NOTA RÁPIDA PARA LA GENTE DE FF: LOS FANARTS/EDITS/ETC. QUE MENCIONO EN LAS NOTAS DEL AUTOR LOS PUEDEN VER EN AO3 Y WATTPAD, LA CUENTA ES LA MISMA QUE AQUI (leleianm).


Capítulo 5.5 – Descanso, Parte 2 – Determinación Parte 1


Odaiba Oedo-Onsen Monogatari, Japón, 9 de julio de 2005, 14:50 hrs.

Biyomon: ¡Vamos, Gabumon! ¡Ven tú también! – dijo fuerte Biyomon.

Agumon: ¡El agua se siente bien así! – imitaba Agumon a Biyomon, mientras ambos jalaban la piel de Gabumon.

Gabumon: No quiero, no quiero… – decía Gabumon con miedo, aferrándose a las canastas de ropa de los cubículos en los "onsen" de mujeres.

Terriermon: Te comportas igual que el gato de Taichi, Miko. – decía Terriermon, unido a los esfuerzos de Agumon y Biyomon.

Como parte de la reservación hecha, se acordó que los digimons debían estar en un cuarto privado, por lo que las chicas entrarían con ellos. Pero la idea de que los digimons de los chicos entraran a este mismo baño no fue del agrado de algunas (Mimi), recordando como en la mansión falsa de Devimon ellos habían tomado baños separados. Momo tranquilizó a Mimi diciéndole que ella tenía una solución.

Mimi, Hikari, Jirou, Uraraka y Momo ya estaban preparadas para entrar a los baños, mientras que Meiko y Sora aún no terminaban de dejar sus cosas en los casilleros previo a las tinas. De repente, Meiko recordó algo al tocar sus lentes.

Meiko: Ah, lo siento. Voy por el estuche para los lentes. – dijo Meiko caminando de regreso a los vestidores.

Sora: De acuerdo, ve Meiko-chan. – dijo Sora a Meiko, a quien se unió corriendo enseguida Meicoomon.

Biyomon: Yo las acompaño. – dijo Biyomon para seguir a la pareja.

Terriermon: Y yo veré que no se pierdan. – dijo Terriermon dejando a Agumon lidiar con la piel de Gabumon en sus garras y cayendo el dinosaurio al suelo.

Sora: Ayúdenlas por favor. - les indicó Sora a ambos digimons.

Mimi: Ya vamos a entrar. – dijo Mimi a todo lo alto mientras las demás se adelantaban al cuarto de baño.


Mimi: ¡Genial! – se escuchó exclamar a la chica entrando a la bañera.

Hikari: Si, ¿verdad? – dijo Hikari en un estado de relajación.

Uraraka: Esto es tan relajanteee... – dijo Ochako con felicidad.

Momo/Jirou: Siii... – exclamaron ambas igualmente satisfechas con el agua.

Agumon, Gabumon, Gatomon, Patamon, Tentomon y Gomamon se bañaban en la tina adjunta a la de las chicas, relajándose por el agua afectando sus pieles.

Agumon: Se siente bien, ¿no les parece? – preguntó Agumon a todos en general.

Gabumon: Tienes razón. – dijo Gabumon cubriendo su rostro con una toalla.

Gatomon: Siento como mis músculos se destensan. – dijo Gatomon con una sonrisa de satisfacción.

Patamon: ¡Si! – expresó igual de contento Patamon.

Gomamon: Ojalá Jo hubiera venido, sin dudas esto lo haría descansar un poco. – dijo Gomamon nadando.

Tentomon propuso un "baño eléctrico", el cual todos los digimons refutaron de inmediato, recordando lo que dijo Koushiro la última vez, y el por qué no.

Tentomon: Siento que pasar mucho tiempo con Denki-han me está afectando. – dijo el digimon con una pata detrás de su cabeza.

Luego de ese comentario un silencio se formó entre todos los digimons, dejándoles escuchar a las chicas humanas.

Mimi: ¡Toma! – dijo para oírse que lanzaba agua.

Hikari: ¡Oye, para! – se quejó la chica.

Mimi: ¡Te toqué! – se escuchó decir victoriosa a Mimi.

Hikari: Cielos… - escuchó la gata digimon quejarse a su amiga.

Después los digimons escucharon que Sora llegó, recibiendo el mismo trato acuático de parte de Mimi.

Tentomon: Los humanos son raros… – dijo Tentomon a un volumen bajo como para no ser escuchado por las chicas.

Digimons: De acuerdo. – dijeron el resto al unísono.

De pronto, Agumon sintió pequeñas burbujas salir del lugar donde estaba sentado, obligando al dinosaurio digital a sacar sus brazos del agua.

Agumon: Juraría que sí me lavé las manos. – dijo Agumon mirando sus palmas.

El digimon sentía de nuevo sus manos demasiado grasosas, lo cual no concordaba con el hecho de que se limpió en las regaderas antes de entrar. Agumon simplemente tomó la toalla sobre su cabeza y limpió sus manos.


Meiko buscaba sin éxito la funda para sus lentes en el casillero mientras los tres digimons que la acompañaron esperaban a un lado. De pronto, Meicoomon saltó dentro de una de las canastas para toallas.

Meicoomon: ¡Gira, gira! – dijo el digimon feliz al encontrar telas por montones.

Biyomon: Ten cuidado. – dijo Biyomon preocupada.

Terriermon saltó entonces intentando ver lo mismo que Meicoomon, pero terminando por empujar a ambos dentro de la canasta.

Biyomon: ¡Chicos! – gritó Biyomon preocupada lanzándose a la canasta también.

Meicoomon: ¡Es muy suave! – exclamó Mei-chan frotándose contra las toallas.

Biyomon: Yo también quiero ver. – dijo el ave terminando de lanzarse dentro.

Los tres digimons disfrutaron de la suavidad y las esponjosas prendas hasta que sintieron que la canasta entera se movía.

Terriermon: ¡Ahy, no! – exclamó Terriermon asustado al haber otro humano cerca.

Biyomon: Rápido, finjan ser peluches. – dijo Biyomon para de inmediato posar inanimada al igual que Meicoomon y Terriermon.

Meiko: Aquí está. - dijo Meiko tomando su estuche de lentes, mientras una empleada se llevaba la canasta sin que la chica lo notara. – Discúlpenme por tardar… - paró Meiko de hablar al no encontrar a ningún digimons donde los dejó.


Hikari: Meiko-san ya tardó mucho en regresar. – dijo preocupada, mirando de vuelta a Mimi, quien se bañaba con Palmon.

Sora: ¿Ella se habrá perdido? – empezó a suponer Sora.

Momo: Quizá deberíamos irla a buscar. – propuso Momo.

Jirou: No hace falta. La escucho venir… ¿Eh? – dijo Jirou sentándose erguida en la bañera al escuchar a la chica.

Meiko: ¡Oigan! – entró con una respiración cortada al correr desde los vestidores. – Mei-chan, Biyomon y Terriermon… - comenzó a decir preocupada.

Los digimons vieron las sombras difuminadas de las chicas humanas salir a toda prisa de las tinas, a través del plástico movible hecho por Yaoyorozu. Cuando estas fueron a dejar a Palmon con el resto, les ordenaron no salir hasta que volvieran, dejando que el silencio que siguió después llevara un pensamiento a la mente de Gomamon. Mientras el digimon revolvía el agua con sus aletas, este se armó de valor hablándole al resto.

Gomamon: Oigan, ¿cómo se sienten respecto a los chicos nuevos? – preguntó temeroso de la reacción a su pregunta.

Agumon: ¿Cómo? – preguntó extrañado el dinosaurio.

Gabumon: ¿De qué estás hablando? – preguntó Gabumon de espaldas.

Gomamon: Bueno, me refiero a qué…. ¿no tienen una sensación que ya conocían cuando conviven con ellos? Me refiero a que…– dijo jugueteando con el agua. – …pasando el rato con Tenya me recuerda a como me sentía cuando esperábamos a Jo y a los demás. – terminó su punto Gomamon.

El resto no dijo nada, hasta que Gabumon, aún de espalda, rompió el silencio.

Gabumon: Ahora que lo mencionas… creo que sé a qué te refieres. A pesar de lo cerrado que puede ser, Shoto me da la misma sensación que Yamato cuando nos encontramos en la Isla File. – dijo Gabumon al resto.

Gatomon: ¡Es cierto! – exclamó eufórica la gata. - Ya conozco esa sensación de olvidar el sentimiento de buscar a alguien con todas mis fuerzas y recordarlo después. Me ocurrió cuando me encontré con Hikari. – dijo la gata con una toalla doblada sobre su cabeza.

Patamon: Con Eijiro me pasa igual. – agregó a la conversación Patamon.

Agumon: Yo no podría decir lo mismo sobre Bakugo. Aunque debo admitir que cuando peleamos los dos juntos, me dio la misma seguridad que Taichi cuando está conmigo en una pelea. – dijo Agumon apuntando con una garra a Gomamon.

Tentomon: Quizás es señal de que ya los aceptamos a ellos en el grupo también… – sugirió feliz el digimon.

El silencio volvió a inundar la sala, dejando a los digimons inmersos en sus pensamientos con la nueva información compartida entre ellos.


En los baños de hombres, casi todos los Niños Elegidos y héroes se hallaban en la misma tina general, mientras que Yamato se adelantó al cuarto de sauna. Daigo Nishijima emitió un quejido de relajación una vez inmerso hasta las costillas.

Taichi: Viejo. – dijo Taichi con sarcasmo a su profesor.

Nishijima: No nos llevamos tantos años, niño. – dijo Daigo devolviendo el golpe.

Taichi dejó salir una queja ante su derrota, mientras Koushiro y Takeru reían.

Nishijima: Aunque debo admitir que me dan envidia los chicos "U.A.", ¿acaso todos tienen cuerpos así? – dijo Daigo señalando con su mano hacia Bakugo.

Bakugo: Así es cómo se debe entrenar para ser él más fuerte… – dijo el chico con sonrisa prepotente, para luego desaparecer al recordar lo acontecido en su rescate de la Liga de Villanos.

Taichi: ¡Oh, entonces por eso Izuku-kun entrena tanto! – dijo Taichi dándole un golpe a la vanidad del rubio explosivo y a su vez animar el ambiente.

Izuku: ¡Taichi-san! – gritó el peliverde asustado de que la actitud explosiva de Bakugo recibiese impulso.

Bakugo: ¡CALLATE! – gritó Katsuki irritado, dejando salir pequeñas explosiones debajo del agua, percibidas solamente por Kirishima al estar junto a a Bakugo.

Kaminari: Tranquilo Bakugo, deja que este baño te relaje… – dijo Denki estirándose en la bañera hasta casi quedar cubierto a la barbilla.

Todoroki: Espero que esta vez no pase nada que haga salir a alguien antes de tiempo… – dijo el peliblanco a todos.

Izuku: Oh, ¿lo dices por lo que pasó con Kota-kun? – recordó Izuku el incidente en el campamento.

Iida: Kota-kun hubiese estado bien si Mineta-kun no hubiera insistido en escalar el muro. – dijo Iida haciendo un ademán.

Takeru: Debo decir que esa historia me causa curiosidad… – dijo Takeru a Iida.

Bakugo: Cuatro Ojos no opina lo mismo que tú. – dijo con una sonrisa que irradiaba venganza, mientras que la incomodidad dominó a Iida.

