Open Relationship

Capítulo 1

Para Eri, que hace rato me viene pidiendo (acosando) por la continuación

Esa noche no hubo ninguna dubitación, ni vergüenzas, ni incomodidades. Habían esperado mucho tiempo por esto, varias semanas de hecho. Ellos habían acordado entre todos que sería más prudente esperar al último fin de semana de ese mes. No podían precipitar una decisión de semejante magnitud a una noche de copas. Tenían que pensarlo muy bien. Y lo habían hecho, sin vacilación sabían que eso era lo que querían. Lo que necesitaban.

Llegaron a la habitación y manos ágiles pronto encontraron las ropas que cubrían los cuerpos de las personas que tanto habían figurado en sus fantasías. No hubo cabida para palabras o miradas avergonzadas, fueron directo al grano.

Para Naruto la experiencia era simplemente surreal. Desde que era sólo un crío había deseado a Sakura. Al principio era un crush de niños, ella era bonita y lo ignoraba: ;a combinación perfecta para gustarte alguien a esa edad. Con el paso de los años se convirtió en algo más, una atracción más profunda…de hecho ya no era atracción, era admiración que eventualmente dio paso al amor. Era un deseo de protegerla, pero a la vez la seguridad de saber que ella era lo suficientemente fuerte para cuidarse a sí sola; mezclado con el componente sexual de cualquier enamoramiento.

De pequeño, las fantasías eran inocentes: imaginarse como se sentiría rozar sus labios, y hasta con sus senos…pero como era de esperar, con el paso del tiempo, cuando en su adolescencia su cerebro liberó señales hormonales que viajaron por todo su flujo sanguíneo, las urges se volvieron incontrolables. El carácter pasional había evolucionado. Pero la persona que protagonizaba sus fantasías siempre era la misma. Sakura.

Las manos de ella estaban entrelazadas detrás de su nuca jugando con sus cortas hebras rubias. Sus labios por fin unidos en ese beso con el que él había soñado tanto. Los dedos suyos estaban deshaciendo el agarre de su sostenedor, liberando de esa prisión de encajes a sus dos modestos montículos. Uno creería que después de un año con Ino, no se impresionaría con algo menos que una copa D. Pero la pequeña copa A de la pelirrosa para sus ojos eran perfectos, preciosos.

Con manos decididas los agarró y comenzó a masajear, satisfactoriamente sintió como los botoncitos rosados se erguían bajo el contacto. No tardó mucho en llevarse uno a la boca. Y el gemido que emergió de los labios rosa de Sakura fue una dulce sinfonía para sus oídos. Mientras se amamantaba de ellos subió la mirada y se encontró con ese par de gemas verdes que lo miraban nublados por la excitación, y que transmitían todo el deseo que ella sentía hacia él. Al fin ella le estaba correspondiendo.

Sakura tomó su cabeza por los lados y lo atrajo hacia sus labios para nuevamente fundirlos con los suyos. Sus delicadas manos lo despojaron de la única prenda que aún lo cubría y se enroscaron con firmeza sobre su dureza. La intensidad del contacto lo obligó a romper el beso y recostar su frente sobre el hombro de ella, donde gruñó guturalmente al compás de las rítmicas caricias de su pequeña mano.

Suavemente la empujó sobre el colchón, derrumbándose sobre ella. Sus intimidades perfectamente alineadas se rozaron pero todavía las separaban una delgada barrera de algodón. Naruto podía sentir el calor y humedad que calaba de su centro y como se cernía sobre su miembro haciéndolo palpitar.

Él besó su cuello dando inicio al delicado recorrido de sus labios sobre la cremosa piel blanca de su antigua compañera. Su nariz detectó la fragancia que brotaba de sus poros…Sakura olía a cerezos, ¿se imaginan?

Besó sus pechos, su vientre, a la altura del ombligo se detuvo y recorrió el pequeño hoyo con su lengua para después soplar dentro de este. La fría sensación causó que Sakura arqueara su espalda en respuesta. La torturó así por unos segundos más, mientras sus manos trabajaban en despojarla de sus bragas, decidió desplazar su lengua hasta sus caderas y continuó bajando peligrosamente acercándose a su monte venus.

