— ¡¿Qué has dicho?! — Toji, por sorprendente que parezca, es el que gritó casi ofendido. — ¡¿Me estás diciendo que simplemente lo viste irse con esos hombres?! —

— ¡Y qué querías que hiciera! Esa gente está armada y es profesional… Incluso Shinji tiene cuidado con esos "Agentes de NERV" — Kensuke contestó con algo de molestia, sacando su laptop.

En una absoluta demostración de un adolescente hormonal sin la estructura mental más sólida (Como cualquier otro adolescente del mundo), Suzuhara se sentó en su silla con expresión complicada, murmurando cosas por casi un minuto, como si dudara de su mejor amigo. Como cualquier adolescente hormonal, Toji se levantó de golpe, sorprendiendo y preocupando a Kensuke por su propia salud mental.

— ¡¿Qué rayos te pasa?! — Pero Toji no se movió de lugar, manteniendo su expresión complicada por un poco más de tiempo.

— Kensuke… Vamos. — Finalmente expresó el más alto de los amigos.

— ¡¿Huh?! ¿A dónde? — Kensuke sigue procesando lo que acaba de ocurrir.

Dentro de Dogma Central, Dos agentes acompañan a Shinji para llevarlo al tren que lo sacará de la ciudad… ¿Qué sentido tenía retenerlo por tanto tiempo? A saber; seguramente el infeliz de Gendo tiene algo planeado para fastidiar a Shinji. Desde el bloque 26, Shinji y los agentes caminan por un pasillo para transporte pesado, ¿Por qué por esa zona en particular? Porque Ritsuko está esperando ahí.

'¿Y ahora qué?'

— Akagi… — El tono de Shinji fue cansado, en anticipación de algo malo.

— Tranquilo Shinji… Tengo un mensaje de tu padre… — La doctora se separó de la pared con una expresión ligera, es bueno verla con una expresión que no sea seriedad.

— No quiero escuchar ninguna de sus patrañas. — El lado agresivo de Shinji saltó de inmediato, aun sabiendo que ella no es su objetivo. — Se muy bien quién es el bastardo infeliz de Gendo, mi padre está en otra instalación de NERV en este momento. Así que cualquier cosa que digas, es obra tuya… No soy estupido, por favor no intentes engañarme. —

Ritsuko quedó claramente sorprendida, aunque la expresión dejó su rostro con relativa rapidez. — Tienes razón… Buen viaje Shinji. — Ritsuko comenzó su caminata al bloque 26.

— ¡Ritsuko! — Shinji rápido buscó la atención de la doctora, a pesar de los agentes. — Eres más que sólo la recadera de Gendo… Así que no te dejes llevar por su influencia… No es justo para ti. — La Doctora quedó estática por un segundo sin expresión alguna; y aunque la seriedad y convicción en los ojos de Shinji mueven fibras dentro de ella, que Gendo no puede; ella no lo demostrará, aunque el niño tenga razón en algo.

Durante el desayuno, el cual fue apenas unos fideos instantáneos y pescado asado para Pen-Pen, Misato reflexiona en que algo simplemente está mal, como si algo la empujara en una dirección y al niño en otra…

'¿Acaso Dios existe? Y si es así, de qué nos sirve… ¿Acaso hay que llevar la misión de NERV a un punto mayor? ¿Acaso existe un ser injustamente poderoso al que eliminar para que la humanidad pueda tener paz?'

Esas preguntas dejaron un sabor amargo en Misato, con el deseo de levantarse y patear algo para quitarse esa sensación de que todo lo que ocurrió en los últimos días, ha sido movido por alguien más.

Shinji no se quejó del sufrimiento que ha sido pilotar el EVA 01… Tampoco es que pareciera alguien que no conoce el sufrimiento; una pequeña cicatriz del lado izquierdo de su frente lo indica, eso significa que "Pilotar el EVA solo lo hace sufrir, así que es lo mejor" es una excusa ciega y sin sentido. Entonces ¿Por qué? ¿De dónde nace esa necesidad de alejarlo, de sacarlo de NERV?

'¿Acaso quiero realmente que deje TOKIO-3? ¿Acaso quiero que me deje?'

