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Un fuerte sonido de dos cuchillas impactando con la cuchara torcida de Destiny se hizo notar, un Scizor que apareció de la nada atacaba a Destiny con Cuchilladas haciéndole retroceder unos pasos, como un duelo de esgrima este iba perdiendo hasta que de un movimiento con gracia tomó la ventaja con un corte en diagonal y terminó con un disparó rápido de su revolver.

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– Light, hay que movern... – Destiny se fijó en que el Umbreon se volvía a lamer sus pata y limpiarse la frente, y claro que debajo de él había un temible Aerodactyl tirado en el suelo. – ¿Quieres dejar de matar todo lo que te quieres? Algunos de tus aperitivos tienen vidas y lazos importantes con otra gente. –

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"Consideraba el dejarte una ala para mostrarte lo considerado que soy, pero creo que ahora me lo pensaré mejor."

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– Es notable que si ha tenido que pasar facturas. –

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Fue lo último que pudo decir antes que el cuerpo de aquel motociclista cayera al suelo, había sido demasiado esfuerzo y Destiny pudo notar aquel detalle al ver cómo incluso la flama morada desapareció dejando solo esas raíces negras que cubrían su cuerpo.

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– Lamento que viera eso, pero entenderá que algunas personas no son tan extraordinarias como usted. Algunos tienen un límite un tanto decepcionante, algunos solo pueden resistir mi presencia por unos minutos y en ocasiones muy anormales un par de horas. –

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– De cualquier manera, apenas pueden haber la punta del Iceberg y no el motivo de ello. Solo ven lo que puedo hacer y lo consideran peligroso. – decía ahora un Ornitólogo a lo que un Altaria lanzaba un Pulso Dragón directo hacia ellos. El hacerlo tan público le pareció demasiado obvio, debía haber una trampa por lo que puso su barrera a su alrededor. – No ven las maravillas que alguien como mi persona está haciendo por lo correcto. –

Un Conkeldurr salto al ataque y fue tarde cuando la barrera morada con picos se redujo considerablemente de un solo Puño Certero, aunque Destiny de dos disparos terminó con ambos pokemon.

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– Si bueno. Tampoco el matar y robar hagan milagros en eso de lo que tú llamas correcto. – dijo Destiny mientras recargaba el revolver con más balas. Una pequeña mirada y veía como Light parecía tener entre sus dientes el cuello de un Tropius mientras trataba de masticarlo. – ¡Light, suelta eso! –

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"Mengo manbre, D."

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– ¿No has tenido suficiente? Devoraste la cola de ese Tyrantrum tú sólo. –

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"Sabes que no me gusta la carne vieja y escamosa de fósiles."

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– ¿Y aun así te la comiste toda? –

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"Tú tampoco eres tan perfecto, sir No toques mi traje."

– Ciertamente empiezo a notar un patrón, y la verdad me aburro con ello. – Dijo aquel Entrenador Guay a lo que hizo un chasquido. – Que tal si subimos un poco más el nivel. –

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Esta vez Destiny oyó las voces de múltiples personas al mismo tiempo daban órdenes de atacar, por lo menos la gran mayoría de sus voces fueron escuchadas por los pokemon, a lo que estos estaban listos para atacar.

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Notó como cada uno de los pokemon de tipo normal, algunos de tipo volador y eléctrico, e inclusive los pokemon con la habilidad suficiente para sostenerse de muros o haber llegado al techo, empezaron a concentrar energía.

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Todos y cada uno de ellos cargaba el mismo tipo de energía al mismo tiempo, fue tan solo unos segundos para que Destiny reconociera el ataque y en su rostro se dibujó un ceño fruncido.

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– Light. –

– Bura. –

Cuando todos soltaron el hiperrayo, Destiny dio un salto al aire en el momento, Umbreon solo cerró los ojos, y recibió de lleno los Hiperrayos en cadena.

– Ahora. – dicto Destiny.

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En medio del ataque Umbreon lanzó un rayo de color morado hacía Destiny, mientras que este estaba preparado con su cuchara torcida y terminó por hacerla desaparecer al contacto. Los ojos de Destiny parecían iluminarse al tener esa sensación chispeante corriendo por su sistema nervioso, y una leve sonrisa de satisfacción se mostró en un parpadeo.