Koushiro: ¿Eh? ¿Por qué? – preguntó curioso el chico pelirrojo.

Kaminari: Deja que yo te cuente esa historia…. - dijo Denki pasando un brazo por los hombros de Koushiro.

Iida protestó cuanto pudo mientras Kaminari resumió la hazaña de Mineta en las aguas termales de hombres y mujeres en el campamento de entrenamiento.

Takeru: Jaja, es casi parecido a lo que le sucedió a Jo-senpai con Gomamon, jaja. – dijo sosteniendo su estómago por reír.

El hombre adulto y los adolescentes continuaron riendo por un tiempo más para después disfrutar en silencio del baño.


Mimi, Sora, Hikari, Uraraka, Momo y Meiko esperaban a Jirou, la cual se concentraba con sus jacks clavados al suelo en una zona donde no se notasen los agujeros producidos.

Jirou: Es inútil. Hay demasiados niños pequeños, no puedo distinguir si son Biyomon, Terriermon o Meicoomon. – dijo Kyouka retirando los jacks del suelo.

Hikari: Quizás están rodeados de gente y siguen actuando como peluches… – dijo Hikari pensando alguna explicación de no encontrarlos todavía.

Mimi: ¿Biyomon? ¿Terriermon? ¿Meicoomon? ¿están ustedes ahí? – preguntó Mimi, asomándose lo más que pudo en los casilleros.

Momo: Ya revisamos todo el vestidor de mujeres, no quedan más lugares donde puedan estar escondidos. – dijo Momo pensativa llevando una mano a la barbilla.

Mimi: El vestidor de mujeres… ¡Eso es, Momo-chan! – exclamó alegre Mimi tomando rumbo a la puerta del vestidor de hombres. - ¡Con permiso! – gritó Mimi abriendo la puerta de par en par, sintiendo como la vergüenza la invadía conforme más hombres volteaban sorprendidos por el repentino asalto.

Meiko: ¡Mimi-san! – intentó Meiko detener a Mimi al estar más cerca.

Momo se había llevado ambas manos a la boca tapándola por el atrevimiento de su anfitriona, mientras Jirou ocultó rápidamente los jacks en las fundas, y Sora, Hikari y Uraraka quedaron boquiabiertas por la sorpresa.


Debajo de una montaña de ropa apilada, los tres digimons perdidos tomaron un respiro cuando desenredaron los montones de ropa que los cubrían.

Terriermon: Nos alejamos mucho. – dijo el digimon alzando sus orejas para intentar escuchar el entorno, hasta que captó algo a lo lejos. - Es Mimi, la escucho por allá… – dijo señalando rápido hacia una dirección con puertas para toallas.

Biyomon ayudó a Meicoomon para que aterrizara con seguridad en el suelo, aventurándose los tres por su cuenta en el pasillo.

Biyomon: No te preocupes. – dijo Biyomon sosteniendo la mano de Meicoomon mientras avanzaban, con Terriermon al final del grupo.

Meicoomon: Meeeiii… – exclamó Mei-chan con miedo, acercándose Terriermon.

Terriermon: ¡Momantai! Pude escuchar también a Meiko, todas las chicas están cerca buscándonos. – dijo el digimon sujetando la pata libre de Meicoomon y dando un suave apretón tranquilizador.

Biyomon: ¿Seguro que es por ahí? – preguntó Biyomon, apuntando a dicho lugar.

Terriermon: Si, la escuché desde esa dirección. – afirmó seguro Terriermon.


Luego del periodo de calma, Kirishima recordó que en medio de su perorata Iida se levantó en la tina, lo que le recordó que llevaba el nuevo accesorio de su disfraz, el cual estaba siendo probado.

Kirishima: Por cierto, Iida-san, ¿las fundas que Yaoyorozu-san creó funcionan bien? – preguntó el chico con el pelo negro mojado.

Iida: Si, – dijo Iida colocando una mano sobre su pantorrilla. – …están hechas del mismo material que los guantes de Uraraka-san. – habló Iida con ademanes, usando la mano libre.

El comentario de Iida, al mencionar a Momo y Uraraka, le recordó a Taichi que los Digimons estaban en la sección de las chicas. Por ello Una vez más, el chico decidió confrontar a su profesor por más información.

Taichi: Profesor… díganos más de los Digimons Infectados y lo que sepan del Digimundo. – encaró Taichi al hombre adulto.

Nishijima inhaló aire demostrando contención, gesto que no fue infravalorado para Shoto, Bakugo e Izuku, mientras el resto esperó con tranquilidad la respuesta.

Nishijima: No sé mucho de eso. – contestó el hombre con naturalidad.

Taichi: ¿Aunque sea alguien tan importante en esto? – contestó rápido Taichi, sorprendido de la respuesta al igual que el resto.

Nishijima: Soy un empleado cualquiera. – continuó respondiendo Daigo a Taichi.

Takeru: ¿Es decir, esclavo de Himekawa-san? – preguntó Takeru enseguida.

Nishijima: Jaja, qué grosero. – confrontó Daigo el sarcasmo del chico de 14 años.

Taichi quedó pensativo sobre qué cosas más eran desconocidas hasta para la organización con la que ha estado colaborando el Sr. Gennai sin decirles nada.


Biyomon: Seguro que podemos salir por ahí. – dijo Biyomon señalando un cubículo que sí estaba abierto.

Terriermon/Meicoomon: Ok. – respondió Terriermon tranquilo y Mei-chan tímida.

La primera en saltar por la trampilla fue Biyomon, seguida de Meicoomon y por último Terriermon con dificultad para pasar los pies. Los tres digimons quedaron sentados sobre el suelo una vez que cayeron.

Biyomon: Si, volvimos. – gritó Biyomon eufórica.

Meicoomon: ¿Dónde estamos? – preguntó Mei-chan desorientada.

Biyomon: Mmh, ¿Terriermon? – preguntó Biyomon a Terriermon, mientras ella y Meicoomon volteaban a verlo, fingiendo ser un peluche con sudor de nervios cayéndole por su cara.

Ambos digimons voltearon hacia dónde veía Terriermon, encontrándose con un niño de 10 años, observándolos anonadado e impresionado. El pánico fue inmediato para los dos digimons mientras adoptaban una posición cómoda para fingir ser peluches al igual que Terriermon. Los tres digimons pudieron escuchar al niño alejarse y llamar a su padre, cosa que provocó que cerraran los ojos fuertemente. Esperando que se alejara como si fuera un fantasma, lentamente abrieron los ojos topándose con que el niño había regresado con 3 adultos que los miraban detenidamente, aumentando su pánico sin poderse mover.


En el momento en que Gatomon escuchó los gritos de Hikari cuando Mimi irrumpió en el vestidor de hombres, la gata blanca decidió ignorar las órdenes y salir de la tina para buscar a su compañera. Gomamon fue el único que la siguió sin darle oportunidad de objetar nada. El encontrarlas no fue difícil debido a la voz de Mimi retumbando en todo el lugar. Luego de ponerse al día de la situación, Gatomon subió a los brazos de Hikari mientras Gomamon observaba desde el suelo y Jirou continuaba intentando encontrar a los digimons perdidos.

Meiko: Mei-chan… – susurró Meiko preocupada.

Sora: Está con Biyomon y Terriermon, no te preocupes. – dijo Sora a Meiko.

Jirou: Chicas ¡creo que acabo de escuchar a Biyomon y Meicoomon! – dijo Kyouka rápidamente, mientras esta se cubría las orejas para enfocarse mejor.

Mimi / Uraraka / Momo / Meiko / Sora: ¡¿Cómo?! – gritaron todas.

Jirou: Definitivamente los escuché desde los casilleros en este baño. – dijo la chica sonrojándose.

Entonces todas oyeron conversar a hombres saliendo de la zona de casilleros, cubriendo todas con su cuerpo a Jirou para que esta guardara sus jacks.

Hombre 1: Creí que harían una actuación. – comentó el hombre al otro individuo.

Hombre 2: ¿Quién se pone trajes de animal en un baño? – respondió burlándose.

Gomamon: Yo iré a ver. – dijo resuelto el digimon, listo para adentrarse.

Sora: No. – ordenó Sora, agachándose y sujetando a Gomamon.


Taichi abrió la puerta siendo embestido por el vapor de agua del cuarto de sauna. Al girar a su derecha se topó con la última persona con la que deseaba quedarse a solas: Yamato. El chico rubio y el chico de pelo castaño se quedaron mirando unos momentos con incomodidad, antes de que Taichi avanzara y se sentara en los cubículos que dejaban ver la puerta de frente.

Ambos adolescentes cerraron los ojos, mirándose esporádicamente con un ojo cada uno. Justo después oyeron la puerta abrirse, seguido de fuertes gritos.

Bakugo: ¡NO ME ESTEN SIGUIENDO! – gritó Bakugo con su voz ronca.

Iida: Bakugo, no te estamos siguiendo. Nosotros también decidimos que es tiempo de usar la sauna. ¿No es verdad, Todoroki-kun? – dijo Iida haciendo ademanes mientras este hablaba y volteaba a ver al chico bicolor.

Todoroki: Así es. – puntualizó el bicolor antes de percatarse que había alguien más en el cuarto. – Yamato-san, Taichi-san. – llamó Shoto a ambos.

Iida: Chicos... – saludó cortésmente Iida.

Yamato/ Taichi: Hola… – dijeron ambos hablando al mismo tiempo, y callándose de inmediato.

Bakugo: Ksss, par de tontos. – dijo Kacchan casi en un susurro, mientras este se sentaba en la sección previa a la de Taichi.

Todoroki se sentó junto a Yamato e Iida se sentó en la sección del cuarto que quedaba vacía. El chico bicolor comenzó a platicar con Yamato, con la intención de evitar el tenso ambiente que había dentro del cuarto, enfocándose en preguntas sobre el próximo festival escolar.

Mientras tanto Iida se perdió en sus pensamientos, reflexionando lo ocurrido justo antes de entrar a los baños.

Flashback.

Himekawa: En serio, lo lamento por todo. – dijo la mujer haciendo una reverencia de disculpa frente a Momo e Iida.

En una zona apartada de la sala recreativa, luego de regresar con Meiko y Meicoomon después de que estas se habían alejado, los agentes especiales Nishijima y Himekawa comenzaban una conversación con el presidente y vicepresidenta de la clase 1-A, por petición de Nishijima.

Los dos adolescentes aceptaron con sus reservas al saber quién quería hablar con ellos. Nunca esperaron que Maki Himekawa se disculpara de la nada tan repentinamente.

Momo / Iida: ¿Qué? – preguntaron ambos incrédulos, y confundidos.

Himekawa: Mi actitud hacia todos ustedes desde que llegaron no ha sido la más agradable, y lo de anoche no se queda atrás. – dijo Maki incorporándose para mirarlos de frente. – Actué en base a prejuicios y temores, de los cuales ustedes no tienen culpa. – dijo ella viendo al hombre de yukata con mangas remangadas.

Momo: Pero… - dijo la chica mirando un momento a Iida, dándole el mensaje de que ambos debían apoyar esta muestra de cooperación repentina con precaución.

