Pues bien, aquí está el nuevo capítulo de este fic, que ya está a la venta en todas las librerías, especialmente las que están cerca de sus hogares. Ahora a responder los reviews, que toca hacerlo:

Franco Yuzaki: No estoy seguro de saber qué teoría es exactamente la que tienes, pero no temas en decirla, que de todos modos no se te va a condenar si al final está errada (procedo a esconder el cuchillo de cortar carne). No creas que será lo último turbio que se le vea haciendo al Pyramid Head, pues en principio está precisamente para eso, aunque a medida que siga apareciendo podrás ver otros detalles de su rol en la historia. Lo de Dia y Ruby debe esperar también, y no creas que será lo último que se sepa de la Yoshiko reportera, especialmente queriendo sacar a relucir su faceta como Yohane. Y sí hay más armas, tanto de combate cuerpo a cuerpo como de fuego, y lo que dices es porque no te gusta adaptarte a las cámaras fijas, que te lo digo yo que me formé jugando a los Resident Evil de PS1, y de hecho tengo a Resident Evil 3 Nemesis como mi videojuego favorito de todos los tiempos (aunque sé que no lo vas a jugar, si ya dijiste que eres poco tolerante a los juegos de terror).

Zaisoooh: No creo que logres saber hasta la segunda parte de la historia quién está detrás de los asesinatos ni por qué los cometió, y es que hay varios cambios importantes que tengo hilando para esa parte, aunque todavía falta mucho, muchísimo. Y sí, ya Pyramid Head empieza a atormentar a Elichicka. Va a ser un camino bastante sufrido el que le tocará transitar.

Tinieblas y lindura

Ya habiendo pasado el tema con la basura, Eli ahora veía la necesidad para usar la llave que llevaba al patio del conjunto residencial, así que no se detiene en distracciones y va al vestíbulo. Efectivamente la llave se usaba en la puerta que estaba al fondo del vestíbulo, y Eli accede al patio.

El sitio era bastante amplio, o se supone que sea así, pues la niebla no permitía verlo bien. Eso era sin duda un problema para Eli, pues tendría que sondear el lugar entero en busca de pistas, y tan pronto como se aleja de la puerta empieza a escuchar la estática de la radio. Los monstruos estaban merodeando cerca, aunque no estaban dentro del radio de visión de la rubia. En dado caso había que avanzar con cuidado, aunque el detalle estaba en que, por más que Eli avanzaba, no alcanzaba a ver ningún monstruo. Podía oírlos, y la radio también alertaba, pero Eli no lograba saber dónde estaban.

─ Esto es asustar por gusto ¿Dónde pueden es…? Oh, ya los veo.

Eli logra encontrar a los monstruos. Eran varios Lying figure, y los mismos estaban encerrados dentro del área de la piscina. Eso explicaba que hiciesen tanto ruido, pues todos estaban encerrados en el mismo sitio. Eli se pregunta por un momento si aquello era una broma de mal gusto, esta congregación únicamente podía servir para generar alarma por gusto, a menos que...

─ Me pregunto quién… ─ la rubia se acerca a la entrada de la piscina, y ahí nota que en el centro de la piscina había un cochecito para bebés ─ Luce como un lugar donde se podría esconder algo. Si es así, entonces debe ser bastante difícil sortear todos estos obstáculos.

La gran mayoría de los Lying figure que estaban encerrados en el área estaban justamente dentro de la piscina, muchos de ellos dando vueltas de forma errática mientras parecían soltar un gemido amenazante. Ante tantos enemigos frente a ella, Eli piensa que era un buen momento para recurrir a la pelea con la pistola al frente, pues con el palo lo más probable era que esas cosas fueran a rociarla con vómito o lo que sea que expulsen de aquello que parecía una boca. No parecían tener mucha idea de lo que hacían, por lo que el deber de la rubia era pasar rápido y en silencio. Se mete en la piscina y empieza a correr hacia donde estaba el cochecito, y aunque apaga la radio para evitar llamar la atención, los Lying figure igual se dan cuenta de su presencia y van a ella para atacarla. Eli chasquea la lengua frustrada, pero igual se pone a correr mientras puede. Llega hasta el cochecito y procura mantener distancia de los Lying figure. Encuentra en el interior del cochecito una moneda con el grabado de una serpiente. Era casi igual a la moneda que había encontrado cerca de la basura. Eli suponía que aquello debía tener alguna relevancia, así que guarda la moneda y se pone a correr para salir de la piscina.

Pero antes de salir ve que un par de Lying figure consiguen taparle el camino, así que Eli apela por la pistola y dispara a una de las criaturas hasta derribarla. La realidad es que a la rusa no le importaba mucho eliminar a esos monstruos, simplemente abrirse paso, y al lograrlo se permite esquivar al otro Lying figure para alcanzar las escaleras de la piscina y salir. Como los Lying figure no tienen brazos, o los tienen atrapados dentro de sus propios cuerpos, obviamente no podían subir usando escaleras de mano, lo que permite a Eli descansar un momento mientras hace distancia para estar segura. De esta manera había encontrado algo más que pudiera serle de utilidad, aunque todavía no estaba segura de cómo podría aprovechar la moneda. Tal vez había un puzzle parecido al del reloj, no podía decirlo con certeza, pero la cosa es que, por un momento, sentía que iba avanzando, que era justo lo que necesitaba.