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(Light, ahora Pulso Umbrío.) –

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Umbreon dio un salto tras ello, y usando a Destiny como plataforma disparó un rayo oscuro dividido en tres cadenas en hélice en dirección del suelo. De ahí una los tres rayos impactaron en el suelo se dispersaron como ondas de energía que golpearon a cada uno de los pokemon que estaban a su alrededor y regresándolos a sus pokeballs.

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Al caer ambos con gracia, fijaron su vista en el panorama y vieron que la gran cantidad de pokemon y entrenadores zombies se habían reducido considerablemente tras ese ataque.

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"Ves que tan hermoso es cuando lo hacemos a mi manera."

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– Aún no hemos terminado, viejo amigo. Tengo la energía, pero necesito reunirlos. – dijo Destiny mientras se limpiaba un poco las marcas de polvo en su traje. – Hay que reunirlos ahora, porque luego que la libere no habrá marcha atrás y solo tenemos un intento. –

"Ay no... Mas juego del Pichu y el Meowth no... "

– Se precavido, está aquí. –

– Vaya Vaya. – El sujeto detrás de todo apareció de un grupo de entrenadores zombies, esta vez se encontraba en el cuerpo de un Entrenador Guay de la región de Sinnoh. Destiny podía identificarle por el color verde Albahaca de su cabello, el mismo que de las hojas marchitas dejadas al sol en verano. – No sé si es mi imaginación, o parece que trata de evitarme. –

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– No lo tomes a mal, pero no le veo más motivo para perder tiempo contigo. –

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– ¿Perder el tiempo? ¿Es así como ve esta conmovedora reunión de números de experimento? – decía aquel Entrenador Guay sacudiendo un poco el cabello de aquel cuerpo. – Ciertamente pensaba que estaría más interesado sabiendo que tanto usted como compartimos el haber vivido ciertas circunstancias similares ¿No es así, Número 21? –

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El sonido de una explosión cerca del Entrenador Guay llamó su atención. Notó que Umbreon era que el que había disparado otra Bola Sombra a alta velocidad y veía furia en su rostro.

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– Vaya... Supongo que alguien también sufre recordando el pasado. – dijo aquel Entrenador Guay con la misma sonrisa maliciosa en su rostro, aunque veía detrás de ella Destiny podía ver tristeza y remordimiento en su mirada. El entrenador Guay bajo su mirada y en su mano se formaba una pequeña esferita de cristal del humo morado. – No puedo culparte de ello, al parecer nosotros tres hemos sido destinado a sufrir... Pensaron que éramos carbón e intentaron convertirnos en diamantes para su beneficio... Solo un arma desechable... Solo uno más en una lista de millones, todo por nuestra individualidad. –

–... – Destiny guardaba silencio mientras que Umbreon se recostaba en el suelo, inflaba el pelaje de su espalda y su cola golpeaba el suelo como un látigo. Se podía notar con el chillido que Umbreon estaba más cabreado que dispuesto a lanzarse hacía aquel Entrenador Guay. – Cálmate. Light. –

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"D, si tu no vas a hacer nada entonces déjame quitarle ese sufrimiento de una vez para que se calle."

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– No caigas en su mismo nivel. Eres mejor que ello, recuérdalo. –

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"Yaya... Prometo no hacer nada si no lo dices..."

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–... – El silencio de Destiny tras ello terminó por hacer dudar a los pokemon a su alrededor. Si aquel que había acabado a varios pokemon sin problema alguno se encontraba serio, no sabían lo que podía ser capaz. – Aún no lo has dicho. –

– ¿Decir que cosa, Monsieur Destiny? –

– Los Restos, los que mencionaste antes. – dijo Destiny mientras soltaba otro tiro contra un hogareño Pangoro. – ¿Aun no has dicho a qué te refieres con "Restos"? –

Vaya vaya... Kufufufu... –

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Aquel Entrenador Guay con su flama morada hizo un gesto de sorpresa, mientras que con su mano derecha golpeaba suavemente su cien con su dedo índice una tras otra vez.

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– ¿En verdad debo de explicártelo? Suponiendo que tus ojos pueden ver casi lo mismo que el mío y que has tenido mucho más tiempo para poder pensarlo, debes saber a lo que me refiero con "Restos" ¿No es así? –

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"Oye, no se estará refiriendo a..."