Himekawa: Me disculpo por lo que dije en el incidente de anoche, y por la falta de empatía que mostré por la situación suscitada contigo, Iida-san. – dijo mirando al chico y luego a la chica. – Y por las palabras que te dije luego de eso, Yaoyorozu-san. La verdad es que todavía me cuesta aceptar que niños como ustedes les resulte tan fácil enfrentarse a situaciones de tal peligro. – dijo Maki de manera que quedara en evidencia su apertura hacia con los superhumanos, dejando sin palabras a los dos adolescentes.

Iida: N-Nosotros… - comenzó Iida intentando articular palabras.

Momo: Acepto sus disculpas, Himekawa-san. – dijo rápidamente la chica, sorprendiendo tanto al peliazul y al adulto.

Iida: Yaoyorozu-san… - llamó Tenya mirando a la chica a su lado.

Momo: Iida-san. En nuestra labor como héroes encontraremos personas que no estén de acuerdo con nuestro actuar. La mejor manera de evitar conflictos será siempre dialogar y entendernos. No importa en qué dimensión sea, pienso que eso es algo universal. – dijo Momo volteando a ver a Iida rápido y después a Maki.

Iida pensó un momento lo que Yaoyorozu acababa de decir. A la mente del chico vinieron las interacciones que habían tenido él y Gomamon durante las 3 semanas que llevaban de conocerse. Recuerdos de él golpeando a Midoriya intentando disuadir a Momo y los demás de rescatar a Bakugo, y a Midoriya preguntando si él se encontraba bien antes de partir a las pasantías y mentirle. Acto seguido, el chico miró nuevamente a su compañera, correspondiendo el pensamiento.

Iida: Tienes razón, Yaoyorozu-san. – dijo feliz adoptando de inmediato una inclinación de reverencia de 90 grados. - ¡ACEPTO CON GUSTO SUS DISCULPAS, HIMEKAWA-SAN! – dijo fuerte el chico sorprendiendo a la mujer.

Nishijima: Ehh… – murmuraba Daigo, incapaz de procesar lo rápido que ocurría todo, hasta que los 3 fueron sorprendidos por risas provenientes de Himekawa.

Himekawa: Jajajaja…. Iida-san es muy entusiasta según lo que veo. – dijo la mujer controlándose lo más rápido que pudo. - Y Yaoyorozu-san es una excelente estratega, capaz de pensar con rapidez por lo que vi anoche. – dijo Himekawa limpiando lágrimas por la risa.

Momo: Mmm... Gracias. – agradeció la chica apenada por los repentinos halagos.

Himekawa: Como dijiste antes, el dialogo es lo que nos permite entendernos y resolver los problemas. Es por eso que les pido su apoyo para resolver el asunto de los Digimons Infectados, y encontrar la forma de que ustedes puedan volver a su hogar. – dijo la mujer mirando fijamente a ambos de nuevo, y estirando la mano para estrecharla con la chica.

Momo: Claro, cuente con nosotros. – dijo Momo más relajada y devolviendo el gesto a la mujer para un apretón de manos.

Acto seguido, Himekawa repitió el gesto con Iida, recibiendo la misma respuesta.

Iida: Apoyaremos en lo que podamos, Himekawa-san. – dijo Iida con seguridad.

Himekawa: Se que es demasiado pedir, pero por favor esperen para contarle a los demás sobre el incidente de ayer. Estamos preparando los últimos análisis para alimentar más el sistema de predicción de distorsiones, antes de compartirlo con Koushiro Izumi. – dijo la mujer de manera tranquila.

Momo: Claro. – dijo sorprendida, procesando lo que acababan de oír.

Iida: Si es así, no hay problema alguno. – dijo Iida motivado.

Nishijima: ¿Lo ves? Te dije que todo sería mejor cuando te disculparas, "Hime-chan". – dijo el hombre con los ojos cerrados y disfrutando de la victoria al reconciliar a sus dos "niños" con su compañera.

Lo siguiente que el hombre sintió fue dolor en la espalda, similar al que había tenido minutos antes, provocado por una mano extendida golpeando su espalda.

Fin de Flashback.

Iida salió de su estupor cuando escuchó que alguien chocó con las personas afuera, y cuando miró a los demás, pudo ver a Bakugo con los ojos abiertos, impactado por lo que estaba mirando a través del vidrio de la puerta.

Bakugo: Pero ¡¿qué mier…?! – decía el chico atrayendo la atención del resto.


Biyomon, Meicoomon y Terriermon corrían con la esperanza de escapar del vestidor lleno de otros humanos, motivo por el que terminaron entrando al cuarto de tinas de hombres. El vapor en el aire era tan espeso que podían sentirlo cada vez que respiraban. Biyomon al final terminó chocando contra un adulto, provocando al resto chocar entre todos y acabar los tres en el suelo.

Rápidamente los digimons se sentaron y levantaron la mirada temerosos de ser descubiertos. Tanta era su preocupación que ninguno pudo emitir ningún sonido aparte de ligeros llantos atorados en sus gargantas. Incluso el siempre parlanchín Terriermon tenía un nudo en su garganta de dimensiones planetarias. Solo una palabra salió de la boca del Digimon de la Fe.

Terriermon: ¿I-I-Izuku? – dijo Terriermon casi en un susurro.


Afuera del cuarto de hombres, Jirou conectó un jack nuevamente en la entrada de los casilleros de hombres. Gatomon había bajado de los brazos de Hikari, con la esperanza de que las orejas de gata ayudaran a Jirou a encontrarlos.

Jirou: Escuché claramente a Terriermon, ¡están en los baños! – dijo la chica guardando nuevamente su jack.

Gatomon: Es verdad. Yo también lo escuché. – confirmó Gatomon mirando a Hikari y Uraraka.

Mimi: Tenemos que entrar. – dijo Mimi con determinación al resto.

Meiko: ¿Eh? – exclamó nerviosa por la propuesta.

Ochako: Pero ¿cómo vamos a hacer eso? – preguntó preocupada y sonrojada de lo que estaba implicándose que debían hacer.

Mimi: No te preocupes. ¡Déjamelo a mí! – dijo Mimi rápido, cruzando la tela que fungía como puerta.

Momo: ¡Mimi-san, espera! – gritó Momo reteniendo a Mimi del brazo, siendo arrastrada también dentro.

Mimi: ¡D-Damas y caballeros! – gritó completamente apenada Mimi, mientras Momo estaba paralizada presa del pánico, y vergüenza. - ¡Mimi Tachikawa y Momo Yaoyorozu… - hablaba la chica evitando dirigir la mirada a cualquiera de los hombres asustados por su irrupción. - … les cantarán! – Mimi alzó una mano y, cuando Momo le soltó el brazo que había sujetado, la chica castaña tomó de la mano a la chica de pelo azabache hasta la misma altura.

A su vez, Mimi hizo señales al resto para que entraran.

Mimi: I wish Doushite… koko ni iru no… (Yo no sé por qué… te niegas a creer…). – Mimi cantaba, moviendo de un lado al otro el brazo extendido de Momo, quien por la vergüenza no se podía alejar.

Sora: Es nuestra oportunidad… - dijo Sora sintiendo la adrenalina invadirla.

Meiko: Si. – dijo Meiko corriendo primero, seguida de Sora, Hikari, Jirou y Uraraka.

Jirou / Uraraka: Lo sentimos, Yaoyorozu-san. – dijeron ambas moviendo los labios sin atreverse a mirar a su compañera.

Mimi: Oshiete kudasai i… (…que soy quien más te ama y…). - continuó Mimi su interpretación realizando una pose de llamada con la mano libre, y atrayendo a Momo para una pose de anime de chicas mágicas.

Sora sin pensarlo corrió la puerta para entrar a los baños, y a partir de ese momento, todo pasó en cámara lenta para ella.

Gomamon se deslizó por el piso mojado para tomar ventaja mientras las chicas vieron en su periferia a Koushiro, quien volteó asustado al reconocerlas y soltó sin querer la regadera con la que quitaba el jabón y shampoo. Kirishima volteó al sentir el agua mojarlo, para toparse a las chicas correr mientras la lluvia de la regadera nublaba el campo visual de Red Riot.

Mientras Sora, Meiko y Jirou avanzaban, Hikari puso el pie en una cubeta de madera a medio pasillo, invisible por el vapor. La cubeta sirvió como patín para que la chica continuara su trayecto hacia la pared sin poder detenerse para no perder el equilibrio. Takeru salió repentinamente del último cubículo de regaderas, en toalla rodeándole al chico la cintura, para detenerla.

Uraraka se había detenido en seco cuando Izuku salió de la tina general, ya con la toalla puesta. Se quedaron viendo el uno al otro, ambos con los ojos abiertos de par en par, con la diferencia de que Uraraka tenía la cara completamente roja.

Izuku: U-Uraraka-san. – dijo completamente consumido por la impresión.

Uraraka: ¡D-D-D-D-Deku-kun! –intentaba Ochako hablar bien sin éxito.

Meiko avanzó junto a Sora hasta toparse su propio obstáculo: Daigo Nishijima.

Meiko: S-Sensei... – dijo la chica con su timidez habitual, hasta que su visión fue bloqueada por una cubeta que alguien más le colocó de repente.

Meiko levantó la cabeza en cierto ángulo y pudo ver que fue Sora quien tapó su visión, mientras ella se alejaba con otra cubeta sobre la cabeza también.

Jirou: Es cierto, así no habrá problema. – dijo Kyouka buscando una propia.

Kyouka corrió rápido hasta ver una cubeta libre, pero otra mano alcanzó el objeto al mismo tiempo. Cuando ella miró rápido para encarar a quien le iba a arrebatar la cubeta, vio cabello rubio con forma de rayos eléctricos: era Kaminari sentado en el banquillo y agachado para tomar la cubeta.

Kaminari: ¡¿J-Jirou-san?! – preguntó este con sorpresa.

Jirou: ¡AHHHHHHHH! – Kyouka gritó con la cara sonrojada, intentando taparse los ojos mientras ella le enterraba sus jacks en los oídos a Kaminari, enviando una onda intensa de su don para golpear al chico.

Sora y Meiko rápidamente encontraron en el suelo las figuras de Biyomon, Meicoomon y Terriermon, que habían volteado hacia los gritos. Gomamon y Gatomon no se veían por ningún lado, y las chicas esperaban que estos no se perdieran para no tener que buscarlos también.

Meiko / Sora: ¡Mei-chan! / ¡Sora! – gritaron ambas al ver a sus digimons a salvo.

Biyomon / Meiko: ¡Sora! / ¡Mei! – gritaron los digimons corriendo hacia un abrazo.

Poco duró el pacífico reencuentro ya que ellas oyeron una puerta abrirse de golpe, y al voltear ambas vieron a Iida saliendo rápido del cuarto de sauna, seguido de Taichi y Yamato, y al fondo, Bakugo y Todoroki cruzaron la puerta también.

Sora. ¡AHHHH! – gritó viendo a Taichi, mientras Yamato lentamente cerró la puerta para evitar ser parte del espectáculo.

Taichi: ¡¿Qué rayos hacen aquí?! – preguntó Taichi en completo pánico.

Iida: Sora-san, Mochizuki-san ¡¿Qué significa esto?! – dijo haciendo su clásico ademán mientras la mano le temblaba.

Meiko: Eh. Es que… - intentó explicarse Meiko al chico peliazul.

Terriermon: Hola Shoto, Hola Kacchan… - dijo Terriermon saludando al chico bicolor y al rubio explosivo, el cual parecía una olla a presión a punto de explotar.

Bakugo: ¡TU NO ME LLAMES ASí! – gritó mientras seguía acumulando furia.

