FLOR
(Parte 2)
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-Y por esa razón estoy encerrada en mi habitación. -Hablaba la joven de cabello azabache con sus mejillas sonrojadas y aún envuelta en mantas.
El joven de cabello trenzado al escuchar lo que le había contado su prometida, se sonrojó sobremanera y más rojo al pensar que ya era su linda mujer en sí. Aunque... Su linda y bella mujer ya era, a la que ama con todo su corazón.
-Pe-pero Akane, si sigues estando aquí encerrada van a sospechar. -Se acercó para abrazarla. -Además, pensarán que yo te hice algo malo y van a seguir molestando como hace un rato en el comedor.
-Pues tienen razón. -Dijo la joven prometida, comenzando a fruncir el ceño y volteando levemente.
-¿Qué? ¿Ahora me echas a mi la culpa?. -Dijo en tono molesto su prometido.
-¡Si!... Te recuerdo que es tu culpa que... Q-que no esperaste hasta casarnos. -Esto último lo dijo casi susurrando, sonrojada y molesta también.
-¡Jah!. Te recuerdo que tu también participaste. -Mirando sonrojado y molesto a su prometida. -O quieres que te lo recuerde que quién empezó... -Acercándose peligrosamente a su linda chica que se había alejado un poco de él.
-Si, pero yo no... Olvidalo. -Se mordió el labio por segunda vez. Ella sabía que si seguían así, iban a terminar peleando y no quería eso.
Lo que no sabía era que al hacer ese gesto de morderse el labio, hacía descolocar a su chico olvidándose de la pequeña discusión y esté con sus pensamientos nada santos.
-No quiero. -Lo miraba llorosa con esos hermosos ojos chocolates. -No quiero bajar.
Ranma al escuchar la voz de su dulce prometida, se golpeó mentalmente. Suspiró, la miró y le limpio una lágrima traicionera que salió de esos hermosos ojos, él besó su mejilla y ella lo abrazó.
-Akane, sabes que sea cual sea la situación, yo estaré contigo siempre. -Acarició el cabello de la joven.
-Lo sé, pero me da vergüenza. -Se reconfortaba en su prometido.
-Mi linda marimacho con lo gorila que eres nadie se dará cuenta. -bromeó Ranma.
-No te burles. -Le dio un pequeño golpe en el hombro y luego se rió.
-Así me gusta verte. -Pegando su frente con la de ella.
La joven al sentir la cercanía de su joven prometido, cortó el pequeño espacio con un beso en sus labios y a él le encantó que la recibió con mucho gusto. Se besaban con mucho amor, con suavidad y lentitud. Akane subió sus manos a los hombros del chico y terminó rodeando su cuello al sentir las manos de él en su cintura. Poco a poco se fueron recostando en la cama, él encima de ella sin poner su peso para no aplastarla.
Un poco agitada y sonrojada, cortó el beso. -Ranma, nues-nuestra familia está abajo y nos van a escuchar.
-Jej. -Sonriendo de medio lado y un poco avergonzado por haber olvidado a su familia y porque su pantalón le comenzaba a apretar. -Si, es verdad.
-Ranma. -llamó la atención de su prometido.
-Dime. -Sonrojado la miró.
-Sobre casarnos. -Ella jugaba con sus dedos. -Ya se que fecha.
-¿De verdad? ¿Cuándo?. -Tomó las manos de la chica y mirándola con un brillo en sus ojos.
-El día que me pediste ser tu novia. -Sonriendo.
-Corrección. En el que aceptaste a este bobo pero buen partido ser tu novio. -Señalándose sin dejar de soltar la otra mano de ella.
-Bueno, esa será la fecha. Egocéntrico. -Dijo pensando esto último.
-Me gusta. -La abrazó con ternura y amor.
Había pasado un par de meses desde que le había propuesto matrimonio.
-Si, y... -
Toc Toc...
-Akane. ¿Ranma está allí?. -Preguntó la linda Kasumi.
-Ah. S-si pasa. -Se había sentado en la orilla de su cama y él en la silla.