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– Sí, ya lo había supuesto. Desde que leí el reporte entendí lo que buscaba, pero no estaba seguro de ello. Necesitaba confirmarlo. –

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El aire en aquel lugar parecía detenerse, por unos segundos la atmosfera amenazante desapareció ante la vista de Destiny mientras leves recuerdos eran forzados inconscientemente a reproducirse en su cabeza.

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– Quería confirmarlo, pero parece que las últimas palabras que Synchro me dijo tienen mucho sentido ahora. –

– ¿Ya sabe la respuesta, Monsieur Destiny? –

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–…Si. Cipher. Siempre ha sido Cipher. –

Vaya... Vaya... –

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La melodiosa voz de aquel sujeto detrás de todos ellos pareció hacerse más escuchable detrás de la voz del Entrenador Guay, y como si fuera una ilusión Destiny pudo reconocer un rostro detrás de aquel Entrenador Guay.

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Como si un fantasma se tratase mantenía la misma expresión de satisfacción, tranquilidad, y malicia en su sonrisa que junto a aquella flama morada le recordaba que debía de hacer.

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– Por fin lo comprendió. –

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"D. Si entendiste, tradúcemelo."

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– Es la idea de que Cipher nunca desapareció en realidad, nadie puede acabar con la enfermedad. Simplemente se adaptó para sobrevivir, mutó a una nueva forma, una en la que ya no estaría a la luz del día, una en la que pudiera crecer y corromper por dentro hasta el día previsto. –

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– A parecer sabe mucho de ello. –

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– Con todo el daño que ha provocado, sería una tontería no saber la forma de acabar con el enemigo. – dijo Destiny. – Aun así, Cipher fue destruido hace más de 50 años, fue acabado en el último asalto del Cazador Legendario. –

– Cierto cierto, el mayor movimiento de Cipher terminó por ser su propia ruina. Tratar de expandir el Proyecto Oscuro más allá de Aura terminó por destruirse antes de su completacion, el momento adecuado para atacar la misma base de Investigación, y tomar la fuente de todo el Plan Oscuro. – decía aquel Entrenador Guay mientras se apoyaba en el hombro de un Karateka. – De seguro ya sabes has podido observar que hubiera pasado si en esa ocasión el Cazador Legendario hubiera tomado la decisión de proteger a aquellos en vez de atacar a la base... Bueno, usted conoce la historia, usted fue también parte de ella. –

... –

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"El pintor... ¿Se refería al niño del Cazador, cierto?"

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–... Sí. – Destiny respondió levemente con una mirada fría en sus ojos. – Él es el pintor del que hablaba. –

Acerto... Monsieur Destiny. – Decía aquel sujeto mientras pasaba de un cuerpo a otro y su voz cambiaba de tono, pero el mensaje y el sentimiento seguía siendo el mismo. – Usted es diferente ante todos los demás, no es sólo tu posición sino tu perspectiva. Como sus ojos pueden ver lo mismo que el mío, pueden ver a través de esta mentira construida con el paso de los años. –

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... –

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– Usted más que nadie debe de entender. Este mundo de Paz, es solamente una ilusión. Esa paz que tanto intentas proteger, estas cicatrices que tanto intentas de ignorar, es solo una ilusión para olvidar los pecados que hicieron en el paso. –

Este mundo ya no es un campo de guerra, y la gente que te lastimó... Los que nos lastimaron... Ellos ya no están aquí... –

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Las palabras de Destiny cambiaron de tono al decir aquello último. Todo este tiempo se había mantenido en un papel profesional, pero hubo algo dentro de él que parecía resonar con las palabras de aquel detrás del entrenador Guay.

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– Por eso mismo la Fundación fue creada, fue hecha para evitar que los errores del ayer se repitan otra vez. Para darle un mundo de tranquila y paz a las nuevas generaciones, para que ellos vivan en un mundo bajo control. –

– ¿Un mundo bajo control? Es eso lo que quiere construir... ¿Un mundo hecho baja la creencia del Nihilismo? Bajo la creencia de que todo estará bien mientras vivan bajo su protección. –

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El tono de aquel chico parecía llegar a ser más agresivo que antes, aunque aún mantenía la calma y mismo tono melódico en cada una de sus palabras.