De regreso con Hikari, la chica de inmediato volteó su rostro hacia la derecha, evitando el contacto visual con Takeru.

Hikari: G-Gracias. – dijo tartamuda para no ver a Takeru en su actual estado.

Takeru: De nada. – dijo Takeru sin pena alguna, - ¿eh, Hikari-chan? – preguntó el chico al ver que Hikari volteaba de inmediato hacia el techo, y podía jurar ver sangre salirle de la nariz.

Cuando Takeru miró hacia donde había volteado Hikari, se topó con Izuku y Uraraka parados sin moverse.

Kirishima: ¡Uraraka-san! ¡¿Qué ocurre?! – dijo el chico sujetando firmemente la toalla en su cintura.

La chica cómo pudo explicó la situación rápidamente a sus dos compañeros.

Meiko: No se preocupen. No puedo ver nada. – dijo Meiko ajustando sus lentes - ¿Lo ven? Están completamente empañados. – dijo ella alejándolos y acercándolos de su cara mientras bajó la mirada hacia Meicoomon.

Luego de un momento Meiko se dio cuenta de su error, ya que aún tenía a Taichi frente a ella. Mientras tanto Hikari, que se limpiaba la nariz con las mangas como podía, se acercó con Uraraka, Kirishima e Izuku al grupo.

Terriermon: ¡Izuku! – gritó el digimon saltando hacia el peliverde.

Izuku: ¡Terriermon! ¡¿Qué haces aquí?! – preguntó el chico intentando ignorar al grupo de chicas reunidas en medio de los baños.

Terriermon: Larga historia… - dijo Terriermon dejando caer sus orejas.

Mimi: ¡Todo fue un éxito! ¿Verdad, Meimei? – dijo Mimi acercándose rápido y arrastrando con ella a la vicepresidenta de la clase 1-A, que usaba lentes oscuros.

Meiko: "Cias". – dijo ella enfocándose en Mimi, aún sin poder ver bien.

Las otras chicas se concentraron tanto en imitar a Meiko que tardaron en notar que su respuesta no tuvo sentido. Meiko lo notó y casi llevó una mano a la boca.

Hikari: ¿Eso no significaba "gracias"? – dijo Hikari cerrando los ojos y pidiendo que la tierra se la tragase de una vez.

Mimi: Ah ¡qué lindo! – contestó la chica intentando ayudar a sus amigas.

Kaminari: Yaoyorozu-san, ¿tú también fuiste parte de esto? – preguntó el rubio recuperándose del aturdimiento mientras se acercaba junto a Jirou al grupo.

Momo: ¿Ka-Kaminari-san? ¡No es lo que piensas! – dijo Momo volteando vagamente hacia donde escuchó que estaba Kaminari parado.

Mimi: ¡Izu-nichan! ¡Mira esos músculos! ¿Es parte de tu entrenamiento? – preguntó Mimi al peliverde, obteniendo una reacción paranoica de parte de Izuku.

Gomamon: Bueno, parece que ya están todos reunidos. ¡Misión cumplida! – dijo el digimon deslizándose por el suelo hasta topar con las piernas de Iida.

Iida: ¡¿G-Gomamon?! ¡¿Tú también?! – gritó Iida mirando hacia el digimon, mientras una vena le comenzaba a aparecer en la frente a Iida.

Gomamon: Oye, yo y Terriermon tenemos más derecho de estar aquí que las demás. – comenzó Gomamon a discutir con el peliazul.

La ira comenzaba a florar en dos personas en específico: Bakugo, cuyas manos comenzaban a dejar salir humo de micro-explosiones sin que nadie pudiese distinguirlas por el vapor, y Taichi, quien intentó resistir lo más que pudo con ejercicios de respiración que fueron inútiles al agotarse su paciencia.

Bakugo/Taichi: ¡VAYANSE DE AQUÍ! – gritaron ambos, con Bakugo dando un ceño fruncido al grupo, y Taichi cerrando los ojos y levantando la cara al techo.

Gatomon: Que bueno que Taichi cerró los ojos. – dijo a sí misma la gata digimon, subida en las vigas de madera del techo.


Preparatoria U.A., 18 de agosto, 22:59 hrs.

Tsuyu: Gero, Mineta-chan, ¿pasa algo? – preguntó la chica con don de rana al chico de pelo formado de bolas moradas, quien no dejaba de masticarse las puntas de sus dedos.

El chico, recostado en su futón a la mitad de la sala común junto al resto de estudiantes de la clase 1-A dormidos, continuó mordiendo un momento más las puntas de sus dedos antes de responder.

Mineta: Siento que está pasando algo en algún lugar donde quiero estar y no lo estoy. – dijo el chico siguiendo con la mordedura de sus yemas.


Parada de autobús, Tokio, 9 de julio de 2005, 16:27 hrs.

Los Niños Elegidos, Meiko y la clase 1-A se despedían desde lejos de los agentes especiales Nishijima y Himekawa, parados en la entrada de las aguas termales.

Después de que los encargados de seguridad del lugar entraran y escoltaran fuera a todas las chicas, a ninguna les quedaron ánimos para seguirse bañando. Mientras Himekawa y Nishijima negociaban con los administradores para evitar más problemas, las chicas volvieron a la habitación alquilada para recoger al resto de digimons, vestirse y ocultarlos en las maletas lo más rápido posible.

A los pocos minutos los chicos ya habían salido, con las miradas de todos en la sala sobre ellos. Meiko sintió que debía disculparse por tantos problemas, ya que, si ella no hubiese olvidado su estuche de lentes, todo esto no habría sucedido. Por ello, la chica se inclinó disculpándose a la distancia con los dos adultos que los ayudaban. Nishijima fue el único en devolver el gesto de despedida a Meiko.

Una vez que todos los adolescentes subieron al autobús y este se alejó del lugar, el hombre inició una conversación con su compañera.

Nishijima: Himekawa-san, ¿tú que piensas? – habló Daigo sin voltear a ver a Maki, siguiendo este con su mirada el autobús.

Himekawa: ¿Sobre qué? – preguntó ella sin saber de qué hablaba Daigo, mientras ambos se dirigían al estacionamiento para seguir a la distancia al autobús.

Nishijima: ¿Son felices o infelices por lo que son? – dijo el agente, deteniéndose y recargando una mano en la cadera.

Himekawa: ¿Tú qué es lo que crees? – respondió Maki al hombre.

Nishijima: Yo quiero que sean felices. – respondió sinceramente el hombre.

Himekawa no mostró reacción ante la respuesta de Daigo, volteándose hacia la zona de estacionamiento.

Himekawa: Los sentimientos personales interfieren en la misión. – dijo la mujer con su habitual tono neutro.

Nishijima: Eres tan fría. – soltó el comentario Daigo a la mujer.

Himekawa: Tu eres demasiado amable con ellos. – respondió Maki para reanudar sola el camino.

Daigo se quedó reflexionando lo que le acababa de responder Himekawa, junto a su conversación la noche previa.

Flashback.

Luego de regresar a Iida y Yaoyorozu a sus respectivos hogares de acogida, Daigo Nishijima emprendió camino a la oficina, donde debía coordinarse con Himekawa para la operación de custodia del día siguiente a un local de baños termales. El hombre abrió la puerta luego de sujetar algunos segundos la perilla, reflexionando la charla que deseaba tener con su exnovia y compañera.

Nishijima: Himekawa-san, creo que fuiste demasiado dura con ellos. – dijo el hombre de regreso en la oficina, intentando no sonar molesto.

Maki dejó de ver la computadora que estaba usando para mirar a Nishijima.

Himekawa: No podemos correr ningún riesgo, en especial cuando decides tratar a fenómenos de circo como tus hijos. – dijo ella en su tono frio habitual.

Nishijima: No sabes por lo que esos niños han pasado ni por lo que están pasando… - dijo notablemente molesto a la mujer.

Durante unos segundos de silencio, Nishijima recordó haber escuchado a escondidas a varios integrantes de la clase 1-A preocupados por sus seres queridos en casa, destacando la vez que encontró a Uraraka en el hotel llorando al pie de una ventana murmurando sobre extrañar a sus padres. Daigo respiró para calmarse y continuar su monólogo, pero Himekawa se levantó de repente, y giró bruscamente el monitor hacia él, mostrándoselo.

Himekawa: Las lecturas de estas distorsiones son similares a las de hace casi un mes y dos semanas. – dijo ella mostrando resultados gráficos, junto a fotografías de Iida y Momo desde cámaras de una camioneta militar.

Nishijima solo se quedó mirando la pantalla sin decir nada, tragando saliva.

Himekawa: Además está el asunto de que ellos pueden usar los Emblemas de los Niños Elegidos. Hay algo anormal en ellos, eso es innegable. – afirmó la mujer.

Nishijima: ¿Y por qué no averiguarlo junto con ellos? ¿Por qué ocultarles esta información que también les concierne? – preguntó Daigo, armado de valor para enfrentar los argumentos de su compañera.

Himekawa: La Fase 2 solamente involucraba reunir a los Niños Elegidos con Izuku Midoriya. Esto no era parte del plan. – dijo Maki viendo a Daigo.

Nishijima: Nosotros ya sabemos que las cosas nunca salen como están planeadas. – dijo el hombre sin pensar.

Himekawa: ¡Así cómo "ella" nunca tenía planeado que fueran solo 4! – gritó Maki notándose que contenía su enorme y visible molestia.

Un nuevo silencio volvió a surgir entre los dos adultos, esta vez era más incómodo que el anterior.

Himekawa: Discúlpame. – dijo la mujer, organizando un fajo de hojas como distracción.

Nishijima: No tienes por qué. – dijo el hombre luego de aclararse la garganta. – Se que estás nerviosa por esto que descubriste. Pero recuerda que el Digimundo siempre tiene una forma de equilibrar la balanza. Quiero pensar que esto es algo para nuestro beneficio y no al revés. – dijo Daigo viendo a los ojos a Maki.

Ambos volvieron a permanecer callados otro momento antes de que Maki hablara.

Himekawa: De acuerdo. Pero no puedes decirles nada de esto hasta que tengamos más claridad de qué está pasando. – dijo Maki dejando el fajo de hojas sobre la mesa. – Y tampoco a los Niños Elegidos. No sabemos cómo afectará esto la dinámica entre ellos y sus digimons. – concluyó Himekawa.

Nishijima: Claro. Y volviendo al tema de mis "hijos" … – dijo Daigo haciendo el gesto de comillas con las manos. - La oficina los considera un activo importante por alguna razón. Quizás sería mejor que en vez de tratarlos como herramientas, los trataras como a cualquier otro agente… como a mí. – dijo Daigo, esperando que eso terminara de convencer a su compañera de ceder.

La mujer permaneció callada, dejando en suspenso a Nishijima, hasta que esta cerró su computadora y lo miró atentamente.

Himekawa: Apenas son unos niños. Aún basan sus acciones por sentimientos personales. – dijo ella como respuesta.

Nishijima: ¿Y cómo crees que reaccionarán luego de lo que pasó hoy? – contraargumentó Daigo a Maki.

Himekawa: Supongo que ese resentimiento crecerá. – dijo sonando rendida ante la obvia verdad. - ¿y qué propones que haga? Si comienzo de pronto a ser como tú, desconfiarán más y la enemistad será mayor. – preguntó la mujer a Nishijima.