Siempre se había preguntado si sus vellos serían rosa como los de su cabello, pero al igual que su novia, Sakura se depilaba. Sin embargo, rosa es lo que quería ver y fue lo que encontró cuando se colocó en medio de sus muslos y sus ansiosos dedos separaron sus pliegues. Era tan perfecta.

Introdujo su dedo índice hasta el nudillo, y lentamente lo sacó antes de nuevamente deslizarse fácilmente dentro. Lo acompañó con dos dedos más. Sakura gemía y Naruto no tenía cabida para la sensación dentro de su pecho que amenazaba con explotar en cualquier momento. Esto estaba pasando, él era quien le estaba causando placer y ella lo estaba disfrutando.

Se llevó sus dedos cubiertos en su néctar a la boca y los saboreó, eran ideas suyas o ella también sabía a cerezas. Besó el interior de sus muslos, hasta llegar a los labios vaginales. Y sin más demora la penetró con su lengua. Sintió las uñas de Sakura enterrársele en los hombros, le gustó, sabía que dejarían marca. Su marca. La que le quedaría como recordatorio de que esa noche había sido real.

Lamió su abertura tomándose el tiempo para grabar en su memoria cada detalle de esa zona: su textura, su sabor, su aroma… A Naruto le encantaba hacerle oral a Ino, pero la rubia casi nunca se dejaba hacer por mucho tiempo, ella prefería que la penetrara de otra manera. Sakura, en cambio, lo estaba dejando saborearla a su propio ritmo.

Acompañó a su lengua con sus dedos, el dulce jugo de Sakura corría hasta su barbilla. Estaba tan mojada. No tardó mucho más en hacerla alcanzar su primer orgasmo de la noche. Con algo de orgullo se dijo a sí mismo que el grito que Sakura acababa de pegar había sido mucho más fuerte que cualquiera vez que Sasuke la había hecho terminar. Al menos de las veces que él los había escuchado en esa misma habitación.

—Naruto – jadeó ella cuando él estuvo a su altura. Sus cuerpos nuevamente alineados, y los ojos azules la miraban pidiendo permiso. —Hazlo.

Sakura entrelazó sus manos detrás de su cuello, sus ojos nunca abandonaron los suyos. No quería perderse las emociones que estos destallarían cuando él se hundiera en ella.

La cabeza de su glande se abrió paso entre los pliegues y fue acogido por el estrecho canal. Sakura y Naruto soltaron un gemido, de verdad se sentían en el cielo. Estar dentro de ella obviamente era algo nuevo, pero también se sintió como cuando llegas a un lugar familiar después de muchos años sin estar ahí, era bienvenido. Pertenecía ahí.

Tenerla así junto a él, sobre él, estar dentro de ella… el sentimiento era inexplicable, pero sabía que de ahí en adelante no podría vivir sin él.

§§§

De todas sus fangirls Ino siempre le pareció la más fastidiosa. Lo que más le molestaba de la rubia era que siempre estaba tocándolo. Y Sasuke era muy peculiar sobre su espacio personal. Se enervaba cuando alguien se acercaba demasiado a él, sobretodo sí ese alguien era poco cercano a él, como lo era Yamanaka en aquel entonces.

Existen ese tipo de personas que invaden tu espacio cuando hablan, otros que se pegan mucho a uno habiendo mucho espacio libre, y luego estaba ella. Ino era del peor tipo de invasores de espacio personal que existían: no le bastaba con ligeros toques o roces. No, ella le tocaba el cabello, lo abrazaba, ¡hasta se colgaba de su cuello!

Cuando eres un pre adolescente angst lo menos que quieres es una niña tonta pegada a ti, pero cuando eres un hombre que sabe apreciar el contacto femenino y dichas niñas tontas se convierten en mujeres muy bien dotadas la situación cambiaba un poco.

En su tiempo fuero de la aldea, él se había acostado con varias. No era algo de lo que estuviese orgulloso, pero tampoco era algo de lo cual arrepentirse, era un hombre con necesidades que debía satisfacer. Sakura había sido la primera persona con la que el acto significó algo más que un mero encuentro casual.