— Bueno Pen-Pen… Me voy a trabajar. — 'Aunque ya voy tarde' — Te veo luego, ¿Ok? — Misato abrazó a su compañero-mascota pingüino de aguas cálidas por unos segundos antes de regresarlo a su banca para que terminara de desayunar.

La capitana se colocó su chaqueta roja cuando escuchó el timbre. Confundida, Misato abrió la puerta de su apartamento para encontrarse con los dos "amigos" de Shinji.

— ¡Ah! Aida-san y Suzuhara-san, ¿Que los trae aquí? —

— ¡A sí! — Toji una vez más explotó y se quedó callado.

— Disculpe molestarla de nuevo… — Kensuke tomó la palabra de nuevo. — La verdad, es que estamos preocupados por Ikari ya que no fue a clases… — Kensuke evitó mencionar la parte en que los agentes de NERV se llevaron al ex-piloto.

— Bueno… La verdad… La verdad es que Shinji está de camino a dejar la ciudad… —

¡¿QUÉ?! ¡¿SE VA DE LA CIUDAD?! — Ambos chicos exclamaron con mucha sorpresa y preocupación.

— Si~… Aún no hemos podido avisar a la escuela de todas formas… Él ya debería estar abordando el tren de salida de la ciudad… —

— ¡Por qué tan de repente! — Sorprendentemente, el Tsundere de Toji fue el que exclamó. — ¡¿Lo despidieron por no obedecer las órdenes?! —

— No es eso realmente… —

— ¿Entonces se va porque ya no quiere pilotar? —

— ¿De Ikari…? — Kensuke tomó la palabra dudando mucho de la afirmación de su amigo. — Eso es raro… A Ikari no parecía importarle el tener que pilotar el robot… Pero… —

— ¿Qué pasa? Kensuke… — Toji preguntó volteando con su amigo de menor altura.

— Es que anoche, parecía distante… Triste por algo… En la escuela siempre buscaba ayudar o hacer algo para involucrarse al grupo… Pero anoche… Parecía querer alejarse… Eso es muy raro viniendo de él. — Kensuke explicó buscando evitar tanto como fue posible mencionar todo lo ocurrido el día anterior.

Algo en el interior de Misato envió; como si encontrara esa pieza del rompecabezas que le faltaba; este problema viene desde que ella evitó el tema del "Proyecto E", Ella simplemente evitó el tema, y todo comenzó a desmoronarse… y ahora… Ahora es demasiado tar-.

Dejando la puerta del departamento abierta, protegida por un pingüino de un metro, Misato comenzó su carrera para llegar a la estación antes de que el siguiente tren llegue a la estación, con una constante sensación fría en su cuerpo.

— ¡¿K- Katsuragi-san?! — Toji fue el que exclamó esta vez.

— ¡¿Qué ocurre?! —

— ¡Aún hay tiempo para que el tren llegue a la estación! — Misato exclamó corriendo el pasillo hasta el elevador principal para bajar hasta el estacionamiento, subir a su Alpine A310 azul con la carrocería reparada; dejando a los chicos atrás… muy atrás.

— El primer niño dejará la ciudad hoy mismo… — Ritsuko comentó de pie a la derecha de Gendo, ambos frente a una Rei que está libre de vendas y yesos; y los tres siendo transportados por una banda. — ¿Eso no es un problema? —

— Era uno de los escenarios cotejados… — Contestó Gendo en secamente y sin interés alguno. — De cualquier forma, la "agencia especial Marduk" aún no ha anunciado quién será el tercer y cuarto niño… En esta situación no tenemos un piloto de reemplazo para la unidad 01… —

Algo en el tono distante y casi monótono de Gendo movió algo dentro de la Doctora… "Eres más que solo la marioneta de Gendo" esas palabras, seguramente alteradas por su percepción actual, golpearon a la mujer rubia de cabello corto con fuerza.

— Por ahora, habrá que modificar los parámetros para acomodar a Rei en la unidad 01. —

— Comprendo… — Ritsuko se limitó a responder en automático, de cualquier forma, debe asegurarse de que el personal comience a trabajar en el ángel caído, en especial tomar muestras del núcleo de la criatura, el "Núcleo S2". Cualquier modificación para el EVA 01, tendrá que esperar a que ella termine su labor en el cadáver dentro de las instalaciones.