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– El querer que todos sean iguales bajo el sistema, le aseguran una vida tranquila en base a que den sus vidas por su causa, a que sigan las normas y sacrificar sus esperanzas, sus sueños, y su individualidad. –

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– Díganme la verdad, Monsieur Destiny. – decía aquel Entrenador Guay. – ¿No ve a la gente en las calles? Son como ganado esperando al carnicero que los liberen de su miseria, viven solo para morir. –

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... –

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– ¿No ven que están cegados por la luz? Pensando en que están en libertad, cuando simplemente están encerrados en una jaula transparente. –

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... –

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Toda esa falsa creencia, todos los crímenes que ustedes han cubierto como correcto o necesario para el avance. ¿Acaso todo el daño y las muertes se volverán simple pasado? ¿Incluyendo aquellos siete niños que compartieron el destino que usted evitó. Toda esa creencia simplemente es una falaci... –

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El sonido de un disparo silenció de repente a todos en el lugar, no fue como antes que los tiros parecían ser energía, el verdadero sonido de un tiro de arma de fuego fue el que paralizó la voz de aquel sujeto dejándolo sorprendido de ello.

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En el cuerpo de aquella Domadragones, el sujeto con la flama morada en sus ojos revisó con la delicada mano de ese cuerpo la mejilla, y tras limpiarla pudo sentir un pequeño ardor. La bala terminó por rozarle la mejilla, al voltear vio que la bala se había incrustado en un edificio, y luego al ver a Destiny lo veía apuntándole con el revolver en su mano junto a una mirada oculta debajo de la sombra de su fedora. Aun así, aquel sujeto pudo ver su mirada llena de furia, a lo que por poco había disparado a matar.

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Vaya... ¿Toque algún nervio? – dijo aquel Entrenador Guay. – Aun así, ¿Usted falló? No, no lo creo. El fallar algo así a tan poca distancia no parece ser posible para usted, entonces significa que falló a propósito ¿No? –

–... – El silencio de Destiny fue como una señal de que él tenía razón. – Fue un disparo de advertencia, el próximo no fallará. –

– Me sorprende que tanta seriedad puedes tener mientras dices esas falsedades, Monsieur Destiny. –

– Ambos conocemos el hecho de que eso no es cierto. –

– No lo ve, no ve a la gente alineada en las calles, como ganado esperando a un carnicero que les de su libertad. –

Ya fue sufi... –

– Todos siguiendo las reglas, todos dando su vida por mantener "ese" control sacrificando sus esperanzas y sueños. Todos buscando la paz, a cambio de reprimir los que los hace especiales y diferentes. –

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– Assez (Suficiente) – Destiny levantó su arma y apuntó con su revólver, el Entrenador Guay pudo notar el enojo en su voz. – Mi paciencia también tiene un límite, no tengo tanto tiempo para jugar contigo. Algunos tenemos trabajo que terminar, aunque pienso que puedes ayudarme con ello. –

¿Ayudarle? Vaya... No sé qué pensar sobre ello. El poder ayudar a la persona a quién más admiro me ilumina la felicidad por dentro de manera extraordinaria, aunque ayudarlo significaría que estaría ayudando de manera indirecta a la causa la cual ha corrompido este mundo. – decía el Entrenador Guay con la flama morada. – No creo poder hacer un acto tan egoísta y caprichoso de mi parte como poder ayudarle, mucho menos cuando estoy a punto de dar un gran pasó en mi objetivo. –

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– Voy a suponer que te refieres a lo que está en Ciudad Azalea en Johto, me he enterado de que has estado ocupado por allá y no pienso que sea por el turismo del sitio. – dijo Destiny dando un respiro y sosteniendo su fedora con su mano derecha. – ¿Acaso te sientes tan nostálgico? –

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– ¿A qué se refiere, Monsieur Destiny? –

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– Ya sabes a lo que me refiero, ya que como dijiste, tu escribiste tu propio reporte todo lo que querías que yo supiera de tu persona, supongo que dejaste el detalle de estar enlazado a la Estrella tiene un motivo. – dijo Destiny. – Como por ejemplo, tomar el Corazón de Yami, y conectarte de manera permanente y directa con la Estrella. Así estarías completo ¿No es así? –

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El entrenador Guay guardó silencio ante esas palabras, hasta que una leve risa reservada se hacía más fuerte, incluso Destiny pudo notar que la neblina acumulada detrás de él tomaba la forma de aquella silueta humana que deducía que era su forma verdadera.