-Tía Nodoka, quiere hablar contigo Ranma y te está esperando en el dojo. -Hablaba entrando la mayor de las Tendo.
El joven de la trenza se despidió de su linda prometida con la mirada aunque, deseaba darle un beso pero su cuñada estaba allí. Se fue dejando solas a las dos hermanas Tendo.
-Akane. ¿Podemos hablar?. -Preguntó Kasumi.
-Si, ¿Qué pasa hermana?. -La linda azabache preguntó curiosa.
-Esto pasa. -Mostrando una test de embarazo.
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Mientras tanto, en el dojo con Ranma y su mamá, estaban sentados uno frente al otro.
-Hijo, te mande a llamar porque necesito confirmar algo. -habló seria la matriarca.
-S.. Si.. ¿Pasa algo?. -Preguntó el joven Saotome con un poco de miedo al ver a su madre tan seria.
-Si Akane y tu llegan a tener un hijo. ¿Serías capaz de entrenarlo aunque, tengas qué alejarlo de su madre?. -Preguntó Nodoka.
-¿Qué?... ¿A qué viene esa pregunta mamá?. -La pregunta de su madre lo había tomado por sorpresa, pensó que le regañaría por convertirse en chica la otra vez, utilizando ropa femenina y que no era nada varonil haciendo aquello.
-Responde. -Observó de forma autoritaria.
-Mamá... -Le dio miedo por un momento y no por la idea de ser padre, sino de alejar a su propio hijo de su madre y eso también lo enojaba. -Yo no haría eso de alejar a nuestro hijo de Akane. No quiero que pase lo mismo que yo pasé con mi padre. Pero no digo que todo fue malo, ya que, gracias a eso me he convertido en lo que soy ahora, en un fuerte artista marcial. -Hablaba con toda sinceridad. -Además, deseo una familia unida que crezca junto a su mamá y papá, le enseñaré todo lo que sé, siempre y cuando le guste porque no voy a obligar algo sino le gusta. Por eso trataré de ser un buen... -Detuvo sus palabras al ver llorosa a su madre.
-Snif Snif... Me alegro mucho que seas tan varonil hijo mío y seguro serás un buen padre en un futuro. -Limpiaba sus lágrimas la matriarca.
-Mamá... Gracias. -El joven abrazó a su madre con mucha ternura.
-Entonces, si apoyarás a Akane. -Habló un poco llorosa y alegre la señora Nodoka.
-Claro, porque no lo haría si la am... -Cerró su boca rápidamente dándose cuenta lo que casi iba a decir.
-Ranma, soy tu madre y me doy cuenta de lo mucho que la amas. -Tomó las manos de su hijo y lo miró con mucho cariño.
-¿Ah, sí?. No era lo que... -Iba a negar pero sintió sus mejillas como se sonrojaban.
-Me vas a negar que Akane y tu ya andan juntos y hasta se comieron el postre antes del recreo. -Le sonrió guiñandole un ojo.
-¿Qué postre?. Ya no llevamos comida porque comemos en la universidad. -Dijo alzando una ceja.
A la señora Nodoka le salió una gota en su cabeza. Su hijo a veces era tan tonto como decía su prometida.
-No me refería a ese postre. -Tocando su cien.
-Entonces cuál... -Aún confundido.
-Al qué consumaron antes del matrimonio. - sonriendo de medio lado Nodoka.
-¿Qué..? Yo... -
-¡Que ya tuvieron relaciones sexuales, Ranma!. -Confirmó la linda señora.
-SI, SI, YA LO SÉ!!.. No hay que ser tan directa mamá. -Ahora si que estaba como una cantina hirviendo y rojo.
-No me levantes la voz jovencito. -Sacando su katana.
-Ah, yo.. ¡Lo siento! Perdóneme perdóneme perdóneme. -Rápidamente utilizó la mejor técnica.
-Hay que... -Con dos gotas en su cabeza miró a su pobre hijo haciendo esa técnica del tigre caído que le había enseñado su padre. -Hay que ser directa en ciertos casos.