No iba a volver al vestíbulo de antes, pues sentía que ya había explorado todo lo que estaba disponible, así que Eli elige ir a la otra puerta que, según el mapa, daba justamente a ese patio. Estaba cerca, nada que un breve trote no pudiera cubrir, y al ingresar lo primero que ve es a un Lying figure acercándose a ella. Como Eli todavía tenía la pistola en la mano, lo que hace obviamente es acribillar a la criatura de una sola vez y luego patearla para asegurarse de que no fuera a levantarse.

Una vez que puede ver mejor el lugar (al menos hasta donde podía permitirle la linterna), Eli nota que el sitio estaba mucho más descuidado que los pasillos del otro lado del edificio. Se notaba un poco más en ruinas, más caótico, más tenebroso. Eli sentía miedo de avanzar, y más con esa oscuridad con la que no podía dejar de lidiar, pero sabía que no iría a ningún lado si simplemente se quedaba o retrocedía. Prueba una puerta. Nada. Prueba otra puerta, entra y encuentra otro bicho en el interior del apartamento. Eli esta vez recurre al palo y consigue derrotarlo sin contratiempos, más allá de que Eli sentía que estaba usando más golpes de lo normal para derribar a esa criatura. Una vez que puede explorar, Eli encuentra algunas balas de pistola y un folleto turístico, pero nada más que luzca demasiado importante, así que sale y avanza la poca distancia que le quedaba al final del pasillo y abre la puerta, viéndose en unas escaleras. Eli revisa bien el mapa, notando que realmente no necesitaba estar ahí, así que retrocede y revisa las otras puertas que le faltaban de aquel lugar.

Unas cuantas puertas más que no se abren, y Eli se encuentra finalmente con un apartamento accesible. Al entrar Eli escucha algo asqueroso. Era como si alguien estuviera vomitando. Estaba cerca, deduciblemente en ese mismo apartamento. Eli pensaba que a lo mejor había alguien ahí, pero igual mantiene en alto el palo, no sea que fuera algún monstruo de esos que pudiera reproducir esa clase de sonidos simplemente para llamar la atención.

Al echar una mirada por el lugar, Eli ve que en la sala había un cuerpo tirado, aunque su rostro era completamente irreconocible. Eli estaba horrorizada al ver aquello, y luego ve que en las paredes habían unos cuantos posters de idols. Seguramente quien viviese ahí debió ser fan de ellas, y lo único que podía desear Eli era que dicho fan no fuese esa persona muerta que estaba en el suelo. Al ver esos afiches más detenidamente, Eli nota algo curioso, y es que esas idols, si bien estaban sonrientes, dichas sonrisas no parecían reflejar alegría o ánimos, sino burla. Verlas así se le hacía un poco turbo a la rubia.

Los sonidos de vómito siguen, y Eli sigue revisando la sala, encontrando en el proceso unas balas de pistola, y cuando finalmente se siente lista abre la puerta del baño para ver quién estaba ahí y qué le pasaba.

Tirada en el suelo y con la cabeza inclinada a la taza del inodoro, ante Eli había una chica de cabello gris corto. No parecía ser muy alta, de hecho, Eli la sentía algo más baja que ella, aunque eso no era lo importante. Esa chica parecía estar sufriendo. Que vomitase así no era normal.

─ Hola, ¿estás…?

─ No fui yo… No fui yo… ─ interrumpe aquella chica con una voz que reflejaba que también estaba llorando ─ Lo juro… Yo… Jamás querría…

─ Tranquila, no te estoy acusando de nada. Estoy de tu lado ─ Eli acerca su mano para darle una palmadita en la espalda de aquella chica ─ ¿Estás bien?

─ S-sí… Pero yo no fui… Ya estaba así cuando llegué… Yo jamás…

─ Vamos, cálmate ─ Eli se agacha y sostiene a aquella chica por los hombros, pues sentía que en cualquier momento se desmayaría. Había vomitado demasiado, y no parecía que fuese a parar ─ ¿No necesitas ayuda? ¿Hay algo aquí con lo que pueda calmarte?

─ No creo que aquí haya nada. Este lugar… está vacío… como los demás lugares…

─ Tranquila, no te fuerces ─ Eli le da unas cuantas palmaditas más a la chica para que normalizara su respiración y dejase de vomitar ─. Me llamo Elichicka, pero puedes llamarme Eli ¿Cuál es tu nombre?

─ ¿E-Eli? Me llamo… Kasumi…

─ Muy bien, Kasumi ─ Eli se cerciora que la peligris dejara de vomitar para luego revisar el lavamanos, comprobando que había agua ─. Qué suerte. Ven, Kasumi. Necesitas lavarte la boca y la cara.

