La Bruja en el Castillo
Capitulo 2:
Ethan despertó con un sobre salto, la imagen de aquella mujer de ojos dorados, extendiendo sus largos brazos por la ventana, atormento sus sueños esa noche, se levantó en su habitación, llena de su colección de piedras preciosas, plantas y herramientas.
Tan pronto como se puso un dolor golpeo su pecho, rápidamente levanto su camisa revelando que alrededor de su pezón izquierdo había una gran marca de dientes, corrió asustado con sus padres, quienes revisaron con horror la marca, antes de llevar a su hijo con la doctora.
Rebbeca miro con una extraña curiosidad la mordida, -Todas las piezas dentales están derechas, ninguna está montada sobre otra y no hay espacio entre ellas. Los caninos inferiores están entr mm por delante de los superiores, una señal de que el resto de los dientes encajan bien-, Dijo revisando la herida y aplicando un ungüento sobre la herida fresca.
Ella no pudo dar alguna explicación sobre el "como" apareció esa herida, o como pudo habérsela hecho, lo que si dijo es que era una mordida humana.
Sus padres caminaron preocupados, quien sería capaz de hacer algo así a un niño.
A pesar de todo esto su día debía continuar así que pronto cada 1 volvió a sus actividades diarias, solo que su padre mantuvo a Ethan un poco más vigilado, preocupado de que algo le pasara.
Después de 3 días el terror de aquella mañana había desaparecido, y en este punto todos habían olvidado lo sucedido así que volvieron a su normalidad, una de las tantas ventajas de la juventud, cosa que se contagió a sus padres, llegando la tarde y después de almorzar Ethan tomo sus cosas y se dirigió al bosque con sus amigos.
Logro atrapar a 3 conejos y su mochila estaba llena de plantas y hongos, Ethan se detuvo en el rio, estaba lavando la suciedad de su cuerpo, atrapar esos conejos le había costado y los amigos con los que había ido, se habían marchado con sus respectivas presas, esperando poder cocinarlas.
Mientras Ethan se quitaba la camisa y los pantalones para poder meterse al rio, escucho algo, pasos acercándose, un viajero, un cazador, un comerciante, sea lo que sea que se estuviera acercando despertó el miedo en su corazón.
Trato de salir del rio, pero rápidamente se detuvo cuando una voz rompió el ruido del rio:
-¿Vaya que tenemos aquí?-, Dijo una voz de mujer, rompiendo el ruido del rio.
Ethan levanto la mirada y se encontró con unos grandes ojos dorados y una blanca sonrisa, era una mujer alta como un roble, diría el pequeño niño, cubierta por un velo negro transparente y vestido a juego.
-¿Un hermoso niño o una niña?-, Volvió a preguntar la mujer con una sonrisa, ante el silencio de Ethan, -¿Qué pasa? ¿Acaso te comió la lengua el gato?-, Pregunto por tercera vez, solo que esta vez dejo caer su vestido y velo, revelando su desnudes, hasta ese momento, Ethan a su corta edad, no había visto a otra mujer desnude, solo podía recordar vagamente a su madre cuando se bañaban juntos cuando era aún más joven.
Trato de escapar, nadar más rápido, lo que sea, pero fue atrapado, la mujer lo levanto por el aire sosteniéndolo de su brazo derecho, admirando su cuerpo, Ethan trato de luchar, pero de inmediato se detuvo cuando la misteriosa mujer tomo su cuello.
-No, no, no, pequeño, si luchas te romperé el cuello-, Dijo la misteriosa mujer sin perder su sonrisa.
Cuando Ethan dejo de moverse, la misteriosa mujer lo atrajo en un beso, aunque resistió el beso fue en vano, ella nunca se separó de sus labios, esperaba que intentara respirar y cuando al fin lo hizo, la lengua de la misteriosa mujer entro en su boca, el sabor a frutas dulces rápidamente inundo su boca, la misteriosa mujer lo tomo de la mano libre y la guío hasta su pecho, enseñándole como debía tocarla.
Cuando al fin se separó de él, guio su boca abierta que luchaba por aire hasta su otro pecho libre, -Vamos niño, lame, succiona o muerde, te doy permiso-, Dijo la mujer con una sonrisa, -Hazlo o te arrancare la piel-, Agrego amenazando con una sonrisa y Ethan lo hizo, había visto de manera furtivo hace tiempo, el como un bebe se alimentaba de su madre y lo replico, lento al principio, pero después más y más rápido.
En algún momento su mano izquierda se empezó a mover de manera automática, en un mismo movimiento al igual que su boca, lamia, succionaba y mordía ganándose una serie de gemidos.
Ethan no podía verlo, la posición en la que estaba no se lo permitía, pero la mano libre de la mujer, la que le había enseñado a como tocar su primer pecho, ahora estaba en su sexo, acariciando su vagina.
Lo principal era su placer, aún era joven, tenía mucho tiempo, mucho tiempo para jugar con este niño.
Un último gemido, la mujer se detuvo, separando al niño de su pecho, suspiro con satisfacción, la misteriosa mujer, ya no lo tenía agarrado del brazo, ahora lo cargaba de tal forma como una madre carga un niño pequeño.
La mujer le mostro sus dedos, cubiertos ahora de un líquido, -Lámelos-, Ordeno la mujer con una fría mirada y Ethan lo hizo, se metió los dedos a la boca, degustando el extraño sabor.
-Buen niño-, Respondió la mujer volviendo a besarlo, suave, lento y casto, -Alcina, dilo-, Volvió a ordenar mirando como seguía chupando sus dedos, -Al… Alcina-, Dijo Ethan casi en murmullo.
Alcina entonces lo dejo en el suelo, tomo su vestido y velo, para luego internarse en el bosque y desaparecer.
Ethan se vistió, tomo sus cosas y se fue, lo más rápido que sus temblorosas piernas le permitieron, por alguna razón no le dijo nada a sus padres, sentía que estaba mal y que de alguna forma se metería en problemas, asi que simplemente puso una sonrisa en su rostro y siguió la misma rutina.