Nishijima: Solo… demuéstrales que eres confiable, como yo. Recuerdas que soy alguien de confianza, ¿verdad? – preguntó Daigo mirando a los ojos a Maki.

Makí se quedó callada antes de contestar, ante el nerviosismo del hombre.

Himekawa: ¿Y cuál sería el primer paso? –continuó ella preguntando a Daigo.

Nishijima: Creo que deberías empezar con una disculpa. – dijo Daigo triunfante.

Fin de Flashback.


Dentro del autobús todos optaron por sentarse hasta el final del vehículo, siendo los Niños Elegidos los más pegados al fondo y dejando a la clase 1-A llenar los demás asientos, provocando que casi la mitad del autobús estuviese lleno. Meiko se encontraba sentada justo en medio de todos en el asiento trasero.

Kirishima: ¡Qué día! – dijo Kirishima en un intento por lidiar con el incómodo silencio producto de toda la situación.

Lamentablemente, esto no surtió efecto. Takeru, quien veía la intención de su compañero de cuarto, decidió traer cualquier tema a la mesa.

Takeru: Mochizuki-san, ¿tú eres de Shimane? – preguntó Takeru, iniciando conversación.

Meiko: Oh, Eh… soy de Tottori. – contestó Meiko con timidez.

Takeru: Muy cerca. Recuerdo que mi abuela también decía "Cias" cuando agradecía. – contestó el rubio menor a la chica.

Mimi: ¿Dónde queda Tottori? – preguntó Mimi estirándose de la ventana a Takeru.

Koushiro: Es cerca de las dunas. – informó el pelirrojo a la chica.

Momo: Está cerca de Shimane. Hace un tiempo conté que uno de nuestros compañeros es de la misma región que Meiko-san. – dijo Momo mirando a Mimi.

Uraraka: Si. Creo que era Sato-san. – dijo la chica uniéndose a la conversación.

Taichi: Shimane es donde no hay computadoras. – dijo Taichi con burla a Yamato.

Taichi creyó que luego del incidente en los baños termales, Yamato estaría un poco más abierto que al principio del día. Mientras tanto el resto de Niños Elegidos miraban apenados el recuerdo de las penurias que Takeru y Yamato les platicaron a los demás luego del ataque de Infermon.

Yamato: No-o te burles. Eso fue hace mucho. – dijo Yamato viéndolo con sus ojos fijamente, pero sin resentimiento.

Kaminari: Taichi-san, esa vez tú estropeaste tu computadora cuando Koushiro-san no estaba, ¿verdad? – dijo Denki sin cuidado, bajando Koushiro la cabeza.

Taichi: Eh. ¡¿Les contaste eso también?! – preguntó Taichi, espantando a Izuku.

Izuku: B-bueno… no podía dejar de lado que nos quedamos solos Yamato-san, Sora-san y Takeru-kun. – dijo Izuku chocando sus dedos índices con nervios.

Meiko: Oigan… - Meiko trató de intervenir en la pelea que creyó culpa suya.

Mimi: Solo los buenos amigos se pelean. – dijo Mimi susurrando fuerte a Meiko, para ser escuchada por Taichi y Yamato.

Taichi / Yamato: ¡NO ESTAMOS PELEANDO! – gritaron ambos, girando ligeramente a Mimi.

Una risa de casi todos los humanos invadió el autobús, mientras el chofer veía al nutrido grupo divertirse, y pegando una sonrisa también.

Kaminari: Naaa, otro día… otro tropo de las historias de mundos isekai cumplidos. – dijo el rubio eléctrico cansado, con los ojos cerrados.

Todoroki: ¿Cuál sería ese? – preguntó a Kaminari.

Kaminari: El de los "onsen", por supues... – habló él hasta ser callado por Jirou.

Hikari hizo callar a todos con un dedo en señal de silencio, siendo imitada por Jirou. La hermana de Taichi señaló hacia Gatomon y los demás digimons, sentados donde no fueran vistos por otros pasajeros. Hikari sacó la cámara, al igual que Jirou y Momo, quienes sacaron sus smathphones para tomar fotos.

Las imágenes eran de Gatomon recargada en la pared del asiento mientras abrazaba a Patamon en su regazo, y a un lado Gomamon y Agumon dormidos mientras estaban sentados con la cabeza agachada, y finalmente en los regazos de Mimi, Sora y Meiko, dormía exhausta Palmon junto a Biyomon y Meicoomon.

Izuku había mantenido a Terriermon con él, por lo que este pudo ver que el pequeño digimon había caído rendido de sueño igualmente. Esta imagen provocó una ligera sonrisa al Niño Elegido de la Fe, mientras tomaba su propio teléfono y guardaba la foto de Terriermon con un hilo de saliva saliendo de su boca.

Meiko: Ojalá que todos nos llevemos bien. – expresó Meiko con felicidad.

El autobús siguió su camino con todos mirando hacia la carretera, siendo Bakugo el que no dejó de ver en ningún momento el paso de los edificios, pensando.


Familia Kido, 18:10 hrs.

Gomamon: Y después… jajaja... Mimi dijo… - dijo Gomamon conteniendo la risa mientras volteaba a ver a Jo, que seguía escribiendo en el cuaderno abierto sin prestar atención. – Oye… Jo, ¿Me estás escuchando? – preguntó Gomamon.

Jo solo murmuró una respuesta afirmativa sin despegar la vista del cuaderno, pero el digimon sentía que el chico mentía y estaba lejos de aquella conversación. De repente, Gomamon escuchó la puerta del cuarto abrirse. No tuvo tiempo de voltear a ver quién entraba hasta que la mamá de Jo estaba a la vista, trayendo una bandeja con un plato servido con la cena del día de hoy.

Sra. Kido: Ahora está sumergido en el estudio. No te está ignorando a propósito. Es algo de familia. – dijo la mujer, justificando a su hijo ante el visitante digital.

Gomamon siguió con la mirada a la madre de Jo mientras se retiraba de la habitación, sintiendo un enorme vacío que la respuesta de la Sra. Kido no llenó.

Gomamon: Mmmm… – murmuraba Gomamon sin ser escuchado por Jo.

La conversación que tuvo con los otros digimons en las aguas termales, volvía una vez más a su mente mientras el digimon se movía a la sala, lista para que el resto de habitantes del domicilio cenaran.

En la mesa ya se encontraba Iida poniendo los platos servidos por la Sra. Kido, tanto para ella y él como para el digimon.

Iida: Gomamon. La cena ya está servida. – informó Iida con un ademán.

Esta simple acción provocó en Gomamon una sonrisa que apenas lucho por contener, desplazándose hasta su silla asignada.

Gomamon: Tenya. ¿Por qué quieres ser un héroe? – preguntó el digimon mientras tomaba su lugar en la mesa.

Iida se quedó congelado por la sorpresiva pregunta, mientras que la Sra. Kido se sentaba para escuchar atenta la respuesta del chico.

Iida: No es por ser grosero, pero, ¿por qué el repentino interés? – preguntó Iida de la manera más cortés que él pudo.

Gomamon: Bueno… Jo quiere ser médico. Me lo contó desde que nos conocimos cuando llegó al Digimundo. Izuku también decía desde ese tiempo que él quería ser un héroe como ese tal "All Bright". – dijo Gomamon recordando dicha época.

De repente, el chico de lentes comenzó a reírse para sorpresa de Gomamon.

Gomamon: ¿Qué es tan divertido? – preguntó confundido el digimon.

Iida: El nombre correcto es "All Might", no "All Bright" – dijo Iida ocultando la risa.

Gomamon: Ahh. – exclamó Gomamon teatralmente, haciendo reír a los humanos.

Iida: Bueno… yo… me inspiré por mi hermano mayor. – dijo el chico llevando una mano detrás de su nuca por pena.

Sra. Kido: ¿Tu hermano? – preguntó la mujer, revisando con su mirada de perfil que la puerta del cuarto de Jo había quedado entreabierta.

Iida: Si. Se llama Tensei. Él era un héroe profesional, igual que 3 generaciones de nuestra familia. Un héroe que honraba las reglas y lideraba a la gente. – compartió Iida a la Sra. Kido y Gomamon.

Sra. Kido: Oh, igual que Jo. Su hermano Shin estudió para volverse médico como mi esposo. – dijo cerrando las palmas juntas con una sonrisa.

Iida: Se convirtió en mi sueño volverme un gran héroe como él. – dijo Iida mirando el plato, sin la alegría eufórica con la que contó a Midoriya y Uraraka esta historia.

Gomamon: ¿Por qué dices que "era" un héroe? – preguntó extrañado Gomamon.

El chico peliazul permaneció un momento callado luego de esa pregunta. Gomamon pudo ver cómo este parecía ser un tema delicado para él.

Gomamon: Perdona. No era mi intención… - se disculpaba Gomamon cruzando sus brazos en el aire una y otra vez, nervioso de haber molestado a Iida.

Iida: No… está bien Gomamon. – dijo el chico recuperando la compostura y mirando a la mujer humana y al ser digital.

Iida entonces relató a ambos la misma historia que contó a Uraraka y Midoriya antes del Festival Deportivo, así como la situación que obligó al anterior héroe "Ingenium" a retirarse, junto con una versión mesurada de su propio enfrentamiento por venganza contra el villano que atacó a su hermano. En cierto momento Iida dejó de hablar sintiendo que no podía continuar, hasta que Gomamon colocó una aleta en la mano del chico desde el otro lado de la mesa.

Gomamon: Hey, hey. No te pongas triste. Eso quedó en el pasado ¿no? – dijo el digimon foca retirando la aleta.

Iida: Si. – exclamó anonadado por la muestra de apoyo del digimon.

Gomamon: Cada enemigo poderoso que enfrentamos provocó que muchos de nuestros amigos murieran al intentar ayudarnos a combatirlos. Wizardmon, Chuumon, Piximon, Whamon, y muchos otros. – dijo el digimon con un tono de sabiduría, mezclado con nostalgia.

Ambos humanos veían ahora al pequeño digimon contemplar sus alimentos.

Gomamon: Al final pudieron renacer luego de que el Digimundo se recuperó. Pero eso no quita que en su momento nos sentimos impotentes cuando murieron. – dijo el digimon mientras comenzaba a escuchársele llorar.

Rápidamente Gomamon limpió las escasas lágrimas en su rostro, cambiando de nuevo a su actitud hiperactiva.

Gomamon: ¡Pero no hablemos de cosas tristes en la comida! ¿Ya les conté la historia de cómo me convertí en el mejor cantante de todos? – preguntó el digimon con su habitual tono de sarcasmo, sacándole una sonrisa a los dos humanos.

En la habitación del Niño Elegido de la Confianza, a pesar de que este hacía todo lo posible para concentrarse en sus estudios, le fue imposible a Jo ignorar la conversación en el comedor. Resignado, el chico decidió hacer una pausa para comer rápido su cena, tomando esta de donde la dejó su madre. A un lado de esta, el teléfono del chico tenía mensajes sin leer. El último en entrar tenía como remitente a alguien de nombre "Ume".


Familia Yagami, 18:45 hrs.

Sueño.

Ogremon saltaba de cuadro en cuadro por el suelo de la Ciudad del Inicio. Leomon lo perseguía con su espada desenvainada mientras el cielo rojo que había cubierto el Digimundo desde hace un tiempo no parecía llegar a su fin. Los dos digimons en nivel adulto siguieron con su persecución hasta que Ogremon se detuvo, y lanzó un golpe con su mazo de hueso a la cara de Leomon.