Su novia le enseñó que el acto tenía una connotación totalmente distinta cuando hay sentimientos de por medio. Sakura se entregó incondicionalmente después de haberse salvado todo ese tiempo para él, y al fin el se sintió amado. Sí, hasta alguien como él necesitaba de afecto humano.

No podía tener quejas ni jamás dudaría del amor que Sakura tenía hacia él, después de todo lo que la había hecho pasar, después de no haber hecho absolutamente nada que mereciese su amor. Y aún así no podía evitar sentir envidia de su mejor amigo. No porque este estuviese saliendo con Ino, pero más bien por todas las atenciones que la rubia tenía para con él.

Ino era el tipo de mujeres que no tenían pudor de nada. Ella siempre andaba besando a Naruto en las calles de Konoha, o saltando a su espalda para que este la cargara (sin importarle que fuese una mujer de casi 24 y que dichos comportamientos no fuesen bien vistos par alguien de su edad), o corriendo a abrazarlo, e incluso hasta darle palmadas en el trasero al rubio. Había sido el colmo una vez que estaban cenando en su casa que Sasuke se percató de la mano de la rubia en la entrepierna de su mejor amigo.

Claro que Sasuke no era del tipo de hombres que se paseaba por la aldea agarrado de manos o que estaría cómodo con recibir 'atenciones especiales' en medio de una cena con amigos. Él no era un fan de las muestras de cariño públicas, pero una parte de él no se molestaría con un trato así de vez en cuando.

No que Sakura no fuese afectuosa ni atrevida. Lo era y bastante. Pero no al nivel de la Yamanaka. Y cuando sus pequeñas escapadas de cuatro comenzaron pudo comprobar que su actitud coqueta también se traducía en la cama.

A la hora de tener relaciones Sakura no era tímida y muchas veces tomaba la iniciativa, pero por lo general acababa dándole el control a él. Esto iba de maravilla con su personalidad, le gustaba que le fuese sumisa. Su novia era del tipo que siempre quiere 'hacer el amor'. Siempre pensó que Naruto era un suertudo que simplemente se recostaba en el colchón y dejaba que Ino hiciese todo el trabajo, disfrutando de la 'cabalgata'.

No se había equivocado.

Ino lo había follado como ninguna otra lo había hecho antes. Cuando terminó con él, Sasuke no pudo formular ni un solo pensamiento coherente por treinta minutos. Su mente descarriada por la intensidad de las acciones de la rubia. La mejor parte fue no tener que preocuparse por complacerla, ella se había encargado de absolutamente todo, incluyendo su propio orgasmo. Definitivamente era algo a lo que se podía acostumbrar.

§§§

Ino llegó al hospital radiante, hecha toda sonrisas. Había tenido una noche increíble y esa mañana Naruto había sido excepcional, la había despertado con atenciones especiales a su monte venus y habían acabado en una posición que resemblaba mucho un seis y un nueve.

Al entrar al salón de descanso para enfermeras, saludó a su mejor amiga cuya sonrisa de oreja a oreja resemblaba a la suya.

— Alguien tuvo una buena mañana — comentó Ino, preparándose un café.

Sakura soltó un suspiro de enamorada y la abrazó por detrás.

—Sasuke me preparó el desayuno — dijo risueñamente. Ino la miró extrañada, quizás Sasuke era tan mal novio que Sakura se contentaba con un gesto tan común. Naruto cocinaba al menos una vez al día para ella. — Y lo hicimos en la mesa después de comer.

La rubia se rió, ahora entendía mejor el bueno humor de Sakura.

—Soy una genio, ¿no? —preguntó prepotentemente. Sakura viró los ojos pero tuvo que asentir.

—Ya era hora de que tuvieras alguna buena idea, Ino-cerda — la molestó igual. Ino la golpeó en el brazo. Ellas y su rivalidad. Pero no había nada que podría arruinarles el día ya que para ambas todo les estaba saliendo fenomenal desde la noche anterior.

