelar todo ahora o no, ya que sentía que eso debía decidirlo exclusivamente Midoriya, hasta que la voz de Ochako resonó.

Uraraka: ¿Es debido a todo eso? ¿Es por los Digimons? – preguntó ella sin tapujos, con la mirada en la mesa, y pasando a los otros una foto "alternativa".

Uraraka e Iida se quedaron con la foto del Izuku más crecido, dejando al resto la imagen no modificada del Izuku más pequeño, en dónde había un ogro verde, un anciano encima de un robot, un centauro y 9 criaturas pequeñas.

Kaminari: ¿Ese es Midoriya? Esto parece un muy buen trabajo de Photoshop. Casi podrías decir que esta es la verdadera. – dijo el chico rubio, pasando la foto a otro.

Jirou: Yo… también diría que es un montaje. Pero acabamos de ver a un escarabajo gigante lanzarnos rayos purpuras de su boca. ¿Estas criaturas son reales también? – preguntó la chica, con cierto asombro y miedo al preguntar.

Nishijima solo asintió afirmativamente con la cabeza, sin decir nada.

Todoroki: Pero aun así esto no responde el por qué Midoriya ha venido antes a este mundo. Él nos estaba contando sobre eso cuando los Kuwagamons llegaron. – puntualizó el bicolor el repaso de lo que ellos sabían.

Bakugo fue el último que recibió la fotografía en sus manos, sin pelear ni hablar con nadie. Iida se levantó inesperadamente, con las manos sobre la mesa.

Iida: Por favor… díganos qué está pasando. – pidió iida, sin exaltarse esta vez.

Silencio fue lo que siguió a la petición de Iida, con casi todos los pares de ojos encima de Daigo Nishijima, esperando la respuesta solicitada. Bakugo seguía con los ojos fijos en la fotografía cuando el hombre comenzó a hablar.

Nishijima: Existe un mundo paralelo a este, con criaturas que algunos considerarían seres fantásticos, pero en realidad, todo en él está formado de bits de información, así como en el nuestro todo está formado por átomos. Allí la información toma una forma "física". Los seres en esa imagen se llaman Digital Monsters, o Digimons. – comenzó su exposición el agente.

Ninguno objetó o cuestionó nada de lo que el hombre acababa de decir. Al contrario, las caras de la mayoría tenían cierta impresión marcada, intentando estos mantener la compostura como su área de trabajo lo exigiría.

Kaminari: ¿E-entonces, ese escarabajo era un digimon, igual que las criaturas de la foto? – preguntó Denki, repasando la información para todos y para sí mismo, procesándolo en su mente al recibir el asentimiento de parte del hombre adulto.

Kirisihima: ¿Y cómo se involucró Midoriya con ellos? – preguntó Eijiro a Daigo.

El hombre tragó algo de saliva antes de continuar con su explicación.

Nishijima: Bueno…, así como existen fuerzas del bien y del mal, en aquel mundo existen fuerzas iguales que deben mantenerse en balance. Pero, dicho balance se ha roto muchas ocasiones en el pasado. – dijo Daigo, sacando una laptop de un mueble de la oficina, conectándolo al proyector de la sala de conferencias.

Jirou: ¿De qué estás hablando? – preguntó la chica, perdiendo el hilo de la charla.

Nishijima: Hace años, este balance fue roto por las "Fuerzas de las Tinieblas". Para enfrentar esto, las "Fuerzas de Luz" buscaron los medios para combatir, y enviaron un digimon no nacido a este mundo. – relató Daigo, proyectando imágenes de los atentados en Hikarigaoka 10 años atrás. - Pero la "Oscuridad" descubrió esos planes e hizo que otro digimon cruzase a este mundo, buscando que la misión fracasara. Durante la pelea, los mundos se entremezclaron, y ambos digimons volvieron a casa por una curvatura espacio-tiempo en un área residencial de Hikarigaoka. – dijo el hombre, mostrando las imágenes del desastre.

Daigo habría deseado el mismo nivel de atención en su clase que el que le daban ahora los jóvenes superhumanos, con las miradas fijas en él, y en la explicación.