Fin de sueño.

Izuku: ¡AHHH! – gritó sentándose recto sobre la cama en la que se había recostado un momento.

Hikari: ¡Izuku-kun, ¿Qué ocurre?! – dijo la chica entrando a la habitación de cómputo corriendo desde la sala.

Uraraka: Deku-kun… – dijo llegando detrás de la chica, y su vez el resto de la familia Yagami se arremolinaron en la puerta.

Las dos chicas entraron al cuarto de cómputo, donde dormían los chicos para dar privacidad a las chicas en la habitación con literas. Ellas vieron al peliverde mirar hacia el frente, despertando como si hubiese tenido una pesadilla, con su don activado. Su respiración era casi como si acabara de correr una maratón, recargando las manos sobre las piernas.

Yuuko Yagami: Izuku, cariño ¿qué ocurre? – preguntó genuinamente preocupada la madre de los hijos Yagami.

Terriermon: Izuku, contesta por favor. – dijo el pequeño digimon poniendo una de sus manos sobre la rodilla derecha del peliverde.

Poco a poco Izuku calmó su respiración, desactivando su don en el proceso, mirando a todos a su alrededor. De inmediato, el chico puso a trabajar su mente a mil por hora, pensando en cómo sanar la situación sin alarmar más a nadie.

Izuku: No fue nada. Solo una pesadilla… sobre el campamento y el ataque. – dijo rápidamente a todos, pero mirando más a Uraraka.

Los padres de Taichi quedaron convencidos de inmediato, mientras que Uravity no quedó convencida por completo. Taichi y Hikari decidieron seguirle el juego y hablaron para convencer a Uraraka, esperando que cuando estos tuviesen oportunidad, podrían encargarse de interrogar a Izuku a solas.

En la casa de la familia Mochizuki, una madre escuchaba las voces de las ocupantes del baño, luego de un largo día fuera de casa.

Meicoomon: ¡Flotar es divertido! – dijo alegre la gata digimon mientras era sujetada por Meiko, ambas dentro de la bañera de su casa. – ¡Lo pasé muy bien! – le dijo Mei-chan a Meiko.

Meiko asintió, sobando la cabeza de su compañera mientras esta cerraba los ojos.


Afuera de la residencia Yagami, 19:00 hrs.

En una camioneta estacionada, Daigo Nishijima inspeccionaba con su mirada el edificio de la familia Yagami, y en específico hacía el balcón donde podía ver a un chico peliverde, aferrado a un peluche de orejas largas, conversando con una chica de cabello castaño lacio y un adolescente de enorme cabellera.

Himekawa: Si, todos han vuelto a salvo. – informó Maki por su celular. – No, nada fuera de lo normal. – terminó la mujer para luego cerrar el celular plegable.

Nishijima: Bueno, creo que ya podemos ir a casa. – dijo Daigo llevando una mano a la boca para cubrir un bostezo.

Himekawa: Eso supongo. – dijo Himekawa poniendo las manos en el volante.

De pronto una alarma desde el panel de control de la camioneta los alertó: era un llamado desde la oficina central a todas las unidades para una operación en curso.

Comandante: Se ha producido una fuerte interferencia de radio en el punto Tango. Las señales de advertencia indican un 95% de probabilidad de desastre. – dijo la voz del enlace con las Fuerzas de Autodefensa.

Mientras Himekawa navegaba a través del tablero de control, Nishijima sacó la laptop y comenzó a acceder al sistema de predicción de distorsiones, ingresando los nuevos datos proporcionados.

Comandante: Que los Oficiales de Gestión de Grado 1 tomen las medidas necesarias. Repito… - continuó el hombre avisando en la radio de la organización.

Nishijima: Es una distorsión. – dijo Daigo a Maki.

Himekawa: Punto Tango, eso es cerca de Shinonome. – dijo la mujer encendiendo el motor y dirigiéndose a toda velocidad al sitio.

Nishijima: ¿Allí otra vez? – cuestionó Daigo mientras corroboraba la localización de la distorsión próxima a surgir.

Ninguno de los adultos dijo nada durante el trayecto. Cuando llegaron al área, ambos agentes se encontraron con dos camionetas de las Fuerzas de Autodefensa y una camioneta con torreta. Al parecer ella y él serían los únicos agentes disponibles por el momento.

Nishijima se percató que los militares llevaban rifles automáticos cargados, esperando el arribo del superior al mando de la operación: Himekawa.

Antes de que Daigo pudiera hablar con su compañera, se abrió una distorsión en medio del cielo de la zona rodeada. De inmediato el hombre vio a un Ogremon caer con un estruendo al suelo, levantando tierra a su alrededor.

Un digimon nivel adulto. Esto era más de lo que podían manejar, pensó Nishijima.

Nishijima: ¿Llamamos a los Niños y a los Héroes? – dijo Daigo a Himekawa sin despegar su mirada del digimon.

Himekawa: No, son nuestra carta del triunfo. Además, ve su tamaño. No es tan grande como los Kuwagamons. – dijo la mujer a Daigo. – Es perfecto para probar otra vez la nueva arma. – dijo ella volteando hacia el comandante del pelotón.

Nishijima se giró hacia Himekawa luego de lo último que dijo.

Himekawa: Confirmación de desastre electrónico al frente. Debido a la emergencia, solicito contramedidas de la Fuerza de Respuesta a Desastres. – dijo la mujer al militar.

Comandante: Confirmamos petición del personal autorizado del Gobierno. Iniciamos contramedidas por desastre. – dijo él dando un saludo militar a Maki.

Acto seguido, el comandante se dirigió ahora a las tropas.

Comandante: ¡Preparen armas! – dijo este mientras los soldados apuntaban. – Objetivo: desastre electrónico al frente. – indicó él a los hombres el objetivo de ataque, mirando a su vez a la enorme bestia. - ¡Fuego! – ordenó de inmediato.

Una lluvia de balas cayó sobre el digimon ogro de ojos completamente blancos. Las balas golpeaban su piel, dejando ver ligeras descargas eléctricas sobre su cuerpo, haciendo que el Ogremon se arrodillara sobre una pierna.

Nishijima: ¡Si funciona! – gritó Daigo levantando un puño victorioso hasta el pecho.

Comandante: ¡Preparen nueva carga! – ordenó el militar al terminarse la carga.

El digimon no dio tiempo de terminar el cambio de cartuchos. Se incorporó repentinamente y lanzó un rugido bestial que resonó en todo el terreno baldío.

Himekawa: No... ¡Cúbranse! – gritó Maki cuando Ogremon saltó muy alto en dirección a los humanos, atacando la camioneta torreta con el mazo.

Himekawa extendió un brazo para cubrir a Nishijima mientras el hombre adoptaba una pose defensiva con sus brazos. Ambos agentes mantenían su mirada en el digimon que había aterrizado sobre el vehículo, aplastándolo casi por completo.

Ogremon saltó del techo de la camioneta destrozada y la golpeó con su mazo como una pelota de baseball, enviándola hacia los humanos.

Nishijima: ¡CUIDADO! – gritó Daigo avalándose para tomar del estómago a Himekawa, haciéndola tirarse al piso para evitar cualquier escombro.

Una inmensa nube de polvo se elevó cuando el vehículo impactó contra el suelo y rodó algunas veces. Lentamente, Daigo se incorporó dejando a Maki incorporarse también luego de caer sobre su espalda. Pero cuando la nube se disipó ambos vieron que Ogremon estaba justo a un lado, lanzando otro grito bestial.

Cuando el digimon volteó de frente hacia la pareja de los humanos, estos vieron a un animal salvaje a punto de matarlos. Por instinto Nishijima abrazó por la espalda a Himekawa en un intento de protección, y la mujer se quedó congelada en los brazos de Daigo. Justo cuando Ogremon levantaba su mazo para aplastarlos, Leomon cayó de la distorsión, y aplicó una leve llave a Ogremon. Un vistazo rápido a los humanos fue todo lo que obtuvieron del digimon león, quien de inmediato saltó llevándose a al digimon infectado de regreso a la distorsión, la cual se cerró a los pocos segundos de que ambos la atravesaron.

Maki Himekawa y Daigo Nishijima se quedaron viendo el lugar donde había una distorsión unos cuantos segundos antes, para luego soltar el aliento que ambos contuvieron sin saberlo.


Preparatoria Tsukishima, 11 de julio de 2005, 15:09 hrs.

Daigo Nishijima reacomodaba una caja con trabajos pendientes de revisión. Durante un instante un dolor punzante obligó al hombre a sujetarse la muñeca izquierda producto de caer sobre ella durante el incidente con Ogremon, dos noches atrás. El mismo día durante la revisión médica se le dijo que solo era una ligera torcedura y que sanaría si reposaba 3 días. Por tal motivo, Daigo pidió excusarse en la escuela hasta en la tarde, ya que tenía un asunto pendiente con los adolescentes bajo su cuidado y los Niños Elegidos. La concentración del hombre se interrumpió cuando escuchó abrirse la puerta de la oficina.

Taichi: Profesor Nishijima. – llamó Taichi pasando por la puerta.

Nishijima: Oh. Ya llegaron, chicos. – afirmó el hombre volteando a ver entrar a Taichi, Koushiro, Sora y la clase 1-A, con excepción de Momo.

Koushiro: ¿Otra vez se le hizo tarde? – preguntó el adolescente pelirrojo a Daigo, haciendo mención de su ausencia durante la mañana.

Sora: Debe ser difícil tener tantas obligaciones. – dijo Sora al profesor.

Nishijima: Bueno… no me va tan mal como a ustedes. – dijo el hombre moviéndose a su escritorio para tomar una bolsa de comida, mientras los adolescentes se sentaban en la mesa de la oficina. - ¿Quieren? – preguntó Daigo poniendo la bolsa en la mesa.

Koushiro: No, gracias. – respondió Koushiro mientras Taichi abría la bolsa.

Taichi: Gracias por la comida. – dijo Taichi sacando una dona.

Sora: Oye, qué malos modales. – regañó Sora de inmediato a Taichi.

Taichi: ¿Tu no vas a querer? – preguntó el chico mirando a los ojos de Sora.

Ambos adolescentes mantuvieron la vista fija durante varios segundos, mientras Taichi continuaba masticando la dona. Los miembros de la clase 1-A miraban expectantes el resultado del duelo de miradas, mientras que Koushiro e Izuku veían este hecho con normalidad en la relación entre el chico y la chica.

Sora: Bueno, sería descortés negarme. Gracias por la comida. – dijo la chica mientras a regañadientes tomaba la bolsa para sacar una dona, mientras a Taichi se le formaba una sonrisa victoriosa.

Kaminari: ¡Yo sí quiero una también! – gritó el rubio eléctrico levantando la mano.

Jirou: ¿Acaso tienes 5 años? – preguntó fríamente Jirou a Kaminari.

Nishijima: De hecho, si traje suficientes para todos. – dijo Daigo mostrando una segunda bolsa.

Kaminari/Uraraka/Kirishima: ¡Gracias por la comida! – gritaron los tres estudiantes mientras cada uno tomaba una dona y la comían gustosos.

Todos tomaron una, incluso el recluido rubio explosivo.

Bakugo: ¡Kirishima! ¡Dame la bolsa! – gritó Katsuki igual de tosco que siempre.