—Ino — comenzó Sakura en un tono más serio. Tarde o temprano tenían que enfrentarse con ese tema incómodo y mejor hacerlo ahora, —¿Te molestó en absoluto?

—No —contestó ella, un poco muy rápido. Sí la Yamanaka se era honesta, pensó que jamás hubiese soportado imaginarse a su novio con otra mujer. Pero la noche anterior ni siquiera había reparado en Naruto y Sakura, toda su atención le había pertenecido solo a Sasuke. — ¿Y a ti?

A Sakura la respuesta de su mejor amiga no la había convencido mucho. Ella sabía lo celosa y posesiva que Ino era, pero quizás le había sucedido como a ella. Sakura había luchado tanto para estar con Sasuke, y tener que compartirlo con alguien no era de su agrado; mas la noche anterior no le había dado tanta importancia a aquello. Lo único que Sasuke le había dado a Ino era su cuerpo, no los sentimientos que tenía solo para Sakura. Cuando lo pensaba así, entonces no le molestaba. Las amigas se prestan todo después de todo.

—Tampoco — contestó finalmente.

En lo más profundo de su ser, ellas sabían que no era así, que sí les había dado algo de coraje ver a sus novios siendo complacidos por otra. Pero no lo admitirían en voz alta, por miedo a arruinar el arreglo que tenían. Ellas habían disfrutado mucho del novio ajeno como para hacer eso.

§§§

Las mujeres siempre se quejan de que los hombres no son muy expresivos, que no se comunican, pero eso es porque ellas no conocen muy bien el lenguaje masculino. Los hombres, por otro lado, aprenden a leerse entre ellos desde muy pequeños. Los del sexo masculino hablan con miradas y lenguaje corporal.

Por eso esa mañana camino a la torre del Hokage Sasuke y Naruto no necesitaron palabras para decir como se sentían sobre la noche anterior.

La postura relajada de Sasuke, con los hombros ligeramente caídos y las manos en los bolsillos le dejaban claro al rubio que no había resentimientos por haberse acostado con Sakura.

Y Sasuke supo que su amigo de hecho estaba contento cuando Naruto le rodeó los hombros despreocupadamente y comenzó a hablar de cómo Lee estaba tratando de convencerlo de usar spandex para entrenar y que no tenía que ser verde, podría ser naranja…

Sin embargo, decidieron ignorar la sombra que se cernía en sus pupilas y que decía 'claro que no estoy de acuerdo con que hayas follado con mi novia'. Quizás porque sería hipócrita enojarse por algo que ambos habían hecho, que habían disfrutado, y que estaban ansiosos por repetir muy pronto.


Gracias a kumikoson4, javi30, sxem-yui28, RocioFri, Eri, Indirecta, guest y konakari-na.

En especial a Jamie, tu review me hizo reír como no tienes idea. A mi también me desesperan, pero he aprendido a ignorarlos. Sorry Miryale, esta historia tendrá sasuino pero gracias por no ser grosera como muchos otros.

Ahora al otro 'guest', admitiré que tu comentario me llegó a molestar. Pero luego de ventilar en otro de mis fic sobre tu review, me di cuenta de que en verdad no tengo porque hacerte caso. Sí todo lo que escribo es porquería, ¿para que lo lees? Con tu review me dejas claro que no es mi primer fic que visitas. Lo mismo para va kagome. ¿Sí nada más van a decir cosas feas para que continuar leyendo hasta el final? Nada más sálganse del fic.

Bueno, ya me desahogué. Todavía no me conformo con el hate que hay en este fandom hacia todo lo que no sea canon.

Respecto al fic, sorry sí salió muy forzado. Por lo general cuando me viene una idea tengo todo desde el principio al final planeado, pero con este fic se me ocurrió como comenzarlo y ni idea que después de eso, así que me ha costado la continuación. Quizás debí hacerlo un OS jajaja

En el siguiente capítulo comenzaran los problemas y también incluiré un lemon sasuino (con un lemon por capítulo es suficiente! :P) que conste que este fic no acabara en narusaku o sasuino...de hecho ni siquiera creo que acabara en sasusaku o naruino, solo esperen a ver que pasa :)

Gracias por leer!