Nishijima: El resultado fue que "La Luz" encontró a quienes podían combatir a la Oscuridad: nueve niños humanos. Ellos fueron llevados al Digimundo, el hogar de los digimons, 4 años después del incidente en Hikarigaoka con el objetivo de que detuviesen el "Poder de las Tinieblas", con la ayuda de compañeros digimons, evitando así la destrucción de ambos mundos. – continuó exponiendo Daigo.

Cuando el hombre dijo esto, se proyectaba una imagen de una cámara analógica, en la cual se veían franjas con un mundo de abundante vegetación, reflejado en el cielo de la Tierra.

Kirishima/Kaminari: ¡¿Eh?! / ¡¿Una montaña en el cielo?! – exclamaron ambos.

Nishijima: Ellos tuvieron éxito, pero un agente remanente de las Tinieblas se ocultó durante 3 años en nuestro mundo. – dijo Daigo, ahora mostrando reportajes e imágenes de lo ocurrido en la Navidad de 2002.

Uraraka recordó que Izuku miraba un cartel que mencionaba aquel incidente.

Nishijima: Cuando la Oscuridad volvió a manifestarse se convocó a estos guerreros otra vez, y junto a otros Elegidos, consiguieron así lograr el balance. – terminó Daigo su narración, volteando a ver a los jóvenes que miraban la foto sujetada ahora por Bakugo. – Estos son los Niños Elegidos. – finalizó el hombre, sentándose de nuevo.

El hombre se incomodó ante el silencio luego de su presentación, siendo el chico con armadura quien lo rompió una vez más.

Iida: ¡¿Cómo... cómo pueden dejar que unos niños enfrenten tal peligro?! ¡Es una completa imprudencia dejar el destino de todos solamente a ellos! – espetó el estudiante, moviendo su brazo con evidente molestia, dejando a un lado el punto por el que comenzó la conversación.

Sin embargo, la pregunta de Iida dio en el clavo en las mentes de los demás, en especial con la chica de traje rosa.

Uraraka: Deku-kun había dicho… que nos reuniéramos con Yamato-san y Takeru-kun… y otros más. – dijo la chica con mirada perdida todavía, hilando en su mente todo lo que había ocurrido en el día y mostrando al hombre adulto la foto alternativa faltante, donde aquellos niños, ahora adolescentes algunos, rodeaban un tranvía a la mitad de un parque. - ¿Ellos son esos Niños Elegidos? – preguntó Ochako, con temor de la respuesta.

Ochako miró al hombre a los ojos mientras preguntó lo último. La inocente pureza que la chica emanaba le provocaba al agente molestia porque su propia compañera y los altos mandos hayan pensado que estos "niños" eran siquiera una amenaza. La mirada de Ochako reflejaba auténtico miedo por desconocer si el chico estaba bien. Estos jóvenes eran humanos también.

El hombre confirmó la duda de Ochako mientras el silencio volvía a imponerse en la habitación. Todos los adolescentes miraban al hombre que les acababa de confirmar que su compañero de escuela, junto a los otros jóvenes en la foto, habían sido combatientes en una guerra entre dos fuerzas opuestas.

Repentinamente, una risa desenfrenada trajo a todos de vuelta al presente.

Bakugo: Pfff... ¡JAJAJAJAJAJA…! - reía el chico, hundiéndose en la silla mientras se sujetaba el estómago. – ¡JAJAJAJAJAJA…! – siguió él riéndose histérico.

Kaminari: Esto es algo salido de un anime isekai… - dijo el chico todavía perplejo.

Jirou: Cierto. – dijo ella, tan pasmada que no criticó aquel comentario.

Las risas de Bakugo aumentaron mientras Daigo buscaba un archivo específico en la computadora. Harto de oír al rubio explosivo reír sin parar, Iida lo confrontó.

Iida: ¡Bakugo-kun! ¡¿Qué es lo que te parece tan gracioso?! – preguntó el chico peliazul, golpeando la mesa con molestia.

Aquel golpe sacó de su aturdimiento a la mayoría, excepto por Uraraka y Nishijima. Bakugo normalizó su respiración rápidamente, enfrentando al peliazul.

Bakugo: No hay manera de que ese inútil de Deku sea una especie de salvador. – dijo el chico tajantemente.