Nishijima: ¿Y Yaoyorozu y los demás? ¿Se retrasaron por algo? – preguntó Daigo directamente a Iida, mientras Bakugo aventaba la bolsa a Todoroki para seguir la repartición de donas.

Iida: Yaoyorozu-san fue seleccionada para el Comité de Planificación del Festival Escolar. Así que no pudo asistir a la reunión. – dijo Iida al hombre.

Jirou: Si. Y Mimi-san se ofreció como voluntaria para que Momo no estuviese sola allí. – dijo Kyouka, dejando de comer su dona momentáneamente.

Nishijima: Ya veo. Excelente. – habló Daigo, sacando la laptop.

Koushiro: Escuché que hace dos noches apareció otra distorsión. – dijo Koushiro en un intento de dejar a un lado la discusión de las donas y los ausentes.

Nishijima: Si. Nosotros nos encargamos de eso. – dijo Daigo tranquilamente.

Koushiro: ¿Qué? ¿Del Digimon Infectado? – preguntó Koushiro sorprendido, poniéndose de pie. - ¿habla de que era tan pequeño que su organización lo pudo controlar? ¿O tal vez es que…? – hablaba frenético por respuestas el chico, siendo detenido por su profesor haciéndole un gesto de alto.

Nishijima: Vamos, cálmate un poco. – dijo Daigo tratando de sonar tranquilo.

Koushiro permaneció callado un momento para después tomar una dona de la bolsa cercana. Mientras tanto, Izuku e Iida parecían estar perdidos en sus propios pensamientos luego de conocer sobre el incidente con el Digimon Infectado.

Koushiro: Buen provecho. – dijo el chico, apenándose de su sobresalto.

Iida/Izuku: ¿Hace dos noches? – preguntaron ambos repentinamente a Nishijima, levantándose de inmediato apoyados sobre la mesa.

Iida: ¿Acaso fue…? – comenzó a preguntar Iida.

Izuku: ¿…el día de los baños termales? – preguntó Izuku igual de ansioso que Koushiro hace un momento.

Nishijima: Si. Pero repito chicos, nosotros nos encargamos. – dijo Daigo a ambos.

Solamente Izuku se sentó, todavía intranquilo, mientras Iida permaneció de pie. Bakugo miró fijamente al peliverde ensimismado, recordando verlo aquel día conversar en secrecía con Takeru y la hermana del "tipo con pelo de paja".

Iida: Nishijima-sensei… usted dijo que sería hoy. – habló decidido Iida al adulto.

Nishijima: ¿Deberíamos hacerlo sin Yaoyorozu? – preguntó Daigo a Iida.

Iida: Yaoyorozu-san me dio autorización. Ella se encargará de contárselo a Mimi-san una vez que terminemos. – dijo el chico, haciendo un ademán por reflejo.

El resto de la sala se sintió ajena a la conversación, esperando el contexto.

Izuku: ¿Eh? ¿A qué te refieres, Iida-kun? – preguntó extrañado el peliverde, dejando de lado sus propias preocupaciones.

Nishijima: Por los datos de dónde han ocurrido las distorsiones, podemos deducir en qué lugares ocurrirán en un futuro. – dijo Daigo atrayendo la atención de todos. - El plan es reforzar la seguridad en esos lugares. – concluyó él.

Kaminari: ¿Igual que predecir el clima? – preguntó el rubio eléctrico al profesor.

Toda la clase 1-A miró sorprendida a Kaminari luego de decir eso.

Kaminari: ¡¿Qué?! ¿No recuerdan que yo acerté en el hecho de que estamos en un mundo alterno? – reclamó él indignado a quienes lo veían sorprendidos.

Nishijima: Ejem. Si, es un sistema para predecir la aparición de distorsiones. – respondió Daigo atrayendo de vuelta la atención de todos.

Todoroki: Pero ¿qué relación tiene eso con Iida-san y Yaoyorozu? – preguntó el chico bicolor a Nishijima, mirando a su vez al mismo Iida.

Iida y Nishijima procedieron a contar a todos el incidente del día previo a la visita a los baños termales. Todos los adolescentes se mostraron sorprendidos en un primer momento, pero la reacción más fuerte se dio cuando Iida mencionó el casi caer en de una distorsión.

Izuku y Uraraka fueron los que peor reaccionaron al ser los amigos más cercanos del chico, mientras que Todoroki rememoraba en su mente lo ocurrido con el Asesino de Héroes, mirando fijamente al hombre adulto cuando se mencionó que fue quien propuso llevar a Iida y Momo a esa operación.

Iida se disculpó a más no poder con todos, en especial con sus compañeros del curso de Héroes. Sobre el tema de Himekawa-san, solo se mencionó un malentendido con Momo que quedó zanjado con la disculpa de hace 2 días.

Luego de recibir todo el mar de información, Daigo le compartió a Koushiro el programa de predicción de distorsiones. El chico volvió a sujetar la dona a medio comer, mirando al hombre a los ojos.

Koushiro: Entonces, ¿ustedes ya no nos necesitan? – preguntó Koushiro seriamente.

Nishijima: No... – respondió vagamente, con una mirada seria hacia el pasillo.

Iida: ¿Y qué hay de nosotros? – preguntó Iida con un semblante serio también.

Nishijima: Esperaríamos que no. Pero si los Niños Elegidos y sus digimons se vieran rebasados, ustedes son nuestra única ayuda. – dijo el hombre viendo a todos los estudiantes de la clase 1-A.

La sala permaneció unos momentos en silencio, mientras todos se miraban unos a otros. Pero de repente, Izuku habló sin levantarse de su lugar.

Izuku: Nosotros... - dijo pausando un momento, analizando lo que iba a decir. - …aún falta descubrir el origen de las infecciones, y encontrar el modo de regresar a casa. – dijo decidido el heredero del One For All.

Uraraka, Jirou, Kaminari y Kirishima asintieron con entusiasmo a la vez, ante lo dicho por el peliverde.

Todoroki: Es verdad. - confirmó el chico bicolor.

El adulto exhaló fuertemente, antes de volver a hablar.

Nishijima: Es probable que los Digimons Infectados sigan apareciendo por aquí. Todos tengan cuidado, sobre todo ustedes. – dijo seriamente el profesor, mirando en la última oración a los Niños Elegidos y después a Izuku en particular.


Los adolescentes se excusaron cuando comenzaron a salir de la habitación, dando por finalizada la charla. Bakugo se fue sin decir una palabra o esperar a que Sora terminara de salir.

Sora: Con permiso. – dijo la chica siendo la encargada de cerrar la puerta.

Al girarse esta, se topó con la clase 1-A mirándola, junto con Taichi y Koushiro.

Sora: Yamato no pudo venir. – comentó ella a todos en general.

Taichi: Está con su banda, ¿no? – dijo Taichi antes de retirarse por el pasillo de salida, ignorando la esquina a su izquierda.

Izuku: Taichi-san ¿a dónde vas? – preguntó Izuku a Taichi.

Taichi: Dejé pendiente la práctica de futbol. Llegaré tarde a casa. – dijo el chico sin voltear a mirar al grupo.

Todos miraron a Taichi alejarse, quedando en silencio hasta que Koushiro habló.

Koushiro: ¿"Tener cuidado, sobre todo nosotros"? – citó el chico las palabras de su profesor, hablándole a Sora, pero mirando también a los demás reunidos en el pasillo. - ¿A qué se referiría? – preguntó el chico de nueva cuenta a Sora.

La pregunta tomó desprevenida a Sora, quien veía a Taichi doblando la esquina.

Koushiro: ¿Acaso los Digimons Infectados vendrán tras nosotros? Podría ser que pretenden acabar con los Niños Elegidos y sus Digimons para prevenir enemigos potenciales. – comenzó a teorizar el chico pelirrojo.

Sora: ¿Con qué fin? – preguntó Sora con preocupación.

Koushiro: No lo sé. De ser verdad. ¿Por qué la organización querría ocultarnos eso también? – preguntó él mirando de nuevo la puerta de la oficina de Nishijima.

Iida: Hay mucha información que parecen recolectar con fines de defensa. Las balas digitales son parte de eso, además de utilizarnos a la gente con dones como fuerza de ataque. – compartió su comentario Iida al resto.

Izuku: O quizás todavía hay algo que no sabemos y ellos sí. – teorizó Izuku, sin poder quitarse de la cabeza las imágenes del sueño con Daisuke, Miyako e Iori.

Lo que más molestaba al peliverde era que en el sueño no estaba Ken, cuando en el anterior que tuvo en U.A. pudo ver a sus 4 compañeros de la segunda generación. Uraraka mantenía un ceño fruncido, todavía manteniendo ciertas dudas sobre las buenas intenciones de los demás agentes aparte de Nishijima. Koushiro miró a todos los presentes una vez más antes de hablar.

Koushiro: Como sea, deberemos permanecer alerta. Aumentaré la seguridad en el servidor, para mantener seguros a los Digimons cuando no los estemos cuidando. – les informó el chico para mayor tranquilidad.

Luego de que Sora y otros más asintieran a Koushiro, Kaminari lentamente fue flanqueando al grupo hasta poder tener campo libre para retirarse del lugar.

Todoroki: Kaminari-san. ¿Hoy también vamos a entrenar? – preguntó el bicolor al rubio eléctrico, quien se tensó de inmediato.

Kaminari: Bueno… es que debo irme. Quede con Takeru-san de salir de paseo con Patamon así que…- decía Kaminari hasta que se topó con Kirishima cerrándole el paso.

Iida: ¡Alto ahí! Tenemos un pendiente más que atender antes de retirarnos. Discúlpennos. – dijo Iida a Izuku y Todoroki, mientras este se llevaba arrastrando a Kaminari, siendo ambos escoltados por Kirishima.

Kaminari: ¡Cuenten mi historiaaaaa! – gritó dramáticamente el rubio desde el suelo, mientras los tres giraban la esquina.

Jirou: Eso se busca por tonto. No tenía derecho a hacer lo que hizo, y mucho menos a espaldas de otros. – dijo la chica molesta, con una mano en su cadera.

Todoroki: ¿Y qué fue lo que hizo? – preguntó el chico sin entender el contexto.

De inmediato, Sora, Uraraka, Koushiro y Jirou se miraron nerviosos entre ellos.

Jirou: Créeme, no quieres saberlo. – le dijo la chica a Todoroki evitando contacto visual con él, al igual que Koushiro, Uraraka y Sora.

De repente, Kyouka sintió que el celular de esta dimensión vibró, avisando de un nuevo mensaje. La chica lo sacó y al leerlo se movilizó de inmediato.

Jirou: ¡Rayos! Voy tarde. – exclamó ella cerrando el aparato, y corriendo a toda prisa por el pasillo. - Nos vemos en tu casa, Sora-san. – dijo la chica partiendo a toda velocidad.

Uraraka: Jirou-san ha estado últimamente más ocupada. – compartió la chica al resto antes de entrar en pánico ella misma. - ¡Lo olvidé! Hikari-chan quería que fuésemos a escoger un pastel para Gatomon. Disculpen todos, nos vemos luego, adiós. – dijo la chica sin pausarse, imitando la salida de Kyouka.

Luego de observar a Uravity alejarse por el pasillo, Shoto se volteó para ver de frente a Sora, Izuku y Koushiro.

Todoroki: Koushiro-san… – llamó Todoroki al pelirrojo.