Cuando Misato llegó al tren buscando a Shinji, lo hizo justo a tiempo para ver a los dos agentes de NERV que debían custodiar al delincuente hasta que aborde el tren, ser arrollados por el vagón del conductor; y si eso no era ya desagradable, alcanzó a ver a Shinji con una pequeña sonrisa de satisfacción limpiando un cuchillo ensangrentado con una tela negra…

— Shinji … — Murmuró la capitana sin creer lo que presenció. — ¿Qué… Qué hiciste? —

La expresión fría del chico cambió a la de sorpresa al escuchar la voz de Misato, con arrepentimiento, quizás, culpa en sus ojos, y naturalmente desvió la mirada, sin darle la espalda completamente a la mujer.

— Nunca planeé escapar… Solo quería deshacerme de esos dos… Sólo eso. —

— ¿Pero… Shinji? — Incluso Misato no se ve muy segura de cómo acercarse al chico que en apenas tres días, ha mostrado bastantes caras.

— Les dije claramente que no me fastidiaran, y esos dos han estado fastidiando desde anoche… Tengo un limite ¿sabes…? Simplemente me harté de tener que aguantarlos… —

— ¿Los mataste por algo así? —

— ¡Tú no estuviste escuchando sus groserías y quejas! — Shinji explotó girando para medio encarar a Misato, dándole la espalda al tren. — ¡Comparándome constantemente con el imbécil de Gendo! ¡Creyéndose la gran cosa por ser los lacayos de NERV y esos superiores suyos! ¡Hablando mal de los que me importan y burlándose por horas! ¡Claro que me iba a hartar! — Shinji apretó sus puños, haciendo rechinar el cuero y hule del cuchillo, el cual ahora mira hacia adentro, al tiempo que Shinji gira para encarar completamente a la capitana. — ¡No me molesta matar gente; lo he hecho antes! ¡YO-! Yo… Solo quería una nueva vida… —

A pesar de la fuerza en algunas frases, el tono nunca fue agresivo, doliente, triste, irritado… pero no contra la capitana; y al final, claramente el chico no soportó más; la decepción que se ha estado acumulando por toda la semana tenía que salir. Su padre, ese hombre de cabello negro ondulado que lo educó, lo entrenó, le inyectó sustancias que seguramente eran ilegales; él le enseñó a no dejarse amedrentar por nadie, pero también a no reaccionar cuando no es necesario… A mantener un corazón noble por más retorcida que tu mente se encuentre; o que el mundo sea tan corrupto.

Un hombre que le mostró bondad en un mundo cruel donde a un imbécil que no te conoce puede contratar a alguien para asesinarte, donde todos claman derechos humanos y ejercen la ley del más fuerte, del más rico… Ese hombre, Seigo, educó a Shinji, para ser frío, calculador, y mortal cuando es necesario; ese hombre educó a Shinji para ser cálido, adaptable, y noble siempre que pueda… Y así el hombre se convirtió en su padre…

Y así Shinji dejó salir esas emociones que se han estado acumulando.

Todos esos sentimientos que se han estado revolviendo y acumulando no desde que ese albino mata gatos fue enviado a asistir a en una instalación de NERV supuestamente en la luna, no, estas emociones se llevan acumulando desde que Mana, dulce, amable e inocente Kirishima fue asesinada frente a sus ojos, y por error, un maldito error.

— Yo solo… Quería un hogar… —

El chico encaró a Misato, dándole peso a cada letra; con la capitana aún sorprendida por el estallido de Shinji que resonó en su interior.

'Es eso… Cuando explota: habla lo que lleva dentro…'

Shinji aguantó las lágrimas; y él odia mostrar ese lado a otros… ¿Entonces por qué estas lágrimas siguen brotando? Matando el asunto, el pelinegro suspiró y se agachó para tomar su maleta, guardando su cuchillo ya limpio en su funda sujeta en la espalda baja.

Misato fue tras Shinji para llevarlo de vuelta a casa, al departamento, y no planea volver sin él… No… No sin eso que le da vida a esas paredes, no sin la oportunidad de mejorar las cosas.

Misato sabe que nunca lo arreglarán, ella no sabe arreglar cosas, mucho menos personas.