Kirishima: Baku-bro. - llamó Eijiro a este, queriendo evitar un estallido metafórico.

Bakugo: ¡Él era un inútil antes de entrar a la U.A.! Y un "sin don" también. – dijo el chico mientras a la vez pensaba en las muchas cosas sospechosas que oyó durante su rescate y la batalla contra All For One, así como aquella "confesión" de Deku luego de perder ante este en el primer entrenamiento de batalla. – En ningún mundo hay forma de que ese maldito nerd pueda ser… - decía este antes de callarse repentinamente, debido a lo proyectado desde la laptop.

La repentina reacción de Bakugo hizo al resto prestar atención a la pantalla también. En ella, se veían fotos del edificio que ellos conocían como "Estudios Bones" destrozado completamente. En las imágenes, toda Odaiba parecía tener el mismo aspecto que Kamino luego de la última pelea de All Might. Y al igual que antes, el cielo en las fotos mostraba las extrañas franjas de tierra sobre Tokio.

En otra foto en particular, una columna de arcoíris rodeaba a un grupo de 9 niños, elevándolos al cielo junto a 9 extrañas criaturas. Los ojos de la clase 1-A se abrieron desorbitados cuando, al hacer un acercamiento a la imagen, estos lograron identificar al Izuku de 8 años con la misma ropa de la primera foto, el cual Bakugo recordaba con claridad. Sintiendo una furia hervir dentro de él, Katsuki no pudo más que quedarse callado, sin poder decir nada más.

Nishijima continuó mostrando archivos, entre ellos un perfil escolar de Izuku, aparentemente de quinto grado, con una foto para el álbum escolar a los 11 años. Aquel documento decía pertenecer a la "Escuela Primaria de Odaiba", del año 2002, en la cual el peliverde figuraba como estudiante de intercambio. Por último, la pantalla mostró un mapa del mundo y los perfiles de los 13 Niños Elegidos de Japón, marcando su lugar de residencia. La clase 1-A quedó en silencio mientras el hombre cerraba la laptop y les habló una vez más.

Nishijima: Como ahora no tenemos idea de dónde pueda estar Midoriya-san, estamos tratando de predecir el lugar dónde volverán a aparecer los digimons. Es casi un hecho que él irá hasta allí junto a otro de los Niños Elegidos, pero cualquier cosa puede pasar mientras tanto, así que tenemos que estar alerta. Con los programas de reconocimiento facial que tenemos podremos ubicarlo cuando salga a la calle. – dijo el hombre, volteando a ver a los jóvenes y descubrir que todavía no superaban el shock inicial. – Será mejor que les dé un momento a solas. Voy por un café, dejaré la puerta abierta. - dijo Daigo saliendo del cuarto.

Los estudiantes de la U.A. permanecieron callados un momento más, sobreponiéndose cada quien como si estuviesen en un combate, siendo Red Riot el primero que pronunció palabra.

Kirishima: Baku-bro… ¿tú no sabías sobre esto? ¿cierto? – preguntó Eijiro.

Bakugo no quitó la mirada de la mesa, poniendo en duda si había escuchado eso.

Kirishima: ¿Bakugo? – volvió a llamar el chico al rubio.

Bakugo: ¡CALLATE! – gritó el chico, golpeando las manos en la mesa y dejando quemaduras con la forma de sus palmas.

Kirishima: Oye, tranquilo. Solo te preguntaba si… - respondió este, alarmado de haber enfurecido más al chico.

Repentinamente, el chico peliazul de lentes, con una mirada en sus ojos de determinación, salió por la puerta a toda velocidad.

Yaoyorozu: ¿Iida-san? – llamó ella con preocupación al peliazul.

Kaminari: ¿Ustedes creen que debamos seguirlo? - preguntó Kaminari.

Todoroki: Hay que vigilar que él no haga nada de lo que se arrepienta de nuevo. – dijo el bicolor antes de seguir a Iida.

Kaminari/Jirou/Uraraka: ¿De nuevo? – preguntaron ellos, alarmados y extrañados.