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Kufufufu... De verdad me impresiona cada vez más, Monsieur Destiny. – dijo aquel Entrenador Guay con su risa maliciosa. – Aunque en parte este equivocado, admito que se ha acercado a la verdad. Mi objetivo si tiene que ver con reunirme de nuevo con la Estrella. –

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– Era un poco más lógico luego de que supe la noticia de que hubo un ataque no calificado como Amenaza o accidental en Pueblo Primavera, donde un sujeto enmascarado conocido como Mz atacó a un grupo de chicos que apenas empezaban su viaje. –

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– Conozco bien a Mz, aunque tengamos nuestra diferencias, sé que prefiere mantenerse lejos de los reflectores del espectáculo. No pienso que causar un alboroto en el laboratorio del nuevo profesor de la región. – dijo Destiny aclarando un poco la mente de Umbreon, aunque este también le importe muy poco todo eso. – Aun así, su precio fue alto para incluirlo en el roster de participantes de este juego. –

– Suponiendo que no hizo nada más que un escándalo en una pelea, la cual no tuvo objetivo alguno más que comprobar si el muchacho era el correcto, puedo entender alguien había contratado al codicioso de ese cazador para hacer que fuera amable en un combate. –

Vaya... Su creativa me asombra con una gran historia, Monsieur Destiny. Aun así ¿No le parece que es una acusación muy rebuscada? –

– Tómalo como una suposición, aunque no me puedo comparar con Ma'am Kyoko, puedo unir los puntos de todos estos eventos y puedo decirte que conectan perfectamente contigo dentro. –

– Muy bien, Monsieur Destiny. Tomemos su suposición como realidad, ahora dígame ¿Qué es lo que buscaría con ello? –

– Simple; por el Corazón de Yami. – decía Destiny con calma. – Seré directo en esto, se cuál fue tu objetivo al traerme aquí, sabías que yo era el tutor asignado del Ryuseiider, o mejor dicho su niñero a sueldo. Conmigo cerca, cualquier pobre alma que conozca lo que soy capaz sabría que es un suicidio el intentar algo. –

– Debo decirlo, Monsieur Destiny. Ciertamente usted casi puede verme como si fuera transparente. – dijo el Entrenador Guay. – Aun así, como verá en la neblina no todo lo que se ve es lo que parece. –

– Aún dispersado en el aire, la neblina sigue siendo agua en forma de gas. – dijo Destiny. – Tal como el agua sólo falta verlo con un poco más de esfuerzo, la verdad puede ser tan clara como el agua. –

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"Tanta poesía me da sueño, ya termina tu juego."

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– ¿Entonces admites que estoy en lo correcto?–

– Ciertamente fue complicado el conservarlo, al parecer no se puede llegar a convencer a alguien a quién no tiene nada, pero al final pudimos llegar a un acuerdo de beneficio mutuo. – dijo el Entrenador Guay con una sensación un tanto superior, Destiny no podía distinguir si era algo de la personalidad del cuerpo o del sujeto dentro. – Ambos teníamos algo que deseábamos en común; "Conocer al Undécimo Ryuseiider". –

– ... –

– Fue difícil, pero logre convencerlo en permitirme dejar una parte de mi persona, una más pequeña e inofensiva para mantener nuestro, lo suficiente para dejarme observar a través de su ojo derecho y contemplar el gran heredero de su querida Función. Y debo decir que él finalmente verlo enfrente de mis ojos a aquel que la misma Estrella había elegido sobre millones y millones de vacantes. No puedo describir la gran... Decepción al verlo. –

– ... –

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"Espera ¿Que dijo el loco ese?"

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– Al verlo enfrente de mí, no veía a un entrenador nato o alguien merecedor de la maravillosa bendición de ser el guardián del Corazón de Yami o del mismo legendario título de Ryuseiider, solo a un niño más perdido en un camino que solo lo llevaría a mancharse las manos de sangre y dolor.

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El ver su expresión determinada cambiar a una llena de miedo y dudas, no dudo que el enfrentarse a un Pidgeot de tal calibre como el que posee Mz puede provocar temor y desesperación a pequeños novatos sin experiencia.