─ G-gracias, Eli.

Eli sostiene a Kasumi para que pudiera lavarse sin demasiado temor a que se desplomara, y a su vez la rubia cierra el inodoro y tira de la cadena. No entendía lo que estaba pasando con la peligris, pero estaba claro que debía ser algo muy malo.

─ ¿Ya te sientes mejor, Kasumi? ¿Te llevo a algún lado?

─ N-no te preocupes. Ya has hecho suficiente por mí, Eli ─ Kasumi lucía terriblemente pálida, y su mirada lucía apagada y dirigida a la nada ─. De verdad… te lo agradezco…

─ ¿Todavía te sientes mal del estómago? ─ ante la negativa de Kasumi, Eli la saca del baño ─. Vamos entonces. Necesitas descansar.

─ No tienes que quedarte a mi lado, Eli ─ Kasumi daba claras muestras de no poder mantenerse en pie por sí misma, lo que preocupaba de sobremanera a Eli ─. Yo… sólo soy un estorbo para ti. No ganas nada conmigo a tu lado.

─ Eso no me importa. Necesitas ayuda, y eso lo único que necesito saber.

─ Tienes algo que debes buscar, ¿verdad? ─ esa declaración de Kasumi inquieta a Eli.

─ ¿Qué…? ¿Cómo lo sabes, Kasumi?

─ En este pueblo pasan cosas, Eli. No sabría explicarlo, pero si estás aquí es porque tienes que buscar algo. Es como si… este pueblo te estuviera llamando.

─ Tranquila. Con eso creo que me has explicado suficiente, Kasumi, y la verdad es que pienso igual que tú ─ Eli acuesta a la peligris en un sofá con cuidado, y en eso mira el cadáver que estaba allí mismo ─ ¿Realmente no tienes idea de quién…?

─ No. No lo sé ─ nuevamente Kasumi empieza a llorar, aunque parecía esforzarse en que Eli no la viese así ─. No la conozco. Ya estaba así cuando ella…

─ Te creo, Kasumi. No te pongas así, por favor ─ Eli se sentía mal por tener a Kasumi en ese lugar, pero sabía que estaba fuera de sus posibilidades sacarla de allí y llevarla a otro apartamento, especialmente si en eso aparecían más monstruos ─. Kasumi, ¿de casualidad no has visto a un monstro, una cosa piramidal roja?

─ ¿Piramidal… roja? No, no sé de qué me hablas ─ responde débilmente Kasumi ─. Pero sí he visto monstruos merodeando por todos lados. Tenía mucho miedo, y por eso terminé corriendo hasta esta habitación. No quería verlos. Me dan miedo…

─ Te entiendo, Kasumi. Este sitio no es seguro. Lo mejor que podrías hacer es irte de aquí cuanto antes, así que descansa lo mejor que puedas.

─ ¿Y qué hay de ti, Eli? ¿Tú no te irás de aquí también?

─ Sí me iré, una vez que haya terminado de hacer lo que tengo pendiente aquí.

─ E-entiendo. En ese caso te pido que tengas cuidado, Eli. Trata de no meterte en problemas, especialmente aquí. No quiero… saber que saliste lastimada.

─ Lo tomaré en cuenta, Kasumi. Gracias.

─ Puedes irte a hacer lo que debes, Eli. Estaré bien. Sólo necesito descansar un rato y me sentiré mejor, y entonces podré salir de aquí.

─ ¿Estás segura de eso? ─ Kasumi asiente, y Eli no ve la necesidad de insistir ─. Muy bien, en ese caso cuídate tú también.

Eli no quería dejar a Kasumi abandonada en ese apartamento, pero no podía hacer nada al respecto. Sólo podía esperar que esa chica efectivamente se recupere y se fuera de aquel pueblo sin mirar atrás, así que sale del apartamento para seguir con su investigación, pero no se aleja mucho de aquel sitio, cuando nuevamente pensaba en la foto de Nozomi que llevaba consigo.

Definitivamente no era la única que había sido atraída por alguna razón a ese pueblo, pero todavía no lograba comprender lo que estaba pasando.

─ Seguro que Nozomi sí sabría qué está pasando aquí. Ella tenía un sexto sentido para estas cosas…

CONTINUARÁ…


Vuelve la pregunta de final de capítulo ¿Eli debe sacar la foto y mirarla? Por otro lado ya ha hecho acto de presencia Kasumin, y aunque de base tiene el mismo problema que Eddie Dombrowsky de Silent Hill 2, ya ven que tengo pensado trabajarla de manera diferente en algunos detalles de su desarrollo psicológico ¿Cuáles? Ya van a ver cuáles serán esos detalles, aunque desde ya deben haber visto las primeras diferencias. Pues nada más que decir, espero que les vaya bien, disfruten de su jalogüin y esas cosas, y nos leemos en noviembre, la cuestión es que no tengo claro si será en el próximo capítulo o si antes hago un OS futa con un ship de las nijis. Los interesados sólo tienen que esperar un poco. En fin, que venga lo que tenga que venir.

Hasta otra