El resto de adolescentes siguieron a Iida a través de la puerta, siendo Bakugo el último en salir, el cual llevaba la misma mirada decidida que usaba en sus peleas. Los estudiantes alcanzaron al peliazul casi cuando este llegaba junto al agente Nishijima, quien comía una dona con azúcar, junto a una máquina expendedora.

Iida: No ha respondido a nuestra pregunta. – le dijo cortante el chico al hombre.

Nishijima: ¿Eh? ¿No lo hice? – dijo Daigo, extrañado y con la boca llena.

Iida: ¿Por qué ese digimon se llevó a Midoriya-kun? – preguntó lentamente este.

Al mirar Daigo detrás del chico, este vio al resto del grupo abarrotar el pasillo, por lo que tragó rápido la comida y les hizo un gesto para que lo siguieran de regreso al salón de conferencias. Todos ellos lo siguieron como si fuese la formación de inicio de cursos, mientras el hombre sacaba de nuevo su computadora.

Nishijima: No sabemos la causa, solo tenemos una teoría de por qué estarían interesados en Midoriya-san, pero no creo que sea algo que haya pasado por un motivo específico. – dijo Daigo, mostrándoles un video de la cámara con la que los había visto aterrizar a ellos en el crucero vial, junto a un documento cuya portada decía "Fase 2". – Nos estamos enfrentando a una situación distinta a la que hemos manejado los últimos meses, y el hecho de que Midoriya-san esté aquí, nos hace creer que hemos pasado a la Fase 2. – terminó el hombre de explicar.

Uraraka: ¿Fase 2? – preguntó Ochako extrañada, hablando de nuevo.

Nishijima: La Fase 2 de la estrategia contra Digimons Infectados. – explicó Daigo.

Kaminari: ¿Infectados? ¿Están enfermos? – preguntó este entre risas y rascando su cabeza.

La mirada asesina de Earphone Jack fue suficiente para evitar que el chico siguiera haciendo bromas, y antes de que continuaran, otro agente llegó corriendo.

Agente: ¡Señor! ¡Ya tenemos la ubicación de CODE 09! ¡Él está ahora en Fuji TV con CODE 01! – dijo el hombre, recuperándose al dar la noticia.

Iida /Ochako /Kirishima /Kaminari /Shoto /Momo/Jirou: ¡Midoriya! – gritaron todos.

Nishijima: De acuerdo. Es hora de moverse. – dijo Daigo, levantándose y mirando a los jóvenes colocándose las herramientas de apoyo.

Todos ellos salieron a toda prisa, siguiendo al agente gubernamental hasta la camioneta en la cual habían llegado hace horas.

Kirishima: Empiezo a tener cierta desconfianza en estos vehículos. – dijo el chico sin pensar mientras subía.

Kaminari: Con esta, ya es la segunda vez que subimos al carro de un desconocido. – señaló cómicamente Kaminari.

El comentario fue ignorado por el resto de adolescentes debido a la tensión del momento. Cuando el vehículo arrancó, Nishijima se volteó a mirarlos.

Nishijima: Ok. Permanezcan callados para no alterar a nadie. No conocemos bien la situación. – dijo Daigo antes de detenerse. – ¿Ninguno de ustedes tiene algo para cubrirse el rostro además de ellos? – preguntó el hombre con franqueza, señalando el antifaz de Bakugo y la máscara de Iida.

Antes de responderle, una voz familiar para Jirou y Ochako se oyó por la radio.

Himekawa: Aquí Himekawa. Yo escoltaré a CODE 05. Ella llega en minutos a la terminal 2 de Haneda-Tokio. – dijo la mujer por la radio.

Nishijima: Aquí Nishijima. Yo escoltaré a CODE 01 y CODE 09. También llevo conmigo a los "0-8-4". – dijo el hombre por la radio antes de pisar el acelerador.

Fin del flashback


Odaiba, Tokio, 19 de junio de 2005, 20:03 hrs.

Iida: Después de eso, te encontramos junto a Yagami-kun en ese lugar. – dijo el chico, terminando el relato, mientras el vehículo se movía por una avenida desierta, habiendo dejado el tráfico atrás hacía mucho.

Izuku veía a sus compañeros y recogía la misma mirada de parte de todos: Ellos estaban habidos de respuestas de su parte. Terriermon había leído el ambiente y decidido no hablar, dejando que la conversación fuera solo entre los humanos.