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– No había nada en especial en aquel niño. Ya estaba sintiendo que estaba perdiendo el valioso tiempo con aquel niño. Aun así, después de aquel Hiperrayo que lo mandó a volar... Pude verlo. Pude ver sus verdaderos florecer. – La voz desilusionada del Entrenador Guay empezaba cambiar a uno con más ánimo. – Aquella aura... Aquella forma silueta que ese Charmander soltó en aquel momento de Euforia... En aquel momento pude ver el verdadero motivo de lo que buscábamos en aquel sitio... –

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– ... –

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– Usted conoce lo que yo vi en ese momento ¿No es así, Monsieur Destiny? –

– Seré claro contigo, dejarás a ese niño en paz. Él no tiene nada que ver con esto, así que si intentas lo más mínimo en hacer algo...

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– ¿No lo tiene? ¿No es así? –

– ... –

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– Sabe, es curioso que ahora lo mencione, ya que yo lo veía de esa misma manera. – dijo el Entrenador Guay. –

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En ese momento en que mi ojo cruzaron con los suyos solo podía ver a un niño inocente, metido en un importante papel que no llegaba a llenar, una leve chispa que era forzada a ser convertida en un resplandor para mantener la voluntad de la Fundación.

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– En otras palabras, veía a otra pobre víctima más convertida en un instrumento mucho mayor al que el mismo se podría haber imaginado. – decía el Entrenador Guay con una expresión más sería y directa. – La Fundación decidió proteger su legado, y preparar a su próximo heredero para estar listo y tomar el puesto. –

– Ggrrrrrgh... – Umbreon mostraba sus dientes con enojo.

– Dígame, Monsieur Destiny. Dígame la diferencia que hay entre convertir a un pobre niño en un arma y convertirlo en un símbolo de control en contra de su propia voluntad o inclusive no lo sabe. –

– ... –

– Acaso usted también va a decirme que el fin justifica los medios, que todo lo que hace está bien simplemente porque es para el beneficio de todos los demás. –

– ... –

– Dígame, Monsieur Destiny. Dígame lo que ha aprendido la Fundación acerca del pasado, acerca de todo el dolor que muchos han tenido que sufrir, acerca de su persona y la mía... Todo eso, todo eso ha pasado y aun así, prefieren continuar sus propios pasos. –

– ... –

– Dígame, Monsieur Destiny. Bajo su propia persona, frente a la mirada de todos estos civiles a los que prometieron servir y proteger, y enfrente de uno de los "Pecados Capitales" del Mundo que ustedes quieren borrar. ¿Qué es lo que hace diferente a la Fundación de a Cipher? –

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Ante las miradas de todos los entrenadores y pokemon, en aquel sitio donde la misma luz de sol parecía opacada entre las frías y grises nubes, e inclusive en la mirada de su Umbreon...

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Destiny solo guardó silencio.

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Oui... –

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El entrenador Guay solo bajo la mirada ante la falta de respuesta de parte de su figura más admirada.

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– Eso era lo que suponía, usted está en lo correcto... Esa es la verdadera verdad. –

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– ... –

– Por eso voy a continuar con mi Objetivo, finalizaré lo que el Cazador Legendario y su descendencia no pudieron hacer en su tiempo en la tierra, me encargaré de borrar los errores del pasado, y limpiar los restos de aquel viejo Mundo. –

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– ...

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– Usted sabrá cómo es... Para eso yo fui creado ¿No es así? Para eso fui concebido con esta grata Individualidad, para eso el destino me forjó este sendero en el que debo caminar, y para ello debo tomar de vuelta lo que en primera lugar debía ser mío. –

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– ... –

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"Oye... ¿Lo oíste también, no es así?"

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– ... –

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"D. Puedo leer tu mente".

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– ... –

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"Eso que dijo, es irrazonable… ¿Verdad?"

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– ... –

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"D…"

(Light, tengo lo necesario.) –

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– ¿Y bien, Monsieur Destiny? – dijo el Entrenador Guay. – ¿No va a decir nada más? –

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– Supongo que puedo tomar esto como tu versión de la historia. – Destiny empezó a desabotonarse su manga derecha y bajaba y se subía un poco la camisa lo suficiente para que su muñeca estuviera al aire libre. – Light, es hora de que comience el Juicio. –

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"Odio esta parte."