— ¡A dónde vas tonto! — La mujer alcanzó a Shinji tomándolo del cuello de la camisa, jalándolo y casi lo hizo caer. — ¡Haciéndote el chido así! ¡Solo harás que se preocupen por ti más de la cuenta! —

Shinji soltó la maleta, y el tren cerró las puertas, sonando y anunciando su salida… No fue hasta que el último vagón del tren pasó que el muchacho elevó sus brazos para envolver a Misato, aferrándose a ella… Solo deseando no perder ese contacto, la única persona hasta ahora con la que ha conectado desde que su padre fue enviado a aquella instalación de NERV… Es aquí donde Shinji encontró un amigo y un posible amigo; compañeros de clase; obviamente el chico no quiere dejar TOKIO-3.

Pero al mismo tiempo detesta TOKIO-3.

— Perdón… Perdóname, Shin-kun… — Misato soltó un quejido por la nariz, un latido de su corazón, pero ambos compartieron una pequeña sonrisa. — Te hice a un lado creyendo que sería lo mejor para ti… — La voz de Misato se volvió algo más fuerte, pero aun en tono bajo. — Creí qué… Si odiabas tanto a NERV y la ciudad, tomarías cualquier oportunidad para irte, que si era mala te irías por algo mejor… Yo… YO. Perdón. — Sollozos comenzaron a escapar de la boca de la mujer, un llanto de arrepentimiento, aunque ni siquiera ella se lo crea.

Kensuke y Toji fueron recibidos por una imagen peculiar, Shinji y Misato abrazados con fuerza en el andén del tren…

— ¿Pero qué…? ¿Acaso no les da vergüenza? —

Después del silencio, el muchacho habló sin muchas ganas de separarse de la mujer.

— La- la próxima vez… Pregunta… ¿De acuerdo? — Misato soltó un quejido por la nariz, un latido de su corazón, pero ambos compartieron una pequeña sonrisa. — No odio a TOKIO-3, solo detesto en lo que NERV está convirtiendo lo que puede ser la ciudad más avanzada del planeta. —

— Te entiendo, en verdad lo hago. Pero no volverás a usar esas armas. ¿Entendido? — Ese es el tono más normal de la capitana Misato, casi como el de una niña grande.

Pero ambos saben que eso no es una promesa. Misato no quiere ver a Shinji utilizar esas armas, pero cuando todo se ha dicho, cuando todas las cartas pacíficas se han jugado, la potencia de fuego y los multiplicadores de fuerza son la diferencia entre el éxito y el fracaso.

— Pero esas las guardo yo. — Afirmó Shinji mostrando un semblante más completo, pero todavía con muchas cosas guardadas.

El silencio reclamó el andén de nuevo… un silencio más agradable y cálido.

— ¿Volvemos, Shinji? ¿A nuestro hogar? — Misato es frívola, relajada, y se le dificulta demostrar afecto con palabras; pero justo ahora, sus palabras cálidas dijeron todo.

— Claro. — Shinji contestó sintiendo que algo muy pesado lo dejó.


Esperando en la entrada de la plataforma para transporte ferroviario, están los dos compañeros más cercanos de Shinji, Kensuque y Suzuhara, listos para abordarlo y molestarlo por tener a una cuidadora tan sexy como Misato y no decir nada.

— ¡¿Qué significa esto, Shinji?! Eres un descarado. — Exclamó con burla Kensuke.

— ¡Maldito bastardo! ¡La querías para ti solito, Verdad! — Exclamó Suzuhara danzando entre burla y celos, sin perder la sonrisa.

Si… esto es lo que uno esperaría de amigos, esta calidez y amabilidad es la que uno espera de un lugar al que se pueda llamar, algún día, hogar… pero primero, hay que eliminar la basura.

Ten miedo Gendo, tenme miedo GEOFRONT, este es el retorno triunfal de Shinji… no. No. Esta es la llegada de Shinji K~~~~.


Dejando sus maletas de nuevo en la recamara que Misato le asignó, la única otra recamara del departamento que no es el comedor-cocina y el baño. Un suspiro dejó la boca de Shinji recordando el show que fue meter a Kensuke y Touji en el auto, y luego dejarlos en medio de la ciudad… al menos todos regresaron a casa contentos… casi todos; La sonrisa en Misato, a pesar de ser pequeña y natural no es la más sincera, no es la sonrisa de alguien contento, es la sonrisa de alguien que se sigue culpando.