Izuku: Ya veo. – dijo el peliverde, algo apagado.

Un silencio siguió a esa declaración de Izuku, con el peliverde frotándose los dedos, y su digimon apretando con sus pequeñas manos el brazo del chico, en señal de apoyo. Así siguieron hasta que alguien decidió romper dicho silencio.

Bakugo: ¿Eso es lo único que tienes que decir? – dijo el rubio, irritado.

Izuku: Es que… yo no sé ni por dónde empezar. – dijo el chico, mirando al suelo, nervioso de la explosividad de aquella pregunta.

Bakugo: ¡Eso ya lo dijiste! ¡Más vale que empieces a comenzar! – dijo el rubio, levantando la mano al aire.

Iida: ¡Bakugo-kun! – gritó el chico, casi saltando en defensa de su amigo.

Kirishima contuvo a Bakugo de los hombros en su asiento, y el rubio maldijo internamente tanto al pelirrojo como a Iida. Todoroki intervino luego de eso.

Todoroki: Bakugo… – habló el bicolor, llamando la atención del rubio. – Creo que ahora debemos descansar. Todos estamos agotados. – dijo Shoto mirando al resto de sus compañeros, deteniéndose a ver fijamente a Izuku. – Y creo que necesitamos algo de tranquilidad para que Midoriya pueda contestar todas nuestras dudas. - terminó de decir el chico, lanzando una mirada parecida a la que le daba al peliverde durante el Festival Deportivo.

Nishijima: Lamento interrumpir, pero ya llegamos. – dijo el hombre, deteniendo el vehículo para bajar del asiento.

Inserte Digimon Adventure OST #22 – Taiketsu

Los adolescentes se quedaron viendo unos a otros hasta que la puerta de la cajuela fue abierta por personal médico, que los recibió con sillas de ruedas para quien lo necesitara. Nishijima entonces indicó a Izuku que bajase y se sentase en una. El chico obedeció, sintiendo las miradas de todos sobre él, lo que provocó que este apretase su agarre sobre Terriermon, el cual en este punto fingía ser un muñeco de peluche en los brazos del peliverde.

En medio de la maleza frente a la entrada de Emergencias, los ojos de un pequeño digimon blanco de capa roja brillaban por la luz proveniente del edificio, el cual observaba entrar a dicho lugar a los humanos, desvaneciéndose después en pixeles sin ser visto por nadie.


FECHA DE EDICIÓN FINAL: 22-SEP-2022

FECHA DE PUBLICACIÓN: 24-SEP- 2022

ACLARACIONES SOBRE EL USO DE LA TIPOGRAFÍA:

Texto Normal.

Personaje: Dialogo - Narrador.

Pensamiento.

Voz de televisión y Teléfono.

[Nombre personaje]: Texto de celular.

Flashbacks, y secuencias de digievolución son indicados en principio y fin.

Para los humanos, estoy usando los nombres en japonés, y para todo lo relacionado al Digimundo, serán los nombres en español latino, que derivan de los nombres en inglés. Ejemplo: Tailmon es Gatomon, y Gennai-san es el Sr. Gennai.

ESTE CAPITULO ORIGINALMENTE ERA PARTE DEL FINAL DEL CAPITULO 2.0, PERO SE HUBIERA ALARGADO MÁS DE 50 PAGINAS (QUE DE POR SÍ, YA ES MÁS DE LAS 40 QUE HABÍA DICHO EN UN PRINCIPIO). POR ESO MISMO, EL PRÓXIMO CAPÍTULO SERÁ DIVIDIDO EN 2 PARTES TAMBIÉN.

EL PLAN ORIGINAL ERA PUBLICAR LA PARTE 3.0 EL SABADO 15 DE OCTUBRE, PERO DADA UNA RECIENTE NUEVA INFORMACIÓN (ESTRENO DEL PRIMER ESPECIAL DE THE OWL HOUSE), EL CALENDARIO DE PUBLICACIÓN DE LOS CAPITULOS 3.0 Y 3.5 ES EL SIGUIENTE:

Capítulo 3.0 - Revelaciones Parte 1 - Reunión Parte 3

08-OCT-2022

Capítulo 3.5 - Revelaciones Parte 2 - Reunión Parte 3

19-NOV-2022

LOS EDITS NO SERÁN FRECUENTES (PORQUE NO TENGO HECHOS MÁS DE LOS QUE YA HE PUBLICADO, SOLO LAS PORTADAS DE CADA OVA).