Guardó la katana y el joven se pudo relajar un poco pero siempre estando al pendiente por si acaso.
-Como iba diciendo sobre que el postre fue comido antes del recreo y por comer mucho postre trae consecuencias agradables en este caso, por ello el estómago crece y más el de Akane que crecerá poco a poco. -Finalizando con alegría esperando a que su hijo comprendiera, sino está vez si iba a cometer seppuku.
-... -Un poco confundido y con miedo al ver a su madre tomando la katana de nuevo. -Postre... Mamá, suelta eso. -Por dentro lloraba con miedo el joven Saotome al ver un poco del filo de la katana. -Si el postre es referencia a que Akane y yo tuvimos una noche linda de besos y... Ay, Akane... -Ponía cara de bobo al imaginar como ellos se entregaron esa noche. -¡Concéntrate! Y bueno si se come mucho, es decir, si lo hacemos mucho... Hmm... ¿Consecuencias agradables?... -Y como un destello pasó en su cerebro, se levantó de sorpresa.
-Akane esta... Embara...-Se quedó por un momento estático.
-SIII!... -Nodoka alegre se levantó para seguir hablando. -Kasumi y yo encontramos una prueba de embarazo y...
Ranma al escuchar la palabra embarazo, reaccionó y salió corriendo del dojo para ir donde se encontraba su prometida.
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Mientras tanto, en la habitación de la joven de cabello azabache. Estaba teniendo una conversación con su hermana mayor desde que su prometido se había ido donde su mamá.
-Bueno, lo hecho esta y me alegro mucho por ustedes. Pero ya deberían casarse si ya ustedes... -Hablaba con linda sinceridad, Kasumi.
-Lo sé, hermana... Ranma ya me pidió matrimonio. -Decía tocando sus mejillas sonrojadas al confesarle a su hermana. Confiaba en su hermana y por eso le había contado casi todo.
-¡Vaya! Me alegro mucho. -Le dio una sonrisa muy tierna y maternal a su hermanita. -Debió ser lindo ese momento que te pidió que te casaras con él.
-Si, fue muy lindo pero... No me pidió, sino... -
-¡Akane!. -Sus palabras fueron interrumpidas por la voz de su prometido.
Sin avisar entro abruptamente al dormitorio de su prometida. La vio allí sentada en su cama, se veía hermosa como siempre. -Mi Akane embarazada, nosotros... Ella y yo vamos a ser padres. -La observó con mucho cuidado y amor para luego, acercarse cuidadosamente.
-Ranma... -Sintió el abrazo de su prometido.
-Akane...-Sonriendo y con ojos llorosos, abrazo suavemente a su prometida y con su mano izquierda acarició el vientre de ella. -Te amo, te amo mucho Akane. -Lo dijo en un lindo susurro que se pudo escuchar.
-Ra-Ranma... -Sintió un mar de emociones ver a su prometido siendo tan dulce y su sonrojes se hizo mucho más presente cuando vio que los estaban viendo. -Tu también caíste... No puede ser.. -Se mordió el labio.
-¿Eh?... -Un confundido joven miraba a su prometida.
-Lo lamento Ranma. -Habló Kasumi que estaba a un lado de la pareja. -Tía Nodoka y yo queríamos confirmar algo, pero no pensé en dañar tus sentimientos. -Se había enternecido con la actitud de su cuñado hacia su pequeña hermana.
-No entiendo. ¿Qué pasa?. -Seguía confundido el pobre oji azul que se había separado un poco de su linda chica.
-Quería confirmar que ustedes dos ya estaban juntos y más que juntos. -Dijo apareciendo la mamá del joven.
-Entonces... Lo de la prueba de embarazo... -El oji azul buscó la mirada de su madre sin dejar de ver de reojo a su linda prometida.
-Es de Nabiki y también, mi hermana me hizo creer que era mia. -Se cruzaba de brazos un tanto molesta y avergonzada.
-Esta bien, ya lo sabíamos pero es muy lindo verlos avergonzados, ya que, últimamente no se los ve en casa por la universidad y trabajo de medio tiempo que tienen. -Decía Nodoka con una mano en su mejilla y con su sonrisa.