Koushiro: ¿Qué ocurre, Todoroki-san? – preguntó con normalidad al bicolor.

Izuku y Sora por naturalidad, se mantuvieron en silencio, unidos a la conversación.

Todoroki: Creo... que algo raro está pasando con Gabumon. – le dijo el bicolor haciendo que el peliverde abriera los ojos al máximo.

Izuku/Koushiro/Sora: ¿Cómo? – preguntaron los tres sin importarles la sincronía.

Flashback.

Mientras Yamato practicaba con su banda para el festival escolar, Todoroki y Gabumon pasaban el rato en el departamento de los Ishida. El día anterior Kaminari había sugerido que celebraran su cumpleaños, pero el debate filosófico sobre que el cumpleaños del chico ya había ocurrido agotó a todos mentalmente.

Shoto intentaba meditar para controlar el uso de su don con las manos, pero su mente seguía pensando en el momento que vio el Emblema de la Amistad en su pecho. Reflexionaba lo que Izuku les contó días antes de la batalla contra Alphamon: el poder de los Emblemas estaba sellado en el Digimundo, luego de que Los Niños Elegidos de la segunda generación entregaran los Digieggs para recrear la barrera contra la Oscuridad tras la derrota de Diaboromon.

La concentración de Shoto fue interrumpida cuando Gabumon se sirvió un vaso de leche que despreció casi de inmediato, diciendo que el refrigerador estaba descompuesto ya que la leche estaba caliente. Luego de que Todoroki revisara el aparato y verificara que sí funcionaba bien, se dio cuenta de que la leche si estaba fría en el envase. Pero al cerrar la puerta del refrigerador, notó marcas de hielo con forma de una garra de lobo.

Todoroki comenzó a suponer que algo extraño ocurría con Gabumon luego de la visita a las aguas termales. El digimon dejó la banca de cemento en la tina para pies antes que el humano. Cuando comenzó el alboroto ante la llegada de Himekawa y Nishijima, al levantarse el chico bicolor sintió con su mano derecha que había escarcha en el cemento. Analizando el hecho horas después en la tina general de hombres, a Shoto le resultó extraño que el hielo estuviese tan alejado del lado derecho de su cuerpo. Al final de todo, Todoroki dejó pasar el incidente.

Fin de Flashback.

Todoroki: Y eso fue lo que pasó. No sé cómo, pero creo que Gabumon puede usar mi don. – terminó de hablar el hijo de Endeavor.

El Niño Elegido del Conocimiento y el héroe se miraron entre sí, mientras Izuku sentía un nudo en la garganta y el chico pelirrojo se aclaró la suya.

Izuku: ¿Por qué no lo habías mencionado antes, Todoroki-kun? – preguntó el Niño Elegido de la Fe a Shoto.

Todoroki: Yo no había tomado mucha importancia. Tampoco lo he comentado con Yamato-san. – dijo Shoto a Izuku en particular.

Los 3 Niños Elegidos se miraron de nueva cuenta entre sí, hasta que una pregunta los tomó por sorpresa.

Todoroki: ¿Ustedes creen… que Gabumon esté infectado? – preguntó a los tres.

Koushiro/Izuku/Sora: ¡¿QUÉ?! – exclamaron alarmados todos.

Izuku: ¡Gabumon no está infectado, Todoroki-san! – exclamó asustado Izuku.

Todoroki: ¿Y por qué sus ataques están fuera de control? – cuestionó al peliverde.

Izuku: Es que… - miraba al suelo, en busca de una salida a la situación.

Koushiro: Eso le ocurre también a Terriermon. - dijo Koushiro, haciendo que Izuku quedara con la boca abierta del miedo.

Izuku: K-K-Koushiro-san. – dijo aterrado el peliverde.

Sora: ¿De verdad? – preguntó la chica asombrada de lo que se estaba enterando.

Koushiro: Con lo que nos acabas de contar, una idea que se me ocurre es que los digimons sean capaces de replicar los dones de ustedes. A través de un vínculo con los Emblemas. – compartió el chico pelirrojo a Todoroki.

Izuku quedó callado, y Sora permanecía anonadada.

Todoroki: ¿Cómo es posible? - preguntó Shoto procesando lo que le informaban.

Koushiro: No estoy seguro. Quizás es por el mismo motivo por el que todos ustedes pueden entrar al servidor. - comenzó a suponer Koushiro.

Todoroki: ¿Por qué Gabumon replicó mi don y no el de alguien más? – volvió a cuestionar el chico bicolor a Izuku y Koushiro.

Los tres Niños Elegidos se miraron un momento antes de que Izuku continuara.

Izuku: Los Emblemas brillan cuando se demuestra la cualidad que representan. No están ligados a una única persona. – compartió Izuku, mirando a Todoroki.

Todoroki: Ya recuerdo. ¿Igual que los Digieggs? – preguntó el chico recordando su curso intensivo en la materia.

Koushiro: Los Emblemas siempre han sido un misterio para nosotros. No podemos decir mucho además de lo que hemos aprendido por nuestras experiencias. – dijo con total naturalidad a Todoroki.

Todoroki: Ya veo. – dijo mirando las palmas de sus manos. - ¿por eso Gargomon pudo usar tu don también? – preguntó directo a Izuku.

Izuku: Eso pensamos. – dijo Izuku sintiéndose más liberado, pero nervioso de que su don sea el centro de atención de Todoroki.

Koushiro: Necesitaría hacer más pruebas. Originalmente iba a estudiar solamente a Izuku, pero ahora que sé que se está replicando en otros digimons, creo que tengo un margen para contrastar la información. – dijo con seguridad a Todoroki.

Todoroki: Gracias. Creo que debería hablar de esto con Gabumon antes de que queme el departamento por accidente. – dijo con su habitual tono de voz a todos.

Este comentario dejó pensando a Sora y Koushiro por qué es que creía que eso podía pasar, mientras que Izuku volvía a su expresión aterrada. Pronto, los otros dos Niños Elegidos comprendieron la situación: Gabumon en estos momentos estaba en el servidor.

La situación acabó con Koushiro sacando rápido su terminal D, pidiendo a los digimons que pusieran a Gabumon en una tina preprogramada hasta que volvieran a llamarlos. Luego de unos minutos, Tentomon avisó que estaba hecho.

Izuku/Sora/Koushiro: Fiuuu… – exclamaron los tres adolescentes a salvo.

Todoroki: Perdónenme. – dijo el chico con la mirada derrotada.

Sora: No te disculpes Todoroki-san. – dijo la chica apenada de su comportamiento al igual que los dos chicos.

Todoroki: Bueno, será mejor que regrese al departamento. Nos vemos. – dijo el chico despidiéndose con una mano y caminando por el pasillo.

El chico bicolor se fue alejando más y más por el pasillo, hasta que estuvo lo suficientemente lejos para no escuchar lo que dijo Izuku después.

Izuku: Gracias por no mencionar mi secreto. – dijo Izuku mirando a Todoroki doblar el pasillo.

Koushiro: No hay problema. – respondió Koushiro al peliverde.

Sora: Si añadimos lo que me contaron Hikari e Izuku hace días, esto significa que no hay nada especial en el caso de Terriermon... – comentó Sora.

Koushiro: Parece que los Emblemas están recibiendo nuevos sucesores. Pero Izuku no encajaría en ese patrón, y Todoroki-san no obtuvo un Digivice. – dijo el pelirrojo mirando a Sora y a Izuku.

Izuku: ¿Qué es lo que estará pasando en el Digimundo? – dijo mientras dejaba su vista perdida en el largo pasillo frente a ellos.

Después de otro momento de silencio, los tres adolescentes se percataron que se hacía tarde. Sora quería ver si era factible esperar a Kyouka, por lo que ella se separó de los chicos una vez que todos giraron por la misma esquina del pasillo que el resto.

Sin que ninguno de ellos se percatara, una persona había estado oculta escuchando toda la conversación en el pasillo. Cuando los Niños Elegidos se retiraron, el oyente anónimo se alejó igualmente del lugar.


FECHA DE EDICIÓN FINAL : 22-MAR-2023

FECHA DE PUBLICACIÓN : 25-MAR-2023

BUENO, CON ESTO SE ACABA EL PRIMER CAPITULO DE LA OVA 2. TODAVÍA NO TERMINO EL SIGUIENTE CAPITULO (SOLO ESTÁ LA PRIMERA MITAD), Y TENGO UN BLOQUEO DE ESCRITURA, POR LO QUE DUDO TERMINAR PARA EL VERANO TODO. PRIMERO ME ENFOCARÉ EN ACABAR EL CAPÍTULO 6.0 Y 6.5 PARA ANTES DE JUNIO 30, 2023. EN CASO DE NO TENERLO, EN ESA FECHA PUBLICARÉ SOLO EL 6.0. DESPUÉS DE ENTONCES AVISARÉ DE LA PRÓXIMA PUBLICACIÓN HASTA QUE TENGA TERMINADA LA OVA 2 EN SU TOTALIDAD.

TAMBIÉN, AL RELEER EL CAPÍTULO 4 PARA LA EDICIÓN DE ESTE, ME DI CUENTA DE QUE LA REVISIÓN ORTOGRÁFICA DE TODO LO PUBLICADO ANTES DE LA OMAKE 2 ES NECESARIO, YA QUE ANTES NO HILABA BIEN LAS IDEAS Y ALGUNAS QUEDARON MUY ESCUETAS, O CON PALABRAS OMITIDAS QUE DAN OTRO SIGNIFICADO. AUNADA AL BLOQUEO DE ESCRITOR Y MI TENDENCIA A DISTRAERME FÁCILMENTE… MIREN UNA MOSCA… EJEM, ESE PENDIENTE ME DISTRAE, POR INTENTARÉ EN CADA PUBLICACIÓN ACTUALIZAR TAMBIÉN CAPÍTULOS ANTERIORES (ADEMÁS DE QUE ME SIRVE PARA TENER LA HISTORIA FRESCA Y NO PERDER TODOS LAS SUBTRAMAS QUE ABRO).

EN FIN, SOBRE ESTE CAPÍTULO, LA ESCENA DE LAS AGUAS TERMALES CON LOS DIGIMONS SE DA EN EL CONTEXTO DE QUE TODOS ELLOS SE SINTIERON NATURALMENTE CONECTADOS A SUS COMPAÑEROS HUMANOS DESDE EL MOMENTO EN QUE NACIERON, YA QUE LOS GUARDIANES (CREO QUE ASÍ SE LLAMAN AQUELLOS CON LOS QUE TRABAJÓ GENNAI), ASÍ LO HABÍAN PREDISPUESTO POR LA INFORMACIÓN CON LA QUE CREARON LOS DIGIVICES Y LOS EMBLEMAS.

Y COMO AGREGADO, LOS FANARTS DE ESTE CAPÍTULO SON LOS ÚLTIMOS QUE TENÍA HECHOS ANTES DE COMENZAR A PUBLICAR ESTA HISTORIA. MUCHO HA CAMBIADO DESDE QUE LA TENÍA EN MI CABEZA.

Y SOBRE EL CAMEO DEL PERSONAJE MÁS QUERIDO DE BNHA…, PARA MAYOR CONTEXTO, OCURRE MINUTOS DESPUÉS DE LA APARICIÓN DE LA CLASE 1-A EN EL OMAKE 2.

PERO BUENO... HASTA LA PRÓXIMA.