EN ESTE PUNTO, LOS CAPITULOS ANTERIORES YA FUERON REVISADOS Y LES APLIQUÉ LAS CORRECIONES, ALGUNAS COSAS ESTÁN CAMBIADAS, PERO CREO QUE SOLO EN ESCRITURA. NO CAMBIARON MUCHO.

SON BIENVENIDOS LOS COMENTARIOS CONSTRUCTIVOS, HAGAN LO QUE DICEN TODOS HOY EN INTERNET: DENLE LIKE, COMPARTAN, SUSCRÍBANSE.

IGUAL, SI LES PONGO "HEY CHAV S, HASTA AQUÍ DEJO LA HISTORIA, PERDÍ LA MOTIVACIÓN PARA HACERLA", PREOCÚPENSE. PERO POR LO PRONTO ESTE AÑO SI TERMINO LA PRIMERA OVA.

PERO BUENO... HASTA LA PRÓXIMA.


PARA TERMINAR, TENGAN UN PEQUEÑO ADELANTO DEL SIGUIENTE CAPÍTULO.

Jo quedó pasmado cuando vio la silueta de Izuku golpeando a los Kuwagamons con sus puños, en un video grabado en la estación de tren en Fuji TV. A pesar de que Gomamon le había contado que junto a Izuku llegaron humanos con habilidades parecidas a las de los digimons, ambos estaban asombrados por lo que veían.

Yamato corrió azotando la puerta de entrada luego desayunar de un bocado. Gabumon no se atrevió a preguntar si su compañero estaba bien, pero antes de irse le dijo que ante cualquier emergencia le hablara al celular que estaba anotado en la mesa del teléfono.

Presentadora: En redes, un usuario asegura haberse topado con estos superhumanos. Cuenta que fue agredido físicamente por uno de ellos con un golpe en su rostro y que además atacó a otro con electricidad – escuchó el digimon el reporte.

Takeru mandó un mensaje a Hikari preguntando si estaba viendo el noticiero, a lo que la chica respondió que sí.

[Takeru]: ¿Qué vamos a hacer? – preguntó el chico en respuesta.

[Hikari]: Tenemos que hablar con Izuku cuanto antes. Estoy preocupada por él. – contestó la chica.

Presentadora: Aquí algunos testimonios de las víctimas. – anuncio la mujer.

Transeúnte: Vi como un chico de traje verde golpeaba a una de esas cosas con su rayo-puño. Pero cuando el maldito idiota golpeó el suelo, un pedazo de roca me cayó en el hombro. Me tuvieron que subir arrastrando por el puente para escapar y ya no vi nada más – dijo un hombre de unos 25 años al reportero.

Mimi apagó el televisor mientras caminaba por instinto a su habitación. Palmon no había dicho nada, ya que sabía que su compañera no tomó bien esos comentarios.

Koushiro recibió un mensaje de Sora diciendo que necesitaba hablar con él urgentemente en la escuela. El gurú tecnológico tomó su maletín y se dirigió a la salida.

Koushiro: Tentomon, por favor vigila que se complete esa tarea. Si cualquier cosa cambia, avísame por favor. – pidió el chico a su digimon.

Tentomon: De acuerdo, Koushiro-san. – respondió el digimon preocupado.

El joven notó eso y se detuvo en seco.

Koushiro: No... no tienes por qué culparte de nada. – dijo dando la espalda al digimon antes de que la puerta se abriera y saliera por esta.

Presentadora: Hasta el momento, el Gobierno no se ha pronunciado al respecto, limitándose a informar de la reunión antes mencionada que se realiza en estos momentos. Ahora, el reporte del clima. La temporada de lluvias terminará pronto... – continuó la presentadora hablando.

Taichi dirigió su vista al exterior del balcón, pensando en las repercusiones de todo lo que había oído y recordando las cosas que vio de primera mano.