-Pero... Como supo que nosotros... -Con sus mejillas aun rojas, hablaba Akane.
-Aunque no te vemos a ti, a Ranma si. -Dijo con una sonrisa Kasumi. -Y tía lo vio diferente.
-Así es. -Decía triunfante la señora Nodoka. -No solo a las mujeres se les ve el cambio, a los hombres también.
Ambas mujeres salieron sonriendo y dejaron solos a los dos jóvenes en la habitación de la chica. Ellos quedaron rojos de la vergüenza que les había hecho pasar.
Pasaron un par de minutos de silencio.
-Entonces... ¿No estás embarazada?. -El joven fue el primero en hablar.
-Claro que no, tonto. -Desvío la vista hacia el otro lado un poco menos sonrojada.
Pasaron otros minutos de silencio y Akane habló.
-Creo que ya es hora de decirles a todos que nos vamos a casar en dos meses. -Le miró dedicándole una linda sonrisa.
-S-si, por supuesto. -La miró embobado por un momento. -Me gustas mucho, Akane. -Como un lindo bobo enamorado.
-Ah, si... -Sintiendo con brazos de él rodeandola y riendo feliz de verlo así.
-Te quiero, Akane. -Haciendo de su abrazo más apretado pero sin hacerle daño. -Y después de casarnos, tener muchos hijos. -Dijo feliz como un niño pequeño.
-¿Eh?. -Asustada la peli azul se separó un poco de él. -¿Cómo que muchos? Máximo dos y ya.
-¿Solo dos?. -Poniendo ojos de cachorro. -Tan poquito...
-Jajajajajaja... Ay, amor.. Te amo. -Se acercó a besar los labios de su prometido.
Él, sin embargo quedó más que encantado al escuchar de su linda chica llamarlo 'amor' y que lo amaba, le fascinaba. No muchas veces se decían así.
-Práctiquemos antes de tener un bebé. -Dijo en tono picarón
-Pero ahora... -Mirando hacia la puerta.
-Ya debieron irse a dormir, así que... Trataremos de no hacer tanto ruido. -Susurrando cerca del oído de su chica y acto seguido aprovechó para besar su cuello.
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Las sábanas se movían al compás de los esbeltos cuerpos que estaban cubiertos de ellas. Delicadas manos acariciaba la húmeda y caliente piel de su acompañante, besos apasionados, miradas cómplices era lo que disfrutaban del otro y de sus cuerpos unidos, sus gemidos eran ahogados en la boca del otro, con besos y mordidas. Sus movimientos suaves y a la vez rápido, los fascinaba.
Les gustaba ese extasis que los hacía desconectar sus sentidos del exterior y solo vivir el interior de ellos. Su mano entrelazada con la mano de su compañera, ella con su otra mano clavando sus uñas en su espalda. Sentían llegar a ese orgasmo tan placentero. Al clímax de su pasión.
Sudorosos, sonrojados, dilatados de pasión y deseo. Se miraban con amor pero a la vez, sonriendo en complicidad.
Fueron quedándose dormidos abrazados con una sonrisa de felicidad.
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Mientras que en otro dormitorio...
-Mi hijo es tan varonil. -Pensaba soñadora Nodoka muy orgullosa. -De seguro le está enseñando a su prometida lo varonil que es.
-Mrmmhghhggmergrgr. -Un panda dormido que dejó caer una de sus manos encima de su esposa para abrazarla.
-Con este frío necesitamos algo caliente en nuestro cuerpo y que bueno que tengo a este panda de esposo. -Pensaba para si misma. -Pero otros se calientan a su manera.
Haciendo referencia a su hijo y a su linda nuera, quienes se daban amor en una noche fría como esta.
FIN...
Otra de mis historias actualizadas terminadas.
Muchas gracias por su valioso tiempo y pasar a leer.
Psdta. (Esta historia tiene epílogo que no subí anteriormente, pero lo haré esta vez)
SALUDOCHIS!!
Recuerden tomar agüita.
n.n
